Yuzuki Minami La voz de Ko me alertó y estuve por llevar la mano al colmillo de nuevo, pero en su lugar me dispuse a explicar los venenos. Al menos el mío y el que sospechaba había usado Riku, el que los había dejado ciegos. A la vez, miré a mis alrededores, algunos estaban heridos pero contaban con la fuerza para aguantar más que otros. —Serpiente marina de pico. Es mortal sin tratamiento inmediato —contesté, con las facciones comprimidas. Me forcé, traté y traté por encontrar la respuesta al veneno de Riku y unir sus palabras, todo lo que habíamos hablado en el barco camino a las islas—. El veneno que causó tu ceguera y la de Riku es otro, en el viaje a las islas... La bendición de Genbu que le entregué a Takano, dada por Murai. Es la serpiente quien te maldice. Puedes preguntarle al Fujiwara que nos acompaña, él porta uno de sus venenos. En la conversación había admitido que al herir a la serpiente habían conseguido los frascos, mientras que al herir a la tortuga habían adquirido su bendición. De esa forma, por puro descarte, la respuesta no podía ser otra. Vaya, como si la situación no fuese mala de por sí. —Veneno de Genbu, asumo. Desconozco si tiene cura. Esperé, guardé silencio de nuevo y procuré alcanzar a Ginko antes de que este llegara a Kyogi o el niño se interpusiera. Me encargué de las heridas que acumulaba y lo dejé, retrocediendo nuevamente. Contenido oculto Curo a Ginko pues
Soga no Hideyoshi 曽我秀吉 A medida que recomponía su consciencia e identidad, consumiendo al espíritu que lo había reanimado, dándole otra vida, recibía la atención de Yuzuki, y de pronto sentía que las quemaduras ya no ardían de la misma forma, y su cuerpo empezaba a cicatrizar entre el miasma, el humo y el sudor de sus compañeros. Y al frente seguía estando quien lo había enviado al otro mundo, mediante el fuego, y desde el fuego había vuelto para verle los ojos otra vez. Esta vez no se quedaría parado, luego de que Ginko le devolviera sus kodachis, y con un impulso casi divino que sentía nacer de su interior gracias al vigor que el espíritu amigo de Keitaro le brindaba, como una cerilla que enciende por acción y obra del destino la vida dentro de una gran maquinaria. Hideyoshi Nivel 4 PV= 90/90 PC=50/100 Fuerza= 28 Protección= 2 +1 (resistencia) Kodachis= +5 ataque (de ambas) Reputación= +1 (suerte) Hanshi= Podrás intercambiar valores en tus resultados de suerte y esquive; si sacas 5 en suerte y 1 en esquive puedes cambiar a que sea 1 en suerte y 5 en esquive. (una vez por día) Escuela=Niten Ichiryu Contenido oculto: Escuela Escuela= Niten Ichiryu (Escuela de los dos cielos) Técnica= Mizu no rizumu (ritmo del agua) Ataque especial= d50 Maestro= Kato Harima Técnica secreta= disponible para alumnos nivel 5 "Si los adversarios nos llegan por los cuatro costados, los obligaremos a situarse en un solo lugar. Al enfrentarse a varios oponentes no es bueno esperar, ataquemos con fuerza sin permitirles un momento de descanso. Se trata de ganar sintiendo los ritmos de los adversarios y sabiendo dónde fallan. Arrinconarlos, será posible dominar a dos adversarios, a diez o incluso a veinte. Esto se logra manteniendo nuestro espíritu en paz" Descripción= Al enfrentarse a más de un enemigo de nivel 3 o inferior; podrás eliminarlos de un tajo sin necesidad de batirse a duelo con cada uno de ellos; al conocer los ritmos de tus oponentes podrás predecir sus movimientos. (máximo 5 enemigos) Si hay un nivel 4 que no sea pnj importante; también entra a este grupo (básicamente es para acabar con personajes tercearios rápidamente) 1. -5 pv al enemigo de menor nivel 2. -15 pv al enemigo de menor nivel 3. -20 pv al enemigo de menor nivel 4. -5 pv al enemigo con el segundo menor nivel 5. -15 pv al enemigo con el segundo menor nivel 6. -20 pv al enemigo con el segundo menor nivel 7. -5 pv al enemigo con nivel intermedio 8. -15 pv al enemigo con nivel intermedio 9. -20 pv al enemigo con nivel intermedio 10. -5 pv al enemigo con el segundo mayor nivel 11. -15 pv al enemigo con el segundo mayor nivel 12. -20 pv al enemigo con el segundo mayor nivel 13. -5 pv al enemigo con mayor nivel 14. -15 pv al enemigo con mayor nivel 15. -20 pv al enemigo con mayor nivel 16. -30 pv al enemigo de segundo menor nivel 17. -30 pv al enemigo de nivel intermedio 18. -30 pv al enemigo de segundo mayor nivel 19. -30 pv al enemigo de mayor nivel 20. Golpe único: obtienes la victoria mediante la precisión de un solo golpe (eliminas a los 5 de un sólo golpe) Restricciones= ⦁ Este ataque sólo se utiliza una vez por combate ⦁ Puede usarse contra dos enemigos; tres enemigos; cuatro enemigo o cinco enemigos ⦁ No puede enseñarse a otra persona a menos que el jugador o npc sea nivel 5 ⦁ No puede usarse contra un solo oponente ⦁ Es posible que si pelean con enemigos no todos tengan distinto nivel; yo me ocuparé de explicarles cuales son ⦁ Este es un ataque de la escuela Niten Ichiryu (escuela de los dos cielos) creada por Kato Harima en Kamakura; si se tiene esta escuela no podrás aprender la de otra a menos que descartes esta enseñanza para unirte a otra escuela. Contenido oculto: Accion Se lanza al ataque contra Kyogi
Togashi Takemori Allí de pie, enfrentado a Kyogi a una distancia escasa, Togashi continuaba ofreciendo su cuerpo como barrera: la separaba del niño y de sus compañeros afectados. En medio de la confusión que lo llevó a interceptar la flecha de Ginko, había notado la conmoción de Kohaku al saberse ciego y, principalmente, la caída de Akihito entre temblores. El herrero habría elegido asistir a sus compañeros para alejarlos del peligro que implicaba la presencia de aquella mujer desalmada, pero fue incapaz de contener su instinto protector ante la mirada temerosa y desafiante de aquel niño. Pues aquellos ojos le recordaron a los de Kanade cuando recién había llegado a la residencia Takemori, cuando el resto del clan la ninguneaba y maltrataba, mientras al mismo tiempo debía lidiar con la pérdida de su madre. No le importaron los brazos de Amanosaku envueltos en fuego, ni siquiera se le ocurrió pensar en cuán amplio era poder, que ni siquiera Kyogi lo había matado hasta ahora: simplemente, no le gustaba quedarse quieto ante aquella vulnerabilidad, sobre todo si se aprovechaban de ésta. Yo no le daría la espalda a ese niño si fuera tú… Pero gracias por salvarme. Ante aquellas palabras, Togashi otra vez se detuvo en los ojos de Kyogi. Ahora que se hallaban tan cerca, casi podían adivinar de qué color tenían la mirada cada uno, incluso entre aquellos muros de miasma. También podían ver qué existía al fondo de sus miradas, como si éstas fueran ventanas directas hacia sus almas. Los ojos de Togashi eran firmes pero, al mismo tiempo, se percibía en ellos algo parecido a un cálido fuego que se negaba a ser apagado. Eran como metal descansando sobre carbones eternamente encendidos, templándose sin cesar. Listos para recibir cualquier golpe, sin importar qué tan despiadado fuese. —Agradezco tu preocupación —la evidente ironía fue pronunciada con su calma usual, y al continuar hablando se ocupó de que Amanosaku también lo oyera:—. Pero, que yo sepa, este pequeño y yo acabamos de actuar en sintonía, siendo escudos. No creo que eso nos convierta en enemigos, sin importar cuántas llamas hayan estallado antes. No veo maldad en sus ojos y yo, sin más, elegí protegerlo… —a sus espaldas, casi percibía el calor del fuego de Amanosaku, quien se mostraba muy temeroso de Kohaku y de un pincel que cayó de sus ropas. Togashi se preguntaba si el niño había prestado su poder durante aquel combate, lo que explicaba que Kyogi tratara de mostrarlo como una amenaza— No voy a darle la espalda… Pero no por la razón que pretendes darme a entender —una comisura de sus labios se elevó—. Resulta que no soy bueno para el teatro. Se inclinó un poco más, sin apartar sus ojos de los de Kyogi. —Una asesina de dioses no necesita ser salvada por un simple artesano. Podría parecer que Togashi recurría a las palabras a falta de algo mejor para hacerle frente, pero en realidad sólo se aprovechaba de que Kyogi se divertía con ellos para entretenerla con algo que, en principio, sólo parecían manotazos de un hombre que se sabía acorralado. De ese modo, le estaba concediendo a sus compañeros, a sus espaldas, unos segundos trascendentales para hablar con Amanosaku mientras, al mismo tiempo, trataban de recuperarse de los problemas causados por los venenos con los que habían atacado. Según Yuzuki, Kyogi los estaba rebotando hacia ellos. En aquellos breves segundos en los que le habló a Kyogi cara a cara, Akihito, Kohaku y Yuzuki trataron de convencer a Amanosaku de que no querían hacerle daño. El herrero no dudaba de que sus palabras se oían sinceras, pero pensó que era casi imposible convencerlo con la sola fuerza de éstas, pues no sabían cuánto tiempo llevaba siendo manipulado aquel kami, ni qué mentiras le habían inculcado. Le frustraba no comprender lo del pincel, ni por qué parecía temerle principalmente a Kohaku; quien, por otro lado, estaba a punto de desangrarse por un corte infringido por él mismo, lo cual tampoco entendía y lo inquietaba, pues moriría si no hacían algo rápido… Kohaku dio unas indicaciones para el equipo y, apenas se hizo el silencio… Togashi distinguió el distante sonido. El suave latigazo de la cuerda un arco. —¡Cuidado! Tampoco lo pensó demasiado. Apartó los ojos del rostro de Kyogi para, inmediatamente, girar sobre sus talones. Haciendo gala de su agilidad innata, envolvió con los brazos al kami, tratando de escudar buena parte de su cuerpo con sus antebrazos, y lo apartó de la trayectoria de la flecha que había disparado Aoi. Togashi también esquivó por escasos milímetros, de modo que el proyectil siguió de largo, directo hacia Kyogi. Su movimiento instintivo dejó una brecha abierta por si alguien más quería atacar, como el caso de Hideyoshi. Dado que se había apartado de un brinco, llevando al kami con él, Togashi y Amanosaku quedaron ligeramente separados tanto de Kyogi como del resto del grupo; lo que implicaba que, asimismo, se habían alejado de Kohaku y de su pincel, aunque no fue consciente de esto. Togashi aterrizó bruscamente sobre sus rodillas, pero consiguió colocar delicadamente al niño en el suelo sin lastimarlo. Pero, al instante tuvo que apartar las manos: había olvidado el fuego en sus brazos, el cual quemaba las palmas de sus manos. Sin embargo, eran las manos de un herrero, con sus callos que pudieron resistir buena parte del calor, sin quemarse del todo. Se notaba que estaba acostumbrado a estar cerca del fuego. —Escucha, por favor… —le pidió al niño haciendo acopio de su calma, pese a que estaba tenso por dentro; mantuvo sus manos alzadas (y algo humeantes), lejos de sus armas, para dejar claro que no cargaba ninguna intención hostil— Te llamas Amanosaku, ¿cierto? Yo soy Togashi —continuó; aprovechando la ventana de tiempo que le daban los ataques dirigidos a Kyogi—. No queremos pelear contigo, nadie ha venido aquí a castigarte. Todos nos equivocamos en el camino y con eso aprendemos a ser mejores… No hay nada de malo en eso. Hizo una pausa, observando a la lanza Amenonuhoko primero, y luego el fuego deslizándose por aquellos brazos tan pequeños. Esbozó una pequeña sonrisa, fugazmente afable, de la que no fue consciente. —Soy herrero desde hace un tiempo, por lo que… podría decirse que el fuego es mi aliado. Siempre me acompañó cálidamente en la fragua. Y conmigo llevo un regalo de los volcanes —mencionó, mirándolo al rostro, mientras sacaba el parche de entre sus ropas y, de éste, el disco de obsidiana; se lo enseñó a Amanosaku—. También hemos conocido a otro kami, ¿sabes?, era un poco temperamental; estaba encerrado en una katana, en la cual quedó aprisionado a base de engaños. Pero con aquel muchacho —señaló a Akihito, cuyos síntomas parecían desvanecerse lentamente— lo hemos liberado, porque es lo correcto para un Dios. Tengo la sensación de que estás atrapado, de la misma forma que ahora todos fuimos encerrados aquí. Pero quizá podemos ayudarnos a ser libres —afirmó, poniéndose lentamente de pie; Amenonuhoko estaba al alcance de su mano, pero Togashi no hacía ademán de quitarla de las manos del niño, demostrando así que lo respetaba, que no había confrontación—. No debes temer, ni a mí ni a ellos. Se nota que no te gusta la violencia y hay temor en tus ojos, pero también valentía —le sonrió—. Te has parado con firmeza ante nosotros. >>Sé que es mucho pedirte que nos creas —reconoció, rascándose la nuca la nuca con cierta incomodidad; aquello era complicado y, para peor, sabía que le estaba regalando tiempo a Kyogi—. Al fin y al cabo, es la primera vez que nos vemos. No sabemos quiénes somos, ni de qué somos capaces. Quizás, aún, ni siquiera nos conocemos a nosotros mismos Entonces, otra vez, se hincó en una rodilla suavemente, para que su mirada quedara a la altura de los ojos de Amanosaku. Bajó nuevamente la voz, de modo que sólo el niño pudo oírle. >>Si aún así decides irte por ese portal, al menos déjame acompañarte —dijo—. Sé que tienes la fuerza para decidirlo por tí mismo, en lugar de esperar a que ella te lo permita… —otra pausa— ¿Tú también quieres que el sol se oculte para siempre? ¿Te parece bien que el brillo del cielo deje de acompañar al fuego que resplandece en la tierra? Yo no creo que pienses así, pues percibo que no hay mala intención en tus acciones. Yo también estoy tratando de dar lo mejor de mí, con lo poco que tengo. >>Confía en mí y en los míos... Pero, sobre todo... >>Confía en tí, Amanosaku. Confía en que eres bueno, en que no mereces castigo. Yo sabré perdonarte. Y terminó sonriéndole. Pues, otra vez, hablar de aquella forma le traía dulces recuerdos con Kanade. Esperaba poder seguir compartiendo de ella para Gonsake.
Contenido oculto: Calculos Cambio suerte (4) por esquive (1) Hideyoshi Ataque: 28/2 + 5 + 5 + (0) + 7 = 31 Defensa: 2 + 1 + 10 = 13 Suerte: no (+5 atq si sale) Esquive o Bloqueo: Esquiva
Kohaku quebró el pincel e inició un diálogo con Amanosaku quién tembló al mirar la sangre cayendo muy cerca de aquellas cerdas. El pequeño apretó su agarre en la lanza y el fuego se incrementó. Kyogi miró a Kohaku lo miró sangrar mientras un cúmulo de miasma trajo a un viejo conocido —¿Averiguarlo? Miró a Kohaku caer y admiró su valentía; pero lamentó que el muchacho entrara a una pelea de sangre con una maestra que imitó el Onmyodo en Kawa y dominaba el Shugendo; teniendo el conocimiento de las técnicas secretas que Kohaku desconocía. La sangre de Kohaku se derramaba sin que esta tocara el pincel, no sacó talismanes; y esas acciones hicieron dudar a Amanosaku sobre las palabras de Kyogi. Amanosaku scuchó a Akihito y apretó nuevamente la lanza, no sabía que hacer. ¿Por qué su madre no estaba allí? Miró alrededor escuchando las palabras de Yuzuki. —¿Encerrados?— preguntó Amanosaku temeroso —¿Seguimos en el sótano? Kyogi volvió a escuchar a Kohaku. Tarde, nuevamente había sido muy tarde. Kyogi observó su mano la cual comenzó a curarse, los dedos ya no estaban allí por culpa de Togashi; pero las heridas se comenzaban a cerrar. Había descansado el tiempo suficiente, le habían dado el tiempo suficiente para ello. El miasma comenzó a sacudirse. Aoi dejó ir la flecha y Togashi movió los escudos de Kyogi, pero ella simplemente se hizo a un lado dejando pasar la flecha y empujó a Hideyoshi sin despegar la vista del herrero. Kyogi volvía a moverse y Amanosaku estaba siendo convencido por el grupo de hormigas a sus ojos. Amanosaku vio las manos de Togashi y disminuyó las llamas de sus brazos; observó el mala de madera, intacto. Escuchó sus palabras que se sumaban a las del resto; miró el portal junto a Kyogi quién sonreía mientras el furin volvía a aparecer frente a ustedes traído por miasma. Entró tintineando alegremente para después el miasma traer a un grupo de personas, entre ellos a Yato. Entre aquellos estaba Yuta; Hideyoshi lo reconoció. ¿Pero cómo era posible? Contenido oculto El sonido del furin volvió a activar a Yato cómo Riku ya lo había visto. Yuta y la otra mujer volvieron a desvanecerse en miasma. Amanosaku ya respiraba agitadamente; miró a Kohaku quién ya estaba en un charco de su propia sangre; pero polvo de madera rodeó su cuerpo y lo obligó a levantarse; Taiki lo ayudaba con la fuerza que le quedaba. Kyogi le sonrió a Kohaku —Malditos sean los zorros, toda esa estirpe debe desaparecer ¿No es cierto, Taiki? —Dijo esquivando el intento de Ginko por alcanzarla; el miasma volvió a alcanzar a Ginko hiriéndolo. Amanosaku miró con temor a Yato; tomó la mano de Togashi y brincó al portal en un terror absoluto. Un terror planeado por Kyogi, una nueva prisión lo esperaba; pero al menos se había llevado a Amenonuhoko y a Togashi consigo, no estaría solo. —Pensé que primero mataría al zorro —admitió Kyogi entre risas, el portal seguía abierto y de él emergieron dos personas las cuales se posicionaron a su lado como guardianes. Contenido oculto —Ya la encontramos, avisaré a Suzume — dijo Kyogi hacia Gendo y Saizo —Pero primero... Kyogi desplegó una onda expansiva que arrasó con los presentes, mandándolos lejos de ella, Gengo y Saizo. Atacando directamente a Aoi con miasma; asesinándola en aquel momento; pero polvo de incienso la rodeó y el espíritu de Wu la ayudó a levantarse nuevamente. Yato también cayó; pero él también fue rodeado de papel y levantado por el espíritu de Moromichi quién no pudo evitar que Yato volviera a perder el control, debían destruir el furin. Kyogi observó a Yato levantarse y por primera vez, su sonrisa burlona se transformó en genuino fastidio —Matemos a ese maldito zorro —dijo ante Gendo y Saizo para después mirar al resto de los que quedaban —Es momento que sepan lo que es enfrentarse a una Divinidad— dijo llevando su mano al pecho. La curiosidad y el espíritu de lucha ya habían caído; el grupo se desplomaba ante la nueva y abrumadora fuerza de Kyogi, le había regalado todo el tiempo que necesitaba para sacar ventaja a su situación. Su plan estaba resultando, a pesar de que tuviera algunos cabos sueltos... El portal junto a Kyogi se cerraba pero antes de que lo hiciera; una rata logró ingresar y corrió velozmente hacia Kohaku quién debía cerrar sus heridas lo más pronto posible. Cabos... sueltos... Contenido oculto: Daño Aoi -134 de daño final Resucitas con 45 pv Contenido oculto: Daño Kohaku Muerte por acción. Resucitas con 50 pv Contenido oculto: Daño expansivo Hideyoshi= -28 pv (ya resté tu defensa) [No esquivas; cambias el dado de 1 a 3, sigues sin esquivar y te gastaste la acción] Yuzuki= -15 pv (ya resté tu defensa) Togashi= Sin daño (maldito xD) Riku= -29 pv (ya resté tu defensa) Ginko= -18 pv (ya resté tu defensa) y adicionales -30pc Aki= Esquivó Kyogi PV= 648 Ataque= 20 Protección= 36 Edad: adulto (dados lv.6) Escuela=???? Contenido oculto: Escuela Escuela= ??? Técnica= ??? Maestro= ??? Contenido oculto: Escuela Técnica secreta= ??? Daño por rebote de miasma= Siempre que reciba amenaza de ataque, el miasma responderá; causará un daño de rebote de -30 pc + el daño de ataque normal que daña pv [Deberás lanzar un d% y obtener un 40 o superior para acertar] Si acierta, deberás tirar d8 para decidir a qué personaje lanzar el rebote. Pilares= Al eliminar a un ser divino; utilizarás su energía que se ha convertido en miasma para dañar a todos los oponentes. Daño directo: 30 pv +10 pc. De ahora en adelante podrás atacar a todos consecutivamente; pero deberás recuperarte por 2 turnos antes de hacerlo. Dados generales: d30 de ataque + su atributo de fuerza d20 de defensa + su atributo de protección 5d5 (suerte; esquive, bloqueo, desarme, ruptura) 2d50 ataque especial (1 vez por combate) Miasma (Dados adicionales de ataque para cada turno, se tiran 4): 1d60: ???? 1d50: Daño expansivo. Daña a los enemigos con los que no se pelea directamente (puede ser esquivado o bloqueado) 1d25: ??? 1d10: Recuperación por miasma. Lo que obtengas se recupera en pv por turno.