--Pika pi?-- Pikachu parecia algo extrañado con el gesto de Togepi. --Oh mucho gusto pequeña-- le sonrei a Togepi --El es Pikachu, uno de mis grandes compañeros, le parece si me acompaña a comer señorita?-- tono cordial --Es lo menos que puedo hacer ya que me curo usted-- sonrei y le ofreci mi brazo.
--Con mucho gusto. --reí imitándolo y lo tome del brazo para seguirlo. Mientras, desde mi cabeza, togepi no perdía de vista al chico...
--Hay lugares muy buenos para comer aqui-- le decia mientras sonreia y Pikachu se acerco a ella drsde mi hombro y pego su mejilla a la de ella en gesto de cariño --Parece que te tomo cariño--
--Anda togepi, ¿qué se dice? --sonreí esperando a que le diera a Bruno las gracias por la baya. Togepi hinfló sus mofletes, enfadada, y lanzó un pequeño poder pasado al chico. Rápidamente me eché hacia atras del susto y miré hacia donde se dirigian las piedras. --¡Bruno cuidado!
Veia las piedras venir, y atrape algunas mientras Pikachu desvio otrras hacia arriba, las atrape y comenze a hacer malabares. --Esta mejor asi Togepi?- sonrei
Togepi miró al chico e hinfló sus mofletes. Al parecer no le caía bien. Saltó de sus manos a mi cabeza y miró a otro lado arrogantemente. --Perdonala, hoy está bastante rara. No entiendo que le pasa. --me entristecí. Intentaba comprender a mi nuevo pokémon pero esto se me escapaba de las manos
--Si claro, tranquila-- le regale una sonrisa-- Bueno, vamos a comer-- la tome de la mano y comenze a correr de una forma moderada.
Asentí sonriente y le seguí cogida de su brazo. --¿Y a donde vamos a ir a comer? --le pregunté curiosa.
--Hay un restaurant muy rico por aqui, espero que no este tan lleno-- sonrio y me quedo congelado viendola a los ojos-- Perdona si me quedo viendo tus ojos pero creo que me e enamorado de ellos...
Con tan solo oir la frase "un restaurante muy rico" empecé a tirar de Bruno sin escuchar lo último que dijo, con mucha energía .--¿Dónde, dónde? ¿¡Dónde está!? --exclamé hiperactiva mirando las calles y tiendas por donde pasábamos
--Jaja vamos es por aqui-- tomo su mano y comienzo a correr un poco hasta que me detengo frente a una puerta grande y elegante.
Entramos al restaurant y nos sentamos en una mesa un poco retirada del centro ya que habia mucha gente, en eso llega un mesero. --Oh Mamá mia! que bella pareja tenemos por aqui!-- decia el mesero en un tono sorprendido. --Oh jeje hola, disculpe me puede dar una Lasagna porfavor?-- dije mientras mi estomago se hacia escuchar por el hambre y un leve sonrojo se marcaba en mi casa. --Con gusto cabellero, y a usted señorita?--