Ai Shiteru

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por chibi carla, 7 Noviembre 2008.

  1.  
    chibi carla

    chibi carla Guest

    Título:
    Ai Shiteru
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    4
     
    Palabras:
    438
    Ai Shiteru

    Prólogo


    A la luz del sol se ve la silueta de una joven…

    “Durante mi vida, he conocido a muchas personas, pero ninguna me ha dejado una marca tan profunda como la tuya.
    Hoy que he vuelto a ver la luz del sol, te he vuelto a recordar, tengo tiempo intentando decir lo que siento por ti, pero algo me lo impide. Tal vez, hoy sea el día de dejar hablar a mi corazón o de dejarlo sellado para siempre”.

    “Aún recuerdo las palabras que me dijiste aquél día; fue algo terrible escucharte decir aquello, pero no podía dejar de escuchar… y no lograba entender como alguien como tú podía llegar a ser tan cruel con una persona, y mucho menos conmigo.
    Hay cosas y sucesos que son inevitables… esto fue inevitable; pero sigo pensando que pudo no ser tan duro, si tan sólo me hubieses hablado con la verdad desde el principio”.

    La chica comienza a caminar, y se detiene bajo un gran árbol…

    “Qué te costaba decirme que me alejara de ti… nada. Pero claro, a ti no te importaba si yo sufría… o al menos eso es lo que pareció ese día. Ahora, que he vuelto a abrir los ojos, debo encontrarte y decirte…
    'No sabes lo mucho que te he extrañado todo estos años, todo este tiempo sin tu mirada me ha hecho mal…'
    'Pero ya no te necesito, ya no quiero necesitar tu voz para poder levantarme por las mañanas, quiero ser libre, y olvidarme de ti…'”

    Ahora la chica se sienta en la banca que está bajo el árbol…

    “Y para eso, me temo que tengo que acabar contigo… acabar con tu recuerdo y no dejar nada de ti…”

    Hay cosas que no se pueden controlar. Hay personas que no pueden comprender el amor. Hay personas que hacen sufrir a los demás innecesariamente.

    Cuando un 'adiós' es más que suficiente para terminar con todo.

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    Hola, me encuentro escribiendo uno de los muchos FanFics que se encuentran en esta página… Espero que el Prólogo haya sido de su agrado. Y también espero sus reviews. Ok.
    Pues bien creo que es todo. Nos vemos que se la pasen súper, e intentaré subir lo más pronto que me sea posible el primer capítulo de este Fanfic.
    Chao Chao


    ©chibi-carla Octubre 2008. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra literaria.
     
  2.  
    chibi carla

    chibi carla Guest

    Título:
    Ai Shiteru
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    4
     
    Palabras:
    1117
    Ai Shiteru. Capítulo II: La Luna

    LA LUNA


    Mientras la luna salía de su escondite, el sol jugaba a las escondidas. El cielo que antes era azul ahora pasaba al rojizo, para terminar en un color negro. No hubo luz alguna durante un instante, por lo que por un momento hubo un silencio absoluto.

    Cuando de pronto apareció la inmensa luna y alumbró todo a sus pies…

    —¿Quién diría que algo tan simple como tú pudiera ser tan bella?
    —¿Con quién hablas Katia? —se escuchó la voz de un chico a sus espaldas.
    —No, con nadie… ¿qué haces aquí? —dijo algo desconfiada— mañana tienes clases ¿no?
    —Pues sí, pero… tú mamá te está buscando —dijo aquél hermoso chico, ahora mirando también la luna— no es bueno que preocupes así a tu mamá —dijo nuevamente volteando a verla.
    —Ya lo sé… es sólo que, no sé, tenía ganas de ver la luna —ella también desvió la mirada un momento de la luna, para posar sus ojos en los de él…
    —Bien, Katia es hora de regresar a casa… —aquél chico de ojos hermosos desvió la mirada pues sabía que si no lo hacía… podía haber algo más que simples miradas.
    —Ya, ya voy… humm es que es tan hermosa la luna…
    —Sí, lo sé… pero puedes verla desde tu casa, así que vámonos —avanzó unos pasos y luego se detuvo para esperar a Katia.

    Sin duda era una noche helada y Katia, aprovechó esto para abrazarse de él… pasaron escasos minutos y llegaron a casa de Katia; al llegar encontraron a su mamá pegada al teléfono, hablando con evidente angustia.

    —Katia ¿dónde estuviste jovencita? —decía la señora colgando al mismo tiempo el teléfono.
    —Eh… estaba en el parque —Katia odiaba que su madre se pusiera de ese modo, tan histérica, sólo porque había llegado a casa unas cuantas horas más tarde
    —¿Pero cómo se te ocurre estar en el parque a estas horas? —ya empezaba a gritar cuando de pronto recordó que tenía visitas— Oh, lo siento Mark, no sabía que seguías ahí.
    —No se preocupe señora… bueno, me voy —dijo dándose la vuelta a la entrada
    —Gracias, por traer a Katia —dijo mirando a su vez a su hija.
    —No hay de que… hasta luego señora, Katia… —y por un instante posó su mirada en ella para luego salir de la casa.

    Una vez que se hubo marchado Mark, la mamá de Katia la regaño de fea manera… aunque Katia estaba totalmente ida en sus pensamientos… aún recordaba los profundos y azules ojos de Mark.

    No sabía que había pasado en ese momento, pero le había gustado aquélla sensación… Katia estaba en su ensoñación, cuando de pronto un golpe la trajo de vuelta a la realidad.

    —¡¡Ah!! —tocó su mejilla con su mano… su madre la había golpeado— ¿por qué me pegas?
    —No seas sínica niña —decía su madre mientras se preparaba para darle otra cachetada.

    Katia no sabía que rayos estaba sucediendo en ese momento, porque se había ido completamente de este mundo, y de un momento a otro simplemente había sentido el dolor en su mejilla… pero por más que intentaba recordar no podía, no lograba armar aquél rompecabezas.

    —Ahora, quiero que te largues a tu habitación —decía con tono amargo su madre

    Katia no espero a que se lo dijera una vez más, pues era claro que si se quedaba ahí, su otra mejilla quedaría igual de adolorida. Una vez llegó a su habitación, cerró con cerrojo, no quería que nadie entrara… y mucho menos ella.

    No sabía si llorar o enojarse, todo era tan confuso… lo único que se le podía ocurrir en ese momento era salirse de su casa, pero le era imposible, pues su ventana, tenía barrotes…

    —Genial… ahora sí me siento como en una cárcel —Katia se dejó caer en la cama y en un momento ya estaba dormida.

    Había muchas personas vagando por las calles de la ciudad, aunque francamente, no se podría decir que es lo que estaban haciendo con tanto frío ahí afuera. A ratos se escuchaban las sirenas de los policías o de los bomberos. Y cuando todo se tranquilizaba era señal de que era media noche… una hora muerta. Donde no hay personas, ni coches, ni sonido alguno que interrumpa la absoluta paz que reina.

    Son cuestiones tan absurdas por las que las personas se enojan y por las que llegan a hacer tonterías.

    A la mañana siguiente Katia despertó con un extraño sabor de boca y con la misma ropa con que se había quedado dormida.

    —¡Iaq! Me quedé dormida y no me lave la boca… —iba bostezando camino al cuarto de baño.

    Una vez que se lavó la boca, se acomodó un poco el enmarañado cabello castaño y salió de su habitación arrastrando los pies, pues ciertamente después de lo que había pasado anoche, no quería ver a su madre tan pronto.

    Pero fue una sorpresa cuando bajó las escaleras y entró a la cocina. Pues ahí no había nadie y la cocina estaba muy limpia, ahora que veía bien, toda la casa se encontraba en perfecto estado, cosa que era extraña. Recorrió con la mirada la cocina y encontró un papel pegado al refrigerador con un imán.

    —Humm que extraño —se dijo pues su madre jamás le había dejado recado alguno— haber… —Katia despegó el papel del refrigerador y comenzó a leerlo. Pero conforme iba leyendo menos creía lo que decía— jaja jaja jajajajaja —se escuchó la risa un tanto histérica.

    ¿Qué es lo que hace cambiar tanto a las personas? Qué cosa es la causante de que los humanos puedan llegar a ser tan crueles que no les importe en absoluto lo que sucederá con esa persona que una vez fue todo para él o ella.


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    Y bueno, pues aquí vine a dejar el primer capítulo de Ai Shiteru, y espero que les guste.
    Espero que dejen sus reviews... con sus comentarios, sugerencias ^O^!! ok muchas gracias
    por leer Ai Shiteru... nos vemos que se la pasen muy bien.
    Adiós.


    ©chibi-carla Octubre 2008. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra literaria.
     
  3.  
    Yuni-chan

    Yuni-chan Entusiasta

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    Re: Ai Shiteru

    Solemos sufrir, pero es tan dramatico y angustioso cuando se mira el lado de la moneda del insensible *-* i despues de mucho tiempo m eh dado cuenta d ello

    :) m gutha tu fic n_n m recuerda unas kosillas x ahi

    *-*

    sao
    lets duel
    our rose*~
     
  4.  
    chibi carla

    chibi carla Guest

    Título:
    Ai Shiteru
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    4
     
    Palabras:
    1080
    Ai Shiteru. Capítulo II: Maletas

    MALETAS



    — Jaja jaja jajajajaja —se escuchó su risa un tanto histérica— pero qué le pasa… ¿está loca? No me puede dejar sola… —por sus ojos resbalaban cristalinas y saladas lágrimas

    A unas 5 horas de donde Katia, se encontraba un chico bastante atractivo; obviamente se trataba de Mark. Se encontraba en la escuela, para ser más precisos en su último semestre de Preparatoria.


    — Mark —se escuchó una voz detrás de él

    — Ah, hola —dijo volteando a ver a su amigo

    — Jaja, parece que andas en las nubes ¿eh?

    — No, ¿por qué lo dices? —no tenía idea de por qué lo decía, no recordaba que lo hubieran estado llamando antes.

    — No me digas que no te diste cuenta… hace como veinte minutos que te estoy gritando desde las bancas de allá —señaló el chico— pero ¿en quien estás pensando eh? —dijo viéndolo suspicazmente.

    — De qué hablas… no pienso en nadie —dijo poniendo lo ojos en blanco.

    —Humm, bueno sí tu lo dices… como sea, ya es tarde Mark, me voy —haciendo ademán de irse

    —Eh… adelante… —dijo Mark riendo para sus adentros.

    —Humm… que malo eres… bueno, ya… nos vemos mañana —dijo ahora sí, yéndose.

    —Sí, adiós —despidiéndolo con un movimiento de mano— que tipo tan extraño —se dijo así mismo.


    Pasaron unas cuantas horas más y Mark se dio cuenta de que ya era bastante tarde, aunque no tanto para que las calles fueran peligrosas para un chico como él.


    — Que rápido pasó el tiempo —él ni siquiera había visto su reloj hasta ese momento— creo que es hora de irme… —dijo por último antes de levantarse de la banca y tomar su mochila para comenzar a caminar hacia su casa.

    Mientras caminaba se percató de que por la esquina más cercana se encontraba una chica de no más de 19 años…

    — ¿Pero qué está haciendo una chica fuera a estas horas? —se preguntó Mark, pues ciertamente no era una noche muy iluminada que digamos.

    En ese momento la chica se percató de que Mark la estaba observando.
    Aunque lo único que hizo fue mirarlo con unos ojos grandes y profundos, los cuales, si estuvieran felices serían los más hermosos que jamás hubiese vito, pero estos ojos eran tristes. Tal vez en otros momentos contenían gran alegría, pero ahora, sólo se veía un pequeño rayo de alegría, casi invisible, que iluminaba un poco su mirada.


    Los dos se quedaron viendo durante un momento, Mark estuvo a punto de cruzar la calle para encontrarse más cerca de aquéllos grandes ojos que lo miraban con curiosidad; pero entonces apareció detrás de ella un chico que parecía tener su misma edad… de inmediato Mark se detuvo y siguió su camino, no sin antes ver como la chica era jalada por el otro, aunque todo parecía indicar que eran conocidos, no dejaba de molestarle que la tratara de esa forma.


    Pero bueno, una vez que llegó a su casa, se encontró con que en su contestadora había 3 mensajes esperando ser escuchados…


    — ¡Uf!... ¿quién estaría llamando? —dijo el chico, al tiempo que presionaba el botón para escuchar los mensajes de voz.


    En un instante se escuchó la voz de una mujer, era una voz conocida, aunque al parecer estaba un poco inquieta por algo que quería decirle o preguntarle.


    Hola… hum... Habla la señora Weber… este, bueno, no se como decirte, es que, espero que me hagas el favor de…

    Entonces se cortó el mensaje, pues había tardado más de un minuto en decir eso…

    Oh, bueno, que si me pudieras hacer el favor de… cuidar que… Katia…

    Katia... ese nombre… que estaba pasando, porque su mamá se mostraba tan inquieta y por qué quería que cuidara de Katia…

    Verás. Está sola en casa… pero eso no es lo que me preocupa, lo que debes hacer, es que no salga de la casa… pronto alguien irá por ella. Así que es importante que no salga de casa, ya que si lo hace puede que cuando lleguen no la encuentren. Gracias. Y adiós.

    Bueno, el último mensaje ya se escuchaba más preparado… pero que es lo que estaba diciendo… que alguien vendría por su hija, y debía cuidar que no saliera de su casa… vaya lío… que pasaba con esa señora… tendría algún problema mental… de cualquier modo, no podía ir ahora mismo a vigilar a Katia… tenía mucha tarea…


    Humm… iré mañana por la mañana —se dijo asimismo


    Pasaron las horas y Mark se quedó dormido encima de su escritorio, era más que obvio que había sido un día bastante pesado para él.




    Mientras tanto lejos de su casa, estaba Katia, quien se encontraba en su habitación… al parecer recogiendo su ropa.

    Bueno… creo que ya es todo — dijo Katia mientras veía el montón de ropa que yacía en su cama lista para empacar— no pienso quedarme aquí mami —dijo lo último sarcásticamente, ya una vez su padre la había abandonado de esa manera… aunque claro, en ese momento pensó que no estaba sola pues tenía a su madre con ella, pero ahora qué… ya no tenía a nadie.


    ======================================================

    Hola!!! pues aquí vengo a dejarles el 2º capítulo de Ai Shiteru, titulado Maletas... jajaja ok muchas gracias a Yuni-chan!!! por dejarme el primer review aquí en Cemzoo!!! muchas gracias. Espero que sigas leyendo mi fanfic, y que te guste este capítulo también.

    Ok. Ahora sí. Me voy!!!

    Adiós.



    ©chibi-carla Octubre 2008. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra literaria.
     

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