Long-fic de Inuyasha - Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

Tema en 'Inuyasha, Ranma y Rinne' iniciado por The Lady, 25 Noviembre 2009.

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  1.  
    Karol Hatake

    Karol Hatake Guest

    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

    ME ENCANTA...sigas a si, que el fic esta buenisimo...espero pronto conti...
     
  2.  
    Asurama

    Asurama Usuario popular

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    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

    Lo primero y principal que te voy a echar en cara.
    Sé que es tu blog y que con él puedes hacer lo que te venga en ganas, pero pon colores que tengan un mejor contraste. Los que tiene, muy chillones, dañan mucho la vista y dificulta la lectura. Además, soy miope, me causaste un buen dolor de cabeza.

    Ahora sí.
    Por fin he regresado a tu fic y me agrada la bienvenida que me has dado, me alegra saber que te gustan mis post. Intento escribir cosas inspiradoras: es lo que a los escritores nos da deseos de continuar en nuestro trabajo, con constancia.


    Te marcaron un error en esta frase:
    “[…]con sus grandes y firmes manos se paseaba por todo su cuerpo[…]”
    Me quedé con la duda de saber por qué quedaba tan fuera de lugar. En esta frase, debiste de haber invertido el orden para que quedara más comprensible, o sea:
    “…se paseaba por todo su cuerpo con sus grandes y firmes manos…”
    O bien…
    “Sus grandes y firmes manos se paseaban por todo su cuerpo”.
    Otra vez, es por culpa de nuestros modismos, como habrás notado.

    No sé si en alguien te basaste para escribir el lemon. Creo que usaste demasiadas palabras para referirte a ellos y quedó un poco cargada la primera parte. :rolleyes: Solo están ellos dos, creo que es fácil diferenciar quién hace cada cosa. ;) Pero a medida que fue avanzando fue más sencillo de leer.
    De todos modos te felicito por tu manejo,yo no sé escribir así, es una cualidad de la que carezco :(, pero no por falta de capacidad… sino más bien por falta de agallas para referirme en general al tema debido a mis traumas psicológicos… —y no me ha sido nada fácil leerlo— ToT ToT Todo sea por amor al Beteo.

    Ciertamente, me sorprende que estuviera “derritiendo su frío corazón” y después de acabar, seguía igual de frío. Eso te lo hubiera dejado pasar si todavía no intimaban, pero después de intimar es completamente inexplicable y además no es propio de él. Solo deberías fijarte, en la trama original, en las personas a las que les tiene devoción: se soporta pasivamente los berrinches de cada uno, sin reñirles o regañarlos, los mira a la cara y con una notable calidez, aunque sus labios permanezcan sellados.
    No te estoy diciendo que lo hagas meloso, solo menos frío, al menos con Rin.
    Sobre el modo de entrar al edificio, me pareció algo tonto, pero está bien.
    Para ser una escena de pelea de una niña y un cachorro contra una bruja, está bastante razonable. En las escenas de pelea —y en general, en cualquier escena de acción—, intervienen dos factores muy importantes: la fluidez/rapidez con que se suceden los golpes, seguido del impacto emocional hacia el lector. Y claro, no hay que olvidar el útil factor sorpresa, que reúne ambas características —bien usado :si:—. Todo conglomerado en la menor cantidad posible de palabras. Eso convierte a la escena en un tiempo-espacio real.
    Me sorprende que una sacerdotisa viva en un edificio y un lugar así. En primer lugar, porque se supone que las sacerdotisas viven humildemente, entregadas a sus dioses, así que no es común tanto lujo —si no tomamos en cuenta lo chanta que es Tsubaki, claro— y en segundo lugar, porque se supone que las sacerdotisas suelen vivir cerca de sus templos.
    ¿Realmente podrán tomar el ofuda con esa facilidad? Espero que no. Sería aburrido.
    Bueno, te estaré leyendo…

    Saludos!
    Luchy
    :amanoperro:
     
  3.  
    The Lady

    The Lady Iniciado

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    Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)
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    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

    ¡¡Hola a todos!!

    Les pido mil disculpas por no tener todavía el último capítulo, pero a más tardar se los prometo para el viernes.
    Si veo que lo puedo postaer antes, lo voy a hacer.

    Ahora estoy con la facu y encima también estoy muy enganchada con otro fic de Rin y Sesshou que estoy escribiendo donde la historia es compleja en comparación a "Bajo la luna creciente". De hecho no quise tirarme a hacer nada complejo al principio por el miedo a no seguirlo después...

    Espero que me disculpen nuevamente... ya se los hice con el capítulo anterior, perdón T_T

    Besos!!

    The Lady
     
  4.  
    The Lady

    The Lady Iniciado

    Tauro
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    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)


    Bajo la luna creciente​


    Capítulo XI

    Allí estaba brillando con luz propia el papiro que traería a la normalidad a Nishino, Sesshoumaru. Rin todavía no podía creer que todo hubiera sido tan fácil. Con un par de golpes a la sacerdotisa oscura todo había terminado… bueno, terminaría cuando el pequeño cachorro junto a ella tomara el ofuda y lo rompiera.

    El canino, como si hubiera leído la mente de Rin, corrió hacia ese hueco al fondo del vestidor y cuando saltó para agarrar con su mandíbula el ofuda, no se imaginó que un campo de energía rodeara a aquel.

    —¡Sesshoumaru! —gritó la joven al ver como el cachorro era empujado hacia atrás.

    La joven corrió hasta llegar al ventanal de la habitación que daba a un pequeño balcón. Ahí se encontraba el canino, emitiendo unos leves aullidos que indicaban que estaba sumamente lastimado.

    —Sesshoumaru… yo te sacaré de aquí y te prometo con nos iremos con ese ofuda —le dijo Rin mientras lo alzaba en sus brazos.

    Repentinamente, la muchacha se percató que quizás ella era la única que podía tomar el papiro puesto tenía otro ofuda que había sido bendecido con el poder de la anciana Kaede. Rin apoyó delicadamente al cachorro sobre la cama tras haber corrido las cortinas que la rodeaban y aprovechó a dejar su mochila. Después se volteó, miró seriamente hacia el vestidor y con el ofuda apoyado contra su pecho se dirigió a tomar el papiro maldito.

    —¡No tan rápido! —Apareció Tsubaki con una de las tiras de su camisón caída y todo su cabello tapando gran parte de su rostro.
    —¡No me detendrás! —gritó Rin acelerando el paso, pero no pudo hacer mucho puesto que agarraron su cuerpo y lo tiraron contra el suelo.

    Tsubaki, con una sonrisa maliciosa, se acomodó sobre el cuerpo de la jovencita y con una risa histérica comenzó a tirar de sus cabellos negros.

    —¡Basta! —gritaba Rin desesperada, tratándose de mover bajo el cuerpo.

    Mientras la mujer disfrutaba de los gritos de la otra, aprovechó para incorporarse lentamente, sin soltar los pelos de la muchacha a la que fue levantando del suelo. Sin embargo, debido a que sus pies estaban muy cerca de los de Rin, esta última movió una pierna para hacer que Tsubaki perdiera el equilibrio cayendo contra uno de los armarios.

    Rin rápidamente se puso en cuatro patas y estiró su mano para alcanzar el ofuda que se había caído cuando la tiraron a ella. Sin embargo, nuevamente Tsubaki se entrometió y agarrando a la joven de sus tobillos la deslizó hacia ella.

    —¿Por qué no dejas que él vuelva a ser una persona normal? —preguntó Rin volteándose para encontrar a la sacerdotisa oscura sobre ella.
    —¿Por qué debería ayudarlo a volver a la normalidad? él se lo tiene merecido por haberse entrometido en mis asuntos. Algo que detesto es a los entrometidos… —habló extendiendo un brazo para mostrarle a Rin la palma de su mano en donde una bola de energía se empezó a crear.

    La jovencita cerró sus ojos aterrada, sin embargo, inmediatamente escuchó un gruñido y seguido de aquel un grito. Cuando abrió sus ojos chocolate se percató que sobre Tsubaki estaba Sesshoumaru mordiéndole el hombro. Sabía que era momento de ir en busca de los dos ofuda, pero justo en ese momento escuchó un gemido.

    —¡No! —exclamó Rin llevándose las manos a la boca al ver como Tsubaki tiraba a Sesshoumaru.

    Para fortuna del cachorro, éste cayó sobre la cama, tirando uno de los sostenes de donde caía la cortina.

    —Maldito. Mira lo que me hiciste —masculló la sacerdotisa oscura tocando su hombro ensangrentando.



    Una mujer envuelta en una bata de seda color violeta estaba marcando los números de su teléfono. Se llevó el aparato a la oreja y esperó a que alguien del otro lado la atendiera. Sentada sobre la cama, comenzó a dar pequeños golpecitos en el colchón con sus uñas perfectamente arregladas. Finalmente, la atendieron.

    —No deberían tardar tanto —habló la mujer con un tono indiferente—. Escuche, señor, hay ciertos disturbios en el departamento de arriba. He escuchado gritos y fuertes golpes contra el suelo que han hecho temblar todo el techo. Necesito dormir, ¿sabe?
    —Sí, señora… le mandaremos enseguida agentes que se encargaran del asunto.
    —Espero que ese “enseguida” sea en menos de cinco minutos porque su estación de policía está a sólo una cuadra de aquí —dijo la mujer con una voz oscura y amenazante.
    —¡Sí! ¡ahí estaremos! ¿Cuál es la dirección exacta?
    —Ustedes tiene identificador de llamada e Internet. No me hagan perder tiempo.

    La mujer colgó el teléfono y miró hacia un costado con una expresión aburrida.

    —Si están intentando matarse, por qué no lo hacen de una maldita vez y me dejan dormir — habló para ella misma mientras pasaba sus manos por su largo cabello plateado.

    Repentinamente, algo pareció llamar la atención de la mujer puesto alzó el rostro y se quedó contemplando el techo.

    —Ese olor… ¿será él? —se preguntaba sin mover su vista del techo.




    —¡Te mataré, estúpido! —exclamó Tsubaki creando una bola de energía que iría directo al cachorro, el cual estaba oculto tras las cortinas caídas.

    En ese momento, Rin se interpuso con el ofuda y el ataque de Tsubaki terminó siendo totalmente inmune.

    —Terminemos con esto. Él no te hizo absolutamente nada. ¿Por qué tanto odio? —preguntó Rin contemplando con seriedad a una mujer que estaba fuera de sus caudales.
    —Detesto que se haya entrometido en algo que no le incumbía para nada. Mi verdadero odio es hacia su padre que me rechazó. ¡¿Acaso no era lo suficientemente bella?!
    —¿Qué dices? Tú no te enamoraste de él, tú sólo lo veías como un futuro empresario que podría llegar a tener éxito, que de hecho lo tuvo… Además, eres una sacerdotisa… claro que oscura y hasta me atrevería a decir totalmente falsa —opinó la joven aludiendo al estilo lujurioso en que estaba adornada su casa.

    Tsubaki frunció su ceño y apretó con fuerza sus puños. Sin embargo, inmediatamente respiró profundo y mostró una sonrisa cínica que hizo que Rin retrocediera un paso al no comprender qué era lo que tramaba la mujer ante ella. Inesperadamente, ésta comenzó a subirse el camisón dejando ver una ropa interior de encaje.

    —¡¿Qué haces?! —preguntó Rin totalmente anonadada y fue ahí cuando vio la pequeña daga sostenida por el elástico de la prenda interior.

    Enseguida, Tsubaki se abalanzó contra Rin y empujó su mano con fuerza hacia abajo, pero para fortuna de la joven la daga se clavó contra el colchón de la cama.

    —Estás loca… —murmuró Rin mirando fijamente los ojos crueles de la sacerdotisa oscura.
    —Váyanse de aquí o los mataré… —le susurró en el oído.
    —Por favor, él no tiene nada que ver…
    —Hubieras vista la cara de espanto de Inutaisho al ver a su hijo convertido en un indefenso y tierno cachorrito… él saber que su hijo no podría disfrutar más las noche de luna creciente…
    —¡Basta! —gritó Rin empujando a la mujer.

    Tsubaki tan sólo se balanceó por unos instantes, pero rápidamente se recompuso y fue nuevamente al ataque tirando a la muchacha contra el suelo y esta vez la daga se dirigía directamente a su rostro.

    —¡Policía! —exclamó un hombre apuntando con una pistola a la mujer que sostenía el arma blanca.
    —¡Por fin, llegaron! ¡Esta chica entró a mi propiedad por la fuerza! ¡Llévensela! —exigió la sacerdotisa oscura señalando a la, en esos momentos, indefensa Rin.
    —¡No, por favor! Admito que de alguna manera violé la propiedad privada, pero lo hice por una razón… creerán que estoy loca, pero…
    —Kurono, Tsubaki… —habló una voz femenina que provenía del largo pasillo.
    —¿Eh? Si es la famosa diseñadora, Inukami, Tsukiko —dijo la aludida sorprendida.
    —Señores, sabrán que no es la primera vez que escuchó disturbios aquí… —habló la mujer ya dentro de la gran habitación.

    Cuando Rin vio a la esbelta mujer frente a ella, no pudo evitar contemplar su belleza. Su rostro parecía haber sido tallado por el mejor escultor que haya existido en la tierra. La mirada de sus ojos ámbares era algo fría, pero cautivante. Su voz llevaba un porte creído, pero elegante. Y esos cabellos plateados, tan lacios, tan brillantes que estaban atados a dos colitas que no le quedaban para nada ridículas. Enseguida, a la muchacha pareció prendérsele una lamparita y notó el gran parecido que tenía con Sesshoumaru.

    —Esta mujer siempre ha tenido conflictos con sus maridos —comentó Tsukiko esbozando una pequeña sonrisa maliciosa—. Conflictos que terminaron en divorcios y en los que ella se ha quedado con la mitad de las cosas, como podrán observar… Es obvio ya que una sacerdotisa no tiene este estilo de vida.
    —¡¿Eh?! —Los dos policías se sorprendieron y clavaron sus miradas en Tsubaki.
    —¡¿Cómo lo sabes?!
    —Son rumores que corren por aquí y yo misma hace no muchos meses lo he confirmado.
    —Con todo respeto, Inukami-san —habló un oficial quitándose el sombrero mientras pasaba la mano por su calva cabeza —, todas esas declaraciones que tiene no sirven para que nos llevemos a Kurono-san. La única que violó una ley aquí fue esa chica. —El hombre señaló a la muchacha que aún seguía en el suelo, pero en esos momentos estaba sentada escuchando la conversación.
    —Jovencita —la llamó Tsukiko a Rin—, tú viniste con mi hijo, ¿verdad?
    —¡Lo sabía! ¡Usted es la madre de Sesshoumaru! —exclamó Rin juntando las palmas de su mano con alegría.
    —Responde.
    —¡Sí! —contestó la joven poniéndose de pie, pero enseguida en su rostro se dibujó una expresión de inquietud—. Yo no sé si usted está al tanto… va a creer que es una locura, pero su hijo es un cachorrito en estos momentos…
    —¡¿Qué?! —exclamó totalmente asombrado uno de los policías mientras el otro largaba una carcajada.
    —Hagamos un trato, señores —empezó a hablar Tsukiko —. Si lo que esta jovencita dice es verdad, ustedes pasarán por alto todo este incidente.
    —¡¿Qué dices?! ¡Está chica se irá a la cárcel! —volvió a exigir la sacerdotisa oscura señalando con su daga a Rin.
    —Por favor, Inukami-san… lo que ella dice es imposible. Esta muchacha no terminará en una cárcel, sino que en una psiquiatría.

    Repentinamente, el celular de alguien comenzó a sonar. La bella y esbelta mujer de cabellos plateados sacó el aparato de uno de los bolsillos de su bata, lo abrió e intercambió unas palabras.

    —Imprime la información y ya sabes como proseguir. —Esas fueron sus últimas palabras antes de cortar y ver que todos la miraban expectante—. Muy bien, ¿dónde esta aquello que puede devolver a mi hijo a la normalidad?
    —En el vestidor.
    —¡No vayas! —prohibió Tsubaki.

    Tsukiko la observó por unos segundos y luego su vista se dirigió al suelo, se agachó y tomó un papiro entre sus manos.

    —Creo que esto me protegerá de ti. —Volvió a sonreír maliciosamente mientras se metía en el vestidor.

    Tsukiko se detuvo en el momento que se encontró con un ofuda que brillaba con luz propia mientras flotaba en aquel hueco oscuro. Aún sosteniendo el otro papiro, llevó su mano hacia el maldito y lo agarró. En ese momento hubo una pequeña descarga eléctrica que no perjudicó a la mujer puesto estaba muy bien protegida. Con un paso tranquilo volvió al lugar donde se encontraban todos.

    —Yo no veo ningún hombre por aquí —habló uno de los policías con burla.
    —La cama —señaló Tsukiko.

    El oficial calvo se dirigió hacia el lugar indicado y al correr las cortinas, se encontró con un pequeño cachorro. Lo tomó entre sus brazos y se volteó.

    —Vamos a tener que llevarnos a la jovencita.
    —¡Un momento! —exclamó Rin y se dirigió a la madre del pequeño canino —Inukami-san, debe romperlo.

    La bella mujer guardó el otro papiro en uno de sus bolsillos, agarró el ofuda maldito con sus delicados dedos y lo rompió por la mitad. Inesperadamente, éste se desvaneció provocando que los dos policías quedaran boquiabiertos, mientras Tsubaki miraba con rencor toda la escena.

    En ese mismo instante, un brillo cubrió el cuerpo del cachorro haciendo que el policía que lo sostenía extendiera sus brazos con espanto, pero aun así no llegó a soltar a la criatura a la cual no sólo la cubría una luz, sino que también era envuelta por un fuerte viento.

    —¡Qué pesado! —exclamó el policía yéndose para abajo.

    Una vez que el viento desapareció, sobre los brazos del agente de policía ya no había un simpático perrito, sino que un hombre muy bien armado y desnudo.

    —¡Sesshoumaru! —exclamó Rin con alegría.

    Al escuchar aquella voz, los ojos del aludido fueron abriéndose lentamente. Todo se vio difuso por unos segundos, pero rápidamente sus ojos se ajustaron a la luz que estaba sorbe él. Luego, se sentó y comenzó a mirar sus manos de un lado y del otro. Por fin había vuelto a la normalidad.

    —Oye, hijo —habló el oficial que dirigía su mirada hacia un costado con el ceño fruncido—… ¿podrías levantar tu trasero?

    Enseguida, Sesshoumaru recordó que cuando él volvía a la normalidad solía estar desnudo, así que inmediatamente se puso de pie para cortar el contacto con aquel policía.

    —La mochila está sobre la cama —habló Rin con cierto titubeó al no poder dejar de admirar el cuerpo desnudo de Sesshoumaru.

    —¿Qué opinan, oficiales? —preguntó Tsukiko.

    Una vez que el agente calvo se incorporó y masajeó un poco sus doloridos brazos, se acercó a su compañero, apoyó una mano sobre su hombro y dijo:

    —Te lo encargo. —Y con esas palabras dichas se largó de allí como un perro asustado.

    El otro, por su parte, seguía boquiabierto, sin mover un músculo.

    —Larguémonos de este inmundo lugar —dijo Sesshoumaru ya envuelto en una bata ocultando toda su masculinidad.
    —¿No hay un agradecimiento para tu estimada madre? —preguntó la mujer alzando una ceja —. Estoy sumamente decepcionada —dijo sin demasiada emoción.
    —No imaginé que estarías en Japón.
    —Y yo no me imaginé que el entrometido de tu padre no te hubiese resuelto este problema aún —confesó cruzándose de brazos—. Ahh… estuve casada con un inepto.

    Rin se quedó observando a los dos personajes ante ella y se percató de la peculiar relación que tenían.

    ¿Ni siquiera se tomó la molestia en ver si alguien había resulto este problema en todos estos meses? ¡Qué fría mujer! —pensó Rin —. ¡Pero es tan hermosa!

    —¡Váyanse! —exigió la mujer que, desde el momento en que Sesshoumaru volvió a la normalidad, había sido ignorada.
    —Nos iremos, Tsubaki de las dos vidas paralelas… Pero recuerda no intentar nada ya que todavía poseo este ofuda— aclaró Tsukiko mostrando con malicia aquel papiro.

    La esfera de energía que comenzó a crear Tsubaki se esfumó rápidamente y ésta apretó con fuerza sus puños de la ira que contenía su corazón.

    Una vez que el trío se encontró fuera del departamento, Rin, tarareando una canción, apretó el botón del ascensor.

    —Muchas gracias, Inukami-san. —La joven se volteó y le hizo una pequeña reverencia.
    —Tú si que eres educada —habló mirando de soslayo a su hijo.
    —No necesitaba ayuda…
    —No, claro que no. Se notó especialmente al ver a esa loca a punto de matar a tu compañera de aventuras.

    Sesshoumaru, al escuchar aquello, posó su mirada ámbar sobre la bella joven que lo miraba con aquellos expresivos y luminosos ojos chocolate. Inmediatamente, la desvió y su vista pasó a observar el suelo. Su madre tenía razón, por su culpa casi perdía a Rin.

    Fui un tonto… —pensó y su mente comenzó a imaginarse el haber salido del departamento sin… ¡No! ¡Ni quería imaginarse estar sin ella!

    ¿Qué le estaba ocurriendo? ¿Acaso esa chica se había convertido en alguien tan, pero tan importante?
    La puerta del ascensor se abrió y los tres se adentraron en éste.

    —Mi chofer puede dejarlos a cada uno en sus respectivos hogares… —informó la mujer mientras las puertas del ascensor se cerraban.
    —De acuerdo, pero sólo tendrá un destino ya que Rin dormirá en mi casa —aclaró Sesshoumaru acercándose a la aludida a la vez que tomaba su mano con la de él.

    Los ojos de Rin bajaron de inmediato ante semejante acto de afecto y no pudo evitar sonrojarse.

    —Muy bien, me retiro —dijo Tsukiko saliendo del ascensor—. Esperen a mi chofer abajo. Y no se preocupen por esa loca, mi abogado se encargará que jamás se la vuelvan a cruzar.
    —¡Es genial, Inukami-san! —exclamó Rin.
    —Lo sé —dijo la otra levantando una mano para despedirse —. Adiós jovencita, estoy segura que nos volveremos a ver…
    —Si dejas de viajar tanto —masculló Sesshoumaru.

    Con eso dicho, las puertas del ascensor se cerraron dejando a Sesshoumaru y Rin en el ascensor. Éstos seguían tomados de la mano sin emitir una sola palabra. La joven, con una sonrisa impresa en su rostro, relajó su cabeza sobre el hombro del apuesto hombre que tenía a su lado. Ya todo había terminado.

    —Rin. —Por primera vez Sesshoumaru pronunció su nombre en voz alta.

    La joven alzó su rostro sumamente impactada expectante en lo que él tuviera que decirle. Sin embargo, ninguna palabra salió de los labios de él, nada más se la quedó contemplando. Rin sonrió y en ese instante, Sesshoumaru le clavó un beso en sus labios.



    El reloj de muñeca de Rin mostraba las ocho en punto. La joven miró hacia las puertas de vidrio de la heladería, pero no veía por ninguna parte a Sesshoumaru. Aprovechó para acomodarse su vestido fucsia que tenía como estampado mariposas de colores violáceos. Vio que su escote era algo revelador y se lo bajó un poco para que fuera un poquito más. Repentinamente, sintió un pequeño cosquilleó por uno de sus brazos, así que pasó su mano por ahí para rascarse. ¡Gran error! En ese momento, Rin pudo observar que el pequeño cosquilleo se lo estaba causando una cucaracha voladora.

    —¡Kya! —gritó ella corriendo hacia las puertas de Nishino’s Cream. Cuando se volteó para ver si aún ese insecto asqueroso la seguía, para su desgracia así lo hacía — ¿Por qué me quieres tocar con tus espantosas patas llenas de bacterias?

    La joven había cerrado los ojos y enseguida se chocó contra algo que la hizo caer en el suelo.

    —Aprendí que no debo aparecer frente a ti con ningún tipo de bebida —dijo Sesshoumaru ofreciéndole una mano para que la joven se levantara—. Ya se fue esa criatura abominable.

    Rin abrió sus ojos con sorpresa al ver que había escuchado en el tono de Sesshoumaru algo de sarcasmo. Una vez incorporada, no tuvo tiempo de sacudirse la tierra ya que se encontró con los labios del hombre sobre los de ella.

    —¿Dónde tienes pensado llevarme esta noche? —preguntó el hombre.

    Éste estaba vestido en un pantalón de lino color gris y una chomba negra que hacía juego con las zapatillas deportivas del mismo color.

    —Pues tengo pensado un bello restaurante que queda en la costa de Tokio, pero antes disfrutemos de esta bella noche. Además… ¡Mira! —La joven señaló el cielo de la noche.

    En él se podía ver una luna creciente brillando junto a la luz de las estrellas.

    —Hoy se cumple un mes de ese día, así que está será una de las tantas noches de luna creciente que disfrutarás —dijo Rin mostrando una dulce sonrisa.
    —Una de las tantas que disfrutaré contigo —murmuró el hombre observando el astro iluminar el manto negro de la noche.
    —¿Qué dijiste?
    —Caminemos. —El hombre tomó de la mano a la que no hacía mucho tiempo se había convertido en su novia.
    —Mañana tengo otro plan para nosotros.
    —¿Otro más?
    —¡Sí! ¡Saldremos con Inuyasha y los demás! ¡Todos están muy emocionados! —dijo la muchacha interponiéndose en el camino de Sesshoumaru a la vez que juntaba sus manos entusiasmada.

    Sesshoumaru se quedó contemplando a la bella muchacha que tenía ante él y en ese momento que parecía totalmente abstraído, Rin aprovechó para besarlo. El beso comenzó con un simple contacto de labios, luego comenzó el suave, pero sensual mordisqueó de labios hasta que sus lenguas se encontraron y se acariciaron mutuamente. Los dos disfrutaban tanto las sensaciones que recorrían todo su cuerpo cada vez que se besaban y la emoción que llenaba sus corazones al tenerse el uno al otro.

    Era la primera vez que se besaban bajo la luna creciente, en una noche donde soplaba un suave viento y donde las cigarras ponían su música en la plaza que estaban cruzando. Inesperadamente, un ruido para el cual no se necesitaba tener ningún oído de inuyoukai pareció cortar la emoción del momento.

    —Rin, ¿ese fue tu estómago?
    —Este… sí...
    —Vayamos a comer.
    —Sí… —aceptó completamente sonrojada—. ¿Ya sabes qué comerás?
    —Sólo sé cual será mi postre
    —¿Cuál?
    —Tú.

    Fin.


    ¡Y este fue el final! Tenía que agregar algo gracioso al final, sino no iba a estar feliz, jejeje :P

    Espero que hayan disfrutado del fic como yo lo disfruté escribiendo.

    Sin duda este capítulo fue el que más miedo me dio publicar porque hacer un final que guste a la gente es difícil.

    Les agradezco a Pam, xXxNaRuHiNa, a karol hatake y asurama por sus posts que tanto me ayudaron en este trayecto. Y también a olga, Inu_Girl, Heather Smith, sesshxrin, xXxHinata, yami... ¡¡También les agradezco a la gente que quizás no dejó post pero aun así lo leyó!!

    Asurama, cambié el azul por un negro en mi blog, aunque lo malo es que me parece que como en el Word lo escribí en azul cuando hice los cambios en el blog ese fue el único que no me cambió. No sé si molestará menos de ahora en más si vuelvo a postear algún lemon o cualquier otra cosa... lo raro que yo también soy miope y no me causó nunca nada leer con esos colores.. pero bueno.. no importa, por ahí soy yo nada más.

    Gracias y espero que puedan pasarse a leer mi próximo fic de Sesshoumaru y Rin que voy a publicar en un futuro no muy lejano, ajaja. No me importa que Inuyasha haya pasado de moda, yo ese fic lo voy a postear igual, ajaj.

    ¡¡Besos a todos!!

    The Lady se despide hasta la próxima.
     
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  5.  
    Pam

    Pam Usuario común

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    Pluma de
    Escritora
    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

    ¡Que lindo final! Me gusto mucho que ya Sesshomaru pudo recobrar su verdadera forma por completo sin necesidad de ocultarse las noches de luna creciente. Creo que Rin por poco y muere pero la madre de Sessho la ayudo bastante en el momento preciso. Lo que más me sorprendio es que le haya agragado Rin (es que Sesshomaru es difícil de impresionar y supongo que con su madre es más difícil aún xD).
    Verdaderamente te felicito por tu ff y lograste obtener un final estupendo que me agrado y me alegró mucho. Eres excelente escribiendo. Ojala en breve inicies con otro ff.
    Lo esperaré con ansias.
    Salu2.
     
  6.  
    xXxNaRuHiNa

    xXxNaRuHiNa Usuario común

    Tauro
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    Pluma de
    Escritora
    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

    Konbanwa n.n
    ahora... ¡el fic se termino! o_______o waaaaaaaaaaaaaa te quedo re lindo!!!!!!!!!!!! *-*
    definitivamente me quede enamorada de tu fic, ahora ya sabes si vas a hacer otro fic sobre SeshxRin u otra pareja no dudes en avisarme (aunque preferiblemente SeshxRin x'D) esque me encanta en la forma que narrastes la historia *-* super interesantisiiiiiiiiiimo n,n ahora ok Tsubaki casi mata a Rin... ¡menos mal no logro hacerle daño! o si no yo ya le daria su tatequieto ¬¬ valla a ultimo momento aparece la policia y... ¡la madre de Seshomaru! wow... defintivamente eso no me lo esperaba x'D la madre de seshomaru siempre tan fria u,u de tal palo tal astilla ahora... ¡se lo agradesco a la señora! ¡gracias a ella Rin esta a salvo! *-*
    Todo ya termino... ._. ¡impresionante! ToT termino tan pronto snif, snif ok (dejo el drama aparte xD) me dio risa en la parte que a Rin se le paro el bicho ese y jussto aparecia Seshomaru x'D
    ¡que lindo cuando se besaron! *-* pero justo la barriga de Rin suena x'D bueno termino muy bien la historia!! *-*
    Bueh nos vemos
    Sayonara n.n
    PD: ¡Recuerda avisarme si pones un fic! *-* x'D
     
  7.  
    The Lady

    The Lady Iniciado

    Tauro
    Miembro desde:
    16 Octubre 2009
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    Pluma de
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    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

    Muchas gracias Pam y xXxNaRuHiNa por sus post. Me alegra muchísimo que les haya gustado el final y que les haya enganchado mi forma de escrirbir :)

    Como creo que ya dije, a mi me gustó mucho escribir este fic.

    Muchachas, cuando postee el primer capítulo de mi próximo fic, no duden en que les voy a avisar ;). No falta mucho, me parece que el fin de semana o ya entrada la semana que viene.

    Espero nos leamos pronto.
    Besitos,

    The Lady
     
  8.  
    xXxHinata

    xXxHinata Usuario común

    Tauro
    Miembro desde:
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    Pluma de
    Escritora
    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

    *-* *-* Kyaaaaaaaaaaaa! :D Simplemente el final me dejo estupefacta xD (en buen sentido!)
    ToT Se acabo el fic T_T sabiamos que este dia pasaria xD lastima pero todo comienzo tiene fin :D para nuestra suerte fue un final feliz :D *_________*

    Bueno ahora mis comentarios personales sobre el final! xD

    D: Riin estaba a punto de morir x__x Si no hubiese sido por la mama de Sesshomaru o.o
    Al fin sesshomaru volvio a la normalidad u_u
    Me encanto la parte donde decia:

    —¡Es genial, Inukami-san! —exclamó Rin.
    —Lo sé —dijo la otra levantando una mano para despedirse —.

    xD Que humildad! xD Buenop simplemente fue geniaaal! *o*

    Ahora siip! Adiios! me despido! n_n :rosa:
     
  9.  
    Heather

    Heather Fanático

    Sagitario
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    Escritora
    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

    ¡Hola!

    Lástima que ya termino :(.
    Yo apenas lo ando leyendo, pronto comenzaré con la batalla, y no quiero llegar al final :(. Pero me alegra saber que subiras otro escrito de está pareja, realmente no me gusta, pero vos haces que me guste.
    Tu forma de narrar me encanta.
    Bye. Besos, muack...muack...
     
  10.  
    sessxrin

    sessxrin Fanático

    Virgo
    Miembro desde:
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    Pluma de
    Escritora
    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

    Hola!
    Me perdi tantos capis buenos, pero ya los disfrute xD, como siempre, tu ortografia y narracion es perfecta, termine de leer los capitulos en un piz paz. Algunas partes realmente me hicieron reir y la ultima palabra del ultimo capitulo me parecio muy romantico, no sè.

    Me encanta como manejas las personalidades, y me gusta tambienla relacion de Inuyasha-Sesshoumaru, nunca van a cambiar.

    Estare esperando otro capi.
     
  11.  
    takeshida

    takeshida Guest

    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

    Hola!! se q he comentado mucho (i pueda q ya te este cayendo mal u,u).Pero no dejo de decirte q para mi eres una gran escritora!!! esta historia tiene todo lo q simpre me he querido leer y tu lo has logrado graciasss n,n de verdad valoro tu gran trabajo!!
    Amo al SesshoxRin!! porfins no pongas al kagomexseesho o al kaguraxsessho es algo q no tolero es decir no tiene la ecensia q tienen la pareja sessxrin es algo relamente diferente
    bueno gracias n,n
    bye!
     
  12.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho とうが 犬の大将 Comentarista destacado ¡Amo a los humanos, los amo, los amo a todos! ¿Por qué existo y vivo? Para existir, necesitas un propósito.

    Leo
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    Inventory:

    Escritora
    Re: Bajo la luna creciente (RinxSesshoumaru)

    pos ta buena la historia me de risa cuando inuyasha se delata y el perrito se parecia a sesshomaru jiji
    bueno saludos y plis lean mi fis "pasado mañana"
    sayonara
     
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