Pidove salió volando por su cuenta, y comencé a perseguirlo… eventualmente el pokémon ave llegó hasta dos entrenadores y un Kirlia que yo ya conocía...
--Pues venimos a ver a rojo y tu?--Le dije sonriendo y veo a kirlia aun enfadada--Que hare contigo kirlia--
—Rojo… no sabía que estaba él en esta ciudad… —murmuré; ¿acaso habían sido tan idiotas estos dos de olvidar todo lo que les había informado en el bosque?—. Pues yo estaba aburrida, y por mero capricho Skarmory me trajo a esta ciudad...
--Que skarmory te haya traido a una ciudad donde si habia entrenadores--Le dije y veo a kirlia--Tranquilizate kirlia--
--Esta enfadada conmigo solo porque quilava le pego por error--Le dije y kirlia saludo a effy pero aun seguia enfadada--
—Pues… ¿se disculparon por ella por lo sucedido? ¿Tanto tú como Quilava? Porque a simple vista no pareces tan arrepentido, de ahí debe venir su resentimiento… —miré a la pokémon de Yair, esperando estar acertada con mi razonamiento.
—No lo veo a Quilava aquí disculpándose también, fue él quien le pegó después de todo, él también debería disculparse...
—Disculparse una vez sola suena forzado y es inútil… debe disculparse de nuevo y demostrar que lo siente, ¿verdad, Kirlia? —le dije y la pokémon asintió cruzándose de brazos, aún molesta con Yair al parecer.
--aahh vale lo hare--Le dije y veo a kirlia--Lo siento kirlia,si estoy arrepentido de lo que hice, y si me siento mal por no haberme portado bien contigo, y si no es suficiente me pondre el sueter que me hiciste comprar--le dije y esta empezo a sonreir--
—¿Sueter? —musité, aunque no estaba segura de querer saber de que se trataba todo eso—. Bien, ¿ves? Ahora deberías retar a Quilava, aunque fue por error de verdad la golpeó a Kirlia, ¿no es cierto, Kirlia? Que le prometa a Kirlia que nunca más lo hará, asó lo perdona a él también...