Cuento Popular El traje del emperador[Agosto te desafía]

Tema en 'Otros Fanfiction' iniciado por DoctorSpring, 11 Agosto 2017.

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    Escritor
    Título:
    El traje del emperador[Agosto te desafía]
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    580
    Este cuento es para el desafio de agosto, el reto de escribir un cuento de memoria, espero que me haya quedado bien Xd

    Había una vez un emperador de una región lejana, era principalmente conocido por portar los más exquisitos trajes en sus apariciones públicas. Era, sin duda, uno de los emperadores más vanidosos de los alrededores y los mejores sastres del país estaban a su servicio.

    Un día dos estafadores se enteraron de esto por habladurías y sabían que una persona que portara trajes tan elegantes, incluso frente al sector más pobre de la población, debería ser una persona muy orgullosa. Con esta deducción empezaron a planear su estrategia.

    Una semana después, dos hombres bien vestidos se presentaron a su majestad para venderle uno de sus mejores trajes. Se presentaron como unos sastres famosos de la región vecina, que venían ofreciendo al emperador uno de los trajes más lujosos que el reino haya visto.

    Un traje con una combinación de colores tan perfecta como si Picasso mismo lo hubiera diseñado. Los supuestos sastres seguían alagando su propia creación con numerosos cumplidos, hasta que el nuestro vanidoso emperador pidió verla.

    —Su majestad, nos tememos que ese traje es tan codiciado y ya no lo tenemos en existencia. Pero si fuera tan amable de otorgarnos los materiales y la mano de obra nos pondríamos a trabajar al instante.

    El emperador les dio parte de los impuestos a los estafadores y lo demás se fue a los materiales más finos del pueblo, materiales que esos dos hombres no ocuparían, ya que no tenían pensado hacer nada.

    —Solo una cosa majestad—dijo uno de los estafadores al recibir el pago—el traje es tan exquisito y único, que es invisible al ojo de los tontos.

    El emperador sin dudarlo ordeno que se empezara con la manufacturación del traje enseguida.

    Unas semanas después, el emperador llamo al primer ministro y le ordeno supervisar el proceso de los dos sastres. Al ver llegar al primer ministro, los estafadores empezaron su acto. Le mostraron una tela que no existía y se la pasaron alagando la tela más que un enamorado alaga a su amada.

    El ministro, con temor a admitir su evidente tontería, no se contuvo en dar todos los cumplidos a la tela, que sus colores eran de una forma, la tela era más suave que tal cosa, etc...

    El emperador quedo tan complacido con el reporte de su hombre de confianza, que no aguanto mas y fue con los “sastres” para presenciar semejante maravilla.

    Cuál fue su sorpresa que no podía ver nada, los hombres sostenían la tela mientras decían las mismas maravillas recitadas para el ministro.

    ¿Qué pasa? Pensó el ministro mientras intentaba captar aunque sea el más mínimo pedazo de tela ¿¡no será que me he vuelto tonto!?.

    El hombre incapaz de aceptar su realidad, continúo la oleada de cumplidos que había iniciado su primer ministro y encargó a sus hombres recoger el traje en cuanto estuviera hecho para lucirlo en su siguiente aparición pública.

    Un día después, los dos estafadores estaban arreglando al emperador y ayudándole a ponerse esa preciosa tela. El hombre dudo al verse desnudo en el espejo pero no podía admitir que no veía nada, sería el hazmerreír de su pueblo y de esos dos sastres.

    En el festival, tanto tontos como inteligentes no dudaron en reírse del emperador.

    Se cuenta que, el emperador nunca fue capaz de admitir lo tonto que era.
     
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