La cenicienta del carnaval de la fantasía

Tema en 'Novelas Terminadas' iniciado por Kirino Sora, 24 Mayo 2012.

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    Kirino Sora

    Kirino Sora Entusiasta

    Aries
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    Título:
    La cenicienta del carnaval de la fantasía
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    1844
    ¡Hola! Aquí vengo con otro original, esta vez para la actividad "Nosotros en el País de las Maravillas". Será un long-fic de 3 capítulos solamente pero espero que podáis disfrutar de ellos. Espero que os guste.

    Cap I — La cenicienta de la familia Rune

    Aún no puedo asimilar cómo he podido llegar a este lugar tan paranoico, ni siquiera tuve un motivo especial para aceptar su invitación y que me guiara a este mundo que no tenía ni pies ni cabeza. Era un mundo en donde no existía la ley ni la razón; un mundo brillante con una oscura locura en su interior. Una gran cantidad de gente —y de seres nunca antes vistos hasta ahora— iba en mi busca, corriendo desesperadamente para atraparme mientras que yo hacía lo mismo pero para escaparme de sus garras; eran como lobos hambrientos a la caza de su próxima presa.

    Fue en ese momento en donde una ola de pensamientos rodeó mi mente, recapacitando sobre los hechos que me había conducido a la boca del lobo.

    Aún eran las nueve de la noche mas yo me sentía más agotada de lo normal, eso claro si podías llamar normal el estilo de vida del que he tenido presente desde que yo, Fey, fui adoptada y alejada de mi querido orfanato a los 10 años por la prestigiosa familia Rune. Durante estos últimos 3 años, aún siendo una miembro oficial de la familia, he sido rechazada por mis “hermanas” y tratada como una criada, burlándose de mí y haciendo todo lo posible por hacer de mi vida un infierno. Y lo peor de todo es que mi nueva madre lo aceptaba. Sin poder rebelarme contra este cruel estilo de vida he seguido hasta la saciedad para ganarme el pan de cada día, incluso por ello han llegado a llamarme “la Cenicienta de los Rune”. No recuerdo cuando fue la primera vez que me llamaron así, fue hace mucho tiempo, lo que aún sigue en pie es cómo la gente de los alrededores mira a la “Cenicienta de los Rune” apenados y en contra de aquella injusticia. Sin embargo eso no bastó para salvarme de estas cadenas. Incluso mi hermano mayor Rue, que ahora mismo se hallaba en el extranjero a causa de sus estudios, intentó hacer hasta lo imposible por sacarme de aquí. Finalmente, tras una gran discusión con mi madrastra, llegaron al acuerdo de poder irme de esta casa cuando mi hermano acabara sus estudios en el extranjero y fuera capaz de cuidarme.

    Ten paciencia —me dije—; mañana podrás irte de esta casa y le podrás decir adiós a esta vida.

    Es cierto. Mañana mi hermano por fin llegará y me desatará de estas cadenas. Tal vez les reclamará por mis heridas, tal vez les gritará lleno de ira por ello, pero yo simplemente quiero salir; me da igual lo que han estado haciendo conmigo hasta ahora, sólo... quiero ser libre de una vez. Aunque no puedo evitar sentirme enojada conmigo misma, por no enfrentarme a esta esclavitud, por escuchar sus estúpidas exigencias y obedecer hasta las órdenes más ruines que estuvieron pensando durante horas para amargarme la vida.

    Me escondí entre las sábanas de mi cama, recordando el cálido contacto de mi hermano y su cariñoso abrazo.

    Rue, te hecho tanto de menos... Ya han pasado 3 años... ¿Cuándo llegarás y me sacarás de aquí? ¿Sabes cuánto te estoy extrañando? No puedo olvidar tus suaves caricias, tu esencia, tu cariño...

    La nostalgia estaba invadiendo todo mi ser y, sin poder resistirlo más, escondí mi rostro en mi almohada y empecé a soltar pequeñas lágrimas.

    Rue, ven rápido... —exigí con cierto pesar. Quería verlo. Lo más pronto posible.

    Tanta era mi tristeza que inconscientemente recordé aquel momento.

    Era un día nubloso en el que la lluvia amenazaba por caer. Faltaba poco para irme y despedirme de aquel lugar al que llamaba hogar. Todos fueron a despedirme; unos lloraban mientras que otros se guardaban las lágrimas, incluido Rue, que se esforzaba por darles una sonrisa tanto a ellos como a mí.

    Hermano... —le llamé asustada al ser alejada de él— ¿Nos volveremos a ver, cierto?

    Él tenía una maleta de aspecto pesado, entretanto yo llevaba una más pequeña con todo lo necesario más mis tesoros más valiosos e importantes. Los dos nos íbamos para siempre de nuestro amado orfanato, sin embargo nuestros destinos eran distintos, tomando unos caminos alejados unos de otros. Unos caminos muy pero que muy lejanos.

    Por supuesto —afirmó—. Tan pronto como acabe volveré a por ti. Entretanto, sé una buena chica y espérame, ¿de acuerdo?

    Yo le abracé fuertemente a la vez que él acariciaba mis cabellos verdosos recogidos en dos coletas. Mis ojos de un intenso color esmeralda estaban húmedos por los sollozos anteriores pero Rue me los limpió y me sonrió con su singular sonrisa.

    Entonces no hice esperar más a mi nueva familia y me marché, observando desde la ventana del coche cómo se despedía para después tomar la dirección contraria a la que iba yo.

    Al notar que mis ojos se hallaban completamente secos me di cuenta de que me había quedado dormida. Observé la hora que marcaba el reloj; faltaba media hora para la medianoche. No obstante el fuerte estruendo de un rayo y el leve silbido del viento colarse en mi habitación hizo que me percatara de una cosa: había una gran tormenta de la que no he llegado a oír mientras dormía y estaba empapando por completo el suelo, todo por culpa de un balcón entreabierto.

    Somnolienta, cerré el balcón, por supuesto no antes de darme una pequeña y repentina ducha. Al cerrarlo noté cómo la ropa ahora empapada hacía contacto con mi piel, causando ciertos escalofríos sobre mi cuerpo.

    Hoy no es mi día... —susurré para luego soltar un suspiro.

    Volvió a caer un rayo que llegó a iluminar toda la habitación. Pude observar mi reflejo en el cristal gracias a la luz, sin embargo me llevé una gran sorpresa al ver lo que se había reflejado detrás mía. Fue en ese momento cuando me giré y le vi.

    A la persona que he estado esperando durante años.

    Hermano...

    Hola, ¿cómo estás Fey?

    Pe... Pero... No puede ser cierto, ¿eres tú de verdad?

    Por supuesto, si no, ¿quién iba a...?

    No pudo continuar la frase al ser abrazado por mí, con las lágrimas otra vez presentes en mis ojos. Rue me acarició la cabeza con ternura al igual que hizo la última vez que nos vimos. No había cambiado nada: su tacto, su cariño, su esencia... Nada, absolutamente nada ha cambiado.

    Te he echado tanto de menos... —confesé con dificultad; el nuevo ataque de hipo me lo impedía.

    Yo también, Fey —Él correspondió al abrazo, mientras tanto yo seguía llorando.

    Estuvimos así durante unos cuantos minutos. Yo no paraba de decir cosas sin sentidos intentando transmitirle todos mis sentimientos, pero eran tantas las sensaciones que al final me hice un gran lío. Finalmente, los dos rompimos el abrazo.

    Rue, ¿cuándo has llegado? Es decir, no te he visto venir, es muy tarde y... —Pero había algo diferente en él, algo de lo que me percaté ahora que estábamos cara a cara pero no sabía cómo expresarlo.

    Fey —Volvió a llamarme—, debemos de escapar.

    Yo abrí los ojos desmesuradamente a causa de la sorpresa.

    ¿Qué estás diciendo de repente? —pregunté.

    ¿Acaso no quieres irte ya de esta casa? ¿De esta agonía que has tenido que sufrir durante 3 años? ¿Acaso no quieres estar conmigo?

    Yo... Yo nunca he dicho eso —repliqué, estando de acuerdo de que deseaba estar en cualquier lugar menos aquí.

    ¿Puedes confiar en mí? Te prometo que te llevaré a un lugar muy especial.

    Extrañada por su inusual comportamiento acepté. No podría ser más horrible que este lugar. Pero me equivocaba. Es mas, acababa de meterme en un problema muy gordo.

    Buena chica —Sonrió y me cogió de la muñeca con delicadeza.

    Tan pronto como asentí él abrió el balcón, haciendo que nos empapáramos.

    ¿Rue? —Le llamé varias veces mas era como si no pudiera oírme.

    Cuando me di cuenta de lo que hacía me temía lo peor. Rue se dirigía hacia el exterior en plena tormenta a la vez que sujetaba mi mano. Ya al borde del balcón, se subió; en cambio yo me estremecí de puro miedo. No iba a hacer lo que estaba pensando, ¿cierto?

    Rue, no me digas que vas a...

    No te preocupes; confía en mí. Simplemente... déjate caer.

    No obstante, esa sonrisa me hacía creer todo lo contrario.

    Yo intentaba escapar de él asustada; incluso pude observar la cara de horror que tenía al verme en el cristal. Además, el repentino agujero que había aparecido en el suelo del jardín —del que estoy segura que no estaba esta mañana— me causaba más desconfianza. ¿Acaso se había vuelto loco o qué? ¿Qué le habrá pasado?

    Y sin poder hacer nada para evitarlo, él saltó y empezamos a caer por el agujero no antes de escuchar las campanadas de medianoche.

    En menudo lío me he llegado a meter.

    Continuará...

    EDIT: Como ha habido problemas con el tamaño de la letra ya la he modificado, espero que ahora se vea y disculpad con eso.
     
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    BladeDraco

    BladeDraco El dragón que le susurra a la luna

    Piscis
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    !Hola! Primeramente gracias por la invitacion. Ahora bien tu historia, es buena en general, pequeños fallos en signos de puntuacion, muy leves, Los dialogos son muy claros y muy centrados en la situacion, enfocandose en lo que quieres a dar a entender, un poco flojos eso si. Muy buena narracion, la verdad atrapa y te hace entender perfectamente la situacion de la chica, y se complementa perfectamente con el ambiente. El unico porblema que yo consideraria "Grave" seria el tamaño de la letra, tal vez soy yo pero es muy pequeño, incluso con mis lentes me ha costado leerlo, al punto de tener que hacer zoom en la pagina, es lo unico malo, aparte no creo que sea al unico que lo leea y le moleste el asunto.

    En conclusion: Buena historia, buena trama dejando inquietudes y dudas, además muy buena narracion. Espero leer el siguiente capitulo. y que arregles lo de la letra. Saludos.

    BD
     
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    Némesis

    Némesis Usuario común

    Virgo
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    Me dejaste sin habla.

    Linda, realmente he tenido que leer unas seis veces cosecutivas tu historia porque me he enamorado de ella, es simplemente, no lo sé. Linda esta es esa historia que siempre he esperado alguien pueda escribir para que yo me deleite una y otra y otra vez leyendola como si fuera mi droga. No tengo nada que decir, faltas de ortografía, no repararé en decirtelas, nada más quiero halagarte que no me lo creo. ¡Amo esta historia!

    Fic favorito: La cenicienta del Carnaval de la Fantasía <3 <3 ¡La amo!

    Bueno ya estoy aquí profesionalmente (?, Linda te pediré que pongas otra letra o me vais a dejar completamente pifiada de los ojos. Y ciega no quiero quedar. Por favor.

    Bueno que más puedo decirte, con la primera línea ya no podía dejar de leer, me atrapaste por completo en menos de la mitad del escrito, para el climax ya estaba extasiada. Amé el nombre Rue, y Rune, pero Rue más. Me gustó tu narrración, en algunas partes me perdiste nada más un poco pero todo quedo claro como el agua para el final.

    Me gusta y mucho lo del agujero en el jardín, y lo del orfanato. Casi lloro cuando leí que la trataban mal y necesité un pañuelo para cuando se separaron.

    Decirte que tienes talento sería insultarte. ¡Te pido de rodillas que me invites a CADA cosa que escribas! La leeré gustosa, tienes muchísimo talento linda. Aprovéchalo.

    No lo sé quisiera continuar este comentario infinitamente con tal de hacerte saber lo mucho que me gustó. Que me gusta es una ofensa más que lo amé me quedé enganchada. Bueno ya terminaré haciendo puro Spam *v*

    Espero ¡Más que ansiosa tu continuación! C:
    Atte: Adess
     
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    *Kurayami*

    *Kurayami* Usuario popular

    Leo
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    Debo admitir, que el título no fue suficiente para atraparme, pero sí para comenzarlo a leer. Me gustó muchísimo, y me encantaría que lo continúes, se pondrá más interesante, la narración está muy bien, es muy amena, y la letra, por favor... yo también te pido que la hagas más grande, batallé un poco en leerlo.
    Por lo demás no tengo ningún problema, nada qué criticarte, sólo ese pequeño consejo que te hemos pedido los demás, por favor continúalo, me pareció maravilloso, me puso nerviosa, y feliz, es hermosa...
     
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    Tubbiefox

    Tubbiefox Entusiasta

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    En tus dos historias que he leído noté muchas similitudes, algunas incluso en argumento. Aquí encontré de esas similitudes pero fueron prácticamente sólo en redacción, algo natural, es la misma autora. Ésta es diferente. Me gustó más. No me gustó cómo inició, esa escena ya la he visto muchas veces (primero está en el nudo de la historia y a causa de eso se pone a recordar cómo inició todo), ni tampoco me gustó lo del recuerdo dentro del recuerdo. Es como que si quisieras meter toda la información de su pasado de una, para luego entrar con su vida en el nuevo mundo en los próximos capítulos. Se siente cargado y es innecesario porque es una historia de varios capítulos, vas a tener todas las palabras del mundo para contar las cosas bien, y desarrollarlas bien.

    Aparte de eso no me desagradó casi nada. Sí te deja intriga, como dijeron antes, saber qué rayos con el hermano, si es que era él realmente. Me gustó que su vida en el mundo real fuera como la de un cuento de hadas desde ya, y que luego entrara al cuento xD.
     
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    Kirino Sora

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    La cenicienta del carnaval de la fantasía
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    ¡Hola! Después de tener una intensa batalla (?) con este capítulo, por fin he podido terminarlo. Con tantos exámenes finales apenas he podido, incluso parece que ya tengo olvidada mi fic de Vocaloid (desgraciadamente para los que la esperan, deberán de ser pacientes; tengo que terminar dos capítulos para actividades y una de ellas es ésta para antes del 21 y 23 de este mes, lo siento). Rezo porque pueda terminarlo todo antes de la fecha límite. Bueno, mejor dejo de hablar o escribir en este caso y os dejo disfrutar del capítulo, que por cierto ha tenido que ser más larga; la más larga de esta historia seguramente. Espero que os guste y no se os olvide comentar sobre ello.

    Cap II — Un espectáculo de ensueño

    Todo se hallaba oscuro. No podía ver nada. La pereza y el agradable sonido del viento me impedía abrir los ojos. Me gustaba la brisa y el suave olor a dulce que había por allí. Se estaba tan bien así...

    <<No me importaría quedarme así para siempre>>, pensé.

    Tenía los ojos cerrados pero aquello no era un problema para reconocer mi alrededor. Por mi olfato deduje que me hallaba sobre el césped; el olor a hierba era inconfundible, siendo yo la que cuidaba el enorme jardín que poseía los Rune, y en el que de repente apareció un enorme agujero y caí en él. Sí... había caído por ese gran agujero y sin embargo estaba aquí tan tranquila, disfrutando de algo similar a un sueño. Al fin y al cabo, aún estaba soñando, ¿no?

    Por supuesto —me convencí a mí misma—, es imposible que haya ocurrido lo de anoche, aunque ya no sé qué es un sueño y qué no lo es.

    Esta sensación era tan real que sentía que estaba en casa. Oh, mi casa. Aún recuerdo cómo era antes de que se incendiara. Éramos tan felices... con mamá haciendo sus tartas de manzana que tanto me encantaban, yo jugando con mi gata Dina en el jardín, y mi padre jugando al ajedrez con Rue. Estaban siempre tan concentrados en el juego... pero ahora que caía en la cuenta...

    Si estoy soñando, ¿Rue no vino a por mí aquella noche? ¿Estará aún en el extranjero? ¿O acaso ocurrió de verdad?

    Ya no sabía cuál era la realidad y cuál un simple sueño creado por mi mente con tal de hacerme sentir mejor. Tal vez todo lo que he pasado junto con la familia Rune ha sido un sueño, o más bien una pesadilla; pero si fuera cierto, ¿acaso de verdad él me había tirado por el agujero? ¿Podría ser que incluso ahora esté muerta y ahora me encuentro en el cielo? ¡Ya no sé ni siquiera quién soy yo! ¿Esto es un sueño o la realidad?

    A medida que seguía con aquellas preguntas sin respuestas perdía lo que me identificaba. ¿Quién era, por qué estaba aquí? Y sobre todo, ¿qué soy?

    Podría haber abierto los ojos pero no podía, o más bien no me acordaba de hacerlo. Espera, ¿qué era abrir los ojos? ¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Quién soy? Tenía miedo de mí misma; por alguna extraña razón había perdido mi uso y mi razón, mi existencia.

    ¡Despierta! ¡Tienes que salir de aquí!

    <<¿De quién es esa voz?>>, dictó mi mente; creo que he olvidado incluso de cómo hablar.

    De repente sentí que me separaban del césped y me llevaban a algún lugar. Mis ojos se resistían por abrirse; aún estaban algo entumecidos. Por suerte, a medida que pasaba el tiempo, conseguí recordar poco a poco todo, desde la movilidad hasta mi razón de ser. Ya recordaba quién era yo, y podía asentir en que esto era real, el problema era... ¿cómo podía ser eso, por muy loco que fuera? Al fin y al cabo, que tu hermano vuelva después de 3 años y te arrastre hacia un agujero del jardín en el que antes ni existía y después que llegues a olvidarlo todo no es algo que ocurra todos los días, es mas, nunca ha ocurrido nada así.

    Notaba cómo la vista volvía a mí y pude abrir los ojos. Lo primero que me encontré fue una larga cabellera azabache con unas... ¿orejas de gato? Sí, no me equivocaba. Estaba llevándome en su espalda así que no podía ver su rostro. Lo que sí notaba era su cola balancearse haciendo que el cascabel que poseía hiciera un sonido encantador.

    Veo que has despertado —dijo la voz. Era una voz de mujer—. ¿Te encuentras bien?

    Sí... Gracias por salvarme. ¿Pero que había ocurrido? Sentía que me olvidaba de todo y no podía recordar nada...

    Es porque estabas en el Bosque Mentiroso.

    ¿El Bosque Mentiroso? —repetí.

    Sí. Ese bosque tiene una gran bruma ilusoria que rebusca por tus recuerdos e intenta crear una ilusión similar a ellos. La niebla tiene un efecto secundario: hace que la persona que esté allí se olvide de quién es e incluso de cómo moverse, causando que algunas personas mueran sin saber siquiera su nombre.

    Es muy triste...

    En eso tiene razón señorita. Es bastante nocivo para los forasteros como usted. Yo pasé por allí la primera vez que llegué aquí y casi lo olvido todo; por suerte tuve la voluntad necesaria para salir de allí. Ahora ya estoy acostumbrada a ello al igual que los demás residentes de Karneval.

    ¿Carnaval? Allí debe de ser muy divertido.

    Te equivocas, Karneval es el reino en el que vivimos. Pasado, preocupaciones, tristeza... eso no existe aquí. Ni siquiera miramos hacia atrás.

    Entonces si llegas a perder algo, ¿cómo lo recuperas si no puedes volver?

    No lo recuperamos; lo perdemos y nos olvidamos de ello. Punto. En dos o tres días es como si nunca hubiera existido algo así.

    Todo era tan extraño en este lugar. Observé que los árboles eran de tonalidad violetas y que éstas, en vez de ofrecer fruta, ofrecían notas musicales.

    ¿Ves aquello? Son notas vocales. Te permiten cambiar de voz. Pero ten cuidado, puedes conseguir una voz aguda o grave dependiendo de lo madura que esté y de su calidad; me alegro de que su efecto solo dure un día. ¿Y ves eso otro? —dijo señalando unas flores en forma de muelles—. Son flores trampolín. Como su nombre indica, hacen que saltes como si estuvieras en un trampolín; podríamos ir más rápido pero no quiero que te marees. Y tampoco deseo estamparme contra un árbol, aún recuerdo lo doloroso que era...

    Yo reí por aquel comentario; esa chica —o gata— era bastante amable. Y este sitio era realmente maravilloso, casi como si estuviera en un cuento de hadas. Los árboles violeta, el suelo rosado y el cielo aguamarina eran cosas de otro mundo, por no hablar de los dulces y las notas colgadas de los árboles en vez de las típicas frutas, las mariposas sustituidas por luciérnagas —bueno, en realidad eran seres diminutos similares a las hadas que desprendían un brillo dorado—, el suelo rodeado de estrellas y flores desconocidas y el cielo en vez de nubes aparecían grandes ríos y por ello los peces estaban saltando y nadando entre ellos. La fantasía no parecía acabarse.

    Disculpe, creo que ya puedo andar y no quiero ser una carga para usted.

    Oh, ¿ya te encuentras mejor? —Ella me bajó, logrando así que pudiera ver su rostro al fin.

    Realmente tenía rasgos felinos por su rostro: sus ojos tan dorados que se podrían ver incluso en la más espesa oscuridad y podía ver sus dientes tan afilados como dagas. Incluso me percaté de que tenía cierto parecido con mi cariñosa y fallecida gata Dina.

    Muchas gracias, esto...

    Oh, lo siento. Aún no te he dicho mi nombre. Me llamo Dina. —Incluso su nombre era igual al de mi gata.

    Fey. Encantada.

    Las dos hicimos un apretón de manos para después seguir andando por aquel sendero marcado por las estrellas. Unos minutos después, la salida se pudo ver por el horizonte, bañada en una luz celestial para mis ojos; no podía soportar estos colores apagados, por muy hermosos que fueran.

    ¡Ah, ya hemos llegado! —anunció la gata.

    Unos cuantos rayos de luz golpearon mi cara y cerré los ojos, pero cuando los abrí de nuevo sentía como si estuviera realmente en un sueño. El tranquilo y lúgubre bosque había adquirido un cambio que ni yo podía asimilar. Aquí los colores eran más vivos: los árboles en esta zona estaban teñidas de unos cálidos tonos naranjas, rojos y amarillos, coordinando con los colores de las carpas. Varias banderas caían de los soportes que separaban una carpa de otra y pétalos de rosas que cambiaban de color bailaban al compás del viento al igual que su aroma. Y lo más sorprendente de todo eran los seres que se hallaban en este festival de diversión: humanos con rasgos animales y seres diminutos y voladores que tenían el tamaño de un pulgar e incluso seres humanos —o eso creía antes de poder ver a una mujer que podía congelar cualquier cosa con sus manos o a aquel anciano estirarse hasta los tres metros. Me encontraba en un lugar lleno de fantasía similar a los cuentos de hadas aunque con cierto toque sombrío que me estremecía por completo.

    Sin embargo había cosas que me desconcertaban, como la sirena pelirroja enfrente mía que se movía fuera del agua —a duras penas pero lo hacía, saltando y haciendo acrobacias—, que por cierto sentí que me miraba de forma burlesca.

    ¡Hola Dina! —saludó la sirena con tono de querer buscar pelea—. ¿Quién es esta chica de aquí?

    Ella me observaba curiosa mas yo me escondí detrás de Dina; me daba un mal presentimiento.

    Vete de una vez Aqua —espetó Dina molesta.

    Oye, ¿acaba de llegar y ya estáis peleando? —preguntó otro chico. Su cabello rubio revoloteaba a su alrededor y su ojo izquierdo era tapado por un trozo de máscara, mas el derecho aún se podía ver, un profundo ojo azul.

    Eso —concordó Aqua—, deberías de hacerle caso a Humpty Crown.
    Cállate. ¿O acaso quieres que te vuelva a comer? —amenazó Dina maliciosamente—. Ahora mismo me apetece un poco de pescado, ¿sabes?

    ¿Sabes? Yo mejor me alejo. Me mordiste tan fuerte la cola la primera vez que nos vimos que aún tengo la marca en ella, ¿vez? —Alzó su cola de sirena, enseñando una marca de dientes, seguramente de Dina.

    Fue un accidente; creía que eras un pez que pasaba por allí. Y si sigues molestándome lo haré otra vez con gusto.

    Aqua se alejó de un salto con desconfianza. Entretanto yo me reía por tal reacción. Fue en ese entonces que el payaso —creo que se llamaba Humpty Crown, no escuché muy bien la verdad— se percató de mi presencia y me señaló, como si me declararan culpable de algún crimen.

    ¿Quién es esta chica? ¿Una forastera? —preguntó. En cambio yo me escondí más detrás suya, algo retraída al contrario de mi comportamiento habitual.

    El problema es que ya no me acuerdo cómo era antiguamente; estar tanto tiempo con los Rune me había perjudicado de sobremanera de forma que casi ni me reconocía, deprimida, estando sola siempre desconfiando de mi alrededor. Sin embargo en este lugar sentía que volvía a mi antiguo yo. Sentía que por fin había encontrado mi lugar en el mundo, por muy pequeña e insignificante que fuera. Por fin me sentía como en casa.

    <<Casa...>>, ese pensamiento resonó en mi fuero interno, causando que una indescriptible tristeza recorriera todo mi ser. Aún no había sanado aquella herida de mi corazón. Bajé levemente el rostro, algo melancólica por recordar aquello. Me sentía tan sola sin Rue. Ojalá regresara pronto a por mí; desde que caímos por el agujero no lo he visto ni una vez y eso me preocupaba.

    ¿No me digas que esta chica es...?

    Sí, es Fey, la hermana de Rue.

    ¡Le dije que no podía hacerlo! —gruñó Aqua—. ¡La ley lo prohíbe pero no, él el ombligo del mundo hace lo que le sale del...!

    Ya basta Aqua —pidió el payaso—; ya está aquí. No podemos hacer nada.

    Yo temblaba nerviosa por este cambio de acontecimientos. ¿Qué iba a pasar conmigo a partir de ahora? Algo muy pero muy malo, estoy segura. Sin poder evitarlo me encogí de hombros más de lo que estaba y agarré fuertemente la camisa de Dina; por una vez sentí lo que era el miedo. Por desgracia aquel acto no pasó por alto para cierta gata a la que le jalaba de la ropa muerta de terror.

    No te preocupes Fey, no te pasará nada. Lo prometo.

    ¿En serio? ¿Lo dices de verdad? —cuestioné como una niña pequeña afirmando aquella promesa. Ella asintió y me acarició los cabellos; sus uñas afiladas me hacían cosquillas por lo que no pude evitar soltar una pequeña risa.

    ¿Qué está pasando aquí? —preguntó una voz. Yo fui a ver en la dirección de donde provenía la voz y, sin poder creerlo, la vi. Ella era...

    Mamá... —musité inútilmente mas todos lo escucharon, incluida la mujer enfrente mía, con un vestido, un delantal y un pastel de manzana en su mano.

    ¿Mamá?

    ¿La conoces Rachel?

    Por supuesto la mujer se extraño, sabía que no era mi madre realmente —tenía los ojos oscuros al contrario de las joyas esmeraldas que poseía mi verdadera madre—, pero tenía tanto parecido que no pude evitar abalanzarme hacia ella y abrazarla con tal fuerza que casi se le cae la tarta. Oculté mi rostro lleno de lágrimas en su delantal; su rostro, su voz, su aroma, incluso su nombre... todo era igual. ¿Seguro que esto no es un sueño? Si lo es por favor, dejadme soñar un poquito más; dejadme saborear estos momentos de pura felicidad.

    Los demás, extrañados, no sabían que decir al igual que la mujer a la que abrazaba. Cuando me sentí un poco más tranquila y vi que ya no derramaba ninguna lágrima, rompí el abrazo y, por supuesto, me disculpe por mi inesperado comportamiento.

    Todos le explicaron la situación a la mujer. Ella no paraba de hacer varias expresiones similares al de la original pero desprendía un aura diferente; al final no era mi madre, de todos modos era imposible, ¿cierto? Me desilusioné sin motivo alguno a la vez que atendía a la conversación. Escuché que “Chess”, una organización al cargo del bienestar del país, prohibió la llegada de forasteros el año pasado por peligro de que tanto éstos como los habitantes de Karneval salieran perjudicados. Al parecer ya hubo un caso de asesinato por <<diversión>> de parte de este país y no querían que se repitieran. Temerosa por mi futuro, pregunté una duda que poseía desde hace un buen rato, integrándome así a la conversación:

    ¿Y qué pasa si... si me descubren?

    Todos callaron durante unos segundos para después recibir la contestación de todos, una contestación que me estremeció por completo:

    Pues que te matan —contestaron al unísono, tan serenos que me daban miedo.

    Lo siento pero yo me voy así que... —Me disponía a irme pero me agarraron del brazo—. Suéltame por favor.

    Forcejeaba, les rogaba que me soltaran pero no me hacían caso. No paraba de temblar de terror y sin embargo ellos no se inmutaban, ¿qué pasa con ellos?

    No pasará nada —afirmó Dina sonriente—, ¿no te dije que te protegería? Además, no te puedes irte sin antes ver nuestro espectáculo.

    Ahora no estoy en condiciones para ver una actuación. Si me disculpas. —Intenté escaparme nuevamente en vano; su agarre era tan fuerte que sentía cómo las uñas se clavaban en mi piel hasta tal punto de sangrar. Lo raro es que ya no era capaz de sentir dolor, ¿por qué será? Bueno, estoy acostumbrada a los abusos de los Rune por lo que no me extraña mucho.

    ¿Sabes volver? —preguntó Humpty Crown a lo que yo me negué cabizbaja—. ¿Lo ves? No te hará mal verlo; no durará tanto y, créeme, sé que lo disfrutarás.

    Al final, con tanta insistencia por parte de ellos, acepté dudosa. No paraban de arrastrarme hasta que tropecé y me caí boca arriba. El problema fue cuando al malabarista que se hallaba a unos centímetros a mi derecha se le escaparon las espadas con las que actuaba gracias al susto que se dio. Y, de forma casual —y para mi desgracia— me estaban a punto de caer encima.

    ¡Fey! —Yo cerré los ojos asustada, aguardando la llegada de las espadas clavarse por mi piel. Pero nunca llegaron. Es mas, cuando abrí los ojos, vi que éstas se hallaban a mi lado, como si hubiera una barrera que me protegía de todo.

    ¿Pero qué...?

    ¡Fey! ¿Estás bien? —Dina me tendió la mano a la que yo acepté. No paraba de temblar y apenas podía mantenerme en pie.

    Sí... —Asentí. Estaba acostumbrada a estos ataques sorpresa, el problema es que si éstas alentaban contra tu vida, por supuesto que tendría miedo. Tendré 12 años pero aún tengo una mentalidad infantil—. ¿Pero qué ha pasado?

    Dale las gracias a Humpty Crown; él te ha salvado y eso que no le gusta usar sus habilidades. Debes de tener algo especial, ¿será porque eres la hermana de Rue tal vez? Al fin y al cabo él lo admira un montón.

    Cállate, no digas nada innecesario —contestó ruborizado.

    Muchas gracias, Humpty Crown —le agradecí, consiguiendo así que se sonrojara aún más de lo que estaba; sinceramente, de alguna manera se veía tierno.

    Vámonos —ordenó. Él se alejaba por el horizonte con paso rápido, tomando la delantera y dejándonos atrás. Alegres, le seguimos.

    Entramos a una carpa que había en el lugar y me senté junto a Rachel; al parecer los demás iban a participar en el espectáculo.

    Yo solo seré la presentadora pero espero que lo disfrutes, Fey. Quédate con Rachel y no te pasará de nada.

    De acuerdo.

    Ella se fue junto a Aqua y Humpty Crown, dejándome con Rachel a solas. De alguna manera me sentía rara; tener a alguien con un gran parecido a tu difunta madre me extrañaba de sobremanera. Pero no me desagradaba en absoluto. Sentía una calidez que había olvidado al cabo de los años; una calidez que estos personajes inusuales me habían devuelto. Y todo gracias a Rue.

    <<¿Sabes? No me importaría quedarme aquí. Qué pena que no puedo si no quiero morir. Por un momento me alegro que mi hermano me haya tirado en ese agujero, aunque podría haberme avisado>>, pensé.

    Te llamas Fey, ¿cierto? —preguntó Rachel.

    Sí, ése es mi nombre. ¿Por qué lo pregunta?

    Bueno, ¿sabes? Tu hermano Rue quería enseñarte este lugar a toda costa; dijo algo sobre que quería devolverle la sonrisa a alguien muy importante para él.

    <<Hermano... Yo... no lo sabía.>>, apenada por ello bajé la cabeza.

    ¿Y por qué me dice esto ahora Rachel?

    Sólo quería que lo supieras. —Se limitó a decirme con una sonrisa.

    Las luces se apagaron y un foco iluminó a Dina. Todo el mundo aplaudía entusiasmado, incluida yo.

    ¡Señora y señores! ¡Ahora dará comienzo el espectáculo!

    Todo fue sorprendente. Todos y cada uno de los que actuaban eran sorprendentes pero los que más me gustaron fueron las de Aqua y Humpty Crown. Después de la actuación de la danza de fuego —en el que una mujer bailaba envuelta en llamas, como el mismísimo fuego ardiente—, a continuación, salió Aqua seguido de Humpty Crown.

    Bueno, bueno, para la próxima actuación necesitamos un voluntario. Esto... —Ella observaba con la mirada a medida que señalaba con el dedo. Aqua y yo cruzamos miradas y pude percatarme de su maliciosa sonrisa; antes de darme cuenta de lo ocurrido, ella ya me señalaba con el dedo, llena de confianza y decisión—. La señorita de las coletas verdes que suba al escenario.

    ¿¡QUÉ!? —exclamé sorprendida —. No, no, de eso nada.

    Corrí rápidamente hacia la salida, sin embargo, intentando escapar del escenario, resbalé con las escaleras y estaba cayendo de espaldas.

    <<Oh, oh>>, fue lo único que pude decirle a mi mala suerte.

    No obstante, por suerte alguien paró mi caída. ¿Quién habrá sido? Me giré para verle el rostro pero aquello me tomó totalmente desprevenida.

    ¡Rue! ¿Qué haces aquí? —repliqué a la vez que le golpeaba y rogaba porque me bajara; estaba alegre de verle pero algo enfadada por dejarme sola.

    ¿Que qué hago aquí? —repitió la pregunta—. Yo hago una parte del espectáculo.

    Le miraba sorprendida por ello. Primero me abandona en un bosque que te hace perder la memoria, y ahora tiene la poca vergüenza de presentarse enfrente mía. Algunas veces no le entiendo para nada.

    <<Y sin duda, ¿cuántas veces me he caído ya en este día? ¿Tres veces?>>, me dije en mi fuero interno; ya eran demasiadas caídas y mucha mala suerte.

    Dejando de lado tu enfado —prosiguió Rue como si nada—, nos alegramos de que nos ayudes.

    ¡Oye, yo nunca he dicho que...!

    Aqua —nombró mi hermano—, ya sabes lo que tienes que hacer.
    Ella asintió con satisfacción. Aqua empezó a cantar una melodiosa canción; era de esperarse de una sirena, ¿no? La diferencia es que, por cada nota que ella entonaba, una pompa de jabón salís de su boca.

    ¡Sorprendente! —grité.

    Eso no es nada.

    Las pompas empezaron a juntarse, formando una pompa gigante. Yo miraba embobada la burbuja pero aquel trance fue destruido al notar que se acercaba a mí. Sin poder hacer nada, fui absorbida en su interior; aguanté la respiración por miedo de ahogarme en ella pero lo raro es que podía respirar, como si fuera aire. Mis pies se despegaron del suelo gracias a que la burbuja se elevaba, colocándome a unos cuantos metros por encima del suelo.

    Esto... Rue —le llamé.

    ¿Sí?

    ¿Me puedes bajar? —rogué por miedo a que se rompiera la pompa, si aquello llegara a pasar... No obstante él, con una sonrisa falsa, contestó:

    No.

    ¡Bájame ya!

    Humpty Crown, es tu turno.

    Miré a Humpty Crown. Pensé que él podría sacarme de aquí y ayudarme como lo hizo antes pero me equivoqué. Él se sacó la máscara que ocultaba su lado izquierdo de la cara, mostrando un intenso ojo escarlata. Su ojo empezó a brillar y los bloques de hielo —que se hallaban a los bordes del escenario desde el principio— comenzaron a elevarse. Descubrí que él manipulaba la gravedad, y con ello descubrí cómo me salvó anteriormente de las espadas. Los elevó tan alto, un poco más arriba de donde me encontraba yo. Humpty Crown empezó a apretar la mano lentamente, como si estuviera rompiendo algo, y fue cierto; cuando cerró el puo por completo, los bloques se rompieron, causando que milagrosamente cayeran copos de nieve por el escenario.

    ¡Hermoso! —clamé yo. Por mucho que me costara admitirlo, estaba disfrutando del espectáculo.

    Entretanto, mi hermano Rue sacó una baraja de cartas y las metió dentro de su chistera, se la puso y de ella salieron varias mariposas arco iris; eran preciosas. Volaban y revoloteaban por todos lados y todo el mundo parecía disfrutar de ello. Pero entonces, al escuchar el silbido que dio Rue, todas las mariposas empezaron a revolotear a mi alrededor, tapándome la vista y solo observando colores multicolor.

    Entonces escuché un chasquido y la pompa se rompió, al igual que se evaporaban las mariposas. Aquello fue mágico. Yo caía suavemente gracias a la gravedad de Humpty Crown y las mariposas, bueno, se podría decir que ahora yo era ellas. Todas se habían esfumado, sí, pero a cambio, un gran resplandor de muchos colores rodeó la carpa, como una lluvia arco iris. Pero lo más sorprendente era cómo éstas formaban unas enormes alas de mariposa en mi espalda y brillaban de varios colores. Era lo más hermoso que había visto en mi vida.

    Mi hermano mayor me extendió la mano y yo la acepté con gusto. Cuando hice contacto con el suelo —y me alegraba de cierta manera volver a estar en tierra—, el resplandor desapareció de mi espalda y todo el mundo vitoreaba y aplaudía emocionados. Aqua, Humpty Crown, Rue y yo saludábamos a todo el mundo y observábamos cómo el mundo se iba ya.

    ¿Y? ¿Qué te ha parecido, Fey?

    ¡Ha sido increíble! —alagué complacida de la actuación, sobre todo por haber participado en ésta—. ¿Sabes? Ojalá pudiéramos vivir aquí, es tan divertido; no como en casa de los Rune: un verdadero infierno.

    Desgraciadamente tenemos que irnos —dijo Rue apenado también.

    Os echaremos de menos —afirmó Dina al igual que Aqua, Humpty Crown y Rachel.

    Nunca lo olvidaré.

    Estábamos dispuestos a irnos en cuando oímos un fuerte estruendo que hizo vibrar la tierra. Seguido de aquello, rajaron la carpa en dos, mostrando a un montón de seres horripilantes y algo que parecían ser piezas de ajedrez gigantes.

    ¡Maldición, “Chess”!

    ¿”Chess”?

    ¿Ésta era la organización que se encargaban del bienestar de Karneval, y por ello de los forasteros como yo? Pues ya lo estaban haciendo; sentía cómo me mataban con la mirada, como dagas clavándose por mi cuerpo.

    Un hombre salió del montón de seres enfrente nuestra; no pude evitar abrir los ojos de la sorpresa.

    No puede ser...

    Esto no podía ser cierto, ¿verdad?

    ¿Papá?

    Continuará...
     
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  7.  
    Philou

    Philou Entusiasta

    Acuario
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    Hola Sora, en mi opinion el exito de una historia se basa en que tanto se compenetra el lector con la misma, y sinceramente, me enamoré de tu historia, fue como estar junto a los personajes, nada estuvo fuera de lugar, todo descripto hasta el mas fino detalle... hermoso, muy bonito de verdad; en lo personal me llamaron mucho la atencion los arboles de notas musicales, y algunos momentos de la historia me recordaron al anime Kaleido Star, no se porque... en fin, voy a esperar el ultimo capitulo, gracias por la invitacion!!!
     
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  8.  
    hikary

    hikary Iniciado

    Géminis
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    hola muchas gracias por invitarme a leer la historia es muy interesante, me gusto tu forma de narrarla es muy entendible
    solo que la letra es un poco pequeña pero talvez porque uso lentes y no los encuentro se vea asi jeje esta muy bonita:D
     
  9.  
    BladeDraco

    BladeDraco El dragón que le susurra a la luna

    Piscis
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    Nunca me gusto la historia de alicia, pero tu historia si, tal vez por el toque sombrio que le das y toda esa descripcion que deja correr la mente del lector es lo que más me gusta. Ese toque sombrio más tu buena narracion hacen una lectura muy agradable y altamente recomendable, además de una buena trama que se va consolidando conforme avanzas. De nuevo muy buena historia. Con gusto leere el siguiete capitulo.
     
  10.  
    NanakoGrey

    NanakoGrey ¡Holo!

    Libra
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    Konbanwa~

    Bien, cuando recibo una invitación es practicamente imposible no hacer click en el link y dedicarme a leer una historia.

    Siendo sincera no me ha cautivado por completo tu historia, de pronto porque siento una vibra my parecida a Alicia en el país de las maravillas, que no es de mis historias favoritas. Esta es una opinión personal, así que como hay personas a las que les puedes gustar para mí no es una historia que lea totalmente interesada, de pronto más adelante y con nuevos capítulos cambie de opinión así que sigue trabajando.

    Bien, con respecto a la redacción hay unos cuantos aspectos que quisiera resaltar,
    Primero que todo, en mi opinión, pareciera que estuvieras narrando a mil. Claro, tienes varios detalles pero siento que la narración va totalmente rapida y no me puedo acostumbrar.
    Segundo, hay varios errores de dedos a los que deberias poner atención.
    Tercero, no sé como decirlo xD, utilizas mal los posesivos...
    Entiendo que ya sabras que es "en frente nuestro",de la manera en que lo escribiste suena raro.
    Cuatro, existen algunas partes en donde hay incoherensias:


    Sin embargo tienes un muy buen fic aquí y estare pendiente de cuando lo continuas, tal vez cambie de opinión y me comience a cautivar más, quien sabe.

    Es todo,
    Matta ne~
     
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  11.  
    Kirino Sora

    Kirino Sora Entusiasta

    Aries
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    Título:
    La cenicienta del carnaval de la fantasía
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    3640
    Cap III — ¿Sueño o realidad?

    ¿Papá?

    Yo miraba perpleja al hombre de aspecto similar al que llamé padre, siendo observada por todos sus seguidores; entretanto, ellos se partieron de risa por aquella confusión.

    Una especie de ogro con una gran maza, sin poder parar de reír, fue el primero en hablar—. ¡Qué gracioso! Esta chica está loca, ¿a que sí, Mist?

    Ciertamente lo está —afirmó, retorciéndose en su propia altanería. Tenía ganas de vomitar con solo verle.

    Era completamente distinto al cariñoso y bondadoso de mi padre. Él era frío y cruel, capaz de traicionar a uno de los suyos por mantener su arrogancia; eso era lo que podía ver en lo más profundo de sus ojos grises, muertos y sin vida.

    A lo que íbamos —prosiguió aquel hombre—. Fey, queda detenida por entrar ilegalmente a Karneval. Con ello procederemos al castigo impuesto por la ley: matar a cualquier forastero que llegue a este lugar.

    ¿¡Pero por qué existe esa regla tan estúpida!? —contraataqué—. ¡No tiene una base lo suficiente sólida para dar la orden de matara a cualquiera que llegue!

    Claro que la tiene. El año pasado un forastero fue asesinado por uno de nosotros, los que habitamos en este país; no queremos volver a repetirlo una segunda vez.

    ¡Pero eso significa que la culpa la tenéis vosotros! —afirmé. Tenía toda la razón pero ellos se limitaban a aferrarse a sus creencias sin fundamento.

    Da igual lo que digáis vosotros, seres mucho más inferiores que nosotros: en primer lugar, nunca se tuvo que venir a este lugar. Nunca se tuvo de haber entrado en este país —argumentó sin motivo alguno, era completamente absurdo—. Además, solo protegemos nuestro reino. Si alguno de vosotros llegara a soltar sobre la existencia de este lugar estaríamos en serios problemas.

    ¡No tenéis que ser tan extremistas! Solo tenéis que echarnos y punto, muy fácil. ¡Pensad con la cabeza!

    Los peones del ajedrez, sin rostro pero con manos y piernas, alzaron sus lanzas sobre mí, a punto de ser atravesada por ellas; por suerte solo llegaron a rozarme pero sería terrible si la lanza —la que está en mi nariz— se desviara y se clavara en donde ésta apunta.

    Vamos Mist, déjalo pasar esta vez. —Rachel intentó persuadirle, no sé si con sus encantos o con el delicioso aroma del pastel, pero nada funcionaba; era como un témpano de hielo.

    No me vas a seducir esta vez; como siempre haces cada vez que quieres algo, igual que cuando éramos novi... —De repente su cara se enrojeció y carraspeó, ocultando vanamente la palabra “novios”—. A lo que iba... Ya le di una vista gorda a ese tal Rue pero no funcionará una segunda, ¿me oyes? —amenazó el hombre con su mirada más fulminante.

    Pero ella no tenía intención de venir —argumentó ahora Aqua—, Rue...

    Ella, sin decir nada más que su nombre, se tapó la boca. Había metido la pata hasta el fondo.

    ¿Rue? —preguntó extrañado Mist, comprendiendo por fin la situación—. ¡Ya veo, conque ha sido él otra vez! —exclamó al mismo tiempo en que señalaba a Rue de forma acusadora—. Ahora sí que acabaré con esta forastera de inmediato.

    Él se aproximaba a mí con paso constante pero Rachel rápidamente se interpuso entre nosotros.

    Apártate —ordenó.

    Me niego —contestó Rachel con tono desafiante.

    ¿Por qué estás defendiendo a esta forastera sin valor?

    No lo sé... pero ella no es una persona sin valor —confesó con total seguridad en sí misma—. Por algún motivo... siento que debo protegerla, ¡así que retira lo que has dicho de ella! —amenazó enojada.

    ¿Y qué pasa si no quiero?

    Esta situación en el que ellos peleaban me desagradaba. Era como si estuvieran proyectando una película en el que mis padres —mis verdaderos padres— se hallaban discutiendo acaloradamente y eso me rompía el corazón.

    ¡Ya es suficiente! —chilló enojado a la vez que aventaba la tarta de manzana—. ¡Matadla!

    ¡No!

    Dos peones iban en mi busca cuando repentinamente otra persona se interpuso entre ellos y yo; esta vez era mi hermano Rue.

    Por encima de mi cadáver.

    Entonces serás asesinado en su lugar. ¡Peones, atacadle!

    Los peones atacaron a Rue pero antes de atravesarle el cuerpo, se detuvieron... o tal vez no. Entonces me fijé que esto era obra de Humpty Crown, que estaba usando la gravedad en nuestro beneficio.

    ¿Qué haces imbécil? —insultó el payaso, seguramente porque estaba molesto por usar su habilidad. No obstante aquella faceta suya era... asesina—. ¡Mueve tu maldito trasero y llévate a Fey de aquí! ¡Nosotros nos encargamos! Además, sabes qué lo que va a pasar.

    ¡De acuerdo!

    Rue agarró mi brazo y, sin un minuto más que perder, fuimos en dirección al bosque. Yo me giré para ver lo que sucedía antes de que nos alejáramos mucho de ellos.

    ¡No dejéis que se escape! —mandó Mist. Los demás siervos de aquel hombre se dirigieron en su busca mas la mitad de ellos fueron detenidos por las pompas de Aqua.

    Ni se os ocurra pensar que os dejaré pasar —declaró ella de forma burlesca, guiñando el ojo y burlándose de ellos.

    Sin embargo uno de ellos estaba a punto de golpear a Aqua con una gran hacha de por lo menos dos toneladas; por suerte Dina llegó a su rescate. Sacó sus afiladas uñas y le arañó en la parte de los ojos, proporcionando así que el gigante no pudiera ver; aquella fue la oportunidad perfecta para atravesarle el pecho con sus uñas, perforando así su corazón.

    ¡Aqua! ¿Quieres estar más atenta? —bufó la gata molesta con la sirena.

    No te eches flores, ¿quieres? —No obstante Dina hacía caso omiso a sus palabras.

    Humpty Crown —nombró Dina con total seriedad.

    Ya lo sé. —Entonces lentamente se sacó la máscara que ocultaba aquel ojo del mismo color que la sangre, sacando a relucir una personalidad siniestra y psicópata que daban escalofríos. Entretanto, él empezó a reírse como un poseso, disfrutando completamente de la situación—. Que empiece... la matanza.

    Y ya a unos cuantos metros de las coloridas carpas, se escucharon varios gritos de agonía. Yo me asusté por aquellos chillidos, ¿qué estaría pasando? Lo que si estaba segura es que aquello sobrepasaba mi imaginación.

    Qué suerte que no estamos allí –suspiró aliviado–. Sin duda, da miedo cuando se quita la máscara.

    ¿Cuando se quita la máscara? –repetí confusa por aquella información.

    Sí. Él antes era un asesino en serie pero al parecer algo pasó para que cambiara; no sé exactamente los detalles pero parece que alguien muy importante para él murió, diciendo que fue él el culpable de todo; antes del espectáculo me comentó que te parecías mucho a esa chica –explicó apresuradamente y sin apenas aire por la carrera que nos estábamos dando–. Desde entonces es capaz de controlar siempre su lado psicópata... o casi siempre; cuando se quita la máscara y usa su habilidad, por alguna razón, llega a perder algunas veces el control sobre si mismo, matando a cualquiera que se interponga en su camino.

    Por eso no le gusta usar su habilidad...

    Así es. Por eso no pienses en él como en un verdadero santo, que de santo no tiene nada. –A mí me molestó la manera en que hablaba de Humpty Crown. Es cierto que aquello era imperdonable... pero él también había sufrido al igual que ella. Por muchos pecados que haya cometido, siempre que se dé cuenta de sus fallos está bien, ¿no? ¿O acaso ahora no los está expiando? Entonces, en un rápido movimiento le di una patada en toda la espinilla, haciendo que casi tropezáramos y cayéramos en el pasto rosa–. ¡Oye! ¡Eso ha sido peligroso! ¿Qué haríamos si hubiéramos caído de verdad? –razonó pero yo le hacía caso omiso, inflando mis mejillas enojada–. Ten en cuenta que unos monstruos nos están persiguiendo y nos quieren muertos.

    ¿Y? Eso no es excusa para hablar más de la gente.

    Sí claro –Él rodó los ojos, como si estuviera realmente arrepentido mas solo se burlaba de mí–. Ni que él te gustara mujer.

    De repente sentí el rostro enrojecerse por sus palabras y me sentía algo nerviosa, ¿por qué?

    ¡Ca... Cállate! –espeté cabreada y sonrojada, tartamudeando y con cierto nerviosismo en mi voz–. ¡Eso... es imposible!

    Pero en vez de negar lo que no era, conseguí que Rue se riera a carcajadas, poniéndome aún más nerviosa que antes.

    Dejando todo el romance de lado... –Una sonrisa volvió a dibujarse en su rostro, ganándose un fuerte pellizco de mi parte–. Vale, ya lo dejo. Larguémonos de aquí cuanto antes.

    ¿Pero a donde vamos? –pregunté entrecortadamente y ahora con mi tono de piel correspondiente; el aire se me iba por los pulmones de tanto correr y no podría durar mucho más tiempo.

    Sólo sígueme. Ya no falta mucho.

    Bajo mi dudoso aserto, seguimos hacia delante, como si no hubiera futuro para nosotros. Detrás nuestra se escucharon varios ruidos de gente gritando nuestros nombres y el fuerte estruendo de las ramas romperse mas nosotros no nos paramos en ningún momento. Rue se paró repentinamente, dándome a entender de que habíamos llegado a nuestro destino.

    El lugar era hermoso. El lago, con una luminiscencia y una transparencia fuera de lo normal, resplandecía con luz propia e iluminaba los árboles azules de la zona, cuyas hojas danzaban por los alrededores cayendo elegantemente sobre el agua.

    El lago de las lágrimas... un lugar perfecto para las despedidas.

    Tienes razón –admití–. Es... es hermoso...

    Yo prácticamente me había quedado sin palabras por el paisaje tan precioso que ofrecían mis ojos esmeraldas. No existía ninguna palabra que pudiera describir aquello con real exactitud. Se podía sentir la calma del lugar. El piar de los pájaros daba más encanto al lugar; me habría relajado si no estuviéramos en esta situación tan desesperante, aunque casi me olvido de ello. Pero aquella tranquilidad fue rota por un grito ensordecedor.

    ¡Os alcanzamos! –chilló uno de nuestros seguidores–. ¡No opongáis resistencia si no queréis que sea peor! –amenazó el gigante con superioridad.

    ¿Hay algo peor que ser asesinado? Mmm... creo que no.

    El gigante alzó furioso su gran hacha mas Rue lo esquivó de un salto. No obstante el gigante aprovechó su inestabilidad en el aire para asestarle una palmada en las costillas, aventándolo así contra el suelo.

    ¡Rue! –Yo fui en su ayuda pero su grito encolerizado hizo que me mantuviera en mi sitio.

    ¡No te acerques! ¡Vete, corre hacia el agua! ¡Ya! –me ordenó.

    ¡No quiero dejarte aquí solo! –repliqué–. Además, ¿cómo voy a ir hacia el lago? ¡No hay salida! ¡Sólo hay un montón de agua!

    ¡Sé lo que digo! ¡Confía en mí!

    Confiar...

    En todas las veces que me ha dicho esa palabra desconfié de él pero al final todo acabó sin problemas, incluso llegué a disfrutarlo. Entonces ignoré lo que me decía la razón y confié en él. Corrí hacia el lago rápidamente y, cuando me di cuenta de lo que ocurría, fue demasiado tarde: milagrosamente estaba pisando la superficie acuática, deslizándome sobre el agua pura.

    ¡Sorprendente! –exclamé, era como si estuviera patinando en una pista de hielo.

    ¡No te escaparás!

    El monstruo lanzó su gran hacha en mi dirección pero estiré mi cuerpo hacia atrás todo lo que podía causando que lo esquivara por unos pocos milímetros. Mientras él estuvo confuso por lo ocurrido yo aproveché para alejarme lo máximo posible. A consecuencia de ello, tropecé con el pomo de una puerta, situada en el centro de la superficie transparente en la que me hallaba.

    ¿Una puerta? –Intenté abrirla pero ésta no quería ceder.

    ¡Fey! –Mi hermano me llamó y lanzó algo. Lo cogí y me sorprendí de lo que era: era un collar en cuyo centro colgaba un diminuto reloj de arena azul con alas en los extremos, el mismo colgante que me regaló Rue y que me quitaron mi primer día junto a la familia Rune.

    ¿Pero cómo puede ser que lo tengas tú?

    ¡No pienses en ello y utilízalo para abrir la puerta! ¡Esa puerta te devolverá a casa sana y salva!

    Yo asentí y le obedecí. Vi que en el pomo no había una cerradura sino el contorno de aquel reloj de arena que poseía en mis manos. Coloqué el reloj durante unos segundos y se pudo escuchar un “clic”. Extraje de nuevo el colgante y giré el pomo de la puerta. ¡Estaba abierta!

    ¡Rue, está abierta! ¡Vamos!

    Adelántate, ya te seguiré –dijo.

    ¡Pero...!

    El agua empezaba a oscurecerse a mi alrededor y me di la vuelta, ¡me había olvidado del gigante y ahora estaba a punto de darme! Pero algo lo aventó a unos cuantos metros de mí, chocando –o rompiendo– varios árboles antes de caer inconsciente. Entonces entendí quién fue el responsable de aquello.

    Humpty Crown...

    Y era verdad. Aunque cuando cruzamos nuestras miradas, no pude evitar soltar un pequeño grito de horror; la sangre que tenía por todo el cuerpo me daban escalofríos, pero por suerte él no ha debido de sufrir muchos daños por lo bien que se encontraba. Él volvió a utilizar sus poderes y elevó a Rue hasta mí.

    Ya es hora de que os vayáis ya –pidió Humpty Crown con cierta tristeza en su voz.

    Pero, ¿vais a estar bien?

    Sí, no te preocupes por nosotros. –De alguna manera, por muchas gotas de sangre que tenía por su rostro y por muy siniestro que se mostrara su ojo escarlata, su cálida sonrisa hacía que aquel ser sombrío desapareciera de su vista–. Y... hasta pronto.

    De repente sentí cómo algo me empujaba; era Humpty Crown con su gravedad. Y entonces atravesé la puerta y empecé a caer de nuevo mientras gritaba su nombre.

    ¡Humpty Crown!

    ..ey... ¡Fey, despierta!

    Noté cómo me llamaban y me zarandeaban bruscamente, haciendo que abriera los ojos asustada. Estaba sudando frío y no paraba de temblar. Entonces pude ver a mi hermano Rue, cogiéndome gentilmente de la mano y con un semblante preocupado.

    ¿Estás bien Fey? No parabas de gritar en sueños.

    ¿Dó... dónde estoy? –Estaba desconcertada. Vi que me hallaba en mi habitación con Rue a mi lado, pero, ¿qué había ocurrido exactamente?

    ¿Dónde estás dices? Pues en casa de los Rune, ¿dónde si no ibas a estar? –Él reía a la vez que acariciaba mis cabellos verdes.

    ¿No lo recuerdas?

    ¿Recordar qué?

    Karneval, la organización Chess... ¿No recuerdas nada?

    No sé de qué me estás hablando. Yo acabo de llegar esta mañana –afirmó, desconcertándome más de lo que estaba.

    <<Entonces, ¿todo aquello fue un sueño?>>, en ese momento me percaté de que tenía algo en la mano: era el colgante que me lanzó en ese instante. ¿Entonces fue un sueño o fue la realidad?

    No sé que has soñado hoy para que te comportes tan rara –admitió a la vez que se ponía en pie y se dirigía a la puerta.

    Ha sido un sueño tan increíble Rue... ¡Tengo que contártelo! –chillé emocionada; da igual que haya sido un sueño o no, lo que importaba es que, por mucho miedo que me haya causado, lo había llegado a disfrutar. Es mas, es la mejor vivencia que he llegado a tener en toda mi vida.

    Vale, vale –asintió–, pero antes cámbiate y baja con las maletas; nos están esperando unas personas.

    ¿Unas personas? –repetí, curiosa por saber quiénes eran.

    Sí, son amigos míos. He decidido que los cinco vamos a vivir en el mismo piso así que serán tus nuevos vecinos –informó antes de salir por la puerta.

    Emocionada por ello, me cambié y salí de la casa. ¿Cómo será mi vida a partir de hoy? Pero me llevé una gran sorpresa al ver quiénes eran los amigos de Rue.

    No puede ser...

    No podía creer lo que estaba viendo: eran Dina, Aqua y Humpty Crown pero con varios cambios; Dina ya no tenía rasgos felinos ni Aqua sus rasgos de sirena; Humpty Crown no había cambiado mucho, solo que ahora sus dos ojos eran de un azul hermoso. Entonces me fijé en un cierto detalle que no noté la “primera vez” que no vimos: al parecer teníamos la misma edad.

    Conque ésta es tu hermana, ¿no, Rue? –preguntó “Aqua”, extendiéndome amigablemente su mano–. Yo me llamo Emma, encantada de conocerte.

    Lo mismo digo Aqu... Quiero decir, Emma –Por suerte pude esconder el fallo, era tan confuso. ¿Acaso ellos tenían otros nombres aquí, en el mundo real?

    Encantada, soy Charlotte; espero que nos llevemos bien como vecinas, Fey –asintió la que debería de ser Dina.

    Pero en ese momento mis ojos estaban clavados sobre aquel rubio que me había salvado varias veces la vida.

    Hola, mi nombre es Eric, encantado de conocerte.

    Lo... lo mismo digo.

    Mi rostro por alguna extraña razón empezó a adquirir un tono rojizo y los demás, que habían pillado la indirecta, no paraban de pincharme con tal de molestarme.

    Bueno Fey, ¿nos vamos? Ya cuando lleguemos nos cuentas a todos sobre tu sueño.

    Yo sonreí satisfecha por todo lo ocurrido; sin duda esto quedará grabado en mi mente durante muchísimos años.

    ¡Por supuesto! –contesté contenta por todo esto, incluso me tuve que pellizcar para verificar que aún no estaba soñando.

    Al final, en el fondo de mi ser, me alegré enormemente de que esto no fuera un sueño.

    Fin

    Con este último capítulo concluyo con la historia para la actividad "Nosotros en el País de las Maravillas". Espero que os haya gustado y os agradezco a los que han llegado a leerlo de principio a fin. ¿Qué ha pasado exactamente? ¿Por qué están ellos en la realidad? Eso dejaré que lo penséis por vosotros mismos xD
     
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  12.  
    CloroMaiden

    CloroMaiden Iniciado

    Leo
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    Me dejais con la duda, soy muy lenta…
    Impecable... ¿Errores? Ni los note, prefiero leerlo e imaginarlo que andar checando si la o es mas gordita que la i jeje.
    Me atrapaste, y os aseguro que lo leere muchas veces antes de que me canse :)
     
  13.  
    Fushimi Natsu

    Fushimi Natsu Fanático

    Leo
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    Tan pronto se acabó? Debo admitir que ha sido uno de los mejores finales q he leído y el q lo dejarás d esa forma abierto.... ojalá puedas publicar una continuación, me gustaría mucho leer una nueva aventura de Fey.

    Hubo algunas partes en las q me confundía x cierto errores como al principio:
    Nunca se tuvo, creo q pudiste haber buscado una forma mejor para expresarlo y vi también q te comiste un par de letras, pero x lo demás puedo asegurarte q ha sido una historia fantástica. Sabes cómo manejarte en este género, así que felicidades y espero puedas tener el primer lugar. Te lo mereces.

    Saluditos ;)
     
  14.  
    Philou

    Philou Entusiasta

    Acuario
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    Ya sabes que me encantó, incluso repetiste todo lo bueno que hubo en los dos capitulos anteriores, pero este capitulo me supo a poco, en mi opinion quedaron algunas cosas sin concluir pero tu decídes hasta donde llega la historia.
    Espero que sigas escribiendo asi, y cuenta conmigo cuando publiques de nuevo... Nos leemos!!!!
     
  15.  
    Tubbiefox

    Tubbiefox Entusiasta

    Virgo
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    Pues... es buena si hacés a un lado todas las muchas incoherencias, el poco desarrollo de personajes, la falta de sutileza y una vez más, el apresurado y brusco final.

    Incoherencias... A ver, ella es Cenicienta en El país de las maravillas: ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Sé que te dije que se miraba bien que su vida fuera como un cuento de hadas y luego se volviera uno, pero, era porque pensaba que luego le darías una relación a una historia con la otra, y nada que lo hiciste. Luego sueña que viene su hermano y se la lleva a El país de las maravillas, y que en menos de un día se hace súper amiga con una gata, una sirena, una pastelera y un payaso que planeaban dar su vida por ella, y que de paso todos son unos sádicos y uno tiene oficialmente el título de asesino. Si me hubiera pasado a mí estaría suficientemente traumado. Mi hermano me llevó a un lugar donde peligraba de que me matara mi padre y donde se desató una masacre, todo en unas cuantas horas desde que llegué. Y coño, tenía 12 años. Luego las personas que conocí se vuelven mis compañeros de habitación, mi gata revive en forma de humana ahora, el payaso subnormal se convertirá potencialmente en mi pareja... Y la sirena no sé qué pedo.

    El poco desarrollo de personajes va de la mano con lo corta que fue la historia. No me dio tiempo para que me gustara ningún personaje porque cuando acordé la historia ya había acabado. De nuevo, dará la impresión de que por lo largo de los capítulos habrás contado suficiente, pero no.

    Me gustó cómo inició y me gustó todo hasta el final del segundo capítulo, pero no resultó para nada como uno podría esperar. Todo se deformó, para mal.

    Antes de terminar quisiera halagar la creatividad que hay en la historia; no sé si lo habrás sacado de la obra de Alice, porque no estoy del todo familiarizado con ella, pero si al menos la mayor parte del mundo de Karneval y sus personajes son tuyos, entonces fue muy bueno y creativo. Para una historia extensa hubiera resultado perfecto.

    Ah, y muchos no obstantes, peros, aunques, mases y sin embargos.

    Respuesta a la autora~

    Más que incoherente ha sido apresurado. Sólo necesitabas contar más cosas y trabajarla más, darle más tiempo antes de llegar al clímax y quizá aclarar mejor por qué soñó con su familia y la relación entre soñar con unos desconocidos y que luego estos se le aparecieran junto con su hermano. También, contar un poco más de dónde estaba y qué hacía su familia malvada, y que su hermano no llegara y se la llevara sin más. Al menos, que estuvieran presentes.
     
  16.  
    Kirino Sora

    Kirino Sora Entusiasta

    Aries
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    (...) ¿Tan... tan incoherente ha sido? Lo siento mucho TT-TT *se va a una esquina de la habitación a hacer circulitos*
     
  17.  
    Ana inukk

    Ana inukk Adicto

    Libra
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    Magnifico, pero debes desarrollar tus ideas, el potencial es mucho más debes dejarte llevar.

    identifica mejor los dialogos porque ocasionalmente no se sabe a quien se refieren.
     
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