Fantasía He sido reencarnado en el ultimo Otome que compró mi hermanita

Tema en 'Novelas' iniciado por Berkastiel, 3 Agosto 2019.

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    Berkastiel

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    He sido reencarnado en el ultimo Otome que compró mi hermanita
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    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    3808
    Primero que nada aviso que este es mi primer escrito, así que es normal que hallan errores, y por lo tanto estoy atento a las criticas constructivas y para mejorar


    Sinopsis:

    ¿ Te imaginas lo que seria vivir en un mundo de fantasía que es el escenario de un Otome?

    Pues Carlos Torres, llamado Charlie por sus allegados, es forzado a experimentar ese destino tras sufrir una muerte que estaba por fuera de las expectativas del "Gran Arquitecto". En su nueva vida tendrá que adaptarse a vivir en Gaea, un mundo con una sociedad que él considera medieval, ignorante y obsoleta comparándola con la Tierra.

    ¿Como será su nueva vida dentro del mundo del videojuego que jugaba su hermanita antes de morir?





    Prologo: New Game



    “Cuando las flores se abren al mundo, es el inicio de una nueva primavera”

    Premisa de "Garden of Love"​





    Dia unus, mes del Hielo​




    La academia Cartamagne es el lugar a donde todas las familias aspiran mandar a sus hijos a estudiar...claro, las que tienen la posibilidad de brindarles educación, porque para la gente del común, los vulgarmente conocidos como plebeyos, el solo hecho de poder estudiar algo diferente al oficio del que se subsistirá toda la vida es un sueño muy lejano y difícil de cumplir. Si esta situación de injusticia e ignorancia se te asemeja a la edad media donde existían clases sociales muy definidas, pues estas en lo correcto, este es un mundo diferente a la tierra llamado Gaea, donde el nivel de la sociedad es el mismo que existió una vez en la Europa feudal.

    Y si, ya que te estoy hablando de dos mundos diferentes, entre ellos la tierra, yo vendría a ser lo que llaman un reencarnado en un mundo diferente, algo muy típico de las novelas ligeras y mangas.

    Volviendo al tema de la academia, es el lugar mas prestigioso al que te pueden mandar para formarte, ya que es el lugar donde son enviados todos los individuos que se convertirán en futuros reyes, reinas y nobles influyentes, por lo que el solo poder relacionarse con ese tipo de personas te dará la posibilidad de tener un mejor futuro. Aunque en aquel punto Gaea se encontraba en una especie de guerra fría a punto de estallar, Cartamagne era considerada un santuario por todos los reinos, ya que los estudiantes provenían de todos los imperios y podían estudiar allí sin preocupación. Por ello, fue construida en un pequeño territorio aislado e independiente de los todos los gobiernos existentes para evitar que hubieran preferencias, siendo sus directivos personas importantes de todos los reinos.

    Probablemente te preguntaste el porque pongo tanto énfasis en la academia, pues la respuesta es simple: aquel lugar era el escenario principal de una serie de eventos que definiría el destino no solo de Elensefar, el reino del que mi yo reencarnado provenía, sino de toda Gaea. ¿Que como lo se? Porque esa era la historia de “Garden of Love”, el nuevo juego que mi hermana menor en la tierra se había comprado un día antes de que yo terminara llegando a este mundo




    Mientras meditaba acerca de todos los eventos, me encontraba caminando desde los dormitorios hacia la puerta principal de la academia. Aunque me limite a mirar únicamente hacia el frente, no pude evitar oír los murmullos a mi alrededor


    — Ese uniforme negro...Lady Pendleton, ¿sera que él es...?

    — Si, Lady Manson...mira que forma de caminar tan vulgar

    — Esa apariencia tan...desaliñada

    — No hay duda, ese debe ser uno de esos plebeyos que invadieron nuestro santuario

    — Por la diosa Lux, que desagradable



    Uwaaaa, puedo sentir el enorme desprecio que me tienen. Y ¿señorita Manson? ¿que pasa es ese apellido? Me recuerda a Marylin Manson, aunque el no era tan horrible como esas dos chicas...al menos no en personalidad. Aunque era molesto lidiar con ese tipo de cosas, decidí ignorar a esas dos chicas y proseguir mi camino como si no hubiese escuchado nada al respecto.

    Como dato extra, en la academia Cartamagne esta estipulado que se debe usar un uniforme estándar para representar la igualdad entre los estudiantes. Los uniformes consisten en un blaizer, camisa, corbata para los hombres o cinta para las mujeres, pantalón o falda y zapatos. Aunque la intención de que todos fueran tratados como iguales era una idea muy bien intencionada, con la llegada de los primeros “invasores” plebeyos se vio rechazada en especial por la realeza y el grupo de nobles extremistas “sangre azul”, quienes son seguidores de la idea de que las clases sociales deben mantenerse tal y como están, siendo el lugar de los nobles el mas alto y el de los plebeyos el mas bajo. Ello causó que los directivos se vieran forzados a crear dos variantes del mismo uniforme: uno blanco para los nobles indicando la pureza y otro negro para los plebeyos que significaba inmundicia. Siendo así, me pregunto ¿En donde quedo eso de la igualdad?



    En fin, no solo eran las dos “brujas” que estaban atrás mio las que me tenían como tema de charla. A mi paso noté como todas las demás chicas nobles empiezan a cotillear entre si difamando sobre mi, y a los hombres hacer miradas repugnantes por encima de su hombro, como si fuera basura andante.

    SI en ese momento hubiera estado mi yo de la tierra, probablemente ya me habría sentido demasiado presionado y hasta hubiera entrado en una profunda depresión, pero tras vivir 17 años en Gaea como un plebeyo en un cruel mundo donde en casi todo momento de tu vida recibes odio, insultos y maltrato solo por no haber nacido en una buena familia, terminas por acostumbrarte a esas situaciones, y al final eso ya empieza por no importarte en lo mas mínimo.


    ///​


    Mientras andaba por el camino empedrado hacia la academia, note como cada vez mas y mas nobles hablaban sobre la molestia que les generaba mi presencia. No me importaba, pero ya empezaba a volverse muy molesto


    No me jodas, eso que este apenas es el primer día...no me quiero imaginar lo tedioso que será de ahora en adelante— Me dije a mi mismo mientras suspiraba. Si hay algo que me había quedado claro en ese momento es que el primer día de clases, ya sea en la tierra o en Gaea, nunca dejaría de ser una mierda.


    Proseguí mi camino hasta que por fin llegue a la entrada. Tenia como unos 20 metros de alto y tenia mucha semejanza al arco del triunfo de Francia. Las enormes puertas hechas de plata estaban completamente abiertas y era posible ver la majestuosa ornamentación de la diosa Lux, la deidad principal de Gaea representada como una mujer hermosa con una balanza en una mano y en la otra una esfera que simbolizaba a la luz.

    Sin importar cuantas veces la viera, no dejaba de impresionarme y no porque fuera su creyente, sino por el hecho de que era una maravilla en cuanto a ingenio y creatividad. Era como una obra de arte al aire libre, aunque para los nobles eso no era nada del otro mundo, ya que estaban acostumbrados a ver hermosos cuadros y esculturas que tenían en sus propias mansiones para presumir ante los demás.

    Fijé mi mirada en la enorme torre del reloj que se veía a la distancia y que estaba dentro de la academia. Al ver la hora noté que eran las 8:00. Todavía faltaban 30 minutos para la hora que había acordado con la única persona que conocía allí, y con la que se supone debía asistir a la ceremonia de ingreso. Al parecer había llegado mas temprano de lo que acordado para la cita, por lo que me dispuse a matar algo de tiempo mirando a mi alrededor y conociendo el lugar que seria mi hogar por los próximos años.

    Había muchas personas con aspectos muy hermosos e inusuales, bueno, al menos lo eran para alguien que venia de un mundo donde no era muy normal ver a tanta gente hermosa reunida en una escuela. Las chicas tenían rostros de modelos, finos y detallados, así como figuras corporales muy atractivas. Los hombres por su parte eran bastante apuestos como un actor de hollywood o modelos de ropa interior. Era como si la nobleza hubiera sido bendecida desde su nacimiento con mucha belleza. El único problema que tenían era su complejo de superioridad ayudado por la sociedad ignorante y medieval en la que vivíamos

    Por mi parte, yo y muchos de los plebeyos teníamos apariencias mas comunes y corrientes. En mi caso, tenia el cabello negro con algunos mechones en mi frente y largo hasta la nuca. Mis ojos eran tan negros que parecerían dos ónices a la vista de otros. Tenia la piel blanca sin características para resaltar, y un rostro que era ligeramente apuesto, pero no al nivel de los tipos que tenia en frente. Media 1,70 cm de alto y tenia una una complexión delgada, pero marcada por la cantidad de ejercicio y entrenamiento en diferentes disciplinas que he realizado a lo largo de mi vida.

    En pocas palabras, yo tenia era una apariencia normal y sin nada que destacar.


    De nuevo pensé en lo injusto que era Gaea con las personas del común con suerte promedio. A los nobles no solo se les había dado una vida privilegiada y fácil llena de status y dinero, sino belleza física para presumir; en cambio, a nosotros, los “normies”, se nos dio una vida llena de sufrimiento, trabajo excesivo y por si fuera poco, una apariencia simplona. Solo puedo decir unas palabras al respecto:


    Te maldigo Gaea...incluso mas que a la propia Tierra


    ///​


    Mientras estaba perdido en mis pensamientos, no noté el momento cuando una gran cantidad de estudiantes se reunieron en la entrada, lo que me sorprendió bastante


    — Atención todo el mundo, los príncipes Hibiscus y Lilius Tudors ha llegado— De repente una voz gritó desde la lejanía, haciendo que todos los presentes dirigieran sus miradas hacia la entrada, donde estaba estacionado un majestuoso carruaje mucho mas lujoso que el de los demás nobles. Pasaron unos minutos y del interior salieron dos figuras. Se trataba del segundo y tercer príncipe de mi reino natal, Elensefar. El primer príncipe, Narcissus Tudors, ya se había graduado de la academia y estaba por suceder al moribundo rey Clavelus como el dirigente de Elensefar. Mientras ponían un tapete rojo a la entrada del carruaje, pude escuchar

    — Kyaaaa~

    — Quiero ver lo guapos que son

    — Eso sin contar lo poderosos que son


    El mayor, Hibiscus, tenia el cabello rubio ondulado y una apariencia digna de un príncipe de manga Shoujo, mientras que su hermano menor Lilius era pelirrojo y lacio, quien además transmitía el típico aire de chico malo. Ambos vestían el uniforme blanco tradicional de la academia para los nobles, pero con bordados y botones dorados hechos de oro puro. A pesar de que ambos eran similares en apariencia, en estilo no lo eran ya que Hibiscus vestía pulcramente su uniforme, mientras que Lilius portaba sus prendas con cierto descuido, pero que a diferencia de lo que decían de mi persona, a él le quedaban de maravilla.

    Al momento de entrar en el campo visual de las chicas, estas gritaron emocionadas y a mi parecer algo enloquecidas, cosa que se debía a que los recién llegados no solo eran muchísimo mas guapos que los demás hombres, sino que también eran los futuros gobernantes del reino Elensefar y el solo hecho de poder relacionarse en gran medida con ellos aseguraba un buen futuro. Aunque eran adorados por las chicas, no se podía decir lo mismo de los hombres...entre los cuales estaba yo, que rechiné mis dientes apenas los vi. Aunque no podía negar que sentía algo de envidia, era odio puro lo que mas me llegaba a la cabeza cuando los miraba

    Habían pasado ya varios años desde la ultima vez que nos vimos personalmente, pero ese rostro jamás lo olvidaría...no, aun si quisiera nunca podría sacarlo de mi mente


    Mientras observaba fijamente a los dos príncipes recién llegados, a mi lado habían aparecido dos nobles de quien sabe donde. Uno era flacucho y tenia el cabello castaño que junto al peinado de tazón que llevaba le hacían parecer un idiota. El otro era regordete y con el pelo verde en forma de hojas de palmera. Debo admitir que se veían tan graciosos a mi lado que incluso podría decir que eran una versión medieval del gordo y el flaco de Charles Chaplin, aunque debí aguantarme la risa para evitar interactuar con ellos. Al verles, vi como la envidia los carcomía por dentro, ya que ellos dos no eran ni la mitad de apuestos de lo que si eran los príncipes Tudors


    — Tch, se creen mucho solo porque son un poco mas apuestos que nosotros

    — Si no fueran los príncipes, ya los habría castigado por su arrogancia


    Solo pude pensar dos palabras acerca de esos dos tipos: Pobres diablos.

    Como nobles que eran, tenían la típica costumbre de su clase de juzgar a los demás y hablar mal de la gente sin haberse evaluado a si mismos. En verdad me daban lastima, pero mas pena ajena al ver como las chicas les lanzaban miradas de asco y desprecio...incluso mas que a mi por ser un "plebeyo"

    Volviendo a los recién llegados príncipes, estos avanzaban entre la multitud de incontables chicas que se agruparon a su alrededor para intentar acercarse a ellos. Incluso en actitud, ambos hermanos eran como el agua y el aceite: Hibiscus las saludaba con una amplia sonrisa en su rostro, mientras que Lilius gruñía y las ignoraba como si fueran molestias en su camino.

    Si mi hermanita en la tierra estuviera viendo esto en persona, diría que son el típico “chico guapo super amable” y el “bad boy tsundere rompe-corazones”, dos caras de una misma moneda. Yo personalmente sé que esas caras que muestran son solo mascaras falsas, ya que los conozco como son realmente. Jamas podría olvidar que fue por la culpa de ellos, en especial de Hibiscus, que mi padre y yo tuvimos que pasar muchas dificultades por culpa de sus caprichos. De repente, sentí como todo ese odio que llevaba dentro de mi empezaba a brotar al ver la alegría de esos malditos en sus rostros.


    Disfruta todo lo que puedas Hibiscus, porque cuando arreglemos cuentas, me encargaré de que pagues por cada cosa que nos hiciste— Me dije a mi mismo mientras apretaba los puños y enviaba mi intención asesina a la persona que era considerada uno de los futuros pilares de Elensefar

    — Cálmate Alcides, no debemos llamar la atención innecesariamente— Me dijo una voz al tiempo que sentí una mano en mi hombro derecho. Cuando voltee a mirar, vi que la persona a la que estaba esperando por fin había llegado. Se trataba de Penthesilea Ragdoll o como yo la llamaba, Lea.


    Ella tenia el cabello de color plateado y ondulado, el cual le llegaba casi hasta las rodillas, así como un broche de mariposa en la parte de atrás de su cabeza. Sus ojos eran de color verde, comparables a dos esmeraldas, y tenia la piel blanca casi como la nieve, la cual hacia juego con su hermoso cabello plata. Su rostro era tan hermoso y fino, que no tenia nada que envidiar a las mujeres de la realeza, causando envidia a menudo entre las hijas de los nobles cuya belleza era ensombrecida por la de Lea. Ella media 1,65 cm y tenia una figura con curvas muy bien definidas, así como también era voluptuosa en las áreas donde debía serlo.

    A causa de que no mostraba sus emociones y casi siempre tenia un rostro inexpresivo, Lea era llamada “Ice Maiden”. Al igual que yo, ella vestía un uniforme de mujer negro, ya que ambos eramos parte de esos plebeyos privilegiados que habíamos logrado entrar a Cartamagne


    — Lea...ya llegaste

    — Si, y por lo que veo justo a tiempo— Me dijo bastante calmada mientras se acercaba a mi. — Se lo mucho que los odias, pero no debes dejarte llevar por las emociones o tu vida correrá peligro...después de todo, Hibiscus y Narcissus creen que tu estas muerto y no eres un estorbo para sus planes— Me dijo mientras me miraba fijamente, haciendo que me sonrojara un poco.


    Debía admitir que incluso yo no era inmune a la gran belleza de Lea


    — Lo se, pero fue inevitable, he esperado bastante tiempo para hacerlo pagar por sus actos— Le contesté instintivamente tratando de apagar el mal genio que se me había despertado.


    Ella tenia razón, no debía permitir que un simple ataque de ira mandase mis planes a la mierda. Por el bien de mi plan, debía mantener la cabeza fría y aprovechar que yo tenia la ventaja de conocer muchas de las cosas que ocurrirían en el futuro para arrinconar a los dos príncipes que estaban en la academia, así como al primero, quien estaba fuera de mi alcance por el momento clavando sus ambiciosas y crueles manos en el trono de Elensefar.


    — Se que ya lo sabes esto, pero yo siempre te daré mi ayuda incondicional y estaré allí para ti cada vez que me necesites— Me dijo Lea mientras recortaba la distancia entre ambos y llevaba mi mano a su generoso pecho izquierdo. No solo pude sentir una increíble calidez y suavidad muy adictivas, sino también los latidos elevados de su corazón, lo que hizo que me pusiera completamente rojo y mi corazón también palpitara mas rápido de lo normal. Sin poder decir algo al respecto, me quedé quieto mientras Lea acercaba su rostro a mi oído, dejándome sentir el esplendido aroma que desprendía —Aunque en un principio fue el gran arquitecto el que me ordeno estar a tu lado y apoyarte en lo que necesitaras, es en estos momentos que por mi propia voluntad quiero estar junto a ti, Alcid-no, Charlie— Susurró mientras acariciaba mi mejilla con mucha delicadeza, lo que me hizo sonreír instintivamente

    Había pasado muchísimo tiempo desde que alguien ajeno a mi persona había pronunciado mi nombre original, Charlie, el que tuve una vez en la tierra. El hecho de que no era alguien nativo de este mundo, o por lo menos mi mente no lo era, fue algo que me martirizo por mucho tiempo, ya que me sentía muy solo, pero fue la llegada de Lea a mi vida lo que ayudó a calmar un poco ese dolor que sentía. Ella era la única persona en el mundo que sabia mi verdadero origen y por ello la persona en la que mas podía confiar, lo que me daba mucha tranquilidad

    Nuestros rostros tan cerca que solo era cuestión de centímetros para que nos besáramos, y siendo sincero, lo habría hecho sin dudarlo con alguien tan hermosa como Lea, de no ser porque nos habíamos metido tanto en nuestro pequeño mundo que no notamos la presencia de cierta persona que llegó al lugar


    — Ejem— Escuchamos cuando una persona con una voz tosca se aclaró la garganta a propósito para traernos de vuelta a la realidad.


    Al instante, Lea y yo nos separamos bastante avergonzados porque habíamos hecho eso delante de mucha gente. La persona que nos había interrumpido era un maestro de la academia, aunque a diferencia de los pocos que había conocido, este no era arrogante y daba la sensación de ser bastante agradable

    SI tuviera que describirlo diría que era un sujeto en los finales de sus cuarentas. Tenia el cabello negro peinado hacia un lado, como si una vaca lo hubiera lamido. Sus ojos estaban cubiertos por un par de lentes culo de botella que reflejaban la luz del sol y me impedían ver el color de sus ojos. Vestía un gabán de color marrón, el cual no llevaba abrochado, dejando ver la camisa blanca que llevaba debajo de esta. Llevaba puesto un pantalón del mismo color y un par de botas negras


    — Esta bien que los dos se sientan atraídos el uno para el otro, pero por favor, eviten hacerlo en publico si no quieren ser víctimas de burlas por parte de los demas estudiantes— Nos dijo aquel profesor antes de retirarse del lugar algo apresurado. Como no me dijo su nombre, lo llamaré por el momento lo llamaré “Maestro peinado lamido de vaca”


    Ahora que era consiente de la situación en la que me encontraba, pude sentir un sudor frió proveniente de mi espalda. Para cuando me giré hacia la causa de esa sensación, vi que se trataba de muchas miradas con intenciones asesinas en su mayoría provenientes de estudiantes varones que probablemente estaban celosos de mi suerte al haber casi besado a una preciosidad como Lea

    Debo poner una nota para futuro y es evitar llamar la atención de los demás estudiantes porque podría terminar siendo asesinado por celos.


    — Alcides, vamos— Me llamó Lea mientras avanzaba hacia la academia dejándome atrás poco a poco. Pude notar que había vuelto a su faceta fría y sin emociones, lo que se debía probablemente a que estaba muy avergonzada de nuestro anterior momento.


    Levante mi rostro hacia arriba y mire al cielo. Sabia que las cosas se pondrían difíciles a partir de ese momento, pero también recordé que no estaba solo en mi misión de detener a los Tudors...de sobrevivir en este mundo de fantasía al que fui arrojado tras mi muerte accidental por el dios que todo lo controla, conocido por mi y Lea como “ El Gran Arquitecto”. No solo tenia a Lea, sino a varias personas nativas de Gaea que conocí a lo largo de la vida que llevo aqui, y aunque ellas no estaban tan bien informadas de la situación como Lea, eran gente con la que podía contar y a la que estimaba mucho, tanto que seria capaz de dar mi segunda vida como Alcides por ellos.


    Sonreí y mire al frente de nuevo. Vi a Lea a lo lejos llamándome con la mano, por lo que empecé a correr hacia la entrada de la academia.


    Este seria el inicio del juego, pero para mi, seria la continuación de un largo camino...de mi vida





    MI nombre es Alcides Ainsworth, aunque mi nombre original, el que llevaba en la tierra, es Carlos Torres. Esta es la historia de como renací en un mundo de fantasía que se suponía era la ambientación de un Otome jugado por mi hermana menor, en el que tendría que sortear muchos obstáculos para poder sobrevivir en un mundo donde la ambición, la injusticia y la crueldad del ser humano están muy presentes, incluso me atrevo a decir que mucho mas que en la tierra, pero ocultas bajo un sinfín de mascaras y versos dulces llenos de traición.

     
  2. Threadmarks: Capitulo I: El final solo es el principio (Primera Parte)
     
    Berkastiel

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    Diario final de Alcides Ainsworth


    Inicio de la Pagina 1:

    Ya han pasado varios años desde que llegue a Gaea y renací como la persona llamada Alcides...de como tuve que vivir una nueva vida en este "mundo de fantasía". Recuerdo muy pocas cosas de mi mundo natal, La tierra, así como también olvidé a muchas personas que pude llegar a considerar como cercanas, pero...jamás olvidé el momento que todo cambio para siempre.

    Sin importar cuanto tiempo pase, ni la edad que tenga, de mi mente nunca saldrá aquel ultimo día que viví en la tierra...mis últimos instantes como Carlos Torres.

    Recuerdo que todo comenzó con...


    Muchos años atrás, en la tierra...


    No veía nada, pero me sentía como si flotara. Era una sensación tan agradable, tanto que hubiera querido estar así por siempre. De pronto, escucho un leve sonido que por alguna razón me molestó. Cada vez se hace mas fuerte e insoportable. Poco a poco, empecé a volver a mis sentidos por culpa de ese molesto sonido de pitidos. Quería que se callara, pero no lo hacia. — Silencio....silencio...¡que se calle ese maldito ruido!

    Finalmente me levanté y me percaté que ese ruido molesto era la alarma del despertador.

    — Mmm...que ruidoso— Dije mientras sacaba un brazo de las sabanas e intentaba apagar el despertador. Tras varios intentos, al final logre tantearlo y con un golpe lo silencié.


    Aunque tenia bastante pereza y muchas ganas de seguir durmiendo, al final no me quedó de otra que resignarme a pararme de la cama al recordar que tristemente ya las vacaciones se habían acabado y ese día era el inicio de un nuevo año. Mire los recientes posters de bandas como Metallica, Guns and Roses, Skidrow que tenia pegados en las paredes de mi habitación y los cuales había comprado tras asistir al evento de rock que se llevaba a cabo cada año en la ciudad: Rock al parque.

    Sin duda habían sido muy buenos días, y aunque desearía que las vacaciones fueran eternas, tristemente la realidad era otra. El tiempo seguiría corriendo y toda mi vida estaría llena de altibajos como este...o eso es lo que pensaba

    Me levanté de la cama, abrí las cortinas para que el sol entrase a mi cuarto, y tras sacar mi uniforme del closet, salí de mi habitación para darme una ducha.



    Recorrí el pasillo hacia el baño, y al llegar vi que la puerta estaba bloqueada. Justo cuando me disponía a golpear la puerta para preguntar quien era, escuche una voz femenina juvenil tarareando una canción exitosa de pop. Se trataba de mi hermana menor, Lunamaria Torres, o “Luna” como mamá y yo la llamábamos. Ella tenia 16 años, siendo un año menor que yo, aunque ambos íbamos en el mismo grado


    — Oye Luna, apresúrate que se me va a hacer tarde— Le dije mientras golpeaba la puerta suavemente, y a los pocos segundos, escuché que la ducha se cerró


    — Ya voooy, Charlie— Me contestó Luna desde el otro lado de la puerta


    Tras un par de minutos, la puerta del baño se abrió y salio mi hermana envuelta en una toalla, mientras se secaba el cabello. Mi hermana y yo eramos muy similares en cuanto a ciertos rasgos: ambos teníamos el cabello negro y la piel blanca. La diferencia es que Luna había heredado los rasgos delicados de mi madre , entre ellos sus ojos verdes, y era considerada una belleza, mientras que yo tenia la apariencia común de mi padre, incluidos sus ojos negros como el carbón, lo que no me ayudaba mucho en cuestión de popularidad.

    La mire y me di cuenta de que tenia un buen par de ojeras. Probablemente estuvo haciendo lo mismo que yo hice durante toda la noche: viendo algún anime o pasándose algún videojuego.


    — Vaya, pero mira que ojeras las que tienes, querida “Imouto”— le dije en tono burlón, haciendo énfasis en la ultima parte. En vez de molestarse, Luna gesticulo una sonrisa picara y me señalo

    — Pues tu no te quedas atrás, deberías mirarte al espejo “Onii-chan”— Luna me devolvió la broma, también usando una palabra japonesa.


    Ambos nos miramos unos segundos en silencio, para luego soltarnos de la risa. Mi hermana era de esas pocas chicas que gustaba de las cosas de “frikis”, pero con la diferencia de que tenia la capacidad de disfrutar del “mundo 2D”, así como de poder ser casi tan social como una actriz de televisión, cualidad de la que yo por cierto, carecía. Ambos solíamos bromear mucho y hablar como si estuviéramos en el país del sol naciente llamándonos con palabras propias de allá como onii-chan, Imouto, entre otras.


    SI alguien me preguntase que opino sobre ella, diría que Luna lo tenia todo: belleza, personalidad y actitud. En pocas palabras era la chica perfecta...pero era mi hermana, y esto no era ningún manga donde la hermana del protagonista era la heroína, sino la realidad, así que lo máximo a lo que podía aspirar con ella era a ser como los mejores amigos desde la infancia, y con eso ya me bastaba...ademas, el hecho de mirar a alguien de tu propia familia como interés amoroso se sentía raro y daba bastantes escalofríos el solo pensarlo, si me lo preguntan...


    — Tierra a Charlie, ¿me oyes?. Será mejor que te bañes rápido, o mama se molestará de nuevo, ya son las 6:55— Me dijo Luna mientras me sacaba de mis pensamientos y se dirigía a toda prisa hacia su habitación


    — ¡Rayos!, es cierto— Me apresure yo también hacia la ducha. La ultima vez que mamá se enojo por llegar tarde tuve que despedirme de un videojuego que estaba a punto de salir, y solo pude acceder a este 6 meses después de que salio.

    ///


    Tras bañarme y cambiarme a toda prisa, baje al primer piso de la casa, en donde una agraciada mujer nos estaba estaba esperando a Luna y a mi sentada en el comedor: se trataba de Maria Torres, mi madre. Pude ver que nos había preparado de desayuno huevos, tocino, unas cuantas tostadas y jugo de naranja.


    — Hola mamá— La salude, mientras tomaba asiento en mi puesto de siempre. Mi madre era una mujer con apariencia jovial a pesar de rondar por los cuarenta y tantos. Tenia el cabello castaño ondulado y corto que le llegaba mas o menos hasta los hombros. Su piel era blanca y tenia un rostro bastante atractivo, siendo lo que mas destaca sus ojos esmeralda, que por cierto Luna también había heredado. En cuanto a figura, mamá era alguien delgada y aunque no era curvilínea, tampoco podía decir que fuera poco atractiva.


    Unos instantes después de que yo me sentara en el comedor, Luna bajó a toda prisa ya cambiada en su uniforme, aunque con la cinta de su camisa aun estaba suelta


    — Holi Mamí— Luna me imitó mientras tomaba asiento a mi lado e intentaba evitar la mirada de “la jefa”, como Luna y yo a veces a mamá por molestar.


    Mamá por su parte solo nos miraba con una sonrisa mientras se quitaba su delantal y se preparaba para ir a la oficina. Luna y yo empezamos a comer, cuando de repente sentimos su aguda mirada sobre nosotros


    — Luna, Charlie...saben que hora es, ¿verdad?— Como si fuera algo casual y aun sonriendo, mamá soltó esa pregunta mientras tomaba una tostada y le aplicaba mantequilla. Al instante, mi hermana y yo quedamos helados del miedo.


    Ambos nos miramos y con los ojos discutíamos sobre quien empezaría a hablar. Aunque estaba sonriendo, podíamos sentir eso que llaman “aura” rodeaba a mamá, y era de una molestia.


    — Las...¿7:00?—Le contesté con una mentira poco creíble.


    Al final, terminé siendo yo el chivo expiatorio, ya que Luna no pensaba hablar, y Mamá no era de las personas que le gustaba esperar mucho una vez preguntaba algo, mas cuando estaba de mal genio. Sin dejar su sonrisa, Mamá dejó la tostada y sacó su celular. Lo miro y luego procedió a mostrárnoslo a Luna y a mi, haciéndonos saber que estaba furiosa porque ya estábamos retardados para tomar el autobús


    — Creo que te equivocaste Charlie— Me dijo sin dejar su sonrisa, para luego clavar sus ojos en mi hermana — En ese caso, ¿Tu me podrías decir que hora dice ahí, Luna?— Pregunto con un tono de voz suave, aunque en realidad estaba muy molesta. Esta vez, mi hermana no pudo escaparse de la situación ya que mamá la había nombrado explicitamente

    — Son las...7:30— Dijo mi hermanita con evidente miedo


    En cuanto Luna termino de responder, Mamá dejo de sonreír. Dejo su celular en la mesa y nos miro fijamente a ambos. Todo lo que yo pude hacer fue tragar saliva mientras esperaba lo peor


    — Creí haberles dicho que tenían que estar listos a las 7:00 para que tomaran el desayuno tranquilos y pudieran llegar a la estación de buses sin problema— Dijo “la jefa” mientras Luna y yo aun estamos sin palabras...o mejor dicho, sin valor para responder, cosa que solo la hizo enojar aun mas— Entonces, si sabían que teníamos un acuerdo con respecto a eso ¡¿por que se quedaron despiertos hasta la madrugada jugando o lo que sea que estuvieran haciendo?!


    Ugggh, como se esperaba de mamá, no se le escapa nada. Tenia que mitigar el daño o las consecuencias serian catastróficas. Miré a mi cómplice, quien había captado con la mirada mis intenciones.


    — S-solo fueron un par de horas mamá, tranquilízate

    — C-Charlie tiene razón, nada del otro mundo jejeje


    A diferencia de nosotros, Mamá no sonrió y en su lugar cruzó los brazos. Parece que no funciono el engaño y en su lugar parecía mucho mas molesta


    — Antes de mentir de esa forma tan descarada, ambos deberían mirarse esas notables ojeras que tienen. Si me siguen intentando tomar por tonta, tendré que suspender el dinero de la mesada para ambos, así como también el uso los dispositivos electrónicos— Exclamo bastante enojada, lo que hizo que Luna y yo nos quedáramos en shock. Carajo, como pudimos olvidarnos de un detalle tan importante como las ojeras.


    Mierda, las cosas se habían puesto feas y el plan A había fallado...era hora del plan B: el tigre arrepentido versión charlie.


    — ¡LO SENTIMOS MUCHO, NO VOLVERÁ A PASAR!— Ambos nos disculpamos al tiempo y de inmediato bajando la cabeza. Mamá se quedo unos instantes en silencio y suspiro profundamente. La miré y vi que su expresión se había relajado bastante


    Mamá era de esas personas que tenían un carácter muy amable y tranquilo, pero que si se les hacia enojar, podían volverse bastante aterradoras. Lo bueno era que sus enojos no duraban mucho, y que si no la provocaban mas, la ira se le podía pasar en cuestión de minutos


    — Chicos, no me molesta que le dediquen tiempo a sus hobbies, pero deben controlarse o no podrán cumplir con sus obligaciones, entre esas ser puntuales y responsables con su estudio ¿entendido?— Nos dijo con un tono de voz mucho mas suave que me tranquilizó bastante.


    Mi hermana y yo asentimos en silencio como un par de niños pequeños recién regañados, lo que causo que mi madre soltará una leve risilla


    — Bien, en ese caso terminen su desayuno rápido y vayan a la estación de bus— Fue lo ultimo que dijo mamá antes de que Luna y yo empezáramos a devorar con rapidez la comida de nuestros platos mientras ella nos miraba con una gran sonrisa en su rostro




    En cuanto terminamos de comer y alistarnos por completo, mi hermana y yo nos preparamos para salir hacia la escuela. Antes de irnos, Mamá llegó a la puerta


    — Luna, Charlie...mucha suerte en su primer día de clases y disfrutando mucho. Recuerden que no todos los dias se entra a la preparatoria, asi que disfruten de esa juventud que tienen y hagan de los siguientes tres años los mejores de su vida— Nos dijo mamá mientras nos abrazaba apasionadamente.


    Luna le correspondió el abrazo con todas sus fuerzas y con una gran sonrisa, pero en mi caso solo lo hice por encima y de rapidez...todo porque pensé en lo vergonzoso que se vería ante los ojos de los demás ser tan afectuoso...


    ///



    Ambos nos despedimos de mamá y nos dirigimos hacia la parada de buses para ir a la preparatoria. Aunque íbamos sobre tiempo, afortunadamente logramos tomar asientos vacíos e irnos cómodos. Luego de mirar por un rato por la ventana, fije mis ojos en a Luna y llevado por la curiosidad, le pregunté


    — Luna, ¿que fue lo que tu te quedaste haciendo hasta tarde?


    Ella sonrió ampliamente como si fuera una niña pequeña, y de su bolso sacó una caja rectangular de plástico. Cuando me la mostró, pude ver una ilustración estilo manga de una chica rodeada por varios "bishounen", todos vestidos con ropa similar a la edad media. No era muy fan del genero Shoujo, pero debía admitir que esa ilustración se veía demasiado genial y muy bien hecha...en especial la protagonista, ella se veía bastante hermosa


    — Jeje, ¡Estuve jugando esta joya que compré por Internet, se llama "Garden of Love"!— Exclamó mi hermanita mientras alardeaba aquella caja de un lado para otro. La gente la miraba como si fuera alguien rara, pero eso no le importaba. Como envidiaba esa forma de ser que ella tenia. — Ya que me preguntas, Charlie...¿Quieres que te cuente un poco de que se trata?— Dijo Luna, quien tenia una mirada de cachorro tierno en busca de aceptación. Aunque mas que preguntar, parecía que quería contarme sobre el juego y su propia experiencia.


    Como dije antes, no era fan de los mangas y anime para chicas...pero tampoco tenia algo mejor que hacer, así como también sentí que Luna se pondría muy feliz si le decía que si.


    — Claro, ¿por que no?— Al final terminé cediendo ante la suplica de Luna y esta empezó a contarme sobre ese juego Otome desde el principio.

    Lo que yo no sabia en ese momento es que que mucha de esa información se volvería algo vital para mi en el futuro...





    Comentario final de la pagina 1:

    Ah, lo que es la juventud... y también la estupidez que uno tiene en esa época de la vida. Si tan solo hubiera sabido que ese día seria la ultima vez que vería a mi madre y a Luna, no habría dudado un solo instante en abrazarlas tan fuerte como si fueran el tesoro mas valioso del mundo, y de seguro todas las lágrimas que derramé durante toda mi segunda vida por la ausencia de ambas habrían salido sin parar...
     
  3. Threadmarks: Capitulo I: El final solo es el principio (Segunda Parte)
     
    Berkastiel

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    He sido reencarnado en el ultimo Otome que compró mi hermanita
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    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    4986
    Mientras nos dirigíamos hacia la escuela, Luna me hablo sobre su nuevo videojuego en detalle. Aunque me contó la historia casi al detalle, realmente solo le preste atención a lo que me pareció mas relevante.


    "Garden of Love"

    Ese era el titulo del nuevo juego otome de la compañía japonesa Factory Ideas Corporation, famosa por producir historias exitosas entre las chicas jovenes. Este juego se ambienta en un mundo fantástico llamado Gaea, en donde la magia y múltiples razas imaginarias como los elfos, semi-humanos e incluso dragones son una realidad.

    Las jugadoras toman el papel de la heroína (llamada por defecto "Lycoris" aunque las chicas podían cambiar el nombre para hacer la experiencia mas cercana), una chica de campo quien resulta ser la ultima descendiente del primer mago, Agrynn, por lo que es adoptada por la familia noble "Radiata" e inmediatamente es enviada a la academia Cartamagne, el lugar donde se desarrolla toda la trama.

    En la academia, Lycoris se ve enfrentada a un mundo completamente al suyo, donde la discriminación y la crueldad están a la vuelta de la esquina. Contando únicamente con su poderosa magia heredada y un puñado de personas que va conociendo durante su estancia en la mayor academia de Gaea, Lycoris se abrirá paso por Cartamagne para lograr su objetivo de convertirse en una maga, sin saber que no solo su destino le aguarda allí, sino también el amor.

    En Garden of Love, existen 5 objetivos de conquista con los que Lycoris se podrá enrolar en una relación amistosa e ir evolucionando a una amorosa. Ellos son:

    > Hibiscus Tudors: Es el héroe principal de Garden of Love y segundo príncipe del reino Elensefar, lugar de donde viene "Lycoris" Es el único objetivo humano en el grupo de héroes principales a conquistar. Según mi hermanita, este es el mejor de todos los protagonistas y es el típico ejemplo de príncipe azul perfecto.

    > Lilium Tudors: El hermano menor de Hibiscus y tercer príncipe de Elensefar. Por un atentado que sufrió en su infancia, y en el cual murió su madre, Lilium recibió sangre de hombre lobo, terminando por convirtiéndose en uno, pero se mantiene en secreto de los demás para evitar revueltos en el reino de Elensefar. En palabras de Luna es considerado el "bad boy" entre los héroes por su actitud solitaria y ruda.

    > Dianthus Capetian: El primer principe del reino Wesmere, tierra natal de la raza elfica. Es llamado el mas sabio entre los príncipes, y es el mas tímido en cuanto a relacionarse con los demás. Luna le llama el guapo intelectual

    > Asclepsis Bathory: El hijo del primer ministro del reino Sanginem, tierra natal de los vampiros. Es el mas enigmático de los heroes y cuya personalidad es la mas oscura. En palabras de Luna, este es el típico chico lindo, misterioso e irresistible

    > Orchid Radiata: El hermanastro de Lycoris, quien también es adoptado por la familia Radiata y es mitad demonio. Luna lo describió como el típico tsundere que no puede ser honesto consigo mismo, pero con un lado muy tierno.

    Como dato extra, los desarrolladores de “Garden of Love” quisieron revolucionar el típico concepto de otome, por lo que al titulo le agregaron otros elementos como exploración del mundo, elementos propios de los RPG como las estadísticas, y un sistema de combate entre personajes para darle mas acción al otome.

    Sin duda era muy diferente a lo que se conocía como tradicionalmente como "Otome", e incluso se me hizo algo interesante por la parte de la acción, pero obviamente no jugaría una historia donde lo mas importante era iniciar un romance con un hombre.


    ///​


    Estaba tan concentrado escuchando a Luna que no noté cuando llegamos a la escuela sino hasta que el chófer lo anuncio por el altavoz. Ambos nos bajamos del autobus y tras caminar un par de minutos hacia la entrada, vi a lo lejos un grupo de chicas de un año inferior. Eran las amigas de Luna, y estas empezaron a llamarla


    — Ve con ellas, yo puedo seguir solo— Le dije a Luna, quien estaba dudosa.

    — Pero Charlie, ”él” podría...

    — Anda, no hay problema— Le repetí mientras le daba unos leves empujones en su espalda. Al final mi insistencia y la de sus amigas terminaron por convencerla de irse. — Hoy nos vamos juntos a casa, así que mas te vale no dejarme esperando — Me dijo antes de salir corriendo hacia donde estaban sus amigas. Finalmente, me había quedado solo y no era de muchos amigos en comparación de Luna.

    Aunque tenia ciertos problemas con una persona en especifico, no iba a permitir que el primer año de Luna en la preparatoria se viera afectado por mis cuestiones personales. Sin mas opciones al respecto, opté por ir a mi salón de clases en solitario.


    ///​


    Al llegar a mi aula, noté que muchos de los chicos que estuvieron conmigo el año pasado habían vuelto a quedar conmigo. Mientras avanzaba ignorando a la gran mayoría de mis compañeros y saludando a unos cuantos, vi que en el fondo estaban mis dos principales conocidos a los que consideraba mis verdaderos amigos: Ricardo Alarcon y Angela Rivas, a los que llamaba de cariño “Rick” y “Angie” respectivamente.

    Gracias a dios habíamos quedado en el mismo salón, lo que me hizo sonreír porque no estaría solo este año. Si tuviera que describirlos a ambos seria así:

    Rick tenia el cabello rojo peinado hacia atrás y los ojos castaños. Como es propio de los pelirrojos, Rick poseía numerosas pecas en su rostro, el cual era normal (No era muy apuesto, pero tampoco podía decirse que era feo). Media 1,80, siendo 10 centímetros mas alto que yo, y ademas, Rick estaba un poco pasado de peso, lo que le valió para apodos despectivos como "gordo" o "grasoso"

    Por otro lado, Angie tenia el cabello castaño en corte bob y los ojos color miel. Tenia un rostro bastante lindo e infantil, que junto a sus 1,50 de altura y escasa figura femenina le dieron el apodo "Lolita". Aunque su apariencia era la de una niña de 13 o 14 años, Angie tenia 17 años mental y cronológicamente. En lo personal, diria que si su cuerpo se hubiera desarrollado como deberia, Angie seria una completa belleza.


    — Rick, Angie que alegría volver a quedar con ustedes en el mismo salón

    — Lo mismo digo, hermano— Me dijo Rick mientras nos saludábamos chocando puños

    — ¡Charlie!— Luego de mi saludo con Rick, Angie se me acercó y me abrazó. De haber sido otra chica me había sonrojado, pero con Angie eso no se aplicaba, ya que además de ser mi mejor amiga desde los 5 años, su muy inusual físico de niña no despertaba mucho interés en mi.


    Luego de separarnos, los tres seguimos bromeando y riéndonos entre nosotros, ya que casi toda la clase nos tenia excluidos por culpa de “cierta persona”, aquel que tanto hacia preocupar a Luna. Les conté lo que hice en mis vacaciones solitarias, ya que Rick vivía en una parte alejada de la ciudad, y Angie, quien también era mi vecina en el barrio, se había ido de viaje a otra ciudad para visitar a su familia lejana.

    Estábamos teniendo un buen rato, pero eso no duraría mucho.


    — Mírenlos: el gordo, la lolita...y el friki— Escuche a cierta persona mencionarnos a Rick, Angie y mi persona, respectivamente. — Felicidades perdedores por otro año mas que se reúnen— Al girarnos vimos que se trataba de “él”: Andres Marques.


    Ademas de ser el hijo de un importante directivo de la academia, era el capitán del popular club de futbol, así como principalmente el típico y cliché idiota prepotente que nunca falta en las escuelas.

    Todos se reían de sus comentarios, por muy estúpidos que fueran, ya que si no lo hacían, pasarían a ser parte de “nuestro grupo" y sufrirían de discriminación. Cuando veía a ese imbécil pensaba: Así como hay cosas de las películas que me gustaría que existieran, había otras que no, como lo era los matones.


    — A-andres— Dijo Rick con evidente miedo. A pesar de ser mas alto y fornido que yo, Rick era incapaz de hacer algo por miedo ya que el siempre ha sufrido de las burlas desde la primaria. Por nuestro lado, Angie y yo apenas hemos tenido que lidiar con este bruto por tan solo dos años de la secundaria, por lo que su intimidación no nos había marcado como a Rick, y en su lugar simplemente nos resbalaba.

    — ¿Que quieres ahora?, idiota— Le encaró Angie, a lo que Andres solo gruñió. Ni siquiera él seria visto con buenos ojos si le hacia algo a una mujer, por lo que no se atrevía a hacerle daño. Aunque su imagen se vería afectada si le hacia algo físicamente a Angie, no se podía decir lo mismo de la agresión verbal.

    — No te busques que te de una lección por estar de metida, “pequeñita”— Dijo Andres mientras acortaba distancias con Angie. Ya me había sacado de quicio, por lo que decidí enfrentarlo

    — Si te atreves a ponerle tus manos encima a alguno de los dos, te voy a romper la cara— Le dije mientras hacia tronar mis puños y me ponía en frente de Andres cubriendo a Angie. A diferencia de Rick, yo no le temía y estaba dispuesto a irme a los puños si era necesario.


    Andres se detuvo al instante. Aunque si tenia razón decirme friki, se equivocaba en que me dejaría matonear como Rick. La ultima vez lo intentó, y aunque terminé bastante lastimado, le deje un ojo morado y el labio roto como lección de que a mi no me jodería. Aunque no lo demostraba, se notaba que me tenia cierto respeto y buscaba intimidar a Rick solo cuando yo no estaba presente para evitarlo.


    — Esto no se queda así, ¡¿me oyeron?!— Exclamó molesto el bruto intentando intimidarnos antes de girarse hacia su puesto, aunque solo Rick se asusto.


    Tras el enfrentamiento con Andres, la conmoción de la clase regresó hasta la llegada del maestro de etica, un tipo bastante relajado y genial, a quien se le podía hablar muy fácilmente.


    — Muy bien chicos, hoy hablaremos de la conciencia y el ser. Antes de comenzar, les haré una pregunta que servirá de guía para la clase:


    ¿Podrían cargar con la culpa de haber podido hacer algo para ayudar, y aun así no haberlo hecho?


    En ese momento me pareció algo trivial y sin importancia, pero no sabia que esa pregunta tomaría un rol fundamental en una decisión critica.


    ///​


    Pasó una hora desde que la clase de ética inicio. Se formó un debate en torno al tema, y aunque habría dado para mas, al final el profesor termino por dejar el tema para la siguiente clase, no sin antes dejar una frase para reflexionar:


    “No esperen que las cosas cambien, si ustedes mismos no están dispuestos a hacer algo para que eso suceda”


    Así pasaron las demás clases y antes de que nos diéramos cuenta, la jornada escolar pasó como si nada. Al final, Rick fue mandado a llamar por los profesores y tan solo quedábamos Angie y yo en el salón. Mientras me encontraba jugando en mi celular un juego de anime, vi como Angie se sentó a mi lado. Note que estaba algo roja y nerviosa


    — C-Charlie...

    — ¿Que pasa Angie?— Le pregunté ignorando por completo el ambiente y la forma como se estaba portando Angie.

    — Veras, yo...yo...— Ella se agarró de la falda mientras alternaba su mirada con el piso. Justo cuando se disponía a decirme, recibí un correo en el celular que provenia del celular de Rick. Sin mucho interés, abrí el mensaje y lo que estaba adentro me dejo sin palabras: Era una foto de Rick siendo golpeado una y otra vez por dos miembros del equipo de fútbol. Abajo de esa foto, había un mensaje


    “Torres, ven inmediatamente a la parte trasera de la escuela. Si te demoras mucho, no respondo por lo que mis amigos le hagan al grasoso. Por cierto, no traigas a "la enana" contigo si no quieres que a ella también le pase algo malo”


    Grandisimo hijo de puta, se había aprovechado de que Rick estaba solo para abordarlo y matonearlo tranquilamente. Estaba muy enojado, por lo que me levanté de golpe, asustando a Angie en el proceso


    — Charlie ¿que pasa?— Me preguntó Angie bastante confundida y nerviosa. Por un segundo pensé en decirle la verdad, pero las palabras de Andres eran claras, si llevaba a Angie, ella podría correr peligro.

    — Necesito salir un momento...al parecer Rick necesita ayuda— Le conteste una verdad y una mentira al mismo tiempo

    — Si quieres, puedo ir tambien...

    — No, con que yo vaya solo esta bien, así que espérame aquí— De inmediato negué su ayuda. Aunque me miraba de manera sospechosa, al final Angie decidió quedarse en el salón mientras iba a la “cita” con Andres

    — Vale, pero si necesitas ayuda, no dudes en llamarme— Fue lo ultimo que escuche de Angie mientras salia a toda prisa del salón con dirección a la parte trasera de la escuela.


    ///​


    Corrí con todas mis fuerzas por unos minutos, hasta que por fin llegue al lugar estipulado. Al llegar, note como Andres y sus dos amigos estaban riendose mientras pisoteaban a Rick como si fuera basura y le escupían para humillarlo aun mas.


    — Hey, imbécil, ya estoy acá— Le grité con toda mi fuerza para captar su atención. En cuanto me miró, sonrió maliciosamente, y yo por mi parte fruncí el ceño muy enojado al ver como pisaba aun mas fuerte a Rick — Déjalo ir, me querías a mi y acá estoy

    — Si, y me hiciste esperar mucho, friki de mierda...por eso lo voy a castigar un poco mas— Me dijo Andres mientras pisoteaba la cara de Rick con mas fuerza que antes. Ese bastardo lo estaba haciendo a propósito para que yo me enojara, pero si se había tomado tantas “molestias” en llamarme, era porque estaba preparando algo

    — Habla de una vez, ¿que quieres?— Vociferé mientras perdía la paciencia poco a poco.


    Al final, Andres volvió a sonreír para luego abrir su boca


    — ¿Sabes? Me enteré de que tu hermanita se inscribió en esta escuela, Torres...y dicen que es muy bonita— De repente Andres dijo esas palabras mientras se relamía los labios, lo que me hizo asustarme. Sabia que yo no le permitiría hacerme nada como pasa con Rick, pero nunca me imagine que fuera capaz de meter a Luna en esto.

    — Hijo de perra, como le hagas algo a Luna...

    — ¿Yo? Jamas tocaría a una mujer, pero...no puedo responder por lo que harían los aspirantes de primer año al equipo de futbol si les digo que no entraran si no hacen la prueba que yo les diga, en especial si les ordeno que le enseñen a tu querida hermana clases de sexualidad de forma “practica”— Me dijo entre sonrisas el muy bastardo mientras aplicaba mas fuerza en el pie con el que le aplastaba la cara a Rick, quien solo pudo gritar de dolor.

    — Te voy a romper la cara, ¡Bastardo!— Vociferé demasiado molesto mientras le miraba con odio puro. La sonrisa de Andres se desvaneció y en su lugar una expresión de ira apareció en su cara

    — Parece que no lo has entendido, fracasado hijo de puta...¡Atrevete a tócarme con tus puños, y me encargaré de que tu hermana sienta el infierno en los tres años de preparatoria que le quedan, Torres!


    La rabia me inundó y justo cuando me disponía a lanzarme contra el imbécil de Andres, Rick estiró su mano y me detuvo.


    — Charlie...no lo hagas...resiste...por Luna— Me decía mientras le aplastaban la cara. Los secuaces de Andres empezaron a reírse cruelmente mientras le daban patadas una y otra vez. Rick solo pudo soltar lágrimas de dolor y frustración.


    Para salvar a mi hermana de Andres y sus maquinaciones, Rick se estaba dejando golpear mientras yo fui forzado a ver sin poder hacer nada al respecto. Apreté mis puños con mucha fuerza, y mordí mi labio por la impotencia que sentía al ver los incontables golpes que recibía mi amigo por mi culpa. Al final, Rick quedo vapuleado mientras que yo estaba en el suelo arrodillado y con un hilo de sangre saliendo de mi boca por la fuerza con la que apreté mi labio.

    Tras dejar a Rick vapuleado, los tres pasaron por mi lado con sonrisas crueles en sus rostros. Aunque no me volteo a mirar, justo cuando paso por mi lado, Andres habló. — Este año va a ser de lo mejor— Fue lo que me dijo mientras se retiraba.

    De inmediato me levanté del suelo y corrí hacia donde estaba Rick. Tenia moretones por varias partes de su cuerpo y lo normal seria que las directivas se cuestionaran lo que había pasado, pero desgraciadamente Andres venia de buena familia, incluyendo el hecho de que era el hijo de uno de esos funcionarios, y ellos se encargarían de que el incidente no pasara a ser mayor cosa.

    Aunque no me habían golpeado físicamente, el dolor emocional que sentía era bastante al punto de preferir que me hubieran golpeado a mi y no ser forzado a ver como vapuleaban a Rick.


    — Charlie...no te preocupes...todo esta bien— Me dijo Rick con una sonrisa. Eso fue mucho mas doloroso de lo que pude imaginarme

    — ¡Y una mierda! ¿Como puedes decirle a esto “estar bien”?— Le dije bastante alterado y enojado conmigo mismo. Si me hubiera respondido con odio o rabia en su rostro me habría sentido mejor, pero en su lugar fue con nobleza y preocupación. Eso solo me hizo sentir como un miserable pedazo de mierda que había abandonado a un amigo por su propio bien.


    Luego de llevar a Rick a la enfermería y contarle a Angie lo que había pasado, esta solo pudo llorar de ira e impotencia mientras me golpeaba en el pecho por no haberle dicho nada. Al final, todo lo que pudimos hacer fue llamar a los padres de Rick para que lo recogieran y al ver sus rostros de angustia ante lo sucedido, solo hizo que la culpa en mi interior se hiciera mucho mas fuerte.



    SI hubiera sabido que ese seria el ultimo día que vería a Rick, me habría importado una mierda las amenazas de ese hijo de perra y le hubiera partido hasta la madre por todos los incidentes y humillaciones que nos había hecho pasar a los tres...pero en especial a Rick.


    ///​


    Tras dejar a Rick con sus padres, Angie y yo salimos de la preparatoria, donde vimos a Luna impaciente y furiosa en la entrada principal. Olvidé por completo que había quedado de irme con ella a casa, lo que probablemente la debió haber puesto muy molesta. Tras varios minutos, por fin logre hacer que me perdonara tras prometerle unas crepas dulces de fresa. Pensaba que seguramente ese dia, mis bolsillos seguro quedarían vacíos, pero por ver a Luna feliz era un precio que valía la pena pagar.


    Luego de comentarle a Luna lo sucedido con Rick, esta se enfadó muchísimo con Andres, aunque le dije que no valía la pena enfrentarle, ademas de pedirle que tuviese cuidado con cualquier chico desconocido que se le quisiera acercar


    — ¿No será que "Onii" esa celoso de que se quieran acercar a mi?— Comentó Luna con un tono de burla, a lo que solo pude contestarle que estaba preocupado por las palabras de Andres. Por cierto, Angie me miró un poco raro antes de decirme que tenia "complejo de hermana". Eso si me bajo la moral, lo que las hizo reír a ambas


    Cuando llegamos a la estación de autobuses, nos pusimos a charlar un poco mientras esperábamos a que llegara uno de los buses que nos llevara a nuestro vecindario. Todo parecía ir de costumbre, pero algo ocurrió...


    — Miren eso

    — Que hace ese vagabundo acostado en medio de la calle

    — De seguro esta drogado


    Escuchamos a varias personas decir eso. Cuando los tres miramos en detalle al hombre, notamos que en realidad tenia una pierna bastante hinchada y lastimada. Si alguien no le sacaba pronto de la calle, de seguro un auto o peor aun, un bus, podría arrollarlo. Nosotros estábamos un poco lejos de la situación, pero las personas que estaban al borde de la calle solo se quedaron allí como si nada

    Todo el mundo alrededor solo miraba la escena y preferían ignorar la situación, incluyéndome. Luna estaba temblando de angustia, mientras que Angie solo podía mirar fijamente al pobre anciano mientras se mordía el labio.

    Teníamos la esperanza que llegara alguien en auxilio de ese habitante de la calle, pero pasaban los segundos y ese “héroe” que esperábamos nunca llego. De repente, vimos a lo lejos un automovil que venia a toda prisa. El conductor parecía estar ebrio, porque pese a los gritos de la gente para que se detuviera, no lo hizo en absoluto.


    — Por dios, ¡lo va a arrollar!— Exclamó Angie mientras me tomaba del brazo y me zarandeaba bastante angustiada

    — ¿Acaso a nadie le importa que esa persona se muera? Alguno de los que esta cerca, ¡Ayudenle!— Gritó Luna a las personas, pero estas solo le miraban y desviaban sus ojos.— No lo puedo creer, cuanta insensibilidad— Nos dijo mi hermana tras desistir de pedir ayuda.


    La gente susurraba e incluso algunos grababan la escena como si se tratara de una primicia. Finalmente escuchamos un comentario que probablemente era lo que pensaba la mayoría de la gente


    Es obvio, nadie arriesgaría su vida ni su futuro por un mendigo como ese


    Maldición, como era posible que la gente fuera tan insensible como para decir esas cosas y no hacer nada al respecto. Aunque por otro lado...yo no era mejor que ellos. Solo estaba viendo la escena y no era capaz de hacer algo al respecto, lo que era otra forma de insensibilidad


    — Yo...no lo soporto mas...¡ire a ayudarle!— Finalmente dijo Luna mientras empezaba a avanzar hacia donde estaba el vago. En un principio intenté detenerla, pero el miedo a morir era demasiado fuerte como para hacer algo.


    "¿Podrían cargar con la culpa de haber podido hacer algo para ayudar, y aun así no haberlo hecho?”


    Las palabras de mi profesor de Ética resonaron en mi mente.

    No solo era el vagabundo, sino también Luna los que estaban a punto de ser arrollados, y yo tan solo estaba ahi parado como un cobarde...justo como hice con Rick cuando Andres lo estaba humillando.


    Me sentía enfermo ya que me quejaba de los demás que solo se limitaban a ver lo que pasaba, pero al final, concluí que yo estaba haciendo lo mismo


    “No esperen que las cosas cambien si ustedes mismos no están dispuestos a hacer algo para que eso suceda”


    De nuevo, otra de las frases de esa clase vino a mi mente.


    Siempre le echaba la culpa a los demás de todo lo que me pasaba, pero nunca me atreví a pensar que yo no hacia nada al respecto para cambiar la situación. Estaba esperando a que algo increíble pasara en mi vida y me solucionara mis problemas, pero solo era una excusa para huir de la realidad.


    — Basta, no quiero seguir así...¡No quiero seguir aquí mientras dos personas están a punto de morir frente a mis ojos!


    Cuando ese pensamiento llenó mi mente, de repente sentí que me había llenado de un valor y resolución inexplicables, por lo que empecé a andar hacia donde estaban mi hermana y el mendigo. Angie intento detenerme, pero fui mas rápido y no alcanzó a frenarme.

    Corrí con todo mi ser y cuando logre alcanzar a Luna, la empujé con todas mis fuerzas hacia atrás. Solo pude escuchar un quejido de dolor y como me llamaba sorprendida, pero eso no me importó en el momento.

    Continué hasta que llegue donde estaba el anciano. Para cuando lo alcance, el automóvil estaba a escasos metros. Sin saber que mas hacer le di un fuerte empujón al mendigo sacándolo del trayecto. Sonreí porque lo había logrado, pero lo siguiente que sentí fue un fuerte impacto seguido de un brutal dolor en la mitad derecha de mi cuerpo.


    Diablos, así que esto era lo que significaba ser atropellado...


    ///​


    El impacto fue brutal al punto que me mando a volar y en cuanto caí al suelo, me hizo rodar varios metros. El dolor cada vez que giraba era desgarrador. Ademas de sentir como mi brazo y pierna derechos se habían destrozado, en mi pecho algo se había roto, probablemente eran mis costillas, y se incrustó en mi interior. Para cuando me detuve había quedado boca arriba y sin fuerza alguna para levantarme o siquiera hablar. Mi visión por mi ojo derecho se había vuelto roja y todo lo que salia de mi boca era sangre.

    Aunque en el instante del choque sentí el peor dolor de toda mi vida, pronto la sensación de malestar...no, todas las sensaciones de mi cuerpo estaban desapareciendo rápidamente. No sabia cuanto tiempo había pasado desde que ese coche me había arrollado, pero se me hizo toda una eternidad.

    Pronto, muchas personas me empezaron a rodear y me miraban con lastima, incluso algunas estaban llorando mientras se gritaban entre ellas para llamar una ambulancia. Cuanta hipocresía y descaro tenia esta gente.

    Estando tan cerca de ese pobre viejo, ninguno tuvo el valor de ayudarlo y solo esperaron a que alguien mas lo hiciera arriesgando su vida. Ignore a las personas a mi alrededor y mire el cielo azul. Tras unos instantes, a mi lado llegaron mi hermana Luna y mi mejor amiga Angie


    — Charlie...no, no, NOOOOOOOOOOO — Decía Angie mientras tomaba mi mano y lloraba desconsolada. Con muchísima dificultad para siquiera respirar, moví mis ojos hacia el otro lado y vi a Luna gritando devastada mientras sostenia mi otra mano. Mi sentido del oído se estaba apagando, pero podía leer sus labios diciendo “Hermanito, no te mueras” y “Te lo ruego...no me dejes sola”


    Aunque las sensaciones se habían ido, mi moribundo corazón sintió un profundo dolor. Imaginé el rostro de mi madre cuando se enterara de que había sido arrollado por un auto y el verla tan devastada solo me hacia sentir peor. Conforme pasaba el tiempo, mi visión se apagaba rápidamente. Al final, solo podía ver a Luna y a Angie...al resto de personas ya no podia, ni tampoco me importaba verlas.


    — Hermanito, no te vayas, por favor, mamá y yo te necesitamos

    — No te mueras Charlie— Dijo Angie mientras hacia una pausa y me dedicaba una leve sonrisa. — ¿Sabes?, lo que queria decirte en el salón clase es algo que siempre he querido confesarte, pero nunca tuve el valor de hacerlo hasta ahora. Quiero que sepas que yo te amo, te amo...por eso...por eso...debes vivir.... ¡debes vivir!— Decía Angie mientras volvia a perder la compostura y lloraba desconsolada sobre mi rostro.


    Maldición, por primera vez en mi vida se me habían confesado, y justo cuando me estaba a punto de morir. Aunque nunca me tomé en serio sus abrazos e incluso pensé en lo feo que se vería ante los ojos de los demás que andará de novio con una “niña”, en ese momento pensaba en lo mucho que me hubiera gustado tener una novia como Angie. Ella era alguien que me comprendía, alguien que me quería por lo que era...algo que yo no fui capaz de hacer con ella.

    Pronto, mis ojos empezaron a dejar de ver y mis oídos dejaron de escuchar. Lo ultimo que vieron mis ojos fueron los rostros devastados de mi hermana y de Angie antes de que mis parpados se cerraran en contra de mi voluntad...de que me hundiera en el sueño eterno.


    Todo se puso oscuro a mi alrededor. Sin importar a donde mirara o fuera, solo veía oscuridad ante mí.

    ¿Acaso esto es lo que significa morir? ¿Acaso la conciencia era forzada a estar en un lugar así por toda la eternidad hasta que gradualmente moría por la soledad a la que era condenada a sufrir?

    Aterrador, esta sensación era demasiado aterradora. No quiero morir, no quiero morir, yo...quiero vivir...quiero vivir...quiero


    ///​


    — ¡Y UNA MIERDA, QUIERO VIVIR!— Grité desesperado solo para encontrarme que no estaba en la calle rodeado de la multitud...ni tampoco había señales de Lunamaria o Angie ¿Acaso esto es a lo que se le llama la otra vida?


    Me levante y mire a mi alrededor. En vez de encontrarme con el típico sitio en las nubes rodeado de ángeles, estaba en una especie de biblioteca, cuyos pasillos parecían ser infinitos, ya que no podía ver donde empezaban ni donde terminaban. Mire hacia arriba y vi que en pisos también parecía ser infinita.

    Tras recordar lo que había pasado, me miré alarmado y vi que tenia mi uniforme cubierto de sangre. Definitivamente no fue un sueño, pero por alguna razón no tenia heridas en mi cuerpo.


    — Bienvenido, señor Carlos Torres— Una voz grave me llamó a mis espaldas. Enseguida me giré alarmado y me encontré con un hombre. En cuanto vi a la persona que me llamó, quedé sin palabras.


    Cabello blanco como la nieve y ojos negros como el carbón que estaban detrás de un elegante par de anteojos. Un rostro cincelado y apuesto que sin duda derretiría a las chicas que lo vieran. Aunque llevaba un traje de corbata blanco que le daba un aire de ejecutivo de una gran empresa, era posible ver la gran figura atlética que poseía esta persona. Media casi dos metros de alto y emitía un aura imponente con tan solo mirarme


    En aquel momento todo lo que pude pensar fue


    ¿Acaso esta persona es dios?
     
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