Mi Blastoise daba vueltas en el suelo, rodando sobre el chico una y otra vez, mientras desesperadamente intentaba quitarse aquella asquerosa mezcla de la cara. Al final arrojó una Hidrobomba al cielo, la cual al caer en forma de lluvia logró quitarle los restos de vómito; al voltearse molesto para ver al chico "Vomitichi" le arrojó molesto una Hidrobomba, que lo mandó volando contra un árbol cercano.
--Ah.. ah!--me sacudí, me habia dado un fuerte golpe en la cabeza, pero creo se me habia ido el mareo gracias al impacto--Ah!--tosí un par de veces y luego me re-incoporé!--Ufff gracias por eso.... necesitaba refrescarme... --dije sin saber a quien referirme, cerca vi a un pokemon durmiendo junto a un sujeto y un Blastoise algo irritado. Creo que habia metido la pata nuevamente.
Regresé a Blastoise a la pokébola, miré al Bulbasaur y le dí una patada para comprobar que no estaba muerto; el pokémon giró y su pecho se infló ligeramente. Al parecer todavía dormía. Lo tomé sutilmente y usé una de sus hojas para limpiar mis zapatos; después me levanté de la banca y comencé a buscar otro lugar a donde irme. No quería soportar a aquel tipo.
--Hey! No deberias usar a tu pokemon para limpiarte los zapatos!--le grité mientras me aproximaba corriendo--Esta dormido, no seria mejor que lo regreses a su pokeball?
Estaba a punto de decirle que era su pokémon, pero bueh, tal vez podía conseguir un Bulbasaur. --Tienes razón chaval, pero con la Hidrobomba de Blastoise la ball salió disparada dentro de tu bolsillo ¿Podrías entregarmela? --le pedí.
--Blastoise! Tienes un Blastoise? Que increible! Me dejas verlo porfavor? anda anda anda.... Nunca he visto un pokemon tan genial como ese... de echo solo recuerdo a los Tauros de mi hogar.... --me detuve-- De echo... este no es mi hogar... donde estoy?
Solté un suspiro. Esto iba a ser mucho más difícil de lo que yo creía. --Fue él el que te arrojó la Hidrobomba y, ciertamente, dudo que quiera volver a verte --le contesté tratando de mantener la calma--. Y en cuanto a donde estás, bueno, estás en Ciudad Óleo.
--Él.... me arrojó una Hidrobomba... ¡GENIAL! --brinqué de felicidad, era un honor que un pokemon tan genial como Blastoise me aya atacado.--Ciudad Óleo... vaya... esto esta muy lejos de mi casa ¡Dante debe morirse de envidia, llegué hasta acá antes que él! ¡Wujuu!--Al parecer el golpe había difuminado un porcentaje de mis recuerdos.--Y y tu quien eres?
Sonreí ante la idea que cruzó por mi mente, después de todo, hace mucho que no le gastaba una broma a alguien. --¿Qué si quién soy yo? --exclamé repitiendo su pregunta-- ¡Yo soy el Campeón actual de Galeia! Aunque ahora sólo me estoy tomando un descanso en mi ciudad natal, o mejor dicho, lo hacía hasta que tu llegaste muchacho. --le dije con mirada inquisitiva.
Me sentí curioso, de nuevo el Caterpie de la curiosidad tomó mis palabras, era raro que el Campeón se detenga ante un simple novato sin pokemon como yo. Antes de poder soltar mis alabanzas, sentí unos pequeños empujoncitos, el Bulbasaur había despertado y me llamaba como si fuera yo su amo.--Eh disculpe... su Bulbasaur... puede decirle que vaya con usted, campeon?--Me pareció raro que el pokemon se acercara a mí, mejor esperar a que el gran campeón lo llame y poder con mi serie de preguntas.
Miré al Bulbasaur; aquello podía descontrolarse. --Te lo regalo --le dije sencillamente--, después de todo la pokebola terminó metida en tu bolsillo.
--Oh yo... no no podría aceptarlo... --El Bulbasaur me miró extrañado, no reconocía a su entrenador, pero si al que le estaba jugando la broma.--Tengo un Bulbasaur del Campeón!--Salté de la emoción, al hacerlo de mi mochila cayó otra pokeball, que se abrió... Un Elekid había surgido, quien al notar lo que pasaba tambien se quedó extrañado....--Oh... y y eso? De donde saliste tu amiguito?-- mi euforia se vió interrumpida por la aparición del pokemon eléctrico.
--Supongo que lo habrás atrapado, o se habrá metido a tu mochila a comerse algo, tocó una pokéball y se atrapó el sólo. --dije encogiéndome de hombros.
Al oír eso mi curiosidad se remontó a la mochila, la abrí y noté otra pokeball más, de ella salió una Larvitar; coqueta, algo vanidosa, quien se sintió incomodada por mi olor a vomito. --Increíble, ¡También tengo un Larvitar!--No recordaba nada en absoluto, pero tenia 3 pokemon y uno del campeón en la liga, no se como ni cuando habia empezado mi viaje, pero tenia suerte... Lo mínimo que podía hacer... --Oh Gran campeon! Déjeme seguirlo! déjeme ser su pupilo! Le demostraré que puedo ser un gran entrenador como usted. ¿A dónde se dirige ahora? (Tengo que irme xD Luego seguimos. PD: Ya te ganaste un acosador *-* )
--Ya os he dicho chaval que quería tomarme un descanso de tanto trabajo, pero ya que insistes, tal vez podrías serme útil en mi búsqueda de la legendaria "Sirena de Venus", que se dice, habita en la Gran Catarata. Podrías acompañarme, sí, pero primero compra una medicina contra el vómito; no queremos otro "accidente" pequeño. (Adios, responde cuando puedas @Fabian, por que nos vamos a por una "Leyenda pokémon" xDDDDD)
Entre en la ciudad junto a Raichu y miré la pokedex. Al parecer había una pequeña "mision" que podría hacer mientras pienso que hacer ahora. --Vamos a hacer una pequeña entrega, Ray. --el raichu me miró extrañada. --¿Que? Pika ya no te pega no crees? --este asintió. --Anda venga vámonos ya. Dicho esto comenzamos a caminar por la ciudad mientras echaba algunos vistazos al mapa.
Entré sin detenerme a la ciudad e igual sali de ella para adentrarme junto a mi pokemon en la ruta 306