One-shot de Naruto - Aplaude si tú crees... [Retos shinobis]

Tema en 'Fanfics Terminados de Naruto' iniciado por Rahzel, 31 Octubre 2019.

  1.  
    Rahzel

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    Aries
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    Escritora
    Título:
    Aplaude si tú crees... [Retos shinobis]
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1941
    Actividad: Retos shinobis
    Promt: Historia sobre alguien que pasa la noche en una vieja casa victoriana convertida en hotel en Halloween.
    Personajes: Kakashi

    Aplaude si tú crees...​


    El cielo estaba a punto de caerse. Era una de esas tormentas de verán que llegaban sin avisar, pero se quedaban a sus anchas a hacer de las suyas. Su viaje se vio interrumpido por ello. Andar en medio del bosque y con los fuertes truenos y con el peligro de que un rayo los hiriera no era para andar fuera.

    Encontraron un hotel donde podían refugiarse de finas terminaciones victorianas viendo que desde el mirador circular, alguien los vio llegar. El portillo que les dio cobijo mientras abrían la puerta, estaba hecho de madera blanca y columnas talladas y un llamador en la puerta con la cabeza de una rosa abierta. Los techos a dos aguas permitían ver caer el agua hacia el suelo casi en forma de cascada debido a la intensidad de la lluvia y de no haber estado empapados por el agua, podrían haberse quedado en la hamaca que estaba en la entrada.

    Kakashi golpeó la puerta y un hombre con enanismo los atendió subiendo en una silla. Fuyuki, que iba con él, se pegó a su brazo en cuanto el trueno rompió el silencio, tomándole un segundo antes de hablar y preguntar si tenían alguna habitación en la que pudieran quedarse. El hombre los recibió haciéndose a un lado y llevándolos a un mostrador al que subió por una pequeña escalera, quedando sobre una banqueta de pie. Les dio el registro y las llaves de su habitación luego de que pagaran por quedarse la noche.

    La escalera era lo primero que se veía, hecha de madera lustrada y oscura, casi negra. Las alfombras eran de tono rojizo, con detalles en bordó y bordes dorados, la misma decoración iba en los escalones alfombrados y las paredes tapizadas con empapelados floreales.

    Le dieron su habitación en una de las torres de la izquierda. La misma, estaba sumamente amoblada. Tenía una mesa en una de las esquinas además de dos chifoniers a los lados de la cama con dosel. El armario que estaba en la pared derecha que ocupada casi toda su extensión y del otro un gran ventanal con cortinas de seda borgoña y terminaciones de encaje, con marcos en punta que daba hacia un árbol deshojado que golpeaba contra la ventana.

    Les indicó donde estaba el baño para que tomaran una ducha y donde encontrarían batas qué usar y unas pijamas. Luego de eso, el dueño salió y los dejó solos.

    Fuyuki se adelantó a Kakashi, muerta de frío, directo al baño, llevando las batas y las toallas. Kakashi, se había quedando mirando por la ventana un momento, diciéndole que enseguida la iba a alcanzar, que fuera tranquila. Aunque la mujer no se sentía cómoda en ese ambiente. Había algo que no la tenía en paz y lo adjudicaba a la tormenta, aunque el inmenso hotel tenía algo lúgubre en cada una de sus paredes y pasillos. Incluso, se había quedado pensado en la mujer que vieron anteriormente antes de llegar a hospedarse. De momento, no parecía haber nadie más ahí o los huéspedes eran muy tranquilos, posiblemente, debido a la tormenta, prefieran permanecer en su habitación leyendo o aprovechando el clima frío para dormir.

    Abrió los grifos de agua y llenó la bañera debido a la falta de ducha. Acomodó el banquito en medio y se lavó bien el cuerpo con agua caliente antes de ingresar a la bañera. Cerró los ojos disfrutando del agua caliente y de que su cuerpo hubiese recobrado el calor, se relajó en el agua hasta escuchar un ruido. Alerta como la ninja que era, Fuyuki miró a su alrededor. El baño era grande, pero no era especialmente separado, por el contrario, todo estaba a la vista, desde los estantes con productos de limpieza como un estante con toallas hasta un pequeño depósito donde se encontraban los elementos típicos para el baño como las cubetas y las sillas. Pensó que era su imaginación y lo ignoró sumergiéndose en el agua una vez más. Su tranquilidad no duró mucho después de eso, una luz cegadora iluminó la habitación y lo único que se oyó fue un grito en el cuarto de baño.

    Kakashi al sentir la voz de su novia, corrió fuera de la habitación, encontrando el baño vacío y el agua aun con fuertes olas como si acabase de salir de allí. No estaba en ese cuarto y al mirar en las habitaciones vecinas, tampoco la encontró, pero sí encontró al dueño.

    —¿Está todo bien? ¿Qué sucedió? —preguntó el hombre preocupado del grito que escuchó antes.

    El semblante de Kakashi no cambió en lo absoluto, no había signos de que ella estuviera por ningún sitio y tampoco, parecía haber indicio de que alguien hubiese entrado o al menos, la sacara de ahí. No había rastros de agua alrededor de la bañera ni fuera, tampoco se veía ningún tipo de huella.

    —Mi novia desapareció —dijo intentando mantener la calma. Sacó un kunai y el dueño retrocedió pensando que iba a atacarlo, pero Kakashi hizo algo más: se hizo un tajo en el dedo y realizó un jutsu de invocación con su sangre, así, invocó a sus nueve nikken, quienes aparecieron en una estela de humo en el pasillo del hotel— necesito que intentes encontrar el rastro de Fuyuki. Buscaré por los alrededores.

    —Está lloviendo, eso no facilita las cosas —dijo Pakkun mirando por el ventanal de la torre.

    —Lo sé, por eso, necesito toda la ayuda posible.

    No hubo más charla, Kakashi abrió el ventanal y saltó con todos los perros por detrás separándose para cubrir más terreno. Aunque con el inclemente clima, no iba a detenerse.

    ******

    Kakashi revisó todo lo mejor que pudo. No lograba hallar nada y la lluvia dificultaba seguir un rastro o encontrar huellas en el suelo, sólo charcos. Los truenos no ayudaban a que fuera más fácil oír lo que sucedía a su alrededor. A ella no le agradaban y con la situación así, a él tampoco le gustaban en este momento.

    —Kakashi, la hallé —dijo Bisuke apareciendo frente a él. Kakashi, agitado y sin perder un solo segundo, lo siguió sin preguntar nada.

    Llegaron a un campo de maíz con surcos bien marcados por las mismas plantas. Estaban dobladas sobre el suelo, pero extrañamente, ninguna de ellas estaba quebrada, sólo en una especie de colchón que formaba un camino. Ahí, en el mismo suelo, Fuyuki residía inconsciente y sin ninguna prenda encima suyo. Kakashi se quitó la capa y la cubrió cuando sintió un ruido en la vegetación, pidiéndole a Bisuke que se quedara con ella corriendo entre los maizales. Su camino no duró mucho ya que lo perdió de vista, como si hubiese desaparecido en la nada.

    Volvió sobre sus pasos y llevó a su novia de nuevo al hotel. Por ahora, dejaría a los nikken descansar, sin embargo, estaría alerta por cualquier cosa que sucediera, después de eso, no estaba seguro de nada.

    Al llegar, vio que una joven estaba en la puerta buscando refugio de la tormenta, al parecer, llegarían a tener algo más de compañía ese día, lo que alertaba más al ninja a estar alerta no sólo por su novia, sino, por aquella muchacha también. Había alguien que tenía planes con ellos y no eran buenos.

    ******

    Ella despertó a medianoche, un poco aturdida y sin recordar absolutamente nada. Kakashi quería que siguiera descansando hasta que pudieran partir en la mañana. Se levantó dispuesto a buscar algo para que cenaran los dos, que de los mismos nervios él tampoco había comido nada. Hubo un trueno y las luces se apagaron. De nuevo, estaba en alerta y esta vez, no iba a cometer el error de dejarla sola, volviendo a invocar a sus nikken, aunque esta vez, con Pakkun alcanzaría.

    Abrió la puerta y vio una luz moverse por el techo, centelleaba y se movía saltarina y aunque podría haber tenido miedo, él estaba dispuesto a acabar con todo de una buena vez y resolver el misterio que los había envuelto anteriormente.

    Kakashi sacó un kunai de su bolsa y se movió con cuidado, pero con rapidez para no perderla de vista. La luz creció y fue tomando forma humanoide, entonces, lanzó el kunai directo hacia ella, siendo repelido hacía él. lo esquivó y ante el ataque que venía por la misma luz, saltó, quedando cerca de la escalera con el piso destruido un agujero hacia la planta baja. Extendió su palma y concentró su chakra en la mano formando su raikiri, corriendo por la pared para llegar a aquel ser e hiriéndolo cuando intentó esquivar a Kakashi. Un líquido morado cayó en su mano que lo quemó como si fuera ácido, deshaciendo parte de su guante y hasta la placa metálica que usaba en ellos.

    Aquel ser humanoide perdió tamaño después del ataque, e ignorando a Kakashi, se dirigió rápidamente por el pasillo y él lo siguió. No podía permitir que escapara, no sabiendo que podía ser sumamente peligroso más ahora que lo veía herido. Volvió a preparar su ataque, esta vez, no se iba a escapar, aun con su herida en la mano, podía manejarse a la perfección con la otra para ejecutarlo. El mismo ser, se metió por las rendijas de la puerta, aquel mínimo espacio entre el piso y la puerta, fue deslizarse por debajo como si no tuviera ningún tipo de articulación, dejando el rastro viscoso en el suelo, el ninja intentó abrir la puerta sabiéndola bloqueada. Hubo un destello en el interior de la misma y no dudó en destruirla, pero esos pocos instantes fueron suficiente para hacerle saber que ya había llegado tarde y la huésped de esa habitación ya no estaba, sólo quedaba la cama revuelta y las pocas pertenencias que había suyas en la habitación.

    Salió apresurado de la habitación, con suerte, estaría en el mismo sitio que encontró a Fuyuki. La mujer, al ver a su novio así, y con la idea de quedarse en el hotel sin él, decidió acompañarlo sin importar que él no quisiera. Así, sin más salieron a toda prisa aun con la lluvia que caía a cántaros del cielo.

    Recorrieron el maizal lo más rápido que pudieron intentando hallar a la muchacha, para cuando lo lograron, la muchacha estaba en el suelo con una herida en el pecho, habiendo arrancado su corazón con rapidez. Parte de su piel estaba quemada con la misma sustancia viscosa que había caído en la mano de Kakashi: habían llegado tarde.

    Sin mucho más qué hacer por la muchacha, le dieron sepultura luego y volvieron al hotel y una nueva sorpresa los esperaba: el hotel había desaparecido. Recorrieron bastante el lugar pensando que quizás, se habían perdido, estaban cansados, con muchas emociones en el día, podrían haber errado su ubicación. Sin embargo, no dieron con él, habiéndose rendido a las pocas horas de intentar hallarlo, buscando nuevamente donde pasar lo que quedaba de la noche y descansar.

    Cuenta la leyenda de ese poblado, que cada noche el 31 de octubre, el velo se vuelve más frágil, las bestias cruzan la frontera y cobran todos los pactos hechos con los humanos. Un hombre los atrae a su guarida, sabe exactamente qué es lo que necesitan los viajeros y una vez han mordido el anzuelo… los sacrifica y nadie vuelve a saber nada de él hasta el próximo 31 de octubre, donde el hotel, el restaurante, el bar, hasta las aguas termales, aparecerán a buscar a alguien nuevo qué entregar a la oscuridad.






     
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    Luix

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    Omg no se que decir D:
    Me siento mal por la pobre muchacha, me encanta que haya desaparecido la casa jajajaja. Me imagino también su desesperación por encontrar a su novia, aish demasiado bello ♡

    Por ello también me encanta que hasta una invocación realizó para encontrarla. Ha sido muy bueno, me hiciste pasar un momento muy entretenido entre el misterio y el romance escondido por ahi~
    Saludos
     
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