One-shot Estúpido día de San Valentín [HIMYM/Friends]

Tema en 'Crossover' iniciado por Temarii Juuzou, 25 Febrero 2019.

  1.  
    Temarii Juuzou

    Temarii Juuzou Editor Gráfico

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    Escritora
    Título:
    Estúpido día de San Valentín [HIMYM/Friends]
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    780
    Autor: Temarii Juuzou.
    Personajes: Ted Mosby, Rachel Green.
    Actividad: Cruce de San Valentín 2.0
    Advertencia: Con quizá un poco de Ooc, porque nunca había usado a los personajes.
    ____________________________________________________________________________​

    Estúpido dia de San Valentín.
    Levantó una ceja y suelto un suspiro. Era obvio lo que pasaba, solo yo me creía que algo podía ser diferente. He salido con este sujeto dos veces antes, una tercera solo me confirmaba lo que todos me habían dicho y lo que yo ya sospechaba: Estaba loco por su ex novia. La duda era saber cuál de todas era la que lo ponía así de mal… no, ni siquiera tendría porque tener dudas. Tan solo tendría que levantarme e irme de aquel restaurante, pero mi yo interno me podía quedarme y averiguar todo lo posible para esa misma noche quejarme con mi grupo de amigos… ¿Él hará lo mismo una vez que me marche? Quizá valla a ese horrible bar donde nos conocimos, donde la enana pelirroja me miró como si fuera superior a mí.

    —… por eso creo que esto no va a funcionar.

    —Disculpa… ¿Qué?

    Diez minutos, aquel sujeto había estado hablando durante diez largos minutos y yo me había dedicado a mirarlo directo al rostro sin expresión alguna; él tan solo hizo la misma mueca que ponía cada vez que se sentía decepcionado, lo que simplemente me indigno más. ¿Yo lo había decepcionado al quedarme diez minutos estática? ¿No contaba que él llevaba media hora hablando sin parar de su ex?

    —Tienes razón, Ted —le dije mientras me levantaba —, deberías tomar este estúpido oso de peluche & tratar de reconciliarte con la mujer de la que me hablas cada vez que nos vemos… y por favor, no me vuelvas a llamar.



    Una vez que se fue me quedé sentado en la misma mesa durante otros diez minutos más, hasta que pedí la cuenta. Ella tenía razón, debía intentar reconciliarme… la cuestión era que Victoria ya no iba a querer verme de nuevo y me diría lo mismo que Rachel, que tome mi estúpido oso y le pida a Robin que me de otra oportunidad, algo que no podría hacer porque Robin se casaba en unas semanas y yo… yo lo único que podía hacer era observar abrazado al oso de peluche.

    Me levanté una vez ya pagada la cuenta y me agache para poder tomar al oso de peluche, el cual ya no estaba. Lo busque por todos lados, bajo la mesa, en mesas ajenas, pero no había rastro de él.

    Al final estaría yo en la boda de Robin y Barney, observando, sin un estúpido oso de peluche que me acompañe a mirar.



    Una vez que introduje las llaves en la puerta de mi apartamento me di cuenta de algo importante: Tenía el oso de peluche en mis manos. Me sentí una ladrona y di la vuelta para regresar el peluche a su dueño, pero me detuve. Al diablo, ahora era mío. Aunque no se pudiese decir que realmente lo quisiera… lancé un suspiro mientras entraba.

    Sorprendentemente, ahí estaba Ross, quien me miró con una sonrisa tristona desde el sofá.

    — ¿Qué tal tu cita?

    —He tenido peores —le contesto mientras me pongo a su lado, con el oso de peluche detrás de mí.

    — ¿Qué ocultas?

    Miró a Ross con una pequeña mueca en mi boca y niego. Al principio no quería que viera, para no hacerlo sentir mal ante la situación de haber tenido una cita para el día de san Valentín, pero luego una idea mejor tiene a mi cabeza. Quizá el destino había hecho que Ted Mosby me volviera a invitar a salir para que me pudiera dar cuenta de lo mucho que había extrañado estar con Ross. Él me sonrío y yo le entro el oso de peluche.

    — ¿Y esto? —él lo toma y lo gira en sus manos. No es especial, no lo compre yo. Es solo un estúpido peluche que un estúpido arquitecto compró para una estúpida cita en un estúpido día de san Valentín. Ese peluche jamás habría sido especial para mí, incluso podría apostar que terminaría debajo de mi cama y olvidado hasta que necesitara un regalo de emergencia para alguna fiesta. Pero en las manos de Ross y con la sonrisa idiota que estaba poniendo, aquel peluche cobró un mejor significado.

    —Esto… ¿Es una especie de reconciliación?

    —Es el inicio de la noche.

    No solo se convirtió en un peluche especial porque nos haya hecho tener un festejo de San Valentín, también obtuvo ese simbolismo porque fue la entrada a la creación de Emma, la bebé más hermosa del planeta.

    Gracias Ted Mosby, por ser la peor cita de San Valentín.
     
    Última edición: 25 Febrero 2019
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