Sonó el timbre de la secadora y fui por mi ropa, simplemente la fui doblando y la acomodé en una bolsa de plástico que después meti en mi mochila -- Bueno... ahora solo queda esperar -- me dije a mi mismo saliendo de la lavandería hacia la sala del CP
--Ayy, no me gusta planchar... --dije mirando varias quemaduras que me había hecho en la mano. --¡Se acabó, abandono! --dejé la ropa en mi cama y bajé mirándo dolorida la multitud de quemaduras que había en las dos manos. Me acerqué al mostrador y le devolví la plancha a la enfermera.
--Esta muy reñida la final. --le respondí acercándome detras de el mientras me vendaba la mano para no rozarme con nada y que no me escociera.
-- Supongo que si... -- dije girandome para verla -- ¿Te paso algo? -- pregunté, aunque la respuesta era algo obvia
--He tenido una pelea con la plancha de Joy... --respondí con una mirada asesina hacia donde se encontraba la susodicha plancha.
--Por poco tiempo. --dije mirando para otro lado molesta. En ese momento, sono la alarma del c.p diciendo de que Pika ya estaba listo, y me acerqué al mostrador malhumorada. Pika saltó del mostrador a mis brazos y sonreí feliz por que mi Pokémon estaba bien, el siempre me hace sonreir cuando estoy así. --Que bien que estes sano y salvo Pika. --le dije y este subió a mi cabeza, alegre.
--¡Pika pi! --exclamó mi pikachu feliz y dirigió su mirada a mi mano. Bajo de mi cabeza y se posó en mi brazo para tocar la venda, cosa que hizo estremecerme y soltar un pequeño grito de dolor. --Auch Pika, no toques la quemadura anda. --le agarré con la otra mano y metí la dañada en mi bolsillo. --Ya arreglaremos cuentas la Plancha y yo...
Reí por lo bajo -- Tal vez deberías ponerte algo para la quemadura, para evitar que te arda mas -- sugerí
Saqué la mano de mi bolsillo y me la quedé mirando. --Si...supongo que la venda no hace de mucho. ¿Habrá algo para las quemaduras en el botiquín de allí? --pregunté y me acerqué allí. Pika subió de nuevo a mi hombro y abrí el botiquin. --Vacio...--exclamé con una gota estilo ánime en mi cabeza.
-- Yo debo de tener algo... -- dije sacando un pequeño estuche de mi mochila y abriéndolo -- Es tu día de suerte Liza. -- Le mostré un pequeño cilindro que contenía pomada para quemaduras
-- Si.. te arderá un poco ya que la quemadura no es tan grande, de hecho es casi mínima -- expliqué -- Pero si tu quemadura hubiera sido mas grande... no te imaginas -- dije mostrandole mi brazo -- Con este tipo de quemaduras, desearia que estas pomadas no existieran. Pero, ahora ¿te la quieres poner o no? -- pregunté, aunque se que tal vez la respuesta sea no por lo que le acababa de decir
--Dante, ¿y eso? --le examiné la quemadura, realmente se veia mal. --Haremos una cosa, yo me la hecho pero tu tambien tienes que echártela. --le propuse y cogí el bote no muy convencida de querer echármelo.
--¿Pero tu te estas viendo? --le dije mirando la herida de nuevo. --Esta mal Dante, hay que curársela. Cogí el bote y decidí a echármela yo primera, así que me quité la venda de mi mano, dejando ver algunas manchas de quemadura y me quedé mirando el bote con temor. --Ay, esto...va a arder... --me dije apretando los ojos y me eché el líquido sin pensarmelo más. --Auch. --me quejé muy por lo bajo y me aguanté el escozor. Ahora si volví a ponerme la nueva venda y miré a Dante. --Te toca. --le sonreí divertida.
-- Claro que me la estoy viendo... por eso digo que no esta tan mal -- dije aun sin intender porque decía que estaba tan mal, pero así era yo, jamas veía que tan graves eran mis herdias
Suspiré y agarré la mano de Dante para estenderle el brazo sin tocar la quemadura. --Vale Dante, hora de curarte la herida. --le dije y en ese momento le eché el liquido en el brazo.