Inmortalidad

Tema en 'Novelas Terminadas' iniciado por Celas, 7 Agosto 2009.

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    Kárupin

    Kárupin Usuario popular

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    Re: Inmortalidad

    me encanto la conti.
    esta genial, super, ¿que puedo decirte?
    simplemente me encanto,
    pobre Shila como ha de sufrir, que un chico
    la vea en tal estado. la verdad yo no sabria que hacer.
    bueno, de hecho una vez me paso... waaa...
    gracias por avisarme. aunque yo tambien me hago la misma pregunta...
    ¿que vas a hacer Shila?
    espero conti pronto.
    Bye. Cuidate
     
  2.  
    Saxor

    Saxor Entusiasta

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    Re: Inmortalidad

    Holaa!!

    bua que buena la contii:)

    pobre sueño el de Asakura con Andrea y su Madre:( pero lo bueno es que su mama esta orgullosa de ella:)

    Al menos Asakura tiene a Natalie y a su hermana pequeña que le quieren mucho:)

    Instituto?¿Experimento de biología? Espera…Jordi Asai…¡Mierda!xd me encantoxd Mierda el plasta que se sienta al lado mio en Biologia!

    menudo final:)

    yo tambien me ago esa pregunta... ¿Que hara shila?

    Cuidate Celas:)

    Esperare con muchas ansias la conti:)

    De:Un tal Saxor

     
  3.  
    Celas

    Celas Usuario común

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    Re: Inmortalidad

    Finalmente la tan esperada contii!!
    Aqui con el cap 10 un gran descubrimiento para nuestro prota.¿Sera capaz de poder superar este obstaculo? O tal vez no? Bueno aqui sin mas, dejo el CAP 10!!
    ESPERO QUE OS GUSTE!!!!

    Capitulo 10

    Salía corriendo detrás de ella, ella únicamente reía, se reía de mi actitud. Una actitud que ya no comparto. Siempre que podía me revoloteaba el pelo y me paralizaba con aquellos ojos color orbe, que me tranquilizaban. Siempre estaba a su merced, a sus órdenes, como si fuese su subordinada.

    -Te gusta este lugar ¿verdad, abejita?
    -Es increíble…

    Yo era la abeja, su abejita y ella era la gata, la que siempre jugaba conmigo y se metía conmigo pero me cuidaba con todo lo que tenía. Acababa recibiendo sus disparates ideas y castigos. Estaba a mi acecho, no permitía que ningún chico y también a veces chicas, se acercarán a mi, gruñía a regañadientes o ponía mala cara cuando me acercaba a alguien, excepto a nuestro grupo de amigos. Cogía un enfado de mala manera, incluso dejaba de hablarme, aunque no lo reconociera tenía envidea y celos.

    -Eres mía…y de nadie más.

    Mi cabeza yacía apoyada en algo blandito y cálido, estaba muy cómoda. No era la primera vez que sentía un calor parecido a este. Me acomodé nuevamente, pero esta vez era diferente, estaba plano no como otras veces que tenía volumen, abrí los ojos para comprobar de quién se trataba. La sorpresa que me dio no fue pequeña, fue algo ¿desagradable?, me aparté rápidamente de allí y en mis manos yacían levantados varios piezas de muebles desgastados, de mis ojos las lágrimas querían hacer acto de presencía.

    -Ho-hola.
    -¡¿CÓMO QUE HOLA NI CACHO CUARTO!? ¡QUE HACES AQUÍ, ENCIMA RECOSTADO EN MI PECHO!
    -¡¿Pero que dices?! ¡Eras tú quién estabas recostada en mi pecho!

    Estaba a punto de lanzarle lo que llevaba en las manos, mi rostro no podía estar más ruborizado que nunca, hacia años que no mostraba tal rostro. Solo una persona ha podido verlo, más bien, me lo provocaba cada día. Ninguno de los dos hablemos más, finalmente cedí a bajar las manos, respiraba profundamente y pausadamente. Para él, aquella situación parecía divertirle, todo lo contrario a mí. Los pocos rayos se reflejaban en los vidrios de las ventanas, rápidamente el chico apartó la mirada de mi con las mejillas teñías color carmesí. No entendía tal gesto por su parte hasta que baje la mirada, se me transparentaba la ropa interior. Acto seguido dejé salir un grito euforico y me tape la parte de arriba con un brazo mientras con el otro le lanzaba todo lo que pillaba.

    -¡Vete!¡Fuera de una vez!
    -Ya, sal-salgo. Pero ¡paraaa!

    ---

    Las escaleras estaban a oscuras, la luz aún no había llegado ahí. Yo estaba feliz, muy feliz, aquella inocencia que había mostrado, aquel grito de niña ruborizada y aquella imagen quedará grabada en lo más profundo de mi consciencia. Unos minutos después asomó la cabeza por la puerta y su rostro cambió a uno más enojado que de costumbre. Su mirada era fría como un iceberg y desprendía una aura de pocos amigos. Ahora llevaba puesta una manta a su alrededor impidiendo ser vista de nuevo.

    -¿Qué haces ahí plantado? ¿Es que no me has oído? ¡Que te vayas!
    -Sí…sí…como tu digas, pero la escena me la quedo.
    -¡No quiero saber nada de ti… uhmm…uhmm… chico ¡vete de una vez!
    -Jordi, mi nombre es Jordi Asai…
    -¡FUERAAAAA!

    Sin darme cuenta Shila me había echado de aquella casa abandonada con un portazo. Eran cerca de las siete, aún podía llegar al instituto pero esta vez con muchas más ganas, había visto otra faceta de Asakura y había estado con ella toda la noche, de algún modo.

    ---

    -Malditooo…uhm…¿Cómo había dicho que se llamaba? Bah, da igual como si tuviese importancia…

    Abrí la ventana para dejar que entrara el aire aunque sin cristales igualmente ya entraba, de alguna forma quería olvidarme de todo lo que había vivido esa mañana. Me recosté en un rincón de la habitación y cerré los ojos. El cuerpo me pesaba, los parpados se cerraban por si solos y así volví a dormirme.

    -Zum, zum, zum…¿Quién hay rondando por aquí?¡Pero si es la abejita Shila!
    -¿Quieres dejarme de llamarme abejita?¡ Que no soy un animal, ni mucho menos un insecto!
    -Di lo que quieras… pero tu seguirás siendo mi abejita y listo.
    -Si es que contigo no se puede ni tener una conversación decente.
    -Sí, sí di lo que quieras, que yo te llamaré abejita.

    La chica de rasgos felinos me acariciaba la cabeza revoloteando mi cabello, aquel acto siempre lo despreciaba pero ahora lo echo de menos. Quiero volver a notar su mano en mi cabeza, su calidez en mi espalda…

    -A dormir.
    -Buenas noches…
    -Buenas noches…

    ………

    -¡¿Quieres separarte de mi?!
    -Es que tu espalda es muy calentita-ronroneba como siempre.
    -Ufff, al menos dejame dormir tranquila…
    -Tranquila no te haré nada…
    -No sé…no sé…

    De las dos, yo siempre era la primera en caer rendida y no sabía nunca que hacia ella por las noches, ¿solo dormir? ¿Podía confiar en ella? Creo que sí, a pesar de estar siempre sacándome de mis casillas o riéndose de mi… nunca he pensado en separarme de ella…

    ---

    Shila respiraba profundamente y pausadamente… era como un ángel. Me pasaba horas y horas contemplando aquél rostro dormido y sentir su calor en mi piel… me estaba volviendo loca. Aparté un mechón de su cara lentamente y la besé en la frente.

    -Eres mía y de nadie más…

    Le susurré en el oído y volví a mi postura inicial, abrazada a su espalda respirando su aroma indescriptible. Ese aroma era lo único que apaciguaba mi sueño…

    ---

    Alguien subía las escaleras rápidamente, sin darme cuenta había caído la tarde. Abrieron la puerta bruscamente y se lanzó contra mi. Natalie me abrazaba tan fuerte que me abría pequeñas heridas en mi cuerpo, era demasiado impulsiva. Me cambió las vendas y me tragó algo de ropa con la que con dificultades, por parte de las cadenas, me pude cambiar. Me estuvo contando la situación de casa, Nana lloraba, Jess se sentía culpable, Alan tranquilo ya que sabía que Natalie me cuidaba y Damián… sin novedad. Sobre las ocho se tuvo que machar, la noche estaba cayendo cuando cierta persona impertinente perturbó mi posible tranquilidad. Y así fueron pasando los días…

    Cada día tras otro él siempre venia a la misma hora, Natalie empezaba a sospechar de que alguien venía, siempre que ella venía yo estaba enojada y con una rabieta encima. El chico, cuyo nombre siempre olvido, me hacia sacar de mis casillas, yo siempre intentaba ser fría y mantener mi postura, pero siempre acababa igual, le echaba de un portazo. No sé el porque, pero no me desagradaba del todo, aquellas burlas que me hacia, me recordaba a ella, creo que ahora podré sonreir… al menos un poquito.

    ¿Qué crees que estas haciendo?¿Eres consciente? O es que…¿quieres hacerme enfadar? No juegues conmigo…

    Aquella noche me desperté sobre exaltada, mis ojos no estaban en vendados como cada noche, alguien me había quitado las vendas. Un zumbido… a mi derecha…abejas, un maullido a mi izquierda…un gato… y al frente un chirrido que advertía que la puerta se estaba abriendo. Rápidamente cerré los ojos y con las manos cubrí mi rostro.

    -Buenas noches.

    Esta vez si que no me esperaba su visita y menos por la noche lo peor, de lo peor. Era… el chico nuevamente, por el tono de su voz venía contento y decido a pasar aquí la noche. Solo a dormir o solo hablar o pasar el rato conmigo, como cada tarde.

    -¡VETEEEE!¡NO TE QUIERO VER MÁS!

    Grité con todas mis fuerzas, pero el no me obedeció.

    -Y si no quiero…¿Qué hago?
    -Que te vayas, te dijo.
    -¿Por qué debería hacerlo? Somos amigos.
    ¿Amigos? Yo ya no tengo nada a lo que llamar amigo…
    -Yo sí.
    -Mis amigos ya no están aquí y tú no eres más que un ¡pesado!
    -¿Cómo que no están? ¡Venga preséntamelos!

    Su voz parecía divertida, estaba contento. Quería ser mi amigo, menuda estupidez… Yo ya no tengo amigos, todos… se fueron al mismo sitio… porque…

    -Te he dicho que yo no tengo amigos.
    -Vamos no te cortés…

    Me estaba cabreando en serio, no aguantaba más su actitud impertinente. En mi rostro se formó una sonrisa sarcástica y divertida, dejé que si vieran mis pupilas entre mis dedos.

    ---

    Shila cambió de repente, su voz era amenazadora y seductora, me estaba tentando, pero a la vez era fría y distante. Sus ojos… por unos instantes no eran de color de la miel, sino todo lo contrario. Una sonrisa bajo sus manos, una sonrisa fría y sarcástica, poco común, al presenciar esa sonrisa un escalofrió recorrió todo mi cuerpo. Me estaba adentrando en un terreno peligroso.

    -¿En serio quieres conocerlos…? De acuerdo, mañana aquí a la misma hora.
    -D-de acuerdo…

    Me fui de allí rápidamente, detrás de la puerta escuchaba las carcajadas de Asakura, era alguien totalmente distinta, como si atemorizar a la gente le fuese puro placer y divertimiento.

    A la mañana siguiente, en las noticias salieron varios asesinatos de la misma forma, con graves heridas en los cuellos, todos desangrados. La verdad es que el día no empezaba con buen pie. Las clases fueron pasando y yo sin saber nada ni escuchar nada como si pasase las horas muertas mirando al vacio. Sara me preguntaba una y otra vez si me encontraba bien pero yo le contestaba que no era nada con una sonrisa poco convincente.

    Finalmente las clases acabaron, era viernes. Apenas comí lo que mi madre me puso en el plato y después en mi habitación tirado en la cama sin nada que hacer. Fueron pasando las horas, una tras otra, hasta que el sol se puso dando lugar a la luna. Faltaba poco para encontrarme con Asakura. Dentro de poco serían las doce de la noche.

    Llegué a la casa abandonada, Shila esperaba de pie en la puerta de la entrada de la casa con los ojos vendados y las cadenas puestas. La verdad es que lo de las cadenas siempre me dio mala espina pero nunca pregunté el por qué, por si acaso. Nos adentremos en el bosque, ella saltaba de los arboles con una increíble agilidad y rapidez, a pesar de tener los ojos vendados, no chocaba con nada, era como si aquél bosque se lo conociese como la palma de su mano. De vez en cuando se paraba en alguna rama para que yo la alcanzara y así hasta que lleguemos al sitio.

    Un cementerio de los más antiguos, las lápidas en el suelo grabadas con los nombres de los difuntos, algunas tenían flores secas y otras ya estaban abandonadas completamente. Me quedé absorto observando aquél cementerio tenebroso, me daba grima pasar por aquél paisaje lleno de muertos o mejor dicho de lápidas con cuerpos enterrados de hace años. Perdí de vista a Asakura, la busqué con la mirada y la encontré en una de las puntas del cementerio, aunque no me gustase pasar por aquél sitio lo tuve que hacer.

    Me planté detrás de ella, delante nuestro habían cuatro lápidas de las cuales tres estaban mugrientas y abandonadas. Una de ellas estaba limpia y cuidada, seguramente alguien cada día venía a cuidar esa lápida.

    -Yo solo puedo venir a reunirme con mis amigos por la noche aquí, por el día no se me está permitido.

    Aquellas palabras me dejaron helado, volví a ver las lápidas, las tres lápidas abandonadas apenas podían saberse a quién pertenecían, en cambio, en la otra yacía escrito el nombre de Andrea.

    -¿Cómo están todos muertos?
    -Sí, por eso yo no tengo ningún amigo más.
    -¡¿Pero cómo?!¡¿Por qué?!

    Estaba exaltado, asustado, esa era la tumba de la hermana gemela de Alex. Sin darme cuenta la venda de los ojos de Shila fue deslizándose por su rostro hasta llegar a la tierra húmeda de nuestros pies.

    -¿Qué? ¿Por qué? ¡POR QUE YO LOS MATÉ!

    Sus ojos eran plateados como la luna, fríos como la nieve, finos como los cristales, profundos como el océano, acompañaban su larga melena plateada. En su rostro una gran sonrisa aterradora con grandes colmillos blancos y una expresión de estar sumida en una gran exaltación. El gran camisón blanco y las cadenas hacían en ella una presencia aún más tenebrosa, hacían a cualquiera estar presenciando una escena de terror. Esa era Shila Celas, la que tenía delante mío.

    -Fue hace dos años, una noche de luna llena y…nadie lo sabe excepto una persona.
    -¿Cómo?
    -Solo Asakura sabe lo sucedido aquella noche.
    -¿Asakura?
    -Al amanecer encontraron a Shila y entre sus brazos el cuerpo sin vida de Andrea. Las dos estaban cubiertas de sangre y llenas de heridas, pero Asakura no dijo nada solo lloraba. A partir de aquél día Shila no asistió a clase durante un mes entero y cuando volvió había perdido la sonrisa, des de entonces se le puso el nombre de Asakura.

    Las palabras de Leire vinieron a mi cabeza al ver ese estado a Shila, fue como si un rayo me atravesara.

    -¿Por-Por qué lo hiciste?
    -¿Qué porque…?¿No está claro? Soy una asesina de la noche, la que mancha la noche de sangre de sus víctimas, yo soy…un vampiro.

    No pude creer lo que mis oídos escuchaban…¿un vampiro? Imposible, no existen en este mundo. Todo aquello me parecía un sueño, no un sueño, sino una pesadilla. Esperaba impaciente que el despertador sonara y así que me alertara que estaba viviendo la peor de mis pesadillas. Quería despertarme en mi habitación y prepararme un ligero almuerzo y después irme hacía el instituto. Pero no, eso no era una pesadilla, era la realidad, la cruda realidad. Ella era un vampiro y yo un simple humano.

    Para Asakura era como si disfrutase de decir esas palabras, como si dijese esas palabras se quitase un peso de encima. Mis pies estaban plantados en la tierra de aquél cementerio, no se movían aunque yo quisiese echar a correr a toda prisa. Asakura se acercaba lentamente con una gran sonrisa en que sus colmillos se observaban ansiosos de introducirse en alguna carne blanda, como mi cuello. Sus uñas se clavaron en mis hombros, la sangre brotaba de ellos mientras su lengua paseaba por la herida provocada. Sus ojos no se portaban de mi rostro, observando cada mueca y cada gesto que hacía. Era el fin, hoy era la presa de Asakura… no de Shila Celas, la vampiresa de la noche.

    Espero que os haya gustdo tanto como a mi!!! Ahora finalmente Jordi sabe el secreto d Asakura...y más aun esta en una dificil situacion? ¿Que aras, Jordi?
     
  4.  
    Kárupin

    Kárupin Usuario popular

    Tauro
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    Re: Inmortalidad

    holaa....
    Me ha encantado, me ha fascinado, sip?
    wow... confesiones!!, ME ENCANTAN!!
    ¿Ella los mato?, ¿a todos?
    wow... ¿Porque?
    se que no es a proposito, pero, ¿Por que?
    Te ha quedado genial, esta fabuloso!!
    pobre Shila, ha de cargar con un gran peso en su conciencia
    ¿Va a matar a Jordi?
    No lo se,
    espero la conti con mucha ansias.
    y tranquila, mas vale tarde que nunca!!
    Gracias por avisar,
    Bye, cuidate, TKM
     
  5.  
    Saxor

    Saxor Entusiasta

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    Re: Inmortalidad

    Hola!!!

    que buena la contii:)

    jajaj abejitaxd

    que gracia que me ha hecho esto:

    -¡¿CÓMO QUE HOLA NI CACHO CUARTO!? ¡QUE HACES AQUÍ, ENCIMA RECOSTADO EN MI PECHO!
    -¡¿Pero que dices?! ¡Eras tú quién estabas recostada en mi pecho!


    -Que si pero tira para tu casa!! No entiendes el idioma o que! jajajaxd

    Pobre Asakura:S Todos sus amigos estan muertos:S

    Algo pesado si que es Saxor si xd quien le manda ir a esas horas pa cabrearlaxd

    ¿que es una vampira?:O pero si esas cosas no existenxd
    Uuuuu que comportamiento,,, si que existian sixd jajajja

    Menuda situación... ¿Saldras de esta Saxor?

    Ha sido muy buena la contii y me he reido mucho:)
    Y no se cuantas veces te lo habre dicho ya... pero muchas gracias por el esfuerzo que haces de seguir cada contii:) sabes que me ayuda mucho leer una de tus contis cuando las cuelgas:) en serio muchas gracias:)

    Cuidate mucho Celas:)

    De:Un tal Saxor
     
  6.  
    Aven

    Aven Iniciado

    Tauro
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    Re: Inmortalidad

    oooooooolaaaaaaaaaaaa!!! perdona el retraso, esque astoy muy liada ultimamente, jeje.
    buff! está buenísimo. mitad comedia mitad acción... me encanta!!!!!!!!!!
    sigue así, ok?
    do your best!!
    bye!
    Aven^^
     
  7.  
    Stephie

    Stephie Usuario común

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    Re: Inmortalidad

    Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
    Me ha encantado y no te puedes imaginar cuanto owo me lo he leído todo en 2 días
    incluso hoy me imprimi el capi k me tocaba leer para poder leerlo en clase, estoy super enganchada a tu historia.
    Me gusta muchísimo tu forma de narrar le das un toque aterrador y trágico a las partes k se lo merecen.



    Jajajajaja esa parte a sido buenisima xD me inchado de reir xD

    Cuando comence a leer el fics me recordo un poco a crepúsculo, pero ahora veo k no tiene básicamente nada k ver, esta realmente bien, espero k lo continues

    no puedes dejarlo así o,ó

    Me muero de ganas por saber que pasara con Saxor y Shila en esa situación tan amenazante.

    Saludos cuidate ;)
     
  8.  
    Celas

    Celas Usuario común

    Aries
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    Inmortalidad
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    Re: Inmortalidad

    Olaaaaaa!! uanto tiempo ya 3 semanas!
    buff muxo tiempo y eso q dije q la queria colgar lo mas antes posible
    pero es q entre pimero el internet (1 sem) y despues el word q se me escachara (2sem) no he podido colgarla!!!
    bueno sin mas xarla dejo el cap 11!! Espero q os guste!!!


    Capitulo 11

    ¿Alguna vez habéis estado en una situación sin ver la salida o la solución? ¿Alguna vez os ha pasado que vuestra mente dice una cosa y vuestro cuerpo hace otra? ¿Y alguna vez... habéis visto toda vuestra vida pasar en un segundo? pues… yo sí.

    ¿Dónde están esos ojos dorados de los que me había enamorado? ¿Dónde están esas sonrisas que últimamente me ha estado regalando? ¿Dime… donde guardas ahora ese genio que tanto te cuesta sacar? ¡Muéstrame todo de nuevo!

    Tenía miedo, mucho miedo… mi cuerpo reaccionó por voluntad propia, nunca hubiese querido hacer aquel acto. Aparté bruscamente los brazos de Shila de mí y la empujé contra el suelo. Estaba atemorizado, mi cuerpo sudaba por cada rincón, temblaba, parecía una hoja caer del árbol. Asakura no se movió más, solo pude escuchar un leve sollozo, le había echo daño más de lo que podría imaginar.

    --

    Salió corriendo, asustado, desesperado, aterrorizado, ya nunca más volvería a mirarme a la cara. El pecho me dolía tanto que pensaba que me iba a morir, pensaba que esta vez sería diferente, pero no. Yo soy un vampiro y él un humano. Mis lágrimas no paraban de salir y mi llanto se ahogaba en lo más profundo de mi garganta.

    ¿Ves? Todos ellos te odian, te dejan sola y te hacen daño… ¿aprendiste la lección? Siempre pasara lo mismo una y otra vez, por que tú no eres un vampiro ni tampoco un humano. Piensa en mí, solo en mí y nadie te ara daño nunca más.

    -¿En ti? No sé si podría otra vez…

    En ese momento no me di cuenta pero alguien me observaba en la oscuridad cabizbaja, ojala nunca hubiese presenciado aquella escena de debilidad en mi.

    --

    Corría sin rumbo, sin saber por donde ir o donde llegaría, un sonido de hojas al caer me detuvo. Una silueta entre los árboles, una blanca sonrisa en su rostro, grandes ojos plateados, se acercaba a mí lentamente entre las sombras.

    -Vaya… vaya… tiene buen ojo.
    -Pero si tú eres…

    Después de esas palabras un fuerte golpe en el estomago recibí. Todo se volvía oscuro a mis ojos… hasta que finalmente no pude evitar perder la consciencia.

    --

    Me quedé en el suelo tirada sin mover ni un músculo, nada solo tirada como una perra esperando que alguien viniera y me cogiera o simplemente que tuviera las fuerzas necesarias para levantarme.

    El sol aparecía por el horizonte, a pesar de ser esta una ciudad sometida a las nubes densas, esta vez unos finos rayos de sol se filtraban y llegaban a mi rostro quebradizo. Me había desahogado esta noche, no supe cuando se acabaron mis lágrimas ni se cuantas horas llevo en la misma posición, pero algo tengo en claro mis manos están siempre acariciando la tumba de esa mujer.

    Una silueta interceptó los rayos que llegaban a mi rostro, se quedó hay plantado observándome fijamente. No pude evitar sonreír perspicazmente.

    -Ríete de mí, no me importa.
    -Das vergüenza, aferrarte a alguien que nunca podrás tener.
    -Ja… tú tampoco… as podido tener a ese alguien. Somos iguales, al fin y al cabo.
    -¡Yo nunca seré un asesino como TÚ! ¡MALDITAAAA!

    Aquél golpe que recibí impactó en mi rostro, pero el dolor que sentí no tenía comparación al que había sufrido. Este era mi castigo, debía acotarlo en silencio, en cada golpe, en cada puñetazo, en cada patada…

    -¿De que te ríes?
    -No lo sé del todo bien, pero supongo que de mi vergüenza, de mi situación, de mi estupidez, de mi existencia… de no poder morir y a la vez no poder vivir…
    -Mis golpes veo que no te afectan. Te estas perdiendo en tu miseria…
    -Puede ser…hahahaha
    -Das lástima.

    Se retiró después de lanzarme una mirada de pena. Aquellos ojos… sus ojos llenos de pena no los quería ver, ¿Por qué no te ríes de mí? Desahógate golpeando y odiando mi existencia… pero no me mires con esos ojos idénticos a los de ella…

    -¡¡¡NO ME MIRES ASÍ!!!

    --

    Mi cuerpo estaba apoyado en una superficie blanda, no era pesado sino ligero, todo lo contrario de lo que había sentido hasta ahora. Una brisa corría alrededor mió, tenía frío y intentaba buscar algo que tapase mi cuerpo. Busque con la mano mientras musitaba algo, no sé el que, la verdad. Encontré algo liso y suave pero se dispersaba en mi mano, lo busque de nuevo a ciegas y cuando finalmente lo encontré estire fuerte hacía mí. Un quejido seguido se escuchó, mi cuerpo se sobresaltó y finalmente mis pupilas pudieron ver los rayos de sol y en ellos la persona delante.

    -¡¿PERO ESTAS TONTO O QUE?!
    -¡¿Eh?! ¿Q-que estas haciendo t-tú aquí?
    -Dejemos eso para después… tienes que ayudarme con un pequeño asunto.

    --


    Pasaron días, llevaba unos tres o cuatro días sin poder moverme, sin fuerza de voluntad, pero con ganas de que el tiempo se olvidara de mí. Mi único pensamiento era el de desaparecer y ser olvidada, por favor Dios, si existes o no… ya me da igual si creer en algo o en nada, quiero de dejar ser tan inútil, tan desgraciada… dejar de ser... tan… ser yo… Soy idiota, si yo no hago nada para desaparecer o ser borrada de la memoria de otros, tengo que hacer algo y lo primero es liberarme de las cadenas que me atan a mi yo presente y para eso debo levantarme de aquí. Teniendo esos pensamientos en mi cabeza, pude reaccionar y mi cuerpo mover nuevamente. Me encontré nuevamente en frente de la tumba de la mujer de rasgos felinos, intenté regalarle mi última sonrisa más sencilla y verdadera en aquel rostro deplorable.

    No lo hagas…no vas a conseguir nada… ¡te harás más daño! ¡¿Es que eres idiota o que?!

    -Sí… soy idiota. Así soy yo, siempre equivocando el camino a escoger, esa soy yo.

    Esas palabras no te aliviaran de tu culpabilidad, no te culpes más de lo sucedido en aquellos días… Tienes que vivir y así… tenerme en tu memoria y siempre presente en tu corazón…¡POR QUE NO TE DEJARÉ ESTAR CON NADIE!

    -Aquellos días… los anhelos…

    -¡Hey Shila!
    -¿Ves? Como siempre la última.
    -No, lo que pasa es que utiliza la hora Celas.
    -¿La hora Celas?
    -Sí, la hora quedada más diez minutos.
    -Hahaha, muy buena Oscar.
    -¿De que os estáis riendo? ¿No será de la pequeña abejita del grupo, no?
    -¡Que va, que va! Andrea como quieres que nos reiríamos de TÚ pequeña abejita.
    -Sí...sí es una estupidez, ¿verdad Kevin?
    -La habéis armado buena chicos, nuestra jefa hoy tiene un cabreo de no veas como.

    -¡Ahhh!
    -¡Te has pasado!
    -Eso os pasa por reíros de mi peque.

    -Ya os lo dije.
    -Pues avisa antes, Rebeca.
    -¿Rebeca? Me llamáis Revy a menos que queráis recibir más. Hehehe
    -No, no claro que no, Revy.
    -Hump, así esta mejor.
    -Menudo cabreo tienen las dos…

    -¡Perdón por el retraso!
    -¡No pasa nada! ¡Pero si acabamos de llegar!
    -Eso lo dirás tú…
    -¡A CALLAR! ¡Vamos!
    -S-Sí.

    Esos días en los que siempre estaba rodeada de amigos, de risas, de felicidad, de payasadas, de pequeñas peleas sin importancia… los arruiné todos.

    -¿S-Shila?
    -¿A-Andrea? ¡¿Que…QUE HE HECHO?! ¡LOS HE MATADO A TODOS!

    --
    Allí estaba, delante de la tumba de la hermana gemela de Álex sin moverse y con la mirada perdida en el sombrío cielo. En su rostro estaba dibujada una pequeña sonrisa de serenidad y sincera, su cuerpo temblaba, apenas podía ponerse en pie, era como si esos días no se hubiese movido del sitio, como si hubiese estado viendo la película de su vida.

    Me fui acercando a ella lentamente, hasta llegar a dónde estaba ella, yo detrás de ella y ella delante de mío. Susurré varias veces su nombre, una tras otra y ella era como si no me escuchará, como si mi cuerpo fuera invisible a sus ojos y mi voz fuera sorda a sus oídos. La agarré del hombro y tiré de ella abrazándola de espalda para que no viese el rostro del hombre que tanto daño le ha podido hacer.

    --

    Me agarraron fuerte del hombro y tiraron de mí… aquél calor, aquellos brazos entre mi cuello, aquél aroma que desprendía, aquella respiración profunda y aquellos labios fríos apoyados en mi hombro delataron de quién se trataba. La sorpresa dio un vuelco en mi corazón, en aquél trozo de hielo que empezaba a derretirse lentamente y cuidadosamente pero a la vez sufría más y más a cada momento. Intenté con las pocas fuerzas que tenía deshacerme de aquellos brazos, pero él agarraba cada vez más hasta que finalmente articulo unas palabras que congelaron mi ser.

    -No quiero verte así, no quiero que sufras toda esa soledad sola, por eso… conviérteme en vampiro.

    ¿Qué estas diciendo? ¿Es posible lo que mis oídos han escuchado? ¿Es que acaso esta loco? ¿Quiere atormentarse el resto de su vida?¿Tanto sacrificarías por alguien... no, algo como yo?¿Te estas escuchando? ¿Es que… quieres perder todo lo que ahora tienes? ¡NO LO ENTIENDO!

    Aún recuerdo ese día perfectamente, esas palabras las tengo guardadas en mi memoria, aunque no sé si tú también las conservas como yo... por que ahora he podido encontrar mi lugar y es gracias a esas palabras que me dijiste aquel día delante de la tumba de mi mejor amiga. Pero… míranos ahora, yo siempre estoy observándote cada noche entre las sombras mientras tu estas en el lado opuesto… juró que siempre estoy cuidando y protegiendo a tú hijo… sin que él sepa quién soy yo.

    Bueno aqui acaba el cap 11 espero q os haya gustado tanto como a mí hacerlo!!!
     
  9.  
    Kárupin

    Kárupin Usuario popular

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    Re: Inmortalidad

    Holaa...
    Kyaa..... Que lindo!
    Fue tan romántico el final, y mas delante de un lugar especial... la tumba de su mejor amiga, de verdad que fue tierno!!.
    Pero...¿De verdad lo convertirá en vampiro? waa.... me muero de intriga.
    Siguelo pliss... si lo dejas ahi... te atormentaré toda la vida, (no es que me guste amenazar pero... waa... es que es tan Guau!!)
    Jeje... Bueno,
    Bye, cuidate TKM
     
  10.  
    Stephie

    Stephie Usuario común

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    Re: Inmortalidad

    El cap a estado geniaaaal, pobre Shila :( me daba muchisima pena la pobre se siente tan sola...
    El final fue realmente bonito *o*
    Pero hay algo k no entiendo muy bien es esta frase:
    eso esta narrado por Shila verdad? es k no entendí muy bien eso.
    Espero con muchas ganas la conti ^^ por fa no tardes en subirla o me dara un atake al corazón o,ó necesito saber como continuara
    Bye! cuidat
     
  11.  
    Saxor

    Saxor Entusiasta

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    Re: Inmortalidad

    Holaaa!!

    que buena conti:)

    Es que tal y como reaccionó Asakura era normal que Saxor saliera corriendo. Uoo:O quien sera que le ha pegado en el estomago y le ha dejado inconsciente mientras huia?:O

    pobre Asakura lo que le paso con sus amigos:( sobretodo con andrea...

    La hora Celas 10 min?xd pues menos mal que no conoce la hora Saxor que son un quarto de hora jjajajaxd

    el final te ha quedado genial:) como reaccionara Shila?

    Estoy de acuerdo con Escarlata y Stephie:) como no la cuelgues pronto nos da algo:S

    cuidate Celas:)

    Espero la siguiente contii:)

    De:Un tal Saxor
     
  12.  
    Celas

    Celas Usuario común

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    Re: Inmortalidad

    Bueno bueno aqui con la contii n 12. Finalmente empieza a coger el gustillo y el color espero que os guste tanto como a mí !!!xD


    Capitulo 12

    Ese instante acompañado del frío de la noche nos detuvo en el tiempo. Ese temeroso cementerio perdido, esta tierra húmeda bajo mis pies y esta tumba cargada de fuertes sentimientos permanecían esperando su respuesta.

    Mis brazos entrelazaban su pálido cuerpo de tez fría y mi cara yacía apoyada en sus finos cabellos plateados que me provocaba un agradable cosquilleo en mi rostro.

    --

    Mis oídos habían escuchado lo imposible, la mayor locura posible en todo el mundo. “Convertirme en vampiro”, menuda estupidez. Todo esto parecía una escena sacada de una película romántica. El chico perfecto… como si existiera.
    Todo eso son tonterías, palabras cursis, palabras vacías, palabras sin significado, palabras falsas… palabras inexistentes. Esas son sus palabras, las palabras del chico malo.

    Cogí su brazo y lo aparté de mí bruscamente, seguidamente le empujé hasta verlo bajo mis pies.

    -¡¿CONVERTIRME EN VAMPIRO?! ¡¡MENUDA IDIOTEZ!! ¡¿Piensas que con decir unas pocas palabras bonitas vas a cambiar todo lo que pasa?! ¡YO NUNCA ESCOGÍ ESTA VIDA!
    -¡Lo sé! Sé que con unas pocas palabras no cambiaré nada…. ¡pero lo intentaré todas las veces que hagan falta!
    -Hump. Es inútil… yo ya no tengo futuro posible. Yo estoy sola, me he quedado sola.
    -Pero… yo quiero que TÚ me conviertas en vampiro y así… no dejarte sola.
    -Claro… ¡como si yo pudiera!
    -¿Qué quieres decir?
    -Yo no puedo convertirte en vampiro. Además, si en el caso de que pudiera, tendrías que tirar todo por la borda, todo lo que posees…tu futuro, tus amigos y tu… familia.
    -Yo…
    -¿Lo ves? Son palabras vacías, sin significado, inexistentes llevadas por el viento.

    Se fue. Asakura se fue. Lo sentía de veras. Lo sentía por sus ojos empañados, como mirar desde muy lejos y su voz era un hilo de agua. Me sentía avergonzado y a la vez asquerosamente horrible. Golpeé varias veces el suelo fuertemente hasta romperme tres dedos de la mano izquierda. Aquél dolor me hacía ver lo cobarde que era, me hacía ver lo indeciso que era, lo superficial e inútil que era. Lágrimas calientes recorrían mis mejillas y con fuerza me mordía el labio inferior para verificar de lo que acabada de hacer.

    Pasaron los días, las semanas, incluso los meses. Shila al poco tiempo volvió al instituto con un aire de tristeza y al mismo tiempo un aire de serenidad. Antes era fría como el hielo con aires de superioridad, pero ahora había perdido todo, incluso estaba perdiendo ese orgullo que tanto le caracterizaba.

    Des de ese día ya ha pasado más de dos meses, estaba destrozado, con la moral por los suelos y había perdido el apetito. Si solo pudiese empezar todo de nuevo… si al menos no hubiese visto esos ojos empañados de lágrimas, si al menos no hubiese escuchado su llanto, si al menos no hubiese visto aquél delicado cuerpo cubierto de heridas y hematomas, si al menos… no hubiese descubierto su secreto… estaría seguro que podría volver a mirarla a la cara y escuchar nuevamente su voz como el canto de una diosa. Al fin y al cabo yo no puedo ayudarla… Natalie.

    -Me tienes que hacer un favor.
    -¿Cómo?
    -Ayuda a mi hermana, devuélvele la sonrisa. La sonrisa que perdió hace años.
    -Yo… no sé si… podré.
    -Podrás mientras tus sentimientos sean verdaderos.
    -…
    -Ha, ha, ha…Ella esta esperando un príncipe, su príncipe azul montado en un caballo blanco.
    -Su príncipe…
    -Sí su príncipe… me pregunto cuando llegara, ¿no te preguntas lo mismo? chico…
    -¿P-ero…?
    -Confío en ti, chico.
    -N-Natalie…

    Aquella noche el abrazo de Natalie y sus palabras me dieron fuerzas, pero… esas palabras ya no las puedo escuchar.

    Otro día más y la situación no cambia, sigue igual o peor. Estoy cayendo en un pozo sin fondo donde solo aprecio oscuridad. Mis parpados no aguantan la presión y se cierran lentamente sin yo poder hacer algo. Un susurro… un susurro escucho pero no se de donde proviene, cada vez estoy peor.

    -Chico…chico…despierta…
    -No quiero… tengo sueño…
    -¡QUE TE DESPIERTES!

    El grito rajándome los tímpanos me despierta. La ventana abierta y unos ojos plateados percibo en mi cuarto oscuro, como si fueran pequeñas lucecitas.

    -¿¡Na-Natalie?!
    -Shhh… tienes que ayudarme.
    -¿Pe-pero que haces aquí?
    -No alces la voz, debes ayudarme.
    -¿Otra vez?
    -Shila se ha escapado de casa. Ayúdame a buscarla, no la encuentro por ninguna parte.
    -No puede ser. Además ¿por qué yo? Tú la conoces mejor que yo.
    -Ya no la conozco, ya no se que es lo que le pasa por la cabeza. No es la misma de siempre.
    -D-de acuerdo. Te ayudaré.
    -Sabía que podía contar contigo.

    La verdad es que no sabía que estaba haciendo, llevaba más de dos meses sin saber nada de ella, solo la observaba en la distancia.

    Me adentré en el bosque, en busca de sus cristalinos y agrietados ojos plateados de vampiro. Ni en el cementerio, ni en la casa abandonada… no la encontraba por ningún lado. Me quedé por unos momentos observando lo poco de cielo estrellado que podía ver entre los árboles, recobrando el aliento.

    -Ven por aquí, ya verás como te gustará.
    -Déjame, se andar solita, que sepas niño.
    -Aún sigues con lo de niño, ¿eh? Bueno ya da igual, dentro de poco llegamos.

    Delante nuestro se encontraba una gran plana de hierbas altas iluminadas por luciérnagas y acompañadas por un pequeño lago cristalino. En su rostro se formó una sonrisa de satisfacción, como si aquél paisaje le trajera buenos recuerdos vividos.

    -Increíble…
    -¿Verdad que si? Des de aquí se puede contemplar muy bien el cielo estrellado y…
    -Y la luna reflejada en el lago.

    La vista más hermosa de todas, un lugar tranquilo acompañado con la luz de la luna reflejada en las aguas cristalinas del lado y lucecitas a lo alto del cielo…

    -Un lago…
    Susurré frunciendo el ceño hasta que lo vi claramente.

    -¡EL LAGO!

    Corrí lo más rápido que podía, jadeando pero a pesar de todo no bajaba el ritmo. El lago era el único lugar donde ella podría estar. Un leve melodía llegó a mis oídos, cada vez que me acercaba más al lugar la triste melodía se apreciaba con más fuerza y así finalmente llegué. Y allí estaba. Allí estaba de pie en frente del lago tocando una bella pero melancólica melodía con su flauta metálica con gran elegancia, una flauta travesera. En esa flauta se reflejaba la luna que tanto deseaba Shila y el viento acompañaba su melena plateada.

    Me quedé hipnotizado y de mi boca solo pude articula una palabra, “increíble”. La melodía se ahogó en su garganta.

    -Has venido.
    -Sí.
    -Y te acordaste.
    Asistí con la cabeza.
    -Este lugar… ya lo conocía anteriormente. Andrea… me lo mostró por primera vez…

    Sus palabras estaban cargadas de dulzura y por su mente, seguramente, sus recuerdos se mostraban uno a uno.

    -Vaya…
    -Pero de día. Y tú… me mostraste este lugar de noche… parecen lugares distintos…
    -Sí, lo parecen.
    -Es gracioso.
    Su sonrisa era débil y sin fuerzas.
    -¿Por qué te has ido de casa?
    -Esa casa… no puedo vivir en esa casa. No esta echa para mí…
    -Entonces…
    No estaba seguro de lo que iba a decir pero las cosas no se saben si al menos no lo intentas.
    -Ven a vivir a mi casa.
    -¿Cómo? Ha, ha, ha muy bueno, muy bueno…
    -Lo dijo en serio, estoy seguro cien por cien.
    -Si te pones de esa manera… ufff veo que… no me dejas otra opción.
    -¡Es lo que hay!

    --

    En su rostro se esbozó una sonrisa sincera e inocente, parecía un crío de diez años. Ese chico, definitivamente era como un crío caprichoso y ahora yo era su capricho. Me resultó gracioso, creo que fue por eso que acepté su oferta.

    --


    El día siguiente pasó como si nada. Shila no asistió al instituto cosa que me preocupó y a la hora de salir lo comprendí todo. En la puerta Asakura me esperaba… con sus dos maletas y en su rostro esbozaba una tímida sonrisa divertida.

    -¡Mamá, ya estoy en casa!
    -Jordi, como te ha ido el… ¿Quién es esa chica?
    -Es Asa… es Shila Celas, vivirá con nosotros. No importa, ¿verdad?
    -C-claro.

    La respuesta de mi madre fue rápida y entrecortada, posiblemente por la sorpresa pero más por quién era y como era. Shila Celas una chica de diecisiete años de grandes ojos color miel, labios finos y rosados, tez pálida, de estatura mediana y una gran melena plateada que contrarrestaba con sus cristalinos ojos dorados. Lo cierto es que causaba sensación y algo en ella te atraía y te atrapaba sin poder salir, como me pasó a mí.

    -¡Hermanito…!

    La sorpresa en Claire se reflejaba en sus ojos abiertos de par en par observando de arriba a bajo la figura esbelta de Asakura, su voz se ahogó en su garganta como un nudo. Claire no apartó la mirada en ella en ningún momento, con la boca entreabierta buscando un fallo en Shila, pero no lo encontró, básicamente por que no lo había. Estiró el brazo e intentar acariciar su piel de leche cosa que no pudo por que sus ojos dorados se clavaron en ella dejando escapar un imperceptible gesto de vanidad.

    -Perdonen… mi habitación…
    -¡Ah! Sí, sí, puedes utilizar la habitación de la segunda planta, la última a la izquierda.

    Asakura no habló más, cogió sus cosas y se fue hacia su habitación asignada. Tanto mi hermana como mi madre la persiguieron con la mirada hasta perderla en las escaleras.

    -Es… bella y hermosa…
    -Es perfecta.
    -Tenéis razón, es perfecta bella y hermosa…

    ---

    No fue un problema encontrar la habitación dicha. Al entrar en aquella habitación me sorprendí un poco, no era la típica habitación ordenada y limpia, si no lo contrario. Estaba llena de cajas, bolsas y polvo. Era una habitación grande con dos camas una a cada lado de la pared de enfrente y entre estas dos camas una mesita con una pequeña lámpara. Al entrar no pude evitar toser plantándome en medio de la habitación e intentar visualizar aquellas cuatro paredes como mi casa.

    -Perdona, es que esta habitación era como la guardilla. Ahora la limpio.
    Asistí con la cabeza mientras le miraba con el rabillo del ojo.

    Fue sacando todo, a las camas le faltaban las almohadas y por lo que supuse que las estaba buscando entre las bolsas. Abrió una bolsa con cojines esperando encontrar una almohada pero se deshacía de ellos lanzándolos a su espalda. Uno tras otro caían a mí alrededor hasta que uno impactó en mi rostro. Se detuvo en seco, giró el cuello lentamente con una sonrisa forzada, suplicando por su vida “Lo siento de veras, no era mi intención. Perdóname, no ha sido a propósito” Cogí los cojines de mi alrededor y se los fui lanzando en su cara, algunos pocos acertaron, “Se me escapó la mano, no ha sido a propósito”.

    Finalmente mí habitación quedó ordenada y limpia. No aguanté más y caí rendida encima la cama. Al poco tiempo la pequeña de la casa me observaba escondida en el umbral de la puerta, con un gesto le dejé pasar. Estaba nerviosa y miraba a cada rincón de la habitación sin centrar su mirada en mí, escondía algo a su espalda parecía que quería darme algo. Me senté y con la mano le hice entender de que se sentara a mi lado y es cuando lo vi. Entre sus manos llevaba un gorro negro con orejas de gato, su voz era entrecortada no entendí muy bien lo que dijo pero aún así supuse que quería que llevase aquél gorro tan cuco. Agaché la cabeza y ella rápidamente me lo colocó con demasiada fuerza según mi agrado y se marcho corriendo ruborizada a más no poder. “Gracias” articule mientras veía como cruzaba el umbral de la puerta con una amplia sonrisa de alegría. Nuevamente me tumbé en la cómoda cama y mis parpados se cerraron lentamente hasta llegar a ver el sueño que hoy me otorgaba la mente.

    --

    La puerta de Asakura estaba entreabierta, no pude evitar quedarme quieto observando el angelical rostro dormido de Shila.

    -Parece un ángel, ¿verdad?
    -Sí, es preciosa…
    Nos quedemos en silencio.
    -¿Mamá, que haces aquí?
    -Nada. Una pregunta… ¿Cuál era el motivo de que Shila se quedaba a vivir aquí?
    -Bueno…pues resulta que… es la prima de un amigo mío del insti…y…veras que… como no tenían sitio en su casa por que son una familia numerosa… pues… me ha pedido que… si se podía quedar aquí… a vivir.
    -Así… que es eso… que soy tú madre. Dime la verdad.
    -Es… ¡es la verdad!
    -Se ha escapado de casa, ¿no?

    La astucia de mi madre es increíble o mejor dicho mis excusas dan pena. Se pilla antes un mentiroso que a un cojo, que buen dicho y eso me había pasado a mí.

    -Pues… pues… sí.
    -Lo sabía, pero bueno. Tendríamos que llamar a su casa.
    -¡No! Ella no se lleva bien con su familia, solo con su hermana mayor, Natalie. Además ella me lo ha pedido.
    -¿Seguro?
    -Seguro- Aunque aún no he hablado con Natalie- pensé con una ridícula sonrisa.
    -De acuerdo. Por esta vez te creeré.
    -Gracias mamá.
    -Te gusta mucho, ¿verdad?
    -¡¿Eh?! ¿Quién?

    Mi madre con un gesto señalo a la durmiente Asakura. Me avergonzaba de que mis sentimientos fueran tan evidentes.

    -Tus ojos te delatan, están cargados de dulzura y calidez y en tu rostro se forma una sonrisa que se antoja estúpida.
    -¡Basta ya, mamá!
    -Hijo, te has enamorado de verdad. Y encima de tosa una belleza incalculable.
    -¡No seas como Claire!
    -Vale, vale…

    Shila dormía profundamente, en su rostro mostraba una tímida sonrisa, finalmente descansas en paz, sin preocupaciones que te atormentan. Espero haberte dado algo de tranquilidad y felicidad susurré en mi corazón.

    Los días pasaron, Asakura se estaba abriendo a nosotros poco a poco, cruzaba algunas palabras con Claire y mi madre y pocas veces podías percibir una sonrisa en su rostro. Conmigo su carácter seguía siendo distante y frío pero ya no tanto. Recuperó su característico orgullo, que la hacía única. Por las noches, Natalie venía casa por la ventana de la habitación de Shila y dejaba beber su sangre, a veces me olvidaba que era, al fin y al cabo seguía siendo una chupa sangre. Y así sin darnos cuenta, las vacaciones de Navidad llegaron.

    -¿Te gusta el caldo, Shila?
    -¿Eh? Sí claro, esta… bueno.
    -Me alegro.

    Cenemos y la acompañé a su cuarto.

    -Una pregunta.
    -¿Si?
    -¿Los vampiros comen?
    -No.
    -Pero… si tu comes cada día.
    -Ya.
    -¿Entonces?
    -La comida de los humanos, para mí es como aire. No sabe a nada ni me llena el estómago.
    -Entonces… lo que el caldo esta bueno…

    Shila me miró con una sonrisa divertida y burlona y seguidamente me giró la cara.

    -¡Seras mentirosa!
    -Es mi carácter.

    En ese preciso momento tocaron el timbre de casa. Bajemos yo y Asakura detrás mío. ¿Quién será a estas horas? Pensé confuso y sin más miramientos abrí la puerta llevándome una gran sorpresa.

    -¡¡¡SORPRESA!!!
    -¡¿Car-Carlos?! ¡¿Chicos?! ¿Qué hacéis aquí?
    -Sorpresa, Jordi…
    -Erika…

    Verla de nuevo me dejó sin aliento, como si el tiempo no avanzarás hasta que todo se rompió en un estallido de sentimientos entremezclados. Sus labios calientes se juntaron con los míos en un beso profundo y lujurioso. Pero había algo que me olvidaba, de alguien mejor dicho, de Asakura Celas.

    Ojala que Shila nunca hubiese presenciado aquél beso que Erika me robó con mucho amor…


    Haasta el cap 13!!!! ( esta empezado ya)!
    chaooo!
     
  13.  
    Kárupin

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    Re: Inmortalidad

    Hola...

    Waa... Linda conti ¡Las emociones estallan! Así que Asakura se fue de su casa, jmmm.. Bueno, ella sabrá lo que hace, lo bueno es que suenta con el apoyo de su hermana Natalie, si no... De verdad estaría sola. Jmm.. Jordi es malo mientiendo, eso está más que visto >//<. ademas de que es demasiado transparente xD esperemos que no le pase nada malo, capaz y luego mete la pata. >//<

    Jordi es un tonto... Jaja... Bueno, pues al menos tengo motivos para decirlo... ¿Cómo que se le va a olvidar que Celas está atrás de él? Eso si es ser 'Pensativo' Jmm.. Espero que no le salga caro su olvido.

    Bueno, Sigue así
    Hasta luego, Cuidate TQM
     
  14.  
    Saxor

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    Re: Inmortalidad

    Holaaa!!

    que buena la contii:)

    así que Natalie confia en Saxor para que le devuelva la sonrisa a Shila?:) esya bien saberlo eso:)

    que mal tiempo debío de pasar una vez sucedió aquello con Asakura, pero resultó que al final se escapó de casa y él la encontro. Lo que no me esperaba es que ella aceptara ir a vivir con él... Aunque la comparación del niño y su capricho me ha encantado:)

    Desde luego Saxor no sabe mentirxd que malo jajjajxd no se a quien me recuerdaxd jajja

    y anda que la madre... como que no se entera de nada y no es nada de cotillaxd jajaj

    En navidad... Chicos? Erika... Y erika le besó delante de Asakura...

    Esto puede acabar muy mal para él...

    pero solo queda una cosa que puede hacer... Tendra que elegir una de las dos...

    Y quiero saber como continua!! asi k esperare con muchas ganas la contii:)

    Cuidate Celas:) Cuelgala pronto si no me quieres matar de la intrigaxd

    De:Un tal Saxor
     
  15.  
    Celas

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    Re: Inmortalidad

    Bueno pues aqi con el cap 13 q espero q os guste!!!!

    Capitulo 13

    Aquél beso agridulce de varios segundos tan espontáneo, tan directo me dejó en blanco. Los silbidos de Carlos y los otros animando el momento, los brazos de Erika en mi cuello, su lengua jugando con la mía… ese instante lo disfruté como un niño que le acaban de regalar un caramelo.

    Pero todo eso acabó…

    Enfrente, detrás de mí, alrededor, por todas partes sentí mirada cargada de odio, tristeza y decepción a la vez.

    Un golpe… sangre… el espejo hecho pedazos… ojos color miel…y… una larga melena plateada…

    Desprecio y silencio, solo desprecio y silencio hubo. Aquellos gestos de frialdad por su parte y nos dejó boquiabiertos al ver su forma de caminar tan agresiva como delicada a la vez… como la caída de la nieve al amanecer.

    -¡Que tía!

    Carlos ante semejante acto de dureza quedó admirado y con el alma en los ojos, aplaudiendo y alzando la voz con la esperanza de que Asakura le oyera.

    Por mi parte me sentí un completo idiota, culpable de haber disfrutado aquél mágico momento sin tener en cuenta la presencia de dicha mujer y sus sentimientos. Aquél acto de desprecio era mi castigo y como tal debía entenderlo y aceptarlo pero más me costaba teniendo agarrada a Erika en mi brazo derecho. Pero yo necesitaba explicarle todo, pero… ¿Qué explicar? Ella lo había presencia en primera persona, era lo peor de lo peor.

    Erika me sujetaba fuertemente el brazo mientras su mirada se centraba al final del pasillo donde pocos instantes se perdió los finos cabellos plateados de Shila. Su mirada estaba cargada de seguridad y a la vez amenazadora. Aquella mirada no me gustó en absoluto y no me equivocaba.

    -Carlos borra mi reserva en el hotel, estas vacaciones me quedaré en casa de Jordi.
    Su voz infundaba respeto y seguridad. Temía por lo que sucedería ahora en adelante. Mi madre ante tal tono de voz no pudo rechazarla y aceptó sin siquiera dudar. Esa era la personalidad de Erika, nadie podía oponerse a ella, incluso yo. Y así el problema se hacía más grande…

    --

    Estoy viendo des de la distancia y siento que cada cosa pasa a través de mí…no puedo estar en mi soledad ahora…

    Me encerré en la habitación que me dejaron, una habitación de dos camas… La noche empezaba a caer, el cielo ya totalmente oscuro y mis ojos ya plateados. Confusión era lo único que tenía en claro, aquél acto de agresividad no sabía a que asociarlo, mi cuerpo tiritaba de rabia y nervios. Intentaba tranquilizarme y no sabía como, pero tenía que tranquilizarme lo más rápido posible, abrí la ventana y miré hacia abajo. Era una primera planta, así que no había mucha altura, me coloqué el gorro de gato de Claire me regaló, la verdad es que no se por que me lo puse… ¿será por que tenía frío en la cabeza?

    Estas muy graciosa con ese gorro, Shila…

    Esas palabras resonaron en mi cabeza, las palabras del chico que izo que perdiera los papales… Sacudí la cabeza con fuerza y nuevamente deposité la mirada en el suelo. Un chirreo escuché, miré y esbocé una sonrisa victoriosa antes de dejarme caer. La persona que abrió aquella puerta no se trataba ni más ni menos que la rubia. Aquella chica rubia de ojos marrón chocolate y de estatura similar a la mía. Su expresión de asombro me divirtió y des de abajo la invité q venir conmigo con un simple gesto y así me introduje en el bosque.

    --

    Erika subió a la habitación que le tocaba, la misma donde la ocupaba Asakura. Esperaba algún tipo de gritos y ruidos… pero eso nunca sucedió. Pocos segundos de que Erika subió volvió a bajar corriendo con una mirada desafiante y enfadada.

    -¡¿A dónde vas?!
    Pregunté extrañado poniéndome en su camino.
    -¡Esa maldita me está desafiando! ¡Se va a enterrar de quien es ERIKA SORYU!
    Apretaba el puño con fuerzas mostrando sus dientes apretados de la rabia que contenía.
    Estaba confuso de lo que Erika me dijo mientras ella reprendía su camino. Al poco tiempo me di cuenta.
    -¡No vayas!¡¡ES PELIGROSO!!
    No me escuchó.

    --

    Estaba segura que ella me seguía, era del tipo de chica que no puede renunciar a un desafió y ese había sido su error. Me quedé escondida entre las ramas de un gran árbol y ella bajó mis pies buscando a los alrededores. Mostraba una sonrisa de alegría y excitación, el juego del ratón y el gato era uno de mis favoritos por que disfrutaba ver el rostro aterrorizado de mis presas. Aunque ella era especial, su rostro no mostraba terror alguno, sino al contrario parecía desafiante y disfrutaba.

    Salté y me coloqué en cuclillas en la rama de encima de ella y me dejé caer sujetándome con las rodillas en la rama. Ella se apartó bruscamente de mí y se puso en guardia. Sus ojos no se apartaban de los míos y mostraba una sonrisa de satisfacción.

    -¿Tienes miedo?
    -¿Por qué lo iba a tener? ¿Es que piensas comerme?
    -Quién sabe.

    Dejé las rodillas y así caí al suelo, ella seguía sin moverse observando cada gesto que hacia. Nos quedemos una a la otra observando en silencio, una de las dos tenía que hacer su movimiento…pero la paciencia no es mi fuerte así que me abalancé contra ella.
    Lo que más me irritaba de ella era esa seguridad que tenía. Me agarró del brazo, dio un giro de 90 grados y poniéndose de espaldas a mí y me lanzó contra el suelo. Recibí un gran impacto dejando escapar unas gotas de saliva por mi boca, agradecí que aquél suelo fuese solo tierra y no asfalto por que sino estaría acabada.

    -Mala suerte la tuya, soy capitana del club de karate del instituto Meisho.
    Su tono de superioridad me cabreaba más de lo que podía pensar y el hecho de que me mirase por debajo del hombro hacia en mi hervir la sangre que portaba. Me levanté lentamente y ella se retiró unos pasos hacia atrás con una sonrisa victoriosa.
    -Vaya… vaya… vaya… el ratoncito se ha vuelto un gatito…
    -Pues ten cuidado que este gatito puede hacer mucho daño.

    Sonreí divertida y me lancé contra ella nuevamente, se volvió a colocar de la misma manera que antes pero esta vez no me engancharía. Dejé que cogiera mi brazo y cuando se giró a mi espalda hinqué las rodillas en su espalda y tiré con fuerzas hacia adelante y ella, como había supuesto, perdió el equilibrio cayendo al suelo. Inmovilicé su brazo y me senté encima de ella, agarré fuertemente su flequillo y me acerqué a su rosto.

    -¿Qué pasa? ¿Ya no da más guerra la gatita capitana del club de karate?
    -Mierda…
    -¿Sabes cual ha sido tu error? Decirme que eras la capitana del club de karate, por que el karate tiene reglas que cumplir.
    -Y eso que tiene que ver…
    -Pues que soy una experta en lucha callejera y no ¡tiene reglas que seguir!-grité mientras estampé el rostro de aquella rubia contra el suelo. No soltó ni una queja ni gemió al dolor. Maldecí que aquél suelo fuese de tierra y no de asfalto.
    -Hablas mucho para lo que haces. Je, je, je…

    Esta vez con unos simples golpes contra el suelo no eran lo suficiente para poder volver a mi cordura así que me dejé llevar.

    -Eso lo veremos-le susurré.
    Pasé mi lengua por mis queridos afilados colmillos y me acerqué a su cuello lentamente. Su expresión seguía sin cambiar, esa mirada llena de confianza no se derrocaba ante mi sádica sonrisa y eso me frustraba. Cuando iba a hundir mis colmillos en la deliciosa carne que tenia delante pero algo me interrumpió. Un sujeto se tiró encima mío y me llevó lejos de la rubia, forcejeaba sin saber de quien se trataba pero aquél aroma que desprendía era inconfundible a mi olfato.

    -¿Qué crees que estas haciendo? Esta no eres tú.
    -Tú no sabes nada. Ella es hoy mi presa, así que déjame.
    -No te dejare, no dejare que la mates, solo por capricho.
    -¡Tú no entiendes nada!
    -¡Entonces explícamelo! ¡Siempre dices que no te entendemos, ¿pero acaso te explicas?!
    -Calla…
    -Al fin y al cabo, no eres más que una cobarde que acudes al camino más fácil para solucionar las cosas.
    -No…no…¡no…NO!
    Me lancé en su contra con los ojos humedecidos por aquellas palabras tan ciertas que
    salieron de sus labios.

    Siempre había acusado a Jordi por ser un cobarde y no afrontar las cosas… pero ¿acaso no hacía yo lo mismo? ¿No siempre recurría a Natalie para que me entendiera o que simplemente la tuviese al lado para que me escuchase y me tranquilizase? Pero tenía razón, actuaba como una persona adulta, pero de adulta solo tenía la apariencia por que yo en realidad seguía siendo una cría en busca de alguien que me diera cariño y después únicamente lo despreciaba. Como siempre ha pasado…

    A veces caemos y perdemos ante la cobardía, pero seguramente de esto debemos ser capaces de ganar algo… toma mi mano, por que somos frágiles e imperfectos, así que por favor nunca la sueltes…

    Las odiaba tanto, odiaba tanto la realidad que siempre pensé que todo lo que me envolvía era un sueño del que tenía que despertar y siempre esperaba impaciente ese despertar, pero ese despertar… nunca llegó.

    -Te estas perdiendo ante tu cobardía.

    Aquellas palabras me cortaron el llanto, aquella mirada de compasión que se posaba en mi me provocaba el mayor de los horrores y malestares en mi cuerpo. Esos ojos plateados llenos sin fin que me derramaban el alma y toda mi cordura… era… demasiado para mi… Eso fue lo poco que recuerdo por que todo se tornó oscuro a mi alrededor.

    -Alán, llévate a Shila a casa del chico, yo iré a por la otra que se ha quedado inconsciente.
    -De acuerdo.

    ---

    Estaba nervioso, Shila no estaba en su cuarto y Andrea salió muy enojada detrás de ella. Temía por la seguridad de Andrea pero tenía también que confiar en Shila. Querría salir detrás de ella, pero del miedo mis piernas no querían abandonar el lugar, Claire salió corriendo persiguiendo los ojos melosos de Shila, la persona que más admiraba, pero yo… no tenía el suficiente valor para perseguirlas.

    Pasaron diez, quince minutos y nada, no pasaba nada, no sucedía nada de nada. Estaba impaciente, mi madre a mi lado observándome de reojo. La situación era muy incomoda, al menos para mi.

    -Tranquilo, seguro que dentro de poco vienen.
    -C-claro…

    Subí a mi habitación para intentar entretenerme en algo, o simplemente mentalizarme para salir en su busca… pero cuando subía un ligero sonido escuché. Ese sonido provenía de la habitación de Shila y Erika. Salí corriendo hacia esa dirección y allí me encontré… con dos siluetas, una de mujer y otra de hombre y cada una de ojos plateados. Colocaron a cada una en una cama y las taparon con las mantas y nuevamente se marcharon por donde habían entrado. Ninguna de las dos presentaba heridas graves, solo algunos rasguños y algo más. Poco después Claire apareció, no quiso decir nada y cabizbaja subió a su habitación.

    Y así pasó unos de los peores días de mi vida.

    Al día siguiente Erika y Claire bajaron a almorzar. Claire no dijo nada, estaba totalmente seria y desconcertada y Erika no recordaba nada del día anterior después de ir al bosque. Y Asakura no salió de la cama. Supuse que Alan y Natalie hicieron algo con los recuerdos de Erika… pero ¿realmente los vampiros pueden controlar la mente de los humanos? ¿O simplemente fue suerte que lo olvidara todo? La respuesta no la sé.

    Aquella tarde salí con Erika y los chicos. Había un ambiente extraño, no podía sentirme bien, todos ellos para mi eran como unos desconocidos que los conocía de toda la vida. Prefería quedarme en casa. Fuimos a varios sitios de los cuales no me acuerdo por que no presté atención de donde iba o dejaba de ir, pero de una cosa sí que me di cuenta, de los ojos de la chica rubia del grupo clavados en mí. Aquellos ojos chocolate me delataban e intentaba evitarlos pero no podía, cuanto más lo intentaba menos lo conseguía. Así acabó la salida, cada uno a su hospedaje y Erika detrás mío.

    -Te gusta ella, ¿verdad?
    -Yo no he dicho eso.
    Mentí.
    -Entonces por que no me miras a los ojos y siempre me evitas.
    -Yo no hago eso.
    -Entonces mírame a los ojos.
    -No digas tonterías.
    -¡Mírame a los ojos! Y dime que no la quieres.
    Erika me cogió con fuerza la barbilla y clavó sus ojos en mí como un puñal en la espalda. Lo más rápido que pude rechacé su mano y gire la cara por que en realidad no podía resistirme a aquellos ojos llenos de pasión.

    En mi interior sabía que aún seguía amando a Erika pero algo en mi decía que quién más necesitaba yo era Shila y no Erika. Soryu se quedó plantada en medio de la calle con el rostro cubierto por sus manos mientras esbozaba una siniestra sonrisa. Lo sabía, esa expresión en ella no era nada bueno para mi y mucho menos para Asakura.

    No tardemos en llegar, Shila aún seguía durmiendo en su cama sin moverse un centímetro y Claire no cambiaba de expresión. Fui el primero en levantarme de la mesa a la hora de cenar y me fui a mi cuarto, no antes de verla. Dormía tranquilamente mirando la pared con las pestañas húmedas como sus mejillas y con su gorro de gato negro puesto. No podía apartar la vista de ella, de su rostro durmiente, del toque de inocencia que le daba el gorro, aquellas finas manos de porcelana rozando sus labios carmesíes y sus cabellos platinos rodeando su cuerpo. Me quedé absorto, sin aliento al contemplarla.

    -¿Te podrías salir de mi cuarto, por favor?
    -¿Eh? Si, c-claro. He he he…

    Cerré la puerta ruborizado de que mis sentimientos fuesen tan visibles, pero a la vez intranquilo por quien estaba en aquella habitación.


    -No pienses que dejaremos las cosas tal y como están de la noche anterior. Hump duerme ahora que puedes….

    ---

    Finalmente se acabaron las clases de la universidad, ahora empiezan las fiestas de Navidad. Un frío acogedor en las montañas, en la pequeña ciudad cubierta de nubes grises y unas capas de nieve adornaba las calles.

    -Ufff, finalmente se ha acabado las clases, pensaba que nunca se acabarían.
    -Si, tienes razón…
    -¿Qué te pasa Claire? Siempre en estas fechas te pones melancólica.
    -Es que… estas fiestas… me hace recordar aquél día.
    -¿Aquel día?
    -Da igual.
    -Ah, bueno si tú lo dices.

    Nana caminaba a mi lado despreocupada, como una chica de normal de diecinueve años y como tendría que estar yo también, pero yo no podía. Esos recuerdos me vienen inconcientemente a la cabeza, aquel rostro que reflejaba un odio profundo, aquellos ojos plateados tan transparente y aquellos colmillos húmedos…Aquella escena se repite cada noche en mis sueños, como una terrible pesadilla.

    -Los vi.
    -¿El que?
    -Unos ojos plateados aquella noche.
    Nana al instante se paró en seco con un rostro pálido, más pálido que de costumbre.
    -Dónde y quien.
    Su voz rozaba la amenaza.
    -Tu hermana mayor, Shila.
    -Ella esta muerta, así que olvídate.
    -Pero… no est…
    -¡CALLA! He dicho que esta muerta y esta muerta. ¡Listo!

    Ella siguió caminando delante mió sin decir nada con una cara de pocos amigos. Nana odiaba a Shila y más aún cuando yo la veo como una diosa y ella como un demonio. Realmente desconozco su motivo, tan solo espero que algún día me lo diga. Esperaré impaciente ese día.


    Hasta el cap 14!!!
    Chaooo!
     
  16.  
    Saxor

    Saxor Entusiasta

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    Re: Inmortalidad

    Holaaa!!

    que buena la contii:D

    Anda que el beso de Erika... Asakura se puso de los nervios y cogió un enfado... uffff

    Y erika y va y dice que se queda en casa de Saxor:O que decidida la tia!!

    Como:O Asakura y Erika se pelean!!:O

    Y encima durmiendo en el mismo cuarto:S estas dos se acaban matando:S

    :O Claire y Nana de Mayores... sera el futuro o su mismo presente?

    decir que me ha encantado:) espero la conti con ansias:)

    Cuidate:)

    De:Un tal Saxor
     
  17.  
    Kárupin

    Kárupin Usuario popular

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    Re: Inmortalidad

    Hola chica,

    Me gustó mucho la conti, está de lo mejor
    Aquel beso... Rompió todos los lazos que Shila le tenía a Jordi, lástima tan bonito que se veian 'juntos' xD Pero... Eso le pasa por mujeriego (¿? xD) Se quedó como el perro de las dos tortas. xD Sin Shila y sin Erika xD Quiero ver como con tu mente maestra le resuelves la vida al pobre. Y Solo algo en lo que estoy como o__O ¿Shila convirtió a Claire? Por que digo... ¡La idolatraba! xD

    Bueno, nos leemos,

    Te cuidas, TKM
     
  18.  
    Celas

    Celas Usuario común

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    Re: Inmortalidad

    Buah finalmente aqui con el cap 14 !!!!
    Perdon x aceros esperar pero aqui esta!!!!
    Espero que os guste!

    Capitulo 14

    Los días pasaron, sorprendentemente, sin ninguna discusión o problema. Shila estaba realmente tranquila como si nunca hubiese pasado nada, en cambio Erika estaba inquieta y de vez en cuando ataca a Asakura con palabras de doble sentido o simplemente la desafiaba con la mirada. Pero Shila nunca cedía su posición de seguridad y serenidad. Shila… ¿ya no sentía nada? O… ¿esperaba la ocasión de atacar? Ya no se que pensar… No se que es lo que le pasa por la cabeza, sus acciones… no la entiendo en absoluto…

    La hora del almuerzo, todos almorzando excepto Asakura. No hablamos solo masticamos y tragamos, incluso Claire la charlatana esta en completo silencio.

    -V-vamos Claire, ¿no tienes nada que contar?
    -No.
    -Oh, vaya.

    Otra vez mi hermana con dureza responde, quiero sacar tema para animar el ambiente, pero nada se me ocurre.

    -Voy a salir a dar un paseo.
    -¡Espera que ya acabo, Shila!

    Claire dejó su tazón de cereales a medio acabar y salió detrás de Asakura, las dos se dedicaron una mirada serena. Erika estaba molesta, des de que vino a pasar las fiestas a mi casa ha intentado llevarse bien con mi hermana pero ella la rechaza con palabras frías y secas. Únicamente acepta a Shila y va detrás de ella des de aquella noche que desapareció. Todo me parece un completo misterio…

    --

    -Por que me sigues.
    -¿No puedo?
    -…No es eso… pero…
    -Simplemente por que me caes bien.

    Simplemente por que me caes bien… que palabras tan sencillas… y tan tontas...

    Los ojos de Claire me buscan, quiero evitarlo a toda costa pero no creo poder, por que si me encuentran verán a través de mí y se reflejaran en ellos mis debilidades como si se tratase de un espejo. Y tengo miedo de verme como soy en realidad, tengo miedo de ver quién soy en realidad, tengo miedo de mis sentimientos… y tengo miedo de encontrarme sola de nuevo. Un calor repentino siento en mi mano derecha, Claire sujeta fuertemente mi mano temiendo a que pueda desaparecer, no la culpo. Siento ser así, susurro…


    -Dime, por que te aferras a alguien como yo.
    -No lo sé, simplemente lo siento, lo siento en mi cuerpo, como si se tratase de una adicción.
    -¿Adicción?
    -No solo eso, mi cabeza me dice que no te deje sola…

    Sus palabras son pensativas, como si intentase de describir lo que siente con una mirada de nostalgia y compasión a la vez. Esos ojos han traspasado mi coraza de acero con un ligero golpecito de nada. Esos ojos inocentes me atrapan como la tela de una araña y yo, por su puesto, soy su presa. ¡No me veas con esos ojos! ¡No quiero saber quién soy! ¡Solo quiero cerrar mi corazón con llave! Y tu mirada abre aberturas en mi corazón! Ante esos ojos de compasión me muestro completamente desnuda y sin protección.

    Nos sentamos en los bancos de un parquecito cualquiera. Comienza a caer agua nieve fría como un bloque de hielo, gotas humedecen mis mejillas, la diferencia es que estas gotas son calientes y no frías como las que tocan mi cuerpo.

    -No llores… tú eres mucho mejor que la rubia esa.
    -No estoy llorando… es la lluvia.
    -Si tú lo dices…
    -Yo no soy como tú te crees que soy. No… soy buena.
    -¿Entonces eres mala?
    -Exacto.
    -Todos somos buenos y… malos a la vez.
    -¿Buenos y malos?
    -¡Yo también lo soy!
    -Je, je, je aunque yo lo soy mucho más.
    -Eso lo dirás tú, yo soy la pesadilla numero uno de Jordi.
    -No me extraña.

    Nos echemos a reír, mis lágrimas se detuvieron. Olvide por completo todos mis pensamientos, básicamente lo olvidé todo, todo lo que pasaba a mi alrededor, únicamente escuchaba los disparates que me contaba la pequeña Asai. De golpe empezó a granizar y nos fuimos corriendo hacia nuestra casa y al entrar como un acto reflejo nuestros rostros cambiaron a unos más serios y fríos. Me dirigí a mi habitación para cambiarme de ropa y Erika me siguió.

    -¿Qué quieres?
    -Que quieres tú.
    -Perdona, pero no te entiendo.
    -¡Que pretendes! ¡¿Te das por vencida?!
    -¿Cómo?
    -¡Habló de Jordi!¡Jordi Asai, ¿lo recuerdas?!
    -¡Ah, eso! ¿Qué pasa?
    -¡¿Piensas dejarme vía libre y ya esta?!
    -Te refieres a por que no me enfrento a ti y eso, ¿no?
    -Exacto.
    -¿Por qué debería ponerme a pelear cuando tu ya has perdido des de el principio?
    -¿Cómo dices?
    -Ponte a pensar, dentro de dos semanas te tendrás que ir y no volverás hasta vete tu a saber. Es por eso que no pienso gastar fuerzas y saliva en este asunto más.

    Erika apretó fuertemente los puños y se mordió el labio inferior con cólera y cerró la puerta de un portazo.

    -Al final será cierto que las rubias no piensan…-pensé con una cara divertida.

    --

    Erika bajaba de mal humor por las escaleras, yo sin entender el por que, pero había algo que sí que sabía no preguntar a una mujer furiosa o recibirás. Así que lo dejé pasar. Al cabo de unos diez minutos fui al lavabo, un chapoteo escuché al lado, corrí lentamente la puerta y vi una silueta femenina desnuda. Me ruboricé al instante, quién se estaba duchando era la joven de cabellos plateados, cerré al momento la puerta sin hacer el menor ruido. Mis piernas temblaban, mi cabeza daba vueltas y caí en las tentaciones, volví abrir y contemplé el hermoso y esbelto cuerpo que poseía, desafortunadamente estaba despaldas a mí. Por la impresión no me fijé hasta pasados unos minutos, en la parte baja de su espalda yacía una gran cicatriz, sus hombros poseían pequeñas cicatrices sin mera importancia, sacudió su cabellos mojando mi rostro de gotas perdidas y todo aquel subidon… se fue como vino. Cerré nuevamente la puerta y bajé al salón. Erika se encontraba allí en silencio al igual que yo.

    Poco después bajó Shila descalza, con una blanca camisa abrochada sin el botón de arriba, unos panties blancos y una toalla en su cuello. Me quedé rígido como una piedra y rojo como un tomate sin apartar la mirada de ella. Erika se quedo impresionada con los ojos abiertos como nunca antes.

    -Oye rubia, me dejas algo de ropa, que toda la tengo para lavar.
    -¿Y por que debería dejarte?
    -A menos que quieras que vaya así por la casa. Yo no paso frío en absoluto.
    -Coge lo que te de la gana-dijo sin ni siquiera mirarla.
    -¡Thanks!

    Shila se volteó cuidadosamente y es cuando percaté que en su escote se mostraba parte de una cicatriz que tenía que ser parecida a la que poseía a su espalda. Volví a entristecerme, al fin y al cabo nadie es perfecto…

    Y finalmente llegó el día de Navidad, el día que todos los niños esperan ansiosos, lleno de ilusiones, de alegría y sonrisas. Yo por supuesto tenía los regalos de Shila y Erika, también sabía que de Erika recibiría algp, pero… ¿ y de Shila? Esa era mi gran duda.

    --

    Encerrada en mi habitación encogida de piernas en un rincón con un torbellino de emociones en mi interior. Perdiendome en mi silencio, buscando la salida y esbozando una sonrisa pero me acuerdo de ti y mi mundo se hace trizas de nuevo. Esta no soy yo, perdiendo la calma y desgarrandome el alma, pero ya todo me da igual, esta agonía que siento se acomodado en mi corazón y no quiere salir, apretó con fuerza los dientes y escondo mi rostro entre mis brazos.

    “Al fin y al cabo yo no moriré con este dolor” pienso irónicamente.

    “Te equivocas Shila, los vampiros también pueden morir”

    Buscó desesperadamente esa voz nuevamente, pero no la encuentro por ninguna parte. La ventana resuena, el repentino viento queriendo entrar forzándola hasta abrirla por completo… en aquel viento que me retiene la notó, me pide que la busque, que la encuentre y se pierde por la puerta. Allí se encuentra una figura femenina posada en la puerta, es Erika mirándome fijamente esbozando una pequeña sonrisa de satisfacción.
    Pasó por su lado mirándola de reojo y preparada por cualquier cosa.

    -Sigue hacia delante, abejita.

    Aquellas palabras retienen mi respiración y sin quererlo la buscó con la mirada y en ella veo a la chica de rasgos felinos con una gran sonrisa atrevida. De mis labios temblorosos sale su nombre…Andrea. Pero todo es un juego mental.

    -¿Andrea? Mi nombre es Erika-dice con fuerza.
    Ciertamente esa chica no es Andrea, si no Erika, la chica rubia.

    -Hump. Es posible que no seas una rubia tan idiota- dijo nuevamente retomando mi rumbo con una sonrisa divertida.
    -¡Yo no soy idiota!-grita furiosa- Encuéntrate…Shila…-susurra entrecerrando los ojos.

    Salgo corriendo dejando la puerta abierta, escuchó a Saxor y a su hermana gritándome, preguntándome a donde voy… pero yo ni misma lo sé. Por alguna extraña sensación se que algo encontraré, me dejó guiar por las emociones y acabó en el mismo lugar, el lugar de siempre, el cementerio. Camino hasta llegar a la tumba que posa el cuerpo de mi mejor e inolvidable amiga, pero esta vez es diferente hay una figura plantada de esta.

    -Alex…
    -Shila… ¿Por qué? ¿Por qué mi hermana te buscaba una tras otra?
    -Yo… no lo se…
    -Vaya, no te has dado cuenta. Tú fuiste su razón de vivir. Eras alguien que debía ser protegida… por que… si no te perdías y eso nunca le gustó.
    Bajé la mirada y me quede en silencio escuchándolo.
    -Era tan frustrante…deseaba estar en su lugar una y otra vez, ocupar su lugar e incluso ahora.
    -¿Quieres estar muerto?
    Realmente no lo entiendo…
    -No, eso no… Quiero ocupar su sitio en tu corazón.

    Aquellas palabras me sorprendieron, esto realmente no me lo esperaba, no entraba en mi cabeza. Retrocedí unos pasos y grité frustrada.

    -¡Mientes! Si fuese cierto… nunca me hubieses tratado tan mal…
    -Perdóname Shila… descargaba todo mi enfado en ti… intentaba odiarte pero no puedo… por que a quién realmente odio es a Andrea.
    -¡Cállate!
    -¡Andrea fue quién rompió nuestra relación! ¡ELLA TE APARTÓ DE MI!
    -¡No!¡MIENTES!

    Recuerdos escondidos volvieron a mi cabeza, recuerdos de mi y Alex juntos como hermanos e incluso como si fuéremos novios. Enterré mis sentimientos por él el día de la muerte de Andrea, no quise saber nada de él ni de su familia pero nunca me pude enterrar del todo esos sentimientos que sentía y me apoyaba en su muerte, mezclé sentimientos formando un torbellino de sentimientos desagradables que los depositaba en Alex.

    -Dime la verdad… ¿sigues amándome?
    -Te odio, con todo mi corazón-dije apretando con fuerza los puños y encogiendo el corazón.
    -Entiendo. Ya no volveré más a presentarme delante tuyo.
    -¡Alex!-grité sin pensarlo dos veces.
    -Shila… adiós Shila.

    Contemplé por última vez aquella espalda de la cual estuve acostada durante tres años y así grabarla en mi memoria como mi último recuerdo de él. Mis lágrimas no dejaron de cesar, mis piernas perdieron las fuerzas al desaparecer Alex cayendo de rodillas mordiéndome el labio inferior y esbozando al mismo tiempo una sonrisa agridulce sin poder creer lo sucedido. “Alex…adiós Alex”

    “Los vampiros también pueden morir” volví a escuchar esas mismas palabras pero estaba cansada de buscar quién las pronunciaba.

    -¡ENTONCES DIME COMO, MAMAAAAAAAAAA….!


    El cap 15 lo colgare cuando tenga un poco mas d tiempo sera interesante lo prometo jejejeje!

     
  19.  
    Celas

    Celas Usuario común

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    Re: Inmortalidad

    Hasta el cap 15!!!
     
  20.  
    Saxor

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    Re: Inmortalidad

    hola!!

    por fin la conti! llevaba desde el año pasado esperandolaxd jaja

    Así que la pelea entre Erika y Asakura sigue. Cuanto tiempo aún les queda por pelearsexd

    Veo que Asakura ya le ha colgado como un cartel o como sedigaxd esto:

    -Al final será cierto que las rubias no piensan…-pensé con una cara divertida.

    A saber que cartel le puede poner Erika a Asakura de su peloxd

    Alex enamorado de Asakura, no era muy de esperar la verdad.

    Y finalmente Asakura quiere matarse. Espero que no lo haga.

    Esperare la proxima con muchas ganas!

    (gracias por avisarme en el perfil, pero siento haber tardado tanto ya que estaba bastante ocupado)

    hasta pronto!

    De:Un tal Saxor
     

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