Me senté a la sombra de un árbol, a pensar un rato, Sylveon, a pesar de haberse debilitado, se acostó a mi lado a reponerse del combate
Togetaro salio de su pokeball para recostarse en mi regazo—Que lindo eres Togetaro—el pokemon me sonríe y yo con mi brazo y mano libre lo abrazo.
Blastoise salió a caminar, y en su caminata encontró a Mitsuki junto a un Pokémon, y saludó mientras se sentaba frente a la chica
—Jaja, ya veo—le dije tras ver su imitación de rojo, al parecer estaba recostado en un árbol holgazaneando.
—No suelo hacerlo, pero eso creo, Hubert, déjame serte sincero, eres fuerte, y te felicito por ello, lograste convertirte en un gran entrenador
—Pues gracias por eso —fue lo único que respondí, antes de montar en Pidgeotto y perderme en el cielo.
Me recosté en el césped y me abrace a yair ya que aun estaba tomando su mano, cerré los ojos, esperaba que no me durmiera ya que quería hablar con el cuando despertara.
Blastoise se quedó a cuidar a Mitsuki y Yair, desplegando sus cañones en caso de que alguien malintencionado se acercara
—Argh, ¡¿tal vez?! —exclamé, acercándome rápidamente hacia Mitsuki que se había tumbado en la hierba no muy lejos—. ¿Qué clase de respuesta es esa? Vamos, sé que tienes ganas de combatir Mitsuki, no me dejes así aburrida y sola…
Me quedé donde estaba, tranquilamente mirando el cielo nocturno, Sylveon me pegaba con una pata, demandando afecto por parte de su entrenador, así que la tomé en brazos y le sonreí, y la hada correspondió la sonrisa
Me desperte ya que.no tenia sueño y veo que mitsuki me abrazaba y aun me agarraba la mano --Que linda--murmure sonriendo--