Romántico Enamorandose del Demonio [Terminado]

Tema en 'Novelas Terminadas' iniciado por Milmel, 17 Mayo 2011.

  1.  
    Syel

    Syel Extraña

    Cáncer
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    Hola!
    Bueno al menos ya tus errores te los dijeron por lo que no voy a profundizar en ellos, si no en la historia. Por un momento creí que ella enloquecería como aquella vez en la que masacro a todos simplemente por odio, lo bueno es que Kato estaba ahí para hacerla controlar y que no cometiera un error ya que si no lo hubiera hecho no se hubiera enterado de tantas cosas. Me alegra saber que al menos ya podrá tomar venganza (por todos a los que amaba, incluyendo a sus mascotas) y la parte que si me sorprendió fue en la que dice que Kato casi nunca gritaba y esa vez lo hizo potentemente, eso me hace pensar que él esta viendola undirse en su dolor y lo único que quiere es protegerla a toda costa y espero lo logré...excelente drama jaja, avísame pronto ^^
     
  2.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

    Capricornio
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    Título:
    Enamorandose del Demonio [Terminado]
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    5516
    Bueno... con las debidas disculpas del caso, por mi tiempo de demora al actualizar y demas, pues aqui les dejo un cap extra-largo
    pa que no me maten. :D

    Cap 43: El momento de la verdad
    Kato acompañó a Melina a lo largo de la mansión hasta llegar a su habitación. Ella estaba realmente destrozada, pero hacia esfuerzos titánicos por no derrumbarse y volver a llorar, ya tenía bastantes problemas, no quería que el personal anduviera contando chismes inadecuados al verla en pleno derroche de lágrimas.

    Cuando llegaron a su alcoba, Kato abrió la puerta y se dirigieron directamente al despacho de Ian, necesitaban hablar con él. Tal como lo esperaban, lo encontraron sentado en su escritorio revisando unos papeles. Al sentirse observado, Ian levantó la vista, y el espectáculo que vio no era lo que se esperaba.

    Melina estaba sujetada del brazo de Kato de un modo tan firme que daba la impresión de que al soltarse el mundo se derrumbaría a sus pies. Sus ojos hinchados y rojos eran una clara prueba de las lágrimas recientes, y la sangre seca en las comisuras de sus labios demostraban que había hecho esfuerzos por no gritar.

    Pero lo que más le llamó la atención y lo hizo casi correr a su lado con los brazos abiertos fue esa aura desolada que emanaba, la misma de la últimavez. Melina, al verloallí sintió que sus fuerzas se derrumbaban nuevamente y corrió a cobijarse en los brazos que le eran ofrecidos y que la aprisionaron con suavidad al tenerla cerca, mientras volvía a derramar lágrimas sin control.

    ―¡¿Que ha pasado?! ―Preguntó alarmado de ver a Melina en ese estado―. ¡Contesta! ―Volvió a insistir mirando a Kato, molesto ante su silencio―, ¿qué ha pasado? ―comenzaba a desesperarse, sentía su corazón acongojado, y cada lágrima, gemido y temblor por contener las lágrimas que provenían de su hermana provocaban que su corazón se estrujara en impotencia.

    Ian al mirarlo a los ojos los vio llenos de dolor, su rostro, al igual que el de su hermana, estaba marcado por la pena, reflejándose en ellos la misma impotencia que él sentía en esos instantes. Kato lo miró indeciso, como si no pudiese encontrar las palabras correctas para poder contar lo que pasó.

    ―Su familia… ―fue la única respuesta que pudo dar. Por un momento, Ian no necesitó más palabras, la verdad estaba escrita en los ojos de Kato, la tragedia marcada en ellos―, descubrimos quienes fueron los que…

    ―Entiendo ―dijo Ian cortando la frase de Kato.

    No eran necesarias más palabras, sabia a lo que se refería. Una mirada a sus ojos era suficiente para saber el resto, porque reflejados en ellos había odio, pena y dolor, un sentimiento que en esos momentos ambos compartían.

    Ambos sabían que Melina era una chica, y como todas era dulce, tierna, y frágil, por mucho que intente esconderlo, era alguien de corazón blando. Y verla sufrir de esa manera les partía el corazón.

    En un reflejo, Ian abrazó a Melina con mucha más delicadeza, acariciando su espalda con suavidad procurando calmar su dolor apoyando su mentón en su coronilla le daba palabras dulces para reconfortarla. Kato la miró con nostalgia y posando su brazo en su hombro le dio un suave apretón haciéndole saber que él también estaba allí para ella.

    Luego de un largo rato, que a ambos les pareció tortuosamente eterno, Melina logró calmar su llanto, y al hallarse más tranquila, Ian la mando a que tomara una ducha relajante para refrescarse y calmarse. Ambos guardaron silencio sin quitar la vista de la puerta donde Melina había desaparecido segundos antes, y siguieron así hasta que oyeron el sonido de agua cayendo sobre un cuerpo.

    ―Ahora si― dijo Ian volcando toda su atención a Kato de manera desafiante―. Explícame qué demonios paso para que Katniss se encuentre en ese estado.

    Kato lo miró a los ojos, Ian tenía la molestia escrita en ellos, y su voz sonaba casi impaciente. Se lo contaría, ambos necesitaban estar al tanto de todo, y más si eso implicaba la seguridad, el bienestar y la cordura de su hermanita.

    ―Damián y su grupo contaron en detalle como acabaron con la familia de Katy― respondió con el odio marcado en la voz y un brillo asesino en la mirada―, cada aspecto, burlándose de ello ―completó casi escupiendo las palabras.

    Ian lo miró sorprendido, como si las palabras que acababa de mencionar estuvieran en un idioma tan complejo que le era difícil de descifrar.

    ―¡¿Quieres decir que se quedaron a escuchar?! ―preguntó completamente furioso hablando lo suficientemente bajo para que Melina no escuchara nada de lo que allí pasaba―. ¡Debieron salir de allí en ese instante! ―le recriminó.

    Kato tenía una expresión culpable en el rostro, el comprendía a lo que Ian se refería, pero las cosas no eran como él las suponía. Y tenía que explicarse bien, de lo contrario estaba seguro que no vería otro día amanecer, el rostro tan expresivo de Ian, le daba a entender que en esos momentos su vida corría peligro.

    ―Estaban hablando sobre Roscov―, dijo en su defensa, como si eso explicara todo, y en efecto, así era.

    ―¡¿Roscov?! ―Preguntó Ian con sorpresa, no se esperaba esa respuesta.

    Ian conocía a Roscov, es más, odiaba ese nombre, era el motivo de sus muchos dolores de cabeza y de estómago, ese tipo era un desgraciado, nunca había estado en buenos términos y no estaba en sus planes estarlo.

    ―¿Qué demonios tiene que ver ese imbécil con todo esto? ―Preguntó molesto.

    Ian sabía que si ese tipo estaba involucrado, cosas malas podrían pasar. Ese nombre no acarreaba nada bueno con él.

    ―Parece ser que Roscov fue quien mandó a toda la escoria de Damián a terminar con la familia de Kat y con Jameson.

    “¿Jameson?”―se preguntó Ian intrigado―, “¿Qué tiene que ver Jameson en todo esto?”

    ―Aunque aún no me explico el por qué… ―completó Kato

    ―¿Que dijo Kat al respecto?

    ―Nada ―respondió con un suspiro volviendo su vista al suelo, tenía una mano apoyada en el mango del sillón y la otra en la frente intentando aliviar el dolor de cabeza que comenzaba a sentir, si lo mirabas detenidamente, Kato emanaba un aire cansado y triste―. Todo lo que hizo fue llorar, aún no pude hablar con ella ―dijo.

    ―Ya veo… ―respondió, iba a añadir algo mas pero una llamada entrante a su celular lo saco de sus pensamientos. Al tomar el celular, reconoció el número, era Haddadrimon quien solicitaba la presencia de Cerberos en su habitación―. El jefe quiere vernos en su habitación ―, dijo al colgar el teléfono.

    ―¿Sucedió algo? ―Pregunto Kato intrigado.

    ―No lo sé… pero esperaremos a que Kat se tranquilice un poco antes de dirigirnos hacia allá.

    Kato asintió ante la propuesta de su hermano, ambos estaban muy preocupados por su hermanita, se veía tan triste… había pasado ya un largo tiempo desde que estuvo en un estado semejante y verla recaer les dolía a ambos.

    Al cabo de unos minutos, cuando Melina salió del baño, se sorprendió de ver a sus hermanos en su alcoba, uno sentado en la cama y el otro apoyado en el umbral de la puerta.

    ―¿Qué pasa?―, les preguntó intrigada, no era que le molestara, solo era raro ver a ambos en su alcoba.

    ―El jefe nos llama― contestó Kato sin emoción.

    Por un momento el cuerpo de Melina se tensó ante esas palabras, cosa que no pasó desapercibida para un par de ojos perspicaces.

    ―¿El abuelo? ¿Para qué?

    ―No lo sé―, respondió―, pero al verte en ese estado preguntara que ha pasado contigo Kat.

    ―¿Qué explicación le darás?― Ian completo la pregunta de Kato atento a la respuesta.

    Melina lo medito durante unos segundos, se acercó a su guardarropa y se puso a escoger que ponerse, tomaba un traje, lo miraba y lo volvía a colocar en su lugar, este modo de actuar dio a entender a sus hermanos en su debate interno.

    “¿Qué le contestaría?”― era también la pregunta silenciosa de ella.

    Al final, con un suspiro resignado escogió lo que cayó en sus manos, y dando una vuelta completa encaró a sus hermanos con expresión decidida.

    ―Creo que ya mentimos al abuelo por un tiempo demasiado largo, es hora de decirle la verdad.

    Tanto Ian como Kato la miraron sorprendidos, ésa era una respuesta que ninguno de los dos esperaba, porque ambos sabían que era un arma de doble filo, decir la verdad en esos momentos, era jugárselas el todo por el todo. Era como se diría tomar al toro por los cuernos.

    ―¿Estas segura?―, pregunto Kato―, podríamos decir que te quedaste viendo otro de tus dramas orientales como ese de escalera al cielo y que terminaste llorando un mar de lágrimas como toda una magdalena. Total y no sería la primera vez―. Dijo.

    Melina miro a Kato y le ofreció una leve sonrisa.

    ―Ya no podemos mentir al abuelo, lo descubrirá tarde o temprano, lo saben―. Agregó mirando a sus hermanos―, el abuelo es una persona inteligente y muy perspicaz, te aseguro que ya tuvo sus claras sospechas referentes a mí, solo que nunca antes dijo nada al respecto.

    Kato el Ian cruzaron miradas, ambos sabían que Melina tenía razón y el brillo decidido en su miraba les daba a entender que no daría el brazo a torcer, estaba decidida.

    ―Tienes razón―, respondió Ian resignado―. Es mejor hablar con la verdad, no podremos mantener escondido esto por mucho más tiempo. Y es mejor que se entere por nuestra boca que por la boca de otros―, dijo. Y mirando con rostro serio a cada uno añadió―. Ahora que sabemos que Roscov está metido en esto, es mejor hablar con la verdad, no sabemos que pueda decir ese desgraciado si llegase a descubrir algo y adelantársenos.

    ―Muy cierto ―corroboró Kato―, pero eso no evita que me sienta un poco preocupado.

    Melina miró a sus hermanos y con alivio comprobó que no estaba sola, que nunca jamás volvería a estarlo, sus hermanos estarían siempre allí para apoyarla, aunque no estén de acuerdo con las elecciones que hiciera, la apoyarían, como ahora, en esa dura y difícil empresa, estarían con ella.

    ―No hay nada de qué preocuparse― intentó tranquilizarlos―, es el abuelo de todas formas ―aclaró no muy segura de sus propias palabras, a pesar de saber que era lo correcto, su corazón no dejaba de temblar.

    ―Entonces, termina de alistarte y vamos ―dijo Ian.

    Melina asintió y terminando de alistarse, tomó el brazo de Ian y los tres salieron de la alcoba que compartían en dirección al dormitorio de Haddadrimon. Cuando ingresaron al lugar al cual fueron llamados, éste al igual que Ian, no se esperaba ver el espectáculo que ingresaba por su puerta.

    Melina tenía la nariz y las mejillas rosadas con los ojos hinchados, clara muestra de haber estado llorando por un muy buen rato. Un presentimiento le hizo saber que éste estado no era el que usualmente tenía después de ver alguna de sus novelas orientales, y que la causa de que su protegida estuviera en ese estado era algo más profundo y menos superficial.

    Al desviar su mirada hacia el par que le acompañaba, sus sospechas fueron fundadas, porque en el rostro de ambos también se notaba la preocupación y la tristeza. Cuando volvió su vista a su protegida la vio nuevamente al borde de las lágrimas, indecisa entre quedarse colgada del brazo de Ian o avanzar hacia él.

    ―¿Pero qué te ha pasado mi pequeña flor?―, pregunto el anciano abriendo los brazos para recibirla. Melina al ver los brazos que le eran ofrecidos sin pensarlo dos veces se lanzó hacia ellos, total y no estaba segura de por cuánto tiempo más sería capaz disfrutar de su calor ―¿Qué ha pasado mi niña?―, volvió a preguntar, provocando un ligero temblor en ella, que instintivamente volvió a morderse el labio para no llorar.

    Al ver que no respondía miró a Kato e Ian, pero estos tampoco dijeron nada, solo la miraban con tristeza, esperando a igual que él que ella dijera algo.

    ―Abuelo… ―dijo al cabo de un rato reuniendo todo el valor que se sentía capaz de juntar e intentando hablar sin romper a llorar―. Hay algo que necesitas saber―. Dijo derramando pequeñas lágrimas que no pudo contener apretando un poco más el abrazo.

    Melina tenía miedo de perder a su abuelo, lo quería muchísimo, pero sabía que tenía que hacerlo, no quería que se sintiera traicionado ni nada, él necesitaba saber, por su propia seguridad.

    Haddadrimon comprendió que lo que sea que fueran a contarle sería una noticia demasiado fuerte, así que pasándole un brazo por la cintura la guió hasta su pequeño recibidor tomando asiento. En el trayecto miraba de rato en rato a Kato e Ian esperando alguna respuesta de ambos, pero ellos solo cruzaban miradas cómplices volviendo la vista a su hermana.

    Una vez sentados Melina fue quien rompió el abrazo, se sentó a su lado y girándose para encararlo tomó la mano que le fue ofrecida. Haddadrimon pudo notar con total claridad como temblaban las manos de su protegida.

    ―Abuelo―, dijo nerviosa tragando saliva, temía que su voz le fuera a traicionar en cualquier momento.

    Juntando valor lo miro a los ojos para encararlo y contarle la verdad, pero al hacerlo, vio reflejados en ellos tanto amor y confianza, que por un instante dudó, reprendiéndose a sí misma por ello.

    Sabía que no era justo ni correcto esconderle la verdad por más tiempo, el anciano había confiado en ella, le había contado tantos secretos que ella como mínimo debía corresponder de la misma manera. Aunque cabía la enorme posibilidad de ser rechazada y se la tache de traidora. Pero debía arriesgarse, confiar en que el cariño que logró ganarse sea más fuerte que su vida, su historia y su pasado.

    Con ese pensamiento en mente logró juntar el valor necesario que le dio fuerzas para poder hablar con el corazón.

    ―Abuelo… yo…―, balbuceó, debía ser cuidadosa con sus palabras si no quería ser malinterpretada, ―quiero darte las gracias por todo lo que hiciste por mí―, dijo temblando como una hoja―, decirte que te quiero mucho y que en este tiempo fui muy feliz.

    La evocación de palabras en pasado causó intriga en Haddadrimon.

    “¿A dónde quería llegar con eso? ¿Es que acaso se iría?”― el simple pensamiento sobre ello acongojó su corazón, le había tomado mucho cariño, pero por más que fuera esa la noticia no se explicaba el porqué de su nerviosismo. Solo sabía que lo que esa no era la historia y fuera lo que iba a contarle era algo muy difícil para ella, lo sabía, lo podía sentir―. Habla pequeña―, la animó―. Dime que ha pasado, no me dejes con esta angustia.

    Melina miro dudosa nuevamente.

    “¿Tenia realmente que decírselo? ¿Era tan necesario?”―, se preguntaba―. “El merece saberlo”― le decía su conciencia, y eso era lo que más le acongojaba, cerró los ojos intentando no pensar, poniendo sus ideas en orden, aunque temía fallar.

    ―Dime Katniss, ¿Qué te pasa mi pequeña?― preguntó el anciano. Pero la mención de ese nombre fue el empujón que faltaba, éste le provocó un pinchazo de culpabilidad, y un gran cargo de conciencia. Así que con una sonrisa triste y derrotada abrió los ojos nuevamente encarando a su protector

    ―Mi… verdadero nombre no es Katniss Vrettos abuelo―, dijo con voz temblorosa, Haddadrimon la miró sorprendido―. No soy la hermana biológica de Ian―, añadió con lágrimas en los ojos―. Mi verdadero nombre es… Melina Villarroel

    Para Haddadrimon fue como si le hubieran echado un baldazo de agua fría, de todas las ideas locas que pasaron por su mente causales del estado de su protegida, ésa noticia era la que nunca jamás se hubiera imaginado. Su rostro se mostró inexpresivo, estaba en shock y con ello, el ambiente comenzó a cargarse de tensión. Ante el silencio de su padrino, Melina comenzó a desesperarse, y sus nervios terminaron por traicionarla.

    ―No quería mentirte abuelo― dijo tomándolo de las manos en un afán de obtener al menos alguna respuesta o reacción de su parte, pero Haddadrimon seguía mirando sin ver con la vista perdida en algún punto en la distancia.

    Ian y Kato se miraron preocupados, al igual que su hermana, ellos no sabían que esperar. Melina ya derrotada comenzó a derramar lágrimas con mayor intensidad.

    ―Nunca fue mi intención ―dijo llorando, sacudiendo de tanto el tanto a su abuelo para que reaccionara y la mirara a los ojos, pero al ver que éste seguía con la mirada perdida explotó soltando todo, defendiéndose como pudo aunque nadie la estuviera culpando de nada―. Perdón por mentirte abuelo, no fue mi intención―, volvió a repetir―. Pero… ¡No sabía en quien confiar!― Explico entre sollozos―. Todo el mundo quería matarme. Primero allá, después aquí. Ian me salvo. ¡Ellos atacaron la mansión matando a todos! Mataron a Kay… mataron a mi familia…―. Fue soltando todo sin orden ni control ―¡ACABARON CON TODOS! ―explotó. Rompiendo a llorar desesperada tapándose la cara con las manos sin ya poder contener su llanto.

    Haddadrimon volvió su vista a ella, él tampoco sabía cómo reaccionar, tenía un montón de preguntas en la cabeza, pero lo único que salió de sus labios fue:

    ―¿Hace cuánto?

    Pregunta que Ian se encargó de responder, completamente seguro que Melina no sería capaz de articular otra palabra en el estado en el que se encontraba.

    ―Desde que la traje aquí se podría decir― respondió.

    Haddadrimon asintió en señal de reconocimiento, de eso ya había pasado algún tiempo. Su cerebro parecía estar atando cabos, y aun le era difícil reaccionar.

    ―Señor―, dijo Kato, intentando llamar su atención― le costó mucho venir a contarle la verdad ―afirmo defendiendo a su hermana.
    ―¿Tu hermana? ―Preguntó a Ian sin quitar la vista del vacío ―La verdadera ―aclaró.

    ―Muerta… ―respondió sin emoción―. Una semana antes de encontrar a Kat.

    Haddadrimon no respondió parecía estar aun procesando toda la información, sus seres de mayor confianza le habían escondido una verdad demasiado grande, lo habían engañado, quizá… ¿Traicionado? Si le escondieron algo como esto… ¿Qué cosas mas no serían capaces de esconderle?

    El aire preocupado que emanaba no pasó desapercibido por Ian, quien intentado ayudar a su hermana, trató de hacer entrar en razón a su jefe, por el bien de ella.

    ―Yo la traje a esta mansión haciéndola pasar por mi hermana para poder protegerla señor ―dijo ―pero las cosas se nos fueron yendo de las manos.

    ―Nunca pensamos que la adoptaría como su protegida ―aclaro Kato―. Pero no podíamos contarle la verdad, Kat tenía miedo de que usted llegase a odiarla, ella le tomo mucho cariño―. dijo levantándose de su asiento acercándose a su hermana y atrayéndola a su pecho la dejo llorar apoyada en él. Ella se aferró a la camiseta a Kato sin parar de llorar, incrementando su llanto si cabe decirlo un poco más, estaba completamente destrozada. El solo le acariciaba la espalda mientras acunaba su nuca en la palma de su mano dándole leves palmaditas.

    Ian se acercó a ese par y sacando el pañuelo de su bolsillo se lo ofreció a su hermana. Haddadrimon miraba la escena, ambos parecían sumamente preocupados por ella, y las lágrimas de Melina parecían no cesar. Ellos no tenían malas intenciones, y si lo analizaba fríamente, no hicieron nada malo, no era justo de su parte portarse tan recelosamente con ella después de todo lo que ella hizo por él. Pero aún así, podría ser simplemente un truco para embaucarlo. Vivía en un mundo donde hacer eso era la cosa más simple, y confundir a las personas, era la especialidad de ese trio.

    Su inconsciente le gritaba que se aleje de ellos, que no eran dignos de su confianza, que lo habían traicionado y que los mande a fusilar. Pero por otra parte, tenía el presentimiento que lo que sus ojos veían no era nada más que la realidad. Sintiendo un serio conflicto interno se levantó alejándose del grupo. Melina al sentir un cambio de peso en su costado levantó la vista y lo vio alejarse, comprendiendo casi al instante la realidad. Ésa era la respuesta de su abuelo, no los perdonaría.

    Ian y Kato también comprendieron el gesto como una respuesta a la situación. Haddadrimon les había dado la espalda, y por ende sabían que a partir de ese momento deberían velar por su propia seguridad. Comenzando a trazar inconscientemente rutas rápidas y seguras de escape. Pero aún pese a eso, ninguno movió un solo músculo, esperando a que quizá ocurra un milagro.

    Haddadrimon dirigió su caminata hasta el pequeño bar que había dentro de la habitación, y con los pensamientos aún atormentados tomó una copa vacía, y levantando la vista, vio en el mostrador delante de suyo lo que tenía. Un par de los tragos del más fino valor y una botella de jugo de cerezas importadas desde Francia, nunca antes lo había probado. Alzó la mano y miró las bebidas nuevamente, debía escoger una, debía decidirse por una.

    Escoger entre las que conocía muy bien o arriesgarse a probar una intrigante, de delicioso aroma, pero completamente desconocida para él, parecía ser una burda comparación con su situación actual, debía escoger que hacer. Con un suspiro cansado, molesto y frustrado llenó la copa y regresó sobre sus pasos. Se acercó a Melina y tocando su hombro llamó su atención ofreciéndole el jugo de cerezas con rostro amable. Ésa había sido su elección.

    Melina miró la copa que le era ofrecida y la tomó casi con desesperación agradecida hasta el límite de la cordura por lo que estaba haciendo, mirando al cielo de tanto en cuando dando gracias.

    ―Nunca podría llegar a odiarte mi niña ―le dijo con una sonrisa limpiando una de las muchas lágrimas que parecían no cesar.

    La frase era dicha de corazón, el milagro que esperaban Ian y Kato había sido concedido.

    El brillo de júbilo en los ojos de Melina y la sonrisa que marcaron su rostro, eran dignos de una portada de revista, fue algo que causó un poco de gracia en Haddadrimon.

    “Bipolar” ―recordó mirando a su protegida cambiar de humor como una luciérnaga ―. No te niego que la noticia es algo… repentina ―, continuó―por demás decirte que me siento un poco… traicionado.

    ―Abuelo esto yo…

    ―Pero ―dijo levantando la mano cortando lo que fuera que Melina quería decir ―, sé que ésto es algo que no se puede ir contando por todos lados. Y que es algo que te costó mucho confesar.

    Los ojos de Melina expresaban alivio, alegría y esperanza.

    ― Gracias a ti mi pequeña ―dijo limpiando una lagrima que volvía a caer ―logré superar varios obstáculos en mi vida, un pasado que me negaba a recordar y una realidad que me costaba aceptar. Pero tú me ayudaste ―. La tomo por los hombros y mirándola a los ojos añadió ―, dime pequeña, ¿Cómo podría yo darte la espalda ahora que eres tu quien me necesita?

    ―Abuelo… ―dijo volviendo a llorar.

    ―Te quiero por ser quien eres y por quien soy gracias a ti ―completo abrazándola con cariño.

    Kato miro a Ian, ambos tenían una sonrisa de oreja a oreja en el rostro. Para Melina ese había sido un día cargado de fuertes emociones. Había llorado, reído y temido como nunca, se había sentido la persona más miserable del mundo como también la más dichosa.

    ―Gracias abuelo… ―dijo abrazándolo ―Te quiero…

    ―Y yo a ti mi pequeña… ―respondió correspondiendo el abrazo.

    Melina se quedó allí prendida de Haddadrimon hasta que el sueño le venció, las largas horas de lágrimas habían menguado sus fuerzas hasta el límite, y ahora que por fin encontraba paz su cuerpo se rindió en los brazos de Morfeo. Favorecidas en gran medida por las suaves caricias que le daba Haddadrimon.

    ―Como todo un cachorrito ―bromeó Kato mirando a su hermana con alivio.

    ―Fueron demasiadas emociones ―dijo Ian cubriendo a su hermana con una manta que estaba en la otra habitación.

    ―Así es ―sonrió Haddadrimon, feliz, tranquilo y satisfecho de haber tomado la decisión correcta―. Ahora que ella está dormida ―dijo mirando a ese par―, quiero que me cuenten a detalle todo lo que paso desde el principio.

    ―Si ―respondieron ambos al unísono.

    Ian se encargó de relatarle a su jefe con todo el detalle que él conocía, lo sucedido con ella desde el día que la conoció por encargo mismo de su jefe, el atentado, el momento que la encontró y todos los sucesos y aspectos importantes hasta la fecha, sin omitir detalle alguno.

    ―Ya veo, es una pena lo que pasó con ese muchacho―, dijo recordando a Kay―, entiendo perfectamente cómo se siente ―dijo volviendo su vista a su protegida que yacía dormida en su regazo ―era un buen muchacho, uno de mis favoritos se podría decir ―dijo levantando la vista, al verla tan indefensa, no pudo menos que sentir admiración por la que ahora dormía entre sus brazos―. Sí que esta niña paso por mucho, ¿Verdad?― pregunto mirando a ambos.

    ―Katy es una mujer fuerte y valiente ―dijo Kato mirando a su hermana con orgullo.

    ―Pero me sorprende la fortaleza que tiene para seguir en pie con todo lo que le ha sucedido ―indicó Haddadrimon ―pocos son los que pueden sobrevivir y seguir adelante dadas las situaciones―, y mirando a ambos con una sonrisa aprobatoria añadió―. Asumo que es porque los tiene a ustedes con ella.

    Ian y Kato se miraron sonriendo en complicidad aceptando humildemente el cumplido de su jefe. Haddadrimon volvió su vista a su protegida quien parecía gozar de un sueño tranquilo.

    ―Dime Ian ―habló con tono serio y un tanto preocupado ―¿Cuantos saben sobre ella?

    ―Solo nosotros ―confirmó.

    ―Bien, que se mantenga así ―añadió con voz firme ―nadie sabrá de ella ―. Miro a Melina nuevamente y agregó ―quiero que borren todo registro de ella desde que salió de su país. Fotos y demás, borren su existencia por completo.

    Ian miro a su jefe con una sonrisa culpable.

    ―Ya me adelante en eso señor ―la interrogante en el rostro de Haddadrimon lo obligó a explicarse mejor ―. Me encargue de borrar todo registro de su existencia como Melina desde el mismo momento en que usted decidió aceptarla como su protegida.

    Haddadrimon miro a Ian con el reconocimiento de un trabajo bien hecho.

    ―¿Qué hiciste? ―preguntó Kato curioso, nunca supo que Ian hubiera hecho algo por el estilo necesitando más detalles para satisfacer su curiosidad.

    ―La maté ―respondió tranquilo.

    ―¿Qué hiciste qué? ―pregunto Kato horrorizado.

    ―Borre su existencia como Melina por completo ―sonrió orgulloso ―haciéndolo coincidir con un accidente automovilístico que sucedió coincidentemente por esas fechas.

    ―Astuto… ―halago Kato admirado, esa era una idea que a él no se le habría ocurrido, por algo Ian era el cerebro del grupo.

    ―No por nada eres mi mano derecha ―sonrió Haddadrimon orgulloso ―. Entonces si el primer paso ya está dado, tendremos que avanzar hacia el segundo ―dijo mirando a Ian divertido, en su rostro había una mezcla de alegría y decisión que causó intriga y curiosidad en ese par ―. Quiero que mañana mismo comiences con el papeleo, porque voy a oficialmente adoptar a Katniss ―sonrió mirando a Melina dormir plácidamente en su regazo.

    Ian miro a su jefe más que sorprendido, parecía abrumado por la sorpresa pero a la vez lleno de dicha y alivio.

    ―Asegúrate de que nadie aparte de nosotros sepa sobre esto.

    ―Así lo haré ―exclamó feliz con una sonrisa de oreja a oreja que parecía que partiría su rostro en dos.

    ―¿Adoptarla? ―pregunto Kato extrañado sin comprender las palabras de su jefe ―pero si ya es su protegida, todo el mundo lo sabe, ¿Acaso no es lo mismo?

    ―No ―declaro Ian, y mirando a su jefe respondió la pregunta de Kato ―A lo que el jefe se refiere, es que quiere que Kat se convierta en su única heredera.

    Continuara….
    Bueno, ahora si, ataquen con todo, sin piedad!
    criticas constructivas y destructivas son bienvenidas...
    XD ​
     
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    Rincita

    Rincita Iniciado

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    OMG!! que buen capitulo, aunque si esta muuuy largo.... QUE BUENO!! :p
    Pues sin mentir me encanto como hicieron la muerte de Melina, no se porque, las muertes me dan curiosidad jejej, cambie mucho de humor a leerlo, y adoro a Kat, podria ser mi personaje favorito...:confused:
    Lo note tooodo muy padre y cool, no encuentro otras palabras para describir este maravilloso capitulo :5

    Bueno espero me invites a la conti, sayonara
     
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    Sheccid

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    Primero que nada, disculpa mi tardanza y....¡HEREDERA TOTAL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!¡AHHHHHHHHHHHH! Ok, ya me emocioné.
    Uff, yo también estaba temblando por ver la reaccion del "abuelo"...me impresionó que ahora que sabe la verdad aún así la protegerá...Sólo que nadie sabe que un atractivo tipo anda tras las pistas de Meli ;)
    Muy buen capí, Milmel, esperaré el que sigue.
     
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    MisakiChibi

    MisakiChibi Iniciado

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    Kya! Me encanta me gusta, casi no podía parar de leer, en mas de una ocasión estuve por gritar como loca, llorar como una desdichada y mentarle la madre a esos **** de Damian y su sequito de los "Hijo de***, ma***", cuando llegue a la pagina cuatro estuve a punto de gritar, pensando que ya se habían acabado los capitulos y justo ahora me pasa lo mismo, realmente estoy total e increiblemente intrigada, me haz dejado con la boca abierta, :eek:, me caí hacia atrás cuando leí que Mel estaba llorando a mares por una película, a Kay le podía haber dado un ataque pensando que era por otra cosa, cuando el perro que le regalo Kay murio estuve a punto de llorar pero cuando dijeron que Kay "murió" (porque aun lo dudo) me termino de matar a mi y llore por tres horas seguidas, me da risa el francés, no se rinde, Mel podía haberlo matado y no le hubiese importado seguro, porque lo mato una chica linda xD, nos leemos en otra...

    P.S
    Este video no paro de imaginarlo como Melina y Kay, por lo que quise que lo vieras y me dijeras si es cierto o no.... No pain No game :p
     
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  6.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

    Capricornio
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    Título:
    Enamorandose del Demonio [Terminado]
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Romance/Amor
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    Cap 43: Nuevos Rumbos
    Melina despertó luego de un muy largo rato, sentía los ojos completamente irritados y le picaban, para aliviar un poco la molestia se los restregó con cuidado, pero Kato que estaba al pendiente de su hermana le retiro la mano.

    ― No hagas eso, te lastimarás ― le dijo en tono amable ―espera que te traigo algo.

    Se alejó por un momento que a Melina le pareció eterno, regresando con un vaso lleno de leche fría y bolitas de algodón. Kato empapó las bolitas de algodón en la leche y los colocó sobre sus ojos. La sensación de alivio y frescura que le provocaron lograron sacarle un grato suspiro.

    ―Gracias, ―sonrió Melina agradecida buscando a tientas la mano de su hermano, la cual el atrapo entre las suyas dándole un suave apretón.

    ―¿Te sientes mejor? ―preguntó con expresión preocupada. Melina pudo percibir con claridad el tono preocupado de su voz.

    ―Si ―, respondió con sinceridad sonriendo en su dirección ―gracias.

    Kato no dijo nada, lo más raro era que no se sentía de humor para meterse con su hermana, simplemente se enderezó un poco y deposito un suave y cálido beso en la frente de Melina. Acariciando su mejilla con suavidad.

    ― No me gusta verte llorar ― susurró luego de un rato quitándole las bolitas de algodón y cambiándolas por otras nuevas y frescas ―quédate recostada un tiempo más sin abrir los ojos― le dijo incorporándose y dirigiéndose al basurero más cercano para tirar los algodones usados ―, eso ayudará a aliviar la molestia y a devolver tus ojos a su tamaño original sapito ―bromeó ganándose un almohadazo de parte de Mel que detuvo con gran facilidad.

    ― No necesito tener los ojos abiertos para lanzarte cosas Kato ―respondió divertida tomando otro de los muchos almohadones que tenía de cabecera preparándose para otro tiro certero―, sé dónde estás.

    Una sonrisa relajada se formó en los presentes, era tranquilizador verla más calmada.

    Haddadrimon vio a ese par en uno de sus muchos juegos habituales y fue ese juego rutinario que le dieron los ánimos para tocar el tema nuevamente. No era que le hubiese gustado hacerlo, pero como hombre de negocios sabía que era necesario estar bien informado para ser precavido. Así que acercándose a su protegida y futura heredera tomó los almohadones que le servían de cabecera, los retiro apoyando la cabeza de Mel sobre sus piernas, de modo que pudiera tener una vista completa de sus facciones.

    ―¿Te sientes mejor mi pequeña? ―preguntó con suavidad apartando un par de cabellos rebeldes que se posaron en su frente.

    ―Si abuelo, ya me siento mejor, perdona por lo de hace rato ― dijo un tanto apenada buscando incorporarse para hablar con él, pero una leve presión en sus hombros evito que se levantara.

    ― Eso ya es agua pasada mi niña ― respondió, y mirando con firmeza a Kato e Ian, habló con seriedad― a partir de ahora, nada de secretos entre nosotros―, sentenció. Todos asintieron en silencio sintiéndose levemente culpables― quiero que me digan la verdad, por más dura que ésta sea, prefiero el dolor del conocimiento al peligro de la ignorancia ― dijo.

    Nadie replicó nada, sabían que tenía razón. Para estar preparados ante cualquier adversidad la mejor seguridad se da cuanta mayor información se conozca,. Eso lo sabían ellos de memoria, solo que la teoría muchas veces resulta más fácil que la práctica.

    ―Empecemos― dijo― quiero que me digan todo lo que averiguaron de Roscov.

    Todos asintieron en señal de aceptación, incluida Mel y como siempre, Ian fue el encargado de darle a su jefe un breve resumen de lo que él sabía y de lo que habían descubierto hasta el momento, durante ese tiempo no se escuchó otra voz que no fuera la de Ian, quien miraba de tanto en cuanto a Mel para ver si sus palabras causaban alguna reacción desfavorable en sus gestos. Pero ella permanecía serena, distante, y perdida.

    ― Así que aún están tras su rastro―, dijo sorprendido cuando Ian termino de relatarle todo. Haddadrimon volvió el rostro nuevamente hacia la jovencita que descansaba en sus piernas, su rostro de expresión seria y con la frente ceñuda le daba un tinte de preocupación que lo hacían lucir más viejo― no me explico por qué siguen tras ella―, dijo analizando la información ― Si ya han pasado más de cuánto…¿Seis meses desde el atentado? ― pregunto mirando a Ian.

    ― Casi once ― respondió Melina con voz apagada.

    ― Casi un año― analizó sorprendido― como vuela el tiempo― dijo acariciando los rubios cabellos de Melina que caían sobre sus piernas.

    ―¿Cuál es la hipótesis que estamos manejando? ― pregunto.

    ―Que la necesitan para algo.

    ― Pero ¿para qué?

    ― No lo sé.

    ― Según lo que pudimos escuchar de los imbéciles esos― dijo Kato―, la clave original de todo era Jameson, atacaron la mansión buscando algo que por error destruyeron, pero por motivos que aun no comprendo volcaron su objetivo principal en Katniss, dijeron algo de que ella era la cura y la enfermedad.

    ― ¿Cura y enfermedad? ― pregunto Haddadrimon extrañado ― ¿Saben a qué se refieren?

    ― No sabría decirlo con exactitud― respondió Melina con voz entrecortada―, pero cuando estaba allá― hizo un pausa juntando el valor suficiente para seguir hablando―, llegué enferma porque tuve un accidente del cual me salvaron― Melina no sabía porque omitía aspectos importantes de lo ocurrido allá, había recuperado toda su memoria, sabía lo que había pasado, pero no quería que odiaran a Kay.― Los médicos que me atendieron querían matarme, y tal parece que me inyectaron alguna especie de nueva fórmula para deshacerse de mí, pero yo logre sobrevivir, Sora me dio un antídoto y con eso me recupere. Lo que ellos quieren es el veneno que me inyectaron y la cura que Sora me dio.

    ― Los cuales según ellos se hallan en tu organismo. ― Completo Ian.

    ― Si….

    ― ¡Pero eso es ilógico!― exclamó Kato― ha pasado demasiado tiempo, tu cuerpo debió de haber asimilado ambas cosas hace siglos y para estas alturas no debe quedar ni rastro de lo que ellos quieren.

    ―Salvo que lo que ellos busquen sea al conejillo de indias ― respondió Ian sorprendido de su análisis― al saber que no pueden encontrar lo que quieren, quieren comenzar de cero con la única persona que sobrevivió al veneno. Tu cuerpo genera sus propias defensas y asimila todo con demasiada velocidad. Aún recuerdo lo mucho que me costó tu recuperación―, concluyó.

    ― No pienso dejar que nadie le toque un solo pelo de la cabeza― respondió Kato con ferocidad―, mataré al que se atreva a acerarse.

    Tanto Ian como Haddadrimon asintieron, ellos también pensaban y sentían lo mismo.

    ― Eso nos dice que esos tipos seguirán tras tuyo, y más ahora que Roscov parece saber dónde estás ― dijo Kato mirando a Ian preocupado.

    ― Eso es algo que no me explico ― dijo Ian ― Si Roscov realmente supiera quien es ella y donde esta… ¿Porque no hizo nada? ¿Qué es lo que está esperando?

    La pregunta los tomó por sorpresa. Era cierto, si Roscov realmente sabría quién es, no tendría que esperar nada, solo debería secuestrarla y listo. ¿Sería acaso que no estaba seguro? ¿O el hecho de saber quién era ella era un simple chisme de barrio para quitarse de encima a Damián y compañía? Y si así fuera ¿Qué buscaba conseguir con eso?

    ―No lo sé… ―respondió Kato con sinceridad ―, a mí tampoco me cuadra ―se levantó de su sitio para cambiar los algodones por otros nuevos, frescos y fríos para bajar el hinchazón―. Pero creo que debemos estar mucho más al pendiente de ti. ― concluyó.

    ―No ― dijo Ian contrariándolo, Kato lo miro irritado― seriamos demasiado obvios― respondió Ian― podríamos levantar sospechas, y atraer miradas que no queremos.

    Era cierto, si la cuidaban demasiado, seria evidente, y todos sospecharían. Necesitaban algo, una coartada creíble que justifique el hecho de tener a Mel en constante vigilancia.

    ― Podemos decir que quiero ir a escalar el Himalaya sola y que pusiste a Kato de mi perro guardián para que no lo haga ― sugirió Melina.

    La simple respuesta dejo a todos anonadados, eso era algo simple y nada lejos de la realidad, ya que esa loca idea se le ocurrió en una ocasión hace un par de meses.

    ― Una idea muy astuta ― alabó Haddadrimon ― Todo el mundo sabe de tus aires de exploradora y temeraria, nadie sospecharía nada al respecto. La temible mujer de hielo… ― bromeo logrando que todos incluida Mel sonrieran.

    ― Gracias por el cumplido abuelo ― rió con sarcasmo.

    ― Muy bien ― dijo Ian ― entonces idearemos un plan de protección para Kat, pero debemos hacerlo de manera paulatina, no inmediata, porque si de la noche a la mañana doblamos la vigilancia sobre ella, será evidente que escondemos algo. Y la pondremos en peligro.

    Todos asintieron aceptando el hecho.

    Después de estar un par de horas más planeando como colocaran en marcha su plan de protección de testigos como lo llamó Kato, se retiraron a sus respectivos dormitorios para reponer fuerzas y descansar.

    Al día siguiente, Ian se dedicó a hacer algunas investigaciones en lo referente a Damián y compañía. Era cierto que no confiaba en nadie salvo sus hermanos, pero tenía algunos miembros del personal que podía considerar de confianza y con ayuda de ellos se dedicó a espiarlos.

    Ian era una persona en exceso precavida, no daba un paso sin haberlo analizado correctamente mínimo un par de veces, y debido a eso, no descartaba la suposición de una relación en los hechos ocurridos hace unos cuantos días entre Filippo y su hermana. La mención del ruso que dijo su hermana, le daba a entender que todo estaba relacionado a ese sujeto, tenía la corazonada que tenía mucha más relación de lo que suponía, el punto era encontrar cual.

    Solo para deshacer sospechas y recabar más información, se contactó con Sergei, un oficial de policía que trabajaba para él, que le hacía las veces de soplón como de conspirador, encargándose de eliminar evidencias, cambiar información y otros pequeños detalles que eran necesarios al momento de pasar incognito.

    Con desagrado descubrió lo que no quería. Lenard estaba tras la pista de Melina. Aun no se explicaba cómo, pero había conseguido sus datos. La pregunta era… ¿Por qué? ¿Qué buscaba con eso? ¿Qué sospechaba de ella? Según los datos, documentos y demás, Melina estaba limpia, no había absolutamente nada que indicara que tuviera alguna relación con Filippo… ¿O sí? ¿Acaso habría habido algún aspecto que no hubiera tomado en cuenta y lo hubiese pasado por alto?

    Las preguntas no dejaban de rondar su cabeza, pero para ninguna de ellas tenia respuesta. ¿Qué estaba pasando? Ian sabía de sobra que Lenard no era ningún estúpido, a pesar de su corta edad, había logrado resolver asuntos realmente complicados sólo, sin la ayuda de nadie, y si ahora andaba merodeando con Melina, quizá pudiese convertirse en una molestia a largo plazo.

    Se levantó y volvió a sentarse en su silla pensativo.

    ―“Si comienzas a estorbarme, tendré que borrarte del mapa”― analizó.

    Con el conocimiento que Lenard estaba tras de Mel, ordenó seguirlo, espiarlo, y averiguar qué se traía entre manos, quizá supiera algo más de lo que aparentaba. Tenía que tenerlo bajo control, porque Lenard presagiaba convertirse en su piedra en el zapato, pero Ian tampoco era ningún bobo, jugaría bien sus cartas, quizá podrían dirigir su investigación hacia otro lado, o en el mejor de los casos, hacer que trabaje para él sin que siquiera él lo note. Ese era un juego para ver quién era el más listo, más astuto, y a Ian nunca le gusto estar segundo.

    Continuara...
     
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  7.  
    Rincita

    Rincita Iniciado

    Capricornio
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    Bueno lo dije una vez y lo repetiré... ¡¡AMO TU HISTORIA Y A KAT!! tienes mucha imaginación y creatividad, enserio que este capitulo me dejo aislada del mundo un buen rato, enserio que tienes que subir la conti rápido porque me muero por saber que pasara ahora :D

    Bueno, sayo
     
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  8.  
    MisakiChibi

    MisakiChibi Iniciado

    Escorpión
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    Grrrr.... Sigo pensando en el maldito de Damian, entre en dudad cuando dijeron que Roscov sabia donde estaba ella pero no le habian hecho nada -aun- me preocupa Melina, asi como Ian, su abuelo y Kato, rei al momento que su abuelo bromeo con ella diciendole: "Todo el mundo sabe de tus aires de exploradora y temeraria, nadie sospecharía nada al respecto. La temible mujer de hielo… " jajajaja me voy a meter un dia de esto a mafiosa, el es peligroso pero a la vez puede que sea divertido -nah mentira yo veo que hago algun dia, pero eso no se descarta xD- amo mucho esta historia, nos leemos en otra mimel Matta nee
     
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  9.  
    Ziello B

    Ziello B Entusiasta

    Escorpión
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    ¡Hola!
    Me perdí un tiempo pero ya regrese...

    Es fascinante como llevas la historia y el como has sabido manejar a cada personaje.
    Tengo mucha curiosidad en Lenard, creo que es un sujeto que dará agradables sorpresa para los lectores (suponiendo que esa sea tu idea).

    Ian contra Lenard... sin duda sera un gran desafío para cualquiera de ellos adelantar al otro y conseguir cada quien su objetivo. Por otro lado esta Kato que me encantaría hiciera algo inesperado y fulminante(quiero leer mas acción, eso es todo).

    Encontré algunos errores, nada grabe... lo demás estuvo esplendido; excelente narración, buenos diálogos y la forma en que expresas tus ideas es muy buena (por ello es que me encanta tu historia). En fin.

    Espero poder leerte pronto...
    ¡Cuídate, chao!
     
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  10.  
    Fernandha

    Fernandha Maestre Usuario VIP Comentarista destacado

    Acuario
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    Oh, ¡diablos! x'D Son muchos capítulos y, sinceramente, desde que me invitaste sólo llegué a leer hasta el 24 en tiempo y forma, los demás los leí algo rapidín hasta que llegué al 43, así que puede que aún no entienda muchas cosas y lo haré cuando me ponga al corriente como se debe; te prometí un comentario y aquí está, perdona si tardé.
    ¡Hola, Milmel!

    Es una buena historia, tienes grandes argumentos que sirven de mucho, y desde el inicio hasta éste capítulo se notan mejorías, leves para muchos, pero ahí están; eso es bueno, ¿sabes? Mejorar, aunque sea mínimamente. Quizás ya sea algo un tanto absurdo, teniendo en cuenta el tiempo que llevas publicando, pero sabes que me gusta verificar los pequeños detalles.

    El título en general "Enamorándose del demonio" debe tener un acento en la segunda 'a' y "demonio" debe de ir en minúscula, a menos que sea un nombre propio (como, "Demonio intentó huir pero no podía") y, según lo que entendí, el demonio sí tiene nombre ¿? así que debe de ir en minúscula. Y sé que se ve muy noob teniendo en cuenta en qué capítulo vas, pero soy algo lenta en entender ciertas cosas, más si leo rápido. x'D

    Capítulo 1:
    Empecemos por el resumen que muestras.
    Recuerda que esos "que" llevan tildación cuando son usados como pregunta indirecta (en donde se sobreentiende que se cuestiona algo) y el "quien" de igual manera se acentúa porque se desconoce la persona, excepto cuando se menciona "Lucas es mi mejor amigo, es quien me entiende" se menciona que ése "quien" es Lucas, por lo tanto no debe llevar acento.

    *No marcaré más detalles aparte del resumen, ya que he leído tus obras recientes y sé que has mejorado en ésas cuestiones, por lo cual sale sobrando.

    Fue un buen capítulo, un inicio común pero sin rayar mucho a lo aburrido; bastante bueno. Aunque si me quedé WTF! con esto:

    Como desearía joder así x'D Ah~

    Sé que es fantasía y demás, pero ten en cuenta las características humanas, sus límites y lo que en verdad un humano podría hacer; ahora desde aquí te digo, visita éste tema de las Mary y Gary Sue's, te ayudará mucho.

    https://fanficslandia.com/index.php?threads/mary-sue-test.23021/

    Capítulo 2:
    Verifica tus textos dos (o más) veces antes de publicarlo ya que en ocasiones existen detalles que no terminamos por completo de checar y al subirlo se nos dificulta más el corregir todos los análisis.
    Aquí debías tener más cuidado porque al hacer algo original se puede tomar como un Mary si no se saben jugar bien las cartas, sentí que rayaba en ésa clasificación por las 'sorprendentes' cosas que la chica podía realizar.

    Capítulo 3:
    Algo que siempre he notado es que acentúas ciertos verbos en pasado y otros no, por lo cual repito lo del capítulo dos, debes de leer tus textos más de dos veces para evitar que ocurran estos errores, igualmente tener en cuenta que puedes pedir ayuda a un beta-reader.
    La historia avanza... bien, aunque la sentí forzada en varias partes y poco creíble en algunas ocasiones (pese a ser un fic algo de ficción y fantasía) cuidado.

    Capítulo 4:
    Bien, el demonio aún no tiene nombre, pero sé que es sensual. Lol.

    Capítulo 5:
    Fuertes declaraciones a la chica x’D
    Sigo notando mucho lo de los verbos pasados y, aún en la actualidad, tienes problemillas con ellos. Te recomendaría un beta, Milmel :3 son una personas geniales.

    Capítulo 6:
    Mi creencia de la Mary Sue aumentó con éste capítulo. (También mi gusto por el demonio, lol) La otra chica… ewh ;_; me perdí con ella. Sé que hacer preguntas ahora sería idiota, así que seguiré leyendo (y sí, comento mientras leo)

    Capítulo 7:
    Ten cuidado con la presentación, Milmel, el texto está demasiado junto y fuerzas la vista, si algún día decides re-editar tu historia, cuidado con estos pequeños detalles.
    Me confundí mucho a decir verdad, lol. Más a la hora de leer la narración ;_;

    Capítulo 8:
    Ah, que lindo. En contra de su voluntad x’D Eso me recordó a otras historias, ¿por qué siempre la protagonista es custodiada en contra de su voluntad? lol

    Capítulo 9:
    Kay es bipolar, ahahahaha x’D Es lo único que puedo pensar.
    Y fue entretenida la pelea de Mel con el suero, además de que me pareció algo tierno el final.

    [Demás capítulos omitidos, haría spam si comento uno por uno, lol]

    Capítulo 43:
    No comentaré mucho de la trama, pues como te mencioné necesito ponerme al corriente en tiempo y forma, así que pasaré más que nada a lo técnico.

    A diferencia de los otros capítulos (iniciales... al parecer) cambiaste la perspectiva narrativa de primera a tercera persona, y sé que tercera es más sencilla pero debes de tener en cuenta que si inicias algo en primera persona debe terminar así.


    Una buena técnica para colocar las comas es leer el texto en voz alta y ver en donde acaba una idea (o debe de haber una pausa) y colocarla. Acentuación en lo 'o' al ser verbo en pasado.


    El guión largo siempre irá pegado a la palabra inicial sin importar si tienes signos exclamativos-interrogativos o no #No hagas eso, [...]# en este caso, separado cuando intervenga el narrador y junto a la intervención #le dijo [...]# como ejemplo. Además agregué una coma.



    Si colocas ésa coma ahí se considera un error ya que cortas la idea.


    Creo que lo de tachado sale sobrando.

    La coma después del guión está mal. Te recomiendo visitar esto para que te des una idea:
    https://fanficslandia.com/index.php?threads/guión-largo.10662/

    La palabra , tiene diversos usos en nuestra lengua. Uno de estos es hacer la función de un adverbio de afirmación.
    Ejemplos: , yo me comí el último trozo de pastel.
    , ese libro es mío.

    Otra forma de emplear la palabra sí es como una variante pronominal del pronombre personal de tercera persona.
    Ejemplo: Lo tomó para sí.
    Está muy encerrado en mismo.

    También es una forma reflexiva del pronombre personal en tercera persona.
    Por ejemplo: El lunes David perdió el conocimiento, pero anoche volvió en .
    Ella es dueña de sí.

    La palabra si, sin acento, es una conjunción subordinante que expresa una condición.
    Un ejemplo: Si quieres, puedo acompañarte al mercado.
    Si no estás ocupada podemos ir al cine hoy.


    Acento en la 'o' no lo olvides



    Éso es todo (debo decir que son muchos más errores pero son repetitivos, así que preferí omitirlos), espero sigas mejorando, Milmel.
    Mis mejores deseos y que tengas un hermoso día. Prometo ponerme al corriente.
    At: Fer-chan
     
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  11.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

    Capricornio
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    Gracias a todos por sus comentarios, y Fernandha, tienes razón en los puntos que marcaste, tratare de corregirlos, aun sigo haciéndome bolas con eso de los guiones :P
    y sip, pienso reeditar esta historia una vez que la termine, quiero tenerlo en impreso y crear mi propia biblioteca personal, pero para eso necesitare dar un monton retoques... XD
    y para terminar la historia... pues, aun falta muchisimo mas...
     
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  12.  
    Sheccid

    Sheccid Usuario común

    Géminis
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    Oh, ahora entiendo todo y concuerdo que deben cuidar a Mel día y noche, esos tips pueden ser capaces de todo (ya me tensé)
    Si, mi comentario va a estar bien breve, pero esque de veras que me dejaste sin palabras...solo ruego que si protejan a Mel y Lenard la encuentre de nuevo.
    Espero la conti, por fa
     
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  13.  
    eliza de estrellas

    eliza de estrellas Iniciado

    Virgo
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    sigue le por favor me quede pegadicima en la historia la acabe de leer en 4 días completos por favor continua, yo dijo y perdón si arruino la historia pero Kay esta vivo por que el no tenia ninguna mordedura en la pierna desde que leí esa parte supe que el no esta muerto pero al que odio de los personajes es a Ian como es q le mete esa idea a Mel si eso no es cierto pero bueno eres super buena escritor te deseo lo mejor y el mas grande éxito en esto si es a lo que te quieres dedicar
     
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  14.  
    Borealis Spiral

    Borealis Spiral Fanático Comentarista destacado

    Libra
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    eliza de estrellas ¿cómo puedes odiarlo? Ian es un amor. ¡Me encanta! Ian se lo dijo porque según las investigaciones eso salió y él no estaba presente en la escena del crimen como para saber realmente si era o no Kay; se guió por los informes. No lo hizo con mala intención, ¿qué no ves que no haría nada que dañara a Mel? La ama... Aunque estoy igual que la mayoría aquí. No me cuadra que Kay esté muerto. Las descripción del hombre que encontraron no pertenece a él, como bien dicen arriba, porque a él nunca lo morideron. Después no es halló otro cuerpo. ¿Hm?

    ¡Mel! Finalmente después de sabe cuántos años logré leerme toda la hisotira. Mujer, me enganchaste por completo. Comencé a leerla y me dio un buen presentimiento desde el principio por la comedia que presentaste. Amo reír y veo que eres experta lográndolo XD. Con todo me mantuviste sumerjida en ella. Poco a poco las cosas se fueron poniendo buenas. Esta historia tiene todo. Romance, comedia, acción, avenutura, suspenso, sobre todo este último. ¿Sabes cuántas veces se me hizo un vacío en el estómago por desear saber qué pasaría? ¡Wow! Manejas bien las situaciones.

    Los personajes, ¡ah! ¿Qué decir de ell0s? Cada uno se incrustó en mi corazón de una u otra manera. Melina es todo un show y Kay era tan... no sé XD. Me gustaba el tipo. Era tan posesivo y celoso como cariñoso y sensible, así como desquiciado y sádico. Sin embargo, la primera parte, por una extraña razón quien se llevó mi primer lugar en simpatía fue Sora :p Tenía una dispocición a ayudar que hizo que la llegara a apreciar mucho. No sé, era linda a su manera y salvó a Mel :D En esta parte todo Cerberos es de mi completo agrado, sobre todo Ian XD. Me gustan los chicos calculdores y precavidos y maduros y... Bueno, tal cual es Ian. Desde que se mencionó captó mi atención. Lenard también tiene un no-sé-qué-que-qué-sé-yo que no sé XDD Es llamativo. Habrá que ver que nos tienes preparado para este tipo.

    En fin, toda la hisotria es de mi completo agrado... Bueno, casi toda. Saco pa' afuera un par de capítulos. Cuando Kay tortura a los médicos de esa manera tan... uah, horrible; y cuando Mel mata a tres de los hombres de Damián. Lo siento. De verdad que esa clase de escenarios no me gustan. Los odio. Cuestiones personales. Un trauma con ellos que no me deja en paz. Ah, ya me extendí mucho... no tanto como Fernandha, pero yo no recalco erroes XD, lo que no me hace de mucha ayuda, ¿eh? Espero ansiosa el siguiente capítulo. Sin más que añadir me despido deseándote lo mejor.

    Hasta otra.
     
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  15.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

    Capricornio
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    Lo sé, lo sé, me demoré, pero aquí les traigo un cap, el segundo del capitulo doble que les prometí aun anda en arreglos, cada que lo vuelvo a leer, sigo quitando y añadiendo cosas y creo que a este paso lo dividiré en dos :P
    Gracias por su paciencia, sin más, aqui el cap.​
    Cap 44: Capturados
    Todo marchó de acuerdo al plan de Ian, las investigaciones referentes al tema en cuestión estaban yendo viento en popa; cuando estaban por desviarse de una u otra manera, eran encausados nuevamente con pistas nuevas y sugerentes.

    Tal como lo planeó, Lenard se dispuso a investigar lo referente al ruso, averiguó aspectos interesantes sobre Filippo que para ser sinceros a él ni siquiera se le hubieran ocurrido. Halló un vínculo sumamente pequeño, casi insignificante que relacionaba a un traficante de armas alemán con Filippo. Aunque por el momento no había relación fundamentada entre ambos, y simplemente era un chisme de barrio; tanto Ian como Lenard sabían que allí se escondía algo.

    Con el paso del tiempo Ian comenzaba a entender cómo funcionaba el cerebro de Lenard, y lo que vio le gustó, era un joven astuto, inteligente, ágil y perspicaz. Hubiera sido de mucha ayuda en incontables proyectos, problemas y demás, pero lastimosamente era un tipo que trabajaba para la ley, y era uno de esos raros que llevan su carrera metida en las venas, de modo que torcer sus intereses y cambiarlos a otro rumbo resultaba algo imposible.

    “No todo puede salir a pedir de boca” ―se había repetido cientos de veces.

    Para seguir y controlar sus pasos había puesto a Kushina, su mejor rastreador tras él, y con ayuda de Sergey todo iba viento en popa. Ian estaba siempre un paso por delante de Lenard, vigilando cada movimiento, analizando cada situación, estudiando cada paso que daba cuidadosamente, hasta que un día, todos sus metódicos planes se fueron al tacho cuando Lenard decidió darse sus aires de explorador y sin que siquiera Ian lo previera, se lanzó al ataque; su objetivo, el alemán, quien coincidentemente se hallaba por ese tiempo en Grecia. Una oportunidad de oro supuso.

    Para estrés de Ian, Lenard era uno de esos policías poco ortodoxos, más parecido a sus hermanos que a uno estándar de modo que frustrado vio cómo se dirigía a la guarida del lobo con nada más que una cámara fotográfica y un arma en mano.

    Kushina siguió su rastro por un muelle casi abandonado, lo vio entrar en una bodega que parecía desierta y lo perdió de vista. Soltando un suspiro frustrado se lo informó a Ian quien no recibió la noticia de muy buena manera.

    ―Búscalo― había sido la orden de Ian. Y a Kushina no le quedó otra que obedecer protestando interiormente por un policía desquiciado y suicida.

    Ian sabía que Lenard había descubierto algo jugoso, la relación que él ansiaba, tenía la corazonada que así era, pero el detective era un zorro astuto y supo esconder muy bien su descubrimiento.

    “Se dio cuenta que lo estábamos espiando y escondió muy bien lo que sabía” ―pensó ― “Astuto”

    ―Entró en la bodega, iré tras él ―informó Kushina sacando a Ian de sus pensamientos ― cortaré comunicación, pero dejare activada la microcámara.

    ―Has lo que tengas que hacer, pero lo quiero vivo.

    ―Entendido, cambio y fuera.

    Y dicho esto Kushina cortó la comunicación y escondió el pequeño auricular que tenía en la oreja, uno casi transparente con una forma muy similar a la que usan los agentes de seguridad especiales. Tomó la mochila que llevaba consigo y sacó lo necesario. Una pistola de calibre nueve con un silenciador, guantes de cuero negro, y un par de cartuchos extra en caso de ser necesario. Dejo las cosas que eran innecesarias, y escondió la maleta entre un montón de basura apilada. Exteriorizó un colgante que llevaba en el cuello en forma de pez, un camuflaje perfecto para una microcámara, por la sencillez de objeto nadie tomaría interés en robarlo y nadie notaria su importancia y su valor.

    Con los pies propios de un gato, Kushina se adentró en la bodega pistola en mano con la esperanza de poder hallar a Lenard, se acercó a la bodega y una vez dentro, se movió con mayor cuidado, había cristales desparramados por todo el lugar, bancos rotos, lo que parecía un tablero de madera hecho tiras en el suelo, y para rematar basura y polvo por todos los rincones. Al bajar la mirada al suelo encontró pisadas recientes en el polvo.

    ― “No está lejos” ― pensó con alivio al ver que las marcas eran frescas y recientes.

    Pero no hubo avanzado ni treinta metros cuando las pisadas solitarias de un principio se multiplicaron y sumamente molesto descubrió señales de pelea. Lenard había peleado con alguien, las manchas de sangre en el piso, el polvo dispersado por el lugar; había sido una pelea rápida pero feroz, las pisadas indicaban que un tipo grande fue el oponente de nuestro amigo y no sabíamos si aún seguía con vida.

    Avanzó un poco más, siempre atento a cualquier movimiento en el ambiente, las huellas volvieron a ser definidas, dos sujetos, se alejaron de allí, hace unos cuantos minutos quizá, por lo cual no deberían estar muy lejos.

    Se dirigió escaleras abajo con el sigilo de un gato, oyó pasos acercándose y se escondió lo más rápido que pudo escondiéndose entre las sombras. Un jovenzuelo de no más de quince años pasó por su lado. Con un rápido movimiento lo inmovilizó, dejándolo tirado en el suelo con el cañón de la pistola en la sien.

    ―Si quieres vivir, hablarás ―le amenazó.

    El chiquillo intentó darle lucha, pero, Kushina tenía mayor agilidad, experiencia, astucia y… altura.

    ―¿Dónde está el tipo que acaban de atrapar?

    El silencio fue su respuesta, frustrado y molesto, Kushina le partió el cuello, escondió el cadáver y siguió su camino.

    Si no ayudas no estorbes, siempre fue la frase de Kushina.

    Unos leves repiqueteos de metal golpeando contra algo fue lo que le llamó la atención, dirigiéndose al lado norte de la bodega. Miró por los alrededores pero todo lo que podía ver era simplemente contenedores gigantescos clasificados según códigos.

    A52, B54, C87, etc.

    Mientras inspeccionaba uno de los contenedores que parecía abierto, fue sorprendido por una sombra negra que lo dejo inconsciente en el acto. Despertó al cabo de lo que le pareció unos segundos con un dolor increíblemente fuerte en la cabeza de la cual sentía que manaba un hilillo de sangre, estaba siendo textualmente arrastrado hacia algún lugar, por un sujeto enorme.

    Una corazonada le indico que se mantuviera inmóvil y así lo hizo, se dejó arrastrar a través de varios pasillos hasta detenerse frente a una puerta de metal. La abrieron de un golpe seco y una vez allí el tipo que lo cargaba arrojó a Kushina dentro como si se tratara de un trapo viejo y sucio que se tira a la basura.

    Fue a estrellarse contra una pared y cayó al lado de otro cuerpo metido allí en esa oscuridad, sin necesidad que le dijeran nada, supo de inmediato que se trataba de Lenard. La casi nula iluminación del ambiente no le permitía saber en qué estado se hallaba el francés, su inmovilidad le dio a suponer que, o estaba inconsciente, o estaba muerto. Rezó para que solo fuera lo primero, porque de lo contrario, tendría que vérselas con un Ian de muy mal humor y eso no era muy grato de imaginar.

    Kushina intentó incorporarse, pero fue en vano, estaba inmovilizado, habían atado sus muñecas y le habían quitado la pistola. Obviamente no era la única arma que llevaba consigo, tenía un par más escondidas en lugares específicos e innotorios pero prefirió mantenerse calmado por el momento. Necesitaba averiguar dónde estaba, quienes eran esos sujetos y que es lo que buscaban.

    Al cabo de unos minutos, la puerta volvió a abrirse y el ambiente a iluminarse, un tipo rubio, de uno ochenta aproximadamente, cuerpo delgado y ojos de gato estaba parado en el umbral con porte imponente intentando intimidarlos. Tras suyo vió a dos sujetos, uno alto, fornido y muy bien ejercitado, africano tal vez, y otro bajito de rasgos asiáticos, porte delgado y cuerpo menudo que lo observaba casi con repugnancia.

    ―Vaya, vaya, vaya ―dijo un rubio con acento alemán llamando completamente su atención ― pero miren lo que tenemos aquí ― se paró delante de Kushina― otro intruso― lo miro con odio― ¿Vienes con el policía?― preguntó molesto.

    ―¿Policía?― fingió sorpresa― No sé de qué hablas― respondió― yo solo estaba escapando de un par de idiotas que querían matarme― mintió.

    ―Pues entraste en la puerta equivocada niño. ―rió otro a sus espaldas convirtiéndose al cabo de un rato en una risa general.

    El alemán hizo caso omiso de la broma sarcástica de ese sujeto, y con voz de trueno, volvió a colocar orden y silencio en el ambiente.

    ―Veremos que cierto es eso― sonrió con malicia― ¡Tráiganlo!― ordenó saliendo por la puerta con paso firme y seguro.

    Vio como el mastodonte tomaba a un Lenard inconsciente y lo alzaba como si fuera un muñeco de trapo, saliendo de allí seguido del menudito que lo tomaba del brazo y lo obligaba a ponerse en pié. Para ser alguien mucho más bajito que él era fuerte.

    ―Oigan, en serio, no sé qué está pasando, lo siento, entre por la puerta equivocada, lo siento, déjenme ir― rogó temeroso. Esa era una táctica muy bien empleada, fingir inocencia, sonar casi desesperado, que cayeran en el juego y para que una vez libre hacer que se arrepintiesen de eso.

    Casi siempre funcionaba, pero lastimosamente estos tipos no eran demasiado tontos.

    ―A mí no me vienes con ese cuento niño― respondió furioso el africano girando en redondo y propinándole una patada en el estómago sacándole todo el aire que tenía en los pulmones― sé que viniste siguiendo al niño bonito.

    ―No… se… de que… hablas ― respondió con dificultad tratando de respirar.

    ―Pues dejemos que refresque la memoria― sonrió el alemán que había estado escuchando todo atentamente.

    Llevaron a Kushina junto a Lenard a una habitación oscura iluminada simplemente por un farol incandescente situado en el medio de la habitación que dejaba todo a media luz. Parecía una sala de interrogatorios como las de televisión de los años sesenta. El africano arrojó a Lenard justo debajo del farol, allí pudo observar que este tenía la ceja abierta y claras muestras de la pelea anterior.

    ―No nos gustan los intrusos― habló el alemán sacándolo de su análisis médico― y menos los policías―gruño escupiendo sobre Lenard.

    ―Pues a mí tampoco― respondió Kushina imitando su tono de voz― no sé quién es este tipo, nunca lo había visto.

    ―¿Negando a tu amigo?― pregunto otro― no te importará entonces si hago ¡esto! ―gritó dándole un puntapié tan fuerte que terminó elevando a Lenard unos centímetros del suelo y alejándolo casi un par de metros de su posición original.

    Kushina se quedó sorprendido por la fuerza del sujeto, era un mastodonte, el africano medía más de un metro noventa, y era poseedor de una musculatura digna de envidia de cualquier fisiculturista. No obtendría nada bueno de pelar con él.

    ―Si quieren matarlo allá ustedes― recalcó restando importancia al estado de Lenard girando la cabeza ignorando su presencia― lo que suceda con ese tipo me tiene sin importancia, me importo yo más que nadie― dijo fingiendo temor― de cualquier forma, nunca debí seguirlo, apuesto a que no tiene ni cien dólares en su bolsillo ― murmuro por lo bajo, pero asegurándose de que fuera escuchado por ellos.

    ―Así que eres un ladrón― habló con sorna el alemán― ¡Eh Dan!― llamó― aquí tenemos a un mocoso con aires de bribón ― gritó al menudo y delgado, de complexión asiática, y rasgos finos que lo había textualmente arrastrado hasta ese lugar.

    El aludido lo miró con burla, menospreciándolo, lo que enfureció a Kushina que siempre fue alguien de pocas pulgas, pero se contuvo; por el momento ellos le superaban en número, y más aún si el mastodonte seguía allí de pie frente a él, si quería salir con vida debía deshacerse primeramente de ese sujeto.

    Con una mirada rápida inspeccionó sus alrededores, no recordaba donde estaba exactamente, tenía un mapa mental de los giros, las vueltas y los escalones que lo habían dirigido hasta esa habitación, y por eso sabía que se hallaba en una especie de sótano. Todo alrededor era oscuridad, no sería nada fácil salir de allí.

    ―No creo que seas un simple bribón ― alegó el mastodonte―, ningún bribón lleva consigo unas armas tan sofisticadas ni un audífono tan elaborado como éste.

    Dijo arrancándole el audífono del lugar donde lo tenía oculto con fuerza.

    ―Interesante― sonó la voz del alemán al fondo― entonces el mocoso no vino solo― giró la vista hacia las sombras donde Kushina asumió que habían más personas― busquen los alrededores, cualquier sospechoso, elimínenlo ― ordenó el alemán.

    ―¿Que hacemos con estos Adler?― preguntó en menudo.

    ―Quiero tener una amena charla con el francés ―sonrió con malicia― al mocoso déjenlo aquí, veremos si luego nos es de utilidad.

    ―¿No quiere interrogarlo primero? ― preguntó alguien de la oscuridad.

    ―Ya tendremos tiempo para eso―respondió, y mirando de reojo al francés una maliciosa sonrisa se formó en su rostro― tengo por el momento otras prioridades― ¡Vámonos!

    ―Como ordene― masculló el mastodonte no de muy buen humor, y tomando a Lenard por la solapa de la playera salió de allí arrastrando el cuerpo inconsciente del francés; a la distancia daba la impresión de ser un niño súper desarrollado estirando su peluche de conejo favorito por la oreja.

    Las sombras alrededor suyo comenzaron a movilizarse y allí cayo en cuenta que se trataban de por lo menos diez, uno de ellos le propino una patada en la espalda que lo dejó tirado en el suelo maldiciendo por lo bajo.

    Salieron cerrando la pesada puerta metálica de un portazo dejando a un Kushina solo, una vez que se hubiera asegurado que no hubiese nadie cerca activó el gps (sistema de posicionamiento global) de su pulsera. Siempre la llevaba consigo, Ian se la dio específicamente para casos como éste; a simple vista era una manilla de cuero elaborado, con un medalla metálica en el medio, pero en la realidad escondía un microchip que el mismo Ian había diseñado.

    A través de la pulsera Ian sabía lo que le faltaba para entrar en acción, la posición exacta de esos dos, no fue necesario un mensaje de voz, los hechos vistos por él mismo fueron la prueba suficiente para todo lo demás. Estaban en peligro, debía actuar de manera rápida si quería que salieran con vida. Necesitaba a Lenard, y por mucho que su hermana lo deseara muerto, lastimosamente y por el momento ese tipo se convirtió en un mal necesario. Ian ansiaba la información que había descubierto y para ello lo necesitaba con vida.

    Tomó su celular, llamó a sus hermanos y su jefe; una reunión secreta, era hora nuevamente de reunir a cerberos.

    Continuara…
    Próximo capítulo... acción!
     
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  16.  
    MisakiChibi

    MisakiChibi Iniciado

    Escorpión
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    O.O Le habra dolido al frances el golpe? Ñee es obvio :p me has dejado con las ganas de saber que pasara con Kushina y el frances, jejeje, ya me estaba metiendo en el rol de Kushina por mi mente solo pasaba "Dispara a matar, dispara a matar, dispara a matar, matar, matar" (^u^)7, pero cuando llego el mastodonte super desarrollado con trauma de la infancia :mad: lo queria matar a el primero, pobre frances seguro cuando despierte puede que le de amnesia y termina como el anime del mismo nombre -Ese anime me confundio toda —_— - Ya no se que decir -.-U. . . Asi que paso con Mel?!! :p Matta nee, gracias por invitarme al siguiente capitulo.
     
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  17.  
    Sacnite

    Sacnite Entusiasta

    Géminis
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    Hola gracias por avisarme..!!!:D

    Ohhh!!!

    Se pone mas interesante cada vez !!!
    Me encanto el capitulo estuvo muy espectacular
    Pobre Lenard ahora que pasara con el y con Kushina, sera que Ian y los chicos llegaran a tiempo ?:eek:

    estoy ansiosa de saber que pasar en el próximo capitulo...

    Me encanto la historia es de lo mejor sigue asi!!!

    Ojala pronto aparezca Kay tengo la esperanza de que el este vivo u.u

    Saludos!!!:D
     
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  18.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

    Capricornio
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    gracias por sus comentarios, me alegra saber que les guste. MisakiChibi a que anime te refieres?, no te preocupes, ya sabrás de Mel y compañia en los siguientes caps :D
    y Sacnite quizá el siguiente cap te guste un poco mas :D
     
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  19.  
    Borealis Spiral

    Borealis Spiral Fanático Comentarista destacado

    Libra
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    ¡Yosh! Borealis reportándose.

    ¡Ah! Cerberos se reunirá otra vez para hacer un trabajo XD jajaja no puedo esperar el próximo capítulo para verlo. ¡Ay, Mel! Como siempre, otra vez me dejas en el borde de la silla. Qué tensión y suspenso por parte de Kushina que fue el que se metió en la boca del lobo por andar siguiendo a Lenard, ¡pero ahora es hiper-importante para Cerberos! Eso no le pensé, no me lo imaginé, pero me cayó bastante bien. Que tengan que depender de un agente policiaco me da tanta risa. ¡Las ironías de la vida! XD Algo que me encantó imaginar fue la guerrilla estratégica entre Ian y Lenard para seguir las pistas que los dos buscan. La pensé bien acá, bien pro :p Pobre de Lenard con los golpes que de seguro le habrá dado ese mastodonte africano. No me fío del de apecto asiático tampoco. ¿Qué tal si sabe artes marciales o es cinta negra? o.o Melina y Kato deberán aparecer para encargarse de ellos en tanto Ian planea cómo sacarlos de ésta vivos. Insisto, ese trío me encanta y encajan a la perfección.

    Espero ansiosa el ssiguiente capítulo con ansias. Ya sabes, avísame que hago lo mesmo XD Nos estamos leyendo. Te me cuidas y te deseo lo mejor.

    Hasta otra.
     
  20.  
    MisakiChibi

    MisakiChibi Iniciado

    Escorpión
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    Amnesia se llama el anime :p, es demasiado confuso creo que cuando lo estaba viendo me dio amnesia a mi xD
     

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