Nereo Escuchar el tremendo resentimiento del Dinobeemon me hizo mirarlo con genuino interés... parecía tan... Determinado a hacerlo. ¿Tanta era su rabia? ¿Tan dispuesto estaba a hacerle daño a los demás? Me preguntaba entonces qué tanto lo habían humillado, me veía... reflejado en él. —Es una tragedia escuchar lo que me cuentas... Sabes, la verdad es que entiendo perfectamente como te sientes... el destino y la vida han sido excesivamente crueles e injustos contigo. Yo he terminado pasando por lo mismo, inclusive le pasó a su modo a mi compañero—. Dije, señalando a GulusGammamon. >>¿Entonces dices defensores de la debilidad? Imagino que debió suceder algo en el que se debió demostrar fuerza y... Tomaron una vía pacífica, ¿no? Típico... yo mismo tomé ese camino hace tiempo y acabé como acabé—. Confirmé al respecto, por lo que lo mire y terminé por afirmar. —De acuerdo Dinobeemon, si estás dispuesto a acompañarme, lo acepto.
DESIERTO ESTÁTICO (O7) [Nereo] —Creo que tenemos más que enemigos en común, será un placer combatir a tu lado— contestó el Dinobeemon, tan directo como mostraba ser. En ese momento, Keramon se comunicó con Nereo Digivice mediante. —Los pilares ya están listos y funcionando, si quieres proteger alguno basta con que te dirijas a su ubicación, todas figuran en el mapa de tu Digivice— le dijo —Y Outis nos ha dejado, tal y como lo previste, pero ya tengo algo pensado para reemplazarlo así que no te preocupes por él... cambio y fuera— Contenido oculto: ETIQUETA Gigavehl tenés el mapa con los pilares malignos aquí: PILARES MALIGNOS Podés indicarme por privado qué pilar querés proteger y también te puedo dar detalles de los Digimon que lo rodean.
Nereo La respuesta de Dinobeemon no pudo evitar que me arrancara una leve sonrisa, parecía que con tan poco éramos capaces de entendernos perfectamente, y yo no podría estar más contento con ello. —Es mutuo, compañero—. Respondí ahora por mi parte, afirmando. El amanecer llegó tan abrupto como había anochecido, terminé gruñendo por el repentino cambio de iluminación que en un lugar como un desierto era hasta cegador, pero pronto recibí un comunicado en el Digivice y lo saqué para ver que era Keramon. —... y Masaru será el siguiente—. Murmuré cuando me confirmaron la lamentable noticia que Outis nos había dejado... Si es que me lo veía venir a kilómetros de distancia. Suspiré y asentí, al menos lo de los pilares ya estaba en funcionamiento. Ah, eso y que Keramon ya tenía algo para reemplazar el abandono de Outis, lo que me hizo sentirme ciertamente aliviado y dejé que cortara la comunicación. En esos momentos aproveché para mirar al Dinobeemon y revise sus características, por lo que gemí reflexivo. —Intuyo has estado esmerandote en fortalecerte, ¿no es así? ¿Te falta mucho para alcanzar tu siguiente forma? Si no créeme, yo mismo podré llevarte a tu siguiente fase, aunque aquí está muy vacío... Mejor vamos a algún sitio donde haya más Digimon que destrozar—. Propuse con una sonrisa al Dinobeemon, y miré también a GulusGammamon, asintiendo. Considerando que la alerta debió haber sido emitida con respecto a los demás Tamer, ahora opté por subir con GulusGammamon y volar al siguiente destino, menos mal el otro también podía volar. Primero fuimos al Sur, y luego al Suroeste, sabía a dónde ir por ahora... Contenido oculto Me dirijo a N10