Inmenso corazón

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por shirope, 28 Noviembre 2010.

Estado del tema:
No se permiten más respuestas.
  1.  
    shirope

    shirope Iniciado

    Libra
    Miembro desde:
    27 Septiembre 2010
    Mensajes:
    27
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Inmenso corazón
    Total de capítulos:
    2
     
    Palabras:
    3134
    In-menso Corazón


    Cap 1:Conociendo nuevos amigos
    Era un sábado 18 del mes de julio, yo, una chica de diez y seis años de edad, de cabello azabache, ojos chocolates, estaba emocionada porque ya había llegado la hora de partir a casa de mis tíos en Hawái, me han dejado quedarme el verano allí aunque mi padre está todavía pensativo con la decisión, pero en fin, ya era tarde para voltear la hoja.
    —Kagome ¿llevas todo?
    —Si mamá, ¡oh! ¡Mi celular!—salí hacia mi habitación en busca de mi móvil—
    —¡Souta busca tu cámara!
    — ¡si mamá!
    —¡ya me voy!
    —¡espera hija! ¡Ven y tomate una foto!
    —está bien…
    Al llegar al aeropuerto en compañía de mi padre me esperaba mi tía Tsubaki, ella era una mujer de cincuenta y tres años de edad, cabellera larga color marrón canoso, se caracterizaba por tener una tienda muy famosa de maquillaje en Hawái.
    —muy bien y ahora nos vamos.
    ——la mira con desconfianza— está bien, pero si al mas mínimo problema me llaman, ¡ah! Kagome tampoco comas tanta comida chatarra, ni toques los perros callejeros, si conoces a algún amigo me avisas y también si te piden dinero gente que no conoces no les des.
    —si papá —el no confía mucho en mi tía por eso me dice todo eso—
    —¡es nuestro vuelo! ¡Ven Kagome!
    Pasamos por la cola de pasajeros, luego pasamos por el registrador que por cierto me pone nerviosa ya que pararon a más de tres personas sospechosas, una de ellas llevaba una afeitadora ¡pero que sujeto tan demente! Del susto me quite los aretes por si acaso, luego llego el momento de subir al avión, luego de varias horas el avión ya había aterrizado, nos bajamos, pasamos a recoger las maletas, —que por cierto eran muchas— salimos del aeropuerto y tomamos un taxi; luego me quede contemplando los paisajes de la isla mientras iba en el transporte, al llegar…me baje con mucho ánimo para saludar al tío Renkotsu, el es mucho menor que mi tía, no tiene cabello, es alto y hace show en las fiestas de verano como traga fuego—algo que me asusta mucho ya que no se que momento se les escapa un fueguito de su boca–
    —¡Hola Renkotsu! —Aún no me acostumbraba a decirle tío—
    —¡Hola joven Kagome! ¿Cómo has estado? —Pensé un poco cuando me dijo joven ¿porque habla como si ya fuera jubilado?—
    —Muy bien.—le respondí con serenidad—
    —ven Kagome, veamos que hace tu hermano.
    —Si —asentí con la cabeza, ya queria ver que travesuras hacia mi hermano que recién llego hace cuatro días—
    ¡Ah! ¡La casa! Era de dos pisos y muy ancha, al final quedaba un lindo patio donde se podía ver de lejitos la playa, yo rogaba que el pronosticador del tiempo no anunciara ningún huracán y gracias al cielo no anuncio ninguno, mi hermano se encontraba jugando con una consola de juegos, estaba en el tercer nivel del video juego Mario cars típico de él, me manda a madurar y al fin y al cabo el que está verde es el.
    —¡Bankotsu! ¡Ya llego tu hermana! —dijo el tipo pelón—
    — ¡hola lagartija! –Ese era el apodo que mas detestaba, del hecho que sea larga no tiene el derecho de llamarme lagartija—
    ——con una sonrisa falsa— ¡hola nena! —Se lo merecía por tener siempre esa trenza—
    Bankotsu se quedo corto y siguió jugando Mario Bross…
    —¡ven Kagome! Te enseñare tu cuarto.
    Subí junto con mi tía hacia el segundo piso, yo ya había venido a Hawái pero una solo una vez cuando era pequeña, el cuarto era grande vista al la alberca que se encontraba al extremo de la casa, era lila con una cinta a la mitad de la pared de rosas hawaianas, mi tía me dejo descansar para luego cenar, y eso hice, mientras tanto el inmaduro de mi hermano mayor hablaba por teléfono.
    —si…ya llego…
    —me avisas cuando será la fiesta tuya…
    —Sango avísale a Sesshoumaru y a Jiten…
    —ay no, yo con ese Sesshoumaru no hablo ni aunque estuviera muda.
    —claro…porque si estarías muda aun así no hablarías…
    —está bien, ¡ya quiero conocer a tu hermana! Espero que no sea tan aguafiestas como tú.
    —¡¿aguafiestas dices?!
    —Gomen…pero ¿como le hago para avisarle al otro pervertido del Jiten?
    habla con Miroku y así hablas con su hermano.
    ¡aish! ¡Las cosas que tengo que hacer por ti! Espera… ¿Por qué hago estas cosas por ti?
    fácil…porque soy un galán y no te resistes...
    Sang: mira nenita, no sé que es lo que tienes conmigo pero yo no soy como las otras chicas—cuelga rápidamente
    —como tu digas Sanguito…
    Al despertar, me di cuenta que habia dormido dos horas, aun no me acostumbraba al cambio de horario que aunque no era mucho, me hacía sentirme soñolienta; me vestí muy bien, me hice unas dos trenzas, baje al comedor y allí me esperaba mi hermano, mi tía y su novio, este último charlaba con Bankotsu mientras tía Tsubaki los regañaba por hablar en la cena.
    —¡ven Kagome! La cena es ensalada y mariscos.
    —hay te hablan Bankotsu —susurre por lo bajo pero él lo escucho—
    —¡¿que dijiste lagartija?! ¡Ahora si te toco el ocho!
    —Trague saliva para salir corriendo de la casa mientras Bankotsu me seguía— ¡ay Superman ayúdame! ¡¿Hada madrina?! ¡Quien sea pero ayúdenme!—abrí la puerta y corrí, es que cuando Bankotsu dice algo habla en serio—
    —¡no te escaparas! —casi me atrapa por los moños pero lo esquive, era como un video juego ¡era morir o ganar!—
    Mi hermano me iba a jalar los cabellos pero tropezó con la alfombra y me empujo, haciendo que callera de frente, cerré los ojos para no ver mi horrible caída “tan solo llevo un dia y ya voy al hospital” pensé, todo pasaba en cámara lenta, sentí que caí en algo duro, más bien alguien me sujeto, ¿pero quién?, abrí los ojos para ver quién era y…
    —¡Super man! —Claro que bromeaba pero es que en realidad era un super man—
    — ¿?: ¿nani?
    —tratándose de levantar el tonto— justo en el momento preciso Kouga, lo siento ella es mi hermana Kagome, creo que del golpe ya se le zafo un tornillo.
    —¿golpe? —Me miro por un rato y me dijo— ¿te encuentras bien? ¿Te has hecho daño?
    Yo estaba como en la luna, ese chico tenía el cabello negro algo largo, con unos flequillos colgando de su frente, ojos color azules verdosos, pero me aleje de ese encanto ya que no me podía confiar mucho.
    —s-si e-estoy bien –respondí torpemente— gracias —luego me levante y en instantes recibí un coscorrón en la cabeza— ¡Auch!
    –¡eso es por llamarme asi!
    —¡wow! ¡Bankotsu! ¿No sabía que trataras así a tu hermana? —Le lanzo una mirada de pocos amigos—
    —Eso son asuntos míos…—cruzándose de brazos—
    ——sin que Bankotsu se percatara le di un golpe con mi rodilla en donde más le duele— ¡yo no soy tu muñeca para que me estés golpeando así!
    —Tirado en suelo— K-Kouga p-pasa d-de una buena vez…—ni si quiera podía hablar el pobre—
    Kouga paso pero yo no sé porque había venido ese chico, unas de las muchas cosas que admiro de mi hermano al igual que hay tantas que odio es la forma en la que hace amigos, y hablando de rey de roma…a los siete minutos entra Bankotsu lanzándome una mirada asesina, nos sentamos a comer a los parientes de mi hermano y la ensalada.
    —No sé porque se llevan tan mal…—dijo mi tía algo resignada–
    —¿que te paso Kagome? Estas rara —me dio un poquito de miedo que me hablara, quien sabe si todavía tenía combustible en la boca y le saliera fuego—
    —n-nada— respondí mirando a hacia mi hermano, este me seguía matando con la mirada— solo es que me da cosa comer a los parientes de mi hermano.
    —Ve preparando tu tumba…—me dijo comiéndose unos de sus primos crustáceos—
    Este me leyó la mente —pensé mientras él me seguía viendo con esa cara matadora—
    —al menos no soy tan malo —juntando las dos manos como si fuera un ángel, yo imaginaba que detrás de sus orejas se dibujaban dos cuernos y una cola— he planeado hacer una fiesta de bienvenida para ti Kagomesita…
    —¿Nani?—Cambie mi mirada de confusa a la de desconfianza— miquiti que las vacas vuelan —dije poniendo un dedo en mi ojo—
    —es verdad Kagome, es mañana en el patio a las tres de la tarde.
    —— levante una ceja— ¿y tu desde cuando me haces fiestas?
    —no es para que me me hables así, ¿o es que acaso quieres que me arrepienta?
    —n-no…solo es que me sorprende.
    —señora Tsubaki, la señora Megumi me mando a decirle si Rin se puede quedar aquí esta noche hasta mañana, es que va a salir y no va haber nadie en su casa.
    —¿a que hora vendrá?
    —a las diez de la noche.
    —entonces dudo mucho que su madre venga antes de las cinco…
    —tiene una conferencia en el trabajo…
    —¡ah! Entonces cuando te vayas ¿le podrías decir que sí?
    — no hay problema.
    —No tenia mas mariscos así que le robe uno a Bankotsu— ¡si! —grite—
    — ¡ladrona! —Los dos luchábamos por el crustáceo— ¡devuélvelo!
    —¡pero tú tienes más! ¡Anda, no seas malo! —se lo quite y me lo comí, pero él me quito gran parte de la ensalada—
    —¡diente por diente! ¡Crustáceo por ensalada!
    —¡malvado!
    —chicos…tenemos a un invitado… ¿acaso no les da pena?
    —lo siento Renkotsu… ¿Bankotsu?
    Umm—señalo su boca, una excusa para no disculparse—
    —dime Kagome… ¿Cuántos años tienes?
    —diez y seis años ¿y tú?
    —también…
    Estem —mirándonos con una carita rara— eh…—pero ninguno de nosotros le hicimos caso—
    —¿desde cuándo conoces a Bankotsu? Dime…—le susurre al oído— ¿el es rarito?
    —Se echo a reír ante el comentario haciendo que Bankotsu preguntara sobre ello— n-no, no Bankotsu, no es sobre ti…—me dijo al oído— no es rarito, solo que es un poco…
    —lo interrumpí e igual le dije al oído— si ya lo sé, es su coleta, se la cuida mucho…
    ¡a-a-ashu!—estornudo— ¿están seguros que no están hablando sobre mí? —con una mirada maléfica—
    —no, es solo tu imaginación Bankotsu.
    Terminamos de comer—además la cena estuvo como para chuparse los dedos— y nos sentamos a fuera…
    —llame a Sango para avisarle…creo que está un poco molesta conmigo…
    —te lo dije, Sango no es de esas chicas a las cuales conquistan fácilmente.
    —bah, todavía tengo chance con Avi y Kagura.
    —mujeriego…
    — al menos todas las chicas admiten que soy guapo.
    —¿guapo? —giro alrededor de él— ¿Dónde? ¿Cuántos años tienes que no te miras al espejo? Más guapo es…Uff ya iba a cometer una locura...
    —¿quien es más guapo que yo? No me digas que te refieres a Kouga…
    —eh…n-no, no…aunque debes admitir que es más caballeroso que tu…
    —¿Qué? Solo está siendo amable contigo—mirando a Kouga con rabia—.
    —cálmate…no tengo la culpa de que tu hermana tenga buenos gustos…
    —¡oye! ¡Tampoco es que diga que…—Kouga me puso uno de sus dedos en mis labios para que me callara, algo que no me gustaba cuando se trataba de esa intención—
    —¡Shhh! Alguien está entre los arbustos…
    —Ya verá sea quien sea—sin pensarlo dos veces tira una piedra hacia los matorrales—
    De repente sale sorpresivamente una chica más baja que yo, con el cabello marrón oscuro y dos trenzas, tenía los ojos marrones, con una camisa rosa y falda de jeans, además de todas las pinzas de colores que adornaban su cabello, lo que destaco fue su chichonote en su cabeza.
    —¡es Rin!
    —Bankotsu…—se acerca rápidamente a Bankotsu— ¡idiota! —le da un golpe— ¡porque me arrojaste esa roca!
    — ¡no exageres solo fue una piedrita! Además…¿Qué sabia yo si se trata de un delincuente?
    —uish—me miro y se me acerco— ¡hola! Tu debe ser la hermana de…—volteo hacia Bankotsu– de ese…¡yo soy Rin! Tengo quince, vivo cerca…mi color favorito es el rosa, odio a los Bakas, amo a…eso no te lo puedo decir…jeje— ¡valla! Esa chica si habla rápido—
    — eh—sorprendida ante tal charla— mi nombre es Kagome Higurashi, tengo diez y seis, mi color favorito es el verde, también odio a los Bakas, y…—en ese momento fui interrumpida por mi tía Tsubaki.
    —¡hola Rin! ¡Ahora le aviso a tu madre que ya llegaste sana y salva!
    —¡hola señora Tsubaki!—saludo moviendo su mano como los saludos de indios— ¡ya estoy ansiosa!
    — ilusa
    —Bankotsu…——con una venita en la frente y ojos de pistolas— ¡¿Qué dijiste?!
    —Eh…——tratando de agarrar aire— n-nada.
    —bueno yo me tengo que ir, ¡adiós señora Tsubaki!
    —¡te acuerdas de avisarle a Sesshoumaru y a Ginta!
    —si, ¡no vemos mañana Rin! ¡Adiós Kagome! —se fue corriendo, claro porque ya era de noche, quién sabe el peligro que abunda por allí—
    —eh, ¿y que va a pasar mañana? Ayame también esta rarita
    —ella es rara de nacimiento…
    —¡dime!
    – niña malcriada, ¡que metiche eres!
    —Bankotsu ¿no le dijiste a Rin?
    —¿decirle que? No, no lo digas…
    —lo de la fiesta…
    ya es muy tarde…Eh, Rin.
    — ¿Qué?
    —¿vas a venir mañana a la fiesta que estoy organizando?
    –pues claro bobo, me boy a quedar a dormir aquí…
    ¡No! ¡¿Que hice para merecer esto?! —Mi hermano mostraba una sonrisa demasiada falsa ¿acaso no se llevaban bien?—
    Luego de eso, subimos a las habitaciones, a mi me tocaría compartir la habitación con Rin, a la largo que acomodamos las camas, me habia enterado de que Rin ya habia pasado la noches aquí antes, y también me conto acerca de un tal Sessho…sesshoumare? ¡No, no, es Sesshoumaru! No paraba de hablar de él, lo describía como el ángel de hielo, se notaba a leguas que le gustaba ese chico, también me habia dicho que él era hermano de un tal Inuyasha a eso se detuvo, y se puso a pensar un momento, algo que me sorprendió ya que no paraba de hablar…
    —¿tu conoces a Inuyasha?—esa era una pregunta simple para mí pero creo que a ella le preocupaba algo—.
    —n-no ¿pasa algo?—respondí con total serenidad—
    —solo te doy un consejo…si te haces amiga de chico, debes estar atenta de las consecuencias. —en eso sentí un escalofrió tremendo que recorría todo mi cuerpo—
    —¿a-acaso es uno de los más buscados de la prisión? —lo dije en tono burlón…bueno, está bien, era lo único que se ocurrió decirle—
    —no es eso, lo que pasa es, que él a veces cambia su personalidad ¡varias veces!, y aunque eso es algo común, no te sorprendas si algún día te habla como un Doobutsu— ¡¿Cómo un animal?! Pero... ¿Quien se cree?, ahora más que nunca no me confiare tanto cuando conozca a ese tipo paradójico. —
    – ya veo, entonces es más reversible que una camisa—en eso Rin soltó una carcajada— oye…dime, ¿el te ah tratado así?
    —bueno al principio…cuando lo conocí me trato como lo que era, una chamaca, pero como yo no lo saco de sus cabales no se porta así, pero a veces trato de insultarme pero yo… ¡por lo más mínimo! ¡Lo pongo en sus casillas!—me quede sorprendida, esa chamaca…porque todavía era una niña a pesar de ser un año menor que yo, sabe cómo defenderse—
    —o sea, el primero se presenta con su cara de inocencia, y luego dobla la página para hacernos enojar.
    Apreté con fuerza la almohada que tenia, ¡no soportaba que un chico tratara a alguien así! Pero aún no lo habia visto actuar de esa manera, con razón es amigo de Bankotsu…bueno amigos de Bankotsu son de todos los tipos, ladrones, pervertidos, aguafiestas, groseros, nerds, góticos, etc. Me importaba un cuerno sus amigos, pero la verdad Rin es su amiga y se la lleva bien conmigo, por lo menos hay algo de bueno en todo este extraño lio, ¿Rin amiga de Bankotsu? En ese momento en pese a dudar, ya que Bankotsu no tenia AMIGAS comunes y corrientes…
    —y no solo es que le gusta montar a caballo sin compañía también hay una chica llamada Kikyou que gusta de él—la verdad es que mientras estaba pensando Rin seguía hablando— ¿Kagome me estas escuchando?
    —eh… ¿Qué hay de malo montar caballo solo?
    —uff–suspira—, bueno te lo voy a volver a decir, cuando Kohaku se iba a montar en su caballo, él lo empujo del potro, haciendo que Kohaku se callera, su corcel, a cual apoda “colmillo de acero” ¡nadie lo toca! —ya estoy entendiendo…es un niño mimado y no deja que toquen sus cosas ¿Quién rayos es Kohaku?—
    —para cambiar de tema, ¿eres amiga de Bankotsu? —ya era hora, la duda me mataba–
    —–algo seria— bueno…la verdad, no me llevo bien con él…—agacho su cabeza— y todo por culpa de un trozo de pastel—esto último dio en tono bajo— ¿sabes? yo también vivo en Tokio, Bankotsu es amigo de mi hermano Jakken, el cual es bobo que siempre sirve a Sesshoumaru ya que trabaja en su casa…
    Esta no paro de hablar hasta dormir, entonces ella era la hermana del tipo Jakken, yo lo conozco, él es uno de los amigos de mi abuelo, ¿pero porque mi hermano jamás me habia comentado sobre ella?, ahora se como es Inuyasha, y la clase de amigos de Bankotsu, Rin me habia documento bastante, ahora se de lo que me espera mañana, tengo la corazonada de pasara algo interesante.
    _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
    espero que les haya gustado, no vemos pronto.
     
  2.  
    shirope

    shirope Iniciado

    Libra
    Miembro desde:
    27 Septiembre 2010
    Mensajes:
    27
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Inmenso corazón
    Total de capítulos:
    2
     
    Palabras:
    2107
    Cap. 2 una fiesta de locos (1era parte).
    Eran las nueve en punto de la mañana en la isla de Hawái, el día lucía soleado, en la casa de la señora Tsubaki ya se habían despertado, algunos todavía seguían soñolientos como Bankotsu y Renkotsu, los cuales caminaban tropezándose contra las paredes, Tsubaki habia terminado de desayunar al igual que Kagome y Rin, Bankotsu y Renkotsu llegaron a comer mientras Tsubaki los regañaba por llegar tarde.
    —Tía pero es que tube una pesadilla a noche y tenía que retomar todo el tiempo que había durado sin dormir—decía con los ojos Semiderruidos.
    — ¿y cuál era esa pesadilla Bankotsu?—pregunto su tía cruzándose de brazos.
    —Bueno…soñé que caminaba por una cuerda floja a más de tres metros de altura, y también que debajo de cuerda habían Tigres, Osos y…—
    —Y luego te caíste y te comieron…—Completo Tsubaki.
    —Pues…no me comieron, y si me caí, ¡pero de la cama! —
    —Bankotsu mejor ve a desayunar ¿quieres?— un tanto enojada.
    —Si tía, y… ¿que significa ese sueño?—
    — ¿Por qué lo quieres saber Bankotsu?—
    —Es que tú sabes mucho acerca de brujería y…—
    — ¡¿Me estas llamando bruja?! Pues si eso es lo que quieres…—
    —Anda tía, ¿significa buena fortuna? — Poniéndose de rodillas.
    —Ese sueño significa que ganaras… ¡un tremendo coscorrón!— demasiado enojada como para asustar al chico.
    —Muy bien tía tu ganas, iré a desayunar. —se dirigió a la cocina resignado.
    Luego de la conversación que tuvieron Bankotsu y su tía Tsubaki, Kagome y Rin fueron a jugar con un video juego, pero no tardaron mucho en dejarlo cuando llego Bankotsu a reclamar lo suyo; ya habían pasado cuatro horas y los tres jóvenes empezaron a movilizarse para arreglar todo, Rin estaba hablando por teléfono con su madre avisándole estaría allí temprano.
    — ¡Kagome!— dijo Tsubaki por unas de las ventanas del primer piso— ¿puedes venir un momento con Rin?
    — ¡si! ¡Enseguida voy! —dejo los adornos y se los dio a Bankotsu— ¡Rin, ven!
    —Te llamo luego mamá—corta la llamada y pone el móvil en su bolsillo.
    —Kagome ¿podrías ir con Rin a buscar unos bocadillos en la casa de la señora Izayoi?—dijo Tsubaki ya teniendo en frente a las dos jóvenes.
    — ¡¿Izayoi?!—A Rin se le iluminaron los ojitos— ¡vamos Kagome!
    — ¿Eh? —Rin la toma por un brazo— ¿y quién es la señora Izayoi?
    — ¡Es la madrastra de Sesshoumaru! Y madre de Inuyasha —Alzando su puño en señal de victoria.
    “con razón está tan entusiasmada”— pensó Kagome con ojitos de puntos.
    Las chicas se dirigieron hacia la casa de Izayoi, una mujer de cabellera negra y ojos de igual color, madre de Inuyasha y madrasta de Sesshoumaru, es una buena amiga de Tsubaki y la conocen por cocinar muy bien, Kagome sabía que Vivian en Japón porque ya Rin le habló de eso y que solamente están pasando las vacaciones aquí por negocios del padre de Inuyasha y Sesshoumaru, cuando llegaron, Kagome se quedo con la boca abierta al ver aquella mansión, parecía salida de cuentos de hadas, Rin cerro la boca de Kagome y le dijo “y si vieras la casa…”, tocaron el timbre que por cierto era dorado y tenia grabado “Familia Taisho”, las recibió una sirvienta y las invito a pasar.
    —Parece un castillo ¿no?—dijo Rin sentada en un sofá color vino tinto— me pregunto… ¿Dónde estará Sesshoumaru?
    — ¡Hola chicas!—exclamo Izayoi quien venía entrando a la sala— ¡¿Cómo has estado Rin?!
    —Muy bien señora Izayoi
    —Hay Rin, llámame Izayoi —Rin asintió— y tú debes de ser la sobrina de Tsubaki…—viendo a Kagome—
    —Si, ¡mucho gusto, me llamo Kagome Higurashi!—haciendo una pequeña reverencia.
    — ¡hay pero que jovencita tan linda! —regalándole una amable sonrisa.
    — ¡Señora Tashio, la espera una llamada telefónica!—dijo una criada.
    — ¡En un momento voy Sarah!—haciendo una seña con su mano para que esperara— Rin ve a la cocina donde se encuentra unos bocadillos, Kagome, sube las escaleras y cruza hacia la derecha, hay esta una puerta que dice “escritorio”, entra y busca los otros bocados.
    Rin fue hacia la cocina, que no quedaba lejos de allí y empezó a buscar, “para ser una cocina es muy grande” pensó Rin, había muchos estantes y no sabía por dónde comenzar, mientras tanto, Kagome siguió las señales que le habia indicado Izayoi, estaba sorprendida, los pisos estaban revestidos con una alfombra roja, las paredes eran blancas que hacían sentirse en Karma, al fin llego a la puerta que decía “escritorio”, abrió la puerta y entro.
    —Mamá ya te dije que no me molestaras—dijo una voz varonil que provenía detrás de un sofá.
    — ¿eh? Disculpa pero no soy tu madre
    —Pero…—se levanto y se sorprendió al ver a la joven— ¿quién eres tú?
    —Eh…—Kagome estaba muy nerviosa ya que ese chico tenía un par de orejas de… ¿perro?— tus…
    — ¿qué? —el chico era más alto que ella y se notaba algo enfadado.
    —Tus orejas…—se acerco a él— ¿son reales? —tocándolas.
    —si, son reales ¿Eres amiga de mi madre?
    —bueno no mucho, ella es amiga de mi tía Tsubaki, ¡soy Kagome Higurashi!
    — ¿Kagome? Qué nombre más raro…
    — no es raro, solo único, ¿y tú no tienes nombre?
    —Si, mi nombre es Inuyasha Taisho—con algo de orgullo en su mirada.
    —Inuyasha…—se quedo callada por un momento— “entonces este es el chico paradójico…”—mirándolo fijamente pero algo le llamó la atención— esos ojos ¡¿son reales?!
    —Feh, es herencia familiar—Inuyasha poseía unos preciosos ojos color ámbar y su cabello era largo y Plateado— y si acaso dudas de mi cabello, no es pintado, también es de la familia.
    —bueno…tu madre me mando a buscar unos bocadillos, ¿sabes donde están?
    —Si, ya me los iba a comer, ¿tú eres hermana de Bankotsu?
    —Si, ¿iras a la fiesta?—el asintió— espero que traigas tu collar en caso de que te vea la perrera…
    — ¡¿Qué fue lo que dijiste?! Pues yo espero que te cambies de nombre antes de que te consigan los científicos locos, dado que siempre se llevan a las raritas como tu—dándole la espalda a Kagome.
    —muy chistosito Inuyasha, veo que Rin tenía razón…
    — ¿Rin?—se voltea— ¿y que te ha dicho esa loca de mi? ¡Ah! De seguro te ha dicho que soy un cascarrabias, malhumorado y un tonto ¿no?
    — ¿Cómo lo sabes?—algo nerviosa.
    —no le hagas caso, solo quiere vengarse de mí porque no le dije a Sesshoumaru que saliera con ella—cruzado de brazos— oye será mejor que te apresures, solo falta una hora.
    — ¡¿una hora?! ¿Dónde están los bocadillos?
    —En esa mesa—señalando hacia una mesa rectangular.
    Kagome tomo los bocadillos y corrió hacia la sala, pero cuando llegó no estaba Rin, “¿acaso se habrá ido?” pensó Kagome, al rato de unos minutos entra a la sala Rin algo…despeinada, “lo siento, fue la cocina” dijo Rin, llegaron a la casa de Tsubaki, rápidamente Kagome fue al baño y se vistió, luego Rin y después Bankotsu, Kagome tenía el cabello suelto, vestía unos jeans ajustados negros, una blusa de tiros color rosa y sandalias de tacón de igual color, Rin lucia el cabello sujeto a una coleta, pantalones cortos color verde militar, camisa naranja y sandalias negras, pronto bajo Bankotsu con unos pantalones negros, camisa blanca con rayas verticales azules y unas zapatos marrones; los chicos esperaban a los invitados, de pronto sono el timbre y eran seis jóvenes, entre ellos las amigas de Rin las cuales son Sango, Ayame y Kanna, también unos chicos que son hermanos llamados Jiten, Miroku y Manten.
    — ¡Hola Rin!—dijeron Ayame, Sango y Kanna en un unísono.
    — ¡Chicas ella es Kagome! Kagome ellas son Sango, Ayame y Kanna—señalándolas una por una.
    — ¡Mucho gusto Kagome! Espero que seamos amigas—dijo Kanna, una chica de cabello plateado y ojos azules.
    —Igual yo —agregó Ayame, chica de cabello rojizo y ojos verdes— ¡vamos al patio!—jalando a Rin y Kagome.
    — ¡Esperen! Aun no me he presentado—hablo un chico de ojos azules violáceos y pelo negro con una pequeña coleta— ¡mi nombre es Miroku! Es un placer.
    —si, si, pero no te sobrepases con mi hermana o si no te la veras muy mal—comento Bankotsu con una mirada de “advertencia: prohibido sobrepasarse con mi hermana”— bueno Miroku es el hermano de Jiten—señalándolo— y de Manten… ¡Manten!
    — ¡Ah! ¡Hola!—peinándose su cabello con sus dedos.
    No paso mucho para que Sango, Ayame y Kanna entallaran una conversación con Kagome y Rin, y parecían llevarse bien, Miroku trajo un tipo de celular de la última generación, no era de sorprenderse ya que sus padres son de la alta sociedad y siempre andan regalándole los “juguetitos tecnológicos” si así se podría decir, Bankotsu esperaba a que llegara la pizza con una cara de enfado ya que él es como los chimpancés: si no come en un día se queda como una tabla. Aunque Bankotsu come mucho no es gordito, Kagome siempre le ha dicho que es debido a una solitaria que tiene en el estomago. El timbre sonó nuevamente, Bankotsu abrió la puerta y eran Inuyasha, Sesshoumaru, y también unas chicas de miradas frías.
    — ¿Quién habrá sido?—dijo Ayame comiendo un bocadillo.
    —Kagome ¿en que colegio estudias? Yo estoy en el Sengoku—comento Kanna que estaba sentada en un banco.
    —Estudio En el Shikon no tama, pero creo que me cambiaran de institución.
    – ¡espero que sea en nuestra escuela! No te preocupes mi padre es el director del colegio—hablo Sango muy alegre— así que me avisas.
    —No hay problema Sango, yo también espero que sea en el Sengoku.
    — ¡pero miren quien está aquí! La rara la cual la están buscando los científicos locos—decía un chico detrás de Kagome.
    —Esa voz…–se volteo— ¡Inuyasha!...no soy rara ¿Dónde dejaste la perrera?
    —Pagaron para que me soltaran, ¿y donde están los científicos locos rarita?
    — ¡Ya te dije que no soy rara! Me llamo Kagome ¡Ka-Go-Me!—gritándole a sus orejas—
    — Inuyasha compórtate—hablo una voz masculina grave y fría.
    — ¡Sesshoumaru! ¡Sesshoumaru me alegra verte! —exclamo Rin la cual tenía en sus ojos unos corazones.
    —Asi que tú eres Sesshoumaru…—dijo Kagome viendo sus ojos Dorados, él también tenía cabello plateado, y una media luna en la frente color púrpura.
    — ¿Por qué lo dices? Kagome. —le respondió fríamente.
    —Es que Rin me hablo mucho de ti—viendo a Rin que se encontraba roja como un tomate.
    — ¡Vaya! No me sorprende que una niñita como Rin hable de Sesshoumaru. —Dijo una chica de ojos rojos, pelo marrón sujeto a una coleta y unas plumas adornándole su cabeza.
    —Kagura…seré yo o estás tan flaca que no note tu presencia. —Rin veía a Kagura desafiante.
    —Chicas mejor no vamos a donde está la música ¿no creen?—agrego una chica de ojos rosa y cabello corto negro.
    —Es cierto Yura, ven Kikyou—llamo a una chica de cabello largo color negro, ojo marrones y piel blanca como el papel.
    —esa chica Kikyou, no es por nada pero…parece salida del congelador—decía Kagome ya lejos de Yura, Kikyou y Kagura.
    –Su actitud asusta, ¿Kagome?—pregunto Ayame.
    — ¿si?, dime.
    — ¿Desde cuándo conoces a Inuyasha?
    —Apenas lo conocí hace dos horas ¿Por qué lo preguntas Ayame?
    — ¡No te diste cuenta Kagome!—dijo sorprendida Rin— Kikyou te mataba con la mirada, su rostro relampagueaba, ¡shhis! ¡Shhis! Escuchaba los sonidos de los truenos en mi mente.
    –con esos rayos se descongela ¿no? —agregó Kanna.
    —Jajaja, hay que tener cuidado, pueda que todavía tenga corriente—bromeo Sango.
    —si claro, mejor vamos con los chicos antes de que se acabe los bocadillos. —Dijo Kagome llevándose a sus amigas.
    Continuara…

    N/A: Jiji...¿les gusto?...ke con esa Kikyou...uish...el próximo se pone interesante , ha! y también es algo cómico XD...
     
  3.  
    blackrose18

    blackrose18 Usuario VIP Comentarista Top

    Piscis
    Miembro desde:
    22 Diciembre 2006
    Mensajes:
    3,371
    Pluma de
    Escritora
    El bashing a Kikyo no se permite y ya empezaste poniéndola como la zorra típica de cuento que todo mundo odia...

    Si tu fic continúa así te lo cerraré, si no les gusta ella su problema pero NO pueden ponerla como la peor bajeza porque se les antoja.
     
  4.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador del Mes Orientador

    Leo
    Miembro desde:
    6 Agosto 2010
    Mensajes:
    3,690
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Comento, y estoy de acuerdo con sensei blackrose 18, no pongan a Kikyo como la mas perfida de la historia, o por lo menos no la insulten tanto.
    En cuanto a la trama... me parece que ya habias empezado antes, se me hace algo confusa pero igual saldra bien en cuanto avances. Eso que Bankotsu sea el hermano mayor de Kagome y Tsubaki su tia jajaja como para reirse, y encima Miroku hermano de Hiten y Manten??? por Dios!!! esta de pelos! Inuyasha como siempre tan "amable". Vamos a ver como desarrollas los enredos amorosos de nuestras parejas principales y por favor... Kikyo tiene que ser tan mala? No se pasen. Pero es tu historia, nada mas no provoques que te la cierren por faltas a las normas de Fanficslandia. Sayonara y nos leemos.
     
Estado del tema:
No se permiten más respuestas.

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso