Desesperación: la otra cara de la moneda.

Tema en 'Relatos' iniciado por Andreína, 3 Octubre 2010.

  1.  
    Andreína

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    Desesperación: la otra cara de la moneda.
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    Desesperación: la otra cara de la moneda.

    Este Drabble lo escribí para el concurso literario.

    Desesperación: La otra cara de la moneda.
    Tu respiración se vuelve entrecortada a medida que corres. Te sientes sofocado y deseas parar, pero si lo haces todo acabará, y no es eso lo que deseas. Tú sí quieres vivir.
    Sientes los pasos de tu depredador detrás de ti, e intentas perderlo metiéndote por un callejón. Lo que no esperas es quedar atrapado en una calle ciega. Es horrible como el temor recorre tus venas y te hace sentir en carne viva el significado de la palabra miedo.
    Gritas con pánico al ver la pared frente a ti, bloqueándote el camino, y deseas que las otras dos pilas de ladrillos que están a tu alrededor, atrapándote, desaparezcan. Giras lentamente la cabeza hacia atrás, para observar la sombra de tu futuro asesino reflejada en las sucias paredes que te bloquean el paso. Está cerca, está lo suficientemente cerca para que puedas ver su sombra
    Finalmente llega a donde tú estás, y separa frente a ti. Sonríe con burla, mientras levanta el arma para dispararte. ¿Dónde está la policía ahora mismo? Sabrá Dios; Quizá en sus casas con sus esposas o en algún Club Nocturno.
    -¡Dame todo lo que tengas! –grita el ladrón con descaro.
    Inmediatamente sacas todas tus pertenencias y se las das. Él las toma, y sin importarle que hayas cumplido obedientemente con sus normas, te dispara. ¿Es que acaso no le basta con robarte? ¡Es un maldito!
    Caes al piso desangrándote. Te duele todo, especialmente el lugar en el que la bala te atravesó. Oyes los débiles sonidos de la patrulla, y sólo atinas a ver al ratero, culpable de que estés moribundo correr.
    Escuchas los gritos de la policía, pero sólo cierras tus ojos, intentando burlas los insoportables sonidos a tu alrededor. Sientes como te levantan y te montan en la camilla. Una voz femenina te pide que aguardes unos segundos más, que aún tienes una oportunidad para vivir.
    La mandas al diablo en tu mente. Ella no sabe lo que está pasando, ni siquiera se lo imagina. Es un dolor horrible, una desesperación insoportable. Eso es lo que se siente mientras corres: Desesperación, desesperación por no saber lo que te espera, por no tener la seguridad de que lograrás salir intacto de ésta.
    Sin darte cuenta, llegas al hospital. Sientes como mueven tu camilla mientras te trasladan a la sala de Emergencias, sin embargo, mientras los camilleros llevan el lugar donde descansas a su destino, tus fuerzas se desvanecen y tu corazón deja de palpitar.
    Ya no sientes agonía ni desesperación, ya no sientes nada. No queda ni la pizca de la agitación que padeciste hace minutos, nada. Realmente la vida es extraña: Quienes quieren morir no pueden, y los que tienen una vida feliz por delante son asesinados de forma cruel.
    Definitivamente, los suicidas deben conocer la otra cara de la moneda para entender que la vida es un regalo…Que sólo Dios debería arrebatarnos. Ésta otra forma de morir es peor que cualquier otra, y se resume en una sola palabra, porque asesinato es sinónimo de desesperación.
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    Quedó feito, pero bueno...
     
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  2.  
    damnific

    damnific Guest

    sencillamente me gusta, me gustó como jugaste con lo psicológico y como le diste complejidad a algo tan sencillo
     

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