Long-fic de Pokémon - El entrenador dragón

Tema en 'Pokémon' iniciado por Morde, 21 Junio 2016.

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    Bahamut

    Bahamut Entusiasta

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    Siendo honesto ya había leído gran parte de los capítulos que has publicado. Me parece una propuesta interesante trabajar con los pokémon tipo dragón son bastante geniales o a mí me lo parecen. Enfrentarse a un pokémon legendario siempre es un punto de inflexión en la vida de un entrenador y estar frente a tal oportunidad es lo que todo entrenador espera en algún momento de su vida poder enfrentar. A mi en lo particular me agrado bastante la historia y quisiera alentarte a que cuando te animes a hacer otro trabajo me lo hagas saber (independiente si es de pokémon o no) no hay que cerrarse a solo una temática.

    Coincido en el punto de que los comentarios que dejan o pueden dejar los lectores al escritor, son el reconocimiento que todo quien tenga la dicha y la experiencia de escribir anhela recibir. Los comentarios son como los goles en un partido de fútbol, es aquella energía que impulsa la imaginación del escritor a crear y narrar historias que otras personas disfrutan leyendo. Desde mi punto de vista dejar un pequeño comentario no cuesta nada y como efecto colateral harás a un escritor muy feliz o muy triste (en caso de realizar una "critica constructiva") dependiendo de lo que quieras decir. Sería maravilloso que todos dejaran comentarios, pero la verdad es que hay que trabajar duro para conseguir ese ansiado reconocimiento que solo el lector puede entregar al escritor a través de su comentario. Esta es una actividad muy gratificante cuando te tomas el tiempo para descubrir que solo basta una historia para que esa capacidad del asombro toque a tu puerta y te maravilles de la belleza de un buen relato.

    Me explaye demasiado :(

    Lo siento.

    Saludos y suerte.
     
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  2. Threadmarks: Capítulo 13: Magikarp
     
    Morde

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    Bueeno. Ha sido una noche de casi once meses (?), pero finalmente estoy de vuelta con el siguiente capítulo de este fic n_n. A disfrutar, que este ha salido más largo

    Capítulo 13: Magikarp
    Ciudad Media era otra que hacía honor a su nombre. Y lo hacía por dos motivos: el primero, su ubicación, en el centro geográfico de Archea. El segundo, su aspecto. La ciudad se hallaba en la cima de una colina, extendiéndose hacia abajo. Su crecimiento era detenido por una muralla que impedía la entrada salvo por dos puntos donde se abrían sendas puertas, ambas decoradas por estatuas de diversos Pokémon legendarios, destacando entre ellos Kyogre en la puerta sur y Groudon en la puerta norte. Las calles eran un caótico, incomprensible y estrecho laberinto donde lo difícil era no perderse o acabar en un callejón sin salida. La excepción era la calle principal, que iba de puerta a puerta pasando por el centro.

    Era esa calle principal la que le importaba a Zoran, porque en el centro, dominando el resto de la ciudad, se alzaba un imponente castillo que había sido acondicionado como el primer gimnasio al que debían enfrentarse los entrenadores de Archea. El camino, sin embargo, era realmente sinuoso y cada pocos metros asaltaban vendedores con intenciones de regatear por baratijas que aseguraban haber hecho a mano. Por ese motivo, Zoran no pudo llegar al castillo hasta bien entrada la tarde.

    Aquella inmensa construcción estaba rodeada de una segunda muralla más modesta que la exterior, únicamente atravesable al igual que ésta por dos puertas, pero en este caso los Pokémon retratados en estatuas eran Lugia al norte y Ho-Oh al sur. Dentro de esta segunda muralla, el camino se dividía en tres: dos rodeaban el castillo y el tercero iba directo hacia el portón, que estaba abierto. En el umbral, dos guardias vestidos con armaduras de hierro cruzaban sus lanzas impidiendo el paso. Cuando Zoran se acercó a ellos, el de la derecha preguntó de forma seca:

    — ¿Motivo de la visita?
    — Vengo a retar al líder del gimnasio —respondió el joven
    — ¿Contra el señorito? Ven conmigo entonces

    El guardia de la izquierda, que había sido el último en hablar, se acercó lanza en mano a Zoran y, con la mano que tenía libre, comenzó a empujar al joven, conduciéndolo hacia dentro. El portón daba lugar a un pequeño patio de armas que había sido acondicionado para librar combates Pokémon. Unas gradas de piedra se habían construido adyacentes a la muralla y solo interrumpidas por la torre del homenaje, que estaba situada a un costado. De ella salió un niño que parecía tener la mitad de la edad de Zoran. Vestía un polo y unos pantalones claramente de marca y muy caros, su pelo rubio estaba pulcramente peinado y su rostro delataba indiferencia y desprecio hacia Zoran.

    — Soy Arthur —dijo altivamente con una voz chillona y muy molesta, de las que piden que su propietario sea golpeado—. Y soy el líder de este gimnasio. Tú y yo sabemos que habría que estar loco para pelear aquí, pero mi padre no quiso invertir más dinero. Así que quiero un combate rápido, un Pokémon tuyo contra uno mío y ya está

    El niño se sacó del bolsillo una Pokéball claramente más decorada de lo que debería y de ella salió un Snorlax

    — Me parece justo. Y grande

    La sonrisa de Zoran al decir eso se convirtió en una mueca cuando comprobó demasiado tarde que se había equivocado de Pokéball. Tenía que sacar a Charmander, pero en su lugar salió Magikarp. El joven vio el combate perdido de antemano

    — ¡¿Esa basura me va a hacer algo?! —dijo Arthur de forma muy despectiva mientras intentaba controlar sus carcajadas
    — Lo veremos enseguida —respondió Zoran tratando de aparentar calma
    — Entonces… ¡Snorlax, aplástalo!

    Magikarp estaba sufriendo al no tener nada de agua a su alrededor, y simplemente saltaba en un vano intento por sobrevivir. Su adversario saltó también hacia el Pokémon acuático, de manera que su enorme cuerpo comenzó a caer justo encima. Y entonces, sucedió.

    — ¿Qué está pasando? —preguntó Zoran.

    Magikarp había empezado a brillar intensa y cegadoramente. Su patético cuerpo comenzó a alargarse de forma muy rápida hasta que finalmente la luz cesó. El Pokémon acuático era ahora una gigantesca serpiente marina de un azul tan intenso como su propia ira. Sin embargo, aún seguía atrapado bajo el obeso cuerpo de Snorlax. Gyarados pudo abrir su boca y morder a su oponente en una zona tan sensible que su sonrisa se convirtió en una mueca de dolor. La fuerza de aquella bestia fue, además, suficiente para levantar al Pokémon glotón y mandarlo a volar hacia el suelo, liberándose de esa forma.

    — ¡Bien hecho, Gyarados! Ahora… —a Zoran no le dio tiempo a terminar la frase antes de que un coletazo de su Pokémon lo mandara también al suelo.

    Acto seguido, Gyarados comenzó a lanzar desde su enorme boca rayos de energía hacia cualquier cosa que se le pusiera a su alcance. El ya maltrecho Snorlax recibió el primero, dejándolo incapaz de levantarse. Otro alcanzó la torre del homenaje, derruyéndola casi por completo y provocando que las piedras con las que estaba hecha se desprendieran sobre el campo de batalla. Gyarados pudo esquivarlas, pero Snorlax no tuvo tanta suerte y fue golpeado por un trozo enorme, que le hizo empezar a sangrar. Arthur lo devolvió a su Pokéball y se fue llorando hacia el interior, despotricando contra Zoran y contra su madre con un vocabulario más digno de un mendigo que de alguien de su posición social.

    — Gy… ¡Gyarados! —gritó Zoran. La bestia se giró, le fulminó con la mirada y rugió. Pero eso no bastó para impedir que el chico siguiera hablando—. Escucha, estás furioso porque no estás en el mar con los tuyos, ¿verdad? —Gyarados gruñó—. A mí tampoco me gusta eso, pero no vas a arreglar nada destruyéndolo todo a tu paso. —Zoran alzó una mano hacia la cabeza del Pokémon acuático—. No puedo prometerte encontrar a los Magikarp que vivían contigo. Pero si te calmas y vienes conmigo, podrás protegerlos a todos si damos con ellos. ¿Qué me dices?

    Y Zoran sonrió de manera amplia. El rostro furioso de Gyarados se fue calmando poco a poco hasta que finalmente se acercó de forma suave a la mano extendida del joven, quien le acarició cuando le tuvo a su alcance.

    — Vaya, ha sido impresionante

    Zoran se giró para ver de quién procedía esa voz. Se trataba de un anciano de pelo largo y completamente blanco, con una gigantesca barba que llegaba hasta el suelo y que vestía una túnica de similar color. Como también blanco era su sombrero, que le hacía terminar de parecer un mago.

    — Soy Merlan, el abuelo de Arthur y dueño de este castillo. Ha sido impresionante ver cómo eras capaz de controlar a ese Gyarados desbocado
    — Gracias, pero…
    — ¿El castillo? —Merlan parecía haberle leído el pensamiento a Zoran—. Déjalo, eso se arregla fácilmente. ¿Gothitelle?

    De la nada apareció un Pokémon similar a una mujer, completamente negro. Gothitelle se concentró y las ruinas de la torre del homenaje empezaron a recomponerse hasta quedar en el sitio donde estaban antes de que Gyarados la destruyera

    — Creo que esto te pertenece —añadió Merlan, haciéndole entrega de una medalla con la misma forma que el castillo
    — No puedo aceptarla, Merlan —repuso Zoran—. No después de perder el control de mi Pokémon
    — Es normal que tus Pokémon no te hagan caso al principio. Pero, al fin y al cabo, le has ganado el combate a mi nieto. Y si piensas que no la mereces, ¿por qué no lo compruebas en mi gimnasio, en Ciudad Moderna?

    ¿Merlan también era líder de gimnasio? En cualquier caso, Zoran estuvo la siguiente media hora escuchándole arremeter contra su nieto antes de que su Gothitelle decidiera cortar por lo sano y teletransportarse lejos junto con su entrenador...


    Nota del autor: En la primera versión del capítulo había lenguaje soez por parte de Arthur (que he querido que sea un niño rata), el cual he decidido eliminar. Referencias también al rey Arturo :V
     
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  3. Threadmarks: Capítulo 14: Noibat
     
    Morde

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    Capítulo 14: Noibat
    El lugar era un túnel siniestro. Había luz, pero las sombras a las que ésta daba lugar resultaban aterradoras. Zoran intentaba en vano ocultar el miedo. Aquello le superaba, pero era el único modo de llegar a la siguiente ciudad.

    Sonó un chillido terriblemente agudo. Zoran, que avanzaba a paso lento, aflojó el ritmo todavía más. Estaba casi temblando. Se puso todavía peor cuando descubrió que lo que provocó aquel chillido era un Zubat que revoloteaba por el lugar. A ese lo siguió otro. Y otro más. En cuestión de minutos tenía delante a toda una horda de ellos, junto con varios Golbat y un Crobat.

    El pánico se apoderó de Zoran. No soportaba a aquellos Pokémon, se giró y comenzó a correr lo más rápido que pudo, siendo perseguido por los murciélagos. Estaba a punto de salir del túnel por donde había entrado. Ya veía la luz procedente del exterior, pero entonces tropezó y cayó al suelo…


    Ocho años antes…


    Papá, ¿cuándo vamos a llegar?
    Tranquilo, Zoran, ya casi estamos

    Un Crobat transportaba a Zoran y a su padre por el aire. Las vistas de las que disfrutaba el joven desde arriba eran espectaculares: las montañas, nevadas casi en su totalidad, habían dejado paso a un valle de un color verde intenso. Un par de pequeños pueblos de casas blancas se situaban a orillas de un río que serpenteaba por el lugar, dando la sensación de que pretendía ser más largo de lo que debía. Desde aquella altura, se podían distinguir muy levemente algunos Pokémon que correteaban alegremente. A Zoran la escena le maravillaba y podía seguir disfrutándola durante horas.

    Crobat aterrizó en lo alto de una colina desde la cual podía observarse buena parte de aquel valle. Pero lo más interesante era la estructura que coronaba el montículo. Se trataba de una serie de piedras gigantescas, dispuestas en círculo y que se alzaban hacia el cielo. En el centro, otra piedra, a modo de altar, estaba flanqueada por una estatua de Dialga, señor del tiempo, y otra de Palkia, amo del espacio. Ambos Pokémon aparecían enfrentados y daba la impresión de que se pondrían a luchar rápidamente si cobraban vida

    Aquí es —dijo el padre de Zoran con una sonrisa—. Este es el Altar Dimensional. Ahora pondremos una ofrenda y pediremos un deseo, pero solo se hará realidad dentro de un tiempo, y en otro lugar
    Vale —respondió Zoran

    Ambos sacaron una pequeña estatua metálica con forma humanoide, la depositaron en el altar, lo reverenciaron y estuvieron un rato quietos, delante, hasta que las estatuas humanoides desaparecieron. Pero…

    ¡Crobat, no!

    El Crobat había interrumpido la solemnidad de aquel acto y estaba mordiendo a Zoran en una zona peligrosamente cercana a la yugular

    ¡Gardevoir, aleja a Crobat de Zoran! —el padre sacó a su Pokémon, quien rápidamente mandó por los aires al murciélago de un Psíquico—. ¿Estás bien, Zoran?
    Me… duele… el cuello
    Te pondremos a salvo, ¡resiste!


    Los Zubat y Golbat se habían detenido muchos metros detrás de Zoran, que estaba en el suelo y se giró sin terminar de creerse que no le estaban atacando. Y se creía aún menos lo que estaba viendo: un Noibat solitario estaba haciendo frente a todos aquellos Pokémon, pero estaba sufriendo mucho. Peor: Crobat era mucho más rápido y le estaba asestando golpe tras golpe a una enorme velocidad

    — ¡Noibat, cuidado! —gritó Zoran.

    Pero fue mala idea. Crobat aprovechó la distracción para hincarle el colmillo al Noibat en el ala derecha, mandándolo con eso al suelo, para después desaparecer en el interior del túnel junto con sus preevoluciones. Zoran trató de coger al pequeño Pokémon para llevárselo de allí y curarlo, pero un gruñido le hizo desistir. Entonces, el Noibat comenzó a brillar de forma intensa. Su cuerpo había empezado a crecer en tamaño. El resultado de aquella evolución fue un Pokémon, mezcla de murciélago y dragón, de inmensas alas y orejas que recordaban a altavoces.

    El ya Noivern intentó volar hacia el interior del túnel persiguiendo al Crobat, pero fue completamente incapaz. Ya no era solo su ala la que estaba sufriendo, sino todo él. Zoran habló:

    — Escucha, Noivern. Ese Crobat te ha envenenado y no vas a durar mucho si vuelves a luchar contra él —Noivern rugió furioso—. Solo quiero llevarte a donde puedan curarte. Después, volveremos y les daremos una paliza a esos murciélagos. Y, si quieres, a todos los que se nos pongan por delante —Zoran sonrió de forma amplia—. ¿Qué me dices?

    Noivern asintió débilmente tras un rato. Zoran entonces sacó una Pokéball y lo metió dentro. El dragón no hizo ningún intento por salir de ella.
     
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    Reual Nathan Onyrian

    Reual Nathan Onyrian Curioso Crónico, Amante del Chocolate

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    Bueno, me los leí todos al instante. Tal vez en menos de veinte minutos. Son geniales estas historias cortas, y también "inconexas", pues hacen que sea fácil leerlas, y no tengas que estar pendiente de una trama específica. Cada cuento está muy bien contado, y posee un inicio y final definidos, algo importante cuando son cuentos cortos, que muchas veces no sabemos bien como darle un buen final.

    Además, me encantan los dragones. No solo son mi tipo favorito en Pókemon, sino que son mis criaturas favoritas en general, así que leer cuentos cortos dedicados exclusivamente a ellos estuvo genial. Si yo estuviera dentro del mundo Pókemon, seguramente que mi equipo consistiría de casi todos dragones.

    Bueno, solo tengo una queja: todavía no apareció Garchomp. Zoran capturó un Gible, ¡y quiero que aparezco Garchomp! Junto con Arcanine, son mis dos pókemon favoritos.

    De más está decir que te ganaste un seguidor, y voy a estar esperando el resto de las historias con ansias.

    Y estoy de acuerdo completamente con el tema de los comentarios. A pesar de que escribimos por que nos gusta, siempre es bueno recibir consideraciones y reconocimiento por parte de los otros. Es lo que todo escritor desea y anhela.

    ¡Nos vemos!
     
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    Morde

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    No dejaré morir esto tan fácilmente. Pero a falta de capítulo, y la inspiración dice que puede faltar todavía algún tiempo para ello, procederé a responder comentarios. Por favor tened paciencia conmigo, tengo un historial de long-fics abandonados bastante largo y no quiero que este sufra lo mismo, pero mi mente simplemente no opina lo mismo u_u

    Más de una vez lo he dicho y lo vuelvo a repetir: los dragones (independientemente de que sean Pokémon o no. Salvo Druddigon (?)) son hermosos. Reptiles alados que echan fuego y cuya apariencia fiera y majestuosa esconde una gran inteligencia... simplemente el imaginar a uno de ellos volando en el cielo me sirve para escribir.

    Todo entrenador debería luchar con un Pokémon legendario (y ser derrotado de forma amplia por él (?)) al menos una vez. Pero los muy hijos de Arceus no se quieren mostrar tan fácilmente :V

    Nada que añadir al punto de los comentarios. 100% de acuerdo. Y una persona nunca se explaya demasiado. Al menos, no si está comentando un fic. Si quieres escribirme un comentario de la longitud del Quijote, ¡adelante!

    Bueno, lo de "inconexas" es discutible, quizás por eso le has puesto tú también las comillas. Y no, no está esto exclusivamente dedicado a los dragones, recuerda que Charizard y Gyarados no lo son (?). Y bueno, te digo lo mismo que a Bahamut; los dragones son criaturas hermosas y ten por seguro de que mi equipo Pokémon también tendría una alta proporción de ellos

    Respecto a Garchomp... bueno, le tengo algo planeado para dentro de un par de capítulos. Date cuenta de que Zoran no lo tiene en la Liga... *risa malvada*


    En fin, muchas gracias a ambos por los comentarios. Yo también espero que el capítulo 15 no sea el año que viene u.u
     
  6. Threadmarks: Capítulo 15: Óxido
     
    Morde

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    Nota del autor: El capítulo de hoy es muy largo. Quería practicar una batalla todo lo posible y se me ha desmadrado la cosa. Además, advierto que soy un desastre con las rimas. Espero que aun así os guste


    Capítulo 15: Óxido

    El segundo gimnasio al que debía enfrentarse Zoran se hallaba en Pueblo Reloj. Se trataba de un pequeño pueblo en mitad de una extensa llanura, de forma redonda, situado a orillas de un río que discurría justo por la mitad del mismo en línea recta. Doce torres, dos de ellas en islas dentro del propio río, se elevaban sobre el conjunto que, en general, era de casas bajas y de humildes materiales, en algunos casos directamente chabolas, que se encontraban flotando sobre el suelo a una distancia casi imperceptible. Eran distinguibles diez calles también rectas y que partían de una tercera isla en el río, donde se hallaba una estatua de Dialga, señor del tiempo.

    Pero lo verdaderamente asombroso de Pueblo Reloj no se podía ver fácilmente a simple vista, sino que se notaba una vez dentro. En realidad, el pueblo, salvo las torres, nunca se estaba quieto, sino que iba girando lentamente sobre sí mismo, alrededor de la isla central. Cada hora, los diez caminos terminaban apuntando a cada una de las diez torres existentes fuera del río; en ese momento, de una de ellas se podían escuchar campanas sonando durante unos segundos. Las torres estaban perfectamente sincronizadas para que cada una tocara sus campanas exactamente cada doce horas.

    Lo que a Zoran le importaba era un cartel que encontró situado fuera de la octava torre. El texto debió haber sido mucho mayor en algún momento, pero era completamente ilegible salvo por unos versos que decían:

    Para acceder al gimnasio
    camina despacio
    a la cuarta hora de la tarde
    de la décima torre
    a la isla de Dialga.
    Haz que nuestro combate
    sea lo que te honre
    para que tu medalla valga
    el esfuerzo que has hecho
    para caminar ese trecho
    de forma segura
    y a la hora justa.


    Zoran se dirigió entonces a la décima torre y, cuando oyó las campanadas de la torre que tenía justo enfrente, la cuarta, comenzó a andar por el camino que le llevaría a la isla de Dialga. Despacio. Muy despacio. Hasta que llegó y sonó la quinta torre. La estatua del Pokémon legendario se movió ligeramente, lo suficiente para desvelar unas escaleras por las que el joven cabía muy justo. Las bajó. Delante de él tenía un pasillo sorprendentemente iluminado, flanqueado a ambos lados por una gran cantidad de gigantescos engranajes, todos claramente oxidados, que giraban continuamente. Zoran supuso que aquello era lo que movía a Pueblo Reloj. Al final del pasillo, una puerta cerrada donde se podía leer:

    Felicidades, contendiente;
    eres digno de retarme.
    ¿Pero podrás hacer frente
    a mi equipo antes de que te desarme?


    Zoran tenía claro que al líder de gimnasio le gustaban las rimas. Abrió la puerta y se encontró con una gran cantidad de Pokémon psíquicos de todas clases, concentrados todos ellos en hacer girar los engranajes. En el centro, un campo de batalla con una mujer de estatura media, un largo pelo rojo y ojos verdes. Sujetaba un cuaderno en el que escribía quizá alguna de sus rimas, hasta que se dio cuenta de la presencia del joven, lo soltó en el suelo y habló:

    — Bienvenido seas, adversario. Yo soy la líder de este gimnasio —más rimas. A Zoran empezaba a resultarle pesado—. Mi nombre es Crona, y en esta hora me gustaría recibir un combate que pueda escribir en mi mente, a veces demente.

    “Tienes razón en eso último”, pensó Zoran sin llegar a decirlo en voz alta.

    — Yo soy Zoran —respondió el joven—. Y me gusta la forma en la que rimas constantemente —el comentario era irónico, pero no lo quiso hacer ver.
    — Gracias por el cumplido, joven al que he recibido. Pero creo que la charla ha concluido. Será un combate de dos contra dos; solo podrás cambiar vos.
    — De acuerdo pues —Zoran respiró aliviado porque solo tenía a dos Pokémon en ese momento
    — ¡Adelante entonces, Magnezone!

    Zoran dejó escapar una mueca. Gyarados caería rápidamente ante cualquier ataque eléctrico de su oponente. Solo tenía una opción.

    — No has rimado eso —le reprochó Zoran a Crona de forma irónica—. Aunque da igual. ¡Charmander, te toca!

    El lagarto de fuego salió de su Pokéball con energía, dispuesto a darlo todo en el combate.

    — Querido oponente, las rimas en un combate están fuera de lugar. Deben ser los Pokémon quienes hagan la poesía ahora. ¡Bomba Sónica, Magnezone!

    Zoran se vio totalmente desprevenido en aquel momento y su Charmander recibió el impacto de aquellas ondas sonoras. El pequeño Pokémon fue capaz de levantarse sin problemas debido a la potencia limitada del ataque. Pero era un aviso que el joven no estaba dispuesto a ignorar

    — Así que advirtiendo, ¿verdad? Advirtamos nosotros también, Charmander. ¡Ascuas a los imanes!
    — ¡No dejes que eso te golpee, Magnezone, esquívalo y lánzale un Rayo!

    Magnezone fue capaz de moverse unos centímetros para evitar el ataque ígneo de su oponente. Luego juntó sus dos imanes y con eso lanzó el potente ataque eléctrico, que Charmander pudo esquivar a duras penas.

    — Ataquemos entonces más de cerca. ¡Arañazo! —ordenó Zoran
    — Recibe eso, Magnezone —Zoran se sorprendió—. Querido oponente, ¿acaso no sabes las fortalezas de mi Pokémon?

    Y mientras Charmander estaba en el aire para arañar a su oponente, Zoran tuvo una idea brillante. Y sonrió.

    — Claro que sí —esta vez fue Crona la sorprendida—. Charmander, mantén un Lanzallamas todo lo que puedas mientras atacas con Arañazo

    Fue demasiado tarde para que Crona reaccionara. Aunque el ataque Arañazo por sí solo no hizo nada, el fuego con el que vino acompañado estaba causando fuertes daños a Magnezone, cuyo tipo resultó fatal.

    — ¡Sal de ahí, Magnezone! —gritó Crona

    Y consiguió salir… hacia el suelo, violentamente y después de varios minutos del ardiente ataque de Charmander. De ahí ya no se podría levantar para seguir combatiendo. La lagartija, por su parte, estaba también en el suelo. De pie, pero jadeando. El ataque había durado demasiado para su pequeño cuerpo y se estaba tambaleando.

    Y entonces comenzó a brillar. Comenzó entonces el cambio de forma que suponía la evolución. De su cabeza apareció una especie de pequeño cuerno orientado hacia atrás, y la llama de su cola se hizo más fuerte. Su color era de un rojo tan intenso como el fuego que despedía. Pero la nueva fuerza que había adquirido el ahora Charmeleon no fue suficiente para mantenerlo en pie por mucho más tiempo, y también cayó debilitado.

    Ambos entrenadores retiraron a sus Pokémon a sus respectivas Pokéballs.

    — Nada mal —comentó Crona—. Pero este es aún más fuerte.
    — Tú también has estado bien —respondió Zoran con una sonrisa—. Pero al siguiente también lo derrotaré.
    — ¡Adelante! —dijeron los dos al unísono

    Y sacaron a sus últimos Pokémon. Del lado de Zoran, Gyarados y su rostro furioso. Del lado de la líder del gimnasio, un Scizor mostraba una serenidad que al mismo tiempo no ocultaba intenciones de despedazar a su oponente.

    — Doble Equipo y Puño Bala, Scizor —ordenó Crona. Los Scizor se multiplicaron y poco a poco se fueron acercando al gigantesco Pokémon acuático.
    — ¡Mordisco a los que tengas delante mientras golpeas con la cola a los de detrás!

    Gyarados comenzó a girar sobre sí mismo, eliminando a varios de los Scizor. Pero finalmente el verdadero consiguió introducir una de sus pinzas en la boca del colosal Pokémon acuático, golpeando justo dentro. Gyarados se retorció de dolor, pero consiguió cerrar la boca antes de que Scizor pudiera sacar su pinza.

    — No lo sueltes, Gyarados —era la oportunidad de detener la sorprendente velocidad de su oponente—. Acua Cola mientras está sujeto.
    — Usa A Bocajarro con la pinza que tienes libre —respondió Crona de forma serena.

    Cuando la cola acuosa de Gyarados se iba acercando a su objetivo, Scizor la desvió de una patada. La serpiente marina comenzó entonces a recibir una rápida sucesión de golpes sin cuartel, que en un principio no parecían hacerle gran cosa pero que con el tiempo se fueron convirtiendo en cada vez más dolorosos. Hasta que al final tuvo que abrir la boca y soltar la pinza de Scizor.

    El resultado fue que ambos Pokémon quedaron exhaustos. Scizor estaba en pie, pero tenía su pinza hinchada y jadeaba. Gyarados se retorcía del dolor, aparentemente sin darse cuenta de que la tormenta de golpes había terminado.

    — ¡Gyarados, resiste! —gritó Zoran.
    — ¡Tú también, Scizor!

    Ambos adversarios seguían aún dispuestos a continuar.

    — ¿El último ataque? —dijo Crona casi de forma retórica.
    — El último ataque —respondió Zoran—. ¡Hidrobomba!
    — ¡Cabeza de Hierro!

    El chorro de agua a presión que salió de la boca de Gyarados se dirigió velozmente a Scizor. Pero el Pokémon bicho, en lugar de esquivarlo, preparó su dura cabeza y se metió dentro del ataque, avanzando a contracorriente hasta finalmente impactar contra el cuerpo de su oponente.

    Ambos Pokémon cayeron al suelo, aparentemente incapaces de levantarse, e intentaron seguir en el combate. Pero Scizor cayó definitivamente derrotado mientras Gyarados, muy débil, consiguió levantar su enorme cuerpo. Había sido una batalla muy reñida, pero Zoran había ganado.

    — Debo felicitarte, este combate ha sido todo arte —dijo Crona, quien había vuelto con sus rimas.
    — Gracias, pero has sido un oponente muy duro —respondió Zoran.
    — Esta medalla te pertenece. Te la has ganado con creces.

    La medalla que Zoran recibió de Crona tenía forma de reloj. El joven la puso junto con la que había ganado en Ciudad Media. Pero aún le quedaban un par de preguntas:

    — Crona, ¿por qué están todos esos Pokémon psíquicos ahí? ¿Y cómo es que no se han inmutado con el combate?
    — Un reloj gigante es este pueblo —respondió Crona—. Los engranajes los mueven esos Pokémon. Y al mismo tiempo, impiden que se lo lleve el viento, lo hacen levitar sobre el río para que el agua no sea un desafío. Pero lo levantan poco para que los habitantes no se vuelvan locos.
    — Asombroso… —comentó Zoran.
    — El siguiente gimnasio es el de Ciudad Moderna. Hazlo bien allí; no hagas que siente vergüenza.
    — Iré a por todas —respondió Zoran con una sonrisa antes de marcharse del lugar…


    Nota del autor: En la primera versión, Scizor era un Steelix, pero lo cambié para que no hubiera ventaja de tipo. En otra versión que publiqué, no hacía ninguna referencia al óxido de los engranajes, hasta que añadí esa referencia y le cambié el título al capítulo
     
    Última edición: 17 Agosto 2017
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    Reual Nathan Onyrian

    Reual Nathan Onyrian Curioso Crónico, Amante del Chocolate

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    Mira el último capítulo que el publico. 4655 palabras. Sí...em, muy largo jajaja.

    Bueno, dejando ese pequeño chiste de lado, el capítulo estuvo bastante ameno y fácil de leer, sin demasiadas complicaciones. Como siempre, no detecté ningún error, excepto aquí:
    Aquí te faltó un "de", situado a orillas de un río. Seguramente fue una distracción nomás jajaja.

    Me gustó bastante la temática de la ciudad, pero me pregunto si los habitantes no sufrirán de mareos por el constante movimiento circular del pueblo jajaja. Pero supongo que tomarán suficientes medicinas para la migraña. En cuanto a las rimas no te preocupes. A menos que la líder sea una poeta experta, está bien que algunas frases suene forzadas o medio raras, porque tiene que írselas inventando a medida que habla, y eso logra un discurso más natural.

    En cuanto al título, siento que Oportunidad no tiene nada que ver jajaja. Sé que utilizas siempre una sola palabra, pero puede ser "Rimas y Engranajes", o "Rimas", o "Engranajes", o algo parecido, porque si bien la batalla era el centro del relato, no es lo que más sobresale ni llama la atención. No porque no esté bien narrada, sino porque esa característica de la líder o como está compuesta la ciudad resultan mucho más interesantes y llamativas.

    Bueno, sin mucho más que decir, espero con ansias el próximo capítulo. ¡Saludos!
     
  8. Threadmarks: Capítulo 16: Pérdida
     
    Morde

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    El entrenador dragón
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    Aventura
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    20
     
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    902
    Nota del autor: Los demás capítulos de este fic han sido +13. El de hoy, sin embargo, es especialmente duro y por eso tengo que subirlo a +16. Para mejor ambientación, debe leerse con esto de fondo:


    Capítulo 16: Pérdida
    — Garchomp, Garra Dragón. Salamence, detén el ataque con un Triturar.

    Estaba siendo una sesión de entrenamiento normal en mitad de un bosque espeso. Zoran había sacado a Garchomp y Salamence, y los estaba haciendo luchar entre ellos. El tiburón de tierra se dirigió velozmente hacia el dragón con las garras afiladas y dispuestas a partir a su oponente por la mitad. Éste, sin embargo, logró evitar el ataque, y asestó un voraz mordisco a las garras de Garchomp.

    — Mándalo lejos, Salamence. Garchomp, apóyate en un árbol para volver impulsado y Cuchillada al ala izquierda.

    Salamence soltó violentamente a Garchomp, mandándolo contra un árbol. Pero la fuerza fue demasiada, Garchomp fue incapaz de apoyarse y el árbol cayó. El tiburón de tierra se levantó muy furioso, se dirigió hacia Salamence y comenzó a golpearle con sus garras. El dragón respondió con un Dragoaliento que impactó en su oponente y lo paralizó por completo. Pero lejos de calmarse, siguió atacándole con todo lo que tenía.

    — ¡Salamence, para! ¿No ves que no puede luchar más?

    Salamence, preso de la furia, ignoró por completo a su entrenador. Al poco tiempo Garchomp, incapaz de recuperarse de la parálisis, comenzó a sangrar.

    — En ese caso… —Zoran sacó a Charizard de su Pokéball—. ¡Sepáralos antes de que Garchomp salga aún peor!

    Pero fue imposible. Charizard cometió el error de acercarse a Salamence por detrás y fue mandado lejos por la cola del dragón azul, quien seguía ensañándose con Garchomp. Finalmente, fue el propio Salamence quien decidió parar, visiblemente cansado de golpear y aparentemente satisfecho.

    Lo que Zoran vio cuando Salamence se retiró le impactó profundamente. Garchomp estaba sobre un charco de su propia sangre, magullado. Aún podía respirar a duras penas, pero estaba claro que no le quedaba mucho tiempo.

    — Garchomp… —susurró Zoran a su Pokémon—. Resiste, te llevaré a un Centro Pokémon y te pondrás bien… te lo juro… —se le quebró la voz.

    Zoran puso en pie a Garchomp y lo abrazó entre sollozos. El Pokémon dragón intentó corresponder el abrazo, pero no tuvo fuerzas suficientes y cayó definitivamente al suelo. El joven supo entonces que ya no podría luchar a su lado nunca más. Gritó de rabia. Charizard se acercó a él y le acarició en la espalda en un intento por animarle. A continuación el que se acercó fue Salamence, pero su entrenador reaccionó violentamente.

    — ¡Salamence, vete! —apartó la cabeza del dragón de un manotazo. Salamence se alejó lentamente hasta desaparecer en el bosque mientras Zoran subió en su otro Pokémon—. Charizard, coge a Garchomp —la voz del joven era mucho más seria y sombría de lo habitual—. Este no es lugar para un entierro digno.

    Charizard así lo hizo. Cogió con sus brazos el cadáver de Garchomp y echó a volar con Zoran por encima de aquel bosque. El joven oyó entonces un grito lastimero. Salamence.

    — ¡No nos sigas! ¡Vete! —gritó muy furioso.

    Pero Salamence se fue acercando cada vez más. Zoran hizo ademán de hablar, pero fue interrumpido por un rugido de Charizard. No iba dirigido hacia el dragón azul, sino hacia él mismo.

    — ¿De verdad le quieres defender? —preguntó Zoran muy molesto.

    La respuesta de Charizard fue muy clara: le hizo señas para que mirara hacia Salamence. Zoran así lo hizo, y en su rostro vio más lágrimas de las que él mismo podía liberar. El dragón estaba visiblemente arrepentido de lo que había hecho y solo quería el perdón de su entrenador. Y cuando Zoran lo vio justo debajo de él, saltó de Charizard hasta caer en su lomo.

    — Salamence… ¿de verdad que lo sientes? —asintió—. Creo que te debo una disculpa. No debí haberte gritado de ese… —Zoran no pudo terminar la frase. Aún estaba muy afectado. Salamence simplemente negó con la cabeza, indicando que no tenía que disculparse—. Bueno, vamos a enterrar a Garchomp. ¿Vienes? —Salamence asintió de forma lenta.

    Después de un rato de vuelo habían vuelto al lugar donde Zoran se había encontrado con Garchomp, cuando aún era un Gible. Debajo de aquel barranco donde no hacía tanto tiempo Salamence intentaba volar sin alas, siendo entonces un Bagon. El joven cavó un hoyo en el suelo con la ayuda de los dos Pokémon que tenía fuera, cogió el cadáver y lo depositó dentro, para después cubrirlo de nuevo.

    — Roca Afilada, Salamence

    El dragón dio un golpe en el suelo. No fue un ataque al uso, sino que lo controló para que apareciera una única piedra justo delante de donde Garchomp había sido enterrado. Zoran entonces cogió otra piedra, mucho más pequeña, y escribió:

    “Aquí descansa Garchomp. Fuiste un compañero y amigo como pocos. Que Arceus te proteja por siempre”

    — Adiós, Garchomp. Nunca te olvidaré.

    Las lágrimas volvieron al rostro tanto de Zoran como de los dos Pokémon que le acompañaban. Después de un rato, el joven subió en Salamence y se fueron volando del lugar en total y absoluto silencio…


    Nota del autor: Para que no haya malentendidos con cierta personita: Garchomp me parece un grandísimo Pokémon, pero ya estaba decidido que tendría que morir. Y eso no ha impedido que me costara escribirlo por culpa de mi kokoro
     
    Última edición: 18 Agosto 2017
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    Reual Nathan Onyrian

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    *Lee:*
    *Y luego ve:*
    *Unwavering Emotions*
    *Lee el nombre del capítulo: Pérdidas*
    *Lee la primera palabra: Garchomp*
    [​IMG]

    Bueno, que decir. Me salió una lágrima varonil al leer todo esto, la verdad, y eso que es la primera vez que vemos a Garchomp en sí, sin contar cuando apareció como Gible. Pero se ve que me hizo recordar a mi Garchomp y bueno, los feelings surgieron a flor de piel.

    Quedará esperar a los próximos episodios para saber sobre las aventuras de Zoran y sus dragoamigos, pero bueno, me quedo con los feelings.

    PD: deja de darme feelings, eso es de malo ;-;
    PD2:
    ¡Oh, oh! ¿Soy yo no? A que soy yo.
     
    Última edición: 18 Agosto 2017
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  10. Threadmarks: Capítulo 17: Quirópteros
     
    Morde

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    El entrenador dragón
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    Capítulo 17: Quirópteros
    Zoran se armó de valor y volvió a entrar a la cueva. Pero esta vez tenía a Noivern con él, fuera de su Pokéball. Tenía una mayor confianza, pero aún mostraba una terrible inseguridad al avanzar por el lugar. Seguía siendo tan tétrico como la primera vez que entró: la luz hacía que las sombras se proyectaran creando figuras extrañas y aterradoras. Y en cualquier momento, la bandada de Zubat y sus evoluciones aparecería.

    Y después de un rato, así lo hizo. Primero fue un único Zubat. Después muchos. Pronto empezaron a aparecer los Golbat. Y después aquel aterrador Crobat. Zoran trataba de sobreponerse al miedo que sentía en aquel momento cuando, en mitad de aquella nube de murciélagos pudo distinguir una figura en el suelo. Era otro Noibat que estaba siendo atacado.

    Crobat, al ver a Zoran y a Noivern, dio un chillido autoritario, al cual el wyvern respondió con un rugido desafiante. Acto seguido, los Zubat y Golbat dejaron en paz al Noibat y se colgaron del techo de la cueva. El joven entendió entonces qué estaba pasando: los Zubat y sus evoluciones se disputaban aquella cueva con los Noibat, que no tenían a ningún miembro de su forma evolucionada y que, por tanto, estaban siendo masacrados uno por uno. Hasta el momento en que Noivern apareció con Zoran.

    — Noivern —susurró Zoran—, vamos a demostrarles quién manda aquí.

    El wyvern asintió con energía. Era la última oportunidad que tenía de defender su hogar y no podía desaprovecharla. Crobat empezó a volar hacia Noivern, con su boca abierta, enseñando unos colmillos que rebosaban veneno y que estaban dispuestos a acabar con su oponente.

    — Pulso Dragón, Noivern, no dejes que esos colmillos lleguen a tocarte.

    Noivern entonces despegó, se colocó detrás de Crobat y lanzó su ataque. El murciélago recibió un golpe fuerte por el que no pudo evitar chillar. Pero ese chillido era al mismo tiempo un ataque que afectó severamente a Noivern por sus enormes oídos.

    — ¡Ataque Ala a la boca de Crobat!

    Noivern entonces voló, no sin dificultad por el terrible ruido que emitía su enemigo, hasta situarse encima de Crobat. Su ala izquierda impactó contra la boca del murciélago… para caer en una trampa. Crobat cerró su boca, dejando el ala de Noivern atrapada. Zoran estuvo a punto de dejar escapar una mueca, pero en su lugar salió una sonrisa. Respondería a la trampa con otra trampa.

    — Cola Férrea varias veces hasta que te suelte.

    El largo cuerpo de Noivern le permitió golpear fuertemente con la cola a Crobat mientras seguía atrapado. El murciélago, sin embargo, se resistía a soltarle, por lo que fueron necesarios hasta ocho ataques para que finalmente el wyvern fuera capaz de liberarse. Ambos Pokémon voladores estaban exhaustos, pero parecían en condiciones de continuar con la lucha.

    — ¡Estruendo!

    Zoran se tapó los oídos ante el peligro que le podía suponer ese ataque. Noivern cogió aire y rugió de forma muy violenta, amplificada aún por los altavoces que tenía por oídos. Los Zubat y Golbat que observaban colgados del techo huyeron ante tal cantidad de ruido, pero Crobat se mantuvo firme y comenzó a agitar rápidamente sus cuatro alas para crear un Supersónico que confundiera a su enemigo. Fue en vano. El Estruendo que estaba provocando Noivern anuló por completo lo que era otro ataque sonoro y se mantuvo hasta que finalmente Crobat cayó. Poco después, el wyvern lo remató con un Lanzallamas. El murciélago no se levantaría de ahí en mucho tiempo.

    Una gran cantidad de Noibat empezaron a salir de distintos escondites que tenían. Pero los Zubat y los Golbat no estaban derrotados y comenzaron a atacarlos a todos. La melé que se formó fue detenida por otro Lanzallamas de Noivern, que afectó a ambos bandos por igual. Zoran se puso en medio y dijo:

    — ¿Es que no os vais a cansar de luchar? —se estaba dirigiendo a los Zubat y Golbat—. Crobat ha caído. ¿No podéis aceptar la derrota? —y se giró para hablarles a los Noibat—. ¿De verdad vais a hacerles a ellos lo que os han hecho a vosotros?

    Los Pokémon agacharon sus cabezas, avergonzados. Zoran se dirigió entonces a Crobat, que estaba debilitado.

    — Espero que no les vuelvas a causar problemas.

    Zoran se adentró entonces con Noivern en la cueva hasta que finalmente pudo ver la salida. Lo acarició y dijo:

    — Creo que esto es un adiós —Noivern no parecía de acuerdo y gruñó débilmente—. Escucha, los Noibat te necesitan más que yo. A mí también me gustaría que viajaras conmigo, pero tienes que protegerlos.

    Noivern asintió triste. Pero esa tristeza se desvaneció en cuanto dos Noibat comenzaron a revolotear a su alrededor visiblemente agradecidos. El wyvern entendió que tenía que dejar a Zoran.

    — Volveré a verte cuando gane la Liga Pokémon —dijo el joven con una sonrisa amplia—. Cuídate, amigo.

    Y Zoran se marchó, dejando a Noivern en la cueva protegiendo a los suyos…


    Nota del autor: Los quirópteros son el orden al que pertenecen los murciélagos. Respecto a la palabra "wyvern", tengo mis dudas sobre si debe escribirse así o en la forma castellanizada "guiverno". Ninguna de las dos está en la RAE, sin embargo
     
    Última edición: 19 Agosto 2017
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  11. Threadmarks: Capítulo 18: Resurrección
     
    Morde

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    Capítulo 18: Resurrección
    Ciudad Moderna era la mayor ciudad de toda Archea. Se situaba en un valle rodeado por montañas que iban paralelas al mar, del que estaba separada por una gran avenida. Perpendicular a ella, otra avenida de similar tamaño era la única entrada a la ciudad desde más allá de las montañas y terminaba en un ajetreado puerto que continuamente recibía a turistas en transatlánticos. Todas las demás calles seguían una perpendicularidad perfecta con las dos avenidas, dando como resultado una gigantesca cuadrícula. La inmensa mayoría de los edificios eran muy altos, cuando no rascacielos, lo que daba como resultado una jungla de hormigón donde el aire estaba viciado debido al humo de los coches que solían estar atascados en ella.

    Lo primero que Zoran encontró al entrar en la ciudad era precisamente lo que estaba buscando desde que encontró aquel fósil al iniciar su viaje. Era un edificio que alto, que sin embargo no destacaba entre los que tenía a su alrededor. La entrada al mismo tenía un cartel que rezaba: “Centro de Investigación Prehistórica”. Zoran entró. Poco después, una recepcionista, al ver que no sabía muy bien dónde tenía que ir, le preguntó:

    — Saludos, joven. ¿Qué desea?
    — Había oído que en este lugar extraían Pokémon de fósiles —. Zoran sacó el Fósil Mandíbula que tenía y se lo enseñó.
    — En efecto. Planta 22 por ese ascensor, es la única habitación —la recepcionista señaló uno de los numerosos ascensores que había en el lugar.

    Zoran le dio las gracias y subió en el ascensor que le había indicado. El lugar al que llegó era en apariencia una oficina normal y corriente, salvo por su gran tamaño. Una hilera de mesas se situaba en el centro llena de papeles aparentemente desordenados. Allí dentro podían estar trabajando cien personas por lo menos, pero en aquel momento solo había dos. A una de ellas Zoran la conocía muy bien.

    — ¿Profesor Manzano?

    El anciano tenía un perfecto perfil de científico loco y maligno, salvo por su avanzada edad y porque, en realidad, de maligno solo tenía el porte.

    — ¡Zoran, hola!
    — ¿Lo conoces? —preguntó la otra persona, un hombre también de avanzada edad, calvo, con bata de laboratorio y garrote. Por algún motivo tenía una cicatriz enorme en la zona de la barba.
    — ¿Que si lo conozco? ¡Es el hijo de Slobodan!

    Zoran ocultó una mueca cuando Manzano mencionó el nombre de su padre. Aquel Dragonite seguía en su memoria.

    — ¿Y qué te trae por aquí? —preguntó Manzano.
    — Oí que aquí resucitaban fósiles —respondió Zoran—. Y tengo esto.

    Y les enseñó a ambos científicos el Fósil Mandíbula.

    — ¡Ah, un Fósil Mandíbula! —dijo el hombre de la cicatriz en la barba—. Asombroso, asombroso… Dámelo y lo reviviré en un momento. No me he presentado, soy el profesor Steve Apple —. El profesor procedió entonces a enumerar sus numerosos doctorados.
    — Un placer.

    Zoran dio al profesor Apple el fósil y éste lo metió en una extraña máquina que había al fondo de la sala. Se trataba de una cápsula llena de agua controlada por un aparato con una cantidad aparentemente excesiva de botones y el cual tenía una ranura donde el profesor introdujo el fósil. Poco después y tras una combinación de botones que Zoran no entendió, la máquina estaba en marcha.

    — Esto —comenzó a explicar el profesor Apple—. Es un resucitador de Pokémon prehistóricos. Extrae el ADN del Pokémon fosilizado y mediante una serie de procesos químicos y biológicos que ahora te explicaré con detalle… —lo hizo. Zoran no entendió nada— … finalmente hará aparecer en la cápsula un Tyrunt vivo.
    — ¿Un Tyrunt? —preguntó Zoran.
    — Esto —esta vez fue el profesor Manzano el que habló. Sacó un pequeño dispositivo electrónico en el que le mostró a Zoran una imagen del Pokémon en cuestión. Era un pequeño tiranosaurio de color marrón y ojos grandes con una suerte de pelaje blanco cubriéndole el cuello y la mandíbula—. Llevaba 65 millones de años extinto…
    — Hasta que en este mismo centro conseguimos revivir uno hace varios años —completó el profesor Apple.
    — Y tú tendrás el honor de verlo —el profesor Manzano estaba tan eufórico como su compañero.

    Zoran no supo qué decir. Solo el hecho de ver a un Pokémon prehistórico ya le maravillaba. Pero ser el entrenador de uno… no podía contener la emoción.

    Finalmente la máquina se paró. El resultado no fue el que Zoran se esperaba. No era un tiranosaurio, sino un huevo, lo que ambos científicos extrajeron. El profesor Manzano se lo dio a Zoran, quien preguntó:

    — ¿Un huevo? ¿No ibais a revivir a un Tyrunt?
    — Y eso hemos hecho —replicó Manzano.
    — Lo que pasa —continuó Apple— es que los Pokémon prehistóricos no estarían acostumbrados a las condiciones actuales, por lo que se volverían muy agresivos y atacarían a cualquiera. Haciendo que salgan de un huevo evitamos esto, ya que se aclimatarán fácilmente y reconocerán a la primera criatura viva que vean como a su padre. Al mismo tiempo, el Pokémon que está dentro se encuentra lo suficientemente desarrollado para eclosionar en un plazo de un minuto desde que salen del resucitador. Así que en unos diez segundos tendrás tu Tyrunt.

    Apple comenzó a decir la cuenta atrás desde esos diez segundos. Cuando terminó, el huevo que Zoran tenía en sus manos comenzó a agrietarse. Lo primero que asomó al exterior fueron unas pequeñas patas. Luego los brazos. Y finalmente, la cabeza y el resto del cuerpo. El Tyrunt examinó lo que tenía a su alrededor. Y la primera criatura viva a la que vio fue a Zoran, con su rostro sonriente.

    — Hola, pequeñín —le dijo de forma alegre. Sacó un dulce hecho con bayas y se lo dio—. Seguro que tienes hambre. Toma, come.

    Tyrunt olió el dulce y se lo comió de un bocado. El rostro del pequeño tiranosaurio era de felicidad. Zoran lo acarició.

    — ¿Te gusta? Ven conmigo y te daré todos los que quieras.

    Tyrunt asintió enérgicamente. Zoran entonces sacó una Pokéball y metió al recién nacido en ella. El tiranosaurio no hizo ningún intento por salir.


    Nota del autor: El nombre del padre de Zoran es una referencia a Slobodan Milosevic. Aunque para saber quién y cómo es realmente tendréis que esperar...
     
  12.  
    Reual Nathan Onyrian

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    Bueno, fueron historias más tranquilas, una buena pausa para descansar del capítulo anterior.

    No tengo mucha más que decir, ni errores para corregir, solo una cosa: ¿Steve Apple? XD ¿Aparecerá luego Bill Windows?

    Bueno, sin mucho más, espero el resto de los capítulos.
     
  13.  
    Morde

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    Pues como anoche no terminé el capítulo que tocaría hoy, aprovecharé para responder comentarios n_n

    ¡4655 palabras! La madre que te trajo, ¿cómo se hace eso? D: (?)

    Bueno, en cuanto leí el comentario erradiqué esa (er)rata. Es lo que tiene escribir a la una de la madrugada con algo de sueño. Las pastillas no hacen falta porque los Pokémon psíquicos se encargan de ello.

    El problema de tus sugerencias es que me rompían el esquema. Así que al final añadí una referencia a que los engranajes estaban oxidados y eso vino acompañado de un cambio de título, más apropiado para el capítulo en cuestión

    A mí también me llegó a costar terminar el capítulo. Los feelings también me llegaron al kokoro mientras escribía q_q. Y sí, esa cierta personita eres tú (?)

    Vale, lo de Steve Apple fue una ocurrencia bastante random. Tenía que ponerle nombre al profesor que resucitaba fósiles, el cual a la fuerza debía tener nombre de árbol/fruta porque profesor Pokémon y que además es una persona que empieza a hablar y no para. Me acordé de que los dos fundadores de Apple se llamaban Steve y que esa compañía es la creadora de los i[Cosa]. Y entonces dije, ¿why not? Así que Steve Apple se quedó.

    Y bueno, esto es la calma antes de la tempestad. Quedan ocho capítulos, cinco combates de gimnasio y el combate contra el campeón que probablemente te sorprenderá (no está en el título, así que no es clickbait (?))

    Como siempre, muchas gracias por los comentarios :3


    Entramos en la recta final de este fic y va a haber batallas que espero que salgan gloriosas. Para una mejor ambientación, recomiendo leer los próximos siete capítulos con esto de fondo:

    El último no. Para el último tengo una canción de fondo todavía mejor
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  14. Threadmarks: Capítulo 19: Salamence
     
    Morde

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    Total de capítulos:
    20
     
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    Capítulo 19: Salamence
    Pueblo Eterno, en la superficie, era un único edificio al pie de una montaña que aparentaba ser una casa normal y corriente. Pero el verdadero pueblo consistía en una enorme red de túneles que llegaba a extenderse por toda la región y cuya única entrada era precisamente esa casa. Sus habitantes vivían de la extracción de minerales y no necesitaban salir de los túneles: si una nueva veta se descubría, simplemente los ampliaban hasta encontrarla y extraerla.

    Lo primero que Zoran pudo ver al entrar en los túneles fue una serie de señales indicando los lugares más destacados. Y un breve horror cuando leyó que la distancia al gimnasio era de casi trescientos kilómetros que quedo disipado con un segundo cartel donde se anunciaba la existencia de un transporte rápido en Garchomp.

    Así que cuatro horas después ya estaba en el gimnasio. La entrada al mismo parecía un túnel más, pero terminaba en una puerta de mármol blanco flanqueada por dos estatuas de Groudon del mismo material. Zoran abrió la puerta y encontró un campo de batalla de la misma tierra que el resto del pueblo, con unas gradas alrededor excavadas en la roca y un techo cubierto por una lona que simulaba ser el cielo.

    — Saludos, joven retante, y bienvenido al gimnasio de Pueblo Eterno.

    La persona que habló era un hombre entrado en años, de pelo oscuro y aspecto escuálido que vestía únicamente unos guantes de boxeo y un taparrabos negro. Zoran se fijó entonces en el retrato que colgaba de un trozo de pared que no tenía grada y en el que aparecía esa misma persona en sus tiempos de gloria en el ring.

    — Gracias por la bienvenida —respondió el joven con una sonrisa—. Mi nombre es Zoran.
    — Yo soy Rocky, el líder del gimnasio. Combatiremos tres contra tres, pero déjame un segundo. El terreno no me parece apropiado.

    Se quitó un guante y sacó de él un interruptor. En cuestión de segundos el campo de batalla se convirtió en un cuadrilátero delimitado por tres cuerdas y con un suelo metálico.

    — Además —añadió Rocky—, este gimnasio tiene una norma especial. Si un Pokémon sale del cuadrilátero, aunque haya sido una mínima parte de él, se considera fuera de combate aunque pueda continuar luchando.

    Zoran suavizó su sonrisa, asintió y dijo:

    — Empecemos.

    Los dos entrenadores sacaron a sus Pokémon. Del lado de Zoran, el primero fue Gyarados. Rocky, por su parte, sacó un Tyranitar que rápidamente provocó que una tormenta de arena comenzara a azotar el campo de batalla.

    — Gyarados —dijo Zoran—. Ten mucho cuidado con dónde atacas. Tyranitar va a poder camuflarse entre la arena —Gyarados asintió—. Pero podemos usarla a nuestro favor. ¡Rayo Hielo en todas direcciones!
    — ¿Qué pretendes? —Rocky estaba perplejo—. Da igual, Tyranitar, no le dejes. ¡Avalancha!

    La orden de Rocky vino cuando Gyarados ya había comenzado a lanzar su ataque. Los granos de arena se iban convirtiendo poco a poco en hielo como resultado. Pero el proceso se detuvo cuando Tyranitar hizo caer del techo rocas que rompieron la lona e impactaron fuertemente contra Gyarados, que quedó aplastado. Sin embargo, la tormenta de arena, parcialmente convertida en hielo, se estaba empezando a volver contra el Pokémon rocoso, que empezó a sufrir daños también

    — Hidrobomba contra las rocas hasta que te liberes, y apunta después a Tyranitar —ordenó a Gyarados con cierta desesperación
    — Impídeselo, Tyranitar. Avalancha de nuevo.

    Pero esta vez Gyarados fue más rápido. Las rocas fueron rápidamente destruidas y la serpiente marina pudo golpear a Tyranitar antes de que una nueva ronda de rocas le volviera a aprisionar. El agua a presión llegó tan fuerte al Pokémon rocoso que lo hizo retroceder demasiado, hasta que acabó volando fuera del cuadrilátero como así atestiguó una sirena excesivamente aguda y fuerte que sonó por todo el lugar. El tipo de Gyarados le impidió aguantar ese segundo ataque y cayó debilitado. Ambos volvieron a sus Pokéballs.

    — No ha estado mal —comentó Rocky—. Pero esto solo acaba de empezar.
    — Perfecto —respondió Zoran—. No me gusta ganar medallas sin una buena pelea.

    Y sacaron a sus Pokémon. Zoran combatía ahora con Gabite. Del lado del líder de gimnasio, un Aurorus. La tormenta de arena había amainado por completo

    — Gabite, empieza con Excavar —ordenó Zoran.
    — Terremoto —respondió Rocky de forma tranquila.

    Gabite se metió bajo tierra pero fue mala idea. Aurorus saltó y provocó un terremoto que golpeó al dragón duramente, obligándolo a salir antes de poder lanzar su ataque.

    — Y ahora Ventisca —siguió el líder del gimnasio
    — ¡No dejes que eso te golpee! —gritó Zoran desesperadamente—. ¡Garra dragón rápidamente, a las patas!

    Un gélido vendaval procedente de la boca de Aurorus se dirigió hacia Gabite. Pero el dragón era más rápido, saltó y sus garras golpearon al dinosaurio en una de sus patas, desestabilizándolo momentáneamente

    — Termina con él, Gabite. ¡Cola férrea!
    — ¡Salta, Aurorus!

    Pero la velocidad del saurópodo era muy inferior y sufrió un ataque devastador para su combinación de tipos, desequilibrándose del todo y cayendo al suelo, de donde no se levantaría más en el combate.

    El cuerpo de Gabite comenzó entonces a brillar. Su cola y sus aletas comenzaron a alargarse, mientras que sus brazos terminaron por adquirir una forma de guadaña. Había evolucionado a Garchomp, pero en ese momento la sirena que indicaba una salida del cuadrilátero volvió a sonar. La cola del escualo, ahora más larga, estaba parcialmente fuera del campo de batalla, por lo que contaba como derrotado ante la impotencia de Zoran, que no pudo hacer otra cosa más que devolverlo a su Pokéball.

    Ninguno de los dos contendientes dijo palabra alguna cuando sacaron su tercer y último Pokémon. Zoran usaba a Shelgon, mientras que Rocky había sacado un Aerodactyl. Pero eso no era todo. El líder del gimnasio sacó entonces su guante izquierdo, dejando ver una piedra activadora ante la perplejidad de Zoran. Aerodactyl entonces comenzó a brillar intensa y cegadoramente. El resultado del proceso fue un Pokémon más grande y con piedras incrustadas en todo su cuerpo.

    Y entonces, al ver aquello, fue Shelgon el que empezó a brillar. Las patas que salían de su grueso caparazón se hicieron mucho más robustas. Al mismo tiempo, comenzó a generarse una larga cola y un par de alas. Finalmente, la cabeza asomó fuera, con antenas aerodinámicas en la misma. Zoran no sabía si alegrarse o no de esa evolución, porque significaba una desventaja de tipo imprevista. Decidió mantener su característica sonrisa

    — Bien, Salamence, aprovechemos la evolución. ¡Ataque Ala!
    — Tú también, Aerodactyl.

    Ambos Pokémon volaban el uno contra el otro hasta que finalmente sus respectivas alas chocaron. Pero Aerodactyl fue mucho más duro y Salamence tuvo que retroceder más dolorido

    — Colmillo Rayo —ordenó Zoran.
    — Tú también —replicó Rocky.

    De nuevo ambos Pokémon se acercaron el uno al otro volando, mostrando ambos unos colmillos que expulsaban electricidad. De nuevo, ambos chocaron e intentaban morderse. Pero esta vez Zoran tuvo una idea mejor.

    — Sigue intentando golpear con Colmillo Rayo mientras atacas con Garra Dragón.

    Y esta vez Aerodactyl fue el que tuvo que retroceder al ser impactado por las garras de su oponente. Pero Salamence también fue golpeado, por lo que ambos estaban en el suelo.

    — Acabemos con esto —dijo Rocky—. ¡Avalancha!
    — ¡Esquívalo mientras usas Cola Dragón!

    Aerodactyl hizo entonces caer rocas del cielo, pero Salamence las esquivaba ágilmente mientras se iba acercando a él.

    — ¡Mándalo al suelo! —añadió Zoran.

    Y así ocurrió. Salamence subió un poco por encima de donde se encontraba Aerodactyl, le golpeó con la cola muy fuertemente y esto hizo al Pokémon prehistórico estrellarse contra el suelo y perder su megaevolución. El combate había terminado y el dragón aterrizó delante de su entrenador, visiblemente cansado. Zoran lo devolvió a su Pokéball nada más ver la situación.

    — Gran combate, Zoran —dijo Rocky, haciéndole entrega de la medalla. Tenía forma de pala.
    — Gracias, Rocky. Tú también has estado brillante —sonrió y recibió la medalla. Era la quinta—. Solo una cosa: ¿de dónde has sacado…?
    — ¿La piedra activadora? ¿O la megapiedra? Da igual, se encuentran a montones mientras cavamos estos túneles. Toma, quédate esta —Rocky le dio una piedra similar a la que hacía megaevolucionar a Charizard, pero esta era de color amarillento—. Te servirá para tu Gyarados.

    Una vez Zoran le hubo agradecido el regalo, se fue del lugar, no sin antes fijarse en un cartel en el que se anunciaba un combate de Rocky que había tenido lugar veinte años antes.


    Nota del autor: Puede parecer que la obvia referencia tendría más sentido con un líder de tipo Lucha. Pero el nombre es claramente de líder de tipo Roca (?)
     
    Última edición: 26 Agosto 2017
  15.  
    Reual Nathan Onyrian

    Reual Nathan Onyrian Curioso Crónico, Amante del Chocolate

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    Bueno, la página nunca me acisó sobre el capítulo nuevo. No quiere que lo lea (?

    Pasando a otras cosas, fue un capítulo corto, interesante, dos pokémon evolucionaron en combate, y uno perdió de manera cómica gracias a ello, y fue una batalla reñida. Los pueblos me siguen gustando mucho, la ambientación y sus características son bastante originales.

    Ahora, una cosita que detecté:
    A menos que Gyarados haya adquirido un intelecto supremo y haya suplantado a Zoran, aquí te faltó una "a". Ordenó "a" Gyarados jajaja. Un error seguramente de tipeo jajaja.

    Bueno, sin más, espero el próximo capítulo. ¡Hasta pronto!
     
    • Gracioso Gracioso x 1
  16. Threadmarks: Capítulo 20: Tyrantrum
     
    Morde

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    Título:
    El entrenador dragón
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    20
     
    Palabras:
    1522
    Capítulo 20: Tyrantrum

    Isla Temporal, como su propio nombre indicaba, era una isla durante parte del día. En concreto, solo lo era cuando la marea estaba alta, mientras que con marea baja quedaba unida al continente por una lengua de arena. La isla contaba con un pequeño puerto y algunas casas de veraneo, pero por lo demás allí no había nada salvo un bosque frondoso. Y salvo lo que le interesaba a Zoran: el séptimo gimnasio.

    En realidad, el gimnasio de Isla Temporal se encontraba al aire libre, en una playa apartada y limitada por acantilados. Cuando Zoran llegó a ella, en el lugar se encontraba una persona nadando. Se trataba de una mujer joven cuyo pelo largo podía camuflarse con el propio mar. La mujer se acercó a la orilla en cuanto vio a Zoran y dijo:

    — ¿Eres un retante en el gimnasio?
    — Así es —respondió Zoran.
    — Ya… —la mujer estaba dubitativa.
    — ¿Qué ocurre?
    — Verás, yo soy la líder de este gimnasio; mi nombre es Coral. Pero la marea está alta, así que el campo de batalla… bueno, no hay. Vas a tener que esperar a que baje la marea.

    Y sin que a Zoran le diera tiempo a decir nada más, Coral volvió a meterse en el agua a seguir nadando. El joven se quedó en la orilla observando la situación. Poco a poco el mar iba retrocediendo ante sus ojos.

    Hasta que comenzó a atardecer. El agua ya había retrocedido lo suficiente como para desvelar una plataforma metálica que Zoran supuso que era el campo de batalla.

    — ¿Cómo habías dicho que te llamabas? —preguntó Coral tras salir del agua.
    — Zoran —en realidad, era la primera vez que lo decía.
    — Bueno, ahí tienes el campo de batalla. ¿Vamos?

    Zoran asintió y ambos se dirigieron a la plataforma. Estaba oscuro, pero en ese momento un enorme banco de Chinchou y Lanturn iluminaron el lugar.

    — Será un combate de dos contra dos. Pero el campo de batalla se extiende en el agua hasta sobrepasar los acantilados. ¿Estás listo?
    — Siempre lo estoy —respondió Zoran con una sonrisa.

    Y sacaron a sus Pokémon. Del lado de Zoran, Charizard, mientras que Coral eligió un Blastoise cuyos cañones empezaron a apuntar al Pokémon de fuego, quien a su vez hacía arder la llama de su cola intensamente. Aquellas dos bestias estaban dispuestas a luchar sin piedad.

    — Empieza con Ataque Ala, Charizard —ordenó Zoran.
    — Hidrobomba desde el agua.

    Charizard apenas había empezado a volar hacia Blastoise cuando éste se lanzó al agua. La tortuga entonces disparó con sus cañones hacia el Pokémon volador, quien fue alcanzado de lleno por el ataque.

    — Y ahora Cabezazo —la orden de Coral había salido con una voz melodiosa.
    — Puño trueno para mandarlo al agua.

    Blastoise saltó del agua en dirección a Charizard, pero fue el Pokémon volador quien esta vez logró golpear. Su puñetazo cargado de electricidad neutralizó a la tortuga y la mandó de vuelta al lugar de donde había salido.

    — Ahora Lanzallamas, Charizard.
    — ¡Hidrobomba!

    Los dos ataques chocaron en el aire. Pero el agua a presión de Blastoise comenzó a apagar el fuego de Charizard hasta que finalmente impactó en él. El Pokémon volador comenzó a caer hasta terminar en el agua.

    — Blastoise, sácalo de ahí; no queremos matarlo, ¿verdad?

    Y Blastoise así lo hizo: sus brazos depositaron suavemente a Charizard en la plataforma. Si el Pokémon de fuego pretendía continuar el combate, las fuerzas se lo impedían. Zoran no tuvo más remedio que devolverlo a su Pokéball. Se encontraba ahora en desventaja numérica y la decisión que tomó sorprendió a Coral. Sacó a Tyrunt a combatir.

    — ¿Qué estás intentando, Zoran? —preguntó Coral.
    — Espera y verás —Zoran sonreía ampliamente, muy seguro de que ocurriría lo que quería que ocurriera.

    Y eso fue lo que ocurrió. Tyrunt comenzó a brillar. Su cuerpo entonces comenzó a crecer y la mandíbula iba adoptando una forma de barba. El resultado final fue un Pokémon mucho más grande y de aspecto más fiero. Pero la desventaja seguía siendo evidente; el tiranosaurio tendría que debilitar a los dos Pokémon de su oponente.

    — Vaya, eso no me lo esperaba —en realidad Coral mostraba menos sorpresa en su rostro que en sus palabras—. Pero este va a ser tu final.
    — No cantes victoria tan rápido —respondió Zoran—. Tyrantrum, Testarazo.
    — Al agua, Blastoise.
    — ¡No le dejes!

    Tyrantrum era más rápido fuera del agua que Blastoise, por lo que cuando la tortuga intentó lanzarse al mar se encontró con la cola del tiranosaurio golpeándole. Después, un potentísimo y arriesgado cabezazo mandó al suelo al Pokémon acuático, quien ya no podría combatir más y fue devuelto a su Pokéball.

    — Nada mal, pero esto solo acaba de empezar.

    Pero en lugar de sacar una nueva Pokéball, lo que hizo Coral fue silbar. Parecía el sonido de algún tipo de canción muy antigua que Zoran no reconoció. La misma canción resonó en el lugar proveniente del océano. Era muy profundo y evocaba tiempos pasados.

    — Por desgracia —dijo Coral—, a mi siguiente Pokémon no le gustan las Pokéballs. Así que le dejo nadar libremente por el océano. Pero es capaz de escuchar mi silbido allá donde esté y venir cuando le necesito. En unos cinco minutos estará aquí.

    Pasado ese tiempo, una figura comenzó a aproximarse en el agua y saltó hasta la plataforma. Era otra tortuga azul, pero de aspecto más primitivo, con una coraza por caparazón y un cuerpo férreo y robusto. Por algún motivo, a Tyrantrum la simple presencia de aquel Carracosta le había puesto furioso.

    — Tyrantrum, cálmate —dijo Zoran—, o al final te acabará venciendo.

    Lo cierto era que Carracosta también estaba furioso por la presencia de su oponente, pero se mantenía aparentemente impasible.

    — Al agua, Carracosta.
    — Empújale con un Cola Férrea.

    Carracosta, al igual que Blastoise antes, se había encontrado con la cola de Tyrantrum al saltar al agua. Recibió el golpe, pero pudo resistirlo.

    — ¡Acua jet muchas veces!

    Carracosta comenzó entonces a saltar del agua una y otra vez a una velocidad sorprendente para impactar en el cuerpo de Tyrantrum, quien no podía hacer nada salvo recibir los golpes. Zoran miraba impotente hasta que finalmente se le ocurrió algo.

    — Tyrantrum, cuando Carracosta esté en el agua, usa Terremoto.
    — ¿Qué? —Coral estaba extrañada. Aquello no tenía sentido.

    Hasta que se demostró que sí lo tenía. Cuando la tortuga se volvió a meter en el agua por enésima vez, el tiranosaurio dio un potentísimo pisotón a la plataforma que generó ondas sísmicas. En principio no parecía haber sucedido nada y recibió otro golpe de Carracosta. Pero cuando quiso volver de nuevo al agua, ésta simplemente no estaba y se golpeó contra el lecho marino. Los Chinchou y los Lanturn se habían ido.

    — ¿A qué altura estamos? —preguntó Zoran con una sonrisa.
    — Cinco metros. ¿Por qué lo preguntas?
    — Será suficiente.

    Ambos vieron entonces cómo el mar entraba violentamente de nuevo en el lugar.

    — ¡Rápido, Carracosta, sube!

    Coral se había dado cuenta de lo que había ocurrido. El terremoto no le había hecho nada al Pokémon acuático, pero la intención de Zoran era crear un tsunami y dejar el mar impracticable. Y lo había conseguido. Las olas eran ahora impredecibles y se habían llevado por delante la playa, dejando un agua sucia donde además sería imposible ver. Carracosta subió a la plataforma en el momento justo para no ser arrastrado por el tsunami.

    — Bien, Carracosta, ya que no podemos usar más el mar… Triturar a las piernas.
    — Tú también, Tyrantrum.

    Ambos Pokémon prehistóricos se lanzaron el uno contra el otro. La enorme mandíbula del tiranosaurio alcanzó a su oponente antes que él, pero fue Carracosta el que pudo dar el golpe más fuerte. Ambos cayeron al suelo pero seguían dispuestos a seguir combatiendo.

    — ¡Hiperrayo, Tyrantrum!
    — ¡Hidrobomba, Carracosta!

    Aún en el suelo, los dos Pokémon lanzaron sus ataques, que colisionaron en una explosión. El humo que ésta generó impidió por unos segundos a ambos entrenadores ver qué había pasado. Cuando se disipó, Tyrantrum estaba de pie, mirando amenazante a un derrotado Carracosta. El combate había terminado y Zoran había ganado.

    — Vaya, felicidades, Zoran. Una estrategia muy original.
    — Tú también has estado bien, pero la playa…
    — No te preocupes por ella. El próximo adversario se la va a encontrar como te la encontraste tú — Coral sonrió, lo que fue correspondido por Zoran—. Ten, esta medalla es tuya.

    Coral le dio a Zoran una medalla con forma de ola. Era la séptima y solo le faltaba una para poder llegar a la Liga Pokémon…


    Nota del autor: Vale, varias cositas. Lo primero, que Tyrunt solo evoluciona de día y esto ocurre al atardecer. He considerado que técnicamente sigue siendo de día. Lo segundo, sí, ya sé que para que se genere un tsunami hace falta un terremoto bien fuerte y lejos de la costa. Pero me pareció una forma muy buena de cerrar el combate y así lo he hecho. Y por último, siento la tardanza, pero me he topado con un monstruo llamado exámenes de la uni que, de hecho, aún me acecha. Aun así, voy a intentar publicar los seis capítulos que quedan antes de que empiecen las clases
     
  17.  
    Reual Nathan Onyrian

    Reual Nathan Onyrian Curioso Crónico, Amante del Chocolate

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    Bueno, pude pasarme y pegarme una leída, justo después de salir del trabajo. Un capítulo interesante, cabe decir. Se nota que en estos últimos capítulos, Zoran estará peleando de manera bastante fuerte contra los líderes de los gimnasios que quedan. Tan solo un par de cuestiones que noté, más personales que otra cosa.

    Bueno, sé que esto es medio obvio, y seguramente ya estás preparado, pero la evolución de Tyrunt me pareció un poco, salido de cualquier lado. Apenas sale de la pokéball y evoluciona, eso es bastante extraño y parece más que nada un Deus Ex Machina para que esté al nivel de la pelea contra su adversario. Entiendo que puede haber sido porque estuvo entrenando y justo llegó al nivel necesario durante la noche, pero en cualquier caso, debió haber un motivo por el cual evolucionó, más allá de que sea de día. Podría haber peleado un poco antes y segundos después evolucionar; sería mucho más cliché, pero no se sentiría tan fuera de lugar. No digo que esté mal el camino que tomaste, solo que yo siento eso, que está medio tomado por pinzas.

    En cuanto esto, no te hagas tanto la cabeza. En un principio, estás narrando la batalla entre un tiranosaurio dragón de piedra y una tortuga primitiva de piedra y agua. Eso ya debería darte suficientes libertades para cambiar pequeñas cosas de la física. Además, los pokémon poseen un poder tremendo dentro suyo, y Terremoto es uno de los ataques más poderosos, así que bien puede haber causado un pequeño tsunami. Más cuando está potenciado por los preciosos 121 puntos de ataque de nuestro dinosaurio. Por último, las olas más grandes se generan más cerca de la costa, por la misma succión del mar.

    En síntesis, no te preocupes demasiado por esas cosas jajaja.

    Por último, siempre me encanta ver la forma en la cual se desenvuelven los gimnasios de la región. Todos parecen muy originales y creativos, bastante alejado de lo que solemos ver en los juegos.

    Bueno, eso sería todo. Espero con ansias el próximo capítulo de nuestro entrenador dragón. ¡Saludos!
     
  18.  
    Morde

    Morde Orientador

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    Esto está yendo para largo (fun fact: tengo que releer todo para organizar mejor lo que queda), así que en realidad no traigo capítulo sino respuesta a comentario :3

    La página me hace bullying :C

    Y sobre lo del Gyarados, todos sabemos que en realidad es él quien da las órdenes. Por eso Haxorus y Hydreigon le tenían pánico antes de evolucionar. Y en parte aún lo tienen (?). Ok no, ya te comenté en su momento que erradiqué esa (er)rata

    ... Yep. Tenía que evolucionar justo en ese capítulo gracias al orden alfabético de los títulos y no se me ocurrió otra forma mejor. ¿Cinismo? ¿Dónde? (?)

    Respecto a lo del tsunami, me gusta ser lo más realista que pueda a la hora de escribir, pero de nuevo no se me ocurrió nada mejor para finiquitar el combate (la otra opción era alargarlo a 5000 palabras y volverlo aburrido). Y por el tema de los gimnasios, me he inspirado en lo que sale a veces en el anime (ejemplo claro, el gimnasio de Isla Canela que es literalmente el volcán). ¿Cinismo otra vez? ¿Dónde? (???)

    Y como siempre, gracias por los comentarios :3

    PD: Sirva esto para bumpear el fic a ver si hay más gente que comente (?)
     
  19.  
    Thranduil

    Thranduil Entusiasta

    Aries
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    Escritor
    Hola, hace unos días, creo que ayer, me dijiste que querías que destrozáramos tu fic si lo comentábamos. Bueno, aquí vengo, no sé si lo destroce, creo que no, pero aquí va mi primera ronda de comentarios. Debo decir que la premisa de capítulos desordenados me preocupó un poco, no sé si recordaré todos los detalles al final. Pero veamos.

    Capítulo 1: Interesante, es sabido que Haxorus y Hydreigon pelearán si se encuentran, pero creo que nunca había visto una pelea entre ellos, al menos no lo recuerdo, ésta en particular es bastante gráfica y con mucho realismo. Imagino que el humano era Lance, me agrada que su equipo se expanda a pokémon de otras regiones.

    Capítulo 2: Tal vez el del capítulo anterior no era Lance, pero bueno. Me gusta que permanezca la esencia de cada pokémon protagonista, en este caso, las ansias de volar por parte de Bagon.

    Capítulo 3: ¿Qué no era sólo de dragones? Definitivamente no es Lance. Me gusta que los pokémon sean los protagonistas, siempre vemos que un fic sobre un entrenador es sólo sobre el entrenador (yo hago eso), aunque no lo dejas de lado, no obstante, se mantiene cierto misterio sobre él.

    Capítulo 4: Curioso, ¿ese Zoran pretende atrapar a todos los pokémon dragón? Me pregunto cómo evolucionará la relación entre Deino y Axew, algún problema debe haber con ello.

    Capítulo 5: ¿Por qué matan a los pokémon como si nada? ¿Ese profesor Manzano no hará anda contra el padre de Zoran? ¿Qué pasa con esta gente? ¡Venganza!

    Con respecto a lo técnico, creo que hay un buen uso del lenguaje. Pero los capítulos se me hacen cortos, a veces no sabía muy bien qué comentar. Creo que para la próxima ronda de comentarios, tendré que resumir los cinco capítulos en uno, no aparte. La idea en sí me agrada, encuentro que es novedoso narrarlo en desorden, y no creo haber olvidado algún detalle. Ciao.
     
  20.  
    JoJoBaoh

    JoJoBaoh Beta-reader Maratonista

    Virgo
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    Hola muy buenas, paso a comentar tu trabajo, ya leído todos los capítulos puedo decir ciertas cosas.

    Primero quiero decir que se necesita mucha inteligencia para hacer un escrito tipo "Rayuela", obviamente más sencillo, pero eso debo de destacarlo, ya que muchos dejamos ciertos agujeros argumentales conforme vamos avanzando, cosa que no detecté aquí, al igual que las faltas ortográficas, que a lo mejor a uno se le va pero de uno a uno, a que sean un montón pues la cosa es más tranquila.

    Pero antes de que vaya a comentar algo de la historia tengo que hablar primero de lo técnico... Oh boy... aquí vamos.

    Cabe aclarar que lo que escribí fue conforme a lo que fui leyendo, puedo agregar más al contexto o retractar ahí mismo.

    Sugerencias:

    Generales:

    -Esto es personal, no soy fan de los puntos suspensivos en narración a menos que sea primera persona porque podríamos decir que es un diálogo, como ya mencioné, en diálogo funciona muy bien, especialmente en el teatro, porque funciona como un descanso para el actor, como lectores nuestro descanso o es la coma o es el punto suspensivo, puedes dejarlo como está, es tu forma de escribir, pero tenía que decirlo, añado también los signos de interrogación y exclamación, que estos pueden usarse si llevan comillas para citar un pensamiento del personaje.

    -Hay ciertas ocasiones en donde abusas de la conjunción "y", que a veces es necesario, regularmente acepto 2 en un párrafo más de esa cantidad ya no tiene perdón, Cito:

    "En cualquier caso, delante de aquel edificio imponente y similar a un templo griego con columnas jónicas y numerosos Pokémon legendarios representados en la fachada había una piedra igualmente gigantesca, blanca y aparentemente dura bloqueando el paso."

    Puedo sugerir esto:

    "En cualquier caso, delante de aquel edificio imponente, similar a un templo griego con columnas jónicas y numerosos Pokémon legendarios representados en la fachada, en esta había una piedra igualmente gigantesca, blanca con apariencia dura que bloquea el paso."

    Todo depende de ti, regularmente ocupo las comas para reducir el uso de esta, pero ten en cuenta que trata de terminar una oración con ella, no quiero que rompas cierto ritmo de estas ¿Vale?

    - Tiendes abusar de conexiones (sin embargo y similares) hay momentos en la historia que los puedes quitar y no afecta nada en la historia, además quiero incluir que llegas a ocuparlos de manera incorrecta por ligeros detalles (que diré más adelante)

    -Puedes agregar ciertas emociones al dar órdenes de ataque, para que sientan "más acá" como dicen por ahí, es para que la escena se sienta más viva ¿Vale?

    Capítulo C:

    -En el quinto párrafo, en la última parte "Por lo que Zoran preguntó dudando" puedes pasar eso al diálogo que sigue, además, la 'emoción' "dudando" tampoco queda, si está sorprendido, ¿Qué tipo de sorpresa tuvo el personaje? ¿Sorpendido/Conmocionado/consternado? ¿Asombrado/Desilusionado/Perplejo? ¿Confundido/Estupefacto/Atemorizado? Hay muchas emociones partiendo de 'sorpresa' busca uno con la que pueda relacionarse con el evento. (PD: a veces peco de lo mismo lol)

    Episodio D:

    -En el párrafo 2 cito "Hydreigon pudo, sin embargo, sentir a su hijo tratando de despertarla." 'Sin embargo' se ocupa para 'oponer algo' Ejemplo: Te insulto y te maltrato, sin embargo te amo; en tu caso me das a entender que no sintió a su hijo, sugiero que lo cambies

    "Hydreigon pudo sentir a su hijo tratando de despertarla, sin embargo, el esfuerzo fue en vano", con esto sí aclara que no está sintiendo el calor de su cría, añado que este error tuyo es constante, así que no destacaré otros porque me oiré muy redundante, te dejo que releas tu trabajo y logres encontrar estos ¿Vale?.

    -Esto es personal/profesional, como "periodista" que soy, nótese comillas por favor, el uso de las comillas se ocupa para citar a alguien o algo, voy a citar esta frase ""...miró" amenazante..." (Los puntos suspensivos los ocupo si hay algo atrás o después de la oración o cuando hay paja, esto último solamente en entrevistas) El contexto es porque no se le ven los ojos, por cuestiones de diseño, eso creo yo, pero se puede usar 'fijar su rostro', con eso se puede quitar las comillas, puedes dejarlo tal cual, ya depende de ti.

    Episodio L:

    -Cito "Zoran lo devolvió a su Pokéball, perplejo." El problema que tengo en esta parte es la coma, sugiero "Zoran, perplejo por lo sucedio, devolvió a su Pokémon a su respectiva Pokéball"

    -Despues de la escena del primer lanzallamas de Charizard, el párrafo siguiente repites "sin embargo" una oración después de la evasión de Latios, cámbiala por 'no obstante/ no sin antes'.

    -Cito "Latios parecía más contento mientras Charizard, que había sido capaz de levantarse y Zoran mostraban un rostro cada vez igual de serio." La oración parece que está descompuesta o incompleta (?) sugiero "Latios parecía más contento, mientras que Zoran denotaba seriedad en su rostro al ver cómo Charizard apenas podía ponerse de pie"

    -Cito "El ataque, mientras tanto, había alcanzado su objetivo, llenando aquella explanada situada ante la Liga Pokémon de polvo." 'Mientras tanto' está de más, puedes quitarlo y sigue diciendo lo mismo.

    Capítulo M:

    - En la descripción del 'Señorito', usaste 4 veces la conjunción "y" en una misma oración, como ya he mencionado, esto es un pecado para mí. Sugiero: "El infante vestía de playera polo (inserte color) y unos pantalones de una marca muy conocida por ser demasiado cara, su estilo de peinado es pulcro para resaltar su rubio natural destellante, al bajar de unos cuantos escalones, los ojos (inserte color) denotaban desprecio e indiferencia hacia Zoran"

    -Cito "La fuerza de aquella bestia fue, además, suficiente para levantar..." 'Además' es paja en esta oración, puedes quitarla.

    - Esto más bien es un 'nitpick' pero si me haces referencias a las leyendas arturianas, pienso en tipo Acero o Piedra, principalmente el primero, ya que su Poké principal puede ser Aegislash por obvias razones (Honedge/Doublade en este caso) hiciste bien con los líderes de hielo, aquí pues... como que no...

    Capítulo O:

    *Mira el caítulo 6.1 de su escrito de +16 mil palabras* Ok, me daré mi descansito...

    -Otro nitpick, que bien si es buena idea de atacar usando dos movimientos distintos, no soy muy fan de ello por el simple hecho de... "física", a qué quiero llegar con esto, primero intenta hacer 'Arañazo' mientras escupes fuego de la boca, yo no le veo mucho sentido a menos que sea como Wolverine en Marvel vs Capcom 3 con 'Swiss Cheese' que sus zarpasos son hacia el frente, pero ojo, este se mueve hacia arriba y abajo constantemente, haciendo que su frente a veces tenga que moverse, si trasladamos eso a esta escena, habrá un momento en la cual el fuego intervendrá con 'Arañazo' y voalá, ahí tienes un ataque combinado gracias a que las garras del Pokémon, ya que estos empezaron a agarrar temperatura y shalala shalala, si en este o en otro trabajo piensas hacer algo similar, imagina si sus movimientos originales pueden ser de utilidad para combinarlos, pongo un ejemplo mío, hay un Blaziken que tiene de ataque "Blaze Tatsumaki" que es la combinanción de Blaze Kick y Double Kick (perdón, estoy más acostumbrado al inglés) algo que sí es creíble, para no alargarme de más, y sé que hay una posibilidad de que pienses "Es Pokémon no le busquemos tanta ciencia" yo digo que hay que tratar de hacer las cosas creíbles, porque ahí está la magia de nosotros como escritores.

    -Un 'nitpick' más, engranajes y líder de tipo acero... ¿Por qué Klinklang no es el pokémon característico de Crona? Era demasiado obvio, era una oportunidad de oro, pero bueno, la decisión es tuya.

    -Duda existencial... ¿Cómo Scizor sabe Close Combat? Que yo sepa no es por niveles, ni por huevo ni por evento, ahí tienes un tipo de agujero argumental que me gustaría saber cómo lo consiguió, nada más.

    Capítulo P:

    -Párrafo 1, lo mismo de las conjunciones, no indagaré con lo mismo.

    Capítulo Q:

    -Adivina adivinador ¿Qué puedo hablar del primer párrafo? Mmm... Son 3 veces que se usa "Y", que fácilmente se pueden quitar:

    "Zoran se armó de valor para entrar de nuevo a la cueva..." Ahí va uno... "En cualquier momento la bandada de los murciélagos aparecería" Ahí estan los otros dos... Sé que puedes es cuestión de práctica con esto.

    -Siguiente párrafo... "Y después..." continué leyendo para toparme de nuevo con esas palabras, prueba con 'Seguido de' además quita los "Y" antes de "y después" es paja, debe de quedar así "Unos momentos después ocurrió lo que temía Zoran, primero fue un solo Zubat, despúes varios se le unieron, pronto empezaron a llegar los Golbats seguido de aquel atemorizante Crobat"

    -Párrafo tres... son 5 "Y"... soy muy castroso con esto, pero debes de tener cuidado con esto ¿Quieres?

    Capítulo R:

    -Cito "Era un edificio que alto, que sin embargo no destacaba entre los que tenía a su alrededor" quita el 'que' antes de alto y sin embargo, está de más.

    -No he leído la nota del autor de esta parte, pero tengo que destacar que me gustó el nombre que le pusiste al compañero de Manzano, que va muy bien ligado con el nombre, fuera de lo que realmente sea la intención, son esas referencias que me hacen detener y sacar una sonrisa, solo quiero decir eso, bien hecho en eso.

    -En la descripción de la eclosión del huevo, pecas del "Y" ojo con eso.

    Capítulo S:

    -Otro nitpick', Salamance aprende Fly al evolucionar, pero aquí usa Wing Attack, ataque que no aprende, como ya dije la otra vez, es bueno si explicas el por qué sabe usarlo. Bueno, ya que estoy hablando de nitpicks, Rocky... no simplemente no, si quieres conservar todo esto, pon alguien que practique Karate o Muay thai, esos tipos sí les creo que rompan piedras con sus puños y que digan frases tipo "La fuerza no es solo física" cosas así, acto segudio rompen una piedra con sus puños, luego entra un pokémon de piedra donde este recibe un golpe de su entrenador pero no retrocede para que diga "La voluntad debe ser fuerte como las piedras..." tirarles rollo, ahí si digo que tiene sentido que sea tipo piedra, no por el simple hecho de un solo nombre, hay que echarle coco a las cosas a veces.

    Capítulo T:

    -Párrafo 1, cito "...nada salvo un bosque frondoso. Y salvo lo que le interesaba a Zoran: el séptimo gimnasio." repites 'salvo' muy seguido, cuidado con eso.


    Ya dicho eso, paso a la historia, como ya dije al principio, el contexto de la historia es buena, cada capítulo es conclusivo en sí y eso es bueno, pues, qué más puedo decir que no otros ya hayan dicho, realmente sería repetir, pero puedo sugerir otras cosas para la historia, una de ellas es que abundes de cómo el protagonista sabe bastante de los Pokémon, yo noté que si sabe de evoluciones y de combate, pero no todo está muy claro en qué se basó para ser bastante bueno, digo esto porque el Zoran lo siento muy blando como para ser protagonista a comparado de sus compañeros de bolsillo, ya que ellos sí les veo un motivo en sí o una meta en la que desean alcanzar, algo que el prota no he notado.

    Bueno, creo que no puedo alargarme más de lo que ya he dicho, supongo que ya no falta mucho, así que esperaré a que termines la historia para dejar de nuevo mi... ¿Comentario? Como quieras decirle, ya sin más que decir, que pases buen día.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
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