El desayuno ya estaba listo, unos grandes emparedados, uno para ella y otro para mi, enseguida le serví y me senté frente a ella —Vale, a comer
—Vale, yo encargo del resto —sonreí un poco y recogí la vajilla para llevarla al fregadero y lavarla—
Me levante de la silla y me senté al lado de Rojo --¿Que quieres hacer?--Le pregunté sonriendo a Rojo