Bueno para mi eres abu....--me interrumpi a mi misma--mejor me callo no quiero que se repita lo de ayer--le dije
Pasamos el día entrenando mis pokémon y yo, mejorando cada vez más y más, pero Grovyle no evolucionaba aún y eso me desesperaba. Les dejé a todos tomarse un descanso y paseé junto a mi pokémon shiny por la ciudad. —Veras que lo consigues pronto amigo...—le intenté a animar y este se limitó a asentir con la cabeza no muy convencido. El Grovyle logró ver a lo lejos a dos entrenadores conocidos charlar y echó a correr hacia ellos mientras yo le seguía a toda prisa. El pokémon se acercó a Mizuki y empezó a llamarla dándole toques en el brazo.