Enjaulando una fiera

Tema en 'Fanfics abandonados sobre Libros' iniciado por Poly, 19 Mayo 2010.

  1.  
    LiFeInu

    LiFeInu Entusiasta

    Piscis
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    Re: Enjaulando una fiera

    Poly amiga siempre sabes como dejarme intrigada... me encanto ya me asian falta tus contis y mas por que te desaparesiste no pusiste conti en un tiempo...ejejeje, Peor me encanto tu conti, la verdad no puedo creer que Alice sea todo una fanatica de las compras, la verdad yo me desespero si paso tanto tiempo en las tiendas y no encuentro nada de mi agrado...pero bueno esa Alice no cambiara...Yana asta tu proxima conti... oh y por cierto colocaste dobble post.
     
  2.  
    Moliry

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    Re: Enjaulando una fiera

    Jajaja, te juro que se me ahce imposible leer una historia en donde la magia de una relacion tan pura e inocente se rompe. No por eso quiero decir que tu historia esta mal. Solo que leer que unos personajes tan queridos son tan deprabados y tan diferentes a los libros me cuesta. jajaja. Es que una Bella zorra, ijole si que me sienta mal. Lei los primeros 7 capitulos y pues temo no seguir por lo mismo que "Bella deprabada" No me gusta y eso que no soy mojigata. Pero aun asi te deseo exito. Suerte !! =)
     
  3.  
    Poly

    Poly Entusiasta

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    Re: Enjaulando una fiera

    Capitulo XVI

    Él me separo de su cuerpo tras mis palabras.

    — ¿Qué dijiste?

    —Te amo Edward… —dije a la vez que sentía como mis mejillas se volvían de un rojo intenso— Te amo, te amo, te amo y hasta ahora me vengo a dar cuenta.

    Edward acerco su rostro al mío, unió nuestras frentes y me miró fijamente a los ojos, los de él tenían un brillo especial.

    —No sabes lo que he esperado para escuchar esas palabras salir de tu boca —dijo al momento en que unía nuestros labios en un beso, al principio era lento y casto, luego comenzó a delinear mis labios con su lengua, como pidiendo permiso para profundizar la acción, a lo accedí encantada. Nuestras lenguas comenzaron una danza en nuestras bocas, pero este beso es especial, no es como todos los que había dado anteriormente, este beso tenía amor emanando de ambas personas— Te Amo Isabella Swan.

    Sus palabras me hacían sentir mariposas en el estómago, y no es que tuviera nauseas ni nada por el estilo, era una sensación exquisita, era el saber que ese chico al que yo amaba me correspondía y que era solo para mí.

    .

    .

    Me encontraba en el salón viendo como Jasper le volaba el trasero a Emmett jugando ajedrez, la verdad es que este último me sorprendió cuando me entere que sabía jugar algo tan culto como es el ajedrez, pero luego mi sorpresa se fue a la basura en cuanto se dio cuenta de que las damas no son lo mismo que el ajedrez, aunque por no admitir que no sabe jugar lo hace igualmente dándole una victoria fácil a Jasper, aunque creo que ya le está agarrando el hilo al juego. Estaba sumamente divertida cuando fui devuelta a la realidad por el sonido de alguien aclarándose la garganta, giré mi cabeza y me sorprendió encontrarme a Carlisle a un lado del sillón mirándome.

    —Hola Bella.

    —Hola Carlisle, ¿cómo estás?

    —Bien bien gracias ¿y tú?

    —Yo bien gracias, y al parecer el bebé también.

    —Justo de eso te quería hablar —dijo dirigiéndome una mirada suspicaz— te perdí una hora para una ecografía, quiero que vean la evolución del bebé, para saber cómo está.

    —Claro, solo dime dónde y cuándo e iré.

    —Así me gusta. Tienes hora para mañana a las 5 de la tarde en la clínica, puedes ir después de clases, si quieres puedes pedirle a Alice que te lleve.

    —Okey, gracias. —le dije sonriendo. La verdad es que tenía en mente ir con alguien más en lugar de Alice… claro, si él quería, digo, no lo voy a obligar si él no quiere— Si me disculpas Carlisle —dije poniéndome de pie y saliendo de la habitación.

    Iba subiendo las escaleras, encerrada en mis pensamientos cuando me topé con Edward, esta era la oportunidad.

    —Edward —le llamé la atención. Este me miró—, bueno… me pregunte si mañana después de clases me podías llevar al hospital.

    — ¿Al hospital? Sí, claro ¿pero para qué?

    —Es que mañana tengo hora en el médico para una ecografía del bebé.

    —Te tengo una mejor propuesta —me dijo acercándose a mí y abrazándome por la cintura— ¿Qué tal si te llevo y te acompaño para ver nuestro bebé? —termino de hablar susurrándome en la delicada piel de mi cuello.

    — ¿De verdad quieres hacer eso? —Pregunté

    —Eso y más cariño —dijo subiendo por mi barbilla y terminando con un beso en los labios— Te amo.

    —También te amo. Entonces recuerda, mañana después de clases —dije mientras me dirigía a mi habitación.

    .

    .

    A la mañana siguiente Alice me despertó como siempre tan saltarina y alegré, me dejo en mi cama un conjunto nuevo de ropa mientras estaba en el baño, esta vez me deparaban unos jeans con una polera ajustada en el pecho, pero no tanto en el estómago, para que no hubiera que hacer tanto show a la hora de la ecografía, solo debía subir un poco la polera y estaría al aire lo justo y necesario.

    Abajo Esme nos esperaba con un gran desayuno, del que disfrute mucho, pero no por mucho, ya que cuando íbamos en el auto de Edward todo me daba vueltas, sentía que en cualquier momento iba a devolver todo lo que había cocinado Esme con tanto cariño. Bajé un poco la ventana para que entrara algo de aire que me permitiera respirar con más calma y no sentirme tan mareada, pero no sirvió de mucho.

    —Edward… ¿puedes ir más despacio? —dije mientras sentía que la cabeza y el estómago me daban mil vueltas.

    —Bella, lo siento, pero si bajo la velocidad llegaremos atrasados, gracias a Alice —dijo mientras la miraba de reojo.

    —Hey —se quejó esta— no es mi culpa que mi color del día no fuera el calipso.

    —Edward… o bajas la velocidad o tú preciado volvo quedará cubierto en vómito. —En cuanto termine de decir mi amenaza él bajo inmediatamente la velocidad a una más normal con la que no me sentía tan mareada— Gracias —agregué dirigiéndole una sonrisa que él logro ver por el espejo retrovisor.

    Llegamos a duras penas al colegio, pero llegamos a la hora al menos. Alice me llevó a rastras al salón de artes, gracias al cielo esta hora nos tocaba juntas así que nos sentamos en la parte trasera de la sala y mientras la maestra daba una nada divertida charla sobre el arte paisajista del siglo XVIII nosotras charlábamos de cómo resultaría la ecografía de la tarde.

    —Bella, estoy segura de que habrán excelentes noticias provenientes de acá —dijo a la vez que sobaba mi aún plano vientre— Ya quiero verte en un mes más cuando esa pancita comience a crecer junto con mi sobrino y te conviertas en una adorable bolita con patas y un Cullen dentro de ella.

    —Alice… la idea de "bolita con patas" no es para nada alentadora, más bien me hace sentir mal —dije haciendo un puchero.

    —Anda Bella, no te sientas mal, solo es una manera de expresarme —dijo enviándome una sonrisa enorme.

    —Alice… bromeaba.

    .

    .

    Era la hora de la tortura, me tocaba Educación Física, pero esta clase la compartía con Ángela… ella era una gran amiga, el viernes se me había acercado para hablar conmigo y decirme que podía contar con ella para lo que quisiera en el embarazo, realmente era una buena persona… lamentablemente no podía decir lo mismo del profesor… me dijo que debía hacer clases hasta que le presentara algún documento que me eximiera de la clase… algo que afirmara mi embarazo, eso era estúpido, digo ¿para qué voy a fingir un embarazo? Además ¿quién fingiría un embarazo solo para saltarse la clase de Educación Física? Realmente este profesor estaba enfermo de la cabeza.

    Comenzamos con un trote, debíamos recorrer la cancha completa, fui lo más lento y despacio que podía, pero sin llegar a caminar, ya que no quería uno de los castigos de este profesor —la última vez me castigo con 30 abdominales y 50 flexiones de brazos, además de las 10 vueltas a la cancha—, Ángela iba a mi lado y charlaba conmigo, eso me ayudo a concentrarme en la conversación y no en el posible mareo que podía llegar a sentir. Pero la pesadilla llegó a la hora de la elongación ya que teníamos que estirarnos, levantar los brazos lo más que pudiéramos y luego comenzar a hacer círculos completos, 10 a la derecha y luego 10 a la izquierda, pero no iba ni a la mitad del ejercicio cuando sentí como se me revolvía el estómago y el desayuno se devolvía, partí corriendo a los camarines con Ángela a mi lado y alcancé a llegar a un lavabo.

    —Bella… ¿Te sientes bien?

    —Sí, tranquila, ya paso. —Nota mental: Pedirle el papel al doctor para poder alejarme de esta maldita clase y sus consecuencias

    .

    .

    Ya era por fin la hora de la salida, el día se me había hecho insoportablemente lento, solo quería saber cómo estaba el bebé, y lo mejor era que Edward estaría allí conmigo… él siempre estaría conmigo.

    — ¿Vamos? —Me sorprendió una aterciopelada voz a la vez que me abrazaba por la cintura— Alice se irá en el jeep con Emmett, Rose y Jazz.

    —Desde luego —le respondí dejándole un casto beso en los labios— vamos que se nos hace tarde.

    Edward me guió al volvo y me mantuvo la puerta abierta mientras me subía. En un principio íbamos en un silencio algo incómodo, pero al rato ese silencio quedó en el olvido con el sonido de la radio y luego con una conversación que iniciamos. De tema en tema llegamos no sé como al de posibles nombres para el bebé.

    —Si es niño… ¿qué tal Steve? —dijo Edward.

    —No, Steve es un nombre muy… no sé, no me agrada mucho. ¿Qué tal Mathew?

    —Tal vez… Matt me gusta, el nombre digo —dijo a la vez que se ruborizaba levemente— Pero también Stewart.

    —Stewart, Stu… me recuerda a Disco Stu, el de los Simpsons. —Dije riendo— También me gusta Joseph, pero si es niña… me gusta Alex.

    —Sí, también Ella, Elizabeth, Samanta, hay muchos nombres hermosos.

    —Sí, pero también tenemos mucho tiempo para elegirlos.

    —Alrededor de seis meses, quizá un poco menos… ¿No sabes cuánto tienes verdad?

    —No, pero Carlisle calcula alrededor de tres meses.

    —Bueno… ahora lo averiguaremos —dijo bajándose del auto y dándole la vuelta— Tenemos una hora— le dijo a la recepcionista.

    —Si claro, —dijo ella sonriente— ¿a nombre de quién?

    —Isabella Swan —dije.

    —Claro, solo esperen un momento, el doctor ya los atiende. Mientras pueden tomar asiento —dijo apuntando a una corrida de sillas en la sala de espera.

    Pero no alcanzamos a tomar asiento cuando un hombre alto, de tez blanca se asomo por la puerta y dijo mi nombre. Así que entramos y allí había un escritorio, además de una camilla junto a una pantalla con algunas cosas extrañas.

    —Tomen asiento por favor —dijo al sentarse frente a su escritorio.

    Nos acercamos a este y nos sentamos, es nos miro unos momentos antes de hablar.

    —Soy el doctor Aro Vulruri, Carlisle me hablo algo de ti.

    — ¿Ah sí?

    —Sí, me dijo que estabas embarazada, que era tu primera cita, y que te estabas quedando en su casa, pero no hablo más. —Dijo dándome un respiro, el no sabía nada sobre el padre—Tú debes ser alguno de los hijos de Carlisle y el padre del bebé ¿no? —dijo mirando a Edward.

    —Algo así… Edward Cullen, mucho gusto —dijo tendiéndole la mano.

    —Okey, entonces lo invito a averiguar que tal está el bebé. Isabella, ve a la camilla por favor.

    —Solo dígame Bella, por favor.

    Me dirigí a la camilla y me acosté en ella, el doctor me pidió que me levantara la polera, y tal como lo dijo Alice la polera se levantaba lo justo y necesario. Edward se sentó en una silla que se encontraba al lado de la camilla y me tomó la mano. El doctor tomo uno de los tantos cables que salían del aparato raro que se encontraba bajo la gran televisión y del extremo de ese cable se encontraba un extraño aparato. El doctor me echó un gel en el estómago que me produjo un escalofrío… estaba helado, luego comenzó a pasar aquel aparato encima del gel esparciéndolo, pero entonces una se pudo ver una imagen en la pantalla, era algo negro, con unas pequeñas manchitas café amarillentas en el centro, también se comenzó a sentir un rápido golpeteo… era… era su corazón.

    —Vaya… Miren, estas pequeñas manchitas que ven acá son los bebés.

    Sus palabras me dejaron en shock durante un momento, al parecer a Edward igual, pero el volvió de su ensueño antes y preguntó primero lo que ambos teníamos en mente.

    — ¿Los Bebés? —pregunté remarcando la primera palabra.

    —Así es, Bella tiene 14 semanas de un embarazo múltiple… son mellizos, felicidades.

    ----------------------

    Ya mis washis!! hemos llegado a la actualidad! :D actualmente me encuentro en este capi en FF así que al fin podran ir al compas xDD claro e.e que ahora no esperen actu tan seguido xDD

    Besitos
     
  4.  
    LiFeInu

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    Re: Enjaulando una fiera

    Wow..Poly... eso si que no lo esperaba... Mellizos ahora si estoy con mas dudas y la duda principal es de quien es el bebe, O mas bien quien es él padre...xD, Y pues esperare con ansias el capitulo 17 ó 18... y tu sabes la razon o razones...ejejej:D bueno Poly Yana hasta tu proxima conti...
     
  5.  
    Poly

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    Re: Enjaulando una fiera

    Me pedían capitulo??... me pedían Jacob?? xDD bueno como la chica buena que soy... se los traigo!! *aplausos mode on*
    Ya mis niñas, ojala lo disfruten... está recien sacado del horno, ya que lo termine de escribir anoche ^^
    -----------

    Capitulo XVII

    —Así es, Bella tiene 14 semanas de un embarazo múltiple… son mellizos, felicidades.

    .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

    — ¿Mellizos? —pregunté totalmente impactada.

    —Ajá —respondió Aro— Acá hay uno —dijo señalando las manchitas que se encontraban al lado derecho— y acá está el otro —dijo señalando las manchitas del lado izquierdo—, aún no se puede decir que sexo tiene cada uno, pero ya se puede decir alrededor de los 5 meses.

    —No gracias, prefiero que sea una sorpresa… aunque al parecer ya me sorprendieron —dije más relajada— Entonces tengo 14 semanas… eso serían tres meses y medio… medio mes más de lo que teníamos calculado.

    —Exacto… ya en una o dos semanas te comenzará a crecer el vientre, por lo que el embarazo se hará más notorio, aunque realmente es lo más hermoso, ya que eso indica que están creciendo.

    Después de eso el doctor me dio unas recomendaciones para lo que debía a hacer en ciertos casos, a Edward le dio unos concejos con respecto a mis antojos y la posible bipolaridad que podía tener.

    —De acuerdo Bella, entonces recuerda, es común que andes cansada, que te enojes por estupideces, tus hormonas estarán algo revuelta estos meses, y con respecto a los antojos, no los reprimas… solo dilos, y tu jovencito —dijo refiriéndose a Edward— haz todo lo que este a tu alcance para cumplirlos… o se pondrá de mal humor —añadió en un susurro.

    —Okey gracias —dije parándome—. ¡Oh! Casi lo olvido, doctor, ¿Podría darme algún papel para eximirme de educación física? El profesor no me dejará salir a menos que le muestre ese estúpido certificado.

    —Sí claro —me dijo sacando unos papeles de uno de los cajones de su escritorio, lo firmó y me lo tendió— Ahí tu lo rellenas y se lo entregas. Suerte —Nos dijo antes de que abandonáramos la consulta.

    En el auto me puse a pensar en lo que me dijo el doctor Aro… mellizos… eso definitivamente no me lo esperaba, ni en los sueños más locos se me habría ocurrido, era algo extraño, pero no por eso menos acogedora ya que ahora era sumamente consciente de que dentro mi vientre estaban creciendo dos pequeñas personitas que llegarían en un poco más de cinco meses a alegrarme los días, ellos serán los que me impulsen a seguir adelante, ellos serán mi razón para no dejarme llevar, por ellos lucharía y les daría siempre lo mejor. Dos pequeños que andarán corriendo con sus pequeños piececitos por todas partes, dos manitas que buscarán las mías, dos pequeños que llorarán por mi atención, que necesitarán de mis cuidados y que buscarán mis caricias. Ese tipo de pensamientos me tenía en las nubes, estaba tan alucinada pensando en mis dos pequeños, que apenas me di cuenta de que ya habíamos llegado a la mansión Cullen hasta que Edward me llamó mientras esperaba con la puerta abierta que bajara del auto móvil para que entrara en la casa. Entre a esta sumida en el mismo ensimismamiento del que me encontraba presa en el transcurso del hospital a la casa. Me sentía como en el cielo, como si me encontrara levitando y el suelo no fuera suelo, si no una delgada capa de algodón que me mantenían en el aire, era una sensación agradable, pero todo fue cruelmente interrumpido por Alice y sus gritos desesperados.

    —Bella, ¡Bella!, ¡Bella!... ¿Qué te dijeron? ¿Cómo está mi sobrino? ¿Cuánto tienes? —preguntaba mi querida Amiga.

    —Alice… una pregunta a la vez, por favor —dije tomando asiento en la sala, ya que sabía que se vendría un largo interrogatorio, ya que ella querría saber cada segundo transcurrido desde que entré en la consulta hasta cuando salí.

    — ¿Cuántos meses tienes? —Preguntó sonriente al darse cuenta de que contestaría a sus preguntas.

    —Tres meses y medio.

    — ¿Cómo está?

    —Están bien Alice… tus sobrinos están bien —dije tratando de recalcar lo más posible el plural de la frase.

    — ¿Están? —añadió esta sin comprender aún.

    —Si Alice, están.

    —Son mellizos —dijo Edward entrando en la habitación, sentándose a mi lado a la vez que me tomaba por la cintura y depositaba un beso en mis labios.

    — ¿Mellizos? ¿Están bromeando? —dijo mi querida amiga con una cara de incredulidad.

    Ambos negamos con la cabeza, pero solo hasta ese instante recordé al 100% a Edward, ¿Qué pensaría de los mellizos? ¿Estaría igual de feliz que yo? ¿Y si le desagradaba la idea?... debería hablar con él a solas, pero ya tendría tiempo para eso.

    — ¡Eso es excelente! —Gritó emocionada— debo decirle a Esme —dijo mientras salía saltando de la habitación.

    Cuando finalmente la perdí de vista me giré a Edward, lo mire a los ojos unos momentos y se veía feliz, pero estaba acostumbrada a su máscara de falsa tranquilidad.

    .

    .

    — ¿Puedo hablar contigo? —Le dije a Edward un par de semanas después— A solas —añadí en su oído.

    —Claro… vamos a mi habitación —dijo tomándome de la mano y guiándome por las escaleras— ¿Qué pasa? —añadió cuando nos encontrábamos sentados a la orilla de su cama.

    —Necesito saber algo…

    —Por supuesto, dime.

    — ¿Qué opinas de esto?

    — ¿A qué te refieres?

    —A todo esto… los mellizos, todo —dije tocándome la pequeña pansa que ya tenía.

    — ¡Ah! Eso. —dijo poniendo su mano sobre una de las mías

    —Sí, eso.

    —Bueno, ¿qué quieres que te diga?

    —La verdad Edward, ¿qué opinas?

    — ¿Qué crees que opino? —Me dijo tomando un tono serio en el momento— Me encanta la idea, me fascina… Te imaginas… dos pequeñas Bellas que andarán por la casa alegrándonos los días a todos acá— dijo con la sonrisa pegada en el rostro— ¿Y a ti? —añadió volviendo al tono serio.

    — ¿A mí?... me fascina ¿No te has dado cuenta de que he andado como en las nubes desde que salimos del hospital? Estoy encantada.

    Entonces se recostó y se agarro de mi cintura para qué callera sobre su pecho, entonces me abrazó y beso mi coronilla.

    —Te amo —dijo a la vez que me acariciaba un brazo.

    —Y yo a ti.

    Justo en el momento en que nos íbamos a besar sentí una incomodidad en mis pantalones, al rato comprendí que era mi móvil que estaba vibrando en el bolsillo de mis vaqueros.

    Al ver quién me llamaba me impresioné un poco, hace tiempo que no sabía de él, así que luego de dirigirle una mirada de disculpas a Edward contesté el celular.

    — ¿Aló?

    — ¿Bella?

    —Sí, hola ¿cómo estás?

    —Bien bien ¿y tú?

    —Bien, hace tiempo que no he sabido de ti hombre.

    —Hm… si, lo siento, es que tuve unos problemas con mi viejo y uf.

    —No te preocupes, te comprendo. —Respondí

    —Bella ¿Podríamos juntarnos? Es que debo hablar contigo y realmente prefiero decírtelo a la cara que por teléfono

    —Sí, claro —dude un poco— ¿Cuándo?

    — ¿Te parece si nos juntamos en unos treinta minutos en Port Angels? En la plaza de la otra vez

    —Okey, nos vemos —corté.

    — ¿Quién era?

    Por un momento dude en si responderle o no a esa pregunta, pero decidí decirle la verdad… debía confiar en él, y confiaba en que no cometería alguna estupidez.

    —Jacob.

    —Hm —gruñó a la vez que su ceño se fruncía— ¿Y qué quería ese chucho?

    — ¿Chucho? —pregunté algo confundida.

    —Sí, chucho, ya que te hablo de esa manera aquella vez y ahora te llama como el perrito faldero que es, así que es un chucho.

    Reí ante la extraña ocurrencia de Edward, se le podía ocurrir cada cosa.

    —Y bueno… ¿Qué quería?

    —Que nos juntáramos, quiere charlar conmigo y dice que no es muy adecuado que me lo diga por teléfono, así que quiere verme en media hora en Port Angels.

    —De acuerdo… te llevo —me dijo mientras se paraba de su cama.

    —No te molestes… puedo pedirle a Al…

    —No te dejaré ir sola a enfrentar a ese chucho. —me interrumpió.

    —Deja de llamarlo así —le dije mientras le daba un suave golpe en el pecho—. De acuerdo, vámonos entonces.

    Nos subimos al automóvil y partimos a encontrarnos con Jacob.

    —Y… ¿De qué querrá hablar?

    —No lo sé, pero me alegra que me haya llamado, hace tiempo que no se de él.

    —Desde lo de la plaza ¿verdad? Cuando nos contaste

    —Sí, después de eso no volvimos a hablar, he estado ocupada y bueno… no se qué habrá pasado.

    .

    .

    Me encontraba sentada en una banca de la plaza, le pedí a Edward que me fuera a ver si había una heladería cerca, más para que se alejara un momento para poder charlar con Jake cuando llegara que porque se me apetecía. Frente a mi habían unos niños jugando, corriendo y riendo, disfrutando de una agradable tarde junto a sus padres, quien sabe, tal vez en unos meses pudiéramos venir acá con los pequeños, pero de pronto algo me sacó de mi ensueño.

    —Bella.

    Me di vuelta al reconocer mi nombre y me encontré con Jacob, no podía decir que estaba igual ya que ahora se le veía más musculoso, su cabello corto y Woah! Ahora Jake tenía estilo, unos pantalones ni muy ajustados ni muy sueltos y una sudadera que marcaba bien su torso.

    — ¿Qué te paso chico? —dije a modo de broma.

    —Bueno… tuve unos problemas con Billy.

    —Eso explica que estés tan desaparecido.

    —Sí, pero tengo que contarte algo.

    —Claro, dime —dije haciéndole un espacio en la banca.

    —Bueno… Billy me metió a la escuela militar.

    — ¿Qué cosa?

    —Sí, luego que le conté que estabas embarazada y que había un 50% de probabilidades de que fuera el padre me dio la reprimenda de mi vida y me metió al ejército. Me prohibió verte.

    —Ah… ya veo —dije algo cohibida— Bueno… gracias por decirme porque te alejas.

    —No Bella, no me entiendes. Él quiere que me aleje de ti y del bebé, pero no lo haré… si es mío… yo te quiero ayudar como sea.

    Jake comenzó a acariciar mi pequeña panza.

    —Veo que ha crecido —dijo.

    —Sí, pero… en realidad Jake, hay algo que aún no sabes.

    — ¿Qué cosa?

    —Tengo un embarazo múltiple, son mellizos.

    — ¿Dos?

    —Si chucho, dos… veo que aprendiste a contar. —Dijo Edward entrando en la escena.

    Le dirigí una mirada asesina. ¿Qué le había dicho de llamarlo así?

    — ¿Te importa? —dijo Jake

    —Tu tranquilo, que yo solo vengo a preguntarle a Bella de que sabor quiere su helado, encontré una excelente heladería no muy lejos de acá.

    —Frutos del bosque y chocolate —dije emocionada. De pronto cuando él menciono las palabras "excelente heladería" se me antojo mucho más que antes— por favor —dije poniéndole unos ojitos suplicantes.

    —De acuerdo —dijo antes de besarme fugazmente en los labios e irse.

    — ¿Qué… Qué fue eso? —preguntó incrédulo Jake.

    —Solo digamos que en estos meses las cosas se dieron con Edward.

    —Me doy cuenta, pero bueno… ¿en qué estaba? Ah! Si. Bella yo quiero ayudarte, aunque no pueda ser de manera presencial debido a Billy, pero quiero que sepas que tienes mi apoyo.

    —Gracias Jake… significa mucho para mí.

    —Ya debo irme, pero ten —dijo tendiendo un papel— me puedes escribir a esa dirección, sí, cartas, a la antigua.

    —Será divertido —dije riendo.

    —Adiós Bella. —dijo antes de marcharse.

    Me quedé ahí sentada esperando a que volviera Edward, me fijaba en los niños que iban corriendo de acá para allá tan emocionados jugando, hasta que una pequeña que paso frente a mi tropezó y cayó al suelo, en el mismo momento comenzó a llorar. En un movimiento automático me paré y fui hacía ella, la levante y comencé a sacudirle la ropa.

    —Tranquila —le susurraba a la pequeña, no tendría más de tres o cuatro años— ya pasó.

    La pequeña se había rasmillado la rodilla derecha y le estaba sangrando un poco, la pequeña seguía llorando, y al ver las pequeñas gotas de sangre se desespero un poco.

    —Tranquila no pasa nada —dije a la vez que la llevaba a una banca y la sentaba.

    Comencé a buscar en mi bolsa y encontré lo que buscaba, por algún motivo que no recuerdo tenía unos curitas de hello kitty, le limpie un poco la herida con una toallita húmeda —andaba con muchas cosas en mi bolsa sin saber muy bien por qué—, y le puse el pequeño parche en la rodilla, la niña al ver los dibujos que este tenía se calmo y comenzó a reír.

    — ¡Amanda! —dijo una señora que venía corriendo hacia nosotras.

    — ¡Mami mira! —Dijo la pequeña cuando su madre llego a su lado— gatito.

    —Muchas gracias —me dijo la señora antes de partir con su pequeña en brazos.

    —Serás una excelente madre —susurró una voz en mi oído.

    —Ya basta Ed… —dije dándome vuelta, pero grande fue mi sorpresa al encontrarme con que no se trataba de Edward— Ch… Charlie… ¿Qué haces acá? —dije retrocediendo, alejándome de él.
     
  6.  
    LiFeInu

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    Re: Enjaulando una fiera

    Amiga que capitulo tan facinante... y por fin colocaste a mi amado Jacob...La verdad que me sorprendio que Billy lo mandara a la milicia, eso si que fue algo cruel de su parte, lo que si me alegra es que Jacob se quiera hacer cargo de los bebes y que no sea tan cobarde como Mike... La verdad me disgusto que Charlie fuera a ver a Bella, la verdad que si yo ubiera estado cerca de ahi le ubiera puesto una buena reprimenda por lo que le a hecho a Bells...Yana hasta tu proxima conti...xD
     
  7.  
    Poly

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    Enjaulando una fiera
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    Re: Enjaulando una fiera

    Al fin! :D se que es corta... pero es lo que me dio jajaja e_é! prometo recompensarlas :D

    Capítulo XVIII

    —Serás una excelente madre —susurró una voz en mi oído.

    —Ya basta Ed… —dije dándome vuelta, pero grande fue mi sorpresa al encontrarme con que no se trataba de Edward— Ch… Charlie… ¿Qué haces acá? —dije retrocediendo, alejándome de él.
    .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

    —Cariño… mi cama ha estado fría sin ti. —añadió acercándose a mí.

    — ¡Aléjate de mí!

    — ¿Y si no? ¿Qué harás? ¿Gritar? ¿Quién vendrá a ayudarte?

    —Pues yo –dijo Edward.

    ¿En qué momento llegó?... Edward tomó a Charlie del hombro, lo giro y le dio un golpe que Charlie no olvidará muy luego.

    —No vuelvas a acercártele ¿oíste? —Dijo Edward acercándose a mi— Vámonos —añadió mientras tomaba mi mano y me sacaba de aquel lugar.

    Nos dirigimos al automóvil, y al entrar Edward me sorprendió con el helado que le había pedido.

    — ¡Lo trajiste! —grité emocionada.

    —Claro, si a eso fui, al volver te vi con la pequeña y luego vi como apareció Charlie prácticamente de la nada… más le vale no volver a aparecerse.

    —Gracias —le dije comiendo una cucharada de helado.

    — ¿Por el helado o ayudarte?

    —Ambos la segunda sobre la primera, pero… Frutos del bosque y muse de chocolate son mis sabores favoritos.

    —Y… al cabo ¿qué quería ese chucho?

    —Jacob —dije resaltando su nombre— vino a explicarme por qué no había llamado.

    —Y… ¿Cuál fue su excusa?

    — ¿Por qué tanta pregunta Edward? Solo déjame comer mi helado tranquilamente. Por favor —le dije dándole un beso en los labios aprovechando la luz roja.

    —Solo me preocupa ¿okey? —dijo poniendo su mano sobre la mía.

    —Pero no hay nada por qué preocuparse —le dije sonriendo— a excepción de estos pequeños revoltosos que vienen en camino —dije tomando su mano y llevándola a mi poco abultado vientre.

    —Tienes razón.

    Al llegar a casa me encontré con que Alice había vuelto a ir de compras, esta vez me había traído más ropa para cuando mi vientre estuviera más grande, era ropa adorable pero aún así se me hacía extraño imaginarme con un gran estómago, disfrutando o sufriendo por las pataditas que me dieran los bebes, luego preocupada por la fecha en que nacieran y cuando nacieran… ir a verlos en la noche, los pañales, los biberones, entre otras cosas. Si bien ahora me parecían cosas hermosas sé que cuando me tocara hacerlas ya no serían tan bonitas ni divertidas como lo es ahora, pero aún me quedaban 5 meses para seguir con los sueños color de rosa. Pensaba disfrutar estos meses a concho y en especial con Edward.

    Al llegar a la casa se me acercó Alice para recordarme acerca del trabajo que debíamos entregar el lunes para Física, por lo que luego de besar a Edward la seguí escaleras arriba hasta su habitación, había que hacer un informe con medidas, tiempo, velocidad, rapidez y otras cosas… realmente no sabía que odiaba más… si educación física o física… ahora que lo pienso los nombres de ambos se parecen bastante así que debe ser por eso que son igual de odiosas.

    Alice había estado muy callada y eso no era una muy buena señal, ella quería preguntar cosas…

    — ¿Qué pasa Alice?

    — ¿A qué te refieres? —dijo como si nada.

    —Anda Alice, nunca estas tan callada y tranquila a excepción de cuando quieres preguntar algo.

    —Me conoces… —solo asentí— Esta bien… ¿Qué fue lo que paso?

    —Nada, solo fui a hablar con Jacob.

    —No me refería a eso exactamente Bella.

    — ¿Entonces?

    —Charlie llamó hace un rato para insultar a Edward

    — ¿¡Qué cosa!? ¿Estás bromeando? —Ella negó con la cabeza— Okey, es que mientras hablaba con Jake Edward fue a comprarme un helado que le pedí. Entonces Jacob se fue y de la nada apareció Charlie, como si me hubiera estado siguiendo o algo por el estilo.

    — ¿Y qué paso?

    —Bueno comenzó a acercarse y a decirme algunas cosas hasta que Edward llegó, le dio un fuerte golpe y me sacó de ahí, pero nada más, digo, no fue a mayores.

    —Eso es lo que crees —me dijo seria.

    — ¿Cómo?

    —Ahora Charlie ya sabes dónde te estás quedando. Sabe que estás acá… serás presa fácil para él, además de que ahora sabe que Edward es el otro posible padre… Quién sabe que será capaz de hacer Charlie —dijo con una expresión dura.

    —Alice tienes razón… Charlie es capaz de cualquier cosa por mantener una buena imagen. Pero… tampoco creo que se enfrente a los Cullen, una de las familias más “prestigiosas” y conocidas del pueblo, por no decir la más respetada.

    —Pero si fue capaz de abusar de ti… ¿Quién nos dice que no es capaz de meterse con nosotros? —me miró unos segundos y luego añadió— No me malinterpretes Bella, a nosotros poco nos importa que se trate de enfrentar a nosotros, no le tenemos miedo y somos capaz de cualquier cosa por defenderte a ti y a mis sobrinitos —dijo sonriendo a la vez que acariciaba mi vientre.

    —Pero de verdad… no los quiero meter en problemas.

    —Nos meterás en un problema si haces cualquier cosa indebida Bella, por favor no trates de hacerte la héroe o algo por el estilo, mira que no te viene además que no queremos que te pongas en riesgo y tampoco a los bebés.

    —Pero tampoco me pueden pedir que me quede de brazos cruzados.

    —Aún no ha pasado nada… ¿Por qué discutimos sobre este tema? No saquemos conclusiones apresuradas ¿okey?

    —Tienes razón —le dije más calmada.

    —Bueno ahora dime…

    — ¿Qué cosa? —pregunté confusa.

    — ¿Cómo que qué cosa? ¿Cómo se están portando mis sobrinos?

    —Ah —dije riendo— eso… bueno se han portado bien, pero ahora que me lo recordaste, ya me dio hambre, y tengo sueño… me iré a acostar luego.

    — ¿Qué quieres comer? —preguntó de pronto.

    —Tengo ganas de comer pastas, ojala raviolis con carne —dije, de solo recordar el sabor de esa comida se me hizo agua la boca.

    —Okey, entonces ve a abrigarte.

    — ¿Para qué?

    —Vamos a ir a comer a la bella Italia.

    —Alice no te molestes, para que vamos a ir hasta Port Angeles solo para comer raviolis.

    —No son solo raviolis Bella —dijo seria— Son los raviolis que mis sobrinos quieren comer, y si ellos y tu quieren comer eso… pues eso iremos a comer —dijo sonriendo.

    —Pero los podemos cocinar acá, eso será más divertido, rápido y barato. ¿Qué te parece?

    —Hm… tienes razón. Está bien.

    Con Alice bajamos las escaleras y nos encontramos a Edward charlando animadamente con Jasper en la cocina, esto sería divertido…

    —Hola chicos —dijimos mientras nos dirigíamos a la despensa para sacar los ingredientes.

    — ¿Qué hay? —dijo Jasper.

    — ¿Qué se traman? —dijo Edward, rayos al parecer él había descubierto algo.

    — ¿Nosotras? —dijo Alice en tono inocente— Nada, nada hermano, creo que andas algo sensible.

    En ese momento nos miramos y tomamos una jarra con agua cada una, y cuando ellos menos se lo esperaban ¡bum! Un jarrazo de agua para cada uno, quedaron tan empapados como el suelo de la cocina. Con Alice prácticamente nos partíamos de la risa.

    Ellos se miraron un segundo y luego se dieron la vuelta para quedar mirándonos a los ojos.

    — ¿Así que andamos con esas? —Dijo Jasper.

    —Da lo mismo —añadió Edward— pero vengan… queremos un abrazo.

    En ese momento se pararon y comenzaron a seguirnos por la cocina totalmente empapados, hasta que nos atraparon y nos dieron un fuerte abrazo y un beso… por consiguiente quedamos tan mojadas como lo estaban ellos.

    Estábamos muriendo de la risa cuando recordamos el piso mojado… y el que yo quería comer raviolis, así que mandamos a los chicos a trapear el suelo mientras nosotras preparábamos la comida. Con Alice encontramos el paquete con los ravioles y comenzamos a cocinarlos y el aroma que comenzó a salir… de seguro haría rendirse a cualquier persona que se encontrara en la más rígida huelga de hambre.

    —Chicas eso huele delicioso —dijo Jasper.

    —Y esperen a que lo prueben —Respondimos.

    Los chicos terminaron de poner la mesa y nos pusimos a comer, Emmett con Rosalie andaban viendo coches en una exhibición y Esme con Carlisle andaban no sé dónde. Luego de comer decidimos seguir jugando un rato, por lo que con Alice nos fuimos a poner algo más cómodo y decidimos salir al patio y recostarnos a tomar el sol, estábamos tan a gusto, hasta que los chicos llegaron a mojarnos, nos comenzaron a lanzar agua con la regadera hasta que Jasper consiguió lanzar a Alice a la piscina, gracias a mi estado Edward no me lanzó, pero estoy segura de que se lo pensó más de una vez. Pero como se distrajo le quité la manguera y comencé a perseguirlo, esto era de lo mejor, adoraba los días “calurosos” en Forks.

    Pero entre tanto ajetreo, tanto correr y no sé si habrá afectado en algo la temperatura comencé a sentir como se me movía algo el piso… me quede estática en donde estaba un momento, tratando de que todo a mi alrededor dejara de girar, pero era difícil… Llevé una mano a mi cabeza y solo alcancé a escuchar un “Bella… ¿Qué te pasa?” de parte de Edward antes de que todo a mi alrededor se volviera negro y entrar en la oscuridad total.
     
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    Re: Enjaulando una fiera

    Nooooo!!! por queee??!!?!!??!?!??!?!?!?!!!! me gusto la parte donde les tiran la jarra de aguaa!! esta exeleenteeeee!! pero corto -.-" cuando vas a seguiir?
     
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    Poly

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    Re: Enjaulando una fiera

    Lo más pronto posible... solo les diré que como he recibido peticiones de todas partes de que haga un POV Edward e_é! lo haré :D
     
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    Re: Enjaulando una fiera

    :(
     
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    Re: Enjaulando una fiera

    u.u Poly!! me matas u.u me muero sin enjaulando una fiera lo ame! por que me dejas así este fic es como la droga no se puede vivir sin el
     
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    Poly

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    Re: Enjaulando una fiera

    x'D tranquila, como te dije por el MP lo continuare, solo que ando corta de tiempo >.<
     
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    Re: Enjaulando una fiera

    jeje lo siento por ser tan insistente pero bueno soy adicta a los FF aunque realmente me gustan los terminados jeje pero esto si vale la pena esperar ;)
    cuidate
    PD:Gracias
    PD2:Lo siento
    PD3:Besos
    PD4:Adios
     
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    Re: Enjaulando una fiera

    u.u
     
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    Re: Enjaulando una fiera

    Cariño de consuelo te dijo que en este momento tengo al fin un tiempoto libre y estoy escribiendo actu, así que este fin de semana te subo la actualizacion si o si!
     
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    Re: Enjaulando una fiera

    ufff! mil mil gracias y lo siento si te molesto pero enserio que no puedo vivir si no terminaras este fic, me volvería loca
     
  17.  
    Poly

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    Re: Enjaulando una fiera

    Capitulo XIX

    — ¡Alice! ¡Jasper! —dije de pronto al ver como Bella caía inconciente al suelo.

    — ¿Qué paso? —Dijo Alice dándose la vuelta— ¡Bella! —añadió al verla en el suelo.

    Me acerqué a ella, al parecer no tenía nada, pero me preocupó bastante por un momento.

    —Tranquilo solo debe ser un síntoma del embarazo, es típico que sufran desmayos, además recién tiene cinco meses, es de lo más normal —añadió Jasper.

    —Ayúdenme a llevarla a su habitación.

    La tomé en brazos y Alice partió a arreglarle la cama, mientras que Jasper me abría las puertas que tenía por delante. En cuanto la tendí en la cama esta comenzó a volver en sí de a poco.

    — ¿Qué pasó? —preguntó tratando de incorporarse.

    —Quédate acostada, te desmayaste abajo.

    — ¿Te sientes bien? ¿Quieres algo? ¿Llamo a Carlisle? —comenzó a preguntar Alice.

    —Alice —decía Bella riendo— tranquila, estoy bien.

    En ese momento volví a la realidad, ya habían pasado cerca de dos meses desde ese incidente, y todo estaba yendo bien y eso me tenía tranquilo, Bella se comunicaba con el chucho cuando podía, y no habíamos vuelto a saber nada de Charlie, y eso era bastante bueno.

    — ¡Edward! —me gritó Tania desde el otro lado del estacionamiento.

    —Argh Tania —dijo Bella que iba a mi lado.

    Se veía hermosa con su pancita redonda, su ombligo hacia fuera, las mejillas sonrosadas y el brillo de sus ojos, todo era perfecto.

    — ¡Edward! —Insistía Tania— ven acá, solo será un momento.

    —Anda ve —me decía Bella— quiero dejar de oír su voz chillona.

    —No tardo —le aseguré.

    Parí corriendo donde Tania, quería acabar luego con esto, no me gustaba dejar a Bella sola mucho tiempo, mucho menos ahora que esta en los últimos meses del embarazo, si todo seguía bien los bebes nacerían en unas 6 o 7 semanas más, no quedaba nada.

    — ¿Qué quieres? —le pregunté.

    —Bueno, pronto estaré de cumpleaños y estoy planeando una fiesta, me encantaría que fueras.

    Le dirigí una mirada, que estoy seguro habrá demostrado todo lo que quería decir, pero no estaba satisfecho con eso, así que comencé a hablar.

    — ¿Qué mierda tienes en la cabeza Tania? ¿Qué tan vacía esta tu cabeza como para pensar que yo iría a una tuya? Y mucho más ahora que estoy con Bella y tendremos a nuestro hijos.

    — ¿Sus hijos? —Dijo riendo— Hasta donde sé solo son unos bastardos que pueden ser tanto tus hijos como de otro chico.

    —Bueno el si son míos o no, no es tu problema, si no mío, yo veré si me encargo de ellos, si los considero mis hijos o lo que sea, todo esto no te incumbe Tania a si que solo deja de meterte entre Bella y yo, que no lograrás nada, entiéndelo de una Puta vez.

    — ¡¡Edward!! —oí de pronto.

    Esa voz la podría reconocer en cualquier parte, era Bella. Me di vuelta inmediatamente y vi como la metían a un automóvil verde, el cual partía rápidamente en el momento en que se cerraba la puerta con ella dentro. Salí disparado a perseguir el auto, pero era muy complicado alcanzarlo a pie.

    —Súbete —oí de pronto.

    Al darme vuelta me di cuenta de que era Jasper en su auto, sin pensarlo dos veces me subí al automóvil y partimos tras de misterioso auto que se había llevado a Bella, pero le perdimos la pista, no logramos encontrarlo por ninguna parte.

    Recorrimos el camino una y otra vez tratando de encontrar algún indicio de aquel automóvil verde, pero nada. Me sentía cada vez con más rabia, tenía impotencia de no poder hacer nada, por lo que le hice a Jasper detenerse y me lancé sobre un árbol, lleno de rabia, tenía ganas de golpearlo pero no sacaría nada, excepto tal vez producirme una fractura en la mano. Al diablo, quería golpear algo.

    Pero justo en el momento que me giré a darle un puñetazo al árbol lo vi, aquel auto verde estaba entre los árboles. Me comencé a acercar a este y definitivamente era el auto que había visto en el instituto ya que dentro se encontraba la chaqueta que Bella llevaba puesta, además de su móvil.

    —Jasper —dije— ven a ver esto.

    En cuanto Jasper estuvo a mi lado rompimos el vidrio de la ventana del conductor y abrimos la puerta, comenzamos a registrarlo y no encontramos nada, ni una nota, un mapa, algo.

    —Yo creo que hay que ir donde Carlisle, mientras antes mejor.

    Tomé mi móvil y marqué su número mientras que con la otra mano me tomaba el puente de la nariz, necesitaba estar tranquilo para hablar con él. No habían pasado ni tres toques cuando contestó.

    — ¿Qué pasa Edward? —él sabía que solo lo llamaba para urgencias.

    —Es Bella.

    — ¿Se le rompió la fuente? —preguntó algo exaltado.

    —Ojala…

    — ¿A qué te refieres?

    —Se la llevaron, alguien la secuestro en el instituto.

    — ¿Cómo? —por ahora mantenía la calma.

    —No estoy seguro, fui a encarar a Tania para que dejara de molestar, en ese momento ella gritó mi nombre y cuando me di vuelta solo vi una mano que la metía dentro de un auto verde y se marchaba. Con Jasper lo perseguimos, encontramos el auto, pero ella no esta.

    — ¿Cómo sabes que ese es el auto?

    —Dentro esta la chaqueta y el móvil de Bella —estaba comenzando a perder la calma— hay que encontrarla Carlisle.

    —Tranquilo, lo haremos. Por ahora solo vuelvan a casa.

    — ¿Qué? ¿Planeas que vuelva a casa mientras Bella se encuentra con un maldito maniático quién sabe donde?

    En ese momento algo hizo clic en mi cabeza, un nombre apareció en el momento… Charlie… él la tenía, él la ha buscado hace tiempo, es un maniático, psicópata y quien sabe que otra cosa. Yo debía ir a buscarla…

    Corté el teléfono y solo basto que le dirigiera una mirada a Jasper para que este comprendiera a donde nos debíamos dirigir en ese momento… La casa de Charlie.

    -------------------
    Perdón por la tardanza, se que dije Fin de Semana, pero estuve estudiando e_e eso me cuesta creermelo hasta a mi, pero es verdad x'D
    Es corto pero es lo que hay, me gusta dejar suspenso ^^
     
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    Re: Enjaulando una fiera

    Cómo pudiste dejarlo tan cortito!!? :'( ooh bueno..algo es algo..xD..gracias por el aporte..espero q haya servido el estudio! jaja..(a mi nunca me sirve)..no..creo q es xq finjo estudiar..jeje..nos vemos!bso.
     
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    Re: Enjaulando una fiera

    u.u tan cortito T.T bueno por lo menos es algo ¿No?, maldito Charlie, me harias el favpr de golpearlo por mi? xD

    see you ;) <3
     

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