El Maestro del Caos

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Askelad, 21 Junio 2009.

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    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    6403
    Cuando uno se inspira no hay como parar XD, bueno el trabajo y el estudio T.T. Como sea, he aqui el cap. 19 y seguido de regalo la segunda cronica de Dan...

    Capítulo 19: El Despertar Definitivo

    Desesperadamente Andru abre los ojos y se levanta, estaba acostado en una cama, al mirar a su lado ve a una mujer vestida de forma elegante, era Mitsha, Andru baja de la cama pero cae al suelo, su cuerpo aun no respondía como se debía, Mitsha lo levanta y lo deja caer en la cama

    -¡¿Qué pasó?! ¡¿Por qué aun estoy vivo?!... mi cuerpo… ¿Por qué me arde? Y más aun ¿Por qué no me responde? Mitsha ¿Qué pasó?- Andru estaba atónito con la situación
    -Cálmate, es normal que te sientas raro, después de todo, tu mente fue totalmente mutilada, sin contar que estabas mal herido al momento de pelear contra mí, y más aun contra el Maestro- Mitsha va a la mesa y continúa preparando un extraño brebaje
    -¿Qué es este lugar? ¿Dónde está Alice?
    -Ella está con el maestro, despreocúpate, el no le hará nada, ahora tu deber es recuperarte, toma, bebe esto- Mitsha le acerca un vaso con un líquido plateado, le ayuda a beberlo
    -Sabe mal, inclusive la sidra que es amarga sabe mejor, que pasa- de pronto el cuerpo de Andru comenzó a arder como nunca, sentía que sus huesos se derretían, como si su cuerpo fuera atravesado por miles de agujas pequeñas, sus músculos se contraían con fuerza, se retorcía en la cama como nunca antes, pero aquella sensación fue disminuyendo hasta no sentir nada, había recuperado el control de su cuerpo, se sentía más fuerte que nunca –Me siento como nuevo ¿Por qué?
    -Néctar del Emperador Dragón, siéntete afortunado de probarlo, no sólo te ha sanado física y mentalmente, sino que también ha hecho que tu fuerza aumente casi el doble, digamos que acelera y mejora las habilidades de recuperación y auto mejora que tenemos. Ahora vístete
    -Es extraño… es primera vez que puedo verte como a mi verdadera hermana y no como a un enemigo ¿Qué es este lugar que me hace sentir tan…?
    -¿Humano?
    -Si… ¿Por qué pasa esto?
    -Aquí no podemos ser nosotros mismos, y eso es debido a las reglas de mi maestro, como dije, vístete con la ropa que te he dejado colgada y ve a la sala, te estaré esperando, y por favor, no seas imprudente y actúa como nuestro abuelo te ha enseñado- dice Mitsha mostrando una autoridad y seriedad que nunca había mostrado antes
    -Una última pregunta- pide Andru algo intimidado por la actitud imperativa de Mitsha
    -Adelante
    -¿Qué paso realmente allá? Entiendo eso de que mi mente fuera jodida, pero yo vi como mi cuerpo fue cortados en varias parte ¿No me dirás que solo fue una ilusión?
    -La forma más fácil de explicar todo es simple, la técnica de mi maestro es una forma superior al soul breaker que utilizamos nosotros, lo más importante es que él puede transmitir la técnica al arma que utiliza ¿Te quedo claro hermanito?
    -Sí, pero por favor, no vuelvas a decirme hermanito, ya no soy un niño
    -Sí, sí, sí, como digas pequeño- Mitsha se retira de la habitación para darle algo de privacidad a Andru
    -Sentirme como humano, je, que nostalgia…

    Andru se levanta y al verse en un espejo que tenía en frente suyo, se percata que la herida en su estomago había desaparecido, y la gran cicatriz había sanado más, pero aun quedaba gran rastro. Se viste y con un traje muy elegante, digno de un noble, Andru no acostumbraba a usar esa clase de traje, era una camisa blanca con un pantalón negro algo suelto y unos zapatos de cuero, y sobre todo, un abrigo blanco forrado internamente de rojo, sin mangas con finos diseños en sus costuras, como no acostumbraba a usar abrigo, lo llevaba abierto.
    Al salir de la habitación, Mitsha le esperaba. Ambos caminan por pasillo hasta llegar a unas escaleras, al bajar, entrar por una puerta que estaba a su izquierda, dentro había una sala adornada con finos muebles, un cortinaje hecho para reyes, hermosos pedestales con bustos de personas que Andru desconocía, grandes cuadros y un estante lleno de libros antiguos, y entre los sillones, taba Alice y enfrente de ella aquel hombre que supuestamente lo había matado, este se levanta y extiende la mano a Andru el cual tarda en responder de la misma manera, de alguna forma se sentía inseguro de si mismo

    -Toma asiento Andru- dice aquel hombre indicándole al lado de Alice –Mitsha, trae un poco de té para los invitados
    -Si señor- responde Mitsha ante la orden, Andru miraba aun desconcertado
    -Veo que tienes muchas dudas ante mí, pero antes de aclararlas he de presentarme como es debido. Mi nombre es Lao Shang-Lung, una vez conocido como el emperador dragón
    -Espera… eso no puede ser, el emperador se llamaba Shang-Fu, no Shang-Lung
    -Correcto, aquel del que hablas es mi difunto padre, pero eso es otra historia
    -Si usted es el emperador ¿Qué es lo que hace aquí?
    -Simple, abandone mi puesto y se lo delegue a mi tonto primogénito obsesionado de poder- las palabras de Shang-Lung eran serenas pero llenas de seguridad –Ahora es tu turno de presentarte- apuntando hacia Andru
    -Soy Andru Malcovish, actual general de la primera brigada del caos- por alguna razón las palabras que Andru trataba de ocultar salían a la luz sin prejuicio alguno, todo provocado por este hombre
    -Así que general, igual que Dan… el mismo que asesino a mi padre y dejo esta marca permanente- Lung se quita el abrigo y muestra su brazo izquierdo y desnudo, una gran marca como serpiente hecha por el corte de una espada recorría desde la palma hasta el hombro –Por ende eso te convierte en un enemigo
    -Eso parece… aunque viendo la situación, es obvio que perderé
    -jajaja, eres extraño ¿Qué pasó con ese entusiasmo que tuviste allá afuera?
    -No lo sé…
    -Tranquilo, no tengo rencores de ningún tipo, el problema era sólo con él, no creo que estuviera bien el matar al hermano de mi hija, Freya no me lo perdonaría
    -Mi madre… aguarda un momento… ¿Cómo conoces a mi madre y que es eso de mi hija?- Andru estaba algo desconcertado, por alguna razón no comprendía la situación obvia en la que se encontraba. En eso entra Mitsha la cual había escuchado la conversación
    -¿De qué te sorprendes Andru? Mi maestro es también mi padre, el conoció a nuestra madre antes que tu padre… recuerda que yo no soy tan joven como luzco- Mitsha deja las tasas cerca de cada persona
    -Aun así… o… no sé qué decir…- Andru permaneció en silencio
    -Yo si sé qué decir, nada, simplemente nada, no es algo que influya que digamos, mejor abócate a tus objetivos, y has las preguntas correspondientes a tu visita, puedo ser muy amable, pero aunque seas tú, no tolero a los extranjero, por algo entrene a este sujeto, y a la pequeña, para así evitar tener contacto, Raoh, ve y tráeme el libro de alquimia
    -Si señor- responde el guerrero. Sale de la habitación en busca del mandado
    -Mis dudas- Toma un sorbo de té –Mas que dudas, es una petición, vine en busca de un traje que sustituyera el atuendo de fénix, y la vendedora me dijo que en este lugar encontraría algo similar
    -Ya veo… es extraño, Dan usaba uno… como sea, lo que vienes a buscar de seguro se trata de mi traje, uno que sustituye al traje real del emperador, pero con las mismas características, lamentablemente no tiene la habilidad de soportar el frio ni el calor, más bien potencia estas habilidades naturales, digamos que en ti, amplificaría tu poder sobre el caos, al fin y al cabo esta hecho con las propiedades de los dragones elementales.
    -¿Qué debo hacer para obtenerlo?
    -¿Perdón?- le pregunta Shang-Lung a Andru de forma sarcástica
    -Quiero ese traje a como dé lugar y no me iré sin el
    -Parece que no aprendiste nada de nada ¿Recuerdas como te sentiste en el campo de batalla? Mientras no seas capaz de medir tu propia fuerza, no podrás contra mí
    -En ese caso… en ese sólo caso- Andru se levanta y se arrodilla ante él –Déjame ser tu discípulo para así demostrar lo que valgo-
    -Andru- dice Mitsha sorprendida -¿Por qué te humillas de esa forma?
    -Eres tan simple hermana mía- arrodillado le mira de reojo –Si te das cuenta ¿De qué me sirve mi orgullo? Es más preferible tragármelo, ya que es la única forma que tengo de acercarme a él- redirigiendo su mirada hacia el emperador
    -En eso tienes razón muchacho- dice el emperador –Pero no creas qué será fácil conseguir mi simpatía
    -Un mes- interrumpe Andru- en un mes seré lo suficientemente fuerte para enfrentarlo cara a cara
    -Acepto- Shang-Lung mostraba una intrigante sonrisa que sorprendía enormemente Mitsha –Mitsha, prepara dos habitaciones, desde hoy los muchachos serán nuestros huéspedes, sin embargo, como todos, deberán trabajar por su estadía. Una última cosa Andru, te recomiendo que vayas a dormir ahora, mañana a primera hora comenzara el entrenamiento.
    -de acuerdo señor… Alice, yo
    -Tranquilo- le responde ella –Prometí acompañarte, da igual el tiempo, sólo cuídate
    -De acuerdo

    A la mañana siguiente, cuando Alice baja al vestíbulo, ve a Mitsha quien le informa que Andru se ha ido junto al Maestro, y que no volverían dentro de un mes, Alice se sentía algo abandonada y aburrida a la vez

    -Alice, responde a mi pregunta, ¿Por qué deseas con tanto anhelo que Andru no crezca?
    -Simple. No quiero verlo expuesto a mas peligros de los que ya está
    -Mientes, dime la verdad, y no aceptare otra mentira- Mitsha invoca a Rakuetsha y le pone en el cuello, pero Alice no vacila, su mirada y postura se mantenían firmes
    -Si sigue así, no seré capaz de alcanzarlo, no quiero que se vaya de mi lado ¿Satisfecha?
    -Sí, entiendo a lo que te refieres- Guarda su espada –Sin embargo si te quedas de brazos cruzados sólo apresuraras lo inevitable- Le da la espalda y abre la puerta principal para salir. Estando de espalda, mira a Alice -¿No sería mejor hacer algo al respecto?
    -No hay nada que pueda hacer
    -Eres tan estúpida e inocente, me das asco, entiendo porque Andru no te acepto en su ejército, si ahora te dejo acompañarle, lo más probable es que sea por lástima- Mitsha mostraba su desagrado abiertamente, esperando alguna reacción de parte de Alice
    -¡ESO NO ES VERDAD!, no es verdad… yo…
    -¿Yo qué? ¿Ah? Respóndeme muñequita ¿Por qué dudas antes mis palabras? Eso sólo demuestra que estoy en lo correcto, ¿pero sabes lo que más me molesta? Es que teniendo tal poder, teniendo ese gran don, no eres capaz de usarlo, desperdicias tanto, se que Andru vio eso en ti, quizás no sea consciente de ello y tu tampoco, pero la única razón para que un hombre de su calibre este a tu lado es por qué espera que le retribuyas, y a este paso creo que tendrá que esperar por mucho tiempo más, ya me aburrí de esto, me largo, necesito estirar mi cuerpo, liberar algo de tensión. Si necesitas algo, pídeselo a Raoh
    -Enséñame, enséñame a usar ese poder que tanto ignoro…
    -Jajajaja, eres débil, no tienes lo suficiente para entrenar a mi lado, morirías en el acto
    -No pierdo nada con intentarlo
    -Haz lo que quieras. ¡Raoh!- grita Mitsha, y desde la habitación contigua el aparece
    -¿Pasa algo Mitsha? Luces algo molesta, pero a juzgar por tu…
    -¡Calla! Desde ahora te encargaras de los deberes de esa muchacha, si no lo haces no te volveré a hablar ¿Entiendes mi mascota?
    -¡Hey eso no es justo! ¡Y deja de llamarme mascota!
    -Sólo eso eres, lo único para lo que sirves es para cuidar esta casa y satisfacerme cuando lo requiero
    -Eres tan malagradecida… joder, no sé cómo puedo aceptar este trato, me debes una grande, ahora lárguense las dos…- Raoh les dio la espalda a ambas mientras balbuceaba muy molesto, en eso Mitsha lo agarra desde atrás, su mano izquierda sostenía fuertemente su cuello alzando su cabeza hacia arriba mientras que la otra se deslizaba por su pecho hasta abajo, pero Raoh la detiene –No siempre podre complacerte, también me debes algo de respeto, ahora vete, tengo trabajo que hacer- Mitsha le suelta con una sonrisa maliciosa en su rostro
    -Vamos Alice, siento que esta noche será fabulosa, pero antes necesito descargar esta ansias, te advierto de antemano que no me hare responsable de lo que te suceda
    -De… de acuerdo- Alice se mostraba algo sorprendida por aquella escena, en su mente un montón de ideas recorrían, se sentía algo apenada

    Ambas partieron hacia afuera y comenzaron a entrenar.
    Dentro de una cueva, en algún lugar de esas planicies, Andru realizaba intensos ejercicio supervisados por Shang-Lung. El cuerpo de Andru estaba cubierto por una extraña armadura de la cual salía vapor, cada paso que daba, el suelo se hundía indicando que aquella armadura era más pesada de lo que aparentaba, cada movimiento era un suplicio, cada práctica era como estar en el mismo infierno, pero Andru no desistía
    Ya había transcurrido un mes, Alice entrenaba arduamente junto a Mitsha, ambas mostrando lo mejor de cada una, en tan poco tiempo, Alice había logrado progresar de una manera inigualable. La noche había arrimado en las planicies, Alice aguardaba en su habitación sentada en la ventada que daba justo al frontis de la casa, observando paciente a l regreso de Andru, y entre sombras nocturnas, dos figuras conocidas aparecieron, el rostro de Alice se ilumino y bajó rápidamente hacia la entrada, pero su sorpresa fue grande al ver quiénes eran, aquellos guerreros demoniacos volvieron

    -Ciel… Devius ¿Qué hacen aquí?- les pregunta Alice, a diferencia de la última vez, se mostraba totalmente segura, y por detrás de ella aparece Mitsha vestida con un camisón, se veía molesta –Alice… ¿Acaso tú…?
    -Da igual, me interrumpieron y no les perdonare esta- sus ojos se tornaron rojos por la ira y rápidamente adquirió la forma de semidragón, de igual manera hicieron los otros dos.

    La batalla comenzó, Mitsha con Rakuetsha logro repeler todos los ataques, pero sus oponentes eran tan buenos como ella lo que la emocionaba mas dejando ver su verdadera personalidad sanguinaria, sus ataques eran sin miseria y junto a ella Alice le apoyaba de igual forma, sin embargo había algo distinto en aquella pareja, por más que Alice y Mitsha atacaban, no parecía haber efecto alguno, algo en ellos les hacía más fuerte que podían soportar sin problema el poder de Rakuetsha.
    Mitsha comenzaba a molestarse y Alice a tener bastantes dificultades, a diferencia de sus oponentes que reían de goce

    -¿Algún problema Mitsha? Jajajjaja- preguntaba Devius de lo más sarcástico
    -No les des mas chance Devius, es hora de acabar con esto, vamos Thanatos- su espada estaba restaurada y más poderosa que nunca
    -De acuerdo hermana- sacando a Soul Hander de igual forma restaurada y fortalecida

    La batalla se prolongo un poco, pero ni la ayuda de Raoh era suficiente, Mitsha perdió la paciencia y se transformo en su forma completa, Alice y Raoh se hicieron a un lado. Todo comenzaba a ir a favor de Mitsha, pero de pronto, Mitsha cae precipitosamente al suelo, había una especia de luz blanca en todo su cuerpo que la imposibilitaba moverse, parecía sufrir

    -¡MALDITOS ENJENDROS! ¡APENAS LOGRE LIBERARME LOS DEVORARÉ Y GOZARE ELLO! ¡AHHHH!- Sus gritos se escuchaban por todo el valle.

    Mitsha la pierde la transformación, aquel sello era uno de gran nivel, inclusive para Mitsha

    -¿Cómo es que pueden hacerme esto? ¿Dónde obtuvieron esos poderes?
    -La curiosidad es mala Mitsha- dice Ciel acercándose y pateándola en la cara
    -Eres muy fuerte Mitsha, odiamos eso, y tienes razón obtuvimos un poder capaz de sellar a quien sea, nuestro padre es algo benevolente con nosotros, así que nos dio esto- Devius abre su armadura por la mitad revelando aquel artefacto incrustado en su pecho
    -Un “Dragon Blessing” ¿Cómo obtuvieron eso?
    -Estas bien informada Mitsha, jajaja pero eso no te ayudara ahora- Devius estuvo a punto de empalar a Soul Hander en Mitsha cuando de pronto una presencia lo detuvo
    -Creo que llegue algo tarde a la diversión- dice una hombre que se acercaba a lo lejos

    Vistiendo un atuendo holgado, y sobre este una ostentosa armadura que cubría hasta su rostro, caminaba a paso lento y ligero, y así continuo hasta llegar junto a los hermanos. Ciel lo intenta cortar pero es evadida con facilidad y a su vez un fuerte gancho vertical hacia arriba impacta en su estómago dejándola incapacitada temporalmente, aquel golpe descomunal la había destrozado, comenzaba a vomitar sangre, Devius se molesto y tomo por sorpresa a este hombre dándole de lleno un Dedrid Dragon, aquel golpe directo destruyo la armadura la cual caía con fuerza dejando agujeros en el suelo haciendo ver lo pesada que era, Devius se sorprendió, y más aun al ver quien estaba en su interior, apenas vistiendo ropa que no le protegía para nada, su pelo largo y negro que flameaba con la brisa nocturna con aquella barba de tres días, aquel cuerpo maltratado por el duro entrenamiento y esos ojos plateados que se mantenían serenos, era Andru quien había vuelto de su infernal entrenamiento y su cuerpo era muestra de ello

    -Eso ha dolido Devius- Andru se levanta mientras dejaba caer el resto de la armadura
    -¿Qué pasa Andru? ¿A caso esos dos niños te son un problema?- dice Shang-Lung quien aparece en el balcón de la casa, observando la situación muy tranquilo
    -Sólo me descuide un poco, ahora comenzare a pelear en serio

    Aquel intervalo de tiempo fue suficiente para dejar que Ciel se recuperara gracias a la ayuda del Dargon Blessing, poniéndose de pie inicia el ataque junto a Devius, Andru alza su mano y desde el balcón Shang-Lung le arroja una larga Katana, tan grande como el mismo. Ambos hermanos impactan sus espadas en Andru pero este las interseca sin problemas con la Katana “Nōburusōdo” (Espada del Noble), fácilmente los repele, y con una tranquilidad inusual, se encamina hacia Mitsha, sin embargo Ciel no se contuvo y salto sobre él, pero Andru se detiene recibiendo el ataque el cual atravesó su ropa pero no a él, y en una maniobra rápida entrelaza su brazo con el de Ciel y lo tensa inmovilizándola, y de un fuerte golpe en la base del hombro logra rompérselo haciéndola gritar como nunca. La suelta y continua hacia Mitsha dándole la espalda a su enemigo, Devius aprovecha este descuido y le ataca pero ágilmente Andru se voltea y lo agarra desde el cuello elevándolo y presionando con fuerza. Lo arroja al cielo y salta hacia él y en medio del aire comienza a apuñalarlo repetidas veces en todo el cuerpo y al caer, Andru cae encima de él con un poderoso Dedrid Dragon, continua hasta Mitsha llegando a su lado

    -¿Qué es esto hermana?- le pregunta Andru en cuclillas frente a ella
    -¿A caso no es obvio?- le dice Mitsha sarcásticamente
    -Me sorprende que no hayas podido derrotarles, siendo una mujer tan fuerte- una leve sonrisa se dibuja en Andru mostrando su sarcasmo, se acerca a uno de los brillos dorados y lo sostiene con fuerza hasta romperlo y así destruyendo el sello que aprisionaba a su hermana
    -Gracias, pero no creas que te estaré agradecida por siempre, ahora el problema es deshacernos de ellos, mientras tengan el Dragon Blessing nuestros ataques no serán nada
    -¿Tan poca fe te tienes? ¿Qué paso con aquella mujer que una vez me hiso llorar, que me golpeo sin piedad, que me mostro lo que era el verdadero miedo?- la mirada de Andru mostraba aquella maldad que ocultaba en su corazón, algo que preocupo por un segundo a Mitsha, pero rápidamente volvió en sí y su rostro se ilumino lleno de sadismo –Es la primera vez que pelearemos mano a mano, no lo estropees
    -Entonces pelea como Dan nos enseño
    -¡JAJAJAJAJAJA! ¡ADELANTE!- grita Andru del entusiasmo

    Ambos hermanos con armados con espadas se abalanzan contra sus enemigos ya repuestos, la coordinación de Mitsha y Andru era inigualable, sus movimientos se complementaban confundiendo al enemigo, no tenían forma de vencerle, pero mientras obtuvieran el poder del Dragon Blessing no terminarían nunca
    -Mitsha, dudo que no seas capaz de hacer esto
    -¿De qué hablas?- al ver el tremendo poder que Andru desataba de su cuerpo comprendió –no recuerdo la última vez que use eso, te has vuelto un verdadero destructor
    -Sí, sí, sí, sólo caya y prosigamos

    Senbul Necturi, arlum aurium, Dedrid Dragon betish” ¡Chaos Dragon! Una enorme energía se acumula sus manos, ambos se juntan, Andru con la derecha y Mitsha con la izquierda y al liberar su poder contra los hermanos, a diferencia del Dedrid Dragon, un enorme dragón negro sale de sus manos, el cumulo de ambos poderes hace que aquel dragón crezca de forma descomunal devorando a sus oponentes y explotando a su vez.
    Al disiparse el polvo de la explosión, un gran agujero estaba en el suelo, y en estén ambos hermanos moribundos, el Dragon Blessing había sido destruido, sus cuerpo dolían y sangraban sin parar, Andru y Mitsha se acercan para cerciorarse de que habían acabado, sin embargo un enorme rayo cae desde el cielo y aparecen estos dos individuos que les habían salvado en el puente del templo del caos

    -Tiempo sin vernos Andru, veo que mis hermanos les han dado problemas, jajajaja, pero ya no lo harán, por ahora
    -Nunca no hemos visto… ¿Quién eres? - pregunta Andru
    -Lo siento, te he observado varis veces en secreto junto a mi hermana, has crecido tanto, pero últimamente te has vuelto un peligro para nuestras ambiciones, oh, perdona, mi nombre es Iahm Malcovish, y ella es Silph Malcovish al igual que estos dos hermanos míos muy osados. La verdad fue grato ver todos tus combates, me has proporcionado información muy valiosa. Bueno, como dice el buen viajero, he de continuar mi trayecto
    -No te dejaré ir tan rápido- dijo Andru algo molesto, su respiración aumento, estaba muy exaltado, camino hacia ellos, sus ojos lentamente se tornaban dorados un incontrolable poder comenzó a liberarse de su cuerpo, Shang-Lung al verlo, salta rápidamente hasta donde se encontraba Andru, y sin espera lo atraviesa con un extraño cuchillo en forma de garra plateada. Todos quedaron sorprendidos
    -Gracias por la oportunidad, nos veremos- dice Iahm despareciendo con sus hermanos

    Shang-Lung retira el cuchillo, pero sorprendentemente no tenía sangre, y a los minutos después Andru recobra la conciencia, no se veía molesto, más bien se mostraba agradecido y a su vez apenado

    -Otra vez salió… joder- se sentía más frustrado por haber mostrado aquella actitud que por la fuga de sus enemigos –Dejémoslos por ahora
    -Me parece bien Andru- decía el Emperador el cual se quedo un rato en el lugar de la batalla, como si estuviese recordando algo

    Todos entraron, después de un baño, cada uno regreso a su cuarto. Esa misma noche, Alice entra a la habitación de Andru silenciosamente, al acercarse a la cama se percata que él no estaba

    -Es una extraña forma de visitarme ¿No lo crees?- dice Andru el cual estaba sentado sobre el marco de la ventana mirando hacia la luna
    -Ha pasado un mes desde que desapareciste, me dejaste con tu odiosa hermana y ese sujeto que parece ser la mascota de ella, no niego que aprendí cosas- Alice sostenía su brazo izquierdo con la mano derecha mostrando algo de inseguridad
    -Lo siento- se levanta y la abraza –Por esta noche puedes dormir aquí… por cierto, pasado mañana partiremos
    -ya veo… buenas noches- Alice suelta a Andru y se arropa en su cama, al rato él joven fue al lado de ella.

    A la mañana siguiente en la planicie, todos estaban reunidos, Andru vestía tan sólo unos pantalones holgados dejando ver su cuerpo bien formado por el entrenamiento, apenas se divisaba la herida que dejo el combate contra Russaj al igual que la cicatriz de Claymore provocada por Brahms. Shang-Lung vestía una polera suelta con unos pantalones holgados aprisionados por botas, y sobre el conjunto un abrigo de cuerpo completo, era rojo oscuro como su pelo, las costuras bordadas en negro, en su espalda el emblema del emperador.

    -Andru Malcovish, esta será la última prueba que tendrás que pasar- Aquella actitud firma digna de un emperador, demostraba el respeto que merecía a cada momento, el ambiente comenzó a tensarse, la presión abruma el entorno
    -Estoy listo- dijo Andru muy sereno, se mantenía calmado, una mirada fría y lista para lo que sea
    -(Realmente es su nieto… La misma mirada que dio la primea vez que nos conocimos)- pensaba para si

    Lao Shang-Lung comenzó a recitar unas extrañas palabras y a su vez sus manos se tornaban doradas, cuando hubo terminado de recitar, sus manos se hallaban expulsando un gran poder, Shang-Lung tomo su posición golpeo con las palmas extendidas el pecho de Andru entregándole toda la energía la cual se expandió por su cuerpo hasta sus extremidades y quedando algo en su torso. En cada brazo dos luces se posicionaron en el antebrazo y muñeca de la cual se forman brazaletes dorados con detallados en forma de dragones largos, entre sus hombros y cuello, sobre los tobillos de igual forma que en sus brazos aparecen estos brazaletes. Estos brazaletes comenzaron a brillar produciendo una gran presión sobre Andru el cual callo arrodillado al suelo, mientras tanto Shang-Lung se mantenía frente a él con los brazos extendidos y manteniendo con su poder aquellos brazaletes que funcionaban como sellos.

    -Es ahora cuando debes liberar tu poder- dijo Shang-Lung manteniéndose firme

    Andru trataba de moverse, de liberarse de los sellos, pero era inútil, de pronto una poderosa energía comenzó a emanar paulatinamente de Andru, el ambiente se sentía extraño y Andru comenzó a susurrar en un extraño idioma, callo y miro al general fijamente, había una extraña expresión en su rostro, una que Andru jamás usaría, parecía un demente lleno ira

    -Suéltame joven emperador- dijo Andru con una voz grave
    -Tienes que liberarte por ti mismo Andru
    -¿Andru? Ah… debe ser el dueño de este cuerpo, jejeje si que tiene un buen cuerpo para destruir todo- decía Andru con esta extraña actitud –Lastima que no tengo control absoluto de ello, pero algo es algo
    -¿Quién eres?
    -¿Yo? Jajajaja, mi nombre es Darklis ¿Quién mas podría ser?- Andru trataba de zafarse –Maldición, los sellos reales son tan poderosos como los de los Abkanis, joder, si no puedo destruirlos he de absorberlos- Andru se pone en pie y aquellos brazaletes dorados comienzan a tornarse negros hasta cambiar totalmente –Ahora está mejor
    -Esa es la habilidad de un verdadero pecador- Shang-Lung invoca su guadaña
    -Que agresivo emperador, dígame ¿Dónde está el maldito guardián del destino? ¿Dónde está Damián?
    -¿Para qué lo necesitas?
    -Lo necesito para matarle por todos su pecados cometidos a mi persona
    -¿De qué hablas?
    -¡JAJAJAJAJAJA! ¡DE LO QUE LE HISO PASAR A MI ALMA CUANDO SE CREO POR PRIMERVA VEZ!- gritaba enardecido -¿Acaso crees que esta maldición que esta sobre Andru?... quiero decir, ¿sobre nosotros es pura coincidencia? Estas equivocado Shang-Lung
    -Tú… ahora te recuerdo, hablaste de la misma manera aquel día cuando te enfrentaste a mi padre, justo antes de morir hablaste de igual forma que Dragón del Caos ¿Quién eres?
    -Soy el comienzo, la primera memoria del Alma de este sujeto, yo soy… ah… ¡AHH! ¡NO TE DEVOLVERE TU CUERPO!- Andru se movía descontroladamente de un lado hacia otro con las manos en la cabeza, cae arrodillado y sus manos se apoyan en el suelo, lentamente los sellos vuelven a su forma original y el poder recae sobre Andru, pero este se levanta como si nada, se veía confundido y cansado -¿Qué hice?
    -Nada- contesta Shang-Lung
    -¿Entonces como explicas todo lo que sucedió? Quién demonios es el que habita en alma… este poder, estos recuerdos, todo, desde que logre liberar mi poder al 100% con el entrenamiento, estos sueños, estas memorias, él, no han dejado de aparecer
    -Es la parte del pecador, pero hay solución a ello- Shang Lung se acerca a Andru y le entrega el abrigo que estaba usando, era el traje por el cual había venido.
    -esta sensación- al ponérselo, sintió una gran fuerza, sintió como su cuerpo era potenciado, pero demasiado poder el que se liberaba, era como si su propia fuerza interna se escapara sin control
    -Cálmate, sólo estate sereno- dijo Shang-Lung

    Andru comenzó a respirar los más relajado posible, aquel abrumador poder se disipaba paulatinamente, hasta que pudo obtener el control una vez más

    -Es extraño, sentí como si el poder en mi forma dragón se saliera de control
    -Correcto, el traje que usas te permite liberar tu poder sin necesidad de invocar la fuerza del dragón, pero tiene sus consecuencias, una de ellas es que mientras lo uses no podrás usar tus dotes de pecador, aunque viendo la situación en la que estas, lo veo más conveniente. Y segundo, si tu corazón no es fuerte, el poder que liberes podría causar muchos estragos, en estos momentos has conseguido lo que tanto deseabas
    -Tiene razón… pero- Andru no alcanzo a terminar cuando Lao Shang-Lung se voltea rápidamente tratando de cortarle con su guadaña

    Andru esquiva confundido, y del cielo cae Nōburusōdo que fue lanzada por el mismo emperador, le estaba desafiando. Andru toma la espada y le devuelve el favor sin contenerse en lo mas mínimo, una batalla como ninguna, a pesar del nuevo poder Andru, la batalla termino a favor del Emperador, quien demostró tus bastos años de experiencia en combate

    -Eso es todo Andru- le dice dándole la mano para ayudarle a levantarse
    -Al final perdí- dijo de tal manera que se mostraba muy satisfecho
    -¿Y cuál es el problema? Lograste anteponerte a mi presencia, recuerda que la primera vez que nos vimos, apenas eras capaz de sostenerte en pie
    -Eso es cierto
    -Raoh, Mitsha, preparen un banquete, hoy nos despediremos de ellos como es debido- Shag-Lung le da la espalda y se encamina hacia la casa, en eso Alice se acerca a Andru
    -Andru… esto… ¿Realmente estas bien?- se mostraba muy inquieta, era obvia la preocupación por lo que ocurrió durante el entrenamiento
    -Mentiría si te dijese que sí, pero la verdad es que a mí también me preocupa el hecho de tener esta extraña personalidad, podría pensar que fue el mismo que vi en el templo del caos, pero no, este ser esta desde mucho antes, es como si fuera yo mismo… de momento no nos preocupemos por ello, mientras no use mi poder de pecador no habrá problema alguno- Andru mira a Alice con una sonrisa totalmente despreocupada
    -De acuerdo, pero no puedo dejar de preocuparte
    -Jajajaja- Andru le da una palmada en el trasero –Haber si me atrapas- inicia la carrera
    -¡Hey!- Alice odiaba eso y salió tras Andru…

    A al día siguiente, en la puerta de la casa estaban todos menos Mitsha….

    -Fue un gran honor para mí el que usted me haya entrenado Maestro- decía Andru inclinando la cabeza en signo de respeto
    -Tú ya no eres mi aprendiz, ahora vete y no vuelvas hasta haber despejado todas tus dudas- le reprocha Shang-Lung
    -Así será- Andru se encamina y junto a él Alice quien se despedía saludando con la mano.

    Un poco más allá de la casa, la pareja se encuentra con Mitsha quien lucía algo molesta, quizás era algo mas, algo impropio de ella

    -Siempre logras tus objetivos ¿Eh?- dijo Mitsha molesta –Sin embargo fue agradable el tenerte, por cierto, ahora que ya estas a mi nivel, el próximo encuentro será decisivo, sin embargo no será hasta que recuperes a Basoetsha
    -El problema es que no tengo ni idea de donde está
    -En Echos, estuve investigando antes de que llegaras y Rakuetsha se percato de ello, pero no te será fácil, por algún motivo la espada fue divida en tres parte, el filo el cual posee la forma de un ala negra de dragón, la empuñadura la cual esta hueca y se puede encajar a otras empuñaduras, es fácil de reconocerla, se parece a nuestras manos cuando estamos en forma dragón, y por último, el alma la cual está encerrada en una como esta- Mostrando la base de a empuñadura de Rakuetsha –La tuya es Azul oscura, si juntas las tres partes recuperaras a la maldita espada, eso es todo nos vemos- Mitsha se va del lugar rápido pero Andru la detiene
    -Muchas gracias hermana- dice Andru amablemente, Mitsha se sorprendió, por un momento su corazón se alegro pero rápidamente se torno frio
    -Idiota ¡Ya lárguense!

    Ambos iniciaron su retorno hacia donde estaba sus compañeros…
     
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    CRÓNICA DE DAN: Parte 2

    Nuestros actos tuvieron grandes repercusiones en la familia real y en toda la orden de los dragones, la muerte de uno de los herederos significo nuestra sentencia final, pero no nos permitiríamos caer por ello. Vagamos por muchos años ocultos entre los humanos como escorias, vivimos como reyes, como en otras ocasiones como míseros pordioseros, todo por permaneces en el anonimato. Pero Caín no se detendría ahí, él no era de esos que se conformaban con lo que tenían <tampoco yo>, era un hombre ambicioso, y hasta la fecha lo es. Nos dimos cuenta con el tiempo que pasara lo que pasara, no viviríamos en paz, fue entonces que nos encontramos con un viejo conocido de nuestro padre, no recuerdo cuando fue la primera vez que hablamos, pero sí el hecho de que nunca me ha fayado. El nos propuso irnos de Gaia a un nuevo mundo, no había nada que me atara por lo que no dude en aceptar, mi hermano dudo, una duda que me dejo curioso hasta mis últimos días, ¿Qué fue lo que paso por su mente antes de aceptar la oferta?... nunca le pregunte, y nunca lo sabré.
    Dos días más tarde, Raetza nos llevo a un paraje donde había una pequeña formación de roca, era evidente la manipulación por parte de los ya extintos Abkanis, que al igual que nosotros, habían emigrado a otros mundos lejos de la opresión de los dragones.
    Antes de llegar al nuevo mundo, pasamos por un limbo, Raetza nos explico que aquel lugar era el espacio imaginario que existía entre todo los mundos, un lugar sin nada de nada, pero a su vez era todo, algo confuso cuyo y nombre era Eteria. Lo más sorprendente era que todo ese espacio tenía un dueño el cual no se sabía su identidad, sólo el hecho de que una vez vio la creación de Gaia
    Terra, ese era el nombre del nuevo mundo, era similar a Gaia, su aire, sus plantas, todo. Me sorprendió esa inigualable similitud, pero más asombrado estaba Caín, aquel nuevo mundo era una promesa para sus ambiciones. Raetza se despidió y mi hermano y yo nos separamos…
    En poco tiempo me convertí en un poderoso rey, sentí la necesidad de ver cuán grande era mi poder, pero sólo era una mera ambición vacía, después de una terrible guerra con otro reino, abandone a mi gente en la miseria, uno de las tantas culpas que se sumarian al transcurso de mi vida.
    Camine y camine durante cinco siglos, recorrí cada centímetro que estuvo a mi alcance, las historias sobre mi hermano abundaban por donde quiera iba, no me importaban.
    Ya habían pasado tiempo desde la última vez que comí algo, apenas bebía agua, el cómo he logrado sobrevivir sólo se debe a mi condición de dragón. Fue un día, estaba en un total estado de inanición, mi vista totalmente nublada, mi cuerpo flácido se movía sin saber a dónde, se que caí de un precipicio, no recuerdo como, o porque estaba en ese lugar, fue extraño.
    Desperté muy agotado, mi cuerpo estaba vendado y lo más extraño, yacía recostado en una cálida cama, mire desconcertado el lugar, no vi nada, me deje caer. Sé que durante el transcurso del día una muchacha entro varias veces a cambiarme las vendas, de vez en cuando me forzaba a tomar agua y beber sopa. Estuve en aquel deplorable estado una semana hasta que mi cuerpo pudo sanar como era debido, tenía planeado irme, pero no antes sin dar las respectivas gracias. Cuando abrí la puerta para salir, ella venía con un gran cubeta llena de agua, se veía pesada para ella, me acerque y le ayude a llevarla, se preocupo de que no me hubiese recuperado del todo, pero le demostré lo contrario y lleve la cubeta hasta la cocina. Ella no dejaba de mirarme, aunque permanecía en silencio podía entender sus acciones, tan sólo era una niña de 15 años. Por sus acciones me di cuenta de que era muda, le pregunte algunas cosas para confirmarlo, estaba en lo cierto. Ella se sintió un poco apenada, sentí pena por ella y le sonreí tenuemente, puedo decir que era la primera vez que sonreía desde que llegue a este mundo, ella pareció alegrarse un poco, quizás no podía hablarme pero era capaz de entender mis sentimientos. Que era lo que había en ella que produjera este sentimiento tan cálido, yo odiaba a los humanos, y aun sigo odiándolos, pero ella era distinta. Sin darme cuenta, el tiempo paso y termine por quedarme a su lado, habían pasado 11 años y ella había cumplido 26 años, era un día normal, estaba labrando la tierra y ella cosechando los frutos de nuestro trabajo. Era la hora de almorzar, fui a la casa y vi que ella estaba en el suelo, me preocupe y la lleve a la cama, recobro la conciencia, se había desmayado un poco antes de que yo entrara. No supe hasta cinco meses después, estaba embarazada. Cuatro meses después nació nuestra primera hija, Freya, de todos los años que había vivido, el sentir esta alegría fue una de las cosas que me hiso recobrar la fe en este mundo, tenía alguien por quien vivir, tenía mi mujer y a mi hija para proteger, dos razones muy valiosas.
     
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    Askelad

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    “Ficha de Personaje”

    Nombre: Mitsha Malcovish
    Apodo: Demonio de Ojos Rojos
    Raza: Dragón del Caos
    Edad: 51 (aunque aparenta de 30)
    Género: Femenino
    Origen: Un viejo pueblo sin nombre
    Habilidad: Control Caos / Rakuetsha
    Otros: Una despiadada mujer de hermoso aspecto, usa el pelo corto hasta casi los hombros, de color negro, ojos plateados, mide 1.79 mts. es esbelta y de buena figura. Posee un temperamento sólo reducido por su padre y el difunto Dan. Goza con los combates, su máximo placer es la destrucción de todos, pero al no haber un motivo de por medio, suele destruir por diversión. Posee un compañero con el cual suele pasar el tiempo en la casa de su padre. Aunque no lo demuestre mucho, aprecia a Andru, pero por algún motivo siempre le provoca para conseguir alguna pelea.


    Dan: Una de mis mejores alumnas y que decir, una excelente nieta. No hay nada que no pueda hacer, lástima que es de naturaleza cruel, pero es signo de ser una autentica Malcovish.

    Shang-Lung: Mi hija... impertinente, sádica, sin moral ni perdón, una mujer que goza de lo malo y aborrece lo bueno, o eso es lo que se habla fuera de mis puerta, estando a mi lado es una muchacha obediente, nada que decir.

    Andru: Bueno, no hay mucho que decir de ella, nuestro encuentros son siempre en combates, pero es una buena chica, ya me e ido acostumbrando a sus manías, por lo que me es más fácil entender ciertas señales.​

    Raoh: Un total demonio, no deja de llamarme mascota (como si lo fuera), pero lamentablemente le debo mi vida, por ende no me queda mas que soportarla, aun siendo su amante, preferiría no estar con ella... Dios si que castiga a palos.​
     
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    surisesshy

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    Uuuuu, me ha encantado el capiutlo, el especial y la ficha, ya esperaba la ficha de ella, mi personaje favorito (¿?) por fin Andrú solto el 100% de todo su poder,ya no peude quejarse, no espeor por ver qué rayos es lo que tramará y que hará con respectoa su doble personalidad, tambien queiro saber qué le hizo Damian a él para querer matarlo, bueno, mejor dicho, que rayos tien que evr damian en todo eso y como Andrú recupera a su espada perdida.

    Ya veo como nacio Freya, de una humana muda, no espero ver todo lo demás, una Mitsha tierna, que lindooo XD y valla con su "mascota", hasta el próximo capitulo, bey.
     
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    Jejejej, una chica Tsundere, pero sigue siendo una chica mala XD, ni se imaginan lo que sucederá más adelante con ella.
    Con respecto a Basoetsha, pobre Andru, tendrá muchos problemas en conseguirla, pero eso es parte de la saga ECHOS, la invasión a este nuevo continente enemigo... pero no diré mas o si no la embarrare XD.
    ya quedan dos crónicas de Dan, y bueno, lo mas importante, gracias por seguir leyendo XD
     
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    ESPECIAL 4: UN MAL MOMENTO

    En la sima de la Torre del Caos, entre dos columnas cubiertas por hermosas estatuas de angeles con sus alas cortadas, se hallaba encadenado el señor del destino, su cuerpo colgaba todo ensangrentado, su ropa desgarrada y lleno de espadas empaladas en su cuerpo. Aun así una sonrisa que reflejaba su tranquilidad ante la situación que disgustaba a su opresor quien le miraba desde abajo.

    -¿Cómo acabamos así mi amigo?- decía el señor del destino abriendo sus ojos, y mirando serena mente
    -Eso deberías preguntártelo a tí mismo- responde su opresor
    -Tienes razón, al final todo esto es mi culpa, si hubiera hecho algo en aqul mometno, quizas ahora hubiésemos seguido siendo amigos
    -lo dudo, el odio que siento hacia ti va más allá de esta vida, es un odio que trasciende los tiempo
    -¿Cómo alguien puede llegar a odiar tanto?
    -Y me preguntas tal barbaridad- el opresor toma una lanza que estaba tirada en el suelo y la arroja contra el encadenado atravesándolo justo al lado del corazón
    -¡AAhhhhhhhhhhh!- grito de un indescriptible dolor, aquel grito hizo que sus músculos se contrajeran sintiendo el filo de las espadas que ya tenia en su cuerpo. Jadea -Si no fuera... joder, esto duele- escupe sangre -Aun así no me permitiré odiarte
    -¿Por qué? ¿Por qué eres capaz de soportar este castigo? ¡Responde!- grita mostrando su frustración
    -¿Me pregunta el por qué? je. He vivido mi vida sin arrepentirme de nada y el odiarte sería negar mis acciones y con ello ir contra mi forma de ser
    -¡MENTIRA!- desenvaina una espada que llevaba en su cintura, y en un agitar una fuerte ventisca se crea golpeando al encadenado produciendo que las espadas y la lanza se incrusten más
    -estas lleno de odio, y entiendo la razón, mejor dicho, yo soy esa razón. Pero no creas que eres el único afectado, siempre te he visto y he sentido envidia de tu libertad, siendo la destrucción, la maldad pura, has logrado sentir cosas que yo nunca podre sentir, no solo conoces el odio, si no tambien el verdadero amor... yo, siendo un ser perfecto, no puedo aspirar a tales sentimientos imperfectos, aun cuando lo desee, no puedo, siento envidia...
    -Damián... ¿Dices que me envidias? no te imaginas lo que he tenido que sufrir por los caprichos de Dios y tus malditos deseos
    -¡Lo sé!- responde llorando, lágrimas llenas de dolor
    -Si lo sabes acepta tu destino, hasta ahora no te he matado por que quería que sufrieras, pero ya no más...

    Un hombre que vestía un abrigo blanco con polar del mismo color alrededor del cuello y bajando por la separación frontal hasta el final, casi tocando el suelo, portaba un casco en forma de lobo con un cuerno en la frente, llevaba dos guantes, uno dorado en el izquierdo con el emblema de Ouroboros y el derecho un diseño de un dragón y lobo, y sobre todo el conjunto dos hombreas lisas y botas plateadas al igual que el casco y el guante derecho. En su espalda colgaba una espada muy particular envuelta en una funda que simulaba ser garras las cuales agarraban a la espada cubriéndola.

    -¡No lo hagas Darklis!- grita este hombre
    -Silver...- dice Darklis mirando hacia atrás, su rostro estaba cubierto por una mascara blanca que dejaba ver su mirada llena de odio
    -Aun hay tiempo, detente, no me hagas usar la fuerza- insistia Silver
    -Ya es muy tarde Silver, no hay vuelta atrás, y no intentes detenerme, ya no tienes el poder para hacerlo
    -No lo sabre hasta intentarlo...

    Silver desenvaina su espada y comienza el duelo contra Darklis, el cual no duro mucho, Darklis había demostrado su gran poder, pero por respeto no le mato, sin embargo las heridas recibidas le dejaron imposibilitado para continuar

    -Te lo ruego Darklis...- decía Silver tirado en el suelo muy mal herido, tratando de alcanzarle
    -Tengo que hacer lo haya que hacer... además esto no te incumbe pequeño mocoso- Darklis avanza hasta Damián -Creo que ya te he hecho sufrir mas de la cuenta, será mejor acabar con todo- Darklis desenvaina a Valefort y la coloca en el su cuello -¡Nos vemos en el olvido Damian! ¡JAJAJAJAJAJAJA!- Darklis corta su cuello sin dudar
    -¡MALDITO!- le grita Damian desesperado, comenzaba a sentir un horrible dolor en su cuerpo y alma, sentía como su vida se extinguía, todo se nublaba
    -Lo lamento- susurra Darklis quien desangraba en el suelo

    Todo comenzó a nublarse, la torre caía a pedazos con ellos e la cima...

    En una habitación de una posada Damián se despierta asustado, todo había sido un sueño, sentado en la cama, mira hacia la ventana como le llegaban los primeros rayos de sol de la mañana, se veía perdido en una laguna mental, con su mano derecha se cubre el rostro y la desliza un poco hasta su pelo

    -Otra vez ese sueño... no lo soñaba desde...- suspira, guardo silencio y sonrió levemente como recordando algo, aun se mostraba desanimado -El ha vuelto, pero... ¿Cómo irán a ser las cosas de ahora en adelante?
     
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    surisesshy

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    O.O............. me quede con cara de ¿¡WATH!? Era un sueño, pero me da la impresión de que era premonitorio, a ver qué pasa de ahora en adelante, me imagino que eso tiene que ver con el despertar del antiguo Darlicks, el primer dragón del caos, esto se va aponer bueno, no espero por las continuaciones, hasta el próximo capitulo, bey.
     
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    Hola que tal a todos, espero que disfruten este capítulo, aunque corto creo que algo dramático y llenos de sorpresas, y para los que adoran, mas verdades. Ya sólo quedan tres cap para comenzar la saga ECHOS y con ellos la recta final a esta historia.
    Bueno, les dejo para que disfruten del cap :)

    Capitulo 20: Confrontación


    Un combate se estaba realizando cerca del campamento del general Maina, sus soldados peleaban con fiereza y el general Maina decidió unirse a la batalla cuando de la nada un aterrador aullido llamo la atención de todos, una gran sombra en forma de lobo arrasa con los enemigos y desaparece en el acto, Arthur miraba asombrado, los enemigos se abalanzaron hacia la que era la que había lanzado el poderoso ataque y de esta guerrera que desenvaina sus dos espadas, las agita y se crean dos grandes murallas una de fuego y otra de hielo las cuales diezmaron a las tropas con gran facilidad, la guerrera retrocedió y detrás de ella salta un hombre que vestía un abrigo rojo y al caer golpea el suelo y de este se levantas grandes columnas de piedras en forma de colmillos que rompiendo la formación enemiga, el general sonrió complacido y dio la orden de ayudarles

    -Estos muchachos, les dejare el trabajo a ellos- El general se queda quieto y a su lado sus dos leales soldados
    -¿No se unirá a la diversión señor?- pregunta Kurio
    -Ellos no me necesitan, Kurio, Kaze, nos iremos mañana mismo- apenas el general inicia marcha se detiene, una presencia muy familiar lo obligó a voltearse, todos los soldados en el campo comenzaron a caer arrodillados y los más dañados al suelo quedando sólo en píe a los que estaban fuera de la línea de combate –Ese sujeto, maldito Andru ¿Cómo pudo volverse tan poderoso como reducir a sus oponentes con tan solo su presencia? Kurio, Kaze, apenas se disperse esta presencia vayan con el batallón y aprisionen a los enemigos, y no se preocupen en que les den problemas, en su estado, dudo que lo hagan- Su mirada seria mostraba algo de asombro y nostalgia

    La poderosa presencia se esfumó y rápidamente los soldados de Maina que no estaban afectados fueron a apresar a los enemigos. Arthur se acerca hacia los dos guerreros, se mostraba serio. Al llegar que aun mas sorprendido cuando sus sospechas fueron aclaradas por la vestimenta de Andru, ahora no había duda alguna. Maina agarra fuertemente a Andru por el cuello del abrigo levantándolo un poco, se mostraba agresivo, a diferencia de Andru quien mantenía total calma

    -¿Por qué esa actitud Arthur?- pregunta Andru con un leve tono de sarcasmo, intentaba provocarle a modo de venganza
    -No hay duda alguna, te encontraste con esa abominación
    -Más respeto a mi maestro Arthur, será mejor que me sueltes- Andru sujeta la mano de Arthur y comienza a presionar, mientras que la impaciencia de Arthur comenzaba a manifestarse en el ambiente, el cual se sentía como la temperatura se elevaba similar al estar cerca de las brasas –Te he dicho que me sueltes- Arthur reacciona mal y le da un fuerte puñetazo en toda la mejilla enviándolo al suelo
    -Te lo mereces- dice molesto Arthur el cual se retira y detrás de él le seguían sus dos soldados extrañados por la actitud de su superior
    -Jejeje, así es como actúa un cobarde- dice Andru al levantarse y limpiándose la sangre que salía de su boca, aquel golpe había sido de verdad
    -No me tientes Andru- responde el general, los soldados a su alrededor se dispersaron, sabían muy bien cuando su general estaba molesto, aun cuando no conocían la razón
    -(Esto se pondrá bueno)- pensaba Andru mientras miraba a todos lados -¡¿Por qué estás tan molesto?!- le grita
    -Ya está…- el general se voltea y corre hacia Andru, detrás de él una estela dejaba una abrazante estela de fuego que carbonizaba todo a su alrededor

    Andru sonríe y choca su puño contra el del general, una fuerte explosión se genera, al dispersarse el humo ambos estaban en una lluvia de golpes que iban y venían, se sentía el poder de ambos, los puños explosivos de Arthur impactaban de lleno en el cuerpo de Andru, pero este contraatacaba con aniquiladores puños cargados de Soul Breaker los cuales sentía su oponente, y en un gran golpe ambos impactan en el rostro del otro separándose por la brutal fuerza

    -Joder- Reclama Arthur. Escupe sangre al suelo –Te has vuelto más fuerte de lo que pensaba
    -Eso es porque ahora puedo usar mi 100%, pero aun así no lo estoy utilizando, al igual que tu- Andru jadea un poco y escupe la sangre que tenía en la boca
    -Tienes razón, pero da igual, esto va muy enserio- su mirada mostraba determinación en derrotar a Andru

    Ambos corren el uno hacia el otro, pero antes de que impactaran dos murallas de hielo y fuego les separaron, Alice estaba en medio, se acerca a su padre y le abofetea, Arthur le miro fijamente con un poco de desprecio, refunfuño y se fue, Andru estaba a punto de provocarle y en eso Alice le abofetea con fuerzas dejando a este atónito con la mano en la mejilla

    -Ya es suficiente Andru, mírate- Alice molesta le deja yéndose donde su padre
    -(Ah… me deje llevar, pero admito que estuvo espectacular)- pensaba para sí mismo dejándose caer al suelo de espalda y sonriendo con satisfacción
    -Eso fue estúpido Andru- le dice una voz conocida
    -Tiempo sin vernos Max- saluda desde el suelo con una expresión muy tranquila a pesar de la gran cantidad de moretones
    -No me causes más problemas de los que ya hay- decía Max con la mano en la cabeza -He enviado a los soldados al castillo con la orden que me dejaste
    -Me parece bien, Max, nos iremos mañana por la mañana
    -¿A dónde?- pregunta Max mostrando su incertidumbre ante tal tranquilidad de su general
    -No lo sé aun
    -Me lo temía… levántate y vamos con Tatiana, será mejor discutirlo en un mejor lugar, estaré en la posada
    -De acuerdo, sólo déjame descansar un rato

    Más tarde en ese mismo día, en la posada estaban los tres reunidos

    -¿Y bien?- pregunta Tatiana -¿Cuál será nuestro rumbo?
    -Tenía planeado ir a visitar a un amigo herrero al castillo de la cuarta brigada, pero con lo de hoy, no tengo deseos de encontrarme con Arthur
    -¿y todo eso por qué fue?- pregunta Max
    -Ni idea, el empezó- excusándose igual que un niño pequeño con una expresión infantil
    -Como sea, ¿Y qué planeabas hacer donde ese amigo tuyo?- Max trataba de encontrar una respuesta satisfactoria
    -Era llevarle mi espada al herrero
    -En ese caso llévala a Karltown, allí es donde se fabrican las armas de la legión, tanto espadas, lanzas, hachas, como cañones, rifles y cosas por el estilo- dice Tatiana
    -No es mala idea, entonces allí iremos… ¿Pasa algo Max?- pregunta Andru al ver una extraña reacción
    -No nada… nos vemos por la mañana- dice retirándose, en eso se acercan Kurio
    -Chicos ¿Qué les trae aquí?- pregunta Andru con una sonrisa despreocupada
    -El General quiere hablar contigo- le dice Kurio
    -Pensé que estaba molesto conmigo por lo de esta mañana, bueno, si quiere verme, iré a verlo- contesta Andru ante el aviso de Kurio –Si me disculpas Ti, tengo asuntos que atender
    -Adelante D, te estaré esperando con Max aquí mismo mañana temprano
    -De acuerdo- dice retirándose con los muchachos

    Al llegar a la estancia principal donde estaba el general, Kurio lo condujo hasta una habitación, parecía una oficina, y dentro, detrás de un escritorio estaba Arthur sentado en una silla dando la espalda a todos y mirando hacia la ventana, además estaban Alice y Kaze

    -Retírense- dice Arthur seriamente
    -Espera padre- interrumpe Alice -¿Qué asuntos tienes con Andru?
    -He dado una orden y no pienso tolerar insolencias ni insubordinación alguna, así que retírense todos sin excepción ¿has quedado claro?- Pregunta Arthur haciendo respetar su grado de general
    -Está bien- dice Alice muy descontenta, no le quedo más que obedecer.

    Todos salieron de la habitación y cuando Alice pasa junto a Andru este le susurra unas palabras que la calmaron un poco. Ya solos, el general, gira el asiento quedando frente a frente, apoya sus codos sobre el escritorio y mentón en sus manos juntas, dejando ver su rostro sumamente serio

    -¿Para qué me has solicitado?- pregunta Andru rompiendo el silencio abrumador de la oficina
    -Necesito discutir algo- se mostraba más frio de lo normal
    -¿Qué cosa? Mejor… antes de ello quiero saber por qué me has atacado en el campo de batalla
    -De eso quiero hablar, creo me excedí, no me excusare con lo de padre sobreprotector, es algo más complejo
    -Entonces habla- presiona Andru
    -No te propases muchacho y escucha en silencio
    -Como diga- Andru trataba de mantener la compostura, se sentía algo nervioso
    -En cierto modo, al verte con esa apariencia, no pude evitar recordar algunos sucesos, ciertamente te pareces mucho a Dan, y eso me preocupo, además de que me frustro un poco- cierra los ojos a modo de pensar
    -¿Qué quiere decir?- pregunta Andru
    -Estas avanzando muy rápido, además de que aunque no obtuvieras el atuendo de fénix, en tu actual estado serás capaz de atravesar las heladas de la montaña del norte, debo admitir que me hace hervir la sangre con sólo pensar que pondrás un pie en ese lugar-
    -¿Eso es todo?
    -¿A caso querías algo más?- responde Arthur con otra pregunta, Andru perdió la paciencia y golpea el escritorio con fuerza pero sin romperlo
    -¡No me jodas Arthur!- grita Andru enfadado, desde afuera Alice y los muchachos trataban de escuchar la conversación de ambos, y al escuchar el grito de Andru dieron un salto por la impresión que les llevo
    -Voy a entrar- dice Alice tomando el picaporte, pero Kaze la detiene –Si siguen así…
    -No harán nada le dice Kaze- él conocía a su general por lo que no interfirió

    Dentro, Andru se mantenía algo agresivo con respecto a la actitud del general

    -No me evadas con otras preguntas y dime la verdadera razón detrás de todo- le exige Andru, como si estuviese hablando con un igual, pero Arthur sólo tendió a mirar hacia un lado evadiendo la situación. Andru se molesto, se acerco y agarro con fuerza al general desde el cuello de su camisa alzándolo hacia él, estaban tan solo separados por la mesa. Maina no decía nada -¿A caso piensas quedarte así?- Por alguna extraña razón, su mano comenzó a calentarse, poco a poco el calor aumentaba y Andru le suelta –Tu…- dice mirando el guante que estaba algo quemado –Tu estas usando el atuendo de fénix
    -Si- contesta Arthur sin rodeos
    -Eres uno de ellos, un Hijo del Sol
    -Veo que has estudiado muchacho- dice Arthur
    -Ah… esto…- Andru se da la vuelta, se movía de un lado hacia otro tratando de asimilar la situación, se sobaba el cuello a modo de duda -¿Por qué entonces?- dice al detenerse y mirar de reojo al general
    -¿Qué cosa?- pregunta este
    -¿Por qué seguiste a mi abuelo si fue él quien mato a tu gente? Y ¿Qué relación hay entre esto y la montaña?
    -Hasta el día de hoy no puedo saber porque le seguí, es algo que la verdad no importa, y a tu segunda pregunta nada
    -¿Entonces? Aun no me queda nada claro la razón de todo
    -Al igual que los Hijos del Sol, están los Hijos de la Montaña, tanto Dan como yo hemos hecho algo en ese lugar lo cual nos imposibilita ir, hicimos cosas de las cuales no se pueden enmendar, por ello, si tu vas, sólo causaras problemas y todo el esfuerzo invertido por Dan habrá sido en vano
    -¿Qué ocurrió exactamente?- pregunta Andru el cual tenía toda su atención vertida en las palabras de Arthur
    -Para responder a esa pregunta basta con hacerte la siguiente ¿Por qué Dan no fue rival para Dartaros siendo él un Dragón del Caos como tú?
    -Siempre me lo he preguntado, pero no hayo la respuesta
    -Es una pregunta muy fácil de contestar, para alguien como él, alguien más poderoso que el mismo señor del caos, es extraño que haya muerto tan fácilmente, y eso es debido a que el sacrifico sus poderes de dragón para cumplir un trato en aquel lugar, a cambio, Ambos pudimos sobrevivir…
    -Usted me oculta algo más… entiendo la parte de mi abuelo, de seguro mi presencia seria una violación al trato, se supone que no deben de ir demonios de mi clase ¿Cierto?- Andru hablaba con tal veracidad que acertó en todo
    -Estas en lo correcto… por mi parte, sólo te diré que es un asunto personal y algo delicado para tratar así como así
    -Ya veo… con eso me conformo- decía Andru dándole la espalda –Aun así no me retractare de ir, me ha dado más motivos por los cuales aventurarme en esas inhóspitas tierras, allí yace el último recuerdo de mi abuelo, y también aquel secreto que no creí saber de esta manera
    -¿Qué secreto?- pregunta intrigado el general
    -Es más que obvio que en aquel lugar es donde está la madre de Alice- Se voltea mostrando una sonrisa, Arthur quedo anonado, no sabía que decir ante tal situación
    -Tu… ¿Cómo…?- las palabras no salían claramente -¿Co… cómo llegaste a tal conclusión?
    -Eso es algo que dejare en su imaginación, la cosa es que estoy en lo correcto. Me disculpo si fui descortés y le ofendí de algún modo, pero es ahora cuando tengo la capacidad de hacer lo que pueda, lo lamento- Andru se voltea hacia la puerta, toma la perilla cuando el general le detiene
    -Espera… no puedo dejarte ir así tan fácil- decía con las manos en el escritorio
    -Tranquilo, no le diré nada a ella, no hasta que descubra toda la verdad, debe de ser duro el guardar un secreto como ese, lo lamento por usted. Por cierto, mañana partiré temprano a Karltown, no nos veremos en un buen tiempo, pero téngalo por seguro que el día que parta a las montañas usted será el primero en saberlo, se lo prometo- con ello, Andru gira abre la puerta y al salir se encuentra con la sorpresa de que los muchachos y Alice estaban tratando escuchar la conversación pero sin éxito. Andru les sonrió

    Mientras tanto, dentro, el general meditaba sobre la conversación, se pregunta a si mismo <¿Debí habérselo dicho?>, se mostraba inquieto, pero una tenue sonrisa se dibujo en su rostro… <Que pase lo que tenga que pasar> dijo aun con la tenue sonrisa
     
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    surisesshy

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    O.O Andrú es todo un Cherlock Holmen XD, valla batalla, fue una sorpresa saber que el general era un hijo del sol, eso hace a Alice una hija del sol? Bueno, eso no lo tengo claro, pero de seguro cuando Alice lo sepa se va a cabrear, conociéndola no se va a poner a lloriquear como hacen la mayoría de las protagonistas, capaz es de golpear a su padre, bueno, ya lo hizo XD, esta tipa tiene una personalidad explosiva, me pregunto qué encontrará Andrú en esas montañas y cómo le irá, ya estoy ansiosa por leer el siguiente capitulo, haaa, la saga que sigue es la última, a ver cómo termina todo esto, nos leemos en el próximo capitulo, bey.
     
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    Ladron de Musas

    Ladron de Musas Usuario común

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    Haaa diablos asi que ya es la recta final?:(ok estoy seguro que cerraras con broche de oro estare pendiente amigo
     
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    Askelad

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    Jejeje, si, aunque aseguro que la saga ECHOS no sera tan corta que digamos, como mínimo habran 10 cap si es que las musas que alquile me tratan como deben, XD
    Aunque tampoco podría decir un broche de oro, si todo sale de acuerdo al plan, demás que haya una tercera temporada XD, pero eso lo decidirá le dinero que robe para alquilar las musas XD, broma. Bueno ha de pasar lo que tenga que pasar como dice Arthur XD
     
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    Askelad

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    Creo que hacia falta la descripción de este amigo (Después de todo, el es uno de los que cuenta la historia XD) como sea, aqui les dejo a Damián

    FICHA DE PERSONAJE

    Nombre: Damián
    Apodo: El Escritor o El Escribano
    Raza: Desconocida
    Edad: Desconocida (Más viejo que Raetza)
    Género: Masculino
    Origen: Desconocido
    Habilidad: Desconocido. Se presume que manipula el destino.
    Otros: Un hombre que aparenta tener unos 30, sin barba y pelo negro y corto medio (como el de la imagen de mi avatar) en el frente tiene un mechón blanco. Mide 1.77mts. De tez blanca, ojos negros los cuales parecieran estar siempre mirando a la nada. Suele usar un traje de etiqueta negro con una camisa blanca y una corbata roja (aun en la época de Andru... cosa rara) de vez en cuando fuma un cigarro, y además de sus siempre fieles lentes de sol (como los agentes de Matrix). Es un sujeto demasiado agradable para ser cierto, es alguien que siempre sabe lo que pasa a su alrededor, aun cuando no haya estado al momento de lo ocurrido. Por alguna extraña razón tiene una gran simpatía por Andru, aun cuando este no le aprecie del todo.

    Andru: Es raro, con aquella extraña vestimenta y siempre esa cosa en su boca... como era que se llamaba... cigarro como dijo él. No importa la situación, siempre su aparición es demasiada oportuna, demasiado para mi gusto, pero que le hare. Aun desconozco mucho de su persona, pero puedo decir con certeza que llegaré a saber de él más de lo que necesito...
     
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    Askelad

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    CRONICAS DAN: 03

    La vida ha sido buena. Mi hija ya tiene 10 años, como esperaba, había heredado mi sangre de dragón, pero no había despertado aún, lo cual para mí era una buena señal. Sin embargo sus instintos estaban despertando, lo cual traería problemas en un futuro cercano, pero ya lo tenía previsto.

    Una noche de invierno ocurrió lo inesperado, al levantarme la vi a ella toda ensangrentada y a sus pies un ciervo que había matado. Lloraba asustada, me acerque y la abrace comprendiendo que no era su culpa, después de ello no dude en usar el sello de los Abkanis, pero no estaba seguro si serviría. Para mi suerte resultó, pero con ello atrajo la atención de una visita algo inesperada.

    A los pocos días una persona apareció… era un muchacho joven, diría que de unos 25 años, su pelo rojo como el vino y largo hasta la espalda, y unos ojos dorados que trataban a toda costa de intimidarme, pero no lo lograba, aun para el largo tiempo que deje combatir, no tenía intención de dejarme dominar por otros.

    Su atuendo me pareció familiar, hasta que vi el emblema que colgaba en su cuello, el emblema que representaba a la familia real del emperador Dragón, no dude en preguntar el por qué de su presencia. Su respuesta me dejo algo incomodo…

    Soy el tercer hijo del linaje del emperador dragón Shang-Fu, tú y tu hermano provocaron la muerte de mi padre, y con ello un conflicto entre mis hermanos, esta espada es el símbolo del emperador, esta oz es la de mi hermano Shang-Ku y esta armadura de mi hermano Shang-So, todos muertos por proteger el honor de nuestra familia, ahora mis dos últimos hermanos pelean entre ellos por el control del trono, cosa que me pertenece por derecho, pero del cual no tengo intención de tomar hasta no acabar con aquellos que provocaron el caos en Gaia. Ustedes los Malcovish han de morir sin resistencia

    Su argumento me dio nauseas, no hallaba punto de lógica ni nada que me permitiese darle la razón, no dude en responderle

    Tu padre fue el primero en destruir mi familia, tome por derecho lo que me corresponde, mi venganza, ahora es cuando has de pagar por el pecado de tus antecesores. Cómo vez vivo una vida decente y no tengo la más mínima intención de enfrentarme a ti, deje mi odio y mis pecados en el pasado. Te pido, no, mejor dicho, te ruego <Se arrodilla> que no interfieras en mi actual vida, no quiero involucrar a mi familia

    El hijo del emperador saco su Oz y poso su oz sobre mi cuello dispuesto a decapitarme, pero al ver a mi mujer e hija, algo le hiso cambiar de opinión. Guardo su arma y se largó. Hasta el día de hoy nunca supe la razón de ello, y no me importa saberlo.

    Después de aquello, el tiempo transcurrió y Freya creció y ambos envejecimos, por mi parte yo no cambiaba mucho. Sabía que un día determinado ella me abandonaría y yo quedaría sólo en esta tierra, pero de momento aprovecharé al máximo el estar a su lado. Pero mi alegría y dicha se vio interrumpida, mí amada enfermo gravemente y con ello llego su muerte. En toda mi vida nunca había derramado una lágrima por alguien, siempre hay una primera vez para todo. Mi vida, mi ser, mi humanidad se fue con ella, aunque aun me quedaba mi hija ya no sería lo mismo, en algún momento ella partiría en busca de su propia vida, lo cual no fue muy lejos de todo.

    Aquel muchacho que conocí hace años, el tercer hijo de Shang-Fu apareció una vez más ante mí, se veía distinto, percibí en su mirada un sin fin de pesares, un rostro que demostraba sufrimiento y penurias, pero resaltaba la auto superación, adversidad total, esta vez me sentí un poco intimidado ante su presencia pero incluso así no cedí ante él, al fin y al cabo sigo siendo el peor de los demonios.

    El muchacho se presento como era debido, Shang-Lung, el mismísimo Emperador Dragón, no comprendí cual fe la intención al mencionarme su actual rango, pero si la de su venida. Un combate, deseaba un combate para saldar las cuentas pendientes de nuestro pasado, no me opuse y le di la diversión que deseaba, pero este combate no duro mucho, mi ánimo nunca se centro en la batalla, Lung decidió posponer su desafío hasta el día en que volviera a ser el demonio que arraso en Gaia.

    Su estadía no sólo fue un corto conflicto, un sentimiento nació de su parte hacia mi hija, la cual le correspondió y de ello nace mi primera nieta Mitsha, pero había un grave problema que siempre tuve en vista, la herencia dragón renacería sin duda alguna en ella y la relación que había entre mi hija y el emperador estaba prohibida, el tenia su deber por lo que aboco a ello y regreso solo a Gaia. Freya nunca tuvo remordimiento, pero por mi parte, ya nada quedaba, no había nada en esta tierra que me impulsara a ser lo que fuera, me faltaba una pequeña motivación, lamentablemente llego la peor de todas y ciegamente la acepte…

    Ha pasado un largo tiempo hermano…
     
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    Bueno bueno bueno bueno y mas bueno XD.
    Como he estado muuuuuuuucho tiempo fuera, he aqui lo que logrado avanzar (en mis tiempos libres T.T) bueno ademas de la tercera Cronica de Dan posteada arriba, os dejo dos capítulos mas de la historia original.
    Y como último Adelanto, decirles que el próximo capitulo es el último de esta saga para asi comenzar con la Saga Echos.
    TIPS: Leyendo la historia desde su comienzo me di cuenta que en una parte puse que todo ocurria en Echo siendo que ocurre principalmente en el continente de Tabatha, ya que Echos es el continente de los Okrams.. Por ende, si alguno le confunde eso, fue un error mio ^.^ y ya quedo aclarado.
    Sin mas preámbulos y avisando que me pondré al día con todo.
    Que lo disfruten
     
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    Askelad

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    Capítulo 21: Dos Caminos

    Era temprano cuando Andru se reunió con sus camaradas los cuales les esperaban alistados para partir hacia la ciudad de Karltown. En la entrada del lugar, estaba Alice aguardando por Andru

    -Alice… ¿Olvide Algo?- pregunta Andru con una sonrisa, tenía una expresión de duda infantil en su rostro
    -No nada, y deja esa tonta expresión ¿Quieres?-
    -De acuerdo- le responde el poniéndose un poco serio
    -¿Cuándo volverás?
    -Yo asumo que tardare uno o dos meses a lo sumo-
    -De acuerdo- Alice se acerca a Andru y le abraza –Ten cuidado, una cosa más- dice Alice apoyando su rostro en el hombro de Andru, sonríe y le susurra al oído –Cuando vuelvas, saldremos a una cita, pero esta vez seré yo la que decida como será esta- Alice le besa en los labios y se va dejándolo sorprendido
    -Ah…- Andru se rasca la cabeza, se sentía feliz y a la vez algo avergonzado, estaba ruborizado – (Alice… si tan sólo supieras la verdad… ¿Qué dirías?)- pensaba Andru mientras veía como su amada se iba -Como sea, Ti, Max, nos vamos

    Los tres iniciaron su marcha hacia Karltown, era un camino de tres días, en los cuales se vieron envueltos en combates menores contra bandidos y algunos Okrams. A un día de llegar, junto a un camino marcado por las multitudes de carretas que circulaban en esos lugares, Andru se sienta bajo la sombra de un árbol, Max se acerca para saber la razón

    -¿Por qué nos detenemos? Estamos a un día de llegar
    -no me moveré a menos que me digas la razón de tu mal humor mi amigo- decía Andru muy despreocupado de la vida, sabía que con aquella actitud Max reaccionaria molesto
    -No tengo tiempo para tus estupideces, ya levántate y vamos- a pesar de la leve provocación, Max no se molesto y se mantuvo serio
    -Max…- dice Tatiana –Estas actuando extraño desde que supiste que vendríamos a este lugar- Tatiana se había percatado de la razón, lo cual Max sin querer demostró con sus actos
    -Son sólo ilusiones tontas, ya dejen esto y movámonos
    -Como digas Max- Andru, aun sentado, levanta sus brazos y comienza a moverlos como si fueran tentáculos –Me estoy moviendo ¿Conforme?- dice en un tono burlesco
    -… que hice para merecer esto- se decía Max con la mano en la cara y moviendo su cabeza en modo de negación. Mira a Andru, y sin esperarle, continúa el camino
    -D ¿Qué haremos?- le pregunta Tatiana
    -No lo sé… quizás sepamos una vez estemos en la ciudad. ¿Realmente no sabes nada de su pasado?- le pregunta Andru cuando se levantaba
    -Nada de nada, aun así no siento la necesidad de saberlo ¿Tú sí?- le pregunta muy curiosa
    -La verdad no, el no da esa impresión de necesitar saber quién es realmente, en pocas palabras, puedo confiar ciegamente en él- dice con una sonrisa y encaminándose hacia Max

    Caminaron el día que les faltaba sin decir una palabra entre ellos. Al llegar a la entrada de la ciudad, Andru quedo impresionado, era la primera vez que visitaba el lugar, una ciudad enorme, tres veces más grande que Rusento, había gente por doquiera que mirara, había de todo tipo, al entrar la sorpresa de Andru fue mayor, había herrerías, armerías, tiendas, fábricas, todo lo que un guerrero necesitara estaba ahí, se sentía como un niño que tenía la oportunidad de conseguir lo que sea, pero el ánimo no era igual para todos. Max se acerca a Andru y le entrega un papel el cual contenía instrucciones de cómo llegar a un lugar

    -Síguelas al pie de la letra y no te perderás- Max se voltea y comienza a caminar
    -¿A dónde vas?- le pregunta Andru
    -A cualquier lugar… nos vemos después, y no me sigan- con ello Max desaparece entre la multitud
    -Vamos Tatiana- caminando en dirección a las indicaciones del mapa
    -¿No lo seguirás?- pregunta Tatiana
    -Hay veces que debes dejar solos a los demás, el necesita reflexionar algo, y si confía en nosotros, el vendrá y nos dirá que le pasa, sólo confía- con ello, Tatiana se sintió más tranquila y siguió a Andru.

    Ambos caminaron por la ciudad siguiendo las instrucciones dejadas por Max, a medida que avanzaba Andru admiraba los grandes locales que había de esquina a esquina, armas por doquier, espadas de toda clase, infinidad de pistolas y arcos, era el paraíso de los herreros e ingenieros. Continuaron hasta un pasaje, se veía algo desaliñado en comparación con la gran avenida, habían varias casas, a medida que avanzaban, se notaba la antigüedad del lugar, caminaron hasta llegar a una tienda cuyo pequeño cartel colgando a un costado de la puerta era el mismo que el que había indicado Max en las instrucciones. Viendo esto, Andru entro, era una tienda vieja, había cosas de las cuales Andru sólo hubiera visto en una bodega abandonada, pero se sentía agradable, como si aquellas armas y armaduras esperaran pacientes por su dueño ideal. Andru se acerco al mostrador y se percato que detrás de este había un hombre de edad, alrededor de 60 años. Estaba de espalada trabajando en una pistola similar a las que usaba Max, esta estaba desarmada y el la limpiaba y ajustaba, Andru miraba asombrado por la increíble concentración que mostraba aquel hombre, como manipulaba tan ágil, pero a su vez meticulosamente las partes.

    -¿Qué quieres?- pregunta el hombre con una voz gruesa sin dejar de hacer su trabajo, no se molesto en mirar a los clientes
    -Esto… ¿Aquí se templan armas?- pregunta Andru algo dudoso por el aspecto de la tienda, estaba algo vieja
    -Sí, pero no hago esos trabajos si no son necesarios- responde con su voz grave dando a entenderse del todo
    -¿Por qué señor?- Insiste Andru
    -A juzgar por sus atuendos, ustedes son caballeros del caos y no tengo ni quiero asuntos con asesinos como ustedes, así que date por vencido muchacho- Estaba más preocupado por hacer su trabajo que por las palabras hacia ambos caballeros, no le importaba si estos pudieran hacerle algo
    -No tengo la más mínima intención de molestarle, nos vemos. Ti, vamos a buscar a Max
    -De acuerdo D, aunque nos costara encontrarle entre tanta gente y tiendas
    -¿Han dicho Max?- Aquel hombre dejo las partes del arma y miro a Andru -¿Maximiliam Brawn?
    -Sí, el mismo- responde Andru sorprendido por la pregunta del hombre
    -Así que ha vuelto- mostro una cara de nostalgia, en aquel duro rostro se dibujo una imperceptible sonrisa, la cual Andru noto –Dame tu espada
    -Pensé que no quería asuntos con la legión
    -Hare una excepción por esta vez, así que dámela y déjame ver qué puedo hacer- dice el hombre extendiendo su mano para recibirla
    -Aquí esta- Andru le entrega Valefort sin dudar
    -Que descuidado muchacho- dice al recibir la espada –Aunque debo admitir que esta se siente conforme con su dueño, o eso parece- con esas palabras Andru comprendió la gran habilidad del hombre, entendía perfectamente los sentimientos de la espada –Tardare a lo menos nos tres días entero en tratarla, debo ver si encuentro un material suficientemente valioso para templarla
    -¿Y eso por qué?- pregunta Andru con deseos de aprender algo nuevo
    -Porque hace años que no tengo en mis manos una espada hecha de Atalus, y lamentablemente debo crear una aleación especial para que el Atalus la acepte, me sorprende que se haya trisado, según los registros este metal es imposible de romper.
    -Ya veo- dice Andru mirando hacia un lado con la mano en la cabeza –Lo importante es que puede hacer algo
    -Ya veré… mientras tanto puedes mirar la tienda o dar una vuelta por la ciudad
    -Ahí me las apaño con mi compañera
    -Como digas- dice el hombre yéndose a una habitación que estaba detrás del mostrador
    Mientras tanto, fuera de la tienda, Max miraba la fachada de la tienda, comenzó a recordar su pasado. Al mirar a si lado, aquellos edificios viejos recobraban su color y por ese pasaje corría un pequeño niño muy feliz por su primer invento exitoso, corría de un lugar a otro mostrando lo que había logrado hacer con la ayuda de su padre. Una mano femenina toca el hombro de Max, este al mirar a la mujer de edad le sonríe complacido

    -Han pasado 10 años desde que estuve en este lugar- dice Max volviendo su mirada hacía la tienda -¿Cómo has estado?-
    -Muy bien, y más aun por el hecho de que puedo verte otra vez- dice la mujer con una tierna sonrisa maternal
    -Me alegro de escuchar eso Mamá… pero no pienses que he vuelto para quedarme
    -Lo imaginaba, ya que eres tan testarudo como el tonto de tu padre, por lo menos trata de tragarte ese tonto orgullo y ve a saludarle- le dice su madre
    -No me pidas cosas imposibles
    -Pues, no lo hago, la cena estará a la misma hora de siempre- dice la madre caminando hacia la tienda
    -Me lo pensaré

    En la tienda, Andru y Ti pensaban que hacer para pasar el rato

    -¿Qué haremos D?- pregunta Tatiana
    -Por mí, esperare aquí- dice sentándose en un rincón con los brazos cruzados detrás de la cabeza –Divierte- Andru cierra los ojos y comienza a dormir
    -Para ser un general, eres demasiado despreocupado ¿Sabes?- Tatiana sonríe y sale de la tienda. Al salir se encuentra con la madre de Max quien le saluda, Tatiana por educación le devuelve el saludo sin saber que de su verdadera identidad, sigue caminando, y a lo lejos ve a Max y va tras él.

    La madre al entrar a la tienda, se encuentra con Andru sentado en el rincón durmiendo profundamente, al ir donde su marido le saluda dulcemente

    -¿Cómo va el trabajo querido?- le pregunta la mujer dulcemente
    -Bien- responde este de forma secante sin dejar de hacer su trabajo
    -Ese muchacho ¿Le conoces?- le pregunta con algo de curiosidad
    -La verdad no, simplemente hago un trabajo para él- le responde su marido
    -Tú eres de esos que no aceptan trabajos sin una razón adecuada ¿Me pregunto cuál será?- dice la madre con una expresión pensativa y con su mano en la mejilla, de tal forma que demostraba saber la respuesta –Por cierto, de seguro hoy tendremos visita para la cena
    -¿Visitas? Yo no he invitado a nadie- alega el hombre
    -¿Desde cuándo Maxi necesita invitación para cenar con nosotros?- dice la madre con una sonrisa
    -No recuerdo que ese mocoso haya mostrado su cara por estos lugares
    -Pero si acabo de conversar con el afuera de la tienda, dios, tanto padre como hijo son orgullosamente testarudos ¿No puedes negar que deseas verlo? Hace 10 años que no le vez…
    -Me da igual- dice de una forma brusca
    -Como digas cariño- la mujer se acerca y le da un beso en la mejilla, conocía bien a su marido para saber que mentía con lo de no importarle

    Por otra parte, Tatiana seguía a Maximiliam por la ciudad, el cual caminaba sin un rumbo en particular

    -¿Realmente naciste en esta ciudad?- le pregunta Tatiana
    -Si- responde este de forma secante y antipática
    -Es una ciudad grandiosa, esta es la segunda vez que vengo, pero nunca creí que creciera tanto- dice Tatiana admirando hacia todos lados
    -¿Y por qué te fuiste?- le pregunta esta, estaba dispuesta a saber la verdadera razón de todo
    -Porque discutí con mi padre- responde sin ningún rodeo
    -Ya veo… ¿Y por qué motivo?- insiste Tatiana
    -Joder- suspira -¿Por qué tantas preguntas Tatiana?- pregunta Max al detenerse
    -Porque me intriga saber sobre mi compañero, además eso es lo que haría Andru si hubiera venido conmigo
    -Eso es cierto… ¿Dónde está el jefe?- pregunta Max al percatarse de que nunca les acompaño
    -Se quedo en la tienda, se sentó en un rincón y de seguro se puso a dormir, sabes cómo es D cuando no tiene nada que hacer
    -Es cierto- dice Max con la mano en la cara. Mira al centro de la ciudad en donde había un gran reloj cuyo mecanismo estaba a la vista de todos –Son las 3 de la tarde… ah…, sigamos Tatiana
    -De acuerdo, pero has de contestar a mis preguntas
    -Sí que jodes ¿Lo sabías?

    La tarde continua mientras que Andru dormía y pasaba un momento agradable con sus guardianes…

    -¡ME ABURRO!- gritaba Galamoth quien caminaba de un lado a otro por la habitación la cual había parecido crecer un poco más -¿¡CUANDO PODRÉ MATAR A ALGUIEN? ¡RESPONDE!- le reclamaba este, mas no Andru sólo sonreía sentado en su trono
    -¿Y qué quieres que haga? Si no te has dado cuenta, estamos en una ciudad sin enemigos
    -¿Y qué?- dice con una maquiavélica sonrisa dejando ver sus intenciones –Una muerte no quiere decir exactamente la de un enemigo
    -Basta- dice una voz femenina, los gritos de Galamoth despertaron a Valefort quien dormía en su sofá -¿Por qué rayos debes ser tan ruidoso? Seth ¿Y tú qué esperas para controlarlo? Sabes que Andru es un inútil
    -¡Hey!- le replica Andru –No soy un inútil… ¿Y cómo es que estas aquí si te entregue al dueño de la tienda?
    -El alma es una cosa, y mi cuerpo brutalmente dañado es otra- dice Valefort recalcándole los hechos
    -Lo siento ¿Cuántas veces he de disculparme para que te sientas satisfecha?
    -Las que sean necesarias. Retomando el tema principal- Valefort se levanta y se acerca al centro junto a sus compañeros –Coincido con Galamoth, nosotros no existimos para vivir una vida pacífica, somos herramientas para ayudarte en la lucha, pero tú te niegas a utilizarnos, ya es hora de que cambies esa mentalidad pacifista que tienes- le reprocha la espada en todo su derecho, sin embargo Andru sonríe ante tal comentario, su rostro mostraba una pequeña sombra de maldad no común en el
    -¿Y con qué propósito he de usarlos si me las puedo apañar sólo?- Andru se levanta y comienza a caminar hacia sus guardianes –No niego el hecho de que he evitado confrontaciones, pero tengo mis motivos. En primer lugar, aun no he olvidado el hecho de que tengo que matar a Caín, sin embargo aun soy débil, por ello iré a Echos y obtendré el control de Basoetsha, además de ajustar cuentas con Russaj, eso por una parte… por otra parte, necesito averiguar sobre ciertas cosas de mi
    -¿Te refieres a esa otra personalidad?- pregunta Seth que hasta el momento se había mantenido al margen de la conversación
    -Correcto, y la persona que sabe eso es Damián, pero con lo caprichoso que es, me será algo difícil encontrarle, y a eso súmale el hecho de que debo ir a las montañas
    -A mi parecer, lo ultimo no es de importancia ¿Por qué tanto interés?- pregunta Seth
    -Porque en ese lugar se encuentra la Madre de Alice, quiero saber toda la verdad- dice Andru con una sonrisa
    -¿Y cómo descubriste que estaba allí?- le pregunta Galamoth, la curiosidad rondaba en todos
    -Verdad por mentira- responde riéndose de su logro sobre el general
    -Eres un idiota- dándole la espalda –Por cierto, hace ya un rato me he percatado de una extraña presencia, es maligna pero no distingo muy bien, será mejor que verifiques la tienda
    -De inmediato Valefort- dice Andru despertando. Al abrir los ojos ve a una señora que limpiaba la tienda, Andru se levanta y le ofrece su ayuda, esta acepta gustosamente

    Mientras Andru limpiaba y acomodaba las cosas, encontró lo que era el foco de la presencia. Era una extraña arma híbrida, por una parte tenía un gran mazo, por el reverso de este una enorme hacha y entre ambas lo que parecía un cargador similar al de los revolver pero cinco veces más grandes.

    -Con que esto es lo que inquietaba a Valefort- dice Andru, antes de tocarla el dueño de la tienda lo detiene
    -Ni se te ocurra tocar esa cosa- dice con un pequeño tono molesto
    -Lo lamento, pero esta extraña arma emite una extraña presencia que me atrajo- dice en su defensa
    -Ya veo- el hombre se acerca al lado de Andru y posa su mano sobre el arma –Astaroth es sin lugar a duda un arma de clase demoniaca, la cree en mi juventud con los restos de un demonio que me dio un general del caos, la cree con el fin de que el la usara, pero nunca lo volví a ver, podría decirse que es mi mayor obra creada por estas mano –Decía mientras miraba sus manos ya maltratadas por lo años de esfuerzo –Aun ahora espero que él vuelva para darle su mandato, pero creo que será imposible el hacerlo
    -¿Cuál era su nombre?- pregunta Andru
    -Dan Malcovish
    -Mi abuelo… sin duda debió de ser uno de sus planes
    -¿Tu abuelo dices? Entonces tú eres…
    -Andru Malcovish, primer general del caos al igual que lo fue él- dice con una sonrisa mostrando el orgullo que sentía de ser el sucesor de Dan
    -Ya veo, me cuesta creerte, pero sé que no mientes- el hombre se aleja y dirige a su mostrador –quizás… quizás tú puedas entregársela
    -Me gustaría, pero el falleció ya hace mucho tiempo- Andru guardo silencio mientras su mirada se perdía en el suelo
    -Es una lástima, el parecía un gran guerrero, el más honorable que he conocido, me da pena por Astaroth quien nunca podrá conocer a su dueño
    -Yo la quiero, quiero ser su portador- dice Andru mirando fijamente al dueño de la tienda
    -Todo depende de lo que tu espada me diga…- el vuelve a su trabajo, pero antes de ingresar al taller, se voltea y mira a Andru –Por cierto, mi nombre es Vardus Brawn
    -Vardus… Brawn…- dice Andru pensando en donde había escuchado ese nombre –Señora ¿Por casualidad sois los padres de Maximiliam?- pregunta Andru con un tono de suma curiosidad
    -Correcto- responde la señora con una sonrisa –es mi querido hijo
    -Si es así ¿Por qué evita el venir aquí?
    -Es por una situación que ocurrió hace 10 años atrás

    En ese mismo momento, Max respondía a las insistentes preguntas de Tatiana

    -Hace 10 años nunca hubiera pensado que estaría en este cargo, tenía planeado ser un herrero/ingeniero al igual que mi padre- Maximiliam desenfunda su pistola y la mira fijamente –Esta arma es una de las tantas que cree como aprendizaje, todo lo que sé me lo enseño él. Sin embargo hace 10 años ambos tuvimos una fuerte discusión, ninguno de los dos estuvo de acuerdo con la construcción de una pistola definitiva, mis ideas eran muy imprudentes y revolucionadas, por no decir inmaduras- diciendo esto último casi susurrando. Guarda su arma
    -¿Y qué sucedió después?- pregunta Tatiana

    Andru quien estaba sentado en la cocina de la casa de los Brawn continuaba su conversación con la madre de Max

    -Bueno- dice la madre quien serbia una taza de té a Andru –Ello trabajaban en un proyecto único, Max tenia la gran idea de crear un arma capaz de combinar la magia y la mecánica, una arma de fuego que superara a Astaroth, sin embargo los métodos de Max no eran los indicados y Vardus se oponía rotundamente, nunca pudieron llegar a un acuerdo por lo que terminaron en una discusión con lo cual Max decidió irse dejándonos atrás, lo siguiente que supe…
    -Fue que me uní a la legión del caos para escapar de mi estupidez e inmadurez- dice Max dice Max mientras se rascaba la cabeza –Además de que mi padre es tan jodidamente testarudo como yo… ya va siendo hora de que vuelva
    -¿Volver a donde?- pregunta Tatiana
    -Volver a casa, esta tarde el vendrá- dice la madre a Andru –Esta noche cenaremos pavo ¿Nos acompañaras?
    -Será un placer, además quiero ver la expresión de Max cuando llegue, y de seguro vendrá con Tatiana
    -¿La muchacha de esta tarde?
    -La misma, ella y Max son mis mejores compañeros, más que soldados, son buenos amigos en los cuales puedo confiar plenamente, por lo que puedo decir que el cielo me ha bendecido con su lealtad
    -Ya veo- dice la madre al escuchar aquel comentario de parte de Andru

    En el mercado de la ciudad, Max y ti compraban algunos suvenir para la tarde, era una vieja costumbre que tenia Max antes de regresar a la casa.
    Eran las siete en punto y la puerta de la tienda se abre, Vardus al ver quien entra hace caso omiso y sigue con su trabajo sin mayor importancia. Max prosiguió sin decir nada hasta la cocina y fue su sorpresa al ver a Andru sentado en esta, dejo los paquetes en la mesa y saluda a su madre

    -¿Qué haces tú aquí?...para que pregunto, como sea, madre te he traído algunas cosas, espero que sean de tu agrado, dudo que no lo sean- dice Max mirando a su madre con su seriedad de costumbre
    -Muchas gracias hijo
    -Esto- interrumpe Tatiana –Mi nombre es Tatiana Stovakish, un gusto
    -El gusto es mía pequeña- responde la madre con una dulce sonrisa la cual alegro a Tatiana
    -Veo que los tontos siempre vuelve- dice Vardus al entrar en la cocina –Pueden empezar a comer Mónica, yo tengo mucho que hacer aun, esa espada me ha interesado bastante
    -De acuerdo amor, pero no te sobre esfuerces- dice la mujer siempre con su amable sonrisa
    -Por lo menos los tontos comemos sin problemas sin que nuestra estupidez amargue al resto- contesta Max contra las palabras de su padre
    -Por lo menos los tontos nunca conocerán el goce de realizar un buen trabajo- responde Vardus ante la provocativa de su hijo quien no dudo en seguirle el juego
    -Un goce que no se compara con el compartir con la familia
    -Sí, es cierto, pero el hacer mi trabajo es lo que me hacer quien soy, no como otros que no saben donde están parados, y sólo simulan ser cualquier cosa para sentirse bien consigo mismo por no poder terminar ni apoyar aquello en lo creían tanto- Vardus se voltea y mira fijamente a Max –El día que madures no sólo como un soldado o ingeniero, si no como hombre, aceptare tus palabras tal cuales son, pero ahora son sólo berrinches de un mocoso sin rumbo- Vardus continua hacia su taller y mientras avanzaba susurro para sí mismo –Un camino que debí haberte mostrado como era debido- sus palabras denotaban un poco de arrepentimiento
    -Yo…, ja- Max se disculpa con los presente y se va de la casa sin haber cenado
    -¡Max! No te vayas- dice Tatiana, pero es detenida por Andru
    -Déjalo, si te metes solo agravaras las cosa, por lo menos se hablan, yo diría que es algo bueno- dice Andru con una calma envidiable
    -No entiendo- responde Tatiana
    -Andru tiene razón- dice Mónica –El hecho de él uno responda a las provocativa del otro es que se reconocen como tales, pero este es algo que deben solucionar ellos mismo, aunque me duela un poco decirlo. Bueno, dejemos ese asunto de lado y cenemos antes de que se enfríe la comida
    -De acuerdo- responde Andru con una sonrisa demostrando la aprobación de Mónica

    Esa misma noche, en el centro de la ciudad cuya tarde estaba repleta de transeúntes y vendedores, se hallaba vacía y solitaria a excepción de un joven quien estaba sentado una banca mirando el cielo, detrás de él aparece otro joven

    -Es una buena vista la que se tiene en este lugar- dice Andru quien se sienta al lado de Max
    -Ah- responde totalmente desanimado
    -No te preocupes, no tengo la más mínima intención de intervenir entre tu padre y tu, no quiero perder al herrero que está reparando a Valefort, ni a mi mejor estratega, sería un verdadero idiota si lo hiciese ¿No crees?- dice Andru con una sonrisa
    -Sería algo muy estúpido de tu parte, pero el asunto no es ese, y odio que hagas eso, pero creo que tienes razón
    -¿A qué te refieres con eso?- pregunta Andru de una forma inusualmente inocente
    -Me refiero a lo de manipular a la gente con tus estúpidos juegos mentales, esa idea de hablar por hablar no funcionara conmigo
    -Jajajaja, lo sé, y por ello hablo mas sinceramente que nunca, y tampoco es que lo haga con mucha frecuencia eso de manipular a las personas, sólo cuando necesito algo
    -Y eso es generalmente siempre
    -Jajajajaja, siempre serio
    -Bueno, es así como soy, y por ello es que tiendo a actuar de esta manera, al igual que mi padre
    -Un par de mulas testarudas, me agrada eso
    -Idiota… no sabes cuan complicado es complacerlo
    -¿Y es necesario?- pregunta Andru quien se acomodaba en la banca
    -¿A qué te refieres?
    -Si es necesario complacerlo ¿O solo quieres tu propia aprobación?, porque es así como yo lo veo
    -Sabes que Andru, aunque seas mi superior y también mi compañero realmente deberías dejar de joder a las personas con tus estupideces de niño bueno- Max se levanta y se retira
    -Y tú de ser un mocoso inmaduro

    A la mañana siguiente en la tienda, Vardus había terminado su trabajo como era de esperar, al entregarle la espada a Andru este quedo muy complacido al ver el buen trabajo que realizó, estaba como nueva, se lograba sentir su poder totalmente revitalizado, en eso Vardus se acerca a Astaroth y le indica a Andru que la tome

    -Esta arma es mi más grande orgullo, y como tal, necesito que sea usada por alguien que le dará un uso debido ¿y cómo lo sé? Esta espada me lo ha dicho, espero que te sea de ayuda
    -Dudo que no lo sea- dice Andru quien tomaba a Astaroth con cuidado para no pasar a llevar algo de la tienda, después de todo era una arma de dos metros de largo
    -Si ya no tienen más asuntos en esta tienda será mejor que se larguen- dice Vardus
    -Claro que tenemos asuntos pendientes- dice Max quien entraba por la puerta principal –Necesito demostrarte lo bien fundamentadas que estaban mis ideas
    -Tienes dos horas para ello, las herramientas y las piezas están donde las dejaste hace diez años- Vardus se sienta detrás del mostrador y comienza a fumar una pipa de madera que guardaba en una pequeña caja con la iniciales M.B

    Max se sumergió en su trabajo, mientras tanto Andru conversaba con Vardus acerca de Astaroth, deseaba saber todo acerca de su funcionamiento

    -Astaroth… ¿Cómo llego a crear algo como esto?- pregunta Andru
    -Para ser sincero, no lo sé, cuando conocí a tu abuelo, el me entrego los restos de un demonio, al tocarlo una imagen se forjo en mi mente e inconscientemente comencé a crearla, a medida que forjaba las partes las ideas se volvían más completas y a la vez espeluznantes, a decir verdad, nunca llegue a terminarla, ni tengo el ánimo de hacerlo, ya que si lo hacía, crearía algo sumamente maligno, el resto es historia
    -Ya veo… en sí ¿Cómo funciona Astaroth?
    -No es tan complicado como parece, de un lado es una poderosa hacha cuya fuerza se aplica a la fuerza del portados más el peso del mazo que está en el lado opuesto, y este otro además de ser un resistente mazo, tiene un dispositivo de ignición que al impactar con un objeto este explota con una fuerza 3 veces mayor a la fuerza de impacto, no sólo rompe, también revienta los objetivos.
    -Sí que es un arma destructiva, ahora entiendo porque no deseo completarla- Andru miraba a Astaroth imaginado de lo que sería capaz de hacer en una batalla real contra un ejercito

    El tiempo transcurrió y Max termino un poco antes de lo previsto. Al salir, le deja una caja a su padre el cual la abre, dentro de esta había un cargador y una carta

    -¿Qué se supone que es esto? ¿Dónde está tu maravillosa creación?- pregunta Vardus a su hijo
    -La he tenido conmigo todo este tiempo- Max desenfunda su pistola –Esta es mi máxima creación, no hay nada que pueda superarla
    -Esa es la misma arma que te enseñe a construir cuando eras un mocoso más pequeño-
    -Es cierto, pero si la vez más de cerca te darás cuenta- entregándole el arma
    -Lo que has hecho es imposible, pero al verla me doy cuenta de que has logrado unir el sintetizador de mana con el catalizador y el inyector esta sin problema… la única forma en que lograras esto es…- en eso interrumpe Max completando la frase
    -Usando un material más resistente, en este caso Adamant, sin embargo la alternativa que lograría estabilizar el mecanismo sin necesidad de un material reforzado, es que el núcleo del sintetizador se dividiera en tres como mínimo, pero ello implicaría una disminución inmensa de su poder destructivo u otro elemento que no recuerdo en este momento, no creas que me fugue sólo para huir, aproveche de crecer… pero… el resto será mejor que lo leas en la carta que deje en el cofre, y por cierto, ese es el primer cargador que use con mi arma… es uno de mis recuerdos preciados, y por ello te lo entrego. Sin nada más que decir, me retiro, nos vemos padre, cuídese madre- Max sale dejándole una de las réplicas. Detrás de él le siguieron sus compañeros quienes se despidieron muy agradecidos.
    -Ha crecido tanto, me recuerda mucho a ti cuando tenias su edad, aunque no eras tan maduro como lo es nuestro hijo- dice la madre abrazando a Vardus
    -Lo sé querida, lo sé- una complacida expresión se dibujo en el rostro de Vardus, demostrando su satisfacción al ver cuánto había crecido su hijo, y en lo grande que podría llegar a ser

    Después de haber caminado por la ciudad y llegado a la entrada sur, Andru se detiene

    -Max, Ti, desde aquí nos separamos, ustedes retornaran al castillo, díganle a Deunan que prepare unas tropas y asalten la zona sur, luego de dominar, necesito que expandan nuestra zona
    -¿A qué se deben esas repentinas órdenes?- pregunta Maximiliam
    -Tengo ciertos planes, de momento no hay necesidad de que los sepan, el sólo darle esa orden a Deunan ella entenderá mis razones y creo que ustedes también.
    -Aun así no me convences…- dice Max algo confundido
    -¿A dónde iras D?- pregunta Tatiana
    -Iré a las montañas del norte, tengo unos asuntos pendientes que resolver- dice Andru mientras miraba hacia las montañas las cuales se lograban ver desde donde estaban
    -De acuerdo- responde Max quien comenzó a avanzar junto a Tatiana en dirección opuesta a la de Andru
     
  16.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
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    El Maestro del Caos
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    Capitulo 22: Manto de Nieve

    Dos días fueron desde Karltown hasta el pie de las montañas, un viaje tranquilo pero algo esperado para Andru desde hace ya muchos años…

    -Después de tantos impedimentos, aun yendo contra la voluntad de Dan y Arthur, estoy aquí, espero que me perdones abuelo, pero necesito conocer a la madre de mi amada. Aun no puedo entender como pude sacarle verdad por mentira, si que tuve suerte-

    Con una sonrisa entusiasta en su rostro, Andru se adentra a la montaña. En un comienzo, caminó por un sendero marcado con piedras en el suelo, sin embargo a medida que avanzaba este sendero se iba perdiendo por la nieve que caía, hasta el punto que desapareció quedando en un paramo totalmente blanco, ello no detuvo a Andru quien continuaba caminando en línea recta usando, sin embargo a medida que ascendía comenzaba a helar más y más, con su aliento soplaba fuego que refregaba en sus palmas, el cielo comenzó a nublarse y una repentina tormenta azoto al viajero el cual con gran dificultad caminaba a través de esta tormenta. La nieve caía desmesuradamente y el viento arremetía violentamente, aun con su gran poder, la naturaleza tenía la ventaja por lo que Andru se vio abatido y cae al suelo, antes de que perdiera la conciencia unas sombras se acercan a él…

    -¡Ah!- Andru despierta y cae al suelo desde una cama muy pequeña e incómoda. Se levanta y mira a su alrededor para darse cuenta de que estaba dentro de una celda, la cual era la última de un largo pasillo -¿Cómo llegue a este lugar?... mejor dicho ¿Quién me trajo aquí?- Andru se rascaba la cabeza tratando de pensar en una respuesta lógica cuando se vio interrumpido por el sonido de unos pasos que se acercaban a lo lejos por el pasillo
    -Has despertado- dice una mujer de pelo celeste, casi blanco y liso acompañada de dos mas las cuales lo tenían blanco, portaban dos lanzas de hielo, vestían una armadura blanca hecha del mismo material. Al sacarse el caso, esta mujer dejo impactado a Andru, era blanca como la nieve y de hermosos ojos pardos, a diferencia de las otra las cuales los tenían azules, algo que llamo la atención en Andru
    -Tienes bellos ojos, similares a los de ella, aunque de distinto color…
    -No sé de quién me hablas, pero eso no importa, soy Krista, la encargada de la prisión de Calixto- dice la hermosa mujer demostrando su autoridad con una postura firme, en cambio, Andru le miraba asombrado por su increíble belleza. La muchacha no pareció gustarle aquella actitud –Es molesto que una escoria como tú me mire de esa forma
    -Lo lamento, pero me era imposible el no mirar tal belleza, he visto mujeres lindas, pero ustedes son realmente bellas, pero no se comparan con mi amada, a la cual es la única que puedo decirle hermosa- responde con una sonrisa al comentario de Krista
    -Eres muy desvergonzado… dime escoria ¿Qué haces en estas tierras sagradas?- pregunta Krista
    -Explorando, por cierto ¿Ustedes fueron las que me rescataron?- pregunta Andru cambiando el tema
    -No desvíes la conversación, necesito una respuesta más concreta
    -Esa es la verdad, desde que tengo 16 años que he querido venir a estas tierras, pero no fue hasta ahora qué podido hacerlo, no hayo otra explicación a mis intenciones
    -¿Cómo explicas el que llevaras un arma en tu espalda?
    -Protección contra cualquier peligro ¿No es lógico?
    -Yo lo veo como una amenaza a nuestra gente- dice Krista
    -Si lo vez de ese punto de vista, tienes toda la razón… ahora mi pregunta es la siguiente ¿Me liberaran?- pregunta Andru quien se acerca a los barrotes
    -Eso quisieras, pero al no saber si eres un enemigo, me temo que tendrás que permanecer encerrado
    -¿¡Qué!? ¡Hey!, ¡Eso no es justo! ¡No puedo quedarme aquí! Si lo hago ¡Todo mis esfuerzos se irán a la basura!
    -Eso debiste pensarlo antes de venir a tierras prohibidas para los de la superficie
    -Lo sé- responde Andru muy molesto con sus manos apretando los barrotes, se aleja y materializa un cuchillo el cual estaba dispuesto a lanzar, pero se detuvo y lo deja caer al suelo –No vale la pena hacer tal estupidez, por lo menos hazme un favor- dice Andru mientras se sentaba en la cama de tablas con un colchón muy duro, y una manta muy delgada. Andru cruza sus brazos sobre sus piernas y agacha la cabeza algo arrepentido de sus intenciones –Si no puedo salir, por lo menos averigua si alguien conoce a un tal Arthur Maina, sólo eso pido
    -Veré que puedo hacer- Krista da la vuelta y antes de retirase da una orden –cualquier cosa que intente tienen permiso para atacar sin piedad

    Krista se retira, en eso las soldados se posan una a cada lado de la celda con sus ballestas cargadas con flechas de hielo, sin embargo Andru con una sonrisa le grita gracias, se recuesta mirando hacia la pared quedándose dormido
    Dentro de la habitación de su corazón, Andru se hallaba caminando de un lado a otro con las manos sujetas en su espalda, pensando sobre la situación. Entre paso y paso, Valefort le lanza una bola de papel

    -Si sigues así, te juro que me levantare de mi sofá y te golpeare hasta que dejes de moverte- reclama Valefort acostada desde su sofá
    -Di lo que quieras Valefort- responde Andru sin dejar de moverse –Además, aun no me has agradecido el hecho de que haya logrado encontrar a alguien que te reparada
    -De eso no hay nada que decir, recuerda que me debías esa
    -Buen punto
    -Andru- interrumpe Seth -¿Qué planeas hacer?
    -Lo que haya que hacer- Andru se detiene y comienza a revolver su pelo
    -¿A caso te has vuelto loco?- dice Galamoth
    -Lo que pasa- dice Valefort con una sonrisa maliciosa –Esta nervioso porque va a conocer a la madre de Alice

    Andru se detuvo y se sonrojo desmintiendo las palabras de Valefort con lo cual le dio la razón con su actitud

    -Hay ocasiones en que eres tan lindo- dice Valefort continuando su burla
    -Deja al muchacho- dice Galamoth el cual aparece detrás de un pilar –La hermosa muchacha se acerca

    Andru despierta, y al sentarse en la cama, Krista comienza a hablarle

    -¿Tuviste una siesta agradable?- pregunta Krista para romper el hielo
    -Ya quisiera- dice aludiendo a los molestos comentarios de Valefort
    -Como sea, he preguntado a ciertas personas sobre ese Arthur y sorprendentemente he obtenido una respuesta inesperada por mi persona, lo más importante es que ha exigido una audiencia contigo, lo cual odio- dice mostrando sus verdaderos sentimientos hacia Andru el cual no se inmuto, más bien le sonrió –Antes de liberarte has de liberarte has de despojarte de cualquier arma que lleves oculta como esos cuchillos
    -De acuerdo- responde Andru sin cuestionarse –Les pido que se retiren hasta la quinta celda
    -¿Por qué haría eso?- pregunta Krista
    -Porque si no retroceden, al liberar mis armas puede que salgan lastimadas, ni tú ni yo queremos eso
    -Tienes razón, Yin, ve y ábrele la celda
    -Pero Krista…
    -Es una orden, no he llegado a mi puesto por nada
    -Si señora- responde Yin la cual va y abre la celda, apuntando su ballesta hacia Andru retrocede hasta donde estaban sus compañeras
    -Muchas gracias- dice Andru. Desde la palma de sus manos comienzan a caer unas cadenas negras como su poder, caían y caían cubriendo todo el suelo- No recordaba que tanto era lo que portaba- dice Andru. Al agitar sus manos, la punta de las cadenas comienza a recorrer toda la celda saliendo por el pasillo, una por el suelo y la otra por el techo hasta llegar uno poco antes de donde estaban las muchachas. Las puntas que sujetaban un arpón se empalan en el techo y en el suelo, Andru suelta las cadenas de sus palmas y las conecta con un arpón el cual clava en el suelo y al hacerlo, en un abrir y cerrar de ojos todo el lugar por el cual las cadenas habían recorrido aparecen una infinidad de armas de toda clase
    -Es imposible- dice Krista sorprendida de la habilidad de Andru -¿Cómo es que… de dónde rayos saco todo esto? Esto no es real- no hallaba explicación alguna
    -Materialización- dice Andru apareciendo entre las armas -Ese es el truco, con mi cadena he enganchado cada arma que he visto, y luego la sumo a mi poder, no hay límites de la cantidad, pero si un límite para invocarlas. Toma- dice Andru entregándole a Valefort –Esta es mi más preciada arma, como no puedo portar armas, y tampoco dejarla aquí abandonada (No quiero tener problemas más adelante) se viene conmigo pero bajo tu custodia
    -De acuerdo… sígueme- dice Krista y detrás de ella le sigue Andru y amabas guardias quienes vigilaban la espalda de Andru apuntando sus ballestas, aun no confiaban en el.

    Atravesaron 3 tres pasillos muy similares, con lo cual Andru se percato que era el único dentro de esa prisión, y no sólo ello, si no que estaba preso en la última celda, en lo más recóndito de la prisión.
    Al salir, los destellos del sol deslumbraron momentáneamente a Andru, al poder ver claramente, no hubo palabras que describieran la sensación que le invadía. Era una ciudad entera, tan grande como Rusento y Karltown, diría que aun más. Sus edificios hechos de madera y cristales de toda clase, torres de hielo, murallas de diamante y similares, era una ciudad como ninguna, pero lo que más llamo la atención de Andru fue el hecho de que sólo vio mujeres las cuales se ocultaban al verle, todas tenían el pelo banco como la nieve o azul muy claro, y de ojos azules como ninguno. Continuaron por la ciudad hasta llegar enfrente de un enorme palacio de cristal cuyas puertas median más de tres metros.
    Era un lugar digno de reyes, a pesar los rayos del sol que se reflejaban por las paredes iluminaban el entorno por completo dándole un inconfundible todo dorado pálido, el cual contrastaba con los adornos de hielo y la alfombra azul. Al final del pasillo, unas puertas más pequeñas se abren, y dentro de esta nueva habitación con pilares cerca de las paredes y después de unos escalones al final de todo, estaba un trono azul con bordes dorados y sobre este un vitral de una doncella similar a las mujeres del lugar rodeada de una serpiente en un páramo dentro totalmente blanco de las montañas.
    Todos los presentes se arrodillan al igual que Krista y sus dos guardias, indiscretamente Krista sujeta la ropa de Andru indicándole que se arrodillase y este accedió sin quejas, estaba intrigado por saber quién era aquella persona que le había llamado. Una puerta detrás del trono se abre y de ella aparece una mujer con vestido blanco con adornos de diamantes, su pelo largo y plateado y de ojos azul lapislázuli, era una mujer madura y sumamente hermosa para su aparente edad, Andru no podía creer lo que sus ojos apreciaban, estaba absorto ante su figura la cual que se sentó en el trono azul

    -Krista- dice esta mujer –Acércate por favor
    -Si su majestad- responde Krista quien se levanto rápidamente y se acerco hasta la reina
    -Dime Krista ¿Este es el hombre que conoce a Arthur?
    -Si su majestad, extranjero, preséntate- le dice Krista con su autoridad. Andru se levanta y hace una reverencia
    -Mis saludos Su Majestad, El primer General de la Brigada del Caos Andru Malcovish, a sus servicios

    Una exclamación en unisonó se escucho entre los presentes los cuales sacaron sus armas y rodearon rápidamente a Andru el cual permaneció erguido y muy tranquilo

    -Krista, no mencionaste que era un general del Caos- dice la reina
    -N… no lo sabía su majestad, yo… me disculpo por mi incompetencia- dice arrodillándose ante la reina
    -No es tu culpa Krista- La reina se levanta del trono y se acerca hasta Andru –Si que eres alto- dice la reina volcando su vista hacia arriba -¿Seguro que eres el general de la primera brigada? Que yo recuerde él se llamaba Dankalius
    -Ah… eso… oh- Andru evadía la mirada de la reina, su rostro estaba algo ruborizado
    -¿Pasa algo muchacho?- le pregunta la reina con una tranquilidad inigualable –De seguro te ha de incomodar el hecho de que todos te apunten con sus armas. Por favor, volved a sus puestos, este muchacho no es malo
    -¡Pero su majestad!- dice una de las guardias, pero basto sólo la mirada de la reina para que esta volviera a su lugar
    -Lo lamento- dice Andru quien miraba hacia el suelo. Respira profundamente y exhala para relajarse un poco- En todo este tiempo, sólo he conocido a una persona a la cual nuca temeré llamarle hermosa, y se lo diré tantas veces sea necesario, pero no puedo evitar verla en usted, por esa razón me siento avergonzado ante su presencia su majestad, realmente me apena admitirlo- dice Andru algo avergonzado
    -Eres un muchacho bastante honesto, pero no tienes de que avergonzarte.
    -Tiene razón su majestad.
    -Me gustaría saber algo Andru ¿Qué es de Dankalius y que sabes de Arthur? ¿Aun es general?
    -Dankalius, mi abuelo. Él falleció hace ya 6 años atrás, y sobre Arthur, el aun sigue en su puesto de Genera de la cuarta brigada, en su momento fui su subordinado, pero ahora amigos y también rivales
    -¿Rivales?- pregunta la Reina muy intrigada
    -Sí, no es fácil lidiar con los sentimientos de un padre, es un hombre muy sobreprotector con su hija
    -Alice…- dice la reina muy sorprendida
    -¿Cómo es que usted…? Acaso… ¿Usted es la madre de Alice?- pregunta Andru muy intrigado
    -La única en este mundo- responde algo triste –Han pasado 23 años desde la última vez que la vi, y aun espero poder verla algún día
    -Lamento si le hice recordar algo triste, pero…- Andru se arrodilla ante ella y le muestra su respeto –Pero para mí es importante saber la verdad sobre todo lo que le rodea, se que sueno egoísta, pero no puedo evitar el saber más sobre la mujer que amo
    -De acuerdo- la reina le da la espalda se dirige hacia la puerta que estaba detrás del trono, Andru le sigue y con ellos le acompaña Krista.

    Al cruzar la puerta, se hallaban en una gran habitación de dos ambientes, los tres se sentaron en los sofás y comenzaron con su charla

    -En primer lugar, me presentare como es debido. Mi nombre es Ekatherine, reina de este lugar e hija del señor de la montaña y también la madre de Alice Maina
    -¿Cómo es que pasó todo?- pregunta Andru sin rodeos
    -Eso ocurrió hace muchos años atrás, lo recuerdo muy bien...

    En aquellos días yo tan sólo era una pequeña de 15 años, mi madre, la antigua reina de estas tierras reinaba con devoción y amor a su pueblo. Recuerdo bien aquel día, el cielo estaba extraño, el viento soplaba aires bastantes inusuales, ese día no nevó. Comenzó en la mañana cuando un guardia llegó a la ciudad avisando sobre unos extraños que se acercaban, no tardaron en llegar, tan sólo eran dos, un hombre alto, como tú, vistiendo una imponente armadura negra y amenazadora y junto a él un joven con una mirada muy seria, ese era Arthur
    Mi madre converso con aquel hombre, a primera vista aunque tenebroso, resulto ser todo un caballero, pero eso era otra cosa. Yo muy curiosa, al ser la primera vez que conocía a un chico me acerque hasta él. Era serio y muy callado, nunca prestaba atención a nadie que no fuera Dankalius, era como un pequeño príncipe arrogante, algo que me gustó de él. Esa no fue la primera y única vez que vinieron, cada cierto tiempo ellos regresaban, Dankalius buscaba una alianza con nuestra gente, siempre que venían, él le acompañaba. Con las recurrentes visitas llegamos a entablar una conversación, lo primero que él me dijo fue “Eres una niña extraña, me da frio estar a tu lado”, yo quede impactada, pero ello logro romper el hielo que había entre nosotros.

    -Arthur siempre tan ocurrente con sus palabras (y qué decir de sus arrebatos)- dice Andru

    Hubo un tiempo en que Arthur y Dankalius no aparecieron, fue un transcurso de 14 años hasta su aparición por las tierras, en esa época yo tenía 29 años y era soberana, ya que mi madre había fallecido. Cuando él se presento, lo hiso como un general. En un principio no le reconocí, había cambiado tanto, puedo decir que ya no lo vi como el príncipe arrogante, si no como un hombre que ha vivido bastantes cosas.
    Su presencia era respetable, incluso mis guardias demostraban su respeto, era un hombre caballeroso que sabía cuando tratar asuntos políticos y cuando recordar aquellos memorados recuerdos de nuestra niñez. Al igual que Dankalius el venia reiteradas veces, en las últimas visitas de ese año, el estaba acompañado de dos hombre

    -De seguro eran Kurio y Kaze- complementa Andru
    -Ellos mismos. Arthur les tenía mucha estima.
    -Aun les tiene estima… son sus más leales compañeros

    Era año nuevo, estábamos haciendo los preparativos para el festival. Arthur llego junto a sus compañeros, los cuales nos brindaron su ayuda incondicional.
    El festival se realizo sin ningún problema, Arthur me acompaño toda la velada. Ya muy tarde, en un balcón del castillo, ambos observamos absortos el paisaje nocturno, fue extraño… no sé como ocurrió pero de pronto sentí los brazos de Arthur cruzar alrededor de mi, a pesar de las circunstancias, como reina se me tenía prohibido el tener una relación con alguien de afuera, no sólo por el hecho de respeto a nuestra tradición, si no que por cosas mayores, pero aun así no las tome en cuenta y le respondí besándole. Con ello confirme que nuestros sentimientos eran mutuos y no tardamos en consumarlo…
    Al es escuchar eso, ambos jóvenes se sonrojaron un poco por las palabras de la reina
    … Sin embargo, el tenía sus deberes y yo los míos, pero eso no impidió que nos siguiésemos viendo hasta que ocurrió lo inesperado, quede embarazada, pensé que él estaría molesto, pero resulto que estaba sumamente emocionado, sería la primera y única vez que logre ver aquella expresión en su rostro. Nueve meses después nació Alice, fuimos tan felices, pero esa felicidad no sería eterna, había roto las reglas y por ello tanto Arthur como Alice debían de morir

    -¿Por qué?- pregunta Andru intrigado por la historia
    -Nosotros no podemos tener descendencia por sangre, cuando una muere, su vida no se extingue, si no que mi padre, el señor y dios de la montaña nos da una nueva vida. Al concebir a Alice, ya no se me tiene permitido volver a vivir, pero no me siento arrepentida. Continuando con la historia.

    El señor de la montaña estaba sumamente molesto y decidido a acabar con todo, pero en eso llega Dankalius, no sé que habrá hecho, pero logro apaciguar la furia de mi padre, sin embargo mi familia no podía quedarse a mi lado, si lo hacían morirían, esa fue la condición para perdonar sus vidas. Aquel fue el más triste de mi vida, el ver marchar a mi amado con nuestra hija en sus brazos y no verlos hasta la fecha.

    -Ahora entiendo porque tanto mi abuelo como Arthur me prohibieron el acercarme a estas tierras- Andru abaja la cabeza y comienza a frotar su cuello –Me siento algo arrepentido de haber vendió, pero no del todo, por lo menos he podido conocer a la madre de mi amada
    -Hay una cosa con ello ¿Tú eres la pareja de mi hija?... por alguna razón creo entender el por qué Arthur es sobreprotector, no dejaría a una dama con alguien como tú, pero se ve que no tienes malas intenciones, aun para ser un dragón del caos
    -Ya veo jejeje. Pero lo que usted no sabe es que Alice es bastante autosuficiente (No creo conveniente mencionarle el hecho de que ella es soldado y mas sobre sus pequeños mal hábitos)
    -Me alegra oír eso. Me siento algo exhausta y creo que tú también, lamentablemente no podre darte la hospitalidad que hubiera deseado, además de que tengo que pedirte que te marches lo antes posible, pero no soy tan inconsciente para ello, puedes quedarte hasta mañana, después de todo has viajado desde muy lejos para saber la verdad
    -Le agradezco su comprensión su Majestad y lamento las molestias, con su permiso
    -Su Majestad- interrumpe Krista –Yo me hare cargo de él- mira a Andru –Te quedaras esta noche en mi casa
    -Gracias- responde este con una sonrisa

    Ambos se despiden y se retiran del palacio, Andru estaba sorprendido de la historia, sentía que debía compensar aquello, pero no sabía cómo hacerlo.
    Camino junto a Krista por la ciudad para conocerla, era un lugar muy hermoso lleno de hermosas estructuras hechas de madera y otras con hielo. Mientras avanzaban, Andru vio que una de las mujeres necesitaba ayuda, y sin dudarlo se separa de Krista y va donde la mujer, la cual al ver a Andru se asusta un poco y se esconde, pero este no le molesto, tomo los troncos del suelo con mucha facilidad y los cargo a un almacén que estaba cerca donde se guardaban cosas como esas. La mujer al ver que Andru no tenia malas intenciones sale de su escondite y le da las gracias, Andru solo sonríe y vuelve junto a Krista quien le esperaba molesta por a verse ido sin avisarle. Sin embargo no fue la única a la que Andru ayudo, Krista vivía en una cabaña que estaba en los límites de la ciudad por ello tuvieron que atravesar todo para llegar a ella.
    La noche cayo y Krista compartía una taza de té caliente con Andru quien estaba sentado cerca de la ventana mirando hacia la luna.

    -Has estado muy distraído que digamos- dice Krista para romper el hielo del silencio
    -Es solo que no puedo dejar de pensar en la historia de la reina… debió de ser doloroso para ambos
    -Tienes razón. Pero no a veces es mejor no preocuparse por ello
    -Quizás, o quizás no. Krista… ¿De dónde eres realmente?
    -¿Por qué lo preguntas?
    -A diferencia de los de aquí, tu apariencia es distinta, pero tienes los rasgos de estas mujeres
    -Eso es debido a que mi situación fue algo similar a lo ocurrido con su majestad. Por lo que se, mi padre y mi madre dieron su vida al señor de la montaña con tal de que me permitiera vivir, y así fue. Su majestad me recogió y me crio como si fuese su propia hija y por ello le debo mucho. ¿Sorprendido?
    -Un poco- responde Andru aunque su cara seria no lo expresase. Toma un sorbo
    -Las noches en este lugar suelen ser bastante frías ¿Estarás bien?
    -Sí, por alguna razón me siento bien aquí. Sera mejor ir a descansar… hasta mañana Krista
    -Que descanses Andru

    En medio de la noche, en lo más profundo de la montaña, una extraña figura observaba la ciudad con una expresión más fría que el mismo hielo nocturno y detrás de esta figura una sombra enorme y larga brillaba con la luz de la luna

    -Uno de ellos ha vuelto- dice la figura con una voz profunda –El amanecer será el inicio de la cacería mi querida mascota Shaktol.

    A la mañana siguiente, Krista se levanta, pero para su sorpresa Andru ya estaba en pie preparando el desayuno, Krista se le unió.
    Después de ello, Andru siguió a Krista hacia el calabozo donde Andru había dejado todas sus armas, y también por Astaroth, a la cual la tenían en otra celda junto a otros tesoros.
    Ya equipado con sus pertenencias, y sus dos armas predilectas <Valefort y Astaroth> procede a retirarse del pueblo pero no sin antes despedirse de la reina, quien le esperaba en la salida junto a sus escoltas personales

    -Me alegra poder haberte conocido Andru, sobre todo por el hecho de que me has dado noticias de mis seres queridos. Toma esto en compensación y también esto otro como una petición de mi parte- dice la Reina y sus dos guardias le entregan tres pequeñas cajas muy hermosas adornadas en cristales de hielo eterno –El azul es para Arthur, el dorado para mi hija y el plateado es para tu uso personal
    -Muchas gracias su majestad- Andru recibe los presente y los desmaterializa para resguardarlos en su poder y así no sufran daños –Una, esta no será mi primera visita, le prometo que para la próxima, le traeré un presente que nunca podrá olvidar.
    -Me gustaría verlo. Por ahora sera mejor que partas, presiento que no será bueno si te quedas por más tiempo
    -Creo que ya es demasiado tarde- dice Andru mirando hacia la salida de la cual se siente venir un algo que se arrastraba, era algo enorme
    -Ya está aquí… el guardián de la montaña, la Serpiente de Hielo Shaktol

    Y como había indicado la reina una enorme serpiente de hielo aparece, media más 30 metros de largo, sus colmillos eran temibles y su piel rebozada en cristal pulido el cual relucía con la luz. Shaktul da un fuerte chirrido que daña los oídos de los presente y sin perdón alguno ataca a Andru quien da un salto hacia atrás salvando a la reina, al reincorporarse sostiene a Astaroth y cuando Shaktul contraataca Andru le detiene de lleno con el mazo en la sien y a su vez activando el mecanismo, explotando sobre en la cabeza de la serpiente, la cual cae desplomada, pero se reincorpora sin ningún daño, su piel escamosa hecha de hielo resulto ser de diamantes, y estas escamas se levantan dejando un cuerpo completamente armado con espinas de diamante sumamente filosas como el mejor de los sables jamás creados. Andru miro a su alrededor, el combatir en aquel lugar solo causaría problemas, con una sonrisa se despide de todos y corre hacia la salida y detrás de este la serpiente.
    Ambos estaban lejos, entre los páramos de hielo que ahí se formaban. La serpiente atacaba a Andru y este le contraatacaba con Astaroth, pero la piel de la serpiente era demasiada dura, no había forma de penetrar esa dura capa o eso creía. Guardo a Astaroth y espero hasta que la serpiente estuviese lo más cerca posible y cuando ya estuvo en su rango, libera una fuerte descarga con su puño golpeando al vacio y así impactando en la serpiente -¡SONIC BOOM!- un fuerte estallido sónico impacto en Shaktul, el fuerte sonido resonó en sus escamas reventándose con gran facilidad dejando a la serpiente fuera de combate, pero los problemas de Andru aun no acababan, entre la tormenta aparece un hombre alto de 2mts, con una cabellera dorada al igual y ojos azules, de rasgos nórdicos, aparentaba unos 50 años con la barba bien deliñada. Llevaba un traje de pieles de lobos.

    -Tú debes ser el señor de la montaña- dice Andru apuntándole descaradamente
    -¿Osas desafiarme en mis dominios?- pregunta el señor de la montaña
    -Seria un tonto si lo hiciese, sólo quiero regresar abajo, ni tu ni yo tenemos asuntos, así que dejemos esto
    -Te daré una advertencia por esta vez, respetando el legado de Dankalius. Pero la próxima ocasión, no dudare deshacerme de ti- una fuerte ventisca sopla en el lugar y al dispersarse el señor de la montaña y Shaktul habían desaparecido.

    Sin mayor importancia Andru da un último vistacito hacia atrás y retoma su camino hacia la base de la montaña con una sonrisa satisfactoria…
     
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    Ladron de Musas

    Ladron de Musas Usuario común

    Cáncer
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    Pense que solo yo podia andar de rata XD XD XD ,pero me alegra que te de buenos resultados, me parecio interesante la perte del desarme ja ja ja ya me imagino las caras de "what" que pusieron las guardias cuando vieron el desfile de toda la artilleria que Andru cargaba consigo,bueno la parte de los recuerdos de la reina estuvo breve pero entendible(en un cap de mi fic alarge demasiado otro igualen cuanto al origen de uno de los protas xd xd ),mmm el señor de la montaña llamo mi atencion,esa "mascota" volvera a aparecer?,otra cosa las conversaciones con sus espadas ja ja ja Valefort me empieza a agradar se oye una chica "alivianada"
     
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    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
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    Tenlo por seguro que volvera a aparecer de una forma más impresionante ademas de un combate mas alargado, pero ello es después de Echo XD.
    Valefort, bueno no tengo comentarios de mi arma favorita ^ ^
    Y con respecto al pasado de Ekatherine y Arthur, sólo diré que esperes a que termine con las crónicas de Dan y con ello comenzare con las de Arthur, las cuales revelaran el por que de su actitud y su verdadera forma de ver el mundo. (Debo admitir que es uno de mis personajes secundarios favoritos, debido a su pasado)
     
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    surisesshy

    surisesshy Usuario popular

    Escorpión
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    Por fin, wow, nunca pensé que Andru fuera tan fuerte, me gusta las conversaciones que lleva con sus espadas, son muy graciosas, especialmente con Valeforth, se ve que es una mujer muy caprichosa, pero que quiere mucho a su infantil dueño, (cuando le conviene es infantil) me encanta como describes la batalla y las armas de Andru y estoy loca por saber cómo se llevara la nueva arma de este con las demás, estoy segura de que ella y Galamoth se llevaran nítido o se mataran con solo verse XD, pero algo me dice que a Valeforth no le gustara su presencia (intuición femenina jaja)bueno, a ver cómo se desarrolla todo eso.

    A todo esto, que triste el pasado de la madre de Alice, debe ser muy duro estar lejos de su hija y su amado, de seguro Andru hace algo para juntarlas nuevamente, no espero a saber qué sera y como será la próxima batalla de él y el señor de las montañas, será muy grande. Por otra parte bien por Max y su terco padre, se pudieron reconciliar, yo creo que ambos eran tercos e inmaduros, por esa simple actitud, pero es bueno ver que maduraron en menos de dos horas jajajajajaja.

    Ahora no espero por el próximo capitulo y ver qué hará Andru para conseguir la espada que quiere, ahora que lo veo, el tipo este es muy acaparador, las quiere todas para él jaja, me gusta su actitud calmada en todo momento, muy inusual para un protagonista, tambien me gusta los momentos cómicos de tu historia, no espero por ver más, hasta el próximo capitulo, bey.

    PD: no olvides pasarte por mi historia, no le llega ni a los talones a la tuya, pero estoy muy orgullosa de ella jeje.
     
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    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
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    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    713
    Especial de Momento: Una conversación entre Andru y Damian

    Ambos se hallaban a los pies de la montaña, lo cual fue una sorpresa para Andru quien no le esperaba, y mas aun en su actual estado
    -¿Qué haces aquí?- le pregunta Andru algo indiferente ocultando un poco su descontento
    -Nada en especial, hace un tiempo atrás tuve un espantoso sueño y sentí deseos de verte- Responde Damian con su usual sonrisa
    -Eres extraño. Dime ¿Que tienes contra mi?
    -Nada, es sólo que eres alguien facinante y no puedo evitar ver en las situaciones en las que te entrometes
    -Así que admites que te entretienes con mis problemas
    -En parte si, y en parte no... aunque me considero culpable al decir que es mas un sí que un no- Se quita sus lentes de sol y mira a Andru fijamente, era primera vez que se quitaba sus lentes ante él -Quizás esto te suene extraño pero deberías de tener cuidado con tus palabras, algo grande se aproxima, y eso esta totalmente ligado a tu desarrollo, se que es inoportuno lo que digo, ademas de que has conocido hasta ahora a tres entidades de las cuales inconscientemente deseas sus cabezas
    -No diría que inconscientemente- refuta Andru -Lao Shang-Lung, Erion Russaj y El Dios de la Montaña, admito que deseo sus cabezas pero del dicho al hecho, hay mucho trecho
    -Jajaja, lo entiendo, pero mis palabras van enfocadas a algo mas serio. El hecho de que te sientas así y lo reconozcas es peor, inclusive me eres incapaz de negarme sobre la existencia de algo que habita en tu alma
    -La otra personalidad... ¿Que sabes acerca de eso?
    -Lo suficiente para temerte, pero también para decirte que no representas una amenaza para nadie, no hasta que te despojes de todo y dejes que eso que llevas dentro salga, cosa que sabemos muy bien tu yo de que no lo pasará, no ahora
    -Correcto...
    -Como sea, ahora que vuelvas, te aconsejo que pienses en como llegar a Echos lo antes posible, la verdad estoy en contra de que te vuelvas mas fuerte, pero entre que te transformes en eso que temo a que ocurra aquello que traerá desgracia a este mundo, prefiero que te conviertas en aquello
    -¿A qué te refieres con lo de desgracia a este mundo?
    -Es cierto- Damian se pone los lentes y prende un cigarro -Estas involucrado en una batalla que viene desde mucho antes, Dan abandono todo al igual que Mitsha decidió hacer caso omiso, después de todo ninguno tenia razón para oponerse, pero tu tienes razones personales que te impulsan. Lo único que te revelare de momento es que aquello de lo que te deberías de preocupar no es algo tan mundano como la legión del caos ni siquiera del mismo Cain, es algo que esta sobre él, y éste es precursor de ello, por ende tienes que volverte fuerte y deshacerte de Cain antes de que eso venga y haga de las suyas.
    -Sabes que me has dejado peor, y una curiosidad maldita invade mi mente
    -En su momento he de decirte mas. Por cierto, cuando este en Echos, recuerda que has de enfrentarte a situaciones que ni te imaginas, debido a Echos es un mundo sumamente místico, y lo único que te ayudará es lo que habita en tu corazón.
    -Bueno, como sea, si ya no has de decirme nada útil mejor me voy
    -De acuerdo Andru, sólo ten cuidado y cuidate.
    -Igualmente Damian- Andru se va

    Andru se retira del lugar, tenía prisa en llegar al castillo, muchas cosas eran las que tenía que hacer, mientras tanto Damian le veía irse

    -Andru- Damian inhala y sopla el humo del cigarro -Al final, parece que me es imposible cambiar el futuro, sólo espero que no sea tan horrible como me lo imagino, jajajaja, que cosas digo- Damian mira hacia el cielo -Dios ¿Alguna vez podre ver la realidad de este mundo? ¿la realidad que habita en mi otra mitad?...- Al ver que no escucha respuesta alguna mira al suelo y pone el cigarro en su boca -veo que aun no estoy preparado, al igual que Andru, como sea, seguiré con mis asuntos- dice mientras desaparece en la nada
     

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