El noble del misterio

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Estrella Solitaria, 9 Agosto 2011.

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    Estrella Solitaria

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    Título:
    El noble del misterio
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Acción/Épica
    Total de capítulos:
    12
     
    Palabras:
    2628
    Hola, una vez más les agradezco por sus comentarios, correcciones :D.

    Capitulo 7 segunda parte:

    Descendimos por ella cuidando nuestros pasos hasta un cuarto alargado en donde sentí como mi corazón se sobresaltaba sin explicación. Avanzamos, Rous se acercó a los estantes para comprobar que tipos de escritos estaban escondidos allí, encontrando uno en particular que podría ayudarnos, escuché como su voz me llamaba, pero no podía ir a ella, mi corazón deseaba tocar un baúl de madera cerrado a mi izquierda al cual me acerqué lentamente sin mirar otro objetivo.

    —¿Qué sucede Nyan? —se acercó a mí Dorian un tanto preocupado cuando mi mano tocó la cerradura de ese baúl retrocedimos en el tiempo al parecer.
    —Así que esto es viajar con la joya —sorprendido decía Dorian al ver las escenas que transcurrían entre nosotros.

    Una espada en las manos de un guerrero, su armadura negra le cubría, pero sus técnicas me eran muy familiares. En una batalla se encontraba hasta que un adversario más fuerte llegó alzando su espada contra él, tenía una gran agilidad y fuerza revestido con una armadura de color dorado, ambos tenían la misma destreza y las mismas heridas hasta que el de dorado le tendió una trampa y lo hirió profundamente, pero en un último esfuerzo logró arrebatarle un objeto muy preciado: la joya esmeralda, sin que su adversario pudiera quitársela ya que un llamado le mandaba retroceder. Sangrando de su costado se marchó en su caballo sin la joya, presionando su herida para poder llegar a su destino.

    ….Él logró rescatar a toda la región del caos total que nos gobernaría, gracias a él no pudieron dominarnos…

    —Yo conozco esa manera de pelear —muy sorprendido se percataba Dorian.
    Lo que me impresionó al igual que él porque a mí también me parecía familiar y por esa razón le pedí al señor que abriera ese baúl de una buena vez mientras aún se proyectaba el pasado.

    Aquel guerrero herido cabalgó y desmontó al llegar a una casa, comenzando a agonizar del dolor, alguien lo recibió sin previo aviso y un diálogo se desarrollo entre ellos. Su recibidor le quitó el casco que cubría su cabeza…

    —¡No puede ser,… es mi padre! —grité al ver ese pasado.
    El guerrero tomó la mano de quien trataba de ayudarle y la apretó fuertemente, su rostro estaba pálido, pero aún tenía fuerza para sonreír.

    —Guarda mi armadura… para mí hijo… y….entrégale esta espada —fue lo que le pidió. Aquello era tan real que no podía contenerme, desesperado quería ayudar a mi padre, siendo detenido por Dorian quien me afirmaba de los brazos mientras yo gritaba y las lágrimas brotaban de mis ojos.

    —Si recibe…ese potente objeto…vendrá aquí…Dile,… dile que…le amo —fueron sus últimas palabras antes de morir.

    Tendido en el suelo no podía creer que mi padre estuvo en Velid, sin duda había venido a esta misma casa en donde ahora estábamos, no podía contenerme, gritaba, el dolor era más fuerte. Ahora sabía lo que en verdad había pasado.

    —Murió como un verdadero héroe Nyan —me consolaba Dorian mientras Rous me abrazaba para tranquilizarme. Estaba deshecho, no sentía fuerza en mi cuerpo, no sé cómo lograba estar de pie.

    —Muchacho, yo sostuve su mano y guardé sus armas, intenté mandar un comunicado a Taurun, pero fue imposible, las batallas eran continuas y sin descanso, además no sabía quién era su familia —. Recordando ese momento aquel señor que nos había recibido y agregó —cuando vi la joya supuse que tú eras a quien esperaba, pero no estaba seguro hasta ahora —.

    Abrió ese baúl en donde estaba guardada la armadura negra y las armas, las cuales estaban conservadas como ese mismo día cuando mi padre murió. Me acerqué a verlas, abracé su armadura y en ella aún se veía la sangre ahora seca de aquel entonces.

    —No me cabe duda, yo conocí a tu padre —mirándome fijamente a los ojos y examinando aquella armadura, pero eso era muy extraño y no podía comprenderlo.

    *En lo lejano del presente aquel hechicero planeaba su siguiente estrategia al lado de ese autoproclamado rey quien sentado en un cómodo sillón admiraba la inmensidad de su labor, disfrutando con el dolor de los aldeanos a quienes maltrataba. Ese mohoso malvado estaba tan pensativo que aquel rey mirándole le preguntaba a qué se debía sus divagaciones.

    —Tu hijastro me ha dado muchos problemas, pero no puedo perdonar a mi hijo, debo exterminarlo —expresaba con rabia y rencor, al punto de violentarse.
    —¿A qué se debe tu iracunda actitud hechicero? —arrogante le preguntaba.

    —Mi hijo me traicionó, cuando se hizo aprendiz de mi enemigo, ¡es algo que no se olvida! —furioso gritaba en el reino de Taurun.

    Aún me costaba aceptar que aquello que había visto ya había ocurrido, pero él confiaba en mí, sabía que vendría y eso me impulsaba a librar a Taurun. Me queda el recuerdo de mi padre que pensó en mí en su último aliento, no dejaría que su muerte fuera en vano.

    Dorian pensativo se encontraba mirando aún esa armadura, recordando las imágenes del pasado, quien yacía en el suelo era a quien le había propuesto ser su aprendiz porque deseaba aprender del mejor espadachín, aunque al principio aquel guerrero se había negado, al ver su entusiasmo y decisión se convenció de instruirle…

    —Dorian, ¿estás soñando despierto? —preguntó jalándole de la manga Holy quien había descendido hasta esa habitación, lo que le trajo al presente nuevamente.

    Luego subieron hasta el salón, aún afectados por esos recuerdos los cuales eran necesarios.
    Estaba afectado, no podía negarlo y era natural. Nos sentamos en unos sillones en donde Dorian tomó la espada que me dejó mi padre por la empuñadura y me la extendió con sus dos manos, sin mirar mis ojos. No podía comprender esta acción.

    —Somos enemigos. Es justo que tomes mi vida por tus manos —. Sin expresión en su rostro, muy decidido hablaba el muchacho de ojos azulados.

    —¿De qué hablas Dorian? —absorta le preguntó Rous quien miraba a mi lado.
    —Mi padre mató al tuyo, es justo que tú tengas mi vida —decidido, sin bajar sus manos del objeto que me ofrecía.

    —¡No lo haré Dorian, nosotros no somos enemigos!, ¡el único culpable es ese hechicero! —arrebatándole la espada de sus manos y alejándola de nuestra mirada, mientras que él me observaba confundido y extrañado.

    —Nyan, que grandeza es la que inunda tu corazón, si sólo los sucesos ocurrieran de otra forma más leal a nuestros ideales, sería menos doloroso… —melancólicamente y levantando su vista hacia mí. —Tú padre era un gran guerrero y siempre hablaba de ti. Yo le conocí cuando estaba en unas campañas al norte, un poco antes de la última batalla que apreciamos y antes de mi encierro. Le pedí que me enseñara, sin embargo él se negó, no obstante no me rendí y conseguí su enseñanza. Siempre portaba su armadura negra y recordaba su tierra con cariño…—relataba aquel amigo nuestro.

    —Me alegro que le conocieras, ya que debes manejar las mismas técnicas que yo. No tengo derecho a herirte porque ambos somos inocentes y a los dos nos perjudicó el hechicero —sonriéndole a Dorian para que reaccionara.

    —¡Trabajemos juntos! Miren muchachos este es un nuevo motivo para seguir —alegremente nos alentaba Rous.
    —La última discusión entre mi padre y yo fue precisamente porque se enteró que yo era aprendiz de su entonces enemigo, pero yo no tenía idea de esa información aunque aparenté que sí lo sabía, sólo para enfurecerle. Él me creyó y me abofeteó derribándome contra unas sillas de madera… Aún debe recordarlo, no me cabe duda —. Nos aportaba un nuevo suceso, que llenaba en cierta parte uno de los vacíos que teníamos hasta ahora.

    Fuimos interrumpidos por un mensajero proveniente del reino de la señorita Leticia, quien tocó a la puerta con una carta la que nos invitaba a ese lugar a reunir estrategias y fuerza, sin embargo pensaba que lo primero sería ayudar al reino de Luciel, vecino de Taurun que a estas alturas ya no podría contener la expansión del hechicero. Estoy seguro que cuando se acaben los recursos de mi tierra buscaran errantes otra nueva fuente.

    La invitación fijaba para dos días más este encuentro, así que disponíamos de tiempo suficiente para prepararlo todo. Las estrategias que les presente deben ser muy bien formuladas, no podemos permitirnos fallas en nuestras filas.

    —Es aquella mujer de la que te despediste el otro día, ¿cierto Nyan? —preguntó súbitamente despertándome Rous de mis divagaciones.

    —Sí, estas en lo correcto, gracias a ella hemos conseguido una ayuda invaluable—un tanto emocionado me expresé al recordar esto.
    —Ya veo, ella ha sido muy importante,…para ti —seriamente me preguntó tomándome por sorpresa, susurrando las últimas dos palabras que se difuminaron en el aire apenas perceptibles a mis oídos desatentos.

    —¿Rous, ya te vas a dormir? —al ver que se marchaba le preguntó Helen, quien fue respondida por un movimiento de cabeza en afirmación de parte de su hermana que ya subía las escaleras hasta su habitación.

    Mis pensamientos se centraron en este presente, la actitud de Rous era melancólica, lo que me preocupaba, no obstante también considerando todo lo pasado comenzaba a analizar cada pista que teníamos y en eso sé que Dorian podrá ayudarme…no le deje escapar, le jalé del brazo y lo conduje a la biblioteca también para que me ayudara a buscar más información una vez más.

    —Nyan, Rous encontró un pergamino en el que estaba dibujada la tierra de Madeguer —dándome a conocer aquello que desconocía sorprendiéndome en sobre manera…—pensé que ya lo sabías —agregó Dorian ante mi asombro marcado en mi rostro

    —¡¿Por qué no me lo habrá dicho?, es algo muy importante y de gran ayuda! —. No podía comprender su actitud hasta que recordé aquella expresión y aquel susurro de su voz, —¡este análisis tendrá que esperar Dorian, es mejor que descanses! —resolví en una fracción de segundo, atolondrado y dirigiéndome hasta su puerta que era la más alejada de las habitaciones.

    Me dirigí hasta allá y toqué su puerta pidiéndole que me dejara entrar, ella no respondió por lo que pensé: seguramente estará dormida. Me alejaba de ese lugar cuando ella abrió y asomó su rostro somnoliento pero cándido junto a sus risos que descendían por sus hombros y cubrían parte de su camisón largo.

    —Lamento despertarte, pero creo que debo hablar contigo Rous, ¿me permites entrar? —deseando aclarar las distancias que nos separaban, suponía que ella aún podía odiarme, así que necesitaba saberlo.

    Una vez adentro divisé a aquella habitación que era alumbrada por la luz de luna que refulgente miraba desde la ventana. Ella encendió una vela y la colocó sobre una mesita, sin dejar de ver aquel cuarto que no era tan diferente al mío, sin embargo tenía una gran alfombra que cuidaba sus pies y sus pasos diligentemente.

    —¿Por qué has venido Nyan?,¿ sucede algo? —preguntó adelantándose a mis palabras que titubeaban en mis labios.

    —Te molesta la presencia de Leticia Rous y quiero saber por qué no me dijiste que encontraste un pergamino —firmemente, decidido directo a sus ojos, los que no sostuvieron mi mirada.

    —No es por ella… sino que... —cabizbaja me evadía, sin embargo no me iría hasta saberlo, tomé sus manos con firmeza y la acerqué a mí obligándola a no huir, a mirarme con verdad.

    —¿Me odias cierto?, ¡eso es lo que te molesta, seguramente quieres de vuelta tu vida, la que arruiné apareciendo de la nada! —acelerado como carruaje tirado por muchos caballos, forzándola más y más.

    —¡No te odio Nyan!,…sólo… ¡es que me siento inútil, no he sido de ayuda como Leticia, ni siquiera me comparo con ella que se lleva los elogios de tus labios, tan hermosa, tan educada, tan valiosa! —mirándome con fuerza y fuego ardiente. —Además, no te dije del pergamino porque no estabas en condiciones para poder analizarlo, estabas muy dolido —descendiendo su mirada nuevamente y sus ojos llorosos me intrigaban, su belleza me encandilaba, ¿qué era realmente lo que estaba sintiendo?

    —Te equivocas Rous, ni siquiera me había percatado de las cualidades de Leticia, se ve que es de alta cuna y es bella, pero sólo ahora que lo mencionas pude verlo —sinceramente le respondí soltando sus muñecas que tenía prisioneras, sin comprenderla del todo aún, sus pensamientos me confunden al igual que su esencia.

    —¡Deseo ser de más ayuda, quiero que acabe todo el sufrimiento de esa gente, al igual que él tuyo Nyan! —me miraba tiernamente ahora y con tranquilidad nublando mis sentidos con su cercanía, obligando a mis manos a reaccionar, tomándola de la cintura envolvente y de su mano derecha que estreché en mi pecho, tocando sus labios con los míos fundiendo un sentimiento muy cálido y grato que cerrando nuestros ojos nos transportó juntos, durando unos minutos que me parecieron mínimos instantes.

    Al abrir mis ojos ella se había separado de mí un tanto asustada, rozagante me miraba tímida y apocada, pero sabía que compartíamos el mismo sentimiento abrazador, sin embargo estaba muy confundido y me disculpé por mi impulso y atrevimiento, no sé que me está pasando.

    Ella extendió su mano hacia mí, pero yo ya me había volteado a marcharme, creo que empeore todo, no me comprendo, aún debo estar afectado por las imágenes del pasado supongo, ella tiene todo el derecho de odiarme…

    Continuara.
     
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    Ruriel

    Ruriel Usuario común

    Libra
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    Wow, llegué primero a comentar Estrellita, un capítulo genial, por fin se despejaron todas las dudas, si que hay mucho amor entre Nyan y Rous, lo sabia tenia un presentimiento de ello. Creo que esto se va a volver cada vez más emocionante, Nyan seguramente va a queder cumplir con los deseos de su padre que era un gran caballero y seguramente Nyan lo va a superar. Esta historia tiene de todo, acción, romance, suspenso, sencillamente me encanta. Espero el siguiente capítulo Estrellita, sabes que estaré al pendiente, hasta pronto amiga.
     
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    Naru-Chan

    Naru-Chan Usuario popular

    Aries
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    Hola amiga n.n perdón por la demora pero ya estoy acá :3
    OMG! que lindo capitulo, acá también surgió el amor que lindo, yo me alegra saber que ellos se besaron, fue tan lindo >.<
    Oh y el padre de Nyan, que valiente lastima que murió pero bueno fue todo un héroe n.n y como dijo Yue seguro que Nyan lo va a superar ademas cuenta con la ayuda de todos sus amigos :3
    Bueno avísame de la conti, un beso!
     
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    Kotomichinn

    Kotomichinn Usuario común

    Escorpión
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    Holis Estrellita-chan a aquí una Koto-chinn reportándose...
    Primero que nada... mil disculpa por haberme demorado en responder, pero como ya sabes las enfermedades llegan cuando menos te lo esperas T-T

    En los aspectos técnicos te diré que tienes algunos problemas con los signos de puntuación, ya que encontré esto:
    Cuando debiera ser así:
    Y todavía te encuentro problemas con el uso de los guiones. Recuerda que cuando no es un verbo la palabra debe ir en mayúscula.
    Debería ser así:
    La historia...
    ...te esta quedando muy genial y obviamente mi parte favorita fue el beso entre Nyan y Rous, es que no podía gustarme más esa escena jeje ^w^ ¡¡¡Kyaa!!! por fin ^v^ algo de emoción entre esos dos.
    Que triste lo del padre de Nyan, pero también es una sorpresa que Dorian y el padre de Nyan se conocieran de antes, la fuerza del destino es impresionante en esta historia, ya que la mayoría de los personajes han sido reunidos por esa extraña piedra, que sólo hace que me pregunte cada vez más ¿cuál es su origen? y ¿por qué es tan poderosa? y ¿qué sucedería si cayera en manos equivocadas? porque tener el poder de ver el pasado de por si ya es increíble, imagínate si puedes ver el futuro, eso sería completamente catastrófico y ocasionaría derramamientos de sangre (aunque ahora ya se derraba sangre por esa piedra), sólo para poder conseguirla y apoderarse de su poder; aunque creo que esa piedra si puede ver el futuro ¬¬U En fin eso solo tú lo sabes mi querida amiga jeje ^w^

    Espero la continuación y disculpa la tardanza...

    Nos leemos... Sayonara!!
    Koto-chinn
     
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    Yume Akane

    Yume Akane Iniciado

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    n_n por fin pude pasarme por aki, me agrada la idea de nuevos personajes con nuevas intrigas para esta historia........respondiendo a tu pregunta supongo que Dorian llegara a resolver las muchas interrogantes que estos chicos mantienen, podrá contarles la verdad de lo sucedido; aunque también esta la posibilidad de que sea otro plan del el hechicero para apoderarse de la joya.
    Espero ver la continuación ¿que pasara con estos chicos?
     
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    Estrella Solitaria

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    Hola, esta vez espero que me disculpen por la demora :3 espero que les guste el siguiente capitulo

    Capitulo 8


    A la mañana siguiente la vi salir de su cuarto y dirigirse al jardín trasero junto a las niñas con las que jugaba, sin embargo me sentía culpable y le comenté todo a Dorian quien se sorprendió un poco por mi arrebato, pero me dio su apoyo.


    —Por otra parte debo buscar a Alfredo para que me cuente sobre la situación —recordando a mi amigo quien también corría peligro.
    —Sí, pero por ahora debemos analizar lo que ya sabemos Nyan —proponía Dorian quien tenía mucha razón a lo que asentí en afirmación.


    —Mi padre…digo, el hechicero fue a la tierra de Madeguer por esa joya, lo tomaron prisionero obligándole a encontrar una tierra fértil para ser libre, posteriormente encontró a Taurun…—comenzaba mi amigo.
    —Mi tierra estaba en constante agitación social, revueltas nacidas por los grandes descontentos, sobre todo por la ausencia del rey, supuestamente enfermo en ese entonces. Cuando fuimos invadidos en la noche y mi padrastro luego tomó el poder como nuevo rey —proseguí pensativo integrándome a los análisis.


    —Así es, el hechicero dirigió las tropas de Madeguer a tu tierra, pero no la dominaron como yo creía, según lo que sabemos aquellos se quedaron a habitarla consumiendo sus recursos aliándose con este nuevo autoproclamado rey, sin embargo lo que no encaja es cómo se conocieron ambos y si esos acontecimientos fueron premeditados —continuaba analizando Dorian.


    —Claro que pudo ser premeditado, ya que ese día cuando entré en mi antigua casa, mi padrastro estaba tranquilamente sentado, inclusive diría que alegre. ¡Eso es!, ambos lo planearon, sin embargo… ¿dónde estaba el rey?, ya que este no les estorbo el paso en nada —recordaba con detalle.


    —Puede ser que se encargaran de él un poco antes, le mataron o le mintieron. Tu padrastro deseaba tanto el poder como el hechicero y que mejor que aliarse, sin el rey presente esa tierra estaba abandonada, podía ser controlada por cualquiera —deducía velozmente mi amigo.


    —También les convenía a ambos, el hechicero les entregaba la fertilidad de Taurun a los invasores mientras sometían al propio pueblo obteniendo sus ganancias y su permanencia en el consejo debido a sus conjuros y mi padrastro obtenía su ansiado lugar en el trono, pero algo sucede, ¿por qué necesitara esta joya si ya lo tiene todo? —transmitía las preguntas que ocupaban mi mente.


    —Tienes razón, con ella ya consiguió lo que quería, pero creo que sus sueños en parte fueron frustrados, primero tu padre le arrebató esa joya y no pudo dominar a todas las regiones que deseaba, luego me encerró a mí por contrariarle, y te persigue a ti, pero ¿será realmente por esa joya? —sembrando nuevamente la incertidumbre en mis pensamientos.


    —La joya nos ha mostrado el pasado pero al hechicero no le afecta en nada, inclusive intento matar a Rous sin explicación hasta ahora, sólo sé que existe la posibilidad que su madre tuviera relación con tu padre, aunque no es más que una suposición —intentaba unir cabos en mi mente.


    —Aquel siempre está cubierto por una capa mohosa, al igual que cuando te encontramos a ti, y eso se debía al hechizo que utilizó y a los años que consumieron en parte tus energías, podría aplicarse lo mismo para él… —agregué caminando mientras Dorian revisaba unos libros escuchándome al mismo tiempo que hojeaba unas páginas.


    —Mira, creo que esta es la llave que mi padre tenía en su bolso cuando era niño, no sé para que se use, no obstante debe ser importante —me mostraba señalando un dibujo y agregó —tienes razón, debe aplicarse lo mismo…entonces… ¡ya lo sé Nyan!, creo que te necesita justamente para reponer sus energías, no sé si utilicé la joya como fuente, pero también podría usar personas —sorprendiéndose él mismo de sus palabras.


    —No lo había pensado de ese modo y parecía lógico, aunque claro no es nada seguro, puede ser que proclamar rey a mi padrastro sólo fuera para complacerle mientras le utilizaba, él quiere poder, y creo que anhela todavía más —apoyándome en uno de los estantes.


    —Yo le estorbé el paso y me encerró en un conjuro, no me mató pero eso fue más que una tortura en vida, fue un castigo de su maldad que si no fuera por ustedes hubiera muerto consumido por esa capa verdosa. Tú te opusiste a tu padrastro y te persiguió, pero tal vez deseaba mantenerte como prisionero —


    —Él me odiaba porque me negué a portar su apellido, siempre he conservado el de mi real padre, aunque desconozco por qué aceptó a una mujer viuda y con un hijo ya mayor, es cierto que él no podía procrear pero nunca me vio como su hijo, pude serle siempre un estorbo innecesario…Les dijo que me capturaran vivo o muerto —complementaba ciertas partes de mi vida.


    —Aún existen muchas cosas que no sabemos, por eso debemos obtener más información y así poder completar los vacíos, nos serviría ver el pergamino de la tierra de Madeguer, tenemos que inmiscuirnos otra vez en esas habitaciones ocultas, tal vez encontremos más —concluía mi amigo caminando unos pasos por el corredor entre la biblioteca y la casa.


    Luego de nuestras conclusiones nos dirigimos aún pensativos cuando Dorian comenzó a quejarse y estremecerse de dolor, sosteniéndose de la pared hasta que cayó al piso y sin saber el lugar exacto que le causaba esos alaridos, por lo que sin dudarlo lo tomé de un brazo y le ayudé a llegar a su habitación. Asustados por este tan repentino suceso, acudiendo a sus gritos, sobre todo los dos ancianos. Retorciéndose en su cama aún desconocíamos lo que le sucedía.

    *En un lugar apartado el hechicero concentraba sus fuerzas para nublar a su propio hijo, quien era su enemigo también, esparciendo bruma ante unos cristales que brillaban dejando entrever en suspensión la imagen de Dorian quien había viajado a otro espacio y el mismo hechicero se transportó a saludarle afectivamente recibiéndole con una feroz bofetada que lo derribó no teniendo tiempo para reaccionar lo levantó del cuello desde donde lo elevó. Intentando forcejear le hirió su mano con una pequeña cuchilla que guardaba en su bolsillo logrando soltarse tosiendo, respirando nuevamente. Esto le obligaba a enfrentarse una vez más con quien tanto había admirado blandiendo su espada que chocaba contra la suya, aunque no lo había pensado aquel también manejaba el arte de la espada, quien sacando trucos de sus conjuros llamó a los rayos rojos emitidos desde sus manos, que en más de una vez casi traspasan su vida, ¿qué podría hacer Dorian para librarse de sus conjuros?


    —Hace mucho que no nos veíamos hijo —rodeándole al acecho.
    —¡No me llames hijo, nuestra unión se perdió cuando me encerraste! —furioso también rodeaba al hechicero.


    —¡No tenías que aliarte con mi enemigo, maldito bastardo! —gritó embravecido contra Dorian, impulsándose con su espada en alto directo al cuello de su hijo, no obstante este logró evadir el golpe asestando su espada en el costado del hechicero hiriéndole profundamente, pero aquel le propinó una fuerte patada a pesar de sus gritos de dolor que dejo adolorido a Dorian. Este se levantó lentamente con una mano en su abdomen y su rostro de dolor, ninguno de los dos quería perder.


    …Has hecho más daño del que podrías recibir y has obtenido mucho más de lo que te es lícito, es hora de no dañar más a tu propio hijo…


    Se hacía presente la voz de la joya quien interrumpió esta batalla cuando el hechicero arremetía una vez más y este sin duda sería el golpe final. Su interrupción trajo de vuelta a Dorian quien había estado inconsciente, despertando sobresaltado y con dolores producto de esa batalla. Ante la alegría de los presentes quienes estaban muy preocupados.


    —Dorian, ¿cómo estás?, ¿qué sucedió? —preocupado por mi amigo.
    —Fue el hechicero —tosiendo —me propinó una paliza, es un maldito —con un poco de dificultad nos explicaba el afectado.

    *A lo lejos se escuchaba un alarido estridente: —¡Maldita sea! —. En lo obscuro de la noche, era la voz de ese hechicero quien maldecida a sus enemigos.
    —¿Qué te ha sucedido hechicero, no todo ha salido como lo planeaste? —burlesca e irónicamente apareciendo entre las sombras de las murallas grises aquel autoproclamado rey.


    —¡Esa maldita joya volvió a interceder!, se le ha olvidado que aún está bajo mi autoridad y que todavía la puedo destruir —exasperado e irritado aún continuaba con sus quejas.


    —Tu hijo resultó ser muy hábil también, sin embargo si lograste herirlo es porque aún es débil —suspicazmente le inducía ese hombre despiadado.
    —En eso tienes mucha razón, ¡los torturare hasta la muerte! —decididamente y lanzando una risotada, su maldad aumentaba una vez más.


    << No podía comprender cómo aquel tuvo poder sobre Dorian, ahora lo más importante es cortar todo vinculo que haga efectiva su soberanía sobre nosotros. Debemos fortalecernos para dirigir nuestras fuerzas hacia Taurun>>.

    —Nyan, Nyan, ¿por qué Dorian esta tan adolorido? —inocentemente me preguntaba Helen…—¿Podemos hacer algo Nyan? —complementó Holy con un tono preocupado, por lo que me acerqué a ellas y les pedí que fueran a jugar y que vigilaran los alrededores, para distraerlas de esto.


    —¡Debemos hacer algo, él no puede salirse con la suya! —nerviosa y desesperada alzaba su voz Rous, mientras Dorian parecía incorporarse lentamente junto a la ayuda del anciano médico.


    …Él puede destruirnos. Él tiene poder sobre mí aún y sobre Dorian…deben tener cuidado de sus artimañas… Me advertía la voz de la joya que por primera vez en mucho tiempo sonaba temerosa a mis oídos.


    —Dorian, creo que él pudo introducirse en ti debido al conjuro que usó para sellarte, aunque es extraño porque la joya pudo absorber esa espesura mohosa de ti —creyendo en mi teoría.

    Caminé alejándome de su habitación hacia la entrada, queriendo dirigirme a la mía pero estaba muy pensativo, por lo que me apoyé en la pared a calmar mis divagaciones.
    —¿Qué sucede Nyan, por qué te alejas? —. Me descubrió Rous quien preocupada trataba de saber mis interrogantes.


    —Sabes, la joya esta temerosa, ¿qué podremos hacer?, ese maldito tiene poder aún en Dorian y en ese objeto… Sé que contamos con la ayuda de un reino y que próximamente también contaremos con el reino de Luciel, pero si él nos destruye desde adentro, nada podemos hacer —desesperado, perdiendo el juicio, a lo que Rous me respondió con una bofetada.


    —¡Tienes que reaccionar, no puedes pensar así, ese no es el Nyan que conozco! —despertándome de mis sombras volviendo mi mente. Ella tenía razón, no podía darme por vencido.


    —¡Claro, debemos dar lo mejor para librarles de ese viejo mohoso! —. Más motivado tenía nuevas energías y un nuevo pensamiento, tomó mi mano y la abrazó sonriéndome, brillando una luz que creció en un color esmeralda a nuestro alrededor absorbiéndonos…
    —¿En dónde estamos? —asustada me preguntaba la bella Rous, sin poder responderle, tampoco sabía lo que estaba sucediendo.


    —¡Bienvenidos!resonó una voz adornada por la figura de una mujer de cabellera acaramelada la que se extendía hasta la altura de sus rodillas, vestida con un amplio ropaje que tocaba el suelo deslizándose a la orden de sus pasos, quien nos tomó por sorpresa.


    —¿Quién…eres tú? —temerosa preguntó mi acompañante.
    —¿Eres tú quien nos ha llamado? —seriamente le miraba.


    —Estas en lo correcto…Me llamo Lucila de Madeguer —relataba ella mirándonos con sus profundo orbes verdes, lo que atónito nos dejó, cayéndonos sentados inclusive de la impresión, acompañándonos también, ella se sentó en el espacio que llamamos suelo, se acercó a mí y sujetó mi mano la que llevó a su rostro acariciándome, lo que me desconcertó.


    —¡Ehh… espera! —traté de interrumpir su acción, sin embargo cuando olió mi mano todo cambió.
    —¡Tú no eres Dorian! —asustada se desprendió de mi presencia…cómo iba a saber que ella estaba buscándole.


    —¡No nos temas, nosotros le conocemos, pero no le encontraste porque el hechicero le hirió un poco! —explicándole con detenimiento.


    —Sí, esa batalla la interrumpí para salvarle —mirando hacia otro lugar de este espacio.
    Mientras que en aquel pasillo el renombrado Dorian encontró la joya en el suelo, por lo que se asustó y dando la vuelta para alertar a los ancianos, fue trasferido desde un espacio invisible entrando en nuestro espacio de esfera.


    —¡Tú…tú eres Dorian! —levantándose y corriendo a él para abrazarle, respondiendo este con una expresión de extrañeza —¡tú me defendiste del hechicero cuando me golpeó en tu casa, fuiste al único a quien le importé! —rodando lágrimas por sus mejillas para luego soltarle y cambiar su expresión a una seriedad rotunda.


    —Qué bueno que viniste, ella ya se comenzaba a impacientar —sonriéndole a ambos comentaba Rous.
    —Sí recuerdo ese día, él te sujetó del brazo y te lanzó con mucha fuerza, sin embargo no logré que huyeras…—sintiendo culpabilidad bajaba la mirada mi amigo Dorian.


    —No te preocupes, yo he esperado para agradecerte, además no pude detenerle ni disuadirle para que no te encerrara, pero me obligó a cumplir sus ordenes por las que he sufrido desde ese entonces…—volviendo a abrazarle llorando de alegría esta vez por encontrarle.
    —No me gustaría interrumpir, pero ya que estamos aquí por qué no nos explicas más —propuse con un poco de incomodidad.


    —Yo soy hija del patriarca de uno de los pueblos de la tierra de Madeguer. En ese entonces vivíamos pacíficamente, no obstante en nuestra tierra también coexistían unos pueblos bárbaros que consumían nuestros recursos agrícolas y ganaderos, hasta que llegó ese hechicero a quien sometieron y apresaron. No afectándonos sus decisiones en ese momento, pero aquel se inmiscuyó en nuestras tierras y descubrió nuestro misterio más cuidado…—se interrumpió ya que la emoción le invadía.


    —¡Te prometo que te sacaré de este lugar! —enérgicamente le expresaba Dorian, pero ella negó con un movimiento de cabeza tristemente.


    —Él me confinó a este objeto porque sin mí la joya se torna opaca y sin valor, por eso en nuestro pueblo se nos enseñaba desde pequeños a cuidar la luz de nuestro interior que se hacía presente logrando lo increíble…Cuando él halló nuestro pueblo y nuestros verdes bosques descifró este nuestro tesoro, codiciando aún más ese poder —continuaba relatando.


    —¿Así que de ti emerge su poder? —preguntaba inquieta Rous.
    —No, aquel consiguió sus hechizos y su maldad por sí mismo, pero con la joya se puede amplificar y causar mayores daños…Hace años que dejé mi pueblo ni siquiera logré despedirme de mi padre —había resistido estoicamente esta situación aunque con una evidente tristeza.


    —¡Eso significa que si rompen esta joya…¿tú morirás?! —alertado exclamé preocupado por la gran responsabilidad que eso conllevaba.


    —Estoy confinada a esa joya de por vida, hasta que la espesura mohosa me consuma —añadía la de cabellos color caramelo —estoy enclaustrada en sus deseos, no obstante al estar alejada de él, aquel no tiene la misma soberanía en mí, por esa razón desea recuperarme, aunque el destino se le ha visto esquivo a sus deseos —sonriéndonos por esto último.


    —Si mi padre por medio de un conjuro te unió a este lugar, debe existir alguna forma de revocarlo o romperlo —razonaba Dorian paseándose de un lado a otro.


    Hasta que de un momento a otro aparecimos de nuevo en el espacio del pasillo de la casa, sentados en el suelo y sin Lucila presente. << Aquella muchacha a sufrido mucho, es una víctima más de todo este caos, debemos librarla, ¿pero cómo si su vida está atada? >>.




     
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    Kotomichinn

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    Holis Estrellita-chan ^v^ aquí una Koto reportándose...

    Tienes algunas fallas en la utilización de los guiones por lo demás, no note ningún error.

    Esto esta cada vez mejor, por lo menos la pregunta de ¿qué papel jugaba la joya? ya se ha resuelto en parte, jamás se me hubiera pasado por la cabeza que esa joya tenía vida (sólo algunas veces, tenía una ligera idea de lo que podría ser esa joya), me sorprendió tanto saber que esa joya tenía los poderes que tenía gracias a esa chica llamada Lucila.
    Pobre Dorian teniendo que sufrir por un padre así, que no lo quiere y para colmo lo trata de matar. Que triste.

    Espero la continuación

    Nos leemos... Sayonara.
    Koto-chinn
     
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    Ruriel

    Ruriel Usuario común

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    Estrellita - chan, perdona la tardanza, q raro siempre llego tarde, igual tu siempres me perdonas, jajaja. Me has dejado sin palabras, no me esperaba que dentro de la joya estuviera encerrada esa chica Lucila,por cierto ¿quién es ella? , no se porque pero sentí q esta joven tiene un especial interes en Dorian, ya se vera. Que pena, por un momento creí q ese hechicero recibiría su merecido por parte de Dorian, pero tarde o temprano podran vengarze de él. No escontre errores, y si los hay ni me fije, porque la trama es tan buena que me quedo enganchado al leerla, te felicito amiga, un gran trabajo como siempre, espero la continuación, bye colega.
     
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    Flamakun

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    Estre-chan, disculpa mi tardanza, pero la situación creo que ya te la había explicado n.nU

    Estos 2 últimos capítulos me dejaron muy, como decirlo intrigado =D La parte cuando Nyan trata de hablar con Rous y estos se expresan en cierto modo sus sentimientos me dejo conmovido. Y lo de la joya, me imagine que escondía algún secreto así, pero no me imaginaba que fuera de esa magnitud, la otra parte que me dejo O.O Fue la escena cuando ven al padre de Nyan morir. Con respecto a lo técnico, dejaste pasar algunos detalles, no muy graves pero se hacen notar =S Bueno, pues eso Estre-chan, como siempre espero que me sigas invitando a tus escritos y de nuevo, perdona por mi tardanza ^^ Nos leemos.
     
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    Estrella Solitaria

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    Hola :3 gracias por todas sus apreciaciones y correcciones que las aprecio mucho :3

    Capitulo: 8 parte 2

    Rápidamente nos pusimos de pie y abandonamos ese lugar buscando a los dos ancianos que habitaban junto a nosotros esta casa, ya que ellos podrían saber más datos.
    Bajando hacia el salón se encontraban los dos conversando de sus viajes de antaño y de pasadas vivencias sentados en dos sillones. Al vernos alertados y asombrados nos tranquilizaron y nos pidieron sentarnos para que pudiéramos contarles lo sucedido, a lo que ellos respondieron con expresiones anonadadas.

    — ¡¿Dijiste…Lucila de Madeguer?! Ese nombre… —balbuceó el anciano dueño de casa sorprendiéndonos a nosotros.
    —¿No me digas que en uno de tus viajes lograste llegar a esa tierra? —preguntó el abuelo de Rous a su viejo amigo.

    —Sí, en ese tiempo me encontraba en una de mis tantas investigaciones sobre unas ruinas cuando perdí el rumbo equivocando mi camino, así me adentré en un bosque que según yo, me llevaría a un camino seguro, pero mis fuerzas no bastaron para atravesar esa espesura desmayándome. Luego cuando recobré la conciencia una muchacha me atendía... —. Nos explicaba este señor.

    —Dígame cómo era esa mujer —interrumpió Dorian.
    —Su cabellera era de color caramelo y sus ojos eran verdes, además era muy amable… —recordaba el anciano.

    —Es ella —murmuramos tanto Dorian, Rous y yo.
    —En esa tierra me atendieron muy bien, me abastecieron de alimentos, agua y me condujeron al camino que buscaba —alegremente terminó su relato, recordando años atrás.

    Luego nos marchamos a dormir aún sobresaltados, sin embargo el descanso era necesario para mi mente…
    Dorian viajaba suspendido en el aire, sus ojos vigilantes veían a una muchacha de rubia cabellera, de piel blanca y tersa, luego la vio a ella vestida de negro y sufriendo en medio de un gran tormento, su sonrisa borrada por mucho tiempo hasta que luego de una seguidillas de escenas muy veloces la vio otra vez, vestida hasta los pies con un rostro de terror horrible, sin duda alguien la amenazaba…Dorian extendió sus brazos para defenderla, pero era inútil y una voz estridente resonaba en sus oídos…

    —¡Dorian, Dorian, despierta! —acudió una voz en su auxilio proveniente de Holy quien estaba muy asustada porque él no despertaba. Hasta que le escuchó y sobresaltado comprendió que se encontraba en su cuarto. Su frente transpirada le alertaba del sobreesfuerzo y desazón que ese sueño había provocado, además de una tos posiblemente por una presión en su cuello.

    —Estoy bien, lamento haberte preocupado —trataba de tranquilizar a la pequeña descalza que al escucharle se sentó en su cama. Dorian por su parte estaba muy desconcertado y no lograba comprender lo sostenido que había sido ese sueño que lo ahogaba.

    —Tal vez fue obra del hechicero…—decía Holy con determinación a la que el afectado miró, pidiéndole una vez más que no se preocupara y que no se lo contara a los demás, agradeciéndole también por haberlo traído de vuelta.

    A la mañana siguiente él había desaparecido de la vista de los demás quienes notaron su ausencia, pero aquel yacía bajo la sombra de un árbol del jardín trasero cabizbajo y pensativo, con un toque de tristeza y amargura.

    —Debe ser ella, no tengo ninguna duda… nunca me perdonara… sólo me queda resignarme… —decía para sí aquel muchacho.

    *—Quieres decirnos de una vez qué es lo que te sucede Dorian —interrumpí sus pensamientos bruscamente.

    —¡Nyan! —sorprendido y aturdido me dijo elevando su mirada, para luego volver a mirar el suelo bajo él. Cuestionándome su actitud decidí no marcharme hasta que pudiera ayudarle, sentándome a su lado.
    —Podrías contarme qué es lo que te sucede, deseo ayudarte Dorian. —De la manera menos brusca me pronunciaba, pero no logré que apartara su vista del suelo.

    —Es que… —comenzó a disipar la barrera que nos separaba, pero se interrumpió.

    —¿Tuviste algún problema con nosotros? —atreví a preguntarle, pero gesticuló en negación.
    —Tal vez mi padre tiene que ver Nyan, no estoy seguro —susurraba desanimado, pero insistí, ya que si aquel viejo mohoso estaba involucrado era imperativo saberlo.

    —Tuve un sueño asfixiante y estaba ella…— Haciendo una pausa —ella sufrió tanto que creo nunca me perdonara —tristemente trataba de explicarme, pero creo que le era un tanto imposible, no obstante le animé a seguir adelante y a que se levantara, pero sólo se trasladó a su habitación.

    Más tarde me enteré de lo agobiante que esta experiencia había sido ya que Holy nos relató un poco de lo sucedido, aunque no conocíamos el problema de fondo. Eso me inquietaba más y más, era importante que su ánimo estuviera alto y preparado para la batalla que planearíamos mañana al ir al reino de la señorita Leticia, era necesario poder ayudarle.

    —Nyan deberías darle tiempo para que se calme, tratare de ayudarle también —cándida y preocupadamente expresaba Rous quien se marchó a la habitación de Dorian.

    *Rous tocó a la puerta y entró viendo a Dorian de pie al lado de la ventana observando el paisaje melancólico, con su mano posada sujetando la cortina, sus labios rígidos marcados por la angustia y la pena. Ella temerosa avanzó, pero él no escuchó sus pasos ni su presencia hasta que tocó su hombro y se volvió a ella relatándole su sueño.

    —Su nombre es Regina, recuerdo que era una muchacha muy bonita, de ojos cafés oscuros, cabellera rubia… yo la quería mucho, pero cuando morí para ellos, ella lloró mi muerte y sus flores se marchitaron en mi tumba, visitándome muchas veces, pero nunca quise asustarla con mi presencia verdosa…nunca me perdonara —concluyó su relato marcando las interrogantes en el rostro de Rous.

    —¿La habrás recordado mientras dormías? —respondió intrigada.

    —Ese sueño fue distinto, asfixiante, lo sentí muy real, pero no pude ayudarla y me sentí tan frustrado, tan débil —recordaba con un sentimiento de culpa.

    —¿El hechicero tendrá alguna relación con esto?

    —Me he hecho la misma pregunta, pero su esencia es diferente a la de esta vez, es algo muy extraño, además dormí junto a la piedra alba que me dieron las niñas hace un tiempo y que se supone neutraliza los ataques de él —razonaba y explicaba Dorian con la extrañeza en su ser.

    <<¿Qué sucederá esta vez?, ya desespero por salvar Taurun, ¿cuánto más deberá sufrir el pueblo para que les ayudemos? >>. Pensaba tendido en mi cama mientras trataba de dormirme fijando mi mirada en el candelabro de mi habitación, pero me era imposible porque debíamos recuperar la vitalidad de Dorian antes de reunirnos en el reino de Leticia a planear una estrategia, por lo que decidí caminar envuelto en las sombras silenciosamente.

    ….Trae a Dorian, necesito hablar con él… Ordenaba la joya de una manera brusca, algo debe presentir, pero a esta hora debe estar descansando por lo que me negué, pero ella caprichosa conmovió y contrajo mi corazón obligando a mis pasos a llegar hacia él. Toqué suavemente a su puerta, pero nadie abrió por lo que entré sin invitación y como pensaba, Dorian dormía apaciblemente, sin embargo al mirar hacia mi izquierda vi a Rous sentada en una silla, con una manta en sus piernas, lo que me sorprendió.

    —Rous, Rous, despierta —susurré. Ella se sobresaltó y despertó extrañada.
    —¡Me quede dormida! —somnolienta subió un poco el tono de su voz, acallándola para no despertar a Dorian.

    —¿Qué sucedió?, ¿por qué estás aquí? —susurraba alertado.
    —Él estaba muy desconcertado por un sueño y no podía dormir, tenía miedo a verla de nuevo —explicándome Rous el sentimiento producido y también en qué consistió el sueño de Dorian.

    Es necesario que despierte… Ponme en su cuello Nyan, debo hablar con él… Insistía Lucila tercamente hasta que tuve que ceder a su petición. Con cuidado acerqué la joya a él, se notaba que estaba muy cansado, su sueño era profundo y sostenido, no sintió mi presencia por lo que me dirigí a Rous mientras la joya hablaba con él.

    Mirándome extrañada le expliqué la razón de mi actuar, pero noté lo fría que estaba, además estaba descalza por lo que la envolví con una manta que estaba arriba de un mueble, agradeciéndome con una sonrisa mientras me preguntaba el motivo de la seriedad de Lucila.

    *Dorian estaba adentro de la joya extrañado mirando a Lucila quien interrumpía su descanso preguntándose si era otra asfixiante situación, pero ella le aclaró lo que quería saber pidiéndole que extendiera su mano juntándola con la de ella, logrando ver tanto las escenas del sueño anterior de Dorian como muchas imágenes más, eran muy fuertes y muy veloces que le confundían sin embargo pudieron ver cada una de ellas…Una explosión provocó todo esto arrojándole fuera de la joya impactando a la pared de su cuarto.

    —¡¿Dorian qué sucedió?! —corrimos hacia él preocupados por esto. Dorian había caído de su cama hacia la pared posterior.

    —No se preocupen, estoy bien —. Nos detenía observando sus manos que temblaban.
    —¿Qué sucedió con Lucila? —pregunté en este caos.

    —Ella puede estar herida… es que me pidió que uniéramos las manos y vimos muchas imágenes: vi al hechicero con un hombre arrogante, a Regina sufriendo, un vestido blanco la adornaba, luego a unos hombres muy valientes y armados, un cielo obscuro y escuché gritos que me aturdían —tratando de darse a entender no obstante era difícil comprender esto.

    —Entonces no es obra de ese viejo malvado, algo debe estar pasando contigo Dorian —resolví directamente.
    Él heredo este recurso… que debemos aprovechar antes de que sea tarde… y la destrucción nos alcance… Se pronunció Lucila con voz entrecortada, adolorida, pero sus palabras no dejaban entrever la realidad.

    A la mañana siguiente me levanté temprano tratando de poder resolver todo esto. Continué caminando hasta llegar al salón en donde todos estaban reunidos, aparentemente esperándome lo que me sorprendió, por lo que me acerqué.

    —Yo iré a buscar a Regina mientras tanto Dorian como Nyan acuden a la reunión de esta noche…—. Nos indicaba, pero yo no estaba de acuerdo.

    —¡Eso es muy peligroso para ti, ¿qué harás si alguien te ataca?! —exasperado en mi reacción.
    —¡Si eso logra apaciguar a Dorian, con gusto lo haré, además ella está en peligro y ustedes estarán ocupados! —imponía su voluntad a pesar de llevarme la contraria.

    —Nyan tiene razón, es mejor que no te arriesgues. ¿Quién se encargara de las niñas? —tristemente mencionaba Dorian.
    —No te preocupes, el abuelo las cuidara y a ellos el dueño de casa —determinada, su rostro serio no permitía otros argumentos —iré al norte a buscar pistas sobre ella, quiero encontrarla antes que el hechicero —.

    —Llevaras una espada, no quiero que te encuentres con sorpresas, no dudes en atacar, llevaras mi capucha, no quiero que alguien de Taurun te reconozca —daba instrucciones para que volviera con bien, si ya no podía detenerla por lo menos trataría de ayudarle con consejos, luego ella se dispuso a montar a Rupert, mi fiel amigo para marcharse despidiéndose de nosotros, pidiéndole a las niñas que se comportaran y obedecieran en todo.

    —No te preocupes, si algo sucediera nos esconderemos en las habitaciones subterráneas —indicó el anciano, dejando más tranquilo el espíritu de Rous quien de despidió marchándose al norte.

    Más tarde las niñas y los ancianos comenzaron a trasladar todo lo necesario para pasar algunos días en esas nombradas habitaciones si la situación lo requería, mientras Dorian y yo nos dirigíamos a Taurun a hablar con Alfredo y a investigar un poco más.

    —Lamento que ella tuviera que ir sola Nyan —. En tono de disculpa elevaba su voz.

    —No te preocupes, ella estará bien.

    Al ir a las afueras de Taurun nos encontramos con una muchedumbre muy grande debido a un mercado que hacia su parada, siendo perfecto para nosotros que nos mezclamos como simples compradores, encontrando a Alfredo de fácil manera.

    —La situación cada vez es más tensa con el reino vecino de Luciel, en dos días más estallara la invasión, ya que sus fuerzas están debilitadas. Quieren más recursos de los que esta tierra posee, no sé para qué y en el consejo se trama una expansión aún mayor bajo el argumento que una tierra como la nuestra puede ser más poderosa y tener opinión sobre toda la región —informaba mi amigo quien era de gran ayuda.

    —Debemos frenar su expansión aunque con el reino de Luciel ya es un poco tarde, ellos no quisieron colaborar conmigo cuando tuvieron su opción, pero ellos contienen el contingente militar que necesitamos —analizaba.

    —¿Sabes algo del hechicero del consejo? —preguntó Dorian con curiosidad.
    — Ha estado muy inquieto, como si sus planes no funcionaran, sin embargo hoy estuvo muy pasivo incluso con una sonrisa —relataba Alfredo al recordar este detalle con extrañeza —es alguien de temer, tengan cuidado —

    —Claro amigo, muchas gracias y cuídate tú, recuerda que llegado el momento tendrás una participación mayor… —tramando una posible estrategia.
    —Porque deberás alejar a los campesinos del pueblo de los invasores y guiarlos a las afueras de Taurun en donde estén a salvo —interrumpió Dorian de un momento a otro sorprendiéndonos, aunque a Alfredo le motivaron sus palabras y se preparaba para ser la “figura principal”.

    *Un frío soplido del viento corría entre las más altas torres de la tierra de Taurun obedeciendo a la voz de un hombre ambicioso lleno de rencor y maldad que a la mínima desobediencia de parte de sus súbditos eran considerados traidores que debían ser consumidos por su poder.

    —Mi hijastro ha sido en fin de cuentas un verdadero estorbo, pude eliminar a un rey, a su sucesor pero no he podido con él —quejándose aquel autoproclamado rey.

    —Nyan ha resultado ser más fuerte de lo que pensé, y eso me hace desear con más fuerza vencerlo, que suplique piedad y se rinda a mi voluntad, así podré usar esa fuerza y ser el más poderoso que ha existido —maliciosamente planeaba el hechicero.

    —Recuerda que fue su padre quien casi te eliminó y quien te despojó de la joya, tu servidora. Ah y lo olvidaba, quien te venció en combate y quien fue maestro de tu hijo —. Le recordaba burlonamente con veneno, provocando la ira de aquel maldecido, sin embargo dominándose dijo:

    —Descuida que aquel yace en su tumba, él único que queda por vencer es su preciado hijo, luego de eso nadie nos estorbara el paso, ni a ti como rey ni a mí como guerrero —lanzando una risotada maléfica.
    —Pero la joya junto a tu hijo nos podrían vencer, ¿cierto? —

    —A ella aún la puedo controlar, y a mi hijo puedo atormentarlo si encuentro a una jovencita a quien amaba, con ella en mis manos él estará a mi pies, cumpliendo mis órdenes —brillando sus ojos con un color carmín llenos de locura.

    —Lo más próximo es hacernos con el reino de Luciel, seguramente no habrá quien se nos oponga contigo peleando en ese combate —

    *En lo lejano muy al norte Rous continuaba su camino en Rupert preguntando por la descripción de Regina sin obtener respuestas. Al segundo lugar al que se dirigió era un pequeño poblado en donde creyó verla, pero sólo era una muchacha que paseaba, no obstante cuando creía perdida su esperanza una señora confirmó que ella había vivido un tiempo en ese lugar, sin embargo hace años ella se había radicado en un reino al oeste en las montañas, y sin tener más pistas que aquellas continuo preguntando en lugares cercanos regresando a aquel poblado en donde esa señora amable le brindó refugió.

    —¿Eres alguna conocida suya? —mirándola con extrañeza y luego añadió —Regina vivía en este lugar hace unos seis años, la recuerdo siempre alegre hasta que un día la amargura se apoderó de ella por la pérdida de un ser querido, debido a eso su tía decidió llevársela a un ambiente de aire más limpio en donde pudiera comenzar una nueva vida —relataba la mujer.

    —Supe que un muchacho la quería mucho, pero que él murió —complementaba Rous, a lo que la señora se asombró y confirmó sus palabras.
    —Por eso debo encontrarla, debo decirle algo sobre él, lo que es urgente —provocando empatía de la mujer quien le prometió ayudarle en lo que pudiera.

    *La reunión ya comenzaba, Rafael, Leticia y su hermano comandante militar estaban presentes junto al rey de aquella tierra, al frente de una mesa marcada con el mapa de nuestra región en donde era señalada la zona que podía abarcar la expansión.

    —Lo primero que debemos contener son sus líneas de arqueros junto con los guerreros que acudan —iniciaba el comandante.

    —No debemos descuidarnos, Taurun posee unas de las líneas de ataque más fuertes del sur —acotaba con mi conocimientos.

    —Contamos con el bosque de lo olvidados en donde pondremos trampas, además de arqueros camuflados en la espesura —indicaba Rafael.

    —Debemos tener en cuenta que a quien debemos destruir es a aquel rey, porque ese nombre sólo lo posee aquel monarca que vela por el bienestar de su pueblo, no exponiendo sus vidas, sino exponiendo su propia vida si es necesario —firmemente exponía el rey aliado.

    —Quien los dirige no tiene corazón su majestad, es un hechicero que se ha adueñado del consejo y sin duda utilizara sus más sucios trucos para vencer —seriamente me integraba en profundidad.
    —No deben subestimarlo en ningún aspecto, seguramente él acudirá a esta batalla que inicia su tan anhelado triunfo —mencionaba Dorian por primera vez.

    —Nuestros espadachines a caballo irán primero, nuestro arsenal de combate también con la utilización de catapultas en caso que se acerquen mucho a nuestras tierras. Lanceros y arqueros sumándose a la gente dispuesta a ayudar, los que se acercaran a Taurun —aseguraba el comandante.

    << Sólo espero que Rous este bien >>.

    Espero que pudieran disfrutar de la lectura...continuara
     
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    Kotomichinn

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    Holis aquí una Koto-chinn reportándose…
    Me enternecieron mucho tus palabras casi me hacen llorar (y eso es verdad), pero no creo que merezca tales apelativos, aún así muchas gracias y tratare de hacer lo mejor posible para llevar ese título =3

    Comencemos con los aspectos técnicos…

    -Faltas de acento en algunos verbos en pasado.

    -Encontré algunos problemas en la continuidad de la historia, y algunos errores al escribir algunas palabras

    Notas la diferencia que hay al ocupar los verbos “provocar” e “impactar” en vez de “desembocar” y “sobresaltar” Debes tener en cuenta el significado de cada verbo, porque desembocar significa salir a un determinado lugar y sobresaltar es llevarse una sorpresa de algo.

    -Problemas con los guiones (—) y algunos errores con los puntos suspensivos (…)

    Cuando usas los puntos suspensivos (…) debes saltarte un espacio con la siguiente palabra, porque estos son como un punto (.) o una coma (,) o cualquier otro signo de puntuación, donde después de que lo ocupas dejas un espacio entre el signo y la palabra que le sigue u otro signo.

    Aquí el punto esta mal colocado, primero es el punto, espacio y luego el guión (—).

    Aquí no debes colocar el guión si no vas relatar una acción. Te puse los dos casos.

    En la narración debes cuidar de las descripciones de las escenas para que estas sean entendibles y no confundan al lector.

    La historia esta genial, cada vez se pone más y más emocionante, no me dí ni cuenta que ya estamos en pleno campo de batalla (aunque todavía están planeando estrategias). Me preocupa que a Rous le pase algo malo pero se que estará bien sólo espero que encuentre pronto a Regina y que de regreso no les pase nada malo, porque ese malvado hechicero las tiene en la mira.

    Nos leemos… Sayonara.
    Koto-chinn

    PD: Edite el post, tenía una pelea con los quote porque la letra me salía dispareja y esa cuestión no me gusta.^v^
     
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    Flamakun

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    Estre-chan, discúlpame por no comentar antes, no te daré ninguna excusa, porque no hay nada factible que pueda decir XD
    seria descarado de mi parte tratar de destacar errores (Porque Koto-chinn ya te dijo todos los detalles por lo que veo =D) Ahora, con respecto al capitulo en si, esta todo volviéndose interesante e intrigante. Quiero saber que es lo que esta ocurriendo, me has dejado bastante intrigado :) Ahora a esperar ver si Rous podrá cumplir su objetivo, ya estoy con ansias de ver como comienza a desenlazarse todo. Eso es todo de momento, espero continúes pronto Estre-chan, y no olvides seguir invitándome a esta historia y a todo lo que escribas ^^ Nos leemos.
     
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  13.  
    Estrella Solitaria

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    Hola :3 gracias por todas las correcciones amiga Koto-chan :D y Flamita no te preocupes, que bueno que te gustó :D


    Capitulo 9


    Rous escuchó las palabras de la mujer y avanzó hasta un reino que se encontraba en las montañas donde arreciaba una tormenta de nieve, pero no se daría por vencida hasta llevar a Regina junto a Dorian.
    Junto a Rupert avanzó lentamente por aquella tormenta cubierta por su capucha hasta llegar a un pueblo pequeño que estaba de camino al reino, allí también preguntó por Regina sin embargo no supieron darle referencia.

    En una cabaña le ofrecieron algo caliente para tomar y así quitarse el frío y la nieve que tenía encima, ella lo agradeció y cuando la tormenta abandonó el camino ella continuó con algunas provisiones que le dio la gente generosa.

    —Ya estamos cerca Rupert, espero que encontremos a Regina —motivando los pasos del caballo y la confianza, respondiéndole éste relinchando.

    Abriéndose paso logró llegar a ese reino escondido en las montañas pidiendo que se abrieran sus puertas con motivo de encontrar a alguien, por lo que después de dar explicaciones le dejaron libre el paso a sus cansados ojos.


    *En la lejanía de la noche en Taurun el hechicero planeaba su siguiente paso junto al autoproclamado rey de esa tierra, y pensaban en cómo hacerles más daño a la gente con tal de lograr la anhelada expansión que ocupaba su mente. Su primer objetivo es Luciel, su tierra vecina a la cual ya tienen ganada, según los cálculos del hechicero, sin embargo aún no han pensado ni en Dorian ni en Nyan a los que han sobre estimado.

    —No te preocupes más, esa tierra ya esta vencida —dirigiéndose a su cómplice.
    —Pensaba que necesitabas la fuerza de Nyan para hacer esto —recordando le comentaba aquel.
    —Eso es cierto, pero con los invasores de mi lado, eso se ha postergado, aunque no quiero decir que no obtendré su voluntad —paseándose de lado a lado.


    *Por su parte Rous deambulaba por las calles de aquel reino, con la noche sobre ella y el miedo de no saber qué rumbo seguir, a pesar de esto ella se internó en una posada para tener donde dormir, ató el caballo afuera, pero un rufián la sorprendió por la espalda, logró tomar la espada para protegerse y la blandió valiente no sin antes morderle el brazo a ese hombre quien luego de ver la espada prefirió huir.

    —Qué susto me dio, es mejor que entre rápido —dijo para sí entrando con cuidado en la posada.

    Adentro de esta preguntó por Regina a las muchachas que atendían ese lugar y obtuvo una respuesta favorable ya que a ellas les vendía algunas frutas y flores por lo que no aguardó hasta el día siguiente y se puso en marcha al tener en mano un dibujo que indicaba la casa que buscaba. Desató a Rupert, feliz acarició su rostro y montó en él para ir más rápido.

    El dibujo indicaba que pasada dos cuadras debía virar a la izquierda en la casa de un barbero, luego avanzar hasta el fondo de esa calle y virar a la derecha y luego a la izquierda y allí se alzaba la casa humilde. Tocó a la puerta, sin embargo al parecer dormían.

    —¿Quién tocará a estas horas? —Se escuchaba una queja somnolienta proveniente desde adentro de esa casa y al abrir el rostro de Rous contempló su alegría.

    —¿Qué deseas? —preguntó una muchacha de piel blanca acompañada de una mujer de edad avanzada.

    —¡Deseo saber si en esta casa vive una señorita llamada Regina! —esperanzada exclamó.
    —Esa soy yo, ¿qué quieres de mí? —preguntó con curiosidad y extrañeza, siendo su tía quien invitó a pasar a Regina porque el frío era muy fuerte.

    —Yo provengo de la tierra de Velid, al sur de aquí y he venido por…por Dorian —esforzándose en decirlo suavemente.

    —¡De él no hay nada que decir, él está muerto y enterrado! —enojada alzó la voz la muchacha.
    —Ese es un recuerdo del que hemos escapado, no atormentes a mi sobrina con su nombre —alejando a Rous hacia la puerta.

    —Es que él… no está muerto, fue todo un engaño… Dorian está vivo —logró decir de una vez por todas, viendo como Regina se desplomaba ante la noticia logrando ser alcanzada por su tía quien la acomodó en una silla.

    —¡Deja a mi sobrina en paz, muchacha, no vez lo mucho que ha sufrido ya! —preocupada alejaba a Rous hacia la puerta.

    —Le contestaré lo que quiera para que me deje relatarle lo que sé —persuadiéndola para que no le obligase a marcharse, logrando que la voluntad de esa mujer cambiara, solamente esperando que Regina despertara para poder explicarle sus palabras.

    Una vez despierta, su tía encendió unas velas y sentadas comenzó el interrogatorio. El viento afuera velozmente paseaba mientras Regina con sus rubios cabellos y mirada determinada no confiaba en Rous.

    —Respóndeme: ¿de qué color son los ojos de Dorian? —mirándole fijamente.
    —Esa pregunta es fácil, sus ojos son de un color azul un poco cambiantes de un tanto claro a un poco oscuro —dibujándose una sonrisa en su rostro —y te diré que es muy bueno blandiendo su espada, además de tener buen corazón —.

    —Entonces, ¿son ciertas tus palabras? —Aún incrédula, preguntaba atónita.

    —Su padre fingió la muerte de él, según lo que dijo Dorian aquel les mintió diciendo que se había caído de un caballo y se había golpeado la cabeza lo que produjo su muerte —sorprendiendo más a Regina que poco a poco dejaba de dudar de ella.

    —Sí, pero su padre también lloró su muerte y su madre, al igual que yo —confundiéndose.

    —Que magnífica actuación debió ser la de ese hombre, por parte de la madre, ella no se entero de esto, ni tú tampoco. Dorian estuvo encerrado mucho tiempo hasta que le libramos en el bosque que frecuentaba, donde está su lápida y no recordaba muchas cosas, a ti sí, pero no quiso interrumpir tu vida —informaba Rous a la luz de las velas en la noche oscura.

    —¡Por qué no vino por mí! —llorando ante esta impresión.
    —Te ha soñado estos días y estaba muy preocupado por ti, alejada de él estabas a salvo, pero ahora estas en un gran peligro, por eso he venido por ti, debemos irnos ahora —apresuraba su reacción Rous ante la conmoción de Regina.


    *A las afueras de ese reino nevado un hombre junto a sus compañeros recibían instrucciones explicitas de lo que tenían que hacer, la orden era clara: no dejar que la muchacha de rubios cabellos saliera de ese lugar, traerla al hechicero y matar a todo aquel que se opusiera. Aquel sabía que su desobediencia sería castigada con su muerte por lo que junto a sus cómplices armados se dispusieron a cumplir su propósito.

    Mientras Regina se cambiaba sus vestiduras y preparaba la comida para marcharse, ellos se aproximaban cada vez más espiando por las ventanas para encontrarle y cuando estuvieron listas salieron con cuidado encubiertas por la negra noche, creyendo no ser vistas, no obstante uno de aquellos las divisó y con gran rapidez arremetieron en su contra, lanzándoles palos encendidos con fuego para bloquearles el camino, prendiendo carretas, tejados de casas creando una gran humareda.

    —Por aquí, en mi caballo huiremos —susurrando Rous a Regina y a su tía, pero esta última espantó al caballo para que se marcharan mientras ella era un distractor.

    —¡Vete con Dorian mi niña y sé feliz! —gritó su tía al ver las lágrimas de Regina.
    —Si ese es su deseo, se lo concederé —marchándose a gran velocidad en Rupert.

    Rous no veía atrás fijando su vista en el camino, sin embargo la desazón invadía a su nueva compañera de viaje. Unas llamas a lo lejos se veían pero fueron apagadas con nieve que la gente arrojó, obstruyéndole el paso a sus violentos perseguidores…

    *En el reino aliado un acuerdo estaba cercano, los riesgos eran muchos más aún si el enemigo era ese hechicero al que todos temían, pero yo no le temo, debía estar firme en contra de ese que le quitó su vida a Dorian, para mí la situación es clara, no nos queda más que atacarle primero directamente y luego con trampas establecidas y nuestros mejores hombres, él debe estar confiado, lo que nos ayudará.

    —Noble Nyan es mejor que lo veamos desde otro punto, eso arriesgará nuestras tropas a un ataque descubierto —respondía el comandante aliado.

    —¡Si atacamos con miedo nada nos resultará y nuestras fuerzas se paralizaran! —exclamó Dorian que conocía bien al que fue su padre.

    —Sabio rey escuché sus palabras por favor, si algo es seguro es que él no aparecerá en el primer combate, yo puedo ser señuelo para despistarlo si hiciera acto de presencia, lo que dudo porque su arrogancia es mayor —mirando fijamente sus ancianos ojos.

    —Ya tengo mi decisión: ayudar a Luciel sería un suicidio, esa tierra ya está invadida y conquistada, debemos frenar su expansión cuando ellos celebren su victoria. Se pondrán trampas en el bosque de los olvidados, para lo que mandare a mis hombres esta misma noche, les desviaremos allí si no logramos derrotarlos a campo abierto. Si el hechicero aparece atacarle con todas sus fuerzas y Nyan tendrás que ser señuelo. —Con gran firmeza esa proclamada la estrategia definitiva, que podía ser igualmente modificada en el transcurso de la batalla.


    *Rous y Regina se alejaron hacia el sur por las montañas con gran miedo a la persecución, sin embargo ninguno de sus atacantes se hicieron presentes, les habían perdido el rastro. Sin duda cuando el hechicero se entere correrá un mar de sangre por su incumplimiento.
    Cuando ya fue de mañana ellas decidieron descansar en una pequeña cueva tallada en la roca y Rous le relató más de lo sucedido hasta ese entonces, lo que causaba un gran asombro en Regina.

    —¿Para qué querrá el hechicero a Nyan? —anonadada y confundida, sin embargo una razón exacta no existía.

    Luego en la tarde se marcharon caminando con el caballo tomado de las riendas junto a ellas con rumbo a Velid.

    —¡Mira allá!, ese es el bosque en el que Dorian…—señalaba alegre en primera instancia pero con gran melancolía en sus últimas palabras.
    —Si tienes razón, es el bosque de Dorian —dirigiéndose al bosque del laberinto conocido muy bien por ambas.

    Regina recordó toda la tristeza que guardaba ese lugar, tantas alegrías en sus paseos junto a Dorian sin embargo al llegar a la lápida no resistió más y sus lágrimas y llanto se desataron, se recordó a ella misma abrazando su tumba.

    —Recuerda que él pronto estará contigo Regina, y no te preocupes, su nombre esta borrado de este lugar. —Le consolaba Rous abrazándola y alejándola de allí, sin embargo nuevamente la noche las alcanzaba teniendo que dormir en ese lugar.


    <<Rous vuelve pronto >> Ella era dueña de mis pensamientos y mis preocupaciones cuando estaba en uno de los pasillos de la morada del rey.

    —Estas muy pensativo amigo, esta batalla te tiene agobiado más de lo que debería —comentaba Dorian a mi lado.

    —Es que me preocupa Rous, además de estas batallas, creo que no debí dejar que se marchara sola. —Me invadía la culpabilidad.

    —No te culpes amigo, ella volverá con bien —marchándose de mi alrededor hacia el exterior del castillo muy pensativo al igual que yo, a pesar de lo despreocupado que sonaba su comentario.

    Me alejé a un recóndito rincón del castillo en donde me topé con la señorita Leticia, que era sobrina del rey, ella me vio preocupado y me siguió sin hablarme, hasta que me bloqueó el paso.

    —Tu rostro me habla de tu preocupación, estaba batalla debe tenerte en ese estado, debe ser muy duro para ti. —Amablemente me miró.

    —No quiero desviar sus actividades con mi preocupación señorita, no se fije en mí, que descanse. —Me despedí de ella cortésmente, pero al esquivarla, ella volvió a insistir tomando mi brazo con mucha fuerza, extrañamente me orilló.

    —¿Qué hace señorita? —pregunté sin comprender.
    —Eres tan valiente Nyan, creo que te has robado mi corazón —seduciéndome con sus manos y susurrante voz, no obstante sus movimientos no eran propios de ella.

    Regina veía las estrellas que se divisaban y al no poder dormir decidió despertar a Rous para ir en seguida al reino aliado, porque no resistía más las ansias por ver de nuevo a Dorian. Rous compartía ese sentimiento, ya que ella misma anhelaba la compañía de Nyan, por esto ambas se sonrieron, y volvieron a montar en Rupert a gran velocidad, saliendo de ese bosque de sus recuerdos, poniendo atajo por el bosque de los olvidados al este de Velid, para llegar a aquel reino.

    —No te preocupes estamos muy cerca ya —sonreía Rous con el viento en su rostro y la noche estrellada.
    —Espero que todo salga bien —preocupada Regina, mientras ambas estaban a un paso de llegar.

    —Señorita Leticia, este no es el momento, estamos en medio de una guerra —detuve sus manos sosteniendo sus muñecas.

    —No me rechaces, no eres quien para rechazarme. —Ella no conocía el desprecio que mis palabras expresaban, no la amaba de esa manera, nada podía hacer.

    —Estoy seguro que esos no son sus verdaderos sentimientos, debe estar confundida por esta situación —insistí a pesar de su continúo acercamiento.


    <<Por la ventana se veía el cielo estrellado, y ella mostraba una fuerza sorprendente, esto ha sido una trampa, no tengo ninguna duda, pero… ¿cómo me libro de Leticia? >>.
    Ella se lanzó a mí con todas sus fuerzas besándome sin que pudiera quitármela, ni siquiera podía desviar mi cabeza, fue cuando sucedió lo peor…

    —¡Regina, por allá esta Dorian! —señaló Rous al pensativo Dorian que se encontraba afuera del recinto. Al verle ella desmontó de forma impulsiva corriendo hacia él, quien la abrazó amorosamente.

    —¿En dónde está Nyan? —preguntó a Dorian quien le señaló que me encontraba adentro. Ella miró en todas direcciones, hasta que se topó con mi mirada y con Leticia.

    Tornándose su mirada de una alegría a un dolor agudo, estaba paralizada y sus lágrimas recorrían su rostro por sus suaves mejillas, cómo pude causarle un dolor así… Me desprendí con todas mis fuerzas de esa mujer, la que cayó al suelo, cambiando su mirada.

    —¿En dónde estoy?, ¿qué estoy haciendo aquí? —miraba extrañada.
    —Me besaste y no lo recuerdas —señalé mi labio sangrante.

    —Lo siento mucho —levantándose del suelo —nunca he tenido esas intenciones, sólo le admiraba por su gran corazón. —nerviosa me explicaba. Eso me confirmaba que esto había sido una trampa absoluta.

    Rous huyó del lugar llorando mientras Dorian no comprendía que le había sucedido ni tampoco Regina. No podía dejar que ella se fuera con esa impresión de mí, porque yo la amaba.

    Corrí por esos pasillos largos de laberinto, hasta que encontré la salida principal, giré a la puerta y con ese mismo ritmo le expresé a Dorian que se marchara lo más pronto posible con Regina a Velid, tampoco podía permitir que ella corriera peligro. Monté en un caballo que estaba afuera y seguí su rumbo.



    Continuará... ¿podrá Nyan lograr la comprensión de Rous?
     
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