Explícito de Pokémon - El que no sufre no aprende

Tema en 'Fanfics de Pokémon' iniciado por Siletek, 24 Julio 2017.

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    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Chao 2018, no te extrañaré xP Comentarista Top

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    Awww... un tierno episodio que yo considero como "puente" :P. Todo tiernis y tranquilo...

    Se aprecia el humor que pones de repente, como cuando James se pone todo amoroso y Jessie le recuerda que está en "cuarentena" -w-... y luego hay más colegueo cariñoso que nada. Ufff, linda relación. Y qué bueno que Jamie no es tan chillona... aunque como dicen, los calladitos son los más peligrosos :V. Así que habrá que ver cómo es ella cuando cumpla 4 xD.

    Y qué bien que a Meowth al fin le salió el "Día de Pago". Es un bello detalle que decida regalar sus primeras 4 monedas a Jessie, James, Oak y Brock... son unos roles de canela -w-. Quizás a qué se dedique el Brockas luego de todo esto en este nuevo canon... o mejor dicho, fanon xP.

    Por cierto, unos errorcillos que detecté

    1- ¿"plantao"? No sabía que existía un nuevo tipo llamado así :'U
    2- ¿Desde cuándo se vale abrir una pregunta con un signo de exclamación? xD

    Y claro, no hubo mayores incidentes. La liga ya comenzó y tanto James como Ash están nerviosos y tensos como un puerco a las puertas del matadero. Ya quiero ver qué tan lejos llegan ellos... ah, y Gary, claro. Al menos su pequeña Bulbasaur se ve en buen estado y sin secuelas...

    Esperaré el siguiente episodio :P
     
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    Siletek

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    Título:
    El que no sufre no aprende
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    54
     
    Palabras:
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    Capítulo cincuenta y dos

    Primera ronda


    James quería salir corriendo.

    La cantidad de gente que había por todos lados era increíble. En las afueras del estadio decenas de periodistas pululaban por el estadio, informando las últimas novedades y entrevistando a los entrenadores. Dispuesto a no llamar la atención, Jessie, James y Meowth evitaron las cámaras durante todo el trayecto hasta el edificio donde tenían que registrarse.

    —Bah, está lleno de presumidos —comentó Jessie, viendo a un entrenador lucir orgulloso a su Vileplume frente a la cámara.

    —Bien que harías lo mismo con tu Arbok si participaras en la Liga —se burló Meowth.

    —Arbok y yo nos merecemos ser el centro de atención —se defendió ella, tirando su cabello rojo hacia atrás con una mano.

    Cuando entraron al edificio de forma circular, vieron varios mostradores para inscribirse a la Liga Pokemón y había varias filas largas.

    —Vamos a estar un rato aquí —murmuró James, resignado.

    Jessie lo miró con una sonrisa que James conocía muy bien. La sonrisa que decía que estaba planeando algo cuestionable.

    —Dejamelo a mi., amor. Siganme

    Acunando levemente a Jamie en su brazo, pasó por al lado de una de las filas.

    —Permiso, mujer con un bebé, permiso —canturreó Jessie, con tono levemente autoritario. Varios la fulminaron con la mirada, pero no protestaron. Así llegaron a ser los primeros de la fila.

    —Todo tuyo, cariño.

    Algo avergonzado por el espectáculo, James se adelantó al mostrador donde una muchacha joven de cabello negro con ojos verdes lo aguardaba.

    —Bienvenido a la Villa Pokemón, señor —lo saludó ella, sonriente—Necesito su identificación para acreditar sus datos.

    James se metió la mano en el bolsillo del pantalón y sacó su pokedex. Se la dio a la recepcionista y ella la abrió.

    —¿Es su primera vez en la Liga Pokemón? —le preguntó la recepcionista.

    —Si.

    La recepcionista puso la pokedex dentro de un aparato muy similar a una impresora y usó el teclado para cargar la información. Cuando terminó, le devolvió la pokedex.

    —Muy bien. Le explico las reglas: hay cuatro campos de batalla antes de pelear en el estadio añil: Agua, Planta, Roca y Hielo. Tiene que ganar los cuatro campos para avanzar a los octavos de final.

    —¿En que campo voy a participar? —preguntó James.

    La chica señaló el botón rojo que estaba sobre su escritorio.

    —Solo tiene que tocar este botón —la recepcionista lo presionó y el botón se encendió—. En la pantalla de allí están los campos. Donde se detenga la luz, ahí será la batalla.

    James miró hacia donde la chica señalaba. Había un televisor plasma colgado del techo de la recepción donde mostraba con cuatro íconos los campos de batalla: una gota de agua, una hoja, algo que se parecía a una formación rocosa y un copo de nieve. La luz pasaba de uno a otro. James dudó unos segundos antes de presionar el botón, rogando que le tocara el pasto.

    La luz bajó de velocidad hasta detenerse en el símbolo de agua.

    —Mierda —murmuró James. No tenía ninguna experiencia en pelear sobre el agua y Psyduck era el único pokemón de ese tipo que tenía.

    —Le ha tocado el campo de agua —anunció la recepcionista—. Ahora el sistema seleccionará a su oponente.

    La recepcionista tecleó un poco en su computadora. La foto de James apareció en la mitad de la pantalla. Un par de segundos después, apareció la foto de su contrincante en la otra mitad de la pantalla. Era una chica de unos doce o trece años, de cabello negro atado en dos trenzas y ojos verdes.

    —Tiene el segundo turno. Tiene que estar en el estadio al mediodía. Sea puntual.

    —Muchas gracias.

    James se dio media vuelta y se retiró junto con Jessie y Meowth. Cuando estaban cerca de la puerta, escuchó que alguien lo llamaba.

    —¡James!

    Era Ash, junto con Misty y Brock.

    —¡Hola, Ash! —lo saludó James.

    —¿Ya te inscribiste? ¿Qué estadio te tocó?

    —Agua.

    —¡Igual yo!

    —¿Ya tienes una estrategia, James? —le preguntó Misty.

    —Apenas me acabo de enterar. Ya pensaré en algo después.

    —¿A que hora participas? Tal vez vayamos a verte —le sonrió Brock

    —Al mediodía.

    —Oh, antes que Ash. Bueno, los veré en la televisión.

    —¡Suerte!

    James se alejó junto con su familia. Ahora que ya tenía una batalla entre manos, tenía que planear su estrategia.


    —¿Ya elegiste a los que vas a usar?

    —No estoy muy seguro.

    James estaba sentado en el comedor de la cabaña, frente a seis pokebolas. Jessie lo había convencido de hacerlo ahí porque no quería que nadie lo viera elegir y que en base a eso planearan una estrategia.

    —El único pokemón de agua que tengo es Psyduck —murmuró, apartando la pokebola a un lado, donde estarían sus elegidos—. Creo que será capaz de enfrentarse a la batalla, pero… ¿y los otros?

    —Podrías elegir a Nina —opinó Meowth—. Es un pokemón eléctrico y podría freír a cualquier tipo Agua.

    —Y no puede usar pokemón tipo Roca o Tierra, sería un suicidio —James sonrió y apartó la pokebola de Nina—. ¿Cuál será el tercero?

    Era una decisión difícil. Weezing no serviría, ya que esconderse bajo el agua bastaba para evadir sus ataques; Growlie no se llevaba bien en ambientes acuáticos; Victreebel era lenta y no podría salir del agua si la derribaban… pero por otro lado tenía a Butterfree, que podría ser útil al saber volar y contar con Polvo Sueño para atacar; Persian le había demostrado saber nadar, Bulbasaur tenía buenos movimientos y su Mr Mime, aunque ya era viejo, había pertenecido a un circo y sabía unos cuantos trucos.

    James extendió la mano y eligió una de las pokebolas.

    —¿A quien elegiste?

    —Persian —respondió James—. Es tipo Normal, no es especialmente débil a casi nada y puede nadar —se levantó de la mesa—. Ya es hora.

    ...
    James entró al estadio bajo una multitud de aplausos. Casi quiso regresar de vuelta por donde había entrado, pero respiró profundo y caminó sin vacilar. Había dos pequeñas estructuras metálicas pintadas (una de rojo y la otra de verde) donde los entrenadores se subían, así estaban lejos de los ataques de los pokemón, pero lo suficientemente cerca como para que los pokemón pudieran oír las órdenes. Atrás de las estructuras había un banco de madera para que los acompañantes se sentaran, pero no había nadie; Jessie y Meowth se habían quedado en la cabaña para cuidar de Jamie, pero lo estaban viendo por televisión.

    James se subió a la plataforma roja. En la verde, había una chica de pelo castaño de trenzas que le llegaban hasta poco más abajo del hombro. Vestia con un jardinero rojo y una playera blanca. En el medio de ellos dos estaba el campo de batalla: una enorme piscina con tres enormes plataformas blancas. A James le hizo recordar a los programas de televisión donde los participantes usaban sus destrezas físicas para superar los obstáculos.

    —Damas y caballeros, empieza la segunda batalla en el campo de agua. —una voz masculina se escuchó por los altavoces—. En el lado rojo tenemos a James Kojiro, de Pueblo Paleta y en el lado verde tenemos a Amy Hills, de Pueblo Terracota. Cada entrenador puede usar tres pokemón.

    Sonó la campana. Era el momento.

    Amy lanzó su pokebola.

    —¡Yo te elijo!

    Un Staryu se puso sobre una de las plataformas. James hizo lo mismo.

    —¡Sal, Nina!

    Pudo ver la cara de terror que puso Amy al ver a la Pikachu. Ya era tarde para cambiar de pokemón.

    —¡Staryu, Pistola de Agua!

    —¡Esquivalo!

    No había mucho espacio para que Nina pudiera moverse libremente, así que la pobre hizo lo que pudo para esquivarlo sin caer al agua. Por desgracia, no pudo esquivarlos todos y uno de ellos le pegó en el pecho, tirándola al agua.

    —¡Nina! ¡Sal del agua!

    La Pikachu asomó su cabecita sobre el agua e intentó subirse a la plataforma.

    —¡Giro Rápido!

    El Staryu se abalanzó sobre Nina, volando por el aire como si fuera un platillo volandor y golpeó a Nina en la cabeza, tirándola otra vez al agua.

    No puedo perder contra un Staryu, pensó James. Tengo que hacer algo.

    Nina se trepó por segunda vez. No se la veía muy bien. Para colmo, el Staryu estaba en la misma plataforma que Nina.

    —¡Embestida!

    —¡Tirate al agua, Nina!

    La Pikachu saltó al agua, esquivando el ataque.

    —¡Ve tras ella!

    Staryu se tiró al agua para persegur a Nina. Era lo que quería.

    —¡Impactrueno!

    Nina cargó sus mejillas de electricidad y lanzó el ataque. El agua se electrificó, atrapando al Staryu. Cuando terminó, el pokemón acuático estaba flotando boca arriba. Su gema parpadeaba. Había ganado el combate.

    —¡Staryu no puede continuar! ¡La victoria es para el rojo!

    Amy regresó a Staryu a su pokebola y lanzó la siguiente. Lo que salió de ahí fue un Clefairy. James se mordió el labio, pensativo. Los Clefairy eran pokemón con los que no estaba acostumbrado a tratar, además de que eran impredecibles a la hora de la batalla gracias a su ataque Metrónomo.

    —¡Nina, Impactrueno!

    —¡Salta!

    Clefairy dio un enorme salto hacia adelante, esquivando el ataque y aterrizó suavemente en la plataforma del medio. Nina respiraba de manera agitada. ¿Cuánto podría aguantar?

    —¡Metrónomo!

    Los ojos de James se abrieron en par en par. El ataque podía beneficiarlo o derrotarlo en un solo movimiento.

    Clefairy abrió la boca y un inconfundible chorro violeta salio de sus labios directamente hacia Nina. La Pikachu absorbió todo el humo y comenzó a toser. Toxico, pensó James

    —¡Nina!

    —¡Doble Bofetón!

    Aprovechando que Nina estaba atontada por el veneno, Clefairy se acercó de un salto hacia la Pikachu y le dio un par de bofetones. James se aferró con fuerza a los barandales. Su pobre Nina…

    Nina se desplomó en la plataforma, desmayada. Clefairy saltó hacia la plataforma más cercana a su entrenadora.

    —¡Pikachu no puede continuar! ¡La victoria es para el azul!

    James llamó a Nina a su pokebola y la guardó en el bolsillo. Dudando un poco, sacó otra pokebola.

    —¡Psyduck, ve!

    Psyduck salió de su pokebola y se posicionó en la plataforma. Miró un momento a James antes de centrar su mirada vacía en su oponente. Pudo escuchar algunas risotadas burlonas en el público. La Clefairy lo miró, como si no supiera si debería tomarlo en serio o no. Su rival debió pensar lo mismo, porque sonrió de manera burlona y dijo:

    —¡Doble Bofetón!

    James casi hizo un amague de sonrisa, pero puso cara de póker y dejó que la Clefairy se acercara a él. Apenas puso un pie en la plataforma, James gritó:

    —¡Pistola de agua!

    Antes de que Clefairy hiciera su ataque, Psyduck tiró un potente chorro de agua que arrojó al pokemón rosado de la plataforma.

    —¿Pero que demonios…?

    —¡Confusión!

    Clefairy salió del agua se quedó flotando en el aire como si un ser invisible la hubiese tomado. Un segundo después, fue arrojada como un muñeco de trapo hacia una de las plataformas.

    —¡Bien hecho, Psyduck!

    Pero Clefairy aún no se rendía. Se levantó de un salto, aún con muchas ganas de pelear.

    —¡Usa Metrónomo!

    —¡Psyduck, al agua!

    El pokemón de agua obedeció justo a tiempo, ya que Clefairy vomitó una llamarada de fuego que lo pudo haber achicharrado. Psyduck asomó su cabeza fuera del agua e intentó subir a la plataforma, pero le estaba costando. Amy aprovechó la oportunidad.

    —¡Doble Bofetón!

    Apenas Psyduck se trepó, Clefairy lo empezó a abofetear con fuerza con una mano, mientras que con la otra lo agarraba de las plumas del pecho para que no pudiera escapar. Eso no le iba a hacer muy bien a su migraña.

    Clefairy dejó de abofetearlo y Psyduck permaneció de pie, pero balanceándose un poco. James tragó saliva.

    —¡Embestida!

    —¡Confusión!

    Psyduck usó el ataque otra vez, solo que ahora su ataque estaba potenciado por su migraña. No se limitó a tirar a Clefairy contra la plataforma, sino que la arrojó contra la estructura metalica donde estaba Amy. El sonido del metal fue amortiguado por los gemidos de sorpresa del público. Clefairy terminó en el agua, flotando boca abajo.

    El referi se acercó al Clefairy. Tal vez pensaba que el ataque la había matado o algo así. Por suerte, solo estaba inconsciente.

    —Clefairy no puede continuar. ¡El rojo es el ganador!

    EL público comenzó a aplaudir, entusiasmado. James se preguntó cual sería el tercer oponente.

    Amy llamó a su Clefairy y sacó su tercera pokebola.

    —¡Yo te elijo!

    Un Fearow fue lo que salió, batiendo sus enormes alas y mirando a Psyduck como si fuera un simple Goldeen para almorzar. Si algo sabía James sobre los Fearow era que había que tener unas pelotas muy grandes para atreverse a entrenar uno, aunque fuera desde Spearow.

    —¡Picotazo!

    —¡Ve al agua!

    Psyduck se arrojó al agua y esquivó el ataque, pero por muy poco; Fearow era bastante rápido. Psyduck podía ocultarse mientras se hundiera en el agua, pero escondiéndose no haría que ganara la batalla.

    —¡Psyduck, Pistola de Agua!

    Por mucho que hubiera entrenado a Psyduck, sus chorros de agua no llegaban hasta Fearow. Tenía que hacer algo y obligar a Fearow a bajar.

    —¡Tornado!

    El Fearow comenzó a batir sus enormes alas. El agua comenzó a agitarse y a arremolinarse cada vez más. Mientras que James pensaba como hacer bajar a Fearow, Amy había estado pensando como hacer salir a Psyduck del agua para poder atacarlo.

    James ya casi no podía ver a su pokemón, tan solo era una pelotita amarilla que giraba y giraba. James no se quería ni imaginar lo que debía estar pasando el pobre de Psyduck. Quiso llamarlo, pero recordó que solo le quedaba Persian y dudaba de que se las pudiera ingeniar con semejante pajarraco en terreno acuático.

    Al demonio, Psyduck era más importante.

    —¡Regresa!

    Fue inútil. La velocidad era tal que el rayo de su pokebola no alcanzaba a Psyduck. La única manera era esperar a que parara.

    —¡Psyduck, cálmate! —le gritó—. ¡Todo estará bien al final, lo prometo!

    El Fearow dejó de batir las alas, pero el tornado en el agua continuó. Amy estaba esperando a que el agua se calmara lo suficiente para poder atacar…

    El público enmudeció de golpe. Lo que estaban viendo era algo increíble.

    Psyduck había salido del agua y estaba flotando en el aire lentamente, gracias a sus poderes psíquicos. Se elevó hasta llegar a un metro sobre el estadio y luego el agua comenzó a elevarse también, como un gigantesco hula hula que giraba sin parar.

    —¡Pico Taladro!

    Amy se había recobrado de la sorpresa y Fearow se lanzó sobre Psyduck como una flecha. Pero el pokemón de agua no iba a quedarse viendo como lo golpeaban. El círculo de agua se cerró hasta casi tocar a Psyduck y luego la arrojó como un proyectil hacia Fearrow.

    El pájaro recibió el impacto de lleno. Se desvió y, en lugar de golpear a Psyduck, pasó de largo y golpeó lo que quedaba de agua en el estadio, noqueándolo.

    Hubo un silencio mortal. El arbitro tuvo que salir de su estupor para corroborar el estado de Fearow.

    —¡Fearow no puede continuar! ¡Psyduck es el ganador! ¡El contrincante rojo pasa a la siguiente ronda!

    Psyduck descendió lentamente del aire hasta posicionarse con suavidad en la plataforma blanca. Parecía muy cansado y se balanceaba sobre sus pies.

    James se bajó corriendo de la plataforma y saltó sobre el agua para alcanzar a su pokemón y abrazarlo con todas su fuerzas.

    —¡Lo lograste! ¡Lo logramos! —casi gritó James.

    Psyduck no le respondió el abrazo y soltó un gemido lastimero. James se separó y se alejó un paso.

    —¿Qué te sucede, Psyduck?

    Psyduck se agarró la cabeza y su cuerpo comenzó a brillar. Su piel se tornó azul y su figura se hizo más alta y esbelta. Una gema roja emergió de su frente y su pico se afinó. Sus patas se agrandaron, mostrando una garras mas grandes y fuertes.

    James se quedó de piedra, sin poder reaccionar. Después de meses de trabajo duro, su Psyduck había evolucionado. Su ahora nuevo pokemón lo miró con sus ojos oscuros y cansados y le hizo un gesto de ok con sus garras palmípedas.

    —Golduck —le dijo, con una sonrisa llena de orgullo. La multitud estalló en aplausos, pero a James no le importó. Solo le importaba su pokemón.

    Uno de los capítulos más difíciles para mi. Escribir una batalla de gimnasio es una cosa, pero una de la Liga es muy distinto.

    Nathan: Hay que recordar que ellos no dejan de ser pareja y tienen sus necesidades.

    Meowth se lo merecía. Creo que es un ataque dificil, por no decir imposible, para los Meowth que son salvajes. En cuanto a Brock... tengo mis planes.

    ¡Ah, mis errores de tipeo! Es algo que creo que no puedo curar XD.

    Bueno, disfruten de esta primera batalla.

    ¡Hasta la próxima!
     
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    J.Nathan Spears

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    Bueno, bueno, qué tenemos aquí... para ser el primer combate de liga te ha salido muy bueno. James se ve muy In-Character. Sabe bien lo que hace, pero igual le preocupa muchísimo el bienestar de los Pokémon. En palabras de Jessie, "¡¡Tienes Corazón de Pollo!!"

    Hablando de Jessie, me gustó la forma en que logró colar a su "marido" (?) a la fila... tan de ella. "Permiso, mujer con bebé pasando...", y los demás los vieron con cara de "Qué se creen"... aunque sí, en esta sociedad a veces importa más aparentar que ser.

    La lucha estuvo bien. El Staryu de Amy dio más pelea de la que esperaba... pensé que lo harías caer como mosca, y con Misty de testigo... pero a la final, no pusiste nada de ellos...

    Bueno, eso fue un "tal vez", así que no garantizaba nada. Luego, Brock luego dijo que los vería por la televisión. Así que técnicamente con eso el ojos de rendija se desmarcó de verlos... pero espero que al menos Misty tenga una bueeeena justificación para no ver pelear a James. Y claro, lo de Jessie y Meowth... esos dos están cuidando de la pequeña Jamie...

    Al menos sí hubo reacción del público. Rieron con el Psyduck, quien por más que James lo haya entrenado, sigue teniendo cara de retrasado xD... o la tenía ;). Ahora es todo un Golduck.

    Vaya si a James le pasan cosas chéveres por acá... todo parece irle como quiere, de momento. Y uno se pregunta, ¿Cómo carajos en el canon Misty no lo ha conseguido hacer evolucionar, eh? ¿Realmente cree que es demasiado retrasado? Y en el relleno de Alola cuando los chicos vuelven a Kanto, no parece que Psyduck avanzase mucho... oh, bueno... tengo teorías, pero este no es el lugar ni el momento pa discutirlas :V

    Te leeré en otra ocasión, Sile... a ver cómo sigue todo xP
     
    Última edición: 24 Marzo 2019
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    Siletek

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    Capítulo cincuenta y dos

    Sobre el césped



    James tocó el botón que le diría en qué campo pelearía después. Estaba hecho un manojo de nervios.

    La evolución de Psyduck tomó a todos por sorpresa. Incluso los bobos lo felicitaron cuando se los cruzó en uno de los Centro Pokemón de la ciudad.

    —¡Fue increíble tu batalla! —exclamó Ash—¡Literalmente Psyduck le tiró el campo de batalla encima a ese Fearrow!

    —Ni yo creía lo que estaba viendo —se rio James.

    —Felicidades por haber evolucionado a Psyduck —lo felicitó Brock.

    —Has hecho un muy buen trabajo con él —agregó Misty, Luego agregó, con algo de tristeza—. Ojala yo hubiera tenido la paciencia con él para poder evolucionarlo…

    —Bueno, ya pasó. Lo importante es que aprendiste la lección —Brock le apoyó una mano en el hombro.

    —¿Cómo te fue en la batalla, Ash? —le preguntó James al entrenador de Pueblo Paleta.

    —El entrenador era un presumido, no me costó demasiado vencerlo —dijo Ash, sonriendo con superioridad. Misty soltó una risotada burlona.

    —Al Seadra te ha costado mucho vencerlo, Ash.

    El chico carraspeó.

    —Aún así, gané.

    Brock miró a su alrededor.

    —¿Dónde están Jessie y Meowth?

    —En la cabaña cuidando a Jamie y a Lunita. No tienen muchas ganas de moverse de ahí más que para salir a comer a algún restaurante.

    —No veo la hora de enfrentarme a la siguiente batalla —dijo Ash, ansioso.

    —La tendrás mañana, cuando te asignen el campo de batalla.

    Y al día siguiente ahí estaba James, viendo en la pantalla que campo le tocaría…

    —Felicidades, le ha tocado el campo de hierba —anunció la recepcionista—. Ahora veremos quien será tu oponente.

    La foto no tardó en aparecer. Era de una chica de unos dieciocho años, de cabello largo y de color violeta. James parpadeó de manera rápida. La chica le resultaba familiar.

    —¿Sabe como se llama la chica? Creo que la he visto antes.

    La recepcionista miró un momento en la pantalla y tecleó en la computadora.

    —Su nombre es Katrina —respondió.

    Katrina… ¿La chica que habían conocido en la película de Psyduck? Sabía que ella quería ir a la Liga, pero no se le había ocurrido que se la cruzaría en algún momento y mucho menos que terminaría peleando contra ella.

    —La batalla será a las tres de la tarde. Sea puntual.

    James regresó a la cabaña, ya pensando mentalmente en los pokemón que eligiria. Como sabía que tenía un Raichu, descartaría a Golduck, Butterfree y Nina. Victreebel seria una buena opción, pero no tenía idea que elegir después. El campo de hierba daba para elegir casi cualquier pokemón.

    Cuando llegó, Meowth estaba cocinando ramen casero (no esos tazas de supermercado) subido a un taburete mientras Jessie amamantaba a Jamie. Lunita estaba sobre la mesa, mirando a Jessie como hipnotizada.

    —¿Te tocó algo bueno, James? —le preguntó Meowth.

    —El campo de hierba —respondió James, ya sentándose—. ¿Sabes contra quien voy a pelear? Con Katrina, la chica del Raichu.

    —¿Quién? —preguntó Jessie.

    —La chica que conocimos en la película horrible esa.

    —Ah, si, la recuerdo —Jessie frunció el ceño—. No seas blanda con ella. Derrotarla sin piedad.

    —Ríete de su sufrimiento —Meowth le siguió el juego.

    —Y me bañaré en sus lágrimas, si, claro, entendí el concepto —se burló James—. Pero no sé a cual usar. Victreebel estará en el equipo, pero los otros dos…

    —Deberías elegir un pokemón al que le beneficie mucho ese campo —razonó Meowth, apagando la hornalla y subiéndose a la mesa.

    —Growlie sabe excavar —razonó James—. Es buena idea. ¿Y el tercero?

    —Ahí sí que no tengo idea.

    —Debería darle una oportunidad a Persian —razonó James—. No lo usé en la batalla anterior.

    —Pokemon normal siempre es una buena opción cuando no tienes idea de nada —se burló Jessie.

    —Victreebel, Growlie y Persian —contó James—. Ese será mi equipo.


    Los aplausos no tardaron en llegar cuando James apareció en el estadio. Katrina ya estaba esperándolo y lo saludó alegremente con la mano. James le correspondió el saludo.

    —¡Que comience la pelea! —gritó el anunciador.

    James fue el primero en sacar.

    —¡Persian, ve!

    Katrina sacó su pokebola.

    —¡Yo te elijo!

    James tragó saliva. Un imponente Ninetales fue lo que salió de la pokebola de Katrina. James sabía que ese tipo de pokemón era ágil y podía llegar a tener poderes psíquicos. Si estaba bien entrenado, Persian la podía pasar muy mal…

    —¡Usa Ascuas!

    —¡Ataque Rápido!

    Ninetales escupió un chorro de fuego, pero Persian lo esquivó con agilidad felina y embistió contra el pokemón de fuego. Lo tiró como a dos metros, pero Ninetales logró levantarse bastante rápido.

    —¡Confusión!

    Los ojos de Ninetales se iluminaron de un fastasmal color violeta. Persian comenzó a tambalearse y luego a pegar zarpazos al aire, como si se enfrentara a un enemigo invisible.

    —¡Persian, reacciona! —gritó James, pero no hubo caso.

    —¡Usa Embestida, Ninetales!

    El pokemón de fuego corrió hacia Persian y lo embistió con toda la fuerza que tenía, arrojándolo contra la plataforma donde James estaba parado.

    —¡Persian!—gritó James, ya con la mano tocando la pokebola. Tal vez lo mejor sería poner a Growlie en su lugar…

    Pero Persian, a pesar de su estado, se levantó como el luchador que era. No se había rehabilitado de los horribles sucesos en Isla Canela como para ser considerado débil. Lucharía hasta que no pudiera moverse.

    —¡Usa Ascuas!

    —¡Esquívalo!

    Cuando James pensó que Persian simplemente se quedaría ahí parado, se hizo a un lado de un salto y esquivó el ataque por los pelos. Emitió un gruñido de rabia, mirando directamente al Ninetales. Tal vez el golpe le había aclarado los sentidos.

    —¡Ninetales, usa Embestida!

    James respiró hondo. Tal vez era la hora de usar ese ataque…

    —¡Persian, Joya de Luz!

    La gema de Persian se iluminó y un potente rayo rojo salió directo hacia el Ninetales como si fuera un rayo láser. Le pegó de lleno y lo derribó.

    El referí se acercó para comprobar el estado del pokemón.

    —¡Ninetales no puede continuar! ¡El rojo gana esta batalla!

    La multitud aplaudió, entusiasmada, pero James no prestó atención. Persian estaba muy herido y parecía que le costaba mucho estar de pie. No aguantaría una segunda batalla.

    Katrina llamó a su Ninetales y sacó la segunda pokebola.

    —¡Yo te elijo, Raichu!

    La forma evolucionada de Pikachu saltó al estadio. James ya se veía venir que ese pokemón saldría tarde o temprano. Sacó su pokebola.

    —Regresa, Persian —James lo encerró y lo guardó en su bolsillo, sabiendo que Persian lo odiaría por ello. ¿Sacaría a Growlie o a Victreebel? El primero sabía ataques tipo tierra, además de los de fuego y la segunda era resistente a ataques eléctricos…

    —¡Sal, Growlie!

    El Growlithe se materializó en el estadio, gruñendo y listo para la batalla. No iba a ser fácil.

    —¡Growlie, Excavar!

    Casi con la misma velocidad de un Diglett, Growlie cavó un túnel con sus garras y se metió bajo tierra. Raichu miraba el suelo, asustado y caminando hacia atrás.

    Growlie emergió de la tierra de un salto como si fuera un pez, bajo las patas del Raichu y lo levantó por los aires. El pokemón eléctrico cayó de costado al suelo, pero logró levantarse, temblando.

    Katrina se aferró a la barandilla de su plataforma y le gritó.

    —¡Raichu, usa Latigo!

    —¡Growlie, Mordisco!

    Raichu corrió hacia él y luego hizo un giro para golpearlo con su cola, pero Growlithe pudo detener el ataque de Raichu mordiéndosela. Casi de inmediato, James se había dado cuenta de que había cometido un terrible error.

    —¡Raichu, Impactrueno!

    El ataque eléctrico fue impresionante. La mandibula de Growlie se tensó y se agarró con fuerza a la cola de Raichu por los miles de voltios que estaban recorriendo sus músculos, lastimando a su vez al pokemón eléctrico.

    El ataque cesó y Growlie al fin pudo soltarlo. Estaba muy malherido, pero aún no estaba fuera de combate.

    —¡Growlie, Ascuas!

    —¡Megapatada!

    Raichu dio un salto lo suficientemente alto para esquivar el ataque de Growlie y cayó en picada, dándole una fortísima patada en la cabeza a Growlie.

    —¡No! —gritó James inútilmente. Growlie cayó sobre el pasto, inconsciente. El referí se acercó para comprobar su estado.

    —Growlithe no puede continuar. El azul es el ganador —anunció.

    James llamó a su pokemón. El pobre de Growlie había sido entrenado para varias cosas, pero no para soportar semejante ataque eléctrico. Al menos le había lastimado la cola a Raichu. Al menos tenía un pokemón más, además de su agotado Persian.

    —¡Yo te elijo, Victreebel!

    Su pokemón planta favorita se materializó en el estadio. Tenía que ganar.

    —¡Raichu, Embestida!

    El Raichu salió disparado a estrellarse contra Victreebel, pero el pokemón planta tenía un gran abanico de habilidades.

    —¡Latigo Cepa!

    Victreebel extendió la única liana de su cabeza y le pegó a Raichu en el estómago como si fuera un latigazo. Eso fue suficiente para hacerlo caer al suelo.

    —¡Ahora usa Acido!

    Victreebel escupió un chorro de barro negro, pero Raichu rodó por el suelo y logró esquivarlo. El ataque golpeó en el pasto, achicharrando el césped. Si le hubiera pegado al Raichu, lo habría desfigurado.

    —¡Impactrueno!

    Raichu usó su potente ataque eléctrico contra el pokemon planta, pero Victreebel logró soportar la electricidad sin sufrir grandes daños. Antes, a duras penas hubiera podido contra el Pikachu de Ash, pero ahora James sentía que, con todo el entrenamiento que había tenido, podría soportar hasta el ataque eléctrico de Zapdos si quisiera.

    —¡Polvo sueño!

    Apenas dejó de atacar, Victreebel abrió la boca y soltó un polvo brillante y ligeramente amarillento. Raichu lo aspiró y no tardó en comenzar a balancearse y cerrar los ojos.

    —¡Hojas navaja!

    Victreebel arrojó dos hojas afiladas (del tamaño de un puño de un hombre adulto) y golpearon a Raichu, uno en el hombro y el segundo en la cabeza. El pokemón se desmoronó en el suelo. Había pasado de estar semidormido a inconsciente.

    —¡Raichu no puede continuar! ¡El rojo es el ganador!

    James sonrió ante la victoria, pero no tardó mucho en borrarla. A Katrina aun le quedaba un pokemón y no tenía idea cual sería.

    Katrina sacó su tercer y último pokemón.

    —¡Yo te elijo!

    El pokemón que se materializó en el estadio fue nada más y nada menos que un Gloom. Planta vs planta. Ahora si que no sabía que pasaría. Si VIctreebel perdía, ya podía considerarse fuera de la Liga. Persian estaba demasiado dañado para poder soportar una tsegunda batalla.

    —¡Gloom, usa Embestida!

    James se imaginó que Katrina mandaría a Gloom a hacer algo como eso, al fin y al cabo, casi ningún ataque del pokemón le haría mucho daño a Victreebel.

    —¡Contrición!

    Su liana atrapó a Gloom al voleo y comenzó a apretarlo con fuerza. El pokemón pataleó para zafarse, pero en vano.

    —¡Gloom, Polvo Sueño!

    Un polvo amarillento y brillante salió de la cabeza de Gloom, pero a Victreebel no le hizo ningún efecto.

    —¡Paralizador!

    Mismo resultado. A Victreebel no le afectaban ese tipo de ataques y seguía firme en su agarre. Cuando los movimientos de Gloom comenzaron a mermar, James le ordenó que lo soltara y Victreebel obedeció, tirándolo a un costado como si fuera algo descartable.

    —¡Embestida!

    Victreebel arremetió contra Gloom. El pobre no tuvo fuerzas para esquivar el ataque y lo mandó al otro lado del campo. Estaba inconsciente.

    —¡Gloom no puede continuar! ¡James es el ganador!

    La gente comenzó a aplaudir y vitorearlo. James bajó corriendo de la plataforma y corrió hacia su Victreebel para abrazarla, a lo que ella respondió… intentando tragárselo, como de costumbre. A James no le importó nada y logró sacar su cuerpo de ella, lleno de baba.

    —Te adoro —le dijo, entre jadeos. Victreebel dio un chillido, feliz, y le envolvió la cintura con su liana.

    Vio un movimiento con el rabillo del ojo y se giró justo a tiempo para ver a Katrina regresando a Gloom dentro de su pokebola. James se zafó del agarre y fue a su encuentro, casi sintiéndose culpable.

    —Oye… Katrina… lo siento, yo…

    Katrina lo interrumpió, con una sonrisa triste.

    —¿Disculparte por ganar? Olvídalo. Has peleado bien —Katrina le extendió la mano. James la miró, sorprendido, antes de estrechársela.

    —Tú también has peleado bien —le respondió—. ¿Quieres que nos veamos después y comamos algo? Si es que no te vas a ir ya.

    Katrina se encogió de hombros.

    —No veo por qué no.

    Los dos salieron del estadio. Mientras dejaban al público atrás y atravesaban el túnel que daba al exterior, Katrina le preguntó:

    —¿Has visto la película donde actuó tu Psyduck? Me llegó la invitación, pero no fui porque estaba entrenando.

    James se rió.

    —La verdad, no la he visto.

    Katrina abrió grandes los ojos.

    —¿De verdad? ¿Y que estás esperando? Hay un cine cerca de aquí donde la están pasando. ¿Quieres que la veamos juntos?

    James se acomodó el cabello.

    —No me vendría mal morir de vergüenza ajena— James se pasó una mano por la cabeza y sintió la pegajosa baba de Victreebel en la mano—. Pero me daré una ducha antes.


    Bueno, acá estoy, con otro capítulo de la Liga Pokemón. No me peguen, pliz

    Nathan: La escena de Jessie colandose con el bebé es tan... ella que lo tenía que poner. Estoy 100% segura de que lo haría.
    Si, podría haber hecho puré al Staryu, pero no quería terminar la batalla así, por mucha ventaja que tuviera.
    La respuesta de lo de Misty es simple: no lo entrenó porque pensó que no valía la pena. Punto. No hay mucha más explicación que esa.

    ¡Bueno, hasta la próxima!
     
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    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Chao 2018, no te extrañaré xP Comentarista Top

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    Seh, una verdadera lástima, ¿No lo crees? =3=U.

    Como este yerro que encontré :V

    Es "Fearow", no "Fearrow". El error al menos no es tan grosero como cuando ponías "Jigglypoof" o "Squartle" xD... pero vamos, ya fíjate mejor... incluso lo escribiste PERFECTO en el episodio anterior -3-U

    Te hubiera contado el "James rio" - que venía justo después - como un error... pero como es un monosílabo y no hay referencias a un cuerpo de agua presentes, podemos pasarlo por alto.

    Pero bueno, siguiendo con el resto... Las escenas antes de la batalla fueron las más adecuadas. Primero, con Misty arrepintiéndose de haber desaprovechado a Psyduck... aunque sí, ya debió haber aprendido la lección. Falta ver qué sucede después con ella... probablemente en otro escrito.

    No se dio detalles de la pelea entre Ash y Mandi, pero de todas maneras, sirve porque cada quien puede dejar lo ocurrido a libre interpretación... de momento xD. Pero sea lo que sea, asumiré que fue un 3-0 en toda regla :V. Con todo y Kingler.

    También acertado que Jessie inste a su "marido" a que no tenga piedad alguna con Katrina. ¿Tendrá que ver con algo que ella dijo de su precioso Arbok? Es probable. Creo que tendré que re-leer el episodio donde sale

    Y pasando a la batalla... en lo técnico no encontré ninguna pega. Está bien narrada, el público participa lo justo y necesario, y además no se siente enteramente lineal. Growlie debutó con una derrota que me pareció creíble, sin quedar del todo como un pelele... cosa que no podríamos decir de Gloom. Una lástima que durase tan poco contra Victreebel, quien a pesar de no tener mucha resistencia, James hizo uso de su Somnífero para finiquitar al potente Raichu y luego dos Hojas Navajas casi del tamaño de ladrillos (sí, ya sé, que parecían más del tamaño de un puño, como narraste ahí, pero visto desde otro ángulo, como desde arriba, bien podrían ser ladrillos xD. Y vaya si a Raichu le dolieron como ladrillazos)

    Claro, también para aquellos que se fijan en el detalle... los intentos de Victreebel y Gloom en usar ataques del arquetipo "polvo" pueden hacer parecer tanto a Katrina como James como tontos... no obstante, me parecen una adición acertada. ¿Recuerdan esa escena donde el Tangela de Erika usó Paralizador en el Bulbasaur de Ash y FUNCIONÓ? ¬¬. Vaya si ese episodio ha envejecido mal -w-U. Sé que esa contraparte de Erika tenía muchos haters ya luego de su actitud de ultradefensa con su perfume, pero ese FUCK LOGIC solo añade gasolina al fuego.

    Lo único bueno de ese mugre episodio fue el ver el debut de "Ashley". PUNTO. xD

    PERO... hay uno o dos aspectos de la batalla que me parecieron, en lo personal, un poco difíciles de digerir...

    1- ¡Persian sabe usar Joya de Luz! - No, no es el hecho de que un Persian pueda usar un ataque de la 4ta generación. Puedo entender perfectamente lo LIMITADÍSIMO de las opciones de ataques que hay en la primera generación. El problema es que lo haya aprendido un Pokémon de James. Perfectamente uno puede asumir que James ha entrenado muy bien a Persian y que subiera los niveles requeridos... el problema es que se siente un poco como conveniencia argumental. Lo mismo podríamos decir del punto 2.

    2- ¿Ninetales usa Embestida / Placaje? ¿Por qué no usar Ataque Rápido? Esto está mal... primero porque ni Vulpix ni Ninetales aprenden eso. Lo más cercano es que Vulpix aprende Ataque Rápido, pero en ningún momento se asume que Katrina cometiese el error de novata de usar la Piedra Fuego en un Vulpix antes de que aprendiese dicho ataque. Aquí puede bien ser solo un error de nombre... pero igual se siente como que le haces un MUY flaco favor a la especie de Ninetales.

    Dato curioso: ¿Recuerdas el episodio de la Prueba Pokémon y la medalla especial? James controló a un Charizard que usaba Movimiento Sísmico... ¿Contra quién lo usó para ganar? ¡¡Contra un Ninetales!! Eso te hace pensar...

    Okey, ahora viene un pequeño descanso para que James y Katrina "disfruten" aquel bodrio de película en el que Psyduck actuó xD. Vamos a ver en qué desemboca... aunque James parece tener todos los santos en la corte, así que dudo que haya mucho drama n__nU.

    Nos leemos en la próxima -w-
     
    Última edición: 14 Abril 2019
  6.  
    Siletek

    Siletek Entusiasta

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    Capitulo cincuenta y tres

    Pelea en las rocas


    James y Katrina se encontraron con Jessie, Meowth y Lunita fuera del estadio y de allí al Centro Pokemón. Una vez que dejaron a sus heridos pokemón (y James se diera una ducha), fueron al cine para ver la película donde había participado Psyduck. Era tan mala que James se prometió que jamás le haría ver esa película a Golduck, ahora que tenía un nivel de razonamiento mucho mayor. En cuanto a Lunita, no podía estar más feliz. Era la primera vez que estaba en un cine y todo lo que veía le parecía mágico.

    Cuando salieron del cine (habían sido los únicos en verla) se la pasaron hablando sobre la horrible adaptación de Romeo y Julieta que habían visto.

    —No puedo creer que a esto se haya reducido el cine de Kanto —se quejó Katrina.

    —Pasamos de tener una gran industria cinematográfica a películas de clase B —la apoyó James.

    —Tanta mala película me hizo dar hambre —gruñó Jessie—. Quiero ir a un restaurante y comer hasta reventar.

    —Pero solo los entrenadores comer gratis —le recordó Meowth.

    Jessie se encogió de hombros

    —¿Y que más da? Tengo el dinero suficiente para pagarme la comida. Ni que fuéramos un montón de muertos de hambre.

    —Yo también tengo hambre —dijo Katrina, poniendo una mano sobre su estómago.

    —Y yo —dijeron Meowth y James al unísono.

    —¿Y que estamos esperando? ¡Vamos a buscar un buen restaurante! —los animó Jessie.

    Tardaron en encontrar un restaurante porque un desfile les llamó la atención. Hermosos carros alegóricos con forma de varios pokemón circulaban por las calles, mientras una multitud de turistas se apiñaban en las veredas para verlos. El grupo se sumó a los turistas y estuvieron un largo rato allí. Después, no pudieron dejar de mirar los puestos de souvenirs, donde vendían cosas tan curiosas que tuvieron que usar todo su autocontrol para no comprar nada.

    Finalmente encontraron un restaurante con la imagen de un Doduo que les llamó la atención y entraron. Afortunadamente, era un tenedor libre y no tardaron mucho en llenar sus platos con todo lo que veían. Cuando se estaban por sentar, escucharon una voz conocida.

    —¡Jessie, James!

    Era Misty, quien estaba en una mesa junto con Ash y Brock. Con permiso de la encargada, juntaron las mesas para poder comer todos juntos.

    —¡Es genial que hayas pasado a la siguiente ronda! —le dijo Ash a James, entusiasmado. Misty le pegó un codazo y señaló a Katrina disimuladamente con la cabeza—. Ehh… y tu también estuviste muy bien, Katrina.

    Katrina le sonrió con un poco de tristeza.

    —Gracias, aunque creí que llegaría a los octavos de final al menos. Tengo que esforzarme más duro esta vez.

    —¿Esta fue tu primera vez en la Liga? —le preguntó Misty.

    —Si —respondió Katrina, melancolica—. Nunca me había animado en años anteriores hasta que tuve a Raichu… era un Pikachu en ese entonces —suspiró—. Bueno, al menos he llegado.

    James le palmeó la espalda.

    —La próxima lo harás mejor, ya lo verás.

    Jessie sorbió lo que le quedaba de ramen del tazón y dijo:

    —Bueno, ya estamos llenos y es muy tarde. Hay un duro día de combate mañana.

    —Ash, tienes que ir al Centro Pokemón —le recordó Misty.

    —¿Todavía no los has llevado? —le preguntó Jessie, indignada.

    Ash se rio, nervioso.

    —Es que quería comer primero. Intenté ir a uno, pero estaba lleno.

    —¿Lleno? Pensé que la ciudad estaba preparada para recibir muchos pokemón —comentó Meowth, extrañado.

    —Hubo un accidente en el desfile de carros alegóricos —explicó Brock—. Al parecer un ladrón asaltó un negocio y en la huida chocó contra uno de los carros del desfile y atropelló a varias personas y pokemón que estaban allí. O al menos eso me contaron cerca del Centro Pokemón donde fuimos.

    James miró su plato de carne de Doduo, extrañamente incómodo, como si hubiese sido él quien hubiera provocado el accidente. Los errores del pasado aún le remordían la consciencia…

    —¿James?

    El aludido sacudió la cabeza. Era Jessie la que le había hablado, algo preocupada. James le sonrió, intentando tranquilizarla.

    —Creo que me estaba quedando dormido —mintió, bostezando—. Creo que debería irme a la cama.

    —Si, ya es muy de noche —Katrina miró la hora en el reloj de pared que estaba en el restaurante.

    —Yo tengo que ir a buscar un Centro Pokemón que no esté tan lleno —Ash se levantó de la mesa, seguido de sus amigos—. ¡Nos veremos mañana!

    Misty y Brock también se despidieron y se fueron con Ash. Jessie, James, Meowth y Katrina regresaron caminando al sector de las cabañas, que estaba alejado de centro de la ciudad. En el camino, vieron a varias Jenny corriendo de un lado para el otro, cortando el tráfico, y algunas ambulancias que ululaban pasando a toda velocidad.

    Al fin llegaron al conjunto de cabañas y se despidieron de Katrina. Apenas entraron a la suya, James entró a la habitación, se sacó las zapatillas y se dejó caer en la cama, con el estómago lleno. No tardó nada en dormirse.

    ...​

    Apenas se levantó, James desayunó y se fue directo a ver que estadio le tocaba. Por suerte, le tocó el de roca y no el de hielo. El contrincante era un chico de unos dieciocho años, de cabello largo, negro y desordenado llamado Otoshi. James regresó a la cabaña y comenzó a planear una estrategia en base al terreno.

    —Growlie sabe ataques de tierra, así que me conviene usarlo en ese terreno —razonó James.

    —Podrías poner uno de Agua o Planta, sabiendo que es un terreno ideas para pokemón tipo Tierra o Roca.

    James resopló.

    —Golduck recién acaba de evolucionar, Victreebel es lenta y Bulbasaur no es lo suficientemente fuerte —murmuró James.

    —Gracias a Victreebel ganaste la batalla anterior —le recordó Jessie.

    —Es verdad —admitió James—. Aunque creo que elegiré a Golduck, por sus poderes psíquicos.

    —¿Y el último? —le preguntó Meowth.

    —No lo sé —admitió James—. Creo que Persian podría ser la mejor opción.

    —Si, un pokemón Normal es adaptable a casi todos los terrenos —murmuró Jessie.

    —Entonces, ese será mi equipo —James separó las tres pokebolas y las guardó en el bolsillo. Jessie estiró la mano sobre la mesa y tomó la de James.

    —Demuestrale quien es el mejor —le sonrió ella.

    James apretó su mano.

    —Claro que lo haré.

    ...​

    El estadio era, como era de esperar, de aspecto rocoso. Estaba lleno de rocas de diferente tamaño y altura, lo que podría complicar ciertos ataques relacionados a la agilidad. El adolescente llamado Otoshi tenía toda la pinta de un samurái, con la ropa tradicional (hitoe verde y hokome de color gris). Incluso tenía una espada de madera colgada de la cintura. A James le dio la impresión que se iba a tomar la batalla muy en serio.

    Una vez que fueron presentados, el presentador gritó

    —¡Que comience la batalla!

    Otoshi sacó primero.

    —¡Yo te elijo!

    Lo último que James esperó ver era un Doduo, pero ahí estaba, con sus dos cabezas mirando al frente de forma amenazante. Se sintió algo desconcertado, pero no tenía que caer en las apariencias.

    —¡Sal, Persian!

    Persian salió de la pokebola, listo para atacar. James esperaba que ya no estuviera enojado por lo de la última batalla. No había tenido tiempo de hablar con él.

    —¡Usa Agilidad!

    Doduo comenzó a correr en círculos alrededor de Persian, esquivando las rocas, a una velocidad increíble. Apenas era un borrón amarronado y no mucho más.

    —¡No pierdas la concentración, Persian! —le gritó James, al ver que estaba desconcertado.

    —¡Usa Picotazo!

    —¡Agachate!

    Con la misma velocidad, Doduo arremetió contra Persian, pero al estar agachado, no pudo acertar el ataque, sino que se tropezó con el lomo del pokemón de James y cayó al suelo.

    —¡Persian, Golpes Furia!

    El pokemón gato se arrojó contra Doduo y le dio tres zarpazos en las cabezas de Doduo. Cuando Persian se alejó, ya estaba fuera de combate.

    —¡Doduo no puede continuar! ¡Persian es el ganador!

    James no pudo menos que parpadear, sorprendido. Estaba en la tercera ronda y creía que las batallas serían cada vez más complicadas. La pelea que había tenido casi había sido un calentamiento.

    Otoshi llamó a su pokemón, con la decepción pintada en la cara. Sacó la siguiente pokebola.

    —¡Yo te elijo!

    Su siguiente pokemón fue un Tauros. James lo pensó un instante. Persian aún estaba en condiciones de pelear, pero el pokemón de Otoshi era uno de los pokemón más fuertes de tipo Normal que conocía. Decidió que Persian podría seguir un poco más.

    —¡Tauros, Cornada!

    —¡Esquivarlo!

    Persian lo esquivo, pero apenas. Un segundo más y habría sido atravesado como una brocheta. Tauros frenó antes de que se estrellara contra una roca bastante grande.

    —¡Joya de Luz!

    Un rayo rojo salió de la gema de Persian pegando en el cuerpo de Tauros, derribándolo. James no perdió el tiempo.

    —¡Persian, Arañazo!

    —¡Tauros, Embestida!

    El Tauros se levantó tan rápido que James no lo vio venir. El pokemón de Otoshi embistió a Persian, tirándolo como si fuera un muñeco de trapo.

    —¡Persian!

    —¡Pisotón!

    Aprovechando que Persian estaba tirado en el suelo, Tauros se arrojó sobre él, pisoteándolo con sus patas de tal forma que podía ver la nube de polvo que se levantaba del suelo, Persian intentaba rodar para esquivarlo, pero sin mucho éxito.

    James sacó la pokebola del bolsillo. No soportaba ver a Persian así.

    —¡Regresa!

    James regresó a Persian a su pokebola, maldiciéndose a si mismo. Si iba a sufrir por cada golpe a sus pokemón, ya no tendría pokemón que usar en la batalla.

    —¡Ve, Growlie!

    Growlithe se materializó en el estadio con un gruñido. James cruzó los dedos para que pudiera ganar.

    —¡Ascuas!

    Tauros se refugió detrás de una roca bastante grande y así logró salir ileso. Pero no iba a poder estar escondido para siempre.

    —¡Tauros, Cornada!

    Tauros salió de su refugio y corrió directo hacia Growlie.

    —¡Corre!

    Growlie salió disparando, evitando las rocas y cuidando de que Tauros no lo alcanzara. La mente de James iba casi tan rápido como su pokemón. ¿Cómo podía hacer para derribar a semejante bestia?

    Growlie seguía corriendo. El Tauros no parecía estar para nada cansado y seguía persiguiéndolo. Cuando su pokemón se estaba enfilando a una de las rocas más grandes de la pista, James gritó.

    —¡Salta!

    Growlie dio un salto tremendo y logró pasar por encima. Tauros no pudo frenar y se estrelló con un estruendo enorme. Parte de la roca se desmoronó sobre Tauros, quien cayó de costado.

    —¡Tauros!

    —¡Lanzallamas!

    Growlithe rodeó la roca y lanzó su ataque más potente de fuego, envolviendo al Tauros en llamas. Cuando terminó, el pokemón estaba incosciente, con el humo brotando de su piel.

    —¡Tauros no puede continuar! ¡El rojo gana!

    Otoshi llamó a su pokemón. Su cara parecía una mascara. Sacó su última pokebola.

    —¡Yo te elijo!

    El pokemón que salió esta vez fue un Marowak, la forma evolucionada de Cubone. James no lo pensó un segundo. Llamó a Growlie y llamó a su último pokemón.

    —¡Yo te elijo, Golduck!

    Su pokemón recién evolucionado apareció en el estadio, bajo la mirada seria de Otoshi. Sabía que, aunque le ganara a Golduck, aún tenía a Persian y a Growlie.

    —¡Marowak, Huesomerang!

    —¡Chorro de agua!

    El boomerang de hueso de Marowak fue desviado por el ataque de agua de Golduck. Mientras el pokemón de tierra iba a recuperar su hueso, James ordenó:

    —¡Confusión!

    Marowak había pegado un salto para recuperar su hueso, pero apenas lo agarró, el ataque de Golduck lo hizo estrellarse contra la plataforma metalica y de allí al suelo. Pero Marowak se levantó enseguida, con el arma en la mano. Su cabeza era bastante resistente a los golpes.

    —¡Marowak, cabezazo!

    —¡Pistola de agua!

    Esta vez no funcionó. Marowak esquivó el ataque de Golduck y lo golpeó con fuerza en el pecho, haciéndolo caer.

    —¡Golduck!

    —¡Ataque Furia!

    Marowak empuñó con fuerza su hueso y comenzó a golpear a Golduck con él, mientras el otro se cubría con el brazo para evitar que le diera en la cabeza.

    —¡Usa Confusión!

    Como si hubiera recibido un golpe invisible, Marowak salió volando por el aire y aterrizó encima de una roca, golpeándose la espalda. Era su oportunidad.

    —¡Chorro de agua!

    Golduck disparó su ataque y golpeó al Marowak, tirándolo al suelo. Cuando el referi fue a corroborar, vio que había perdido.

    —¡Marowak no puede continuar! ¡El ganador de esta ronda es James!

    Los aplausos invadieron el estadio. Golduck se giró hacia James y el hizo un gesto de ok con la mano. James le correspondió el gesto, sonriendo. Pero su sonrisa se borró cuando recordó que le faltaba el campo de hielo si quería llegar a los octavos de final…

    Estaba perdido.

    Lamento mucho haber tardado tanto. Tuve que estudiar para un examen y valió la pena porque lo aprobé XD

    Nathan: Yo y mis tontos dedazos XD. Aún fijandome se me pasan porque una parte mía está convencida de que se escribe como yo lo pienso.

    ¿Puse que Katrina dijo algo malo sobre Arbok antes? No lo recuerdo, te lo juro. Tengo que releerlo.

    Bueno, en cuanto a las quejas....

    Al menos desde que James se mudó al rancho, estuvo entrenando todos los días, excepto después del nacimiento de Jamie, donde casi no entrenó.
    No hice que Persian usara Hiperrayo tampoco, hice que usara un movimiento típico de un Persian que puede aprender subiendo de nivel.

    Con lo de Ninetales... siempre me pareció estupido que hubiera pokemón que no supieran Placaje (que es solo embestir al oponente con tu cuerpo). Creo que todos los pokemón (excepto tal vez los voladores) deberían saberlo.

    Te juro que no tengo nada en contra de Ninetales XD

    ¡Hasta la próxima!
     
  7.  
    J.Nathan Spears

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    Ya volví para comentar :V... este episodio pensé que sería más dramático. Bueno, en realidad sí lo fue para James... pero pensaba que harías a Jessie pensar mal o algo así. Como sea, esa bala fue esquivada y al menos Lunita lo pasó chévere xD.

    Todo indica que James todavía siente remordimiento por sus acciones como parte del Team Rocket. Aunque insisto... EL CULPABLE DEL ACCIDENTE DE CAMIÓN FUE MEOWTH >:V

    Bueno ya -w-. La batalla fue buena, pero no tanto... el público no reaccionó casi nada, sino hasta el final. Otoshi, es claramente el chico de cierto episodio relleno que involucraba su Marowak y la meta de llevarse las medallas de otros. Y lo sentí desaprovechado... como que le drenaste toda la personalidad vista en el episodio. Al menos le hubieses dado un diálogo parecido al de ese episodio... o inventarte cualquier cosa. ¿Cómo es eso de...?

    O sea... es demasiado ambiguo. Las máscaras pueden ser de apariencia feliz, triste, enojada, lunática... etcétera. Y ni hablar del color, porque no todas las máscaras son así de pálidas. Ni así de rojizas (si es que es rojo de rabia).

    Lo mismo te pasó con Yaz, el nuevo líder de gimnasio... como que detecto un patrón ahí -w-U.

    Para más remate, nuevamente la batalla se sintió super lineal. Sí, sé que James no dejó que noquearan a ninguno de sus Pokémon... pero de todas maneras, es casi como que fuesen tres rondas separadas. Dije "casi", porque un intermedio tuvo a Persian esquivando de manera desesperada los pisotones de Tauros.

    Pero hay cosas rescatables:

    1- James sigue acorde a su personalidad de "no quiero que mis Pokémon se lastimen... pero no hay opción. Pelearé lo mejor que pueda por su bien". Por eso se entiende que saque a sus Pokémon... (pero eso no excusa que NINGUNO de sus oponentes haga sustituciones ¬¬). Más encima, se preocupa de que no tuvo tiempo de charlar con su Persian. Ya tendrán tiempo... espero Meowth (o Lunita) hagan de intérprete.

    2- Doduo cayendo como mosca :V. Sí, es triste ver cómo un Pokémon cae tan rápido, pero es una buena referencia de lo FAIL que fue Otoshi al intentar enfrentar a Jessie y su Arbok con su Doduo... mira, si la pendeja Jessie de ese entonces te humilla de esa forma, es porque eres UNA REVERENDA MIERDA. MÁTATE YA >:V. Menos mal que Tauros y Marowak siguieron siendo bastante badass.

    Y claro, me intriga saber por qué James se siente tan inseguro al saber que se enfrentará a su siguiente rival en un campo de Hielo. Vamos, no es para tanto... a menos que haya algún trauma en medio... hmmm...

    En cuanto a lo técnico, lo único que encontré fue que te comiste muchas tildes :U. Sobre todo al iniciar ciertas preguntas, como...

    Revisa mejor a la próxima -w-.

    Y perdona por tardar en comentar... he andado más viciado que la mierda a ciertos juegos de Steam xD. Te recomiendo encarecidamente Smoke and Sacrifice. Y claro, Civilization VI con cualquier mod que se te antoje :V

    Hasta la próxima ;)

    EDIT: Respondiendo a cierto "comentario de la autora". Lo conversamos hace tiempo por WhatsApp, pero lo dejo para todo aquel lector que quiera hacer alguna buena escena de batalla.

    Sí, entiendo que "Embestida" o "Placaje" o "Tacleada" es un ataque muy básico que casi todos los Pokémon deberían saber (si hasta Magikarp pues xD). Pero no por eso un Ninetales va a usar eso cuando tiene una mejor opción: Ataque Rápido. La autora pensó que Placaje era más potente, puesto que por un tiempo, su poder se incrementó a 50 (era 35. El poder de Ataque Rápido siempre se ha mantenido en 40), pero de todas maneras, es tácticamente inferior, puesto que un Ataque Rápido es más difícil de esquivar. Y para más remate, en la actualidad el poder de Placaje fue nerfeado a 40.

    Por eso, gente, INVESTIGUEN LA POKÉDEX. NO HAY EXCUSA PARA NO HACERLO.

    Ah, y sobre Katrina supuestamente diciendo algo malo... releí el episodio. No hubo insulto alguno. El "no tengas piedad" de Jessie nació meramente de su personalidad y de su amor a James.

    Ahora sí, Nathan fuera :P
     
    Última edición: 13 Mayo 2019
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