Long-fic de Inuyasha - El Último [Sesshômaru x Kagome]

Tema en 'Inuyasha, Ranma y Rinne' iniciado por Artemisa, 25 Marzo 2011.

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    Claro de luna

    Claro de luna Iniciado

    Sagitario
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    hola, aqui, uniendome a ti fic, he leído todos tus cap. y estan excelentes, pero pobre aome, sin inuyasha, creo q el murió de soledad y tristeza al ya no poder ver a su aome, pero ahora ella tiene una oportunidad de estar al lado de alguien especial, tan diferente es ella ahora, mas madura, y sessho igual, creo q van a compenetrarse muy bien. Sigue la conty plis, porq no entiendo q le pasa a sessho, se me vino a la mente lo de luna nueva pero no es un hibrido. Plis , avisame la conti
     
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  2.  
    Abyss

    Abyss Usuario común

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    Al fin puedo pasarme a leerlo! >:D jaja DIOS! pensé que Sesshomaru había sufrido un cambio o algo así... Pero Kagome lo sigue viendo de esa manera?? ESO ES RARO! Lo mas extraño es que la enfermera SI lo vio con el cabello blanco, en un principio, pero luego lo vio con el mismo negro que todos los demás describen... En verdad no dormiré estos días xDDD Ojalá tus exámenes te den un respiro pronto, EL FIN DE AÑO SE ACERCA! :D

    Excelente como de costumbre. Chaito!
     
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  3.  
    GAM

    GAM Iniciado

    Acuario
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    Hola!!!!!!!!!!!
    soy nueva y tengo que decirte que estoy segura de dos cosas
    1.- Edward Cullen es un vampiro
    2.- tu historia es fantastica!!!!!!!!
    Me gusta mucho tu forma de narrar y en mas de una ocasion me parecio tan divertido la escena que quize leer mas y mas hasta que vi que hasta qui llegaba D:!!!
    espero que lo actualizes pronto...y que te hay ido bien en tus examenes...u.u a mi no me fue nada bien y es que Estadística es un asco TT_____TT
    nos vemos, besos :DD
     
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  4.  
    rhapsodic

    rhapsodic кучко. Comentarista empedernido

    Géminis
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    ¡Hola! he estado leyendo tu historia, y déjame decirte que me ha atrapado por completo.
    Lo del Museo me dejó súper shockeada, me leí las primeras dos páginas desde mi celular y no podía despegarme del fanfic.
    Vaya, Inu murió y al fin, Sesshômaru logró obtener la Tessaiga♥, me dio grima y gracia lo de comerse ese ratón muerto x'D Pobre Kagome, yo me vomito encima, inclusive, no sería capaz de tragarme eso ni con toda el hambre del mundo ¬¬

    Pobre Sesshô, ¿un derrame cerebral? bueno, tal vez el no haber comido ni bebido practicamente NADA en más de siento sesenta años (si no me equivoco) debió haberle afectado .____. ¡Estúpida y &%$? raza humana! (L), acorralando al pobre InuYôukai x'D ¡LOL! una de mis partes favoritas, fue esa en la que Hôujo ve a Sesshômaru desnudo en el apartamento de Kagome, éste alegando que el shampoo no servía para la cara ¡jajajajaja, fue épicooo!

    Aww, me gustaría descargar toooodaaa mi fangirl con respecto a lo que va de tu historia, pero estoy corta de tiempo, así que sólo me queda decirte que te has ganado a otra lectora *---* y que espero me avises el próximo capítulo, que lo espero con ansias! ¿qué será esa araña? mira que si es Naraku x'DDDD.... ¿Y por qué Kagome es la única que lo ve con los cabellos sexys plateados?

    Intrigas, dulces y perras intrigas...
    ¡Saludos! :')
     
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    razon

    razon Usuario común

    Tauro
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    Hola mi querida ♥ (?)
    é-é No me prestes atención... En fin a lo que voy; Hace bastante tiempo ando siguiendo tu ff, me pareció interesante el principio cuando lo abrí y luego... ¡Sorpresa! Ya no podía parar de leer, fue una exquisita historia muy original y bien narradas y sin ningún error.. Madre mía casi me pongo a llorar de emoción cuando encontré el ff, ya hacia bastante no leía algo tan intrigante, interesante y un SesshomaruxKagome, todo a la vez... Una sensación hermosamente hermosa (?) xD.. Bueno como ya he dicho antes; Ignora mis estupidecez que digo por... Tal vez inercía al ser haci de por vida é-é

    Agradecería un montón que me avisaras si pones la continuación.. Y si no... Comprenderé tu no tienes tanto tiempo, supongo que tus estudios y profesores (Como cualquier otra de aquí) te absorben la mente de sobremanera, pero de todas formas estaré pendiente de por si pones la conti é-é
     
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    Artemisa

    Artemisa Usuario VIP

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    El Último [Sesshômaru x Kagome]
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Total de capítulos:
    26
     
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    ¡Espero puedan perdonarme! Qué horror. He tenido muchos trabajos por hacer y los pocos ratos que tengo libres, me entrego a la flojera. Por este fin, he sentido una pizca de inspiración. Gracias por leer este defectuoso relato. Este capítulo es algo corto, pero espero les sea suficiente por ahora. ¡No voy a abandonar mi fanfic!


    CAPÍTULO CATORCE: SOSPECHAS
    Los minutos pasaban cual si fuesen horas y las horas pasaban cual si fuesen días. Kagome estaba perpleja; miraba la muñeca izquierda del demonio, con el tono marfil de siempre. Nada había pasado... Y seguramente ella había alucinado a lo grande. Entonces pensó que, quizás y sólo quizás, ella extrañaba la época antigua; y, al verlo a él, había producido en ella una efigie del pasado. Tal vez, inconscientemente, quería volver a luchar contra el villano feudal que la había mantenido en el pasado por tanto tiempo. Sí, esa era la perfecta explicación al supuesto arácnido que había "visto".

    Por un momento, había pensado en llamar al médico para que revisase a Sesshômaru... Pero no lo hizo, ya que, al volverse, no logró vislumbrar nada. Fue entonces cuando se había apretado la palma contra la cabeza, sintiéndose más loca que una cabra.

    Y ahora, mientras el tiempo corría en su contra, rompió en llanto. Llorar por el hermano de Inuyasha era la sensación más extraña que pudiese haber vivido. Y no es que le quisiese, pero él era lo único que ella tenía. Si él moría, si no reaccionaba, ¿que sería de ella? Apenas había creído que sobreviviría sólo con el recuerdo, cuando se había encontrado con el misterio del The Science Museum... Y había depositado todas sus esperanzas en él. Sin embargo, aunque no había encontrado lo que esperaba, el destino —si es que existía— había procurado darle un recuerdo vivo de todo lo que vivió al cumplir quince años.

    El pozo era disfuncional actualmente, Inuyasha estaba muerto y, entre más tiempo pasaba, su vida en la era feudal se parecía más a una estúpida fantasía, como una segunda vida. Sesshômaru era lo único que le recordaba que todo había sido... Real.

    Tuvo que tragarse uno de sus sollozos cuando oyó entrar al doctor Casey. Entonces la perseverancia no hizo digna presencia en la joven.

    — Por favor, dígame que él va a despertar.
    — Señora —dijo, poniéndole una mano en el hombro—. El derrame fue muy agresivo... Sin embargo, el cuerpo de su esposo es muy extraño —Kagome tragó saliva al oír esto—. No sé con exactitud cómo podría reaccionar.
    — Él siempre ha sido muy fuerte —susurró, sin pensarlo.
    — Entonces, esperemos. Me gustaría que me dejara hacerle algunos análisis, para descubrir porqué el cuerpo del señor Takahashi se encuentra en ese estado.


    La joven se cubrió la cara con las manos. ¿Se suponía que debía aprobarlo?, ¿y si lo descubrían? Aunque no creía que, en la actualidad, tuviesen evidencia genética de un youkai, sí le preocupaba el hecho de que pudiesen estudiarlo como si de un alienígena se tratase. Tratando de ganar tiempo, hizo una pregunta estúpida, según su criterio.

    — ¿Qué tipo de análisis?
    — Ya sabe, los de rutina. Una química sanguínea, para empezar.


    Ella no era tonta. En la época feudal, se hablaba de las grandes virtudes de la sangre de los demonios. Seres como Sesshômaru podían producir veneno a través de la saliva o expulsarlo por las uñas (lo que implicaba una complejidad extra de proteínas, ya que de estas se componen los venenos). Además, estaba la capacidad de volar, reducirse a esferas de luz y otras cosas (para las cuales no tenía ni idea de qué químicos pudiesen estar interviniendo).

    — Doctor —sollozó, desesperadamente—. Yo sé que mi marido tiene algo raro —dijo, tratando de parecer ignorante a la naturaleza del youkai—. Pero, salga lo que salga, ¡le pido que guarde mucha discreción sobre él!
    — Señora Takahashi, los médicos tenemos como obligación ser discretos —la consoló, amablemente—. Pero, debe de entender que, si su esposo presentara un cuadro muy extraño en cuestión a su salud, este se haría público, con el único propósito de ayudarlo.

    Kagome sabía que eso iba a suceder. Aún así, nada más salió de su boca. Se limitó a dar un gesto afirmativo, y el doctor Casey se acercó a Sesshômaru, encajándole una aguja en el brazo izquierdo.

    ---

    Los días seguían pasando y cada vez que la joven le preguntaba al anciano doctor qué era de los resultados de su falso esposo, este le respondía que había un error en los análisis, que no comprendía porqué no arrojaban resultados concisos.

    Ella había seguido yendo a sus prácticas de Biología, pero temía por su estadía en Londres, ya que en menos de una semana debía de volver a Japón. Houjo ya no le hablaba desde que se había encontrado con Sesshômaru desnudo en el cuarto que había alquilado. Ella sólo trabajaba con las compañeras con las que les tocase.

    Todas las noches llegaba ella, agotada, a sentarse al lado del demonio. Le contaba lo que había hecho ese día y diario, sin falta, le rogaba porque despertase. Sin embargo, él parecía haber caído en un profundo y eterno sueño. Las enfermeras ya la conocían y siempre le hablaban sobre lo guapo que su supuesto esposo era... Y ella se limitaba a sonreír y a asentir.

    Una noche, casi previa a su regreso a su país natal, consultó al doctor inglés.

    — Do-doctor... ¿Cree usted que podamos trasladarlo a un hospital en Tokio?
    — ¿Y porqué sería eso?
    — Pues porque... Este hospital es caro, doctor. Además, sólo estábamos de viaje... Debemos volver con nuestra familia.
    — Ya veo —él pareció comprenderla—. Sí, sí. Su esposo está estable, no necesita de ayuda adicional para respirar o realizar alguna de sus funciones vitales, por el momento. Es más, con una enfermera auxiliar, hasta podría llevárselo a su casa. De todas maneras, no queda más que esperar, ya que los análisis no parecen decirnos nada.


    Kagome asintió. Una sensación de alivio-angustia suspiró en existencia. ¿Qué le diría a su madre?, ¿cómo pagaría una enfermera? Apenas y había sacado de sus ahorros para pagar el hospital. Nada de eso le importaba... Se llevaría a Sesshômaru con ella, costase lo que costase.

    — ¿Cuándo debe de irse?
    — En dos días, doctor —verídicamente, dijo.
    — Muy bien. Esta misma noche le haré un último examen físico, sólo para corroborar que todo esté bien.


    La ojiazul tragó saliva, pero no era por nervios. Debían ser figuraciones suyas, pero ella había notado, por parte de Augut Casey, una extraña actitud de extremo interés en Sesshômaru. Se sentía culpable por pensar así del anciano médico, pero a ella le parecía hasta... Enfermiza, su curiosidad por el demonio. A veces, sólo se quedaba mirándolo y sus pupilas se contraían, casi lo juraba.

    Esa misma noche, decidió quedarse a dormir en el hospital, sentada en la silla al lado de la cama del youkai. Esto, con la intención de despejar sus dudas sobre el doctor. Pasó un par de horas leyendo un libro para su tarea; cuando oyó los pesados pasos del docente de medicina, se acomodó de tal manera que pareciese que se hubiera quedado dormida. Tal y como lo esperaba, el doctor Casey comenzó a revisar a Sesshômaru, mirándola con un gesto de fraternidad, con la confianza de que estuviese en los brazos del dios Morfeo. Ella, que tenía los ojos entrecerrados, observó como August repetía el mismo impulso físico sobre el demonio, una y otra vez. De pronto, el médico entonó oraciones casi inaudibles.

    — Pues tú, ¿qué eres? —Se dirigió al paciente, con extraña familiaridad. A Kagome se le aceleró el corazón—. Estoy viejo, tengo tantos años en mi campo... He investigado por todos lados, jamás había visto algo así. Con todo lo que sé, con todo lo que he averiguado, nada. Absolutamente nada se parece a tu estado... Incluso he llegado a pensar que seas algo así como...
    No pudo evitarlo. El cuerpo de la joven se estremeció en un salto, lo que terminó por alarmar al doctor Casey.
     
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  7.  
    razon

    razon Usuario común

    Tauro
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    Dios mío tengo que decir dos cosas antes de iniciar mi posteo;
    1) Cuando abrí mi cuenta con la vana esperanza de que alguna "Alerta" apareciera... ¡ Excelente! Algunas cuantas el mismo día ¿De quien? De ti querida ¿Sabes como salte de felicidad encima de mi asiento? ¿Sabes que me atragante con mi bebida?... Claro que no lo sabes no eres adivina... Pero ahora tengo la consolación de decírtelo é-é.

    2)Cuando leí las notas que has dejado en el principio pensé; "Sabía que tenía algo que ver con el colegio-liceo-universidad; Los profesores y tareas siempre nos persiguen como abejas a un una flor; Es inevitable D: "

    Bueno y eso... Ahora voy con las demás cosas; Agradezco muchísimo que postearas en mi muro para avisarme... Cada día te amo más (?) (Sigue en pie la oferta de ignorarme xD). Y... ¿ Es mi idea o el capitulo fue más corto que los demás? Probablemente sea por los supuestos "Problemas " que has tenido y no te juzgo pero estoy pensando seriamente en que la otra razón de que pareciera corto es que la espera me mataba y leí en un santiamén la continuación é-é.

    Bueno supongo que eso es todo. Pero no me iré sin decirte algo antes; Cojones.... Siguelo, es un ff que realmente me encanta...


    Atte; Mr. razon (?)
     
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    Tarsis

    Tarsis Usuario VIP Comentarista supremo Escritora Modelo

    Cáncer
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    Omg, D: ¡Qué capítulo tan corto y la vez tan intenso! Es difícil poder decidir, si descubrir su secreto o velar por su bienestar. Y ahora puede que hayan sido descubiertos. ¡Muero de la curiosidad! ¿Se habrán dado cuenta de la verdad? ¿Se despertará Sesshomaru antes de ser trasladado? ¡¡Porqué sigue en coma!!

    Bueno, en fin. Espero la continuación. Un beso, linda.
     
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    cristty

    cristty Iniciado

    Escorpión
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    ¡¡Hola!!
    Me has dejado con muchas dudas, y mas por la arañita. Este capitulo fue muy intenso. ¿Por qué no ha despertado del coma? Mientras mas tiempo pasa, mas desesperada me vuelvo; yo quiero que esté otra vez bien. ¡Por favor! No reveles el secreto, no quiero que le pase nada a Sesshomaru... Ya quiero que esté bien, que esté despierto (pff... he comenzado a hacer berrinches). Bueno, espero que pronto puedas aclarar mis dudas, estaré esperando tu continuacion.
    ¡Muchos besos de mi parte!
     
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  10.  
    very very

    very very Iniciado

    Leo
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    me ha encantado la continuación.
    Espero que sesshomaru se despiert pronto porque sino el doctor ese va a averiguar
    mas de lo que debe. Me gusta mucho como Kagome trata a sesshomaru y que lo cuide así, también me da un poco de pena que ella este así, porque esta sufriendo por el y no quiere que le pase nada malo.Madre mía espero que no les descubran porque sino a saber que puede pasar.
    Bueno, pues nada que espero que pronto pongas la continuación ya que estoy super intrigada por saber que pasara.bss
     
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  11.  
    sesshxkag

    sesshxkag Iniciado

    Acuario
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    ahahahhahahahahaha!!!! va a descubrir a sessho?
    aaaa me muero por saber que es lo que va a suceder!!!
    perdon por ya no haberte mandado rewiews es que mi compu se volvio loca jejee XD entonces sessho se salavara? y por que el derrame? el doctor sabe de los demonios? Kag volvera a la epoca antigua? que sucedio bien con inuyasha? y sango? y shipo? y miroku? y koga? el tambien era un demonio completo! hahahahahaha estas y mas preguntas tengo !!!! pones conti pronto n.- bueno te quiero espero que la proxima conti sea pronto :D
     
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  12.  
    Blood Dupre

    Blood Dupre Usuario VIP

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    Oh mi querida Miss, mis alertas no me anunciaron que ya habías posteado continuación, me siento mal por ello, ahora dejando de lado mi trágico estado, me ha encantado la continuación, simplemente puedo imaginar la cara de Kagome cada vez que le hacían exámenes físicos y de sangre a su no esposo, seguramente debió estar muy preocupada por ello y ahora me pregunto el doctor sabrá algo sobre Sesshomaru o sospechará tan siquiera que él sea un demonio, en fin espero el próximo capítulo y no te preocupes por lo tarde debes de tener tus razones. Adiós.
     
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  13.  
    Artemisa

    Artemisa Usuario VIP

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    El Último [Sesshômaru x Kagome]
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    ¡Otra vez me tardé! Perdónenme otra vez. También siento mucho que el capítulo sea así de corto, pero era eso o nada (ya que saldré de vacaciones mañana y volveré hasta el miércoles). Después de que regrese, espero poder trabajar con el capítulo dieciséis. ¡Que tenga una Feliz Navidad, mis amores! Gracias por todo el apoyo que me han brindado.

    CAPÍTULO QUINCE: EL CAMINO CORRECTO
    August Casey también se sobresaltó, dejando caer el estetoscopio que iba a utilizar en Sesshômaru. Su garganta pareció contraerse del nerviosismo y comenzó a jalar grandes cantidades de aire mientras se llevaba una mano al pecho. Kagome se alarmó y se levantó de la silla.
    — Lo siento —musitó, aproximándose al anciano—. Voy... Voy a llamar a una enfermera.
    De pronto y de la nada, el doctor pareció recobrar la compostura —con bastante esfuerzo, claro está— y, acto seguido, tomó de la mano a la chica.
    — No, señora, perdóneme usted a mí—suplicó, en su añejo inglés—. Pero, necesito que me diga algo. Necesito que sea sincera...
    Ella sintió como su corazón se aceleraba y los poros de su piel saltaban a la vista. ¿Lo había descubierto? No, nadie sabía nada... ¿O sí? Tragó saliva y asintió con la cabeza, como autorizándole la cuestión. El doctor Casey asintió de igual manera y respiró profundamente.
    — Usted comprenderá que, siendo yo tan viejo, he leído mucho. Mi juventud estuvo llena de historias fantásticas por todas partes y yo, personalmente, siempre fui un aficionado de la mitología. Leí relatos griegos, irlandeses, de todo —su exaltación parecía demasiado evidente—. Por supuesto que también leí sobre los famosísimos youkais en Japón...
    — ¡No siga, por favor! —La chica no pudo evitar interrumpirlo—. Doctor, usted sabe. Lo sabe, ¿verdad?
    — Espero saber. Por años me intrigaron esas criaturas, hasta que me convencí de que nunca habían existido. Pero él es uno de ellos, ¿no es así? —Preguntó, al borde de su nerviosismo.
    — Por favor, se lo suplico —le respondió ella, poniéndose de rodillas y aferrándose a la bata médica—. No sé qué hacer. Si no se hubiera puesto así, nadie sabría. Lo descubrió, doctor, pero no le diga a nadie, ¡ayúdeme, por favor!
    Copiosas lágrimas escaparon de los inmensos ojos de la joven. El médico se sumergió en turbulentas aguas que representaban sus pensamientos inquietos: él se volvería millonario, ¡le pagarían tanto como si hubiese descubierto a alguna sirena o un ser extraterrestre! Su vejez estaría asegurada, nada le haría falta ni a él ni a su esposa, sería perfecto... O no. Si diese a conocer a Ken Takahashi, como youkai a la sociedad, los grandes científicos del mundo pagarían millones, pero se lo arrebatarían y jamás le dejarían ponerle las manos encima; nunca más sería capaz de investigarlo... Jamás sabría nada de las especies, si es que la comunidad científica deseaba reservarse esa información.
    Todo eso sin contar que separaría a una joven pareja —ya que él razonaba bajo la creencia de que el youkai y la chica eran pareja—, lo cual golpearía su moral hasta dejarla sangrando a muerte. Fue así como hizo su decisión final.
    -***-
    Ya estaba harto. No podría seguir sin hablarle por mucho tiempo, pero aún no podía creer haber encontrado a un hombre sin ropa en la habitación que Kagome había alquilado. Literalmente, su cerebro no podía concebir la idea. Ella no era así. Desde que habían salido de secundaria, él y la chica se habían hecho amigos íntimos y él podía presumir de conocer casi todo de ella... Excepto la repentina cura de todas aquellas enfermedades que, según su abuelo, había padecido de los quince a los dieciochoaños.
    Podía pensar en mil cosas: que estuviese ayudando a dicho hombre, que el hombre era muy confiado y no le afectaba que lo viesen desnudo, ¡incluso que ella estuviese enamorada de él y hubieran hecho algo la noche anterior! Sea cual fuese la razón, Kino Houjo decidió que quería oírla de la boca de la propia Kagome. Tal vez si hablaba con ella, en modo tranquilo y comprensivo, ella le diría qué había sucedido.
    Siendo así, tomó un suéter y salió.
    -***-
    — Sólo tengo una condición que me silenciará para siempre, señora —su tono no era amenazador ni exigente, sino compasivo y solicitante.
    Kagome permaneció en silencio. Las cosas no podían salir tan mal. Nada podría ser peor que mostrar la naturaleza de Sesshômaru a la luz. El médico no era una persona cruel, así que ella decidió confiar.
    — ¿Cuál es? —Preguntó, apenas audiblemente, aún con cierto temor.
    — Déjeme seguirla hasta Japón. Jamás he soñado con nada tan fantástico como tratar con una criatura sobrenatural.
    Ella vaciló. ¿Lo quería como sujeto de prueba? Porque ella no lo iba a permitir, de ninguna manera.
    — Doctor —le contestó, adoptando en su rostro un gesto serio—, no voy a dejar que lo maltraten; que lo piquen y que lo corten para descubrir cosas sobre él. No permitiré que le hagan ningún estudio, si este no es en beneficio de su salud. Por favor, entiéndame.
    — Usted también debería entenderme a mí, señora —tomó las manos de la joven—. No tengo el corazón tan cocido como para usarlo tal conejillo de indias. Lo que quiero es ayudarlo, quiero que despierte, deseo que me relate del pasado y de su especie. Es lo único.
    Ella bajó la cabeza, cubriendo su cara con sus manos blancas y resguardándose en las lustrosas cortinas negras que nacían de su misma cabeza. Comenzó a sollozar como últimamente lo había hecho. También ella deseaba que Sesshômaru despertara, lo deseaba con toda su alma.
    — Sí —exclamó Kagome, como llenándose con una nueva fuerza que surgía de entre sus lágrimas.
    — Gracias —susurró el anciano, envolviéndola en un abrazo paternal, gesto que a ella le extrañó profundamente; pero, sin conocer el motivo, se sentía reconfortada.
    -***-
    No había nadie en aquél cuarto. ¿A dónde había ido?
    El guardia de seguridad le había mencionado no haberla visto desde la noche anterior. Fue entonces cuando empezó a preocuparse, suplicándole al guardia que le abriera la habitación. Después de una escena inolvidable de ruegos y compasión, Kino pudo comprobar que ni ella ni el misterioso hombre se encontraban allí. Finalmente, decidió sentarse y esperar. Allí estaban las cosas de Kagome, debían regresar.
    -***-
    Había sido una decisión arriesgada, pero estaba casi segura de que había hecho lo correcto.
    Ahí, en el aeropuerto, Kagome esperaba al anciano médico, sentada al lado de una camilla. Había paramédicos auxiliares junto a ella. El pecho del youkai subía y bajaba lenta y tranquilamente. Ella suspiró, al menos estaba fuera de peligro. Ya le explicaría a su madre cuando llegase a su casa, sabía que si le hablaba en ese momento, la señora se preocuparía mucho.
    Por otro lado, sonrió al recordar que, la noche anterior —aquella en la que regresó por sus cosas a la habitación— se había encontrado con su mejor amigo. Él le había pedido, de forma amable, una explicación a los hechos, alegando querer hacer las pases con ella. La chica le explicó que Sesshômaru era un hombre sin pudor, un viejo amigo al que había decidido ayudar (lo cal tenía ciertas razones de verdad), que había caído en coma; y ya que él no tenía familia que lo cuidase, ella había accedido a hacerse cargo de él. Por su parte, Houjo había mostrado clara admiración ante la bondad de Kagome. En realidad, ella misma sabía que sí lo hacía por Sesshômaru, pero también lo hacía por ella y, tal vez (hasta ese momento se le ocurrió, extrañamente) por Inuyasha.
    Ya vería a su amigo en Japón. Mientras tanto, se concentró en ver llegar a August Casey. Detrás de él, rodaban infinitas maletas de distintos colores y texturas. Pero lo que más impactó a la joven fue ver al doctor de la mano de una mujer de su misma edad.
    — Señora, esta es mi esposa, Julianne —la presentó, sus ojos llenos de adoración—. Tardé un poco en convencerla, pero se mudará conmigo a Japón. No podemos vivir uno sin el otro.
    Los brillantes ojos azules de Kagome parecieron adoptar aún más brillo. El amor entre Casey y su esposa era enorme. Se seguirían hasta el fin del mundo, pensó. Cómo le gustaría sentir esa entrega, tan sólo una vez más.
     
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  14.  
    Lady Stanley

    Lady Stanley Sweet Room

    Virgo
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    Que maravillosa historia, la leí en una sentada me gustó mucho... la verdad tenía bastante tiempo que no me pasaba por FFlandia desde que los FF se separaron de Foro CemZoo y mucho menos he querido seguir leyendo SesshKag por el simple hecho de que son muy OC par mi gusto... sin embargo, tu historia me gustó bastante... mezclar lo Sengoku con lo moderno fue el toque especial que tenía ganas de leer. Sin embargo, no tengo porque decirte los pequeños errores que ví por ahí porque alguien más ya lo ha hecho.

    De todas formas me sorprende está historia y me ha gustado como has manejado el caracter de Kagome y de Sesshomaru... al principio cuando mencionaste a la araña me preocupó un poco :eek: pensaba yo que ese apestoso Naraku seguía vivo y que era aquel anciano jejeje el Dr. August Casey era Naraku ya sería un enorme deja vú, la verdad esperó que Sesshomaru despierte pronto es una agonía ver a alguno de tus personajes en ese estado.

    Saludos
    Zimba

    P.D. Pienso agregarle el me gusta en Face y hacerlo un favorito para seguirlo cada vez que actualices.
     
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  15.  
    razon

    razon Usuario común

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    OMG! Pase aquí hace poco, por poco y no recuerdo ni quien soy (?), enserio, sin este ff podría jurar que me muero é-é.

    Diablos! No recuerdo haber visto alguna publicación tuya diciéndome sobre el ff... No se si estaré mal de la cabeza, probablemente sea eso, no es de extrañar que olvide cosas importantes.

    En fin, diablos casi me da un paro cardíaco cuando el doctor acepto, por lo menos es una buena persona, si es de mi y si encuentro a Sesshomaru no dudo en follarlo (?) No enserio, me gustan los SesshoxKagome, no seria tan mala... Solo soy un poquito, me conformo con un beso (?) é-é.

    Aun falta que el doctor se entere de que Kagome es una Miko, triple diablos! Esto cada vez se vuelve más interesante.

    pd: ¡Buen viaje!

    Atte:razon.
     
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  16.  
    Kumii Pamu

    Kumii Pamu Iniciado

    Escorpión
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    Hola Miss love!!

    He leido tu historia y me parecio fascinante!!
    Sesshōmaru es mi personaje favorito, y has podido interpretarlo maravillosamente, y debo, FELICITARTE!! Ya que es muy dificil tomarlo como personaje principal de un fic, por su rudez frio carácter, y poco hablar!!
    Me encantó la parte en que Hoyo los encuentra en el departamento de Ahome, manejaste muy bien el momento.
    Eres buena en la comedia como tambien asi en el drama. Me transmitiste claramente el dolor de Ahome cuando supo lo que ocurria con "su falso esposo" y eso es bueno.
    Tienes una buena narración es muy fluida, y no aburre, por eso te aseguro que aqui ya tienes una fiel lectora más...

    Adiós y espero con ansias la continuación, que lo vienes haciendo muy bien
     
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  17.  
    Blood Dupre

    Blood Dupre Usuario VIP

    Tauro
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    Ahora si no tengo perdón de Dios, he abandonado tu fic por mucho tiempo, en fin como siempre das una gran demostración de tu talento a la hora de narrar los sucesos que le pasan a cada personaje, en está ocasión describes la impotencia y el miedo de Kagome al verse descubierta por el doctor y esté a su vez demuestra mucha emoción tal y como un niño ante un juguete nuevo, en fin espero el próximo capítulo. Adiós.
     
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  18.  
    Némesis

    Némesis Usuario común

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    Hola Miss ¡Wow! me dejaste así, no puedo creerlo, de hecho yo me quedé dos capítulos atrás nos sabía que lo hubiese continuado, bueno ¡Wow! está muy lindo, pero cómo, si hay por decirlo "textos de youkai" la gente no lo investiga, detrás de un pozo ya está toda la información y ahora además está también viajando desde Inglaterra a Japón junto a "su esposa" su médico y la esposa del médico.

    Bueno la verdad sólo noté un error:

    decidido ayudar (lo cual tenía ciertas razones de verdad), que había caído...

    Sólo te faltó una letra, casi ni se nota, bueno eso y que según sé o sabía Houjo se escribe así Houyo, con y pero bueno de todos modos está bien así, eso y que según tengo entendido los ojos de Kagome son color chocolate, digo siempre se a mostrado así de todos modos alaban esos ojos por doquier bueno aún que azules me los imagino bonitos, los mío se vuelen azules con el calor sino están verdes.

    También quería felicitarte por algo, es que bueno es, a mi parecer, es muy difícil interpretar a Sesshomaru cómo principal y hasta ahora no e visto ni la más mínima pizca de OoC y eso si me sorprende.

    Eres muy buena transmitiendo cada sentimiento, tanto así que hasta sollocé cuando lo hizo Kagome, no mentira, pero de verdad eres muy buena dando a entender las situaciones y los sentimientos y pensamientos de cada persona.

    Me da mucha pena por él que es bueno "El Último" se debe sentir muy solo, que pena por él, aún que que tiernos se ven juntos la verdad.

    Pobre Houyo que él espera toda la vida a Kagome y va y se topa con otro tipo desnudo en la habitación de ella, que bueno que ya se lo explicó, de todos modos creo que no tiene muchas oportunidades él pobre, si miras a Sesshomaru y a él es obvio, además así tiene su "recuerdo vivo" siempre con ella.

    Ni siquiera me quiero imaginar cómo va a reaccionar la madre de Kagome, es cómo que de Inglaterra las hijas suelen traerles a su madres alguna prenda o un recordatorio de ese bello país, no un youkai en coma, jajajja, bueno espero esté bien la pobre madre aún que ¿No vive ya sola Kagome? digo ya está mayor cita jeje.

    Bueno espero me avises de tu continuación, te está quedando Genial, ojalá sigas así Miss me encanta cómo narras y das a entender los hechos cómo se sienten, eres muy buena escritora, te deseo lo mejor y cuídate muchísimo. Adiós.
     
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  19.  
    Artemisa

    Artemisa Usuario VIP

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    Título:
    El Último [Sesshômaru x Kagome]
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Total de capítulos:
    26
     
    Palabras:
    2409
    Lo siento mucho. Odio tener tanta tarea. Tal y como lo prometí, he aquí el cap.16. Un poco corto, pero ya estoy escribiendo el próximo, so, no se preocupen. De todas maneras, creo que hay un avance de la historia en este pedazo. ¡Muchísimas gracias por todo su apoyo! Se les quiere muchísimo, sus comentarios me hacen el día.

    CAPÍTULO DIECISÉIS: DEPRESIÓN

    Sonreía. Estaba paseando, acompañada de la escoba. Su voz serena tarareaba una canción común. El vuelo de su hija había salido ya horas atrás y ella la esperaba con ansias.
    La señora Higurashi se dejó caer en el sofá, algo cansada de limpiar. Sus ojos se cerraron y su mente quiso sumirse en sueños. Parecía que sólo había pasado un minuto, cuando escuchó el sonido de llaves conviviendo con picaporte, la puerta se abrió y ella se sobresaltó.
    — ¡Mamá, estoy aquí!
    Menos mal, era su hija. A su propia opinión, no se encontraba presentable para recibir visitas. Caminó hacia la puerta y no vio más de lo que esperaba: una agotada chica con dos enormes maletas a cada lado.
    — Bienvenida a casa —retumbó su voz y Kagome sintió refugio en los brazos de su madre—. Te extrañé mucho.
    — Y yo a ti, mamá —le respondió.
    Su madre sonrió.
    — Pasa, hija. ¿Cómo estuvo tu viaje?
    Pero la joven no se movió. Parecía nerviosa. Como toda madre, Sonomi comenzó a sentirse preocupada en tiempo récord. ¿Qué le pasaba a su hija?
    — Mamá, no sé cómo decirte ésto, pero... hay algo que debes saber —antes de que su progenitora pudiese preocuparse por algo erróneo, alcaro—. Eh... tiene que ver con la época antigua.
    La señora se llenó de dudas.
    — ¿Viene Inuyasha contigo? —Atinó a cuestionar.
    — No, no... Mamá, ¿podrías dejar pasar a algunas personas?
    — Sí —titubeó apenas. No tenía idea de lo que sucedía, pero confiaba en la joven.
    Apareció entonces, en el fondo del marco de la puerta, un anciano junto a su señora. Pero, lo que más impactó a Sonomi Higurashi fue ver cómo la mujer mayor jaló una camilla hospitalaria, que no tenía encima nada más que un hombre fornido y apuesto, con toneladas de cabello plateado rodeando su forma. En un principio, pensó aquel hanyou, antiguo amor de su hija; sin embargo, no pasó mucho tiempo para que se percatara de las diferencias entre ambos hombres.
    — ¿Hija...?
    — Mamá —la interrumpió, colocándole una mano sobre el hombro—, él es Sesshômaru, el hermano mayor de Inuyasha. Él... Está en coma.
    Aquellas últimas tres palabras lucharon por no hacer sentir mal a su dueña, en vano. Un gran nudo se formó en la garganta de la chica. ¿Quién se iba a imaginar que la causa fuese el youkai? Además, ¿cómo lo tomaría su madre? Se sintió culpable por seguir viviendo a su lado, aún cuando sabía que el dinero no les llovía del cielo y que la única razón de haber podido viajar a Inglaterra había sido su buen promedio. Algún día, se prometió a sí misma, recompensaré a mi madre por todo lo que hace por mí. Respirando hondo, tomó por tranquilizarse. Acto seguido, señaló con la mano al doctor y a su esposa.
    — Verás, él es el doctor August Casey. Ella es su esposa, Julianne.
    — ¿Ellos saben?
    — Sí, mamá. El doctor tiene muchos conocimientos sobre criaturas mitológicas, sobre todo de youkais. Así que se ofreció a ayudar a Sesshômaru... Y a ayudarme a guardar su secreto —echó una leve mirada hacia atrás—. Atrás de nosotros, está la camioneta del médico. La trajeron desde Inglaterra, con éso pudimos transportarlo —inclinó su cabeza en dirección al demonio en la camilla— desde el aeropuerto hasta aquí... ¿Podemos pasar, todos?
    Su madre tenía, aún, demasiadas dudas sobre el asunto. Sin embargo, como se había antes mencionado, confiaba en el buen criterio de su hija, por lo que accedió, de buena manera, a que los Casey pasasen. Les ofreció bebidas y luego se sentó en la sala. Estando todos ahí, Kagome volteó hacia el viejo médico.
    — Doctor, mi madre no sabe hablar inglés... Quizá deba repetir algunas palabras, para que todos nos entendamos —sugirió, en el idioma antes mencionado.
    — No hay problema, señora —le contestó—. Yo sí hablo japonés.
    — ¿Qué...?, ¿cómo?
    — No hubiera podido profundizar tanto en la mitología japonesa si no hubiera aprendido a hablar el idioma.
    — Oh, lo siento. Debí pensarlo —se excusó—. ¿Su esposa también lo habla?
    — Oh, no —terció Julianne—. Pero confío en que Gus traduzca para mí.
    — Bien —tartamudeó apenas, la chica—... Primero que nada, debería ofrecerles a todos una disculpa —Casey traducía en inglés mientras ella hablaba—. A ti, mamá, por caerte de sorpresa con este incidente. Te prometo que yo absorberé sus gastos... Trabajaré mucho, te lo prometo —casi sollozó—. Y a usted, doctor... Por mentirle tan descaradamente.
    El interpelado no esperaba éso. Hubiese pensado que la joven se disculparía por las molestias, por haber requerido tanta discreción. Pero, ¿por mentirle? ¿Qué estaba ocurriendo? August se inclinó sobre el sofá y miró a Kagome fijamente, como si temiese a sus palabras con excesiva ansiedad.
    — ¿Me ha mentido, señora? Si es por ocultarme la naturaleza de su esposo, la comprendo a la perfección. No tendría...
    — Es otra cosa —respondió ella, tragando saliva—. Quizás, convendría que ya no me llamara más "señora"... Ya que no estoy casada con él.
    — ¿Es éso verdad?, ¿no es usted la señora Takahashi?
    — No, doctor.
    No podía creerlo. Si ella no era su esposa, ¿qué tipo de relación guardaba con el youkai? Había visto en sus ojos, claramente, hacía unos días apenas, el dolor que reflejaban sus enormes ojos cuando le hablaba de la condición de su falso esposo. Ella había llorado y sollozado cada vez que recibía malas noticias. Sin embargo, indagar en tal tema era, por ahora, un asunto de riesgo. Se conocía a sí mismo y, cuando se concentraba demasiado, podía perder la noción del entorno que tenía a su alrededor. Además, podría tratarse de un asunto complicado.
    — A decir verdad —siguió la pelinegra, con un mínimo incremento de confianza—, su nombre no es Ken. Se llama Sesshômaru y...
    — Sesshômaru —susurró el médico, saboreando las vocales en su boca. Comenzó a tocarse la cabeza con brusquedad, al tiempo que sus ojos reflejaban el esfuerzo aplicado a su memoria—. Él... Me parece haber oído o leído ese nombre.... ¡Es él! —Logró recordar. Kagome reflejó estupefacción—. El hijo del llamado "Gran General"... En los relatos, decía que su padre era un tal Eenu no Tashie.
    — Inu no Taishô —aclaró la joven—, debió ser un error de traducción.
    — ¡Es increíble! —Exclamó el doctor, la emoción legible en su rostro.
    Fue entonces que la joven de cabellos negros comenzó a relatarle al doctor y a su esposa su historia. El cómo había viajado al pasado y vivido demasiadas peripecias, al igual que buenos momentos, al lado de personas que extrañaba con toda su alma. Le habló de Inuyasha y su relación con su medio hermano, las circunstancias de sus encuentros, entre otras cosas. Aunque trataba de ser breve, objetiva y eficaz, a veces se adentraba en una anécdota. August Casey la observaba fascinado, como si la magia se tornara en realidad justo delante de sus ojos.
    Luego de ésto, Kagome contó cómo era que había encontrado a Sesshômaru en el museo de ciencias en Londres y le aclaró a su madre la manera en la que había ido a parar al hospital, encontrándose con Casey, antes de que el médico se ofreciese a formar parte del asunto y ayudarla con el youkai.
    Casi sin conciencia, la chica recalcó el terrible sentimiento que guardaba ante el estado del demonio.
    — Él es lo único que me queda... para recordar que todo lo que viví fue verdad.
    Sonomi consoló a su hija. No importaba lo increíble que fuese todo, ella siempre le daría su apoyo.
    -***-
    — Muchas gracias por su hospitalidad, señora Sonomi. No se preocupe, ya estoy buscando una casa pequeña para mi esposa y para mí.
    — Quédese el tiempo que quiera, doctor Casey —sonrió la madre de Kagome—. Además, no puedo negar que usted se ha encargado de los gastos de la comida de estos días... Le agradezco.
    — Gus y yo llevamos una buena vida —terció Julianne—. De hecho, ha pedido un traslado y, posiblemente, le den un buen puesto en el Hospital General de Tokio.
    — ¡Qué buenas noticias!
    August se retiró, tal vez las señoras platicarían mejor sin un hombre al lado, como se acostumbraba creer en su época. Entretanto, se dirigió al estudio de la casa, en donde Kagome hacía sus tareas y Sesshômaru reposaba, inactivo. Suspiró. El youkai no daba señales de despertar pronto, pero al menos sus funciones corporales básicas trabajaban a la perfección. Aunque, pensó, no será así por mucho tiempo si continúa en este estado. Se lamió los labios resecos... Debía tener esperanzas. Aunque un médico no debía albergar tales sentimientos, sabía que este caso era diferente. Era el caso de su vida.
    Observó a la joven, que se veía estresada, sumida en su trabajo. Quizás se equivocaba, pero ella no parecía disfrutar su carrera. ¿O sería la carga sentimental que tanto le pesaba?
    — Doctor... —Murmuró ella, percatándose de su presencia.
    — ¿Te encuentras bien? —Se aproximó, tocándole la frente.
    — Sí, claro —respondió, casi automáticamente.
    Casey asintió con la cabeza y caminó hacia el demonio en coma. Rutinariamente, comenzó a revisarlo. Pulmones, funcionando; intestinos, digiriendo; circulación, perfecta. Casi pareciese como si estuviese dormido. Sin embargo, pronto notó algo de flacidez en la piel de su mejilla... ¿Por qué? Frunciendo el ceño, se puso a indagar sobre el aún hercúleo cuerpo de marfil. No tardó mucho en darse cuenta de que la piel perdía rigidez en todo el cuerpo... Estaba perdiendo peso. El alimento por suero había sido administrado de manera adecuada, más de lo que se le daría a un humano obeso. No obstante, había un gran robo de nutrientes y había que disminuirlo lo antes posible, para poder mantener su condición.
    — ¿Pasa algo? —Inquirió Kagome, situada al lado de él.
    — Está perdiendo algo de peso.
    — Pero, creí que los sueros iban bien...
    — Van bien. Sin embargo, hay algo que se está robando sus nutrientes.
    Ahora que lo pensaba, Sesshômaru se veía ligeramente menos musculoso. La preocupación nació en su estómago y se refugió en su garganta.
    — ¿Es algún parásito o...?
    — No —contestó, calmadamente—. Pero debemos cortarle el cabello.
    — ¿Hm?
    Era algo tan trivial como un corte de cabello. Sin embargo, tratádose de Sesshômaru, pareciese como si se adentraran en la derrota. Mas, ¿qué quedaba?
    — Sí —musitó apenas—. ¿Qué tan corto?
    — Tan corto como el cabello de cualquier hombre normal.
    — De acuerdo.
    Una vez acordado, Kagome pareció sentir una pequeña punzada en el pecho, como aquellas que la habían llevado hasta The Science Museum. Qué tonterías, no tendría el porqué. Tal vez, se dijo a sí misma, soy yo la que quiero poder sentirlas.
    El anciano le sonrió. Su cabello blanco brillaba, acentuando su aspecto paternal. Después de darle una suave palmada en la espalda, salió del cuarto. La chica se arrodilló al lado del enorme ser en la camilla.
    — Lo siento, pero es lo mejor para ti —suspiró, de repente—. Así es más fácil hablar contigo —rió—, sin el temor a que me mates. Aunque... no me importaría que volvieras a ser el egocéntrico de antes... con tal de que despiertes.
    Y así se quedó. Sabía que no acabaría su tarea, pero quería seguir ahí, bañándose de la realidad y los recuerdos.
    — ¡Kagome! —Le gritó su madre—. Kino a venido a verte.
    — Voy.
    -***-
    — Higurashi, hola.
    — ¿No quedamos en que íbamos a llamarnos por nuestros nombres?
    — Es cierto. Perdona. Vine a ver cómo seguía tu amigo, le traje ésto —Houjo le dio un ramo, sencillo, de flores. Ella se enterneció.
    — Gracias —sonrió, melancólicamente.
    Acto seguido, Kagome tomó de la mano a su mejor amigo y, juntos, fueron a para al estudio. Él pareció asombrarse del hecho de que un hombre tan impotente estuviera atado a una cama, con la mirada serena y vulnerable. También, pudo observar cómo el gesto de la chica a quien tanto quería luchaba por no descomponerse. Era notable que ese hombre significaba mucho para ella, sin embargo, no pudo ver amor en sus ojos. Esa era su oportunidad para estar ahí, para apoyarla en lo que necesitase. Tal vez, Kagome aún podía darse cuenta de que la quería... Él iba a demostrárselo y no se rendiría ante nada.
     
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  20.  
    Artemisa

    Artemisa Usuario VIP

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    Pluma de
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    Muchas gracias por las observaciones, luego se me salen los dedazos.

    Respecto a Houjo, es muy relativo. Hay personas que escriben Kikyou o Kikyô... Es un revoltijo. Luego, los ojos de Kagome son originalmente azules en el manga de InuYasha, sólo busca en Google y vienen varias de las primeras portadas.

    Gracias por todos los elogios, querida <3 Me alegra haberte hecho pasar un buen rato.
     
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