1. ¡FFL TE DESEA UNA FELIZ NAVIDAD!
    Descartar aviso

Déjame gritar.

Tema en 'Relatos' iniciado por Dokuro Saber Chrome, 2 Agosto 2012.

  1.  
    Dokuro Saber Chrome

    Dokuro Saber Chrome Iniciado

    Aries
    Miembro desde:
    19 Marzo 2012
    Mensajes:
    49
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Déjame gritar.
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    768
    Bien, escribí este Drabble Song-fic. Espero les guste... soy nueva escribiendo song-fics y pues... no sabía que tema darle así que puse uno ramdom. Disfrútenlo.

    Déjame gritar...
    Aquella chica de cabello oscuro se encontraba frente a su ventana, ella se hacía llamar Daniela. Se encontraba recordando todas las cosas que había hecho. Sólo quería gritar, mirar al cielo y volar, alejarse de aquellos recuerdos que la atormentaban; ir a comenzar un nuevo destino, un nuevo camino, donde no la alcanzaran nunca más.

    —Recuerdos que, llevo en la piel. En noches frías del ayer… Tu sombra… que amó mi fe, no existe un nada que perder—comenzó a cantar mientras se acercaba a aquella ventana que se posaba en frente suyo.

    En algún lado de la ciudad donde vivía la pelinegra, se encontraba un hermoso joven de cabello azabache, al igual que Daniela. El chico se llamaba Kenji. Y al igual que la azabache, se encontraba cantando frente a su ventana.

    —Sólo quiero ver la noche pasar, y en su oscuridad, y entre los infiernos. Sólo quiero en tu mirada acabar…—Hizo una pausa sonriendo— Ser la luz del tiempo.

    En ese momento, la pelinegra cantó más fuerte, al igual que el azabache, como si estuviesen juntos y cantaran juntos.

    —¡Déjame gritar! (No hay vuelta atrás), la vida matar (Qué importa ya). Voy a comenzar (Quiero gritar), llegar hasta el final—Cantaban en sintonía —¡Déjame volar! (Sin regresar), no voy a llorar (No hay vuelta atrás). Ir a comenzar (Puedo cantar), ir hasta el final… Que nada ya nos pueda alcanzar…

    Dejaron de cantar un momento y Daniela se colocó un vestido negro, con flores blancas y unas sandalias de color blanco, y salió de su habitación y de su casa y comenzó a pasear por la calle. De la misma manera, Kenji, se puso un pantalón negro y camiseta azul oscura y también se colocó un sombrero negro. Al igual que ella, él salió de su casa.

    Recuerdos y sueños… Que se apagaron con el sol—Cantaba Daniela mientras veía alrededor. Veía un mundo distorsionado y negro.

    —Sin nadie… sin nada… Que me ilumine el corazón—cantó el azabache mientras caminaba lentamente.

    La voz de Daniela resonó en toda la calle.

    Solo quiero ver la noche pasar, y en su oscuridad, y entre los infiernos. Sólo quiero en tu mirada acabar… —Hizo lo mismo que Kenji, pero ella sólo volteó los ojos a un lado; no sonrió—¡Ser la luz del tiempo!

    Las voces de la azabache y el pelinegro se volvieron a unir, y esta vez, se habían encontrado cara a cara. Los dos mantuvieron una distancia prudente, y Daniela abrió la boca, y comenzó a cantar junto a Kenji.

    ¡Déjame gritar! (No hay vuelta atrás), la vida matar (Qué importa ya). Voy a comenzar (Quiero gritar), llegar hasta el final—La pelinegra se acercaba lentamente al azabache y éste hacía lo mismo—¡Déjame volar! (Sin regresar), no voy a llorar (No hay vuelta atrás). Ir a comenzar (Quiero gritar), ir hasta el final…—Kenji unió la mano de Daniela con la suya y ambos se miraron a los ojos y cantaron al unísono—Que nadie ya nos pueda alcanzar.

    Pasaron unos segundos y a ambos les salieron alas… A Daniela le salieron alas de un ángel negro, es decir, alas negras. Y a Kenji les salieron unas alas angelicales de color blanco.

    ¡Déjame gritar! (No hay vuelta atrás), la vida matar (Qué importa ya). Voy a comenzar (Quiero gritar), llegar hasta el final… —Las alas de los dos se empezaron a agitar y en un instante empezaron a volar, tomados de las manos—¡Déjame volar! (Sin regresar)—Los dos se soltaron y se empezaron a alejar—¡No voy a llorar! (No hay vuelta atrás)—Ambos se dieron vuelta y aletearon más fuerte alejándose—¡Ir a comenzar! (Puedo cantar)—Se devolvieron y pasaron por al lado, dieron cada uno una mirada al otro—Ir hasta el final…—Ambos quedaron de nuevo a una distancia prudente del otro—Que nada ya nos pueda alcanzar…—Sin más, los dos aletearon rápidamente y se alejaron del otro.

    Ambos eran dos aves encarceladas, que necesitaban ser libres… Que nada los detuviera jamás…

    Fin.
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  2.  
    Niné.

    Niné. .

    Virgo
    Miembro desde:
    4 Diciembre 2011
    Mensajes:
    890
    Pluma de
    Escritora
    Fue corto y sencillo, pero creo que se puede apreciar bien el sentimiento.
    Si bien lo encontré algo apresurado, es decir, ya ni supe porque esto llevó a aquello, me gustó a pesar de todo.

    Ahora, para publicar aquí no debes poner la letra en le fic, lo que debes poner es el video en spoiler al final. No voy a editarte nada, pues si lo hago estaría borrando los diálogos, sólo espero que no se vuelva a repetir.

    Gracias por la lectura : )
     
    • Me gusta Me gusta x 1

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso