Long-fic de Pokémon - Follow me!

Tema en 'Pokémon' iniciado por Plushy Berry, 1 Mayo 2018.

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    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Pulling the seventh gear Comentarista Top

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    Pensé que sería "primero" aunque me tomase sus treintipico horas para planear un comentario decente, pero me rebasó RyN xD. Ah, bueno -w-

    Ver a Pachirisu usar su ataque de "Sígueme" fue divertido. La naturaleza traviesa de ésta le hizo meterse en más problemas de los necesarios, tanto con Slaking (que al parecer tenía naturaleza Miedosa xD), como con Gyarados. Okeeeey... xD

    Lo de Jun preguntándose por "de dónde salen tantos legendarios inmejorables" y su descripción acerca de la crianza de legendarios en ese universo me hace pensar:

    1- Es un modo interesantísimo de que existan más de uno de cada legendario, haya o no haya Ditto envuelto en el asunto.
    2- Sigo prefiriendo mi propio headcanon de que cada legendario escoge un "elegido" humano y procrea con él / ella x'D jaja... seh, tengo mente cochambrosa, lo sé :V
    3- Lo de la aparición de legendarios inmejorables en todos lados me hace pensar en la historia que hiciste para la actividad "Chiquito pero picoso" x'D. (no olvido fácilmente esas cosas -w-)

    Y vaya discusión se tiraron RyN y Xeon respecto a la viabilidad de tener un Raichu en ese universo :'V. No voy a opinar al respecto, salvo para decir que sí, es un tema interesante para un fanfic de universo "híbrido" como nos muestra Plushy.

    Ahora solo queda esperar lo que sigue n__n. ¡Nos vemos!
     
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    Trafalgar D Ace

    Trafalgar D Ace Entusiasta

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    Buen capitulo

    Vaya que cantidad de pokemons legendarios y muy poco tiempo

    La orden "sigueme" fue muy divertida XD

    ¡Sigue asi animo!
     
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    Allister

    Allister Beta-reader

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    Pobre Pachirisu me causó gracias que lo mandaran a volar al final del cap ( Moraleja, nunca te metas con una Gyarados hambrienta ) Me ha parecido un capítulo sencillo, como de relleno para mostrarnos que el Pachirisu ya sabe usar Follow me, esperaré el siguiente donde estoy seguro habrá un poquito más de acción saludos.
     
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    Good morning, mai frien.

    No he tenido demasiado tiempo como para seguir leyendo de este fic pero ahora que estoy libre aprovechare para comentarte 3 capítulos (incluyendo el que se me pasó) en un solo comentario.

    Primero que nada empecemos con comentarios generales y debo decir que la narración no me convence del todo. Se me hace un poco vaga y creo que puedes mejorar en ese aspecto. Tengo la sensación de que no te esfuerzas lo suficiente en esta historia para poder enfocarte en los demás proyectos cuando si lo estas publicando es que quieres ofrecer una historia lo mejor posible a tus lectores.

    Dejando eso de lado, la historia va por buen camino. Me gusta las personalidades tan marcadas de los pokémon del equipo. Ya quiero ver cómo van a ser los primeros combates.

    Ahora comentemos capítulo a capítulo.

    Capítulo 1: Aquí vemos como la pachirisu conoce a sus compañeros de equipo cuyas personalidades son retratadas bastante bien, mientras que el talonflame y la garchomp son los relajados del grupo, la gothitelle es la seria y el gardevoir es el tímido. Espero ver como se compenetran en combate.

    Capítulo 2: Este capítulo se me hizo un poco innecesario, exceptuando el final que es donde Jun empieza a dudar sobre la inclusión del pachirisu. Ahí todo correcto.

    Capítulo 3: Este capítulo puede mejorar mucho en narración pero por lo demás me pareció que esta bien. Además tenemos algunas pinceladas sobre el uso de legendarios en el competitivo y tal vez una pequeña insinuación sobre el pokéhex pero eso es cosa mía.

    Eso sería todo por ahora.

    Espero no haber sido demasiado duro y confió en que rescates lo que te sirva de esta crítica, sea poco, mucho o nada.

    Saludos.

    PD: ¡Qué no pare la música de sonar!
     
  5. Threadmarks: Cap 4
     
    Plushy Berry

    Plushy Berry Equipo administrativo Comentarista destacado Radio FFL Crítico Asociado

    Acuario
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    Título:
    Follow me!
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    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Acción/Épica
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    3622
    El pachigod vive!!!!

    Advertencia: único capítulo en que esta cosa se pone darks

    Capítulo 4: PKHeX



    Cuando no se encontraba entrenando, a Pachirisu le gustaba explorar el “jardín”. Si bien es sabido que el tamaño del cerebro de la especie no sobrepasa el de una nuez grande y, a veces, no se acordaba de todos los inquilinos del lugar, la mayoría de estos ya tenían ubicada a la pequeña ardilla. No todos por buenas razones.

    Pero de quien sí se acoraba, a parte de sus compañeros de “trabajo” era de un pokémon muy gracioso que vivía en uno de los cobertizos, uno tan grande que parecía una pequeña mansión. La mayor parte del tiempo la puerta se encontraba cerrada y sólo se abría para que su amo entrase con pokébola en mano y saliese cargando una canastilla de huevos. Cuando la curiosidad le era muy grande se acercaba; la mayor parte del tiempo escuchaba ruidos de lo más extraños, posiblemente producto de algún entrenamiento “especial” como al resto de los pokémon que ahí habitaban.

    Una de las esquinas inferiores tenía una tabla rota con un agujero lo suficientemente grande como para poder entrar. Algunas mañanas iba a hacerle compañía ya que, según lo que le había explicado el pokémon, tenía prohibido salir de su refugio. El pokémon era de un tono azulado más claro que su pelaje, era pequeño y era como estar frente a un pudín viviente. Si le hacía cosquillas, todo su cuerpo se agitaba de un lado a otro, podía estirarse hasta alcanzar el techo y, lo mejor de todo…. ¡podría transformarse en un Pachirisu de cara chistosa!

    Cuando los ruidos del cobertizo no eran ensordecedores, entraba a jugar con el pokémon. Ambos eran felices. Un día, entró y quiso que jugaran, pero el pokémon curioso parecía no sentirse bien; Pachirisu salió volando y regresó con una baya Zidra, diciéndole que con eso quedaría como nuevo y el pokémon le agradeció el gesto. Al día siguiente no parecía estar mejor: se encontraba casi inerte, con el cuerpo desparramado sobre la paja y una cara de amargura tremenda; salió tan rápido como el día anterior y esta vez trajo cinco bayas diferentes creyendo que simplemente estaba mal del estómago y alguna de ellas le haría sentirse mejor. Nuevamente el pokémon agradeció el gesto para quedarse dormido.

    A la mañana siguiente, el pokémon no estaba ahí. Hubiese entrado antes pero su amo se le había ganado y no quería meterse en (más) problemas por husmear en un sitio al que explícitamente le había ordenado no entrar. Notó que el resto del día su amo se encontraba con los ánimos apagados y con la mente en otro lugar; con su poco tiempo de vida se había hecho a la idea de que amo no era alguien muy expresivo, pero sí una persona que sonreía de manera tierna y que infundía la clase de confianza que animaba a seguir adelante. Nada de eso pudo sentir ese día.

    Fue al otro en que, pareciendo de mejor ánimo, lo encontró alistándose en su habitación. Entró por la ventana sin importarle nada más que verlo más animado. La miró por un momento y ella sonrió inflando los mofletes. Amo esbozó una sonrisa tenue y puso un dedo sobre su frente, presionando con un poco de fuerza.

    —Saldré, pero no debes seguirme. Mi madre se quedará hoy a cuidarlos, hazle caso, puede ponerse peor que Gyarados si la hacen enojar.

    Acto seguido, infló los mofletes a modo de protesta. “No, no y no, si amo no estaba bien ella debía animarlo. Además, quería saber a dónde se había ido su amigo”.

    —Ni siquiera deberías estar aquí, pequeña traviesa. Ven.

    La tomó por los costados, bajó por las escaleras, salió de su hogar y se dirigió hasta el lugar donde se encontraban el resto de sus compañeros. Garchomp se encontraba haciendo sus calentamientos diarios mientras que Gothitelle y Gardevoir intercambiaban ataques psíquicos (motivo por el cual el también tipo hada tachó de tramposa a su compañera por emplear ‘cosquillas’ para distraerlo). Al momento de que Jun llegó con la eléctrica, Talonflame aterrizó del árbol, con los ojos como mirando en diferentes direcciones y preguntando lo de siempre:

    —¿Ya puedo hacer ‘pájaro osado’?

    Todos voltearon a ver a su entrenador expectantes por la rutina diaria.

    —Saldré un rato a atender asuntos. Por la tarde tendremos combates, la fecha se acerca y necesito saber si ya están listos.

    Todos los pokémon lanzaron un grito de júbilo. Jun se dio la media vuelta para dirigirse hacia la cochera. Garchomp se sentía con ánimos de sobra como para entablar un combate amistoso en lo que el amo regresaba.

    —Oye, Pachirisu, ¿te gustaría que peleáramos para pasar el tiem…? ¿Eh?

    En donde debía haber una ardilla se encontraba una nuez mal puesta que rodó a los pies de la dragona.

    “¿Y ésta cuándo aprendió ‘sustituto’?” pensó.

    Jun ya había puesto en marcha el motor del vehículo para cuando Pachirisu entró con sigilo por la puerta del garaje para trepar hábilmente por una de las columnas de mármol y aventarse como Emolga a la parte trasera de la camioneta. Tras el improvisado aterrizaje, el vehículo comenzó su marcha rumbo a la capital.





    Después de casi dos horas de viaje, Pachirisu aún se encontraba rebosante de energía tras haber disfrutado de su primer viaje fuera de casa, sin pensar en lo mal que la hubiese pasado por insolación de no haber estado parcialmente nublado o del infarto que le hubiese dado a su entrenador tras percatarse por el retrovisor. Bajó de un salto para esconderse debajo del vehículo, su amo abrió la puerta y colocó una mochila de viaje en el suelo mientras terminaba de asegurar el volante. Tan pronto el objeto tocó el suelo, Pachirisu procedió a inspeccionar por aquí y por allá hasta que encontró una abertura en la parte superior. Dentro, todo estaba oscuro y sentía algo similar a las virutas de madera de su corral, pero mucho más alargadas y gruesas; de pronto, sintió un movimiento brusco y el rebote de las pisadas.

    Lo que no pudo ver era el lugar donde se encontraban: el estacionamiento de uno de los Centros de Investigación Pokémon más grandes de Hanja y el mundo entero. Jun ni siquiera había entrado por completo al edificio cuando una de las asistentes ya lo estaba atendiendo; peor aún, bastó con que mencionara su nombre para que la señorita lo tratase como a la realeza, es decir, como alguien de mucho dinero que seguramente estaría interesado en los diversos servicios que tenían disponibles.

    —Yo… estoy buscando al Profesor Feng. Jeon Feng.

    La alegre sonrisa de infomercial de la señorita cambió su tono, uno lo suficientemente preocupante como para hacerlo sudar en frío por unos instantes.

    —Oh, entiendo. Déjeme ver si el Profesor se encuentra disponible, le diré que un cliente ha venido a verle.

    Se sentó en una fría silla del salón principal esperando a que lo atendieran. Si era sincero, no era un lugar donde realmente deseara estar. La primera vez había acudido por recomendación de un amigo suyo, cuando decidió dejar de viajar para dedicarse a la crianza de tiempo completo.

    “Pregunta por el profesor Feng para pokémon de crianza. Eso sí, lleva dinero”.

    El primero que consiguió lo dejó todo el año sin poder hacer gastos extras, pero debía reconocer que gracias a ese pokémon logró recuperar rápido su inversión, hasta le pasó la ridícula idea de poderse hacerse rico.

    Apenas había dado su primer paso en el verdadero mundo de los combates competitivos. En otras palabras, se acababa de meter en la boca del Mightyena sin saberlo.

    La suerte evitó que la historia de Pachirisu terminara en aplastamiento dentro de una mochila a causa de la ansiedad de su entrenador gracias a que la asistente llegó en el momento justo. Al pedirle que pasara (con las medidas de seguridad que el ya sabía), tomó la mochila y fue escoltado hasta el área de “sólo personal autorizado”.

    El lugar, oscuro y ruidoso por la ventilación, contrastaba enormemente con la pulcritud, los enormes vitrales que dejaban pasar toda la luz y el movimiento de la gente del frente del edificio. Observado únicamente por el ojo de las cámaras de seguridad, continuó por un estrecho pasillo hasta toparse con unas escaleras. Debajo, un hombre no muy alto de lentes y cabello negro azabache, con una simple playera gris y un pantalón desgatado le esperaba.

    —Señor Park, no lo esperaba tan pronto… ¡Ah, que el Torneo Mundial ya casi empieza! Parece que por fin ha tomado una sabía decisión respecto a la última propuesta que le realicé. Debo decir que últimamente he tenido muchos clientes, quizá más de los que me gustaría. Más dinero, más trabajo y esta espalda no está para esos trotes, ¿sabe?

    —Yo… sólo vengo por un Ditto… de los de crianza.

    El profesor se acomodó los lentes, haciendo cálculos mentales que le nublaban la mente como para darse cuenta de lo incomodo que se encontraba su cliente. Por no decir que ese detalle lo tenía muy sin cuidado.

    —Oh… ¿cuándo fue el último? ¿Seis meses? Humm, debió ser uno de la serie DP, pero le garantizo que la nueva serie XY es mucho más duradera para su… uso rudo.

    Algo dentro de Jun se contrajo al escuchar cómo aquel hombre reducía a los pokémon a ser un mero artículo de inventario.

    Pero él no tenía ningún derecho a reclamar. No siendo consumidor de la mercancía.

    Feng le hizo la señal para que entrara en su despacho, no sin hacerle una pequeña aclaración:

    —La serie XY no se limita a Dittos, si le interesa…

    Pachirisu escuchó la puerta cerrándose; tras una serie de vaivenes, todo se detuvo. Asomó la cabeza con sumo cuidado y pudo ver a su amo hablando con otro humano hablando de algo. El lugar le pareció de lo más extraño: estaba oscuro y olía chistoso. Siguió olfateando hasta que pudo percibir algo que debía ser comestible y siguió a su nariz hasta toparse con un ducto de ventilación por donde se adentró.

    El rastro llegaba a otra habitación que tenía una mesita con una especie de vaso de plástico del que humeaba algo. “Sopa”, pensó Pachirisu cuando trepó hasta ella y procedió a sumergir su cabeza en ella…

    La peor decisión de su vida.

    Sabía a algo que había babeado Slaking y estaba insalubremente salado. ¡Nada que ver con las deliciosas meriendas que preparaba la madre de su amo para ella y el resto del equipo!

    Pensó en regresar con su amo, pero antes de bajar de la mesa vio algo que le llamó la atención. Había un artefacto extraño lleno de manguerillas y luces sobre una gran plancha de metal con una pantalla al frente, un “televisor”, como parecía que su amo le había llamado una vez. Y a un costado de esa máquina había un gran tubo de vidrío que contenía a un pokémon. Uno que le resultaba familiar.

    Era casi idéntico a su amigo “estirable” salvo porque ese era rosa en vez de azul. A lo mejor estaba resfriado y ahora que ya se encontraba bien había cambiado de color. Saltó de la mesa hasta la plancha y corrió hasta el extremo que daba al tubo.

    Pachirisu no sabía leer, ni mucho menos podía identificar grifos bajo sus patas. Y de haber sabido, ninguna de las palabras que tenía la máquina hubiesen tenido el menor sentido para ella:


    PkHeX prototype 20180128

    SAV DATA SLOT

    Pachirisu chilló para llamar la atención del pokémon, pero al notar que no lo escuchaba, procedió a dar golpecitos en el tubo. El pokémon alzó la vista para verle.

    “Eh, sal de ahí, vamos a jugar”.

    El pokémon ladeó la cabeza… o la parte de su gelatinosa masa que podía interpretarse como una cabeza. Se estiró por el tubo a la altura indicada. El pokémon se onduló felizmente, haciendo que Pachirisu bailara y moviera sus patitas en señal de que también quería jugar.

    “Si tan sólo supiera cómo sacarte de ahí…”

    Si el tubo estaba conectado a esa ‘cosa’, algo de eso debía funcionar para quitar la barrera protectora, así que decidió oprimir todos los botones, saltando de uno a otro.

    La pantalla se encendió; a continuación, saltaron un montón de letras:

    Please, entry SAV DATA…

    Please, entry SAV DATA…

    Please, entry SAV DATA…

    Error, no SAV DATA found.

    Error, no SAV DATA found.

    Proceed anyway?

    Confirm option…

    La pantalla se fue a negro, con un par de letras rojas y una barra de carga que empezaba en 0%...

    1%

    El tubo comenzó a energizarse con el pokémon dentro.

    5%

    Una serie de rayos impactaron al pokémon. Pachirisu chilló de horror al ver lo que estaba pasando y comenzó a taclear su cuerpo contra el cristal, pero ninguno de los golpes parecía tener efecto. Sabía electrificar su cola como un eficaz su escudo, sabía cómo hacer que otros pokémon le siguiesen, pero nada de aquello le serviría.

    19%

    Estaba tan asustada que ni siquiera se le había ocurrido que sus colmillos podían ser la solución. Intentó clavarlos, pero parecía inútil, toda su práctica se había centrado en morder a otros pokémon en alguna extremidad, nunca algo de ese grosor.

    43%

    Aunque no podía escuchar los gritos de dolor del pokémon, la forma tan horrenda en la que se retorcía, expandía y contraía como si fuese a explotar terminaron por afectarle: tenía el estómago revuelto, los pelos erizados y un terrible sentimiento de culpa carcomiéndole desde dentro.

    87%

    El tubo se había iluminado por completo sin dar ninguna señal de romperse o abrirse. Oyó pasos. Tuvo miedo, por primera vez en su vida conocía el miedo y no existía cosa peor en el mundo que aquello. Entre temblores y lágrimas comenzó a dar pasos hacia atrás hasta echarse a correr como nunca hasta el ducto de ventilación.

    Feng bajó despreocupadamente por las escaleras y giró en dirección de la mesa ya que al frente se encontraban una serie de estantes con varias pokébolas.

    —Ah, mierda, ya debió de haberse enfriado. No importa que el presupuesto de para más, me gusta demasiado esta basura como para dejarla.

    Medianamente decidido a terminar de comer y dejar a su cliente esperando un rato (¡Culpa suya por haberlo interrumpido! ¡Debía saber que era un hombre ocupado y la hora de la comida no era un lujo que siempre se pudiese dar!) cuando miró momentáneamente a la pantalla y dejó caer los insípidos fideos al darse cuenta que el aparato estaba encendido… ¡y con un mensaje de error!

    —¿Volví a dejar esta mierda encendida? Joder…

    Echó un vistazo al tubo… y sólo soltó un gesto de desagrado.

    —Por estas cosas agradezco que el Centro me de ayudantes, yo no voy a limpiar eso… Bueno, mi almuerzo de arruinó… Nota mental, cobrarle el insumo de la sopa… que sea una dotación de sopas, sí.

    Hizo un par de estiramientos flojos antes de volver a poner su mirada sobre los estantes.

    —Menos mal que sólo era de los de “prueba”, si hubiera sido de los buenos… Brr… ni pensarlo. En fin… ¿Dónde dejé a esas putas de 6 ivs?

    Tras varios minutos más de intranquilidad, Feng regresó con una pokébola en mano y un papel en otra. Jun ya sabía de qué se trataba. Cada que tenía que firmar uno de esos acuerdos de confidencialidad se sentía tan sucio…

    —Espero que comprenda que estos modelos son mucho más durables, pero también más costosos. No es cosa mía, señor Park, usted como administrador de un Centro de Crianza mejor que nadie debe saber que los insumos y la investigación cuesta. Es… por el bien de la investigación científica… y de la comunidad, ¿no le congratula saber que está contribuyendo a mejorar la escena competitiva, señor Park?

    Jun se limitó a entregar el contenido de la mochila y muy gustosamente Feng se puso a contar los fajos de billetes. Tan pronto quedó la transacción realizada, Jun casi le arrebató de la mano la pokébola con visibles intenciones de irse lo antes posible e intentar pasar el resto de la tarde con sus pokémon, lejos de ese mundo nefasto y corrupto del que quería escapar mas no podía.

    —Ah… antes de que se olvide, debo recordarle que… —al no ver interesado a su cliente, carraspeó un poco. Vaya chico, de no ser porque era uno de los entrenadores con más influencia de la región ya le estaría dando una tunda a ver si aprende algo más de modales— aún con ese método la posibilidad del ‘inmejorable’ sigue siendo baja. 1/683 para ser más exactos.

    —Lo sé… —murmuró sin detener su marcha.

    —También que los nuevos clientes ya están probando los últimos modelos. Posiblemente algunos de ellos vayan a participar en el Torneo Mundial.

    Las intenciones de aquel hombre estaban más que claras, pero no iba a dejarse intimidar por nada.

    —Gracias, pero ya tengo el equipo de este año.

    —Ah, por último, y sólo porque me cae bien —dijo de dientes para fuera—, le diré otra cosa, llámelo una corazonada, pero… ya le digo que los Landorus-Therian son el futuro, con tanto Zapdos andando por ahí… y podía dejarle uno a un precio razona…

    El azote de la puerta le había cortado su oferta de negocios.

    —Bah, que se lo joda un Garchomp.

    Bajó nuevamente al sótano, esta vez encendiendo el complejo de luces. En un alejado rincón que había pasado desapercibido por Pachirisu, se encontraba una cámara de criogenización: una especie de refrigerador industrial que contenía decenas de “latas”, todas ellas con la leyenda SAV DATA y el nombre de un pokémon.

    Casi todas mencionaban algún “singular”.

    Busco precisamente una con el nombre del singular tierra-volador. Con mucho cuidado, procedió a abrir con la herramienta adecuada; en su interior se encontraba lo que parecía un colmillo lo suficientemente grande como para ser considerado parte de una mandíbula.

    Nada de eso asombraba o conmovía a Feng. Mucho menos le causaba arrepentimiento alguno.

    Cerca del dispositivo principal se encontraba un aparato de radiocomunicaciones. Oprimió un botón y comenzó a hablar.

    —Oye Yook, mándame a uno de tus chicos al C-45. Mándalo con instrumentos de limpieza y, por favor, pídeles no vomitar esta vez, ¿de acuerdo? Gracias.

    Al terminar, se dirigió a un estante diferente, uno mucho más grande, con cientos de pokébolas apiladas una encima de otra. Arriba del todo, había un letrero:

    Material de prueba.

    —Y bien, ¿quién de ustedes se convertirá por fin en mi inmejorable?





    Jun se encontraba en el estacionamiento y a unos cuantos pasos de su camioneta cuando algo, como salido de la nada, casi se le impactó en el rostro. Por inercia se cubrió hasta que pudo ver de qué se trataba.

    —¡¡¿Pachirisu?!! ¡¡¿Pero qué…?!!

    Muchas cosas le pasaron por la mente en ese momento y no sólo era la duda de cómo había llegado ahí, eran cosas mucho más aterradoras: ¿Y si en ese rato de descuido se había peleado con otro pokémon y había aprendido (y olvidado) un ataque? ¿Y si sus estadísticas habían cambiado a raíz de ese combate? ¿Y si se había lastimado de gravedad y ya no podía participar en el torneo?

    Estaba espantado y genuinamente preocupado. Pero también sentía coraje porque le había desobedecido y puesto en riesgo una labor en la que llevaba meses. La misma labor que lo tenía ahí mismo consiguiendo Dittos variocolor inmejorables, cosa que en la naturaleza era tan ridículamente difícil que sucedería que, de hacerlo, se podía considerar un verdadero milagro.

    Todo porque sabía que no existía otro modo de poder sobrevivir en ese mundo donde la más mínima variación de fuerza, defensa o velocidad significaba la gloria o la derrota definitiva.

    Y si quería cambiar algo de ese mundo, tenía que hacerlo jugando bajo esas crueles reglas.

    A punto de darle el regaño de su vida, notó que no estaba bien. Pachirisu se encontraba llorando descorazonadamente, restregando su pequeña cabeza en el pecho de su entrenador e intentando usar su cola para darse consuelo a sí misma.

    Sintió que el mundo se le venía abajo. Sin pensarlo más, tomó con delicadeza a su pokémon al interior del vehículo y manejó a toda prisa al Centro Pokémon de la ciudad.





    Casi tan rápido como la eléctrica había ingresado a revisión, regresó dentro de su pokébola a manos de Jun.

    La enfermera no se veía preocupada y más le espantaba la ansiedad del dueño que el pokémon que había revisado.

    —Su pokémon se encuentra en perfecto estado de salud, algo conmocionado eso sí.

    —Pero, ¿qué fue lo que le pasó?

    —Posiblemente se haya espantado, si estuvo fuera de su pokébola posiblemente debió impresionarse por un coche o un pokémon grande. Estos pokémon suelen estresarse al ver a algún depredador.

    Decidió no ponerse a discutir que su Pachirisu no podía estar más feliz a lado de pokémon como Garchomp o Gyarados y que si creía que esa era la causa de su terrible estado más le valía ir buscando otra profesión. Agradeció de forma tajante para salir del Centro.

    Ya dentro de la camioneta, decidió sacarla de la pokébola porque sabía que no le gustaba estar encerrada. Al parecer le habían suministrado algún calmante porque se encontraba profundamente dormida. Aún así, algo parecía seguirla molestando en sus sueños y no deja de lagrimear.

    A Jun no le faltaba nada para que también se le saliesen las lágrimas.

    —¿Qué se supone que debo hacer contigo, pequeña?

    Las dos horas de trayecto a casa terminaron por volverse las más infernales en su carrera como Entrenador Pokémon.
     
    Última edición: 7 Septiembre 2018
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    Kiwi

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    Iba a hacer el chiste de han pasado 84 años... pero ya es algo viejo. De todos modos, es la primera vez que comento por acá. La verdad ya extrañaba las aventuras de la pequeña Dragonslayer

    Forma inglesa de llamar a alguien estúpida.
    También es interesante ir conociendo a nuevos pjs de la historia, como...
    ( ͡° ͜ʖ ͡°)

    Oh, my, el Ditto salió brioso. Pachi, estás muy joven para jugar a eso.

    Pero Ditto está enfermito. A Ditto le contagiaron algo, como un vip... pero al resto no le importa, siguen en lo suyo.

    ( ͡° ͜ʖ ͡°)

    Cuando dijiste que se ponía darks creí que te referías a edgy, no a tanta pokefilia...

    En algún momento del hiatus de 84 años.

    Y con sus nuevas habilidades ninja, Pachi decide infiltrarse en la mochila de Jun para descubrir dónde está su amigo azulito con un harem que ahora anda depre... esto empieza a sonar muy rescate de Sasuke.

    Nvm, Ditto está muerto. Tanto sexo le reventó el corazón. Se vino tanto que se fue.

    Kraaaalin in my Skin...

    Bueno, el capítulo se me hizo un tanto amargo. Me pareció bien logrado el cambio de atmósfera de ligero y casual a paulatinamente más sombrío, y hace que sienta curiosidad respecto a qué pasará con Pachi, si este suceso va a influir en ella o si su cerebro de nuez olvidará todo. Me gustó en especial la postura de Jun, un poco hipócrita, pero consciente de ello, y ese detalle de que su primera preocupación fuese su tiempo de preparación desperdiciado, mostrando un lado más egoísta, permite dimensionarlo un poco más aún.

    Buen cap Plochi. Nos estamos leyendo.
     
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    Y bueno después de mucho tiempo por fin retomas el fic. La lectura se siente fluida y clara, y sobre todo este capítulo nos demuestra lo verdaderamente creepy que sería en el "mundo real" implementar procesos no naturales para obtención de Pokémon fuertes. Ni que hablar de las folladas extremas que los dittos tienen que dar para parir huevos como si fuesen una maquina de fábrica. En fin, muy buen cap y habrá que ver de que forma afecta el trauma el rendimiento del Pachirisu. Saludos Plushy.
     
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    J.Nathan Spears

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    Luego de una buena siesta me encuentro con la continuación de este lindo fanfic... okey, no tan lindo, pero es bieeen meta, así que cautiva mi interés :V.

    Ay, pobre Jun, se ve que no disfruta el tener que recurrir a esas prácticas para la crianza... pero hey, que es lo que todos hacen y hay que asegurarse para subsistir... puta madre >:V. Maldita región de los cojones donde le tocó vivir...

    Pachirisu vio de primera mano lo que pasa cuando algo sale mal. Un Ditto hecho mierda... SPLAT!! >_<U. No es de extrañar que esté traumada n_nU. Y vaya comentarios hace el Doctor Feng respecto a los Pokémon. Para él no son sino sujetos de prueba o simples objetos para su investigación... y para ganar dinero... para comprar maruchans baratas x'D jeje.

    Al menos el episodio no se me hace excesivamente pesado n_nU. Adoré la referencia de las "Cosquillas" entre la Gothitelle y el Gardevoir xD. Vaya cochinos :L jeje... se nota que siempre hay tiempo para "divertirse" -w-

    En fin, no sé qué más añadir. No hallé errores narrativos ni de ortografía -w-. Es una buena historia de pies a cabeza :)
     
  9.  
    Doc

    Doc Disgregrador Crítico

    Tauro
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    La verdad es que este capítulo me pareció más interesante que triste.

    Lo primero que nos narras es lo que hace la adorable pachirisu en sus tiempo libre en el jardín y como conoció a un ditto shiny que voy a suponer que murió por su estilo de vida tan activo. Así que la ardilla eléctrica decide acompañar a su amo tanto como para animarlo como para ver lo que le ha pasado a su amigo.

    Me gustó que hayas dejado claro por las acciones de Jun que no se sentía cómodo teniendo que recurrir a esa clase de servicios. No creo que haya sido necesario decirlo directamente pues se sobrentendía.

    Hablando de sentirse mal, la parte que más me enterneció y entristeció es cuando la pachirisu quiso jugar con el pokémon del tubo pensando que era su amigo después de curarse del resfriado (o más bien la pulmonía causada por el SIDA). Es peor pensando en que lo mató por accidente.

    Los feels son intensos. Buen capítulo

    :shani:
     
  10.  
    Rojo y naranja

    Rojo y naranja Usuario popular

    Acuario
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    ¡HAN PASADO 3000 AÑOS!
    POBRE DITTO BRILLANTE, SE MURIÓ, TANTO TRABAJO LO DESGASTÓ, ESE PARK NO DEBIÓ HACERLO ESFORZARSE TANTO
    ¿TANTO LE IMPORTA A PARK GANAR ESE ESTÚPIDO TORNEO QUE TIENE QUE RECURRIR A TÉCNICAS ILEGALES?
    AL PRINCIPIO NO ENTENDÍA MUY BIEN DE QUÉ TRATABA, PERO DESPUÉS DE ANALIZAR ME DOY CUENTA DE QUE SON POKÉMON GENÉTICAMENTE MODIFICADOS POR MÉTODOS ILEGALES Y INMORALES.
    PENSÉ QUE LO QUE HABÍA PROBADO PACHIRISU ERA CAFÉ, PERO AL PARECER ES SOPA DE MALA CALIDAD
    A ESE PROFESOR FENG NO LE IMPORTAN LOS POKÉMON, SOLO SON NEGOCIO PARA ÉL
    POBRE OTRO DITTO, TAMBIÉN SE MURIÓ, NO CULPARÉ A PACHIRISU, ÉL NO SABÍA QUÉ ERA ESA MÁQUINA, SINO A FENG POR TRATARLOS ASÍ
    ES BUENO QUE PARK SEA COMPASIVO CON PACHIRISU DESPUÉS DE LO QUE PASÓ
    SOLDADOS ¡FIRMES YA!
     
  11.  
    Asael Martinez

    Asael Martinez Persona Imperativa

    Tauro
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    Termine de leer wujuuuuuuuu.
    Ok ahora mi respectivo comentario.

    Si me fijo en ortografía pues la verdad no veo ninguna falla, la narracion es buena y de verdad se me hace cómodo leer. Los diálogos están bien, no abusas de ellos e incluso algunos junto con una descripción hacen una buena combinación.

    La comedia es algo difícil de escribir, con esta historia me he estado divirtiendo mucho, nuestra pequeña ardillita es una máquina para hacer reír, sus aventuras suicidas me han gustado mucho. Por ejemplo cuando huyó del Slaking, mi mente generó ese momento y hasta le puso una cara super chistosa de asustada xD.

    Otros momentos como el entrenamiento y el miedo que le tiene a Garchomp, dan una buena forma de entender como es Pachirisu, una ardilla coqueta que le gusta el karaoke y vivir miles de aventuras, esta dispuesta a ayudar a su entrenador. Desde el inicio se vio que no es como los de su especie, pensé que tardaría más en acoplarse pues creí que sería una super miedosa jaja.

    En cuanto a Jun... es nuestro protagonista que por lo visto cría huevos pokemon, no se nada del tema de crianza pero eso no me impidió leer esto :P
    Es también un entrenador Pokemon y por superarse y demostrar que cualquier pokemon bien entrenado es bueno me han hecho pensar que en el fondo es buena persona, fuera de que es un narcotraficante lol pues pago muuuucho dinero por un ditto shiny, sus ambiciones son grandes pero sus intenciones son buenas.

    Se preocupa por sus pokemon, no los ve como unas máquinas.... quiere a Pachirisu y la entrena de manera muy específica, veamos que es lo que sucede después.

    En fin... la historia en si puedo decir que es muy original, nunca había leido a alguien tratar el tema de la crianza, casi no se nada pero lo poco que he oído es que justo En un torneo mundial participó alguien que llevo un pachirisu en su equipo. Es obvio (creo lol) que te inspiraste en ese sujeto. Pero aún así traerlo al mundo de los fics es un punto a favor.

    ¿Lo entiendes? Puede que incluso con esto hayas creado un nuevo formato para los fics de pokemon :O.

    Esta historia tiene de todo... COMEDIA, BUENA TRAMA, SER INTELIGENTE, DARKS, COSAS TRISTES, CURIOSAS.
    Te felicito Plushy te estas luciendo en este fic la verdad.

    Esperaré el siguiente con calma :D
    Salu2!!!
     
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