“Algo en mi interior” (NEJITEN)

Tema en 'Fanfics Abandonados de Naruto' iniciado por Hyuuga, 13 Enero 2010.

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¿Qué piensas de este fanfic?

Poll closed 14 Agosto 2010.
  1. Esta weno :3~~

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  2. ¡Me encanta toda una obra maestra continúalo plis!, que sea muy muy largo :´D

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  3. Estuvo bien, pero ya está demaciado largo, ¡ya dale fin!

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  4. Buuuu, para empezar ni me gusta tu historia ni me gusta en NejiTen, ya déjalo -.-

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  1.  
    Haine

    Haine Iniciado

    Acuario
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    Hiii! Tecnicamente soy nueva en el foro.... va literalmente lo soy... me he inscripto solo para dejarte un mensaje aca [​IMG]
    Me ha encantado la historia es muy linda, la verdad me cuesta mucho encontrar historia de NejixTen Ten que me enganchen pero vos lo lograste! la verdad fantastica!
    Aunque no me cierra que Ten Ten sea tan débil, para mi se hubiera desecho de los tipos en un flash! xD
    y Neji diciendo "Te amo" no lo imagino asi... para mi era un poco mas frio...e.e

    En fin espero que lo sigas! que me quede con la intriga e.e

    Besasos!
     
  2.  
    Eli Hyuuga

    Eli Hyuuga Iniciado

    Escorpión
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    Joder!!! Tu fic está hermoso.... Enserio, es uno de los mejores que he leído... Mmm soy nueva aquí pero me gustaria decirte algo que espero no tomes a mal... Lo que pasa es que con las expresiones me confundo mucho y es que escribes cosas como: "a si" y debería escribirse "ah, si" Bno sólo era ese pequeño detalle pero enserio que me encantoo siguelo pronto que me dejas con la intrigaa!!! hehehe
    Sayoo
     
  3.  
    Ginakate

    Ginakate Iniciado

    Leo
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    HOLA, lei tu fics antes de registrarme y se me habia olvidado ver si habías continuado y haora que vi la continuacion me perecio ......... GENIAL ESTA MAS BUENA QUE UNA TELE NOVELA, TIENE TODO LO QUE ME GUSTA, ACCION ,DRAMA ,COMEDIA Y ROMANCE, TODO EN UNO:D. Bueno en pocas palabras es requetebueno , y espero la conti pronto. y una cosa nunca me habia imaginado a neji y a tenten con cuatros hijos.¿ no se cansan de tener hijos ¬¬. por poner gorda a tenten cuatro veces te va a parecer de noche, ya lo verasXD. Bueno nos vemos ,cuidate mucho y pon la conti , si no lo haces mandare a tenten para que te obligeXD.
    -posdata. es enserio
    CUIDATE MUCHO AMIGA
     
  4.  
    Hyuuga

    Hyuuga Beta-Reader

    Libra
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    Título:
    “Algo en mi interior” (NEJITEN)
    Total de capítulos:
    45
     
    Palabras:
    5018
    Gracias a todos por sus preciosos comentarios. Lo agradezco de todo corazónm <3 ustedes son mi inspiración, ¡Domo Arigatou! Ahora sí, este fanfic que por laaaargos meses duró mucho llegó a su fin, sí este es el último capítulo, y si les soy sincera me costó mucho poder hacerlo, como que las ideas no me fluían y estaba toda torpe @...@ por eso creo que el final quedó medio asdf asdf pero bueno, ustedes juzgarán ;)

    Capítulo 40. “El regreso a la vida”

    No podía negar mis deseos y el de mi familia. Pero el miedo a cometer errores me invadía y me obligaba a dudar. Quería salvar a Hiroko y volver a ser una familia completa… Ahora que sabía que ella estaba viva por ningún motivo la dejaría ir ni perecer sola.

    —¿Qué es lo que podemos hacer? —preguntó Kazune a su padre.

    Neji le clavó la mirada para probar su determinación, pues nuestra única alternativa pondría en riesgo la vida de todos, pero Kazune no era un cobarde y por su hermana haría hasta lo imposible.

    —Debemos morir —le contestó fríamente.

    Un escalofrío pasó por mi espina dorsal; la tensión aumentó pero mi hijo no cambió para nada su semblante, sus ojos irradiaban la valentía y el deseo de morir si eso salvaría a Hiroko.

    —¿Regresaremos? —preguntó mostrando la actitud más seria que pudo.

    —Sí si todos sale bien Kazune —respondí.

    —Esta es una técnica que necesitará de la fuerza de los tres para poder elaborarla, si logramos esto, nuestras almas se liberarán y podremos entrar al cuerpo de Hiroko y destruir al maligno que se encuentra dentro de ella —explicó Neji.

    —¿Y Narue qué? —preguntó su hermano.

    La pequeña estaba toda asustada. Se escondió en los brazos de Neji y se aferraba a él como si su vida dependiera de ello.

    —Es muy pequeña como para colaborar. Tendrá que esperarnos aquí.

    Todos nos miramos y guardamos silencio. Cierto era que Narue era prácticamente una bebé, pero al parecer entendía la situación, sabía que estábamos en peligro y que pronto se quedaría sola.

    La noche era profunda. La luna con las estrellas eran testigo de aquél momento; la tormenta se suavizó y se convirtió en una llovizna, los vientos resoplaron y silbaban la melodía de la muerte.

    Rompimos el campo de energía. Neji escondió a Narue entre unos arbustos y le colocó una segunda barrera. Sus ojos se cristalizaron y nos pedía que no la dejáramos sola, realmente me partía el corazón, pero no había otra.

    —Al fin salieron cucarachas cobardes —sonrió malévolamente.

    —¡Hiroko no te preocupes, te vamos a salvar! —gritó Kazune.

    La chica de cabellera púrpura se soltó a carcajadas.

    —Hiroko ya no existe, esa estúpida por fin desapareció... Este cuerpo ahora me pertenece.

    Kazune se enfureció y quiso correr hacia ella, pero Neji lo frenó a tiempo.

    —Tranquilízate, vamos a hacer el jutsu.

    Formamos una hilera horizontal, hicimos el sello básico y comenzamos a reunir chakra. Quizás era porque estaba temblando de nervios, pero no podía acumular ni controlar correctamente mi chakra, y eso ocasionaba que mi tensión aumentara.

    —¡Ni crean que los dejaré continuar!

    Nos disparó una enorme cantidad de energía. Salimos volando, yo impacté en el suelo y rodé un par de metros hasta golpear en un árbol. Apreté con rabia el pasto, pues me sentía totalmente incompetente al haber fallado, por mi culpa la técnica se desequilibró.

    —¿Estás bien mamá?

    Kazune se lastimó un poco la pierna, pero aún así se levantó y me fue a ver, pues yo no me movía del suelo.

    —Estoy bien.

    —¿Qué fue lo que pasó? —me preguntó Neji.

    Apreté los dientes. No contesté, realmente estaba frustrada y claro que él lo notó, por lo que ya no me insistió, simplemente me ayudó a poner en pie.

    —Tenten —me miró directo a los ojos—. Esto también es difícil para mí... Aún así debemos hacerlo por Hiroko, tú puedes.

    Pocas veces Neji daba palabras así, pero realmente me hacían vibrar, él era el único que podía sacarme del hoyo más profundo, su mirada aparentemente fría era veneno para mí; mi droga personal que me hacía sentir la mujer más valiente y dichosa del mundo.

    —Gracias... Esta vez lo lograré.

    Nuevamente nos formamos y empezamos a moldear nuestro chakra. La lluvia aumentó ligeramente. Podía sentir cómo las gotas me resbalaban y me empapaban toda. Esta vez mi mente estaba totalmente concentrada, mi confianza regresó y mis deseos estaban más fuertes que nunca. Realmente no tenía nada que temer, a mi lado estaba el hombre que amaba con locura y mi precioso hijo, la luz y alegría de mi vida.

    —¡Es inútil! —gritó al tiempo de lanzarnos otro ataque—. ¡Imposible!

    Las cosas salieron diferentes. Su poder nos rebotó; sí se sintió el impacto, pero nuestra fuerza y concentración lograron disipar el nivel del daño, además no podíamos darnos el lujo de volver a fracasar, pues Hiroko podría ser absorbida totalmente.

    —¡Muéranse! —gritó al borde de la rabia.

    —¡Listo! —grité al tiempo de abrir los ojos.

    —¡Técnica de sellado!... ¡Abandono mortal! —gritamos los tres al unísono.

    Azotamos nuestras manos en el piso. Un círculo de fuego verde se formó alrededor de la chica de cabellos púrpura, ella gritaba poseídamente, se retorcía como si le estuvieran extrayendo el alma, sus ojos se desbordaron y la saliva le empezó a brotar incontrolablemente. Debíamos ingresar al círculo para la siguiente fase, pero aquella imagen era sumamente desgarradora para mí, Hiroko sufría tras esa máscara y eso era mi peor debilidad.

    —Tenten —musitó mi esposo.

    Lo voltee a ver. Su rostro serio se transformó en uno de seguridad y confianza, él entendía lo que yo sentía, y a decir verdad sus sentimientos no eran diferentes a los míos, pero se hacía el fuerte para sacarme adelante.

    —Entiendo —asentí.

    —No te preocupes mamá... Estoy segura que salvaremos a Hiroko... Además, si las cosas no salen como lo planeamos, por lo menos moriremos los cuatro juntos... Narue es pequeña pero no tonta, estoy seguro que se las arreglará para sobrevivir, porque es hija de los mejores padres.

    Las palabras de Kazune llenaron mi corazón, incluso las lágrimas me acudieron, pero no las solté, pues sólo me haría más débil.

    —No te preocupes hijo —sonreí—. No moriremos... En esta noche.

    Su semblante se iluminó. Nos tomamos de la mano y sin pensarlo más saltamos dentro del círculo.

    Desde ese momento sentí una tremenda pesadez. Caímos desplomados instantáneamente. No recuerdo exactamente cómo fue que sucedió, pero cuando lo noté, nos encontrábamos en un lugar deplorable. Era una especie de mundo invadido por la soledad y la oscuridad. Recuerdo una luna negra en el cielo y un gran cementerio espeluznante.

    —¿Estamos dentro de Hiroko? —preguntó Kazune.

    Neji asintió. No hablábamos, aquél lugar era perturbador, hacía que los corazones se afligieran con tan sólo inhalar el aire. Empezamos a caminar dentro de la necrópolis. No había ni un solo ruido, solamente el sonido de nuestros pasos. El viento no existía, el sitio era totalmente árido y uno que otro cuervo revoloteaba.

    —¿Escucharon eso? —pregunté al percibir un sonido.

    —No —contestó Kazune y Neji simplemente negó con la cabeza.

    Yo no estaba loca, en verdad escuché algo y era un sonido familiar... Más bien era una voz, no, un sollozo, sí eso era, escuché el débil llanto de una persona, y estaba segura de saber de quién era.

    —¡Ahí está otra vez! —exclamé alterada.

    Salí corriendo ignorando los gritos de mi familia. Había algo en mi pecho que me advertía de algo, simplemente no podía quedarme quieta, tenía que ir hacia ese llamado.

    Frené en seco al visualizar aquello. Frente a una tumba estaba ella... Hiroko. Portaba un sencillo vestido negro y un sombrero que le colgaba una malla traslúcida. Ella sostenía una rosa negra con espinas; su rostro se notaba afligida y las lágrimas escurrían incontrolablemente.

    —¡Hiroko! —gritó Kazune al ver a su hermana.

    Corrió tras ella, pero antes de poder alcanzarla golpeó en una especie de campo de energía.

    —¡Kazune! —corrí hacia él—. ¿Estás bien hijo?

    No me contestó, simplemente frunció el ceño y con trabajos se puso de pie.

    —No nos puede oír —comentó Neji.

    Guardamos silencio. Hiroko realmente se veía afligida, pero nadie sabía cómo actuar, fue como si nuestra capacidad de razonas se hubiera perdido en aquél lugar. Sentí que mis ojos se humedecían, la desesperación de no poder alcanzar a mi hija me consumía en un infierno.

    —Todos me abandonaron...

    Ella por fin habló, apenas fue un susurro, pero el eterno silencio nos permitió escuchar su voz con claridad. Se levantó el velo y poco a poco se giró hacia nosotros...

    —H... Hiroko —balbuceé con asombro.

    Sus ojos no eran los de siempre, parecía ida, desorientada, ni siquiera nos reconocía, no mostraba ninguna expresión.

    —Estoy sola.

    —¡No Hiroko, aquí estamos! —gritó Kazune al tiempo de volver a correr hacia ella, pero nuevamente aquél campo de energía lo mandó a volar.

    —No... —susurró mi niña—. No es cierto... Aquí no hay nadie, estoy sola porque todos me dieron la espalda.

    Dio unos pasos hacia nosotros. Ella no emitía ningún sonido, pero las lágrimas nacían de sus desorientados ojos.

    —Mi amor —susurré—. Soy tu mamá, ¿qué no me reconoces?

    Ella apretó fuertemente la rosa que portaba. Gotas de sangre escurrieron de entre sus dedos, las espinas se le encajaron, pero ella no mostró sentir dolor.

    —¿Mamá?

    —Sí Hiroko... Soy tu mamá.

    —No, no es verdad, ella me abandonó hace mucho tiempo... Todos lo hicieron, mientras yo sufría un infierno los demás se regocijaban en felicidad.

    —Te equivocas —intervino Neji.

    Me sorprendí por su reacción, no esperaba que fuera a decir algo, pero me equivoqué, después de todo él era su padre y sentía el mismo dolor que yo.

    —Desde que tontamente cambiaste tu vida por la mía todos hemos sufrido el mismo infierno.

    —¡Mentiroso! —gritó y se dejó caer al suelo.

    Puso las manos en su cabeza y su respiración se tornó agitada.

    —Hermana... Tienes que hacer un esfuerzo, por favor recuerda todos los momentos que pasamos, ¿a caso no dijiste que querías recuperar tu vida normal?

    Notamos cómo su cuerpo se tensó. Guardamos silencio, poco a poco ella levantó la mirada. Estábamos tan cerca... Sólo un metro de distancia nos separaba, pero ese era nuestro límite, ya que aquél maldito campo la cubría.

    —Hiroko —hablé—. Soy tu mamá, y créeme, jamás podría olvidarte... Desde que te fuiste, todos los días lloraba por ti, siempre te recordaba y mi corazón se partía... Lo único que deseaba era recuperarte, pero el dolor me consumía el alma al pensar que estabas muerta.

    Me fue imposible detener mi llanto. Frágiles lágrimas de desesperación hicieron acto de presencia en mi rostro; resbalaban y me quemaban, esas gotas eran diferentes a las demás.

    —Mi amor... Ven con nosotros. Así podremos ser la familia de siempre, tú podrás ir a misiones, pelearás con tu hermano, el abuelo te contará historias y te ayudará con el entrenamiento Hyuuga. Jugarás con tu hermanita Narue y le enseñarás cosas nuevas... Neji te dará lecciones y podrás hablar con él como siempre lo hacías y... y... tú y yo podremos tener nuestros ratos de madre e hija, nos contaremos cosas, yo te ayudaré con el muchacho que te gusta, jugaremos y te cepillaré el cabello...

    No pude más, me tiré de rodillas y mi llanto aumentó. Nuevamente me sentí incompetente, creí que mis palabras no pudieron ni siquiera tocarla, me sentía desahuciada, idiota, podía sentir las miradas de Neji y Kazune sobre mí, pero realmente no podía pensar en nada.

    —Mamá...

    Alcé mi mirada de súbito. Hiroko levantó la mano y la extendió hacia mí.

    —¡Hiroko! —gritó Kazune con una sonrisa.

    Ella seguía portando su lúgubre rostro, pero al parecer sus deseos estaban despertando. Esbocé una sonrisa y también extendí mi mano. Lentamente ella se empezó a acercar. Su piel tocó la barrera, pero no pasó nada, ella podía atravesarla sin ningún problema.

    Ya podía sentir su mano, sus dedos se acercaron a los míos, sentí su leve roce y justo cuando iba a tomar su mano.

    —¿¡Qué estás haciendo!?

    Ella retiró rápidamente su brazo y volvió tras la barrera.

    Sentí gran coraje. La chica de cabellera morada se apareció frente a nosotras, se le veía sumamente enojada, ella flotaba y emanaba grandes destellos de ira.

    —¡No seas tonta! Te quieren engañar, ellos no son tus padres, son impostores. Si vas con ellos lo único que ganarás será tu destrucción.

    —¡Cállate! —gritó Kazune.

    Ella nos volteó a ver y nos lanzó un ataque, el cual pudimos esquivar con un salto.

    Hiroko se quedó hecha piedra, y sin decir una palabra tomó su rosa negra y se volvió a posar frente a la tumba.

    —¡Maldita! —grité.

    Me abalancé sobre ella. Neji me intentó frenar, pero mi ira me controló.

    —¡Este es mi mundo! ¿Crees poder ganarme?

    Ni si quiera la pude tocar. Más bien la traspasé. Ella rió, me tomó del cuello y me lanzó.

    —¡Tenten!

    Neji se acercó a ayudarme. Aunque el golpe ni lo sentí, es más, no me dolió nada.

    —Aunque no sintamos el dolor aquí porque somos espíritu, nuestros cuerpos están recibiendo el daño... Si nos siguen golpeando nuestros cuerpos morirán, por lo que no podremos regresar —me explicó Neji.

    —¿Pero cómo la venceremos? —preguntó mi hijo.

    Nos quedamos callados, realmente no lo sabíamos.

    —Aquí no tenemos chakra, por lo tanto hacer algún jutsu es imposible —razoné—. Nuestra única esperanza es hacer que Hiroko despierte y expulse a esa maligna.

    —Pero ya lo intentamos, ella la sigue controlando y mientras esté aquí no podremos acercarnos a Hiroko —murmuró Kazune con mucha meditación.

    Otro momento de silencio se formuló, pero éste no duró mucho, pues pronto Neji lo interrumpió.

    —Yo actuaré de señuelo, distraeré todo lo que pueda a esa maldita y mientras ustedes traten de acercarse a Hiroko.

    —¡Pero Neji! Es muy peligroso... Puedes morir.

    —Papá debe haber otra solución.

    —¿Cuál? —nos miró fríamente.

    No se nos ocurrió nada... No quería aceptarlo, pero no había otra solución.

    —De acuerdo —asentí.

    Nos pusimos serios. Neji se abalanzó sobre ella y rápidamente Kazune y yo nos acercamos lo más que pudimos a Hiroko, pues el campo de energía seguía amenazándonos.

    —¡Hiroko! —gritábamos él y yo al unísono.

    —Váyase... No se me acerquen, ya sé que todo es una farsa.

    —¡No la escuches! Ella es la causa de todo tu sufrimiento... Sólo intenta alejarte de ti para poder consumirte y apoderase de tu cuerpo.

    Al parecer captamos su atención. Alzó la mirada y la posó en nosotros.

    —¡No los escuches! —gritó la joven de cabellos púrpura.

    —¡Nunca descuides a tu oponente! —gritó mi esposo al tiempo de lanzarle una piedra.

    Creíamos que ella era un fantasma, pues cuando yo la ataqué la traspasé, pero no, pues la piedra de Neji la golpeó.

    —¡Hiroko si no despiertas todos moriremos aquí! —gritó Kazune—. ¡Hermana, soy tu gemelo, siempre te he cuidado, así que por favor... regresa!

    —¡Mi amor, ven con nosotros, no escuches lo que ella te dice, todos te estamos esperando, tu prima Hikari, tu tío Naruto y Hinata también!

    —¿Hikari… Naruto?

    Volvió a tirar la rosa. Se levantó y lentamente empezó a caminar hacia nosotros.

    —¡No Hiroko, ellos mienten!

    —¡Escúchanos a nosotros! —grité desesperadamente y extendiendo mi mano—. ¡Te amo Hiroko, todos te amamos, no estás sola, ven, volvamos a casa!

    Su mano volvió a atravesar la barrera. Nuevamente la extendió hacia mí y poco a poco se acercaba.

    —¡Detente niña estúpida!

    La mujer de cabellos morados llegó a su límite. Pegó un grito diabólico y empezó a emanar una tremenda energía oscura.

    —¡Muere! —gritó y se abalanzó sobre mi esposo.

    Eso lo mataría sin duda. Lo aventó al piso, sacó de sabe dónde una espada, y envuelta en llamas la lanzó hacia él...

    —¡Neji! —grité desgarradoramente.

    Sentí que el tiempo se paró... Un profundo silencio nos invadió y la oscuridad aumentó. Los vientos aparecieron... El árido lugar se transformó en uno húmedo con la lluvia que instantáneamente cayó sobre nosotros.

    —¿Por qué?

    Ahí estaba ella. Hiroko se interpuso y logró absorber el ataque.

    —No... Dejaré que le hagas daño a mi papá.

    El cielo se iluminó. Hiroko alzó la mirada y sí, esos eran sus ojos. Su preciosa mirada volvió y su hermosa sonrisa apareció.

    —No, esto es imposible, ¡ya te tenía! ¿¡Cómo pudiste zafarte de mi control!?

    No le contestó. Se giró hacia su padre y lo ayudó a levantar. Él se mostraba totalmente estupefacto, pero luego de unos segundos logró reaccionar, esbozó su media sonrisa y aceptó la mano de su hija.

    —Nunca lo entenderías —respondió con una sonrisa arrogante.

    La luz empezó a evaporar a aquella chica. Ella se veía totalmente atónita, no podía digerir lo que le pasaba.

    —El amor es más poderoso que cualquier maldición —aseguré al tiempo de colocarme por un lado de Hiroko.

    —Y nosotros somos una familia, sacrificaremos nuestra vida si es necesario para salvar nuestro lazo —concluyó Kazune integrándose también.

    La débil lluvia no se detenía. Abrí la boca para poder beberá y me encontré con una sorpresa.

    —Está salada —comenté.

    —Son las lágrimas de Hiroko —anunció Kazune—. Su verdadero cuerpo está llorando y todas sus lágrimas se manifestaron aquí.

    La chica de los cabellos púrpura desapareció por completo. Nos quedamos callados, el cementerio desapareció y se transformó en un prado verde.

    —Vamos a casa —habló Neji.

    —¿Estás lista para volver a la vida? —preguntó Kazune.

    Hiroko nos sonreía con nostalgia, sus ojos eran melancólicos pero al mismo tiempo emanaban felicidad.

    —No me lo merezco. Por mi culpa todos ustedes han tenido que sufrir mucho.

    Sentí que mi corazón se estremeció. Odiaba ver ese semblante de tristeza en ella.

    —Tonta... —murmuró Neji.

    —¿Eh?

    Hiroko abrió los ojos como platos ante tal reacción. Neji la abrazó... Su padre frío y apático rara vez le demostraba cariño de esa manera.

    —De no haber sido por ti, yo no estaría vivo en estos momentos. Dos veces me has salvado.

    —Papá —gesticuló entre sollozos.

    Lo abrazó fuertemente. Ellos dos tenían una gran conexión. Hiroko amaba a su papá con locura, siempre hablaba de él y lo fuerte que era.

    —Neji... —susurré con asombro.

    Él era un Hyuuga con carácter y mucho orgullo. Siempre ocultaba sus sentimientos, pero esta vez no lo hizo, dejó que sus ojos se humedecieran y mostraran la alegría que tenía.

    —Nunca te había visto llorar papá —musitó ella escondiendo la cara en su cuello.

    —¿Vamos? —pregunté a Kazune tomándole de la mano.

    Él me sonrió y asintió. Cerré mis ojos... Sentí cómo una luz iluminaba mi rostro y una cálida sensación me envolvió.

    Por un momento sentí que todo desapareció a mí alrededor. Fue un momento único que duró un par de segundos...

    “Bum, bum, bum”

    Nuevamente sentí los latidos de mi corazón. Con cuidado abrí mis ojos, la luz me encandiló un poco, pero lo logré. Una gran sonrisa se me escapó al ver un hermoso cielo azul, aves cantando y lo mejor de todo... A mi familia.

    —¡Volvimos, lo logramos! —gritó Kazune.

    Neji abrió los ojos y lo primero que percibió fue a Hiroko acurrucada en su pecho.

    —¿P... papá? —preguntó mientras descubría su mirada.

    La felicidad más grande invadió mi cuerpo, ¡Mi hija despertó como la Hiroko que conocía! Ella estaba de vuelta.

    —Hola —saludó su padre con serenidad—. Bienvenida.

    Ella se puso en pie. Estaba asombrada, miraba a su cuerpo como si fuera lo más increíble del mundo.

    —Puedo... —susurró—, ¡puedo sentir mi chakra!

    Se agarró a saltar de felicidad, jamás en mi vida la había visto tan contenta, y eso me llenaba.

    —¡Mamá! —gritó al tiempo de abrazarme fuertemente.

    Yo correspondí, fue como si a mi alma le dieran el trago más delicado, puro y fino. Me llené totalmente, ahora era inmensamente feliz, no necesitaba nada, tenía como esposo al hombre que amaba, a mis gemelos y a...

    —¡Naure! —grité al tiempo de reaccionar.

    Corrimos hacia los arbustos, ella estaba sentadita jugando con la tierra y apenas nos vio sonrió ampliamente y empezó a pegar en la barrera.

    Neji la rompió y salió corriendo hacia nosotros. Hiroko la recibió, la alzó y empezó a jugar con ella. Kazune se les unió, los tres daban de vueltas, se empezaron a revolcar en el pasto y a lanzarse hojas.

    —¿No te parece hermoso? —pregunté a Neji sin quitar la vista de mis hijos.

    —Hmph —sonrió de lado—. Nunca creí que algo así podría pasar.

    Entrecerré mis ojos, respiré profundo y de un solo movimiento me colgué en los hombros de Neji. Noté cómo él se estremeció un poco, pero casi instantáneamente se relajó y me dedicó una débil sonrisa.

    —Te amo —susurré.

    Juntamos nuestros labios. El beso me supo totalmente diferente, incluso me atrevo a decir que la sensación que sentí fue como la del primer beso, como si nunca antes hubiera probado sus labios.

    Metí mi lengua en su boca, jugueteamos un poco. Le acaricié el cabello y él empezó a recorrer con sus manos toda mi espalda. Me sentía la mujer más dichosa del mundo.

    —¿Vamos a jugar con ellos? —le pregunté una vez que nos separamos.

    —¿Eh?

    Reí levemente, lo tomé por la mano y corrí hacia los niños. Nos revolcamos con ellos, me sentí como una niña y una muy feliz por cierto. Neji simplemente se recargó en un árbol a vernos, ya me lo esperaba, después de todo él no hacía ese tipo de cosas.

    Nuestra vida regresó a la normalidad. Ahora era la época más feliz e importante de mi vida. Tenía a mi familia completa y nos volvimos famosos en la aldea, pues todos quedaron sorprendidos con el regreso y la historia de Hiroko, pero eso era lo de menos. La vida nos puso muchas pruebas, creo que si Neji y yo no hubiéramos tenido un amor profundo hubiéramos renunciado hace mucho tiempo, no creo que pudiésemos aguantar todos los dolores que nos acontecieron. Por eso doy gracias a la vida, porque estoy con el hombre correcto y tengo a los más maravillosos hijos. Y sé que pueden venir más adversidades, pero juntos las podremos superar, porque todos somos una gran familia, la familia Hyuuga.

    —Permiso para entrar —anunció Neji.

    —Adelante —anunció Tsunade.

    Ingresamos a la sala de los dos Hokage, Naruto estaba viendo a la ventana, pero apenas nos vio y soltó una gran sonrisa.

    —¡Hiroko-chan! ¿Cómo has estado?

    —Bien tío Naruto, muy feliz y contenta por haber regresado.

    —Entonces… ¿Están listos para una gran misión familiar? —preguntó a los gemelos.

    —¡Sí! —respondieron al unísono alzando el puño.

    —Narue, te quedarás a entrenar con Naruto ¿está bien? —pregunté a mi niña.

    Ella sonrió y corrió a los brazos de su tío.

    —Aceptamos la misión —anunció Neji con su típica seriedad y respeto.

    —Muy bien —habló Tsunade—. ¡Familia Hyuuga, esta es su misión!
     
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    Tsuruga Ren

    Tsuruga Ren Iniciado

    Aries
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    Hola señorita.

    No sé por donde comenzar. Me he pasado toda la mañana leyendo este fanfic, desde el primer capítulo quedé enganchado con la historia, es sumamente sujestiva y atrayente. Ahora me duele la cabeza por tanta lectura.

    Quedé embelesado con la historia, la desenvolura estuvo excelente, y se puede notar una gran mejoría en su forma de escribir conforme pasan los capítulos; se ve que trabajó en esta historia durante mucho tiempo, y la felicito, quedó espectacular. Sus tres hijos son encantadores y vaya problemas que tuvieron que enfrentar para que naciera. Primero lo de Himeka, Alan, la 'muerte' de Hiroko, ay no... Esta historia tuvo de todo, muy completa, lo único que le faltó fue la boda de Neji y Tenten, porque sí mencionas su casamiento, más nunca lo escribiste, te saltase varios años cuando ya están unidos, pero bueno, eso no importa, porque se indeminizó con el resto de la trama.

    Logró que me interesara en personajes que no son de la historia, como sus tres hijos, Mimek, Yui, y Himeka. A Alan lo aborrecí de inmediato, y me alegra que no sea un personaje de Masahi porque el bashing hacia él no puede faltar.

    Resumiendo, su historia es memorable, me gustó mucho pese a que en un principio la narración no es tan buena y el uso de los diálogos es el incorrecto, se ve que usted creció como escritora a lo largo del Fanfic. ¡La felicito! Espero poder leer más de sus escritos.

    Sin más que decir, le deseo una excelente tarde.
     
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