One-shot de Inuyasha - Amor entre Tinieblas.

Tema en 'Inuyasha, Ranma y Rinne' iniciado por Shezzi, 17 Septiembre 2010.

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  1.  
    Shezzi

    Shezzi Entusiasta

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    2 Julio 2009
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    153
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Amor entre Tinieblas.
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    2631
    Amor entre Tinieblas.

    Bueno, este one-shot lo acabo de hacer para un concurso con ayuda de Fernanda ^^. Espero sea de su agrado el tema de Brujas y que no me vayan a matar por el final xD.


    Amor entre Tinieblas
    One-Shot

    Fandom: Inuyasha

    Género: Magia/Romance.

    Summary: ‘Al verlo a los ojos, mi corazón dio un vuelco inesperado, no supe lo que pasaba y no lo deseaba saber, solo sabía que por primera vez sentía culpabilidad en mi corazón.’
    ______________________

    Londres, Inglaterra. XIX. 12PM.

    Casas cerradas con llave, noche de luna llena; silencio sepulcral.

    Todos tenían miedo. Nosotras éramos la causa a ese temor que tanto trataban de ocultar. El silencio se hacía cada vez más latente, era la hora de una nueva víctima más.

    Mortales antes éramos, pero por confiar demasiado en el amor la vida se nos quitó, tiempo después teniendo una segunda oportunidad decidimos que en vez de ayudar íbamos a matar. Que en vez de amar íbamos a odiar; vivir hasta matar al último descendiente de aquellos hombres que tanto amamos en una vida pasada ya…

    Kagome, ayúdame a decidir, no sé si el día de hoy me apetece una jugosa alma de niño o una fuerte alma de un hombre. ¿Tú que dices? —Kikyo saltó del árbol en que se encontraba para luego sonreír en mí dirección.

    —Hermana, para que preguntas si al final vas a ir por las dos—. Respondí mientras nuestras capas se movían al son del aire. Absorbí una gran bocanada de aire… dulce. Un niño, tal vez un joven, se encontraba cerca de nuestra posición.

    —Kag, que bien me conoces—. Rió por unos cuantos segundos antes de parar bruscamente. — ¿Hueles eso?

    —Sí. Solo promete que lo compartiremos—. Y con esto dicho nos pusimos en camino.

    Desde hace quinientos años no lograba percibir emoción alguna, no lograba sentir culpabilidad por alguien, ya no sentía amor. ¿Para qué existía el amor? ¿Para hacernos sufrir una vez que no es correspondido? Que ingenua es la vida, al creer que nuestro corazón sentirá calor.

    Era un niño. Una presa fácil para nosotras. Tontamente escondido tras unos arbustos. ¿Es que a caso creía que no lo encontraríamos? La respiración del niño comenzó a hacerse agitada… después de cierto tiempo salió de su escondite para así correr a todo lo que sus piernas le permitían.

    —Pequeño pero jugoso—. Dije con tranquilidad. Las casas a nuestro alrededor no mostraban sonido alguno. Ya todos sabían lo que venía a continuación.

    Lo observamos correr.

    —¿Por qué piensan que pueden huir?— Dijo irónicamente, Kikyo.

    —No lo sé. Pero hay que dejar que corra, así es más entretenido—. Dejé caer la capucha de la capa, haciendo mover alocadamente mi cabello.
    Esto sería divertido.

    Kikyo realizó lo mismo.

    —Uno…—. Dijo Kikyo mientras una sonrisa recorría su cara.

    —Dos…—. Continué, la temperatura decayó drásticamente.

    —Tres, el juego comienza.— Y echamos a correr.

    Recorrimos la calle principal, antes de girar bruscamente en un callejón. ¿Por qué los humanos eran tan tontos? El niño yacía en una esquina del callejón, en lo más oscuro de este, llorando y temblando bruscamente. No sentía lástima, solo hambre de sangre.

    —No dolerá nada… —. Susurró Kikyo mientras nos acercábamos lentamente, manteniendo un semblante frio. —Solo no te resistas y todo pasará en un abrir y cerrar de ojos—. El niño se apegó más hacia la
    esquina, envolviendo con sus pequeños brazos su cuerpo.

    Brincamos sobre él. El aullido del viento se llevó los gritos del pequeño convirtiéndolos en un penoso sollozo. Y si llegó a haber silencio… ahora no se escuchaba nada, más que nuestras cínicas risas de felicidad.


    El sol caía tras la montaña una vez más. Era lindo el sentir calor en la piel, sentir como te cosquillea la piel cuando está sobre ti… más cuando tu piel está destinada a ser fría. En los días éramos casi humanas, podíamos sentir, podíamos comer… pero nuestro corazón no podía volver a palpitar.
    Hoy de nuevo era luna llena, luna en la cual nuestra verdadera imagen sale a flote, imagen a la que todos temen… a la de una bruja.

    —Kagome, ¿otra vez pensando? —. Kikyo salió de la cabaña y recargó su peso en la pared, cruzando los brazos, mirándome reprobatoriamente.

    —Tal vez—. Volví a observar el sol. Cinco minutos como máximo para que se ocultara. ¿Por qué se iba?

    —Las brujas no piensan, solo actúan. Pensé que después de quinientos años ya lo tenías claro. —Caminó hasta situarse al final de la colina.
    Observó la pequeña ciudad. Dejé de observarla y me recosté sobre el césped viendo el aparecer de las primeras estrellas.

    —Nunca me preguntaron si quería ser bruja. —Giré en redondo para quedar boca abajo y poder ver de frente a Kikyo. —¿Sabes? Muchas veces quiero morir.

    —No podemos, las brujas están destinadas a vivir eternamente. ¿Ya se te olvido todo?

    Dejé caer la cabeza sobre el césped. Olía a humedad y sol. Suspiré.

    —Recuerda que hay una manera…

    —Lo sé. ‘…Morirán en paz cuando su corazón vuelva a latir…’ —Recitó mientras rolaba los ojos. —¿Crees en eso Kag? Es una tontería, somos muertas vivientes.

    —No lo sé. Creo que puede llegar a ser verdad… solo que… parece imposible. —Me senté lentamente, y levanté la cabeza. La luna llena había salido, dentro de poco tiempo sería la transformación.

    Kikyo se levantó y se giró hacia mí. Había melancolía en sus ojos… ¿Desde cuándo ella sentía algo?

    —No pierdas tu tiempo Kag. La vida no se te puede volver a dar dos veces… Métetelo en la cabeza, siempre seremos brujas. —Dijo con amargura. —Vete preparando, ya casi es hora de matar. —Y de nuevo entró en la cabaña.

    ¿Qué es tan fuerte que puede hacer palpitar de nuevo el corazón? ¿Qué se necesita para hacerlo funcionar? Una estrella fugaz pasó como una exhalación… deseé poder encontrar una respuesta, deseé poder liberarme de esta condena, deseé morir.

    Media hora más, Kikyo y yo bajábamos por la colina, de nuevo a hacer temblar a Inglaterra. De nuevo a hacer sufrir a un indefenso ser humano. Pero estaba en nuestra naturaleza, ya no se podía hacer nada, matar hacer sufrir. Era una costumbre.

    —Debemos de ir tomando en cuenta cambiar de ciudad. —Dijo Kikyo observando las calles, como ya era de esperarse, solas sin ni una sola persona. —Pero…—Se giró y me sonrió, su mirada mostraba algo oscuro. —…esta noche puede ser de magia oscura.

    Por lo menos sería divertido.

    —Muy bien. Como sea. —Encogí los hombros, mostrando indiferencia.

    —Entonces, toma mis manos. —Nos pusimos frente a frente agarradas de las manos, levantamos la cabeza, observando la luna llena y Kikyo comenzó a recitar:

    “¡Oh, fuerzas oscuras de la noche, envidia de la luna, llanto de las estrellas! Aquí, sus amadas hijas de la oscuridad les pedimos un alma más para disfrutar, para matar. ¡Oh fuerza de la tiniebla, tráenos lo que deseamos! En esta luna llena para celebrar tu existencia, la existencia del mal.”

    Quedamos en silencio. Observando el cambio de color de la luna… de un color blanco a uno rojo… sonreímos. La oscuridad nos había escuchado. De una casa, más al norte, gritos se escucharon… Fruncí el ceño tratando de escuchar mejor, gritaban algo, un nombre… Rin. Nuestra comida venía en camino. Reímos.

    Buscamos un callejón para que la niña no pudiera salir. Nos quedamos ahí paradas bajo el manto de la noche esperando su llegada…

    No pasaba de los ocho años, largo cabello negro recorría su espalda, unos enormes ojos chocolates nos observaban… debía ser ella, era Rin. Pero, algo me pasaba con esta niña, se veía tan inocente, sin miedo.

    Avanzó hacia nosotras con un aire despreocupado.

    —Hola, un amigo me dijo que querían verme—Sonrió… ¡sonrió! Ningún niño sonreía a la hora de su muerte. —¿Para qué me querían? Mamá y hermano se enojaron mucho. Hasta gritaron, por eso tuve que correr mucho.

    Pero… es que… enserio estaba totalmente muda. Era tan linda, tan inocente…

    —Pequeña Rin, descuida solo queremos jugar—Dijo Kikyo con su voz tipo “confía-en-mi-soy-buena” —Es solo que… nos da miedo ir ahí…—Señaló el fondo del callejón. —¿Podrías ir tu, Rin? —Kikyo me pegó con su codo.

    —Eh… Uhh…Rin, a mí también me da mucho miedo, ¿podrías ir? —Dije saliendo de mi desconcierto.

    —¡Claro! Mamá dice que solo le tenga miedo a las brujas, no tengan miedo, vean no me va a pasar nada. —Rin, comenzó a caminar hacia el fondo del callejón… Era valiente… no nos tenía miedo… era alguien especial.

    Estuve a punto de ir por Rin y sacarla de aquí pero tuve que juntar una fuerza sobrehumana para permanecer en mi lugar. ¡Solo era una niña! ¿Por qué me sentía tan mal? Yo mato, yo soy una bruja, no debo tener compasión.

    —¡Rin!, ¿Ya has llegado al fondo? —Preguntó con inocencia Kikyo.

    —¡Ya casi, amigas! Solo falta poco. —‘Amigas’, pero, a penas nos conocía, como era posible que dijera eso…

    —¡RIN, NO! —Giramos la cabeza para ver quién era… una sombra pasó frente a nosotras mientras esta se dirigía al final del callejón.

    —¡Hermano! ¿Vienes también a jugar? —Se escuchó como preguntaba Rin.

    Caminamos hasta llegar al fondo del callejón. ‘La sombra’ se encontraba frente a Rin, la abrazaba tan fuerte, con desesperación. Los dos yacían en la esquina de espaldas, apretándose lo más que podían a la pared.

    —Rin, no vayas a voltear, solo cierra los ojos. —Dijo ‘La sombra’.

    —Mhmm, Kag, creo que hoy es nuestro día de suerte.

    No dije nada. Solo me limité a observar.

    —Por favor, no le hagan nada a mi hermana. Mátenme a mí, no me importa les regalo todo, pero dejen a mi hermana vivir…—Susurró la última parte.
    Aún seguía de espalda, abrazando a su hermana.

    Kikyo rió.

    —¿Has escuchado eso Kag? No te suena muy tierno. —Paró de reír. —Yo odio lo tierno.

    Kikyo caminó hacia ellos.

    —¡Espera!

    Mi cuerpo se entumeció por completo. Kikyo volteó para verme. Había sido yo la que había gritado, pero… yo no…

    —¿Has dicho espera? Desde cuando te gusta esperar, eres tú la que siempre me apresura, y hoy, ¿espera? Que te sucede Kagome. —Exigió
    Kikyo.

    Suspiré.

    —Es solo que… creo que esto… no es correcto.

    Cerré los ojos. Listo, lo había dicho. Yo, una bruja que se dedica a matar, había dicho que matar no es correcto. Irónico.

    Abrí los ojos, y estos se centraron en el chico. Suprimí una exclamación.
    Era la criatura más hermosa que alguna vez haya visto. Tez bronceada como siempre la deseé tener, cabello plateado y largo como mil hebras de estrellas, y sus ojos… dorados, con miedo, sus ojos estaban llenos de miedo. Al verlo a los ojos, mi corazón dio un vuelco inesperado, no supe lo que pasaba y no lo deseaba saber, solo sabía que por primera vez sentía culpabilidad en mi corazón.

    Y lo siguiente sucedió en cámara lenta. Kikyo gritando. El chico viéndome con tristeza. Rin saliendo detrás de su hermano, corriendo en mi dirección. Yo, cayendo. Cayendo en un profundo abismo… mi corazón… había palpitado de nuevo. Sin más… me dejé llevar por la marea.

    Estando en aquella fría oscuridad, sola y sin ningún ruido, supe cual era la respuesta a mi pregunta inicial. Amor. Lo necesario para hacer palpitar un corazón de nuevo es amor. Ahora… ¿estaba muerta? ¿Así se sentía ir al infierno? Frio… y solo. Por fin, ya no volvería a matar, ya no más sufrimiento a las personas, ya no más culpabilidad…

    —¡Hermano, ven! Creo que está despertando.

    ¿Era, Rin? ¡Qué rayos hacia ella en el infierno!

    —¡Ahora voy, espera!

    ¿Y ese era ‘La sombra’? ¿Qué estaba pasando?

    Y abrí los ojos.
     
  2.  
    Kuro Neko

    Kuro Neko Entusiasta

    Leo
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    Pluma de
    Escritora
    Re: Amor entre Tinieblas.

    Wow, que profundo……me quede algo en incógnita por la brujo inmortal que esos no son los vampiros?
    Bueno en fin a mi en lo personal me gusto mucho como sucedió todo…
    Espero otro one-shot tuyo…
     
  3.  
    Tirabuzones

    Tirabuzones Usuario popular

    Acuario
    Miembro desde:
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    800
    Pluma de
    Escritora
    Re: Amor entre Tinieblas.

    Un final demasiado abierto, tengo ganas de estrangular a alguien, a tí ¬¬

    Me gustó mucho, es bastante original, sobre todo lo de:
     
  4.  
    Fernandha

    Fernandha Usuario VIP Comentarista destacado

    Acuario
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    17 Agosto 2010
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    3,171
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Re: Amor entre Tinieblas.

    Onee-san que bueno que lo subiste n,n
    waaa este OneShot me trae buenos recuerdos, xD todo el arguende que hicimos para crearlo pa' el concurso jeje

    Aaaa, nunca lo olvidare...y todo comenzó como un ¿SongFic? jeje
    bueno Onee-san...

    ¿Que decir?
    Am...
    Gracias por crearlo conmigo n,n
    Adiós

    Attt: Fer-chan

    Jojo-no soy santa claus-costumbre firmar xD
     
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