.~*Flecha Negra*~.

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por Ahome Dea, 19 Julio 2007.

  1.  
    Ahome Dea

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    .~*Flecha Negra*~.
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    .~*Flecha Negra*~.

    Hace mucho, mucho tiempo, cuando las personas se unían en pequeños grupos llamados tribus, y sólo se regían por actos, y no por leyes como ahora, en ese antiquísimo tiempo en el que las personas creían en dioses que los cuidaban y daban dones para seguir adelante, en ese tiempo, surge ésta historia.

    Existían varias aldeas en distintas zonas, algunas buenas, otras no tanto, pero todas vivían en paz, mas un día... una marcó la diferencia.


    La tribu de los Cunas, tenía una tierra buena, pero un día le interesó un territorio que estaba cerca de un gran río (el cual pensaban esas personas que era una enorme serpiente de agua, que era la diosa de las personas de la tribu de los Chocas. Al mismo tiempo por estar cerca ese territorio de la “Gran Serpiente”, el territorio pertenecía a los Chocas).


    Los Chocas también tenían una tierra buena en su aldea, pero ese territorio, el que estaba cerca de la serpiente de agua, era mucho más bueno, la tierra era muy fértil, y los frutos nunca se podrían, era perfecta (y eso resulta lógico, pues ¿qué tierra no es fértil estando cerca de un río?), y aunque los Chocas nunca sembraban ahí, por considerarlo la casa de la Serpiente, la protegían y no estuvieron de acuerdo en que ese territorio pasara a manos de los Cunas. Por esta razón esas dos tribus se volvieron enemigas, y casi todo el tiempo estuvieron en guerra por veinte largos años, hasta llegar a su actualidad, en donde nace la historia.


    Kagome, era una pequeña niña de siete inviernos (así median la edad de las personas y el tiempo que pasaba, por la cantidad de temporadas de frío que habían logrado sobrevivir, asimismo, los días, eran puestas de sol, y los meses, las lunas llenas), era la hija de Sesshoumaru, el cacique de la tribu de los Chocas, pero pese a ser la hija del cacique nunca tuvo privilegios, y no por que su padre lo quisiera así, sino porque a ella no le parecía. Acudía todos los días con las otras niñas y señoras de la aldea a acarrear agua para las necesidades de la tribu, a un pequeño pozo que estaba a la orilla del río, (¿por qué sacar agua de un pozo sí había un río cerca? Porque las personas creían que la Serpiente las arrastraría, ellas no sabían que era un río y por eso sacaban el agua del pozo), pero como toda niña de siete inviernos, Kagome era traviesa, y un día escapó.


    Buscaba vivir una aventura, y salió a buscarla, caminó por los parajes, por distintas veredas, hasta que llegó a una aldea, esa aldea le pareció igual a la suya y tuvo curiosidad de ir a ver que había ahí. Entró a gatas, huyendo de ser vista por las personas, y hasta la parte más profunda del fuerte de la aldea, vio a una niña pequeña, como de su edad, que se encontraba jugando “sola”, eso le pareció extraño, veía como otras niñas y señoras iban a acarrear agua a un pozo cercano, y esa niña no hacia nada, y eso también le pareció extraño, al mismo tiempo que injusto. Se acercó, según ella, para que jugaran y no se sintiera sola…


    KAGOME: Hola, ¿cómo te llamas?


    La chiquilla se le queda mirando con cierto ego de desprecio en la mirada, y le contesta...


    SANGO: Mi nombre es Sango, hija de Naraku, cacique de ésta tribu, jefe de la aldea, y tú, ¿quién eres?, ¿qué haces aquí?, ¿por qué no estás trabajando con las demás?...


    KAGOME: Mmm, soy yo, supongo que habrás querido decir cómo me llamo, mi nombre es Kagome, vine aquí a pasear y a ver que hacías, y tu otra pregunta, pues, es lo mismo que quería preguntarte, ¿porqué no trabajas con las demás?


    SANGO: Estás loca, decir que trabaje con las demás es un sacrilegio, yo soy la hija del jefe, no tengo por qué trabajar, ellas deben de hacerlo, y será mejor que tú también te vallas de aquí, si no quieres que te acuse con mi padre por no cumplir con tus labores.


    KAGOME: Yo soy Kagome, hija de Sesshoumaru, cacique de la tribu de los Chocas, jefe de la aldea y los parajes Chocoes, y no por eso no ayudo a los demás, me parece que es injusto que no quieras ayudar a las señoras mayores, tú eres joven y deberías ayudarlas, ellas ya no pueden ni con su alma, en cambio tú bien aguantarías dos cántaros de agua.


    SANGO: ¿Hija de Sesshoumaru? ¡Eres una espía de la tribu de los Chocas!, ¡¡PADRE!!, ¡¡PADRE!! - gritó la pequeña mientras Kagome huía.

    NARAKU: ¿Que pasa hija?, ¿Por qué esos gritos?



    SANGO: Una espía de la tribu de los Chocas, esta aquí, búscala papá, me amenazó, búscala, acaben con ella.



    NARAKU: Todos, a buscar a esa insolente, vamos, muévanse...



    La niña se escabulló por unas tablas flojas de la fortaleza que la llevaron hacia los sembradíos, iba corriendo por la milpa cuando chocó con alguien, era un joven apuesto de veinte años, que se le quedó mirando, por su vestuario Kagome se dio cuenta de que era uno de los guerreros de Naraku, al igual que este joven, que con sólo verla atinó a saber que era de la tribu enemiga, y le dijo sonriendo…



    ---------------: ¿Así que tú eres la dichosa espía de los Chocas?, no puedo creer que Sango sea tan exagerada, eres sólo una niña, seguramente te perdiste, pero... ¿qué le hiciste para enfurecerla tanto?



    KAGOME: No le hice nada, sólo me acerqué para ver por que estaba sola, pero parece que eso se lo merece, quería jugar con ella. Pero luego le dije que ayudara a las señoras a acarrear el agua y se molestó por eso.



    ----------------: Ya veo, hay pequeña, esa niña es muy frívola, tu error fue decirle que ayude, ella eso jamás lo hará, parece una piedra, no siente nada, y pensar que en diez inviernos me casaré con ella. En fin... no es algo que importe mucho. Mi nombre es InuYasha, guerrero de ataque de la tribu de los Cunas, todos me conocen como Fle... - se quedó pensando un momento, y recordó que ella por ser una niña seguramente se asustaría mucho al saber que era el guerrero mas temido de su tribu. Así, que mejor se quedó callado.



    KAGOME: ¿Cómo lo conocen?



    INUYASHA: ¿Qué?, ¿Decías algo?



    KAGOME: No, nada, pero dígame, ¿es verdad que se casará con esa cosa?



    INUYASHA: Sí, el cacique así lo ha decidido – dice sonriéndole – por ahora, sólo es mi novia.



    KAGOME: ¡Jajajaja!, no puedo creerlo, usted es bastante mayor para ella.



    INUYASHA: ¿En verdad te parezco tan viejo? – dice con una mirada picara que a Kagome sonroja...


    KAGOME: No, es sólo que... oiga, ¿me podría llevar a mi casa?, o bueno, por lo menos a mi territorio.


    INUYASHA: Claro que sí. Ven súbete a mi espalda, te llevaré.


    La pequeña hizo caso y éste la llevó hasta los parajes Chocoes, ahí, Kagome se despidió de él y corrió a buscar a su compañero de juegos preferido, Koga, para contarle lo que había vivido ese día.


    El jovencito de quince años también la había estado buscando, puesto que todos estaban preocupados por ella, y su padre además de preocupado, estaba enfurecido y le esperaba algo muy, muy grande, ya que su madre, también lo estaba.



    KAGOME: ¡¡Koga!! ¡¡¡Koga!!!


    KOGA: ¿Kagome? ¡Kagome! Hay Kagome, que bueno que te encuentro, todos te están buscando, están muy preocupados por ti, pero tu mamá esta furiosa y el señor Sesshoumaru más, hay Kagome, dime, ¿en donde estabas?


    KAGOME: Ni te imaginas, fui a la aldea de los Cunas...


    KOGA: ¿Qué? ¿Pero cómo?


    KAGOME: Vamos, te contare camino a casa...


    Ambos siguieron su camino hacia la aldea… Koga, cada día quería un poquito más a la pequeña Kagome. La admiraba por su valor, fuerza y fortaleza, secretamente iba creciendo dentro de él un cariño especial por esa niña. Prometió no decirle nada al cacique si ella le prometía que no volvería a ir a ese lugar.


    Las puestas de sol pasaban una tras otra, y los enfrentamientos entre las tribus no se detenían, así pasaron dos lunas llenas. El guerrero mas odiado por los Chocas… Flecha Negra, sobrino del cacique Naraku de la tribu de los Cunas, cada día era más odiado, no sólo por los aldeanos… sino muy en especial por la pequeña Kagome…


    Flecha Negra había acecinado a gente muy apreciada por Kagome, pero el día en que su resentimiento hacia Flecha Negra se consumó convirtiéndose en odio, fue el día que éste, acecinara a Bankotsu, el mejor guerrero de los Chocas, pero además... padre de Koga y mejor amigo de Sesshoumaru…


    GUERREROS: ¡¡¡Mi señor!!! ¡¡¡mi señor!!!


    SESSHOUMARU: ¿Pero que les pasa? ¿Por qué vienen así? ¿Perdieron el combate?


    GUERREROS: No sólo eso mi señor, además de perder esta batalla, nuestro señor Bankotsu ha muerto.


    Los ojos de la pequeña Winta se crisparon, al tiempo que su padre gritaba...


    SESSHOUMARU: Por todos los Dioses, eso no puede ser, Maldito seas Flecha Negra, por los poderes de la Gran Serpiente, tu vida se ha de cegar por mi propia mano.


    KAGOME: Padre, ¿por qué hacen esto?, ¿por qué pelean?


    SESSHOUMARU: Eres muy pequeña, no lo entenderías, será mejor que hables con tu madre, puesto que serás tú, quien le dé la noticia a Koga, él te quiere mucho, así que tú tendrás que consolarlo.


    KAGOME: Pero padre, si Koga me quiere, cómo decirle yo, que su padre ha muerto, eso es casi una irreverencia a los Dioses.


    SESSHOUMARU: No lo discutiré, has lo que te ordeno. Ve con tu madre…


    Kagome con unas enormes ganas de llorar, por no entender las razones de tanta sangre derramada, fue con su madre.


    KAGOME: Madre, ¿por qué he de ser yo quien le dé a la persona que más quiero esa fatal noticia? Koga es mi mejor amigo, no podré hacerlo, madre, ayúdeme.


    SONOMI: Entiende Kagome, sólo tú, puedes hacerlo, no sólo por ser la voluntad de tu padre, sino por que estoy segura de que Koga te lo agradecerá.


    KAGOME: Pero mamá...


    SONOMI: Koga esta en los parajes Chocoes, cazando para traer comida a los aldeanos, ve a alcanzarlo y frente a la Gran Serpiente dile lo ocurrido, y recen los dos frente a ella, para que puedan vengar la muerte de Bankotsu. Pídele a la serpiente todo lo que quieras, ya que tú eres la hija de Sesshoumaru el cacique, y la leyenda dice, que sólo la hija mujer del cacique Chocoe, puede pedir a la Serpiente cualquier deseo y este se le concederá, lo primero que debes pedirle es que te ayude a hablar con Koga y no lastimarlo demasiado.


    KAGOME: Pero madre... – notando que su madre estaba a punto de llorar dijo – esta bien madre, iré ha hablar con Koga, le diré a mi padre...


    SONOMI: Espera Kagome, tu padre ya no esta, él y los mejores guerreros fueron a hablar con Naraku, lo retaran. Ve de una vez con Koga.


    KAGOME: Sí madre…


    Kagome hizo lo que su madre le dijo, primero fue a pedir a la Serpiente que despejara su mente para poder hablar con Koga, y darle las palabras que él necesitaba escuchar en ese momento.


    Justo cuando Kagome terminó de rezar, al voltear una flecha pasó frente a sus ojos y unas carcajadas se burlaron del susto que recibió.


    KOGA: Jajajajaja…


    KAGOME: Menos mal que tienes mala puntería.


    KOGA: No Kagome, muy por el contrario, sólo quería asustarte, no matarte, pero dime ¿qué haces aquí?


    KAGOME: Koga, debo decirte algo.


    KOGA: ¿De que se trata?


    KAGOME: Tú me quieres ¿verdad?


    Koga se sonrojó antes de contestar.


    KOGA: Sí Kagome, pero pensé que no lo sabías.


    KAGOME: Claro que lo sé, ¿cómo no saberlo?, somos los mejores amigos que existen en este mundo...


    KOGA: ¿Amigos? Ha sí, claro, amigos...


    KAGOME: Entonces, por el cariño que me tienes, júrame que no tomarás de la peor manera, esto que te voy a decir... júramelo.


    KOGA: Si Kagome, a ti, te juro lo que sea. Te juro que no tomaré de mala manera nada de lo que me digas.


    KAGOME: Tu padre, y varios guerreros de la tribu, emprendieron ayer hacia la batalla que esta hacia el territorio norte, ¿lo recuerdas verdad?


    KOGA: Claro, mi padre me dijo que al volver hablaría con el cacique y le diría que quiere que yo forme parte del ejército, dice que manejo muy bien las flechas y el arco y que me enseñara a usar la lanza. Ya estoy ansioso por que vuelva, lo extraño mucho y eso que apenas ayer se fue, mi papá siempre ha estado conmigo, pero... eso que tiene que ver con lo que me ibas a decir.


    KAGOME: Koga, tu padre no va a volver.


    KOGA: ¿Qué? Mi padre no puede abandonarme, no puede hacer lo mismo que mi madre, el no puede dejarme, como lo hizo ella, quien me abandonó para irse con Naraku.


    Tsubaki, la mamá de Koga, lo había dejado cuando él era un niño de siete años, su madre se había enamorado de Naraku, y se fue con él, a esa tribu enemiga, su padre se hizo cargo de educar a su hijo y de que no sintiera la ausencia de su madre, ella murió un invierno después de su partida, al nacer la pequeña Sango, quien era media hermana de Koga. Pero ninguno lo sabía.


    KAGOME: No Koga, tu padre no te abandona por eso, y es más, nunca va a abandonarte, él siempre estará contigo. Lo que pasó fue que perdieron el combate, y tu padre... fue acecinado por Flecha Negra…


    Una lagrima asomo a los ojos de Koga, mientras una mirada de ira se encendía en sus ojos, Kagome no se percato de la ira, sólo de el llanto que seguramente lo avasallaría, entonces le dio un beso en la mejilla y le dijo...


    KAGOME: Te quiero Koga, por favor, no llores, - para tratar de calmar su dolor dijo algo que en realidad no sintió - Te amo, por favor, no llores.


    Al escuchar eso Koga se sintió mejor, pero aun así, le dolía saber la perdida de su padre, Koga estaba consiente de que Kagome era una niña y que seguramente eso no lo dijo enserio ya que no sabía lo que era, pero aun así que ella lo creyera lo hizo sentirse bien, y juntos regresaron a la aldea.


    Mientras, Sesshoumaru hablaba con Naraku reclamando la muerte de su mejor guerrero, y también había ido a pedirle un enfrentamiento final, pero...


    SESSHOUMARU: Naraku, hemos venido aquí a retarte, a un duelo final en el que se decida a quien pertenecerán los parajes Chocoes


    NARAKU: Jajaja demasiado tarde, mi querido Sesshoumaru, ahora no sólo los parajes Chocoes serán míos.


    SESSHOUMARU: ¿Qué quieres decir?


    NARAKU: Nada, mejor dime tú, ¿cómo te sienta la muerte de tu querido amigo Bankotsu?


    SESSHOUMARU: ¡Eres un infeliz!


    NARAKU: Calma, calma, vamos, no perdiste nada, ni siquiera entiendo cómo podías considerarlo el mejor de tus guerreros, siempre fue un perdedor.


    Sango, había tenido curiosidad de saber que hablaban y escuchaba la conversación tras la cortina del tepee.


    SESSHOUMARU: ¿Cómo puedes hablar así de él?


    NARAKU: Admite que era un perdedor, ni siquiera pudo conservar consigo a una mujer, quien se deja ganar a una mujer, se deja ganar todo, que más daba, una batalla, o... la vida.


    SESSHOUMARU: Eres un maldito, después de que le quitaste lo que más amaba, lo que valía todo para él, hablas así, con malas mañas te quedaste con Tsubaki, ella era su esposa, casada con él por las leyes de la Serpiente. ¿Cómo pudiste robarle su más grande tesoro? Tsubaki significaba todo en su vida.


    NARAKU: Tsubaki tenia que ser mía, ella era demasiada mujer para ese mequetrefe, y como dices... pecó, pecó, frente a su estúpida Diosa Serpiente. Jajajaja…


    El alma de Sango, se llenaba de dolor por lo que escuchaba, pero más que dolor, de un odio incontenible hacia la mujer que la trajo al mundo, porque según ella, su madre traicionaba a su padre, pero le faltaba mucho por descubrir…


    SESSHOUMARU: Pero su pecado lo pagó muy caro, la serpiente le cobró el haber abandonado a su primogénito, así como abandonó a Koga a su suerte por venirse contigo, así mismo abandono a tu hija, a esa niña que por no tener cariño de madre ha crecido con el alma tan dura como una piedra, y tan fría como las heladas del invierno. Sango también fue abandonada, la felicidad que según Tsubaki buscaba no le duró mucho tiempo, así fue como pagó la sombra que dejó en el alma de su hijo. Murió por darle la vida a un pequeño demonio, ya que bien sabes que el hijo concebido a traición de una familia ante los dioses y los espectros es considerado demonio.


    Sango no resistió escuchar eso y saltó afuera gritando...


    SANGO: No es verdad!!!, no soy un demonio, no soy fría, sí siento, y ahora lo que siento es odio hacia esa mujer, esa maldita mujer que fue capaz de dejar a su hijo – volviendo la vista hacia su padre le dijo - ¿Por qué nunca me dijiste que tenía un hermano, por que?


    NARAKU: Por que no lo tienes, ese vasallo, no es tu hermano, y no quería que supieras que tu madre perteneció a otro antes que a mí, y que tuvo mas descendencia antes que a ti.


    Sango salió corriendo, no quería escuchar nada mas, le parecía que odiaba todo y Naraku aprovechó para burlarse de la suerte que le esperaba a Sesshoumaru.


    NARAKU: El dolor que le has causado a mi hija lo vas a pagar muy caro, te vas a arrepentir de haber venido.


    SESSHOUMARU: ¿Arrepentirme? nunca, el haber venido me sirvió para que esa niña sepa la clase de padre que tiene, un padre que robó a un niño a su madre y a un hombre el amor, y no conforme con eso a ese hombre le robó a su hijo cegándole la vida.


    NARAKU: ¿Acaso no lo entiendes?, te arrepentirás de haber venido, con tus mejores guerreros, y dejar sola a tu aldea.


    SESSHOUMARU: ¿Qué quieres decir con eso?


    NARAKU: Quiero decir que tu aldea esta desprotegida, a total merced de mi guerrero Flecha Negra, quien lleva a sus guerreros a tu aldea, para tomarla, es por eso que te dije que no sólo los parajes Chocoes serian míos sino también... tu aldea.


    SESSHOUMARU: ¡Vamos!, - grita desesperado - ¡vamos!, ¡¡regresen!!, ¡la aldea esta sola, Flecha Negra va en camino!.


    NARAKU: Jajajajaja no entiendes, yo supe que vendrías a reclamarme la muerte de tu amigo, y le dije a mis guerreros que esperaran tu partida para tomar tu aldea. Justo ahora, que la luna se ha asomado debe estar comenzando el ataque, y a tu aldea llegaras casi al amanecer, para ver la sangre de tus seres queridos, jajajajajajaja.


    SESSHOUMARU: Vamos, vamos, aprisa. ¡¡¡Volvamos a la aldea rápido!!!


    En la aldea...


    KAGOME: Koga, escucha, la gente grita.


    KOGA: Ven, vamos por aquí, no deben vernos, debemos ver que pasa.


    Ambos se escondieron por la parte trasera, por donde estaban las milpas.


    KAGOME: ¿Koga quien es ese? El del caballo negro


    KOGA: Ese, es Flecha Negra, y su maldito corcel, no entiendo como ha logrado vivir tanto, lo debe cuidar bien, pero ese asesino quiere tomar la aldea, Kagome, debemos hacer algo, todos los soldados se fueron con el señor Sesshoumaru.


    KAGOME: ¿Así que ese es Flecha Negra?, mmm Koga ven, yo sé donde están las armas de mi padre, tomemos unos arcos, no podemos permitir que tomen la aldea.


    Tomaron dos arcos, y suficientes flechas y salieron al campo de batalla, la primera flecha de Kagome hirió a Flecha Negra en uno de sus hombros...


    FLECHA NEGRA: Maldición, quién demonios... – mas al ver al par de chiquillos soltó una carcajada- jajajajajajaja


    KOGA: Soy Koga, el mejor guerrero del ejercito de los Chocas, hijo de Bankotsu, el hombre al que tu acecinaste en la mañana de hoy.

    Al escuchar eso, Flecha Negra se estremeció, no había sido su intención, pero sin embargo era su deber, reconoció a la niña, rápidamente supo que era la que Sango, había dicho que era la espía, sin embargo, por la mascara de piel que tenia Flecha Negra ella no pudo reconocerlo. Este al ver que esos dos niños estaban mas que dispuestos a morir porque no tomaran su aldea ordenó...


    FLECHA NEGRA: Ataquen... lo siento niña... pero es mi obligación...


    Y la batalla empezó...

    ****************************************

    Hola a todos... como faltan sólo dos capítulos para terminar mi fic *Aun recuerdo su sonrisa*, he decidido empezar este otro, ya está terminado así que si postean las contis no serán problema.

    Como se darán cuenta no es un fic muy normal, los personajes juegan papeles extraños, es un fic trágico, triste, y espero que les resulte emocionante.

    Bueno... sin más por el momento los dejo, espero que les guste y posteen para poder continuarlo.

    Hasta pronto...
     
  2.  
    sayo_casuma

    sayo_casuma Guest

    Re: .~*Flecha Negra*~.

    Wow, me quede loca @.@, y me recordaste a Pocajontas XD, tu fanfic esta re-interesante, y si, emocionante, auqnue no lo suficiwente para mí, sabes que me gusta más cuando describen como le cortaron la cabeza XD. A mi parecer adaptaste muy bien al personaje de Naraku a la historia. Inuyasha esta muy viejo ¬¬. Kouga definitivamente esta pasando la puvertad, ¿Enamorarse de una niña de 7 años? O.o Esta loco, hay tipas de su edad que tienen mejor cuerpo que Kagome XD y más posivilidades de un romance...

    Me parece algo lanzado eso de: "Te Amo" a los 7 años pero Kagome siempre ha tenido muy buen corazón para ser verdad -_-.

    Emmm, Sesshomaru esta muy cálido estos días ¿no? Le están quitando a Sessho la personalidad de Bloque de Hielo ToT. Que triste, me voy a tener que quedar con Naraku ¬_¬. Pero en serio, ¿no estan un poquito largos los diálogos? Me parece mucho sermón para una visita de amenaza (me refiero a la aprte donde Sessho describe lo que es Sango, 4 líneas y Naraku no imterrumpe, demaciado sermónpara una guerra XD).

    Hey esta muy pavo esto de los Inviernos, las Lunas y... Que era lo otro? Aja, las Puestas de Sol, tienes que darme permiso para chorearme la idea loca XD, es una de las cosas que más me gusto, que fueras creando tu propio tiempo y escenario.

    Bueno te sigo fregando por msn, Hasta Siempre, protegeme ToT.
     
  3.  
    Hacky Sack

    Hacky Sack Usuario popular

    Piscis
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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    ¡hola!
    soy nueva en tu fanfic ^^!!!, y me ha gustado mucho! Huy, no puedo creer que sango sea asi de mala ToT, y por culpa de Naraku ¬¬, e inuyasha TToTT, que malito, es asesino, pero por obligaciones...espero que lo sigas pronto n.n, no nos dejen con la inttriga!!
    hasta pronto, saludos!
     
  4.  
    Issi

    Issi Usuario común

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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    ayyyyyyyy kiya por k lo dejaste ahí T.T jjejeje sta buenisimo tu fanfic ^-^
    emmm iba a posteear entes pero no pude u.u

    conti pronto... cuentas con mi apoyo

    shaosin^^
     
  5.  
    anjuu_maaka

    anjuu_maaka Guest

    Re: .~*Flecha Negra*~.

    waa
    genial la historia doki doki^^ espero q lo continues mucha suerte
     
  6.  
    sayo_casuma

    sayo_casuma Guest

    Re: .~*Flecha Negra*~.

    Emmm.. Por cierto... Entonces como se dice semanas haya? XD. Se quedaron mudos o que XD.
     
  7.  
    Ahome Dea

    Ahome Dea Usuario común

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    .~*Flecha Negra*~.
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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    Bueno pues ya que es la única conti que tengo a la mano y me la están exigiendo, aquí les traigo el segundo cap, espero les guste.

    Por cierto que como se habrán dado cuenta estoy jugando con la personalidad de cada personaje n . n y hay algunos cambiecillos por ahí XD...

    sayo_casuma, me crees si te digo que no he visto pocahontas??? XD Y sip, como ya dije algunas cosas de los personajes cambiarán... y en cuanto a los enamoramientos XD te parecerán más raros ahora, en fin... y si los dialogos del pasado te parecieron largos... checa estos jajaja ya verás XD, y nop... no medían el tiempo por las semanas XD... aunque supongo que serían siete puestas de sol...

    x..Dark-Sky..x, gracias por leer mi fic y sip, Inuyasha y Sango tienen papeles un tanto crueles n . n pero pues espero que te guste, ha, en este cap sabrás por qué es un asesino Inuyasha.

    PrincesHoshi, me alegra que te gustara y aquí tienes la conti XD no me tardé mucho o sí??? y no te preocupes, lo importante es que al fin posteaste n . n gracias.

    anjuu_maaka, me alegra que te guste y sip... lo voy a continuar...

    Bueno, aquí va la conti...



    ************************************


    La madre de Kagome quien había sido capturada gritó horrorizada al ver que una flecha de Flecha Negra iba a atinar al corazón de su hija.


    SONOMI: ¡¡¡Kagomeeeeeee!!!, ¡¡¡cuidado!!!


    La niña que no era tonta se hizo a un lado, sin embargo, la flecha rozó su brazo. Ésta mas enfurecida que antes siguió tirando flechas y derribando caballeros de Flecha Negra. Koga al ver que la niña de sus ojos había sido herida lanzó una flecha con toda su ira hacia Flecha Negra, quien se movió junto a su corcel para esquivarla, sin embargo, la flecha se incrustó en el corazón de su caballo.


    Flecha Negra ordenó retirada, y se bajó a arrancar la flecha del cuerpo de su caballo, se quitó la mascara y Koga vio como lloraba mientras todos se iban y él en especial lloraba inconsolable por su caballo, sintió regocijo al ver la aflicción de Flecha Negra por salvar a su caballo y sonrió de forma maquiavélica, a Kagome eso no le pareció, no había visto la cara de Flecha Negra, pero había oído sus gritos de aflicción y en ese momento le pareció que no era tan malo después de todo, aparte, el caballo no tenía la culpa de nada, él sólo obedecía y había muerto en una batalla en la cual él no sabía si pertenecía a los buenos o a los malos.


    La luna iluminaba el camino y Flecha Negra se desvió del camino del resto de sus soldados, veía que su caballo ya no resistía la caminata y lo llevó cerca del río.


    Sacó un poco de agua del pozo.


    FLECHA NEGRA: Toma amigo, bebe, vamos, bebe un poco de agua, te sentirás mejor, por favor, no te dejes vencer, siempre has sido el mejor de los corceles, siempre has logrado vencer las peores batallas, no te rindas ahora, vamos amigo, bebe.


    El animal lo veía, cual mirada de un humano cuando siente dolor al dejar a una persona a la que aprecia mucho. Con un gran esfuerzo el animal complació a su amo, y bebió un poco de agua. Flecha Negra se levantó y entró a los parajes a buscar plantas curativas. Al encontrarlas, regresó y las machacó un poco, con agua, puso unas en la herida del animal y otro poco pidió que comiera.


    FLECHA NEGRA: Mira amigo, come esto, te ayudará a sentirte mejor; nunca antes una flecha te ha hecho tanto daño, pero entiendo que esta flecha que ha atinado a tu corazón estaba llena de odio hacia mí, y por esta razón esta acabando con la vida de mi mejor y único amigo.


    Flecha Negra se abrazó al cuello del animal y lloró, lloró y empezó a platicarle.


    FLECHA NEGRA: ¿Recuerdas el día que llegaste?, la yegua de mi padre tuvo un hermoso potrillo negro. Yo era un chiquillo de nueve inviernos, rogué a mi padre que no le diera ese potro al cacique, le rogué que me lo obsequiara. Y mi padre así lo hizo. Yo comenzaba a entrenar para que me aceptaran con los guerreros, ¿recuerdas como jugábamos?.


    Como si el animal entendiera a sus palabras y quisiera hablarle, lo miraba con una mirada de nostalgia, pero seguramente entendía y seguramente quiso hablarle, decirle que también él recordaba esas tardes en que los dos se iban a correr por toda la orilla del rió.


    FLECHA NEGRA: Cuando pasó tu primer invierno, ya empecé a montarte, empezaron nuestras aventuras recorriendo lugares insospechados. En ese mismo tiempo, fui aceptado en el ejercito de guerreros de Naraku, cuando mi padre murió en una de las batallas, tú estuviste conmigo, luego... nuestra primera misión, siendo tan jóvenes, fue ir a la aldea de los Mikins muy pero muy hacia el norte, ¿recuerdas?, estuvimos por esas tierras mucho tiempo, pasaron dos inviernos, recuerdas que de por sí esas tierras eran frías, y en los inviernos “mucho más”, ambos dormíamos a la intemperie, brindándonos calor el uno al otro, tu suave pelaje me calentaba, era acogedor. ¿Recuerdas por que me bauticé como Flecha Negra?


    El animal lo miró, y con un resoplido le contesto, Flecha Negra entendió que el animal le decía que sí recordaba la tarde en que fueron a cazar a ese enorme oso negro, el cual le había ayudado a vencer.



    Con la piel, se había confeccionado, lo que seria su uniforme durante las batallas.


    FLECHA NEGRA: Sí lo recuerdas, lo sé, así nos veíamos los dos iguales, el color negro nos ocultaba en la noche, sólo faltaba algo, algo no combinaba con esta singular pareja de batalla, tú, mi corcel eras negro, yo vestía de negro, pero... mi arco y mis flechas, eran normales. Así que juntos fuimos a buscar en el bosque de los Mikins, el árbol negro, el Caimito. Y entramos a la cueva Zdimantina a buscar la piedra negra, esa piedra tan fuerte que todos llamaban ópalo. Luego ¿recuerdas cuando fuimos a ver a esa mujer que tenia contacto con los dioses y otros espíritus?. Tú saliste corriendo, y ella hechizó el pequeño retoño de árbol que traía para que creciera rápido, y las piedras para que la flecha sólo atacara a nuestros enemigos y nunca por accidente matara a alguien de mi ejercito. ¿Recuerdas nuestro regreso? pasamos por una Serpiente de agua parecida a esta, yo caí, las aguas estaban heladas, la Serpiente estaba tan enfurecida que me atravesaba miles de flechas invisibles por todo el cuerpo, más tú, mi amigo, mi único amigo, el mejor de mis amigos, rápido como una flecha te lanzaste a salvarme. Juntos los dos siempre hemos sido invencibles, rápidos como una flecha, juntos hemos sido Flecha Negra. Nunca te has dejado vencer. Nunca has sido débil. Sin ti... dejaría de ser lo que he sido, Flecha Negra ya no será Flecha Negra, tú eres parte de mí. Come esto por favor, cómelo, sólo así podrás salvarte.


    El animal, entendiendo cada una de las palabras de Flecha Negra, comió la hierba, Flecha Negra lo miró con gusto, y el animal para demostrarle que era su amigo, el digno corcel de Flecha Negra, se puso de pie, dio un relinchido al tiempo que reparaba y sus patas se movían en el aire con gran altivez, con esa pose le demostró a Flecha Negra que no era débil, pero sin embargo, el tiempo ya no pudo ayudarlo, la herida lo había hecho perder mucha sangre, y el veneno de la flecha había llegado a su corazón. Con una mirada el animal le agradeció a Flecha Negra el haberlo cuidado tanto tiempo, el haberlo querido y no haberlo tratado como un simple animal, con una lágrima, que nadie mas habría podido ver mas que Flecha Negra, el digno caballo pidió perdón por no poder seguir adelante, y de nuevo, reparando y relinchando con altivez volvió a gritar, en su idioma: SOY EL CORCEL DE FLECHA NEGRA, y cayó al suelo, Flecha Negra lo vio caer, lentamente, como todas las cosas malas pasan siempre, de la manera más lenta... el alma de Flecha Negra se sintió vacía , perdió al único amigo que había tenido desde que era un niño, por once largos años ese caballo había sido su amigo. Y ahora, el veneno y el odio que una flecha llevaba lo separaban eternamente de él.


    La noche con su manto oscuro cubría el alma de Flecha Negra, y las luces de las estrellas guiaban el alma de su corcel hacia el lugar donde descansaría, a la espera de su amigo, hasta que el tiempo los volviera a unir. Esa noche, Flecha Negra no paró de llorar, ni de recordar a su amigo. Casi al amanecer, pidió perdón a la Serpiente por haber tratado de lastimar a sus súbditos, pero al mismo tiempo le dijo que ella por ser Diosa sabía el porque de sus actos. Le pidió acogiera en su seno al cuerpo de su caballo. Cavó un agujero profundo, el dolor y la ira que sentía lo ayudaron a cavar, y luego, con las pocas fuerzas que le quedaban a su cuerpo, empujó el cadáver de su caballo y volvió a tapar el agujero. Le juró nunca olvidarlo, ni sustituirlo.


    Mientras, en la aldea de los Chocas, todos festejaban la valentía de ese par de jovencitos que habían impedido que los guerreros tomaran la aldea. Sesshoumaru felicitaba a los chiquillos, a Koga lo hizo el jefe del ejercito, mientras que a Kagome le autorizó entrenar a las demás chicas de la aldea para que también formaran un ejercito.


    El día para los Chocas pasó muy rápido. Pero para Flecha Negra fue el día mas largo de sus veinte años de vida, nunca se había sentido tan solo, estaba acostumbrado a no estar con su padre, por que él casi todo el tiempo estaba fuera en las batallas, y también a no estar con su madre, ya que lo habían separado de ella hacia diez inviernos pero nunca se había separado ni un solo día de su caballo, nunca había estado tan vació, llegó a su aldea hasta el anochecer.


    NARAKU:¿Por que has venido tan tarde? Perdiste la batalla teniendo todo para ganarla, y “todavía” te tomas un premio que no mereces. Sabes lo que le pasara a tu...


    Flecha Negra lo interrumpió con un grito y de ahí su voz dio su explicación en un tono fuerte y en aumento.


    FLECHA NEGRA: ¡¡¡He venido tarde, por que se me dio la gana!!!, no perdí una batalla, perdí un amigo, no tenia nada para ganarla, mas bien no había nadie con quien batallar, no me tome un premio que no mereciera, tome un descanso que no sólo yo merezco, sino todos esos guerreros que están muertos de hambre por que el señor todo poderoso Naraku no les ha permitido comer por haber perdido, y sé... “perfectamente” que usted matará a mi madre si no cumplo con mi deber. No entiendo como hay alguien que tenga tan mal corazón para no entender que las personas también viven una vida y necesitan lo que hacen, ¿cree usted que nos sentimos bien siendo asesinos? y que en vez de agradecer que usted no se mancha las manos asesinando a la gente para que usted cumpla sus caprichos, los deja sin comer, ¡agradezca que usted no tiene cargos de conciencia como los que tenemos nosotros por las personas que hemos matado!. ¿Cómo es posible que me amenace con matar a mi madre, aun sabiendo que ella fue lo que mas quiso su hermano?, ¿como puede decir eso, sabiendo que su hermano dio la vida por ella? y usted en vez de apreciar eso quiere que su vida se haya dado en vano, su hermano la protegió de los Endies sin saber que luego seria usted quien amenazara su vida. Y además acabara con su libertad encerrándola en las lejanías, ¿como puede usted encerrar a una mujer en una cueva de la región montañosa? ¿Cómo?


    Una vez terminando de decir eso se fue hacia su tepee, y se encerró, todas las personas que habían oído a Flecha Negra se le quedaron viendo a Naraku con desprecio, ninguno sabía que la esposa de su hermano seguía viva, y menos que permanecía encerrada y que el joven estaba amenazado de esa forma, el cacique se quedó mudo y sólo atinó a decir...


    NARAKU: Sango, ordena a las cocineras que den de comer a los guerreros de Flecha Negra y dile a Rinkotsu que valla a la región de Gaminde a conseguir un nuevo caballo para Flecha Negra.


    SANGO: Sí padre.


    Rinkotsu obedeció al cacique, pero fue en vano, Flecha Negra no aceptó al caballo que Rinkotsu le consiguió, desde entonces siempre en las batallas estaba resguardado tras una roca o entre las ramas de un árbol, pero nunca volvió a usar un caballo, durante las expediciones iba a pie. Las puestas de sol pasaban, las lunas llenas, y los inviernos, así se fue pasando el tiempo, poco a poco, hasta que pasaron diez inviernos.


    Kagome se convirtió en una muchacha muy linda, Koga en un hombre muy apuesto, Sango también se volvió extremadamente bella, y Flecha Negra adquirió el halo seductor de hombre maduro. Sonomi, la madre de Kagome, quien sólo era quince inviernos mayor que ella, estaba en el punto exacto en que la mujer es madura y alcanza su máxima belleza, con treinta y dos inviernos, era muy bella, y Sesshoumaru se sentía orgulloso de que su esposa y su hija fueran las mujeres mas hermosas de la aldea.


    Según las costumbres de los Chocas, las muchachas se podían casar al cumplir quince inviernos y permanecían así sólo hasta los diecisiete, de pasarse de la edad establecida, tenían que quedarse solteras para educar a las jovencitas con las leyes de los dioses. Sin embargo, la única que tenia sólo un año de plazo para el matrimonio, era la hija del cacique, el plazo era de los diecisiete a los dieciocho inviernos, de pasarse, tendría la misma suerte.


    Kagome ya había cumplido su diecisieteavo invierno, por lo tanto, debía casarse antes de que pasara su dieciochoavo invierno y este... ya se acercaba, en cuatro lunas llenas más. La pareja de la hija del cacique, decía la leyenda, era escogida por la Serpiente de agua, pero ya que esto aun no sucedía el cacique decidió...


    SESSHOUMARU: Sonomi ya es tiempo, reúne a todos los aldeanos y manda ha hablarle a Koga y a Kagome. En vista de que no ocurre lo que esperamos, he decidido que Kagome se case con Koga.


    SONOMI:Muy acertada decisión ese muchacho la ama desde que Kagome era una niña, y Kagome lo quiere mucho, estoy segura de que le alegrará enterarse de tu decisión.


    La esposa obedeció y reunió a todas las personas de la aldea, Koga había tenido que dejar una batalla, y Kagome dejó su entrenamiento con sus, ahora, guerreras. El cacique habló...


    SESSHOUMARU: Queridos aldeanos, como ustedes saben, mi hija ya ha cumplido diecisiete inviernos, y nuestras costumbres marcan que ya debe contraer matrimonio.


    SI SI SI, decían todos mientras a Kagome el corazón quería salírsele del pecho, ella aun no se sentía lista para casarse, no había sentido eso que todos llamaban amor, y tenia miedo de que la Serpiente se equivocara al elegir a su pareja, pero se tranquilizó con lo que dijo después su padre, aunque fuera por un momento, ya que después su preocupación se convertiría en enojo.


    SESSHOUMARU: En vista de que la serpiente no ha elegido a ninguna persona para ser el eterno compañero de mi hija, y ya sólo quedan cuatro lunas llenas para el dieciochoavo invierno de mi hija...


    Kagome ya estaba resignada a ser quien educara a las niñas, pero...


    SESSHOUMARU: Y viendo que normalmente los preparativos para las bodas se tardan tres lunas llenas, hemos decidido empezar los preparativos del próximo matrimonio, que será el de mi hija Kagome, con Koga, el mejor guerrero de nuestros ejércitos.


    ¡¡¡BRAVOOOO!!! Dijeron todos, mientras Koga quería dar brincos de alegría y Kagome disimulaba un poco su inconformidad.


    SONOMI: Koga, te doy la mano de mi hija, sabiendo que tú la protegerás y amarás siempre. Jura que sobre todo, siempre cuidaras de mi hija.


    KOGA: Despreocúpese señora, señor Sesshoumaru, mi señora Sonomi, juro dar mi vida antes de permitir que algo le pase a Kagome, ya que de ser así, créanme, “mi vida no tendría sentido”.


    SESSHOUMARU: Bien para sellar el compromiso, la Serpiente estableció la ofrenda, así que Kagome ofrendará a Koga, “su primer beso”


    Kagome miró a su padre con ojos de reclamo pero este no hizo caso y le dijo...


    SESSHOUMARU: Vamos hija, estamos esperando.


    Koga se acercó a Kagome para tomar la ofrenda, ella se quedó quieta, poco a poco, Koga se acercaba a su rostro, ella se ponía mas y mas nerviosa, cuando sintió los labios de Koga sobre los suyos, el corazón se le detuvo por un instante y luego las lagrimas asomaron a sus ojos, ella sentía repulsión nunca había visto a Koga de otra forma que no fuera de amigo es más, lo quería casi como un hermano, el que nunca tuvo, y sintió odiarlo por tomar la ofrenda que “su padre”, no ella, le ofrecía. Koga disfrutaba de su ofrenda y ella inevitablemente debía corresponder, ya que de eso se trataba el ofrendar un beso al guerrero.


    La gente aplaudía mientras las ilusiones que Kagome tenía iban desmoronándose. Una vez concluido el acto, Koga se fue feliz con sus guerreros a entrenar para prepararse a la batalla del día siguiente y Kagome corrió al tepee con su madre, y le contó como se sentía.


    KAGOME:Nunca me sentí mas humillada, ¿cómo es posible que ustedes decidieran eso a mis espaldas?


    SONOMI: Entiende hija, es por tu bien, eso es lo mejor, Koga te ama...


    KAGOME: Pero yo no, y eso, debes de saberlo bien, eres mi madre, pensé que me entendías.


    SONOMI: Pero hija, tu me dijiste que lo querías... pensé que te agradaría la idea de compartir tu vida con el.


    KAGOME: Te dije que lo quería, sí, pero como mi amigo, como mi hermano.


    SONOMI: Hija yo...


    KAGOME: Nada, me has hecho perder a mi mejor amigo, ahora siento desprecio por él, ya no lo quiero, y la idea de pensar que me tendré que casar con él me aterra.


    Sesshoumaru iba entrando al tepee y escuchó lo que su hija decía.


    SESSHOUMARU: ¿Cómo es eso de que no quieres casarte con Koga?


    KAGOME: No padre, te equivocas, no es que no quiera casarme con Koga, es que no voy a casarme con él.


    SESSHOUMARU: No vas a desobedecerme, te casaras con él y punto.


    KAGOME: ¡¡¡¡Por que no me entiendes!!! Es mi amigo y no me casare con él.


    Al escuchar eso, Sesshoumaru gritó.


    SESSHOUMARU:¡¡Vas a casarte con Koga, no vas ha hacer tu voluntad, de ninguna manera permitiré que hagas lo que mi hermana, tú no harás de tu vida un desastre como ella, tú no!!


    Kagome se quedó azorada, ella desconocía que su padre tuviera una hermana, y Sonomi entendió que debía dejarlos solos.


    SONOMI: Ya es tiempo de que Kagome conozca la historia, habla con ella por favor, estoy segura que después de escuchar esto, no se negará a su matrimonio con Koga. Me retiro.


    KAGOME: Padre, ¿por que nunca me dijo que tenia una hermana?


    SESSHOUMARU: Por que no la tengo.


    KAGOME: No entiendo.


    RORIK: Mi hermana, desapareció hace mucho tiempo, se llamaba Izayoi, teníamos la misma edad, nuestra madre fue bendecida por la Serpiente dándole dos hijos al mismo tiempo, serán unos... treinta y tres inviernos de que ella desapareció, ella iba a casarse con el padre de Bankotsu, abuelo de Koga pero...


    SESSHOUKAI: Izayoi, te tengo una noticia.


    IZAYOI: ¿Cuál es esa noticia padre?


    SESSHOUKAI: Vas a casarte con Suikotsu.


    IZAYOI: Esto debe ser una equivocación, no estoy lista para eso.


    SESSHOUMARU: Izayoi pensaba que nunca toleraría a Suikotsu como su esposo, pese a que habían sido amigos por años, ella no quería aceptar la decisión de nuestro padre. Tiempo después ella me confesó algo.


    IZAYOI: Hermano, mi padre ha decidido que me case con Suikotsu.


    SESSHOUMARU: Si Izayoi, lo sé, y será mejor que no intentes desobedecerle por que hermanita, te irá muy mal.


    IZAYOI: Sesshoumaru, ¿verdad que tu me quieres?


    SESSHOUMARU: Claro que te quiero Izayoi, sabes que puedes contar conmigo siempre que lo necesites, ¿lo sabes verdad?


    IZAYOI: Claro que lo sé, es por eso que vine a pedirte ayuda.


    SESSHOUMARU: No entiendo.


    ALEYDA: Sabes que si mi padre quiere casarme con Suikotsu, es por que la Serpiente, según él, no ha elegido a mi pareja...


    SESSHOUMARU: Si lo sé, pero a que te refieres con que según él.


    IZAYOI: El día que mi padre dijo que me casara con Suikotsu, fui a pedirle a la Serpiente que pasara algo para que no me casara con él, en eso resbalé, y la Serpiente me acogió en su caudal, me deje llevar, me sentí tan bien entre sus brazos… en eso un joven apuesto de mi edad saltó a rescatarme, la Serpiente no se lo tragó y los dos salimos a la orilla,¿te das cuenta hermano?


    SESSHOUMARU: ¿Pero estas segura de lo que me dices?


    IZAYOI: Sí, sí, ¿verdad que entonces no me debo casar con Suikotsu?


    SESSHOUMARU: Claro que no, de hacerlo desobedecerías a la Serpiente. Y eso nos costaría una inundación.


    IZAYOI: Me he enamorado, Sesshoumaru, me enamoré.


    SESSHOUMARU: ¿Y quien es? Dime hermana, quiero saber de quien se trata...


    IZAYOI: Am... no pertenece a esta tribu.


    SESSHOUMARU: ¿Entonces a que tribu pertenece?


    IZAYOI: No lo sé, sólo sé que se llama…Taisho…Inu… Taisho…


    La narración de Sesshoumaru fue interrumpida por Kagome, quien al ver que su padre lloraba dijo...


    KAGOME: Padre, si le duele hablar de esto, olvidémoslo, yo obede...


    El dedo de su padre sobre sus labios la interrumpió...


    SESSHOUMARU: No hija, si haces lo que quiero que hagas, quiero que entiendas el por que, no simplemente por una parte, debes conocer todo, o al menos, todo lo que yo sé...


    IZAYOI: Por favor hermano, ayúdame, hablemos con papá, estoy segura de que si tú le dices, él lo aceptará.


    SESSHOUMARU: Si con eso te hago feliz, lo haré hermana.


    SESSHOUMARU: Ambos fuimos a buscar a nuestro padre y...


    IZAYOI: ¿Papá?


    SESSHOUKAI: ¿Ya se te paso el berrinche?


    SESSHOUMARU: No es eso padre, lo que pasa es que yo tengo que decirte algo.


    SESSHOUKAI: A hijo, vamos, pasa, dime ¿de que se trata?


    SESSHOUMARU: Sé que si casas a Izayoi, es por que la serpiente no ha elegido a nadie ¿verdad?


    SESSHOUKAI: Así es ¿qué con eso?


    SESSHOUMARU: Que al parecer, la serpiente ya eligió a alguien para Izayoi


    SESSHOUMARU: Tal vez todo habría salido bien si Izayoi no se precipita ha hablar como lo hizo, nuestro padre era muy temperamental y pues...


    IZAYOI: Si padre, no preguntes quién es, por que no pertenece a la tribu, y no preguntes de que tribu es por que no lo sé, sólo sé que se llama InuTaisho, que es de mi edad, que lo amo, y que el también me ama.


    SESSHOUKAI: “¡¡¿Qué?!!” ¿Acaso has perdido el juicio? niña insolente, jamás permitiré que te cases con alguien que no pertenezca a la tribu, menos si no sabes a cual pertenece,“imagínate si fuera de los cunas” ahora es un chiquillo, ni en tus sueños mas extraños te casaras con un escuincle sin oficio. Así la aldea se hundiera por desobedecer a la Serpiente, jamás lo permitiré.


    SESSHOUMARU: La mirada de Izayoi se nubló por las lágrimas y salió corriendo. Traté de hablar con mi padre, pero no quiso escucharme, entonces fui con mi hermana y...


    SESSHOUMARU: Vamos hermanita, ya no llores, si lo amas, ve a buscarlo, y dile que se vallan juntos, huyan de aquí. Mi padre no debe impedir que seas feliz.

    IZAYOI: Mil gracias Sesshoumaru, jamás te arrepentirás de ayudarme. Te prometo que luego que este bien con él, en un lugar lejano y seguros los dos, te mandaré un mensaje con alguien para que sepas que estoy bien.


    KAGOME: ¿Y qué paso?


    SESSHOUMARU: Nada, ayudé a mi hermana a salir de la aldea sin ser vista, esa noche ella escapó, nos despedimos con un abrazo, y luego, se fue, según ella él la esperaría en el pozo cercano a la Serpiente, y se irían y luego me mandaría a avisar que estaba bien. Pero...


    KAGOME: Pero...


    SESSHOUMARU: Mi padre fue a buscarla y...


    KAGOME: ¿La encontró? ¿impidió que huyera?


    SESSHOUMARU: Que gusto me hubiera dado que fuera así, pero no, mi padre jamás me perdonó que ayudara a Izayoi a huir, esa tarde el me odió con todas sus fuerzas, y si me dejó siendo el cacique, fue por que no tenia más hijos, pero esa tarde...


    KAGOME: ¿Qué fue lo que paso? Padre dígamelo ya.


    SESSHOUMARU: Esa tarde cerca de los parajes, encontramos las ropas de Izayoi, bañadas en sangre, sangre por todo el camino desde el pozo hasta los parajes, la sangre estaba casi congelada.


    KAGOME: ¿Pero que fue lo que ocurrió?


    SESSHOUMARU: Nadie lo sabe, mi padre lo que dijo fue...


    SESSHOUKAI: Te maldigo, acabaste con mi tesoro, por tu culpa tu hermana fue asesinada, ese infeliz la mató, después de conseguir de ella lo que quería la mató. Es tu culpa, está muerta. Ella era idéntica a tu madre, era lo único que me la recordaba y tú... tú has acabado con ese recuerdo.


    KAGOME: Padre...


    SESSHOUMARU: Es por eso que no quiero que a ti te pase algo así, pese a ser el cacique no confío en la Serpiente, no quiero esperar a que te muestre a alguien que acabe con tu vida como lo hizo con Izayoi. En vano espere su mensaje diciendo “hermano estoy bien” por que lo mas seguro es que lo que dijo mi padre fuera así. Kagome, jamás me perdonaría que algo malo te pasara a ti por mi culpa como a mi querida hermana Izayoi y es que te pareces tanto a ella...


    Dijo Sesshoumaru y dejó fluir su tristeza en un prominente llanto al que Kagome calmó diciendo...


    KAGOME: Ya no me niego a casarme con Koga, así lo haré padre…




    ************************************

    Bien, espero les haya gustado... sayonara!!!!
     
  8.  
    sayo_casuma

    sayo_casuma Guest

    Re: .~*Flecha Negra*~.

    Solo puedo decir que te odio, y que tenías razón, diágolos demaciado largos.

    COMO SE TE OCURRE CASARLA CON KOUGA???????!!!!!!!!!!!
    NO PODIAS CSARLA CON NARAKU????????????!!!!!!!!!!
    NO!!!!!!!!!!!!
    CON KOUGA!!!!!!!!!!!!!!!!
    CON EL MORENAZO DE OJOS AZULES!!!!!!!!!!!
    NO LA PODIAS CASAR CON UN BICHO HORRIBLE COMO NARAKU PARA QUE ASI EN VERDAD LO PUDIERA ODIAR!!!!!

    Ahora la serpiene se va a llevar al único morenazo de ojos azules que hay en la serie ToT maldita serpiente ToT
     
  9.  
    Hacky Sack

    Hacky Sack Usuario popular

    Piscis
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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    hola!
    oh!!, pobre inuyasha ToT, se le murio su mejor amigo TToTT, casi me dejas llorando...Me pregunto quien es la madre de inuayasha..talvez sea..nose u.uU Espero que Kagome se case con alguien que ame y que no sea por obligacion, y bueno, espero que haigas pasado un lindo dia n.n
    hasta pronto, sayonara!

    atte:
    x..Dark-Sky..x
     
  10.  
    Hate

    Hate Entusiasta

    Acuario
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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    OoO.... Lo ultimito ño lo lei jiji....
    Que triste historia amiga.. ó.ò.... A Mary le encantara saber que Koga se casara con Kagome... Pero... Si le digo sera de chivita (tu sabes xq - .-, en serio me afecto... ToT) Amiga! Siguele.... Que yo te apoyo... En todo... En todo... Lo sabes ^^, puedes confiar en que siempre tendras en aluien con que poder mojar un teclado ^^ xD....

    Cuidate mucho! Buenas! Te kiero! Siguele ^^
     
  11.  
    Ahome Dea

    Ahome Dea Usuario común

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    Título:
    .~*Flecha Negra*~.
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    9
     
    Palabras:
    3872
    Re: .~*Flecha Negra*~.

    Hola a todos... qué creen que me pasó? ese maldito virus cara de papalo quelite se anda comiendo mis documentos, no podré poner conti en *Aun recuerdo su sonrisa* hasta que encuentre el disco donde está guardado porque el que tenía en la pc murió.

    Pero bueno, aquí les traigo la conti de este.

    anjuu_maaka, me alegra que te guste, y ya va la conti.

    sayo_casuma, algo me dice que Sessyta está celosa XD, no te preocupes, ese morenazo de ojos azules no se queda con kagome u . u ve lo que pasa...

    x..Dark-Sky..x, holitas n . n, sí, Inuyasha se quedó sin su único compalero, pero no estará solo por mucho tiempo n . n espero que te guste esta conti.

    SanMirIlove2, me alegro de que te guste y ups... jeje ya no tendrás que decirle nada porque ve lo que pasa amiguita n . n espero que te guste y claro que sí hermanita del alma... tú y yo somos casi una n . n

    Bueno, va la conti...

    *************************************

    A la siguiente puesta de sol, un mensajero llegó diciendo, que Flecha Negra había vuelto a la aldea de los Cunas, y que seguramente el cacique Naraku volvería a tratar de adueñarse de los parajes Chocoes. Todos se preocuparon, y con mucha razón, puesto que esa misma noche, otro mensajero, esta vez de Naraku, les dijo que a la siguiente noche, Flecha Negra y su ejército, irían a tomar los parajes, y si se negaban a cederlos, matarían a su princesa.

    Kagome desconocía lo que el mensajero había dicho, así que a la mañana siguiente, salió como de costumbre por el agua, al pozo.

    Estaba llenando tranquilamente los cántaros cuando una flecha rompió uno.

    KAGOME: ¿? ¿Quién anda ahí? Salga ahora mismo a responder por lo que ha hecho, ¡ahora!

    Al momento un hombre de cabello plateado y ámbares ojos saltó de uno de los arbustos.

    KAGOME: ¿Quién es usted?¿cómo se llama?¿qué hace aquí?¿por qué hizo eso?

    ----------------: Tranquilícese, mi nombre es InuYasha, y sólo quería pedirle que me regalara un poco de agua. No era mi intención asustarla ni tampoco romper su cántaro. Fue un accidente.

    KAGOME: ¿Y quien dijo que me asusté? Lo que pasó fue que me molestó que rompiera mi cántaro, ahora ya no podré llevar a mi aldea el agua que me correspondía.

    INUYASHA: Le ruego me disculpe.

    KAGOME: Ya no importa, pero dígame... ¿de que tribu es?

    INUYASHA: Ando sin tribu, soy un forastero, viajo por distintas regiones en busca de aventuras, pero no se preocupe, soy gente de paz.

    Kagome sonrió y recordó aquella aventura suya en la que había llegado hasta la aldea de los Cunas, y viéndose ahora reflejada en el forastero, sintió que le cayó bien. Le dio agua a beber y luego decidió platicar más con él.

    KAGOME: ¿Y ha encontrado las aventuras que busca?

    INUYASHA: Sí, he encontrado muchas.

    KAGOME: ¿Podría contarme?

    INUYASHA: Claro, mmm te contaré primero, de la vez en que fui a un bosque a acabar con un oso que estaba atacando a los animales de la gente de una aldea llamada Mikins...

    KAGOME: ¿Mikins? Me parece haber oído de ella, ¿esta hacia el norte?

    INUYASHA: Sí así es. Pero muy, muy hacia el norte, una persona normal jamás habría llegado hasta ahí.

    Kagome se sentía feliz, por fin alguien le hablaría de aquel lugar tan lejano que tenia curiosidad por conocer aunque fuera en relatos, pero nunca nadie le había platicado nada por que nadie que conociera había llegado hasta ese lugar. Se sentó en el suelo abrazando sus rodillas, en una posición que a Inuyasha le causó gracia, la veía muy curiosa, y a él le agradaba hablar de sus aventuras así que empezó...

    INUYASHA: ...Y justo cuando creí que estaba perdido mi corcel negro llego y le dio un par de patadas en la cabeza al oso, con eso lo atolondró y lo distrajo y fue cuando yo aproveché para flecharle el corazón a ese oso y así pude vencerlo.

    Kagome lo miraba con ojos picarones e Inuyasha se sintió un poco incomodo, entonces se le ocurrió preguntarle algo para distraerla.

    INUYASHA: Oye ¿y no que debías llevar el agua a tu aldea?

    KAGOME: ¡¡Hiiii!!, lo había olvidado, por la Gran Serpiente, ya es muy tarde, muchas gracias por contarme esa historia, ¿te puedo ver mañana Inu?

    Inuyasha se extrañó de que la chica ya no lo tratara de usted y de que acortara su nombre y por supuesto de que también lo citara de nuevo.

    KAGOME: Am, perdóneme, lo que pasa es que me sentí tan a gusto con usted, que no sé si le parezca que lo considere mi amigo, y no sé si le moleste venir mañana de nuevo, me encantaría que me cuente mas historias. Y supongo que usted tiene miles de historias más.

    INUYASHA: Nunca he tenido amigas... hace mucho tiempo tuve un amigo, que yace ahí – dijo señalándole una zona que tenia pasto encima y una roca algo grande – pero por supuesto que me gustaría ser su amigo señorita, mañana vuelvo cuando el sol este por ocultarse, y entonces le contare mas historias.

    KAGOME: Muchas gracias, entonces te espero mañana. Bueno me voy.

    INUYASHA: Antes de irte dime... ¿de que tribu eres?

    KAGOME: De los Chocas.

    INUYASHA: Ha... Con que de los chocas…

    Sin pensar y por instinto al verla recoger los cantaros dijo...

    INUYASHA: Te ayudo a llevarlos a tu aldea.

    KAGOME: Sí…

    Igual ella respondió sin pensar...

    KAGOME: Ho no, mi padre se molestará si llevo a un extraño a la aldea...

    INUYASHA: Pero qué tonto, si su gente me ve, me van a descubrir...

    NO PENSÁNDOLO BIEN MEJOR NO dijeron ambos al mismo tiempo y sonrieron diciendo nuevamente, CREO QUE CONOZCO LA RAZÓN...

    Al llegar Kagome a su aldea, todos la veían con cierta preocupación, y algunos se le acercaron para decirle que se cuidara, entre otras cosas, al llegar a su tepee...

    SONOMI: Niña... ¿en donde estabas?

    KOGA: Mi amor no debes de salir sola.

    SESSHOUMARU: No volverás a salir de la fortaleza tú sola. Es muy peligroso

    KAGOME: “Basta”, ¿pero que les pasa a todos?

    SESSHOUMARU: Koga, Sonomi, salgan por favor, déjenme hablar con mi hija...

    KAGOME: Padre... ¿qué pasa?

    SESSHOUMARU: Hija... por favor, pase lo que pase, hagas lo que hagas, por favor prométeme que no dirás a nadie quien eres...

    KAGOME: No entiendo...

    SESSHOUMARU: Flecha Negra, ha regresado, y ha dicho que te matará si no cedemos los parajes Chocoes, por favor hija, no salgas sola, mañana habrá un combate y no quiero que nada te pase. Si ves a algún desconocido no le digas que eres mi hija, recuerda que tú no conoces el rostro de Flecha Negra, él podría engañarte, así que por favor... promételo...

    KAGOME: Cielos ese forastero... no... él no podría ser Flecha Negra... No te preocupes papá, no le diré a nadie quien soy, pero mañana, yo quiero ir al combate con mis guerreras.

    SESSHOUMARU: No hija, no irás.

    KAGOME: Pero padre, no es justo, ellas han estado entrenando por diez inviernos debes de concederles luchar en una batalla, además, los Cunas tienen como principal regla, no lastimar a una mujer, por lo tanto... no las atacaran... su diosa Alosiel se enfadaría.

    SESSHOUMARU: No cabe duda de que eres mi hija, eres muy lista, tanto como Izayoi... esta bien, tus guerreras y tú pelearan... pero te pido un favor... cúbrete el rostro para que no te reconozcan...

    KAGOME: Así lo haré padre...

    SESSHOUMARU: Bien... prepárate para mañana, ponte de acuerdo con tus guerreras...

    KAGOME: Gracias padre...

    SESSHOUMARU: Pero prométeme que si ves que se pone peligroso ordenaras la retirada. ¿Lo harás?

    KAGOME: Claro que sí. No expondría la vida de mis guerreras.

    Al día siguiente, Koga con su grupo de soldados y Kagome con sus diez guerreras, salieron al campo de batalla. Para no ser reconocida Kagome se cubrió la cara con una especie de antifaz de piel que ella confeccionó, con ayuda de unas varitas se recogió el cabello de tal forma que pareciera hombre (lo mismo hicieron las demás) y se cubrió la espalda con una capa hecha con la piel de un león, que Koga le había obsequiado.

    Flecha Negra llevaba dos grupos de hombres... todo salió como esperaban... cada uno de los grupos de Flecha Negra se fue en contra de un grupo de los Chocas, pero grande fue su sorpresa al descubrir que uno de los grupos eran mujeres... como Kagome había dicho, no las atacaron y se fueron sobre el otro grupo y fue en ese momento cuando las guerreras de Kagome empezaron a atacar. Derribaron a un grupo completo... luego una vez mas la flecha de Kagome hirió a Flecha Negra en el mismo lugar que lo hiciera diez inviernos atrás... este punto del guerrero estaba vulnerable y lo dañó un poco más, así que ordenó retirada... Kagome y Koga volvieron felices a la aldea, ellos habían vencido...

    Pero para Flecha Negra y sus guerreros las cosas no pintaban igual...

    NARAKU: ¡¡“¿Pero como que los vencieron?”!!, no puede ser que sean tan inútiles... buenos para nada, como fue que perdieron frente a unas estúpidas mujeres...

    FLECHA NEGRA: Basta ya Naraku, bien sabes que no podemos atacar a las mujeres, no nos atreveríamos, nuestra Diosa Alosiel se habría molestado, es nuestra principal regla, no lo olvide señor Naraku, “Bajo ninguna circunstancia una mujer será lastimada, de ser así la mujer que mas quieras morirá” es la regla de la Diosa.

    Viendo Naraku que todos lo veían con desaprobación dijo gritando...

    NARAKU: Por esta vez esta bien, pero para la siguiente batalla, no se descuiden, las mujeres se confiaran y volverán a pelear, así que no desistan, si no quieren herirlas por lo menos tiren a sus armas, para que tampoco los ataquen. ¿Entendido?

    GUERREROS: Sí señor.

    Naraku se retiró y pasó rozando a Flecha Negra, y en un susurro le dijo...

    NARAKU: No olvides que yo no sigo las reglas... a tu querida madre le puede ir mal si sigues retándome así frente a los guerreros...

    FLECHA NEGRA: No puede dañarla... la regla de la Diosa Alosiel dice que...

    NARAKU: Son las reglas de nuestra tribu... no olvides que tu madre no pertenece aquí, no olvides que tú tampoco... así que más te vale que te controles, o no volverás a ver con vida a tu madre. ¿Entiendes?

    FLECHA NEGRA: Sí, mi sseñorrr...

    NARAKU: ¡No lo olviden!, mañana no acepto otra derrota, así que prepárense...

    Flecha Negra se sentía impotente cuando Naraku le recordaba a su madre... deseaba con todas sus fuerzas encontrarla y huir con ella para no seguir siendo un asesino, sin embargo, no sabía en cual de las montañas y en cual de las cuevas estaba...

    Mientras... Kagome ya esperaba ansiosa a Inuyasha, deseaba escuchar otra de sus historias, saber más de las aventuras de este hombre tan atractivo para ella... y esperaba muy impaciente, cuando a lo lejos... vio venir a alguien, se alegró, pero luego... se dio cuenta de que no era Inuyasha, sino Koga...

    KAGOME: Koga... ¿Qué haces aquí?

    KOGA: Pedí al señor Sesshoumaru un premio por la batalla ganada hoy....

    KAGOME: ¿Ha si? ¿y que pediste?

    En ese momento Inuyasha iba llegando y se escondió detrás del pozo para no ser visto por Koga, claro que Inuyasha no lo reconoció a lo lejos, pero aun así, no podía dejar que lo vieran... trataba de escuchar pero no pudo...

    KOGA: Más bien, pedí un premio para ambos, ambos ganamos hoy...

    KAGOME: Ya dime qué fue lo que pediste...

    KOGA: Permiso para besarnos...

    KAGOME: ¿Qué? ¿Con que derecho?

    KOGA: Ha ¿te molesta?

    KAGOME: Mmm no, es sólo que... hay nada...

    KOGA: Entonces... ¿puedo?

    KAGOME: Sí ¿ya que? es tu premio ¿no? ¿por qué tengo que soportar esto?, me gustaría tener las agallas de Izayoi

    Koga la besó de nuevo e Inuyasha observó el espectáculo, y sin saber por qué sintió algo que no supo describir, sólo supo que le dolía... y se fue...

    KAGOME: Ya Koga, vete por favor...

    KOGA: Está bien, reza a la Serpiente, mañana nos vemos...

    Kagome se sentía ahora peor que la primera vez que él la había besado, ya no era enojo, ni repulsión ahora tenia un sentimiento de culpa, como si traicionara a alguien...

    Esperó... y esperó... y esperó... y para no hacer larga su espera tomó una varita y se puso a hacer figuras en la tierra, hasta que se hizo de noche. Cuando las estrellas cubrían el firmamento, decidió irse...

    KAGOME: Mi Diosa Serpiente... ¿Por qué no vino?... En verdad… Quería verlo…

    Dijo queriendo llorar, mientras Inuyasha la observaba desde un árbol, había decidido no irse, quería verla, pero... se sentía demasiado mal como para hablar con ella, vio como se alejó del lugar... y al bajarse del árbol e ir al lugar donde ella se encontraba. Vio que ella había dejado en la tierra grabada su imagen, un dibujo de su rostro en la tierra, al cual sólo le faltaba el detalle de tener piel... por que las facciones, las tenía todas...

    INUYASHA: Cómo logró hacer esto si sólo… me ha visto una vez… y yo… ¿qué hago en este lugar?

    Inuyasha sintió una opresión en el pecho, no entendía por que sentía ganas de estar con esa chiquilla...

    Al día siguiente...

    SESSHOUMARU: Hija, ¿tú y tus guerreras no irán a la batalla?

    KAGOME: Yo no iré hoy padre. No me siento bien... estoy segura de que ellas pueden sin mí...

    SESSHOUMARU: ¿Qué te pasa hija?

    KAGOME: No lo sé...

    El cacique se le acercó y le tocó la frente.

    SESSHOUMARU: Estás ardiendo... Por todos los dioses, ¿qué tienes?

    KAGOME: No lo sé, sólo quiero dormir...

    SESSHOUMARU: Está bien hija, le diré a tu madre que te cuide...

    La muchacha se fue a recostar y su madre fue en cuanto el cacique le dijo lo que pasaba, en realidad no tenía nada grave, sólo se había resfriado por estar hasta tarde a la orilla del río, pero ellos pensaban que era algún brujo que le hacía eso... o si no los demonios estaban llevándose su alma al infierno por eso su cuerpo se calentaba.

    Sonomi estuvo cuidando de Kagome toda la tarde...

    SONOMI: Mi niña, mi pobre niña.

    KAGOME: Inuyasha... mmm Koga... mmm Nooo... mmm Es mi amigo... mmm Nooo... Mamá... mmm

    SONOMI: Aquí estoy mi niña, aquí estoy. ¿Quién será Inuyasha?

    KAGOME: Dile que no, que no lo maten... mmm Inuyasha... mmm Noo... mmm Flecha Negra... mmm Va a matarlo... mmm no.

    Una sensación de tristeza invadía el ambiente, Sonomi entendió que lo que su hija decía era un mal augurio. Un mal presagio oprimió el corazón de su madre.

    Casi al llegar la noche... cuando el sol empezaba a ponerse.

    GUERRERAS: Mi señora, Mi señora...

    GUERREROS: Señor, mi señor...

    Al escuchar esos gritos, rápidamente la mente de Sesshoumaru lo llevó al momento en que le anunciaron la muerte de su mejor amigo Bankotsu. Tuvo un mal presentimiento...

    SESSHOUMARU: ¿Qué es lo que pasa?

    GUERRERAS: “El señor Koga”, ¡El señor Koga!, ¡¡¡hay no!!!, el señor ¡¡¡Koga!!!

    Las chicas se fueron a sus tepees llorando sin decir nada, pero los gritos despertaron a Kagome quien salió a ver que pasaba.

    Sesshoumaru se estremeció cuando vio que Miroku traía en su caballo un cuerpo y que el caballo de Koga entraba solo a la fortaleza.

    SESSHOUMARU: Miroku... ¿qué paso?

    MIROKU: Mi señor... nuestro señor Koga ha muerto.

    SESSHOUMARU: ¿Cómo dicen?

    GUERREROS: ¡¡¡¡¡¡¡¡Flecha Negra lo mató!!!!!!! ¡¡¡Él lo mató”!!!

    El alma de Kagome se sobrecogió, al escuchar eso, sintió que se partía en dos, ella no quería casarse con Koga, pero jamás habría deseado su muerte, lo quería, era su mejor amigo, casi su hermano lo quería mucho y el saber que había muerto... la marcó...

    KAGOME: ¡¡¡¡¡¡NOOOO!!!!!!

    Gritó al tiempo que caía desmayada. Todos corrieron a levantarla mientras Sesshoumaru pensaba...

    SESSHOUMARU: Ya una vez lo dije, juro por la Gran Serpiente que tu vida se ha de cegar por mi propia mano...

    ******************************

    Gomen nasai >.< así las cosas deben ser u . u espero que les haya gustado...
     
  12.  
    Hate

    Hate Entusiasta

    Acuario
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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    OoO... Koga... Koga.. Mu.. Murio...
    ToT... Pobresito.... Era lindo....
    Buen amigo.. hermanito ToT....
    Siguele hermanita que my yo te apoya!!!!!
     
  13.  
    Hacky Sack

    Hacky Sack Usuario popular

    Piscis
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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    hola!
    ujujujuu, no quiero ser mala pero...que bien que koga murrio!!! ahora kagome no se tendra que casar con alguien que no ama. Y ese maldito de Naraku que no deja en paz a InuYasha ò.ó, quiero partirlo en pedazos ù.ú*, y weno, espero que no tardes mucho en poner la famosa conti ^^,
    hasta pronto, sayonara

    atte: x..Dark-Sky..x
     
  14.  
    megu_89

    megu_89 Iniciado

    Aries
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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    hola me leido tu fic hace un rato
    y debo decir q me encanta la historia
    y espero qla continues pronto
    para ver q ocurre ahora q koga a muerto
    bueno xaooo
     
  15.  
    Ahome Dea

    Ahome Dea Usuario común

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    .~*Flecha Negra*~.
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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    Holas!!!! Algo me dice que acabaré este fic primero que el que dije que ya termina ¬¬ es que aun no encuentro ese disco ToT pero bueno... vine aquí con el siguiente cap.

    SanMirIlove2, lamento hacerte llorar hermanita, pero no te preocupes llorarás más todavía XD no es cierto, bueno, no sé, gracias por tu apoyo hermanita n . n siempre me lo das en todo.

    anjuu_maaka, gracias, aunque... ¿sesshoumaru malo? o.O???

    x..Dark-Sky..x, jeje lo comprendo, (creo que lo maté a propósito XD no es cierto) y sí, Naraku manipula a inuyasha de muchas formas... con la mamá, con la hija, con todo ¬¬ aquí está la conti, que sospecho te gustará.

    megu_89, bienvenida a mi fic n . n me alegra que te tomaras la molestia de postear y pues... ahora que koga murió pasaran muuuuchas cosas...

    Va la conti...

    *****************


    En la aldea de los Cunas, festejaban el triunfo...


    NARAKU: Muy bien, muy bien, ya era hora de que ganaran una...


    GUERREROS: Gracias señor.


    Naraku se acercó a Flecha Negra.


    NARAKU: Tienes sólo dos lunas llenas más para traerme el cadáver de la hija de Sesshoumaru, ya estoy cansado de esperar, si para ese día no me lo entregas, yo si te entregaré el cuerpo de tu madre.


    La amenaza de Naraku sobrecogió el alma de Flecha Negra... y sabía que debía de cumplir... por que si no...


    En el sueño de Kagome...


    KOGA: Kagome... Kagome...


    KAGOME: ¿Koga?, ¿Koga eres tú?


    KOGA: Sí Kagome, pedí permiso antes de pasar al otro mundo, quería despedirme de ti, quería decirte que me perdonaras, siempre supe que no me querías, debí rehusarme a casarme contigo, nunca quise lastimarte, perdóname... tú siempre me quisiste, pero sólo como amigo, y con eso me bastaba...


    KAGOME: Koga, eso no importa, lo que importa es que no te fuiste, que te quedarás conmigo, ¿verdad que si? ¿verdad que no vas a dejarme sola? ¿verdad que no?


    KOGA: Entiende por favor Kagome. Yo ya no estoy en tu mundo, ya pertenezco a otro, ahora estoy con mi padre. Kagome tú sabes que siempre seré tu amigo, jamás te dejare sola, siempre estaré contigo, no físicamente, pero sí en tu corazón. Ahora me he reunido con mi padre, y algún día, todavía muy lejano te encontrare otra vez, tu camino no acabará en esta vida, renacerás muchas veces más y luego olvidarás lo que fuiste, pero nunca nos olvidaremos.


    KAGOME: No, no te vallas todavía...


    KOGA: El tiempo se acaba, y debo partir, ya te lo dije, nos encontraremos cuando llegues a tu última reencarnación. Hasta entonces volverás a acordarte de mí, pero siempre, siempre, en cada vida que vivamos, moriré por ti, mi alma sabrá que eres tú, aun cuando ni tú ni yo nos reconozcamos. Cuídate mucho amiga... te quiero...


    KAGOME: Koga, no te vallas... Koga... regresa... – en ese momento despierta… - ¿Koga? Maldito Flecha Negra...


    Kagome despertó, ya casi amanecía... ya no tenía fiebre, así que se levantó y fue a rezarle a la Serpiente. Acababa de llegar cuando vio llegar también a Inuyasha.


    KAGOME: Hola, ¿qué haces aquí?


    INUYASHA: Tenia ganas de verte. Vine a ver si te encontraba


    KAGOME: Ha... – dijo sin mucho animo, pero se percató de una herida en el brazo de Inuyasha – ¿qué te pasó?


    INUYASHA: Ha nada, ayer me... atravesé… por un lugar en el que había una batalla y una flecha perdida me hirió.


    KAGOME: Sí, sé de que combate hablas. Era mi tribu contra los Cunas.


    INUYASHA: Ha...


    Kagome se desató algo que llevaba en el brazo y lo amarró a la herida de Inuyasha, en cuanto se lo quitó, Inuyasha descubrió una cicatriz algo prominente en ese lugar y preguntó…


    INUYASHA: ¿Qué te pasó ahí?


    KAGOME: Cuando era pequeña, en una ocasión un asesino llamado Flecha Negra aprovechó para tomar la aldea ya que mi... mi señor Sesshoumaru no se encontraba y no había ningún guerrero, Koga, uno de los jóvenes que comenzaba a entrenar para ser guerrero, y yo, usamos los arcos para ahuyentarlos. Flecha Negra me lanzó una flecha, gracias al grito de la señora Sonomi, me di cuenta, pero no pude evitar que la flecha me hiriera. Es por eso la cicatriz, por eso me la cubro, no me gusta decir que Flecha Negra logró herirme.


    Hubo un silencio hasta que…


    KAGOME: Koga… esa noche hizo algo que no me pareció justo, hirió a un caballo.


    INUYASHA: ¿? ¿Un caballo?


    KAGOME: Sí un caballo, al de Flecha Negra, a mí me pareció que el animalito no tenia la culpa, pero ni hablar, sentí pena por Flecha Negra, llegué a pensar que no era mala persona cuando vi que lloró por su caballo, pero... en fin... – cambiando drásticamente el tema y dejando a Inuyasha confundido sobre las recientes palabras de la muchacha dijo - te estuve esperando el otro día, ¿por qué no viniste?


    Inuyasha recordaba aquella noche, la noche en que murió su amigo, y recordó también el momento en que hizo esa herida en el brazo de la muchacha, asimismo recordó que entonces ella era la misma niña que una vez andaba en la aldea de los Cunas.


    Le pareció que los Dioses siempre la habían puesto en su camino, entonces recordó el nombre de la chiquilla... mas él no sabía que era la hija de Sesshoumaru, la muchacha que debía acecinar...


    INUYASHA: Discúlpame, no era mi intención dejarte esperando, es sólo que... sí vine pero… estabas ocupada...


    KAGOME: ¿Ocupada? Yo no estaba ocupada...


    Entonces recordó a Koga...


    KAGOME: Ha, ya se por que lo dice... seguramente vio cuando Koga me besaba…


    INUYASHA: ¿Verdad que sí? bueno pero dime, ¿que has venido ha hacer tan temprano?, yo vine para esperar a que llegaras, pero tú...


    KAGOME: Vine a pedirle a la Serpiente, que nos ayude, que nos ayude a proteger estos hermosos parajes.


    INUYASHA: Entiendo y... ¿todos pueden pedir?


    KAGOME: Todo aquel, que pida desde el fondo de su corazón y confíe en recibir lo que pide, puede hacerlo y verá los frutos de su petición.


    INUYASHA: ¿Me dejas pedir contigo...?


    KAGOME: Claro que si.


    INUYASHA: Gran Serpiente, entiendo que es un sacrilegio pedirle que me ayude a acabar con la vida de la hija de Sesshoumaru, pero entienda, lo hago por mi madre, necesito salvarla, por favor, ayúdeme a poder matar a la hija del cacique de la tribu de los Chocas... de seguro al igual que Sango es frívola y no merece seguir aquí, mi madre ha vivido veinte inviernos encerrada ¡por favor!, debe hacer justicia.


    KAGOME: Gran Serpiente, te pido cumplas el más grande de mis anhelos, haz que Flecha Negra muera, haz que sus ojos no vuelvan a ver la luz de nuestro astro rey que nos ilumina, haz que deje de escuchar el canto de las aves, de sentir la brisa del viento, haz que no vuelva a matar a otro de mis seres queridos...


    INUYASHA: ¿Qué has pedido tú?


    KAGOME: Que ese asesino de Flecha Negra no vuelva a matar a mas gente de mi aldea, que nos proteja de él... ¿y tú?


    Inuyasha sintió unos remordimientos enormes, pero entendía que era su deber y no podía rehusarse, ya que de hacerlo, acabaría con la vida de su madre.


    INUYASHA: Pedí que me ayude a cumplir mi misión.


    KAGOME: ¿Qué misión es?


    INUYASHA: Es algo no muy agradable, pero debo hacerlo, por mi madre.


    KAGOME: ¿Qué le pasa a tu madre?


    INUYASHA: La tienen encerrada, y de no cumplir con la misión que me han encomendado, su vida terminará...


    KAGOME: Cuanto lo siento… ¿y no has tratado de rescatarla?


    INUYASHA: No sé en donde la tienen.


    KAGOME: ¿Nunca has intentado buscarla?, seguramente tú la encontrarías.


    INUYASHA: No Kagome, eso es casi imposible.


    KAGOME: ¿Cómo sabes mi nombre? Yo no te lo he dicho.


    INUYASHA: He... ha, pues... por tus manos.


    KAGOME: ¿Mis manos?


    INUYASHA: Sí, tus manos son como el agua de un manantial.


    KAGOME: No entiendo.


    INUYASHA: Un manantial refleja tu rostro. Tus manos reflejan tu pasado.


    KAGOME: ¿En serio?


    INUYASHA: Así es...


    KAGOME: ¿Eso lo aprendiste en otro de tus viajes?


    INUYASHA: Sí, ¿quieres saber que otras cosas de tu pasado me revelan tus manos?


    KAGOME: Sí, dime lo que te digan y yo te digo si es verdad.


    INUYASGA: Haber... – tomando las manos de la muchacha comenzó a moverlas como si leyera algo - tus manos me dicen que hace mucho tiempo, como diez inviernos atrás, decidiste dejar de imaginar aventuras, y buscaste vivirlas, caminaste sin rumbo, hasta que llegaste a una aldea, a la aldea de los Cunas... ¿voy bien?


    KAGOME: Increíble...


    Inuyasha le narraba lo que él recordaba y Kagome lo veía admirada, creía que en verdad él podía leer sus manos, y a él le regocijaba ver tal inocencia...


    KAGOME: Es cierto, por eso te admiro, por que has vivido todas las aventuras que yo he querido vivir, pero... es cierto, ese hombre me trajo de regreso hasta aquí, sí, sí, sí, pero... no recuerdo su nombre... hace tanto tiempo... y yo era una niña, ¿eso no lo sabes tú?


    INUYASHA: He... no, no lo sé, sólo puedo ver en tus manos lo que tú sabes, no lo que desconoces...


    KAGOME: Am... ya veo, bueno, creo que ya me voy. Salí desde temprano, mi madre debe estar preocupada.


    INUYASHA: Está bien, cuídate mucho.


    Kagome se alejó, y Tole Nome la vio perderse en la lejanía, ella sintió ganas de voltear, pero no lo hizo, no sabía por qué sentía eso, y sintió temor.


    Para cuando llego a la aldea...


    MIROKU: Señorita Kagome, ¿esta usted bien?


    KAGOME: Sí ¿por que tu pregunta?


    MIROKU: Al no verla aquí, pensaron que había sido secuestrada por Flecha Negra y el cacique y la señora Sonomi fueron a buscarla a la aldea de los Cunas.


    KAGOME: Por todos los Dioses ¿hasta cuando entenderán que ya no soy una niña? Puedo cuidarme sola, no necesito que me cuiden.


    Kagome se retira enojada, al pasar por uno de los tepees ve a una niña escondida tras él que la veía seriamente.


    KAGOME: Pero si es…


    ------------: Señorita Kagome…


    KAGOME: ¿Qué te pasa pequeña Kikyou?


    KIKYOU: Mi tía Kagura está molesta conmigo.


    KAGOME: ¿Por qué?


    KIKYOU: Le eché a perder la ropa que era para usted.


    KAGOME: No te preocupes, hablaré con ella y le diré que no me urge.


    KIKYOU: Gracias…


    Kagome abrazó a la pequeña niña que no pasaba de los siete inviernos y para contentarla…


    KAGOME: Oye, te contaré algo que aprendí hoy.


    KIKYOU: ¿De qué se trata?


    KAGOME: Lectura de mano.


    En la aldea de los Cunas...


    NARAKU: Una vez más como hace diez inviernos, has venido a lloriquearme la muerte de tu guerrerito. Entiende, todos tus guerreros son unos perdedores.


    SESSHOUMARU: Aunque te equivocas, mis guerreros no son perdedores... no vine aquí ha hablar del asesinato de Koga...


    SONOMI: Hemos venido a pedirte que nos entregues a nuestra hija, la secuestraste.


    GUERREROS: Venimos por nuestra princesa.


    SANGO: Aquí no hay ninguna princesa más que yo.


    SONOMI: No sea tan vanidosa señorita.


    NARAKU: Calla Sango, mire, hermosa señora – Naraku se le acercó demasiado a la señora -, yo no mandé a secuestrar a su hija…


    Sesshoumaru aleja a Naraku de un empujón…


    SESSHOUMARU: No te le acerques insecto…


    Naraku sonrie y termina la frase que le decía a la señora…


    NARAKU: Yo pedí a Flecha Negra que la mate… curiosamente, mi guerrero acaba de llegar.


    FLECHA NEGRA: ¿Qué pasa?


    NARAKU: Los señores dicen que tú has secuestrado a su hija bajo mis órdenes. Yo les digo que se equivocan, te mande a matarla, pero no a privarla de su libertad, estoy totalmente en contra de privar a las personas de su libertad, y con más razón si se trata de una mujer, ¿verdad? querido Flecha Negra.


    FLECHA NEGRA: Así es, mi señor.


    Dijo éste con unas ganas enormes de matarlo en ese instante, se preguntaba ¿cómo podía hablar así?, ¿cómo si él era su esclavo?, ¿cómo si tenía a su madre prisionera?


    NARAKU: Siento mucho que usted, tan bella dama, haya tenido que viajar tanto, pero, la verdad sea dicha, yo no tengo a su hija.


    Naraku miraba a Sonomi con cierto destello de lujuria en la mirada, Sesshoumaru se percató y le dijo que saliera de la fortaleza, que él se encargaría del resto.


    SESSHOUMARU: Sonomi…


    SONOMI: ¿Qué pasa Sesshoumaru?


    SESSHOUMARU: Espera afuera, enseguida voy contigo.


    La señora hizo caso, y salió.


    NARAKU: ¿Qué te pasa Sesshoumaru? ¿tienes miedo de que te quite a tu Sonomi como le quité a Tsubaki a Bankotsu?


    SANGO: PADRE!!!


    NARAKU: Tú mantén la boca cerrada.


    Sango manifestó una mirada de dolor a la que su padre no presto el más mínimo de atención. Para él su hija no existía. O al menos, eso parecía.


    SESSHOUMARU: No, no tengo miedo. Una... porque tú no eres tan hombre como para merecerla, Sonomi es mucha mujer para ti, y otra... Sonomi no es como Tsubaki, esa mujer se comportó como las perras, que después de estar apareando con un perro van con otro.


    NARAKU: Ha ya veo. ¿Estas muy seguro de tu Sonomi?


    SESSHOUMARU: Mas que seguro, y en vista de que no quieres entregarme a mi hija, no perderé más tiempo con un mequetrefe como tú. ¡Soldados!, ¡es hora de irnos!


    Sesshoumaru salió de la fortaleza junto a sus guerreros y su esposa, pero no se retiraron, se quedaron escondidos entre unos árboles. Sesshoumaru no estaba convencido de que su hija no estaba ahí, decidió aguardar, si no se llevaba a su hija, por lo menos se llevaría a la de Naraku para así estar al par.


    Naraku pensó que ellos ya se habían ido y se metió a su tepee. Sango fue con él y le preguntó...


    SANGO: Padre... ¿en verdad la señora te gustó?


    NARAKU: No tienes idea de cuanto.


    SANGO: Padre!!! Pero mi mamá...


    NARAKU: ¡¡¡Tu madre hace 17 inviernos que murió!!! Así que no me vengas con eso. De ella ya no existen ni los huesos, y Sonomi tiene la clase suficiente para ser tu madre.


    SANGO: ¡¡Eso nunca!! jamás aceptaré que otra mujer ocupe el lugar de mi mamá. Óyelo bien, ¡¡¡¡jamás!!!!


    Sango salió corriendo, sentía una rabia enorme al escuchar lo que su padre le dijo, que por primera vez en su vida quiso llorar, salió de la fortaleza, no quería que nadie la viera así.


    SANGO: ¡¡¡¡¿Por que?!!!! ¡¡¡¿por qué mamá?!!! ¿por qué me abandonaste? Nunca tuve la dicha de recibir tu cariño, ¡¡MALDITA SEAS POR DEJARME, MALDITA, MALDITA, MIL VECES MALDITA!! por tu culpa siempre he estado sola, por tu culpa mi padre no me quiere, por que yo te maté, siempre he estado sola, tanto tú como mi padre me han dejado ¡¡¡¡sola!!!!, deseo que estés con los demonios en el infierno, ¡¡que sufras la soledad tanto como yooooo!! ¡¡TE ODIOOOOO!!


    Su grito fue apagado por unas manos que taparon su boca. Los soldados de Sesshoumaru la tenían, y se la llevaron consigo a la aldea de los Chocas, al llegar, casi a media al amanecer...


    KAGOME: Padre, madre, ¿a dónde fueron?


    SONOMI: ¿Hija? ¿pero como? ¿estás bien?


    KAGOME: Que yo sepa sí.


    SESSHOUMARU: No puede ser.


    KAGOME: Padre... ¿y ella quien es?


    SANGO: Yo soy Sango, la hija de Naraku, el cacique de los Cunas, así que suéltenme en este mismo instante.


    KAGOME: ¿Sango? Por la gran serpiente, ¿eres tú?


    SANGO: Claro que soy yo.


    KAGOME: Te has puesto muy bella.


    SANGO: Eso ya lo sé.


    KAGOME: ¿Me recuerdas? Soy aquella niña que hace mucho tiempo fue a tu aldea, y te dijo que ayudaras en el trabajo...


    SANGO: Mmm, pero claro, tú eres esa insolente espía.


    KAGOME: No era una espía, sólo me había perdido. Padre, déjela ir. Ella como ve, no tiene la culpa de los problemas que el cacique Naraku y usted tienen. Por favor padre. Llévenla al camino y de ahí que ella siga sola


    SESSHOUMARU: Como quieras hija, si ese es tu deseo. Así será.


    SANGO: Yo no necesito de tu lastima, y ni creas que te agradeceré que me dejen ir, muy por el contrario, le diré a mi padre que los acabe. Le diré a mi prometido Flecha Negra que te descuartice…


    SONOMI: No tiene derecho de hablarle así a mi hija, señorita usted esta muy mal educada, aquí en esta aldea, quienes mandan somos nosotros, así que modérese. No permitiré que insulte a mi hija.


    SANGO: Que envidia me da, ella si tiene una mamá que la cuide y quiera.. pero yo... Nadie le pregunto nada, SEÑORA.


    KAGOME: Déjela mamá, es normal que actué así, está asustada, ustedes la secuestraron sin motivo. Ya les he dicho que no soy una niña, ya aprendí a cuidarme sola.


    SESSHOUMARU: Cometes un error al dejarla ir, pero allá tú...


    KAGOME: No se preocupe papá. Y mamá, perdóneme, pero ella tiene razón de estar exaltada.


    SONOMI: Si hija, no te preocupes, yo te entiendo.


    La muchacha fue puesta en libertad. Los guerreros de Sesshoumaru la llevaron hasta la vereda más corta para que se fuera segura, esa vereda no se podía recorrer con caballos así que la mandaron caminando.


    Y para cuando llegó...


    NARAKU: ¿Sango? ¿En donde te habías metido?


    SANGO: Sesshoumaru me había secuestrado pensando que tú tenías a su hija. Pero al parecer, tú ni cuenta te diste.


    NARAKU: Por favor Sango, tú todo el tiempo haces lo que quieres, nunca antes has pedido permiso para hacer algo, ni tampoco avisas, así que pensé que te habías ido por ahí como de costumbre.


    SANGO: Sí claro, entiendo perfectamente papá.


    NARAKU: No te preocupes, esta noche celebraremos, y por tu secuestro... Sesshoumaru va a pagar, le quitare una de las cosas que más aprecia en el mundo, tú... no te preocupes.


    La noche cayó nuevamente... Kagome salió a caminar, según ella, tenía que pedirle mas cosas a la Serpiente, y confiaba en recibir la ayuda que necesitaba.


    En eso Inuyasha iba llegando, Kagome estaba demasiado en la orilla, y al saludarla Inuyasha, se asustó ya que estaba demasiado concentrada y resbaló cayendo al río.


    KAGOME: ¡¡¡¡¡Ayúdame!!!!!


    INUYASHA: ¡¡¡Kagome!!! Maldición ¿que hago?



    Inuyasha no sabía qué hacer, sin embargo su instinto lo obligó a saltar al agua, él no podía permitir que algo malo ocurriera con Kagome, no sabía por qué, él sólo sabía que debía protegerla.


    Kagome se admiró de que él entrara al agua, y (según sus creencias) de que la cabeza de la Serpiente no saliera a tragárselo, aun así, ella se desmayó, Inuyasha la sacó hasta la orilla, al verla así, inconsciente, empapada, la abrazó, por primera vez estaba tan cerca de ella, y fue entonces que descubrió esa calidez, la calidez de un cariño especial que ella había despertado en él, descubrió el porqué quería verla siempre, estar con ella, hablarle, sin embargo, ella era tan distinta. Y su compromiso con Sango, seria formalizado pronto.


    Inuyasha lloraba, temía que Kagome no volviera abrir los ojos, sin embargo, la muchacha comenzó a moverse, rápidamente antes de que ella despertara Inuyasha secó sus lágrimas…


    Kagome abrió los ojos y...


    KAGOME: ¿? Inu... ¿pero como? acaso tú...


    INUYASHA: Me alegra que estés bien.


    KAGOME: ¿Tú me salvaste? ¿Verdad?


    INUYASHA: Sólo te saqué de ahí, la Serpiente pudo tragarte, he sabido que quien cae ahí no vuelve a salir con vida...


    KAGOME: Exacto. Lo que hiciste fue muy peligroso. ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué? dime... ¿qué te hizo arriesgar tu vida por salvarme?


    INUYASHA: ¡¡¡Deja de mirarme así!!! Es algo que pude haber hecho por cualquiera – dice un tanto sonrojado y en un tono que parecía regaño.


    KAGOME: Inu... lo pudiste hacer por cualquiera, pero hoy... lo hiciste por mí...


    Le dijo Kagome dándole un beso, el guerrero pese ha haber vivido treinta inviernos, nunca había besado los labios de ninguna mujer, ni siquiera los de Sango, que se suponía era su prometida. El beso de Kagome lo atolondró... y sin querer contesto a la pregunta de Kagome.


    INUYASHA: Kagome... mi Kagome... te amo. Por eso no podía pasarte nada malo...


    KAGOME: ¿Es verdad? ¿Es por eso? Inu dime ¿es por eso?


    Inuyasha se sintió extraño y se fue, la dejó ahí, corrió lejos de ella, y lejos de esa emoción, él sabía que ella nunca podría amarlo, él era Flecha Negra, él era la persona que Kagome más odiaba... un guerrero al que su tribu temía.


    KAGOME: Inuyasha... Yo también... yo también... yo también te amo.


    Kagome se había enamorado de ese forastero. Ella no encontraba motivo para no amarlo, lo único que temía era que cuando le revelara que ella era la hija del cacique, seguramente él se sentiría mal, y se molestaría por que no se lo había dicho.


    Por otro lado... nada impedía que ella lo amara... ya ni siquiera existía el compromiso con Koga... porque él había muerto. También le preocupaba su padre... sin darse cuenta, Kagome estaba ahora en la misma situación que su tía Izayoi...



    *****************

    Bueno, espero que les gustara n . n Preparen los cleenex para el proximo cap (creo, si no de todos modos)
     
  16.  
    Hacky Sack

    Hacky Sack Usuario popular

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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    holaa"!!!
    huyy!! que coleron que me da sango ¬¬, nisiquiera agradece que la hayan dejado libre u.uU, Ahhhh, sabia que kagome se iba a enamorar quiera o no de inuyasha y viceversa!! weeeeeeeeeee!!!, solo faltaba que alguien lo arruinara, su prometida!!! ò.ó Beno, espero que la madre de inuyasha salga pronto de aquella cueva o donde sea que este ^^...ojala que sigas el fnafic pronto, sabes que tienes todo mi apoyo,
    cuidate mucho, bss

    atte: x..Dark-Sky..x
     
  17.  
    Issi

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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    hola!! lamento no haber posteado antes ... .-. pero no estaba en casa... y pues no pude, pero ya stoy aki ^^ jiji

    los capis estuvieron bn romanticos y algo tristes... pero el beso ayyyy k lindo!!! eso fue lo mejor!!!! yupi

    y a lo k me habeis dicho en el segundo capi no te tardaste nada.. nisiquiera en los otros.

    te han kdado muy bonitos :*-*

    conti pronto

    shaosin^^
     
  18.  
    Ahome Dea

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    .~*Flecha Negra*~.
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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    Hola!!!! Aquí les vengo con otra conti que estoy segura les gustará, bueno, una parte, otras no Xd pero pues ahí me dicen n . n

    anjuu_maaka, claro que sí, de hecho ya se dieron cuenta jeje y si quieres saber qué pasa, sólo tienes que leer esta conti.

    x..Dark-Sky..x, claro que sí lo sigo pronto n . n y bueno aquí está esta conti, sip, tenían que enamorarse, era su destino n . n y sip, alguien lo va a arruinar, aunque nop, no será Sango, sólo lee...

    PrincesHoshi, hola!!!! no te preocupes n . n me alegra que postearas de nuevo, y pues que te hayan gustado todas las contis, ahora aquí está esta que espero igual te guste.

    Bueno, va...

    *********************

    En la aldea de los Cunas...


    NARAKU: Bienvenido mi querido Flecha Negra...


    FLECHA NEGRA: ¿Se encuentra usted bien?


    NARAKU: De maravilla, es posible que consiga una madre para Sango...


    FLECHA NEGRA: Una madre para Sango... ¿o una mujer para usted?


    NARAKU: Ho vamos... ¿cuál es la diferencia? En fin... dime ¿en donde estabas?


    FLECHA NEGRA: Mmm vera usted, caí a la Serpiente de agua, y la Diosa de los Chocas, no me tragó. Pude salir con vida...


    Inuyasha pudo notar que Naraku se molestó, aunque no entendió la razón, Inuyasha lo que pensó fue que Naraku se había molestado porque sobrevivir a la Serpiente lo hacía más fuerte, aunque en realidad…


    NARAKU: Imposible... eso significa que... de ninguna manera, él debe acabar con la hija de Sesshoumaru, ¿acaso la Serpiente ha decidido protegerla haciendo que él se enamore de ella?... eso es imposible... aun no la conoce y no lo permitiré... Ha... que bien querido Flecha Negra, como premio a que eres tan fuerte, hoy se formaliza tú compromiso con mi hija, se casarán para la próxima luna llena, la boda se celebrará con el cadáver de la hija de Sesshoumaru como ofrenda a la Diosa Alosiel...


    FLECHA NEGRA: Pero eso no se puede... usted dijo que...


    NARAKU: Yo sé lo que dije, y he dicho que te casas la próxima luna llena. ¿Tienes objeción?


    FLECHA NEGRA: Pero es que... – Inuyasha se sentía impotente, sabía que no podía negarse ante Naraku…


    NARAKU: Tu madre se complacerá en ver casado a su hijo...


    FLECHA NEGRA: ¿Que ha dicho?


    NARAKU: Como esposa de mi hermano... Izayoi debe presenciar tu boda con mi hija... ¿no lo crees? Sería aberrante si no viniera. Además, ese día traerás el cadáver de la hija de Sesshoumaru, y la libertad de tu madre será un hecho.


    FLECHA NEGRA: ¿Cómo saber si no me está mintiendo?


    NARAKU: Rinkotsu ya no está. Lo he mandado a la región de las montañas... tu madre estará aquí para la siguiente luna llena.


    FLECHA NEGRA: Gracias mi señor. – dijo haciendo reverencia ante Naraku, aunque en realidad le pesaba hacer tal humillación.


    NARAKU: ¿Kanna, ya esta lista mi hija?


    KANNA: Sí señor, está mas hermosa que nunca, sólo falta que salga la luna creciente, para que venga, pero... – se le queda viendo a flecha negra, quien no traía su “uniforme” de batalla y andaba vestido como un simple forastero.


    NARAKU: ¿Qué pasa?


    KANNA: ¿No arreglaremos al señor Flecha Negra?


    NARAKU: Por supuesto, ve... mi querido Flecha Negra, es hora de que te veas decente, no como un vago guerrero.


    FLECHA NEGRA: Como ordene.


    Flecha Negra se sentía feliz porque después de diez años, volvería a estar con su madre, pero sabía perfectamente que no sería fácil. Él no amaba a Sango. Así que soportarla ahora sería más difícil.


    La ceremonia empezó, Naraku empezó a hablar... los súbditos aplaudían y alababan cada palabra de Naraku, habló y habló, hasta que llego al final de todas las ceremonias... la ofrenda del primer beso de la princesa...


    NARAKU: He aquí mi hija ofrendara a Flecha Negra su primer beso...


    En realidad el hecho de ofrendar algo al guerrero en una ceremonia, era simplemente por costumbre porque Sango, ya había pasado muchas noches con Flecha Negra, sólo que él se había cuidado de nunca besar sus labios.


    Era inevitable que en este momento Flecha Negra debía tomar la ofrenda, y no tuvo otra opción, mas al tomarla, sólo recordaba a Kagome.


    El cacique había mandado a preparar un tepee para que ahí pasaran la noche Sango y Flecha Negra, para cuando la ceremonia terminó, los retiraron.


    Inuyasha se acostó viendo hacia arriba y Sango se quedó sentada al lado de éste…


    SANGO: Oye, Flecha Negra…


    FLECHA NEGRA: Dime…


    SANGO: ¿Cómo te llamas?


    FLECHA NEGRA: Llevo años de conocerte, vas a casarte conmigo ¿y no sabes mi nombre?


    SANGO: Desde que tengo memoria te nombran como Flecha Negra.


    FLECHA NEGRA: Mi nombre es Inuyasha.


    SANGO: Se parece mucho al nombre de tu padre…


    FLECHA NEGRA: Tú crees…


    El silencio se hizo presente por unos segundos, luego…


    SANGO: ¿No te parece genial?


    FLECHA NEGRA: ¿Qué cosa?


    SANGO: Ya no tendremos que escondernos para hacer el amor, ahora podremos estar toda la noche y todo el día juntos si así lo queremos.


    FLECHA NEGRA: Sí, claro… Bueno hasta mañana, que duermas bien – le dice mientras se acomoda dándole la espalda.


    SANGO: ¡¡Oye!! No vas a dejarme así.


    FLECHA NEGRA: ¿Así como?


    SANGO: Esta noche nos prepararon para...


    FLECHA NEGRA: ¿Quieres que nos fusionemos?


    SANGO: No lo digas así, quiero que me ames.


    FLECHA NEGRA: Sabes que eso no se puede, para mí, las veces que hemos estado juntos sólo han sido una simple fusión. Nada más – le dice muy serio.


    SANGO: ¿Por qué siempre eres tan amargado?


    FLECHA NEGRA: Si no te gusta rompemos el compromiso y ya.


    SANGO: No me provoques. Bien sabes que la vida de tu madre depende de una palabra mía.


    Flecha Negra se incorporó, la miró, y pensó...


    FLECHA NEGRA: Estoy seguro de que Kagome jamás diría eso si estuviera en esta situación que… Qué diferentes son.


    SANGO: ¿Qué dijiste? ¿Quienes son diferentes?


    FLECHA NEGRA: ¿De que hablas?


    SANGO: Tú dijiste “que diferentes son”


    FLECHA NEGRA: No, eso no es cierto, dije que... hagamos... – fue lo único que se le ocurrió y que sonaba más o menos como lo que había dicho…


    SANGO: Pensé que no lo dirías.


    FLECHA NEGRA: No puedo creerlo, otra vez hable de más.



    Flecha Negra no quería volver a estar con ella, no negaba que los besos de Sango en su cuerpo le agradaban, que era hermosa, que su piel era suave. Sango era experta en el arte de amar, al igual que su madre Tsubaki, ella enloquecía a cualquiera, e Inuyasha no seria la excepción, a él le agradaba, era hombre, el cuerpo de Sango no le era indiferente, la hizo suya, ¿una?¿dos?¿tres veces? Es difícil contar cuantas veces lo hicieron, toda la noche fue para ellos, él sabía que amaba a Kagome, y en todo el acto realizado con Sango, pensaba en Kagome, sin embargo, el deseo lo consumía… había algo maquiavélico en Sango que la hacía extremadamente deseable, el demonio resulta agradable, atrapa con una delicadeza enorme, así era Sango, tan hermosa y deseable como quería serlo, por tanto Inuyasha, esa noche al igual que otras tantas la disfrutó al extremo.


    SANGO: Cielos, hoy estuviste increíble, fuiste muy ardiente... sin embargo, también fuiste muy frío.


    FLECHA NEGRA: No entiendo a lo que te refieres...


    SANGO: Me refiero a que las otras veces que hacíamos el amor... lo hacías de manera distinta... me gustaba, pero lo hacías diferente, hoy... fuiste increíble... maravilloso... sin embargo, parecía que no estabas aquí, parecías lejano, como si pensaras en otra...


    FLECHA NEGRA: ¿Yo pensar en otra? ¿En quien podría pensar yo?... Kagome... Kagome...


    SANGO: Creo que ya sé por qué hoy fue mejor...


    FLECHA NEGRA: ¿Por qué?


    SANGO: Porque antes no me besabas los labios... anoche fue la primera vez que lo hiciste, ¿por qué no me besabas?


    FLECHA NEGRA: Por que en uno de mis viajes, una señora me dijo que me cuidara y nunca besara los labios de una mujer, ya que de hacerlo... mi vida se cegaría y sólo viviría por ella, y tú entenderás que como guerrero, no puedo vivir para una mujer...


    SANGO: Creo que lo entiendo, pero entonces fui la primera mujer a la que besaste ¿cierto?


    FLECHA NEGRA: Aja... esa mujer tenía razón, ahora no dejo de pensar en ella, en sus labios, en su calor... Kagome...



    SANGO: Entonces vives por mi, saciare tu deseo...volvamos a empezar...


    FLECHA NEGRA: Ya quiero que amanezca... esta mujer me harta.


    Mientras en el tepee de Sango y Flecha Negra había un fuego que no se apagaba, Naraku se fue por la vereda a la aldea de los Chocas. Kagome andaba fuera, y lo vio, sin embargo no lo conocía, pensó que era un forastero, y le habló.


    KAGOME: ¿Desea algo?


    NARAKU: Disculpe hermosa señorita, soy un mensajero, traigo un mensaje para la señora Sonomi, de parte de las mujeres de la aldea de los Endies.


    KAGOME: Mmm, no he oído hablar de ellas, pero bueno, le hablaré a mi madre.


    NARAKU: Sí, por favor señorita, y dígale que venga sola, es algo privado. Así que ella es la hija de Sesshoumaru, no puede negar su estirpe, igual de altanera que su padre... pero tan hermosa como su madre...



    Kagome entró a la fortaleza y buscó a su mamá...


    KAGOME: Madre, la buscan afuera.


    SONOMI: ¿A mí? ¿pero quien?


    KAGOME: No lo sé, dice que es un mensajero de los Endies, y que quiere hablar contigo en privado.


    SONOMI: Que raro, pero bueno ya voy.


    Al salir la señora...


    SONOMI: ¿Naraku? Pero... ¿qué hace aquí?


    NARAKU: No ponga esa cara de preocupación, no he venido ha hacer daño, vine a decirle a usted que es hermosa.


    SONOMI: Váyase de aquí, no es bienvenido en mi aldea aquel que quiere cegar la vida de mi hija.


    NARAKU: Usted puede salvarla – le dice seductoramente acariciando el cabello de la señora - Es tan hermosa...


    SONOMI: ¿Qué es lo que quiere? – le dice al tiempo que aleja la mano de Naraku de ella…


    NARAKU: La quiero a usted, la deseo, deje a Sesshoumaru, él jamás podrá defender a su hija de Flecha Negra, si usted viene conmigo, ella estará a salvo, dejo los parajes, pero venga conmigo, acepte formar parte de mi familia.


    SONOMI: ¿Acaso los demonios le han robado la razón?


    NARAKU: La razón me la robo usted. Con su belleza tan prominente, - viendo a los pechos de la señora - con su altivez, - viéndola al rostro - con su voz que parece canto de aves…


    SONOMI: Calle por favor. No sea irreverente. Soy la esposa del cacique, la Serpiente lo castigará por hablar esas sandeces.


    NARAKU: Sólo digo la verdad, no puede castigarme por eso.


    SONOMI: Yo no soy como Tsubaki. Ella fue conquistada por esas estúpidas palabras, yo no, yo no sólo soy la esposa del cacique, soy la madre de la princesa, amo a mi esposo, y nunca dejaré a mi familia por un poco hombre como usted.


    NARAKU: ¿Escuché bien? ¿me ha llamado poco hombre?


    SONOMI: Así es, sólo un poco hombre ruega por el cariño de una mujer que pertenece a otro. Usted nunca ha conocido ni conocerá el amor verdadero y limpio. Nunca ha podido conquistar a una mujer, ha tenido que robarla. Eso no es de hombres.


    NARAKU: Se va a arrepentir de lo que ha dicho. Su hija morirá, es un hecho, le arrebataré los parajes a su estúpida Serpiente, y usted, va a lamentar no haber correspondido a mi petición.


    Naraku se retiró más enfurecido que una tormenta. Nunca imaginó que Sonomi lo rechazara de esa manera.


    Al entrar Sonomi a la fortaleza...


    SESSHOUMARU: ¿Qué pasa Sonomi? ¿quién te buscaba?


    SONOMI: No era nada importante.


    KAGOME: ¿Estás segura mamá?


    SONOMI: Claro que si, no se preocupen.


    Al día siguiente, Naraku ordenó a Flecha Negra.


    NARAKU: Flecha Negra, espero que hayas pasado una noche agradable.


    SANGO: No imaginas cuanto padre.


    FLECHA NEGRA: Sí señor, agradezco el premio concedido.


    NARAKU: Muy bien, entonces quiero pedirte un nuevo trabajo.


    FLECHA NEGRA: Si se trata de volver a matar, me niego a hacerlo, me retiraré de los soldados, el último trabajo que haré será el de la hija de Sesshoumaru, pero nadie más. Ya no quiero ser un asesino.


    NARAKU: ¿Pero es que acaso vas a desobedecerme?


    SANGO: Padre!!! Yo le he pedido que se retire.


    NARAKU: ¿Qué? ¿pero por que? es el mejor de mis guerreros.


    SANGO: Tienes más, padre entienda, él va a ser mi esposo, y lo ultimo que quiero es que se la pase fuera por las batallas.


    FLECHA NEGRA: ¿Por que Sango dijo eso? Bueno no importa la razón, se lo agradezco Comprenderá mi señor que no puedo desobedecer a mi futura esposa.


    NARAKU: Ya veo... esta bien. Discúlpame Flecha Negra.


    Naraku pidió una disculpa pero sólo de boca, por que por dentro estaba furioso, en fin, Flecha Negra se quitó su ropa de batalla y se vistió como forastero para ir a ver a Kagome, entonces Naraku tomó su ropa y se dirigió a la aldea de los Chocas.


    Mientras, Kagome esperaba a Inuyasha, este se apareció un poco apenado, y ella le dijo...


    KAGOME: ¿Qué te pasa?


    INUYASHA: Nada es sólo que...


    KAGOME: ¿Estas apenado por lo de ayer?


    INUYASHA: Algo... lo que pasa es que yo... yo no... – no podía decírselo, era absurdo que un hombre cómo él, no hubiese besado jamás a una mujer, por lo menos de esa forma – ¿me entiendes?


    KAGOME: Creo que sí, no te preocupes...


    INUYASHA: Si claro, tú ya habías pasado por eso...


    KAGOME: En realidad sí, pero... ¿lo dices por lo que viste la otra vez?...


    INUYASHA: Tal vez sí...


    KAGOME: En mi vida sólo he dado tres besos, incluido el que te di ayer... los dos primeros fueron por obligación. El de ayer fue... fue...


    INUYASHA: ¿Por qué fue?...


    KAGOME: Por... ¿amor?


    INUYASHA: ¿Amor? ¿Acaso tú sabes lo que es eso?


    KAGOME: No lo sabía y deseaba saber... y sólo lo supe el día que te conocí. Hasta entonces entendí el significado de esa palabra que vale más que eso... esa palabra es la vida...


    INUYASHA: ¿Me amas? ¿Tú me amas?


    KAGOME: Sí... yo te amo.


    INUYASHA: Pero eres una niña... ni siquiera me conoces, no sabes quien soy...


    KAGOME: Sé que eres el ser que yo esperaba conocer para sentir lo que siento ahora y eso me basta. Sé que era a ti a quien había estado esperando encontrar de nuevo. No necesito saber nada más ¿lo entiendes?


    Él no respondió, sólo la besó. Ella correspondió, se sentía bien, y el sólo hecho de sentir sus labios unidos, bastó para borrar los recuerdos de su primer beso. Un beso forzado por el deber. Para él en cambio, ese beso revivía el momento que antecedía a ese y borraba todo lo vivido con Sango, para él la noche anterior y el placer al lado de Sango eran ya un incentivo.


    Inuyasha tomó una de las manos de Kagome...


    INUYASHA: Acompáñame por favor...


    KAGOME: ¿A dónde vamos?


    INUYASHA: Sólo ven conmigo.


    KAGOME: Está bien... iré a donde tú me digas...


    Por una vereda que sólo Inuyasha conocía atravesaron al otro lado del río, caminaron por el bosque... ella estaba fascinada, nunca imaginó caminar por los bosques al otro lado, ella pensaba que la Diosa Serpiente nunca la dejaría ver eso...


    Llegaron hasta una enorme cueva... Inuyasha le dijo que vivía ahí, sin embargo, ella aun no entendía a que habían ido, hasta que...


    INUYASHA: Déjame besarte... – le dice mientras la toma por la cintura y acerca su nariz y su boca a su cuello haciendo que su respiración acaricie la piel de ella…


    KAGOME: Sí... hazlo, no preguntes ni me pidas autorización para hacerlo.


    INUYASHA: Gracias... muchas gracias...


    Fue lo ultimo que dijo antes de que el fuego se encendiera entre ambos... ella estaba temerosa, pero aun así dispuesta a hacer lo que sus instintos pedían a gritos desde el fondo de su ser. Estaba temerosa de dejarse poseer por él, pero sin embargo lo deseaban. Inuyasha no se preocupaba mucho por eso, a él sólo le preocupaba lo que pasaría cuando ella supiera que él era Flecha Negra, el guerrero al que tanto temía y odiaba Kagome.


    Dejó de pensar en eso para dedicarse a amar a Kagome con su mayor delicadeza, también le preocupaba el dolor que ella sentiría, pero sabía que eso no le importaba, ella al igual que él deseaba estar así desde hacía mucho tiempo.


    Los instantes que estaban viviendo se convertían en los mejores de toda su existencia, ella se sentía feliz, pero sin embargo su felicidad no duraría mucho...


    En la aldea de los Chocas...


    SONOMI: Muy bien, ¡¡todos!!, ya es hora de que duerman... el sol ya se ha puesto, el trabajo que tienen pendiente lo terminaran al alba, no deben de esforzarse demasiado.


    YUKA: Muchas gracias señora. Es usted muy buena.


    AYUMI: Más que buena, justa.


    SONOMI: Ya, dejen de adularme y hagan lo que les dije.


    HASTA MAÑANA dijeron todos... y se fueron a sus tepees mientras Sesshoumaru se acercaba a su esposa quien sin saber porqué, esa noche la vio más linda que nunca.


    SONOMI: ¿Qué te pasa, por que me ves así?


    SESSHOUMARU: ¿De que forma te veo?


    SONOMI: No lo sé, es diferente, pero no me molesta, es sólo que... nunca me habías visto de esa forma, es tan... tan linda, tan dulce...


    SESSHOUMARU: Linda y dulce... así eres tú, eres la mujer más hermosa, eres lo que más quiero, tú me diste una hija maravillosa, tú me has hecho feliz durante diecisiete inviernos, y antes fuiste una gran amiga. Sonomi quiero que sepas que te amo, que te he amado siempre, desde que eras una niña, y que nunca dejaré de amarte, aunque la muerte me cubriera con su manto oscuro, nunca dejaría de adorarte.


    SONOMI: Muchísimas gracias, tus palabras han sido muy hermosas, pero... ¿por qué decidiste decirlas hoy?, ¿que tiene de especial este día?


    SESSHOUMARU: Tú... tú eres lo especial de este día. Hoy he visto tu hermosura de una forma en que nunca lo había hecho, y sentí el deseo de que lo supieras...


    SONOMI: Siempre lo he sabido, no soy como Tsubaki... desde que éramos jóvenes... las mejores amigas, me di cuenta de que ella necesitaba que le dijeran lo que sentían por ella, sin embargo, yo no soy así, yo lo siento, lo sé, y con eso me basta, más no niego que me ha gustado escucharlo de ti.


    Sesshoumaru la veía con dulzura y con un cálido beso terminó de decirle todo lo que era para él…


    La señora salió a ver si su hija ya había llegado.


    Un ruido cercano llamo su atención y se dirigió a ese lugar del que venia el ruido, creyó que ahí encontraría a su hija...


    SONOMI: ¿Kagome? ¿Kagome estás ahí?


    --------------: No... no soy Kagome...


    Aquel hombre vestido de negro asustó a la señora, ella quedó paralizada por el miedo... no pudo moverse sólo atino a decir...


    SONOMI: ¿¿Flecha Negra??


    --------------: No, eso es lo que quiero que todos piensen... que soy Flecha Negra... sin embargo, soy Naraku, he venido a cobrarte la humillación que me hiciste... – para cuando le dijo esto ya la tenía sujeta por la espalda…


    SONOMI: Por la Gran Serpiente... ¿a que ha venido?...


    NARAKU: Ya te lo he dicho, morirás... y todos creerán que Flecha Negra cegó tu vida, más sólo tú sabrás la razón de tu muerte.


    La mujer no hizo más que mirar al cielo y rogar que Kagome fuera feliz, por que ni siquiera un grito pudo escapar de sus labios, una daga de piedra oscura abrió en su cuello el caudal por donde escaparía su vida... poco a poco el color rojo cubría el pasto, pero a Naraku le faltaba el toque final a su plan.


    Sacó una flecha negra, y la incrustó en su pecho atravesando su corazón, ese corazón que ya no albergaba vida ni sentimientos, ese corazón que ahora estaba tan frío como el de Naraku, dio su último latido que sonó como una lagrima en el vacío silencioso.


    Naraku regresó a su aldea muy satisfecho con su acción.


    Kagome en ese momento había sentido algo que la hizo despertar, sintió como si de repente le hubiesen dado un golpe.


    INUYASHA: ¿Qué te pasa?


    KAGOME: No lo sé


    INUYASHA: Si no te sientes bien podemos parar…


    KAGOME: No Inu, no es eso, es sólo que... sentí algo... como si algo malo fuera a pasar, me pareció escuchar que alguien decía mi nombre.


    INUYASHA: Será mejor que vuelvas...


    KAGOME: No, no, yo quiero quedarme aquí contigo.


    INUYASHA: Puede que alguien necesite de ti en este momento, tal vez es por que están preocupados por tu tardanza.


    KAGOME: Es verdad. No dije nada cuando salí.


    INUYASHA: ¿Lo ves?


    KAGOME: Muchas gracias, los instantes que pasé contigo han sido maravillosos.


    INUYASHA: Yo opino lo mismo. Espero verte pronto.


    KAGOME: Me verás pronto.


    INUYASHA: Dime cuando, después de esto... no soportare mucho tiempo tu ausencia, dime por favor...


    KAGOME: Cuando hayan pasado tres puestas de sol, volveré al amanecer.


    INUYASHA: Estaré esperándote.


    Mientras, Sesshoumaru estaba algo inquieto, Sonomi le había dicho que saldría a buscar a Kagome, sin embargo ni Sonomi ni Kagome habían regresado al tepee.


    Decidió salir a buscarlas.


    SESSHOUMARU: Kagura ¿sabe si mi hija ya volvió?


    KAGURA: No señor, no la he visto.


    SESSHOUMARU: Mmm ¿y no ha visto a mi esposa?


    KAGURA: Sí señor, la vi salir fuera de la fortaleza, se dirigía a los jardines.


    SESSHOUMARU: Muchas gracias Kagura.


    KAGURA: De nada mi señor.


    Sesshoumaru se dirigía al lugar cuando vio entrar a algunas personas... Miroku entre ellos, quien se le acercó y tomándole un hombro dijo...


    MIROKU: Sesshoumaru, amigo... ven, hay algo que debes de ver, pero por favor... resignación, nuestra Diosa sabe por que lo hizo...


    SESSHOUMARU: ¿Resignación por qué? ¿Qué sabe la Diosa?


    MIROKU: Ven conmigo.


    Sesshoumaru enmudeció al ver aquel jardín lleno de sangre en vez de rocío, la sangre cubría el pasto, la sangre mas preciada para él, la sangre que nunca debió derramarse. La sangre que era la vida de la persona que él mas amaba... Sonomi parecía tener alas, ahí... su cuerpo inerte había palidecido, la sangre asemejaba dos enormes alas rojas, y ella con sus brazos extendidos... parecía emprender el vuelo. Sesshoumaru se dirigió hacia ella, sus pasos eran tan temerosos, parecía como si caminara hacia un abismo.


    Abrazó el cuerpo, ese cuerpo que siempre le había brindado calor ahora estaba tan frío como una roca en el invierno, un grito atroz de desesperación y dolor salió desde lo mas profundo de su ser.


    Kagome iba llegando en ese momento y ese grito sobrecogió sus sentidos.


    KAGOME: ¿Qué pasa?


    Sesshoumaru sólo la miro y ella al ver la escena recibió respuesta.


    KAGOME: ¡¡¡Mamá!!! ¡¡¿qué le paso?!! – gritó desesperada corriendo hacia el lugar…


    SESSHOUMARU: La mataron… A tu madre la mataron…


    KAGOME: ¿Pero quién? ¿Por qué? mi madre no le hacia daño a nadie... ¿por qué matarla? ¿por qué?


    SESSHOUMARU: Fue Flecha Negra… - dijo apuñando la flecha que había arrancado del cuerpo de Sonomi…


    Al escuchar ese nombre los ojos de Kagome se crisparon...


    SESSHOUMARU: La mató seguramente por órdenes de Naraku, Sonomi ha muerto… ha muerto… ¿lo entiendes? ¡¡¡¡¡ha muerto!!!!!


    Ese día Kagome odio con todas sus fuerzas a Flecha Negra y juró matarlo. Sesshoumaru no dijo nada, sólo estuvo toda la noche abrazando el cadáver de Sonomi…


    Era noche de luna llena... sin embargo Kagome no lo había notado... eso sin duda significaba engendrar... las personas de esa tribu decían que en las noches de luna llena eran cuando se sembraba la semilla para hacer nacer una nueva vida.


    *********************
    Bueeeno, espero que les haya gustado y en el proximo cap verán muchas emociones ToT muchas...
     
  19.  
    Issi

    Issi Usuario común

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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    k linda conti YoY stuvo bn triste pero linda

    k mal k mataran a sonomi ToT maldito naraku hijo de put* jeje me pasé

    esperare la otra conti

    shaosin^^
     
  20.  
    Hacky Sack

    Hacky Sack Usuario popular

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    Re: .~*Flecha Negra*~.

    holaa!!!
    huyy ese naraku si que lo odio ¬_¬***, es un total cobarde al disfrasarse de flecha negra u.u, ahora kagome piensa que fue flecha negra quien la mato! TTwTT, y bueno, como tu lo dices, en el proximo cap veremos muchos emociones *¬*!! ojala que sea asii!! lindoo
    que pases un buen dia (>wo)

    atte:_ x..Dark-Sky..x
     

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