El Maestro del Caos

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Askelad, 21 Junio 2009.

Cargando...
?

¿Les gusto el prólogo de la historia?

  1. Si, bastante

    3 voto(s)
    100.0%
  2. Mas o menos

    0 voto(s)
    0.0%
  3. No, me interesa

    0 voto(s)
    0.0%
  4. ¿Estabas borracho cuando escribiste esta basura?

    0 voto(s)
    0.0%
  1.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    328
    Re: El Maestro del Caos

    Ficha Técnica:

    Nombre: Devius
    Apodo: Devius
    Raza: Humano/Dragón
    Edad: Desconocido
    Género: Masculino
    Origen: Desconocido
    Habilidad: Desconocidos
    Otros: Un hábil espadachín que resulta ser un Dragón del Caos, no sabe mucho de él, el arma que porta es conocida como “Soul Hander”. Mide 1.82 m, ojos Plateados, pelo corto y rubio.

    Nombre: Ciel (cielo en francés)
    Apodo: Ciel
    Raza: Humano/Dragón
    Edad: Desconocida
    Género: Femenino
    Origen: Desconocido
    Habilidad: Desconocidos
    Otros: Al igual que su hermano Devius, es un Dragón del Caos. Porta una extraña espada negra llamada “Thanatos”. Mide 1.76 m, ojos plateados, pelo largo y amarrado con una coleta hacia abajo, es rubia
     
  2.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    7932
    Re: El Maestro del Caos

    Capitulo 7: El Pecador del Caos

    -Así que has venido has venido por mi ayuda… ¿Y en qué puedo servirte?
    -Antes de eso, como es la costumbre te presento a mi compañera, su es Alice Maina
    -Ya veo, gusto en conocerle, mi nombre es Marcus Arlond Raind- responde sutilmente
    -Mucho gusto- dice Alice
    -Ahora a lo nuestro RAM, necesito que me des toda la información sobre el templo del caos
    -¿El templo del caos?- dice con una voz seria y profunda -¿Por qué razón has de ir un lugar desolado?
    -Debo… sólo debo ir a ese lugar, sólo eso…
    -Así que tus deseos se están manifestando, esa parte demoniaca se ha manifestando ¿O me equivoco?
    -No, has acertado…
    -Entren, así será más cómodo hablar

    Ambos siguen a RAM, al entrar Alice quedo impresionada por la cantidad de libros, ni siquiera en el castillo de su padre o en el cuartel principal habían tantos.

    -Si quieres, puedes leer unos cuantos libros mientras converso con RAM, creo que tardaré, así que disfrútalos
    -De acuerdo…- responde algo desanimada

    Andru se fue con RAM a otra habitación, mientras tanto Alice se quedo en la biblioteca, reviso todos los libros que la rodeaban, en eso encuentra un libro antiguo, en la tapa estaba la imagen de una mujer, el dibujo estaba bien hecho, pero lo que le llamo más la atención fueron sus ojos que era lo único que poseía color, un color similar a la joya de Lapislázuli, al palpar la tapa se percato de que eran en realidad esta hermosa joya, su curiosidad la impulso y comenzó a leer el libro. Estaba escrito en una lengua antigua pero entendible; este trataba de la Antigua tribu del hielo, un poderoso y sagrado clan que descendían de los espíritus del hielo, los cuales eran los hijos de Gaia. Esta tribu se ubicaba en lo más profundo de las montañas del norte, muy cerca de donde se encontraban ahora. Mientras se sumergía en el libro se escucha un fuerte golpe seguido de un grito que interrumpió su concentración

    -¡¿Por qué no?!- dice Andru molesto manifestándose con un golpe en la mesa
    -Cálmate, no es mi culpa el no poder serte de ayuda- dice RAM con su habitual calma
    -Aun así, ¿Por qué? ¿Por qué no puedes?- insistía Andru. Alice se ocultó detrás de la puerta para escuchar la conversación
    -Por qué no puedo…
    -Dame una razón justificable…- dice muy serio
    -Lo que pides es imposibles, ni siquiera los demonios son capaces de hacerlo, está prohibido
    -Aun así quiero saberlo… por favor
    -No…
    -(¿De qué estarán hablando esos dos?)- se preguntaba Alice
    -Maldición- Andru comenzaba a angustiarse –Debe haber alguna alternativa para llegar a eso
    -De que la hay, la hay, pero… sería como si te estuviera dándote la respuesta
    -RAM…
    -Si sigues insistiendo tendré que pedirte que te marches
    -Mmm… malditos dioses ¡¿Por el maldito conocimiento es sólo de ellos?! ¡Maldición!
    -……- RAM guardo silencio por un momento –Hay otra forma, aunque está también está prohibida, no hay problema que la sepas, pero los resultados serán de tu total responsabilidad- le dice RAM muy serio, el rostro de Andru cambio totalmente, un enorme interés se reflejaba en su rostro
    -Dime…
    -No sé en qué consiste el ritual de los Dragones del Caos, ni el por qué has de perder tu humanidad para lograr convertirte en uno, pero si eso conlleva un ritual mágico de por medio, es posible crear un sello que funcione de catalizador
    -¿Cómo es eso?- preguntaba aun mas intrigado por lo que RAM le diría
    -Que no necesariamente tendrás que ser un Dragón del Caos todo el tiempo, sólo lo serás cuando realmente lo necesites, pero al igual que el ritual de conversión que harás, este requiere de un sacrificio, el cual desconozco
    -Aunque volvemos al comienzo, por lo menos tengo esperanza… gracias RAM
    -Estoy para servirte…
    -Necesito que me respondas sinceramente… ¿Por qué está prohibido el primer método?
    -¿Aun con eso?, si así dejas de insistir te lo diré. En este mundo existen dos fuerzas que controlan el perfecto equilibrio, a esas fuerzas se les conoce como Redentores y Pecadores, no los confundas con bueno y malo, estas fuerzas simplemente se les denomina así por sus habilidades, los pecadores son experto en toda clase de sellos capaces de dañar a los mismísimos dioses, y los redentores pueden romper esos sellos. Cada habilidad de estos dos tipos está prohibida por sus grandes poderes.
    -¿Eso es todo?- pregunta como si nada
    -Si… por eso no te lo diré, aunque mis razonamientos suenen muy vacios a nadie se le permite ser esos tipos
    -¿Conoces a alguno?- le pregunta muy intrigado, tratando de sacar alguna información
    -Yo mismo soy un Redentor- dice muy serio
    -Tu… no me lo puedo creer, pero si tan sólo…
    -Sólo soy un simple humano, es cierto y eso que ¿A caso tengo que ser un demonio como tú o un creador como los dioses? No hay nada que diga que no pueda
    -Ahora todo me queda claro RAM, no te molestaré más- dice Andru levantándose de la silla –Gracias por recibirme de esta forma y también el por haberme aguantado- dice algo avergonzado pero manteniéndose firme antes sus actos
    -No hay de que, recuerda que siempre eres bienvenido- le responde el con una sutil sonrisa
    -Alice, ya sé que estas detrás de la puerta, espero que hayas descansado lo suficiente, nos vamos- dice mientras se acercaba a la entrada principal
    -Ah… (Lo supo todo el tiempo), ya voy…
    -Una cosa Andru- dice RAM desde su asiento, Andru se detiene y lo escucha –Se dice que lo más profundo de las tinieblas se esconde el corazón más puro. Que tengas un buen viaje- a pesar que Andru no le vio el rostro, sabía que este estaba sonriendo como de costumbre
    -Cuídate- Se retira y de detrás le seguía Alice
    -Es imposible que él sea un Redentor, pero… ¿Sería correcto que se convirtiera en Pecador?- pregunta mirando hacia la puerta, apenas los jóvenes se retiraron de las sombras un extraño hombre de traje negro apareció -¿Tu qué crees Damián?
    -¿Qué creo yo?- una extraña sonrisa que ocultaba muchas cosas se dibujo en su rostro –Seria divertido, siempre y cuando pueda romper el sello que le he puesto

    Los jóvenes se fueron en silencio. Con la ayuda de Aiala lograron salir del desierto después de dos días, continuaron hacia el oeste hasta llegar a la desolada tierra maldita, un lugar sin vida alguna, la tierra estaba muerta, los arboles podridos , el aire se sentía muy denso, Alice no comprendía como alguien querría venir a este desolado lugar.

    -¿Continuamos?- pregunta Andru, Alice al mirarle lo nota algo nervioso
    -Sí, pero si estarás nerviosos será mejor que volvamos
    -No estoy nervioso- contesta mirando hacia otro lado tratando de disimular y por acto reflejo se adelanta
    -Jajaja, como digas- dice con una leve sonrisa y siguiéndole sin chistar

    Continuaron caminando por un largo rato, preguntándose a sí mismos las razones del porque el lugar era así, pero sin respuestas concretas; al llegar a un pequeño barranco lograron admirar el resto de la zona y al final de esta, entre las montañas y un extraño lago en el cual flotaban extraños cadáveres se encontraban las ruinas del Templo del Caos.

    -Ya nos falta poco Alice…- al mirarla guarda silencio, se veía algo preocupada –Hemos llegado, muy lejos así que no hay motivo para preocuparse o deprimirse…
    -Claro que los hay, una vez que lleguemos serás otro- dice agachando la cabeza
    -Había olvidado ese detalle- Andru mira al cielo y luego se enfoca en el templo -Ojalá RAM me hubiera dado la clave, pero era mucho pedir, por lo que sólo me queda conformarme con lo que tengo
    -¿De qué hablas?
    -Lo que pasa es- dice con una leve sonrisa -que cierta jovencita entrometida no quería que yo cambiase, así que le pregunte a RAM, el resto ya lo sabes
    -Entonces, ¿aquella discusión era para obtener el secreto de cómo conservar tu humanidad?
    -Correcto… pero eso ya es el pasado… continuemos
    -Andru… (Después de todo, si me toma en cuenta, lamento no poder ser de ayuda)- se decía a si misma

    Descendieron el barranco, al llegar a suelo firme ya sólo les quedaba un camino directo. No demoraron más 20 minutos en llegar hasta el lago el cual era atravesado por un gran puente de piedras algo deterioradas por el tiempo. Miraron a todos lados observando aquellos extraños cadáveres, no eran criaturas que alguna vez hayan visto, trataron de no tomarle importancia y seguir con su camino, ya que el templo estaba a solo unos pocos metros. Apenas pisaron el puente, sin que Alice y Andru supieran, dentro del templo en una de las tantas habitaciones, un espejo que cubría toda la pared se ilumina y una extraña sombra con unas enormes alas y unos ojos rojos aparece dentro del espejo –KOET, SENBIRU… “SHADOW SERVANT”- Los cadáveres que flotaban alrededor del puente de una forma desconocida por los jóvenes se regeneraron y levantaron, eran unas extrañas esferas con 7 tentáculos los cuales les al final salía unas afiladas garras, la criatura entera estaba cubierta por cuernos y en la frente una pequeña máscara blanca que resaltaba en su cuerpo negro, lo que le llamo la a Andru era el símbolo del dragón del caos que tenia esta máscara

    -¡Alice, ponte en guardia y prepárate para defenderte!- le dice Andru algo nervioso
    -¡Sí!- dice sacando sus espadas

    Las criaturas comenzaron a salir por montones del lago, rodearon por completo a cada uno de los jóvenes, Andru al igual que Alice se veían en graves problemas, estas criaturas eran muy resistentes y su número no dejaba de incrementarse, eran demasiadas para ellos dos, en eso Alice es atrapa por una de estas criatura, no tenía como zafarse, Alice al ver directamente al monstruo este par en par se abre mostrando su boca con una infinidad de dientes filosos

    -¡Alice! ¡Malditos engendros, déjenme en paz! ¡Alice!- gritaba desesperado
    -¡Andru!- Alice pedía ayuda, pero sabía que Andru no podría salvarla de esta, en eso, tanto Andru como Alice quedaron impresionados cuando vieron como la cabeza del monstruo explotaba quedando libre de los tentáculos –Una… bala- Alice mira hacia atrás, en aquel corto intervalo una ráfaga de balas cruzo cerca de Alice matando a todos los esbirros que la rodeaban –¡Kurio, Kaze!-
    -¿Se divierten sin nosotros? Que falta de educación niños- dice Kaze
    -Jajajaja tú lo has dicho Kaze, pero ya que estamos aquí divirtámonos
    -Chicos- dice Andru en medio del combate –Kaze, Kurio, huyan con Alice hasta el final del puente, esto se pondrá feo- dice Andru con una mirada fría y rencorosa
    -(Esa mirada…) Kaze, Alice, ¡Corran!

    Todos comenzaron a correr, Alice miraba hacia atrás y veía como Andru combatía contra todos esos monstruos, y como Andru se cubría de energía obscura, Kaze le toma la mano y la apura. De los pies de Andru hasta su cabeza comenzaron a salir rayos de un azul intenso, y todos se concentraban en su mano derecha, en un movimiento, Andru libera todo el poder hacia el cielo y al desaparecer entre las nubes, los esbirros no se tomaron el tiempo de admirar y continuaron su ataque hacia Andru, sin embargo este parecía no importarle, una inusual sonrisa de satisfacción acompañado de su mirada bestial con sus ojos rojos y una brutal matanza de escorias –Ya es hora- dice Andru esperando que se acercaran todas las escorias posibles, en ese mismo momento en el cielo, donde desapareció aquel cumulo de electricidad, un Dragón azul serpenteaba entre las nubes esperando el llamado de Andru

    -¿Cuándo aprendió a hacer eso?- se preguntaba Kaze
    -Desde que acepto su verdadera naturaleza- dice Alice muy tranquila

    Las escorias se agrupaban en montones, y Andru con su extraña sonrisa levanta su puño –Seiryū Ken- da un gran golpe en el suelo y el dragón que flotaba cae en picada sobre Andru levantando una torre de agua proveniente del lago la cual exploto por la energía eléctrica producida por Andru iluminando todo a su alrededor.

    -¡Chico!- grita Kaze
    -(Es igual que la otra vez con el pueblo, pero esta vez se ha pasado) ¡Cúbranse!- grita Kurio

    La explosión fue muy fuerte, no se veía nada y el agua lastimaba un poco. Cuando se disipo el vapor generado por el calor de la electricidad y el agua, el grupo pudo admirar el lugar del impacto, este estaba totalmente destruido, un gran agujero y ningún rastro de Andru.

    -¿Dónde está? ¡Andru!- grita Alice mientras iba a buscar algún rastro, al acercarse al borde, ve que este estaba colgando, a pesar de la situación mostraba una sonrisa satisfactoria
    -Aléjate un poco, mi cuerpo aun está cargado con electricidad y quiero lastimarte
    -¿Y crees que me importa imbécil despreocupado?- brindándole la mano
    -Ehh… jajaja- se ríe Andru -aunque te diga que no lo hagas, no me harás caso, pero te advierto que dolerá
    -Sólo dame la mano estúpido suicida- Al tomarle la mano recibe una fuerte descarga, pero su orgullo la ayuda a disimular frente a todos –uno, dos, ¡tres!- ella tira y Andru logra subir
    -Gracias Alice… ¿Te encuentras bien?
    -¿Tienes que preguntarlo?
    -Es sólo un gesto- Se levanta y se va con Alice hacia el grupo

    Ya reunidos y a salvo, se adentraron al templo. Un lugar muy obscuro y tétrico; se adentraron por un largo pasillo, el suelo estaba muy deteriorado y apenas accesible, mientras caminaban una sombra se cruzo frente a ellos e instintivamente Andru la siguió como un animal cuando caza a su presa, a los demás nos les quedo otra más que ir detrás de él. Corrieron por varios pasillos hasta llegar a una extraña sala, la única que se mantenía en buen estado, ni telarañas ni plantas, estaba totalmente intacta

    -Es extraño- die Kaze
    -¿Y Andru?- pregunta Kurio
    -Está en la siguiente habitación- le responde Alice quien trataba de seguir los pasos de Andru

    Al entrar ven a Andru que estaba parado frente a un gran espejo que toda una pared, al seguir su mirada se dan cuenta que no tenia reflejo, pensaron que podía estar sucio pero al acercarse sus reflejos aparecieron como en cualquier otro espejo

    -Hey Andru ¿Esto es una broma o qué?- pregunta Kurio algo asustado, al mirarles los ojos, ve que los tenía rojos con una mirada similar al a Mitsha
    -Ni idea- responde sin dejar de ver el espejo, como si sus ojos fueran capaces de ver algo que los demás no pudiesen
    -Kurio, Kaze, aléjense un hacia atrás… tengo un extraño presentimiento

    Alice estaba en lo cierto, de la nada el espejo brilla intensamente y de su interior aparece una extraña criatura negra de enormes alas, pero esta estaba criatura estaba atrapada detrás del espejo. La luz se disipó y pudieron ver a la criatura, aquella obscuridad que lo cubría se esfumo junto a la luz del espejo, era un hombre idéntico a Andru. Su pelo era más largo, le llegaba hasta los hombros, y de su cabeza salían dos cuernos inclinados hacia adelante, no usaba camisa y todo su brazo derecho estaba cubierto por un tatuaje extraño, llevaba un guante muy particular que cubría toda su mano y parte de su brazo, usaba una túnica desde su cintura hasta sus tobillos, debajo de esta lleva un pantalón simple con unas botas de combate y una gran cola que no dejaba de moverse

    -¿Quién osa profanar este lugar santo?- pregunta aquel ser detrás del espejo
    -Andru Malcovish, descendiente de los dragones del caos- dice muy seguro de sí mismo
    -Ahora entiendo el por qué he tomado esta forma, para que sepas este es el reflejo que representa tu alma, pero al verte me doy cuenta de que aun no te has convertido en un dragón completo
    -Por esa razón he venido, necesito que me enseñes como hacerlo
    -Eso es algo que se sabe por instinto, por esa razón no puedo ayudarte en tu propósito
    -Entonces ¿Por qué no puedo transformarme?
    -Pregúntale al que puso esos ridículos sellos en todo tu cuerpo- dice la criatura
    -¿Se… sellos? ¿De qué hablas?- se mostraba confundido
    -Jajajajajaja… de seguro fue un inútil el que te los puso, no hay nadie como nosotros los Pecadores para crear sellos, aunque no es lo único que hacemos Jajajaja
    -Tu… tu nombre es- susurra Andru
    -¿Qué dices? Habla claro
    -Tu nombre es ¡Darklis! ¡El Dragón original del Caos!
    -Me sorprende que alguien como tú lo sepa, después de todo llevo muerto más de un milenio, dime ¿Cómo es que lo sabes?- preguntaba Darklis quien se apegaba al espejo para admirar más al joven frente a el
    -Porque tú y yo… por laguna razón que desconozco, somos la misma persona
    -¡JAJAJAJAJAJAJA!- Darklis se reía muy fuerte, su rostro sicópata y embelesado por su curiosidad e intriga sobre Andru –Nunca creí que el renaciera de esa forma, y menos en un descendiente mío, muchacho
    -Andru
    -Como digas… Andru, ven, acércate y pon tus manos sobre las mías- Andru obedece las ordenes de Darklis, al momento de posar sus manos en el espejo mostro duda, no sabía si era lo correcto, al final se decidió
    -Así me gusta… dime ¿Qué sientes?
    -Sentir… es como si… no lo sé, como si algo en mi interior quisiera salir, que esto, que son estos recuerdos
    -¡Como sospeché! ¡Libérate Basoetsha!- grita Darklis, el cuerpo de Andru sale despedido hasta colisionar contra la pared, de su pecho se desprende un gran pentagrama y de desde el centro comienza a salir algo, era la un arma, en el interior de Andru se ocultaba el verdadero demonio que albergaba más de 10000 almas en un eterno infierno, el símbolo máximo de los pecadores y del Dragón del Caos, La espada del infierno… “BASOETSHA” –Ven a mi espada mía- sin embargo la espada no respondió al llamado de su antiguo amo –Ya veo… entonces vete lejos de este muchacho y déjate poseer sólo cuando creas que eres merecida ¡Vete Basoetsha!- fueron las únicas palabras que obedeció, la espada comienza a girar en sí misma y se dispara hacia al cielo, en un acto reflejo Andru la detiene entre sus manos
    -No te dejaré ir tan fácilmente, me trajiste a este lugar sólo para que el te liberara, me usaste
    -Así es- responde una voz siniestra, la misma que atormentaba a Andru en sus sueños –Ahora que soy libre nadie me detendrá, ahora ¡Suéltame!- Basoetsha libera una gran cantidad de poder repeliendo a Andru fácilmente y desaparece en el acto
    -¿Qué harás ahora Andru? Jajajaja, nos ha engañado a los dos… ¿Por qué no respondes?
    -Tu forma es el reflejo de mi alma ¿cierto?- dice levantándose del suelo
    -En efecto…
    -En ese caso ¡Tomare lo que me pertenece!- Andru se lanza contra el espejo y es absorbido por este, tanto Andru como Darklis habían desaparecido, Alice junto al dúo estaban preocupados
    -¡Andru!- dice Alice golpeando el espejo -¡Andru!
    -No servirá niña, ese espejo esta hecho de oricalco, es casi indestructible- dice una voz femenina que provenía de la habitación anterior
    -¿Quién está ahí?- dice Kaze en postura de combate, Alice y Kurio le siguieron –Manifiéstate- y así fue, desde el umbral apareció aquella femenina figura, llevaba una imponente armadura negra, poseía la forma de un dragón
    -Ya estoy aquí… ¿Satisfecho francotirador?- dice la mujer con una sonrisa desafiante
    -Tu… tu… estamos muertos- dice Kaze muy asustado, Kurio cubrió a Alice, aun así estaba tan asustado como su compañero
    -¿Qué pasa chicos? ¿Por qué están tan asustados?
    -Yo te responderé eso muchacha, ellos saben que yo soy el famoso demonio de los ojos rojos, saben que no tienen oportunidad contra mí, ya que Andru no está aprovecharé de castigarlos por la bala que casi me llega
    -A… a… aun… aun lo recuerdas- dice Kaze muy intimidado ante aquel demonio
    -Claro, nunca olvido a mis presas, ya me canse de hablar, es hora de que paguen por vuestra insolencia hacia mi persona JAJAJAJAJA- lleva su mano hasta su espalda y desenvaina aquella gran espada, Rakuetsha, se acerca tranquilamente hasta su victimas, cada paso que avanzaba ellos retrocedía, pero no duro mucho, estaban acorralado -¡Mueran!- Mitsha agita su espada sobre Kaze quien estaba más cerca, pero la espada se detuvo, había sido bloqueada por el individuo que estaba detrás del espejo, sólo con su mano derecha que la cubría el extraño guante freno a Mitsha
    -Te dije que no te metieras con mis amigos- dice aquel sujeto, Mitsha retira la espada, estaba asombrada por lo que veía frente a ella
    -Al parecer el sello de nuestro abuelo ya no tiene efecto sobre tu persona, en ese caso ya no tengo por qué tener piedad contigo hermanito- dice con una endiablada sonrisa
    -Inténtalo Mitsha- dice mientras se enderezaba y guardaba sus alas- ustedes tres salgan de aquí inmediatamente- dice muy serio
    -Tienes, no me gustaría tener debiluchos cerca que me estorben
    -Alice, confía en mí- decía sin dejar de mirar a Mitsha
    -Ten cuidado, aun me debes más explicaciones
    -Jajaja, claro que las tendrás pero no tan fácil como piensas

    El trío se retira del lugar dejando a los dragones solos para el mortal combate. Ya solos Andru se inclina un poco y en el instante en que Mitsha se preparaba para atacar con Rakuetsha Andru se le tira en sima traspasando la pared, al tocar suelo Mitsha lo aleja con sus pies, Andru se repuso fácilmente pero Mitsha no espero y sorprendió a Andru con un fuerte puñetazo en la cara seguido de una combinación a todo su cuerpo terminando con un fuerte uppercut haciéndolo retroceder, al parecer no tuvo el efecto esperado, Andru se mantenía aun erguido, Mitsha empuña a Rakuetsha pero Andru impide que la utilice limitando su rango y sus movimientos con una serie de combinaciones que Mitsha apenas lograba esquivar y recurría a su espada como escudo, aun así sentía la fuerza de los golpes de Andru, una fuerza descomunal, Mitsha vatio fuertemente a Rakuetsha y la guardo para continuar su combate cuerpo a cuerpo pero era inútil, Andru estaba en otro nivel, sus golpes ya ni alcanzaban a su pequeño hermano

    -Me sorprende el poder que guardabas, ahora entiendo por el que abuelo te sello, serías una completa amenaza para todos, inclusive para ti mismo- dice alejándose un poco –Pero aun eres un niño con respecto a este nuevo mundo, te mostraré como combate un verdadero dragón del caos-

    Mitsha levanta su mano derecha hasta su pecho juntando su pulgar y su dedo cordial (medio), en un movimiento sagas mueve su mano hacia abajo chasqueando los dedos, solo basto el sonido y el cuerpo de Mitsha cambio al instante adquiriendo una forma similar a la de Andru, su cabello creció, sus cuernos miraban en dirección contraria a los de Andru, estos apuntaban hacia la nuca, sus alas eran imponentes al igual que su mirada de ojos rojos, su brazo izquierdo se cubrió por el mismo tatuaje que Andru, estaba lista para dar pelea.
    Ambos dragones se abalanzaron el uno contra el otro golpeándose brutalmente, los puños de Andru eran tan poderosos como los de Mitsha, cada golpe que daba uno, su contrario lo repelía con la misma intensidad, estaban demasiado parejos, pero aun así Mitsha no dejaba de sonreír desquiciada y a su vez placentera por la enrome excitación que le producía el combate, pero su seguridad la denotaba como si tuviera todas de ganar, al contrario de Andru que sólo peleaba por instinto, dejándose llevar por sus deseos, por la ira acumulada del combate anterior, era hora de la venganza.

    -Ya no podemos seguir con esto hermana- decía mientras bloqueaba los ataques de Mitsha y contraatacaba sin piedad
    -¿A qué te refieres?-
    -Estamos demasiado parejos-
    -Eso crees tú- lo golpea fuerte en el rostro alejándolo –No he ocupado ni el 20% de mi poder real, jajajaja, “Sello del Caos, liberación”- con esas palabras el cuerpo de Mitsha se fortaleció, sus manos se transformaron en poderosas garras, al igual que sus piernas, crecieron un poco le salieron garras, su cuerpo adquirió una forma aun más de dragón que de humano

    La fuerza de Mitsha supero fácilmente a la de Andru, habían cambiado drásticamente los roles, cada que ella lanzaba quedaba marcado en el cuerpo de Andru, el daño era evidente, Andru estaba perdiendo

    -Ya me canse de esto “Quick Silver”-

    Mitsha chasquea los dedos y en un abrir y cerrar de ojos todo se detuvo alrededor de Andru, veía como Mitsha se acerba tranquilamente, su cuerpo no respondía como él quería, su cuerpo tardaba en reaccionar, el tiempo se había ralentizado, no podía hacer nada, cuando Mitsha estuvo enfrente de él junto sus manos en las cuales reunió gran cantidad de energía, sonrió burlescamente y lanzo su poder –“Hadou Ken”- directamente en su estómago saliendo disparado hacia la pared, era tanto el poder del Hadou Ken que penetro la muralla hasta y así las que estaban por detrás hasta enviarlo fuera del templo cayendo a unos pocos metros del equipo quienes lo veían muy impresionados, especialmente Alice quien notaba la determinación de Andru

    -Esto no termina aquí hermana- decía mientras se levantaba, sin percatarse de la presencia de sus compañeros, sus pensamientos estaban muy sumergidos en el combate –Es hora de mostrarte el verdadero poder de un dragón del caos- Andru se adentra nuevamente a los confines del templo donde Mitsha le esperaba con muchas ansias
    -¿Creen que gane?- pregunta Kurio
    -Se nota que no conoces esa mirada compañero- dice Kaze muy serio –Cuando lo entrené para el examen, mas bien, cuando lo ayude a refinar sus habilidades, poseía esa mirada de determinación, como si quisiera comprobar algo, sacar algún provecho, esas ansias de avanzar… como decirlo
    -El quiere demostrar que ha crecido…- dice Alice sin dejar de admirarlo

    Ya dentro, Andru busca a Mitsha por todos lados y de repente esta cae desde el cielo aplastándolo, o eso era lo que ella pensó, Andru la evito por poco

    -Aun te queda bastante energía, entonces podrás seguir entreteniéndome
    -A este ritmo no podré ganar
    -¿Ah? ¿De qué hablas?- pregunta Mitsha
    -A diferencia tuya, mi poder aun permanece sellado, es cierto que he podido liberar mi forma dragón, pero eso no indica que el poder también se haya liberado, además que parte de mi poder se lo ha llevado Basoetsha
    -Eso quiere decir que aun no has usado tu verdadero poder
    -No exactamente, de que lo he usado, si, pero de que pueda usarlo al 100% he ahí mi dilema, ahora comprendo el por qué de los sellos- suspira –Basta de explicaciones, Mitsha, te mostrare el verdadero poder de un Dragón del caos

    Andru toma distancia de Mitsha y esta sólo se dedica a observar, estaba intrigada por cuan fuerte podría hacerse. Andru abrió sus manos y junto sus palmas en frente de él, sus ojos rojos que resplandecían en la obscuridad brillaron con más intensidad, el lugar estaba temblando, aquella esfera que estaba al centro del guante que cubría su mano derecha comenzó a brillar al igual que el tatuaje, desde las palmas se dibujo un pentagrama el cual al separar ambas manos siguió la trayectoria de la mano izquierda y poco comenzó a avanzar sobre esta, a medida que avanzaba sobre el brazo izquierdo este se cubría de unas extrañas vendas que llevaban grabado unos extraños símbolos, así sucedió hasta llegar al hombro, el pelo de Andru se torno levemente plateado y alrededor de su ojos izquierdo un extraña marca se dibuja y este se vuelve totalmente plateado –No me había percatado de algo… tu estas usando una armadura, en ese caso yo también- desde el hombro izquierdo se desprende parte de la venda y comienza a cubrir su torso creando una armadura abierta como una chaqueta –Listo hermana

    -¿Eso es todo? ¿Tanto escándalo para eso?
    -Sí, ya que es la primera vez que lo hago, contempla hermana el verdadero poder de un Pecador del Caos
    -Eso quiero verlo “Quick Sil…”
    -“Time Over”- Mitsha no alcanzo a terminar cuando le interrumpió, su técnica no funcionaba intento varias veces pero era inútil Andru la miraba y se mofaba de ella
    -¿Cómo has eso?
    -¿Sabes que es un Pecador?... por tu mirada creo que no… Nosotros somos los seres aborrecidos por los dioses, somos capaces de sellar cualquier cosa, hasta un dios, sin embargo nuestro poder es limitado, existe una forma liberarlo por completo y es siendo un Dragón del Caos… jajaja, sabes se me hace curioso que a aquellos que atenten contra la voluntad de Dios se les llame de igual forma que a los que son capaces de crear estos sellos… ¿No crees que es una coincidencia divertida?
    -Estás loco hermanito, pero me agrada
    -Desde Mitsha, el significado Pecador tendrá un nuevo significado, no será más el que puede sellar, o que el que contradice a Dios, sino que será el de que traerá la destrucción a todo aquel que yo desee JAJAJAJA
    -Deja de hablar tanto y muéstrame ese nuevo poder tuyo
    -Como quieras- le dice con aquella mirada llena de seguridad que igualaba o mejor dicho, superaba a la mirada asesina de un Dragón del caos

    Mitsha comienza el ataque teniendo los mismos resultados de siempre, su poder aun era superior o eso era lo que Andru le hacía creer, Mitsha retrocedió un poco y Andru cerró sus puños y los golpeo entre si y al mismo tiempo a los costados de Mitsha desde el suelo se levantaron dos enormes puños que ejecutaron el mismo ataque aplastando a Mitsha, pero ella fue rápida, junto su brazos frente a su pecho y en el momento del impacto los estiro con gran fuerza rompiendo estos puños, pero tan sólo era una distracción de Andru quien estaba enfrente de ella y comienza con una ráfaga de puños a todo su cuerpo, era en esta situación en la Mitsha demostraba su experiencia, lograba evadir y desviar gran parte del ataque pero a cada momento Andru incrementaba su velocidad y fuerza haciendo casi imposible evitar el daño, Mitsha entendió que ya la pelea se estaba extendiendo demasiado, ya sólo quedaba un último recurso, apenas Andru se descuido lo golpeo con todas sus fuerzas alejándole de ella, cerro su puño derecho y comenzó a reunir su poder, este era disto, era una energía muy obscura

    -Senbul Necturi arlum aurium “¡Dredid Dragon!”- Mitsha libera su mejor ataque, estaba tan concentrada que no se percató que Andru también lo había lanzado al mismo tiempo.

    Ambos ataques en forma de dragón serpenteante negro chocaron creando una gran explosión que acabo con todo el lugar, pero no termino ahí, mientras el templo se derribaba continuaron su combate cuerpo a cuerpo, el guante derecho de Andru aun brillaba lo cual sorprendió extrañaba a Mitsha, y en medio de los brutales y explosivos combos aquel extraño brillo desaparece y reaparece en todo su brazo, Andru había guardado un segundo Dredid dragón y lo lanzo directamente al cuerpo de Mitsha, estaba demasiado cerca para esquivarlo por lo que solo tendió a defenderse cubriéndose con sus alas. El edificio se derrumbo por completo, Alice y el dúo miraban asombrados y preocupados, Andru estaba bajo todo esos escombros, después de un momento, el templo termino de caerse, sin pensarlo Alice va en busca de Andru y al acercarse de entre todo ese cumulo de escombros dos gigantescas alas negras emergen, y al levantarse Alice se dio cuenta de que era Mitsha, tenía una mirada intimidadora que transmitía mucho odio, Alice estaba paralizada hasta el momento que se percato que el demonio sostenía un brazo

    -Muchacha, este idiota aun es un novato, pero debo admitir que se ha vuelto realmente fuerte, diría que más que yo, pero aun no sabe cómo usar ese grandioso poder y si no fuera por mi experiencia quizás hubiera muerto, o tal vez sólo hubiera resultado muy herida, toma- dice sacando el cuerpo de Andru el cual tenía su forma humana, la armadura, los tatuajes, su cola y cuernos habían desaparecido, era el mismo joven que estaban acostumbrado a ver, sólo que estaba desmayado. Mitsha se lo lanza a Alice y esta lo ataja –Cuídalo, ya que es lo único que me queda en este mundo- Le da la espalda y estiraba sus alas
    -¡Espera!- Mitsha voltea su cabeza y la mira fijamente, a pesar del miedo, Alice encontró el valor suficiente para hablarle –Si es lo único que tienes ¿Por qué le haces pasar por todo esto? ¿Por qué?
    -Ah…- Mitsha mira deja mirarla y agacha la cabeza –Si tuviera la respuesta, no tendría que hacer todo esto, nos vemos- esas fueron sus últimas palabras antes de que partiera y desapareciera entre la obscura noche
    -… me gustaría que la encontraras pronto- Alice mira fijamente a Andru –Al igual que tu estúpido suicida...
     
  3.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    431
    Re: El Maestro del Caos

    Ficha de Personaje:

    Nombre: Andru Malcovish
    Rango: Elite del Caos clase B
    Clase: Dragón/Humano

    Descripción: Pelo negro y algo largo, hasta su cuello (a veces peinado hacia atrás o desordenado), ojos plateados con una mirada profunda, casi viendo a la nada (literalmente), en momentos de furia extrema son rojos con la forma de una bestia asesina. Mide 1.78, algo robusto, tez blanca, mirada seria, hay días que esta con una pequeña barba, otros que no. Usa un arete en la oreja izquierda. Continúa con la cicatriz.

    Ropa: Un pequeño chaleco algo holgado, negro con morado, o una polera blanca con el emblema del caos en rojo. Unos pantalones simples con botas negras. Más adelante suele llevar un abrigo similar al que usa Auron de FFX pero negro con dorado y ciertas tonalidades moradas. En su brazo izquierdo un protector completo desde hombro a dedos. como el brazo del traje de Armgrim de Valkyrie Profile Lenneth, en la espalda algo para sostener a Claymore (una de sus espadas favoritas) y en el brazo derecho un guante de metal para sostener las armas (el que adquirió hace poco)

    Modo Dragón: En este modo su cuerpo entero crece una talla, de su cabeza crece dos cuernos desde arriba de su cabeza que se inclinan hacia el frente, todo su brazo derecho se envuelve en un tatuaje que comienza desde la base del hombro hasta la punta de sus dedos, este tatuaje representa a los cinco pilares del equilibrio, a pesar de estar todo el tatuaje, en cada nivel solo tiene marcado el emblema de la obscuridad, de la muerte. También le crece una poderosa cola que mide 60 cm, y de su espalda crecen dos grandes alas negras, cada una mide casi lo mismo que su cuerpo, suficiente para cubrirse de un ataque. Sus ojos mirada se hace más fuerte al igual que su instinto asesino.

    Modo Pecador: este modo se aplica tanto normal como dragón. Su brazo izquierdo se cubre con vendas que llevan inscrito un conjuro para sellarse a sí mismo, está escrito en una lengua que solo los pecadores, redentores y dioses conocen. Su ojo izquierdo se convierte en el ojo de la muerte capaz de ver el fin de todo, pero como Andru aun no sabe utilizarlo, solo puede ver como neutralizar los objetos inertes. Ventajas de este modo es que tiene un control superior sobre sus habilidades. Desventaja, consume mucho poder.
     
  4.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    3019
    Re: El Maestro del Caos

    Capítulo 8: “El legado de las sombras”

    -La noche se avecina… chicos, levanten un campamento para descansar- Alice mira a Andru fijamente –Tu también lo necesitas…

    Sin chistar, los muchachos obedecieron y con los materiales que tenían cerca construyeron un pequeño refugio en el cual dejaron resguardado a Andru. A pesar que el lugar era una tierra muerta, sin nada que pudiese atacar, los muchachos y Alice acordaron vigilar rotando cada una hora. A muy altas horas de la noche, aquel obscuro cielo el cual la luz de la luna iluminaba por completo, Kurio estaba de guardia y sus ojos ya no daban más que conciliar el sueño que tanto le atormentaba, sus parpados se cerraban de apoco en cada pestañeo que daban hasta que su voluntad cedió, desde la infinidad de la obscura noche un aullido de ultratumba que congelaba los corazones de miedo recorrió todo el escalofriante lugar, Kurio despertó de una tomando su espada y buscando el origen de aquel aullido, y mirando de reojo, entre la muy obscura y seca maleza dos ojos pequeño y plateado se clavaron en su mirada, sentía que veían a través de él. Lentamente Kurio retrocede hacia la tienda con su rifle en mano sin dejar de apuntar a esa sombra oculta, la cual desapareció y en un abrir y cerrar de ojos estaba frente a él, Kurio estaba paralizado por aquella mirada penetrante, pero no lo suficiente para avisar a sus compañeros los cuales reaccionaron de inmediato. Alice desenfundó sus espadas y dejo a Kaze en la tienda protegiendo a Andru de cualquier por venir. Ella corrió a socorrer a Kurio de esta sombría bestia, cuando la luz de luna le alcanzo, pudieron admirar su verdadera forma, era un lobo de abundante pelaje que flameaba con el viento nocturno como las llamas negras que Andru creaba, de sus pies grandes y afiladas garras tenía y en su cabeza dos cuernos negros salían a mitad de su frente, estos se inclinaban hacia adelante, similar a los de Andru y lo más llamativo, aquellos penetrantes ojos plateados que no dejaban de mirarla fijamente en pos de amenaza acompañado de sus colmillos que mostraba para provocar más temor en los soldados

    -Es primera vez que veo una bestia como esta, aunque parece un lobo, que yo sepa estos no son tan monstruosos ni tienen cuernos como este ¿Qué opinas Alice?... ¿Alice?- Kurio insistió pero sin respuesta alguna

    El lobo comenzó a acercarse con una postura aun más amenazadora que los intimidaba más, Alice guardo sus espadas y se arrodillo para estar a la altura de esta desconocida y singular bestia, Kurio estaba preocupado por los imprudentes actos de su compañera, cuando trato de levantarla, la criatura reacciono y trato de morder a Kurio el cual no tuvo opción que retroceder pero no impidió que levantase apuntase su rifle contra la bestia, estaba a punto de disparar cuando Alice intervino

    -Ni te atrevas a tocarle un pelo- dice sin dejar de mirar a la bestia
    -¡Pero!- insiste

    Alice mira de reojo hacia atrás, tenía una mirada muy seria que dejo perplejo a Kurio, se voltea nuevamente hacia la criatura esperando alguna respuesta de esta. La criatura comenzó a caminar alrededor de Alice sin dejar de mostrar sus colmillos, dispuesto a responder cualquier agresión, pero Alice no se quedaba atrás, seguía cada paso sin perder de vista sus ojos hasta que la bestia cedió y se acerco al lado de Alice muy tranquilo.

    -Así me gusta, ven aquí- dice acariciándole la cabeza, al parecer le agradaba el amable gesto de Alice –Tú no eres malo… sólo desconfías de nosotros… dime ¿A qué has venido misterioso lobo?- El lobo quedo mirando un momento a Alice y luego miro fijamente a Andru y volvió a mirar a Alice -¿Vienes por Andru? ¿Te preocupas por su estado?- El lobo comenzó a mover la cola de un lado hacia otro mostrando su felicidad por que ella era capaz de entenderle –Si tanto te preocupa, ve a verle…- El lobo se aparto del lado de Alice y se dirigió hacia Andru –Pero ten en cuenta esto mi amigo lobo… si llegas a hacerle algún daño, yo misma me encargaré de que pagues por tus actos- dice Alice, el lobo la miro y movió mas la cola, como si gustase de las agresivas palabras de Alice.

    El lobo avanzo tranquilamente hacia la tienda, y al pasar junto a Kaze le amenaza mostrándole los dientes, Kaze miro a Alice y esta con un gesto le indico que le dejara pasar, y así lo hiso, el lobo se acerco al lado de Andru y lo observo atentamente, lo examinaba con su olfato y su vista, estaba verificando el estado su estado, lo observo por última vez y se fue de regreso hacia Alice la cual le recibe con mucho agrado, se habían vuelto muy amigos

    -Kurio, Kaze, yo me quedaré de guardia junto a Vaux
    -¿Seth? ¿Quién es él?- pregunta Kurio
    -El agradable lobo junto a mí- el lobo mira muy desafiante a Kurio el cual no deseaba pelea alguna con Seth
    -De acuerdo Alice, te dejamos a cargo junto a Vaux, pero no te esfuerces, si te cansas nos avisas- dice Kurio entrando en la tienda a la vez que llevaba forzosamente a Kurio del cuellos de su armadura el cual se resistía un poco
    -¡Hey, puedo caminar solo!- reclamaba Kurio

    La noche continua, y como era de esperarse, tanto los compañeros como Alice se quedaron dormidos por el cansancio, Vaux se queda al lado de Alice para cuidarla.
    Ya era muy tarde y por alguna razón el cielo comenzó a obscurecerse, una extraña atmosfera rodeo el lugar, el aire se sentía más denso y Vaux despertó de inmediato, estaba muy alerta, lo cual era necesario; a lo lejos, desde el otro lado del puente dos sujetos encapuchados se acercan hasta el fin del puente…

    -Mira hermana- dice el sujeto encapuchado apuntando a la falla que estaba enfrente de ellos –Parece que se emocionaron, la última vez que estuvimos aquí estaba entero ¿Qué dices Ciel?
    -Fue un ataque de agua, porque está destruido desde abajo, aunque en los bordes parece algo quemado, debe de haberlo combinado con una técnica de electricidad, es la única forma de juntar hacer algo como esto, o eso creo
    -Siempre aciertas con tus observaciones, pero dejemos eso para después, parece que nos esperan

    Ambos saltan el hoyo que les impedía el paso, al cruzar Vaux les esperaba muy agresivo, el ruido de su gruñido molestaba a la pareja pero no se sentían muy a gusto por lo que desenfundaron sus espadas ya reparadas, Vaux sintió la amenaza y aulló como nunca se había escuchado, un aullido atormentador que recorrió todo el lugar penetrando en el alma de quien lo escuchaba, Alice y los muchachos despertaron de inmediato, aun así Andru permanecía inmerso en sus sueños. Alice ya estaba alerta desde antes con sus espadas en manos, y al escuchar el aullido se levanto y tomo la postura de combate, al recobrar toda la conciencia en si se percato que sus enemigos eran aquellos quienes atacaron en el desierto

    -Ustedes otra vez- dice con una mirada seria y agresiva
    -La jovencita nos recuerda, ¿No te emociona Ciel?
    -¿De qué? ¿Qué una perra me recuerde? Debería estar loca si eso me emociona, a menos que me dé una buena pelea, pero lo dudo, realmente lo dudo- Vaux aun les gruñía con fuerza, Ciel comenzaba a molestarse –Este maldito perro me saca de quicio ¡Devius, acaba con él lo antes posible! Yo me encargo de la perra
    -¿Qué?- suspiro –Siempre lo mismo, dejándome la escoria… pero que le hare, es tu hora perrito

    Devius se abalanza contra el Vaux, pero descubre que este no era tan débil como aparentaba, fácilmente detuvo entre sus fauces, su mordida era muy fuerte, Devius no podía retirar su espada, mientras tanto Ciel se divertía con Alice la cual tenía dificultad, Kurio se lanzo al ataque pero Alice le detuvo, le ordeno permanecer al lado de Andru a toda costa. La batalla se acomplejaba a cada momento hasta que ambos hermanos decidieron acabar con todo. Devius le dio un gran corte a Vaux imposibilitando del todo, ahora era Alice contra los dos, Vaux trataba de ayudar pero era imposible para él, pero no podía quedarse quieto, así que recurrió a su último recurso, con las fuerzas que aún le quedaban lanza un último aullido diferente a los demás, era más débil, no paralizaba los corazones de quien lo escuchaba, por lo que no llamo la atención de los que estaba en combate, sin embargo algo a lo lejos percibió el llamado, en aquella obscuridad que rodeaba el lugar miles de luces rojas brillaron, eran ojos que miraban fijamente la batalla, el jadeo rotundo de todas esas cosas en las sombras comenzó a sentirse tanto dejaron de combatir para darse cuenta de que estaban totalmente rodeados

    -¿Qué son esas cosas?- pregunta Ciel algo incomoda por el sonido que producía el jadeo
    -Ni idea hermana

    Los ojos comenzaron a moverse y a medida que avanzaban dejaban una estela roja, y detrás de estos aparecía más y más. Era más que un ejército. De pronto frente a todos, una extraña estela se manifiesta, y a cada paso que se acercaba su forma se solidificaba, tomando el mismo aspecto que Andru.

    -SETURI HACTHEFTO, SAERIHO LE’FORPALA UMPÜIHOS
    -No entiendo nada de nada ¡¿Quién eres?!- le grita Ciel -¡¿Por qué tienes el aspecto de ese asqueroso monstruo?!
    -¿SER’ERETE ANDRU?... SKALTETH VOSUX

    Aquel ser idéntico a Andru de su espalda, se crearon dos alas negras y su cuerpo completo se transformo en el de un demonio, en la verdadera apariencia del dragón del caos, su cuerpo grande, sus enormes garras, sus impresionantes y filosos colmillos, un total dragón

    -¡GHATASHA MENORENTO VOSUX!- grita el demonio muy enfurecido

    Sin espera el demonio salto agresivamente sobre los hermanos pero estos lograron esquivarle, rápidamente el demonio giro y con su cola agarra a Devius azotándolo fuertemente contra el suelo rompiendo el puente y cayendo hasta el casi el fondo del lago. Ciel muy molesta, ataca al demonio pero al cortarle se da cuenta que su piel no sufrió ningún daño, en cambio su espada estaba toda desgastada. El demonio no aguardo a que Ciel se repusiera y la agarro del cuello muy fuertemente y mientras apretaba con fuerza la lanza al aire y en el acto abre sus mandíbulas y frente a este una esfera de energía obscura se acumulaba, su gran poder era evidente –“¡Dedrid Dragon!”- y de esta el poderoso ataque de los dragones del caos se libera contra Ciel quien no tenia oportunidad alguna de esquivarlo. El ataque impactó creando una gran explosión, sin embargo el demonio no se quedo tranquilo y lanzo otro ataque hacia el lago. Un poco más calmado pero sin dejar de estar alerta observa el lugar buscando rastro de sus enemigos, pero nada

    -¡AHHHHH, HETHIRO VOSUXEX!- grita el demonio y fija su mirada al otro lado del puente, y ahí estaban, huyendo con algo de ayuda de otros dos sujetos. Abre bien alas dispuesto a ir tras sus presas pero Alice se interpuso –JATHAE
    -No tengo idea que es lo que estás diciendo, pero ya basta- dice muy seria, la bestia acerca su rostro hacia el de ella
    -FO…- toma un poco de silencio –Tu, eres muy negligente… me agradas- sonríe la bestia que sorpresivamente sabía hablar el idioma de Alice –Por esta vez los dejaré- voltea su rostro para poder mirar cómo estaba Andru –Cuidas bien de él, y lo sé porque este animal… digo, Vaux me lo ha dicho- se voltea hacia Alice
    -Gracias por el cumplido
    -De nada, lástima que me tengo que ir, pero sin antes darte lo que mereces- el demonio levanta su mano y posa la garra de su dedo índice en la frente de Alice, su garra era tan afilada que al tocarle, de la frente de Alice comenzó a fluir sangre –Desde ahora serás conocida entre las sombras, entre todos aquellos esbirros que nos observan como la única y legítima “Guardiana de las sombras”- Alice estaba atónita, no sabía cómo o porque se había metido en algo como eso –Por último, para despedirme, te advierto que estarás atada a Andru hasta el fin de tus días como su única guardiana, la única capaz de estar a su lado… JAJAJAJAJAJA, no vemos princesa…- el demonio retira su mano y se va caminando pasando de largo a Alice la cual sólo le siguió con la mirada…

    A medida que el demonio se alejaba, la obscuridad junto a los esbirros y Vaux se desvanecían dando paso al amanecer que pronto daría inicio a un nuevo día más…
    Alice muy cansada se dirigió al campamento y se sentó junto al árbol donde abrasando su espada cayo rendida, Kurio y Kaze la dejaron en paz y con los primeros haces de luz de la mañana, aquel que dormía profundamente despierta de su profundo sueño…
     
  5.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    285
    Re: El Maestro del Caos

    Los Sirvientes de las Sombras:

    Son esbirros que pueden tener cualquier forma, ya que son meros cuerpos formados por sombras, a veces son capaces de apoderarse de cuerpos para hacerlos suyos.
    Entre estos existen tres clases de sombras:

    1) Salvajes: Aquellas que vagan por todo el mundo cometiendo actos atroces debido a la falta de razón e instinto, no suelen ser problemas para la gente ya que no viven más de una semana y solo actúan de noche

    2) Sirvientes: Son idénticos a los salvajes, sólo que estos viven tanto como su amo y su capacidad de razonamiento es idéntica al de ellos. Sus formas son predeterminadas por los deseos u estilo de pelea del amo. Vaux pertenece a esta clase

    3) Guardián: A pesar que son idénticos a los sirvientes, estos ya no son meras sombras, no dependen para nada de su amo. Su forma la escogen ellos y sus personalidades son únicas como cualquier ser vivo. Esta clase es muy escasa y suele actuar por su cuenta pero siempre siendo fiel a su amo. El demonio dragón pertenece a esta clase
     
  6.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    4916
    Re: El Maestro del Caos

    Capitulo 9: El Símbolo de la Ira

    -¿Qué demonios pasa aquí?- pregunta Andru aun algo atontado por el sueño
    -Ya era bello durmiente- le dice Kaze muy serio
    -Iré a despertar a Alice para avisarle- Kurio sale de la tienda pero Andru le detiene
    -¿Está descansando?... mejor déjala, de seguro debió de estar muy ocupada por la noche
    -Pareces un zombi como luces, lávate la cara y despierta como debes- le decía Kaze
    -Lo dudo amigo- Andru se levanta y se acerca hacia Alice –Siempre esforzándote de más, ni siquiera te das tiempo de limpiarte la sangre- Andru rompe parte de su ropa y limpia la frente de Alice
    -Andru- dice Alice –Estas bien-
    -Y tu cansada- Andru la toma entre sus brazos y esta se aferra a él –Sigue descansando, yo te llevaré de-vuelta a casa
    -Luces tan serio
    -¿Cómo quieres que luzca?... sólo descansa, Kurio, Kaze, nos vamos de inmediato- Andru se voltea y le mira con una tenue sonrisa –Lo siento si no los dejo descansar, pero creo que será mejor si descansan en una posada
    -No te preocupes, podemos continuar sin ningún problema- le responde Kurio con su buen humor de costumbre –Sólo trata de animarte un poco ¿Quieres?
    -Lo intentaré- le responde aun algo desanimado

    El grupo comenzó a moverse dejando atrás aquel horrible lugar, mientras caminaba Andru observaba la desolación y en algo en su interior comprendió el por qué del lugar.
    Recorrieron hasta llegar a la salida donde continuaron hasta la ciudad de Rusento donde descansaron a gusto por unos días. En eso Andru aprovecho de ir al desierto, necesitaba confirmar ciertas dudas con RAM, el cual como esperaba Andru, le respondió con toda la verdad, aquella reunión ya no fue como antes, ahora era de un pecador y redentor…
    Después de un día Andru regresó a Rusento donde el grupo le esperaba para continuar su retorno al cuartel, sin embargo los ánimos del equipo no era los mejores. No tardaron mucho en regresar a la base donde cada uno volvió a lo suyo, y como Andru prometió al general, le conto todo sin excepción alguna.

    -Ya veo, ¿sabes que ahora te has vuelto un potencial enemigo contra la legión del caos?
    -Lo sé, pero aun no tengo planeado hacer nada… tan sólo…- Andru guarda silencio
    -Que sospechoso… ¿Tan sólo qué?- insiste el general
    -Tan sólo deseo matarle…
    -¿Te refieres a Dartaros?
    -El mismo… pero si lo hago, seré blanco de cacería de la legión
    -No precisamente- Andru se sorprende por el comentario –Pareces intrigado, cualquier soldado de cual-quier nivel puede desafiar a muerte a un general y esta es arbitrada por el mismo señor del caos…
    -Sus ojos parecen decir algo más…
    -Nada se te escapa, parece que al transformarte en dragón del caos no sólo has mejorado físicamente, sino también has crecido como un ser viviente… pero es cierto, si derrotas a Dartaros, no sólo conseguirás tu venganza, sino que también su puesto de general
    -Convertirme en general… ¿Yo?
    -No parece agradarte la idea
    -Porque no me agrada en lo absoluto…
    -Ve lo de esta forma, si tienes un ejército, tendrás más oportunidad de cumplir tu meta
    -¿Mi meta?
    -Ya lo mencione antes y no me sorprende, Dan tenía el mismo deseo, anhelaba con gran ansia el destruir a toda la legión del caos y hacer sufrir a nuestro señor, pero nunca se atrevió… el porqué no lo sé
    -A usted no se le escapa ninguna… en ese caso iré tras el general
    -Detente, antes has de combatir contra mi ¿Te parece?
    -¿Contra usted señor?- Andru no sabía cómo responder ante la situación
    -Sí, contra mí

    Andru se alejó un poco y sacó a Valefort y de igual forma, el general desenvaino su gran espada, era más imponente que la Claymore. Ambos se miraron fijamente y corrieron el uno contra el otro impactando con sus espadas las cuales resonaron en todo el lugar, y en cuestión de segundos los guardias llegaron al lugar y al ver esta confrontación rodearon a Andru, el general guardo postura y enterró su espada en el suelo y con su firme voz que marcaba la autoridad en el lugar disperso a los guardias, aunque estos no parecían estar muy de acuerdo

    -Parece que no podremos tener un combate decente, así que lo dejaremos para otra ocasión- dice el general seguido de una risa
    -Eso parece- responde Andru guardando su espada
    -Guardias, podéis retiraros…- dice el general
    -¿Está seguro señor?- pregunta uno de los guardias
    -Completamente… si nos disculpan- dice el general muy relajado algo que confundió un poco a los guardias
    -De acuerdo señor
    -Ahora que se han retirado, me he dado cuenta de una cosa… no confías en tu poder
    -¿A qué se refiere?
    -Te contare una historia
    -No me cambie el tema
    -No lo he hecho, así que escucha… En el tiempo en el que yo aun era un soldado bajo la tutela de Dan junto a Shana y Hans, Dan nos entrenaba con los más duros entrenamientos conocidos por él, realmente eran duros… como sea, cada uno de nosotros no fuimos escogidos por ser buenos guerreros, si no por nuestro verdadero talento que ocultamos a todo el ejercito, un secreto similar al tuyo… La cosa es que cuando Dan nos obligaba a combatir contra él, Hans siempre usaba ese truco contra él, pero Dan nunca uso el poder de del dragón del caos, nunca y aun así siempre ganaba ¿Sabes por qué?
    -No… dígamelo
    -Nunca dudó en matarnos… y eso es debido a que no teme usar su poder, imagínate, si era fuerte sin su poder de dragón ¿Cómo sería si lo hubiese liberado?
    -¿A qué quiere llegar?
    -Arreglaré el duelo en una semana, pero la condición es que lo derrotes sin usar tu poder de dragón, sólo como el humano Andru Malcovish
    -Es algo injusto sabiendo que él no dudará en usar eso que tanto oculta
    -Es cierto, siendo tu no se contendrá, después de todo la última vez que uso eso, fue el día en que Dan se marchó del ejercito
    -…- Andru dudó, estaba muy seguro que no podría sin su verdadera forma… ene so recordó –De acuerdo, en una semana el Pecador destruirá al general por completo
    -¿Pecador? Jajajaja, no sé de que hablas pero lo tomare como un sí

    Andru da la vuelta y se va del lugar, y al caminar por el pasillo se encuentra con Alice quien le esperaba con un libro en la mano

    -Alice… ¿Qué pasa?
    -¿Recuerdas esto?
    -Ese libro… pensé que Amy lo tenía- dice algo serio
    -Me lo entrego en aquella ocasión, cuando tuvimos nuestra primera misión Elite
    -Ah… ya recuerdo, cuando nos peleamos y también fue la primera vez que te vi semidesnuda- en eso Andru recibe un puñetazo de parte de Alice
    -No era para que recordaras tanto- le dice algo molesta
    -De acuerdo, pero deberías controlar un poco más tu carácter… por lo menos ya hemos roto el hielo. Dime ¿Qué pasa con el libro?
    -Creo que deberías tenerlo- Alice estira su mano esperando que Andru lo tomara, pero este pasó de largo ignorando la petición -¡Oye! ¿Por qué no lo tomas?
    -Consérvalo- dice mientras le daba la espalda -en tus manos estará más seguro, después de todo lo llevas contigo hace bastante tiempo ¿Por qué ahora?
    -Sé que he insistido mucho con eso de que has cambiado y… tu sabes, pero ahora es raro… pareciera que realmente no eres tú y este libro, pensé que si leías este libro quizás recordaras algo de tu antiguo yo
    -No pasará nada, el pasado es el pasado y el presente el presente. Alice- Andru se voltea serio –Hay algo que debes saber… dentro de una semana me enfrentaré contra el general Dartaros a un combate a muerte
    -¿Por qué?
    -Porque mi alma lo necesita… sólo por eso, y por eso espero tu total apoyo
    -¡De ninguna manera! Aunque tengas ese gran poder ¡No puedo permitir eso!- dice Alice muy angustiada
    -Ya veo, esperaba que me apoyaras, pero si no puedes, no importa, aun así te seguiré queriendo
    -¿Por qué no dejas esto?
    -Porque no puedo perdónalo por sus actos… una vez un monje dijo “Es difícil olvidar, pero más aun el perdonar”, tenía razón, en mi corazón no hay espacio para el perdón
    -No cambiaras de idea ¿Cierto?- Alice lo mira fijamente y sin recibir su respuesta la entendió –En ese caso, te apoyaré… pero conste que no estaré conforme
    -Lo sé… gracias- dice sonriendo levemente –Alice ¿Quién es el mejor herrero de este lugar?
    -¿Herrero?... un viejo gruñón llamado Tenma El Corazón de Hierro, no creo que te reciba con agrado, al único que hace caso es a mi padre
    -Eso quiere decir que esta en este castillo, llévame donde el por favor
    -No quiero hacerlo, pero no te lo digo yo iras en busca de alguien más… (Suspiro) de acuerdo, sígueme

    Ambos caminaron por los pasillos del castillo hasta llegar al taller que estaba por fuera, era un extraño edificio que destacaba mucho -¿Por qué nunca me percate de esto?- se preguntaba Andru. Ambos se adentraron en el taller, era impresionante, el olor a metal, la intensidad de los golpes del martillo, el vapor del agua y el calor de las intensas llamas, sin duda alguna estaban el lugar correcto

    -¿Qué hacen aquí?- pregunta una voz grave y algo rasposa que intimido al dúo –El general sabe que odio que los soldados vengan a mi taller… así que respondan ¿Qué quieren?- insiste este hombre
    -Bueno…- Andru estaba algo intimidado ante la presencia de este hombre, era alto y corpulento, su cuerpo marcado por cicatrices y quemaduras parecían contar muchas historias, su rostro algo desaliñado por la barba muy corta que parecía estar quemada por las brasas, pero sus ojos, aquellos intensos ojos que reflejaban su gran carácter, una mirada inigualable –Necesito que repare mis armas- dice Andru aun intimidado
    -¿Y por qué he de hacer eso?- le pregunta acercándose a Andru reduciendo su espacio
    -En una semana tendré una importante batalla contra el general Dartaros, y no estoy dispuesto a perder, por eso necesito que repare mis armas- Andru le miraba fijamente y de igual forma el herrero no le quitaba la mirada de encima
    -Tus ojos… (Suspiro), mocosa largo de aquí, sólo él tiene asuntos conmigo ¡Largo!- grita el herrero a Alice
    -¡¿Qué demonios?! ¡Yo no le he hecho nada! ¿Por qué me trata así?- preguntaba Alice muy cabreada
    -Me importa una mierda que seas la hija del general, en este lugar yo pongo las reglas así que obedece
    -Maldito….
    -Alice…- Andru posa su mano sobre el hombre de esta y le mira serio –No te preocupes, estaré bien, gracias por traerme, ahora vete
    -Está bien- Alice mira directamente al herrero con algo de odio y preocupación
    -Si tanto te preocupa, aprende a tener más confianza en ti misma, porque ese es el deber de las sombras- Alice quedo impactada, se percato de la mirada de Andru y se fue del lugar rápidamente
    -¿Qué le paso?- pregunta
    -Nada chaval, nada… soy Tenma
    -Ah… Andru Malcovish, Elite clase B
    -¿Malcovish?... dime muchacho ¿Por qué deseas tanto la muerte?- le pregunta Tenma mientras se dirigía a su mesa de trabajo
    -No necesito buscarla, ya le conozco muy bien
    -¿Ah? ¿Has visto a la hermosa dama?
    -Si… ¿Por qué tanto interés en mi actos?
    -¿A caso no puedo saber qué es lo que pasa por la mente de un dragón del caos?- Andru se sorprendió al oír esas palabras –No te sorprendas chaval, cuando se vive tanto como yo, es fácil identificar a la especie
    -A caso… ¿a caso usted es un…?
    -Dragón del Caos, sí, pero renuncie a ese título y ahora no soy más que un simple y anciano dragón blanco
    -Pensé que ya no quedaban…
    -Es cierto, a decir verdad ya no queda ningún dragón del caos, sólo los sucesores de este, incluso tú, no eres considerado un dragón del caos
    -¡¿Cómo es eso?! ¡Ya desperté mi poder!
    -Lo despertaste pero no lo aceptaste, tu sangre aun huele a humano, y eso es debido a que has despertado como Pecador, por eso dudo que seas un dragón del caos. Los últimos dragones del caos que recuerdo eran el difunto Dankalius, tu salvaje hermana Mitsha que aun ronda por este mundo, huelo su sangre en ti
    -Tuve una confrontación con ella hace poco
    -Y lo dices como si nada ja… mocoso
    -¿Y quién era el último?
    -Dirás quiénes, uno era el Elegante Wind y el otro, el otro era el único que realmente tenía el derecho de llamarse Dragón del Caos… su nombre está prohibido, digamos que se le conocía como D…
    -Mmmm… Darklis…
    -Veo que estas al tanto
    -No mucho… dime ¿Por qué no me reconoces como un Dragón del Caos?
    -Porque aun no aceptas que en realidad no eres humano, es por eso que tu sangre no hierve de deseos diabólicos, maldad… y el hecho de confiar tanto en el poder del Pecador te hace aun más inferior en la cadena de los dragones
    -Ahora entiendo…- Andru se sentía algo deprimido, en efecto, el adquirió el poder pero aun no lo liberaba
    -Ahora dame tus armas- dice Tenma cambiando de tema
    -Aquí están- Andru le entrega a Valefort y Claymore, Tenma al tomarlas vio el valor que Andru les daba
    -Hace tiempo que no veía armas más satisfechas con su amo ¿Y qué hay con esa?
    -¿Galamoth?, no necesita templarse, mientras tenga sangre de mis victimas y mi deseo de matar no des-aparezca, su filo permanecerá intacto
    -Una espada hecha por el alma de un demonio… posees buen equipo, pero ninguno hecho para tu uso, tarde o temprano caerás por ese fallo
    -¿Cómo es eso?
    -Valefort perteneció a Dan, una espada que se alimenta del valor, pero tú tienes muchas dudas, y después tenemos a Claymore, la poderosa espada de Brahms, una espada que danza con el viento, que rebosa libertad, pero tú eres esclavo de tus pesares, y por último Galamoth, una espada que desea muerte y destrucción, sin embargo tu matas por obligación y no por gusto, no cumples los deseos de esta, son armas que se adaptan a ti, pero ellas esperan que tú te adaptes a ellas…
    -Sabes mucho de esto… ¿Qué me sugieres?
    -Que forjes un arma que muestre tu verdadero poder, un arma que libere ese dolor que reprimes tanto. Dime Andru ¿Por qué deseas combatir contra Dartaros?
    -Por que el me quitó todo, mi padres, mi pueblo, mi maestro y mi libertad… quiero destruir todo- Andru cerraba su puño, era tanta la ira que su brazo llegaba a temblar
    -Zorn… la espada de la ira Zorn, un arma que se alimenta de los deseos del portador, entre mayor sea la ira, mayor será su poder, y tú tienes de sobra… sin embargo
    -¿Qué hay con ese “sin embargo”?
    -Lamentablemente no sé cómo crear la espada, el secreto estaba oculto en un muy antiguo libro que sólo los grandes maestros poseían, “Artes del Caos”. Si tan sólo lo tuviera
    -Yo conozco ese libro, mi abuelo solía leerlo mientras me entrenaba, aunque ahora… espera, creo que sé dónde conseguirlo.

    Andru Salió despavorido del lugar hacia el almacén donde estaban confinadas sus demás pertenencias, y en el camino se cruza con Alice quien estaba con Kurio y Kaze, pero este tan concentrado que paso de largo, el trió lo quedo mirando extrañado. Alice dio media vuelta y se dirigió hacia el taller a enfrentar nuevamente a Tenma, sus compañeros curiosos le siguieron sin vacilar, estaban muy seguros de que algo grande pasaría. Mientras tanto Andru había llegado hasta el almacén y como pensó, entre sus pertenencias estaba el dichoso libro, Andru estaba ansioso y emocionado, al tomar el libro y abrirlo sus expectativas se vino a abajo, todo ese conocimiento, todas esas técnicas y secretos no estaban, aquel grueso libro estaba totalmente en blanco, Andru ojeo y ojeo, pero nada, al revisar la primera página en esta estaba escrito un pequeño texto… “El tiempo es tu maestro, la experiencia tu arma. La voluntad de combatir esta en tu alma. Si has cargar con la muerte, firma con tu vida y sella con tu alma esta página y aquello que buscas te será entregado…”. Los deseos de Andru no le permitieron duda alguna, mordió su dedo y firmo con su sangre, posó el libro sobre su corazón y sintió como si este arrebata parte su alma, un dolor indescriptible se dibujo en su alma, pero era un precio justo a pagar por las enseñanzas que este libro le daría. Ya repuesto, parte nuevamente hacia el taller, al llegar se encuentra con la sorpresiva discusión entre Alice y Tenma la cual no pareció importarle, simplemente se acerco, golpeo la mesa con el libro tan fuerte que los dos dejaron discutir, se quito el traje quedando sólo con una camiseta y los sus pantalones, tomo un par de guantes que había sobre el mesón y una viejas botas junto al horno que abrigaba aquel frio taller de hierro y piedra, recogió un viejo paño y lo puso en su cintura, miró a Tenma y este de inmediato entendió el mensaje

    -Lo siento mocosa, tengo trabajo importante que hacer, así que vete y tú no te creas tanto tomando mis cosas sin permiso- Tenma se acerca a la mesa y toma el libro, de igual forma como hiso, este lo firma con sangre y entrega parte de su alma para obtener el secreto que tanto desea para el muchacho –Andru, una vez que empecemos no habrá vuelta atrás ¿Seguro que quieres continuar?
    -Ya me he cambiado de ropa ¿Eso no responde a todas tus preguntas?
    -Jajajajaja… ciertamente me agradas

    Alice y los otros estaban sorprendidos al ver como el hombre más amargado de la legión del caos estaba riendo gustoso por un simple joven, era un gran acontecimiento hasta que el momento se arruino por las viejas costumbres de este

    -Deje bien claro que no quiero a nadie en mi taller
    -Me da igual lo que digas, no tengo nada que hacer así que me quedaré- Alice se toma una silla y se sienta cerca de un mesón no tan lejos de donde Andru y Tenma iban a trabajar, Kurio y Kaze no sabían que hacer al respecto…
    -Maldición… está bien, respeto esa determinación en ti… te dejaré siempre y cuando no estorbes. ¡Ustedes dos! ¡Vengan!- El dúo se acerco esperando a ver qué pasaba –Quítense esos estropajos y prepárense para ayudar
    -¿Qué?- pregunta Kurio
    -Como dije, quítense ese estropajo y prepárense para trabajar, necesito que lleven esos minerales hasta ese mesón de allí, luego lo rompan en pedazos como del porte de mi puño, no pierdan el tiempo y vayan
    -¡Si señor!- responde en unísono
    -Andru, ven… uno de los ingredientes principales de esta arma es la vida de su portador
    -Sí ¿vez ese recipiente? Tienes que llenarlo con tu sangre
    -No hay problema- va y trae el recipiente, y muy tranquilo se corta la muñeca para que su sangre fluya, esta estaba más espesa y roja que de costumbre ¿Sería el efecto del despertar?, en eso Alice se acerca y de igual forma se corta la muñeca y deja que su sangre fluya junto a la de Andru

    -¡¿Estás loca Alice?!- pregunta Andru molesto
    -No, sólo disgustada por que como de costumbre haces las cosas solo, es imposible que llenes esto sin morir en el intento
    -Alice… Tenma ¿No afecta en nada el proceso?
    -No… necesito sangre, y por alguna razón la de ella es compatible con la tuya (¿Hasta dónde es capaz de llegar esta muchacha?... !!!, tiene la marca en la frente)
    -Vendré en un momento, así que resistan…

    Los muchachos se quedaron esperando un rato, veían como Kurio y Kaze hacían su parte del trabajo, en eso Andru se voltio hacia Alice muy serio

    -No vuelvas a hacer cosas como estas nunca más ¿Quieres? Sé que cuento contigo, pero eso no indica que estarás a mi lado todo el tiempo… por eso Alice…
    -No puedo evitarlo… ya sé que no es primera vez que tenemos esta clase de conversación, aun así hacemos lo que el otro no desea- Alice se sonroja un poco y desvía su mirada de la de Andru –esto es a lo que deben llamarle Amor…
    -Ja… es raro escucharte mencionar esa palabra
    -¬¬ no te burles, yo también siento ¿y que mas quieres? Me has perseguido por mucho tiempo, no sería extraño que de alguna forma comenzaras a atraerme
    -Tonta…
    -¡Hey! Uhg…- Alice por un momento sintió desvanecerse, Andru se preocupó, ya llevaban alrededor de 8 minutos, llevaban más de la mitad del envase, sin embargo la mayor parte de la sangre era de Alice ya que esta se había cortado una arteria y su sangre era demasiado líquida, su piel estaba muy blanca
    -Mierda… ¡TENMA!
    -No te alarmes, lo lamento por la demora-

    Tenma toma la mano de Alice y untando un extraño ungüento verde, casi negro en la herida, esta dejo de sangrar y así pudo vendarla sin problemas. Alice ya no aguanto el cansancio por la falta de sangre, aquel recipiente de 3 litros, que llevaba más de la mitad…

    -¿Estará bien?- pregunta preocupado por su estado, se veía muy mal
    -Tranquilo, la droga de dragón la sanará al igual que lo hace tu cuerpo, sólo que más rápido, una vez des-pierta le daré algo para que recupere su sangre… me sorprende lo fuerte que es
    -Querrás decir lo terca que suele ser…
    -Ya falta poco para que lo llenes, lo bueno de tu sangre es que es espesa pero abundante.

    Después de un rato Andru termino de llenar la botella de 3 litros, la sangre de ambos se mesclaba junto a un extraño polvo que Tenma agrego, Andru se vendó la mano y en cosa de minutos el sangrado se detuvo, por otra parte, Kurio y Kaze había terminado de romper los minerales, estaban exhaustos, Tenma toma los baldes con minerales y los vierte dentro de una gran olla de acero muy resistente con un extraño líquido y lo pone directo en las brazas, mientras esperaba que el mineral se ablandará, Kurio y Kaze descansaban profundamente cerca de Alice, en eso Andru aguardaba junto a Tenma quien terminaba de tallar una pieza de tantas piezas de madera que conformarían parte de la espada, Andru no le prestaba mucha atención, estaba inmerso en los conocimientos del libro que su abuelo solía gustar en aquellos días lluviosos, o durante los entrenamientos.
    Tenma deja sus herramientas y toma otras para continuar con el molde de la espada, observa a todos lados y verifica si están despiertos, al ver que permanecían profundamente dormidos irrumpe en el mundo de Andru sacándolo del libro para que le pusiese atención

    -Dudo que nos escuchen… Andru ¿Ya te has enterado lo de ella?- Tenma trabaja el molde con mucha deli-cadeza pero con gran destreza
    -¿A qué te refieres?- Andru cierra el libro y le responde con una pregunta
    -¿Realmente no te has dado cuenta?
    -¿De qué le gusto y ella a mi?
    -No hablo de eso, ya que es más que obvio… me refiero a algo aun más profundo
    -En ese caso no tengo idea de lo que me hablas ¿Hay algo de lo que deba enterarme?
    -Por supuesto, y diría que es muy importante, sin embargo no será de mis labios de donde lo descubras, sino de los de ella
    -¿Y cómo pretendes que descubra algo que ignoro?
    -Eso queda en ti. El mineral ya debe de estar listo… es hora de empezar con el verdadero trabajo, te aviso de antemano que esto puede tardar algunos días, así que procura hacerlo con la mayor concentración posible, no quiero que esto dure más de lo necesario

    Y así comenzaron los 5 días más intensos para Andru, durante ese no descanso ni un segundo, estaba totalmente entregado a su deber, moldeando el mineral, purificándolo, día y noche, no paraba de escucharse el metal chocando entre si y en ninguno de esos días Alice abandono el taller
    Llegó el quinto día, Andru estaba agotado que sin darse cuenta cayo rendido en los brazos de Alice quien estaba cerca para vigilarle, lo dejó en la habitación de Tenma y volvió al taller para apreciar la culminación de el arduo trabajo realizado por estos hombres.
    Tenma toma el frasco con sangre la cual aun estaba líquida, pone la ya casi terminada espada en el molde que estaba preparando, vierte un extraño metal líquido sobre esta y luego la sangre de ambos muchachos, incrusta los adornos de madera y cristales, sella el molde y lo pone en al fuego vivo. Mientras esperaba saca una pipa y comienza a fumar

    -¿Desde cuándo eres un Guardián de la Sombras?- pregunta Tenma con total despreocupación
    -Diría que un día después de que Andru se convirtió en lo que es ahora- responde Alice como si nada, al parecer tenía presente que él sabía más de lo que aparentaba
    -No pareces sorprendida de que yo sepa eso…
    -Ni tú de que yo ya esté enterado de que eres un dragón
    -Jajajaja… pero aun eres muy joven para tener total facultad de tus habilidades. Dime Alice…
    -Es primera vez que me llamas por mi nombre, me siento alagada
    -Ja, como decía ¿Hasta cuándo pretendes ocultarle esto?
    -No lo sé… realmente no lo sé, al fin y al cabo en mi interior aun sigo siendo una niña
    -Te advierto que el sospecha algo, pero su sospecha pende de un hilo. Respóndeme, ¿Por qué aceptaste el tener una carga tan grande sobre tus hombros? ¿Por amor? ¿O es algo más?
    -Admito que amo a Andru, pero no mi amor no es lo suficientemente grande para hacer tal locura como condenarme como lo he hecho
    -¿Entonces?
    -Podría decirse que desde nuestro primer encuentro el destino decidió juntarnos (Suspiro), no sé cómo explicarlo, no puedo evitar encontrarme en alguna situación en la que nos involucremos… por lo menos estoy segura de que no le sigo por atracción, pero aún así me desconcierta esta situación ¿Qué opinas?
    -Tú eres a lo que yo llamaría un… perro
    -¿Perro?
    -Si un perro, jajaja, hablando en serio, no encuentro la forma de explicar tus acciones, diría que amor in-condicional, o algo similar, sin embargo hay algo aun más profundo, a pesar de los años que llevo viviendo, no puedo encontrar una respuesta clara a tu interrogante, pero por lo menos me conformo de que estas consciente sobre el asunto en el que te has involucrado
    -Gracias, pensé que simplemente eras un viejo arrogante y amargado, pero veo que eres lo contrario
    -Jajajaja, el tiempo no sólo hace estragos en la carne, también en el alma- Tenma se levanta y con unas pinzas retira el molde de las brazas y con delicadeza lo introduce en el agua de tal manera que ni el vapor ni la forma en que lo introducía dañara el delicado proceso, sólo fueron 2 minutos antes de sacarlo.

    La espada ya estaba terminada, Tenma abre el molde y ahí estaba, una espada nueva, su reluciente filo rojo y sus grabados negros en lenguas antiguas, los sutiles detalles en madera, una espada que emanaba fuertes deseos, intensas ganas de probar el filo de otras espadas y hervir con la sangre de sus oponentes, la espada de la ira “Zorn” aguardaba, solo faltaba que llegará el día del enfrentamiento.
     
  7.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    395
    Re: El Maestro del Caos

    Momento de Ocio...

    Era una tarde algo sombría, cerca de las afueras de la tierra de Galenia, uno de los pocos reinos que aun quedaban bajo el dominio de los Okrams en esta tierra dominada por la legión del caos, aquel valle cubierto de flores que resplandecían con la sangre de las víctimas, tanto Okrams como Caos, pero no era por ninguno de ellos que la situación se había tornado de esa manera, era un sólo hombre que estaba parado con una guadaña muy larga al parecer hecha de una columna de alguna bestia gigantesca, en la punta tenia la cabeza de un reptil la cual sujetaba el filo del arma y del otro extremo una cuchilla en forma de lanza, en su cintura llevaba una dos katanas y un látigo, pero sólo la guadaña estaba manchada con sangre.

    -Lao Shan-Lung....

    En aquel millar de cadáveres sólo dos soldados pertenecientes a la orden del caos estaban en pie, aquel demonio con forma humana esperaba alguna reacción de parte de ellos, y como deseaba el mayor de ellos se adentro entre el valle de muertos. Las nubes comenzaron a cubrir el cielo, el aire se sentía pesado y una lluvia adornó el campo de batalla

    -Aguarda aquí, no interfieras en ningún momento, si muero, vete...- dice el mayor de los soldados
    -¡Pero general!-
    -¡Arthur!, hoy presenciaras un duelo que no ha debido de causarse, cuando un dragón se enfrenta a otro, sólo la desgracia es lo que se espera- el mayor de los soldados que resultaba ser el general se retira para iniciar su combate
    -¡Sé que volverá Maestro Dan!

    Lao levanta su mirada y la posa fijamente sobre el general del caos, Dan, al igual que este desenvaina su fiel espada Valefort, se veía insignificante en comparación con aquella guadaña, pero Lao Shan-Lung comprendía el verdadero poder de su oponente y del arma que portaba

    -¡Dragón del Caos! ¡¿Estás listo para morir?!- grita Lao mientras se acercaba lentamente
    -¡Siempre!- contesta Dan corriendo hacia su oponente...

    Bueno, de momento eso es todo lo que escribiré, sentía que tenía que hacerlo asi que... XD eso jajajaja
     
  8.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Re: El Maestro del Caos

    XD lo haré... para explicar eso, es que usaba el skin negro asi se veía genial, pero me di cuenta que fue un error jajajaja, trate de cambiar el color pero no pude T.T, aunque de aqui en adelante estará en negro como correspode XD

    y eso... jajajaja
     
  9.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    4055
    Re: El Maestro del Caos

    Por fin termine este capítulo, T.T tenia tantos deseos de escribirlo... bueno ahora sólo me queda seguir XD

    Capítulo 10: “El Caballero del Caos, Darklis…”

    A sólo un día del combate, Andru terminaba de preparar su armadura y sus armas, pensaba en alguna estrategia, y practicaba alguno de los secretos del libro, pero en si estaba nervioso, no hallaba modo de relajarse, en eso se le acerca Alice…

    -Luces muy tenso… bueno es compresible, después de todo te enfrentarás a un general
    -No es eso lo que me preocupa, no sé si podré contenerme, prometí ganar con mi propio poder, si utilizo el poder del dragón sólo estaría demostrando mi inferioridad, sin embargo tengo otro recurso, pero de igual forma temo usarlo…
    -¿Te refieres al Pecador?
    -EL mismo… hasta ahora he ganado todas mis batallas gracias a que una parte de mis poderes de dragón se liberan, pero ahora….
    -Se que ganaras… después de todo aun te queda un último as bajo la manga
    -¿Cual?
    -El factor sorpresa, ni tu ni el saben de que son capaces, además hace años que no te veo combatir como solías hacerlo
    -Aquellos días… ¿puedes explicarte?
    -El método Dan…: “Nunca pelees con todas tus fuerzas, analiza al oponente, aprende sus movimientos y combate con su mismo estilo para confundirle…” o algo así estaba escrito en tu historia, recuerda que con eso casi me derrotas
    -Años que no escuchaba ese método, quizás lo ocupe
    -Bueno, te dejo para que descanses un poco- Alice se acerca a la puerta en eso Andru la detiene
    -Alice… esto…- Andru titubeaba…
    -¿Pasa algo?
    -Bueno- silencio… -Es que… como decirlo…- Andru sonríe, pero no parecía satisfecho- Creo que después del combate podré hablar con más tranquilidad
    -De acuerdo… ¿Pero seguro que está bien?
    -Si…
    -Está bien, confío en ti…- Alice le da la espalda y se va…
    -Me resulta algo difícil el preguntarte lo del Guardián de las sombras, pero que le haré…

    El día había llegado, el coliseo estaba repleto, soldados, elite, capitanes y los altos mandos al lado del señor del caos, todos ellos esperando el inicio del gran enfrentamiento, a pesar que sólo sería uno contra uno, el señor del caos había decidido usar el coliseo más grande, y acertó en su decisión. El señor del caos se levanta y comienza con su discurso

    -¡Bienvenidos a este gran espectáculo, un combate entre combates! ¡Una mortal batalla que decidirá el nuevo dominio del primer escuadrón! ¡¿Quien será el ganador, el actual general Dartaros o en el elite Andru Malcovish?!- el público eufórico por el tan esperado combate gritaba de emoción al son de las palabras de su señor – ¡Sin más demora! ¡Qué entren los combatientes!

    Las puertas del coliseo se abrieron y de ellas, imponente y amenazador como era su estilo se presenta el Primer General del Caos “Dartaros Volhidne, el público le aclamaba con honores y por el otro extremo del coliseo su retador, el Elite clase B “Andru Malcovish”, el cual nadie pareció alentarle, sólo sus compañeros de la cuarta brigada. Ambos contendientes se acercaron al centro del ring manteniendo una distancia pru-dente, se sentía la gran tensión entre ambos, en eso debajo de sus pies una sombra extraña aparece to-mando la forma de un soldado, Alice quien estaba en las gradas junto a Kurio y Kaze reconocieron a la sombra, se asemejaba a las que le habían salvado en el templo del caos, Andru por alguna razón sospechaba de esta, en eso el señor del caos da el aviso y la sombra se convierte en el réferi, ambos desenvainan sus armas, Andru comenzaría con Valefort y Dartaros con una alabarda muy imponente, la sombra se aleja un poco y da el comienzo del combate.
    Sólo fue un instante, apenas dio el comienzo, Dartaros estaba sobre Andru presionándolo con el filo de su alabarda, y este protegiéndose con Valefort, tratando de no desistir, soportando la presión, Dartaros tenía bastante fuerza, pero al lado de Mitsha no era nada, por lo que Andru, con algo de esfuerzo desvió el arma al suelo y tomo distancia, Dartaros no esperaba a nadie por lo que continuó presionando a Andru, sin embargo este le esperaba, pero hoy era distinto, Andru hiso caso a las palabras de Alice, usaría su antiguo método, muy decidido le esperaba en una pose ni defensiva ni ofensiva, totalmente abierto al ataque del oponente. Dartaros ni se preocupó y atacó directamente al pecho, en eso Andru bloquea con Valefort y contraataca con Galamoth pero sin resultado, Dartaros bloquea con la protección de su brazo izquierdo, de momento la batalla se veía pareja, sin embargo al transcurso de esta, Dartaros parecía ir desistiendo, como si su confusión le segara, no entendía cómo era posible que aquel soldado que tanto despreciaba pudiera imitar sus movimiento y contrarrestarle con tanta facilidad. Sin embargo Andru quien parecía tener la ventaja, no contaba con que Dartaros vería a través de su táctica fácilmente, y de un golpe destruye la defensa de Andru enviándolo contra la pared del coliseo, mientras estaba en el aire, Dartaros lanza su alabarda para empalar a Andru pero logra reaccionar y con Claymore desvía el ataque mas no evito chocar contra la pared lo que le produjo un fuerte deño en su espalda, sin embargo eso no detuvo sus ansias de combate, de querer ver la sangre de su oponente derramada por sus espadas o lo que prefería, por su manos desnudas. Andru se levanta y comienza a caminar lentamente con Claymore en mano, cada paso que daba aumentaba su velocidad hasta que comenzó a correr hacia su oponente el cual recoge su arma y esperaba su ataque, pero Dartaros no conto con que Andru estaba más ansioso de lo acostumbrado. Ambos estaban frente a frente, Dartaros agito su alabarda hacia el suelo con la intención de partir a la mitad a su oponente, a Andru no pareció molestarle y entra imprudentemente en la trampa de su oponente, con Claymore en su espalda y sin soltarla recibe el ataque directamente, pero por alguna extraña razón la alabarda rebota en el aire, Andru sin perder el impulso da un giro seguido de una fuerte pata al estómago de Dartaros el cual retrocedió un poco, con la alabarda en el aire enfoca todo su peso hacia adelanta para volver a intentarlo pero de igual forma su ataque es repelido en el aire, Dartaros era un gran guerrero por lo que no se detendría ahí, Andru avanza pero Dartaros da un salto hacia atrás, miraba alrededor de Andru y en eso descubre su táctica…

    -Realmente te has vuelto hábil, no sólo eres capaz de darme la talla e imitarme, si no que aprendes de tus viejas batallas… (Suspiro) Mí estimado Capitán Brahms Stovakish y su técnica de “Zona de Acero”, lástima que lo mataste… me era muy útil, jajajajaja, mocoso ahora te mostraré que esa técnica no es nada ante mí, aunque sólo tenga una milésima para mostrarte ese defecto lo haré, JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

    Dartaros se agacho un poco y lanzo su alabarda con gran fuerza, Andru reaccionó usando la zona de acero destruyendo de una vez la mortífera arma, pero su reacción instintiva ante el peligro lo llevó a la trampa de su oponente, antes de que Andru se diera cuenta, Dartaros estaba sobre, en aquella milésima de segundo, la que Dartaros buscaba y encontró con gran facilidad, con una daga en mano retiene a Claymore en el suelo, los ojos de Andru estaban totalmente abiertos y mostraban gran asombro ante aquel poderoso guerrero que de un puñetazo lo directamente al suelo llegando a rebotar, Dartaros se levanta muy triunfante y se aleja de su víctima que no reaccionaba

    -¿Eso es todo?- dice una extraña voz, algo familiar para Andru –Sabes que debes despertar
    -No…
    -¿No….?
    -Tú no eres Basoetsha… eres alguien tan oscuro como esa espada…
    -Llámame Seth, entonces… ¿Qué harás?
    -Seguir combatiendo, aun no he usado la espada que Tenma me forjó, pero aun no es el momento de usarla, necesito más ira…
    -Entonces ya es hora de que te levantes, el está por marcharse
    -calla…- dice mientras se levantaba algo adolorido- ¡DARTAROOOOOOOOS!- Andru grita y este mira sor-prendido

    Dartaros se veía molesto, ya no tenía deseos de continuar con esta absurda batalla por lo que comenzaría a combatir seriamente. Andru que estaba en píe esperaba algún movimiento por parte de su oponente; Dartaros saca cuatro extraños cuchillos morados que lanza a cada extremo marcando la zona de la batalla, Andru estaba confundido y alerta, no sabía que le deparaba aquel formidable sujeto. Dartaros comenzó a caminar hacia Andru, y este no esperó a que su enemigo se acercara, pero mientras avanzaba algo extraño estaba ocurriendo con su cuerpo, lo sentía más pesado de lo normal -¿sería la fatiga?- pensó Andru, no le tomó mucha importancia y comenzó su ataque contra su oponente, a medida que lanzaba sus golpes, Dartaros los esquivaba con gran facilidad, pero no por su destreza, si no que Andru no lograba dar un buen golpe, Andru no entendía por qué su cuerpo no respondía como él deseaba, en eso Dartaros le da un simple golpe, el cual Andru no pudo esquivar, a pesar de que era posible hacerlo. Al caer al suelo comprendió la razón de su pobre rendimiento, su cuerpo pesaba más de lo normal, su rendimiento se había reducido bastante aun así seguiría combatiendo, una regla básica de combate era convertir las debilidades en fortalezas, y Andru tenía una idea de cómo usar su peso en contra de su oponente, pero aun faltaba descubrir la razón de ese extraño aumento. Dartaros se acerco a Andru y comenzó a atacarle, y este materializa dos escudos con los cuales pretendía contrarrestar los ataques sin embargo al igual que su cuerpo los escudos pesaban más de lo debido…

    -Es inútil que intentes algo en esas condiciones- Dartaros patea a Andru y como la vez anterior no pudo defenderse como es debido –Si te levantas ya no habrá segunda una segunda oportunidad, comprende que en mi zona nadie está a salvo, yo controlo la densidad del espacio, puedo manejarlo a mi antojo, jajajaja
    -Ahora entiendo- dice Andru mientras se levantaba con gran esfuerzo –Eres un controlador de tipo espe-cial, y tu habilidad es la gravedad, pero si ese es el caso, sólo debo pelear con más seriedad- Andru mira fijamente a Dartaros y sonríe sarcásticamente, su oponente no mostro ningún signo ante esta actuación. Andru toma parte de su armadura y se la lanza al suelo, al caer esta deja un gran agujero, lo que demostraba que desde el comienzo Andru no estaba usando toda su capacidad –Es hora de combatir

    Al tirar aquella armadura, Andru comenzó a moverse con mayor libertad, su cuerpo respondía a su antojo y comenzó a combatir contra Dartaros, los golpes venían e iban, la fuerza de Andru combinada con el peso extra de la gravedad comenzaban a darles serios problemas a Dartaros, el cual mostraba su disgusto au-mentando mas la gravedad de la zona, pero a Andru no pareció molestarle, y sus ataques se volvieron más continuos, y en medio del ataque Andru se abrió paso por la defensa de Dartaros y le propino una fuerte combinación, le dio un puñetazo el pecho con todo su cuerpo provocando que Dartaros se retorciera de dolor, aprovechando ese momento, Andru da un salto y con la gravedad aumentada se deja caer con su pié estirado golpeando con gran fuerza la nuca de su oponente enterrándolo en el suelo de una, a penas Andru toco suelo dio un salto hacia atrás para reponerse y ver qué pasaba, estaba muy seguro que su ataque había tenido gran efecto, fue un golpe muy sólido, pero a pesar de eso la gravedad no disminuía algo que preocupaba a Andru y no lo dejaba salir de aquel estado de alerta. La multitud estaba en silencio, asombrada por aquel desenlace, Dartaros no se movía, los generales comenzaron a murmurar…

    -Parece que el muchacho está dando lo mejor de sí ¿Qué opinas Arthur?- dice Shana con una extraña sonrisa
    -Aun no, ninguno ha mostrado su mejor carta, especialmente Dartaros…- responde Arthur seriamente
    -Ustedes dos lo conocen mejor que nosotros… así que ¿Creen que pierda?- pregunta Leviatán
    -No puedo afirmar eso, conozco el verdadero poder de Dartaros, pero no tengo ni la más remota idea de que tan capaz sea el chico- dice Arthur con mostrando algo de interés
    -Ese insolente soldado va a caer, Dartaros no dejará que su título sea manchado- decía Nix muy soberbia
    -Si ese es el caso- interrumpe el Señor del Caos -¿Qué les parece hacer una apuesta?
    -De acuerdo- acepta Arthur sin vacilar –Apuesto a mil de mis mejores soldados y un total de 200000G monedas de oro al muchacho
    -Jajajaja estás loco Arthur- dice Nix –Entonces igualo la apuesta pero a favor de compañero Dartaros
    -Yo paso de esta- dice Shana
    -Te apoyo mujer… sólo me interesa ver el desenlace- agrega Leviatán
    -Entonces está hecho- dice el general del caos –veamos que hace Dartaros

    Dartaros aun no se movía, Andru comenzó a sentirse más seguro por lo que bajo la guardia, un grave error en un combate de este nivel, de un momento a otro la gravedad aumento desmesuradamente tirando con fuerza a Andru hacia el suelo y todo a su alrededor se hundió, el coliseo completo temblaba por esa gran fuerza.

    -Me has hecho enojar por última vez- susurra una voz grave y bestial -¡MUERE!- grita con rabia, Dartaros se había levantado, pero lucia muy diferente, su cuerpo era más corpulento ocupando todo el espacio de la armadura, y debajo de esta sobresalía un pelaje negro con pequeños rasgos grises, poseía grandes garras afiladas como cuchillas, sus pies era como los de un animal salvaje, su cola negra llegaba hasta el suelo, Dartaros toma su casco y se lo quita con rabia, todos estaban quedaron impactados ante aquel hombre, o lo que se suponía que era, unos enormes dientes blancos en los cuales resaltaban sus filosos colmillos, sus ojos eran los de una bestia, Dartaros se había transformado en un hombre lobo, y en medio del silencio da un ensordecedor aullido que paraliza el corazón de los espectadores infundiéndoles el peor de sus miedos. Dartaros comenzó a caminar hacia Andru jadeando de ira, Andru que aun permanecía en el suelo tratando de levantarse miraba asombrado a su oponente el cual se acercaba cada vez más y mientras lo hacía, movía sus garras como podía, mostrando las ansias que se contenían en su interior. Cada vez se acercaba más y más y Andru no hallaba como pararse. Ya era demasiado tarde, Dartaros estaba frente, aquella desquiciada expresión en su bestial rostro de lobo aumentaba el miedo y presión sobre Andru –Jajaja, pobre soldadito, ni tu ni tu abuelo fueron capaces de derrotarme- dice muy arrogante acompañado de una patada directamente a su rostro, fue con tal fuerza que logro levantarle del suelo y enviarle hasta la pared del coliseo, Andru impacto y cayó al suelo de la misma manera, su cuerpo dolía, aun así no despertaría el poder del dragón. Dartaros reía de gozo por el sufrimiento de Andru, y no pararía hasta verle morir, pero no conto con una cosa, había lanzado a Andru justo al lado de uno de los cuchillos, Andru con gran esfuerzo levanta su mano y la deja caer haciendo que la tierra bajo el cuchillo se quebrajara y este cae rompiendo la zona de gravedad, pero no pareció importarle para nada a Dartaros. Fuera de la influencia de la gravedad, Andru logra levantarse, estaba muy lastimado, pero su voluntad aun seguía en pie… ¿o era sus simples deseos de ver muerto a aquel monstruo? Lo que Dartaros veía era sólo un cuerpo más con el que jugar.
    Desde la gradas, una joven sintió un extraño impulso y salto hacia la arena y apenas toco suelo sin mirarle, Andru le lanza sus tres espadas y muchacha las recibe en el acto

    -Cuida de ellas Alice, ahora retírate que esto ambos comenzaremos a pelear enserio

    Alice le mira algo preocupada, pero sabía que no podía contra sus deseos y abandona la arena con el trió favorito de Andru, mientras se retiraba los soldados la miraban de forma extraña, especialmente su padre, el general Maina.
    Andru estira su brazo y frente a su mano aparece el emblema de la ira, la espada Zorn, apenas la tuvo en su poder, la desenvaina y comienza la última etapa del combate. Ambos guerreros se encontraron en el centro del coliseo, e impactaron con sus fuerzas, Dartaros sólo necesitaba valerse de sus indestructibles garras, las cuales le hacían gran peso a la poderosa Zorn. La espada y las garras chocaban muy parejas, la sangre de ambos se derramaba por todo el lugar, pero era Andru el que comenzaba ceder ante su oponente, Andru dio un paso en falso y Dartaros da un fuerte zarpazo, Andru se cubrió con la espada pero esta salió por los aires, rápidamente Dartaros da un segundo zarpazo rompiendo la armadura y el traje de Andru dejando a la luz la horrible cicatriz que llevaría toda su vida, la sangre corría por su pecho hasta caer al suelo dejando un rastro de sangre

    -Esto- jadeando –Aun no has ganado- decía Andru muy exhausto con una mirada muy seria –Prometí no despertar el poder del dragón que tanto temías de mi abuelo, y maestro tuyo y mío, pero a cambio me convertiré en aquel que cargará con el pesar de ambos, contempla mi poder, el poder de un pecador

    Andru junta ambas palmas y al abrirlas el sello del pecador estaba dibujado en su palma izquierda, la cual desprendió un gran poder y este se materializo en las vendas que cubrieron todo su brazo izquierdo, pero esta vez se extendió un poco más, cubrió parte su cuello, y en su ojo apareció la marca de la muerte, su mano se vio cubierta por el guante del caos, y su pelo comenzó a desteñirse, tomando un color casi blanco.

    -¿Eso es todo? ¡¡¡JAJAJAJAJAJAJAJA!!! ¡TE MOSTRARÉ LO QUE ES PODER!- grita Dartaros mientras corría a una gran velocidad hacia Andru el cual solo esperaba paciente

    Dartaros levanto su brazo y ataco directamente con sus garras, pero Andru fácilmente la desvió con su mano derecha rompiéndolas en el acto, Dartaros se molesto y ataco con su otra mano, Andru la detuvo con su mano derecha y de igual forma las garrar que se suponían que eran indestructibles se rompían como cristal, Dartaros gritaba de dolor, aquel último ataque no sólo perdió sus más preciadas armas, si no que su mano se rompió por completo debido al impacto, Andru tranquila mente le da la espalda y se dirige hacia Zorn, pero no lo permitiría, a pesar del dolor continuo atacando, se abalanzo contra su oponente pero este un inesperado giro y con su puño cerrado impacta directamente en el hocico quebrándole los dientes en especial sus colmillos. Andru continuo caminando hasta llegar donde Zorn, ya en mano dio la vuelta y miro fijamente a aquel podre demonio que sufría como cualquier otro, Andru a Zorn hacia Dartaros, este al ver a su oponente una imagen siniestra se dibujaba en todo su cuerpo, la luz entrante obscurecía a Andru y sólo su ojo izquierdo brillaba como nunca, Dartaros estaba viendo la sombra de su muerte reflejada en Andru.

    -Es imposible- se decía a si mismo escupiendo la sangre que llenaba su boca -¡ES IMPOSIBLE!

    Andru da un salto que lo impulso hasta llegar justo enfrente de su oponente el cual estaba totalmente paralizado, Andru acerco su rostro, no dejaba de mirar a los ojos de Dartaros el cual no reaccionaba, sutil-mente se acerco a su oído y de un susurro Dartaros reacciona –“Réquiem del Caos”– Andru retrocede y a su vez Dartaros se levanta y comienza una combinación de patadas y entre medio golpeaba con sus brazos, pero era inútil, Andru esquivaba sin problema

    -“Canto Nº1… El pesar de los Débiles”- dice Andru acercándose y cortando una sus piernas con gran facili-dad… -“Aquellos que han caído, serán redimidos con tu sangre”. “Canto Nº2… Rebelión”- Dartaros no podía levantarse, Andru no sintió pena ni procuraba misericordia alguna, camina hacia su lado y entierra su espada en el hombro de su oponente arrancándole con tal brutalidad y gracia el brazo entero –“Aquellos que han combatidos, su esfuerzo será recompensado”. “Canto Final… Tumba de Plata”- Dartaros estaba totalmente acabado, Nix estaba muy enfurecida, Arthur muy complacido, pero leviatán y Shana vieron un gran problema, los espectadores están en total silencio, sólo se escuchaba el agonizar de dataros. Andru entierra a Zorn en el suelo y con el guante del caos atraviesa el pecho del moribundo –Soul Steal- a medida que retiraba su mano Dartaros volvía a su forma humana, ya fuera Andru sostenía una extraña esfera morada que se desase en su mano, toma nuevamente a Zorn la cual comenzó a arder, la ira de Andru estaba consumiendo la espada, por lo que no le quedaba mucho tiempo, y de un solo agitar, Andru decapita a Dartaros dando fin a este mortal encuentro. El cuerpo de su oponente cayó al suelo y comenzó a incinerarse hasta no quedar nada de nada. El público aun mantenía el atormentador silencio, nadie esperaba que el general más poderoso fuera derrotado de una forma tan cruel como lo hiso Andru.

    -Es suficiente- susurra Andru, las vendas que cubrían parte de su cuerpo desaparecen al igual la marca de la muerte, su pelo volvía a ser aquel negro intenso. Andru apretó su puño tratando de contener aquella angustia que sentía, su respiración estaba agitada, y de pronto se detiene, exhala y abre su puño y en el acto su cuerpo se ve cubierto por esplendido abrigo negro con detalles totalmente blanco, Andru camina hacia el centro del coliseo demostrando su firmeza a pesar de la dura batalla. Al llegar, mira a todos que permanecían en silencio -¡Escuchadme!- grita Andru muy serio -¡desde hoy me auto proclamo como el único y legitimo “Darklis, Maestro del Caso”!- con aquellas el señor del caos se levanta felicitándole por su desempeño y en eso todos los presente comienzas a gritar alabando al nuevo general de la primera brigada del Darklis… sin embargo este no parecía estar del todo contento, cruzo miradas con el señor del caos por unos instantes, ambos se dijeron mucho con esa simple mirada, pero no duró mucho, Andru dio media vuelta y se fue del coliseo acompañado de las alabanzas, algo que para no significaba nada…
     
  10.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Re: El Maestro del Caos

    :mad: odio cuando esto pasa, lo pero es que siempre me pasa... ¬¬ post repetido...
     
  11.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    5275
    Re: El Maestro del Caos

    Capítulo 11: “Los comienzos de una Maldición”

    Fue una dura batalla, el chocar de las espadas, el estar al borde de la muerte, el poder haber cumplido una condición que lo dejaba en total desventaja, pero por sobre todo el haber perdonado a alguien cuyas acciones no debieron de haber sido perdona, un clamor que atormentaba el corazón de Andru mientras se retiraba del coliseo, un pesar que debió liberar, pero lo cambio por la redención del contrario.
    Andru continuó su camino por un largo rato hasta llegar a un bosque cercano, estaba solo, nadie le había seguido. Se acerco a un árbol y se dejo caer abruptamente apoyado de este quedando sentado bajo la acogedora sombra. La brisa era tenue y refrescante, Andru estaba muy mal herido, su cuerpo dolía, no hallaba modo de consolar aquel dolor, pero no importaba, estaba dispuesto a cargar con las consecuencias de sus decisiones

    -Realmente te la has pasado mal- dice una voz seria desde el otro lado del árbol
    -Seth… ¿Qué quieres?
    -¿A caso necesito algún motivo para estar a tu lado?- le replica Seth
    -No realmente…- suspiro –sabes… me siento feliz
    -Yo diría lo contrario- Seth, el cual estaba apoyado en el árbol se endereza y se acerca hacia Andru –Mírate, esta vez has ido demasiado lejos
    -Jajaja, lo sé, pero nunca es suficiente, dime… sé que estoy cambiando de tema pero ¿Por qué eres idéntico a mi?- preguntaba Andru muy imparcial, como si ya nada le impresionase
    -Esta es mi apariencia real, o mejor dicho el reflejo de mi alma, la cual estaba prisionera en los resto del alma de Darklis, yo soy parte de ti, nunca olvides eso
    -Ya veo, pero aun no has respondido mi pregunta
    -Hay cosas en esta vida que es mejor ignorarlas…
    -Si tú lo dices- Andru vuelve a mirar al suelo, el dolor lo agobiaba cada vez que hablaba…
    -Alguien se aproxima- dice Seth retrocediendo hacia los árboles y desapareciendo entre las sombras de estos

    El crujir de las ramas que rompían al ser pisadas, el rozar de las hojas de los árboles, un sonido suave y delicado, pero se enturbiaba con el golpeteo de las cadenas que sostenían algo con lo que rozaban constantemente. Una tenue brisa cruzo por el bosque, llevaba un dulce aroma, un sentimiento de paz recorrió el cuerpo de Andru al ver aquella grácil figura que se asomaba por entre los árboles, una hermosa mujer vestida de un simple pero sutil vestido blanco, y entre sus manos aquellas cadenas que sujetaban entre a las tres grandes compañeras de Andru, sus leales espadas volvían nuevamente a su lado, pero más aun, aquellas dócil figura que las portaba entre sus frágiles manos era nada más y menos que aquella mujer que tanto velaba por su seguridad, por su futuro, una mujer que había decidido darlo todo por él

    -Alice- susurra un poco desganado, era la primera vez que sus ojos la veían como a una mujer, y no como un soldado, que era lo habitual en su diario vivir. Andru avergonzado de su aspecto, pero más aun por sus sentimientos, mira hacia otro lado agachando la cabeza, estaba tan ruborizado
    -Te encontré- una suave voz apenas percibidle llego a los oídos de Andru –Por fin te encontré- insiste pero con más intensidad. Andru no miraba, su corazón latía con fuerza, y latió aun más rápido cuando sintió aquella suave mano en su rostro, no era la primera vez que le tocaba, pero si la primera en la que sentía el calor de su piel y no aquellos ásperos guantes que transmitían frialdad –Sólo tenemos una oportunidad- con aquellas palabras Andru la mira pero lo que le esperaba era totalmente inesperado, apenas giro, sus fueron tomados por Alice, sólo duró un instante. Alice apoya su frente contra la de él, veía tiernamente como las lágrimas brotaban de aquella sorprendida expresión, Alice volvió a besarle, esta vez duro un poco más, Andru se entrego por completo a aquel segundo beso, pero como todas las cosas tenía que terminar
    -Me hace feliz el poder sentir tus labios, tan suaves, tan finos, tan cálidos- decía Andru –No como yo, mi boca manchada por mi sangre, seca y áspera
    -Pero deseosa- interrumpe Alice –Unos labios que no puede darse tan fácil, y yo tengo el placer de tenerlos, aunque no haya sido la primera- Alice sonrió al ver el rubor de Andru, el primer beso de él fue robado por Amy, pero para ella, Andru había sido su primer beso. Alice apoya su frente sobre la de él y luego se aleja lentamente, siempre mostrando su sonrisa -¿Te sientes mejor?
    -Ja…- dice Andru mirando a un lado algo avergonzado –Si, mucho mejor- deja salir una tenue sonrisa de satisfacción, algo que alegro a Alice –Realmente me alegro que este aquí cerca mío, pero a veces llego a pensar que te sientes algo forzada- su expresión cambio totalmente, estaba serio y sus ojos se clavaron en ella
    -No malinterpretes las cosas, yo esto…
    -No Alice- interrumpe Andru –Se que eres un Guardián de las Sombras, reconozco que tus sentimientos son puros, nadie puede transmitir esta calidez que sentir sin abrir su corazón, sé que me amas como yo a ti, lo supe desde el día que te emborrachaste en nuestra primera misión de elite, te llevaba en mi espalda hacia la posada, nunca olvidare aquel dialogo…
    -Así que lo recuerdas- se ruboriza un poco –Pero si entiendes mis sentimientos ¿Por qué insistes en decir que me estas forzando a estar a tu lado? ¡Lo del Guardián no tiene nada que ver!- le reprochaba
    -Entonces dime… ¿Por qué es que llevas mis armas? ¿Por qué estás ahí cuando lo requiero?
    -Es sólo coincidencia
    -Ya veo…- Andru se apoya en el árbol y se levanta, a pesar de su dolor que le agobiaba con esmero –Aun así no es justo para ninguno de los dos que tengas que estar de esa forma, aunque en el fondo de mi corazón me hace feliz, pero aun así… aun así no deseo que estés de es ese modo, espero que entiendas mis palabras
    -Esto es algo que yo acepte por mi cuenta, no hay por qué preocuparse…
    -Ah…- dice Andru con una sonrisa, aquella expresión cautivo el corazón de Alice, era primera vez que veía aquella mirada, eran tan pura, y su sonrisa tan dulce, había visto algo de Andru que nunca creyó conocer. Andru se acerco hacia Alice quedando justo a su lado –Espero que así sea- le susurra al oído. Cogió sus armas de las manos de Alice y tomó rumbo hacia el castillo de la primera brigada
    -¿Qué quieres decir con eso?- dice Alice sin dejar de mirar al frente, donde sus ojos habían visto a ese desconocido Andru, no deseaba retirar su mirada, sabía que algo estaba por pasar
    -La vida es como un río, de tal manera que no puedo dejar de avanzar- Andru continúo su camino dejando a su amada atrás la cual no reaccionaba…

    Alice estaba perpleja, no esperaba que fuera a ocurrir algo como eso, inclusive tenía por seguro que él le pediría que le acompañase, que se uniera a su ejército, pero nada… su corazón dolió, no podía aceptarlo y cuando dispuso a seguirle se encuentra con Seth, estaba serio

    -Eres el demonio del puente… ¿Qué haces aquí?- Alice no deseaba mas confrontaciones
    -Prefiero que me llames Seth, y donde Andru este, yo estaré, porque ese el deber de un Guardián de las Sombras
    -Por tu culpa… ¡Por tu culpa el no desea mi presencia!- Alice gritaba molesta
    -¿Mi culpa?- pregunta con un tono de ironía –Yo te di la llave, tú abriste la puerta. Desde el comienzo fue tu decisión el querer estar cerca de él, fue tu corazón, tus emociones las cuales te traicionaron, yo simplemente cumplí tu deseo
    -Ah… aun así…- mira hacia el suelo –aun así no es justo- comenzó a llorar de impotencia
    -En esta vida las cosas son como son, solo te diré que no interfieras con sus ambiciones, no hasta que en-tiendas cuál es tu papel en todo esto
    -te odio, al parecer no importa lo que diga, siempre seré la mala en esto ¿a caso no eres capaz de sentir? ¿De entender como me siento?
    -Sentir…- Seth guardo silencio, recuerdo de un oscuro pasado rondaron por su mente y sentimientos que habían permanecido dormido despertaron –Sólo diré esto, “Hay veces que es imposible detener el rio de la vida”- Seth da la espalda, aun estaba serio, pero antes de marcharse dio su últimas palabras –Si no puedes estar a su lado, gánate el derecho que te corresponde- con eso desaparece entre las sombras. Alice guardo silencio y se marcho hacia su hogar…

    Mientras tanto, más adelante, Andru continuaba con su camino hacia su destino, y en medio del trayecto se topa con un extraño hombre, estaba vestido con un inusual traje negro, sus pantalones lisos de tela, y aquella chaqueta que le hacía lucir muy elegante, llevaba una camisa blanca como la nieve y unos lentes muy oscuros, apenas se percibía sus ojos. Estaba sentado en un viejo tronco muy despreocupadamente, tenía su mirada fija en el cielo, y en su boca sostenía un viejo cigarro blanco que fumaba con una total tranquilidad. Toma una gran bocanada del cigarro y lo expulsa paulatinamente y enfoca su mirada hacia Andru con una sonrisa sospechosa…

    -Por fin nos conocemos Andru Malcovish- dice quitándose el cigarro de la boca y de paso sacándose los lentes, mostrando así sus ojos, eran pardos y alrededor de su pupila le rodeaban dos aros del mismo color, y en el centro de todo su ojo se dibujaba un extraño símbolo apenas divisible ya que era casi del mismo color de estos. -¿O debería decir Maestro del Caos, Darklis?- dice muy sarcástico
    -¿Nos conocemos de alguna parte?
    -Toma- dice el sujeto lanzándole una botella si moverse de su lugar
    -Esto es el elixir que prepara RAM… ¿Cómo es que…?
    -Sólo bébelo, lo que depara tu destino no es agradable, ese lugar es muy salvaje- dice apuntando en dirección al castillo que el cual ya se lograba ver a lo lejos
    -¿Tu nombre es…?
    -Damián, el escritor de fábulas
    -¬¬ ¿Por qué siento que me estás mintiendo?
    -Jajaja, en parte sí. Dime “D”…
    -¿D?- repite Andru algo extrañado
    -Ya que te haces llamar Darklis, D es un apodo adecuado ¿O no te gusta?- explicaba Damián botando el cigarro y poniéndose de pie
    -Me parece bien Damián, ahora ¿cuáles son tus asuntos?
    -Jajaja, en esta vida no es bueno andar apurado, el que vive apurado muere apurado
    -Porque siento que tus palabras son ciertas, y cuando mientes lo comprendo de inmediato ¬¬
    -Jajaja, es porque mis intenciones son muy obvias, bueno, vamos a lo nuestro, toma- dice sacando una extraña esfera de un bolsillo que tenía dentro de su chaqueta- ya es hora de que tomes el lugar que te mereces- le lanza la esfera, y al recibirla, el guante del caos reacciona como nunca
    -Es primera vez que hace esto por sí sólo- Andru admiraba la extraña esfera buscando algún indicio que respondiera su duda –Tiene vida- dice mirando a Damián
    -Felicitaciones D, lo que tienes en la mano esta hecho por el mismo creador del guantes del caos, esa es nada más y menos que “The Fallen”, la armadura que simboliza a aquellos que han abandonado el regazo del señor, y para colmo esa armadura es el último presente de parte de Dan, ya que él solía usarla cuando era general, para usarla sólo rompe la esfera

    Andru quedo mirando fijamente la esfera y se volteo nuevamente hacia Damián con una mirada de total desconfianza, después de todo era la primera vez que conocía a este hombre, todo en el transmitía un aire de misterio, y a Andru le desagradaba un poco esa sonrisa tan sínica que no dejaba de mostrar

    -No lo haré, sinceramente desconfió de ti- dice sin vacilar, guardando la esfera en su bolsillo
    -Oh, ya veo- Damián vuelve a tomar asiento en el árbol en el cual esperaba de un comienzo, de su chaqueta saca un cigarro, de su mano emerge una tenue llama y enciende su vicio con el cual comienza con una gran bocanada –Te contaré una historia será algo larga por lo que te recomiendo tomar asiento
    -Lo haré pero lejos de ti, me desagrada un poco el olor de esa cosa
    -Cigarro D, ci-ga-rro. Bueno.

    Todo comienza en los principios de la creación…

    -Aguarda un momento… ¿Tan atrás?- interrumpe Andru
    -Por favor no interrumpas (lamentablemente lo harás muy a menudo en un futuro cercano), donde iba… ah, cierto

    En la creación. Cuando dios creo a sus hijos, el los hiso a su imagen y total semejanza, a cada uno le dio el deber de crear un mundo y cuidarlo como se debía, sin embargo no todos pudieron cumplir las expectati-vas de su padre. Me avocare a la principal, Gaia, y si es el nombre del mundo de donde proviene los dragones del caos –Andru no dijo nada, el respondió de inmediato a sus preguntas- Cuando Gaia se vio en la obligación de crear su mundo creó una roca vacía sin vida, en ella deposito cuatro semillas, de esas semillas nacieron cuatro espíritus, Lupain (Tierra) quien levanto las montañas y creo los vacios en esa gran roca, Tubig (agua) quien cubrió los vastos vacios te Lupa con agua, Hangin (Viento) que recorre toda Gaia, levanta a Tubig y la lleva a las alturas para que esta refresque a Lupain y finalmente Sunog (Fuego) quien se sumergió en lo más profundo de Gaia y dio calor para que la vida que producía Tubig con su riego de Hangin viviera, ellos cuatro conformaron el pilar del equilibrio. Dios se sintió feliz de que su hija haya podido concebir tal creación, pero ella indicó que la bendición la merecían sus cuatro hijos, dios complacido le concedió un último regalo a Gaia, un ser distinto a los normales, no era a su imagen, sino que algo que nunca se había visto, creo al primer guardián –Damián miro atentamente a Andru y le dijo- Este era un mero dragón blanco, el mismo que da origen todos los dragones, inclusive a los del caos. Continuando… Gaia se vio agradecida hacia su padre y junto a sus hijos continuos poblando esa tierra, así comenzaron a aparecer los mortales que se componían de las bestias, los insectos, los peces y aves, y no olvidemos a los humano. Sin embargo mientras eso ocurría, en el palacio del Señor, este tenía un gran dilema con el ángel <o Astral como le decían los Abkanis>, era el más bello de todos… Lucifer.

    -¿Qué pasó con ese ángel y que tiene que ver todo eso conmigo?- pregunta Andru con justificación, ya que qué papel cumplían los dragones del caos en todo eso

    -Buena pregunta, pero todo a su tiempo. Lo que paso fue lo siguiente, según los textos éstas fueron las palabras del señor… “¡Cómo has caído de los cielos, Lucero, hijo de la Aurora! ¡Has sido abatido a la tierra, dominador de naciones! Tú que dijiste en tu corazón; Al cielo subiré, por encima de las estrellas de Dios alzaré mi trono, y me sentaré en el Monte de la Reunión en el extremo Norte. Subiré a las alturas del nublado, y seré como el Altísimo." (Isaías 14.12-14).
    Fuertes palabras diría de mi punto de vista, sin embargo esta fue la sentencia del señor… "Así dice el Señor Yahveh: Eras el sello de una obra maestra, lleno de sabiduría, acabado en belleza. En Edén estabas, en el jardín de Dios. Toda suerte de piedras preciosas formaban tu manto: rubí, topacio, diamante, crisólito, piedra de ónice, jaspe, zafiro, malaquita, esmeralda; en oro estaban labrados los aretes y pinjantes que llevabas, aderezados desde el día de tu creación. Querubín protector de alas desplegadas te había hecho yo, estabas en el monte santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego. Fuiste perfecto en su conducta desde el día de tu creación, hasta el día en que se halló en ti iniquidad. Por la amplitud de tu comercio se ha llenado tu interior de violencia, y has pecado. Y yo te he degradado del monte de Dios, y te he eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego. Tu corazón se ha pagado de tu belleza, has corrompido tu sabiduría por causa de tu esplendor. Yo te he precipitado en tierra, te he expuesto como espectáculo a los reyes. Por la multitud de tus culpas por la inmoralidad de tu comercio, has profanado tus santuarios. Y yo he sacado de ti mismo el fuego que te ha devorado; te he reducido a ceniza sobre la tierra, a los ojos de todos los que te miraban. Todos los pueblos que te conocían están pasmados por ti. Eres un objeto de espanto, y has desaparecido para siempre." (Ezequiel 28.12-19), él fue el primero en llamarse El ángel caído. Se dice que fue el arcángel Miguel el que con el permiso de su padre, Dios, expulso a Lucifer y a todos aquellos los cuales le seguían, pero no termino en eso, al momento de su exilio, Miguel arranco de raíz sus hermosas alas de un blanco más puro que la nieve y donde estaban estas crecieron dos nuevas alas negras como las que tu posees, las cuales goteaban sangre que mancho las manos de Miguel, esta sangre impura se escurrió hasta las blancas alas y las tiño, se ennegrecieron como el último rayo de sol cuando es devorado por la infinidad de la noche, Miguel horrorizado lanzo al vacio aquellas que alguna vez fueron las más puras alas en todo el reino del señor y ahora solo eran las alas de un mero pecador. Tu armadura Andru, fue forjada en plata, revestida con ori-calco y maldecida, no, yo diría bendecida con las plumas de este ángel caído. Con el inicio la maldad en el mundo, pero eso sólo depende del punto de vista de quien mire el asunto, a mi parecer, el sólo vio las cosas que Dios negaba antes sus ojos… Volvamos con Gaia, su mundo el cual sus cuatro hijos habían dado vida, ahora rebosaba de esta, y también aparecieron los nuevos espíritus, los cuales nacieron de los cuatros primeros, estos son Yelo (Hielo), Kulog (Trueno), Kagubatan (Bosque) y Bakal (Acero) que conforman el segundo pilar del equilibrio, sin embargo se necesitaba una última forma de regular la balanza y es así que nacieron Liwanag (Luz) y Kadiliman (Oscuridad), con esto dos últimos se forjo el tercer pilar de la igualdad, cada uno reinaría en el día y la noche respectivamente, también se les conocía como los Gemelos de Gaia, jajaja, algo obvio a mi parecer, ya que eran idénticos, sólo se diferenciaban por sus ropajes, dorado como el sol, y plateado como la luna. Ahora me centraré en lo primordial, no hare mucho reparo en esto, ya que lo debes de saber, me refiero a lo referente al primer dragón del caos, cuyo nombre fue olvidado, o debería decir borrado de la historia, su nombre era Darklis, y eso ya lo debes de saber si viste a través del espejo que estaba en el templo del caos.

    -En efecto, por eso es que decidí utilizar ese nombre…- comenta Andru

    -Me parece bien. Los años pasaron y como todo en la vida, llega el momento en que debemos partir. El guardián que Dios otorgo a Gaia, ya estaba en sus últimos días, sin embargo el no deseaba abandonar ese maravilloso paraíso <según sus palabras>, a la suerte. Reunió a los tres pilares del equilibrio, es decir a los 10 espíritus, y no olvidemos a Gaia. Cada espíritu creó un huevo al cual bendijo con su elemento, de igual forma lo hiso Gaia, el dragón dio con su último respiro dio parte de su alma a cada huevo para así continuar con su legado, desde luego, el falleció y de los 11 huevos nacieron sólo 9

    -¿Nueve? ¿No que eran 11 con Gaia?

    -Tranquilo hombre. Fueron nueve los majestuosos dragones, Fuego, Tierra, Agua, Viento, Hielo, Bosque, Trueno, Acero y Real… sin embargo la luz y la obscuridad permanecieron latentes por décadas, hasta que un día los gemelos unieron el sol y la luna creando un eclipse el cual despertó a los dragones que aun per-manecían dentro de sus cascarones. Fue un hermoso nacimiento del cual emergieron dos hermosos dragones idénticos como sus padres los espíritus de la luz y la oscuridad, eran hermosos dragones plateados cuya forma era idéntica al dragón creado por Dios, sin embargo Liwanag y Kadiliman no podían permanecer juntos por más tiempo y volvieron a separarse. Era de día así que la luna se sumergió en su descanzo. La luz del sol, la cual resplandecía como nunca, alumbro a los dragones, cuando esta comenzó a pasar sobre el hijo de Liwanag, cubrió cada centímetro de su bello cuerpo, este se iba desprendiendo al igual que cuando una serpiente muda su piel, mostrando así su verdadera forma, una dragón dorado, sus alas como la de los ángeles, su mirada pura y justa, de una hermosura incomparable, en cambio su herma-no, al caer su antigua apariencia, se rebeló lo que era su siniestra forma, sus alas negras como las tuyas, su negro cuerpo, aquellos cuernos de los cuales rebosaba desde cabeza pasando por su espalda hasta la punta de su cola, enormes garras rojas, se desprendían de sus patas y filosos colmillos adornaban su feroz fauces, su hermano que era tan hermoso sintió pena y compasión por su hermano el cual sólo demostraba maldad ante los ojos de quien le veía, pero cuando este abrió sus ojos los cuales eran rojos, todas las criaturas presentes se asustaron y huyeron, su hermano le dio un último abrazo y se despidió por la eternidad… cada dragón habitó en alguna de las zonas donde vivían los espíritus y así proteger de cualquier peligro, el dragón de la luz fue recibido en el reino de los astrales, en cambio su hermano, sólo tuvo cabida en el reino del mismísimo demonio, Lucifer. Es aquí donde entran los dragones del caos, Andru, es aquí donde comienza la obra que a mi parecer nunca terminará. Los ángeles guardaban un rencor a los caídos, y sus guardianes fueron los que tomaron represalia, los que alguna vez fueron hermanos, ahora sólo eran peones que lo único que conocían era la llamada guerra divina. Los arcángeles crearon una segunda fuerza aliada que se conoce como los Abkanis, ellos eran los hijos de Arcángeles y dragones de la luz, aunque su apariencia era como la de los humanos debido a que eran concebidos por estos, en ese sentido los astrales eran inteligente al utilizar a los humanos como recipientes, pero incluso para ellos era demasiado, según mi parecer. A todo esto, los Abkanis pueden ser creados a partir de un astral y cualquier dragón a excepción de los de la oscuridad. En donde estaba, ah sí… Lucifer no se quedó atrás, él sabía muy bien que los caídos perdieron todo don divino por lo que no podían concebir ninguna vida a menos que la influyeran, cosa que no sería útil contra los Abkanis, por esa razón mando a matar a todos los astrales y Abkanis que nacieran… así fue durante muchos años. Sin embargo un día, un dragón de la oscuridad o como se les llamaba en toda Gaia, dragón demonio ataco un pueblo en el cual vivía una familia de Abkanis, este dragón capturó a una de las hijas de esa familia y desapareció… después de un año aquella hija volvió sana y salva junto a un hombre de hermosa cabellera negra, y ojos pardos y fuertes, y con ellos un pequeño niño que al igual que su padre, es decir aquel hombre, poseía un negro intenso en su cabellera, pero como su madre el tenia los ojos plateados, este niño se llamaba Darklis…

    -Al final todo llego a lo que necesitaba escuchar…

    -No te apresures muchacho. La guerra había durado mucho tiempo y el equilibrio de la vida y la muerte se estaba viendo corrompido por estas dos fuerzas, así fue el onceavo dragón tomo las riendas y dividió su alma en dos, una mitad estaría permanentemente en el mundo de los muertos y la otra en el de los vivos, fue así como se crearon los dragones divinos, y los dragones Infernales, estos últimos suelen ser confundidos con los demoniacos, ya que poseen una gran similitud, pero en el fondo son diferentes. El que se quedo en la tierra pasó a ser el emperador de los dragones y creo el Consejo Dragón, y la primera orden que se dio fue acabar con cualquier vestigio de las calamidades producidas por los Astrales y Caídos, los que la sufrieron fueron los Abkanis y dragones demoniacos, todos fueron exterminados sin perdón alguno, y sabes que, ni Dios, ni Gaia se interpusieron ante aquel genocidio… para que estés informado, el dragón se llamaba Lao Shang-Fu. Cuando este inicio la casería, aquel hombre y su mujer abkani no salieron invictos, mas no su hijo, que huyo junto a su tía logrando sobrevivir, sabes, aquel hombre el cual consideraban humilde y honorable era el mismo dragón demonio que los atacó y rapto a la que era su mujer. El resto de la historia ya no importa, Darklis creció, se fortaleció, derroco a cada dragón y devoro sus corazones obteniendo el poder de cada uno, acudió al creador más hábil concebido en Gaia y forjo a Basoetsha que reprenda toda su maldad y Rakuetsha, que es toda su bondad. Su última batalla fue contra los 5 hijos del dragón emperador y una legión de más de 10000 dragones que englobaban a las 10 razas… de esa guerra la cual perdió, sólo sobrevivieron los 5 hijos de Fu, los demás… ya te lo imaginas… aunque Darklis dejo atrás a dos hijos y a su mujer que también era una Abkanis…

    -Espera un momento… ¿Dos?- Andru estaba muy confuso con aquello último, ¿Quién era aquel otro her-mano del que nunca supo algo?
    -Dankalius era el menor, pero un prodigio con respecto a su linaje, sin embargo su hermano mayor carecía de mucho, su nombre es Caín, y tú sabes muy bien quien es…
    -El… el señor del caos
    -Bingo… jajaja, bueno D, espero que con eso estés conforme y aceptes tu destino…
    -Todo este tiempo… toda esta vida, aquella maldición que nunca tome enserio, mi apariencia, mis ansias… todo, todo es por culpa de una estúpida riña entre Dios y uno de sus hijos… no sólo yo, también mi hermana, mi madre y abuelo… Mitsha
    -Lo siento, Mitsha queda excluida
    -¿Por?- pregunta con una gran duda en si mismo
    -Ella es de una procedencia más elevada que la tuya, ella sólo es una espectadora en esta maldición que te atormenta
    -¿Por qué?
    -No me corresponde a mí responder eso, como dije, todo a su tiempo… pero ten calma joven dragón, la maldición ha sido hace ya muchos siglos levantada, pero la maldición que tú cargas es la destrucción de todo en este mundo, aun falta milenos para que seas capaz de realizar tal proeza, sin embargo hay alguien que se ha adelantado a eso y es tu deber detenerle a toda cosa… hablo Caín
    -Si eso es cierto… no tengo ningún problema en acabar con él, pero no me entra en la cabeza eso de que seré el que traiga el fin a este lugar…
    -Como dije, aun faltan milenios para eso, y cuando llegue el momento será tu decisión el de hacerlo o no… ahora tu deber es convertirte en el único señor del caos…
    -No sé qué es lo que tramas, o que beneficios sacas de esto, pero si puedo cumplir mis metas, usare el poder que me has otorgado, pero conste que mis acciones son propias de mi y no porque tú me hayas influido- Andru saca la esfera y la rompe apretándola con el guante del caos, el interior de su puño brillo intensamente y se opaco como el atardecer dando paso a la noche, aquellos rayos cubrieron su cuerpo y lo revistieron de una gloriosa armadura negra que cubría todo su torso descendiendo en pliegues, su hombreras cubiertas de púas que ascendían de menor a mayor hasta su espalda, su brazo estaba cubierto en dos partes, una en su antebrazo y la otra cubría todo su brazo, sólo en su mano izquierda llevaba un guante que era parte de esta armadura, su cintura estaba protegida por los pliegues de la armadura que llegaban un poco más debajo de sus rodillas. Sus botas de igual diseño acabadas en dos puntas como las garras de una bestia, una aura negra rodeaba a Andru en todo momento…

    -Andru Malcovish, desde hoy- dice Damián muy serio –Serás conocido como el único Pecador del Caos…

    Andru, le da una última mirada a Damián el cual sonreía y sin decir palabra alguna se encamina hacia el castillo donde el comienzo de su guerra contra el señor del caos…

    -Suspiro, creo que en este capítulo me he excedido- decía Damián en su monologo
    -¿Eso crees?- dice una voz familiar con dos tazas de té
    -XD ¡Volviste D! yea… ¬¬ ¿Dónde fuiste?
    -Ese no es tu problema- responde D muy relajado –No recordaba que me hubieras hablado tanto… bueno, el siguiente capítulo continuo yo…
    -Me alegra escuchar eso, ya estoy cansado…
     
  12.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    143
    Re: El Maestro del Caos

    Bueno... aprovechando el doble post colocare dos imagenes que encontre en internet, me gustaron y serían los diseños idelaes para dos personajes...

    http://fc05.deviantart.com/fs26/f/2008/184/b/5/Anima__Ophiel_the_fallen_Angel_by_Wen_M.jpg Esta es para la armadura The Fallen que utiliza Andru, aunque la que lleva andru no esta acompañada de esas cuchillas y garras que lo rodean a menos que Andru invoque a los sirvientes de las sombras

    http://mythicmktg.fileburst.com/war/us/media/newsletter/2007_08/de_armor_blackguard_T5.jpg este es un diseño básico de los soldados Elite, aunque el diseño del casco sería mas simple XD y no tan puntiagudo, pero solo para la clase cuerpo a cuerpo, los artilleros (arco y pistolas) es mas ligera
     
  13.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    2810
    Re: El Maestro del Caos

    Bueno, después de bastante tiempo y de vagancia retomo el trabajo como es debido XD


    Capítulo 12: “Un ejército como ninguno…”

    Continué mi camino hacia el castillo de la primera brigada, en mi avanzar, el tenebroso poder de la arma-dura dejaba un siniestro rastro en el ambiente marchitando las plantas y pudriendo la tierra, por lo que tuve que controlarle, ya que los sirvientes de las sombras comenzaban a emerger de a poco. Me detuve para meditar un poco… pensé… “¿Era esto lo que realmente deseaba?”… ya me había deshecho de Darta-ros, y ahora aparecía este ser… Caín, pero aun más, la maldición. Trate de no tomarle importancia y abo-carme al presente, era momento de tomar las riendas de una nueva legión, mientras retomaba mi camino no lograba convencerme de mis palabras, jajaja…
    Al pararme frente al casillo, quede anonadado, sus enormes murallas reflejaban la majestuosidad y poder de la brigada, por más que miraba no dejaba de asombrarme, aquella no se borraba de mi cara, no hasta que un soldado desde lo más alto de la muralla a un costado de las gigantescas puerta de hacer me habla…

    -¡¿Quién eres y cuál es tu asunto?!- grita el soldado
    -¡Soy el nuevo general del caos, Darklis! ¡Así que abran las puertas!- le grite
    -¡JAJAJAJAJA! ¡NI DE JODAS MALDITO BASTARDO!- respondió lanzando una ráfaga de flechas. Al parecer los soldados aun le eran fieles al difunto Dartaros
    -¡Si no abren me veré obligado a usar la fuerza!- aunque les amenace después de haberme desecho de la ráfaga, este junto a otros soldados que estaban viendo respondieron con una lluvia de flechas, di un salto hacia atrás y me protegía con Claymore.

    Una vez que la ráfaga seso, corrí hacia la puerta y ataque con Claymore pero esta no sufrió ningún daño, mas no Claymore la cual se estaba dañando el filo por lo que me detuve y la guarde, desenvaine a Gala-moth y por alguna extraña razón esta comenzó a reaccionar con la armadura, de su filo brotaba una intensa energía obscura, tanto que ya no se distinga la forma del filo, no le tome importancia y desde el suelo alce hacia arriba la espada, quede sorprendido del gran potencial del arma, al ejecutar el movimiento, la espada se deshizo y ascendió como un látigo negro que despedazaba ambos portones hasta llegar arriba, donde la espada regreso a su forma original, sin embargo a pesar de la nueva habilidad de la espada, aunque logro dañar los portones no fue capaz de derribarla

    -¡JAJAJAJA! ¡¿ESE ES NUEVO PODER DEL GENERAL DEL CAOS?!- se burlaba el soldado

    Me enfurecí un poco y como acto reflejo solté la espada y golpee deliberadamente el portón con mi puño derecho, pero este era demasiado duro y mi cuerpo entero sintió las represalias de mi imprudencia, mi brazo no dejaba de vibrar, mire a lo alto y le sonreí al soldad el cual no comprendía mi extraña reacción ante mi fracaso al intentar derribar la puerta. Comencé a retroceder tranquilamente, ya habiendo tomado distancia me volteo hacia las puertas, estiro mi mano derecha y de esta comienza a caer una cadena rebo-sante de energía obscura la cual al tocar el suelo se funde con este, sujete la cadena con mis dos manos y la tire con fuerza y del suelo emerge un enorme mazo de piedra el cual apoye en mi hombro, me incline levemente y comencé mi carrera hacia las puertas, antes de llegar di un gran salto y con el mazo en sima lo dejo caer justo sobre los portones los cuales retumbaron y parecieron tambalearse, las uniones a sus alre-dedores se habían debilitado y estos quedaron magullados, el impacto fue tan grande que el mazo se quebró por completo, pero no podía detenerme ahí, me aleje un poco y tome posición de combate, libere un poco de mi poder del dragón y comencé a dar golpes al aire los cuales se transformaban en puños de rocas que emergían frete a los portones los cuales comenzaban a ceder. Desde el otro lado los soldados esperaban ansioso por el combate contra aquel que arremetía con tal imprudencia… -¡CLASH!- Los portones cayeron y la tierra se remeció y frente a ellos estaba yo con Valefort lista para la acción

    -¡Soldados!- grita uno de los capitanes que estaba esperando el momento -¡Arremeted con todo!

    Los soldados se abalanzaron contra mí, tenía dos opciones, o derrotarlos pronto o simplemente matarle sin piedad, pensándolo bien, solo los derrotaría…
    La batalla comenzó, los ataques venían de todas direcciones, si no fuera por Claymore hubiera recibido la mayor parte de los ataques, sin embargo eran demasiados en eso de mi sombra aparece una enorme alabarda que me salva, aquella alabarda era manipulada por Seth…

    -¿Qué haces aquí?- le pregunte en medio del combate
    -Jajajaja, te veías algo ofuscado con tantos soldados ¿A caso ese es el límite de tus poderes o sólo te estás conteniendo?- decía muy irónicamente, estaba disfrutando la situación en la que me encontraba
    -Sólo cállate y no mates a nadie, necesito la mayor cantidad de soldados posibles
    -Como digas D… jajajaja. “DRAGON FURY”- grita Seth, de su cuerpo se libero una poderosa energía que tomo la forma de un dragón con la cual arraso con todos a su paso
    -Este sujeto- dije sonriendo -¡Hora de la diversión!

    Ambos comenzamos a dispersar a todas las tropas, en eso aparecen los soldados elite, ya era hora de mostrarles quien era el jefe del lugar por lo que no me contuve y salte directo al centro de ellos. Rodeado y despreocupado de los demás <los cuales Seth derrocaba con gusto> someto a la elite, pero no fue tan fácil, eran hábiles, más que la cuarta brigada… guarde a Valefort y me valí de mis habilidades de materialización, entre espadas, lanzas y escudos fueron cayendo uno a uno hasta formar parte del montón que Seth había dejado. Mientras me defendía una fuerte ráfaga azoto mi espalada, me levante y mire para ver de dónde provenía, quede sorprendido… Dimitri…

    -Mira que convertirte en general del Caos… Tsk, no lo soporto, ¡NUNCA PERMITIRE TAL BARBARIDAD!
    -Quizás lo veas de esa forma, pero para mí es el placer de poder enfrentarte, desde el día del examen he querido comprobar tu fuerza personalmente… ¿Qué rango eres ahora?
    -¿Rango?... jajajaja soy el Capitán de las fuerzas Elite y no dejaré que me nos humilles, les mostrare el orgullo de ser parte de la primera y más poderosa brigada del caos… ¡A PELEAR!

    Dimitri saca una fabulosa espada similar a Claymore y como era de esperarme, comienza con un ataque de tipo viento, pero no era normal, su control estaba en otro nivel, superior a Brahms… Este era un duelo de verdaderos maestros del viento… con Claymore en mano acepte el desafío y contraataque cancelando su ataque, un combate a distancia no resolvería nada por lo que me adentre a su guardia, pero en un abrir y cerrar de ojos fui expulsado de esta, no me percate de cuándo o como lo hiso, mire a su alrededor pero nada… era raro, golpee a un soldado que estaba cerca mío, le arrebate su arma y la lance hacia Dimitri y como supuse, esta salió disparada por los aire toda despedazada…

    -Zona de Acero… jajaja nunca creí conocer a alguien tan hábil para usar esa técnica
    -¿Zona de Acero?- dice Dimitri sarcásticamente –No compares mi técnica con ese simple agitar de espada, te demostraré mi técnica ¡“Zona Zero”!

    Dimitri corre hacia mí, me preparé para recibirle y en el momento Claymore salió por los aires, mi armadu-ra recibió un gran impacto destrozándose con gran facilidad la armadura del Caído (The Fallen)… como era posible, sin embargo algo en mi me hiso recobrar la conciencia y sin importar el peligro al que me sometía, estiré mi brazo y logre atraparle por el cuello, no espere y le azote al suelo con rabia

    -Maldito mocoso- dije enfurecido –Te felicito por haber dañado mi armadura, pero tendrás que pagar por dañarla de ese modo, ahora te mostraré por qué razón soy el nuevo señor de este escuadrón- de entre las nubes una extraña emanación de rayos se manifestaban -¡Seiryū Ken!- grita y cae el de trueno sobre su invocador electrocutando sin piedad a Dimitri

    -Creo que te propasaste un poco D…- dice Damián
    -¬¬ por favor no interrumpas la historia
    -Sabes, ve a traerme un poco de té, yo seguiré
    -¿Por qué he de dejarte hacer eso?
    -Simple, porque me aburre escucharte contar la historia en tu perspectiva, así que lo hare yo y fin de la discusión
    -Eso no es justo… (Suspiro) ¬¬ iré por el té
    -Bien… donde estaba… a sí, cof, cof

    Andru se levanta dejando el cuerpo totalmente calcinado en el suelo, todos dejaron de combatir y miraban la atrocidad del nuevo general, sin embargo a Andru no pareció importarle, camina hacia Claymore y al tomarla Seth se acerca muy tranquilo

    -Parece que propasaste, bueno, era de esperarse de un demonio
    -Cierra la boca idiota, aun está vivo, si el rayo hubiese tomado la forma de un dragón estaría muerto, como sea, puedes descansar…
    -A tus mi lord- le responde Seth con una extraña sonrisa mientras desaparecía

    Andru retomo su camino hacia el salón principal del castillo, tanto soldados como elite miraban asombra-dos e impactados por la crueldad del joven, era evidente que tenía el poder para matarlos a todos si quisiese, sin embargo no todos pensaban eso.
    Mientras avanzaba, el calcinado Dimitri comienza a reaccionar, estaba muy dañado por lo que no podía continuar su ataque, su orgullo se vio por los suelos, pero el simple despertar de este reanimo a las tropas las cuales retomaron sus puestos de ataque, pero aun así dudaban al respecto de atacarle directamente, en eso un soldado de bajo rango se arrima a enfrentarle. Con una espada casi similar a Claymore le propinaba golpes los cuales eran bloqueados por Valefort, aun así Andru se percato de la verdadera fuerza del soldado, era hábil, poseía una gran destreza con la espada, sin embargos sus ataques tenían algo extraño. Mientras Andru se defendía trataba de averiguar las verdaderas intenciones del soldado en eso este arremete con gran fuerza bajándole la guardia, pero el soldado no contaba con que Andru contraatacaría tan rápido, este con la espada abajo levanta sus manos y golpea con la empuñadura en el casco del soldado lanzándolo por los aires, Andru estaba impresionado al ver la verdadera identidad de soldado, pero en su descuido otro soldado comienza a dispárales por la espalda, gritando el nombre de aquel que ayudaba

    -¡Tatiana! ¡No bajes la guardia, sigue con tu ataque!- decía con gran entusiasmo, aquel soldado sabía bien lo que hacía, era capaz de predecir cada moviente de Andru, si este no fuese tan rápido las balas impactarían directamente.
    -¡No creas que es tan fácil como aparenta Maximiliam!- le respondía la muchacha mientras trataba de dar un buen golpe en contra de Andru

    Ambos un buen equipo, Tatiana apoyaba seguía los planes de Maximiliam al pie de la letra, lo que ponía a Andru en serios problemas, pero no parecía importarle para nada, más bien disfrutaba la situación, era sorprendente que hubiese gente con tanta habilidad oculta en ese lugar y no necesariamente ser un elite.

    -Jajajaja- reía Andru –ustedes dos me agradan de veras; ¿Les gustaría ser mis compañeros de guerra?- decía naturalmente, como si se conociesen de hace bastante tiempo –En serio, los admiro por vuestra valentía, aun así les falta mucho para desafiarme como lo hacen ahora, a pesar que eres capaz de predecir mis movimientos tu cuerpo no puede seguir el ritmo que sigue tus pensamientos, y tu muchacha, tienes pero te hace falta pulir tu estilo, debo agregar que esa espada no es lo suficientemente buena para ti, si sigues atacando con ella se destruirá pronto y saldrás lastimada- Andru se queda y desenvaina a Claymore y se la lanza a la muchacha –Usa esa, es mucho mejor, ahora sígueme
    -Claymore… ¿Por qué tienes a Claymore?- preguntaba la joven muy sorprendida al tener la espada frente a ella
    -Porque es un premio de guerra de mi juventud, a cambio pague con una marca de por vida en mi pecho, y debo admitir que aquella fue mi primera batalla en la cual jugué mi vida, Brahms…
    -Ya veo- susurra la joven. Tatiana toma la espada, se acerca a Andru y se arrodilla frente a él –Te seguiré a donde tu vallas mi señor Darklis
    -¿Qué demonios? ¿Por qué esa actitud Tatiana?- Tanto Andru como los presentes estaban confundidos
    -¡Tatiana! ¡¿Qué mierda haces?! ¡Ese es el enemigo!- gritaba Maximiliam
    -Lo será para ti, pero es inevitable, prometí que obedecería a aquel que pudiera derrotar a mi padre- Tatiana mira hacia Andru –Te he esperado por mucho tiempo maestro
    -Wuououo, espera ¿Tu, la hija de Brahms?
    -Tatiana Stovakish, ese es mi nombre
    -Qué pequeño es el mundo- decía Andru –Como sea, vamos Ti, ¿Puedo llamarte Ti?
    -Como guste señor- le responde con una sonrisa
    -Llámame D, de Darklis, es más agradable que señor. Bueno, sigamos
    -Tatiana… ¡¿Es es lo que decides?!- le replicaba Maximiliam
    -Max, Max, Max… no te hagas el idiota von conmigo, tu mente me será muy útil- decía Andru mientras seguía su camino y a su lado Tatiana

    Maximiliam se quedo pensando, algo en aquel sujeto era distinto a los demás, le parecía un poco intere-sante… un nuevo espécimen se dijo a sí mismo –Me vale una madre, iré- y con ello fue junto a él y Tatiana.
    En el avanzar del castillo, algunos soldados intrépidos se armaron de valor e intentaron atacar a Andru, en eso Tatiana y Maximiliam se interponían, y así fue hasta llegar a la sala del trono donde estaban los 7 capi-tanes esperándole listos para el combate. Andru se detuvo y detrás de él Max y Ti, ambos le advirtieron que esos eran los capitanes, pero Andru no prestó atención y con un chasquido de sus dedos desaparece su armadura quedando sólo con un traje simple cubierto con su abrigo y en su cintura colgaba Galamoth. Camino muy tranquilo hacia el trono en eso 3 de los capitanes le atacan, Andru tranquilamente toma la espada y la agita, y al igual que en el portón, esta se rompe extendiéndose como un látigo de oscuridad el cual golpea si cortar a los osado que trataron de dañarle, la espada se recoge y continua con su camino, ya frente al trono, un capitán le bloqueaba el camino, era el único que no portaba su arma en contra suya

    -Tu nombre, nuevo general- dijo el capitán, en eso Andru se percato de algo
    -Soy Darklis
    -Tu verdadero nombre, no tu alias- insiste el capitán
    -Andru Malcovish- dice sonriendo –mi capitana ¿se me es posible ver vuestro rostro?
    -Porque no- dice la capitana quitándose el casco, era una mujer de unos 50 años, de cabellos plateados, una mirada fuerte pero confiable, para aquella edad aun irradiaba un encanto
    -Es realmente hermosa madame, que cosas digo, jajajaja, lo lamento capitana- dice algo avergonzado
    -Deunan Turak… ahora si es tan amable como aparenta, tome el puesto que es suyo por derecho- se hace a un lado y Andru toma asiento, apoya su rostro en su puño y admira el lugar por el cual en alguna época su abuelo domino con prestigio y honor
    -Deunan… ¿Alguna vez conociste a Dankalius?
    -Sí que le conocí señor… por eso es que le sirvo a usted

    Los capitanes sin opción, se arrodillaron frente a él anunciando el nombre del nuevo señor de la primera brigada del caos… “Darklis”
     
  14.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    265
    Re: El Maestro del Caos

    Ficha Técnica:

    Nombre: Maximiliam Brawn (Max)
    Rango: Soldado de Asalto
    Clase: Humano

    Descripción: Cuando estaba pasando tiempo con mi juego de RPG Maker VX, vi a este personaje y pensé de inmediato en Max, así que una imagen es mejor que mil palabras… sus armas preferidas son dos pistolas de 9mm diseño creado por él mismo, es un sujeto muy inteligente, diría más que Andru. Su capacidad le hace ser un gran estratega. Lo malo es que es muy serio, pero tiene sus razones. ‚q‚o‚fƒcƒN[ƒ‹‚u‚w@ƒAƒNƒ^[‘fÞ@Ý’è‰æƒ‰ƒt

    Nombre: Tatiana Stovakish (Ti)
    Rango: Soldado de Asalto
    Clase: Humano

    Descripción: Cuando encontré a Max, busque de inmediato a su compañera y he aquí, Tatiana o como le llamo de cariño, “Ti”, XD. Es una muchacha muy divertida, le encanta bromear y adora combatir, una de sus frases favoritas es “¿Puedo atacarles? o ¿Puedo matarle D?”, y como de costumbre Andru solo se ría, y Max le mira de reojo ‚q‚o‚fƒcƒN[ƒ‹‚u‚w@ƒAƒNƒ^[‘fÞ@Ý’è‰æƒ‰ƒt

    Un agradecimiento especial al creador de estos bocetos los cuales he tomado prestado tanto para esto como para mi juego XD, no se su nombre pero si la asociación “Usui”. He aquí su página por si alguno le interesa ???????????|????
     
  15.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    4456
    Re: El Maestro del Caos

    Bueno, aunque he tardado, debo seguir con esto XD.
    Quisas no guste mucho, pero tenía que escribirlo, que lo disfruten...


    Capítulo 13: El ejercito del Dragón

    Después de una ardua batalla, dominio sobre los soldados y reconocimiento de la capitana Deunan, sólo quedaba dar inicio a una nueva época, o eso es lo que Andru esperaba.
    Al día siguiente, los ánimos de los soldados estaban algo bajo, el silencio dejaba escuchar los rumores que recorrían por aquellas paredes que custodiaba todo, nadie creía lo que estaba pasando, de un día a otro su respetado general Dartaros había muerto en manos de un muchacho desconocido, y se hacía proclamar el nuevo general, nadie aceptaba eso.
    En el salón del trono, Andru aún residía en la espera, escuchando los comentarios de los que supuestamente eran sus soldados lo cuales no lo veían como su general, algo que le desanimaba bastante, pero entre sus pensamiento alguna solución había de encontrar lo antes posible…

    -Ti- dice Andru desanimado –Envía este mensaje a los capitanes, diles: “Reunión extraordinaria en el salón del trono”. Por favor
    -De acuerdo D… te vez…
    -¿Desanimado?
    -Si- dice sorprendida
    -Por alguna razón las cosas no van como lo planeaba, así que tendré que tomar medidas extremas. Por cierto ¿Dónde está Max?
    -Maximiliam está en la biblioteca investigando algo, suele hacerlo a menudo
    -Ya veo, dejémoslo de momento, después le haré trabajar mucho- Suspiro. Andru se sentía bastante deprimido

    Después de un rato llegaron los 7 capitanes más el Dimitri, el capitán de las elites. No se veían muy contentos, y Andru menos.

    -Señor Darklis- dice Deunan rompiendo el silencio –Si hemos de tener una reunión utilicemos la sala de reuniones que está en la habitación contigua a su izquierda- indicándole muy seriamente
    -¿Teníamos una?- dice muy sorprendido, como si no fuera la gran cosa –Bueno, no me he dedicado a revisar este lugar, vamos terminemos este asunto de una vez por todas, por alguna razón no estoy de ánimo, me siento igual que cuando era un mero soldado, por lo menos tengo conciencia de mi estado actual… ¿Cómo era que me llamaba Kaze?- Andru se estaba llevando el tema por otro lado, algo que disgusto a la capitana Deunan de muchas formas
    -S… Señor, (Suspiro) ¿Podría atender el asunto correspondiente en la otra sala y dejarse de payasadas?- su voz denotaba bastante desagrado por el despreocupado actuar de Andru
    -Lo lamento Deunan, vamos…

    -En el salón de reuniones-

    -Henos aquí reunidos, se preguntarán ¿Qué demonios quiere este sujeto de nosotros?, jajaja, por sus rostros creo haber acertado en algo- decía Andru irónicamente
    -Como dije antes, abóquese a lo que debe y déjese de rodeos- Deunan, que al parecer esperaba algo de Andru por ser el nieto del nombrado Dankalius, se estaba llevando una gran decepción, algo que demostraba muy claramente
    -Si dejases de interrumpirme podría terminar con alguna de mis ideas, como sea. Para que les quede, ustedes no me agradan ni yo a ustedes, debo agregar que no tenía la más mínima intenciones de ser su general, sin embargo el serlo ayudará a mis planes futuros, pero para ello necesito terminar con este conflicto de una vez por toda antes de que se agrave más de lo que ya está.
    -¿Qué propones?- pregunta uno de los capitanes
    -Simple, tres condiciones: la primera, todo soldado que no desee servirme fielmente tendrá plena libertad de mar-charse a cualquier otra brigada sin ninguna represaría; segundo, aquellos que no deseen irse y tampoco servirme como es debido, recibirán represarías aplicadas personalmente por mi persona; y por último y tercero, una vez que se vayan no podrán volver jamás. ¿Queda claro?
    -No estoy muy convencido de ello, he estado en este lugar desde mucho antes de que tu llegaras, no tengo la más mínima intención de abandonar este lugar y menos de seguirte, así que tus condiciones son absurdas- dijo uno de los capitanes, a su vez todos comenzaron a murmurar, a excepción de tres en los cuales estaba Deunan
    -¿esa es tu respuesta final?- pregunto Andru con una actitud bastante seria, algo que capto la atención de aquellos tres capitanes
    -Si…
    -Que así sea, y como prometí, aquel que no cumpla las condiciones, será castigado por mi- En eso Andru desaparece, y de la nada reaparece frente al capitán, fue tan rápido que este no alcanzo a reaccionar quedando atrapado en el ataque de Andru, el cual sostenía a Galamoth que ardía de ansias, y con un movimiento rápido y simple la espada se suelta tomando la forma del látigo la cual envolvió al capitán por completo, esta vez Andru no se andaba de rodeo, y con fuerza retira la espada la cual como una horrible sierra corta a su enemigo en pedazos, la espada vuelve a su forma original pero aun así no dejaba de estar ansiosa, ya había pasado tiempo desde su última comida, pero Andru no le permitió gran libertad y la volvió a guardar –Esta loca espada, siempre deseosa de más- Andru chasquea sus dedos y los trozos comienzan a quemarse hasta no quedar más que cenizas. Aun con su ánimo desganado retoma a su lugar y se sienta, con los codos apoyados en la mesa, y sus manos juntas en las cuales descansaba su mentón, dio otro mensaje –Decid todo lo que se ha hablado a vuestros soldados, tienen hasta mañana para que se larguen, o se queden y me obedezcan. Y recuerden, si no obedecen estas 3 condiciones, terminaran como ese sujeto que ni siquiera conozco, y que ni su nombre alcance a escuchar, pero saben, me da igual. Antes de que se vayan, decidme quien esta de mi lado- apenas silenció la mano de Deunan y también la de los otros dos capitanes que le acompañaban indicó su aprobación hacia el nuevo general el cual sonrió con satisfacción, en cambio el resto abandono el lugar sin decir nada.

    Después de que el resto de los capitanes abandonaron el salón, Deunan comenzó la verdadera reunión con el general

    -Eso estuvo algo exagerado de su parte
    -Basta de eso Deunan, odio que me trates de usted, entre nos, sabes bien que tienes más experiencia que yo, así que trátame como a un soldado cualquiera… después de todo, este puesto nunca me intereso, pero no por eso, no he de sacarle provecho
    -¿Qué es lo que realmente deseas conseguir Andru?- dice Deunan muy seria
    -Eso está mejor, ya me llamas por mi nombre. Para responder tu pregunta, primero has de responder la mía ¿Por qué crees que estoy dónde estoy?
    -Como mucho de nosotros, fuiste capturado y obligado a servir, aunque la mayoría se ha unido por voluntad propia, en mi caso, El señor Dankalius me ofreció un lugar en su ejército, no como tú...
    -En mi caso fui despojado de todo lo que tenía por la legión, mis padres, mis amigos, mi infancia, e inclusive mi abuelo, Dankalius, todos ellos me los arrebato la legión, pero para ser especifico, Dartaros fue el que me condeno, sin embargo ya lo borre del mapa ¿Y qué me queda? Nada.
    -¿Entonces?
    -Fue cuando medite al respecto, tengo un ejército, tengo el poder, pero me hace falta la libertad, no quiero parecer como un justiciero ni un vengador, pero siempre me pregunto ¿Qué pasará con aquellos que no pueden hacer nada? Muchos han de haber sufrido lo que yo sufrí, y aun lo está sufriendo, por ello es que quiero destruir todo, deshacerme de esta peste que habita en Tabatha, y no solo aquí, sino también en Srathu
    -Esos son los continentes bajo la orden de la legión
    -Tú lo has dicho Deunan. Mi principal objetivo es matar con mis propias manos a Caín, o como todos le conocen, Señor del Caos
    -No tienes para que mencionar el nombre, Dankalius ya nos lo había dicho
    -Jajaja, así parece. Díganme ¿Creen qué estoy equivocado?- Preguntaba Andru con un pequeño tono de duda
    -Lo que tú pienses es tu problema- dice uno de los capitanes junto a Deunan –Soy Boris Fryman, señor
    -Lo que dice Boris es cierto, ya que nuestro antiguo y verdadero señor nos inculco ese modo de pensamiento, soy Raiman Wingletorh
    -Ya veo, aun así me gustaría una opinión más concreta- dijo Andru tratando de conseguir una respuesta más satisfactoria
    -Dudo que consigas algo Andru- le dice Deunan –Te diré que lo considero alta traición, sin embargo, para mi persona y creo hablar por los demás presente, que nosotros no juramos lealtad hacia Caín, si no al que está frente a nosotros, si es tu deseo el destruir todo, ahí estaremos presentes para apoyarte como nuestro puesto nos manda, así que siéntete tranquilo en actuar como desees, siempre y cuando demuestres que tienes el derecho de poseer el título de general que posees actualmente
    -No sabes cuánto me alivia escuchar eso. Cuento con vosotros para cumplir mis metas, por ahora desplieguen el mensaje sobre las reglas que he impuesto, y con respecto a mi deseo, que quede entre nos de momento.
    -Así será Darklis, así será

    Deunan y los demás se retiraron para desplegar el mensaje sobre las nuevas reglas que regirían la primera brigada. En su soledad, aparecen Maximiliam y Tatiana quienes se enteraban de la situación por medio de Andru el cual se mostraba sereno, pero a su vez serio y con algo de nostalgia en sus ojos plateados

    -Señor… ¿Está todo bien? ¿Está conforme con la situación actual?- le preguntaba Maximiliam
    -No sé si habré hecho lo correcto, pero como sea seguiré delante de todas formas
    -Sabes que tienes nuestro apoyo D…- dice Tatiana tratando de animarle
    -Me es extraño verte en ese estado, ayer antes de entrar eras imponente y mostrabas una determinación que no se aprecia mucho por estos lugares, pero mírate ahora, estás casi como un zombi
    -No me siento del todo bien, digamos que es un simple bajón emocional, mañana, mañana todo comenzará como yo lo deseo. Toma, envía esta carta a cada general lo antes posible- dice entregándosela
    -De acuerdo- recibe –Darklis… ¿En qué consiste exactamente tu plan?- le pregunta Max tratando de recibir una respuesta directa de parte de Andru
    -¿Qué tan leal me eres?- le contesta Andru muy arrogante, cosa que molesto un poco a Max
    -¿Qué tan leal me consideras?- dice Max tratando de contra argumentar la pregunta de Andru
    -Oh… jajajaja, lo suficiente para saber que aun no comprendes en que te he involucrado, por ello, cuando llegue su debido momento te diré todo con lujo de detalle, tanto que tendrás libertad de escoger si seguirás a mi lado o te iras de él…
    -Astuta respuesta, pero no estoy satisfecho con ella- Max se aleja un poco dándole la espalda. Mira a Andru muy serio con una sonrisa en su rostro –Si es necesario, hare lo que sea para ganarme esa confianza
    -Jajajajaja, maldición, jajajaja- Andru no dejaba de reír con aquellas palabras, Max había demostrado una actitud que Andru no veía hace bastante tiempo –No creas que con eso bastará para obtener mi respeto (Debo admitir que ya lo tienes, pero jugaré un poco más contigo). Max te propongo algo, conviértete en un Soldado Elite y mi confianza será toda tuya, más que una proposición, convirtamos esto en un trato ¿Qué te parece?
    -Es algo… como decirlo- Max se mostraba algo dudoso, en eso Ti le interrumpe con una sonrisa
    -Sólo hazlo, no porque seas el único soldado que no sabe utilizar un arma que no sea esas dos pistolas no podrás apro-bar, tienes buenas cualidades
    -¡Ta… Tatiana! - Max se mostraba avergonzado al respecto del comentario
    -Con que era eso, con mayor razón, si eres capaz de superar esta prueba, te aseguro que sabrás más de lo que necesitas saber, y eso va para ti también Tatiana, necesito que seas un soldador Elite, aunque tu confianza ya está comprobada. Bueno, iré a dar un paseo por las instalaciones, tengo curiosidad de ver que es lo que le cruzaba por la mente a mi abuelo cuando construyo este lugar- Andru se mostraba más calmado al ver que por lo menos en el lugar habían 5 persona que estaban interesadas en cumplir sus ambiciones
    -Te acompaño D- dice Tatiana muy alegre ^.^
    -Como quieras- Andru se fue silbando (:silbar:), y detrás de él Tatiana con la poderosa Claymore lista para la acción

    Max quedo solo en la habitación, miraba como aquella joven figura se alejaba acompañada de la que supuestamente era su fiel compañera de guerra, pero ya no significaba nada, de una u otra forma aceptaría el desafío de Darklis.
    El día transcurría normalmente. Andru se paseaba por los pasillos y habitaciones del castillo, los soldados le miraban fijamente, algunos con bastante recelo, sus miradas expresaban odio, rechazo, temor, a pesar de eso, Andru caminaba firme conociendo el lugar, ignorando por completo aquellas miradas las cuales sabía que en algún ya no las vería nunca más. Al continuar caminando Andru llegó al lugar más importante para él, una gran puerta custodiada por dos guardias

    -Identifíquense- dice uno de los guardias apuntando con la lanza a Andru
    -Soy Andru Malcovish, actualmente Darklis, primer general de la brigada del Caos, o sea su superior- dice con una sonrisa. Los guardias se sorprendieron y bajaron sus armas y despejaron el paso para Andru y Tatiana. Ya enfrente de la puerta, tanto Tatiana como los guardias miraban fijamente la puerta que estuvo cerrada durante mucho tiempo, ni siquiera durante el régimen de Dartaros, nadie sabía cómo abrirla, el cerrojo era único
    -Señor, perdone mi intromisión, pero ¿Cómo planea abrir esa puerta? Nadie, ni siquiera el señor Dartaros pudo pe-netrarla, por ello…
    -No pudo- Interrumpe Andru –Debido a que no poseía la llave para hacerlo, viejo loco, quien como tú, de seguro Raetza estuvo involucrado- Andru saca de su cintura a Valefort e inserta la empuñadura en un cerrojo que tenia esta puerta, de pronto se escucho como se abrían las cerraduras una por una hasta que la puerta se abrió por completo, detrás de esta había una gran habitación, llena de cuadros y libros, algunos trofeos de guerra, era el cuarto de un señor, del difunto general Dan Malcovish. –Tatiana… déjame solo por un momento, necesito verificar algo
    -De acuerdo- responde ella muy conforme
    -Gracias. Guardias, pueden retirarse- Andru ingresa a la habitación e instantáneamente la puerta se cerro, pero los cerrojos permanecieron abiertos

    La tarde continúo, desde adentro se escuchaba bastante movimiento, soldados yéndose, gritos, metal, caballos, de todo, y poco comenzaba a silenciarse. La noche cayó sobre el castillo y los apenas inaudibles murmullos resonaban por los pasillos de piedra, Andru cansado se recuesta en la cama dejando llevar por el sueño.
    A la mañana siguiente, alguien golpea a la puerta, trataba de abrirla pero no podía, Andru dormía profundamente, más de lo normal.

    -Despierta- le susurra una voz al oído. Andru se levanta preocupado, se había quedado dormido, nunca le había pa-sado antes, pero había una primera vez para todo, y esta era una de esas veces. –Seth, ¿Tú me despertaste?
    -Por supuesto ¿Quién más?- dice apareciendo desde las sombras –Alguien t espera afuera, hace ya bastante rato que está golpeando- dice con una sonrisa
    -(¬¬) ¿por qué no me despertaste en ese momento?- le pregunta Andru expresando su malestar
    -Simple, te veías tan tranquilo… casi cuando estas cerca de Alice- Seth le mira con su sonrisa y Andru se avergüenza un poco. Los golpes continuaban
    -Que molesto… ¡YA VOY!. Para la próxima, me despiertas
    -Sí, sí, sí…- se desvanece en el aire

    Andru se levanta y atiende, era Ti y Max, ambos lucían muy agitados y preocupados, algo que no gusto a Andru el cual inmediatamente les siguió, mientras avanzaban ellos le explicaron que los 4 generales le esperaban en el salón de guerra, Andru se detuvo y con él sus dos subordinaron que le miraron fijamente y extrañados, Andru sonríe y chasquea sus dedos apareciendo la armadura The Fallen, y se adelanta
    -Ustedes avisen a Deunan que ha comenzado la primera fase del plan, también díganle que la estaré esperando después de la reunión con los generales
    -Si señor- dicen ambos compañeros partiendo a su mandato

    Andru se reunió con los generales los cuales no se mostraban muy contentos, aquella carta que envió a cada uno explicando la situación forzosa de aceptar a los soldados, les tenía algo curiosos, por tal drástica medida
    -¿Qué te hiso tomar esa decisión?- preguntaba Shana
    -Fácil, he de reformar esta brigada, y por ello pensé en eliminar la mala hierba, dudo que a ustedes no les sirvan los soldados de Dartaros ¿O acaso no les sirven?
    -No es eso Darklis- dice Arthur –El hecho de disminuir el poder militar, nos hace du…-
    -¿Perdón Maina?- interrumpe Andru –Nunca mencione que disminuiría mi poder militar, en cambio, pretendo fortalecerlo de tal modo que supliré la falta de soldados, cantidad no significa ¿O no?
    -Bueno, en eso tienes razón… (Dan solía decir eso)
    -¿Y cómo pretendes fortalecer esa falta?- pregunta Leviatán
    -No es que me guste compartir mis ideas, pero ya que tengo la oportunidad de tener a la mejor calificadora de sol-dados, aprovecharé la oportunidad- Andru mira a Shana atentamente –General Shana, solicito vuestra participación en mi plan, me gustaría que fuese juez para juzgar a mis soldados restantes y así convertirlos en Soldados Elite
    -Estás demente- dice Nix -¿Cómo pretendes presentar a tantos soldados a la prueba sí como así?
    -Acepto tu propuesta Darklis…- dice Shana muy complacida con la idea
    -¡¿Qué demonios?! ¿En qué estas pensando Shana?- Nix se veía en total desacuerdo
    -Lo que yo decida no es asunto tuyo, y lo que un general haga con sus soldados tampoco es problemas de los otros. Andru, aceptare con gusto a los soldados. Con respecto al examen, debido a que son muchos soldados te daré un plazo de un mes, después de eso en una semana calificare a todos, si no aprueban no será mi culpa
    -Descuida Shana, aprobarán, te sorprenderás de lo que son capaces, si pudieron darme problemas, están más que calificados para ser elite. Bueno ¿Algún otro asunto que discutir?- les pregunta Andru
    -Con esto estoy conforme- dice Leviatán –De igual forma aceptare los soldados, Dartaros los entreno bien así que me serán de utilidad. Con vuestro permiso me retiro
    -Cuidare bien de todos, siempre y cuando cumplan mis reglas. Por cierto Darklis- dice Arthur –No olvides recoger tus cosas, me están estorbando en mi castillo
    -Jajaja, iré lo antes posible
    -Así me parece, nos vemos, Shana vamos
    -Si

    Los generales se retiraron conformes con la reunión a acepción de Nix, al cual veía a Andru como un potencial ene-migo.
    Después de la reunión Andru se reúne con los capitanes y sus dos subordinados favoritos en el salón de guerra

    -Deunan, muchachos, gracias por venir. Informe de la situación de los soldados-
    -Hay un total de 400 soldados más los presentes, que somos seis- Deunan se mostro algo preocupada –Nuestras fuerzas se vieron bastante diezmadas, de los 10000 soldados no nos queda ni la cuarta parte
    -¿Tanto importa un ejército de tal magnitud?- Andru se mostraba bastante sereno a pesar de las cifras bastantes negativa -¿Cuántos son los soldados Elite?
    -Cero- dice Max –todos los que quedan son soldados comunes y corrientes…
    -Bueno. Fryman, Wingletorh ¿Cuáles son sus especialidades?
    -Bueno, yo soy un haz con respecto a la artillería- dice Boris Fryman
    -En mi caso, soy un soldado de ataque directo
    -¿Deunan?
    -Estratega, exploración y asalto, señor
    -Entonces está decidido, Se dividirán los soldados equitativamente, formaran cada división basándose en vuestras especialidades, tenemos un mes para fortalecer a los soldados en cada ámbito, enséñenles todo lo que puedan, yo asistiré también a los entrenamientos
    -¿Qué pasará dentro de un mes?- pregunta Boris
    -Todos se convertirán en soldados Elite, si es posible de clase S, pero conformo con las clases A y B
    -Jajajajaja, esta demente Darklis
    -Tú lo has dicho Deunan

    Los capitanes aceptaron la misión y comenzaron con el exhaustivo entrenamiento, sólo un mes tenían para cumplir las expectativas de una nueva brigada la cual se veía muy lejos a los ojos de los demás generales.
    A medida que pasaba los días los soldados comenzaban a interactuar con Andru, y este muy dispuesto les mostraba los mejores métodos para fortalecerse, les enseño ciertos trucos con la espadas y algunas destrezas que su abuelo le había encomendado a él en el pasado. Poco a poco los soldados se fueron fortaleciendo, y sus habilidades se vieron mejoradas en creces.
    A uno dos días del examen, gran parte de los soldados estaban reunidos en el patio principal del castillo entrenando, en eso se aparece Andru vistiendo el mismo traje de entrenamientos que ellos, los soldados le miraban extrañado, se preguntaban qué es lo que pretendía su general haciendo eso

    -¡Compañeros!- les grita captando su total atención –En dos días más será el examen que durará una semana entera, por ello les doy un buen consejo, simplemente hagan lo que más demuestre de ustedes mismos, luzcan aquello de lo que sienten orgullo y defiéndanlo con su propia vida. Les advierto que Shana es de temer, pero si demuestran que valen, realmente ella les respetara como a un igual… jajaja
    -¿De qué ríe señor?- pregunta uno de los soldados
    -¿Cuál es tu nombre?
    -Albert Hamt
    -Albert, buen nombre…- Andru sonríe y les cuenta el incidente que tuvo que enfrentar el día de su examen, los soldados rieron y se sintieron con más confianza hacia Andru, comprendieron las palabras de aliento que este les daba, estaban para afrontar lo que fuera.

    Comenzó la semana de pruebas, uno a uno fueron evaluados por Shana a la cual Andru le exigió el más duro reque-rimiento, el mismo que se utiliza para los soldados de clase A y S. Fue una dura semana, cada uno mostraba sus dotes únicos ante la jueza, cada uno dando todo de sí como si su vida dependiera de ello. La semana fue ardua, horas y horas las que permanecieron en el estadio, pero al fin terminó, los 400 soldados que componían la brigada de Andru, había aprobado con excelencia, la mayoría estaba en el rango de A, uno que otro en B, y sólo 5 en el rango S, entre ellos Tatiana y Maximiliam.
    Un día después del examen, los soldados se reunieron en el castillo, Andru les había preparado un banquete por su gran logro.

    -¡Soldados míos!- decía Andru con orgullo -¡Hoy, no sólo es el inicio de una nueva etapa, muchos están sorprendidos de sí mismos, pero créanme cuando les digo que no dude en ningún momento que aprobarían, después de todo los entrene personalmente!- los soldados le abuchearon por la poca modestia que Andru mostraba –Jajajaja, tienen razón, jajaja. ¡Demos un brindis por aquellos que lograron el máximo mérito, el rango S! ¡Salud mis soldados!- grita Andru, y en unisonó les respondieron los soldados. -¡Para terminar este latoso discurso, desde hoy no sólo nos conocerán por ser los más fuertes, si no que nos conocerán por ser los conquistadores, porque desde hoy compañeros míos, seremos conocidos como “El ejercito del Dragón”!- los soldados alzaron sus copas y comenzaron a festejar hasta altas horas de la noche. En el transcurso de esta Andru se separa del grupo y con él le siguieron Ti y Max.

    -Gran fiesta señor- dice Max mirando hacia donde estaba la fiesta
    -Si… bueno, como prometía Max, te revelare mi plan
    -No hay necesidad, desde un principio lo supe, mira que querer destruir a la legión del caos
    -O.O, impresionante, acerté al hacerte mi compañero- Andru se mostraba muy contento con aquella sonrisa en su rostro que no dejaba fuera a Max y Ti
    -No es que esté de acuerdo con vuestro- decía con una sonrisa –Pero mi lealtad es hacia ti, y no hacia alguien que nunca me ha hablado… aunque si he de requerir alguna que otra información que sepas, después de todo soy tu mano derecha, la estrategia
    -Eso es cierto- afirma Andru
    -¿Y yo qué? Me están dejando de lado- Tatiana se veía algo desacuerdo
    -Tu mi niña, tu eres mi mano izquierda, el poder que nunca me fallará, por ello te entregue a Claymore, en tus manos será más útil.- bostezo, se estira –Bueno, creo que es hora de volver a la fiesta, vamos

    A pesar de las bajas, de las contrariedades, de la presión de sus propios compañeros generales, Andru logro cumplir aquello que su abuelo tanto anhelaba, y que el mismo deseaba llevar a cabo. El comienzo de la destrucción a iniciado su marcha…
     
  16.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    853
    Re: El Maestro del Caos

    Especial 1 (Segunda Temporada): ¿Quién manda realmente?

    -D ¿A dónde vas?- le pregunta Ti
    -Ya es hora de que vaya por mis cosas, el general Maina me ha estado molestando por ello
    -¿Quieres que te ayudemos?- le pregunta Tatiana con una actitud de niña pequeña
    -¿Por qué no?, no me vendría mal un poco de ayuda ;)
    -¬¬ y no me consultan... parece que ustedes no toman en cuenta mi opinión- dice Max algo descontento
    -Aunque no te lo hubiésemos pedido hubieras venido de todas formas por voluntad propia ¿O no?- :D
    -(*verguenza*) ustedes... ¬¬

    Los tres partieron hasta el castillo de la cuarta brigada, al llegar los guardias se acercaron desde arriba y al ver a An-dru, éste les sonrió y los guardias abrieron las puertas para que ingresase. Al entrar todos en el lugar le saludaban de una manera muy familiar, aquel trato de general y soldados no existía, para la cuarta brigada Andru era un compañero más que sólo había partido a un mejor destino

    -Tiempo sin vernos Andru ¿Cómo va lo de ser general?- dice un hombre que se acercaba, portaba un enorme rifle con hermosos grabados
    -¡Kurio!- dice Andru muy alegre (xD) -Muy bien, ya he logrado obtener el respeto de mis soldados
    -Me alegro por ti muchacho- una mano se posa en el hombro de Andru, era Kaze con una escopeta nueva -Por cierto deberías prepararte- dice Kaze alejándose de Andru, mientras lo hacia se llevo consigo a Kurio a los muchacho que acompañaban a Andru
    -¿Por?- pregunta Andru al ver que todos se alejaban

    Andru mira al cielo y de este cae de forma precipitada el general Maina blandiendo su gran espada que emitía una fuerte llama, rápidamente Andru desenvaino a Valefort y detuvo el ataque, el sonido de las espadas resonó por todo el castillo, nadie pareció preocuparles, en cambio, avivaban más la situación gritando alegremente. Ambos contendientes mostraban una sonrisa de satisfacción en sus rostros, Max y Tatiana no comprendían que es lo que pasaba, en eso una joven se acerca a ellos, lucía un traje casual, pero en su cintura portaba dos espadas, tenía el castaño y largo y unos ojos lapislázuli que encantaban a cualquiera

    -Hace tiempo que no tenían la oportunidad de verse, aunque en el pasado fueron soldado y general, siempre hubo algo que les hacia apreciarse el uno al otro, un respeto mutuo, al fin y al cabo ambos fueron discípulos del mismo hom-bre, pero por el amor a Dios ¿No conocen otra forma de saludar?
    -¿Quién eres tú?- pregunta Max
    -Alice Maina, la hija del General Maina
    -S... su hija...
    -Tranquilo, soy un soldado Elite clase S, hace poco conseguí este ascenso, por lo que muestra tu uniforme eres de mismo nivel
    -Ah, todo gracias a ese sujeto
    -Tienes suerte de poder estar a su lado- Alice se mostraba algo descontenta. Da a vuelta y en el momento que se iba a retirar, alguien le toma la mano deteniéndola
    -¿Quién es...? Andru...
    -Tiempo sin vernos Alice-;)
    -Idiota- Se suelta, Alice se mostraba lo más indiferente posible
    -Jajajaja, no tienes por qué ser así conmigo- Andru se acerca y le da un beso en la boca, todos quedaron en silencio, estaban muy sorprendidos en especial el general Maina -Deseaba probar tus labios...
    -Mereces una bofetada, pero por esta vez lo dejare pasar, tómalo como un premio por tus logros como general, aun así, no estuvo mal, sigo teniendo ese agradable sabor amargo, pero cada vez más agradable- Alice le sonríe y se va
    -Andru- dice el general por detrás con un tono muy molesto (:mad:) -Te matare pequeño reptil embustero
    -Quiero ver que lo intente general- le desafía Andru

    Ambos se mostraban despectivos ante el otro, Maina no quería reconocer que su hija estuviera saliendo con un sujeto como Andru, y este que el padre se opusiera entre ellos. Después de un rato de rencillas, Andru recoge sus cosas y se va gustoso, llevaba algunos moretones en el rostro y cuerpo, pero sus sonrisa no dejaba de adornar su cara, al igual que el general Maina, quien se despedía a gusto con una sonrisa que opaca los golpes dejados por Andru

    -Usted es único señor, ¿Cómo puede sonreír después de tal paliza?- le preguntaba Ti
    -Simple, porque tuve una pelea de padre a yerno, una verdadera pelea por el amor de una joven, simplemente es nuestra forma de decirnos que hagamos las cosas como es debido (xD)
    -Eres único D- dice Max
    -(ToT) bien hecho Max
    -¡¿Hey?! ¡¿Por qué mierda lloras?!- le pregunta Max
    -(ToT) Porque es primera vez que me llamas por mi aleas
    -¬¬ debo decir que es un idiota señor
    -(xD) quien más como yo
    -Ah... ¬¬
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  17.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    El Maestro del Caos
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    92
     
    Palabras:
    2233
    Re: El Maestro del Caos

    Capítulo 14: Okrams

    -Hoy es un buen día ¿no lo creen?- con una sonrisa, les pregunta Andru en medio del desierto con 30 soldados, y entre ellos su dos compañeros
    -(¬¬) ¡Cierra esa puta boca tuya!... ah…- Max se mostraba muy descontento
    -Jajajaja, Max, el desierto es tu amigo no tu enemigo- Andru se mostraba muy animado a pesar del intenso calor
    -Claro, como a ti no te molesta… ¡Ahhhh! ¡ODIO EL DESIERTO!
    -¡Deja de gritar idiota!- le gritaba uno de los soldados -¡Eres muy escandaloso!
    -Tsk… por qué tuve que hacerte caso…
    -Realmente lo lamento, pero es necesario, esta es la ruta más corta para llegar al cañón Bartok… ¿Curioso nombre?
    -Según los registro, el nombre se debe al producto que se extrae de ese lugar llamado Bartokita, la cual fue descubierta por un hombre llamado Bart- dice Max demostrando su gran conocimiento
    -Jejeje, eres bastante listo. Bueno ya nos falta poco…

    Después de unas de arduo calor, el grupo logro salir del desierto sin problema alguno llegando a las afueras de un pueblo, según los informes de Max, el lugar no estaba bajo el mando de nadie, una gran oportunidad para Andru, la cual no dudo en tomar. Levantaron un campamento lo más oculto posible; Andru junto a dos soldados y sus dos fieles compañeros se dirigieron al pueblo disfrazados de simples viajeros.
    Los viajeros entraron al pequeño pueblo, no se veía muy prospero, pero tampoco pobre como para merecer ayuda externa. Andru observaba atentamente todo a su alrededor, le traía nostalgia, se parecía mucho a Orbiald.
    -¿Pasa algo señor?- pregunta Albert
    -Es nostalgia- dice Andru con una leve sonrisa –Me recuerda mis humildes orígenes
    -(¬¬) ¿Tan humildes eran?- dice Max con un tono sarcástico
    -Si… aunque no lo creas no siempre fui el hombre que soy ahora, antes era un mero niño como aquellos que vez por allá- apuntando hacia una fuente en la cual jugaban unos niños los cuales se mostraban muy alegres –Me trae bastantes recuerdos… lástima que eso es cosa del pasado.
    -D…- Max posa su mano en su rostro y en un gesto de broma le sonríe -je, de vez en cuando me sorprendes lo simple que puedes llegar a ser
    -Si tú lo dices- le responde Andru

    El grupo entro en el pueblo y se dirigieron directamente al almacén, estaba un poco escasos de recursos, mientras Max hacia el trato con el mercader, Andru esperaba a fuera admirando aquella paz tan deseada por sí mismo, en eso un anciano se le acerca muy amigable buscando conversa…

    -Es un día agradable ¿no cree joven?- le dice el anciano mostrando su amabilidad
    -Tiene razón- responde Andru mirando al cielo protegiéndose del sol con su mano acompañado de una sonrisa –Es muy agradable, más en un lugar que aun no ha sido invadido
    -Tienes razón muchacho. ¿De dónde son ustedes?- pregunta el anciano amablemente
    -De distintas partes, en mi caso yo provengo de un pueblito llamado Orbiald muy al oeste de aquí, mis otros compañeros son de más cerca.
    -Debe ser agradable ser joven y poder viajar por el mundo
    -Ni tanto cuando se tiene mucho trabajo de por medio, por ello tratamos de hacerlo lo más placentero posible
    -¿Trabajo? Pensé que sólo viajaban
    -Bueno, en el fondo sí, ya que nuestro trabajo nos lo exige, debemos recorrer toda esta tierra por un bien común (Mejor dicho, mi propio bien jeje…)
    -¿Y a qué se dedican?- se mostraba muy curioso el anciano, Andru le tomo cariño por lo que no vacilo al momento de responderle
    -A conquistar, bueno más que conquistar, a crear alianzas- el anciano estaba extrañado por la respuesta de Andru. Andru inclina levemente su cabeza para poder mirar al anciano que estaba a su lado, con una sonrisa sincera Andru se presenta- Mi nombre es Andru Malcovish, pero todos me conocen como Darklis, primer general de la legión del caos, autoproclamado Maestro del Caos- Andru no dejaba de mostrar esa sonrisa a pesar de haber dado aquella información como si no fuese la gran cosa. El anciano estaba sorprendido como a la vez asustado, aquellos que arrasan con todo estaban en su pueblo natal. Andru se percato del estado del anciano y con sutiles palabras le calmo –De seguro ha de estar pensando que es el fin, no le culpo por hacerlo, pero tenga confianza en mí, no tengo la más mínima intención de hacerles daño, más bien, deseo con ansias que creemos una alianza, así evitaremos confortamientos innecesarios ¿No lo cree así señor?
    -Tienes razón, la palabra puede llegar a ser más efectiva que la guerra… ¿Qué me propones muchacho?- le pregunta el anciano más calmado y con algo de curiosidad
    -¿No cree que debería discutir este tema con el alcalde?
    -Pues ese soy yo, así que puedes ir desembuchando jejeje…
    -Usted me agrada señor, me agrada- dice seguido de una risa, en ello aparece Max con el equipo, todos cargando sacos con suministros
    -¿Me perdí de algo D?- pregunta Max al ver al anciano y Andru tan familiarizados entre si
    -No de mucho, estamos en pos de negociaciones, voy a tratar de convencer al anciano para que haga una alianza conmigo ¿Es una buena iniciativa no Max?
    -Tu… no pierdes el tiempo en nada ¿Necesitas alguna ayuda?
    -Déjame a Ti, ustedes vuelvan al campamento y abastezcan a los soldados
    -De acuerdo, Tatiana te lo encargo, sabes que ese sujeto suele actuar por si mismo
    -De acuerdo Max
    -¡Oye!... ¬¬ que no soy tan así… bueno un poco, jajaja

    Max y los demás se retiraron al pueblo, mientras tanto Andru continuaba las negociaciones en una banca cerca de la fuente.

    -Bueno, joven general ¿En qué consiste tu trato de alianza?
    -Dejare a 10 de mis soldados en esta aldea, pero a cambio me llevare a 10 de sus jóvenes
    -Es algo complicado
    -Lo sé, pero he aquí donde el trato se vuelve favorable, mis soldados no estarán aquí para siempre, ellos cubrirán las labores de los jóvenes faltantes hasta que estos hayan terminado su entrenamiento para que así sean su propia gente la que proteja esta zona ¿Qué opina?
    -No está mal, sin embargo me gustaría discutirlo con las familias si se me es posible
    -Claro que puede, detesto que las cosas sean tan bruscas
    -¬¬ a veces tu eres demasiado inoportuno D, nos haces hacer cosas sin consultarnos
    -Jajaja ¿En serio?, jajaja

    Andru se despide del alcalde y comienza a recorrer el pueblo junto a Tatiana, era pacifico, nostálgico, un ambiente agradable para vivir, sin la presencia de ninguna hostilidad. Tatiana quien estaba junto a Andru en total silencio admi-rando aquella paz agacho la cabeza sintiéndose culpable, y a la vez triste, Andru se percato de ello, pero no le miro ni se detuvo, si no que sonrió con un poco de nostalgia en sus ojos

    -¿Qué es lo que te acompleja?-le pregunta sutilmente a Ti
    -Todo… me acompleja todo- respondió ella en voz baja
    -No entiendo si no me lo explicas- Andru mira hacia atrás, Tatiana se detuvo
    -Imaginar que tanta paz es robada cada día por nosotros- sus puños estaban apretados con gran fuerza demostrando su total impotencia y rabia –Yo… yo… -Tatiana estaba por llorar cuando en eso, Andru se acerca y con su brazo la acerca hacia su pecho, ella cedió y se apoyo en este
    -¿De qué temes?- le pregunta serenamente
    -De los pecados que he cometido
    -No eres la única…
    -Pero…
    -En vez de sufrir por ellos y tratar de enmendarlos, deberías de hacer lo posible por seguir adelante tratando de hacer lo que tu creas que es lo mejor
    -Andru- Tatiana se suelta de Andru y le muestra una sonrisa –gracias, seguiré tu concejo– Se voltea –Por cierto, no le diré nada de esto a esa muchacha
    -¡Ah! ¿De qué hablas?- Andru estaba extrañado, quería saber a toda costa si sus sospechas eran ciertas
    -Jajaja, tú lo sabes- suspiro –Ahora me siento un poco más calmada, y siento que puedo confiar aun más en ti
    -Si tu lo dices- rasca la cabeza –Volvamos al campamento

    Ambos volvieron al campamento donde todos les esperaban. Durante la noche, todos descansaban sin saber que no lejos de donde estaban por el lado contrario del pueblo un ejército muy peculiar se acercaba con no muy buenas intenciones hacia ellos…
    En medio de la noche, un aullido surca los lugares, Andru quien dormía profundamente sonríe sutilmente…
    A la mañana siguiente Andru y un grupo de diez mas sus dos leales compañeros volvieron al pueblo para escuchar la respuesta del alcalde el cual los esperaba, pero Andru al verlo nota algo extraño, sentía el ambiente muy denso, era como si estuviesen observándole fijamente

    -Max, Ti, estén preparados, tenemos visitas, no sé que sean, pero no serán amigables con nosotros- decía Andru mientras caminaba junto a su tropa, se mostraba tranquilo, disimulando su sospechas
    -Señor, usted cree que…- dice Max pero este es interrumpido por Andru
    -Tranquilo- una sonrisa calmada se mostraba en su rostro –Buenos días alcalde, es un placer volver a verle, dígame ¿En que ha quedado mi propuesta?
    -Bueno- el anciano se veía algo nervioso, un signo de que algo no andaba bien
    -¿Qué pasa señor? Se le nota afligido… diría demasiado a mi parecer- Andru se mostraba muy natural ante la situa-ción, cualquier signo de sospecha sería fatal para su tropa, cada movimiento, cada palabra, cada expresión debía ser bien calculada –Al parecer no dirá nada- sonríe –eugeilpsed- Los soldados se agruparon y permanecieron tranquilos, el por qué de aquellas palabras rondaba en la mente de los presentes
    -Tal como lo dijo esta mañana señor- le dice Max
    -Al parecer mis presentimientos eran correctos- Andru desenvaina a Valefort y apunta hacia un costado del anciano –Para hacerse llamar salvadores, sois bastante patéticos, mira que ocultarse detrás de un anciano y aprovecharse de nuestra ingenuidad, pero les fue mal- El rostro de Andru cambió totalmente, se mostraba serio y firme. Detrás del anciano salió un hombre de armadura blanca, llevaba colgado en su pecho el emblema de los Okrams
    -Me sorprende que te hayas percatado, sin embargo no creas que saldrás vivo de esta caballero del caos. ¡SOLDA-DOS!- grita aquel hombre de armadura blanca, pero nada pasaba, observaba a todos lados buscando a alguien
    -¿Qué pasa soldado? ¿Tus soldados no responden? Jajajaja, fuiste muy ingenuo si pensabas que podrías emboscarme, pobre de ti- de entre los árboles y techos de las casas comienzan a caer los cuerpos golpeados y atados de los soldados a los cuales el caballero llamaba, estos habían sido neutralizados por los soldados de Andru que no le acompañaban
    -¿Cómo? ¡¿EN QUE MOMENTO?!- gritaba desesperado el caballero
    -Digamos que un amigo me aviso de su presencia por la noche, pero nunca creía que fuerais tan cobardes para utili-zar a un pueblo indefenso para emboscarnos, y más aun, me avergüenza su actitud alcalde, pensar que deposite mi confianza en usted- Andru mostraba un rostro de desilusión y molestia –Comprendo que usted velaba por la seguridad de su aldea, pero aun así… larguemos
    -¿Qué haremos con los enemigos?- pregunta Albert
    -Libérenlos, no merece la pena ensuciar nuestras armas con su sucia sangre- decía con una despectiva mirada, Andru se voltea y da camino hacia fuera del pueblo, en eso el caballero molesto saca su espada y ataca a Andru, este se voltea pero antes de poder hacer Tatiana se adelanto y corto a la mitad al caballero –Tatiana…
    -No había necesidad de que ensuciaras a Valefort… para eso me tienes cerca
    -Gracias. Nos vamos- los soldados dejaron al enemigo y se retiraron tranquilamente, en eso el alcalde se acerca a Andru, pero este se mostraba indiferente
    -Lo… lo lametón, pero, pero…
    -¿Así vivirá de por vida? ¿Temiéndole a todo aquel que porte una arma? ¿A caso no tiene orgullo?, patético, los humanos son realmente patéticos, me dais asco

    Andru no dijo nada más al igual que el anciano quedo dolido con sus actos y aquellas duras palabras del joven. Fue un día simple pero agitado en su modo. A pesar de todo, Andru se mostraba muy desilusionado

    -¿D?... ¿Estás molesto?- le pregunta Tatiana
    -Un poco, espero que mis palabras les hayan llegado, pero… lo que más espero es no sean sometidos por alguien peor que nosotros ¿no lo crees Ti?
    -¿Peor que nosotros?... creo que no hay nadie- ambos mostraban una sonrisa
    -Ustedes dos dejen de perder el tiempo y vamos, aun nos falta un buen rato para llegar al cañón Bartok- les reprochaba Max
     
  18.  
    blackrose18

    blackrose18 Usuario VIP Comentarista Top

    Piscis
    Miembro desde:
    22 Diciembre 2006
    Mensajes:
    3,378
    Pluma de
    Escritora
    Re: El Maestro del Caos

    Lee las reglas, los emoticones no se permiten.
     
  19.  
    Askelad

    Askelad Entusiasta

    Leo
    Miembro desde:
    23 Octubre 2008
    Mensajes:
    144
    Pluma de
    Escritor
    Re: El Maestro del Caos

    Lo lamento, pero inevitablemente al usar ¬¬ <= se transforma automáticamente en el emoticon, ademas no es que hayan demasiados para que moleste ^.^
     
  20.  
    blackrose18

    blackrose18 Usuario VIP Comentarista Top

    Piscis
    Miembro desde:
    22 Diciembre 2006
    Mensajes:
    3,378
    Pluma de
    Escritora
    Re: El Maestro del Caos

    LOL, bueno "¬ ¬" es un emoticon, sigue estando prohibido.. y sí, lo mejor es que narres las emociones a poner caras.
     

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso