—¡Oh oh, señora mamá de Ste!—exclamé desde el videomisor.—Shh no lo diga tan fuerte... pero sí, las he cuidado mucho, ahora adornan el lomo de mi Venasaur.— comenté.
—Me alegro mucho. Oh y por favor, llámame señora Stephanie —repuso. "Señora mamá de Ste" le sonaba como si no tuviera nombre—. En fin, querido, te llamo por un asunto de extrema importancia. Steve llegó hoy a Aerosol, pero estaba totalmente inconsciente... al parecer fueron sus pokémon quienes lo rescataron. >>El doctor afirma que sufrió una hemorragia, y la verdad es algo muy desconcertante, pues Steve no había sufrido ningún tipo de accidente hasta ahora. ¿Ha pasado algo peligroso en estos días?
—Wooow, vaya vaya vaya señora mamá de... digo, señora Stephanie, pues... dígale que trataré de ir cuanto antes, la verdad no estoy muy cerca.—Pero iría como sea, y más me valía partir ya.—No se preocupe señora!
—Este.... claro, cariño. Y sin más, la llamada fue finalizada. Mi mamá quedó un poco confundida. Si bien admiraba lo buen amigo que era Ukita, el chico no le respondió a su pregunta. Pero bueno... sería esperar a que llegue.
Ahora que ya había recuperado la consciencia, comencé a observar mi entorno... y vaya que no se parecía a donde estaba la última vez. —¡Oh, vamos! Primero aparezco en una playa toda desconocida, ¿y ahora estoy en un hospital? Alguien me debe estar jugando una broma... —susurré.
En menos de lo que canta un Sperow llegué a Ciudad Aerosol. Al aterrizar, busqué con la mirada la casa de Steve, su madre de seguro me daría respuestas. (La señora mamá de Steve aparece en 3... 2... 1...)
Luego de un rato, salí vendado en algunas partes del brazo... Ya esta del todo recuperado. —¡Steve! —exclamó mi madre abrazandome. Yo le correspondí el abrazo. Mi mamá me explicó lo sucedido, y luego me pasó las pokébolas de Noivern y Piplup. De paso, me dijo que Ukita planeaba venir... —De acuerdo, ¿entonces lo esperamos aquí? —pregunté. —Oh, no cariño. Vamos a la casa, de seguro el llegará allá. Y sin más nos fuimos, aunque a mi mamá se le olvidó el detalle de Destiny... En fin. Cuando estábamos cerca de la casa, escuchamos a los Herdiers ladrar histéricos... ¡Alguien estaba cerca de la casa! —¡Santo cielo, un ladrón! —gritó mi madre con instinto protector, corriendo hacia la casa—. ¡Lo golpearé con una rosa llena de espinas!
Los Herdiers yacían sobre mí, atacándome. Okey, quizás no fue buena idea entrar así de repente a la casa. —Hey hey, soy Ukita, aaaaah, soy Ukita!— gritaba, tratando de alejar a los guardianes. Natu miraba como me masacraban volando tranquilamente a una distancia reducida.
Mi madre abrió la reja rápidamente, golpeando al sujeto con una rosa mientras los Herdiers pegaron un bostezo... sí, así de ridicula fue la escena. —¡Descarado! ¡Te atreves a saltar la reja y todo! —dijo sra. Stephanie. Yo traté de llegar lo más rápido que pude, y al ver lo ocurrido dije: —¡¡MAMÁ!! ¡ES UKITA!
—¡Soy yo, señora mamá de Steve, soy yo!— gritaba y gritaba pero me seguían torturando con flores.—¡Señora Stephanie!
—Oh, hola cariño... —dijo avergonzada—. Espero que no te haya dolido mucho ser golpeado con esta planta... Yo me cubrí el rostro con una mano, totalmente avergonzado. Luego de respirar hondamente, me acerqué a Ukita sonriente. —¡Hola, amigo!, ¿qué te trae por aquí?
—No Steve, yo sólo quería entrar, no me golpes con flores—dije, confundido por tanto golpe. Luego Natu se posó en mi cabeza, y me picoteó para que despierte. —¡Ah!— ya de pie, saludé a Steve, quien al parecer había salido del hospital.—¡Ste, amigooo!
Sonreí tranquilamente. Pero antes de que pudiera decir algo, mi progenitora se lanzó a un interrogatorio... —Bien, querido, vamos al grano. ¿Qué pasó? —¿...de qué hablas, mamá? —pregunté. —¡Shh! No hables. El doctor dijo que entre menos hables mejor... —No es cierto... —¡Silencio, Steve! Yo, simplemente suspiré y decidí no decir nada más.
Mamá Stephanie suspiró resignada... —De acuerdo, querido, no te preocupes. —¿Cuál era tu pregunta mamá? —Pues... quería ver si de pronto tu amigo sabía porque habías estado así. Comencé a hacer memoria... —Pues, hace unos pocos días nos enfrentamos a unos legendarios o algo así, y creo, sólo creo, que el lugar de la batalla se desmoronó y caímos... Mi madre se vio satisfecha con esa respuesta. —Bueno, Steve. Como bien sabes, tu padre anda algo ocupado, y yo debo ir con él. Como veo que estás mucho mejor, no sé si quieras continuar tu viaje o quedarte en casa unos días. Me detuve a pensar... aunque no era muy difícil tomar una decisión. —¡Sigo mi viaje! —afirmé. Mi mamá sonrió. Se despidó de mi con un abrazo, y le dio unas flores a Ukita, asegurando que se verian bien en Venusaur. Yo... simplemente no pregunté nada por prudencia. Mi progenitora entró a la casa, y yo miré a Ukita. —Y bien, ¿a dónde vamos ahora?
—Bueno, jeje—Reí al ver las actitudes de la señora mamá de Ste.—Yo debo volver a Lienzo amigo, Dante de seguro me está esperando ahí.
—Pues, te acompaño si quieres. No tengo nada que hace por ahora... ¡Oh! Y de paso, gracias por preocuparte Ukita. Eres un buen amigo...
—No es nada viejo.— Brindé una cálida sonrisa y Natu me elevó de a poquitos.—¿Ya estás mejor no?, ¿Crees poder volar?
--Oh, claro. Rápidamente saqué a Noivern de su pokébola y monté en él. --¡Vamos! (Debo irme xD Chao jajaja)