El destino de Rin

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por Asurama, 21 Octubre 2008.

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    Asurama

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    El destino de Rin

    Todos ya sabemos que la entrada de Rin en la historia fue un misterio... :)
    Su participación y el repentino cambio que provocó en la vida de su Maestro es un misterio también...:)
    Develemos el misterio...

    Capítulo 1
    Había luna nueva, el cielo estaba repleto de brillantes caminos de estrellas. Los ojos pardos del joven estaban prendidos de las luces de esas estrellas mientras en el interior de su pequeña cabaña había otra luz. Estaba parado mirando a lo lejos, ansioso y preocupado, suspiraba. Su hijo de nueve años que estaba junto a él lo miraba con curiosidad.
    “Otou, qué pasa”, preguntó el niño
    “Espera tranquilo, Shinichiro”, le contestó él con una sonrisa.
    “Dónde está o-kaa-chan?”
    “Dentro de la casa”
    “Entraré a verla, Otou.”
    El muchacho se apuró y sujetó a su hijo del brazo, volviéndolo a sentar pacientemente en el mismo sitio de antes. “Iie, no puedes entrar, tienes que esperar a que nos den permiso”
    “Demo…”
    “Ese no es lugar para un varón, tienes que esperar”. Shinichiro suspiró, lo aburría esperar.
    “Ay, por qué”, protestó. Se sentó junto a su padre mirando el cielo junto a él. Ahora una mujer que ni siquiera pertenecía a su familia tenía que permitirle o no ver a su mamá.
    Después de un tiempo, un fuerte llanto se escuchó y la mujer salió. Shinichiro se sobresaltó. El hombre se puso de pie ansioso.
    “Ya nació”, dijo ella con un rostro de feliz agotamiento. “Es una adorable niña, y está muy sana, su esposa también se encuentra bien”. El muchacho entró y su hijo corrió tras él, Shinichiro sonreía y no sabía por qué.
    El joven abrazó a su esposa tiernamente, la miró y miró a su pequeña hija, acarició su cabeza y sonrió. Shinichiro quiso saltar a los brazos de su madre pero no pudo hacerlo, tuvo que sentarse junto a ella… tan cerca como podía. Su madre tenía algo en brazos, envuelto dentro de una manta y se movía. Ella le sonrió “Es tu hermanita”, él le sonrió a ella “Mi hermanita” dijo contento, miró entre sus brazos “nee-chan”, dijo, la bebé movía los brazos, sonreía. “¿Y cómo la llamarás, o-kaa”. Su madre sonrió y miró a la niña. La niña le sonreía y buscaba su calor. “Es muy bonita”, dijo feliz, “creo que la llamaré… Rin” la acunaba y le cantaba canciones de cuna, dulces canciones de amor, de dulce espera, la comparaba con el misterio de la luna, el brillo de las estrellas, la calidez del sol y la belleza de una flor…

    En cuanto ella dormía, algo o alguien apareció en sus sueños. Un ser de extraña belleza, con tez morena y cabellos plateados, un ser blanco que llevaba una enorme armadura… y la mujer se dio cuenta de inmediato que no se trataba de un ser humano. Este ser estaba dándole la espalda, mirando la luna nueva, cuando de repente volteó a verla con una mirada dulce en sus ojos dorados. “Nació”, dijo una voz grave y hermosa dentro de su mente, ella bajó la mirada y descubrió que tenía a su bebé en brazos. La niña comenzó a llorar, entonces el ser levantó la mano, enseñándole una katana de empuñadura roja y la pequeña calló. “Este es su karma con Tenseiga, para toda la eternidad”. “Escucha, humana, el destino que le ha acaecido: la muerte la rondará peligrosamente, pero no podrá alcanzarla. Porque ella vivirá para salvarlo”.
    “¿Salvarlo? ¿Mi hija? ¿A quién?”. Pero el ser desapareció y ella despertó, olvidando sus sueños.
    Sin embargo, a mitad del día un pensamiento cruzó su mente como si alguien lo hubiera puesto claramente ahí “Ella salvará a mi hijo”. Y recordó que había soñado… “Ella salvará a mi hijo” …algo… sus recuerdos eran… confusos. Alguien le había dicho “Ella salvará a mi hijo”
     
  2.  
    Graciela C.

    Graciela C. Usuario común

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    Re: El destino de Rin

    Wow!!! esta muy interesante y muy intrigante!!! lo haces muy bien, a decir verdad, me encaantan estos fics jiji :D cuentas con mi pequeño apoyo y con una amistad mas !! Buena Suerteeeee!!! siguele pronto
     
  3.  
    olga

    olga Usuario común

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    Re: El destino de Rin

    hola!!!
    me encanto la procedencia de rin y el fin que le diste el de salvar a sessho waaaa!!!! me encantan estos fics jerjejejeje nadamas un detalle creo que para que se te haga mas comodo escribir el fic deberias poner los dialogos con los guiones (-) en vez de con las comillas ("") digo si tu quieres para que se te facilite mas weno sin mas que decirte que me gusto mucho como escribes y los signos de puntuacion bien colocados FELICIDADES cuidathe y cuentas con una amiga y compañera mas...
    bye!!!!!!!!
    PD: oye va a ser un one shot o un fan fic?????
     
  4.  
    BelAhome

    BelAhome Usuario común

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    Re: El destino de Rin

    Interesante y muy intrigante.
    Me gustó el principio y el final lleno de misterios y además de que Rin sea la protagonista, es un buen cambio y un ámbito en el que no he incursionado.
    Escribes muy pero hubieron algunos errores, te faltó el guión de diálogo al comienzo y después pasaste a escribir todas las conversaciones juntas en un mismo párrafo. Si las hubieras separado y agregado el guión habría sido un capítulo escrito de una forma excelente.
    Estaré esperando la continuación.
     
  5.  
    NIRVANA-MOZ

    NIRVANA-MOZ Iniciado

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    Re: El destino de Rin

    Hola!!!

    Me da gusto ke ya empiezan mas fic de Sesshoxrin!!!
    Realmente me gusta esta pareja!!! ^o^...me gusto tu fic, nose me atro en ese mismo instante en ke lo lei, demasiado misterioso( como me gustan) espero ke lo sigas!!! continuacion pronto!!!!!!

    No trades en poner la continuacion porke me atrapo, y mas el final me gusta mucho, algo diferente...bye espero ke no tardes
     
  6.  
    Asurama

    Asurama Usuario popular

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    Re: El destino de Rin

    Gracias por sus comentarios, espero sigan leyendo
    Ummm... como se darán cuenta, Inu no Taisho se trae algo entre manos, veamos qué es... (ni muerto lo deja en paz al hijo, jeje).
    Nota: no les he puesto nombres a los padres de Rin, a su hermano lo llamé Shinichiro.
    Presten mucha atención a las cosas que dice la madre de Rin, se llevarán unas cuantas sorpresas... Sigamos develando el misterio:

    Capítulo 2

    El sol comenzaba a salir y los primeros resplandores dorados teñían ya las copas de los árboles de un bosque cercano a la aldea. Shinichiro bostezó largamente mientras su madre lo ayudaba a levantarse.
    “Hoy es el día, ¿No o-kaa-chan?” preguntó él entusiasmado.
    “Apúrate que tienes que llevar a tu hermanita”
    “Sí, o-kaa-chan”, respondió Shinichiro restregándose los ojos para que la luz no lo cegara.
    “Mi amor, levántate, ya es hora”, le dijo dulcemente a la pequeña, mientras la tomaba por los hombros, luego la sentó en su regazo y le arregló el cabello, luego le colocó un vestido completamente blanco.
    “¿Dónde vamos, mamá?”, preguntó la pequeña de tres años
    “Al templo, será tu primera visita, los espíritus deben verte como una buena niña, así siempre van a ayudarte”, le explicó su madre
    “¿Qué son los espíritus?”, preguntó Rin con curiosidad
    “Son las personas que no podemos ver, ellos nos protegen”
    “¿Son personas?”
    “Lo fueron antes”
    “¿Y cómo es que son personas y espíritus?”
    “Todos nos convertimos en espíritus algún día, Rin-chan”
    “wow”, atinó a decir la pequeña. Su madre no tenía idea de cómo dar respuestas a todas las ocurrencias de Rin, pero era más llevadero, pues ya había “tenido práctica” con Shinichiro, su primer hijo.
    Tomó a los niños de la mano y los llevó hasta el pequeño templo que estaba un poco alejado de la aldea. Ofreció alimentos e incienso y le enseñó a su pequeña hija a rezar, como era costumbre, el primero en realizar las oraciones fue Shinichiro, ya que era el varón de la familia. Luego su madre y finalmente Rin. Ellos le enseñaron que delante de los espíritus hay que tener total respeto y dirigirse a ellos como “-sama”, igual a como se le habla a una persona importante. También le habló de la importancia de alabar a Kami-sama y a la reina del sol, pues de ellos nació la gente de sangre más pura, que protegían a todo el mundo, pero la mujer ignoraba que una parte de esa sangre pura no era humana…
    Rin estaba muy feliz de hacer algo que sus padres también hacían, de hacerles preguntas y recibir siempre gratas respuestas, siempre hablaba mucho, reía mucho y su familia era feliz con eso.
    Los tres volvieron a la casa. El padre de los niños había ido a los campos de cultivo pero ellos eran demasiado pequeños para acompañarlo aún. La joven mujer preparó una cesta y le dio a Rin un vestido rojo con un sencillo patón de flores negras y un obi amarillo. Con esa ropa iría al bosque a recoger las hierbas que allí crecían, junto a su madre y su hermano. Ella y Shinichiro siempre estaban juntos, nunca se separaban, jugaban juntos, caminaban juntos por la aldea y siempre acompañaban a su madre.
    “No se alejen mucho”, les dijo su madre mientras se aproximaban al bosque. “Hay animales que muerden”, cuando escuchó eso, a Rin se le pusieron los pelos de puntas, una vez la había mordido un pequeño perro que pertenecía al jefe de la aldea. Abrazó a su hermano fuertemente.
    La mujer se sentó tranquilamente en el claro del bosque con la cesta a su lado y comenzó a recoger algunas hierbas mientras los pequeños corrían por ahí, hasta que de repente Rin gritó, eso alarmó a su madre y a su hermano:
    “¿Qué pasa?”
    “Qué hermosas son esas flores”. Su madre soltó un suspiro de alivio. Rin comenzó a recoger las flores y a olerlas “¡y huelen muy rico!”, luego el polen la hizo estornudar una y otra vez y Shinichiro comenzó a reírse de ella. Rin se levantó y le dio un empujón en la pierna. “No, no te rías de mí”, se quejaba mientras su hermano seguía riendo.
    “Pero si no me río de ti sino de tu estornudo”, y ella se enojaba más. Así, encaprichada, comenzó a llorar.
    “No, no llores. Sé una buena niña”, le decía pacientemente su madre.
    “Pero Shinichiro me molesta”, dijo aún quejándose
    “Shinichiro-kun, no molestes a tu hernanita”, le dijo su madre
    “Pero si no la estoy molestando”, se excusó él
    “Tenle paciencia, es pequeña”. El niño suspiró “y ahora discúlpate con ella”
    “Kaa-chan”, volvió a suspirar
    “Shinichiro-kun”
    “Está bien, mamá”. Se acercó a su hermanita y le acarició la cabeza “Gomen”. Luego ella se secó sus lágrimas y lo abrazó tiernamente. Shinichiro la abrazó también.
    “Y ahora se van a portar muy bien”, les dijo su madre.
    “Hai, Kaa-chan”, respondieron muy contentos los dos a la vez.
    Entonces su madre comenzó a cantar y ellos corrían alrededor de ella y cantaban sus propias canciones. La más conocida era una canción para niños que solían entonarse en las fiestas, en la región Oeste. Su madre comenzó a cantarla en voz baja.
    “¿Qué cantas, mamá?”, le preguntaron ellos.
    “Nada”, dijo sonriendo, tímidamente
    “Vamos, canta, queremos oírte”, le decía Shinichiro.
    “¡Sí, sí!”, alentaba Rin.
    Por el horizonte va
    a lo lejos miro el sol
    brilla en todo su esplendor
    por el ancho mar
    Por el horizonte va
    a lo lejos brilla el sol
    y nos brinda su calor
    y su eterna paz
    “¿Qué es el mar?”, preguntó Rin
    “Nunca vi el mar”, le dijo su madre “pero dicen que es como un río muy profundo, muy grande y donde no se ve la otra orilla”. Wow, dijo Rin intentando imaginarse lo que su mamá quería explicarle, pero no lo concebía.
    “¿Y dónde es eso?”, preguntó de nuevo
    “En el Oeste”, volvió a responder su madre
    “¿El Oeste?”
    “Sí, dicen que el sol se va lejos todas las tardes y se sumerge en ese río el ‘mar’ y después nace en el este”
    “¿Y cómo hace eso?”
    “No lo sé, Rin-chan”
    “¿Dónde es el Oeste?”
    Su madre le señaló el Oeste con la mano
    “Quiero ir allá”, dijo muy animada la pequeña
    “No podemos hacer eso”
    “¿Por qué no?”
    “Porque el Oeste está muy lejos”
    “También tú y papá decían que el bosque quedaba lejos, pero llegamos rápido”
    La joven mujer sentó a su hija en su regazo y le acarició la cabeza.
    “Pero las Tierras del Oeste quedan muy, muy lejos”
    “¿Más lejos que el bosque?”
    “Mucho más lejos”
    “Un día voy a ir allá”, dijo la pequeña, desafiándose a sí misma
    “Seguro que sí”, le respondió su madre.
    Mientras seguía con su labor, la mujer decidió ver cómo entretener a sus pequeños y comenzó a cantarles un divertido juego
    Había una vez un señor y una princesa
    Un señor y una princesa
    Cuando ve a la princesa,
    Su alteza habla así:
    Y Shinichiro se puso de pie y le dijo a su hermana: Ohayo gozaimasu, o-hime-sama
    Luego, su madre siguió cantando:
    Había una vez un señor y una princesa
    Un señor y una princesa
    Cuando ve a su alteza,
    La princesa habla así:
    Entonces, Rin se puso delante de su hermano y se postró en el suelo haciendo una profunda y respetuosa reverencia, luego, le dijo: Ohayo gozaimasu, o-yakata-sama
    Y así siguieron jugando mientras su madre les enseñaba a saludar en diferentes situaciones y a diferentes personas: un soldado, un monje, una sacerdotisa, un anciano… y así sucesivamente. De esa forma les enseñaba cómo debería actuar con respeto.
    Cuando terminó de recoger las hierbas, fue hasta el lugar donde Rin-chan había visto las flores, las recogió e hizo una guirnalda para ponérsela en el cuelo a la pequeña, mientras tanto seguía cantándoles y ellos le hacían coro.
    “Cantas muy bonito, mamá”, le decía Rin en forma tierna.
    “Arigatou, Rin-chan”, le decía mientras le ponía una mano en la cabeza y la miraba a los ojos, desde el momento del nacimiento de la pequeña, ambas estaban muy conectadas. “¿Sabes, mi pequeña? Es bueno cantar. Si alguna vez te sientes sola o triste, canta, canta con todo tu corazón, y la felicidad regresará a tí como una brisa llena de risas y flores. Y nunca te olvides de sonreír, no importa cuán difíciles se vuelvan las cosas, la risa hace livianos los problemas y nos ayuda a vivir… y cantar nos ayuda a sonreír, también.” Su madre les hablaba llena de amor, pero Shinichiro no parecía percatarse de ello. Se sentó pesadamente junto a su madre y dio un gran y profundo suspiro, bajando la mirada. Rin lo miró extrañada. Su madre sonrió, entendía lo que pasaba.
    “Shinichiro, si suspiras así, la felicidad se te escapará”
    “Pero, mamá”.
    “No suspires tanto”, intentó explicarle dulcemente mientras el jovencito soltaba otro profundo suspiro. “Si tus suspiros se convirtieran en flores, este lugar tendría una hermosa fragancia, mi pequeño”, dijo sonriendo, ella. Rin-chan rió con la ocurrencia de su madre y a Shinichiro se le subió el color a las mejillas.
    “Oye, no te rías así de mí”, se quejó.
    “Lo siento…, es que es tan divertido!”, decía Rin-chan volviendo a estallas en risa, sin querer. Su madre también reía.
    “No estés tan celoso, a ti también te amo”, le decía dulcemente a su hijo.
    Shinichiro se paró de un salto y abrazó a su mamá y a su hermana.
    “Te quiero mucho, mamá. ¿Sabes? Yo las cuidaré”. Decía con una mirada llena de sincero afecto. Rin-chan le respondió al abrazo. “Te quiero, Shinichiro”
    “Y yo a ti, siempre te cuidaré hermanita”
    “¿Lo prometes?”
    “Lo prometo”
    ¯˜šœ¯
    “Mami… ¿Mami?”
    “Duerme, ya es tarde”, dijo su madre agotada
    “Mami, ¿por qué no quieres ir al oeste?”
    “Ya te dije que está muy lejos”, dijo ella pacientemente
    “¿Pero por qué no quieres?”
    De nada le servía mentirles a sus hijos
    “Porque es muy peligroso, Rin-chan”
    “¿Por qué es peligroso?”
    “Dicen que hay muchos youkai”, dijo con la voz amodorrada la mujer
    “Mami… ¿Qué es un youkai?”, pero su mamá ya se había dormido profundamente.
     
  7.  
    Graciela C.

    Graciela C. Usuario común

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    Re: El destino de Rin

    Uuy!!! Qué bien que está quedandoooo!!!... aunque recordar que en la serie los padres y hermano de Rin mueren de una forma tan terrible me hace sentir tristeza, ya que eran buenos padres :( (según tu historia xD) Me parece que escribes bien, no creo que tengas faltas de ortografía, espero que pongas la continuación pronto, para recordar el glorioso momento del encuentro entre Rin y Seshoumaru :D cuidate!!!
     
  8.  
    Asurama

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    Re: El destino de Rin

    Gracias por tu comentario, Grace

    Aunque veo que también hay gente que opina que debo dejar de escribir, jeje. Lamento no poder cumplir con todas las espectativas

    Encontrarán una serie de indicios aquí, los mismos que llevarán a Rin a ser lo que es cuando se encuentre con su Maestro. El propósito del fanfic es que podamos ver a Rin de la misma manera en que Sesshoumaru la ve (bueno, más o menos). Es un fanfic RinXSess, aunque él aparece en forma indirecta, ya verán.
    Espero que les guste

    Capítulo 3:

    Salió a lavar la ropa a orillas del río con las mangas del kimono atadas hacia atrás. Estaba inclinada sobre el agua pero se levantó por un momento al sentirlos venir. Shinichiro venía corriendo y la pequeña corría detrás de él.
    “Espérame, Shinichiro, espera”, le decía mientras lo seguía de un lado a otro.
    “No puedes alcanzarme, no puedes alcanzarme”, le decía él corriendo delante, pero cuando vio a su madre, se detuvo súbitamente y la saludó. Rin chocó detrás de él y ambos cayeron al suelo, ella en los brazos de él. Comenzaron a reír a carcajadas y su madre rió con ellos.
    “No vayan a lastimarse”.
    “Está bien, mamá”, dijo él levantándose del suelo para sentarse. Abrazó a Rin con una mano y con la otra la acarició la cabeza de tal forma que le despeinó el cabello. “Sólo estamos jugando”
    Su madre siempre acostumbraba a peinarla con una pequeña coleta a un lado de su cabeza.
    “No, déjame, no me despeines”, le decía ella entre risas y luego lo abrazó. “Eres muy rápido, no puedo alcanzarte”, se quejaba ella.
    “Bueno, eso lo podemos averiguar. Juguemos a una carrera”. La desafió Shinichiro.
    Rin se puso de pie muy animada.
    “¡Sí! ¡Juguemos!”.
    Shinichiro tomó una varita que había encontrado en el suelo y con ella trazó una línea en la tierra, luego se alejó corriendo unos pasos y trazó otra línea.
    “Bueno, Rin. Desde una marca a la otra, el primero que llegue…”, antes de que terminara de hablar, Rin ya había empezado a correr. “¡Espera, hermanita! ¡Eso es trampa!”, le decía.
    “Apúrate, Shinichiro”, le gritaba ella a varios pasos de distancia. Y esta vez ganó.
    “Rin, eso es trampa”, le decía él.
    “entonces juguemos de nuevo”
    “pero no se vale salir antes, tenemos que empezar juntos”. Le aclaró él. Iban corriendo cuando se toparon con alguien. El viejo se volteó y los miró feo.
    “Qué crees que estás haciendo”, le dijo a Rin y ella se quedó sin palabras.
    “Gomennasai, señor”, le dijo Shinichiro al jefe de la aldea “mi hermana y yo sólo estábamos jugando…”
    “Ya creciste, deberías portarte mejor, ¿tus padres no te educan? Deja esas tonterías para niños pequeños, deberías estar ayudando a tu padre en el trabajo y no aquí haciendo de malcriado con tu hermana. Y tú también, niña, cómo me faltas así el respeto.”
    “Gomennasai, Kanushi-dono…”, comenzaba a disculparse nerviosamente la pequeña cuando su madre vino a ellos.
    “discúlpelos, por favor Kanushi-dono, sólo son niños. Ellos no van a molestarlo”, se disculpó ella con una reverencia y tomó a sus hijos de la mano pare llevárselos de ahí.
    “Disculpa, mamá, no quería hacerte pasar por eso”, se disculpó Shinichiro, muy apenado.
    “Está bien, no es su culpa” dijo ella comprensivamente “pero deben tener más cuidado”. Los niños asintieron. “Además el jefe es todo un gruñón”, murmuró. Ella y los niños rieron.
    Luego de eso llegó su padre y los saludó. Rin y su hermano se levantaron y lo saludaron con las manos abiertas. “Vamos a los campos de cultivo”, le dijo a Shinichiro.
    “Está bien, papá”, dijo él y lo acompañó. Rin fue corriendo detrás de él.
    “No, Rin. Las niñas no pueden trabajar en el campo”, le dijo su padre.
    “Ah, está bien, dijo algo desilusionada”
    “Quédate con mamá, ella encontrará algo divertido para hacer” le dijo.
    Rin le dedicó una gran sonrisa a su padre y a su hermano mientras los veía marcharse.
    “Está bien, papá, Shinichiro. Vuelvan pronto”
    Shinichiro volteó un momento a saludarla y fue corriendo detrás de su padre. Ella se acercó a su madre que seguía lavando la ropa y se sentó junto a ella.
    “¿Es divertido lavar?”
    “Es agotador, pero es necesario hacerlo”, le dijo ella pacientemente.
    “¿Puedo ayudarte, mamá?”
    “Si quieres, a ver, inténtalo”, le dijo ella con una expresión gentil dándole una prenda pequeña para que intentara lavarla.
    “Uy, es muy pesada”. Dijo Rin sonriendo mientras intentaba limpiar la ropa húmeda en el agua fría.
    “Entonces no es necesario que lo hagas, que ya lavarás mucha ropa cuando crezcas”.
    “Sí, mamá” “…”¿y cuándo creceré?”
    “En unos años”
    “¿Y seré como tú?”
    “Sí, Rin-chan”
    “Mhh. Y, dime, mamá. ¿Voy a vivir aquí contigo?”
    “Bueno, pues…” pensó qué responderle a Rin “Te casarás con un muchacho y vivirás en su casa”
    “Y siempre te veré, ¿verdad?”, preguntó Rin
    “Siempre”
    “¿Y cómo será Shinichiro cuando crezca? ¿Será como papá?”
    “Pues… será como todos los muchachos de la aldea”.
    “Espero que no sea como el Kanushi-dono”, dijo Rin divertida y su madre rió por su ocurrencia.
    “Yo también espero que no”, le contestó en el mismo tono de broma y rieron juntas. Sentía mucho amor por su hija. Rin se levantó y le dio un gran abrazo.
    “Te quiero mucho, mamá”, le dijo con una gran sonrisa, su madre la abrazó también.
    “Y yo también a ti, siempre te querré”.
    ¯˜šœ¯
    Al día siguiente acompañó a su madre a lavar la ropa, y antes de ello volvió a jugar a las carreras con su hermano y esta vez, él ganó. “Eres el más rápido, Shinichiro! Nadie puede ganarte”, dijo Rin feliz. Él la levantó en sus brazos y la abrazó. “Nadie puede ganarme, y tampoco a ti”, le dijo sonriendo y luego volvió a dejarla en el suelo, pues su padre ya lo estaba llamando para ir a trabajar.
    “¿Siempre hay que trabajar?”
    “Si no trabajamos, no podremos vivir”, le explicaba su madre.
    “¿Vamos a jugar mamá?”
    “Lo haremos tan pronto en cuanto termine mis labores”. Rin metió una mano en el río, el agua estaba fría pero era agradable
    “Ten cuidado”, le dijo su madre.
    “Sí mamá ¿Puedo meterme en el río?”
    “No, eres muy pequeña, pero puedes meter los pies si quieres” Rin se ató el bajo de su kimono al obi en su cintura y se sentó en la orilla del río junto a su madre, metiendo los pies en el agua y moviéndolos dentro.
    “Tienes una voz hermosa, mamá ¿Puedes cantarme?”
    Su madre rió “Sí, ¿qué quieres que cante?”.
    Rin pensó.
    “Mhh. A papá y a Shinichiro que se fueron a…”, Rin guardó silencio por un momento “¿A dónde fueron?”, dijo sonriendo tímidamente, a veces se le olvidaban las cosas.
    Su madre volvió a reír. “Vamos a preguntarles”
    “¿Preguntarles? ¿Cómo?”, preguntó Rin con curiosidad.

    “Yama no naka, mori no naka
    Kaze no naka, yume no naka.
    ¿anata-sama, doko ni iru?
    ¿Shinichiro-kun ooshita naete?”
    El canto era como un susurro en el viento, dulce, amoroso.

    Estarán en la montaña o en el bosque de allá
    en el viento o en el mar ¿En dónde estarán?
    ¿Mi señor, en dónde estarás?
    ¿a dónde te acompaña Shinichiro-kun?
    Rín reía divertida por la canción de su madre.
    “Vamos, no quiero cantar sola”, le decía su madre “Canta conmigo”

    Rin comenzó a cantar también
    “Yama no naka, mori no naka
    Kaze no naka, Yume no naka.
    ¿Otou-san, doko ni iru?
    ¿Shinichiro-kun ooshita naete?”
    Estarán en la montaña o en el bosque de allá
    en el viento o en el mar ¿En dónde estarán?
    ¿Papá, en dónde estarás?
    ¿A dónde te acompaña Shinichiro-kun?
    Y cantaron juntas hasta el final del día. Esa noche, Rin soñó que iba corriendo por un campo lleno de flores blancas hasta que a lo lejos pudo divisar una silueta blanca… y un ser muy extraño y hermoso volteaba a mirarla.
    La pequeña se despertó sobresaltada y se acurrucó en los brazos de su madre que dormía tranquilamente, buscando su refugio, su protección, su amor. Y sonreía, su madre sonreía incluso en sueños, y siempre le decía: “no importa lo que pase, tú nunca debes dejar de sonreír, porque cuando sonríes siempre hay alguien que te amará”. “Te amo, mamá” y recordó las dulces palabras de su madre Siempre te querré y su promesa de estar siempre juntas. Volvió a cantar la misma canción y se respondía. Otou-san está conmigo, Okaa-chan está conmigo, O-nii-san está conmigo. Siempre van a estar conmigo. Volteó y se encontró con el apacible rostro de su hermano. Rin era feliz y sentía mucho amor.
     
  9.  
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    Re: El destino de Rin

    Vaya me gusto mucho los das continuaciones!!!
    Muy buenos felicidades!!! n.n, me gusto mucho y mas cuando kantan la cacion de sessho!!! ^O^ jiji,
    ya veo de donde saco la cancion XD
    tu continuaciones fueron ammmm...muy armoniosa y amorosas ( algo raro ps no me gusta mucho lo empalagoso) claro ke no es empalagosa tiene un eikilibrio y me gusta, ademas de ke como seria la vida de rin con sus papas, una proespectiva de el amor ke le dieron...le keda !!!!

    La vredad me gusto mucho cuando rin sueña con esa persona de blanco( me imagino ke es sessho)

    bueno siguelo esta muy bueno, espero continuacion...eso de tu ortografia, pues estas mejorando ya no revuelves el dialogo con otro y no es tan pesado errar es humano, hasta ahora todo entendible chao!!
     
  10.  
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    Re: El destino de Rin

    Hola, Gracias por tu comentario, Nirvana. Realmente me motivas. Gracias por decir que mi historia no es empalagosa, al principio me temía eso y que nadie quisiera leer, jeje

    aquí vienen las santas aclaraciones.Se habrán dado cuenta de una serie de cosas.
    Todas las cosas que Rin dice en algún momento, anteriormente las dijo su madre. Además le habla de los youkai. Ellos no saben nada de youkai. Rin quiere ir al oeste con sus padres!!!!!

    La persona que se aparece en los sueños de Rin, si miran unos capítulos más arriba, se darán cuenta de quién es... No, no! No es Sesshoumaru!!!
    Este Señor Perro parece tenerle preparadas algunas sorpresas a su primogénito...
    Se acerca el momento de la verdad.
    Agreguemos algo de tensión a la historia.

    Rin y su madre volvían a casa después de recolectar algunas hierbas cerca del bosque, justo cerca de la puesta del sol cuando unas espesas nubes comenzaron a levantarse de la nada, el viento sopló meciendo con fuerza las ramas de los árboles y algunos pájaros echaron vuelo rápidamente, haciendo sonidos desesperados en sus gargantas.
    “¿Va a llover mamá?”, preguntó Rin.
    “No sé, pero démonos prisa”, dijo su mamá tomándola de la mano y apurando el paso. Sabía que las nubes oscuras presagiaban desgracias. Cuando estaban ya en la aldea, la campana comenzó a sonar frenéticamente, todos comenzaron a correr apurados de un lugar a otro y gritando, los hombres iban a buscar armas, las mujeres entraban, las que tenían niños, los tomaban en brazos y se metían en los refugios junto a ellos. Eso mismo hizo la mamá de Rin. Su padre vino corriendo, trayendo consigo a su hijo. Él también entró en el refugio y allí se reunió con su madre y su hermanita.
    “¿Qué pasa, mamá?”, preguntaba Rin con preocupación.
    Su madre la abrazó con fuerza y alcanzó también a Shinichiro.
    “No pasa nada, mi amor”. Rin abrazó a su mamá, tenía miedo y no sabía por qué. Afuera se escuchaban las voces de los hombres, parecían desesperados.
    “No salgan, no se muevan. Todo está bien”, dijo la joven mujer en voz baja, temblando un poco, algunos niños lloraban mientras sus madres intentaban tranquilizarlos. El fuerte viento levantó la cortina de paja que cubría la entrada y entonces Rin los vio.
    Eran extraños, volaban en manada por el cielo, tenían alas, garras, colmillos, largas colas, rostros abominables, fuegos fatuos. Eran seres realmente horribles, no se parecían a ningún animal ni a nada que ella hubiera visto antes.
    “Mamá ¿Qué es eso?”
    “Youkai”.
    “¿Youkai?”. Entonces esos eran los seres a los que sus padres y los aldeanos tanto les temían, fantasmas espantosos y hambrientos. Youkai.
    “Todo estará bien. No mires”, le decía su madre estrechándola contra su cuerpo y acariciándole la cabeza, en un tono dulce y con una mirada tierna, intentando esconder el terror que sentía. Shinichiro estaba aterrado, pálido y frío, intentando contenerse. Abrazaba a su madre y a su hermana por un terrible miedo de separarse, miedo a lo que esos fantasmas podían hacer.
    El ataque de los youkai les costó a los aldeanos varios caballos y aves, también alguna vaca. Muchos de los hombres resultaron heridos, pero nadie perdió la vida. El miedo paralizó a Rin y a su hermano, los youkai eran terribles. Pero la pequeña aún no era consciente de lo que pasaba. Aún no sabía que había algo mucho más aterrador y espantoso que los youkai: el ningen
     
  11.  
    olga

    olga Usuario común

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    Re: El destino de Rin

    ammmm esta buena la conti y todo pero perdona mi ignorancia ¿que es un ningen? no entendi jejje
    bye siguela pronto
     
  12.  
    Graciela C.

    Graciela C. Usuario común

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    Re: El destino de Rin

    Me parece que lo bueno -y lo trágico- de esta historia está por empezar :) me parece que tampoco entendi eso de ningen ¿Son esos asesinos que mataron a los padres de Rin? por eso digo que los humanos son más peligrosos que los animales u.u espero el siguiente episodio!! :)
     
  13.  
    Asurama

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    Re: El destino de Rin

    Ummmm, veo que traje la confusión a la historia. Primero deseé que vieran cuán dulce era la vida de Rin cuando era "humana", la formación que tuvo. A partir de aquí comenzaremos a verla de un modo diferente, ni humana, ni youkai, sólo RIN.
    Veremos cuan peligrosos somos los ningen. Así es, ese es el modo en que Sesshoumaru nos llamaría: NINGEN. Eso somos, seres humanos al fin y al cabo, mucho más terribles que los youkai, como dice Grace, jeje. (Ningen es "ser humano" en japonés).

    "No tiene sentido el vengarse, deshonrando a un colmillo herido, si no puedes escapar del destino" Sesshoumaru

    Espero que lo disfruten. Veamos cómo nos trata "el destino"

    Capítulo 5:

    La noche caía pacífica esa tarde de verano. Shinichiro había vuelto de trabajar y estaba sentado frente a la casa. Su padre aún no volvía, pues fue a guardar las herramientas que ambos habían llevado. En el interior, un agradable olor invadía y la llama del pequeño fuego crepitaba una y otra vez. Rin-chan y su madre estaban dentro de la casa, preparando todo para cenar. Sobre el fuego había una olla con algo de estofado. La comida era poca, pues la pequeña aldea no era muy próspera pese al trabajo de sus habitantes y pese a sus constantes oraciones a los dioses que parecían no querer oírlos. Además el hogar de los terratenientes estaba demasiado lejos y su influencia en esa aldea del Este era casi inexistente, así como su protección.
    La joven mujer se ponía a temblar cada vez que lo recordaba. Si los samuráis llegaban allí no sería por otra razón más que la de adueñarse de esa área, atacarían a los aldeanos y se llevarían sus cosas o, en el peor de los casos, destruirían la aldea. Si los habitantes se negaban a irse, morirían, sería algo terrible.
    Además la región boscosa y al pie de un valle era propensa a los ataques de las manadas de youkai. Temía por sus hijos, más que nada, no importaba si ella era devorada o no, pero no deseaba que algo les pasara a sus preciados hijos, o a su esposo. Pero algo tan peligroso como los youkai eran…

    “¡Bandidos!”, gritó un hombre mientras la campana de la aldea daba un tañido. Otros gritos se unieron al primero y, pronto, toda la aldea estaba alarmada, con gente que corría. Pero ya era tarde y tres de las primeras casas estaban incendiándose. Todo destruido al paso de un grupo de jinetes con sus corceles desbocados. No podía ser, no podía ser que uno de sus peores terrores se hubiera hecho real. “¿Qué pasa, mamá?”, gritó Rin-chan muy asustada. La mujer tomó fuertemente de la mano a su pequeña con la intención de salir de la cabaña tan pronto como su hijo de catorce años y su esposo entraron por ellas…
    Pero un caballo oscuro se encabritó cayendo bruscamente sobre una de las paredes, la cual comenzaba a quemarse. El ladrón lanzó la antorcha sobre el techo de paja y ya no hubo escapatoria, todo se llenó de un espeso humo negro que comenzó a asfixiarlos. El hombre intentó abrirse paso con la azada que llevaba, pero una patada del animal fue mortal. Intentó levantarse y cubrir a su familia justo en el momento en que las vigas en llamas comenzaron a derrumbarse.
    “Insolente”, le gritó el bandido y le asestó un corte profundo en la espalda y el hombro. Él intentó abalanzarse sobre el ladrón con la azada una segunda vez, pero éste le cortó las muñecas haciendo que la herramienta se le cayera a un lado. Cuando quiso sujetarse las manos, el ladrón le cortó la garganta y reía cruelmente. El muchacho cayó de espaldas al suelo gritando, soltando su último aliento mientras escupía una gran cantidad de sangre y se rebatía. Rin estaba paralizada, aterrada, intentó gritar pero su voz no salió, su madre dio un gritó y un río de lágrimas bajó por sus mejillas. Se agachó en el suelo y cubrió a su pequeña hija con su cuerpo, abrazándola fuertemente, mientras Shinichiro intentaba proteger a ambas.
    El caballo, completamente desbocado, huyó lejos del fuego, pero el ladrón había saltado y se acercó a ellos. Lamentablemente fue más fuerte que Shinichiro y consiguió hacerlo a un lado, atacándolo con la espada y pasó entre el incendio. Otro bandido apareció de la nada y sujetó al joven por la espalda, mientras este intentaba soltarse con todas sus fuerzas, a ese paso jamás podría cumplir la promesa de proteger a su familia. Rin y su madre estaban arrinconadas entre llamas, abrazadas fuertemente, temblando, con los ojos cerrados. Rin lloraba incontroladamente. “A-aléjate”, intentó advertirle la mujer. Cuando Rin abrió los ojos pudo ver claramente la horrible imagen que quedaría grabada en su mente para siempre: el rostro de temor y desesperación de su madre, aquella mujer dulce y hermosa, temblaba sin deseos de soltarla, decidiendo protegerla aún a costa de su vida. El bandido sujetó a la mujer por el cuello del kimono intentando separarla violentamente del suelo, y de Rin.
    “Mujer tonta”, le hizo un corte, y otro, y otro. La pobre mujer gritaba desgarradoramente con cada nuevo corte. Finalmente, se cansó y pateó a ambas. Rin cayó detrás de unos maderos en llamas, y el fuego comenzó a alcanzarla, pero su madre había quedado entre los dos bandidos.
    El que la había pateado, siguió pateándola y golpeándola una y otra vez. Rin miró aterrada el castigo de su madre sin poder hacer nada. El ladrón se cansó de patearla y la sacó a las rastras fuera de los restos de la casa, Shinichiro consiguió soltarse y quiso seguirlo, pero otro bandido lo sujetó del cuello, ambos comenzaron a golpearlo y cortarlo, burlándose de forma obscena sobre lo que le harían a la mujer, y cuando se percataron de que se trataba de su madre, la insultaron de peor manera y reían cruelmente. Rin quería llamar a alguien, pedir auxilio, gritar, pero el miedo la había devorado así como las llamas habían devorado a su padre.
    Los bandidos empujaron al joven y lo arrojaron contra las maderas en llamas, justo delante de la azorada mirada de Rin. En ese momento, los últimos trozos que quedaban de la madera cayeron sobre los niños. Shinichiro se tomó fuertemente de la mano de su hermana. Tenía que sacarla de allí como fuera...
     
  14.  
    Asurama

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    Re: El destino de Rin

    "No tiene sentido el vengarse, deshonrando a un colmillo herido, si no puedes escapar del destino" Sesshoumaru
     
  15.  
    NIRVANA-MOZ

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    Re: El destino de Rin

    Vaya!!!:eek:...ke drasticamente cambiaste de la situacion...kiero decir de un sentimiento de armonia, paz, calides, adoracion, amor, como una familia da...despues pasa ser sangrienta, terror, miedo, desesperacion...cambiaste rapido el rumbo, la vida de rin dio un giro de 90 grados, algo hermosa a uno a terrador!!!

    Este capitulo me gusto realmente manejaste los sentimientos adecuados,trastornaste el destino y la vida de Rin,como si su mundo de fantasia se derrumbo kreo ke haci podia ser sido su vida no?...

    Tambien me gusto lo que pusiste ¨no tiene el sentido vengarse...sesshoumaru¨ le kedo al capitulo...espero continuacion pronto

    Tienes todo mi apoyo
     
  16.  
    Graciela C.

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    Re: El destino de Rin

    o.o Qué increible esta historiaaaaaaaaaa!!!(con decirte que ni siquiera atino a escribir bieen! xD) pobre Rin , por eso es que se queda muda ToT y todavia le falta vivir lo peor, pobrecitaaa... pero esta muy buena la historia, Lubecita ^^, la pregunta que tengo atragantada es, ¿Qué va a pasar ahora? espero la siguiente parte ^^
     
  17.  
    Lily-sama

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    Re: El destino de Rin

    la vdd esta muy bonita la historia felicidades, la vdd es ke me kede enganchada jejeje
     
  18.  
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    Re: El destino de Rin

    Yo creo que la vida de todos es así, tenemos nuestro mundo de fantasía hasta que alguien de nuestra misma odiosa especie viene a arruinarlo, pero el tiempo lo cura todo ¿no? Veremos cómo sale Rin de esta... si es que sale... jajajaja
    Gracias Lily por pasarte por aquí
    Nirvana: Gracias por tu apoyo y por decirme que manejo bien la historia, espero que sigas disfrutándola
    Grace: me alegra que la historia te parezca buena, déjame despejarte la pregunta

    Capítulo 6: se tienden las redes
    Más maderos siguieron cayendo hasta que dejaron ver un pequeño hueco que se dirigía hacia un lugar donde el incendio no había llegado, si salían por allí podrían huir dentro del bosque y los bandidos no los encontrarían. Se abrió paso como pudo y sacó a su hermana, herido como estaba, la cargó en brazos y corrió hacia los establos, pero los bandidos se dieron cuenta y los atraparon, entonces pusieron a ambos delante del cuerpo terriblemente herido (y profanado) de su madre para que vieran cómo la mataban. “Ahora siguen ustedes”, los amenazaron, sujetaron a Shinichiro de la nuca y le dieron un corte limpio en el cuello y cuando abrió la boca, le cortaron la lengua “¡a ver si gritas menos que tu madre!”, “¡por cierto, ella fue muy divertida!”.
    “Perdóneme papá, perdóneme mamá, perdóname, Rin-chan, no pude protegerlos” pensaba. Entre el dolor, el miedo, la desesperación y la indignación, él joven pudo ver a su hermana mientras su vista se nublaba rápidamente. “H-Huye, huye, Rin”, pudo decir, pero el terror había devorado a la pequeña y ella estaba a su lado, completamente paralizada y con los ojos vidriosos, y muda!, estaba muda. No podía hablar, no podía quejarse de su dolor ni pedir ayuda, sólo oír los gritos angustiados y agonizantes de su familia, verlos sufrir.
    Los ladrones se le acercaron sin que ella pudiera darse cuenta y la golpearon, jugaron con ella un rato, pero al ver que no reaccionaba, la dieron por muerta y la dejaron. Sin embargo ella estaba encerrada en un cascarón lleno de temores y de sufrimiento
    “Siempre estaremos juntas”
    “siempre te protegeré, Rin-chan”
    El mundo se había desvanecido y todo se volvió nuboso, frío, gris, silencioso, todo se redujo… nunca pensó temerle tanto a alguien, a algo. Esos malditos bandidos, ese silencio, ese dolor, las muertes. Su familia…

    De repente, en la silenciosa y devastada aldea apareció un resplandor extraño. Los bandidos se reunieron.
    “Fuera de mi camino”, exigió aquél ser blanco y de cuerpo fornido, con una mirada que hubiera matado a cualquiera por la presión. Una matanza entre humanos, lo que menos le importaba era lo que estaba ocurriendo ahí, sólo exigió que le abrieran paso pero nadie oyó. “¿Es que no entienden? Dije FUERA”
    “Quién te crees tú para darnos órdenes”, le replicaron los ladrones y sin pensarlo se lanzaron sobre él, pero demasiado tarde se dieron cuenta de su error. De sus manos salió un resplandor verde que en cuestión de instantes destazó a esos insolentes humanos.
    “¡Qué hazaña, amo!”, lo felicitó un pequeño youkai verde que venía detrás de él “Mire nada más el desastre de estos humanos”. Pero el extraño youkai blanco no le dio la más mínima importancia y siguió caminando, en su camino vio los “cadáveres” de un niño y una niña. Esos bandidos humanos eran tan despiadados como él.
    “Hermanos”, pensó… y el sólo pensamiento le dio repulsión, náuseas, pero no se detuvo.
    Mientras tanto, desde las sombras del bosque, el espíritu de un youkai parecido a él le sonreía sin que lo notara “Ella vivirá para salvarlo, ella salvará a mi hijo”…
    ¯˜šœ¯
    Muy pocos aldeanos sobrevivieron y regresaron al día siguiente para ver qué había quedado. Habían perdido sus hogares, a sus familias, a sus amigos, a mucha gente. Pero su mayor sorpresa fue cuando se encontraron también con los cadáveres de esos bandidos ¿Se habrían matado entre ellos? Juntaron todos los cadáveres en pilas y les prendieron fuego. Un anciano tomó el cuerpo maltratado de Rin y ella reaccionó.
    “¡Aquí hay una niña viva!”, dijo, pero nadie se interesó, todos hundidos en sus propios mundos de sufrimiento y soledad. Los padres o hermanos de esa pequeña no estaban. Cuando miró con más cuidado, vio los cadáveres de su familia y entendió por qué nadie habría acudido a la pequeña, ella ya no tenía a nadie “para tu desgracia, sobreviviste”, le dijo a la aturdida niña. Cuando ella finalmente pudo despertar, vio los cadáveres de sus padres y sintió un gran dolor en su interior como si le clavaran cientos de flechas. Pero lo que más dolía era su corazón “¿por qué?”.
    “¿Estás bien, niña?”, pero ella no pudo contestar, no quería hacerlo, no podía tampoco. Sólo lloraba y se desplomó junto a su familia, era un llanto silencioso, horrible. Cuando despertó, vio que los cuerpos de su amada familia ya no estaban y observó para su horror cómo se los llevaban hacia una hoguera, su dolor no hizo más que aumentar, decidió quedarse quieta, así, en el suelo para ver si la muerte se decidía a ir por ella y llevarla junto a los suyos. Pero la muerte jamás llegó. “Para tu desgracia, sobreviviste”, le dijo el anciano, las terribles palabras no salían de su cabeza, los llantos, los gritos, los insultos, las burlas. “Y para tu desgracia, sobreviviste”, le dijeron. Había sobrevivido por desgracia, la muerte iba a rondarla cerca una y otra vez, sin lograr alcanzarla. Una indefensa gatita de nueve vidas…
     
  19.  
    Asurama

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    Re: El destino de Rin

    Yo creo que la vida de todos es así, tenemos nuestro mundo de fantasía hasta que alguien de nuestra misma odiosa especie viene a arruinarlo, pero el tiempo lo cura todo ¿no? Veremos cómo sale Rin de esta... si es que sale... jajajaja
    Gracias Lily por pasarte por aquí
    Nirvana: Gracias por tu apoyo y por decirme que manejo bien la historia, espero que sigas disfrutándola
    Grace: me alegra que la historia te parezca buena, déjame despejarte la pregunta

    Capítulo 6: se tienden las redes
    Más maderos siguieron cayendo hasta que dejaron ver un pequeño hueco que se dirigía hacia un lugar donde el incendio no había llegado, si salían por allí podrían huir dentro del bosque y los bandidos no los encontrarían. Se abrió paso como pudo y sacó a su hermana, herido como estaba, la cargó en brazos y corrió hacia los establos, pero los bandidos se dieron cuenta y los atraparon, entonces pusieron a ambos delante del cuerpo terriblemente herido (y profanado) de su madre para que vieran cómo la mataban. “Ahora siguen ustedes”, los amenazaron, sujetaron a Shinichiro de la nuca y le dieron un corte limpio en el cuello y cuando abrió la boca, le cortaron la lengua “¡a ver si gritas menos que tu madre!”, “¡por cierto, ella fue muy divertida!”.
    “Perdóneme papá, perdóneme mamá, perdóname, Rin-chan, no pude protegerlos” pensaba. Entre el dolor, el miedo, la desesperación y la indignación, él joven pudo ver a su hermana mientras su vista se nublaba rápidamente. “H-Huye, huye, Rin”, pudo decir, pero el terror había devorado a la pequeña y ella estaba a su lado, completamente paralizada y con los ojos vidriosos, y muda!, estaba muda. No podía hablar, no podía quejarse de su dolor ni pedir ayuda, sólo oír los gritos angustiados y agonizantes de su familia, verlos sufrir.
    Los ladrones se le acercaron sin que ella pudiera darse cuenta y la golpearon, jugaron con ella un rato, pero al ver que no reaccionaba, la dieron por muerta y la dejaron. Sin embargo ella estaba encerrada en un cascarón lleno de temores y de sufrimiento
    “Siempre estaremos juntas”
    “siempre te protegeré, Rin-chan”
    El mundo se había desvanecido y todo se volvió nuboso, frío, gris, silencioso, todo se redujo… nunca pensó temerle tanto a alguien, a algo. Esos malditos bandidos, ese silencio, ese dolor, las muertes. Su familia…

    De repente, en la silenciosa y devastada aldea apareció un resplandor extraño. Los bandidos se reunieron.
    “Fuera de mi camino”, exigió aquél ser blanco y de cuerpo fornido, con una mirada que hubiera matado a cualquiera por la presión. Una matanza entre humanos, lo que menos le importaba era lo que estaba ocurriendo ahí, sólo exigió que le abrieran paso pero nadie oyó. “¿Es que no entienden? Dije FUERA”
    “Quién te crees tú para darnos órdenes”, le replicaron los ladrones y sin pensarlo se lanzaron sobre él, pero demasiado tarde se dieron cuenta de su error. De sus manos salió un resplandor verde que en cuestión de instantes destazó a esos insolentes humanos.
    “¡Qué hazaña, amo!”, lo felicitó un pequeño youkai verde que venía detrás de él “Mire nada más el desastre de estos humanos”. Pero el extraño youkai blanco no le dio la más mínima importancia y siguió caminando, en su camino vio los “cadáveres” de un niño y una niña. Esos bandidos humanos eran tan despiadados como él.
    “Hermanos”, pensó… y el sólo pensamiento le dio repulsión, náuseas, pero no se detuvo.
    Mientras tanto, desde las sombras del bosque, el espíritu de un youkai parecido a él le sonreía sin que lo notara “Ella vivirá para salvarlo, ella salvará a mi hijo”…
    ¯–˜šœ›™—¯
    Muy pocos aldeanos sobrevivieron y regresaron al día siguiente para ver qué había quedado. Habían perdido sus hogares, a sus familias, a sus amigos, a mucha gente. Pero su mayor sorpresa fue cuando se encontraron también con los cadáveres de esos bandidos ¿Se habrían matado entre ellos? Juntaron todos los cadáveres en pilas y les prendieron fuego. Un anciano tomó el cuerpo maltratado de Rin y ella reaccionó.
    “¡Aquí hay una niña viva!”, dijo, pero nadie se interesó, todos hundidos en sus propios mundos de sufrimiento y soledad. Los padres o hermanos de esa pequeña no estaban. Cuando miró con más cuidado, vio los cadáveres de su familia y entendió por qué nadie habría acudido a la pequeña, ella ya no tenía a nadie “para tu desgracia, sobreviviste”, le dijo a la aturdida niña. Cuando ella finalmente pudo despertar, vio los cadáveres de sus padres y sintió un gran dolor en su interior como si le clavaran cientos de flechas. Pero lo que más dolía era su corazón “¿por qué?”.
    “¿Estás bien, niña?”, pero ella no pudo contestar, no quería hacerlo, no podía tampoco. Sólo lloraba y se desplomó junto a su familia, era un llanto silencioso, horrible. Cuando despertó, vio que los cuerpos de su amada familia ya no estaban y observó para su horror cómo se los llevaban hacia una hoguera, su dolor no hizo más que aumentar, decidió quedarse quieta, así, en el suelo para ver si la muerte se decidía a ir por ella y llevarla junto a los suyos. Pero la muerte jamás llegó. “Para tu desgracia, sobreviviste”, le dijo el anciano, las terribles palabras no salían de su cabeza, los llantos, los gritos, los insultos, las burlas. “Y para tu desgracia, sobreviviste”, le dijeron. Había sobrevivido por desgracia, la muerte iba a rondarla cerca una y otra vez, sin lograr alcanzarla. Una indefensa gatita de nueve vidas…
     
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    Re: El destino de Rin

    Y se acerca el principio del fin... ¿O será el fin del "principio"? Averígüenlo pronto. Esta relación será para enamorarse [SessXRin forever]
     

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