Pidove los guió rápidamente de regreso a un claro donde su entrenadora esperaba pacientemente, recostada sobre la hierba junto a Blastoise mientras Togepi y Cubone jugaban no muy lejos de ella. —Bueno, hasta que la encontraste —comenté, quitándome mis lentes de sol y levantando la mirada hacia Mizuki y Pidove. Finalmente, me puse de pie—. ¿Cómo has estado, Mizuki?
me quede pensando en algo que tenia que recorder pero se me habia olvidado completamente --Hola effy--le dije sonriendo mientras trataba de recordar--
—Bien, a pesar de que he tenido un largo viaje… —murmuré mientras me acercaba—. ¿Qué hay de Mitsuki, sigue… ya sabes…
—Como imaginé, no fue más que un lapsus… —suspiré, mirando alrededor. Recién entonces noté a Yair, el cual estaba enfrascado en sus pensamientos—. ¿Y a Yair que le pasa?
—Tenías la mirada más ausente que un Slowpoke, eso pasa —comenté en respuesta, cruzándome de brazos—. ¿Sucede algo, Yair?