One-shot En serio, ¿eres estúpido o qué?

Tema en 'Vocaloid' iniciado por Amane, 7 Agosto 2018.

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    Amane

    Amane Equipo administrativo Comentarista empedernido Crítico NEKO#ΦωΦ

    Piscis
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    Escritora
    Título:
    En serio, ¿eres estúpido o qué?
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1126
    Título: En serio, ¿eres estúpido o qué?
    Fandom: Vocaloid
    Personajes: 96Neko, Kagamine Len, Kagamine Rin, Hatsune Miku
    Palabras: 1043
    Prompt: Escrito con dados -> 96Neko, Tijeras, Aeropuerto
    Summary: "Miku y Len observaron, cada uno con un expresión muy diferente, la escena. Realmente, Kuroneko era un desastre pero… así lo querían."
    Advertencias: Mención a una pareja chica x chica, si te incomoda, no lo leas~ || ¿Palabras malsonantes? || Uh, bueno, realmente no sé como funcionan los aeropuertos pero espero que no os importe que me invente eso (?)

    —¿Lo tenéis todo listo?

    —¡Sí!

    —¿De verdad? ¿Pasaporte? ¿Billetes?

    —¡Rin! ¡Estamos listos! ¡No somos niños pequeños!

    —No estaría tan segura de eso… —la joven Kagamine suspiró, descruzando sus brazos finalmente—. Está bien… tened mucho cuidado, llamadme cuando lleguéis ahí y… pasadlo bien.

    —¡Gracias, hermanita! ¡Nos vemos en una semana! —se despidió uno de los rubios jóvenes, abrazando a la chica con cariño.

    —¡Eso, eso, hermanita!

    Pero cuando el otro chico tuvo intenciones de acercarse a la chica para abrazarla, éste recibió un golpe de algo duro directo a la cara que lo hizo caer hacia atrás.

    —No soy tú hermana, estúpido —gruñó Rin, con el puño apretado y la vena de la frente palpitando de rabia.

    Len solo pudo reír levemente, no sabiendo si sentirse divertido, asustado o incómodo.

    Sea como fuere, Kuroneko se recuperó con cierta rapidez del golpe y, habiendo aprendido la lección, se despidió con mayor normalidad de la joven. Y finalmente, ambos chicos, pudieron poner rumbo a su viaje de una vez.

    Así, con sus maletas listas, bajaron del piso donde los Kagamine vivían y se subieron al taxi que anteriormente habían llamado.

    Rin los observó marchar desde la ventana, sintiéndose insegura de su partida. Sintió entonces unos cálidos brazos rodeando su cintura y unos suaves labios depositando un beso en su cabeza.

    —Vamos, vamos, Riri, tu hermano sabe cuidarse solito ya —la dulce voz de Miku la sacó de su ensimismamiento.

    —No es Len el que me preocupa…

    —Uh… no tengo nada que decir en defensa de Kuroneko…

    —Exacto.

    * * *

    Así, los dos chicos llegaron finalmente al aeropuerto. Mientras el conductor sacaba su equipaje, Len revisó en su reloj de pulsera la hora. Iban bien de tiempo, por suerte no tenían que facturar nada así que irían directamente al control de seguridad.

    Pagaron al taxista y recogieron sus pequeñas maletas, entrando posteriormente al enorme edificio.

    —A ver… ¡mira, una pantalla! —Len señaló, efectivamente, una gran pantalla a los pocos segundos de entrar, donde aparecían todos los vuelos que saldrían en las próximas horas—. Veamos… nuestro vuelo… tenemos que ir a la puerta de embarque… B34.

    —Vale… ¡creo que es por ahí! —Kuroneko extendió su dedo para señalar un cartel donde aparecía escrito “B20-B35”.

    Se dispusieron entonces a caminar hacia donde la flecha señalaba, dando unas cuantas vueltas hasta finalmente dar con el control de seguridad correspondiente a su puerta.

    Len fue el primero en pasar, dejando la maleta, el móvil, la chaqueta y, en definitiva, todo lo que le pidieron que dejara encima de la bandeja para poder pasarlo por la máquina que revisaría su contenido. Posteriormente, él mismo pasó bajo el detector de metal, sintiéndose nervioso a pesar de saberse inocente y limpio.

    Recogió sus cosas, mientras esperaba a su compañero. Aunque iban bien de tiempo, Len quería llegar tranquilo y sin miedo a perder el vuelo, así que quería pasar ese control lo más rápido posible.

    Todo su mundo se paró cuando escuchó el pitido del detector resonar y los diferentes guardias acercándose a Kuroneko.

    Intentó tranquilizarse pensando que quizás habían sido sus piercings. ¡Claro! Sí, eso debía ser. Tenía un montón al fin y al cabo…

    —Tengo varios piercing, debe ser eso —explicó el chico riendo despreocupado. “Claro, eso mismo es” pensó Len al mismo tiempo.

    —Lo siento… ¿puede colocarse con las manos extendidas hacia los lados y las piernas abiertas, por favor?

    “Mierda, mierda, mierda, lo van a cachear” Len miró la escena con espanto, ¿qué demonios llevaba Kuroneko para que lo tuviesen que…? Oh.

    Len sintió el mundo caer a sus pies cuando unas brillantes tijeras aparecieron en las manos del guarda que lo estaba cacheando.

    Unas… tijeras…

    Los policías se miraron y segundos después rodearon al chico, que se encontraba realmente sorprendido y hasta aterrorizado. Len sintió también la mano de una mujer apoyándose en su hombro.

    —¿Es usted conocido de este chico? —Len solo atinó a asentir con la cabeza—. Acompáñeme, por favor.

    * * *

    —Eres idiota, de verdad. ¿Acaso practicas cada noche antes de dormir o lees un manual de cómo ser así de estúpido?

    Ambos chicos se encontraban en una habitación pequeña, esperando por órdenes de los agentes de seguridad. Estaba claro que el vuelo ya lo habían perdido y seguramente estarían buscando en su equipaje y sus datos estarían circulando por todos lados para averiguar qué demonios hacer con ellos.

    >>¿Unas tijeras? ¿De verdad? ¿Me explicas por qué llevabas unas endemoniadas tijeras en el bolsillo del pantalón y no lo habías revisado antes? ¿Me lo explicas?

    —Relájate, Len~

    —¿Qué me relaje? ¿Acaso te drogas? ¡Me has arruinado las vacaciones!

    —Len, Len, Len… —Kuroneko se puse de pie y se acercó al chico, dejando un mínimo espacio entre ambos cuerpos—. Vamos~ Eran tijeras de niño pequeño, ¿qué daño pueden hacer? Nos meterán en el próximo vuelo y ya, ya lo verás…

    La puerta entonces se abrió, entrando un par de guardas justo en el momento en el que ambos chicos estaban en esa posición tan… comprometedora.

    —D-disculpen… —dijo uno de los guardas, algo sorprendido, intentando llamar la atención del par. Len se apartó rápidamente y recuperó la compostura, Kuroneko solo los miraba con desinterés—. Bien, hemos terminado nuestra investigación.

    >>Debemos informarles que deberán quedarse en tierra por lo menos un par de días antes de poder coger el próximo avión.

    —Quedan ustedes libres de sospecha, por ahora, pero si esto se repite pueden acabar en la cárcel y con una multa —informó el otro policía.

    —Si no tienen residencia aquí, es responsabilidad del aeropuerto ofrecerle alojamiento, puesto que ha sido un triste malentendido.

    Y los dos se quedaron aquí, mirándolos.

    * * *

    Rin estaba hecha toda una furia. Nunca antes alguien había visto su rostro tan rojo y la vena de su frente tan grande.

    En ese mismo instante, después de explicarle la situación tras aparecer de la nada de nuevo en el piso, Kuroneko sintió realmente el miedo que no llegó a experimentar en el aeropuerto.

    —En serio… ¿tú eres estúpido o qué te pasa? —fueron las últimas palabras que Kuro oyó antes de salir corriendo, atemorizado.

    Miku y Len observaron, cada uno con un expresión muy diferente, la escena. Realmente, Kuroneko era un desastre pero… así lo querían.
     
    Última edición: 7 Agosto 2018
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    HokageLaura

    HokageLaura Entusiasta

    Escorpión
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    Ha sido muy gracioso.
    Siempre en los viajes hay alguien despitadillo XD
     
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