Long-fic Al contrario

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por Yrim, 31 Diciembre 2009.

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    Yrim

    Yrim Entusiasta

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    Re: Al contrario

    Hola a todos! :)
    Aqui os dejo las respuestas a vuestros comentarios:

    *windmiko* -> Gracias por el consejo, intentare mejorar todo lo que pueda. Si, puede ser que en la parte del horizonte no me haya lucido lo suficiente, lo siento xD pero la inspiracion cuando se va... Muchas gracias por tu comentario, siempre me animas.

    *siberian* -> Lo mismo que a windmiko, gracias por tu consejo y tu apoyo, y aunque cometa fallos, me alegro de que te guste mi forma de narrar jaja. Y no es que me guste torturaros, es que me encanta :P es broma jajaja pero que le voy a a hacer, reconoce que esa sensaci'on de intriga es fascinante xD Ah, la respuesta a tu duda sobre lo que le iba adecir Inu a Kag, esta en este capi, asi que te dejo con el :D

    *inulove* -> jajaja tanto os ago sufrir? xD Lo siento. Espero que te guste el capi, y muchas gracias por tu comentario ;)

    *inuandrea* -> Chica que me suben los colores xD Muchas gracias por tu comentario, y me hace muy feliz que os guste mi estilo escribiendo (aunque no sea del otro mundo ^^) Jajaj aqui ya vas a saber lo que le va a decir Inu, asi que no me mates, por favor xD Y tranqui, que a esos dos no los separa nadie ;)

    Chicas, os agradezco mucho que me sigais apoyando, de verdad. Un beso a todas.


    Cap.15

    Todos los presentes miraron a Inuyasha, sorprendidos y esperando su continuación, aunque el jefe estaba algo receloso.

    —Kagome, vente a mi época de nuevo —dijo firmemente.

    Esa idea se le había cruzado por la cabeza a Inuyasha desde que la vio en peligro delante de aquel ciempiés. No podía soportar el estar sin saber si esa niña tonta estaba bien, claro que no lo reconocería ni en cien años… Y cuando estaban en aquel acantilado, al verla tan natural, con esa hermosa sonrisa en los labios, sintió el impulso de hacerla regresar con él. Sin embargo, su orgullo le impedía proponérselo abiertamente. Ahora se le presentaba una única oportunidad, y no la iba a dejar pasar, y menos al verla intentando retener las lágrimas.

    A Kagome se le formó una enorme sonrisa, que desapareció en cuanto escuchó lo que vendría a continuación.

    —Eso no es posible —dijo el jefe tras unos segundos de silencio— ya que inhabilitaremos el pozo en cuanto te marches.

    —¡¿Qué?! —exclamaron Inuyasha y Kagome.

    —Esa es una de las medidas que hemos decidido tomar. ¿Quién sabe si el pozo conecta con otros sitios? Podrían aparecer otra clase de criaturas por él. Además… Kagome pronto se casará y formará una familia, no la podemos alejar de su prometido.

    Esta última frase provocó una atmósfera de tensión en la cabaña.

    —¡¿Cómo?! —saltó la madre de Kagome.

    —Ah, Kagome, ¿no se lo has dicho?— cuestionó el jefe, y volviéndose a la mujer— Mi hijo le propuso ayer matrimonio a tu hija.

    —¡P, pe, pero yo no acepté!— gritó enfadada y sonrojada la chica.

    La mente de Inuyasha trabajaba a cien por hora. Entonces, el hijo del jefe… era ese tal Houjou… pero… Él se esperaba otra clase de invitación… es que… ¡Matrimonio! Se quedó en shock por un momento. Sintió una oleada de furia asaltándole todos los sentidos al imaginarse a Kagome casada con ese estúpido.

    —Kagome por el amor de Dios, no seas cabezota —le dijo el hombre— Sé que acabarás escogiendo el camino correcto, además, es lo mejor para ti.

    —Deja… de decir estupideces —intervino Inuyasha sin poder contenerse— ¿Lo mejor para ella, o lo mejor para ti y para tu hijo?

    La verdad era que la cara de Inuyasha daba miedo. Su expresión en ese momento era totalmente acusadora, quizás por eso el jefe se removió inquieto en su sitio.

    —No puedes obligar a mi hija a casarse —dijo la madre de Kagome seria— Y tampoco a marcharse al norte. Prefiero que se vaya con Inuyasha durante ese tiempo.

    La sorpresa en los presentes no se hizo rogar, pero pronto la alegría de Kagome invadió el cuarto. Abrazó a su madre con una sonrisa de oreja a oreja. El jefe, sin embargo, no estaba nada contento, y lucía con una mueca de enfado en la cara.

    —Claro que eso será —continuó la mujer mientras correspondía al abrazo de su hija— si Inuyasha así lo quiere.

    Kagome se volvió para mirar al chico.

    —¿Puedo? —preguntó inocentemente.

    El aludido sonrió de lado.

    —Si no quisiera, no te lo hubiera propuesto —contestó altanero.

    o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

    —Cuídate, hija —decía mientras la abrazaba.

    —Claro, mamá —respondió sonriente.

    Estaban al lado del pozo devora-huesos, despidiendo a Kagome e Inuyasha, quienes regresarían a la época de este último en unos momentos. El jefe no pudo convencer a ninguno para que cambiaran de opinión, así que allí estaban, dispuestos para irse en cualquier momento. Por supuesto, también se aseguraron de que las medidas que se iban a tomar con respecto al pozo no se realizaran.

    —Hermana… ¿vendrás pronto? —preguntó Souta.

    —Tan pronto como pueda —dijo Kagome abrazándolo.

    —Inuyasha, confío en que no dejarás que nada le pase a mi hija. Sé que en tu época estará a salvo y que la defenderás.

    El chico asintió con una sonrisa de superioridad delineando sus labios.

    —¿Estás lista, Kagome? —preguntó el chico, colocándose para saltar al pozo.

    —¡Sí! —contestó ella muy animada— ¡Hasta luego! —se despidió de su familia.

    Ambos se posicionaron para saltar.

    —Vamos Kagome —dijo Inuyasha tendiéndole su mano.

    Ella la aceptó gustosa, y de un momento a otro ya estaban otra vez en el templo de Inuyasha. Él subió primero, ayudándola de ese modo a salir con mayor facilidad.

    —Hay que reconocer que los vaqueros son más cómodos que los kimonos en situaciones como estas —pensó Kagome en voz alta haciendo alusión a los pantalones que llevaba puestos.

    Inuyasha contuvo una carcajada, para luego darse media vuelta y salir de la capilla rumbo hacia su casa. Kagome miró al chico extrañada.

    —Es tan diferente… El otro día en el lago, y ahora… No lo entiendo… —pensaba confusa.

    —¡Hey Kagome! ¿Te vas a quedar allí para siempre? —le gritó el chico desde lejos.

    —¡No, espera! —contestó corriendo para alcanzarlo.

    Lo único iluminado eran algunas habitaciones de la casa, que contrastaba con la oscuridad casi total que les regalaba la noche. Llegaron a la entrada e Inuyasha abrió la puerta sin miramientos.

    —¡Mamá! ¡Estoy en casa! —dijo alzando la voz mientras se adentraba en su hogar.

    Se escuchó un ruido en el piso de arriba, e Izayoi apareció al final de las escaleras. Al ver a los chicos, se apresuró en bajar para recibirlos.

    —Inuyasha… —decía mientras le abrazaba— Cielo, ¿cómo estás? Supongo que habréis estado en la época de Kagome, pero de todas formas estaba algo intranquila…

    Inuyasha simplemente asintió correspondiendo al abrazo de su madre. Kagome los miraba con una gran sonrisa, cuando fue atrapada también por los brazos de Izayoi.

    —Kagome, me alegro de volver a verte… —le decía la mujer— Pensaba que te quedarías allí, ya que habías conseguido volver.

    —Eso tenemos que explicártelo —comenzó Inuyasha— ¿Te importa que se quede aquí durante cuatro meses?

    —No, claro que no… —contestó Izayoi algo sorprendida.

    —Vamos al salón y allí te contamos, que tengo mono de sofá.

    —¿Mono? —pensaba Kagome confusa mientras seguía a Izayoi.

    —Bueno —comenzó Inuyasha— antes que nada, ¿cómo sabías que estaba en la época de Kagome?

    —Ah pues… —contestó su madre mientras recordaba.

    [FONT=&quot]Fin del cap.15[/FONT]

    A lo mejor os parece algo cortito. Si es asi lo sientooooo :)
     
  2.  
    inulove

    inulove Entusiasta

    Virgo
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    Re: Al contrario

    Hola!
    (no te procupes ella es asi, muy dramatica...) callate tails! (que? me vas a decir que no eres dramatica?), bueno eso si pero... yo tenia que hablar primero! ( si a ja como digas...)beuno estoy muy buena la conti, y eso de que Kagome se valla a la epoca de Inuyasha por 4 meses estuvo genial, nunca se save lo que podria pasar...(claro podrian hacer ''eso'') yo no me referia a ''eso''... aunque... tienes razon podrian llegar ''eso'', seria genial... (y me dices que yo soy el pervertido...) sabes que?... olvidalo
    estuvo genial la conti :)
    Bueno esprando la conti se despide inulove (y que hay de mi?!)ah si, tambien tails (baka, recuerdo que despendes de mi) si claro... como no....
    mata ne
    (mata ne) :)
     
  3.  
    maFFer susin

    maFFer susin Usuario común

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    Re: Al contrario

    oLa mucho gusta acabo de leer thu ff felicidades es una idea muy original ademas de que esta muy bine planteada ojala y pongas pronto la conty que se me hace que miroku ya sospecho de algo pero bueno espero qe la continues y ojala y puedas tomarme en cuenta y avisarme ya qe desde ahOra considerame una lectora mas ok bueno suerte y cuentas con mi apoyo nos vemos pronto espero qe puedas avisarme cuando pongas la continuacion buneo si no es mucha molestia

    adios¡¡¡¡
     
  4.  
    windmiko

    windmiko This is war

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    Re: Al contrario

    ¿Matrimonio con ese patan de Houyo? Vamos a trincharlo y quemar su casa. Junto al padre claro. La verdad aunque es corto, es entretenida, ya que tu narración es fácil y sencilla de leer. Solo te note un error, esto le sucede a muchos, hasta a mí que a veces me confundo, permíteme explicarte:
    La palabra subrayada esta en copretérito, — En narración de una acción paralela a otra pasada — es cuando haces algo, pero mientras otra cosa. Por ejemplo en este caso, si quisiste pronunciar esa palabra “decía” tiene que hacer algo por mientras Izayoi, un ejemplo podría ser:
    Aquí demuestra que mientras habla la abraza, más o menos eso quiere decir el copretérito. Todo lo demás esta perfecto, no encontré tildes que te faltaran, y si eso ocurrió entonces me atrapaste en tu narración. Tienes don para esto. Aquí tambien usaste unha palabra en copreterito, en cambio que la otra esta esta bien como la describiste, obseva:
    Pensaba y mientras las usaste muy bien aquí.
    Sayonara
    :kinari:
     
  5.  
    siberian

    siberian Usuario común

    Piscis
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    Re: Al contrario

    ¬¬¬¬¬¬!!! Y tienes la osadía d decir q te encanta dejarnos picadas ¬¬!.... Pero, q puedo decir? Al final siempre me terminan gustando mucho tus continuaciones y ni q decir d tu forma sencilla pero elegante de narrar. Este capítulo me hizo querer matar al señor ese y a Houjo, no tienen derecho a obligarla a contraer matrimonio ._. ........ En fin, corto el capítulo y me dejaste picada pero si me sigo quejando lo harás mas corto el proximo, lo sé.... en fin, staré pendiente d tu conti :D
     
  6.  
    inuandrea

    inuandrea Iniciado

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    Re: Al contrario

    jmmmm lo de mono no lo entiendo (tocara esprar)
    pero me gusta jejeje sobre todo como se puso uniyasha cuando salio a la defensiva de kagome por el matricidio que estaban apunto de obliarla a hacer. eso es mi heroina jejejeje ya ya muchos alagos nos sea que te pase lo del burro y te comas las flores jejejeje.
    en fin me gusta mucho sigue asi; pues la cantidad me parecio buena, tal vez que damos con un poquito de espectativa pero no tanto como la otra vez.
     
  7.  
    Yrim

    Yrim Entusiasta

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    Re: Al contrario

    ¡Hola! Me parece a mí que algo pasa conmigo… o escribo demasiado rápido, o mis capítulos son muy cortos… porque me he dado cuenta de que actualizo ates de que pase una semana de haber puesto mi anterior capi… Bueno, dejando de lado mis paranoias, os respondo a vuestros comentarios:

    *inulove* -> xD me encantan tus discusiones con Tails. Me parece que sé a lo que te refieres con “eso” xD pero si “eso” ocurre será más adelante, todavía es muy pronto… y estoy pensando someterlo a votación… Pero ten por seguro que en esos cuatro meses van a ocurrir muchas cosas… cosas, como las de este capítulo… Muchas gracias por comentar :)

    *maFFer susin* -> Antes que nada, hola y bienvenida a mi fic. Te agradezco tu apoyo, y me alegro mucho de que te esté gustando la historia. Sobre Miroku… digamos que está bastante informado… lee el capi y verás el por qué. Gracias por comentar :D

    *windmiko* -> Gracias por corregirme, no me había dado cuenta. Espero que en este capi no me haya pasado lo mismo xD. No me digas que tengo un don, porque al final se me sube a la cabeza jajaja, y más si me lo dices tú ;) Muchas gracias por señalarme el fallo, y por supuesto por comentar.

    *siberian* -> Jajajaja no mujer, tan mala sangre no tengo (o puede que sí…) Que no, que no xD Me alegro de que te gustara, pero creo que el que viene te va a gustar más todavía… lo hice más largo :) Gracias por tu comentarioooooo!

    *inuandrea* -> En respecto a lo del mono: Hay una forma de hablar que en vez de decir “tengo ganas de…”, se dice “tengo mono de…” Y Kagome no entiende esa expresión, porque es demasiado ‘moderna’ para ella. No sé, a lo mejor esa expresión solo se usa aquí, y el fallo es mío… si es así, perdón. A mí también me gustó esa parte jajaja :P ¡Muchas gracias por comentar!






    Cap.16

    Flash Back

    Todavía en la cocina, Izayoi revisaba unos documentos para la nueva adquisición de maquinaria en la empresa de la familia. Entonces Miroku entró gritando en la casa.

    —¡Señora Taisho! —decía muy alterado.

    —¡Miroku! ¿Qué ocurre? ¿Y cuándo has llegado?

    El chico rápidamente se acercó a ella.

    —Rápido, señora Taisho, ¡Inuyasha y Kagome se han caído al pozo, y han desaparecido! —gritaba Miroku.

    Izayoi se quedó pensativa durante un segundo, mientras ataba cabos.

    —Oh, no te preocupes… —le contestó finalmente al muchacho, que estaba de los nervios.

    —¿Qu, que no me preocupe? —contestó el pelinegro— Señora Taisho, ¿ha escuchado lo que le acabo de decir? —preguntó dudoso.

    —Por supuesto, se han caído por el pozo y han desaparecido, ¿no es así? —dijo tranquila.

    Miroku se quedó callado, mirándola de una forma muy extraña. Izayoi suspiró.

    —Bueno, veo que es momento de contártelo… Pero prométeme que lo que te voy a decir no se lo dirás a nadie.

    —Confíe en mí —contestó muy seguro.

    —Bien, —se decidió Izayoi— después de esto podrás pensar que estoy loca, pero no creo que le encuentres otra explicación al hecho que acabas de presenciar…

    Fin Flash Back

    —¡¿Qué?! ¡¿Se lo has contado todo?! —preguntó Inuyasha alterado.

    —Bueno, ¿y qué querías que hiciera? No había otra manera, si se te ocurre saltar al pozo sin asegurarte de que no hay nadie cerca —le dijo burlonamente Izayoi.

    —¡Yo no me tiré! ¡Miroku se tropezó y me empujó! —exclamó furioso.

    —Vale, vale, vale… —dijo su madre intentando calmarlo— Bueno, ahora contadme, ¿qué habéis hecho estos días?— preguntó mirando a Kagome.

    Entre ella e Inuyasha, le contaron resumidamente a Izayoi lo ocurrido en la época de Kagome. Cuando llegaron a la parte del demonio ciempiés, la señora Taisho se alteró mucho.

    —¡¿Pero por qué luchaste contra él, Kagome?! ¡Tendrías que haberte ido a casa en cuanto lo viste! —y dirigiéndose a su hijo añadió— ¡¿Y tú por qué no la pusiste a salvo?!

    Los chicos se miraron entre ellos durante un segundo, para luego dirigir otra vez sus ojos hacia la madre de Inuyasha, de pie frente a ellos, frunciendo el ceño y con las manos en las caderas.

    —P, pero… mamá —intentó hablar el ambarino.

    La mirada que le dedicó su madre era suficiente para congelar el mismo infierno. El chico bajó la cabeza intimidado, mientras que sus orejitas se doblaban hacia abajo en signo de tristeza y miedo. Pocas veces su madre se ponía así de seria.

    —Izayoi… —habló Kagome con la cabeza gacha— te agradezco mucho que te preocupes por mí… —La chica sintió las miradas incesantes de Inuyasha y su madre en ella, así que decidió continuar, tomando aire y levantando la cabeza mostrando una sonrisa— pero me han entrenado para eso, para matar demonios y defender la esfera con mi vida.

    —¿La esfera? — preguntó Izayoi después de unos minutos de silencio.

    Kagome asintió con un movimiento de cabeza, y le mostró el collar con la perla rosada.

    —¿Qué tiene que ver esa esfera en todo esto? —preguntó Izayoi, mirando la joya.

    Tras contarle toda la historia, la madre de Inuyasha estaba indignada.

    —¡¿Cómo es que te querían llevar a la fuerza?! ¡Además no quiero volver a escuchar que la esfera es más importante que tu vida! ¡Y por si no fuera poco, también quieren casarte! –gruñía la mujer cruzada de brazos— Entiendo que en esa época casaban o prometían a las mujeres cuando aún eran muy jóvenes, pero… —entonces cayó en la cuenta de algo— Kagome, ¿o es que sí quieres casarte con él?

    —¡No! —gritaron dos personas.

    Izayoi miraba de Inuyasha a Kagome y de Kagome a Inuyasha, sorprendida, pero contenta y con una sonrisa algo insinuante. Entonces Inuyasha pareció darse cuenta de lo que había dicho, y bajó la cabeza avergonzado.

    —… O eso dijo cuando estábamos en su casa… —añadió el chico intentando enmendar su acción.

    Kagome estaba feliz. Feliz porque parecía que Inuyasha estaba molesto por la pregunta de su madre, feliz porque el chico había actuado por impulso, y feliz porque quería creer que detrás de ese impulso se escondía cierto sentimiento por ella.

    —Ya sé que somos de épocas distintas, —pensaba Kagome— y que a veces nos peleamos por tonterías. No estoy segura de qué piensa de mí, porque un momento es dulce y al siguiente me menosprecia… pero… ¿Estaría mal que tuviera algo de esperanza?

    —Bueno, lo más importante es que habéis regresado bien —dijo Izayoi sacando de sus pensamientos a Kagome— ¿Habéis cenado?

    —Sí —contestaron los dos al unísono.

    Esto hizo que se miraran, y rojos hasta la punta del cabello, apartaron la vista mientras Izayoi reía.

    —Parece que estáis sincronizados o algo —comentó mientras seguía riendo— Bueno, pues yo me voy a la cama. Si queréis podéis quedaros despiertos un rato más.

    —No, yo también me acostaré —dijo Inuyasha levantándose.

    —Y yo —le siguió Kagome haciendo lo mismo— estoy algo cansada.

    Media hora más tarde, Kagome ya estaba completamente dormida, sin embargo, cierto muchacho no había podido conciliar el sueño todavía, dándole vueltas a lo sucedido recientemente.

    —¿Se puede saber por qué he tenido que hacer algo tan estúpido? —pensaba Inuyasha en la cama— Uf… es que no sé cómo comportarme con ella… Me distraigo un momento y me encuentro haciendo cosas que no debería… Y encima parece que cada vez me voy acercando más a ella… Esto no es como debería ser.

    Entonces se le vino a la mente una imagen de Kagome, dedicándole una sincera sonrisa, lo que provocó que él también sonriera de lado.

    —Bueno… supongo que si es ella… no pasa nada… —se dijo antes de caer rendido.

    o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

    Izayoi no tenía trabajo ese día, por lo que desayunaron los tres juntos. Casi acababan cuando Izayoi se acordó de algo.

    —Ah, cariño, se me olvidaba… Tienes que llamar a Miroku para decirle que estás bien.

    —Uf… —se quejó Inuyasha— ahora le tendré que contar todo… Espero no arrepentirme después.

    —¿Por qué no le das más confianza? —le reprochó Kagome poniendo mala cara.

    —Keh, no es asunto tuyo… —contestó de malas formas, y sin mirarla salió de la cocina.

    Izayoi y Kagome se quedaron mirando por donde había salido el chico, la primera resignada y la segunda decepcionada.

    —No te preocupes, Kagome. Actúa así cuando se siente incómodo —la consoló sonriendo.

    La chica sólo atinó a asentir con la cabeza, aunque la tristeza de sus ojos no desapareció.

    Cuando acabó de ayudar a Izayoi en la cocina, se fue a su cuarto. Impaciente, sacó de la estantería un libro: “Romeo y Julieta”. Estaba ansiosa por saber qué les pasaría a los personajes que ya le habían robado el corazón; sobre todo a Romeo… le encantaba. Todavía de pie frente a la estantería, abrió el libro por donde se habían quedado la última vez.

    —Menos mal que a Inuyasha se le ocurrió la idea de marcar la página —comentó en voz alta.

    —De nada.

    Kagome dio un respingo, y rápidamente se volvió hacia atrás. Inuyasha la había seguido hasta su cuarto, y ahora se estaba riendo abiertamente del susto que le había metido a la chica.

    —¡¿Te parece gracioso asustarme de esa manera?! —preguntó la pelinegra enfadada.

    —Sí… —fue la respuesta del chico mientras paraba de reír para esbozar una sonrisa burlona.

    Kagome frunció aún más el entrecejo.

    —¿Y se puede saber cómo has entrado en mi cuarto? —preguntó cruzándose de brazos.

    Inuyasha la miró serio durante un momento para luego responder.

    —Has dejado la puerta abierta.

    Kagome descruzó los brazos, e inclinó la cabeza hacia un lado para mirar la puerta.

    —La verdad… es que no recuerdo haberla cerrado… —pensó poniendo cara de confundida.

    —¿Estabas leyendo? —preguntó Inuyasha.

    —No… —contestó Kagome mirando el libro.

    —¿Qué te parece si leemos juntos después?

    Kagome le miró sorprendida, y lo extraño era que él no le apartaba la mirada como tantas otras veces. Y además, le estaba sonriendo. No con esa sonrisa burlona, ni con superioridad, era una sonrisa sincera. Y Kagome debía admitir que se veía increíblemente guapo así…

    Embobada por el rostro del chico, no se daba cuenta de nada, pero de repente, lo vio cerca, muy cerca de ella… Sus narices se separaban por cinco centímetros… cuatro… tres…

    Fin del cap.16


    ¡Gracias a todos! :rosa:
     
  8.  
    sorimori

    sorimori Entusiasta

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    Pluma de
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    Re: Al contrario

    He estado días atrás leyéndolo y lo he acabado. Me encanta, ¡bravisimo! No me cabía en la cabeza imaginar a Kagome como una campesina hasta ahora xDDD
     
  9.  
    windmiko

    windmiko This is war

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    Re: Al contrario

    Me gusto mucho la parte en donde Izayoi pregunta a Kagome que si se quería casar con Houyo, me dio risa cuando mencionaste que InuYasha y Kagome lo habían dicho al mismo tiempo. Y todavía él se escusa siendo tan obvio.
    Y tenias que dejarla hasta ahí xD tenia ganas de ver mas o mas bien dicho leer, esas cosas no se hacen, es injusto, matarnos de la curiosidad por aquel roce de narices. Me encanto esa parte. Ahora ya sabe Miroku la historia de Kagome, eso no me lo esperaba… espero que sepa guardar el secreto. Te mando saludos.
    Sayonara
    :luz:
     
  10.  
    inuandrea

    inuandrea Iniciado

    Tauro
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    Pluma de
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    Re: Al contrario

    !!!!KYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!
    lo amo
    lo amo
    lo amo
    lo amo

    para para ya antes que sea spam
    jejej es que estubo muy bueno me encanto todo, la historia de miroku, todo preocupado me parece spr tierno, jeje ademas despues la sincronizacion de inuyasha y kagome me fascino estas mejorando cada vez mas tu narracion ademas de que la trama esta genial; ame el regano de Izayoi jejeje me lis imagino y me parecen tan tiernos sobre todo inuyasha reganado kiaaaaaaa.
    y el ultimo momento es lo maximo ya quiero saber qUe pasa se BESANN O NO.
    MUY BUENO
    bye
     
  11.  
    maFFer susin

    maFFer susin Usuario común

    Escorpión
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    Pluma de
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    Re: Al contrario

    aiiiiiiiiiiiiiiiiii qe boniTo perO QE THE OCURRE¡¡¡¡¡¡¡¡ POR QE LO DEJAS HASTA ALII OSH me enojare si no pones contpronto qiero qe se besen sii plis oiii qe lindow inu wiii jaja amiga wow me dejaste asi OoO con la boca abierta¡¡¡ qiero conty sii plis anda anda anda si??? jaja paresco niña chiqiTa jaja buneo amiga the felicito una vez muy buen capitulo espero me avises para el proximo si? bueno amiga suerte y adios¡¡¡
     
  12.  
    Kinary

    Kinary Entusiasta

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    Pluma de
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    Re: Al contrario

    Bien, bien, bien, me voy recuperando de de lo que me perdi, admiro tu estilo de narrar, es atractivo y nada agotador, en especial algunos que narran de lo mas comun y es como ver el mismo retrato todos los dias, pero el tuyo pasa la prueba. Me gusta eso de que kagome sea de la epoca antigua e inuyasha de la epoca actual; tambien la madre de inuyasha es tan kawai *O* la admiro, ojala me toque una suegra ahi.
     
  13.  
    Yrim

    Yrim Entusiasta

    Leo
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    Al contrario
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    28
     
    Palabras:
    1673
    Re: Al contrario

    ¡Hola! Gracias por vuestros comentarios :)

    *sorimori* -> Me alegro de que te guste, y bienvenida.

    *windmiko* -> xD A mí también me gusta esa parte, las autoras también tenemos nuestros momentos preferidos, ¿verdad? Jaja, si te digo la verdad, no pensaba cortar el capítulo ahí, pero ya que se dio el caso, lo aproveché :P Pos sip, Miroku sabe todo (o casi), ya sabrás más de él en este capi.

    *inuandrea* -> No sabes cuánto me río cada vez que leo tu comentario. Gracias por todo jeje que se me suben los colores… Así que no soy la única a la que Inu le parece mono cuando le regañan… xD Es que esas orejitas son superiores a mis fuerzas :P Sin más, quítate esa intrigay lee el capi, por favor…

    *maFFer susin* -> Lo siento jaja, es que me encanta dejarlo en partes cruciales jajaja. Para saber si se besan o no, tendrás que leerlo jajaja ;)

    *inulove* -> Gracias jajaja, me alegro de que te haya gustado tanto, aunque sea solo por el “casi beso” xD

    *Kinari* -> Me alegro de que te guste la trama, y sobre todo, de que te guste mi forma de narrar. Eso es algo bastante importante para cualquiera que escriba… Muchas gracias :D



    Cap.17

    De pronto, el timbre de la puerta explotó su burbuja.

    —¡Voy! —escucharon decir a Izayoi.

    Deprisa y con algo de torpeza se alejaron, ya que inconscientemente Kagome también se había ido acercando a él, cerrando los ojos en el camino. Ninguno de los dos se atrevía a subir la mirada del suelo, y sus caras estaban cubiertas por un fuerte rubor. En ese momento escucharon voces en la entrada.

    —Hola señora Taisho, ¿qué tal?

    —Muy bien Miroku, pasa. Ah, ¡hola Sango! Pasad, pasad. Inuyasha está con Kagome.

    —Con permiso.

    Entonces sí que levantaron la cabeza, y peor… cruzaron las miradas. Sin embargo, al instante las retiraron más sonrojados aún. Sin hablar, se dirigieron hacia donde estaban todos los demás, que ya habían llegado al salón.

    En cuanto atravesaron la puerta, Sango se echó encima de Kagome.

    —¡Kagome! —exclamó alegre.

    La pelinegra no pudo más que corresponder el abrazo con una gran sonrisa.

    —Bien Inuyasha… por favor… —pidió Miroku en cuanto las chicas se hubieron separado.

    —Sí, eso, ¿me puede explicar alguien qué está pasando? —preguntó Sango con un deje de molestia en la voz— Miroku está misterioso y pensativo desde la última vez que vino aquí.

    Inuyasha simplemente suspiró, indicándoles con un gesto que se sentaran.

    o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

    Tras el discurso, el ambiente en el salón de los Taisho era algo pesado. Todos los presentes, repartidos por los asientos de la estancia, se miraban entre ellos, intentando captar algún atisbo de mentira o desconfianza en sus semblantes.

    —Vaya… Esto es muy… —dijo Sango rompiendo el silencio— inesperado —completó tras haber pensado el adjetivo más adecuado.

    —Sé que es difícil de creer —expuso Kagome— pero… es la verdad.

    —Claro que te creo, Kagome —aseguró Sango inmediatamente— solo que nos cuesta asimilarlo.

    Kagome sonrió agradecida.

    —Ahhh… —suspiró Miroku— esto es un poco complicado… Pero te ayudaremos en lo que podamos, Kagome…

    La alegría de la pelinegra no podía ser mayor. Sonriente, miró a Inuyasha, quien la observaba también a ella con una sonrisa de medio lado. El chico asintió con un movimiento de cabeza, indicándole que todo estaba bien.

    —Entonces —intervino de nuevo Sango— te quedarás aquí por… ¿cuatro meses?

    —Sí —asintió la chica.

    —¡Bien! —dijo la castaña levantándose— No vamos a desaprovechar ese tiempo, ¿verdad?

    —¿Qué pretendes, Sango? —preguntó Miroku curioso.

    —Vamos a salir… ¡Le enseñaremos todo lo que haya que saber de nuestra época, para que pueda ser una chica normal durante estos cuatro meses! —exclamó.

    Inuyasha y Miroku sólo se miraron y soltaron un suspiro mientras las dos chicas se abrazaban. Izayoi miraba divertida la escena, y sin más, les dejó hacer.

    o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

    Había pasado ya cerca de un mes, y Kagome cada vez se habituaba más a esa época. Podría jurar que los chicos le habían mostrado toda la ciudad en menos de dos semanas en su empeño para que pudiera vivir como una chica normal de ese mundo, y ni que decir tenía que se lo pasaba genial con ellos. Habían ido al cine, al centro de la ciudad, habían visitado de nuevo el centro comercial, restaurantes de comida rápida, el zoo…

    También se había acostumbrado ya a las manías de Miroku, y a sus peleas constantes, aunque cortas, con Sango. La castaña se había convertido en una persona de mucha confianza para ella, tanto que casi se consideraban hermanas. Le podía contar cualquier cosa, y si tenía alguna duda sobre algo, ella se la respondía siempre con una sonrisa. Además, a veces no necesitaban palabras para saber lo que quiere o siente la otra.

    E Inuyasha… con Inuyasha era algo distinto. Casi todas las noches, él iba a su cuarto y leían parte del libro que tanto le gustaba a Kagome. Cuando se cansaba alguno de los dos, charlaban durante un rato, para después dormir cada uno en su respectivo cuarto. Pero había algo que no dejaba tranquila a Kagome… y era pensar en lo que hubiera ocurrido si Miroku y Sango hubieran llegado dos minutos más tarde aquel día ya que le parecía tan lejano. Ese momento no se había vuelto a repetir a pesar de permanecer tanto tiempo a solas con él, y era algo que la ponía bastante nerviosa, porque no sabía siquiera lo que pensaba Inuyasha del tema. Y ella no era tan tonta como para sacarlo a flote… Sin embargo, a pesar de no haber avanzado nada por ese camino, su relación sí se había hecho más sólida y gratificante, y a Kagome le preocupaba, porque opinaba que lo que sentía por el chico se iba intensificando a medida que pasaban los días, y no podía alejar esos sentimientos. O peor, no quería, porque una parte de ella conservaba esperanzas de que Inuyasha sintiera lo mismo…

    De todas formas, las jornadas de la pelinegra eran más o menos iguales. Por las mañanas desayunaba, y después de despedirse de Inuyasha (que tenía que ir a la universidad), ayudaba a Izayoi en la casa e iba con ella de compras. Eso cuando la mujer no tenía que trabajar. Si era este el caso, se pasaba el día investigando acerca de ese mundo, ya sea recorriéndose las calles cercanas, o viendo en la televisión programas culturales o tradicionales. Cuando llegaba Inuyasha, almorzaban juntos, y se iban a dar una vuelta con Miroku y Sango. Al llegar a casa, cenaba, tomaba una ducha, y esperaba a que Inuyasha llegar a su cuarto para leer con ella. Siendo así, parece una rutina bastante aburrida, pero la verdad es que todos los días escondían un secreto. Y este, no es una excepción…

    Se levantó temprano, como siempre. Pero cuál fue su sorpresa al encontrarse con los restos del desayuno de Inuyasha, y a Izayoi cocinando.

    —Ah, Kagome —la saludó la mujer mientras con una mano sujetaba un bol bastante grande, y con la otra batía el contenido incansablemente— Buenos días.

    —Bu, buenos días… —contestó algo confusa.

    —Inuyasha ya se ha ido. Me parece que había quedado antes de la universidad con Miroku para ir los dos juntos —explicó Izayoi— Y… bueno… hoy tenemos invitados.

    Kagome se sorprendió.

    —¿Invitados?

    —Sí, —dijo muy felizmente— Inuno y Sesshomaru han vuelto de su viaje.

    Kagome analizó lo que acababa de escuchar.

    —Inuno… es… el padre de Inuyasha… —pensaba Kagome— y Sesshomaru… su hermano… Entonces… los invitados son…

    —¡¿Los invitados son ellos dos?! —exclamó inquieta— No sabía que estaban en un viaje…

    Izayoi se sorprendió un poco por la reacción de la chica.

    —Ah, pensaba que te lo habría comentado mi hijo. Pues sí, claro, son ellos. Bueno, en realidad el invitado es Sesshomaru, que viene con su familia —y añadió preocupada— ¿Qué ocurre, cielo?

    —¿Eh? Ah, no, nada… —respondió Kagome nerviosa.

    Izayoi tomó a Kagome por el brazo con mucha delicadeza.

    —Vamos, Kagome, sabes que me puedes decir lo que sea —le dijo mientras le acariciaba suavemente el brazo.

    Kagome dudó un momento, pero al final se decidió. Cogió aire y…

    —Es que me… me da vergüenza.

    Izayoi se quedó estática un momento, para después reír abiertamente.

    —Pero… pero Kagome, cariño… —decía intentando contener las carcajadas— son mi marido y mi hijastro… A pesar de la primera impresión, son personas normales.

    Kagome no supo por qué, pero esa frase simplemente agregó algo más de nerviosismo a su estado. ¿Cuál sería esa primera impresión?

    —¿A qué hora vienen? —preguntó.

    —Pues… para comer. Somos bastantes, contando con la familia de Sesshomaru… así que estoy preparando ya el banquete —dijo poniéndose otra vez manos a la obra.

    —¿Te ayudo? —se ofreció Kagome.

    —Pues, la verdad, tu ayuda me vendría de perlas —le dijo sincera— Bien, pues prepárate Kagome, que nos hace falta un almuerzo para siete personas. Y tres de ellas, tienen un apetito más grande que la torre de Tokio.

    Kagome supuso que una de las tres personas que dijo Izayoi, era Inuyasha. Nunca había visto a alguien comer tanto. Y además, deprisa, y casi sin mancharse. Sonriendo, cogió un par de verduras y empezó a pelarlas.

    Fin del cap.17

    Lo sientooooo! Sé que algunas me querréis asesinar después de este capítulo, pero por favor no lo hagáis xD
     
  14.  
    maFFer susin

    maFFer susin Usuario común

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    Re: Al contrario

    aii amiga qe lindo me muero de ganas por saber qe pasara en el siguiente capi espero lo puedas subir pronto (sin presiones XD jaja) bueno qe te digo cada vez mejoras un poco mas ohhh qe geneaL pero en fin oiie una pregunta en este ff saldra kikio? es qe osh y si sale ojala y sea de buena porqe si es de mala no me hago responsable por mis acciones XD¡¡¡ jaja amiga felicidades y mucha suerte ya sabes qe cuentas conmigo ok ok the dejo ahi nos leemos biie¡¡¡¡
     
  15.  
    siberian

    siberian Usuario común

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    Re: Al contrario

    Lo sientooooo! Sé que algunas me querréis asesinar después de este capítulo, pero por favor no lo hagáis

    ¬¬, ya mismo contrato un asesino en España para q te busque (jaja xD)

    Bueno, me gustó mucho tu capítulo... tu forma d narrar es única, sencilla pero muy bn desarrollada. Me gusta mucho el rumbo q stá tomando su historia y no noté ningún error ortográfico lo cual es bueno :)!
    En fin, speraré ansiosa tu continuación ;)
     
  16.  
    windmiko

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    Re: Al contrario

    Aun te fallan los acentos pero eso ya es punto y aparte, me dio una lastima de que Kagome no se atrevió a probar los labios sabor a InuYasha xD… — bueno, fue gracias a Miroku y Sango que no sucedió eso. — me gusto la intriga que colocaste al final, fue Suave pero a la vez para alertar a todas las lectoras. — a veces yo sola me entiendo. — y bueno el capitulo estuvo de maravilla, solo te recomendaría narrar un poco mas las acciones o incluso el lugar en donde están, por ejemplo describe el cuarto de Kagome o incluso la cocina. Y tu historia estará lista.
    Sayonara
    :pregunta:
     
  17.  
    inulove

    inulove Entusiasta

    Virgo
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    Re: Al contrario

    Hola!
    bonita conti!
    perfecto ya estan en su epoca, solo hay que esperar, y me emociona mas porque va a leerle cada noche el libro,nunca se sabe, que tal si estan haciendo otra cosa despuesde lo del libro (pervertida ¬_¬) shhhh, bueno ya trnacurrio un mes sin que suceda nada, talvez no pase nada :( bueno creoque estoy siendo demasiado pervertida, me sali del tema....
    muy buena conti, estoy ensiosa porue lleguen Inu-no y Sesshomaru, estoy segura de que pensaran que es su.....creo que me estoy adelantando y dejando llevar por mis sueños
    me tengo que , me despide esperando conti

    ATTE:
    inulove (y Tails :))
     
  18.  
    inuandrea

    inuandrea Iniciado

    Tauro
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    Re: Al contrario

    la verdad SI(pense la posibilidad de matarte JAJAJA no mentiras) me hubiera gustado que se besaran JMMMM pero bueno esperare otro momento confiare en tu palabra.
    jejej bueno me gusto mucho este cap. me gustaria saber mas sobre inu, y si si si aparece sessho pero sin embargo amo mas a inuyasha es lo maximo, jejeje va a conocer a su cunado jejejeje.
    y pues espero todo valla bien jeje espero tu conti.

    pd: que bueno te gusten mis comentarios jejejeje me divierto haciendolos jejeje, que pena por demorarme en el coment jejeje grax por el cap.
     
  19.  
    Yrim

    Yrim Entusiasta

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    Re: Al contrario

    Jajaja bueno, bueno... ya que algunas están impacientes publico la conti hoy... ;)

    A vuestros comentarios:

    *maFFer susin* -> Pues la verdad es que sí, que Kikyo sale, pero no puedo desvelar nada sobre ella. La cosa es que no queda tanto para que aparezca, así que tendrás que esperar un poquito más para saber cómo será. (jejeje)

    *siberian* -> Me habías asustado, ¿sabes? Como en el capi anterior no comentaste pensaba que te habías cansado de la historia... :llorar: Pero me alegro de descubrir que no es así y que te sigue gustando. :D

    *windmiko* -> ¿acentos? Es que en el world no me aparecía ningún error. Si tienes tiempo y encuentras alguno en este capítulo, ¿me harías el favor de señalármelo? Solo si puedes, claro está. Lo sé, me bvendría bien algo de narración, y lo he intentado mejorar en este capítulo, no sé si se notará.

    *inulove* -> Sí, ya están los dos en su época. Jajaja bueno, ya verás cuando aparezcan, aunque lamento decirte que en este capi no es exactamente. Ya verás por qué lo digo.

    *inuandrea* -> Claro que sí, tú confía en mí. Verás como no te arrepientes xD Y no te preocupes, ¡ue no os voy a abandonar! (de momento xD )

    ¡Muchísimas gracias a todos! ¡Ahora el capítulo!

    Cap.18


    El almuerzo estaba casi listo. Únicamente faltaba poner la mesa, y ordenar la cocina. Kagome estaba en esto último, cuando escuchó una exclamación de Izayoi, proveniente del comedor.

    —¡Oh, no! ¡No hay algas! —decía desesperada entrando en la cocina.

    —¿Qué pasa? —preguntó Kagome.

    —¡No hay algas! —repitió la mujer buscando en la estancia— ¡Y a mi marido le encantan!

    —Izayoi, ¿quieres que vaya al supermercado y las compre? —preguntó sonriente. Ya había ido con la mujer a comprar varias veces, así que podía decirse que tenía experiencia, además de que le hacía ilusión demostrar que podía hacer algo sin la necesidad de tener a alguien guiándola.

    —¿De verdad no te importa? —dijo, y tras la afirmación de la joven, sacó unos billetes— Pues creo que con esto tendrás suficiente. Gracias Kagome —decía mientras la acompañaba a la entrada.

    —No hay de qué. Ahora vuelvo.

    —Ah, Kagome —la llamó Izayoi— ¿Puedes comprar también un poco de jengibre y salsa de soja?

    Kagome asintió, para después bajar corriendo las escaleras del templo.

    Las calles estaban llenas de pequeñas tiendas, a esa hora abiertas y con su máximo de clientes, ya que se acercaba el almuerzo. Observó a las personas, tan ajenas a lo que ella sentía en ese momento por estar en un mundo nuevo. Y sonrió. Si no estuviera allí, no habría conocido a Inuyasha. Esa era suficiente razón para quedarse.

    —Si mal no recuerdo… —pensaba centrándose en lo que tenía que hacer— el supermercado debería estar en la siguiente calle…

    Entonces justo al doblar la esquina, chocó contra algo. Dio gracias a su sentido del equilibrio el no caerse hacia atrás, pero de todas formas, un poco de daño en la nariz sí se había hecho.

    Subió la vista mientras se palpaba la parte adolorida con una mano, y lo que vio la dejó estupefacta. Ante ella, se erguía un hombre, de no más de treinta años. Descrito, podría decirse que era hermoso. Pero lo que más llamaba la atención... era su cabello, largo y plateado, sin ninguna clase de ondulación, lo llevaba suelto a merced del viento. Su rostro, fino y serio, estaba adornado por unas marcas a los lados, y otra en la frente, en forma de media luna, a la que parecía que el flequillo daba espacio para relucirse. Por último, sus ojos… y esto es lo que más sorprendió a la joven: dorados. Dorados y fríos como el hielo.

    Él la miraba de reojo, como esperando a que ella dijera algo.

    —Perdón —se disculpó Kagome rápidamente al llegar a esa conclusión.

    Acto seguido, huyó literalmente de allí, rumbo a su destino. No estuvo tranquila hasta haber traspasado las puertas automáticas del establecimiento. Entonces dio un suspiro, y se apresuró a comprar lo que le había dicho Izayoi.

    Al salir del comercio, todavía tenía en mente a aquel hombre, dándole vueltas a una nueva idea que había surgido en su cabeza.

    —Esas marcas no son normales —pensaba distraída— Puede ser que también descienda de algunos demonios, como me dijo Izayoi. Pero… el color de ojos y el pelo… son idénticos a los de…

    —¿Kagome? —la llamó alguien sacándola de sus pensamientos.

    La chica levantó el rostro, encontrándose con Inuyasha, que la miraba sorprendido.

    —¿Qué haces aquí? —le preguntó él.

    —He ido a comprar algunas cosas —le respondió Kagome señalando la bolsa de plástico blanca que llevaba en la mano. Entonces echó un vistazo a su alrededor. Había llegado ya a las escaleras del templo. Rió para su interior, ya que sus pies la habían llevado inconscientemente hacia allí sin apenas haberse dado cuenta.

    —¿Tú? ¿Comprar? —se burló Inuyasha.

    Kagome lo miró fríamente, y se dio la vuelta para empezar a subir los escalones, sin dirigirle la palabra al muchacho, que la observaba extrañado.

    —Oye, Kagome… —decía mientras la seguía.

    Ella no dio muestras de haberlo escuchado, y siguió su camino sin volverse.

    Para cuando llegaron a la entrada de la casa, Inuyasha había intentado llamar la atención de la chica unas cinco veces más, sin éxito.

    —Vamos Kagome, que sólo era una broma… —lo intentó una vez más.

    La pelinegra suspiró resignada, para después sonreírle.

    —Vale, vale…

    Al momento de abrir la puerta, Izayoi les abordó.

    —¡Kagome! ¡Ah, Inuyasha, ya has llegado! —dijo al percatarse de la presencia de su hijo— Rápido, id a cambiaros. En vuestros respectivos cuartos he dejado vuestra ropa. Por cierto, ¿has tenido algún problema para encontrar las cosas?

    —No, ninguno —respondió la muchacha entregándole la bolsa.

    —Pero, ¿a qué viene tanta prisa? —se quejó Inuyasha.

    —Ya han llegado —contestó la señora Taisho mientras dejaba la compra en la mesa de la cocina— Ah, otra cosa… Inuyasha no quiero protestas.

    Dicho esto, fue hacia el comedor, donde se escuchaban murmullos de gente hablando. A Kagome le invadió una sensación de nerviosismo y miró con pánico la puerta por la que acababa de desaparecer Izayoi.

    —Oye… —le dijo Inuyasha al ver el semblante de la chica, que se había puesto pálida—Que no van a morderte… tranquila.

    No lo dijo de forma burlesca, sino de una manera suave y casi tierna, a la vez que le acariciaba delicadamente el brazo para calmarla. Y lo consiguió. Kagome estaba más relajada después de ese gesto. Levantó la cabeza, con una sonrisa iluminándole la cara.

    —Gracias —le dijo al chico.

    Entonces, casi inconscientemente, Inuyasha se acercó a ella para rodearla por la cintura, y apretarla contra sí durante un momento. Sin decir nada más, se alejó de ella lentamente y subió las escaleras hacia su cuarto, dejando a una Kagome muy sonrosada en el pasillo.

    —Me… ¡Me ha abrazado! —pensaba aún sin poderlo creer— Bueno, Kagome, tampoco te alegres tanto... puede que lo haya hecho para que me comporte y no le dé mala impresión a su padre... —se decía mientras llegaba a su cuarto.

    Entonces notó la ropa que le había dejado Izayoi encima del futon. Era un vestido que habían visto en primer día que fueron de compras las dos juntas, y la mujer al ver lo bien que le quedaba, decidió comprárselo a pesar de las negativas de la pelinegra.

    Terminó de arreglarse en menos de diez minutos. En cuanto hubo acabado de peinarse, se puso frente al espejo temiendo mirar el reflejo. El vestido era rosa palo, de mangas cortas y le llegaba unos cinco dedos por encima de la rodilla. El escote tenía forma redondeada con el borde negro, sin llegar a ser provocativo. A la altura de la cadera tenía un cinturón ancho negro, con algunas pequeñas lentejuelas adornándolo. Se había puesto también unos tacones del mismo color que el vestido. Había que reconocer que andar con esos zapatos no era lo suyo, pero se mantenía bien. El pelo se lo había dejado suelto completamente.

    Escuchó como Inuyasha bajaba las escaleras rápidamente, y se apresuró a salir también de su habitación. Abrió la puerta para encontrarse con el chico rabioso y murmurando cosas ininteligibles. Al parecer, la esperaba a ella. Se sonrojó por este hecho, y por recordar lo acontecido hacía menos de un cuarto de hora.

    Cuando Inuyasha se dio cuenta de que Kagome había salido, se giró hacia ella. Estaba preciosa con ese vestido. Y ese color carmín en sus mejillas la hacía ver aún más dulce. Durante un momento no supo qué decir, pero al ver que la chica nada más que miraba hacia abajo, se decidió.

    —Estás… estás m, muy g, guapa… —dijo mirando hacia otro lado, ocultando también su rostro.

    —Es increíble que antes la haya abrazado y ahora no pueda articular ni una simple frase —pensaba para sí el chico, lo que provocó que se ruborizase. Por el bien de su orgullo, se giró hasta quedar de perfil a la chica.

    Kagome lo miró, y en ese momento fue cuando se fijó en cómo iba vestido. Tenía un traje de chaqueta, pero extrañamente, sin chaqueta. Solo llevaba la camisa y el pantalón, blanca y negro respectivamente. Algo que puso a Kagome de mal humor fue lo perfectamente que se ceñía la parte de arriba al torso del ambarino. Estaba segura de que no iba a poder apartar la vista de él. Suspiró, llamando la atención Inuyasha, que se giró, dejando ver que los primeros botones de la camisa estaban desabrochados. La chica ante esto, no pudo más que resoplar, irritada.

    En ese momento se escucharon pasos, e Izayoi llegó apresurada.

    —¡Venga, daos prisa!— los alentó. Luego, al fijarse en Kagome añadió— ¡Guau, Kagome, estás realmente preciosa! —entonces se fijó en su hijo— Inuyasha, ¿y la chaqueta?

    —Ahh… Emm… tengo calor —se excusó.

    —Ya, claro… —dijo Izayoi suspirando resignada— En fin, ese es tu estilo. Pero vamos, por favor, que tu padre está impaciente por verte.

    Fin del cap.18

    Espero que os haya gustado. La idea del abrazo... a lo mejor es un tanto extraña, pero creo que Inu siempre abraza a Kagome en momentos así, y no sé, me pareció bonito xD.
    ¡Cuidaos, y besos!
     
  20.  
    maFFer susin

    maFFer susin Usuario común

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    Pluma de
    Escritora
    Re: Al contrario

    wow qe lindo yO qero un inu qe me abrze asi buaa por qe? jaja stubo muy corto eso no me gusto pero lo demas me encanto¡¡¡¡¡ todo el capi esta geneaL wow veye aOra si qe te tardaste peor valio la pena la espera pero por qe sale kikio ya me arruino la fiesta buaa jaja en fin felicidades nos vemos maiga biie¡¡¡
     
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