No había que tener muchas luces para darse cuenta del efecto que tenía sobre este muchacho, saltaba a la vista desde hace bastante y en cierta medida lo usaba a mi favor. No en un mal sentido, sinceramente, solo sabía que ciertas aproximaciones de mi parte lo calmaban o controlaban y así podía hacer que dejar de dar vueltas en cosas sin importancia. Más allá de eso, también había cosas que prefería no enfrentar sobre este asunto. Por el momento prefería no darle forma. Porque todo lo que había tenido antes se había desmoronado apenas lo nombré. En cualquier caso, cuando llegó uno de los meseros dejé que Zoldryck se encargara de hablar y me puse a ojear el menú de vuelta, para lo del sabor de las pizzas pues el mesero confirmó que podían ser cuatro. Navegué la carta con tranquilidad, cruzando la pierna bajo la mesa y y me acomodé el cabello detrás de las orejas. —Pepperoni, jamón y algas, champiñones... ¿Qué te parece esta? La margarita, es la que trae albahaca y tomate fresco. Podemos pedir que todo tenga queso extra —dije bajando el menú y regresando los ojos a él—. ¿Qué te parece?
—No había pensado lo del queso extra, sí, suena bien —asentí ligeramente emocionado, el estómago no demoraría mucho en sonar y lo sentía así que mejor pedir que seguir pensando. El chico había regresado sobre sus pasos con las dos bebidas, dejándolas frente a nosotros. Le indiqué entonces la decisión final de la pizza, haciéndo enfásis en el extra queso y asintió con tranquilidad luego de anotarlo en su libreta, mencionó que en unos diez minutos tendríamos las entredas y ya al rato la pizza; le agradecí en lo que se encaminaba a otra de las mesas que recién ocupaba lo que parecía una familia. —¿Y lograste terminar los deberes de vacaciones? —tanteé buscando tema de conversación, aunque no sabía si en segundo año habían dejado algo siquiera.
Sonreí al recibir el visto bueno para lo del queso extra y cuando el mesero llegó con las bebidas, dejé que él hablara para pedir lo que habíamos elegido. Mientras tanto, alcancé el vaso de Coca-Cola y le di un sorbo. Aquí dentro estaba fresco, pero digamos que había un encanto especial en tomar gaseosa cuando afuera el sol quemaba en verano. Sabía que las gaseosas no hidrataban ni nada, pero oye, ¿a qué sabían buenísimas si tenían bastante gas y estaban frías? Antes de que el mesero se fuera, le di las gracias también y tomé algo más de mi bebida. Estaba regresando el vaso a la mesa cuando Zoldryck me habló de nuevo y asentí con la cabeza. —Procuro hacerlos los primeros días, así el resto del tiempo de vacaciones no tengo que pensar en ellos y puedo encargarme de lo demás, ayudarle a mis padres, preparar las comidas y esas cosas —respondí, tranquila—. ¿Tú los hiciste o tendré que hacerlos por ti en el poco tiempo que queda de vacaciones? Lo dije por molestarlo, por supuesto, de hecho una risa se me coló en la voz. En sí veía a Zold como alguien disperso, así que tampoco diría que descartaría la posibilidad de que tuviera cosas pendientes.
Lo había imaginado, el que ella los había realizado hace tiempo, siempre daba la impresión de ser una niña aplicada, o quizá era yo sacando conclusiones con lo que llevaba conociéndola. Moví la pierna por puro reflejo bajo la mesa, mientras negaba risueño. —Los hice hace una semana, bueno, la mitad o más de la mitad, dejé algo pendiente aunque... —elevé el mentón en lo que fruncía ligeramente el ceño y cerraba los ojos, tratando de recordar que era lo que había dejado pendiente—, ah, no recuerdo, sé que dejé algo a medias de una tarea pero no recuerdo qué era. Mañana lo reviso —murmuré lo último con un suspiro de decepción al pensar en que tendría que abrir nuevamente los cuadernos, me había entretenido mucho de viaje y apenas me obligué a hacer la mayor parte cada mañana para ir adelantando. La miré de perfil con una sonrisa, suavizando mis facciones. —¿Y saliste a algún lugar a comer con tus padres o tus amigos? —tanteé, queriendo en realidad que no solo se hubiese quedado en su casa, eso me sonaba un poco ¿deprimente al ser vacaciones? sí, eso debía ser—. ¿O al cine? Debemos ir un día a cine, es de mis lugares favoritos aunque justo antes de venir miré la cartelera y no había nada bueno...