Long-fic de Inuyasha - Él no cambia

Tema en 'Inuyasha, Ranma y Rinne' iniciado por Kourei, 17 Septiembre 2010.

  1.  
    Sumi Chan

    Sumi Chan Usuario común

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    jojo yo conozco este fic :cool: ya lo eh leído y no me mortifico tanto xD jajaja, me encanta en serio tienes una gran actitud al escribir y pensar que has mejorado bastante T-T estoy orgullosa de ti mi queridad amiga xS. Inuyasha es un tonto pero un sexy tonto...._. lo amo aunque a veces quisiera aventarlo de una ventana xD jejeje, me gusta tus capitulos aunque no lo eh leído ¬¬ la ultima vez...Pff mejor me callo xD
     
  2.  
    Kourei

    Kourei Acosando a Gray-sama (kagome-chan) ;D

    Tauro
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    Título:
    Él no cambia
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    12
     
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    Título: Él no cambia

    Sumary: Post-Manga. Aunque había abandonado su época y a su familia por estar con él, las cosas no son como Kagome las imaginaba. Todo por culpa de un estúpidamente tímido semi-demonio. Todo seguía como antes, porque él no cambia…

    Ranking: K+

    Género: Romance/Humor/Comedia/Drama

    Advertencia/Recomendación: Quizás un poco de OoC.

    Cantidad de palabras: 2,605

    Disclamer: InuYasha sí es mío. Solo que los derechos de autor, legales y demás son de su amada creadora Rumiko Takahashi… Tan sólo es cuestión de esperar 50 años para que él pase al dominio público y lo haré completamente mío (O.o?)

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    Diferencias entre el amor y el cariño

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    Era tarde.

    Tarde, muy tarde, tarde, tarde…

    Su mente no podía dejar de repetir frenéticamente cada minuto que había sucedido mientras su cuerpo menudo daba vuelas por la cabaña. Si tan solo fuera un poco menos resistente la madera ya tendría un hueco enorme en ella, dónde seguiría incluso si encontraba el centro de la Tierra. La palabra más importante en su mente seguía siendo: tarde.

    ¡¿A qué maldita hora pensaba regresar InuYasha!?

    Suspiró profundo, intentando aplacar la emergente necesidad de salir corriendo, tomar al mejor amigo del ambarino por el cuello y obligarlo a que le diga dónde se encontraba ahora. Su aura asesina estaba en disidía con aquella manera de ser que le provocaba ser amable con los demás.

    Lamentablemente si esa extrañavocecita amarraba a los demonios internos terminaría perdiendo.

    Inhaló fuerte y profundo, después la emoción de tranquilidad en el pecho la inundó. Vino la calma, por suerte para la pelinegra. Pero el crónico sonrojo del que sufrió le siguió a esa desesperación. ¿Cómo iba ella a actuar de forma tan impulsivamente estúpida? Normalmente quien lo hacía era él… Y de nuevo el color en sus mejillas aumentó.

    Sango, quien se confundía entre los destellos del atardecer en aquél rincón donde permanecía, observaba con una enorme sonrisa –casi maligna- a su amiga.

    ¿Quién lo diría? Tal vez esos dos eran más parecidos de lo que creían: orgullosos, tercos e impulsivos.

    Desde anoche que InuYasha le susurrara algo al oído ella estaba demasiado nerviosa, histérica y paranoica. Incluso estuvo a punto de romper en llanto por la ansiedad que le carcomía, ¿y quién no con semejante hombre? Personalmente creía que ese tonto por fin había huido. —Maldito cobarde…—Masculló entre dientes, cuidando que su mejor amiga no la escuchara. Estaba segura que podría lanzársele al ataque.

    —InuYasha… tarde… —La exterminadora bufó fastidiada. A Kagome el cúmulo de emociones cada vez era mayor y sentía que, de un momento a otro, explotaría. Es qué él le había dicho algo ¿dulce? Bueno, -suponiendo que era algo así- estaba confundida por su actitud. No había regresado desde aquél encuentro y la tenía realmente desesperanzada. — ¿Habrá huido?

    — ¡Ya basta, Kagome! —Espetó furiosa la castaña, harta de oírle decir lo mismo una y otra vez. — ¿Qué no confiabas en él?

    —Tienes razón…—Contestó con pesar. Pero sencillamente no podía dejar de lado esa situación, creyó por un momento que estaban logrando un avance en su relación: por eso necesitaba verlo.

    ¿Quién mejor que él, para romperle las esperanzas?

    :-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:- :-:-:-:-:-:-:-:-:

    Lo miró de nuevo, conteniendo su puño con más fuerza que antes hasta clavarse las garras. Dolía, pero era necesario para prevenir el ser impulsivo con ese supuesto mejor amigo que no paraba de reír a carcajadas.

    Aunque, intentando convencerse a sí mismo, él tenía la culpa de todo. En primer lugar, ¿Quién le mandaba ir a dónde el monje, sabiendo que pasaría? Gruñó por lo bajo, por lo menos si el odio se dividía entre él y Miroku sería más fácil no actuar. —Vamos InuYasha, anímate y vuelve…

    — ¡Feh! —Bufó. E inmediatamente su rostro se cubrió de un leve tono carmesí. — ¿Crees que estaría bien volver?

    —Me sorprende tu repentino ataque de timidez. —Inquirió, serio. Al híbrido lo extrañó que tomara este asunto de una forma madura y agradeció por ello. —Sin embargo, tu posterior huida me resulta…—Palmeó a su amigo en el hombro. — ¡De lo más vergonzoso! —De nuevo rompió en carcajadas, avergonzando al semi-demonio de sobremanera.

    —Lo supuse —Dio media vuelta. No estaba dispuesto a ser burlado por más tiempo, prefería ir y averiguar que le haría Kagome en cuento lo viera. Miroku, dándose cuenta del intento de huida lo tomó de la manga para frenarlo.

    —Perdón amigo, ya en serio, creo que deberías verla.

    No lo reprimió más, una suave sonrisa se formó en los labios masculinos, la respuesta más amable que daría por un buen consejo. Igualmente el pelinegro correspondió, agradecido de haber tomado la compostura a tiempo y evitar un desastre.

    Y… Ahora que lo pensaba, ¿Por qué no lo golpeó por reírse? Realmente parecía haber madurado un poco su amigo. Sin duda, la señorita Kagome tenía sus respectivos créditos en la labor titánica de educarlo.

    El ambarino se colocó de pie, dispuesto a permanecer un rato más en la plática. Entre más lo pensaba, prefería las burlas a ver el resultado de su regreso, y no es que fuera un cobarde, pero atesoraba su vida tranquila y sin complicaciones al lado de la azabache.

    Antes, recién llegada de su época, la convivencia era sencilla y sin problemas sobre confesiones o sufrimientos de ambos. Ella lo llamaría cobarde, pero deseaba con toda su alma volver a aquellos días, dónde no esperaba decir nada importante y Kagome no aguardaba esas palabras. —InuYasha, sí tan sólo tuvieras el valor, o arrebato de aquella vez, podrías decirle que la amas…

    — ¿Amar? —Uno, dos, tres. Tres segundos le tomó procesar un poco de la información que conocía sobre ese sentimiento de los humanos llamado "amor" Miroku lo observó, sintiendo su corazón acelerarse al máximo con el nuevo descubrimiento del siglo. O sobre su amigo, mejor dicho. — ¿Qué el amor no es eso que tienen los humanos en parejas?

    —InuYasha…—Expresó el monje con voz trémula y escalofriante. Las sombras de la noche naciente parecían acompañarlo en su escabroso rostro, causando algo de intimidación en el semi-demonio. Claro, nunca la suficiente como para evitar que él se colocara en guardia. —Dime algo… ¿Qué es lo que vas a decirle a la señorita Kagome?

    —Q-qu-que y-y-yo…—Con un ademán de mano le incitaba a seguir, pero él estaba tartamudeando tanto que no soportó mucho. Avanzó unos pasos para darle en la cabeza con su bastón. — ¡La quiero! —Soltó de golpe, adolorido. El oji-azul tomó su pose seria, calmando su temperamento o causaría que ese terco se largara.

    —Ahora entiendo cuál ha sido la raíz del problema todo este tiempo. —Recostó su cuerpo en la cerca del prado y prosiguió. — ¿A qué te refieres, al decir que la quieres? —Se acercó, inspeccionando su mirada que pronto fue turbia y confusa.

    ¿Qué clase de pregunta era esa? Sólo consiguió sonrojarse más y proferir sonidos lastimeros que deseaban ser palabras.

    No sabía que decir, si había respuesta correcta o era la nueva manera de molestarlo porque estaba aburrido. Por Kagome tenía sentimientos que nunca antes experimentó, así como la repetición de algunos vividos con Kikyou.

    Le alegraba saber que él era capaz de ver cuan distintas eran en verdad más allá de la apariencia física o demás. Y si por Kikyou sintió el cariño humano, los lazos de unión más allá de cualquier obstáculo, por Kagome debía ser lo mismo ¿no? Le encantaba cuando ella sonreía y sólo era dedicado a él. Cuando peleaban para después reconciliarse, muy a su modo por cierto. Cada instante con ella era lleno de algo indescriptible que le llamaba a verla en cada faceta, admirar su silueta cuando descansaba, dormía o estaba frente a él.

    Esa cosa que nunca reconoció ni supo nombrar le incitaba a pegarla a su cuerpo, creando una prisión con sus brazos y nunca más dejarla ir. Lo mismo y a la vez diferente que con su primera persona especial.

    Su único y mejor amigo seguía de pie, sin atreverse a llamarlo de ese viaje astral por el cuál parecía andar. —Kagome es alguien muy especial para mí. —No fue necesaria su intervención, el semi-demonio estaba por dar su respuesta. Atento a sus exactas palabras guardó silencio, si todo era tal y como lo pensaba el problema de una confesión resultaba mínimo. —Me gusta que esté conmigo, cuando la abrazo, me molesta verla con alguien más. Creo que eso es a lo que llaman "amor" ustedes, ¿Cierto? —Completó abochornado, ¿Qué le pasaba, que sentía que al momento de decirlo todo con sinceridad ése pervertido lo ayudaría?

    Gracias al cielo, él no lo sabía pero así era.

    Miroku ya sabía el verdadero, mayor e increíble problema que tenía InuYasha con respecto a Kagome: no sabía exactamente de que estaba hablando. Ese idiota estaba enterado de que debía sentir, más o menos que era lo que sucedía pero su infantil y retorcida mente no llegaba a captarlo del todo. Estaba jodido.

    Dios, sentía ganas de salir corriendo o gritárselo en la cara pero por prudencia lo haría esperar lo necesario. Quizás con unas mínimas pistas lograra entenderlo: tenía una nueva misión esa tarde.

    Porque su amigo al estar tan aislado de la humanidad sólo sabía lo que le habían comentado, quizás nunca supo que estaba enamorado de Kikyou en aquél entonces, quizás ahora no concebía que lo estaba de Kagome. Lo entendía, pero a veces le parecía difícil de creer que su amigo fuera tan inocentemente estúpido.

    Confundía el cariño con el amor, sin saber que son exactamente ambas cosas. Porque InuYasha necesitaba saber que cariño hacia una persona especial era una cosa y amor era otra… —InuYasha, verás…

    :-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:- :-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

    Sonrió al ver la Luna tan esplendida en el cielo, amaba la noche, y los hados de plata y azul que brillaban sobre su pecho tan magistralmente. La marca parecía reaccionar con esos rayos de luz, haciendo endebles sus recuerdos de consternación al atardecer.

    Paz embargaba su interior sin saber la razón. Sango se había retirado desde que comenzó a nacer la Luna el amplio cielo, repentinamente su temperamento se había calmado por lo que su amiga decidió dejarla sola al fin. Más que nada, Kagome ya sabía por qué estuvo ahí: evitaba que por envite fuera tras su marido.

    Y una risa suave se escapó de sus labio sonrosados, pensar que estuvo a punto de dejarla viuda y provocar un escándalo mayor sólo por no saber dominarse. Aunque quería verlo llegar, a su InuYasha, esas ansias estaban neutralizadas.

    Pero el tatuaje entre sus monturas destellaba más y más. La insulsa e insignificante línea blanca ahora era una preciosa fracción de la fase lunar, suficientemente amplia para asemejar en escala a la actual. La misma frente a ella. ¿Crecerían al mismo ritmo, o era por otra cuestión?

    Prontamente, por lógica en mitad de la noche, sintió el frío calarle los huesos y decidió regresar adentro de su cabaña. Aún no cenaba, incluso escuchó el movimiento de su tracto reclamando por el descuido de su dueña. —Kagome…—la voz, la misma voz grave y adorada de él la llamaba. Inmediatamente se puso de pie y miró al frente, intentando comprobar que no era otra de sus fantasías.

    —InuYasha —Ahí estaba, sus lágrimas cayeron como cascadas danzando en las mejillas mientras el viento cambiaba el rumbo a su nuca. Por inercia, el chocar del aire contra su rostro al correr a abrazarlo lo haría. —Te extrañé tanto, por favor no me vuelvas a dejar sola.

    Sollozó un poco más, empapando sus ropas de líquido salino. Sin embargo él parecía reaccionar de manera muy diferente a la esperada, su piel cambiaba de tonalidad con prisa a un carmín intenso, ni siquiera tuvo el valor de corresponder al abrazo.

    El cuerpo de Kagome se sentía demasiado biencomo si encajara ese menudo cuerpo con perfecta sincronía al suyo. Su aroma era tan llamativo, el perfume de ambrosia que llenaba sus sentidos hasta el éxtasis. Entre los límites del pensamiento y la locura decidió tomarla por las caderas y elevarla hasta rozar algo más que jamás le vino a su mente.

    Estaba teniendo contacto íntimo con Kagome.

    ¡Maldito Miroku, ya debió haber sabido que no era buena idea!

    Inmediatamente la soltó, aun con delicadeza. Siguiendo el consejo la había cargado, y sin proponérselo había logrado quizás el odio eterno de la azabache. ¿No era suficiente? Por seguir al maldito hombre acababa de cometer suicidio, aunado a saber algo que prefería nunca haber visto…

    "Sí te pierdes en sus ojos…"

    Sus ojos de tonos mieles y canela lo observaban con ese infinito cariño que él también quería profesar. Se perdía en su mirada, intensamente expresiva. Sus manos pasaron alrededor de su cuerpo hasta llegar a la espalda femenina y entrelazarse.

    "…Si deseas ser solamente tú quien la proteja…"

    Deseó protegerla de él, no quería hacerla llorar más. Si fue tan insensible de no verlo antes, no la merecía. Sus garras pasaron de nuevo, regresando a los costados de su cuerpo, liberándola.

    Kagome estaba completamente roja, pero su actitud le desconcertaba demasiado. ¿Qué sucedía? En un momento parecía no indultarla de sus brazos, al siguiente la liberaba y en su mirada creía ver la frase

    "Vete, no te me vuelvas a acercar"

    Centelleó la luz de Luna y el tatuaje en su pecho parecía crecer. Cada uno estaba absorto en su mundo, como cada noche que pasaban separados desde hace tiempo. Tenía frío, pero no lo soportaba más, le dedicó una última mirada antes de dar media vuelta.

    Con los peores problemas, ese se volvía su mundo y cárcel antes de verla marchar. No, no, tenía que decidir sino ella se iría otra vez, otra noche, ¿acaso para siempre? La tomó de la mano sin pensar, recordando la conversación con Miroku en la tarde. Verla, sonriendo de pronto para él, le producía el enorme deseo de no soltarla jamás.

    "…Y su sola presencia te libera de los problemas… Eso se llama amor."

    ¡¿Quién rayos estaba enamorado! Le discutía a la voz de su amigo en su cabeza. Él no lo estaba, sólo quería a Kagome de una manera muy posesiva, especial e incluso hasta obsesiva. Pero nada más.

    ¡No, no entendía para nada la situación!

    Negándolo estaba cuando la azabache se abrazó a su pecho con ahínco. Sonreía, sonreía sólo para él y se veía tan feliz como en realidad lo estaban ambos. Tal vez no entendía aún del todo, a lo mejor las cosas necesitaban tiempo para aclararse en su mente. No obstante algo ya lo tenía claro: quería a Kagome.

    Diablos, estaba realmente jodido.

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    N/Kou: Inu es tan inocentemente estúpido
     
    Última edición: 6 Julio 2014
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  3.  
    Kai

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    Claro que estas perdonada....Izalinda sempai...
    Al fin apareces..ya me estaba asustando ToT
    Me gusto mucho...en parte ya van reaccionando y sí, se entendió un poco mas el intento suicida de Miroku, y sí, Inuyasha debió preguntar primero, tal y cómo pasa en muchas situaciones se van a lo supuestamente visto y olvidan preguntar ¬¬ es comun en ellos.
    Bueno espero que Sango pueda explicar por qué no se enojo, ella entenderá a su mujeriego...E InuYasha, pon de tu parte ¿si?...

    pd: ya te extrañaba hermosa...Espero la conti ansiosa.
     
  4.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

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    porque conoce a su marido no se enojo con él ufff me sacaste la espina pues de verdad por un momento crei que en desquite contra inuyasha kagome haria algo indebido con el pervertido de miroku... y aquel pues... no me mata de pensar que pudiera serle infiel a sanguito con su amiga uffff por lo menos el bobo de inu reacciono de que de verdad ama a kagome y no permitiria que nadie se al quite o se le insinue mucho menos el maniaco pervertido de su amigo... me tenias con la angustia por dejarlo asi... continua y te sigo. sayo
     
  5.  
    maFFer susin

    maFFer susin Usuario común

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    ashuuuu tarado¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ lol lo siento es que como no se que ahhhhhhhhhhh el monje tiene razon conq ue derecho se le ocurre¡¡¡¡¡ no entendi la ultima parte :D lo siento pero no se que paso al final que bueno que sango sabia si no¡¡¡ la que se le hubiera armado al pobre monje por ayudar no?? casi asesinado y agregale abandonado que fuerte, ok amiga me tengo que ir ya pero no sin antes darte las gracias por el capi y por todo¡¡¡¡¡¡¡¡
     
  6.  
    jucebeit

    jucebeit Entusiasta

    Leo
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    Lo acabo de leer Todititititititittito... (una gran sonrisa en mi cara)
    Izayoi sama me encanta tu forma de redactar, tu escritura es asombrosa me gusta y me gusta mucho jajajaja. (Hiciste que no parara de leer )
    Veo que están casi todos lo personajes de la serie, pero falta uno....¿ Donde esta Shippo ?... bueno aunque eso no importa tanto debe de haber razones por las que no esta.... quizas esta en un curso de youkais zorros noo??....
    Dejando eso de lado..... Tengo que decirte que no aguanto mas, quiero saber que pasa con Inuyasha y Kagome... y lo que más me, intriga que sera esa marca que tiene en el pecho???? , me preocupa el bienestar de Kagome..... ojala y no sea nada malo.....
    Bueno sin mas que decir me despido.. ciao
    P.S .... E-S-P-E-R-O_C-O-N-T-I.........
     
  7.  
    kaome

    kaome Entusiasta

    Aries
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    guaaa me encanta tu fic esta muy bueno me encanta como escribes y describes tan bien los sentimientos de los personajes me parece muy linda tu caligrafia bueno primero que nada que rayos con la actitud de kagome la unica diferente es ella bueno ya dberia saber la actitud de inuyasha y bueno inuyasha deberia aber que a una mujer se le dice asi sea con expresiones te amo que torpe jeje bueno espero la conti
     
  8.  
    Kourei

    Kourei Acosando a Gray-sama (kagome-chan) ;D

    Tauro
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    Título: Él no cambia

    Sumary: Post-Manga. Aunque había abandonado su época y a su familia por estar con él, las cosas no son como Kagome las imaginaba. Todo por culpa de un estúpidamente tímido semi-demonio. Todo seguía como antes, porque él no cambia…

    Ranking: K+

    Género: Romance/Humor/Comedia/Drama

    Advertencia/Recomendación: Quizás un poco de OoC.

    Cantidad de palabras: 2,204

    Disclamer: InuYasha sí es mío. Solo que los derechos de autor, legales y demás son de su amada creadora Rumiko Takahashi… Tan sólo es cuestión de esperar 50 años para que él pase al dominio público y lo haré completamente mío (O.o?)

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    Conversaciones secretas

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    La habitación quedó sumida en silencio, causando un mal presentimiento entre los presentes. El único sonido audible en ese cuarto era el de la madera crujiendo, tras ser pisoteada con fuerza bruta por unos sensibles y delicados pies de embarazada.

    Ella iba, de un lado a otro sin importarle que tanto su esposo como su mejor amiga le seguían con la mirada, aún bajo el peligro de saber que aquello los mareaba. El pelinegro se preocupaba sinceramente por cuanto afectaría esos a sus bebés, ella simplemente se cuestionaba si el camino marcado en el suelo por la mujer no era ya un hueco en la madera.

    Y ajena a cualquier clase de consideración hacia el piso de su cabaña o su condición, merodeaba la habitación como una fiera, furiosa mientras acechaba a su presa. Quizás ninguno estaba en condiciones de culparla, primero porque en su estado era capaz de arrancarles la cabeza si le contradecían y segundo porque ellos sentían la misma emoción.

    Estaba bien molestarse por lo idiota que era InuYasha con respecto a los temas del amor, pero… ¿Era necesario que Sango estuviera tan furiosa? Quien realmente quien debiera estar en ese estado era Kagome, que era la afectada, la mártir en todo ese embrollo y la única que sería beneficiada si las cosas se arreglaban, no Sango.

    Sin embargo la inocente víctima –bautizada recientemente- permanecía impasible, con su sonrisa sincera y sentada al frente de la castaña. No se atrevía a enfrentar a su mejor amiga y menos después de que hace pocos minutos, bajo un arranque de ira, se declarara oficialmente su madre sustituta y protectora oficial. La sacerdotisa simplemente había asentido, incapaz de creer que viviría de esa manera por nueve meses…

    Pobre Miroku. Ella tan sólo se limitaría a verla ir de aquí, para allá, imaginando el horrible futuro que les esperaba a los pretendientes de sus hijos…—Sango… ¿Podrías, por favor, controlarte? — Se atrevió a pedir su marido, sonriendo nerviosamente, tratando de mantener la compostura ante la inestabilidad de su esposa. La pelinegra lo miró como si quisiera cometer suicidio, bien, lo recordaría como un amable pervertido que cuidó de ella en los peores momentos…

    — ¡¿Quieres que me calme!? — La embarazada lo tomó desesperadamente de los hombros y la tironeó hasta que el necesitado pelinegro balbuceó un "sí" como única respuesta después de tal conmoción. Y es que si los cambios de humor de las embarazadas eran problemáticos, en su amiga resultaba peligroso.

    —Realmente amor, sólo quiero que mantengas a nuestros hijos dentro de tu cuerpo sin escupirlos por la boca…—La mirada de Sango se volvió demencial, pero muy a tiempo esta fue sujeta por su nueva "hija" para evitar una tragedia. —Cariño, ya hablando en serio debes cuidarte por nuestros quintillizos.

    —Quin… ¿Quintillizos? —Balbuceó Kagome incrédula. ¿Cómo era posible que quejándose de tener poco dinero apara alimentar a tres hijos, quisiera cinco más? Ladeó el rostro buscando la expresión aterradora de la castaña pero lo siguiente que vio la dejó helada: ahora ella lloraba.

    — ¿Cómo quieres que tenga quintillizos en mi cuerpo? —Sus manos se encargaron de cubrirle el rostro. Miroku, nervioso de esta nueva reacción se acercó a tratar de calmarla.

    —Sango, tan sólo era…

    — ¡Dices eso porque tu no tienes que parirlos! —Gritó con todas sus fuerzas, derribando con el puro aliento al monje hasta hacerlo caer de sentón. Inmediatamente su amiga corrió hasta ella, para hacerla entrar en razón.

    —Cálmate por favor Sango, ¿no decías que estabas muy molesta por lo de InuYasha?

    Eso pareció revivirla.

    La exterminadora se colocó en pie, dispuesta a darle guerra al medio-demonio que atormentaba los sentimientos de su mejor amiga e "hija". Las palabras de su esposo fueron desechadas como si nunca las hubiera escuchado y de nuevo comenzó a dar vueltas por la habitación, mareando a ambos presentes que volvieron a su sonrisa nerviosa, no sin antes pronunciar: "Ahí va de nuevo"

    Era la sexta vez que pasaba eso en el día.

    La ex colegiala cogió un poco de aire y suspiró el mismo. Era algo asfixiante, pero a veces resultaba divertido; con sinceridad compadecía al padre por soportar tal calvario, día y noche, durante nueve meses.

    Y aunque en un principio, el ir a hablar con Sango fuera una idea para despejarse, realmente no parecía nada efectivo. Desde que entró la castaña la había asaltado de preguntas, maldiciones y luego empezó la rutina que había repetido toda la tarde. Ahora, gracias a eso, no podía apartar de su mente los sucesos recientes entre ella y el peli-plateado.

    Su rostro se coloreó de carmesí sin proponérselo. A pesar de que no hubo nada más allá de un simple abrazo… (Y la huida, que ya se volvía característica del hibrido, por desgracia…) Estaba feliz de que su amado fuera un paso más adelante en el difícil camino que le era confesarse. Las palabras de Miroku le habían dado esperanzas acerca del futuro, se permitía pensar que InuYasha en verdad tenía esa clase de sentimientos por ella…— ¿Kagome? —Llamó su amiga, preocupada.

    Estaba tan feliz, por fin sentía que valía la pena regresar. Quizás, el futuro en el que él correspondiera sus sentimientos no estaba tan lejano, pero…— ¿Se siente bien, señorita Kagome?

    ¿Por qué el pecho le seguía doliendo tan fuerte? ¿Por qué la sensación de tristeza transmutaba a una densa niebla sólida que apretujaba su corazón hasta torcerlo? —Duele…

    Su visión empezó a tornarse borrosa, quizás la emoción la estaba haciendo debilitar. Su pecho se sintió angustiado, sentía el corazón golpeándole fuertemente contra sus huesos y los oídos le zumbaban. Lentamente, empezó a costarle respirar…

    Estaba feliz. Tan feliz, y sin saber porque lágrimas la abordaban violentamente.

    — ¡Kagome! —Escuchó en la lejanía, el murmullo de su voz… No sabía porque esa voz parecía taladrarle los oídos.

    —InuYasha, ¿de donde has salido tú? —Pareció pelear alguien. Los movimientos que percibía eran completamente borrosos, simples figuras que no podía distinguir; vagamente sintió calidez, su cuerpo se presionaba contra algo muy tibio, seguro. El aroma que respiró la llenó de paz y seguridad, su cuerpo parecía que flotaba en las nubes a pesar del dolor. La voz no salía y sus parpados caían pesadamente hasta el punto de no poder sostenerlos.

    Le pareció escuchar palabras de aliento, pero no podía entenderlas. Sus párpados pesaban demasiado y no pudo evitar cerrarlos. Tal vez, si dormía un poco…

    OoOoOoOoOoOoOoOoO

    InuYasha estaba molesto. Había pasado la maldita noche en vela, pensando una y otra vez en que podría decirle a Kagome para explicar su comportamiento. Había inventando miles de excusas, cada una más inverosímil que la anterior y al final sólo podía gritar desesperado.

    Nada serviría, de eso estaba seguro. Así que simplemente había ido a buscar a la chica a su cabaña para decirle lo primero que se le viniera a la mente para echarlo a perder otra vez, eso siempre servía aunque no lo deseara. Nunca imaginó que detectaría el olor de Kagome en la cabaña de sus amigos en plena pérdida de conocimiento.

    Estresado, colocó sus garras sobre el cabello platinado, revolviéndolo con desespero y dedicación. No soportaba más la maldita espera, en el cuarto contiguo al de la pelinegra, mientras era atendida por la anciana Kaede. —InuYasha…

    Estaba completamente sumergido en sus pensamientos que no escuchó el llamado de la mujer, por lo que ella se vio obligada a golpearle en la cabeza. — ¡Maldita sea, Kaede! —Bramó furioso. Ella lo acalló con la mirada, pidiéndole comprensión.

    —He dicho que pasaras dentro, y trataras de tranquilizarte, InuYasha. —Acatando la orden de inmediato, fue cuestión de segundos para verla durmiendo en la cama de pacientes.

    Su menudo cuerpo sudaba frío, el color blanco de su piel empezaba a volverse de un desagradable amarillo y los constantes jadeos que tenía, por la dificultad para respirar, no alentaban un buen diagnostico.

    La anciana colocó un trapo húmedo sobre su frente, suspirando largamente. El ambarino desvió un poco su mirada para ver a la mujer mayor, intentando descifrar que significado ocultaban sus acciones. No parecía muy alarmada, pero igual estaba profundamente preocupada por la chica. —InuYasha, ¿podrías dejar de mirarme de ese modo?

    — ¿A que te refieres?

    —Date cuenta. —contestó, con una gota de nervios bajando por su sien. Tan enajenado estaba en estudiarla a fondo que la distancia vital de una persona, en este caso la de Kaede, estaba siendo violada de una manera poco ortodoxa. Esos ojos fijos en su rostro y escrutando cada gesto incomodaban.

    —Feh, tonterías. —Retrocedió a su sitio algo apenado.

    —Sé que quieres saber que sucede, pero es necesario que te calmes si de verdad quieres entender que ocurre. —Habló con calma, el ambarino se levantó de su lugar exaltado.

    — ¡Estoy calmado! Sólo dímelo de una vez si no quieres que…

    —Hierba de Luna...—Interrumpió la anciana. Debería haber previsto esa clase de comportamiento hostil, con ese medio demonio la tranquilidad no serviría de nada. Sumergió un poco el trapo de tela y lo colocó nuevamente en la joven. Él, confundido por ser detenido abruptamente apenas reaccionó para volver a su lugar. —Hace años que no escuchaba sobre esa terrible maldición.

    — ¿Maldición?

    —Desde la antigüedad han existido muchas formas de castigo y tortura, la hierba de Luna era una de ellas. Las brujas solía usarla como ingrediente principal de una poderosa maldición. —Una expresión de duda en el rostro del ambarino le hizo preguntarse si realmente había entendido, pero Kaede decidió continuar. —Kagome me había dicho de un pequeño corte que se hizo, creo que fue con ella. Pero me sorprende que aún exista la hierba, se supone que fue quemada junto con las brujas…

    — ¿Y eso que significa? —Cuestionó intrigado. La mujer le observó con un frío semblante de indiferencia, pero pronto suspiró y prosiguió.

    —En resumen, Kagome sufre de una maldición de tortura.

    — ¿Y entonces…? —Inepto. InuYasha era tan inepto. Kaede deseó gritar, entendía que él nunca fue alguien de mucho entendimiento, pero sus tontas preguntas la estaban haciendo rabiar. Y sobretodo, la desconcentraban de su labor: la frente de Kagome ya estaba escurriendo agua. Se dispuso a limpiarla y continuar con sus intentos por bajarle la fiebre.

    —InuYasha...—Molesta, la sacerdotisa mayor le tomó los cachetes, halándoselos como a un crio pequeño.

    — ¡Vieja bruja, eso duele!

    — ¿Seguirás interrumpiendo cada vez para hacer una pregunta tonta?

    —No —Su semblante se volvió serio. —. Aunque solo preguntaré: ¿Que consecuencias tiene?

    —Ella estará bien. —Antes de ese idiota le saltara al cuello por sus palabras contradictorias procedió a aclararse. —Sólo se cortó con la planta, para sufrir la maldición completa se requiere de un ritual y mucho más… Por ahora, ella simplemente no debe ser feliz.

    — ¡No me jodas! — Gritó con furia. Sus ojos dorados se mostraron enardecidos frente a los serios y templados de la mujer. ¿Cómo rayos podía decirlo tan tranquilamente? —Es una maldita tontería, ¿no debe ser feliz? ¿¡Como rayos es eso una solución, estúpida anciana!?

    —Tranquilízate InuYasha. —Pidió ella. Obligándose a sí mismo, se sentó. —La maldición actúa de forma perversa, transformando los sentimientos genuinos en dolor físico. Mientras más felicidad sienta, más dolor le causará…

    —Feh, no tiene ningún sentido.

    —Todo acabará cuando la Luna en su pecho se complete, mientras tanto sería recomendable que controlara sus sentimientos para no sufrir. Pero te advierto, se volverá inestable y las cosas más inesperadas pueden hacer reír o sufrir…

    ¿Como era posible semejante estupidez? Algo que gobernara lo que sientes debió de perecer completamente en ese incendio. ¿Porque tenía que encontrarla Kagome? ¿¡Porque justo cuando él se sentía casi preparado para hablar!?

    Y lo más importante... ¿Cuanto tenía él que ver en todo?

    Era verdad que últimamente la notaba más susceptible, más desanimada y aunque sus actitudes no fueran del todo distintas, le dolía pensar cuando tenía que pasar ella.

    Kagome no podía estar pasando por una tortura de algo que no le correspondía. Sin embargo, no conseguía evadir ese pequeño dejo de alegría al saber que no era absolutamente culpable de hacerla sufrir tanto. Era la maldita cosa que transformaba sus emociones y la hacía inestable. Si ella era herida cada instante por algo que no se le relacionaba...

    No era tan culpable. ¿Cierto? —Lo entiendo. —Guardó silencio por segundos. Lo entendía, si, era cierto, pero... no era sencillo ni siquiera pensarlo. —Mientras que encuentras la forma de solucionarlo debo ser cruel. ¿Cierto?

    —En realidad, sólo sé tu mismo. Pero trata de no herirla…

    —Sólo asegúrate de que Miroku y Sango no sepan sobre esto o podrían decirle. Quiero que esta conversación quede como un secreto.

    —De acuerdo.

    Sentía ganas de llorar. De rabia, de impotencia. Pero lo mas importante era que necesitaba desahogarse con algo lo más pronto posible. Apretó el puño hasta enterrar sus garras en el mismo sitio donde antes lo hubiera hecho. Leves marcas estaban quedando de las ya múltiples veces que sucedía.

    La mujer recostada sobre el futón pareció moverse un poco. La pelinegra estaba por despertar y él no deseaba ni mirarle a la cara por lo que tenía que hacer. —Inu-InuYasha...—Oh, pero resultaba tan tarde cuando ella lo cogió por la tela de su haori, mirándole con una media sonrisa.

    — ¿Has despertado? —Preguntó con la voz más fría que pudo. —Fuiste una verdadera molestia...´

    OoOoOoOoOoOoOoOoO

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    Última edición: 6 Julio 2014
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  9.  
    Whitemiko

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    Virgo
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    Hola!!WIIIII!!!!PRIMERA EN POSTEAR!!!!
    T.T ya lo había leido!!!pero aun asi!!!
    no puedo dejar de decir AWWWWWWWWW
    y OMG!!!!COMO PUEDE SER TAN COBARDE!!!!!
    es que o sea, hasta desespera!!no se como kagome aguanta!!!, a este paso, creo que kagome jamas tendra hijos!!!
    -/////- ignoren eso!!!pero es que es verdad!!!jajajaja y te creo con lo de respecto a las tenelovelas, vivimos relativamente cerca!!
    xD nunca e ido a monterrey, bueno si, pero nunca de paseo!!!!e querido ir, pero ya sabes, el tiempo y la escuela, sobre todo la escuela!!
    jajajaja se que muelo mucho pero...no lo puedo evitar!!!CONTI!!!CONTI!!!
    espero noticias pronto amiga!!!xD no creas que es acoso!!solo que...asi llego a fastidiar cuando un fic me gusta mucho!!
    XOXO
    bye!!
     
  10.  
    Idaly

    Idaly Usuario común

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    Ya me estan dando ganas de meterme al fic y ahorcar a Inuyasha.... como puede ser posible que sea tan lentooo??!!! o minimo que Kagome tome la iniciativa!! estos hombres con exceso de timidez... desesperan!!, espero que pronto pongas continuación lo dejaste muy interesante, adios.
     
  11.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

    Leo
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    jajaja Todas estamos de acuerdo en que el idiota de Inuyasha no es mas idiota porque... no le da para tanto jajajaja yo tambien lo pinto asi de indeciso, precisamente porque nunca entendio verdaderamente el amor de pareja al lado de Kikyo, y le cuesta un mundo sincerarse con Kagome y decirle que la ama... pero tiene que hacerlo o si no lo mandan lejos... ademas si fuera cursi y encimoso no seria él... pero tendrá que abrirse de capa, ¿verdad? no podemos dejar las cosas a medias. Sigue la conti en cuanto puedas y te espero
     
  12.  
    surisesshy

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    Hola, hasta que pudiste acabar con nuestro sufrimiento.
    Que lindo, por fin ese tonto esta entendiendo todo, pero paso al paso, si va rápido seguro y le estalla la cabeza, jajajajajajja, ya puedo ver el humo que le salen de las orejas por usar el cerebro, al fin, se esta dando cuenta, pero como no saber lo que es eso, si el pobre antes de conocer a mimyo solo conocia el odio que le tenian por ser hibrido, nunca conoció a alguien que lo aceptara tal cual es, que bien que Kagome llegó a su vida.

    Espero y pronto se de cuenta de que eso se llama amor, te quedo bien, no vi para nada Ooc y me gustó mucho como Rin y Mirocu se escaparon de un posible castigo de parte del anyou, jajajajajajjajajaja, te veo en el proximo capi, bye.
     
  13.  
    Kai

    Kai Usuario VIP

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    Inuyasha es estúpidamente él.
    Hola...un placer saber de ti.
    Bueno quie mas te puedeo decir, Inuyasha no cambia, al menos progreso un poquito.
    Eres mala yo tenia estrellitas en los ojos por pensar que iba a decor si quiera un misero que la quiere, pero no, no señor tenia que venir y ser él, me saca la piedra, creo que hasta sono mi ruptura de ilusión.
    No hay Ooc, ya que como has dicho, el tiempo cambia y mas si has estado esperando a la persona amada, en el caso de Inu alguien apreciado.

    No tengo tanto tiempo como el deseado asi que...Sayoo, espero un buen pregreso.
    PD: Estoy casi segura que Inu vendrá y dirá lo tan esperado en el último capi, asi que no me ilusiono.
     
  14.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

    Leo
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    quiero ya ver lo que haces con la pareja de Miroku y Sango... conflictiva de otra manera, pues es el maniaco hombre el que andaria de encimoso y la pobre chica debatiendose entre las ganas de estar con el y lo indecoroso de su actitud...muy buen capitulo nos tenias desesperadas ... que te puedo decir, para mi Inuyasha es indeciso porque no sabe lo que es el amor de verdad, lo confunde con simple deseo y ganas de tener a Kagome solo para el, no puede decirle lo mucho que significa en su vida... porque no lo entiende por ese lado... a ver que sigue no te tardes no seas tan pachanguera jajaja noscierto toma tu tiempo y regalanos una buena conti gracias
    p.d. primera!!!!!
     
  15.  
    Silk Maid

    Silk Maid Guest

    Ummm alguien sabe que armas puedo usar en la caza de Izayoi??? ejem, estoy revolviendo mi casa, algo voy a encontrar para tirarle * tengo el codigo civil en mi mano* Te gusta eso, Iza linda??? Ja, este Inu me esta desesperando, la verdad que si no reacciona voy a buscar la manera de secuestrarte y obligarte a escribir para mi!!! Me gusta que Sango hable de confianza, confianza que cae ante el primer indicio de duda, lo repito: Pobre Miroku, ya hay que dejar de martirizarlo con su pasado de infiel! En fin, veremos que mas nos traes, solo faltaba un empujoncito para que nuestro mal llevado hanyou reaccione, creo que ni con una dosis multiples de "abajos" va a reaccionar... No tardes en subir la conti, please que me queda poco antes de iniciar la universidad y ya me despido de los fics, y vuelvo a las leyes... Beso!!!
    Igual soy masoquista, mientras mas alargues la cuestion, mas me divierto!!!
     
  16.  
    Kai

    Kai Usuario VIP

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    Hump...
    Te tardaste, pero te esmeraste y ya no hay duda...

    Me niego a que mi subconciente ,me diga "donde" rozaron, pero la idea es calra -o soy una pervertida, ¡dios el Limon me tiene loca°-
    Tan lindo InuYasha, dándose cuanta él "solito" de sus sentimientos...Es la cosa más linda del mundo...de a poco de apoco llega el caracol (¿?)

    No eres la única, eso exactament ees lo que a mi me gusta, conocer personajes y saber de verdad sobre ellos...él sólo dijo Te protejere y ya.



    PD: Yuuko no sé si la alcance pero existen muchas maneras de dar con alguien..dame un mapa topografico y Shiu se encargara de meterle el pie (Tambien de obligarla a escribir..) No exageres...sería buena idea...^^ Sayo...
    Quiero epilogio..
    ° Limon: mi manera de decirle al Lemon, es qeu la primera vez que leí uno dije ¡Un limon? ¿que tiene que ver un limo?..y asi le digo
     
  17.  
    Idaly

    Idaly Usuario común

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    *encabeza la horda furiosa que persigue a Izayoi*

    De verdad que esta buenisima la continuación pero me dan ganas de ahorcarte... o más bien, ahorcar a Inuyasha, es tan... tan... leeentooo, y estupido y desesperante... ¡rayos! por favor, si Inuyasha no toma la iniciativa que lo haga Kagome!!

    Tengo una enooorme duda... que significa esa luna que tiene Kagome? es algo bueno o malo o mortal o solo es un lindo tatuaje cambiante y brillante?

    Y respondiendo a tus preguntas:

    Y el tatuaje ¿Qué creen que sea?
    no tengo ni idea pero me encantaria saberlo!! en que conti lo sabré?

    ¿Qué pasará si sigue así?
    espero que nada malo, imagino que es algo así como una bomba que tiene un reloj en cuenta regresiva, aunque si lo que espera es que Inuyasha se declare para que esa bomba se detenga, me temo que veremos a Kagome en pedacitos...

    ¿Logrará Inuyasha decirle algo?
    tal vez... el siglo entrante...

    ¿Correré lo suficiente para que no me maten?
    si me como un chocolate y mi hiperactividad se dispara, creeme que no podrás escapar

    ¿El próximo año por fin cocinaré pastel?
    porque el proximo año? cocinalo ahora, podría darte recetas muy faciles, rápidas y saludables ahora mismo jeje

    ¿Me volveré millonaria algún día como para invitarlas a mi mansión xD?
    si decides publicar un libro y te hace famosa lo más probable es que sí
     
  18.  
    Wish

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    Wow! De verdad me gusta mucho como escribes. Y me ha encantado la historia, además. Muy a pesar de que esa es la faceta a la que menos aprecio le tengo de Inuyasha. Es terrible! Ocaciona deseos malevolos y asesinos de ahocarlo! Pero qué puedo decir, no nos gustara Inuyasha si no fuera así. Espero la continuación pronto!
    Bye bye!
     
  19.  
    Whitemiko

    Whitemiko Usuario común

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    hola primera en postear!!!
    nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo porque siempre me haces sufrir??
    me dejaste muuuuuuuuuuuyy confundida!!!no entendi nada!!!y muy corta T.T!!
    ese inuyasha tiene por cabeza un coco!!!!en primera por idiota y en segundo por hueco!!!
    cuando va a dejar de ser un bestia timida!!en lugar de que sea una bestia apasionada que no deje dormir a kagome por sus arranques de....
    jejeje creo que ya dije mucho!!(no creas que lo notamos ¬¬)
    espero conti para aclarar mis dudas!!!
    PD: yo tambien hubiera golpeado a inuyasha por idiota!!!
    XOXO
    bye!!
     
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  20.  
    Wish

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    Acuario
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    OMGodsh!! Sacre bleu! Qué chanfles tiene Inuyasha en la cabeza? Una nuez?!! Me frustra el súper bestia, JESÚS! Pero, dando un salto a parte... el capitulo fue sumamente cortito :eek:, y me quedé con una enorme y tremenda INCÓGNITA! Pero aun así me gustó muchísimo, Sango y su bipolaridad de embarazada: genial! :D
    Venga! el próximo capi pronto!
    Bye bye!
    Wish!
     

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