Éste era mi fin. Mi Slaking no podría soportar otro ataque más; para colmo, no lograba causar nada de daño al Hada. Ya no me quedaba nada más que hacer, pues si atacaba seguro que saldría un ataque muy débil, así que decidí apostar por lanzar una ball. —Aunque todo parezca perdido, aún me queda una pequeña esperanza... Contenido oculto Ya sabemos que el daño que causo es prácticamente nulo... así que mejor lanzaré una ball a ver que sale. No tengo muchas posibilidades, pero es mejor que causar 4 de daño, o al menos para mí.
— Buen intento...— Dije en mi mente a Ian.— ¡MegaPiro! ¡Que la flama eterna del dragón negro no se extingue!— De inmediato mi pokémon utilizo sus últimas fuerzas en su ataque de fuego máximo. CHARIZARD: Fuego/Volador (Asesino) Mar llamas: potencia de ataques tipo fuego x2 cuando le queden a este pokémon menos de 1/3 de PS Salud: 46/166 (10) Movimientos: -Puño Fuego (50 Potencia, Fuego) -Rayo Solar (70 Potencia, Planta) -Golpe Aéreo (40 Potencia, Volador) TURBO: 50--0/50 (Disciplina) -Fuego interno: Daño producido intensificado en 1,5. -Megapiro: 90 Daño, Fuego. -Artema: los dos compañeros del pokémon quedan con 1 punto de vida. Hace siempre 150 de daño.
—¡Destra! ¿Destra? ¡Reacciona! —pero el pokémon de Joel simplemente usó Juego Sucio contra Charizard AMBIPOM: Normal Salud: 80/200 Movimientos: -Juego Sucio (50 Potencia, Siniestro)
(Para que os quejéis de mí, que sepáis que quito uno de los turnos de Gardevoir porque sí, por quiero (?) Y porque si no vais a morir, vaya xD) El Hada respiró profundo, y tras eso, lanzó otra vez cuatro esferas de luz que entraron en los cuerpos de Destra, Zurdillo, Charizard y Slaking. al próximo turno, su ataque despertar se colmaría y caerían irremediablemente. VIDA: 314/500 MOVIMIENTOS: -Somnosoplo: Duerme a 5 rivales, que no pueden atacar en su próximo turno. -Psicodescarga: Daño 40, Psíquico; hace daño a todos los enemigos con sus poderes psíquicos. -Restauración: Recupera hasta 200 puntos de vida. -Despertar: Acumula energía, y al próximo turno la libera, borrando de la faz del mundo de los sueños a cuatro rivales. TURBO: 50/100 (Furia) -Ilusión: Genera ilusiones y los enemigos se atacan entre ellos hasta su próximo turno. RATIO DE CAPTURA: 50 1-Slaking 2-Charizard 3-Destra 4-Gardevoir 5-Zurdillo 6-Cresselia 7-Volcarona 8-Gardevoir 9-Guardaespaldas
—¡Zurdillo! Golpea al Hada con un Puño Trueno, ¡vamos! AMBIPOM: Normal Salud: 55/175 Movimientos: -Puño Trueno (50 Potencia, Eléctrico) -Puño Hielo (50 Potencia, Hielo) -Puño Fuego (50 Potencia, Fuego) -Doble Golpe (20 Potencia, Normal; el cálculo de daño se aplica dos veces)
La balanza se inclinaba en favor del otro lado del campo, pero la música de mis maracas todavía no se apagaba... Se avecinaba el final, pero el ganador sólo se definiría a partir de la actitud que adoptaría la Guardiana de los Sueños. El suave murmullo de las maracas se apagó lentamente, hasta que todo fue silencio... —La Fuerza Lunar... ¿Abrirá una nueva era en el mundo de lo sueños? ¿Qué harás, Cresselia? CRESSELIA: Psíquico (Resistente) Salud: 180/240 Movimientos: -Psíquico (60 Potencia, Psíquico) -Recuperación (Restaura 1/2 de los PS Máximos) -Fuerza Lunar (60 Potencia, Hada) -Danza Lunar (Se debilita, y sana por completo, además de restaurar los usos de los movimientos del pokémon que salga a continuación)
—Un todo o nada, ¿eh? ¡¡Volcarona!! ¡Drena la energía que le queda a Destra y a Zurdillo y usa Artema, con todas tus fuerzas, vamos! VOLCARONA: Bicho/Fuego Salud: 50/170 -Rayo Solar (70 Potencia, Planta; en el primer turno carga, en el segundo ataca) -Sol Naciente (70 Potencia, Fuego; solo es utilizable cuando hay sol) TURBO: 0/60 (Disciplina) -Megaescudo: inmune a ataques especiales. -Freno: quita un turno del jefe de la lista. -Artema: los dos compañeros del pokémon quedan con 1 punto de vida. Hace siempre 150 de daño.
Definitivamente, los pokémon antes seleccionados por el hada fueron aniquilados por su ataque Despertar. Ya comenzaba a notar el hada como le flaqueaban las fuerzas... Aun así, seguía en pie, majestuosamente. VIDA: 107/500 MOVIMIENTOS: -Somnosoplo: Duerme a 5 rivales, que no pueden atacar en su próximo turno. -Psicodescarga: Daño 40, Psíquico; hace daño a todos los enemigos con sus poderes psíquicos. -Restauración: Recupera hasta 200 puntos de vida. -Despertar: Acumula energía, y al próximo turno la libera, borrando de la faz del mundo de los sueños a cuatro rivales. TURBO: 50/100 (Furia) -Ilusión: Genera ilusiones y los enemigos se atacan entre ellos hasta su próximo turno. RATIO DE CAPTURA: 50 1-Gardevoir 2-Cresselia 3-Volcarona 4-Gardevoir 5-Guardaespaldas
Sin dudarlo, el Guardaespaldas trató de herir a su jefa, la Guardiana de los sueos, con su ataque Corte Galante. GUARDAESPALDAS: Psíquico/Lucha Salud: 150/150 -¡En guardia!: enfoca la atención de tres enemigos, que solo podrán atacarle a él en su próximo turno. -Corte galante: 50 Potencia, Lucha. -Revertir2: revierte todos los aumentos de salud o resurrecciones provocadas por un pokémon rival a lo largo de la ronda.
—Lástima que casi ninguno de mis poderes funcionen contigo, Guardiana —y emitió así Gardevoir su poderosa Descarga Psíquica. VIDA: 107/500 MOVIMIENTOS: -Somnosoplo: Duerme a 5 rivales, que no pueden atacar en su próximo turno. -Psicodescarga: Daño 40, Psíquico; hace daño a todos los enemigos con sus poderes psíquicos. -Restauración: Recupera hasta 200 puntos de vida. -Despertar: Acumula energía, y al próximo turno la libera, borrando de la faz del mundo de los sueños a cuatro rivales. TURBO: 50/100 (Furia) -Ilusión: Genera ilusiones y los enemigos se atacan entre ellos hasta su próximo turno. RATIO DE CAPTURA: 50 1-Gardevoir 2-Cresselia 3-Volcarona 4-Gardevoir 5-Guardaespaldas
Sonreí al ver cómo la poderosa Guardiana resistí los golpes, sin pestañear siquiera... —¿Te gustaría terminar aquí? —propuse— Seremos buenos compañeros. Y el Mundo de los Sueños no correrá peligro, te lo prometo. Lancé una pokébola.
La captura fue efectuada a la perfección. — Felicidades Hubert, y gracias..— Sonreí.— Ahora seré yo quien defienda del creador de las pesadillas.. Con esas palabras me retiré del lugar.
Tras eso, el Guardaespaldas habló por primera vez: —Espero que cumpláis vuestra palabra, y frenéis al creador de las pesadillas. Sin el Hada, mi labor aquí ha terminado. Y sin más, se evaporó en un inmenso mar de lucilos.
¿Qué será lo que vendrá? ¿Seré responsable de un mar de pesadillas? ¿O, junto a los grandiosos entrenadores de Galeia, haremos la acción heroica de conservar la placentera sensación del dormir? Lo mejor iba a ser prepararnos para cualquier tipo de peligro. En realidad, ya lo estábamos. Al sonar de las maracas, mi cuerpo se desvaneció del Claro de los Sueños, pues había despertado en la Pradera Arte.
Después de la captura del hada, el Claro comenzó a desaparecer: Los árboles comenzaban a perder su forma, a derretirse y, finalmente, a convertirse en Lucilos. Así, el Claro se convirtió en un mar de Lucilos que se movian de un lado a otro; sin sus jefas, ahora no sabían que hacer. Sin duda sería una nueva era en el mundo de los sueños. El mar de alborotardos Lucilos comenzó a rodearme, hasta que ya no podía ver más que círculos rosas. Entonces desperté.
Desperté junto al río del Claro de lo Sueños. Contra todos mis temores, seguía presentando (casi) el mismo aspecto que la última vez que estuve aquí, aunque me pareció que los colores eran más bien tristes y algunos objetos habían cambiado de lugar. Algunos lucilos levitaban desorientados, vagando sin rumbo como fuegos blancos a punto de morir. Algo extraño y desalentador se palpaba en el ambiente, como si la ausencia del Hada Soñadora y la Guardiana de los Sueños hubiera despojado de luz este sitio. Entonces recordé las batallas que mantuve contra ellas y por un momento me pregunté si había hecho bien en traerlas conmigo, en alejarlas de su hogar. Una mano verde se posó en mi hombro. Al girarme, me encontré con el Hada Soñadora. Me habló, con una sonrisa bondadosa: —Prometí servir a aquel a quien considerara un digno luchador. Tú dijiste que serías Guardián de los Sueños si te derrotaba. Cualquier resultado hubiera sido justo. —¿Tú y la Guardiana de los Sueños no extrañan este lugar? ¿No temen que él venga a destruirlo? —No, porque sé que lo protegerán —respondió Gardevoir, mirando el Claro con ojos nostálgicos—.Lo sé bien, porque además tienes amigos bondadosos y fuertes a tu lado… Y sobre todo, a esa joven de cabellos claros y hermosos ojos azules, con la que tu inteligencia a veces se nubla… —No entiendo qué quieres decir con lo último… —Tú no eres tonto, Hubert. Lo entenderás cuando abras tu corazón.
Iba a replicar, pero un grupo de pokémon se acercó con entusiasmo hasta donde nos hallábamos, y abrazaron en conjunto al Hada Soñadora, a la que habían extrañado tanto. Gardevoir, bondadosa como ella misma, no dejó a nadie exento de su cariño, pues ella también los había echado de menos. Claro, no me vi librado de miradas hostiles, al ser yo el que se la había llevado. Sin embargo, mi pokémon les explicó que me acompañaba por voluntad propia, y pasó a relatarles todas las hermosuras de la región de Galeia. Los pokémon que habitaban el Claro de los Sueños escuchaban entre atentos y maravillados. Entre ellos se ecnontraba el que buscaba: Spritzee. Era el único que, en principio, me había recibido sin rencores. Susurré algo en el oído del Hada Soñadora, quien sonrió. Se acercó al pokémon de Kalos y le preguntó, en su idioma, si le gustaría venir con nosotros. Emocionada, Spritzee aceptó y se apresuró para adentrarse en la pokébola que le estaba destinada. Nos quedamos un largo rato jugando en el Claro de los Sueños. Llenándolo de la alegría que había perdido. Pero tristemente, había que despertar. Y al hacerlo, nos desvanecimos de lugar, ante las cordiales despedidas de los demás pokémon.
Alpha Xenodis. Cuando me dormí esperaba despertar en la Prisión Boceto, la verdad, rodeado por esos criminales y los distintos escenarios que se podrían crear en base a mi imaginación. Sin embargo, desperté dentro de mi sueño... Eso suena raro, ¿verdad? Pero para nosotros es posible, y no solo lo he hecho un par de veces, sino que ésta es la tercera. —Ha pasado mucho tiempo. Observé el Claro de los Sueños restaurado y no como el horrible lugar que Darkrai había transformado. ... Darkrai... ¿Eh? Parece que hoy no se había tomado las molestias.
Alpha Xenodis. En poco de haber despertado decidí liberar a uno de mis compañeros para que me pudiese cuidar en la travesía que tendría por el lugar: Hound. Últimamente él y yo nos llevábamos bastante bien, pero aun así no había logrado hacer su debut en batalla... Era complejo. —Nada ha cambiado desde que luchamos con el Hada, ¿sabes? Fue una batalla bastante intensa, la pobre Effy se tuvo que retirar antes de llegar incluso y al final dependió todo de Ian, Hubert y yo... Fue una batalla genial, ojalá hubieras estado con nosotros Y sabía que tampoco era el real, sino un producto de mis sueños, pero ya qué. Me gusta hablar con los pokémon.
Alpha Xenodis. Drowzee aparecían por el lugar. Según sabía, eran pokémon que se alimentaban de los sueños de la gente y quizás era normal que estuvieran por estos lugares... Lo que me recordaba a cierta persona. Cierta persona que tenía un enorme miedo a la evolución de ese pokémon. —Supongo que solo falta uno para cumplirte, ¿no, Des?—En mis manos estaban las pokéball de Cobalion y Terrakion, a quienes simplemente había capturado para poder cumplir aquella promesa... Aquella promesa de encontrar a Keldeo y ser yo quien lo capturase para ella. Claro, ahora no se lo daría por nuestra situación actual, pero definitivamente completaría la parte de atraparlo. >>No puedo seguir fallando, después de todo.