Follow me now

Tema en 'Relatos' iniciado por Lady Kyros, 14 Noviembre 2010.

  1.  
    Lady Kyros

    Lady Kyros Usuario popular

    Acuario
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    Follow me now
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    1
     
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    Escrito para el reto semanal del 8 de Noviembre.
    Canción para el reto: Follow me now de Alvin and the Chipmunks (sí, las ardillitas xD).
    Cantidad de palabras: 670 + título
    Ojalá capten la idea. :3




    Follow me now

    Abrí los ojos y descubrí un mundo nuevo. Siempre había sido un viajero, un caminante sin rumbo fijo, un hombre sin hogar, pero hoy sentí que finalmente había encontrado mi lugar. Un océano transparente que me llamaba, un cielo azul que me cobijaba, una paz interior que me llenaba. Sin dudarlo me sumergí una y otra vez en aquellas aguas cristalinas descubriendo mil colores y formas en el suelo marino, cientos de seres hermosos haciéndome compañía… y una aparición que me cortó la respiración.

    Jamás había visto a alguien así, una bella criatura de cintura marcada y cabellos de fuego, brazos de nácar y labios de rosa, ojos de cristal y gracia de mariposa: toda una sirena. Me sentí extraño ante su presencia, sin embargo era una sensación que no me dañaba… La respiración volvió a mí y con ella el latir de mi corazón se aceleró sin disimulo. La mujer misteriosa hacía ondear sus caderas como una dulce invitación a seguirla, podía hasta asegurar oír su voz aterciopelada susurrar a mi oído que fuera con ella.

    Vamos, ¿por qué no me sigues?

    Durante días me sumergía a buscarla, dándome cuenta de que a mi alrededor todo parecía distinto cuando la veía, pero supongo que eso estaría bien ¿o no? Significaba que me estaba enamorando y por ello todo lo que alguna vez pareció molestarme ya había desaparecido. Sólo necesitaba verla para sonreír, a pesar de que me previnieran de ello. La sirena continuaba bailando para todo aquel que se sintiese valeroso de poder verla sin sucumbir a la locura porque ¡cómo no perder la cabeza ante tanta belleza!

    Ella era pequeña para alguien de mi talla, lo nuestro no podía ser real, debía dejarla… Eso era lo que me decían aquellos que se hallaban a mi alrededor, pero jamás podrían entender que era imposible siquiera concebir olvidarla. Así que si no estaban dispuestos a dejarme en paz ¡que se alejaran de mí!

    Vamos, ¿por qué no me sigues?

    Su voz me llamaba aunque estuviera a kilómetros de ella, y por lo mismo siempre debía buscarla con desesperación. ¿Se sentiría sola? Tan diferente a mí, a todos, tan única… Tan bella. ¿Por qué andaría por aquellos lares? Quería acercarme y preguntarle, sería capaz de vender mi alma con tal de estar a su lado y ayudarla a combatir la tristeza que se reflejaba en sus ojos de cristal.
    Cierto día ella parecía decaída, seguía bailando con frenesí pero sus cabellos habían perdido la fogosidad, su aleta la luminosidad, sus ojos la alegría que podría quedarles. Me miró con orbes suplicantes, extendiendo sus bracitos de nácar hacia mí. Pude jurar ver sus pétalos de rosa moverse y suplicar…

    Vamos, ¿por qué no me sigues ahora?

    ¡Claro que lo haría! Tenía que ir con ella, no podía seguir resistiéndome a su encanto, a su resplandor, a aquellos labios de rosa que se curvaban en una sonrisa misteriosa que hacían juego con sus cristales derritiéndose. La besé, sintiendo que mi boca quemaba de placer por saborear sus pétalos diminutos; sentí sus ojos derretirse con tristeza. ¿Por qué lloras, sirena mía? Ya me he entregado a ti y en un abrazo mortal iniciamos un ascenso vertiginoso hacia el cielo. ¡Oh, qué dicha, amada mía, deleitarme con tu beso apasionado, sintiendo tu esencia resbalar por mi garganta! Poco a poco sentí mi respiración entrecortarse, mezcla de euforia y temor: alegría de al fin tenerte y miedo de no conocer nuestros destinos. Pero sí sé que por siempre estaremos juntos, en esta oscuridad que nos rodea y la paz que me inunda.



    El hombre miró al enorme ejemplar que acababa de pescar con una sonrisa de satisfacción dibujada en sus toscas facciones, durante casi una semana intentó atraparlo, pero el muy tímido no se acercaba al cebo. Cuando hubo terminado de aletear intentó retirarle el colorido anzuelo pero éste parecía no querer soltarlo. Desistió a seguir intentando, tanto la sirena ganchuda como el pez confiado descansarían juntos sobre un pedestal en la pared de su cabaña.
     
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    Sandritah

    Sandritah Usuario popular

    Piscis
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    Wtf, ya sabes el lío de cabeza que me dio esto en un principio porque lo entendí de cien formas que no eran (aunque sí captaba la idea que querías transmitir, es raro...). En fin, soy un bicho.

    A lo que vamos. Sabes que la idea me encanta por lo original de la misma, y debo añadir que me recuerda muchísimo a los axolotl de Cortázar (supongo que por la narración, primero parece algo y resulta ser lo contrario, y por la relación con el pez). Me gusta la magia de la sirena y el sentimiento de volver cada día a por aquello que se anhela, pero el final nos devuelve a la realidad de una forma que no me gusta para nada (o sea, la historia sí, pero no me gusta la realidad misma). Es triste el destino del pez que, sin saberlo, vagaba feliz por las aguas con un triste destino. Well, yo y mi sentimentalismo... no tengo remedio, lo sabes. Me gusta matar personas, pero no tanto matar animalitos (?).

    Sigue así, Kyros. Tienes una mente envidiable, una forma de escribir maravillosa, unas ganas impresionantes y, sobre todo, capacidad, que ya les gustaría a muchos escribir así...
     
  3.  
    Okita

    Okita Adicto

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    Que turra, pobre pez, yo pensé cualquier cosa...realmente muy bueno
     

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