Romántico Enamorandose del Demonio [Terminado]

Tema en 'Novelas Terminadas' iniciado por Milmel, 17 Mayo 2011.

  1.  
    Syel

    Syel Extraña

    Cáncer
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    Hola!!!
    Gracias por el aviso y yo tambien te deseo un muy feliz año nuevo!!
    Este capitulo fue grandioso(y más por que es el último del año) me ha gustado en exceso. Kay es como la luna: tiene una cara oculta, todo amor con Mel pero detrás de la puerta saca a relucir toda su furia (bipolar) más que amor siento que el esta obsesionado con ella, aunque es un amor xD. Que bueno que hayan encontrado la cura, así Mel se alivió pronto y me alegra que ella ya este empezando a sentir amor por Kay, solo esperó que no se desilucione mucho de él. Tambien espero que no encuentre los calabozos en donde llevo a cabo sus "investigaciones" ya que podría asustarse y Kay le podría hacer daño o lo que es peor podría encerrarla, golpearla...no no quiero imaginarme nada de eso. Que dulzura que Mel se haya preocupado por él, pos su cansancio...y para serte sincera, me he reido un poco con las palabras de Mel. Sin dda me ha encantado, tu ultimo capitulo del año estuvo lleno de sentimientos que te llegaban hasta lo más profundo.
    Te esperare al siguiente año!! muchos besos y abrazos
     
  2.  
    Akane Akaze

    Akane Akaze Poeta-Psicópata

    Escorpión
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    hola:) me ha encantado este capitulo es tan bonito es una suerte que se encontrara la cura para mel, y kai es increíble uno se piensa que es el típico chico orgulloso, malo que no se preocupa por nadie salvo el mismo y te das cuenta que es alguien bueno con corazón, a ver cuando subes el próximo estoy deseando leerlo
    feliz 2013 besos;)
     
  3.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

    Capricornio
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    Enamorandose del Demonio [Terminado]
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    Y para que me odien un poquito mas... aqui les dejo otro cap que quiza los confunda un poco mas...o tal vez no?​
    Feliz comienzo de año 2013!​
    Capítulo 17: Faro

    ― Salgo de viaje Zafrán ― se dio la vuelta para encarar al ninja cubierto de negro ― pero tengo un precioso tesoro que debo dejar aquí, te lo encargo.
    Zafrán respondió ante la afirmativa con una inclinación de cabeza. Ante la indecisión y la amargura evidente en el rostro de su jefe Zafrán hablo, sintiéndose en la clara confianza de hacerlo.
    ― Ella estará bien señor, no permitiremos que ese amargo suceso vuelva a ocurrir en esta casa. Kay lo miro, los gemelos eran unos de los pocos conocedores de los sucesos ocurridos.
    ― Hacía ya tanto tiempo Zafrán… nunca pensé que volvería a pasar por esto otra vez. ― hablo con calma y lentitud.
    ― Esta vez seremos más precavidos Señor, es una segunda oportunidad que no desaprovecharemos ― Kay lo miro con una clara muestra de agradecimiento por las palabras.
    Durante un largo periodo de tiempo, Kay se había sentido ahogado, asfixiado, derrotado y por ultimo resucitado como una bestia fuera de control, Los gemelos habían permanecido a su lado a pesar de todo.
    Durante los sucesos del pasado, casi toda la organización desapareció, pero Kay logro resurgirla desde la cenizas, más grande, más poderosa, más letal.
    Zafrán sabía muy bien, lo que el corazón de Kay albergaba, y era una amargura innata por haber perdido aquello que había querido hace tanto tiempo en aquellos picos nevados que tan lejanos parecían hoy, el desenlace fatal de una traición y la pérdida de un gran amor.
    Zafrán al igual que su hermano, soñaban con el día de poder encontrarse con los causantes de todo ese caos, que acabo con la destrucción de su mejor amigo y mentor, convirtiéndolo en solo una máquina de matar.
    Pero todo pareció cambiar con la aparición de otra mujer, aquella mucho más frágil que la anterior, como también parecía de mucho más carácter. El mismo lo pudo comprobar el día que lo dejo callado en el jardín en una discusión de enamorados.
    Como siempre, ellos vigilaban desde lo alto, y no se perdían detalle alguno, tenían orden de seguirla y vigilar sus pasos, allí constataron que ella a pesar de parecer un débil pajarillo, era una mujer de la cual se debe de cuidar, era demasiado contraria en muchos aspectos… bipolar, para ser más exactos… como su jefe.
    Del tipo de mujer que puede enfrentarse ante un tigre, un oso, una serpiente, pero huye despavorida al ver un escarabajo volando hacia ella. Y tiembla de miedo al escuchar en la oscuridad sonidos provocados por el bosque pensando que son fantasmas y con el valor, coraje y valentía suficientes para enfrentarse a uno de los gánsters más peligrosos de ese país… en resumen una chica especial.
    Zafrán había hecho un juramento junto a su hermano en la tumba de la Señorita Rosaly, el día de su entierro, y ese fue el de velar por la paz, seguridad y felicidad de su señor, y así lo hicieron y lo seguirán haciendo hasta el día que la muerte venga por ellos.
    Habían visto en la débil muchacha un faro, una luz de guía que sería capaz de sacar a su señor de ese abismo dentro el cual el mismo se había encerrado. Y ellos cuidarían que ese faro no extinga su luz por ningún motivo. De eso dependía la felicidad de su maestro, su mentor, su señor, su amigo y con ello su propia felicidad. Por eso mismo hablo con la seguridad que sus mismas palabras le dieron.
    ― Pierda cuidado señor, ella estará bajo nuestro resguardo, pondré a todos los hermanos de las sombras a vigilar el perímetro, y sus alrededores. Nadie podrá acercarse a ella sin que nosotros lo notemos.
    ― Gracias ― agradeció, en su rostro la vaga silueta de una sonrisa sincera ― con ustedes en eso, siento que puedo irme tranquilo. Avísame cualquier novedad que se presente, no quiero más sorpresas.
    ― No las habrá, no se preocupe, vaya con cuidado.
    ― Si ― respondió y salió de la oficina no sin antes pasar por el cuarto de Mel y depositar otro beso en su frente, y con las bendiciones de ella, salir más tranquilo a ese agobiante viaje por asunto de negocios….
    Continuará…
     
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  4.  
    Kohome

    Kohome Fanático Comentarista destacado

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    Te mataré, ¡lo juro! (?). Ok no, no me veas de ese modo, ejem.

    En realidad me aclaraste mucho más las cosas, me permitiste sacar varias concluciones y suposiciones acerca de Rosaly, lo que es bueno.
    De echo imaginé que quizá, Rosaly y Kai --siendo obviamente pareja--, se encontraban pasando un rato agradable en alguna montaña cubierta de nieve, alguno de sus empleados lo llamó --a Kai --, y él dejó sola a la joven por un momento, en el que, aprovechándolo, alguien asesinó de algún modo --tengo varias suposiciones--, a Rosaly, y desapareció dejando el cuerpo y ningún otro rastro. Vaya, soy buena.
    Ojala Mel se recupere y Kai vuelva pronto, muero de ganas de saber qué pasa.

    Sayito!
     
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  5.  
    Syel

    Syel Extraña

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    Hola!!
    Feliz año nuevo pero ante esto tengo una queja...Por que tan corto? bueno ya se que es inicio de año pero no es para que me hagas esto D=
    OK, regresando a la normalidad...Aveces me da miedo Kay y sus "guardias" siento que en vez de ser humanos son algo sobrenatural, al menos en este capitulo uno se imagina más o menos lo que le paso a Rosaly, de lo cual Kay se siente culpable y pues al encontrar a Mel siente que tiene otra oportunidad y quiere protegerla hasta de su sombra. Si me has dejado confudida, Zafrán es su hermano? o solo es su guardaespalda, ¿por que la organizacion cayo en el pasado? ¿porque lo traicionaron? pero lo más importantes por saber aquí es ¿quien fue?
    Bueno sopongo que eso se ira aclarando poco a poco, Ademas tienes razón Mel es una chica capaz de todo, una mujer extraordinaria aunque algo rara por su bipolaridad, pero todos tenemos un poco de eso aunque ella exagera
    Se despide, avisame pronto
     
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  6.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

    Capricornio
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    Bueno mi querido publico, este cap, sera para conocer un poco a Kay, su vida y su historia, espero sea de su agrado, gracias por sus comentarios y su apoyo, y @kohome... me diste buenas ideas, gracias! y @sakuraMichaelis, Zafrán es uno de sus discípulos por así decirlo que tiene su gemelo (Áscar)
    Capítulo 18: : Pasado
    Tal como lo había temido, esos asuntos le estaban tomando más del tiempo previsto, era un viaje por solo un día, pero ya llevaba en ello tres, y no veía que estuviera por solucionarse. Agotado y estresado decidió salir y dar un paseo por la mansión, quedándose sentado a la sombra de un árbol en el amplio jardín.

    Comenzaba a embargarlo una ansiedad por regresar a casa.

    ― “A casa…” ― sonrió para sí.

    Hacia muchísimo tiempo que esa palabra había perdido algún significado para él, porque desde hace tanto tiempo que no tenía un motivo para llamarlo de esa manera, ya no había nadie allí, nada que lo ate a ese lugar.

    Pero ahora todo era distinto, allí estaba Melina, allí tenía un motivo, una razón, y un lugar al cual quería regresar, al cual moría de ansias por volver.

    ― ¿Porque me parece que estos días estas más distraído que nunca James?

    Una sonrisa fue su respuesta, ya era la tercera vez que Dimitri le hacía la misma pregunta, y era la tercera vez que le daba la misma respuesta.

    ― Te pareces a uno de esos idiotas enamorados Jhey, con esa sonrisa tan boba ― jugueteo.

    Dimitri, era dentro la organización, uno de los pocos a los cuales podría considerar aliado, uno de los pocos por no decir al único a los cuales les permitía jugar con su apellido con apocopes como James, Jhey y otros tantos más que había escuchado a lo largo de los años.

    Jameson fue el apellido del padrino de Kay, un mafioso que termino tomándole tanto cariño que lo adopto como propio.

    Al no tener ningún heredero al cual dejar todo su imperio, buscaba alguien que valiera la pena como para dejarlo al frente de todo. Y al parecer sus ojos no se equivocaron cuando conoció por primera vez a aquel chiquillo de ojos vivaces, peinado alborotado y todo sucio en esos oscuros callejones de las favelas de Brasil (barrios sumamente pobres de Brasil), una ciudad hecha todo un caos a su parecer, pero sumamente ideales cuando se trataban asuntos de negocios.

    Henry Jameson, era el padrino de Kay, uno de los más altos mafiosos de América, uno de los más conocidos y peligrosos. La persona que menos hubiera esperado, terminó dándole todo lo que un niño de la calle siempre habría soñado, una identidad, un techo, un plato de comida y mucho, mucho dinero.

    Se lo llevo consigo, y se dispuso a entrenarlo en distintas artes, sabiondo de que algún día ese muchacho le seria de una gran ayuda. Aprendió con relativa facilidad, el manejo de todo ese bajo mundo, como también a conocer el relativo valor de las personas.

    Su padrino le enseñó dos frases importantes que regían y que lastimosamente aun rigen su vida. La primera: “El valor de las personas, está en el provecho que obtengas de ellas”. Y la segunda, su favorita: “El fin justifica los medios”. Frases que lo ayudaron a llegar donde en estos momentos se encontraba… la cima. También le enseñó que en el mundo de la mafia, debía cuidarse las espaldas de hasta sus propias sombras, pero él mismo no escucho su propia advertencia y ese fue su más grande error, un error que pago sumamente caro.

    Dimitri que en esos tiempos era un jovenzuelo un par de años mayor que él y con quien solían reunirse para practicar un poco de combates estilo vale todo, le advirtió en contadas ocasiones que se cuidara de Sharapov, el amigo de su padrino y amigo suyo, que por más que parecía alguien fiel, de confianza y leal, había escuchado rumores de un posible complot en contra de su padrino. Pero debido a que Sharapov era la mano derecha de su padrino, su aliado más cercano, su mejor amigo, casi un hijo para él, Kay creyó imposible el hecho de una traición.

    Sharapov era como el hermano mayor que nunca tuvo y que siempre deseo, hacían todo juntos, compartían muchas cosas, iban a lugares inhóspitos a hacer locuras demasiado locas y extravagantes, de las cuales su padrino le llamo la atención en contadas ocasiones, pero Sharapov nunca le dijo no, siempre tenía una mano para él, ganándose la confianza ciega de Kay que nunca dudo de él; se sentía en la plena confianza de lanzarse por el puente si es que él se lo pedía, nunca jamás habría esperado nada malo de Sharapov, nunca… hasta que fue demasiado tarde.

    De no ser por la intervención de Dimitri, Kay no hubiera vivido para contarlo. Aunque por poco y no llega, Dimitri lo rescato de una muerte segura, le demostró que al menos en ese bajo mundo si se podía llegar a tener aliados aun si estos eran solo de nombre, porque Kay había perdido la confianza en el mundo, él bien sabía que si por algún motivo tuviera algún día que enfrentarse a Dimitri y matarlo o viceversa, lo haría sin el menor ápice de duda o remordimiento.

    A pesar que estuvo a su lado en los peores momentos de su vida, cuando perdió todo lo que alguna vez tuvo valor para él. Cuando la perdió, cuando toda la organización se vino abajo. No se sentía en la clara seguridad de confiar plenamente en él. Le habían dado un golpe duro, y la herida aún seguía allí.

    Dimitri era uno de los pocos, por no decir el único dentro del consejo de mafia que conocía la verdadera razón de su inquietud para que esa reunión de consejo terminase lo más pronto posible, ya que él había sido quien había recomendado a André para que cuide de Melina, pero que lastimosamente nunca llego hasta su destino.

    Ahora ella se recuperaba con lentitud en Italia, y él se ahogaba en desesperación en Escocia. Le parecía increíble que ella apareciera en su vida, la forma en la que llego, la forma en la que todo empezó, lo importante que se volvió ella para él. Aunque era cierto que debido a su amnesia la tenía relativamente secuestrada, a él no le importaba… el fin justificaba los medios… ella estaba con él, y nada más le importaba.

    ― Deberás esconder un poco mejor esa idiotez que te rodea cada vez que mencionamos el tema ― sonrió amigablemente, ― pero debes ser cuidadoso ―le hablo en tono serio ― no queremos que nuestra pequeña joya sea descubierta antes de tiempo, ¿O sí?

    La mención del tema le borro a Kay la sonrisa del rostro inmediatamente. Dimitri tenía razón, aun no era tiempo de que la situación de Melina sea expuesta. Conociendo lo codiciosos que eran muchos miembros del consejo de Mafia, en especial los japoneses, irían en busca de Melina para tenerla como su conejillo de indias, y el no estaría dispuesto a entregárselas. Así que eso nos conllevaría a una guerra interna, que en estas circunstancias no era algo muy conveniente.

    ― Por cierto… ¿Como esta? ― Pregunto Dimitri sacándolo de sus cavilaciones.

    ― ¿Eh? ― pregunto distraído, se perdió completamente el hilo de la historia.

    ― Tu pre~ci~a~da joya ― silabeo divertido.

    ― Mejorando.

    ― Ya veo… un hueso duro de roer, ¿Eh?

    La sonrisa en el rostro de Kay, dio a Dimitri la respuesta que esperaba. Y con una palmadita en el hombro le devolvió la sonrisa.

    ― Se pondrá bien, ya lo veras.

    ― Lamento lo de André ― hablo un tanto apenado.

    ―Yo también… ese jovenzuelo no se merecía eso ― respondió en tono nostálgico. ― Aun tenía un gran futuro esperándolo.

    André, el joven que mataron Cassandra y James. Era el sobrino favorito de Dimitri, un joven médico con un gran y prometedor futuro por delante.

    ― Por cierto… gracias por el regalo, ― dijo, refiriéndose a los dos traidores que colaboraron en el secuestro, la muerte de André y su ayudante ― aunque me hubiera gustado saldármelas en persona ― dijo con un tono sombrío.

    ― Lo se… ― respondió con furia contenida ― pero aún no damos con la mano detrás de todo esto. ¿Hay alguna novedad?

    ― Nada.

    ― ¿Que averiguaste de Edward?

    ― Nada de gran utilidad, Edward expulsó a James hace como tres meses, por andar metiendo sus narices donde no debía y haber sido el causante de la pérdida de un jugoso negocio al cual se metió sin su autorización.

    ― Así que estamos como al principio.

    ― Algo así ― respondió Dimitri con una pequeña sonrisa.

    ― ¿Que averiguaste?

    ― Pues no es la gran cosa… ― sonrió ― solo que dentro de un par de días Edward tendrá una pequeña visita.

    ― ¿Qué fue lo que hiciste?

    Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma ― rio a carcajadas.

    Kay no entendió la analogía, así que solo lo miro como loco, tal parecía que Dimitri no tenía ganas de aclararle nada.

    ― Ya te enteraras en un par de días ― sonrió ― y créeme que te agradara lo que sabrás.

    ― Dimitri… ― dijo con furia contenida ― ¿Sabías que a veces resultas ser un tipo un tanto pedante?

    La sonora carcajada de Dimitri no se hizo esperar, y dándole a Kay unas amigables palmaditas en el hombro se alejó.

    Una llamada en su celular llamo su atención. Era Sebastián.

    ― Señor, la reunión dará comienzo en quince minutos en el salón principal.

    ― Entiendo, voy para allá.

    ― ¿Señor?

    ― ¿Qué pasa?

    ― Tal parece que se tocara el tema del complot contra Irán.

    ―Ya veo… ― Y colgó. ― “Ya era hora… tal parece que ahora la cosa se pondrá interesante…”

    Continuara…
     
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  7.  
    Ana inukk

    Ana inukk Gurú

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    Ñeeeeeee, sabes??? yo ya me estaba molestando pq no habias escrito y cuando me doy cuenta llevas 3 capis y yo sin una sola alerta, que patetico.

    Graciasssss por complacierme con lo de Mel, muy sexi quedo esa parte que tenienes contra dejarlos juntos mas de un par de horas?? el la cuida y ella se enferma, ella mejora y lo necesita, el se va.

    No pretendas tu meterme gato por liebre y seguir poniendo esos capis tan cortos que no sieve sino para mojarme los labios pero sig0o con sed

    Olvida el pasado y hablame del presente, cada vez que das bosquejos de su historia me confundes mas.

    Un Beso... conti pronte sabes que me fasina
     
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  8.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

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    lo siento Ana inukk, pero por mas que quiera no puedo enviarte alertas a tu perfil, me sale error y no puedo ver nada, así que la próxima te mandare un mp xD
    me alegra que te este gustando la historia, y no te preocupes, ya te complaceré un poco mas, solo ten un poquito mas de paciencia
    xD
     
  9.  
    Kohome

    Kohome Fanático Comentarista destacado

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    Uuuh, que hermoso (?), bueno, a su modo.

    Ñem, que bueno haberte dado ideas, eso me agrada *o*, en verdad.
    Bueno, por otro lado, me encantó lo que hiciste para explicar un poco la vida de Kai por medio de una charla breve, entre lo que podría llamarse "amigos"; ya que eso de "lo mataría sin remordimiento", fue seco, seep.

    En fin, esperaré a ver qué pasa, gracias por avisarme.
     
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  10.  
    lady of the moon

    lady of the moon Entusiasta

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    ok ahora si me presento........timeeee perdida

    bueno este kay esta escalofriante toda una joyita no ¬.¬ un lobo que no a comino por años con una delicada piel de oveja y sin agregarle lo bipolar que es

    bueno aunque ya entendi un poco por que se debe ese cambio tan brusco en su personalidad lo que le paso fue terrible.

    Lo rescataron de la calle, educaron, alimentaron y luego en el que creyo su hermano del alma mato a su "padre".

    Es justificable su personalidad y la desconfianza que tiene a las personas que lo rodean ademas que mataron a su primer amor eso debio ser un golpe aun mas duro me ha puesto triste este relato pero era necesario para entenderlo mejor

    ahora por fin mel se esta recuperando ya encontraron el antidoto para sacar el veneno de su sistema pero todavia falta en esta historia ¿quien será que quiere destruir una vez mas a la organización de Kay? y ¿por que? que gana con eso

    Me he quedado con las ganas de saber que fue lo que le hizo dimitri a esos dos pero bueno me despido con kiss y espero me pongas la conti pronto estare anciosa esperandola y perdona por el comentario tan largo tengo mucha inspiracion, aunque me faltaron cosas por decir
     
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  11.  
    Syel

    Syel Extraña

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    solo pusiste una errónea "o"
    Bueno, me has dejado con ganas de más , aunque tu narración es sencilla es muy linda ya que te deja todo a la imaginación, las reacciones, los movimientos, los gestos, en fin todo..
    Kay es un fichita de oro, saber que esta metido en eso y ser tan sobre-protector con Mel, pero al menos tiene razón "El fin justifica los medios" aunque me da miedo. Dimitri me dio mucha risa, al estar en su lugar y bromear de esa manera con Kay a mí me daría miedo de tocarlo incluso...
    También tiene razón en que no hay que confiar ciegamente en las personas ya que estas te pueden traicionar en el menor instante, te pueden apuñalar por la espalda =(
    Bueno espero me avises de nuevo y disculpa la tardanza por comentar!!
     
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  12.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

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    Con las debidas disculpas del caso....
    volvi!!!
    aqui les dejo el cap

    Capítulo 19: Avecilla
    Le había costado más de lo que imaginaba deshacerse de todos esos tediosos asuntos de… negocios. Pero al fin estaba en casa.
    Cuando el helicóptero estaba llegando al helipuerto de la mansión, Kay se sentía más ansioso que nunca, quería verla, quería saberla sana, quería tenerla entre sus brazos y no soltarla jamás. A pesar que Zafrán le había informado que no se presentó inconveniente de ningún tipo, el aun necesitaba verificar por sus propios ojos que Mel se encontraba en perfectas condiciones.
    Casi salto del helicóptero ni bien hubo descendido, y sus pasos fueron presurosos y rápidos. No se detuvo ante nada, ni a saludar a nadie, casi corrió hasta su habitación, y su corazón dio un salto de desesperación cuando la vio en la cama, bañada en lágrimas de clara y evidente angustia.
    ― ¿Qué sucede? ― pregunto alarmado acercándose a ella ― ¿Qué pasó?, ¿Te duele algo? ― Los nervios lo mataban de verla en tal estado, la abrazo en el acto intentando calmar su tristeza, ¿Qué había pasado en su ausencia?, Zafrán le había informado que ningún percance había sucedido, ¿Acaso ocurrió algo en los pocos minutos que pasaron desde su llamada? Su mente era un mar de preguntas sin respuesta. Busco con su mirada por la habitación algún rastro de los hermanos de las sombras, pero no pudo ver a nadie.
    Ella solo se abrazó a él, y lloro con aun más nostalgia, apartándolo un poco de su lado y con la mirada triste y perdida hacia adelante, la oyó gimotear.
    ― S-s-se… m-murió… ― logro decir entre gimoteos.
    ― ¡¿Se murió?! ― El alma se le fue a los pies ― ¡¿Quién se murió?! ― preguntaba acariciando su rostro y limpiando las lágrimas que aun corrían su rostro. ¿Qué había pasado ahora? Dejo claramente encargado que ningún cadáver debía ser dejado en los alrededores. ¿Habría descubierto algo?
    Un frio estremecedor corrió por su espalda ante la sospecha.
    ― Setsuko.
    ― ¡¿Quién?! ― pregunto sorprendido, no tenía a nadie bajo su mando con semejante nombre, ¿Acaso seria otro intruso?.
    ― Setsuko… ― volvió a repetir ― la hermanita de Seita… ―dijo señalando al frente.
    Kay se giró inmediatamente solo para descubrir que la televisión estaba encendida. Y un tic nervioso se hizo presente en su ojo izquierdo, ella estaba llorando tan acongojadamente por… ¡¡¿Una película?!!
    ― Y… y ahora el… el… ― volvió a gimotear ― se va a morir… ― concluyo entre lágrimas.
    Una gota de sudor apareció en su frente. Casi muere de una crisis nerviosa al verla en semejante estado pensando que alguna catástrofe le había ocurrido, pero ella estaba llorando ¡¿Por una película?!.
    Mel lo miro con una expresión de tristeza única, una tristeza que la hizo acercarse a ella y abrazarla con fuerza, parecía una pequeña niña desamparada, era tan tierna.
    ― Es solo televisión ― le respondió abrazándola, un alivio enorme se formó en su pecho al saberla en sus brazos.
    ― Le dije que no me gustaban los dramas, pero Thomas dijo que no tenía otra cosa para ver, así que me trajo esto.
    Le mostro la tapa de una película animada, titulada la tumba de luciérnagas. Kay hizo una nota mental de mandar a fusilar a Thomas cuando ella se durmiese.
    ― Ellos se quedaron huérfanos, ― comenzó a resumirle la película ― primero su papá murió en la guerra, luego su mamá se les fue, y como eran pobres el comenzó a robar para que su hermanita pudiera comer… pero… pero… igual se le murió… ― concluyó entre sollozos ― y ahora él está completamente solo.
    Una mueca de amargo dolor casi imperceptible se formó en el rostro de Kay, esa historia no fue muy diferente de la suya. Él también había sido huérfano, él también había tenido que robar para sobrevivir, pero al final de nada valieron sus esfuerzos, termino perdiéndolos a ambos.
    ― Es solo una película, ― volvió a susurrarle en el oído ― no es real.
    Teniéndola en sus brazos busco el control remoto del dvd para desconectarlo, de modo que ella pudiera descansar, cuando estaba por apagarlo, Melina se lo quito con brusquedad.
    ― ¡¡No!!― le quito el control ― Aun no termino la película, quiero ver en que termina ― le dijo con ojos de cachorro.
    Otro tic nervioso, en definitiva, esta mujer acabaría con sus nervios. Con un suspiro resignado, se quitó los zapatos, la corbata y se acomodó a su lado. Colocándola sobre su regazo. En realidad esta mujer era el masoquismo en persona. Un tipo de masoquismo que a él le encantaba.
    ― “Llorar por una simple película hasta ese punto… creo que nunca terminare de conocerla” ― sonrió para si ― serás mi perdición ― susurro entre sus cabellos mientras depositaba un cálido y suave beso entre ellos, pero lo que dijo lo hizo de una manera tan suave que Melina no lo escucho por estar absorta en la película.
    La película en sí, resulto ser un drama total, todos morían, incluyendo el protagonista, y como era de esperarse, Mel se la paso gimoteado los veinte minutos restantes de la película. Volvió a hacer una nota mental de mandar despellejar vivo a Thomas por darle semejante película.
    Cuando pasaron los créditos, los gimoteos de Mel comenzaron a hacerse menos audibles, y su respiración a regularse. Se había dormido. Había llorado hasta cansarse, de seguro sus ojos estarían como los de un sapito para mañana, sonrió para sí.
    ― Mi pequeña y frágil avecilla… ― sonrió, y le dio un cálido beso en los labios, la sujeto más fuertemente en sus brazos y la cubrió con su chaqueta, manteniéndola abrazada en su regazo.
    Y así abrazado cerro los ojos, sintiéndose relajado y en calma. Al poco rato, una manta fue colocada sobre ellos, cuando giro su cabeza, vio a uno de los hermanos de las sombras hacer una inclinación y desaparecer.
    Ellos eran más que eficientes, lo debía admitir. Con una sonrisa agradecida, cerró los ojos y durmió abrazado a ella, sintiendo su corazón lleno de una dicha que creyó jamás volver a sentir.
    Continuara….
     
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  13.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

    Capricornio
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    Enamorandose del Demonio [Terminado]
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    si lo se, lo se... a mi tambien me parecio medio medio ese cap, pero tenia ganas de escribir, solo que no tan brillantes ideas, aun asi lo publico, porque los siguientes caps trendran relacion con el anterior XD
    y por cierto, hoy es capitulo doble!
    para que no me odien XD
    oh por cierto, Ana inukk este cap va dedicado para ti, espero con esto no me quieras matar

    Capítulo 20: Un día perfecto
    Para alegría de Kay, la recuperación de Mel, a pesar de ir avanzando a paso de tortuga, iba progresando, sus mejillas ya mostraban ese leve tono rosa que tenían en un principio. Y al menos ahora, ya casi podía caminar sola.
    El veneno había debilitado su cuerpo al punto de no ser capaz de sostenerse por sí sola, pero ahora ya podía movilizarse por su propia cuenta.
    — Vamos de paseo — le había sugerido Kay — hace tiempo te dije que había algo que quería mostrarte, pero… no… pudimos llegar, ¿ recuerdas?
    — ¿La primera vez que caí enferma? ¿Cuando actuaste como un loco paranoico?
    — Err….
    — Si, lo recuerdo. — Sonrió — pero nunca llegamos a ese lugar.
    — Hoy te llevare allí, ¿quieres conocerlo? — pregunto.
    Los brillantes ojos de Mel ante la noticia de un nuevo descubrimiento no se hicieron esperar.
    — ¡A preguntar al cementerio! — respondió sumamente alegre.
    — ¡¿Qué?!
    Ella solo rió.
    — Es una simple expresión que indica que no preguntes, que no es necesario, — sonrió — en este caso, indica que estoy ansiosa de ir a conocerlo — y mirándolo de soslayo sonrió — no paranoies Kay, respira.
    La llevo a lo profundo del jardín, y allí, en medio de árboles, y muchas, muchas flores se hallaba una Glorieta, una simple, elegante, y hermosísima glorieta, rodeado de flores, cubierto en muchas partes por enredaderas.
    Parecía un paraíso terrenal, apretó el brazo de Kay, del cual colgaba con fuerza debido a la emoción. Kay la miro sonriente, y la abrazó por la espalda, se sentía feliz por ella. Cualquiera que los viera a la distancia, pensaría de ellos como una hermosa pareja de enamorados.
    — Esto es…
    — Espera a verlo por dentro, estoy seguro que te gustará mucho más.
    — Si…
    La dirigió al interior, y esta glorieta resulto ser una ilusión, por fuera era eso, una glorieta, pero por dentro parecía ser un estudio de lo más sofisticado, en uno de los laterales de la glorieta, cubierto por la cantidad de enredaderas existentes, había un departamento, para ser más exactos, una biblioteca.
    Mel se sentía como una niña en una tienda de dulces, demasiado emocionada para su propia salud.
    — Esto es… ¡igual que la película! — soltó al fin.
    Kay la miro extrañado.
    — ¿Qué?
    — ¡La bella y la bestia! — sonrió como niña pequeña mientras daba saltos de aquí para allá revisando todos los estantes. — ¡Tienes libros de todo! — y mientras daba vuelta a uno de los muchos estantes que había por allí, dio un grito que asusto a Kay. — ¡La casa de la noche! — grito entusiasmada.
    Kay solo pudo brindarle una sonrisa nerviosa, nunca pensó que actuaría de esa forma, y solo por unos cuantos libros, él quería enseñarle el lugar, que disfrute del paisaje, pero tal parece que ella disfrutaba más el interior, en si… los libros.
    — ¡No puedo creer que tengas toda la saga! — decía mientras tomaba una colección de ocho libros entre sus manos y los miraba embelesada. — ¡Me los quiero llevar! — lo miro con ojos suplicantes.
    — ¿Todos? — ella solo asintió con la cabeza abrazando los libros. Una sonrisa forzada se formó en su rostro ante la divertida escena. — Mel… no necesitas llevártelos todos, al fin y al cabo, puedes volver cuando quieras.
    — ¿Lo dices en serio?
    — Este lugar será tuyo — se acercó con una sonrisa, y dándole una caricia en el rostro añadió — todo aquí es tuyo. ¡Feliz cumpleaños bonita!.
    La sonrisa sincera que Kay mostraba al decir eso, hicieron que los ojos de Mel se llenaran de lágrimas, Su cumpleaños, lo había olvidado, eso era más de lo que ella pudiera pedir como regalo de cumpleaños.
    — Gracias… — dijo abrazándolo con fuerza.
    Kay correspondió al abrazo mientras la anidaba con cuidado entre ellos.
    “Si tú eres feliz, yo lo seré contigo”. — pensó
    Mel nunca podía recordar el día de su cumpleaños, siempre lo olvidaba, ahora entendía porque su papá se molestó cuando ella le indico la fecha de retorno. Ella supuso que era por el extenso tiempo que se quedaría por allá.
    “Lo siento papi…” — fue su respuesta, ante el recuerdo. — Gracias Kay, esto es más de lo que hubiera esperado. — su sonrisa sincera y agradable hizo que Kay se la devolviera de la misma manera. — pero hay algo que me gustaría pedirte también.
    — Pide lo que quieras, que lo tendrás. — fue su respuesta.
    — Quisiera llamar a mi casa — pidió, el rostro de Kay demostró molestia y nerviosismo — hace tiempo que no hablo con ellos, y me gustaría saber cómo están por allá, los extraño mucho.
    — De acuerdo, — dijo no muy convencido — te llevare a la sala de conferencias, allí podrás verlos y hablar con ellos más cómodamente que por un celular. Pero primero deberás esperar un poco, mandare a alguien para que instale una apropiada cámara y puedas verlos y escucharlos con total claridad.
    La euforia de Mel no se hizo esperar, se colgó de su brazo y le plantó un beso en la mejilla que lo dejo seco en el acto.
    — ¡Gracias Kay!
    — Por ti, lo que sea. — pudo responder devolviendo el abrazo
    El día aún era joven, y la pasaron en una larga y agradable caminata por el jardín, cuando Mel se sentía cansada o agitada, se detenían a descansar, hablando de tonterías, o simplemente disfrutando del paisaje.
    La compañía de ambos era más que suficiente para alegrar el ambiente, con el paso de los días, la relación de ambos se había ido profundizando, se podría decir que habían llegado a un punto de equilibrio, donde uno cubría las falencias del otro.
    Mel comenzaba a mirar a Kay con algo más que admiración, y Kay no ocultaba el amor que sentía por ella.
    Durante el paseo, la cercanía de ambos era agradable, se sentían bien, y era lo que podría llamarse un día perfecto.
    En uno de los últimos descansos que habían tomado, llegaron hasta una especie de prado, se podía observar a lo lejos, el mar, tranquilo y agradable, un lugar sencillamente hermoso. Se sentaron bajo un enorme roble, disfrutando el paisaje delante de ellos.
    Ella estaba hablando sobre algún tema sin importancia, pero Kay no podía escucharla la miraba con ojos embelesados.
    — Eres hermosa, ¿lo sabias? —dijo cortándole a mitad de una frase que hablaba de lo azul que estaba el cielo. Logrando que Mel se pusiera colorada.
    — Err… es… es genial que el cielo este completamente despejado, ¿No te pa… rece?. — dijo evitando a toda costa mirarlo.
    — Estoy enamorado de ti Mel, perdida y locamente enamorado de ti, Lo sabes, ¿Verdad? — dijo mientras tomaba uno de los mechones de pelo rizado que tanto le gustaba y se lo llevaba a los labios.
    Ahora el rojo de las mejillas de Mel se extendió por todo su rostro, haciéndole competencia a un tomate maduro. No respondió, solo giro el rostro.
    — Y…yo… enamor...
    — Y sé, que no te soy indiferente. — Le corto la frase nuevamente y se fue acercando peligrosamente hacia ella — sé que tú también estas enamorándote de mí.
    Mel evito su mirada, no quería admitirlo, pero estaba en lo cierto, poco a poco este loco muchacho fue haciendo mella en su terco corazón, reclamando un espacio en el. Odiaba admitirlo pero se estaba enamorando irremediablemente de él.
    Pero ella era lo suficientemente testaruda como para admitirlo, antes de darse por vencida daría lucha, no se la ganaría tan fácilmente.
    — ¿Y quién… te… hizo… creer eso…?— pudo apenas responder, todo su valor y sus palabras groseras se fueron al tacho cuando se perdió en esos bellos e hipnóticos ojos. Y más aún cuando sintió su mano en la nuca, acariciándola con sensualidad.
    Kay la envolvió con una mirada cargada de deseo, una mirada hipnótica, demasiado para el gusto de Mel, con él mirándola de esa manera, ella diría que si a cualquier cosa que el pidiera. Pero su cerebro se resistía a rendirse aunque su cuerpo ya lo hubiera hecho.
    — Y quien… te cre… es que eres… — intentaba responder completamente en trance — ni que fueras el…
    Pero fue silenciada por un beso, un beso en un principio cálido, tierno, tímido. Mel se sentía perdida, estaba embelesada.
    “Que labios tan suaves” —pensó Mel mientras saboreaba esos labios con dulzura.
    En un impulso, mientras besaba a Kay, lo tomo por la nuca, enredando sus dedos en ese cabello sedoso que tantas veces había soñado con acariciar, profundizando un poco más el beso sin poder evitar la tentación de morder su labio inferior, saboreándolo, provocando un gruñido de parte de Kay que hizo avivar mucho más las llamas.
    Kay textualmente se abalanzo sobre ella, la recostó en el césped y comenzó a besarla con pasión, Mel abrió los labios permitiendo que el beso sea mucho más profundo e intenso, deseaba sentirlo más cerca, comenzando una batalla por el dominio en los besos.
    Kay enredaba sus dedos en el pelo de Mel, atrayéndola hacia él. Quería sentir cada centímetro de su cuerpo pegado al suyo. Mel no se dejaba dominar, en un giro, termino sobre él, sin dejar de besarlo, de acariciar su rostro, y enredar sus dedos en su pelo.
    “¡Demonios que bien besa!” — gruñía Kay de placer sin dejar de besarla — “serás mi perdición”. — afirmo más para el que para ella, apretándola aún más a él.
    Mel estaba más que perdida, no se dio cuenta en que momento, pero ella misma perdió el control de sus actos, devolviendo el beso con la misma pasión con que éste le ofrecía.
    “Eres realmente deliciosa” — pensaba Kay sin dejar de besarla.
    Kay se sentía demasiado perdido por esos labios, los deseaba tanto que no era posible resistirse por mucho más tiempo a ellos, estaba al borde de perder el control, y Mel no era la excepción. Necesitaba más, quería más… deseaba más.
    Se giró hasta quedar nuevamente sobre ella sin dejar de besarla, no podía hacerlo, no se sentía en la capacidad de poder hacerlo. La quería, la necesitaba, tomo las manos de Mel entre las suyas y las subió por encima de la cabeza aprisionándolas allí, inmovilizando ese pequeño cuerpo con el suyo. Ella gruño, intentando en vano liberarse, Kay era cien veces más fuerte que ella.
    Kay dejo de besarla y la miro, tenían el rostro el uno de otro tan cerca que respiraban el mismo aire, agitados, extasiados. Los ojos de ambos mostraban deseo y pasión. La sonrisa traviesa de Kay le aseguro a Mel, que el juego no había terminado allí.
    Aunque a ella aun le costara respirar, Kay no la dejo recuperar el aliento, sujeto con una sola mano las muñecas de Mel, aprisionándolas nuevamente, la otra mano descendió con demasiada sensualidad hasta posarse en el cuello de Mel, provocando un escalofríos delicioso en ella, sacándole una sonrisa.
    Al verla así, con los ojos cerrados disfrutando el tacto, Kay siguió en su juego paseando sus dedos alrededor del rostro de Mel, por sus labios, sus ojos, sus pómulos, su cuello, obteniendo risillas de parte de ella, y sin poder resistirse más, comenzó a besarla en el cuello, provocando gemidos de placer en Mel.
    Eso solo logro excitarlo más, siguió en su labor, saboreándolo todo, necesitaba más. Su mano traviesa comenzó a descender un poco más, explorando todo a su paso, por la cintura, las piernas, acariciándolas en su totalidad, Mel solo gemía de placer, ese tacto era realmente delicioso, no podía detenerlo, no quería detenerlo. Por más que su cerebro le dijera que pare, su cuerpo se resistía a detenerlo.
    — K… Kay… — dijo en un gemido.
    Que solo logro encenderlo más, el comenzó a besarla con más pasión, ascendiendo de nuevo en busca del néctar de sus labios. Los cuales encontró deseosos de hallarse con los suyos de nuevo.
    Mel luchaba por soltarse, pero Kay se lo impedía, su mano traviesa comenzó el camino de retorno, ascendiendo por donde antes había bajado, pero llevándose consigo esa incomoda tela llamada ropa.
    La íntima caricia que le provocaba la mano de Kay en su piel, la estaba mareando, eran emociones demasiado fuertes, y provocaron que los sentidos de Mel se pongan alerta.
    — Kay… pa… para… — decía en suspiros ahogados.
    — No quiero. — respondió como niño pequeño, sin dejar de acariciar su vientre.
    La sonrisa de Mel no se hizo esperar, realmente este chico era único.
    — Tu piel es tan suave y deliciosa — susurro a su oído, provocando un escalofríos en ella. — siento que no puedo dejar de tocarla. Mel eres realmente increíble — seguía repitiendo mientras su mano llego hasta uno de sus pechos — me vuelves loco.
    Dijo y dirigió sus labios hacia el nuevo tesoro descubierto, los gemidos de Mel no se hicieron esperar, ese toque íntimo le provocaba un placer indescriptible.
    Pero ella sabía que estaba mal, debía parar, debía detenerlo, de lo contrario…
    — Kay… de… deten…te
    Pero él no la escuchaba, estaba demasiado aturdido para escuchar otra cosa que no sea su propio deseo.
    — Kay… no puedo… respirar…
    Esas palabras le devolvieron de nuevo a la realidad, y la miro con preocupación, estaba agitada, cansada, pero tenía una sonrisa idiota en el rostro.
    — me… siento… mareada…
    — “Debe evitar emociones fuertes por un tiempo” — recordó las palabras de Sora. — Demonios — maldijo.
    — ¿Que sucede? — pregunto extrañada por la reacción de Kay.
    — Nada — le tranquilizó — solo que hice algo que no debería haber hecho. — dijo y volvió a besar su cuello, no podía evitarlo, esta mujer era tan… deseable.
    — ¿Que? ― reia Mel por las caricias de Kay.
    — Sora me indico que nada de emociones fuertes — sonrió traviesamente mientras le distribuía pequeños besos en la cara que provocaban cosquillas en Mel. — pero quien iba a imaginar que mi inocente y débil señorita sería una fiera.
    La relajada risa de Mel, provoco una sonrisa en Kay.
    — Demonios que bien besas — le dijo y volvió a besarla apasionadamente, volviendo nuevamente irregular la respiración de Mel. — me vuelves loco, ¿Sabias?.
    — Pues no eres el único. Tus besos son… son… — el rubor de Mel le dio a Kay la respuesta que quería.
    — Lo sé. — fue lo único que le dijo y le dio un suave beso en los labios. — bien ahora mi pequeña bruja, regresemos antes que vuelva a caer en tus encantos, que está anocheciendo, y no quiero que vuelvas a recaer, además si sigo teniéndote en esta posición, y con esa mirada en tu rostro, ten por seguro que no me detendré.
    Con una sonrisa Mel intento incorporarse, cuando un fuerte mareo la desequilibro, siendo sostenida inmediatamente por Kay.
    En su rostro se notaba preocupación y algo de miedo.
    — Estoy bien, es solo que creo que estoy sin energías — y sonriendo le dijo — me agotaste por completo.
    La sonrisa de Kay era apenada, pero no arrepentida. Se inclinó delante de ella y le ofreció la espalda.
    — Súbete — le ofreció.
    Mel solo sonrió y no rechazo la oferta, total y estaba segura que no podría dar un solo paso sin caer de bruces.
    El camino de regreso fue agradable, Kay le indico en todo el camino de regreso cada uno de los detalles de la casa. Al parecer el mismo fue quien hizo el diseño de todos los jardines. Un gusto exquisito cabe recalcar.
    Cuando estaban de ingreso a la mansión, mientras se hablaban alegremente, escucharon un click, voltearon la cabeza hacia el frente y pudieron ver a Sora sosteniendo una cámara con una sonrisa.
    — Bienvenidos de regreso, espero hayan disfrutado el paseo.
    La sonrisa cómplice de ambos fue su respuesta. Y con una agradable bienvenida ingresaron a la mansión, donde los esperaba una deliciosa cena.
    Continuara…
     
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  14.  
    Ana inukk

    Ana inukk Gurú

    Libra
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    I LOVE YOU, llenaste mucha de mis expectativas y fue sencillamente hermoso... ese humor romantico. La unica exepcion la cual no opaco nada del escrito fue que me encantaria que describieras mas ese momento tan intimo como es un beso...

    ¿que quisiera del proximo cap? AMOR ENFERMIZO: necesidad de estan junto de que ya saben que se aman...(adoro eso) HUMOR: mas humor y sarcasmo como lo usaste en este cap

    TE ADORO; I LOVE YOU Un Beso...
     
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  15.  
    Syel

    Syel Extraña

    Cáncer
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    Hola!!
    Magnifico, estos capítulos me hicieron reír y enamorarme al mismo tiempo, más en la escena en la que ella estaba llorando y Kay casi se muere pensando que le pasaba algo a ella y en realidad solo estaba triste por la película, te juro que no pare de reír. De cierta manera ella parece una niña pequeña. Me ha encantado el detalle de los libros pero sin duda estará en un aprieto cuando ella hablé con sus papás, ¡Hay! están tan enamorados que no quiero que nada los separe. Bueno, esa escena del beso y lo que siguió me atrapó completamente, me he enamorado profundamente de Kay (es tu culpa por haberme echo enamorarme de tu personaje) aunque hubiera sido un poco más narrado (ok no, yo y mi mente pervertida) pero de verdad me ha matado. No puedo esperar para los siguientes (se que soy my exigente) porque se que algo los va a separar y quiero la busqueda implacable, los celos enfermizos y el drama triste
    Bueno, esperaré. Adiós
     
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  16.  
    lady of the moon

    lady of the moon Entusiasta

    Escorpión
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    bueno a mi tambien se pusieron mis emosiones fuertes, la verdad dieron mucha risa sobre todo por los protagonistas oh que vamos hacer con ellos eh nos volveran locas jajaja

    no le ha faltado nada me siento llena y realizada, algo de accion en esos dos jajaja.......una sola palabra para describir tu fic MAGNIFICO espero conti pronto....... te voy a matar me dejas con los nervios de punta

    besos
     
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  17.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

    Capricornio
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    Capítulo 21: Inesperado
    Los recuerdos del día anterior, lo traía completamente embobado, no podía dejar de pensar en sus besos; esos besos tiernos, cálidos, pero a la vez apasionados. Nunca siquiera hubiera soñado con que ella pudiera responder con semejante pasión, nunca la imagino capaz de semejantes… habilidades para besar.

    “Ah demonios… quiero volver a besarla”

    Estaba en su escritorio, revisando unos documentos mientras recordaba sucesos pasados, más específicamente los besos de Mel, cuando de repente alguien coloco unos papeles delante de su mesa. Se sorprendió de sobremanera al descubrir a Sebastián mirarlo con cara seria.

    — El informe que solicito señor.

    — ¿Informe? — Pregunto aturdido, ni siquiera había notado su presencia.

    La cara de regaño de Sebastián no pasó desapercibida para Kay.

    — El informe sobre el veneno que le aplicaron a la señorita, un resumen de los compuestos que poseía, junto con el antídoto señor.

    — Ah ya veo — dijo, tomando los papeles y revisándolos con calma.

    Sebastián se quedó allí parado como estatua mientras Kay revisaba los papeles, mirándolo con su típica seriedad.

    — ¿Tienes algún resultado de las pruebas físicas?

    — Aun nada definitivo señor, los especímenes parecen aun estar resistiendo el veneno, y el suero aun no les restituye, hemos tenido seis bajas.

    — Ya veo.

    — Tal parece que solo a la señorita le favoreció el suero, los otros no corrieron con tanta suerte.

    — ¿Que tan rápidas fueron las bajas?

    — Algunas fueron inmediatas a la aplicación del veneno. Al parecer depende mucho de la condición física del sujeto, y la resistencia que su cuerpo brinda. Tal parece que la señorita tiene un cuerpo muy particular.

    — Explícate.

    — El cuerpo de la señorita tiene la particularidad de asimilar los medicamentos con una rapidez increíble. Sora hizo esa observación, figura en el informe. — Explico — los calmantes que le fueron colocados los primeros días, perdían efecto al par de horas de ser aplicadas, la fiebre en contraposición ayudaron a tal efecto.

    — ¿A qué te refieres?, ¿A que Mel, expulsaba todo en su sudor?.

    — Es solo una suposición señor. Pero no encontramos otra respuesta al estado de la señorita. Su cuerpo a pesar de parecer frágil y delicado, resulto ser muy resistente. La facultad que tiene de desechar lo que no le conviene es increíble. Al verse afectado por el veneno, empezó a eliminarlo, pero por si solo resultaba incapaz, el suero creado por Sora, no sabemos en qué medida logro brindarle los elementos necesarios para la eliminación del veneno con la creación de anticuerpos.

    — Ya veo, como vamos con los avances del suero, ¿Ya tenemos algo estable?, ¿Algo definitivo?

    — Aun nada señor, Sora le presentara un informe más detallado por la tarde.

    — Esta bien, puedes retirarte. — Con una venia, Sebastián le dio la espalda y se dispuso a retirarse, pero la voz de Kay detuvo su salida. — Sebastián — lo llamo.

    — Dígame señor.

    — ¿Tú crees que alguien haya descubierto algo más acerca de lo que paso aquí ese día?

    — ¿A qué se refiere señor?

    — Algo… acerca de Mel… de su importancia para mí. — lo miro con ojos interrogantes, y por primera vez Sebastián pudo apreciar en ellos, duda y temor.

    — No lo sé señor — dijo volteando completamente hacia él. — pero nos aseguraremos de averiguarlo, yo en persona me encargare de ello.

    — Gracias. Puedes retirarte, pero antes llama a Sora por favor, hay algo que quiero preguntarle.

    Con una venia, esta vez sí, se retiró de la oficina de Kay en busca de Sora.

    “Debo averiguar quién está detrás de todo esto. Dimitri tiene razón, debo cuidar mis actos, de lo contrario seré completamente descubierto, poniéndola en peligro.” — Kay se levantó de su escritorio, y se acercó al ventanal, donde pudo apreciar con una sonrisa como Mel jugaba con Rex, un enorme pastor alemán de manto negro, mientras los demás estaban alrededor suyo meneando la cola. — “Increíble” —sonrió para si — “hasta mis feroces guardianes fueron subyugados…”.

    — ¿Me llamaba señor?

    Sora, estaba delante en el umbral de su puerta esperando autorización de su parte para ingresar.

    — Pasa — le indico Kay, sin dejar de mirar el jardín.

    — ¿Algo interesante para ver? — pregunto Sora con una media sonrisa.

    Kay asintió, y con un movimiento de cabeza le indico acercarse y disfrutar con él del panorama.

    — Es increíble como la señorita puede estar así de tranquila teniendo a toda esa cantidad de perros alrededor.

    Kay no respondió, solo la miro y asintió con la cabeza.

    — Creo que ella se ganó la lealtad de los caninos. Oí que pidió a Thomas que le dejara jugar con ellos — dijo mientras se dirigía a su lugar detrás del escritorio de Kay, esperando por las órdenes de Kay.

    — ¿Thomas? — Pregunto un poco molesto — ¿Él fue quien le dio esa película melodramática la última vez, verdad?

    La sonrisa apenada pero disimulada de Sora, no pasó desapercibida por Kay.

    — ¿Tú tienes algo que ver en eso?

    — No mucho a decir verdad, la señorita me pregunto por algunas películas del estilo animado, japonesas y cosas por el estilo, pero en esta mansión nunca antes habíamos tenido semejante petición. Así que le sugerí preguntarle a Tomas, que según tengo entendido, es uno de los pocos, por no decir el único que sería capaz de tener ese tipo de cosas.

    — ¡¿Películas animadas?! — pregunto Kay interrogante.

    — Es conocido como anime señor. Y a lo que pude averiguar vienen en muchos estilos, batallas, romance, familiares, asesinatos, deportes, y… otros estilos un poco más extremos también. — comentó con un leve sonrojo.

    — Ya veo. Entonces busca los que te parezcan más adecuados para ella, y enséñamelos primero antes de dárselos, no quiero verla llorando como la otra vez. — Sora tuvo que reprimir una sonrisa.

    — Perdón señor — se disculpó — es que nunca hubiera llegado a pensar que la señorita fuera tan sentimental.

    — Yo tampoco — aclaro, reclinándose en el espaldar de su silla — casi muero del susto ese día, pensé que algo terrible le había ocurrido.

    — Quise desconectar el equipo cuando escuche sus primeros gimoteos, — recordó Sora con una sonrisa — pero la señorita puede llegar a ser muy persuasiva cuando se lo propone.

    — Es cierto… ella es como solo ella puede ser.

    — Si.

    — Por eso mismo debemos cuidarla Sora, es una persona demasiado frágil. Lo que nos lleva al motivo por el cual te llamé. ¿Cómo vas con la investigación?

    — Va avanzando señor, por el momento tengo buenos resultados — dijo entregándole un folder — aún conservo la muestra de sangre de la señorita, la última que tomaron los falsos médicos, y las siguientes que le tome yo. Con ello voy obteniendo grandes resultados. Hay algo curioso que está pasando señor. Pero es algo extraoficial, aun no lo he comprobado, es simplemente una suposición.

    — Habla.

    — Según mis análisis, he logrado formular una hipótesis, la cura de la señorita, y la cura del veneno, se halla en ella misma.

    — ¿A qué te refieres?

    — Su cuerpo está creando la cura por sí mismo. ¿No noto que la señorita está más fuerte?, ¿Más viva?.

    Kay recordó la tarde de ayer… los besos apasionados de Mel, provocando en él un leve rubor.

    — Si… lo note.

    — Si mis suposiciones son correctas, el cuerpo de la señorita será el que nos dé la clave para estabilizar el suero.

    — ¡No experimentaras con ella! — rugió de repente dando un golpe seco en la mesa.

    — Lo siento señor, no quise decirlo de esa manera. — se disculpó — Me refiero a que no puedo estabilizar el suero sin descubrir en base a que se crearon los anticuerpos, para poder generar una réplica, una copia lo más parecida para completar el antídoto.

    — Ella no es un ratón de laboratorio. — la amenazó.

    — Entiendo su posición señor, pero si no encontramos la cura definitiva para ese veneno y lo borramos completamente de su cuerpo, no sabemos que secuelas pueda presentar en el futuro.

    — ¿Secuelas?.

    —Sí señor, según el último laboratorio que le practique, aún quedan rastros del veneno en ella, por eso aún no se recupera completamente y sigue débil. Ya no debe bajar más peso señor, puede provocarle anemia — intento aclararse — si eso llegara a suceder señor, en su estado actual, sería peligroso.

    Kay no respondió, lo que Sora decía tenía sentido, pero no quería someter a Mel a pruebas de laboratorio, sabía que no le gustaba el olor a hospital y los medicamentos no eran de su agrado, ¡Él lo sabía!, y no quería obligarla a hacer algo que no quisiera, pero aun así, también sabía que era necesario si quería verla sana y salva, era cierto que se estaba recuperando con rapidez, pero debía ser cuidadoso.

    — Está bien — dijo con un suspiro resignado. — pero asegúrate de probar tus muestras en otros antes que en ella.

    — Si señor, no se preocupe, aun me quedan muchos elementospara mis prácticas. Solo cuando esté segura de ellas, las probare en la señorita.

    — Sabes lo que te pasara si algo falla, ¿Verdad?

    — No es necesario mencionarlo señor, yo haría lo que fuera por devolverle a la señorita su salud. Quiero verla sonriente, alegre, quiero… poder hacer lo que no pude con mi madre. — Concluyo al fin con mirada decidida — pondré mi vida en ello de ser posible.

    — Eso espero, puedes retirarte.

    — Con su permiso — dijo y con una venia salió de la habitación. Pero antes se detuvo en la puerta, indecisa.

    — ¿Hay algo que quieras decir? — pregunto Kay.

    — No señor — dijo regresando sobre sus pasos — pero si hay algo que me gustaría mostrarle — dijo y saco de su chaqueta un sobre pequeño que depositó en su escritorio. — este es uno de los motivos por los que no fallare señor — dijo decidida sin soltar aun el sobre y mirándolo con una mirada mezcla de alegría, nostalgia y picardía — mantendré estos momentos eternos, por más que me lleve la vida en ello.

    Con una sonrisa sincera en el rostro y una venia salió de la habitación. Kay la miro dubitativo y completamente extrañado, tomo el sobre en sus manos y lo abrió, sonriendo también al observar lo que tenía en la mano.

    Era una fotografía, la misma que les había tomado Sora ayer cuando llegaron de su paseo, en esa fotografía se podía ver a Kay cargando a Mel en su espalda ambos sonrientes, mirándose el uno al otro con una expresión que demostraba muchísimo afecto, parecían una pareja común, una pareja de novios que jugaban y reían juntos.

    «Mantendré estos momentos eternos, por más que me lleve la vida en ello» — fueron las palabras de Sora, que ahora hacían eco en su memoria, sonrió para si — “creo que Sora necesita un jugoso aumento”.

    Jugo con la fotografía un tanto más, después tomo su celular y llamo a Sebastián, pidiendo que le trajera un portarretrato fundido en oro con enchapes de diamante. Elegante, sencillo y hermoso. Era una foto realmente valiosa, por tanto debería estar colocada en algo que asemeje su preciado valor.

    Dejo la fotografía en su escritorio, y volvió a acercarse a la ventana. Ahora Mel se hallaba recostada en el jardín, descansando. Alrededor de ella había veinticuatro perros durmiendo en círculo dejándola en el centro, mientras ella dormía plácidamente en la espalda de Rex usándolo como almohada, Nagoya un gran danés a su costado y Kiara un labrador en el otro flanco descansando su cabeza en su estómago, los demás protegían sus alrededores.

    — Bueno, al menos no sentirá frio — sonrió para sí al ver como sus mascotas le daban calor.

    Con una sonrisa observo como todos levantaban la cabeza cuando Thomas intentaba acercarse a ella con una manta, conocía muy bien a sus muchachos, y sabía que si Thomas se acercaba un poco más, seria devorado por una jauría de perros furiosos.

    “Creo que no podría tener mejores guardianes para ella” — sonrió al ver como Thomas era perseguido por dos Doberman y tres Rothwiller muy bien alimentados. — “Se lo merece” — dijo para sí, recordando el suceso de la película. — “Creo que ya no me molestaré en matarlo”.

    Con una sonrisa relajada volvió a sentarse en su escritorio observando nuevamente la fotografía; acaricio el rostro de Mel en la foto y sonrió. Había sido una tarde inesperada, una bellísima y maravillosa tarde. Tenía que volver a repetir, se moría de ganas por volver a repetirla.

    Continuara...
     
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  18.  
    Syel

    Syel Extraña

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    Gracias por el capítulo...
    Pobre Thoma, creo que su manera de "morir" es muy cruel aunque de cierta manera muy chistosa, no puedo creer que incluso Mel haya doblegado a los perros furiosos, eso debe ser "Buena vibra".
    La parte en la que relataba que había pedido películas animadas me dio mucha risa...¿Cómo fue posible que de películas animadas pasará a una dramática? De cierta manera Thoma se merece que los perros lo persigan. Creo que lo que quiere Kay es que se curé Mel para que la haga suya de una vez por todas, tal vez este urgido jajaj XD. Yo quiero un novio así para que cada que nos tomemos fotos las enmarque en un cuadro de oro y diamante (ok, tengo falsos sueños)
    Me tomó por sorpresa el hecho de que Mel se haya estado curando ella sola, yo pensé que era débil (tal como ellos expresaban en el relato) y que moriría pues decían que era un veneno muy poderoso y ahora que han dicho que ella expulsaba lo malo de su cuerpo para curarse me ha dejado sorprendida. Kay debería ser un poco más flexible para que hagan el antídoto de lo contrario ella no se recuperara rápido y él no podrá hacer lo que quiere :rolleyes:
    Avísame de nuevo !!
     
  19.  
    Kohome

    Kohome Fanático Comentarista destacado

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    Vaya, me encantó tu conti, se nota que ahora las cosas van mejorando.
    Aún me causa curiosidad lo que pueda suceder luego, después de todo, en el mundo de la mafia nunca se sabe.

    Estoy segura que tarde o temprano Mel recordará, y será duro, porque también supongo que para ese entonces, se habrá enamorado de Kay y bla bla.
    También puedo suponer que Sebastian y Sora también tendrán sus momentos, aunque sea a escondidas, los tendrán.
    Bueno, bueno, eso lo dejo en tus manos. Después de todo es tu fic.

    Sayito!
     
  20.  
    Milmel

    Milmel Con un sueño en el pecho que pronto florecerá

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    Enamorandose del Demonio [Terminado]
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    Para todas las edades
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    68
     
    Palabras:
    1271
    Cap 22 : Entrenamiento
    Una semana había pasado, y Sora había dado con la cura definitiva, había encontrado el antídoto, lo probo un par de veces para ver si era la definitiva y así fue.

    Esa misma tarde se acercó al despacho de Kay, y con una sonrisa de alegría desbordante en el rostro le indico lo que tanto tiempo había ansiado escuchar.

    — La encontré señor, tengo la cura.

    No pudieron existir palabras más bellas en esos momentos para los oídos de Kay, sentía que el mundo se llenaba nuevamente de color, estaba feliz.

    — Si lo que dices es cierto Sora, ten por seguro que tu vida estará arreglada por el resto que dure tu existencia.

    La sonrisa cómplice de Sora, fue más que suficiente para agradecer el cumplido de su señor. Se acercó a paso decidido y le mostro los informes, los resultados y bajaron juntos a una de las alas del sótano donde guardaban sus especímenes, pudo comprobar con alegría, como estos se hallaban más recuperados, presentaban más color, a diferencia de lo que fue días atrás donde se notaba que estaban a punto de morir.

    Feliz con el resultado, ahora fueron a la habitación que ahora compartía con ella.

    Desde que los falsos médicos la envenenaron, él se había negado a apartarla de su lado, y el miedo que ella tenía de que vuelvan en cualquier momento fueron los definitivos para compartir habitación.

    Los atroces primeros días, hacían que Kay quisiera revivir a los malnacidos solo para volverlos a destrozar de una manera aún más atroz de ser posible porque Mel despertaba por la noche temblando, y Kay no sabía si era por la fiebre o porque había tenido pesadillas nuevamente.

    De modo que quedo decidido que ambos dormirían en la misma cama, Mel opuso resistencia el primer día, pero luego se había acostumbrado tanto a su presencia que cuando no lo veía se extrañaba.

    Como era de suponerse, al entrar en la habitación, la hallaron dormida, con una expresión de paz y tranquilidad en el rostro.

    Kay dudo por un momento en despertarla o no, pero fue la misma Mel que al sentirse observada abrió los ojos, y los saludo con una sonrisa.

    — Encontramos la cura — fue la respuesta de Kay ante el rostro interrogante de Mel.

    Mel miro por encima del hombro de Kay y pudo ver a Sora, que sostenía una bandeja con lo que supuso Mel era la cura para sus pesares. Así que resignada solo asintió, y dejo que Sora le inyectara el medicamento.

    — Dolerá un poco.

    Mel cerró los ojos con fuerza, el líquido no solo dolía un poco, ¡Dolía a montones!, pero se mordió el labio y no dejo que un solo gemido saliera de sus labios.

    — Es usted una persona muy valiente señorita — le dijo Sora cuando termino de aplicarle el antídoto — ahora recuéstese, se sentirá un poco mareada, pero luego estará nuevamente activa.

    Mel asintió levemente, la cabeza comenzaba a doler.

    — Solo le pediré un poco de paciencia con esto.

    — Siento frio — dijo y se cubrió con las mantas nuevamente.

    — Es solo impresión señorita, usted tendrá un poco de fiebre, no se preocupe, yo me quedare a su lado, la peor parte será solo hoy, ya para mañana estará recuperada completamente.

    Y tal como lo dijera Sora, la peor parte fue esa tarde, Mel estuvo con fiebre todo el resto de la tarde, tuvo delirios, y dolores de cabeza increíbles, pero pasó. Para aproximadamente media noche, Mel se encontraba durmiendo plácidamente en su cama, había pasado todo.

    — Tal como me lo esperaba — había dicho Sora en voz alta — su cuerpo asimila todo con demasiada rapidez.

    — ¿A qué te refieres? — era la curiosa voz de Zafrán desde lo profundo de la habitación.

    Sora no pareció asustada en lo absoluto, parecía acostumbrada a ello.

    — El resto de los especímenes que emplee en las pruebas, demoraron día y medio para alcanzar la recuperación que la señorita tuvo en tan solo unas cuantas horas. Ella tiene la habilidad se podría decir para asimilar cualquier elemento extraño en su organismo y eliminarlo con cierta facilidad.

    — Eso es algo bueno, ¿O no?

    — Es relativo. En casos como este, ese aspecto de su organismo fue ideal, pero si se presentara el caso opuesto, en los que realmente necesitara retener esos elementos extraños en su organismo, los resultados podrían ser lamentables.

    — ¿Te refieres a que si sufriera algún tipo de accidente, ella no podría mantener en su cuerpo los medicamentos necesarios para su recuperación?

    — Exactamente. Es decir, en caso de ser un accidente de seriedad, en el que necesite ser intervenida, y para el cual deba estar sedada, la duración de medicamentos como la anestesia que es la más básica, perderá efecto a las pocas horas. Dificultando cualquier tratamiento.

    ― Eso es algo peligroso.

    ― Lo sé, y eso es algo que me preocupa. Pero es algo con lo cual la señorita deberá vivir por el resto de sus días. ― la mirada preocupada de Sora era evidente.

    ― ¿No hay alguna manera de ayudarla? ― pregunto Zafrán.

    ― No.

    ― Ya veo… ―Zafrán le miro pensativo — ¿Se lo dijiste al maestro?.

    — Parcialmente.

    — Ya veo… En ese caso, solo nos quedaría cuidar a la señorita como una joya, y evitar que sufra cualquier daño.

    Sora asintió ante la solución de Zafrán.

    — Debemos hacer que el cuerpo de la señorita sea fuerte, necesitamos que recupere sus defensas por sí mismo. Sora, usted deberá encargarse de su recuperación física. Y yo me encargare de que se vuelva fuerte.

    ― ¿A qué te refieres?

    ― Deberemos entrenarla.

    ― El maestro no lo permitirá Zafrán, sabes cómo se pone en lo referente a la señorita.

    ― Lo sé, pero no tenemos mucho por donde escoger.

    Sora medito las palabras de Zafrán por un momento.

    — Tienes razón, hablare con el maestro para ponerla en terapia. Necesita recuperar su flexibilidad y la resistencia de su cuerpo pero paulatinamente, para que así pueda comenzar su entrenamiento.

    Continuara..
     
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