Pika se acercó a mi de repente y me miró con sus orejas levantadas en forma de radar, intentando decirme que le siguiera. Me levanté rápidamente y miré a Dante. --Dante, Pika a notado algo. Debemos seguirle. --Le expliqué preocupándome un poco ya.
Pika asintió al vernos de pie y echó a correr en una dirección y me dispuse a seguirle junto a Dante y Mawile. Cruzamos unas cuantas calles y nos fuimos acercando a lo que era el centro pokémon. Que extraño... --Pika, ¿que ocurre, pasa algo en el c.p? --le pregunté preocupada y este no me respondió, tan solo siguió corriendo.
Me quité la chaqueta e hice con ella una improvisada venda. --Espero que con esto baste para parar la hemorragia. --Me dije a mí mismo.
--Vale. --le respondí seria y seguí corriendo detrás de mi pokémon. Llegamos al centro pokémon y algo me asustó mucho. Había rastros de sangre en el suelo...Los seguimos y llegué a ver a lo lejos, en una banca, a lo que parecía ser la silueta de Ian. Me acerqué hasta él y Pika se detuvo en ese momento. Yo me puse enfrente de él y lo miré muy asustada. --!¿Ian, que te ha ocurrido?! --le pregunté mientras me arrodillaba donde se encontraba su pierna herida y la veía con detenimiento. --¡¿Cómo te lo hicistes?! Rápidamente saqué unas vendas que llevaba en mi mochila y miré a Dante. --¿Llevas ahí el spray para las heridas?
Escuché vagamente como alguien me hablaba ¿O era mi imaginación? --¿Esto? --le pregunté señalando mi pierna-- No es nada, me lo hice al caer de una bici que le robe aún anciano. --Me encogí de hombros-- Supongo que debí recordar que los arboles plateados salen de la nada. --Sonreí y luego me desmayé en la banca, al parecer había perdido mucha sangre, o al menos eso supongo.
Se hinque en el suelo y le quite su chaqueta de la pierna dejando ver una gran herida abierta -- ¿Bicicleta eh? -- me dije a mi mismo sacando el spray de mi mochila y agradecí que estuviera desmayado, le dolería bastante cuando se lo colocara. Abrí el spray y se lo rocié en su pierna -- Aconsejaría que sacaras a tu Oshawott e hicieras que le mojara su herida para que surja mas efecto... Me quite mi bufanda para envolverse la para hacer un torniquete, para colocarsela después de que oshawott mojara la herida
Saqué al pokémon y este acató las ordenes de Dante. --Dante, vas a manchar tu bufanda, ¿no crees que será mejor usar estas vendas? --le pregunté mientras devolvía a Osawhott a su pokeball.
Me queje al recibir la patada de Ian, pero decidí ignorarla... es mejor inconsciente que consciente -- Vale.. usaremos las vendas -- dije tomandolas, rápidamente colocandolas en su pierna y apretándolas un poco, para impedir que la sangre siguiera brotando -- ¿Puedes ir a pedir un cuarto al CP?.. no hay que dejar que se quede afuera
--Claro, ya voy. --Me levanté rápidamente del suelo y me acerque al mostrador donde la enfermera Jo atendía a otra persona por lo que debería esperar un minuto. Pika se quedó con Dante para ver si podía ayudarle en algo.
Me deje caer en el suelo pensando en que cosa pudo hacerle esa herida sangrante -- ¿Y tu Pika... ya habias visto eso antes? -- le pregunte
--Y luego yo le dije: "No con mi paraguas nene". --Creo que ya comenzaron las alucinaciones, ojalá no tenga que ser presidente de algún planeta extraño.
Pika negó con la cabeza y miró con preocupación a Ian. Mientras yo miraba muy nerviosa como se movía de un lado para otro la enfermera, muy atareada.Intenté calmarme y esperar pacientemente pero entonces esa no sería yo. --Enfermera Joy, por favor, es una emergencia, ¡deme una habitación por favor! --pero no me escuchó al haber entrado a la sala de espera continua a esta y suspiré resignada. Volví a donde estaban los demás y le dije a Dante: --Subamos a mi habitación, la enfermera Joy no nos podrá atender en mucho rato. --le expliqué y cogí en brazos a Pika.
-- Vale... entonces vamos Ian.. -- me levanté nuevamente y coloqué a Ian sobre mi hombro y como supuse.. pesaba un poco -- ¿Donde es tu cuarto? -- le pregunté
--¡AHH! ¡Una hormiga metálica, aléjate de mi otra pierna, mejor comete a Alpha! --grité en cuanto alguién me tocó, aunque aún seguía dormido.
(tranquilos ¿eh? Qué ya estoy aquí (?)) Me harté de suplicar a mi pokémon. --Haz lo que te de la gana, pero dame mi mochila.-- Le quité mi mochila, y me la volví a colgar en la espalda. Spark me pidió más, pero no le iba a dar. --Si sigues comiendo dulces... Te vas a poner gordo. Vamos, tienes que hacer ejercicio. -- Hinchó sus mofletes a modo de queja, y me siguió. Yo no sabía a donde ir, con lo que lo más sencillo, es ir al parque, con lo que nos dirigimos allí corriendo.
(Ya te empezaba a extrañar :3) --Sígueme. --le dije sin poder aguantar la risa y subimos rápido las escaleras hasta llegar a la segunda planta. Saqué la llave de la habitación y abrí rápida la puerta para que no le pesara más a Dante. --Ponlo en la cama.