Aventura La Gran Batalla al Final de la Caverna del Dragón

Tema en 'Relatos' iniciado por Dark RS, 10 Octubre 2018.

  1.  
    Dark RS

    Dark RS Caballero De Sheccid Comentarista empedernido

    Capricornio
    Miembro desde:
    20 Marzo 2012
    Mensajes:
    1,109
    Puntos en trofeos:
    401
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    La Gran Batalla al Final de la Caverna del Dragón
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1545

    La Gran Batalla al Final de la Caverna del Dragón



    —Bienvenidos sean, héroes —saluda una tétrica voz desde las alturas.

    —¿Quién está ahí? —cuestiona Game, un paladín, empuña su espada preparado para luchar de ser necesario.


    Un rugido se escucha, un dragón de cinco metros de altura color negro se muestra ante los aventureros que se atrevieron a entrar en la caverna del dragón.

    —¡Un dragón! —exclama Kagre, un cambia pieles que toma la forma de un gran jabalí de dos metros de altura ante la reptílica amenaza.

    —No sean tan apresurados —reprende un hechicero con capucha negra que baja levitando desde el techo hasta quedar al lado del dragón.

    —¿Quién eres? —insiste Game.

    —Si tanto lo quieren saber —se aclara la garganta, estira los brazos a los lados con dramatismo —. Soy Mor, el amo de la caverna del dragón. Vinieron hasta aquí guiados por el rumor de que encontrarían riquezas, sin saber que no hacían mas que caer en mi trampa.

    —¿Trampa? —cuestiona Raz, una maga blanca que empuña un báculo con púas.

    —Correcto —asiente Mor mostrando una sonrisa burlona —. Cientos son traídos a esta cueva, al igual que ustedes, con el solo fin de ser sacrificios para mi mascota —coloca su mano derecha sobre la pata del dragón —. Entre mas coma mas grande se pondrá, y en cuanto crezca lo suficiente conquistaré Fanlandia, y gobernaré con mano de acero y se hará mi voluntad absoluta.

    —¡Jamás lo permitiremos! —grita Don, una maga verde que lleva un manto de hojas como si fuera una capa.

    —Lo que dijo —añade Kagre embistiendo hacia el dragón.


    El reptil negro detiene la feroz embestida del jabalí al golpearlo con su larga cola escamosa, enviando al cambia pieles contra la pared.

    —Todo lo que hagan es inútil —Mor arroja un par de espadas negras, un moño rojo y un sombrero de calabaza ante los héroes —. ¿No se preguntaban por qué sus amigos no lograron llegar hasta el final? —comienza a reír.

    —¡No! —exclama Raz ante los objetos que reconoce como de sus amigos que se habían desviado durante el trayecto — ¡Eres un monstruo!

    —Vamos, usa llamarada negra —ordena el hechicero.


    El dragón abre el hocico y comienza a lanzar llamas negras hacia los que osaron desafiar a su amo. Justo antes de poder impactarlos, una pared de cactus se alza, aunque son consumidos por las llamas logran salvar la vida de los aventureros.

    —Esa técnica es de… —comienza a decir Don.

    —Correcto —dice Pac, un invocador de cactus que se ha mantenido al margen del asunto.

    —¿Dónde fue Dar? —cuestiona Game.

    —Buscando refuerzos —contesta Pac —. Solo tenemos que soportar un poco, ¡ataquemos con todo!


    Kagre se levanta, se convierte en un dragón blanco de ojos azules, pero de dos metros de altura, se abalanza contra su rival de escamas negras y ojos rojos. Al mismo tiempo, Pac invoca un cactus viviente, de tres metros, que también se lanza al ataque. Don usa su magia verde para fortalecer al cactus, sus espinas se vuelven mas duras y de su cabeza florecen hermosas plantas multicolores.


    Ambos forcejean y mantienen al dragón entretenido, aunque no son rival para este, logran mantener su atención y evitar sus poderosos ataques.

    —Que de los cimientos de mi caverna se levanten los cuerpos de los tres aventureros que hoy murieron —recita Mor.


    Tres esqueletos salen de entre las rocas del suelo. Uno de ellos toma las espadas gemelas negras, el segundo trae un báculo azul y levanta el moño, el tercero cubre su cuerpo con calabazas.

    —¡No nos rindamos! —exclama Game para dar ánimos a sus compañeros.

    —Pero… —dice Raz ante los esqueletos, comienza a llorar —. Son… son…

    —Lo sé —interrumpe Don —. Son nuestros camaradas caídos, lloraremos sus muertes una vez hayamos dominado la caverna del dragón.

    —Tienes razón —la maga blanca se limpia las lágrimas —. Saldremos de aquí así debamos matar de nuevo a los muertos.


    Raz y el esqueleto del báculo azul comienzan un interminable intercambio de ataques de luz y hielo. Los choques de las magias producen que la caverna se ilumine.


    Game inicia el combate ante el de dos espadas, aun en la muerte demuestra su habilidad con sus armas gemelas, pero el paladín no pierde terreno y se mantiene atacando con todo su poder.


    El esqueleto de calabazas absorbe el hechizo que Don usó en el gran cactus y fortalece sus bayas duras al punto de darles vida. Siete pequeñas calabazas con piernas y colmillos se lanzan a atacar a la maga verde.

    —¡Don! —exclama Pac preocupado.

    —No intervengas —niega la de capa de hojas —. Si te mueves el cactus se deshará y perderemos la ventaja en contra del dragón. Además —mueve la mano hacia abajo produciendo que una raíz desde el techo atrape una de las calabazas — no estoy indefensa, ni necesito ayuda.


    Mor encuentra divertido el esfuerzo de los héroes, aunque parecen estar equilibrando la situación, en realidad solo caen mas y mas en su trampa.

    —Que de los cimientos de mi caverna se levanten los cuerpos de los cien aventureros que este mes… —el hechicero debe interrumpir su hechizo al ver que un kunai viene en su dirección, lo atrapa en el aire —. ¿Quién osa desafiarme directamente?


    Un ninja de ropas negras aparece de entre las sombras, se trata del asesino Jujo, un mercenario que fue contratado por los aventureros.

    —No eres muy conversador, ¿eh? —menciona Mor juntando las manos, las separa y hace aparecer una espada de energía oscura, la arroja contra el ninja que se ve obligado a escapar del arma que lo sigue como si tuviera vida propia.


    El dragón le da una mordida al cactus, aunque las espinas se le clavan en el hocico, logra quitarle una pierna que hace que la planta caiga al suelo. Luego, el reptil negro toma al cambia pieles y lo azota contra el suelo.

    —Un poco de ayuda por acá —pide Kagre adolorido.

    —En eso estoy —dice Pac invocando dos monstruos cactus, pero de metro y medio de alto, que apartan al dragón negro a duras penas.


    Game tropieza, el esqueleto de la espadas aprovecha para atacarlo, pero no cuenta con la agilidad del paladín que le permite apartarse y levantarse para continuar luchando.


    Raz se encuentra al límite, ha usado demasiada magia blanca para atacar y se comienza a quedar sin energía elemental, mientras que el esqueleto de bastón azul no parece cansado en lo absoluto, aunque como se trata de un esqueleto es difícil saberlo.


    Por su parte, Don se ve arrinconado por las criaturas calabaza, no hay suficientes plantas en la caverna para usar a su favor y comienza a perder terreno. Una sombra negra pasa al lado de las calabazas y justo detrás va la espada negra que destroza un par de monstruos baya.

    —No te pedí ayuda —reprende Don no muy segura de dónde se encuentra ahora Jujo.


    El hechicero ríe complacido. La victoria está tan cerca que la puede saborear.

    —Solo un poco mas, mis esqueletos son inmortales y mi dragón jamás ha sido derrotado.


    Una flecha obliga a Mor a saltar hacia atrás, al buscar la trayectoria nota a un arquero que acaba de llegar.

    —Creí que habías desertado —menciona el hechicero.

    —Oh, claro que no —informa Dar, el arquero —. Solo fui a buscar algo. ¿Quieres saber qué fue lo que fui a buscar?

    —No me interesa —informa Mor burlándose —. Todo lo que sus pequeños cerebros puedan pensar es comple…


    Un enorme dragón de diez metros de altura devora al hechicero, lo mastica un poco y luego escupe sus restos.

    —Todo es inútil —informa el cadáver del hechicero que vuelve a la vida como un poderoso lich —. Soy inmortal, soy el amo de esta…


    El gigantesco dragón lo quema con fuego verde hasta volverlo cenizas, luego suspira esparciendo las cenizas por todo el sitio. Se agacha para dejar bajar a un lobo que trae en la espalda, luego de intercambiar gruñidos, el dragón mas grande se lleva a rastras al que enfrenta al cambia pieles y a los cactus.


    El lobo se acerca al arquero y gruñe un poco.

    —Parece que ese dragón pequeño es el hijo adolescente de la enorme dragona —informa el arquero traduciendo los gruñidos del can —. Pero parece que se había juntado con malas compañías y eso.

    —¿Es todo? —cuestiona Game.

    —Sí —asegura Dar.

    —Se siente algo forzado este final —añade Don.

    —Lo sé, pero así es la vida —insiste el arquero.

    —Yo solo quiero descansar y curar mis heridas —informa Kagre.

    —Y tenemos que darles sepultura a nuestros amigos —dice Kaz señalando hacia los huesos que dejaron de moverse en cuanto Mor se volvió cenizas.

    —Supongo que podríamos cobrar la recompensa por pasar la caverna del dragón —dice Pac luego de desaparecer los cactus.

    —Aún se siente como una victoria vacía —insiste Game, a lo que Jujo asiente al estar de acuerdo.

    —No lo pienses tanto —le dice Dar acariciando la cabeza del lobo.


    Y así, los aventureros reclaman las riquezas que Mor había acumulado en la caverna y parten en busca de nuevas aventuras.




    Notas del Autor:
    -Para la actividad "La Caverna del Dragón".
    -Cualquier parecido con personas, dragones y lobos reales es completamente intencional. Los nombres fueron cambiados para no pagar derechos de autor y proteger al inocente.
     
Cargando...
Similar Threads - Batalla Caverna Dragón
  1. KokoroXkokoro
    Respuestas:
    7
    Vistas:
    446
  2. Dark RS
    Respuestas:
    3
    Vistas:
    62

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso