Long-fic El comienzo de mi llanto...

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por Ahome Dea, 24 Mayo 2009.

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    tempest

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    Re: El comienzo de mi llanto...

    hola, que bien que continuastes más rapido...este capitulo ha estado increible, es una suerte que ahome halla levantado sus calificaciones y halla ayudado a inuyasha. no puedo esperar a ver que susede en ese partido yo tambien quiero conocer algo del pasado de kagome. espero que lo continues pronto bye bye
     
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    Ahome Dea

    Ahome Dea Usuario común

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    El comienzo de mi llanto...
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    Re: El comienzo de mi llanto...

    Holas!!! Aquí les traigo mini conti n . n trataré de actualizar este fic diario, ya que hay personas que lo siguen desde hace mucho y están esperando ver qué pasa del cap 24 en adelante... tendré mucho trabajo.

    La Sifonía del Vampiro actualizaré hasta el fin de semana.

    Pan-chan - No sé si para bien o para mal, pero decidí dividir este cap en dos partes y en el medio meter un especial en el que verán por qué Hakudoshi es así con Kag, esto inicialmente por petición tuya n . n para que entiendas un poquito mejor. Pero como nada es gratis muahahaha te costará esperar para ver qué sigue luego de este cap n . n XD

    tempest - gracias por el apoyo, en verdad te lo agradesco porque encima tú estás esperando ver qué pasa luegodel cap 24, lo siento ya me aplicaré, pero para no aburrirte tanto ya habrá un especial entre esta parte del cap y la siguiente.

    KeLiXyTaP -me volvió el alma al cuerpo, ya estaba preparando mis bombas molotov para bombardear a quien se hubiese robado mi fic XD y despreocúpate, me apuraré para que pronto sepas qué sigue n . n sé paciente, y al igual que a mis otras lectoras, te agradará leer un capi especial que esribiré apenitas por lo que es algo de este fic que no has leído y que menguará tu desesperación n . n por lo pronto sólo te pido me sigas apoyando hasta que llegue al tan añorado cap 25.


    -------------------------------------------------------
    CAPÍTULO 13:
    EL TRÁGICO AMOR DE AHOME...
    POR FIN ENTIENDO SU FRÍO MIRAR…
    (Primera Parte)



    Era de noche... no podía dormir. No dejaba de pensar lo mismo...



    - Houjo irá a la escuela mañana, irá, estoy segura de que si me ve me volverá a decir lo mismo... volverá a decirme esas palabras que tanto me duelen.

    Comenzaba a recordar...

    Todo empezó aquél día, aquél fin de semana en que como todos, había ido a Nakano Sakaue con mi mamá a ver a su prima Raye...

    - ¡Tía! ¡Ahome! ¡Vinieron! –grita el pequeño niño.
    - Hola Akitoki... ¿cómo estás?-le dice mi mamá.
    - Muy bien... Hola Ahome -me dijo asomándose detrás de mi mamá, pues yo permanecía escondida...
    - Hola –le dije tímidamente y aún algo molesta con él.
    - Dime pequeño, ¿y tus hermanitos? –le pregunta mi mamá dándole una caricia.
    - Houjo está con Ayumi en su cuarto viendo la tele, y mi mamá está afuera, pase.
    - Gracias pequeño.
    - De nada -le dijo con una sonrisa, luego gritó-. ¡Mamá! ¡Mamá vino tía Sonomi!
    - Hola Sonomi –la saluda tía Raye-. Cuánto tiempo sin vernos.
    - Así es, ha pasado mucho tiempo... dos semanas –dice y comienza a reír.
    - Pero ya te extrañaba –mi tía también reía-. Como la semana pasada no viniste...
    - ¿Tía, se quedarán aquí el fin de semana completo? –interrumpe Akitoki la plática.
    - No, no sólo el fin de semana, nos quedaremos hasta que tú y Houjo cumplan años... –Houjo y Akitoki eran gemelos, aunque los dos eran muy distintos...
    - ¡Qué bueno! Ahome vamos al cuarto a ver la tele –me dijo tomándome una mano...
    - He... sí...
    - ¿Sabes? te había extrañado mucho -dijo bajando el rostro y un poco ruborizado-. ¿Por qué no vinieron la semana pasada?
    - Yo también te extrañaba, y no vinimos porque mamá dijo que así en esta ocasión podríamos demorar más...

    Entramos al cuarto...

    - Houjo, Ayumi... ¡miren quien vino!

    Ambos voltean a verme...

    - ¿Otra vez viene esta a fastidiar? –dijo Houjo.
    - Lo siento... mamá me hizo venir -le dije bajando la cabeza y queriendo llorar, él sólo se volteo y siguió viendo la tele...
    - ¡Hola Ahome! ¿Minite a visitarnos? -dice Ayumi y me abraza...
    - Síp

    Ayumi tenía sólo tres años, mientras que Houjo, Akitoki y yo teníamos cinco... en ese mes cumpliríamos seis.

    - Ahome... no vayas a llorar ¿sí? –me dijo Akitoki.
    - ¿He?
    - Siempre eres linda, pero más cuando sonríes, por favor... no llores, prométeme que no llorarás nunca, por nadie.

    Sólo le sonreí, y asentí con un movimiento de mi cabeza...

    - ¿Tú duermes conmigo en mi cama sí?
    - Bueno...
    - ¡Oye Akitoki! –le habló molesto Houjo-. ¡Esa cama también es mía!
    - No seas grosero y duerme con Ayumi.
    - Sí manito, dueme comigo.
    - Grrr, me las pagarás Akitoki, está bien Ayumi, duermo contigo.
    - Gacias.

    Ya no seguí recordando más... me quedé dormida, profundamente dormida, aunque en realidad mi sueño no era placentero, aun así... era demasiado pesado, al día siguiente mi abuelita me dijo que me estuvo llamando para que bajara a cenar pero que no le respondí, la realidad es que no escuché una sola palabra...

    Me encontraba desayunando, tratando de demorar lo más posible...

    - ¿Qué te pasa? –preguntó mi abuelita.
    - Nada abuelita.
    - A mí no me engañas, dime qué tienes –dijo mi padre.
    - Nada papá... es sólo que extraño mucho a mí mamá, pasa más tiempo con Souta, Tai y Jou.
    - Pues son tus hermanos, y ellos la necesitan mucho, sobre todo Souta quién aun no tiene pareja.
    - Pero aun así, además, Tai y Jou ya tienen familia, tienen hijos y ella los sigue yendo a ver... me siento mal de que me deje tanto tiempo ¡¡sola!! –le dije me levanté de la mesa y me fui.
    - Está mal... hablaré con Sonomi para que vuelva –dijo a mi abuelita.
    - Déjala... se le pasará.

    La verdad en ese momento anhelaba con todas mis fuerzas que mamá estuviera ahí, me sentía muy sola, pero bien sabía que mi mamá no sólo iba a ver a mis hermanos, sino por sus enfermedades. Padecía una enfermedad del corazón, en busca de una cura para ella en uno de sus viajes sufrió una caída y desde entonces dolores en la rodilla la atormentaban. Me sentía muy sola... necesitaba mucho a mí mamá.

    Yo no soy la típica protagonista de telenovela, esa que sufre mucho y es buena como un ángel, no, no soy así, soy una persona común y corriente, con virtudes y defectos, aunque creo tengo más defectos. Soy una chica que puede ser buena, y cariñosa, o bien, malvada y ambiciosa, soy una persona común, o bueno, lo fui... hoy ya tengo una forma de ser base... pero en esos días aun no definía bien una personalidad.

    Caminaba hacia la escuela... y vi a Sango parada en la esquina esperándome, con una enorme sonrisa.

    - Sango...
    - Sabía que tardarías así que vine un poco más tarde, acabo de llegar, no te preocupes.
    - Gracias -comenzamos a caminar rumbo a la escuela, yo llevaba un paso muy lento e iba en silencio...
    - Ahome... no te preocupes tanto, todo estará bien. Sí ese tal Houjo se te acerca yo te defenderé. También Miroku quien te quiere mucho, y también Yura, e Inuyasha. Todos somos tus amigos.
    - Cómo si a Inuyasha le importara...
    - Ten por seguro que sí.

    Seguimos caminando, yo quería llegar muy tarde, tanto que ya no nos dejaran pasar. Sin embargo otras personas querían todo lo contrario...

    - ¿Y por qué hiciste que nos viniéramos temprano? El torneo empezará a las 8:30, todos están inconformes con eso Houjo.
    - Hakaku, Hakaku… Tengo un asunto importante que arreglar aquí.
    - Hablas de...
    - Así es... hablo de la asesina de mi hermano.

    En eso...

    - ¿Inuyasha, estás seguro? –preguntaba Miroku.
    - Claro, tengo que averiguar qué es lo que pasa.

    Estaban interrogando a mi primo Nobunaga sobe lo poco que sabían.

    - ¿Te gusta mi prima verdad? –le dice a Inuyasha.
    - 0//.//0 Claro que no, sólo quiero saber qué pasa.
    - Pues no sé mucho. Sólo que ese tal Houjo es su primo por parte de la mamá de su mamá -le dice y se va...

    Miroku e Inuyasha se dirigían al salón cuando...

    - Mira eso –habló sorprendido Miroku.

    Un chico estaba haciendo dominadas con el balón, muchas chicas estaban embobadas viéndolo...

    - No lo hace mal –dijo Inuyasha.
    - Debe de ser del club Jubangay.
    - Supongo... ¡retémoslo!
    - ¿Por qué hablas en plural?
    - Porque tú y yo, retaremos a él y a su amigo.
    - Adiós popularidad con las chicas, nos van a ganar.

    Ambos se acercan.

    - Hola... juegan muy bien –les dice Inuyasha.
    - Gracias. ¿Quién eres? –le responde Houjo.
    - Es el capitán del equipo de segundo grado grupo A de nuestra escuela.
    - Ha... mira, mucho gusto, yo soy el capitán de segundo grado grupo B del club de Jubangay.
    - Juguemos una reta, mi amigo Miroku y yo, contra ti y tu amigo.
    - ¿Tú qué dices Hakaku?
    - ¡Por mí no hay problema!

    Empezaron a jugar.

    Sango y yo íbamos llegando...

    - No... Aun está abierta la reja.
    - ¿Querías que nos quedásemos afuera?
    - Sí...
    - No me decepciones amiga, tú no eres cobarde, enfrentaremos lo que sea ¿sí?
    - Está bien...
    - Además... ya te dije que Yura, yo, Miroku e Inuyasha te ayudaremos.
    - Gracias...

    Pero...

    - ¿Ahome qué te pasa? Ahome...

    Me quedé helada al ver eso...

    - Quedamos a empate –dice Houjo.
    - No lo hacen nada mal.
    - Lo mismo digo Hakaku –dijo Miroku.
    - Espero que en el partido jueguen así de bien –les dijo Inuyasha.
    - Claro, tenlo por seguro.
    - Por cierto, mi nombre es Inuyasha -dice y le estira la mano...
    - Pues mucho gusto -dice tomándosela-. Yo soy Houjo... Houjo Higarashi.
    - Qué... él es Houjo... -pensaba Inuyasha mirándolo y aun sin soltarle la mano.

    - ¿Qué pasa Ahome? Son sólo Inuyasha y Miroku jugando con chicos de la otra escuela.
    - El chico a quien le está dando la mano Inuyasha es Houjo.
    - ¡¡¿Qué?!!

    - Houjo ha... –dice Miroku-. Oye, ¿de casualidad no conoces a una chica llamada Ahome?
    - ¿Ahome Higurashi? -dice Houjo poniendo una mirada llena de ira.
    - ¿Qué le pasa? ¿Por qué ha cambiado por completo la expresión de su rostro? –pensaba Inuyasha.
    - Claro que la conozco...

    - Vámonos, por favor Sango –le rogaba-. ¡Vámonos de aquí!

    Sango me había hecho caso pero...

    - Pero sí es… -susurró Houjo al verme.

    Inuyasha y Miroku voltean levemente...

    - Ahome... –susurra Inuyasha con un tono lleno de curiosidad.
    - Ahome... –dice alegre como siempre Miroku.
    - ¡¡¡¡ASESINA!!!!

    El grito de Houjo paraliza mi cuerpo... otra vez, de nuevo esa culpa sobre mis hombros, de nuevo el dolor de esa palabra cae sobre mí abriendo un abismo en mi pecho.

    ASESINA... ASESINA... ASESINA​

    ---------------------------------------​

    Bueno, espero que les guste, el cap especial se llamará "Memorias del Rencor" y estará a más tardar pasado mañana.​

    Espero les haya gustado esta parte del cap, la siguiente está mejor n. n​
     
  3.  
    Pan-chan

    Pan-chan Fanático

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    Re: El comienzo de mi llanto...

    >>>La Sifonía del Vampiro actualizaré hasta el fin de semana.

    Pan-chan - en el medio meter un especial en el que verán por qué Hakudoshi es así con Kag, esto inicialmente por petición tuya n . n <<<

    Sabes? te estoy empezando a amar XD espero con muchas ansias ver esa atracción/odio que siente Hakudoshi por Kagome.

    El capítulo de hoy fué bastante corto pero al menos ya apareció Houjo, el le guarda mucho rencor a Kagome, sin embargo cuando ella empezó a recordar a Akitoki pude notar que este la trataba con amabilidad mientras que Houjo siempre fué grosero.

    No creas que no me di cuenta de los pequeños detalles:

    Inuyasha si siente algo por Kagome, ya que se ruborizó cuando le preguntaron le gustaba XD, y no apareció Sesshomaru ._. pero estoy segura de que estos capitulos serán muy interesantes, ¡Ya quiero ver a todos defendiendo a Kagome!, pelea pelea!! muerteeee!! (ok eso no XD)

    Esperaré la conti dentro de dos días :) y tu conti de la sinfonía del vampiro tambien. Cuidate!
     
  4.  
    Hikari Azura

    Hikari Azura Usuario común

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    Re: El comienzo de mi llanto...

    hola!!
    de nuevo aparesco!, bueno a lo que me trae, la continuación de esta vez fue muy corta..te lo paso pero de que le digan a kagome asesina! eso si no , no me imagino que pasó para que le diga así su propio primo!, y otra cosa por que no ha aparecido sesshy T-T. bueno la verdad aun así te quedo buenisima la continuación. no me puedo esperar más, es más no se que hacer!. creo que es mejor que me controle y espere a tu actualización.
    bessos.
    tu fiel lectora sesshogriss.
     
  5.  
    tempest

    tempest Entusiasta

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    Re: El comienzo de mi llanto...

    hola, como siempre este capitulo ha sido exelente. me has dejado muy intrigada como te dije anteriormente no puedo esperar a leer tu conty. me asombro mucho descubrir que eran primos siempre pense que eran novios pero bueno...mejor así.
     
  6.  
    Ahome Dea

    Ahome Dea Usuario común

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    Re: El comienzo de mi llanto...

    Lo prometido es deuda, y aquí vengo con el cap especial. Creo que me perdonarán haber acortado el cap 13 con tal de meter este especial bastante especial n . n

    Pan-chan - Espero satisfacer algunas de tus dudas n . n aunque ni yo entiendo la psicología de este personaje tan peculiar jeje sem escapó de las manos luego de ser creado. El detalle del emoticón con dígitos se me pasó jeje, espero que no me regañen las líderes por eso, lo que pasa es que oríginalmente tenía muchos de esos detallitos todo el fic, pero ahora que lo estoy corrigiendo para que sea aceptado en cemzoo le estoy quitando esos detallitos que me parecían tan monitos n . n, y Sesshoumaru regresa hasta el lunes XD es decir, en todo el capítulo 13, y 14 es jueves, en el 15 es viernes, en el 16 primera, segunda y tercera parte transcurren sabado y domingo y hasta el 17 regresa sesshoumaru n . n.


    SESSHOGRISS - Hola, je ya te extrañaba n . n pues gracias por pasarmela, es conti seguidita así que creo que sí me la perdonas. Lee cuidadosamente... es su primo, sí, pero un poco lejano n . n y en cuanto a tu apuro de sesshy, tendrás que esperar, lee lo que le dije a pan chan, él regresa el lunes.


    tempest - jiji, creo que después de todo el formato scrip sí es dañino, empobrece la narración y el lector entiende menos, por eso es que habías pasado por alto que eran primos, pero como habrás leído son primos lejanos, y el que era especial para Ahome era Akitoki, a pesar de ser primos. Espero te guste este especial n . n

    Bueno, aquí va, porfa pasense mañana también que va la segunda parte del fic.


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    CAPÍTULO ESPECIAL (13.5)
    MEMORIAS DEL RENCOR


    Sentado en el salón viendo por la ventana los carros pasar junto a la escuela, Hakudoshi permanece con mirada perdida, no ve nada en realidad ya que el remolino de sus emociones lo envuelve. No hay personas aun en su salón y él quiso llegar desde las siete, no se siente bien.

    - Maldición –susurra tocando el vendaje en su cabeza-. Aun me duele bastante.

    Comienza a recordar la mirada llena de lágrimas de la causante de su herida.

    - ¿Por qué la trato así? No se lo merece, y en realidad Akitoki tampoco. Él fue un buen amigo, a pesar de la corta edad que tenía se veía notar que sería una gran persona.

    No entiende por qué se siente triste, no es esa su manera de ser. Está acostumbrado a hacer y deshacer sin importarle absolutamente nada, sin sentir remordimientos. Sin embargo ahora… ahora siente eso, unos remordimientos que no caben en su pecho, mas no por eso está dispuesto a cambiar su manera de comportarse.

    - Ahome… maldita sea Ahome por qué no puedo sacarte de mi mente, por qué te pienso siempre. Y sin embargo te aborrezco, te odio maldita machorra.

    Sus ojos se llenan de ira, recuerda sus motivos, sus razones, recuerda el porqué de sentirse así. No recuerda exactamente cuándo Ahome apareció en su vida, eran muy pequeños, pero no puede olvidar el momento en que ella se haría especial en su existencia.

    Fue una tarde lluviosa de Junio, lloraba en el parque cercano a su casa. Su padre le había dicho que su mamá se había marchado lejos de ellos para irse con alguien más y que por tanto ya no la vería nunca.

    Como era tan pequeño no entendió lo que eso quería decir, sólo sabía que su mamá ya no estaría con él.

    La lluvia había cesado, entonces volvió a sacar la foto de su madre y la observó tristemente. A lo lejos alcanzó a escuchar risas, Houjo, Akitoki, Ayumi y Ahome venían ya a jugar al parque. No quería jugar en ese momento así que se escondió bajo las resbaladillas.

    Comenzaron a jugar los demás, podía escucharlo, escondite. Sin que se diera cuenta, Ahome había llegado a esconderse a dónde él se encontraba. Antes de que él objetara algo, la mano de la niña ya había secado sus lágrimas y le regalaba una sonrisa.

    - No llores –le dijo y se sentó a su lado.

    Al principio no respondió, pero al ver la insistencia de la mirada de Ahome…

    - Ya no voy a ver nunca a mi mamá. Ella se fue para siempre.
    - ¿Se fue a dónde? –preguntó compartiendo la tristeza de él.
    - No sé, pero mi papá dijo que ya no la volveré a ver –diciendo esto ve la fotografía y sus ojos vuelven a llorar.

    Ahome le sonríe, toma la foto de las flojas manos de Hakudoshi, abre su pequeña bolsita de mano y saca unas tijeras.

    - ¡¿Oye qué haces?! –Hakudoshi se levanta precipitadamente al ver que Ahome ha comenzado a recortar la foto.
    - Espera, no me muevas o saldrá mal.

    Espera a ver lo que hace, ella cortó sólo el rostro de la mamá de Hakudoshi en forma de un circulo, luego se quita un cordel del cuello que sostiene un dije redondo. Ante la mirada curiosa del niño ella abre el dije saca un pequeño aro, una pequeña mica y mete la foto de la señora, pone la mica en su lugar, pone el pequeño aro y cierra el dije.

    - Toma –le dice estirando el cordel con el dije a Hakudoshi-. Es un relicario, me lo encontré ayer en el autobús pero no tengo nada especial que guardar. La foto de tu mamá quedó perfecta ahí, así la llevarás siempre contigo.

    Hakudoshi no sabía qué hacer o decir, y antes de que pudiera decir algo Ahome le colgó el relicario al cuello. Su única reacción fue verlo y abrirlo como Ahome lo había hecho, al abrir el pequeño relicario redondo… su madre lo recibía con una sonrisa.

    Una palmada en su espalda lo saca de sus pensamientos.

    - ¿Muso? –dice distraído.
    - ¿Qué te pasa, te duele mucho la cabeza?
    - No, no es eso.
    - Vamos afuera a platicar ¿no?
    - Perdona, no tengo ganas. Ve con Morioumaru –dice al ver que éste va entrando al salón-. Yo quiero estar solo un rato.
    - Va, estaremos en el patio trasero D, por si quieres alcanzarnos.

    Se marchan y lo dejan solo.

    - La primera vez que la vi llorar con dolor verdadero fue el día que eso pasó. Cuando preocupado por ella pedí a su madre acompañarla a buscarla.

    Buscan a Ahome desesperadamente, temen que se haya perdido, la pobre mujer siente su alma volver a su cuerpo cuando Hakudoshi le señala en dónde está Ahome. Lentamente se acercan hasta llegar a ella.

    - Mira lo qué deja la lluvia –le dice Sonomi tocando su cabeza.
    - Mamá –Ahome tenía los ojos enrojecidos por completo y una profunda y triste mirada hacía presa del dolor a todo su rostro.
    - Sólo tristeza y dolor –un par de lágrimas rodaron por las mejillas de la señora.
    - ¡¡¡Mamita!!!! –gritó poniéndose a llorar con más fuerza.

    - Ayer nuevamente lloró. Volvió a llorar con esa mirada y todo por mi culpa, pero es que no puedo perdonarla. Por ella pedí a mi padre viniésemos a vivir a Tokio, por ella pedí estudiar en el colegio Shikon no Tama cuando yo tenía beca en el Sengoku, por ella y ella nunca, nunca se fijó en mí.

    Recuerda el día en que después de tres años volvió a verla, fue en un concurso de aprovechamiento, él fue representando al grupo de tercer grado de su escuela y la vio. Ella representaba al cuarto grado de la suya. Quiso hablarle, pero no se atrevió, pensó que tal vez haciendo las cosas más casuales todo saldría mejor.

    La estuvo siguiendo por la escuela, hasta que vio la oportunidad perfecta, ella bajaba unas escaleras, él entonces se aproximó a pasar frente a ellas, cuando ella casi había puesto un pie en el corredor, él caminó rápidamente para chocar con ella. Todo salió según su plan, ambos chocaron y cayeron al suelo, pero no todo salió como él esperaba.

    - ¡Enano! ¡Fíjate por dónde caminas! –le dijo Ahome molesta y adolorida, ya que fue ella quien recibió mayor impacto.
    - Lo siento -dijo él ofreciéndose a levantarla.

    Estaban cara a cara, frente a frente, sin embargo no pasó nada.

    - No te preocupes, sólo anda con más cuidado –fue todo lo que Ahome dijo y siguió su camino.

    Hakudoshi no lo podía creer, ¿no lo reconocería? Le parecía increíble, absurdo, cómo no iba a reconocerlo.

    A pesar de todo fue a investigar con los profesores el lugar y nombre de la escuela en dónde ella estudiaba, la casualidad la había llevado de nuevo a su vida, no iba a perderla nuevamente.

    Su pensamiento cambia, ahora recuerda el día que llegó a la escuela Shikon no Tama.

    Su llegada es anunciada en su salón, pero él sólo piensa en que se llegue el receso para ver a Ahome. Las horas se le hacen eternas, cuando por fin sale a receso le parece interminable su búsqueda, es como buscar una aguja en un pajar, hay demasiados alumnos en la escuela, no puede encontrarla el primer día, ni el segundo, es hasta el tercer día cuando puede verla, se encuentra sola, sentada en una banca del jardín comiendo su desayuno.

    Se acerca a la misma banca, se sienta y abre su lonchera. Ella no dice nada, entonces él la observa. No sabe qué hacer…

    - Hola –le dice mientras piensa-. Tal vez no se acuerda de mí así que puedo empezar con ella de nuevo. Antes me portaba mal con ella, pero era un niño así que…

    Sin embargo…

    - Hola Hakudoshi –dice y se pone en pie-. Con permiso.

    Se aleja. Hakudoshi se queda de piedra.

    - Me recuerda… sabe quién soy y lo único que dice es “hola Hakudoshi, con permiso”. No me preguntó nada, no dijo nada más. Maldita. Maldita Ahome… por ti vine y me ignoras por completo.

    Sigue perdido pensando, recordando, sintiendo… sintiendo hasta llegar a ese día, el día en que volvió a ver a su madre, el día en que en pleno centro de Tokio la vio pasar de la mano de un hombre con un pequeño niño en brazos a quien mimaba y le sonreía.

    Se acercó hasta ella, sus emociones desbordaban.

    - Mamá… -dijo haciendo que la mujer volteara a verlo.
    - Haku… doshi –dijo la mujer quien se puso más pálida que la muerte.
    - Por eso te fuiste, porque querías tener otra familia.
    - No Hakudoshi, no es eso.
    - ¿Quién es este hombre? –dijo viendo con furia al compañero de su madre.
    - Él… él ahora es mi marido.
    - ¡¡¿Y el mocoso que llevas en tus brazos?!! –le grita con lágrimas en los ojos.
    - No le digas así. Es tu hermano.

    Quería desaparecer a la mujer que tenía enfrente. Ella lo había dejado siendo un niño, ella se había ido sin importarle su suerte, ahora que la veía se preguntaba, “Si ya no amaba a mi padre ¿por qué no se fue llevándome con ella” “¿Por qué me dejó?”

    - Mi hermano… ¡¿mi hermano dices?! ¡¡Él no es hijo de mi padre!!
    - Pero sí es hijo mío. Hijo… escucha. Yo no volví por ti porque… verás…
    - No necesito que me expliques nada. No soy lo suficientemente pequeño como para no entender que te estorbaba en la nueva vida que querías comenzar. No te preocupes, lárgate con ese hombre, lárgate con ese escuincle, y olvídate, olvídate de que tienes otro hijo, olvídame como me olvidaste en el momento que te fuiste.

    Se alejó de la mujer que lloraba amargamente, caminó sin rumbo, como un zombi hasta que llegó a casa. Como su padre no estaba se dirigió a su recámara, se tiró a su cama y comenzó a llorar, arrancó de su cuello el relicario que Ahome le había regalado, lo abrió, una madre le daba una sonrisa, entonces lloró con más fuerza apuñándolo.

    - ¡¡No mereces que te haya recordado todos estos años!! ¡¡Maldita seas!! ¡¡Maldita!!

    - Y desde ese día la odie… odié a mi madre y también a Ahome, aunque no lo mereciera la odie porque por ella es que idolatré a la madre que me abandonó. Por ella es que recordé a mi madre con tanto cariño, porque la foto que ella pusiera en el relicario era la foto donde se veía más hermosa y dulce, por eso cada que abría el relicario la extrañaba y añoraba más, porque me sonreía, y todo por culpa de ella.

    Él sabe para sí que no fue culpa de Ahome, sabe también que siente algo especial por ella, pero así mismo sabe que su manera de proceder no ha sido la correcta.

    Abre un botón de su camisa, y se ve el relicario que Ahome le regaló, lo abre y no es la foto de su madre la que lo recibe ahora.

    - Eres hermosa, y te llevo siempre conmigo. Sin embargo, no puedo perdonarte.

    Cierra el broche con coraje, suspira y se pone de pie.

    Camina fuera del salón en busca de sus amigos, no quiere estar solo.


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    Espero les haya gustado n . n
    Hasta pronto!!!!
     
  7.  
    tempest

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    Re: El comienzo de mi llanto...

    hola, este capitulo me ha sorprendido tanto como el anterior, nunca pense que diria esto pero pobre hakudoshi T.T deve ser horrible que abandone de ese modo tu propia madre.
    no entiendo por que si ahome lo reconocio no lo saludo o fue más amable con el,eso no se hace, en cierto modo tiene motivos parta estar enojado con el mundo, con su madre y con kagome. espero que lo continues pronto. no puedo esperar a ver lo que paso con akitoki, ¿acaso hakudoshi tuvo algo que ver con su muerte? ¿por que houjo culpa a ahome?
    creo que escribi demasiado...xd nos vemos en los proximos capitulos
     
  8.  
    Fabiana

    Fabiana Usuario popular

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    Re: El comienzo de mi llanto...

    Hola Ahome Dea ^.^
    Soy nueva en tu fic, pero ya había leído "El Comienzo de mi llanto, fue haberte amado tanto" que creastes hace mucho tiempo.

    La verdad esta buenisimo, pobre Hakudoshi, tiene un pasado muy triste. Cuando leí la parte de lo de su mamá, me dió rabia mucha, mucha, muchisima rabia (?)

    Bueno chao, espero que proximo capitulo con ansias. Bye~
     
  9.  
    Pan-chan

    Pan-chan Fanático

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    Re: El comienzo de mi llanto...

    Muchisimas gracias por este especial de Hakudoshi, casi se me hace un nudo en la garganta, a decir verdad me recordaste a un amigo que era asi conmigo (odio-rabia-amor), me atrapaste con el personaje y eso lo aprecio bastante, realmente le pusiste empeño :)

    Ahora lo comprendo mejor, dejame decirte que me he enamorado de Hakudoshi XD, aunque sea un enano siniestro hay que darle credito, sufrió mucho. Kagome lo trató un poco seco cuando lo vió por primera vez, en esa parte creo que ambos tienen la culpa.

    OMG tu fic me gusta cada vez más, sigue así amiga y aunque me puse un poco triste al saber que Sesshomaru estará ausente algunos capítulos, pues creo que podré soportarlo.

    Sigue así! ;)
     
  10.  
    Ahome Dea

    Ahome Dea Usuario común

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    El comienzo de mi llanto...
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    Re: El comienzo de mi llanto...

    Holas!! Se me hizo tarde y no había puesto la conti, disculpen, aquí la traigo.

    tempest - me alegra que te gustara n . n más (pero muho más) tarde haré otro especial, en el que verás por qué ahome trató así a hakudoshi, de entrada pues ya sabes por qué él se siente atraido a ella y al mismo tiempo la odia, espero sigas leyendo el fic n . n

    Fabiana - me alegra que te pases a leerlo, y si ya lo leíste anteriormente estás enterada de tooodo lo que sigue, no he cambiado nada, sólo lo estoy corrigiendo, lo que sí el cap anterior fue totalmente nuevo, puesto que la primera vez que escribí el fic no había explicado el por qué haku decía que ahome le gustaba. Espero lo sigas leyendo.

    Pan-chan - Me alegra que te gustara n . n ahora entiendes mejor a ese enanito, en cuanto a ahome pues como dije a tempest, después escribiré el por qué trató así a haku. Y... ¿me contarás de ese amigo? jeje qué metiche soy. Descuida, me encargaré de recompensar la ausencia de sessho con capítulos muy interesantes.


    Bueno, acá va la segunda parte del cap 13, espero les guste.

    --------------------------------------------------------------


    CAPÍTULO 13:
    EL TRÁGICO AMOR DE AHOME...
    POR FIN ENTIENDO SU FRÍO MIRAR...
    (Segunda Parte)


    Inuyasha y Miroku se quedan perplejos al escuchar esa palabra. Paré en seco, no avancé más...

    - No… no voy a huir de él, no le daré ese gusto, huir sería aceptar que lo que él dice es verdad y no lo es... yo no maté a Akitoki... ¡¡yo no lo maté!!
    - Qué haces... vámonos –me decía Sango no muy convencida pero consciente de que era lo que yo quería.
    - No sango... vámonos, pero al salón...
    - ¡¡Así se habla Ahome!!

    Nos dimos media vuelta y seguimos caminando hacia donde estaban Houjo, Hakaku, Inuyasha y Miroku...

    - ¿Es ella Houjo? –le pregunta curioso Hakaku.
    - Sí... es ella.
    - ¿Qué fue lo que le dijiste hace un momento? –Miroku se atrevió a preguntarle.
    - Asesina... es una maldita asesina.
    - No entiendo por qué la llamas así –dijo Molesto Inuyasha.

    Ya había llegado al frente de ellos...

    - Hasta que te vuelvo a ver... maldita asesina.
    - ¿Te diriges a mí? Mi nombre es Ahome –no sé cómo pude mantener mi porte ante él cuando con sólo ver su rostro todo mi ser se estremecía.
    - Eres una desvergonzada... cómo te atreves a mirarme de frente sin inmutarte.
    - ¿Qué pasa aquí? –Inuyasha comenzaba a perder la paciencia.

    En ese momento iba llegando alguien a quien no esperaba...

    - ¡Houjo! ¡Cuánto tiempo sin verte!
    - ¿Hakudoshi? ¡Amigo! ¿Pero qué te pasó? ¿Y esas vendas? -Hakudoshi tenía la cabeza vendada, en nuestra pelea se había herido.
    - Culpa de la asesina.
    - ¡¡Ya dejen de llamarla así!! –gritó haciendo posar las miradas en él, contando la mía.
    - Inuyasha...
    - Es la verdad... -diciendo esto Houjo me toma de los brazos y me zarandea-. ¡¿O no?! ¡Atrévete a negar que mi hermano está muerto por culpa tuya!
    - ¡Déjame!
    - ¡Suéltala! –le grita Sango-. ¡Es una mujer! ¡¡¡Cómo te atreves a lastimarla!!!
    - Déjala o no respondo –le dijo Miroku.
    - ¡Esto! ¡Esto no es ninguna mujer!
    - ¡¡¡Déjame!!!
    - ¡¡¡Acéptalo!!! ¡¡¡Acepta que si Akitoki está muerto es por tu culpa!!! ¡¡¡¡Acéptalo!!!!! -sus palabras me dolían, lastimaban en lo más profundo.

    Veía sus ojos, veía su rostro... y por un momento vi tristeza en ellos... por un momento vi el rostro de Akitoki.

    - ¡Acepta que mi hermano murió por tu culpa!
    -¡¡¡¡Sí!!!!! -grité con pesadez...
    - Ahome… -Sango se entristeció al escucharme.
    - Lo acepto -dije muy bajo...
    - Ahome... –Miroku no podía creerlo.
    - Acepto que Akitoki murió por mi culpa.
    - Qué... –Inuyasha iba a decir algo pero…

    Houjo me aventó al suelo...

    - ¡Ha!
    - ¿Estás bien? -dijo y me ayudó a levantarme, luego volvió su vista a Houjo-. Oye... no tienes derecho de tratar así a una chica.
    - ¿Eres su amigo? o acaso ¿su novio?
    - ¡No preguntes tonterías! Además… ¿por qué la acusas así?
    - No te metas en eso, no sabes nada, y qué más pruebas necesitas de que ella es una asesina, aparte de que ella misma lo ha aceptado.
    Inuyasha voltea a verme.
    - Ahome... ¿por qué dijiste eso? sabes que no es así –me decía Sango abrazándome.
    - Sus ojos... Sango sus ojos.

    Luego vuelve a mirar a Houjo con ojos llenos de ira.

    - ¡La obligaste a decirlo!
    - Veo que te interesa mucho... ten cuidado.
    - ¿Cuidado de qué o por qué? –dice Miroku.
    - Está maldita... todo aquel que se acerca a ella acaba muerto.
    - O mutilado... cómo tu hermanito, Inuyasha –dice Hakudoshi.
    - Ha mira... ya cayó otro en las redes de esa tarántula.
    - ¡¡¡Cierra la boca!!! –Inuyasha le da un puñetazo- ¡Y lo de mi hermano fue tu culpa! -dice y golpea a Hakudoshi también.
    - Pobre de ti –le dice Houjo mientras pasa su puño por su nariz para limpiar la sangre-. Te irá mal si te acercas a ella... –diciendo esto se aleja...
    - Ahome... –Sango me ve fijamente.

    Hakudoshi me vio de una forma en que no entendí, y luego se marchó.

    No soporté las miradas curiosas y me fui corriendo hacia uno de los patios traseros...

    - ¡AHOME! –gritó Sango.
    - ¡¡Ahome espera!! –también Miroku.
    - ¡¡Ahome!! –incluso Inuyasha.

    Pero a ninguno escuché.

    - Está mal...
    - ¿Sango no crees que debamos ir a ver que tiene? –le dice Miroku.
    - No... creo que ella necesita estar sola.
    - Yo no lo creo así, ella necesita desahogarse -dijo Inuyasha y salió corriendo en la misma dirección que yo.

    Me encontraba bajo un árbol, ese que era mi amigo, donde siempre que me sentía triste o alegre iba... lloraba con fuerza, no me preocupaba si alguien me escuchaba, lloraba... además, seguramente todos los alumnos de la escuela estarían en las canchas esperando a que comenzara el primer partido...

    Nada podía evitar que yo llorara, nada...

    - ¡¡No es justo!! ¡¡¡No es justo que me trate de esa manera!!! ¡¡¡No fue mi intención!!! ¡¡¡Yo no quería que eso pasara!!! ¡No quería!

    Alguien me había encontrado y se había quedado un poco retirado para dejar que llorara un poco más, pero ante la intensidad de mi llanto no quiso dejarme hacerlo.

    - ¡Daría lo que fuera por haber sido yo!
    - Perdona que te interrumpa, pero... no es bueno que estés sola -me dijo mientras se sentaba a mi lado.
    - Gracias por defenderme de Houjo, Inuyasha -le dije aun entre lágrimas.
    - Ahome... dime por favor qué te pasa, ¿qué secreto guardas? ¿cuál es la razón de tu llanto?
    - ¿Te parece poco lo que pasó?
    - Sé que no lloras por eso, no lloras por lo de hace un momento, tú lloras por algo que pasó mucho antes.

    La mirada que me regalaba me inspiró la confianza para hablar de lo que sentía, y es que en verdad necesitaba desahogarme.

    - Hace un par de días me dijiste que tengo una mirada fría... ¿no es así?
    - Sí... ¿tiene algo que ver con lo que pasó?
    - Sí... de cierta forma sí.
    - Confía en mí, dime qué pasó. Soy tu amigo.

    ¿Amigo? ¿Inuyasha era mi amigo? Jamás lo había pensado así, para mí sólo era un compañero de clases con el cual me llevaba bien y habíamos tenido un par de peleas pero... no lo había pensado así.

    - Gracias Inuyasha.
    - Dime...
    - Ni siquiera a Sango le he contado bien cómo pasó todo, pero ya no puedo con esto. Debo hablar con alguien, pero no había encontrado a nadie a quien le tuviera la confianza de decírselo, ni siquiera a Sango.
    - ¿Me lo dirás a mí?
    - Sí... -miré al cielo-. Fue al siguiente día de haber llegado a Nakano Sakaue... habíamos ido a visitar a una tía, bueno, no tía al cien, era prima de mi mamá. Recuerdo aquel día... un día en el que como todos los fines de semana que estaba ahí, jugábamos en el parque, éramos una bolita de niños de cinco años y cuatro...

    Inuyasha me miraba con mucha atención...

    - Te preguntarás a quienes me refiero... pues jugábamos Akitoki, Houjo, Ayumi, yo, Hakudoshi y una niña llamada Mayela.
    - ¿Hakudoshi dices?
    - ¿No notaste que él y Houjo se conocían?
    - Ahora que lo dices no me lo había preguntado.
    - Nos conocemos desde entonces, por eso Hakudoshi está tan bien enterado de todo lo que me lastima.
    - Volviendo a eso, dices que iban al parque, pero eran muy pequeños ¿no?
    - ¿Cómo íbamos niños de cinco años al parque, solos con una niña de tres? pues porque el parquecito estaba justo frente a la casa de Akitoki, Houjo y Ayumi, Hakudoshi también vivía cerca. Visitábamos también la tiendita de la esquina, comprábamos dulces. A cada uno nos daban dos pesos para comprar lunetas y gomitas. Ese día era un Sábado, lo recuerdo muy bien, era Sábado 8 de Febrero –viendo la mirada de Inuyasha…-. Siempre he sido muy especial para con las fechas.
    - Me doy cuenta.
    - En ese mes, Akitoki, Houjo y yo, cumpliríamos seis años. Pese a que éramos tan niños, éramos muy listos, no como los niños de ahora que aprenden a hablar bien a los seis.
    - Me imagino, yo fui de tu generación... mi hermano es de los retrasados -me dijo consiguiendo que sonriera-. Ya no me hagas caso, sígueme diciendo, te prometo no interrumpirte de nuevo.
    - Ese día que fuimos a la tienda, vi una pulserita pegada junto a otras cosas, muñequitos, dados, globos, y cosas así. Estaba pegada a un cartón, era de esos en los que compras un chicle, lo despegas y vez qué te ganas. La pulserita tenía el número nueve, pero los chiclitos estaban intactos; acababan de ponerlos; eran cien en total. Cada chiclito costaba cincuenta centavos, y sólo teníamos, con lo que nos daban, cuatro oportunidades de sacarla, yo lo intenté y no, no pude. Houjo, a quien siempre le había caído mal también lo intentó, todo para quedársela y que yo me quedara llorando. Y Hakudoshi y Mayela, también lo intentaron pero no atinaron a sacar ese número. Akitoki y yo siempre nos habíamos llevado bien, bueno, desde que nos conocimos, que fue como a los tres años, noté cierto interés en su mirada para con esa pulsera. Pero él no intentó sacarla, sentía que él era mi única esperanza, pero al ver que él sí compró sus dulces, pensé que no le importaba, lo deje pasar...

    Me detuve un momento... y un par de lágrimas se deslizaron por mis mejillas...

    - Tranquila... -me dijo secándolas con un pañuelo.
    - Al día siguiente volvíamos a estar en el parque jugando, jugaba con Ayumi, Haudoshi y Mayela... en eso llegó Houjo, me extrañó que Akitoki no estuviera con él.

    - Houjo, ¿y Akitoki? –le pregunté.
    - No lo sé, ni me interesa –dijo frío como siempre.
    - ¿No lo has visto Ayumi?
    - Nio.
    - Oigan, ¿no vamos a ir a ver si sacamos la pulserita? –dijo Houjo.
    - ¿Qué? –sabía que Houjo sólo la quería para que yo no la tuviera.
    - ¡Sí vamos! ¡Hoy me dieron más dinero! –dijo Mayela.
    - ¡Vamos! –Hakudoshi también estaba muy interesado en ella.

    Todos corrieron rumbo a la tienda.

    - ¡Espérennos! -les dije corriendo con Ayumi de la mano.

    Llegamos a la tienda pero...

    - Oiga señor, ¿y los chicles de premios? –preguntó Houjo.
    - Ya los vendí todos.

    Salimos de la tienda.

    - Bueno ni hablar –Houjo sonaba conforme.
    - Yo la quería –dije tristemente.
    - Sí... estaba muy bonita.

    Cuando llegamos al parque, Akitoki estaba en el columpio, me le acerque. Sentí como que estaba molesto, porque cuando llegué al columpio él se bajó y se fue con los niños. Se puso a jugar con ellos con muchos muñequitos que tenía que yo nunca había visto y se parecían a los de los chicles.

    - ¿Estará molesto? - me decía a mi misma muy bajito-. ¿Pero por qué?

    Yo quería mucho a Akitoki... Houjo me valía que viviera enojado conmigo, pero Akitoki no...

    Después de un rato Akitoki volteó a verme y se me acercó...

    - ¿Qué tienes? –me dijo tranquilo.
    - ¿Estás molesto conmigo? –le pregunté triste.


    Sonrió con dulzura...

    - No... no es eso, es sólo que quería tener ocupados a los demás y a Houjo porque quiero platicar contigo.
    - ¿Qué tiene de malo que estén los demás?
    - Es que te quiero dar algo, pero si Houjo te lo ve, te lo quitará.

    Sacó algo de la bolsa de su short...

    - Mira -era la pulserita dorada-. Es para ti...
    - ¡Akitoki! ¿Entonces fuiste tú quien se acabó los chiclitos?
    - Sí. De ahí es que saqué todos los juguetes que acabo de prestarles a Houjo y los demás... pero yo sólo quería la pulsera, para dártela a ti.
    - ¿Pero de donde sacaste dinero para comprarlos todos?
    - Rompí la alcancía que me regaló mi papá en Navidad. Tenía exactamente lo que necesitaba para comprarlos todos.
    - Akitoki...

    - Me dieron ganas de llorar, y en ese tiempo a mí no me importaba si me veían o no, no tenía el gran orgullo que tengo ahora que me hace avergonzarme cuando alguien me ve llorando.
    - ¿Te molestó que te viera? –Inuyasha cambió su expresión.
    - No... no te preocupes –le dije serena, pero más bajito…-. Después de todo por ti volví a llorar.
    - ¿Cómo dices?
    - Nada –suspiré y le seguí diciendo-. Él me puso la pulsera, aun no sé cómo pudo si era medio atolondrado, y aunque me quedaba enorme, él me dijo...

    - Se te ve preciosa –sonreía de una forma muy tierna.
    - Sí, está muy bonita...

    Me bajé del columpio...

    - ¡¡Iré a enseñársela a mi mamá!!
    - ¡Espera! -me dijo tomando una de mis manos-. Hay algo más que quiero decirte.
    - ¿Qué? -le dije sin mucho entusiasmo.


    Él se puso muy nervioso... jugaba con sus deditos, los movía uno sobre el otro.

    - Pues... -con una mirada y un tono muy tiernos... dijo-. Ahome... ¿quieres ser mi novia?

    - Al principio como que... me dio algo extraño, no supe, ni sé, ni sabré qué fue, pero luego me reí, creí que estaba jugando. Y como mi risa siempre parece burlona...
    - Dímelo a mí... -lo vi sorprendida por su comentario que a mi parecer estaba fuera de lugar-. Disculpa, ya no diré nada más.
    - Creo que lo hice pensar que me burlaba de lo que me había dicho y se puso a llorar. Ya cuando lo vi así, sí me sentí rara, sentí una opresión en el pecho y...

    - ¿Es en serio lo que me acabas de preguntar? –le dije tomando su carita para que me viese a los ojos.
    - ¡Claro que sí! -me dice dándome un abrazo-. Yo te quiero mucho. Ahome, yo... yo te amo.
    - Lo siento... siento haberme reído, pero... tampoco se puede que te diga que sí.

    - ¿Por qué?

    Su carita la recuerdo con tanta ternura... sus ojitos estaban vidriosos por sus lagrimitas.

    - Akitoki... somos muy pequeños. No estamos en edad de ser novios.
    - ¿Tú no me quieres? ¿acaso tú no me amas?

    Yo no sabía exactamente el significado de esa palabra...

    - Claro que sí... yo te amo Akitoki.
    - Entonces prométeme que sí serás mi novia, prométemelo por favor.

    Me lo dijo de una forma, en que siendo tan niña se me subieron los colores. Ya más bien lo sentí como que me ordenaba que le dijera que sería su novia. Y yo como siempre tratando de huir de las situaciones, por aquello que sentía que no sé qué era, le dije...

    - ¿Cuando?
    - Cuando cumplamos quince años. ¿Te parece?
    - Sí... está bien.
    - Gracias Ahome -me dio un beso en la mejilla.

    - Ya con eso quedó ahí... nunca pensé que ese día sería el ultimo que había platicado, jugado y estado con Akitoki.
    - ¿Cómo que esa fue la última vez que estuviste con él?
    - Así fue -le dije de nuevo con los ojos llenos de lágrimas-. Creo que de haberle dicho que sí, toda mi historia sería diferente, ya que conociéndolo, al otro día habríamos ido a tomar un helado, o por la brisa nos hubiéramos quedado en casa viendo la tele, porque él habría tratado de quedarse conmigo solo, y así no hubiera pasado lo que paso al día siguiente, entonces si él hubiese seguido existiendo, no nos hubiésemos dejado nunca, conociendo mis caprichos, habría hecho que mi mamá dijera que nos quedásemos a vivir ahí, pero no, no fue así...
    - Ahome... No soporto verla llorar.
    - Al día siguiente, Lunes 10 de Febrero, ya hasta en la tarde por haber ido a visitar a una tía, nos reunimos de nuevo en el parque, era el primer lunes que nos quedábamos ahí mi mamá y yo, tal vez también de habernos regresado nada malo hubiese sucedido. Akitoki creo estaba apenado, no se nos acerco, y yo pues estaba igual y no lo seguí hacia donde se fue. Se sentó al lado de una de esas cosas como macetas de concreto en las que hay plantas y cosas así en los parques, casi en frente de la carretera.
    - ¿Y qué pasó?
    - Hasta ese día me gustaba mucho la lluvia...
    - ¿Lo de que la lluvia no te guste tiene que ver con lo que pasó ese día?
    - Sí... porque ese día estaba brisando, y como era un día caluroso nos pusimos a correr en el parque, la brisa se sentía bien, en eso de andar corriendo, me detuve y vi que Akitoki estaba muy pensativo, por estar volteando, no me di cuenta de que...

    - ¡Quítate! -dice Houjo empujándome hacia un charco de agua.
    - ¡Hay!

    Estaba vestida de blanco y color crema, y me ensucie mucho... todos se reían de mí.

    - Mira cómo te vez jajaja.
    - Y me presumías tu falda nueva jajajajaja
    - Jajajajajajaja, mira nada más cómo quedaste jajajaja...


    Me molesté tanto que salí corriendo, el suelo estaba mojado, por esa callecita en donde se cruzaba de casa de Akitoki al parque, casi no pasaban autos, así que no me preocupé por nada y crucé corriendo la calle, pero por culpa del suelo húmedo resbalé, voltee ligeramente y Akitoki me veía como sin saber qué hacer, como si viera algo raro, entonces volví la mirada hacia el suelo, no me levantaba, me quedé ahí, para cuando me levante, no vi de dónde había salido, pero un coche venia hacia mí...

    - ¡¡¡Ahome!!! –escuché a Akitoki gritar.

    Se bajó muy rápido de donde estaba; me empujó; caí al suelo; recibí un par de raspones; escuché el rechinido de las llantas del auto. Luego un golpe muy distinto, además de los gritos de Hakudoshi, Mayela y Ayumi...

    - ¡¡¡¡Akitoki!!!! –jamás escuché a Hakudoshi gritar igual.



    - El auto… -Inuyasha no se atrevió a decir lo que pensó.
    - Sí... el auto lo atropelló. Sé que había intentado frenar, pero por lo mojado del suelo y su velocidad no pudo. Luego chocó contra un poste.


    - ¡¡¡¡Akitoki!!!!


    Él estaba tirado en el suelo, empapado de sangre... y de nuevo comenzó a brisar.



    - Me metí corriendo a avisar a mi tía lo que había pasado, Houjo y los otros veían a Akitoki asustados, Ayumi lloraba a gritos por su hermanito, era una niña, y Houjo… Houjo lloraba en silencio, sólo derramaba lagrimas, pero no gemía, no nada.
    - ¿Y qué más sucedió?
    - Para cuando salió mi tía... se puso como loca, lo llevaron a un hospital, y ese maldito del auto fue detenido. Mi mamá y yo acompañamos hasta ahí, yo veía que mi tía lloraba, preguntaba por él y no le decían nada, entonces sin que nadie me viera entré a donde estaba él, todavía tenía la misma ropa y las heridas iguales, no se las habían curado.



    - Akitoki... ¿cómo te sientes? -le pregunté llorando.
    - Ahome... ¿eres tú? –me dijo con ojos llorosos.
    - Sí... –al ver mis lágrimas estiró su mano para secarlas.
    - No llores...
    - Perdóname, te lo prometí. Dime... ¿cómo te sientes?
    - Me duele mucho todo el cuerpo... no siento las piernas.
    - ¿No te han dado nada para el dolor?
    - No... desde que me desperté nadie ha venido -me decía llorando del dolor.
    - ¡¡¿No ha venido nadie?!!!



    - Salí corriendo a avisar a mi tía de eso... a Akitoki lo habían atropellado a las seis y ya eran casi las doce de la noche y nadie había hecho nada por él.
    - ¡¡Pero qué gente tan irresponsable!!
    - Mi tía entró a verlo y llamó a los médicos, estos trataron de ayudarlo... le pusieron cosas para el dolor o no sé, pero no pasaba nada. El doctor nos pidió salir, todos salieron... yo me quedé en la puerta y cuando el doctor salió yo entré... una enfermera estaba ahí y...

    - Sal por favor niña, no puedes estar aquí.
    - No, por favor señorita... que no se vaya –dijo Akitoki.
    - Esta bien niña, pero no te tardes... -dijo quedándose parada en la puerta.
    - Ahome... por favor, dime que sí.
    - ¿Qué sí que?

    En ese momento estaba abrumada por lo que había pasado, y no entendí que es lo que quería que le dijera, por tanto, no pude responderle...

    - Por favor....
    - ¿Pero qué quieres que diga?
    - Ahome... -dijo en un susurro casi inaudible y cerró los ojos... para no abrirlos jamás...


    - Él... –Inuyasha casi lloraba.
    - En ese momento murió... -le dije dejando escapar varias lagrimas-. Eran ya las 12:05 a.m. ya era 11 de Febrero, él habría cumplido años el 13 y no... no lo hizo, fue enterrado el 12 y pasó su cumpleaños bajo la oscuridad de una tumba. Houjo me detestó más ese día, para él soy la culpable de que Akitoki muriera.
    - Pero eso no fue culpa tuya...
    - Sí lo fue... ¡sí lo fue! ¡Todos me lo dijeron ese día! ¡Todos!


    - ¿Akitoki?... ¡Akitoki contéstame! Akitoki por favor.
    - ¿Qué pasa niña?
    - Se durmió... ya no me responde.
    - Hay no... ¡¡¡Doctor!!! ¡¡¡Doctor!!!!

    El doctor entró corriendo...

    - ¿Qué pasa?
    - El niño...

    Se acercó a verlo, revisó sus parpados y...

    - Llame a sus familiares...

    La enfermera salió, y entró con mi tía, mi mamá... y Houjo y Ayumi...

    - ¿Qué pasa? –mi tía entró temerosa.
    - Lo siento mucho... el niño ha muerto.
    - ¡¡Qué!! –mi tía se puso como una loca.

    Mientras que yo…


    - No es cierto... ¡no es cierto! ¡Está mintiendo! ¡Mamá no es cierto! -dije corriendo hacia mi mamá.
    - ¡¡Mi niño!! -decía llorando mi tía abrazando el cuerpecito.
    - Mamá... Ahome tuvo la culpa –dijo Houjo mientras lloraba con lágrimas silenciosas.
    - ¿Qué?
    - Ella corrió hacia la calle y Akitoki trato de impedírselo, por eso lo atropellaron...
    - ¡¡No es cierto!! –Houjo dijo las cosas a su manera.
    - ¡¡Tú!! ¡¡¡Tú fuiste la culpable niña!!! -dijo mi tía dándome una bofetada...
    - ¡¡No puedes culparla así!! ¡Es sólo una niña! –mi mamá me defendió.
    - ¡¡¡Cállate!!! ¡¡¡Mi hijo está muerto por culpa de tu hija!!! ¡¡¡¡Fue su culpa!!!!
    - ¿Qué pasa emanito? ¿po que dicen eso que tiene mi oto emanito?
    - Se murió, ¡¡¡nunca volverá a jugar contigo por culpa de Ahome!!!
    - ¡¡¡Es su culpa!!! –mi tía seguía culpándome.
    - ¡Mi emanito! ¡Ahome! ¡reguesame a mi emanito!
    - ¡¡¡No es su culpa!!!
    - ¡¡¡Claro que sí!!! ¡¡Vete!! ¡¡¡Vete de aquí niña!!! ¡¡¡¡Vete!!!!
    - ¡¡¡Vete asesina!!! –fue la primera vez que Houjo me llamó así.
    - ¡¡¡No!!! -grité y salí corriendo de ahí.
    - ¡¡Ahome!! –mi mamá iba a salir tras de mí…
    - Sonomi… no quiero que vuelvas a pararte por mi casa, no quiero volver a saber nada de ti ni de tu hija... la odio...


    Mi mamá no hizo caso a las palabras de mi tía, salió a buscarme junto a Mayela y Hakudoshi, por lo ocurrido no los llevaron a sus casas, sus padres trabajaban hasta tarde, a esas alturas ya debían saber lo ocurrido y esperaban a que los llevaran.

    Yo estaba sentada en una banqueta... llorando. Entonces comenzó a llover de nuevo... Y cada gota de lluvia resonaba en mis sentidos diciendo...

    ¡¡¡CULPABLE!!! ¡¡¡ES TU CULPA!!! ¡¡¡ESTÁ MUERTO!!! ¡¡¡TU CULPA!!!

    ¡¡¡ESTÁ MUERTO!!! ¡¡¡CULPABLE!!! ¡¡¡ES TU CULPA!!! ¡¡¡CULPABLE!!!

    - ¡¡¡AKITOKI!!! –grité con fuerza, rompiendo casi mis pulmones-. ¡¡¡NO ME DEJES SOLITA POR FAVOR!!! –mi voz enronquecida hacía eco en esa calle tan vacía-. Perdóname... perdóname por llorar... Akitoki perdóname. Te prometo que no lloraré por nadie más, mis lágrimas son tuyas. ¡¡¡Han sido para ti y sólo para ti!!!

    En ese momento mi madre se acercaba a mí... venía con Hakudoshi y Mayela.

    - Mira lo qué deja la lluvia –me dijo mamá acariciando mi cabeza.
    - Mamá –voltee a verla con infinita tristeza.
    - Sólo tristeza y dolor –un par de lágrimas rodaron por sus mejilla.
    - ¡¡¡Mamita!!!! –grité poniéndome a llorar con más fuerza.


    - Ahome...
    - Houjo me odia desde ese día, él y toda su familia. Ese día mi madre llegó a por mí y nos regresaos a casa, ni siquiera pude volver a ver a Akitoki. Houjo y Akitoki eran gemelos, y aunque es raro que vea a Houjo... cuando lo veo siento una pequeña opresión en el pecho, porque como es él ahora, sería Akitoki, aunque seguramente él no me miraría como Houjo lo hace.
    - Yo... no sé qué decirte. No tengo palabras.
    - Es por eso que como una vez dijo Hakudoshi, tengo miedo a enamorarme.
    - ¿Qué?
    - Tengo miedo de encariñarme con alguien y que igual que Akitoki se vaya por mi culpa -le dije aun llorando.
    - No, no fue tu culpa.
    - Quedó en mi mente el no haberle respondido, porque ya cuando fui más grande entendí que lo que él quería que le dijera antes de que muriese es que sí sería su novia.

    Inuyasha abrió sus ojos a lo más que le dieron...

    - Aun guardo esa pulserita dorada, es fantasía, pero muy linda, es el más lindo recuerdo que tengo, un recuerdo que me lleva al recuerdo de aquella tarde. Sé que el hombre que conducía aquél auto dentro de tres años estará libre, conducía en estado de ebriedad y sólo le dieron diez años de prisión, sólo diez. Con diez años, pago la vida de un niño, de mi mejor amigo, de mi primer cariño, del primer hijo de una familia, del hermano mayor de dos niños, con diez años...
    - ¿Te enamoraste de él verdad?
    - No lo sé... creo que sí. Pero yo ya no quiero volver a sentir ese cariño por nadie... tengo miedo.
    - El primer amor de Ahome fue muy trágico. Y yo me quejaba de lo que paso con Izayoi, soy un estúpido. Ahora comprendo que la frialdad de su mirada, no es frialdad, es tristeza... es soledad.
    - No supimos de ellos nada, sino hasta cinco años después cuando nos enteramos que se vinieron a vivir aquí a Tokio. Y pues... siempre vivo con el miedo de encontrar a Houjo, aunque en algunos viajes a Nakano Sakaue, lo veía de lejos.
    - Te sientes triste al verlo porque se parecería a Akitoki ¿cierto?
    - Así es...

    El silencio se hizo presente, Inuyasha no decía nada, yo tampoco, hasta que...

    - Gracias por haberme escuchado Inuyasha.
    - No te preocupes, a veces hace falta que alguien te escuche y trate de comprenderte –se queda callado unos segundos-. Ahome... –dice y atrae toda mi atención-. Te prometo que ganaré el partido.
    - ¿Qué? –no pude sino verlo totalmente sorprendida.
    - Te prometo que lo ganaré por ti –diciendo esto se puso en pie y se marchó.
    - Gracias. Gracias Inuyasha -dije bajito y volví a bajar la mirada para llorar otra vez-. Akitoki... Akitoki perdóname por llorar de nuevo, por haber roto la promesa que te hice, pero no puedo evitarlo.

    Me quedé largo rato ahí, hablándole al vacío, imaginando que él desde algún lugar me escuchaba y sabía lo mucho que aun lo... amaba.



    -----------------------------------

    Espero les gustara, hasta pronto.
     
  11.  
    Fabiana

    Fabiana Usuario popular

    Tauro
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    Re: El comienzo de mi llanto...

    Que dulzura lo de la punserita Aww :3
    Lo leí hace tiempo, pero volverlo a leer de nuevo es maravilloso.
    Me da mucha tristeza con Ahome, no era su culpa para que su tía la tratara así D; Eran pequeños y no sabian que hacían. La verdad, es que uno cuando crece no se arriesgaria por esa persona que esta en peligro, bueno algunas personas. De pequeños tenemos un alma tan bondadosa y linda :3

    Bueno espero el proximo cap. Besos, bye~
     
  12.  
    ayatimas

    ayatimas Iniciado

    Géminis
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    Re: El comienzo de mi llanto...

    Holaaaa
    he de decirte que me ha hecho llorar a moco tendido con lo de Akitoki ToT :(
    me encanta tu fic de verdad
    Besos :)
     
  13.  
    Pan-chan

    Pan-chan Fanático

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    Re: El comienzo de mi llanto...

    O.O sorprendente, debe ser muy duro para Kagome, La verdad es que ya me imaginaba que Akitoki estaba enamorado de ella, me gustó mucho como describiste a ese personaje, un niño muy tierno :saltarin:

    Entiendo el rencorr que Houjo le tiene a Kagome ahora, pero por qué la odiaba antes? por celos? por la misma razón que Hakudoshi odia a Kagome=? supongo que soy muy preguntona jajaja me vas a venir matando. Me gustó la actitud de Inuyasha, rudo y orgulloso pero comprensivo y protector, no podía esperar menos de ti :) sabes darle vida a tus personajes.

    Estoy ansiosa por tu conti, espero que Inuyasha gane el partido y que Houjo deje en paz a Kagome, si Sesshomaru estuviese en la escuela ya lo habría asesinado ¬¬.

    conti pronto si??? (ojitos rogones) todo te está quedando de maravilla. Bye!!
     
  14.  
    tempest

    tempest Entusiasta

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    Pluma de
    Escritora
    Re: El comienzo de mi llanto...

    hola, este capitulo fue increiblemente triste, me hicistes llorar...aparte mientras lei escuchaba la canción la despedida de shakira, que si la has escuchado sabes que en cierta forma tiene que ver...lo siento creo que me fui de tema.
    este capitulo me encanto. ahora entiendo la tristeza de ahome, la familia de houjo en especial el ha sido muy injusta. aparte houjo es un mentiroso. en fin, continua pronto el fic
     
  15.  
    Kourei

    Kourei Acosando a Gray-sama (kagome-chan) ;D

    Tauro
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    Escritora
    Re: El comienzo de mi llanto...

    ohayou!!

    Siempre he estado al pendiente de tu fic y me encanta pero hasta hoy me anime a postear, me encanta tu historia y la forma en la que narras, pobrecita de Kagome la culpan por algo de lo que ella no tuvo laculpa. Solo un detalle... es "asesina" y no "acecina" porque esa palabra significa otra cosa. Namarie.
     
  16.  
    sessxrin

    sessxrin Fanático

    Virgo
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    Pluma de
    Escritora
    Re: El comienzo de mi llanto...

    gme!!gomen!!!!!! por no haberme pasado antes!!!!
    pero es que me puse hacer un poconon de cosas y se me olvidaron los ff que estaba leyendo, hasta que me acorde del ff tuyo y lo volvi a leer, gomen,gomen,gomen!!!!!!

    sabes, estos ultimos capis, han sido muy tristes, pobre, cualquiera se hubiera traumatizado a esa edad y sobre todo que la llamen asesina, pobre ToT, llore mucho mientras lo leia (soy muy emocional xD)

    ojala ahome se de cuenta del gran amor que le tiene Inuyasha o sino le va a pasar lo mismo que con Hakudoshi....
    espero con ansias la llegada de Sess y los celos de Inu, la confusion de Ahome, todo....

    ahhplissss!!!! espero con ansias la llegada de Rin y Naraku!!!!! plissss quiero que llegue Rin!!!! y el gran alboroto que va a hacer!!!!plisss

    te seguire leyendo y tratare de no demorarme

    PD: acepto regaños, amenazas, de todo, por haberme olvidado de ff

    sessxrin
     
  17.  
    Hikari Azura

    Hikari Azura Usuario común

    Piscis
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    Escritora
    Re: El comienzo de mi llanto...

    hola!!!!!!!
    perdon por no haber pasado antes, bueno creo que si,pero fue mi imaginacion o yo ya habia posteado antes?
    bueno en fin si no fue asi, me disculpo, pero si ya habia posteado como son feas por que lo borran}?

    bueno a lo que vengo, ahome dea este capitulo me encanto, pero mas ya que nos sacastes de las dudas de que paso con Ahome y Akitoki. tambien pudimos ver una parte de Ahome que nadie conocia, valla a de haber sido una situacion muy dificil despues de que toda la familia de Hojo la creyera asesina por culpa de Hojo..

    por otro lado valla que fuera a ver a Hojo y estuvra frente a el para que le dijiera todas esas cosas feas, creo que a todos se nos puso la piel de gallina!, es bueno saber que ella tenia apoyo de todos sus amigos!!, y sobre todo de que ella siempre tendra a algien con quien hablar!

    bueno a una pregunta que me hago cada rato, CUANDO SALDRA NUESTRO SESSHOMARU????? T-T...ya se le extraña su presencia, niña nos vas a matar y sobre todo no lo estas negando ...T-T..creo que vas a ser la causante del proximo suicidio de unas de las lectoras del ff >.<
    buenos nos estaremos leeyendo pronto, cuidate
    bessos
    tu fiel lectora Sesshogriss ( proxima lectora a punto del suicidio por falta de sessho) XP
     
  18.  
    Ahome Dea

    Ahome Dea Usuario común

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    Título:
    El comienzo de mi llanto...
    Total de capítulos:
    20
     
    Palabras:
    7129
    Re: El comienzo de mi llanto...

    Hola a todos. Les pido una disculpota por hacer que de nuevo me cerraran el fic, pero taraaan pedí de favor me lo abrieran y aca les traigo conti.

    Espero que les guste y que valga la pena la espera.


    --------------------------------------------------------------

    CAPÍTULO 14:
    ANOTANDO PARA TI...

    No podía evitar sentir la tristeza que sentía, sin embargo alguien me había dado fuerza para regresar y demostrarle a Houjo que yo era más fuerte que sus palabras.

    - Inuyasha, muchas gracias por haber estado conmigo. La verdad es que yo pensé que Sango entendería que necesitaba compañía y vendría, pero no. Fuiste tú quien vino a ayudarme. Gracias Inuyasha, gracias por ser mi amigo -miré hacia el cielo-. Akitoki... perdóname por haber llorado, perdóname por favor. Mucho tiempo dejé de llorar, pero a la larga siento que eso me ha hecho daño, me ha hecho sufrir mucho hacia mi interior y la persona que hace unos instantes me consolaba, fue quien hizo que volviese a llorar. No llorar me hace daño, pero trataré de cumplir mi promesa, trataré de no llorar aunque no te garantizo nada.

    Caminé hacia los salones, debía buscar algo en mi mochila además de cambiarme de ropa, tenía que ir a animar al equipo.

    - Houjo... voy a demostrarte que Akitoki sigue siendo importante para mí, y que a pesar de que tú digas lo que digas, Akitoki me quería, Akitoki me amaba -salí del salón y me dirigí hacia las canchas.

    Al llegar...

    - ¡Ahome! –gritó Sango y corrió hacia mí.
    - ¿Ahome estás bien? –preguntó Miroku.
    - Sí, estoy bien, gracias.
    - ¿Inuyasha estuvo contigo? –Sango sonaba dudosa.
    - Así es -le dije con un tono dulce y alegre.
    - Veo que te hizo mucho bien hablar con él.
    - Sí Miroku, necesitaba hablar con alguien y me ayudó mucho. ¿Por cierto en donde está?
    - Kikyou le habló hace rato y se fue con ella.
    - ¿Qué? –ignoro la expresión de mi rostro en ese momento.
    - ¿Por qué pones esa cara? –Miroku no la entendió.
    - No, por nada. Es sólo que pensé que ya iba a comenzar el partido.
    - Sí, no tarda en empezar pero no creo que tarde en volver.

    En eso Sango nota algo en mi mano.

    - Ahome ¿y esa pulsera?

    Sonreí levemente y elevé mi mano para verla.

    - Es la pulsera dorada que me regaló Akitoki.
    - ¡¡¿Qué?!!

    Le conté a Sango la historia tal y como era, ya se lo había contado a Inuyasha, ahora tenía la fuerza de hablar de ello.

    Mientras tanto, ocurría algo que no sabía y que no sabría en mucho tiempo.

    - No termino de entender por qué estás así –decía Inuyasha-. Me vas a llamar, estás llorando, me traes aquí y me gritas que soy un traidor que juega con tus sentimientos. Lo siento pero no entiendo.
    - ¡Te vi! ¡¡Te vi con ella!! ¡¡¡La abrazabas!!! ¡¡¡Tú me dijiste que no tenías novia!!! –gritaba histérica Kikyou.
    - Y no la tengo, pero no termino de comprender lo que dices.
    - ¿Qué hacías con Ahome en el patio de atrás? ¿Por qué la abrazabas?
    - Perdóname Kikyou, pero en verdad, creo que eso es algo que no es de tu incumbencia, y si sólo me hablaste para insultarme sin motivos me voy, que el partido está por comenzar. Además... yo no estaba abrazándola. Aunque me moría de ganas de hacerlo.

    Inuyasha se marcha...

    - No... no me lo ganarás Ahome –susurra.
    - ¿Y qué piensas hacer para impedirlo? –le dice Azuka con tono venenoso-. Inuyasha derrapa por ella.
    - No es justo, a ella le cae mal.
    - Pues yo creo que no tanto –termina Kouchou.

    Kikyou baja la vista...

    - Pues no me importa de qué manera, pero Inuyasha va a ser mi novio... sea como sea.

    En la cancha...

    - Ahome no sé qué decirte –Miroku estaba sin palabras.
    - Sabía algo de cómo había sido pero nunca me imaginé cada detalle así. Fue todo muy triste ¿por qué nunca me lo dijiste?
    - No tenía la fuerza para hablar así de eso, pero hoy gracias a Inuyasha pude hacerlo.

    Inuyasha ya venía...

    - Ahome... -susurró al verme a lo lejos-. Se ve serena, y su rostro muestra tranquilidad.

    En cuanto lo vi le sonreí.

    - Está mejor... me alegro mucho. Qué bueno que ya estés bien -dice una vez llegó hasta nosotros.
    - Gracias a ti Inuyasha –en mi mirada había sentimientos limpios que él comenzaba a hacer nacer.
    - He... bueno. No... no fue n... nada 0//.//0 –su nerviosismo hacía que sintiera ternura.
    - Hace rato no te agradecí tu apoyo cómo debía, ahora quiero hacerlo.

    La mirada de Sango expresó curiosidad.
    - ¿Cómo se lo agradecerás?
    - P... pero cómo –Inuyasha estaba nervioso.

    Comencé a acercarme a él...

    - Acaso va a... –Miroku abría los ojos enormes.

    Lo tomé de los hombros, puse una mano en cada uno, lo incliné hacia mí despacio y cerré los ojos.

    - ¡¡¡¿Lo va a besar?!!! –puedo jurar que el corazón de sango casi se le sale del pecho.
    - Acaso va a... ¿va a besarme? -Inuyasha cierra los ojos y deja entreabiertos sus labios.

    En ese instante abrí los míos y vi que Inuyasha los había cerrado...

    - ¿Qué me pasa? Sus labios... yo quisiera -dejé de pensar, sólo hice lo que había pensado hacer.

    Lentamente le di un beso muy suave, Inuyasha abrió los ojos a lo más que le dieron. Por un instante todo se detuvo, a decir verdad mi corazón comenzó a latir muy fuerte, sentí que mi sangre quemaba los caudales que recorre por mi cuerpo, Sango estaba que creo quería matarme, Miroku tenía una cara de decepción.

    Creo que pensaron que lo besaría en los labios, pero no fue así... le di un beso en la mejilla.

    - Gracias –le dije con una sonrisa.
    - De... de nada –su mirada se notaba un tanto perdida al hablarme.

    Me voltee para seguir conversando con Sango...

    - Soy un estúpido... ¿cómo pude pensar que me besaría? ella a quien quiere aunque no lo acepte es a mi hermano –sus pensamientos eran profundos.
    - Casi se hacía realidad tu sueño galán -le dice Miroku muy despacito.
    - ¿De qué hablas? -le responde en el mismo tono.
    - Yo también pensé que iba a besarte.
    - Pues sí lo hizo...
    - No te hagas... pensé que te besaría los labios.
    - No seas bobo... hubiera dado cualquier cosa porque hubiese sido así. Qué absurdo, siento como si antes hubiera estado así de cerca con ella, siento como si antes hubiera besado sus labios, pero no... bueno, quizá es sólo que lo deseo.

    Sango también me reclamaba lo mismo...

    - ¡¡Hay!! ¡Ahome te odio!
    - ¿Por qué? ¿Ahora que hice?
    - ¡¡¡Casi se me sale el corazón!!! ¡¡¡Creí que ibas a besar a Inuyasha!!!
    - ¡Cállate te van a oír! -Sango hablaba un poco fuerte...

    Y de hecho ya era tarde, la habían escuchado.

    - Vaya, parece que también Sango pensó lo mismo que yo –Miroku reía con ironía.
    - Fhe!! Pues qué tontos, ¿cómo pudieron pensar eso? Además si hubiese visto que esa era su intención no lo hubiese permitido.
    - Por favor Inuyasha, conmigo no finjas... Ahome te gusta mucho.
    - ¿Qué me pasa? por qué siento esta atracción hacia ella... es una chica terca, testaruda, caprichosa, -Inuyasha sin querer dejó de pensar y comenzó a hablar en voz baja pero audible para Miroku-. Y tierna, frágil, cariñosa aunque lo oculte... tan dulce, tiene una coraza encima pero es una chica muy frágil, tan frágil como el más delicado de los cristales.
    - Sí que te dio fuerte.
    - ¿He qué?
    - No te hagas, te escuché.
    - ¡Deja de decir estupideces!

    Sango seguía reclamándome lo mismo...

    - Hay Ahome... yo creí que lo besarías.
    - Ya basta Sango, tengo novio y le soy fiel, aunque te cueste creerlo... además, en todo caso a quien yo quiero es a Sesshoumaru.
    - Ahome –la expresión de Sango cambió por completo.
    - Perdóname Sango, pero Sesshoumaru si me interesa y mucho, aunque te prometí que no tendría nada con él y pienso cumplirlo... además no le fallaré a Náraku.
    - Otra vez con ese... Ahome ya olvídate de él, está muy lejos, te aseguro que te ha engañado ya muchas veces.
    - Yo no lo creo así, Náraku me adora... soy su razón para vivir, él me lo dijo.
    - Eso tampoco es bueno.
    - ¿Por qué lo dices?
    - Ahome, tienes trece años... no puedes ahora pensar que te casarás, formarás una familia y vivirás feliz por siempre con ese tal Náraku.
    - Pues... yo lo quiero mucho pero... la verdad estoy de acuerdo, hablar así de a futuro no es muy convincente, falta mucho tiempo para que tenga la edad de hacer eso que dices.
    - Exacto, falta mucho tiempo, tiempo en el que puede aparecer alguien de quien te enamores y...
    - ¡¡¡No!!!

    Mi grito lo escuchan Inuyasha y Miroku...

    - ¿Qué le pasará? –Miroku se intriga.
    - Acerquémonos un poco para saberlo.

    Buscan estar cerca para escuchar pero sin verse sospechosos.

    - Ahome...
    - No Sango, no me enamoraré de nadie nunca más.
    - Pues será lo que digas, pero puede pasar, y si pasa mentira que te quedarás con Náraku, ¿verdad? no podrías sacrificar a tu corazón.

    Inuyasha manifestó un destello en sus ojos.

    - ¿Náraku? Así se llama el novio de Ahome?

    Sango en verdad estaba interesada en hacerme entender sus razones.

    - Si te llegaras a enamorar de alguien sería injusto, y si lo dejas, y él es así como dices, que eres su razón para vivir... eso me suena a persona obsesiva, ¿qué tal si se obsesiona contigo y te hace la vida imposible cuando termines con él?
    - No... Eso no pasará, en primera no me enamoraré de nadie nunca, y en segunda no cambiaría a Náraku por nadie, es la persona que me ha tratado mejor incluso mejor que mis hermanos y que mi padre... a Sesshoumaru lo quiero mucho…

    Cuando Inuyasha escuchó eso se retiró al lugar en donde estaban, Miroku lo siguió y yo sin saberlo, continúe mi conversación con Sango.

    - A Náraku también lo quiero, y a él le debo muchos momentos alegres.
    - Ahome...
    - Además su mirada de tristeza cambió por completo cuando me conoció...

    Cuanta razón tenía Sango en todo lo que me dijo, y me arrepiento muchas veces de no haberla escuchado. Debí hacerle caso y no dejar que el "amor" de Náraku hacia mí siguiera creciendo ya que eso me costó lágrimas de sangre, me costó lo más lindo que una mujer puede tener, pero eso es algo de lo que les hablaré dentro de mucho.

    - Ahome... cambiando el tema, no me mientas... ¿sentiste ganas de besar a Inuyasha?
    - Mmm... ¿por qué crees eso Sango?
    - Por qué te vi, vi que cuando abriste los ojos antes de darle ese beso te le quedaste viendo los labios, el pobre los dejó entreabiertos, creo que también creyó que lo besarías.
    - No molestes Sango, eso no es verdad. Verdad… verdad es que sí quise besarlo, aunque no entiendo la razón, aun así no puedo hacerlo. Sango no lo sabe pero... jamás he besado a alguien así, no pasó con Akitoki... no me he besado con Náraku... no... no puedo hacer eso.

    En ese momento comienza a escucharse la voz de la directora por las bocinas.

    - ¡Alumnos de la Shikon No Tama! Favor de presentarse en las canchas... comenzará ahora el partido del grupo de segundo A de nuestra escuela, contra el grupo de segundo B del club Jubangay.

    - ¡Ya va a empezar el partido! –dije emocionada.
    - ¡Vamos capitán! –Miroku golpea con el hombro a Inuyasha.
    - Vamos... – dice Inuyasha con una sonrisa.

    Estaban por irse cuando...

    - Inuyasha... –le hablé serena.
    - ¿Sí?
    - ¡Suerte!
    - No creo en la suerte, pero gracias.
    - Ho... lo siento. Aun así, espero que ganen.
    - Te dije que lo haría...

    Inuyasha se marchó con Miroku, debían cambiarse de ropa.

    Lo vi alejarse y me ruboricé al recordar...

    - Gracias por haberme escuchado Inuyasha.
    - No te preocupes, a veces hace falta que alguien te escuche y trate de comprenderte... Ahome... te prometo que ganaré el partido.
    - ¿Qué?
    - Te prometo que lo ganaré por ti.

    - Es un gran amigo –dije viéndolo marchar.
    - ¡¡Vente!! –me dijo Sango-. ¡Vamos a animar al equipo!

    Ambas corrimos hacia las donde se encontraban las demás, yo me veía muy pensativa, y es que lo estaba.

    - Houjo... eres tan apuesto... Akitoki sería como tú eres ahora, ¿por qué? ¿por qué tienen que pasar así las cosas?
    - ¿Ahome qué piensas? -como no respondí Sango me jaló un poco y nos alejamos del resto-. ¿Por qué ves así a Houjo?
    - Lo sabes mejor que nadie.

    En eso Houjo se nos acerca...

    - ¿Qué tanto me vez asesina? - me dijo con una voz muy fría.

    Inuyasha iba llegando en ese momento...

    - ¿Vienes a molestarla de nuevo? –le dice con un tono amenazante.
    - Te las verás con nosotros –Miroku preparaba sus puños.
    - No estoy molestando a la asesina, simplemente quiero saber por qué me ve como idiota.
    - ¡¡¡¿Qué?!!! –Inuyasha se le iba encima.
    - ¡Calma Inuyasha! –me interpuse en su camino-. Es verdad yo lo estaba mirando mucho y creo que lo incomodé.
    - ¿Y por qué lo veías?
    - Porque me recuerda a Akitoki.
    - Eres una descarada... ¡¡¡¿cómo te atreves a decir eso si por tu culpa murió?!!!
    - ¡¡¡Eso no es verdad!!! -le grité señalándolo con la mano en donde tenía la pulsera.
    - ¡Esa pulsera! -dice asombrado.
    - Así es Houjo, es la que todos queríamos cuando éramos niños.
    - ¿Pero cómo?
    - Akitoki me la regaló... el día que me pidió que fuera su novia.
    - ¡¿Qué?!

    Houjo comenzó a recordar...

    - ¿Por qué tratas así a Ahome? Ella no te ha hecho nada –le decía su gemelo.
    - No... sólo te prefiere a ti.
    - Si no se lleva bien contigo es por cómo la tratas.
    - No me importa que no le caiga bien... para mi ella no es nadie.
    - Pues para mí sí... ella será mi novia.
    - ¿Qué?
    - Sí, ella me dijo que sí esta mañana, cuando le regalé…
    - ¿Qué cosa?
    - No nada...

    - Así que era verdad... tú le dijiste a mi hermano que serías su novia –dijo en un tono que no comprendí.
    - Sí... aunque el destino no lo permitió. Pero él compró esta pulsera para mí, me la dio escondiéndose de ti para que no me la quitases.
    - Eres una maldita –susurró.
    - Deja de perder tiempo insultando a una chica y prepárate para el partido –le amenazó Inuyasha-. Porque voy a ganarte.
    - Eso lo veremos...

    Ellos se marchan hacia la cancha...

    - ¡¡¡El partido dará comienzo!!! -decía la vos de la directora en los altavoces.

    El partido empezó, el equipo de nuestra escuela lo estaba haciendo bien... terminó el primer tiempo y Miroku había anotado un gol al equipo de Houjo, e Inuyasha dos.

    - ¡Ha terminado el primer tiempo! ¡¡¡Los marcadores van 3 a 0 a favor de nuestra escuela!!!

    Inuyasha y Miroku se nos acercaron...

    - ¡Estupendo! ¡Lo están haciendo muy bien! –les dijo Sango emocionada.
    - ¡¡¿Qué esperaban?!! -dice Miroku empinándose una botella de agua.
    - ¡¡¡Miroku!!! ¡Te la acabaste!
    - Perdón Inuyasha, ¿querías?
    - No... la compré para guardarla de recuerdo ¬.¬
    - Lo siento, tenía mucha sed.
    - Inuyasha... si quieres vamos a la cafetería y compramos un jugo –le ofrecí-. El partido comenzará de nuevo en veinte minutos no?
    - ¡¡Yo sabía que te gustaba!!!
    - ¡¡Cállate Ayame!! Bueno... ¿qué dices Inuyasha?
    - Bueno... vamos.

    Caminábamos...

    - Definitivamente eres el mejor jugando soccer. No puedo creer aun cómo burlaste a la defensa de Jubangay... además de que el equipo ha mejorado bastante bajo tu dirección.
    - No exageres...

    Llegábamos a la cafetería...

    - Don Rikichi, denos dos jugos de naranja.
    - Con gusto Higurashi.

    En lo que preparaban los jugos nos sentamos en una de las mesas...

    - ¿No estás cansado?
    - Para nada...
    - Por cierto Inuyasha... con todo esto había olvidado preguntarte cómo está Sesshoumaru.
    - Otra vez preguntando por él... Bien, como te dije hoy lo daban de alta, supongo que ya estará en casa...
    - ¿Pero no vendrá a la escuela cierto?
    - No claro que no, hasta el lunes.
    - Ya veo...
    - ¡Salen dos jugos de naranja para la parejita del capitán y la porrista!
    - ¡¡¡¿Pero qué dice?!!! 0//.//0
    - Rikichi cómo crees 0//.//0
    - Ya... sólo bromeaba, no se sulfuren muchachos.

    Tomamos los jugos y nos fuimos...

    - Quedan cinco minutos... -dice y sorbe un poco de jugo con el popote.
    - Gracias Inuyasha...
    - ¿Por qué? -dice aun sin dejar de beber el jugo.
    - Por decir que ganarías el partido... por mí.
    - Cof Cof Cof... -Inuyasha se estaba ahogando con el jugo.
    - ¡Inuyasha qué te pasa!
    - Cof Cof Cof...@~@ Cooof Cof Cof....
    - ¡¡Inuyasha!! -le di un par de golpes en la espalda y…
    - ¡Coooof! -saca una semilla-. Gracias...
    - Disculpa...
    - No, no fue tu culpa... ¡Rikichi no coló el jugo! ¡¡Lo voy a demandar!! ¡Inuyasha Taisho estuvo a punto de morir por culpa de una semilla de naranja!
    - Hay Inuyasha –comencé a reír-. Eres muy gracioso...

    Nos fuimos a la cancha... sin querer, pero Inuyasha consiguió evadir mi comentario. Por alguna razón yo deseaba saber por qué me había dicho eso... sin embargo no me dijo nada.

    Mientras tanto... Houjo preparaba su estrategia para ganar.

    - ¿Todo salió bien verdad capitán?
    - Así es... ya saben a partir de ahora no dejen que nos metan ni un solo gol ¿de acuerdo?
    - ¡¡De acuerdo!! -gritaron todos...
    - Houjo y qué haremos con Inuyasha, es el mejor jugador de ese equipo.
    - De ese yo me encargo, lo dejaré imposibilitado para participar en el partido. Entonces será cuando ustedes aprovechen para anotar todos los goles posibles.
    - ¡¡¡Sí capitán!!! -le respondieron.

    - ¡¡¡Atención!!! ¡¡¡¡Es hora de que comience el segundo tiempo!!!! ¡¡¡¡Todos los jugadores a la cancha!!!! –la directora ya anunciaba el comienzo.

    - ¡Hasta luego! –Inuyasha se dirige a la cancha.
    - Nos vemos reinitas... -dice Miroku agarrando el trasero de Sango y el mío.

    PLAFT!!!!>~<!!!!TFALP - De nuevo recibió dos cachetadas y un puñetazo...

    - ¡Suerte en el partido Miroku! –le dije.
    - Si es que puedes ver el balón –dice risueña Sango.
    - Miroku... deja de hacer tonterías vámonos.

    Comenzaron a jugar de nuevo, apenas iban cinco minutos de juego cuando...

    - ¡Allá va! -le grita Miroku a Inuyasha mientras acababa de lanzarle un pase.
    - ¡Lo tengo! -ya había recibido el balón pero...
    - ¡¡Te lo quitaré!! -Houjo se lanza como para golpear al balón pero...
    - ¡¡¡Aght!!! -Inuyasha cae al suelo.

    - ¡Parece que el capitán de nuestro equipo tiene problemas! –el profesor Toutosai asistía en narración a la directora.

    Houjo había golpeado el tobillo de Inuyasha... y al parecer era profesional para las trampas.

    - ¿Estás bien? –Miroku corre a ayudarlo.
    - Maldición... no me puedo poner de pie.
    - Lo siento –dice Houjo acercándose.

    - ¡El árbitro dice que no ha sido falta! ¡Nuestro doctor Miouga ha entrado a la cancha por Taisho!

    - Inuyasha… -susurré.
    - ¡¡Houjo lo hizo a propósito!! –dijo Sango.

    - ¡¡Maldición tengo que seguir jugando!!
    - Imposible Taisho... lo más probable es que haya sufrido una fractura o un esguince... debe ir a las bancas.
    - ¡¡¡¿Qué?!!! - en ese momento recuerda...


    - Ahome... te prometo que ganaré el partido.
    - ¿Qué?
    - Te prometo que lo ganaré por ti.

    - ¡¡Maldición!! ¡¡Se lo prometí!! ¡¡No puedo volver a la banca!! ¡¡¡Necesito ganar el partido!!!
    - No le estoy preguntando, debe volver, además van tres a cero... van ganando, ya hizo lo suficiente...
    - Vamos amigo... debes volver...

    El doctor y Miroku lo ayudan a ir hasta las bancas...

    - Ho no... no podrá seguir jugando –ver que se retirara me hizo preocuparme.
    - ¿Lo habrá lastimado mucho?
    - Debe ser... él no abandonaría el partido sólo porque sí.
    - Cielos...

    El partido siguió...

    - ¡¡¡Gol del club Jubangay!!! ¡¡¡Anotado por Hakaku Igarizawa!!! –la directora anunciaba el primer gol de Jubangay.
    - ¡¡¡De nuevo gol del club Jugangay!!!! –el profesor Toutosai también lo celebraba como si fuera propio.
    - ¡¡¡¡Gol del club Jubangay!!!! ¡¡¡¡Anotado por su capitán Houjo Himura!!!! ¡¡¡Es increible!!! ¡¡¡han empatado al equipo!!! ¡¡¡Quedan menos de diez minutos para que finalice el partido!!! ¡¡¡¿Acaso será empate?!!!


    - Maldita sea –Inuyasha se lamentaba en la banca-. Esto no puede estar pasando, si anotan un gol más nos habrán ganado. ¡Kuzo! ¡¿por qué me tenía que pasar esto?!

    Inuyasha veía el partido con ganas de salir a jugar... en una de esas vio que Houjo estaba por anotar otro gol... había burlado a la defensa, por culpa de Onigumo casi anotaban otro.

    - ¡Miroku!-gritó...
    - ¡¡¡¿Qué pasa capitán?!!!
    - ¡¡Sustituye a Onigumo en la defensa!!
    - ¡¡¡¿Qué?!!!
    - ¡¡Onigumo demuestra tu potencial!! ¡¡Toma el lugar de Miroku!!
    - Por fin el capitán hace algo razonable...
    - ¡¡¡Miroku por nada dejes que anoten!!!
    - ¡¡¡Descuida Inuyasha!!!

    Para sorpresa de todos Onigumo anota un gol...

    - ¡¡Eso hermano!! –grita emocionada Kagura.
    - ¡¡Muy bien!!

    Comenzamos a recitar nuestra "porra"... pero...

    - ¡¡¡Increible!!! ¡¡¡¡Houjo Himura ha anotado otro gol!!!!

    - ¡¡¡Maldición!!! –Inuyasha quiso patear la tierra.

    - ¡¡¡El portero ha lanzado el balón!!! ¡¡¡Lo tiene Onigumo Ichijoyi!!! ¡¡¡¡está burlando la defensa!!!!!
    - ¡¡¡¡Pero Houjo le ha arrebatado el balón!!!! ¡¡¡¡va hacia la portería del equipo de nuestra escuela!!!!

    - ¡¡Maldita sea!! Queda poco tiempo si anota... –Inuyasha voltea hacia donde estábamos las porristas, ve que todas están haciendo los ademanes y recitando las porras y que yo estoy quieta apretando los pompones y queriendo llorar-. Ahome... no puede ser, ella me pidió que ganará el partido...

    - ¡¡¡En qué lío me has metido!!!
    - ¿Espera a dónde vas?
    - ¿Cómo que a donde? A decirle al profesor que no quiero ser el capitán.
    - ¡¡No por favor!!
    - Pe… ¿pero qué haces?
    - Por favor Inuyasha… tienes que entrenarlos… cuando ibas a venir a esta escuela, todos decían que eras genial jugando soccer, por favor, no me hagas esto.
    - ¿Pero qué te pasa? No te estoy haciendo nada…
    - ¡¡Por favor Inuyasha!!
    - ¿Qué tan importante es para ti que yo sea el capitán?
    - En la escuela Jubangay, en el equipo de segundo grado B, hay un chico llamado Houjo al que quiero que venzas…
    - ¿Qué?
    - Por favor… sólo no renuncies al cargo, te lo ruego…
    - No te entiendo ni media palabra…
    - Por favor no…

    En eso voltea y ve que lo llaman

    -¿Kikyou? ¿Qué querrá? Me tengo que ir…
    - Por favor, dime que no renunciarás al cargo…
    - Tengo que irme…
    - No te dejaré ir si no me prometes que no renunciarás.
    - Está bien… prometo no renunciar al cargo ¿contenta? Ahora déjame ir…
    - Sí… gracias.

    - En ese momento te dije que sí sólo para que me dejaras ir, jamás habría imaginado tus razones. Prácticamente en ese momento te ignoré pues Kikyou me llamaba... Ahome... tú me lo pediste, cuando te dije que sí pusiste un rostro lleno de alegría... confiaste en mí aunque yo no pensaba cumplir... Pero ahora Ahome... yo te había prometido ganar el partido, te había prometido ganarlo por ti.

    - ¡¡¡¡Houjo tira y…!!!!!
    - ¡¡¡Increible!!!! El balón ha sido detenido por...
    - ¡¡¡El capitán de nuestro equipo!!! ¡¡¡¡Inuyasha Taisho!!!!

    - ¡¡Inuyasha!! –no podía creerlo, había abandonado la banca.
    - ¡¡¡Vamos Inuyasha!!! –gritó Sango emocionada e incitó a las porristas a seguir animando al equipo.

    - ¡Con A! ¡Con A! ¡Con Alegría!
    - ¡Con E! ¡Con E! ¡Con Entusiasmo!
    - ¡Con I! ¡Con I! ¡Con Ilusión!
    - ¡Con O! ¡Con O! ¡Con Optimismo!
    - ¡Con U! ¡Con U! ¡Con Unión!
    - ¡Nuestro equipo siempre es el mejor!

    - ¡Maldita sea detuviste el balón!
    - Y no sólo eso Houjo.

    Inuyasha comienza a correr con el balón…


    - ¡¡¡Se supone que estaba mal su tobillo!!! ¡¡¡¡Pero miren su manera de jugar!!!!
    - ¡!!Quedan cincuenta segundos!!! Cuarenta y nueve, cuarenta y ocho, cuarenta y siete…

    Houjo trató de quitarle el balón pero no lo consiguió...

    - ¡¡¡¡Vamos Inuyasha!!!! –grité a todo pulmón.

    - Treinta y nueve, treinta y ocho, treinta y siete...
    - ¡¡¡¿Será que logré anotar?!!!
    - Treinta, veintinueve...

    Inuyasha llega al área chica, se prepara para tirar...

    Houjo llega y se pone frente a la portería...

    - ¡¡Intenta anotar!!


    - Veinte, diecinueve, dieciocho, diecisiete…


    - Por favor Inuyasha... –tenía el alma en un hilo.

    - Ahome... esta anotación… ¡¡¡¡¡¡será para ti!!!!!! -gritó al momento que pateaba el balón.

    Houjo salta tratando de impedir que el balón avance... pero...

    - ¡¡Maldición!!

    El balón golpea su pierna pero sigue su curso....

    - Ocho, siete, seis, cinco…
    - ¡¡¡¡El balón se dirige hacia la portería!!!! ¡¡¡El portero no ha podido detenerlo!!!
    - Tres, dos…
    - ¡¡¡¡Goooooooooooooooooooooooooooooooooooool!!!! ¡¡¡Del equipo de Segundo Grado A de la escuela Shikon No Tama!!!
    - ¡¡¡¡¡UNO!!!!!
    - ¡¡Este partido estuvo muy emocionante!! ¡¡¡Nuestro equipo ha ganado!!!
    - ¡¡¡Los marcadores han quedado cinco a cuatro!!!

    - Maldición... –Houjo veía con ira a Inuyasha.

    - ¡¡¡¡Ganaron!!!! –grité y abracé a Sango.
    - ¡¡¡¡Sí!!!!
    - Lo... conseguí... -Inuyasha cae al suelo.
    - ¡¡¡Inuyasha!!! –de inmediato corrí hasta donde se encontraba-. ¿Qué tienes?
    - No es nada... es sólo que me duele mucho el tobillo.
    - ¿Si estabas lastimado por qué saliste a jugar?
    - Si no lo hubiese hecho el club Jubangay nos habría ganado.
    - ¿Y eso qué?
    - Yo te prometí que ganaría este partido por ti... y así lo hice.
    - ¿Qué? 0//.//0
    - Muchacho este –llega el doctor-. Te dije que no podías jugar, vamos a la enfermería.
    - Inuyasha estás demente.

    Entre Miroku y el doctor se lo llevaron.

    - ¿Eso fue un detalle muy lindo de Inuyasha no crees? –dice Sango mientras me mira pícaramente.
    - Sí...
    - ¿Lástima que a ti no te guste verdad?
    - No molestes Sango...

    Ese día ya no volví a ver a Houjo, como su equipo perdió se retiraron, ya no podrían seguir participando en la competencia. Nuestro equipo siguió jugando pero Inuyasha ya no participó en los otros partidos... al parecer para él sólo era importante el partido contra el equipo de Houjo. Fue muy tierno de su parte portarse así conmigo ese día. Primero me ayudó a hablar de la tristeza que había en mi interior y luego no permitió que Houjo me humillara.

    Definitivamente, Inuyasha era un gran "amigo".

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    Y bien??? Qué les ha parecido??? Acepto de todo he, desde insultos por la demora, hasta lo que se les pueda ocurrir XD
     
  19.  
    Ahome Dea

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  20.  
    Hikari Azura

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    Re: El comienzo de mi llanto...

    HOLA

    Demente..estas demente me tenias con un alma en un hilo...casi me infarto por no poder imaginar si ganaban o no kyaaaaaaaaaaaaaaaa, eso si excelente narracion en el partido, es mas pense que yo estaba adentro de ese partido como si
    estubiera jugando.

    bueno con el beso de mejilla de inu y kago pense que si se lo daban...pero aaaaah espero el proximo capi a sesshomaru, se le extraña un chorro..no ves que solo vivo para el.....XD

    bueno amiga, referente a tu otro ff te enviare mis comentarios por MP ya que no tengo cuenta en la otra pagina que me dejastes y a por cierto estuvo de pelos tu conti!!!!

    espero tus continuaciones y no te olvides de avisar.

    bessos
    Hikari Azura
     

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