One-shot Hechizo para la buena suerte [Retos shinobis]

Tema en 'Fanfics Terminados de Naruto' iniciado por Rahzel, 4 Noviembre 2019.

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    Rahzel

    Rahzel Usuario popular Comentarista empedernido Ganador ¿Shinobi, quién?

    Aries
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    Escritora
    Título:
    Hechizo para la buena suerte [Retos shinobis]
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    2901
    Actividad: Retos shinobis
    Promt: Una historia usando como escenario una de las aldeas de Naruto. (Aldea de las aguas termales)
    Personajes: Kakashi

    Hechizo para la buena suerte


    Era el destino obrando para ella. Desde el balcón que daba al exterior, lo vio caminar hacia la entrada. Eran apenas un par de metros y nunca se le habían hecho tan largo como en ese momento.

    —¡¡Kakashi-kun!! —gritó estirándose sobre la baranda del balcón estirando su mano y agitándola en el aire. Su voz tan alegre y enérgica se hizo oír aun entre la charla y llamó la atención del grupo de ninjas. Pero fue tal su emoción que terminó resbalando y cayendo por él y quién quedó debajo de ella fue Kakashi, que no consiguió atraparla, viéndose con ella encima en el suelo.

    —¿Qué es lo que intentas hacer? —preguntó al verse en aquella posición tan incómoda con la mujer encima suyo.

    —Tendrías que esperar a llegar a la habitación, senpai —se burló Yamato pasando al lado de Kakashi.

    —Deja que el espíritu de la juventud fluya en él, Fuyuki-chan —la animó Gai estirando su brazo con el pulgar arriba y los dejó a los fuera.

    La mirada de Kakashi se enfocó en sus compañeros que lo habían dejado así sin más en el suelo con la mujer, avergonzado y aún con ella encima, la tomó de la cintura y quitó de sí y se puso de pie. Rascándose la nuca y mirando a otro lado, extendió su mano para ayudarla a levantarse.

    —Sé que esto puede resultar un desafío para ti, pero, compórtate cuando estemos en público —le dijo el ninja posando sus manos en los hombros de Fuyuki. Ella, vio sus manos y luego, le sonrió arrojándose encima de él a abrazarlo, como si todo lo que él acababa de decir fuera totalmente en vano.

    —Pero tus amigos ya nos dieron su bendición, así que podemos ir y aprovechar mi habitación.

    Kakashi suspiró cansado y entraron. Era una batalla perdida hacerla entrar en razón.

    Al ingresar, una mujer los esperaba junto a Yamato y a Gai para mostrarles cuáles serían sus habitaciones y de paso, acordaron darse un baño en las termas antes de ir a comer y habían invitado a la mujer a acompañarlos luego, algo con lo que Fuyuki estaba mucho más que encantada.

    Se despidieron en el pasillo y ella, ingresó a su habitación… o al menos, abrió la puerta y vio una sombra que le sonrió desde la ventana. Así como abrió la puerta corrediza, la cerró y con la cara pálida, se dirigió por el pasillo y abrazó a Kakashi por la espalda con un leve temblor en el cuerpo.

    —No nos bañaremos juntos —fue lo primero que le dijo y ella negó con la cabeza pegada a su espalda.

    —Hay algo en mi habitación.

    El ninja la miró por sobre su hombro, la sentía diferente al abrazo que le había dado antes, así que fue a mirar qué es lo que la había asustado. Ella, se quedó en la entrada, sin animarse a entrar mientras Kakashi observaba en el ropero y por la ventana sin hallar absolutamente nada. Tampoco había rastros de algo en su ventana que delatara la presencia de alguien.

    Quiso tranquilizarla de que no había nada ahí y que fuera a tomar un baño para luego, verse en el almuerzo a lo que ella no estaba muy convencida, pero, iba a dejarlo pasar pensando que eran cosas de su imaginación.

    Él fue a la cabina de los baños de hombres y ella, al de mujeres. Había una mampara que separa ambos baños. Ella, ingresó y se encontró con que no había nadie allí, sin embargo, en el baño de hombres sí había más personas, algo que le llamó la atención.

    ******

    —Está sucediendo de nuevo —dijo una de las dependientes del lugar a la dueña, hablando en voz baja.

    —¿Qué es lo que sucede de nuevo? —Se arrimó a curiosear Kakashi cuando pasaba a su lado. Ambas mujeres dudaron, sus miradas se cruzaron y ahí mismo, estaba esa sensación de si era bueno o no dejarle saber a los inquilinos lo que sucedía.

    —Las termas están encantadas —le dijo finalmente la dueña— es por eso que casi no tenemos mujeres huéspedes. Son sus víctimas favoritas.

    —¿Y qué es lo que hacen? —preguntó curioso recordando lo que había sucedido con Fuyuki anteriormente.

    —Hasta ahora, nadie ha salido herido si es lo que le preocupa. Y es por eso que no podemos hacer nada. Han reportado sombras, a alguien que las mira en las termas, pero nunca hay nada. Y se han llevado varios sustos por eso mismo. Con el tiempo, se corrió la voz y sólo vienen hombres aquí. La señorita es nuestra única huésped.

    El ninja agradeció la información y se retiró saliendo de la posada y revisando los alrededores. Él no creía en fantasmas ni tampoco iba a creer que estaba embrujado, sino, que había alguien detrás de todo eso. Y aun con su ronda por los alrededores no halló absolutamente nada.

    Entró y vio a Fuyuki dirigirse a su habitación y se acercó a ella poniendo una mano en su hombro y puso el grito en el cielo del susto. Hasta Kakashi se sorprendió de su actitud, que parecía andar como gato asustado por la posada.

    —Lo siento, lo siento —dijo un poco nerviosa al verlo— creí sentir algo en las termas y me ha tenido mal eso. Me quedaré contigo —agregó agarrándose a su brazo. Ya no tenía interés en ir a su habitación ni pasar sola por la posada o las termas.

    Antes de ver a Kakashi, se había sentido un tanto incomoda y meditaba la opción de irse, si cambió de parecer fue porque vio al ninja llegar y entonces, todo lo que estaba molestándole, había desaparecido de su cabeza… hasta ahora que volvían las sensaciones incomodas y el sentir que alguien la observaba todo el tiempo. Al menos, al estar con Kakashi se tranquilizaba lo suficiente como para no pensar en ello.

    —Los muchachos estaban por pedir el almuerzo. Ve con ellos, hay algo que quiero confirmar —dijo abriéndole la puerta de su habitación donde habían puesto las mesas y ya tenían bebidas en ella.

    Fuyuki hizo un puchero, pero se contuvo las ganas de decir algo… salvo una cosa. Lo tomó del cuello de la yukata y lo hizo acercarse más a ella, haciéndolo quedar a su altura, lo tomó apretando sus mejillas y le dio un beso en los labios, aun a través de su máscara.

    —Es un hechizo para la buena suerte —le dijo sonriente y agradecida por las molestias que se estaba tomando por ella.

    Kakashi quedó rojo cual tomate maduro, totalmente erguido y al ver que sus compañeros vieron que ella lo había besado, la miró una vez más y decidió apurarse a ir a confirmar sus sospechas en las termas.

    Hecho eso, ella entró un poco más tranquila y se sentó en frente de Yamato y Gai, quienes le ofrecieron una cerveza. En otro momento, habría dudado de aceptarla, pero ¿Qué era una cerveza? Estaba con amigos, celebrando y nada malo iba a pasar.

    ******

    Kakashi volvió a la habitación y los vio brindando muy alegres. Se acercó y se sentó con ellos y casi tembló cuando vio la bebida en manos de Fuyuki. Ella apenas lo notó, se le sentó encima suya, lo rodeó con sus brazos por su cuello y frotó su mejilla contra él diciéndole lo sexy que se veía con la yukata y lo mucho que deseaba arrancársela con los dientes.

    —Estás borracha ¿por qué dejaron que tomara? —preguntó él quitándole la lata de la mano.

    —No estoy borracha —dijo arrastrando la r más de lo normal.

    —Sí lo estás.

    —No lo estoy.

    —Di cucurucho —la retó el ninja.

    —Cucu —hizo una pausa acomodando su cabeza en el hombro de Kakashi— mejor vamos a tu habitación y hacemos algo que no requiera hablar.

    —Suena a una buena oferta —se rio Yamato alzando su lata de cerveza, brindando por ello.

    Al ninja, eso no le pareció gracioso en lo absoluto y cuando sintió a Fuyuki morder el lóbulo de su oreja, supo que ya había llegado demasiado lejos.

    —Vas a dormir la borrachera — le dijo pasando un brazo por su espalda y el otro por la parte posterior de las rodillas para llevarla de ahí.

    —¿Te quitarás la máscara y me dejaras ver tu lunar? —preguntó en su oído y él saltó ¿En qué momento había visto su rostro?

    Gai y Yamato lo vieron salir de ahí con un escalofrío recorriéndole la espalda cuando Fuyuki sopló en su oído. Ambos se contuvieron la risa al ver la reacción del ninja y luego de cerrar la puerta, siguieron en lo suyo.

    —Te apuesto 100,000 ryou a que Kakashi no vuelve —dijo Gai a Yamato abriendo otra para de cerveza.

    La llevó a su habitación, pensaba dejarla ahí y retirarse, pero sus planes cambiaron.

    —Oye, no te quedes dormida —la regañó cuando la sintió respirar tan tranquila en su hombro. Así, había quedado abrazándolo sin darle posibilidad a moverse.

    Así, no le quedó más opción que acostarse con ella en la cama al ver la incómoda posición con la que quedó y esperando que en algún momento lo soltara. Hubo un momento en que creyó que eso era posible y ella lo soltó, pero se aferró a su torso y entonces, dio la batalla por perdida. No le quedaba otra que esperar hasta que se despertara.

    ******

    —¿Qué haces en mi cama, Kakashi-kun? —preguntó la mujer al despertarse y ver a Kakashi dormir a su lado.

    El ninja abrió los ojos y la miró incrédulo.

    —¿No recuerdas nada? —ella negó con la cabeza— ¿Nada de nada?

    —¿No me digas que te me declaraste y me dormí? —reaccionó aterrada y el que más lo sintió fue Kakashi que negó rápidamente e intentó deducir de alguna forma como es que su mente tenía esa clase de pensamientos, que literal se iba por las ramas.

    —No sucedió nada, te emborrachaste y te quedaste dormida ¿Quién te manda a beber con el estómago vacío? —le explicó y enseguida se vio de nuevo contra el colchón y con ella encima suyo.

    —Entonces, puede suceder ahora ¿A que sí?

    La puerta de la habitación se abrió y Gai vio a Kakashi en aquella postura y lejos de hacer algo, les deseó buena suerte y que usarán protección antes de marcharse y dejar al ninja a merced de la mujer.

    Lo hubiese dejado sin ningún tipo de salida, si no fuera porque volvió a ver la sombra en la ventana. Fuyuki gritó mientras Kakashi se levantaba y miraba por la ventana viendo la sombra desvanecerse. Corrió a abrirla y salió casi al momento intentando atraparlo, sin embargo, aunque recorrió el edificio por fuera, no halló nada.

    Yamato y Gai entraron en la habitación al ver movimientos fuera por la ventana, encontrando a Fuyuki sola. Apenas a los pocos minutos, Kakashi había regresado sin tener ningún tipo de novedad. Lo cierto es que él también lo había visto y fuera lo que fuera, los acechaba.

    ******

    —Así que Fuyuki es su blanco —dijo Gai frotándose la barbilla después de saber todo lo ocurrido.

    —Al parecer, sólo se enfoca en las mujeres. Y ella es la única residente por el momento —agregó Kakashi. Fuyuki, estaba sentada justo entre sus piernas. Después del susto anterior y su interrupción, no estaba dispuesta a dejar al ninja en paz y menos sabiendo que alguien la acechaba. Menos si era un fantasma. No tenía ningún tipo de problemas en enfrentar a las personas… pero los fantasmas eran otro tema y ahí se acababa todo su valor.

    —Deberían irse. Nosotros nos encargaremos.

    —No —interrumpió Fuyuki a Gai muy dispuesta a quedarse en la posada —no podemos irnos así nomás, que si hay algo hay que detenerlo y huir no está permitido. Me quedaré.

    —Serviría mucho mejor esa actitud si no estuvieras temblando y agarrando con tanta fuerza mi rodilla —agregó Kakashi ante su actitud.

    Se pusieron de acuerdo para investigar la cuestión y así, averiguar qué era lo que estaba acechando la posada. Sabían que era desde hacía casi medio año que esto sucedía y por ahora, no tenían más pistas que lo que le habían comentado así que lo único que podían hacer era estar alertas. Por su lado, Fuyuki no pensaba quedarse sola y siendo con Kakashi el único con el que se sentía tranquila, el ninja quedó a su cuidado y prácticamente, no podía moverse sin tenerla pegada a su brazo o jalándolo de la mano de la yukata o escondida tras su espalda ante cualquier cosa que la asustara. Tenía los nervios de punta, especialmente, desde que Yamato había decidido asustarla al usar una linterna y poner aquella cara aterradora en frente de ella al abrir la puerta de la habitación. Literalmente, la había hecho llorar de miedo y básicamente, después de eso, Kakashi había impedido que siguiera rondando cerca.

    —Iré a darme una ducha —dijo después del almuerzo.

    Fuyuki no estaba muy de acuerdo en quedarse sola en la habitación, sin embargo, Kakashi le había dicho que se bañaría en el baño que se encontraba en la misma. Así, si cualquier cosa pasaba, que ella podría llamarlo con total facilidad. Aunque eso no calmó la inquietud de la mujer, terminó aceptando quedando sobre la cama casi inmóvil esperando que él llegara. Habían salido temprano por la mañana a caminar, pero se había sentido observada una vez más y sin hallar nada. En un momento, pensaron en reducir las posibilidades de ataque así, atraparían más rápido a aquel ser.

    Cerró los ojos un momento y vio la ventana. Estaba tranquilo, no había nada. Podía sentirse segura si Kakashi estaba en el cuarto de baño, seguramente, no ocurriría nada. Estuvo así cinco minutos y vio la ventana abrirse y una cara larga con una lengua de unos treinta centímetros colgando de su boca, apareció y eso sólo desató el terror de la mujer, que aquel ser se arrastraba por la rendija sin abrir más su única entrada.

    Fuyuki puso el grito en el cielo y salió corriendo a meterse en el baño ¡y justo fue a la ducha! Kakashi casi sintió que se le paraba el corazón cuando ella entró y lo abrazó ¡y estaba desnudo! Esa mujer no tenía vergüenza alguna y justo que a él le sobraba para impedir que lo viera así.

    Salió de la ducha cuando le dijo que estaba en la habitación y tomó la toalla cubriéndose la cintura, aunque ella ya había podido dar un buen vistazo de su trasero al verlo partir.

    Al llegar, lo vio salir dela habitación, corriendo y tomándolo del cabello, lo jaló hacia el interior de la habitación y se quedó con el mismo en la mano y la cara deformada: era una máscara. Iba a salir nuevamente por la ventana, pero ante el grito de la mujer, Gai lo esperó fuera, atrapándolo al escapar dándole una patada que lo derribó y lo hizo caer a la planta baja. Ahí, atraparon al fantasma y lo hicieron entrar a la posada.

    Kakashi fue a vestirse ya que sólo llevaba la toalla encima y sacó a Fuyuki del baño ordenándole ir a cambiarse debido a que se había mojado con la ducha al ingresar con él. Por suerte, ya todo había terminado y todo el problema no había sido más que por un simple mirón en los baños termales.

    La dueña llamó a la policía para que se hicieran cargo de todo y para darle las gracias a los ninjas que la había ayudado y salvado su negocio, les ofrecía una estadía un poco más larga. Gai, aprovechó que Kakashi aún no llegaba para darle una sorpresa más.

    Después de la cena de esa noche, les dijeron que fueran a tomar un baño en las termas, tanto a Kakashi como a Fuyuki. Ninguno de los dos se opuso y al ingresar cada uno al balneario, se dieron cuenta de que la mampara que dividía las aguas ya no estaba, otro pequeño favor que les había dicho la dueña, llevándose una buena sorpresa los dos al verse en el agua caliente. Y aunque ella estaba cubriendo su pecho con una toalla, se podía ver lo ajustado de la tela pegada a su cuerpo.

    —Voy a salir —dijo Kakashi y ella lo acorraló entre las piedras.

    —¿Por qué? Al fin podemos pasar tiempo juntos —lo abrazó eufórica y pronto, sintió las voces de Yamato y Gai. Kakashi no tardó en verlos y rápidamente, agarró a Fuyuki de la cintura y se quedaron ambos escondidos detrás de una piedra y él mirando sobre su hombro esperando que no lo hubiesen visto. Ella quedó muy concentrada en la mano que estaba sobre su vientre y que sentía muy firme sobre la toalla— ¿y eso por qué fue? —preguntó siendo ella la que quedaba en esta ocasión contra las rocas.

    —Nadie más que yo puede verte en esta situación.

    A Kakashi le costó decirlo a pesar de que se notaba firme y decidido. Ella, no cabía en sí misma al haberlo oído y aunque parecía sumamente tranquila, casi al instante reaccionó gritando su nombre emocionada y arrojándosele encima, acabando los dos debajo del agua caliente. Fuyuki tenía otra victoria asegurada.




     
    Última edición: 4 Noviembre 2019
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    Esto ha sido súper raro pero me encanta. Raro en el sentido que has metido el miedo bueno suspenso en la idea cuando pensé que meramente te manejaría en lo que kakashi y Fuyuki hacían ♡

    Poner a Gai y Yamato ha sido acertado que esos dos son tan ocurrentes, apoyando las cosas y contribuyendo de igual forma xD los amo tanto. Aunque tal vez a Gai diciendo o haciendo algo más exuberante hubiera pegado pero la idea era destacar al otro par.

    El final me ha volado todo el alma! Ains he muerto y vuelto a renacer para volver a leerlo por que aunque quería manoseo(? Mira que Kakashi haya dicho eso es...:guy::nkawaii::jir::kushi::lee::nloud::tema: que estoy que explotó de emoción al ver ese tipo de interacción entre ambos y a kakashi todo posesivo. Muero literalmente de amor. Ains los amo tanto.

    Kakashi es todo un pervertido aunque el hecho de protegerla y quedarse a dormir con ella ha sido tan adorableeee ains los shippeo súper horrible.

    Lo ame tanto aunque espero el +18 :nyay:
     
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