Demian y Sandra II

Tema en 'Novelas Terminadas' iniciado por Borealis Spiral, 21 Enero 2011.

  1.  
    surisesshy

    surisesshy Usuario popular

    Escorpión
    Miembro desde:
    18 Febrero 2008
    Mensajes:
    610
    Pluma de
    Escritora
    ¡DEFINITIVAMENTE LA LARGA! Kyaaaaaaaaaaaaa, fangirlee como loca, me mataste de amor, que bien, ya están juntos Mat y Sandra, jajajajajaajajaja perdiste perdiste -le saca la lengua- perdiste Demian, aunque si me da un poco de pena, ahora sabrá lo que es el rechazo y lo que Sandra sufrió por su culpa, pero estuvo genial, este capitulo en definitiva es el mejor, no pongo parte favorita porque ¡pondría el capitulo entero! hay, me gustó me encanto, Mat fue tan lindo al declarale sus sentimientos.

    O.O yo también me sorprendí mucho cuando supe el secreto de Mat, pero que bueno que en realidad no era tan malo ¡es mas resultó ser una de los tantos sacrificios que él hizo por amor! Eso fue para morirse de moe, ahora no espero el epílogo y ver si la pareja de Mat es Adriana, quien sabe, tal vez ese idiota si sea masoquista XD. Esperare el epílogo con ansias, bey.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  2.  
    Marina

    Marina Usuario VIP Comentarista Top

    Tauro
    Miembro desde:
    10 Diciembre 2010
    Mensajes:
    2,057
    Pluma de
    Escritora
    Woajajajaja. que final. Nunca me imaginé que Mat tuviera un secreto. Me sorprendió que los hermanos de Sandra lo odiaran... uuu, que celosos xDDD, pero comprendámoslos, eran unos niños todavía xDD y unos niños muy interesados xD

    Noté varios errorcitos que de pronto me sacaron de la trama, pero volviendo a leer mi ubiqué pronto. Aunque mi preferencia era Demy-Sandra, no puedo decir que no me haya gustado este final, fue muy tierno y romántico, así como me gustan. Ahora espero que nos digas que vas a hacer con Demy, porque el pobrecito me ha dado mucha ternura. Aunque se portó como todo un hombre, es decir, no hizo una rabieta, no insultó ni nada de eso. No se portó como un cobarde brabucón tratando de recuperar lo que no era suyo xDDD. Supo perder como los hombres.

    Con eso noto que sí cambió bastante en todo este tiempo. Incluso fue tan humilde como para agradecerle a Adriana el consejo, lo que tal vez en otro tiempo no lo hubiera hecho.

    Me gustaría saber ya quien aparecerá en el epílogo y yo no creo que se vaya a quedar con Adriana. Adriana lo seguirá odiando hasta el final de sus días xDDD

    Bueno, es todo. Nos vemos. Bonita historia xDD.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  3.  
    Borealis Spiral

    Borealis Spiral Fanático Comentarista destacado

    Libra
    Miembro desde:
    4 Mayo 2010
    Mensajes:
    1,177
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Demian y Sandra II
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
    12
     
    Palabras:
    1854
    Jajajaja, Suri, ¿qué cosas dices? Adriana es la cabeza del club anti-Demian, es la presidenta. No la pondría con él nunca, jojojo. Así que concuerdo claramente con Marina, ella lo odiará hasta el final de sus días. En fin, después de mucho retrasarme, les traigo el epílogo ya para dar por terminada esta historia. Es la versión larga, aunque no me gustó mucho. Sin más: ¡disfruten!

    EPÍLOGO

    Demian caminaba por las calles de la ciudad. Desde hacía unos días que simplemente no se encontraba, no hallaba su lugar. Intentaba hasta lo imposible por continuar con su vida sin que lo sucedido con Sandra lo afectara; pero aún no lograba acostumbrarse a verla junto a Mat. Por lo menos su mente aceptaba que ella ya no era libre.

    Sus pasos lo dirigieron a la plaza. De un tiempo para acá asistir con constancia a ésta era su nuevo pasatiempo. Se sentó en una de las muchas bancas y se conformó con observar a las personas pasar. Detuvo su vista en una joven de cabellos dorados que caminaba con tranquilidad teniendo un par de bolsas en sus manos. Con disgustó observó como la joven, conocida para él, fue golpeada con el hombro de un sujeto. La pobre muchacha sintió tan duro el roce que tiró las bolsas que traía y éstas dieron a parar en el suelo. Se levantó desde su asiento para ir a ayudarle al notar que a nadie pareció importarle el accidente, pasándolo de largo.

    — ¿Estás bien?— le preguntó mientras alzaba las bolsas. La joven alzó su mirada al chico que la estaba ayudando dejando al descubierto sus hermosos ojos azules.

    — ¿Demian?— adivinó. Él parpadeó repetidas veces, reconociéndola.

    — ¿Sonia?— sonrió con calidez al tiempo que reprimía una risilla—. Ahora entiendo por qué me resultabas tan familiar. Cuánto tiempo, ¿eh?

    El chico terminó de alzar las bolsas.

    —Sí, ha pasado tiempo…— Sonia se encontraba sumamente asombrada de ver al chico frente a sí.

    Lo había visto después de que salió del coma pocas veces, y eso porque él andaba por los alrededores de la escuela. Se saludaban cordialmente y quizá, en alguna ocasión y si el tiempo lo permitía, entablaron conversaciones agradables, pero fuera de eso, nada del otro mundo. No obstante, debido a que había comenzado a tener sentimientos fuertes hacia él, pensó que podrían llegar a ser más que simple amigos; pero tenía amigas que lo conocían y ellas le habían dicho que a él no le interesaba nadie más que su ex novia. Y aquello se corroboró cuando Sandra se graduó. Demian no volvió a la prepa.

    Desde aquella vez, cuando su joven corazón sintió la más enorme decepción que en su corta vida hubo experimentado, sus deseos cambiaron drásticamente hasta el grado de no interesarse en ningún otro hombre…

    —Oye, ¿estás bien?— la voz del chico la sacó de su ensimismamiento—. ¿Tengo algo en la cara? ¿En los dientes? Me has estado viendo raro.

    Sonia se sonrojó. ¡Qué imprudencia la suya!

    —Eh… no, yo…— balbuceó cosas sin sentido sintiéndose sumamente nerviosa.

    —No pude evitar notar que tienes cosas interesantes en las bolsas— la interrumpió Demian, desviando el tema. No quería que se sintiera incómoda.

    —Sí, esta noche tendré una fiesta. Por fin papá accedió a que fuese en mi casa— Sonia respondió más tranquila agradeciéndole al chico interiormente sus intenciones—. ¿Te gustaría venir?

    Demian pareció meditarlo.

    —Supongo que no vendría mal. Necesito este tipo de distracciones para olvidarlo todo.

    Sonia lo miró extrañada.

    —Eh… vamos. Te ayudaré a preparar la fiesta.

    Con esto quedó claro que Demy no quería hablar de aquello que deseaba olvidar y Sonia respetó aquello; por lo que se puso en camino a su casa, guiando al pelinegro para que iniciaran con la fiesta, sin saber que con este simple reencuentro y acto se desencadenarían una serie de sucesos cuya vicisitud culminaría con un final feliz para estos dos siendo la rubia, no sólo aquella que tomaría posesión de la llave que abriría las puertas del cerrado corazón de Demian, sino que ella sería la llave misma.

    ¿Cómo fue esto?

    Los meses habían pasado con rapidez y la relación que Demian tenía con Sonia era buena, de grandes amigos muy queridos, tan así, que actitudes nuevas, para bien, se habían hecho presentes en el chico, quien, en esos momentos, se encontraba en la joyería haciéndole compañía a su amiga después de muchísimo tiempo de no haberlo hecho.

    —Me alegro verte de nuevo. Es la primera vez que duramos tanto tiempo sin saber del otro.

    —Es cierto, pro comprendo que le das gran parte de tu tiempo libre a Mat y yo también tiendo a hacer algunas cosas… La verdad es que no me animaba a venir, apenas conseguí el valor necesario para hacerlo y no colapsar. Aunque admito que es muy sencillo estar aquí sintiéndome libre sin temor de que Adriana aparezca y me ahorque o algo.

    —Bueno, eso te lo ganaste tú por utilizarme para darle celos a otra— expresó la joven como quien no quiere la cosa con una sonrisa cómplice.

    —No-no… ¿No me digas que sabes lo de Susana?— Demian se turbó.

    —Sé toda la verdad. Adriana me lo dijo el día siguiente que le di el sí a Mat.

    —Sandra yo… estoy avergonzado y…

    —No hay problema. Eso quedó lejos, muy lejos del ahora, no tienes por qué darle importancia. Supongo que Adriana buscaba el momento adecuado para hacérmelo saber sin que resultara dañada, aunque haya tardado casi tres años para eso— Sandra suspiró—. Es una lástima que tuviera que mudarse a la ciudad contigua para continuar con sus estudios universitarios.

    —Debes sentirte muy sola.

    —Lo normal, de he… — Sandra se interrumpió bruscamente y su rostro relajado se transformó a uno de terror—. Je-je… ¡Jefe!

    Demian se volvió con rapidez y descubrió al patrón de Sandra en la entrada del local. El señor no tenía cara de buenos amigos.

    — ¿Qué te dije de las visitas, Sandra?— le preguntó mientras se acercaba al mostrador. Sandra palidecía con cada paso.

    —Espere— habló Demian—. No estoy de visita, vine a comprar algo, pero como no me decidía bien pregunté la opinión de Sandra, así que a sé que llevar. Sandra, me das, siempre, ese anillo— Demy escogió el susodicho al azar.

    —De acuerdo… Te dije que ese era bonito— la chica le siguió el juego a su amigo y le entregó el anillo. Demy pagó.

    —Bueno, nos vemos después— Demian tomó el anillo y guiñándole un ojo a su amiga se fue del lugar.

    El jefe miró a su empleada con una ceja arqueada. Ella le lanzó una sonrisa llena de inocencia. El hombre suspiró.

    —Sólo no olvides las reglas— dijo finalmente antes de desaparecer por la puerta trasera.

    Sandra suspiró de manera prolongada sintiendo un confort agradable. Observó la puerta por donde momentos antes su amigo había salido. Le agradeció en sus pensamientos, la había salvado de ser posiblemente despedida. Su sonrisa se amplió al pensar que de un tiempo para acá su amigo había estado actuando extraño. Antes jamás la hubiera ayudado en algo si eso implicaba tener que gastar. Bueno, ya tendría tiempo de descubrir por qué actuaba tan diferente a como comúnmente era.

    Demian caminaba por las calles de la ciudad. Miraba el anillo que compró. Ciertamente se sentía bien haber hecho algo por su amiga; ahora tenía otro problema: ¿Qué rayos iba a hacer con ese aro que tenía incrustada una piedrita rosa? No podía tirarla, le había costado, no mucho, pero le costó. Quizá podría regalársela a su madre… No, recordó que ella era de dedos gruesos, no le entraría. ¿A Sandra? Bien, su relación con Mat estaba avanzando de manera gratificante y sabía que el rubio no era celoso, mas no se sentiría cómodo regalándole algo a la novia de otro. Se ahorraría dificultades.

    Suspiró. Yal vez después le encontraría una dueña a la argolla esa, eso sí, tenía que ser alguien especial. Se guardó el objeto en la bolsa del pantalón y continuó con su camino. Se detuvo frente a la nevería más popular de la ciudad al ver a Sonia, que tenía un vaso de helado en su mano derecha mientras mantenía una lucha con lo que parecía ser una abeja. El chico sonrió divertido y se acercó a ella.

    Sonia intentaba alejar al animal volador aquel, no quería que la picara. Retrocedió un par de pasos y chocó con algo. No tuvo la oportunidad de girar para ver con qué o quién se había estrellado ya que unos brazos pasaron por sus lados y aprisionaron sus manos, que no hacían más que agitarse con locura para ahuyentar a la abeja. Ésta se paró sobre su mano y soltó un respingo.

    —Tranquila— susurró alguien en su oído tomándose, ese alguien, la libertad de posar su mentón sobre su hombro.

    Sonia miró de reojo al alguien y reconoció el perfil de Demian. Se sonrojó.

    —No te muevas, no te hará nada— siguió diciendo él—. Lo único que quiere es un poco del dulce de la nieve, en cuento termine se irá. No debes hacerla enfadar.

    La chica asintió y los dos esperaron en aquella posición hasta que el mosco se hubo saciado y se fue.

    —Gracias, Demy— Sonia se sintió aliviada.

    No obstante, Demian apenas prestó atención en el agradecimiento de su acompañante. Se encontraba muy ocupado observando sus manos sobre las de ella, aún. En contraste con las suyas, las de Sonia eran pequeñas, tersas y blancas como la seda, y de delgados dedos. Algo hizo click en la cabeza del joven.

    — ¿No será que…?— inquirió en voz baja mientras buscaba en su pantalón el pequeño accesorio.

    —Demian…— Sonia estaba más que confundida, extrañada y nerviosa por la cercanía del chico.

    Él volvió a ignorar la voz de ella. Sacó la sortija de su bolsillo y lo puso en el dedo anular de la mano izquierda de ella. El corazón de Sonio dio un vuelco y comenzó a palpitar con locura, y al mismo tiempo su rostro se tornaba escarlata. Demian no estaba en mejores condiciones. Había sido un loco impulso el que le entregara el anillo a Sonia sin decirle nada; pero más loco sería el que precedería éste; pues, aprovechando la cercanía de ambos, Demian se inclinó y aprisionó los labios de la rubia con los suyos en un beso corto y anhelado desde hacía… tiempo.

    Se separaron y las expresiones de ambos eran todo un poema. No podían creer lo que había sucedido entre ellos ¿por un descuido?

    — ¿Te gustaría salir conmigo a cenar mañana?— indagó el pelinegro—. No sé tú, pero creo que tenemos cosas de qué hablar.

    Sonia asintió y, con una despedida apresurada los dos se encaminaron a sus respectivos hogares, intentando mentalizarse para el mañana, porque por medio de éste terminarían de conocer sus sentimientos y dejarlos bien en claro.

    Y así termina en realidad. Agradezco a todos los que se han tomado la molestia de leer mi hitoria y más aún a aquellos que comentan. Es todo por ustedes. Sin más que agregar o comentar me despido y no leemos en otra ocasión.

    Bye.
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  4.  
    Marina

    Marina Usuario VIP Comentarista Top

    Tauro
    Miembro desde:
    10 Diciembre 2010
    Mensajes:
    2,057
    Pluma de
    Escritora
    Jajaja, que final, final.

    Bien, la aparición de esa rubia bonita fue muy buena. Me daba un poco de lástima Demmy, mi personaje favorito. No podía quedarse sin nadie y bueno, Sonia es muy linda y creo que también hacen bonita pareja, además de que ella, al parecer, ya se había enamorado de él desde antes. Oooh, eso no lo sabía wow. Bien, pues no tengo nada más que decir...

    Ah, sí, me han encantado los cambio de Demy, pero me gustaría que siguiera estudiando para que él mismo se forje un futuro y no tenga que depender de su padre xDDD

    Ahora sí, no me queda de otra más que despedirme de esta historia. Bye historia xDDD

    Y de tí... No. ¡Nos vemos en otra historia! XD

    Saludos. Me gustó mucho tu fic.
     

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso