“un pacto desconocido, una alucinación del asesino”

Tema en 'Relatos' iniciado por IsoObel Seyer, 26 Abril 2011.

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    IsoObel Seyer

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    Virgo
    Miembro desde:
    4 Abril 2011
    Mensajes:
    30
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    “un pacto desconocido, una alucinación del asesino”
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Horror
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1322
    Título: un pacto desconocido, una alucinación del asesino
    Tipo: cuento corto
    Resumen: Elena tras la muerte de su novio decide internarse en un convento para monjas donde no solo perderá la cordura sino que también se vera envuelta como la posible responsable de varios asesinatos ocurridos ¿será ella culpable?
    Advertencias: ninguna
    Género: misterioso
    No. de palabras:



    ¿Quien puede imaginarse al demonio, habitando el cuerpo de un ser benigno? Exactamente esa es la interrogante que ahora, estando aquí frente al cadáver de mi mejor amiga, me formulo, ¿Qué, como ocurrió esto?, bueno, se los contare…
    Habían pasado 3 meses desde que “él”, con escasos 17 años hubiera imaginado ya no vivir en este sitio y eligiera un camino sencillo quitándose la vida. Luego de su inexplicable decisión tome la iniciativa y me interne en un convento para monjas, pasaron los días y poco a poco empecé a darme cuenta que ideas extrañas paseaban por mi cabeza, primero algunas visiones de “el” se hicieron presentes y así fueron invadiéndome, hasta apoderarse totalmente de mi, la tristeza ocasionada en parte gracias a la muerte se disipo y entonces me inundo una felicidad inmunda y sobretodo falsa.
    Al correr del tiempo aquellas alucinaciones se convirtieron en algo irreversible, sabia de antemano que nada era real pero me aferraba a estar acompañada de ellas sin importarme nada mas yo solamente quería que la imagen de mi amado no se desvaneciera, pues creí que un poco de locura no podría causar ningún daño y ahora veo que estaba equivocada.
    Era un viernes como cualquier otro, caminaba con dirección a mi dormitorio cuando algo tenebroso capto mi atención y al mismo tiempo me entretuvo, justamente a un lado de los sanitarios estaba el cuerpo desmembrado de la madre Sofía, mismo que hizo estremecerme y perder el juicio, comencé a gritar y al instante la multitud de gente llego reunida, todos tomaron colores de sorpresa y desesperación mientras yo permanecía en un profundo trance, Leslie, cierta chica que a través de los días había podido ganarse mi confianza y aprecio tomando así el papel de mejor amiga, se aproximo y con tenue voz preguntó:
    ---Pero ¿Qué ha pasado Elena?
    Sin saber como responder, di media vuelta y comencé a caminar rumbo a la sala de estar, ella siguió mis pasos, una vez dentro de la habitación volvió a cuestionar, me quede callada, así permanecí varios días, pues dentro de mi ser sentía como si yo hubiera sido la asesina, tal vez aquel remordimiento lo tenia porque horas antes del homicidio había participado en cierto enfrentamiento con la madre por cuestiones meramente académicas.
    Por varias semanas cosas como esta ocurrían en la institución, muertes demasiado trágicas y sin ningún motivo aparente se apoderaron de la escuela trayendo consigo un clima triste y temeroso, primero fue ella, luego dos monjas mas, 3 días después una alumna y dos semanas mas tarde hallaron el cuerpo del conserje.
    Cada vez era peor, haciendo que el primer crimen pareciera insignificante comparado con los siguientes, mi mente a menudo se preguntaba cual era la razón de que sus fallecimientos recayeran sobre mi conciencia, cada que ocurría esto (e incluso antes) aparecía la imagen de “él”, supuestamente consolándome…
    ---no tengas miedo, esto no es tu culpa- decía el recuerdo de su voz
    --- ¿y por que siento que lo es?
    ---Tal vez por tus resientes disputas con las victimas
    --- A veces, pienso que yo tengo poderes y ocasiono sus muertes creo que eres real, hablo contigo y varias veces te he abrazado y tocado como si fueras de aquí, ¡estoy loca!
    ---No, no lo estas, Elena, únicamente tratas de sanar el dolor, eso no es ningún pecado.
    Todo aquello era cierto, me estaba volviendo loca, nada bueno salía de mis alucinaciones solo el hecho de dañarme y hacer que estuviera la mayor parte del tiempo alejada de la realidad, creyendo que todo estaba normal y molestándome por que los demás me deseaban ayudar, sin embargo pronto iniciaría a darme cuenta del error, tal vez demasiado tarde para enmendarlo.
    La tarde del 27 de enero estaba muy feliz, pues el día transcurría tranquilamente sin presencia de “él”, obviamente el gusto no duro mucho y como a las 3 de la tarde cuando pasaba por el comedor se hizo presente, me tomo de la mano y camino conmigo hasta que llegue a mi alcoba, ya dentro, un intenso miedo se apodero del ambiente incluyéndome a mi, era como estar enfrente del monstruo mas maligno e infernal de todo el universo, algo me hacia pensar que no podía seguir cerca de dicha imagen y al mismo tiempo otra cosa impedía mis movimientos, a lo lejos oí el grito desgarrador de una mujer luego “él” con risas anexo:
    ---que poder puede tener una frase ¿verdad? Cuanto daño logra causar el tacto.--- agrego insinuante con la voz casi explotando de alegría
    --- ¿de que diantres hablas?- pregunte temerosa e inmóvil igual que antes
    --- Eres muy egoísta, demasiado, diría yo, tanto como para pagar con la vida de una amiga tu propia satisfacción pero ¿Por qué?
    --- ¿Qué es lo que eh pagado?
    ---Únicamente deseabas estar bien, extrañabas tanto a ese ser que lo remplazaste alucinando, pero a cambio de eso te están cobrando un precio muy caro ¿no te imaginas cual es?
    ---No--- respondí secamente y agregue- dime ¿Qué estoy dando?
    ---La vida de otros humanos lógicamente, cada que te molestas con alguno de ello desearías no volver a escuchar su voz ¿cierto? Luego basta tomar mi mano para que aquella petición se haga realidad ¿es grandioso
    ---Quieres decir que ¿por poder seguirte viendo estoy matando a las personas con las que peleo?
    ---Eso es, que dañino puede ser el amor hacia uno mismo, te da tanto miedo sentir dolor que alimentas tus vacíos creándoselos a alguien mas ¡yo soy tu arma mortal! ¡Aliméntame!- dijo con ojos llenos de odio
    --- ¿por que ocurre esto?- cuestione desesperada
    --- Esta maldita, por ser narcisista, e decidido ponerte a mi mando para evitar que termines dentro del llamado paraíso
    En ese momento una chispa de intuición me invadió, esa cosa no era la alucinación de mi novio muerto era peor que eso, ¡el demonio! Pensé astutamente ¿Qué hace un ser así en este lugar sagrado? Me pregunte temerosa, quise salir corriendo mis piernas no respondían, los gritos de aquella mujer seguían creciendo, hasta que por fin no se oyeron mas, llore un largo trecho mientras “él” me ofrecía poder, riquezas y todo lo que yo quisiera a cambio de que me le uniera, “toma mi mano y reinaras a mi lado” repetía una y otra vez, yo respondía negando, finalmente “el” se rindió, prometió causarme mas dolor y justamente aquello cumplió, ahora estoy frente al cadáver de Leslie, la ultima persona con quien discutí, ¡ maldito pacto desconocido por crear un beneficio compartido que daño me hiciste!
     

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