Veo a mitsuki agotada por lo que saco a ninetales y la monto para despues esta se durmiera --Duerme bien--Le dije sonriendo mientras le daba un beso en la frente--Vale ninetales solo caminemos por la ciudad y si tenemos suerte encontraremos a.alguien--Le dije sonriendo y este sonrio--
Tomé sus dos manos mientras le miraba —Bueno, así de lindo es este momento —le sonreí un poco sonrojado—
Acaricié sus mejillas para luego quitarle su sombrero, sonreí un poco —Je, peluchona —bromeé un poco antes de jalarle suavemente una mejilla—
Miraba mi sueter el cual estaba un poco sucio faltaba lavarlo pero por suerte tenia mas por lo que me pongo el sueter de Umbreon --Anda que ya me.habia acostumbrado al otro pero bueno--Dije mientras guardaba el sueter de sylveon y seguia caminando--
Lucario caminaba a mi lado ya que este aun estaba con que yo era su hermano pequeño --Hola lucario--Le dije sonriendo mientras lo veia y este sonreia--
Sonreí con malicia —Sólo hay una manera de saberlo —dije con una sonrisa maliciosa, mientras tomaba sus manos y las ponía en mis mejillas—
Me sonroje bastante un poco al tener mis manos en sus mejillas --Va-Vale--Le dije sonriendo mientras le acariciaba sus mejillas
Puse mis manos en las mejillas de Mizuki, y comencé a jalarlas suavemente, eran suaves como un peluche, por lo que me sonrojé un poco mientras le miraba
Miré a Rojo y sonrei --Te gusta jalarme mis mejillas ¿Eh?--Le dije sonriendo mientras acariciaba sus mejilla
Asentí con una leve sonrisa y un sonrojo ligero —Pues, si, se siente genial —comenté mientras seguía jalando sus mejillas con suavidad—
Caigo al suelo por el mismo pokemon tipo planta el cual era un leafon este estaba arriba de mi --Otra ves tu?--Le pregunte y este solo me enseño sus heridas causadas por el Arcanine de mitsuki --Vamos a un Centro Pokemon vale?--Le pregunte y este asintio para despues cargarlo y llevarlo al CP--
Miré a Rojo y sonrei --¿así? Pues mira esto--Le dije sonriendo mientras empezaba a jalarle sus mejillas con suavidad
Me sonrojé, paré de jalarle sus mejillas y las sostenía, mi sonrojo iba en aumento y una sonrisa se esbozó en mi rostro —Ehm, no se que decir...