Hetalia Axis Powers ¡Nos vamos al mundial! (long-fic)

Tema en 'Fanfics de Anime y Manga' iniciado por InunoTaisho, 10 Abril 2018.

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  1. Threadmarks: Capítulo 1: Entrevista introductoria... ☺
     
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador Comentarista destacado "¡Viva México, compañeros!" Dale amor a nuestro pollito <3

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    ¡Nos vamos al mundial! (long-fic)
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    Comedia
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    ¡Nos vamos al mundial!


    [​IMG]

    Aquí vengo yo otra vez presentando un nuevo trabajo basado en Hetalia de Himaruya Hidekaz (y ni siquiera he terminado el anterior… ☺), con los personajes actuando en Gakuen Hetalia y el Club de Periodismo a la cabeza. Dispongámonos a disfrutar algo de historia (con información tomada de páginas deportivas especializadas) sobre las selecciones mundialistas con un poco de humor al estilo Hetalia.http://data:image/jpeg;base64,/9j/4...npy26UYANrEjnSJHAFhffWrle/YZ9qFOJKRpQoZLn/9k=



    El club de periodismo de instituto “W” había sido amablemente invitado a tomar el té por Rusia, ya que tenía un favor muy importante que pedirles y no quería la indiscreta intervención del pesado de Estados Unidos. Así que, en el ala oriental del Instituto, aquella con notoria influencia soviética en su fachada, en uno de los salones más grandes, se llevó a cabo esta singular reunión.



    ─ Muy bien, Roshia, creo que puedes decirnos realmente qué es lo que quieres ─le cuestionó Alemania ni bien se presentó en el aula acompañado de sus compañeros, Italia y Japón, mirando a su anfitrión con leve desconfianza.


    ─ Tranquilízate, Doiutsu, sólo quiero concederles una entrevista ahora que el mundial a realizarse en mi casa está muy cerca ─respondió el alto ruso con total calma sin dejar de sonreír abiertamente como niño, invitándoles con una seña a tomar asiento─. ¿Acaso no lo habías planeado? ─le preguntó a continuación empleando su mejor tono de voz inocente mientras sus pupilas violáceas brillaban de felicidad.


    ─… Eemm… bueno, la verdad es que… todavía no lo habíamos definido ─murmuró el germano un poco confuso puesto que no estaba en sus planes entrevistarlo primero.


    ─ Doiutsu-san, creo que la idea de Roshia-san es bastante razonable para empezar con la reseña ─Japón se animó a expresar su punto de vista, dedicándole a su compañero alemán una respetuosa reverencia a modo de disculpa por su atrevimiento.


    ─ Ne, ne, Roshia, ¿dónde está Ukuraina nee-san? ─a Italia lo único que le importaba era poder ver a la hermana mayor de Rusia para apreciar de cerca esa enorme delantera que la hacía resaltar sobre todas las demás chicas, así que le hizo la pregunta obligada sonriendo de forma tonta con aire soñador.


    ─ ¡Itaria, deja de preguntar tonterías que ni al caso! ─haciéndose acreedor a un castigo por parte de Alemania, quien le dio con la libreta en la cabeza mientras un signo de enfado adornaba su frente.


    ─ ¡Lo siento mucho, Doiutsu, ya no lo vuelvo a hacer! ─lo que le hizo lagrimear un poco de dolor sobándose el enorme chichón que surgió del sitio lastimado.


    ─ Itaria-kun… ─fue el susurro del japonés poniendo gesto de resignación por la suerte de su pobre colega.


    ─ No tienes de que angustiarte, pequeño Itaria, pues mi nee-chan vendrá pronto para traernos unos bocadillos con el té ─respondió Rusia tras sonreír un poco más abiertamente, divertido por la situación.


    ─ Vee~… ─dijo el italiano olvidando su dolor al poner mohín de ensueño, dejándose llevar por su imaginación.


    ─ Entonces, Doiutsu, ¿te parece bien que empecemos? ─el ruso se volvió inmediatamente hacia el alemán para no darle tiempo de protestar.


    ─… Aaa… sí, sí, claro… ─afirmó éste tartamudeando un poco.



    El japonés auxilió al alemán para dar inicio a la entrevista preparando también su equipo de grabación de última generación, mientras el italiano continuó soñando despierto moviendo levemente la cabeza de un lado a otro.



    ─ Bien, Roshia, creo que podemos empezar hablando de cómo se vive el futbol allá en tu casa… ─le dijo Alemania seriamente en actitud profesional, después de tomar aire y carraspear un poco para aclararse la garganta al tiempo que alistaba la libreta, y Japón acercó el micrófono para captar los detalles.


    ─ Bueno, el futbol es un deporte bastante popular, de hecho se jugaba en el imperio desde el año 1901; a partir de 1992 la liga fue creciendo y en la actualidad se desarrollan varios campeonatos ya que contamos con muchos equipos en las ciudades más importantes ─dijo éste sin borrar la sonrisa alegre e infantil que suele caracterizarlo─. Los torneos son muy entretenidos para todos y a mí me gusta patear la pelota para que la gente sea feliz sintiéndose uno conmigo… ─añadió con dulzura poniendo un gesto levemente soñador.


    ─ El futbol es muy divertido… vee~… ─Italia interrumpió por un momento sin borrar el semblante de estar perdido en su propio mundo.


    ─ Itaria-kun… ─musitó el japonés haciendo una cómica mueca de vergüenza.


    ─ Dejémoslo así por ahora, Nihon, para que no nos interrumpa con alguna estupidez… ─bufó por su parte el alemán tras lanzarle una breve mirada de fastidio a su distraído colega antes de continuar con su trabajo─. Todo eso es muy interesante, Roshia; ahora creo que podemos recordar el día en que fuiste seleccionado para la organización del mundial de este año, y así le damos entrada a la parte principal de la entrevista ─añadió a continuación siguiendo su instinto periodístico para una completa reseña.


    ─ Por supuesto… como ya todos saben está es la primera vez que la copa mundial va a realizarse en un país de Europa Oriental, lo cual es todo un honor para mí ─dijo el ruso más que feliz con el rostro brillante─. Y me sentí muy dichoso cuando pude restregarle en la cara mi victoria al idiota de Igirisu ─complementó a continuación ensanchando más la sonrisa del puro gusto.



    **********​



    En Zúrich, Suiza, sede de las oficinas de la FIFA, con fecha 2 de diciembre de 2010, se llevaron a cabo las votaciones para la elección de los países sede donde podrían realizarse las justas mundialistas de 2018 y 2022. Los países que presentaron su candidatura para el mundial de 2018 fueron Rusia, Japón, Corea del Sur, Australia, Bélgica junto con el Reino de los Países Bajos (Holanda en nuestro mundo Hetalia), Inglaterra (como representante del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), España y Portugal también en conjunto, Estados Unidos y Qatar. Finalmente, Australia, Japón, Corea del Sur, Qatar y Estados Unidos se retiraron algunos meses antes de la decisión para concentrarse en la elección del 2022.



    En la primera ronda de votación Inglaterra alcanzó dos votos, los Países Bajos-Bélgica obtuvieron cuatro, España-Portugal llegaron a los siete y Rusia se alzó con nueve. Al no alcanzar ninguno la mayoría necesaria de doce, Inglaterra fue eliminado por ser el candidato con menos respaldo y fue necesaria una segunda ronda. Aquí Rusia consiguió trece sobre los siete que recibió la dupla ibérica y los dos que recibió la candidatura Bélgica-Países Bajos.



    ─ ¡Maldición de todas las maldiciones! ─bufó Inglaterra después de que los miembros del comité mundialista le dieron a conocer que su candidatura quedaba fuera por el poco respaldo obtenido a pesar de presentar un gran plan en cuanto a ingresos, egresos, logística e instalaciones.


    ─ Emh, creo que mejor deberías calmarte un poco, amigo Igirisu, ya que no ganas nada con alterarte… ─le dijo el buen España intentando hacerle entrar en razón, mientras Portugal prefirió no dar su opinión al silbar para hacerse el desentendido.


    ─ Bueno, de todos modos alguien tenía que perder, por ello no tiene caso que te pongas así ─expresó Holanda impertérrito y sin nada de delicadeza en tanto prendía un cigarrillo de mariguana y le daba una profunda fumada.


    ─… oye… ─le reclamó el inglés por lo bajo rechinando los dientes de rabia.


    ─ Nii-san, preferiría que no fumaras aquí… ─Bélgica interrumpió y regañó a su hermano haciendo un leve mohín de asco al tiempo que se tapaba la nariz, alejándose de él y arrimándose un poco a donde los ibéricos se encontraban. El holandés sólo la miró un momento pero no desistió de fumar ni tampoco se disculpó por nada; al fin y al cabo y aunque le molestara su hermana pequeña siempre sería amiga del tonto español.


    ─ Yo sí lo siento mucho por ti, Igirisu… ─ese fue el decir de Rusia sin disimular su alegría tras palmearle un hombro a modo de consolarle.


    ─ Puedo suponer, sin temor a equivocarme, que sólo estás burlándote de mí, ¿verdad? ─resopló el aludido lanzándole una mirada de odio al tiempo que le retiraba bruscamente la mano del hombro.


    ─ Sip, no tengo porque negarlo ─puntualizó el ruso desvergonzado conservando el mohín de burla, haciéndole rabiar más.


    ─ Y seguramente crees que tú puedes ganar, Roshia tramposo ─externó el británico a continuación en un intento de recobrarse y pagarle con la misma moneda, dándose sus aires de grandeza.


    ─ Sea cómo sea mi candidatura obtuvo más votos que la tuya, así que es seguro que voy a ganar ─el eslavo no se mostró nada achicopalado y expresó su total confianza. Para él no había nada de malo en su propuesta así le acusaran a nivel mundial que varios de sus atletas hacían trampa con el dopaje.


    ─ Eso lo veremos… ─resopló el anglo mascullando alguna maldición en su idioma, empleando una voz muy baja.



    Después de la segunda ronda de votación Inglaterra se retiró del lugar hecho una fiera y ni siquiera se despidió de nadie dado que los demás estaban ocupados felicitando a Rusia, siguiendo el protocolo de buena amistad establecido por la ONU.



    *****​



    ─ Bueno, al menos Igirisu-san hizo su mejor esfuerzo ─opinó Japón algo conmovido, ya que no se tomó la molestia de brindarle a Inglaterra un poco de apoyo moral en cuanto se enteró de tan bochornoso momento de tan concentrado que estaba en obtener la candidatura para el mundial de 2022.


    ─ Así son las cosas en todo, Nihon… a veces se gana y a veces se pierde ─recalcó el buen Alemania soltando un suspiro bajo de resignación al recordar ese tiempo cuando le tocó pasar por lo mismo. E Italia continuaba soñando, así que no prestaba atención a los sucesos a su alrededor.


    ─ Vamos, Doiutsu, creo que no tienes de que quejarte pues tu participación en el mundial ha estado asegurada desde hace un buen tiempo ─dijo Rusia sin dejar de sonreír con diversión haciendo la puntual observación al campeón defensor de la Copa, ya que es un equipo que siempre promete emoción en cada partido que disputa.


    ─ Ese tema es para más adelante, Roshia, así que no te precipites… ─comentó el alemán un poco avergonzado al enrojecer levemente de las orejas, pues no es alguien al que le guste presumir sus logros. Prontamente recuperó el porte al concentrarse una vez más en la entrevista─. Mejor platícanos sobre las ciudades sede y la infraestructura… ─requirió con seriedad profesional.


    ─ ¡Ah!, todas las ciudades de mi casa son tan lindas que fue un poco difícil elegir sólo once… ─dijo el ruso soltando una alegre exclamación, volviendo a poner ojitos soñadores─… Moscú, mi capital, es tan grande… pero San Petersburgo no se queda atrás… y Nizhni Nóvgorod, y Ekaterimburgo, y Sochi, y Volgogrado, y… la verdad no sé por dónde empezar ─agregó mostrándose un poco indeciso.


    ─ Me parece que lo mejor sería empezar por la capital ─recalcó el teutón a modo de darle una pauta y así tener una entrevista y reseña bien estructurada.


    ─ Ciertamente el Kremlin es una bella estampa… ─el japonés se animó a dar también su punto de vista con total cordialidad.


    ─ Oh, el de Moscú no es el único Kremlin en mi casa, Nihon… ─le explicó el eslavo volviendo a sonreír alegre.


    ─ ¿Ah, no? ─a lo que el joven oriental pareció bastante asombrado por la nueva información, siendo que era el que más conocía por las postales.


    ─ Me imagino que tal vez estás equivocado porque las tarjetas para los turistas suelen integrar dentro del Kremlin a la Plaza Roja junto con la catedral de San Basilio, cuando en realidad son construcciones muy aparte ─adicionó Rusia con bastante educación─. Pero lo que sí te puedo asegurar es que es uno de los más bonitos ─complementó emocionado.


    ─ Vaya… ─mencionó el pobre Japón sintiéndose timado.


    ─ Entonces, Roshia, ¿qué puedes contarnos de Moscú, la capital? ¿Cuáles serían los sitios de interés para visitar además de ir a ver los partidos de futbol? ─Alemania carraspeó un poco para retomar la entrevista.


    ─ Ne, ne, Roshia, yo quiero saber dónde podemos ir a comer en Moscú… pero te recuerdo que el vodka no me gusta ─e Italia volvió a la realidad lanzándole al ruso el cuestionamiento de lo más importante para él, la gastronomía del lugar, antes de hacer un leve mohín de asco por la mención de la popular bebida. No había nada mejor que alimentarse disfrutando manjares suculentos acompañados de un buen vino.


    ─ Itaria-kun… ya despertaste ─el japonés le miró un tanto desconcertado.


    ─ Oye, Itaria… ¿por qué no cierras la boca? ─le dijo el alemán torciendo un poco el gesto, contando mentalmente hasta diez para no soltarle un nuevo golpe.


    ─ Primero voy a contarles algunas cosas de las ciudades y después podemos hablar de comida, pequeño Itaria. Así que vamos a ver… ─respondió Rusia poniendo su mejor gesto de niño bueno con sonrisa angelical, divertido por el comportamiento del italiano. Inmediatamente dio inicio a su disertación mencionando algunos detalles de probada relevancia─. Bueno, como ya saben Moscú es la capital y el lugar donde reside el gobierno de mi casa, y está llena de monumentos históricos y zonas de interés para visitar aparte del Kremlin y la Plaza Roja, como el GUM, el Museo Nacional de Historia o el Teatro Bolshói; de ahí a que también sea un importante centro político, económico, cultural y científico. Moscú es la megaciudad más septentrional de la Tierra, la segunda ciudad de Europa en población y la sexta del mundo.… De ahí tenemos a San Petersburgo, la segunda ciudad más poblada del país que está situada en la región de Leningrado. En algún momento también tuvo otros nombres, como Petrogrado y Leningrado, pero es mayormente conocida como la “Venecia del Norte” debido a sus más de 400 puentes que atraviesan los numerosos canales que por ella pasan…


    ─ “Venecia del Norte” es un lindo nombre… vee~… ─mencionó Italia en tono soñador sintiéndose dichoso por la mención de su nombre.


    ─… Fue fundada por el zar Pedro el Grande el 27 de mayo de 1703 con la intención de convertirla en la "ventana de Rusia hacia el mundo occidental", y a partir de entonces se convirtió en capital del Imperio durante más de doscientos años… ─y el eslavo continuó hablando con total amabilidad sin darle mucha importancia al comentario del joven mediterráneo, sonriendo divertido─. Lo que puedo decir de Ekaterimburgo es que es una ciudad muy pintoresca ubicada en el centro-oeste del país, en la vertiente oriental de los montes Urales a orillas del río Iset. Es la cuarta ciudad más poblada del país y un importante centro administrativo, industrial, cultural, científico y educativo de la región; ah, también es la principal parada del ferrocarril Transiberiano que atraviesa todo el territorio de oeste a este y viceversa… creo que ya conocen Sochi, la ciudad donde se realizaron los Juegos Olímpicos de Invierno en 2014; como ya teníamos infraestructura deportiva únicamente se hicieron algunos arreglos en el Estadio Olímpico Fisht y así pudiera ser utilizado en la Copa Confederaciones 2017 y ahora en el Mundial. Por cierto les comento que esta ciudad se sitúa en el límite con el país de Georgia, entre las montañas nevadas del Cáucaso y el mar Negro, lo que también le da un carácter de balneario para disfrutar la soleada playa en el verano….


    ─ Se ve que se han preparado en realidad… ─dijo Alemania levemente fascinado. Independientemente de lo que se dijera a nivel internacional y de los sucesos a su alrededor, se notaba que la población rusa sí apoyaba al presidente y a su gobierno.



    Justo en ese momento escucharon el compás de una pelota rebotando que mencionaba la llegada de Ucrania, la cual venía acompañada por los tres Bálticos llevando el servicio de té.



    ─ Oh, Roshia-chan, Rituania y los muchachos me ayudaron a traer el té como me pediste… hola, chicos, me da tanto gusto verles ─fue el alegre saludo de la joven dedicándoles una amistosa sonrisa a todos los ahí reunidos.


    ─ Estamos para servirle, Roshia-san… ─respondieron a su vez los tres mencionados inclinándose respetuosamente, con la voz temblándoles levemente.


    ─ Me alegra saberlo, nee-chan ─dijo a su vez el ruso sin dejar de sonreír con complacencia.


    ─ ¡Ukuraina nee-san! ─por su parte Italia se despabiló en automático y pretendió abalanzarse sobre la doncella para plantarle un sonoro beso, pero Alemania le detuvo con rapidez tomándolo presto por el cuello del saco.


    ─ Para tu tren, Itaria… ─le dijo en voz baja con molestia mirándole enojado.


    ─ Lo siento mucho, Doiutsu… ─eso abochornó un momento al joven italiano, así que se disculpó de inmediato enrojeciendo un poco de las mejillas soportando su castigo.


    ─ Muy buenas tardes a todos, Ukuraina-san, Rituania-san, Esutonia-san, Ratobia-san… ─y Japón les dedicó a todos los recién llegados una respetuosa reverencia de acuerdo a la costumbre oriental.


    ─ ¿Y cómo va la entrevista, Roshia-chan? ─preguntó la ucraniana tras dedicarle al mediterráneo una sonrisita de afecto y una cortés inclinación de cabeza al japonés.


    ─ Todo muy bien, nee-chan ─comentó el aludido más que contento, y posteriormente se volvió a los Bálticos hablándoles dulcemente en tono de amenaza velada─. Por cierto, Rituania, espero que ya estén preparando los cánticos de apoyo con la porra ultra.


    ─… Claro que sí, Roshia-san, aquí Esutonia ha preparado un buen repertorio para cantar en la ceremonia de inauguración… ─respondió el mencionado sin dejar de temblar levemente, lanzándole la “bola” a su compañero estonio.


    ─… ¿ah?... ─al pobre casi se le caen las gafas del susto cuando el ruso le miró de forma amable y escrutadora─… no hay problema por eso, Roshia-san, ya que Ratobia tiene las grabaciones en su lista de reproducción ─agregó inmediatamente pasándole la responsabilidad al pobre e indefenso letón.


    ─… eee... bueno, yo… yo… ─el acusado intentó explicarse temblando con mayor intensidad en cuanto todas las miradas se fijaron en él.


    ─ Por cierto, Roshia-san, ¿qué nos podría decir sobre el control de las porras en los estadios? ─Japón fue a su rescate recordando ese importante detalle ya que de todos es bien sabido que este tipo de eventos congregan a grandes masas de hinchas nacionalistas, los cuales a veces expresan el apoyo a sus equipos de forma por demás violenta.


    ─ Si te refieres a los hooligans ingleses ya tenemos las medidas necesarias para no permitirles el acceso con bebidas alcohólicas o armas en los estadios, Nihon ─declaró el entrevistado con total tranquilidad mostrando su sonrisa infantil─. Nuestras leyes son muy claras al respecto y no vamos a tolerar insubordinaciones contra el gobierno aunque sea de aficionados extranjeros ─añadió un poco más cínico.


    ─ Pero no sólo son los hooligans ingleses los que causan alborotos en los estadios, Roshia; no olvides que muchos aficionados de tu país también han cometido actos vandálicos cuando sus equipos juegan en la Copa Europea ─le recordó Alemania con bastante seriedad.


    ─ Bueno, creo que los ultra alemanes y los tifosi italianos tampoco cantan mal las rancheras, ¿a qué no? ─fue el argumento defensivo del eslavo con una sonrisa más abierta.


    ─ Das ist irrelevant, gesprächig! ─le reclamó el alemán ofendido con bastante irritación.


    ─ Giocare a calcio è così eccitante… vee~… ─e Italia solamente volvió a adquirir un gesto soñador pasando por alto la ofensa, como si estuviera viendo uno de esos grandes partidos clásicos ganados por su equipo.



    Justo entonces alguien más hizo acto de presencia interrumpiendo así la conversación.



    ─ ¡Roshia, Roshia, sólo tú puedes ayudarme ahora, por favor! ─era Estados Unidos el que llegaban lloriqueando.







    Nota: El título lo saqué de un promocional que hubo en mi país hace muchos mundiales atrás, cuando nuestra clasificación fue mejor que ahora… ☺. ¿Y qué irá a pedir Estados Unidos con tanta urgencia? Respuesta en el próximo capítulo.


    He tratado de tocar puntos interesantes sobre varios de los participantes que sí tienen una representación humana en Hetalia, perdonen los que no vayan a desfilar por el fic (mi México lindo tampoco entra en el selecto club, por lo que estamos iguales… T_T); así que esto no será muy corto, aunque tampoco quiero alargarme mucho. Ojalá les siga gustando y espero puedan comprender si me desfaso un poco. Saludos.

    P.D. Sólo son 4000 palabras, no sé porque el contador dice más de 9000... está reloco... ☺.
     
    Última edición: 29 Junio 2018
  2. Threadmarks: Capítulo 2: Entrevista inconclusa... ☺
     
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    ¡Nos vamos al mundial! (segunda parte)


    [​IMG]



    En el capítulo anterior…

    ─ ¡Roshia, Roshia, sólo tú puedes ayudarme ahora, por favor! ─era Estados Unidos el que llegaban lloriqueando.



    Como recordarán Estados Unidos se presentó en el aula Soviética mostrando el gesto contrito de la desesperación a su vez que empleaba un tono lastimero de voz como si algo le hubiera lastimado profundamente, abalanzándose sobre el ruso sin importarle la presencia de los demás.



    ─ ¡Anda, Roshia, di que sí, no seas así conmigo y ayúdame! ─le reclamó adolorido sacudiéndole por la solapa del saco ya que le hizo levantarse de su asiento.


    ─ ¿Y qué te hace suponer que yo voy a hacer semejante cosa, Amerika? ─le respondió éste sin dejar de sonreír divertido, soltándose con prontitud del agarre del americano.


    ─ Bueno, como eres verdaderamente experto en filtrar información vía redes sociales presentándolas como “fake news”, no te costaría ningún trabajo el hacerme ese pequeño favor; y no dudes que mis jefes te pagarán más adelante cuando hayan convencido al congreso de los beneficios obtenidos para la noble causa ─contestó el desfachatado gringo recobrando la compostura que suele caracterizarlo.


    ─ Eso que dices es una mentira más falsa que las “fake news” de las que tú y todos los miembros de la OTAN me acusan sin pruebas ─le recordó el ruso torciendo levemente la sonrisa en una amarga mueca burlona, expulsando una tenue aura oscurecida de molestia.



    Los otros presentes, dígase los Bálticos y el Club de Periodismo, les miraban un poco confundidos intentando entender el contexto de tan singular conversación (sin contar a Italia, el cual miraba a Ucrania con gesto embelesado); y por su parte la ucraniana se dedicó a servir el té conservando también el gesto alegre y despreocupado.



    ─ Yo les recomiendo que se sienten para poder saborear el té, Roshia-chan ─y se dirigió cariñosamente a su hermano antes de saludar a Estados Unidos para dedicarle una pequeña, breve y cortés reverencia─. Es un gusto verle por aquí, Amerika-san.


    ─… vaya, Roshia, ¿por qué no me dijiste que estabas ocupado en una entrevista?─ fue entonces que el nombrado tomó plena conciencia de los otros parpadeando un poco con confusión, para después saludarles con su habitual energía─. ¡Qué hay, compañeros!... yo preferiría un poco de refresco de cola en vez de té si no es mucho pedir, Ukuraina, ya que el té me ocasiona jaqueca ─concluyó sonriéndole a la joven con algo de amabilidad puesto que le tenía una gran estima al quererla hacer también su hermana mayor, sobre todo después del último conflicto de Crimea que derivó en una mini guerra con tintes internacionales ante el empuje ruso por ampliar nuevamente su territorio hacia las tierras ucranianas.


    ─ No creo que el pastel que preparé pueda saborearse con refresco de cola, Amerika-san ─respondió ella soltando una risita cantarina, suponiendo que el gringo estaba de broma.


    ─ Ne, ne, Ukuraina nee-san, yo sí quiero pastel… ─Italia aprovechó el momento para acercarse a la doncella y hacerle la petición poniendo su mejor gesto de niño tierno y bueno.



    En el rostro de Alemania se reflejó un tic de incomodidad ya que no pudo detenerlo en esta ocasión, y Japón soltó un suspiro muy bajo de resignación negando sutilmente con la cabeza.



    ─ Claro que sí, pequeño Itaria ─a lo que la aludida no se hizo de rogar sirviéndole una porción bastante generosa.


    ─ Vee~… ─dijo el italiano saboreando el apetitoso postre con mohín de satisfacción.


    ─ Lo mejor es que pida una hamburguesa con queso para botanear ─comentó el americano sin inmutarse y con prontitud le entregó a Lituania un billete de diez dólares─. Puedes quedarte con el cambio si gustas, Rituania, pero no se te olvide que mi McTrío favorito es tamaño jumbo ─le dijo con total desparpajo ya que consideraba, por la influencia de Rusia, que el pobre lituano es el mandadero de todo mundo.


    ─… Aahh… ─éste se quedó un momento sin saber que hacer en tanto tomaba el dinero con delicadeza, ya que para él era mucho efectivo en un solo papel.


    ─ Así se hará, Amerika-san… con su permiso, Roshia-san, nos retiramos ─pero Estonia supo utilizar la oportunidad presentada para alejarse del aterrador ruso, así que, llevándose a sus compañeros Bálticos con apuración, les dedicó a todos una breve reverencia de despedida.


    ─ Esos muchachos sí que saben trabajar en equipo… ─mencionó el gringo con gesto de complacencia y sonrisa desfachatada.


    ─ Por algo trabajan para mí… ─admitió el ruso sin pizca de vergüenza y sonrisa de triunfo.


    ─ Sé que no es de mi incumbencia saber a qué viniste, Amerika, pero parecías bastante preocupado cuando le pedías ayuda a Roshia ─Alemania consideró que ya había tenido suficiente así que, carraspeando muy alto para llamar la atención de esos dos déspotas, les habló gravemente de esta forma.


    ─ ¡Cierto! ─exclamó el aludido recordándolo todo, aunque en esta ocasión mantuvo la calma habitual en él─. Bien, Roshia, como te iba diciendo, ya que eres un hacker consumado que asalta los sistemas informáticos de los demás creo que podrías hacerme el favor de anotar mi nombre entre los participantes al mundial y dejar fuera a alguien menos importante… tal vez podría ser Saujiarabia, Panama o Perū, tú eliges ─se explicó con total descaro.


    ─ Amerika-san, eso sería hacer trampa… ─dijo el japonés totalmente horrorizado.


    ─ ¿Cómo se te ocurre algo tan vil? ─le reclamó el alemán por su parte mirándolo con enfado.


    ─ Además yo no puedo hacer eso que me estás pidiendo, Amerika, pues al contrario de lo que todos dicen soy alguien totalmente honesto ─respondió por su parte el ruso empleando un tono de voz dulce e infantil al tiempo que ponía su mejor gesto de inocente que no rompe ni un plato.


    ─ Vamos, Roshia, si tú no me ayudas Igirisu y Furansu van a seguir burlándose de mí… ─se quejó Estados Unidos en tono de berrinche.


    ─ ¿Qué Igirisu se burla de ti?... no me lo creo ─obviamente Rusia no pudo aguantar las ganas de mofarse también del pobre gringo, ya que de todos es sabido que el conjunto nacional de futbol estadounidense no obtuvo la clasificación a la justa mundialista a pesar de haber presentado un buen equipo.



    Para la mala suerte del norteamericano se presentaron ahí los nombrados, como si alguien los hubiera conjurado con palabras mágicas.



    ─ Vaya, Amerika, ¿así que sí viniste a lloriquear con Roshia? ─fue el dicho del británico en tono ácido mirando a los dos con antipatía.


    ─ No pensé que fueras tan llorón, Amerika… me das tanta lástima ─dijo por su parte el francés disimulando una risita al poner gesto de leve consternación.


    ─ ¡Ya déjenme en paz, par de odiosos! ─se quejó el señalado ocultándose detrás del ruso mientras les mostraba la lengua a los recién llegados.


    ─ Creo que iré a traer más té… ─observó Ucrania por su parte terminando de servir las tazas, después de percatarse que el servicio no alcanzaría para los nuevos invitados.


    ─ Ah, la belle Ukraine est là! Bon après-midi, mademoiselle, on peut sortir ce soir? ─Francia, como todo buen caballero seductor que se respete, no dudó en saludarla con galantería al tomarle una mano para depositar un beso en ella, dedicándole una de sus sonrisas cautivadoras.



    Alemania torció levemente el gesto con fastidio al tiempo que se daba un suave golpe en la frente ya que, a su parecer, el francés es un exagerado que le saca de quicio la mayor parte del tiempo; Japón pareció confundido por esa muestra de respeto poco común para él; Italia estaba más ocupado saboreando su rebanada de pastel que no se dio por enterado del suceso; Rusia sonreía burlón y Estados Unidos también sonrió cuando Inglaterra le soltó a su compañero galo un buen golpe en la cabeza que lo dejó mirando estrellas; y la joven volvió a reír divertida pues todo eso le pareció una simpática broma de los amiguitos de su hermano menor.



    ─ Stop doing that you make me sick, brainless idiot! ─le espetó el inglés a su contraparte mirándole con rabia, consiguiendo con eso que soltara la mano de la chica.


    ─ En seguida regreso con más té, Roshia-chan ─por ello la ucraniana salió del aula dando saltitos de alegría al caminar, y el acompasado rebote de sus grandes pechos fue lo único que se escuchó por lo menos un minuto.


    ─ ¡Qué cruel eres, Igirisu! ─y después Francia soltó una queja lastimera sobándose el enorme chichón producido por el trancazo─. Ya sé que te da envidia mi forma de conquistar a las mujeres, pero no estoy dispuesto a darte clases de seducción… ─agregó recobrándose, dándose sus aires de importancia.


    ─ Ni quien las quiera… ─respondió el aludido cruzando los brazos sobre su pecho en tanto se erguía un poco más para verse más alto. Inmediatamente se volvió a Estados Unidos para continuar con su llamado de atención─. Acepta tu derrota de una buena vez, Amerika, y no andes haciendo tratos con gente indeseable como Roshia ─dijo muy seriamente en tono de hermano mayor.


    ─ Vamos, Igirisu, sólo hablas así ya que estás celoso por no haber obtenido el mundial para este año y yo sí ─fue el contraataque del eslavo ampliando la sonrisa de suficiencia sin mostrarse molesto para nada.


    ─ ¡Claro que no! ─refunfuñó el británico rechinando brevemente los dientes de rabia, mientras el francés disimuló una risita burlona tapándose la boca. Indudablemente que eso no pasó desapercibido para el inglés, así que no dudó en reclamarle─. ¿Y tú de que te estás riendo, idiota?


    ─ Yo jamás me burlaría de ti, Igirisu… ─contestó éste sin dejar de reírse por lo bajo.


    ─ Bueno, Igirisu, la verdad sí fue muy humillante el que la FIFA te negara la organización del mundial de este año… pero anímate ─Estados Unidos no dejaría pasar la oportunidad para desquitarse y, recuperando su habitual desfachatez, le soltó al inglés una fuerte palmada en la espalda como si quisiera consolarle en su malestar.


    ─… oye, Amerika, nadie te pidió tu opinión en este asunto… ─lo que le ocasionó un fuerte dolor al tiempo que le lanzaba una mirada de rabia contenida.


    ─ Ich habe genug davon… Itaria, Nihon, tenemos que retirarnos para poder continuar con nuestro trabajo ─y Alemania ya no pudo soportar más tanta alharaca así que, levantándose de su asiento, se dispuso a salir del salón llamando a sus colegas en son de mando; por lo que Francia e Inglaterra les quedaron viendo con extrañeza al percatarse por fin de su presencia.


    ─ Pero aún no terminamos la entrevista, Doiutsu… todavía no te cuento sobre Nizhni Nóvgorod, ni sobre Volgogrado, ni sobre Kazán, ni… ─observó el ruso un poco confundido por la seria actitud del alemán.


    ─ En cuanto arregles tus asuntos con estos sujetos podremos continuar ─mencionó el teutón manteniéndose firme sin dejarse convencer.



    Ya Japón había obedecido sin chistar apagando la grabadora pero Italia aprovechó para dar un último sorbo a su taza de té mirándola con gesto alicaído.



    ─ Arrivederci, signor Tea… ─le dijo en voz baja y lastimera.


    ─ Ah, mi estimado Doiutsu, por lo que veo ya han empezado con la reseña mundialista para el periódico… C'est magnifique! ─Francia se acercó al alemán mirándole con gesto emocionado y, arriesgando su propia vida puesto que en la frente de éste brotó un signo de evidente enfado, le dio un abrazo por los hombros para agregar─. Puedes entrevistarme cuando gustes ya que nosotros pertenecemos a esa élite de campeones… algo que unos cuantos no han podido superar ─añadió lanzándole una significativa miradita a Inglaterra.


    ─ No seas tan presumido, papanatas, ya que tú tampoco has ganado más de un mundial… ─le recordó el británico soltando un bufido de fastidio en tanto se daba sus aires de importancia.


    ─ Pero he tenido mejores posiciones que la tuya, mauvais perdant… ─reviró el galo mostrándole la lengua.


    ─ ¡Es cierto, Igirisu!, tú inventaste el futbol pero sólo has obtenido un campeonato… ¿me puedes decir cómo te sientes con eso? ─Estados Unidos volvió a intervenir en la charla soltando una carcajada al darle un nuevo golpe al inglés, pero en el otro hombro.


    ─… Amerika, eres un… ─respondió el aludido bufando como toro de lidia.


    ─ Relájate, Igirisu, para que veas que no soy malintencionado podemos hacer una apuesta… ─Francia trató de suavizar el ambiente haciéndole una sugerencia a su amigo inglés─… Quien le gane a Doiutsu en el mundial deberá ser considerado el mejor por el otro, ¿qué dices? ─agregó amistosamente después de soltar al alemán, acercándosele.


    ─ No me metan en sus líos… ─protestó éste último mirándoles con enfado.


    ─ Suena razonable pero, de acuerdo a nuestros grupos, las posibilidades de cruzarnos con él son limitadas ─meditó Inglaterra con seriedad.


    ─ Eso sí que es un problema… ─admitió el francés tras visualizar en su mente el orden de los grupos.


    ─ Ne, ne, Furansu nii-chan, ¿y por qué no mejor haces la apuesta sobre el que gane el encuentro que podría darse entre ustedes dos? ─Italia se animó a dar su opinión con su típica inocencia, agitando en ese momento una pequeña bandera francesa─. Yo creo que Furansu nii-chan va a ganar porque es muy bueno con la pelota ─admitió convencido.


    ─ ¡Ah, mi querido Ita-chan, eres todo un amor! Tu connais le foot! ─esas palabras hicieron que de los ojos del rubio galo brotaran lagrimitas de felicidad al sentirse apoyado de esa forma, así que se abalanzó sobre el italiano dándole los respectivos besos tronados en las mejillas para inmediatamente abrazarlo amistosamente por los hombros.


    ─ Furansu nii-chan… vee~… ─a lo que el mediterráneo solo puso un mohín soñador en tanto Alemania tenía el gesto torcido en una mueca de desagrado, y Japón mostraba semblante de desconcierto preguntándose internamente cómo habían llegado a eso.


    ─ Mi apoyo también es para Furansu porque tú me caes mal, Igirisu. Además su bandera es más bonita que la tuya porque se parece a la mía ─Rusia no quiso quedarse atrás e igualmente externó su simpatía por el francés sin mostrarse nada apenado con el inglés, ondeando su propia bandera en versión miniatura.


    ─ No es necesario que menciones eso, Roshia idiota ─rezongó el nombrado lanzándole una mirada de odio profundo.


    ─ Bien, Igirisu, aunque sigo creyendo que el futbol americano es mejor que el soccer o el rugby puedes contar con mi voto de confianza ─Estados Unidos, por su parte, poniéndose levemente serio, tampoco quiso quedar relegado a segundo término en la controversia así que, dándole al británico una palmada más suave de apoyo en el hombro, le habló en tono de político parlamentario dando un discurso ante la Cámara de los Comunes.


    ─ Gracias, Amerika, yo sabía que no eras tan… ─eso fue levemente reconfortante para el anglo hasta que recapacitó en las últimas palabras del norteamericano─. Oye, el futbol americano no es para nada mejor que el rugby ─le regañó de mal talante.


    ─ Claro que sí lo es ya que la gente civilizada lo prefiere por sobre el juego de bárbaros ─se defendió el gringo con su sonrisa desfachatada de siempre.


    ─ ¡El rugby es un deporte de caballeros y ustedes son unos indígenas brutos! ─exclamó Inglaterra sacando humo por las orejas.


    ─ La verdad el rugby es casi tan salvaje como el hockey sobre hielo… ─Francia no podía guardarse su opinión empleando su usual tono de divo, soltando por fin al italiano.


    ─ Me gusta el hockey sobre hielo… ─declaró el ruso en voz bajita con una sonrisa alegre e infantil imaginando lo que se avecinaba.


    ─ Do you want to fight, bugger?! ─ya que el británico se volvió enfurecido contra el francés tomándole de la solapa del saco para sacudirle con brusquedad.


    ─ Ne me touche pas, animal! ─éste respondió haciendo lo propio y prontamente comenzaron a forcejear, ocasionando que tanto Rusia como Estados Unidos empezaran a reír divertidos mientras les echaban porras.


    ─ Es hora de irnos… ─lo cual fue aprovechado por Alemania para poner pies en polvorosa, tomando al despistado Italia por un brazo y haciéndole una seña a Japón para que les siguiera.



    Cuando se alejaron lo suficiente el alemán soltó al italiano y lanzó un bufido de exasperación mientras reacomodaba la libreta sin dejar de caminar. Ni siquiera llevaban un rumbo fijo, así que anduvieron otros cien metros en línea recta antes de detenerse en un cruce de pasillos.



    ─ Grupo de idiotas descerebrados… ─masculló con severidad intentando tomar una decisión sobre qué camino debían seguir.


    ─ Espero pueda disculpar mi atrevimiento, Doiutsu-san, pero la idea de Furansu-san de entrevistar a los campeones mundialistas me parece bastante adecuada para continuar la reseña ─le señaló el japonés con cortesía dedicándole una leve reverencia─. Así que de favor le pido nos conceda la entrevista puesto que usted es el campeón defensor de la copa ─agregó a continuación antes de tomar la grabadora para comenzar a grabar.


    ─… Aahh… ─Alemania se quedó un segundo boquiabierto y avergonzado puesto que no tenía planeado entrevistarse de esa forma.


    ─ Sí que sí, Doiutsu, y yo tomaré las fotos… vee~… ─dijo el italiano alegremente volviendo a la realidad, y sin más sacó la cámara fotográfica de tecnología de punta para tomarle la instantánea.


    ─ Oye, Itaria… ─el pobre teutón quedó lampareado por unos segundos al recibir de lleno la luz del flash en pleno rostro.


    ─ Ah, Itaria-kun, has vuelto a equivocarte… ─le dijo Japón en voz baja negando suavemente con la cabeza.


    ─ ¿Tú crees eso, Nihon?... ─a lo que el aludido pareció momentáneamente confundido. Inmediatamente revisó la imagen y su carita reflejó una mueca de descontento ya que, al haber sido una toma muy cercana, el rostro del alemán se veía bastante desfigurado─. No te ves nada bien en la foto, Doiutsu… tal vez tenga que hacerte un cuadro utilizando las técnicas desarrolladas del Renacimiento ─agregó a continuación dando su opinión de crítico conocedor de arte.


    ─ ¡Borra eso, torpe! ─Alemania se recuperó en ese momento y le soltó a su compañero mediterráneo un nuevo golpe con la libreta que lo dejó mirando estrellas.


    ─… ─por eso Japón exhaló nuevamente en voz muy baja, lamentándose por la falta de sentido común del italiano.


    ─ ¡Lo siento, lo siento, Doiutsu, ya no lo vuelvo a hacer! ─lloriqueó el pobre Italia sobándose el chichón.


    ─ ¡Eh, West, te he estado buscando por todo el Instituto! ¡Menos mal que ya te encontré! ─la estridente voz de alguien conocido les hizo volver la vista hacia el otro extremo del pasillo.


    ─ Ay, no… ¿por qué él? ─masculló Alemania dándose un suave golpe en la frente mientras ponía gesto de consternación y los ojos momentáneamente en blanco. ¿Por qué tenían que toparse con su hermano mayor precisamente ahora?






    Nota: Y eso que no he tocado demasiada historia mundialista… pero es que no se pueden pasar por alto las relaciones y conflictos que se dan entre los países, y los Allies son los expertos en conflictuarse entre ellos con Estados Unidos a la cabeza. Pobre Inglaterra, todo lo que tiene que soportar (no pude meter a China en esto porque ellos no participaran en el mundial, además puedo suponer sin llegar a equivocarme que el chino prefiere mantener su distancia todo el tiempo que le sea posible… ☺).

    Y trataré de avanzar un poco más con este mientras acomodo los hechos históricos del otro fic, así que pásenla bien.
     
    Última edición: 5 Mayo 2018
  3. Threadmarks: Capítulo 3: Entrevista a medias... ☺
     
    InunoTaisho

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    ¡Nos vamos al mundial! (long-fic)
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    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    8
     
    Palabras:
    4057
    ¡Nos vamos al mundial! (3)



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    En el capítulo anterior…

    ─ ¡Eh, West, te he estado buscando por todo el Instituto! ¡Menos mal que ya te encontré! ─la estridente voz de alguien conocido les hizo volver la vista hacia el otro extremo del pasillo.



    El aparecido era nada más y nada menos que Prusia, como ya mencionamos es hermano mayor de Alemania. En ese momento se había cambiado el saco del instituto y vestía la playera oficial del equipo nacional de futbol alemán, acercándose muy ufano a ellos con una arrogante sonrisa de oreja a oreja.



    ─ ¡Ciao, ciao, Puroisen! ─Italia le saludó alegremente pasando por alto la dolorosa protuberancia que adornaba lo alto de su cabeza.


    ─ Puroisen-san, es un gusto verle… ─y ese fue el amable cumplido de Japón dedicándole una leve reverencia en cuanto éste llegó a su lado.


    ─ Qué hay, camaradas… ─el prusiano correspondió a los saludos con breve educación para inmediatamente abalanzarse sobre su hermano menor, colgándosele en un amistoso abrazo por los hombros. Obviamente dicha muestra de cariño fraterno le ocasionó al rubio una minúscula mueca de molestia manteniendo los brazos cruzados sin afán de corresponder el gesto─. Oye, West, ahora que va a empezar el mundial se me ocurrió la fabulosa idea de realizar una reseña periodística con una entrevista al campeón defensor de la copa, o sea tú; ¿no te parece magnífico? ─le dijo más que feliz y sonriente.


    ─ Seguramente llevas días pensando en esto, Puroisen… en fin, ya no hay nada que hacer más que realizar la entrevista… ─le respondió el alemán soltando un alto suspiro de resignación puesto que ahora no podría negarse a la conversación sobre el tema.


    ─ West… ¿no me digas que de verdad no pensabas en una entrevista? ─Prusia se apartó unos pasos para mirarle con gesto horrorizado sin poder creer en sus palabras. Sin embargo soltó una ruidosa carcajada antes de volver a abrazarlo─. Eres más modesto de lo necesario, West, pero conmigo no tienes que disimular pues ambos disfrutamos el sabor de la victoria aplastando a nuestros enemigos en el campo de batalla, y eso no ha sido sólo una vez ─añadió hablándole en forma cariñosa de hermano mayor mientras le daba suaves palmaditas en la espalda.


    ─ Basta ya con eso, Puroisen… ─Alemania pareció más enojado y le reclamó a su hermano por tratarlo como si todavía fuera un niño pequeño.


    ─ Ustedes díganme si no estoy en lo correcto, compañeros ─pero el prusiano se hizo el desentendido de su berrinche y se volvió a los otros dos para pedirles su opinión─, ¿verdad que es necesaria una entrevista para la reseña mundialista?


    ─ Por supuesto que sí, Puroisen-san; Doiutsu-san debe dar unas palabras como el campeón defensor de la copa ─admitió Japón con una sonrisa amable y prontamente preparó el micrófono para comenzar a grabar todos los detalles.


    ─ ¡Sí que sí!, toda la reseña se verá más bonita con muchas, muchas fotos ─exclamó Italia por su parte y sin temor alguno les tomó una fotografía. Después de un segundo les entregó la cámara para que pudieran apreciar la imagen en cuestión al tiempo que ponía cara de desilusión, haciendo una puntual observación─. Sigo diciendo que te ves mal en las fotos, Doiutsu… creo que deberías sonreír más como Puroisen.


    ─… Itaria, no me hagas enojar en serio… ─resopló el aludido rubio entregándole el aparato con algo de brusquedad pues su humor no estaba para soportar bromas.


    ─ Vamos, vamos, West, Ita-chan tiene razón, con esa pinta pareces tan amargado como el presumido de Ōsutoria; así que cambia la cara que después de la entrevista te invito una cerveza ─el mayor soltó una nueva risotada y amorosamente le jaló un cachete a su “hermanito” intentando que modificara el semblante por uno más sonriente.


    ─ Lass mich in Ruhe… ─lo que le obligó a mascullar enfurruñado haciendo un sonido ininteligible en su idioma.


    ─ A mí no me gusta la cerveza, Puroisen… ─mientras el italiano se auto invitó al convivio de los hermanos pero no escondió su desagrado por la señalada bebida al torcer el rostro en un mohín de asco.



    Ambos le miraron por un segundo poniendo un gesto diferente: Prusia sonreía divertido y Alemania tenía ganas de matarlo. Afortunadamente Japón consideró que había llegado su hora, así que lanzó la primera pregunta dedicándoles a ambos hermanos una reverencia breve y educada.



    ─ Entonces díganos, Doiutsu-san, ¿cómo se juega el futbol en su casa?


    ─… Nihon… esto es algo vergonzoso… ─titubeó el aludido enrojeciendo un poco de las orejas, mostrándose menos molesto.


    ─ Anda, West… si no quieres contestar tendré que hacerlo yo ─el prusiano parecía más alegre y sin dudar ni un poco se tomó la libertad de dar una respuesta─. Nuestra gran escuadra, Die Mannschaft, Nationalelf, es quien representa desde 1908 a la Deutscher Fußball-Bund en las competiciones oficiales organizadas por la UEFA y la FIFA. Ha participado en dieciocho ediciones de la Copa Mundial de Fútbol conquistándola en cuatro ocasiones, y fuimos anfitriones en las ediciones de 1974 y 2006… Aunque ya existía un combinado alemán activo desde finales del siglo XIX, nuestro primer encuentro oficial se daría hasta ese año de 1908 cuando enfrentamos al equipo de Suisu… ─explicó muy ufano recordando todos y cada uno de los acontecimientos como si los estuviera viendo una vez más, y hasta se le salieron unas lagrimitas de orgullo.


    ─ Nosotros también tenemos cuatro copas FIFA, y le ganamos a los de Furansu nii-chan en nuestro primer encuentro oficial… vee~… ─presumió Italia con inocencia poniendo gesto de niño perdido en su mundo de ensueño.


    ─… ─lo que provocó que por un segundo sus acompañantes le quedaran mirando con leve desconcierto puesto que todavía no era su turno de ser entrevistado como uno de los campeones mundialistas de reconocida fama.


    ─ ¿Y a quién le importa eso ahora? ─replicó Alemania al siguiente segundo poniendo gesto de descontento. O sea, en ese momento estaban hablando de él y su gran equipo, no de alguien más.


    ─ Ya dirás lo que quieras cuando sea tu turno, Ita-chan, pero no se te olvide que para esta edición no jugarán la Copa ya que fueron eliminados por la escuadra de Suu~ēden ─agregó Prusia con una sonrisita burlona por la candidez del italiano.


    ─ ¡Oh, es cierto!... Rōmano nii-chan ha estado muy triste por eso, y ni siquiera la deliciosa paella a la valenciana de Supein nii-chan pudo animarle ─rememoró el mediterráneo poniendo una momentánea carita de tristeza─. Pero al menos yo sí quiero ir a divertirme en el Mundial para apoyar a Doiutsu, a Nihon, a Furansu nii-chan, a Supein nii-chan, a Berugī nee-chan, a Porotugaru, a Pōrando, a Suisu… ─agregó a continuación ya con una sonrisa de felicidad.


    ─ Lo cual me da mucho gusto, Itaria-kun ─dijo Japón amablemente para poder continuar la entrevista─. Entonces, Doiutsu-san, Puroisen-san, ¿qué más pueden contarnos del fútbol en su casa? ─les preguntó con educación.


    ─ Bueno, puede decirse que el fútbol se expandió rápidamente en el país a finales de siglo XIX, y el primer intento de organizar algún tipo de campeonato nacional se produjo en 1894 ─está vez sí fue el alemán quien se tomó la molestia de responder tras aclararse la garganta con disimulo─. Después de su creación en 1900, la DFB comenzó a establecer su autoridad sobre multitud de torneos de las ciudades y ligas regionales que surgieron en todo el país y organizó el primer campeonato nacional reconocido oficialmente en 1903, jugado bajo un sistema por eliminatorias. Actualmente la Fußball-Bundesliga es la competición entre los equipos de fútbol de la máxima categoría, y se empezó a disputar en 1963 a partir de la unificación de los antiguos campeonatos locales llamados Oberligas…


    ─ No olvides que contamos con tres divisiones profesionales en la liga, West ─le interrumpió su hermano con una mueca de satisfacción en el rostro.


    ─ Puroisen… si no me dejas terminar no puedo contar todo… ─resopló el rubio mirando a su hermano mayor con leve fastidio.


    ─ Está bien, está bien, voy a cerrar la boca ─éste rió por lo bajo dado que disfrutaba hacer rabiar de vez en cuando a su pequeño hermano.


    ─ Eso es muy interesante, Doiutsu-san. Ahora me gustaría que nos contara cómo es que ganó su primer campeonato ─dijo el japonés por su parte mirándole con total respeto en tanto el italiano preparaba una vez más la cámara para tomar una nueva foto.


    ─ ¡Ah, eso fue tan épico!... cómo olvidar nuestro gran momento… llovía y hacía frío, pero eso no impidió que nos levantásemos con la victoria por sobre los “Magiares poderosos” de Hangarī… ¡jah!, y ella tuvo que pagar su apuesta conmigo, claro que sí… ─una vez más Prusia tomó la palabra dibujando en su rostro un semblante de éxtasis total, como si estuviera viendo la escena en cuestión disfrutando del momento.


    ─ Muy bien, Puroisen, entonces cuéntalo todo ya que lo disfrutaste como nadie… ─Alemania soltó un suspiro de molestia concediéndole a su hermano el privilegio de expresarse con amplitud.


    ─ Ya lo creo, West… El partido final de la Copa Mundial de Fútbol de 1954, que se disputó el 4 de julio en el Wankdorfstadion de la ciudad de Berna (Suiza) es conocido también como “El Milagro de Berna”. En él se enfrentaron nuestra gloriosa Die Mannschaft (en aquel entonces sólo era Alemania Occidental, pero no entraremos en esos detalles) contra el hasta entonces potente e invicto equipo desde los últimos Juegos Olímpicos celebrados en Helsinki en 1952, “Los Magiares poderosos”. Contra todos los pronósticos la Die Mannschaft les derrotó con un marcador de 3:2 y eso nos convirtió en campeones por primera vez. Lo demás ya es historia para celebrar con cerveza y salchichas ─comentó el albino más que envanecido de la gran hazaña realizada, carcajeándose un poco como si se estuviera burlando de la mencionada Hungría en persona.


    ─ Hangarī nee-chan estuvo muy triste en esos días… ─comentó Italia tras tomarles una fotografía agarrándoles desprevenidos.


    ─ Oye, Itaria, deja de hacer eso… ─le regañó el alemán en voz de mando, deslumbrado una fracción de segundo por el flashazo.


    ─ Lo siento, Doiutsu… ─se disculpó el mediterráneo con una sonrisita tímida e inmediatamente miró la imagen─. Ahora ya se ven mejor ─recalcó satisfecho mostrándoles la instantánea.


    ─ Nada como una buena fotografía de primera plana… Bueno, la victoria de Die Mannschaft provocó el júbilo de nuestra gente a nueve años del fin de la guerra y como un aliciente sobre la injusta suspensión a la que fuimos sometidos para el mundial de 1950 ─agregó el prusiano más que sonriente con el pecho ensanchado de orgullo.


    ─ Ciertamente tienes razón, Puroisen, ya que este acontecimiento deportivo ayudó al denominado milagro económico que permitió el surgimiento de la nuestra actual República, además de incrementar el espíritu nacionalista y la autoestima de todos los ciudadanos ─admitió Alemania con un gesto serio de conformidad y brazos cruzados, hinchándose también un poco porque no podía negar el poderío que han adquirido a nivel mundial como una gran potencia en varios sentidos, y eso es algo para presumir.


    ─ Fascinante… ─musitó Japón mirándoles embelesado. Tal vez algún día podría saborear una gloria igual, al menos lo esperaba con ilusión sin escatimar en la preparación de su gente─. Ahora nos gustaría saber cómo fueron las otras emisiones mundialista que ganaron, Doiutsu-san, Puroisen-san… ─les preguntó a continuación dándole continuidad al reportaje.


    ─ ¡Oh!, qué gran pregunta, Nihon… ─observó el germano mayor con la sonrisa de oreja a oreja.


    ─ Bueno, la Copa de 1974 celebrada en casa fue un poco complicada por tener dos escuadras representativas… ─mencionó el menor poniendo gesto pensativo y un tanto consternado, pues si de algo no le gustaba hablar era sobre el triste período en el que el país estuvo dividido en dos.


    ─ Anda, West, lo importante es que ganamos todos nuestros partidos y por ello pudimos vencer a la cuadrilla de Oranda, así que no te fijes en detallitos insignificantes ─observó Prusia haciéndose también el desentendido de ello, ya que no la había pasado muy bien cuando el gobierno de su lado, el oriental, estuvo bajo el control de Rusia en esos años.


    ─ Si consideramos que una parte le ganó a la otra cuando se enfrentaron… pues ciertamente puede decirse que ganamos todos los partidos ─admitió el rubio soltando un profundo suspiro de resignación dado que el pasado ya era pasado.


    ─ Vayamos a lo que sigue cuando ganamos la Copa en el mundial de 1990 celebrado en casa de Itaria… ─apuntó rápidamente el prusiano para desviar el tema, volviendo a sonreír con suficiencia─. Muy lindo lugar con vista al cálido mar Mediterráneo, por eso siempre me ha gustado ─agregó a continuación poniendo gesto de complacencia, ya que las poco conocidas y frías aguas del Mar Báltico no pueden compararse con las muy famosas y reconocidas del importantísimo “Mar en medio de las tierras”.


    ─ Lo único que no me gusta mucho es el exceso de condimentos en la comida… ─mencionó el germano renovando el gesto de seriedad.


    ─ ¿Y qué me dicen de los encuentros que sostuvieron con sus rivales, Doiutsu-san, Puroisen-san? ¿Fueron juegos fáciles o difíciles? ─le preguntó Japón tratando de mantener el ritmo de la entrevista.


    ─ Cada uno de los rivales tiene técnicas de juego muy diferentes que pueden llegar a complicar un partido ─señaló Alemania con gravedad sin el afán de presumir nada.


    ─ Deja la sobriedad de lado, West, y admite de una buena vez que fuimos y seguimos siendo superiores a muchos otros… esos gauchos de Aruzenchin no se iban a quedar sin recibir su merecido después de habernos vencido en el mundial del 86 que se celebró en la casa de Mekishiko ─recalcó Prusia soltando una risita divertida tras rumiar un poco la rabia por esa derrota histórica.


    ─ Ne, ne, Doiutsu, ¿cuántas veces nos hemos enfrentado en un mundial? ─preguntó Italia en ese momento pues estaba queriendo hacer memoria de sus encuentros.


    ─ ¿A qué viene eso ahora, Itaria? ─le cuestionó el nombrado con algo de desconcierto y mueca de incredulidad, imaginando la barbaridad que podía salir de la boca de su atolondrado compañero.


    ─ Es que no recuerdo si yo te he ganado varias veces o tú me has ganado a mí ─indicó el ingenuo italiano con su candidez habitual, dedicándole una amistosa sonrisa.



    Prusia no pudo aguantar la carcajada burlona por el gesto de espanto y contrariedad su hermano menor, al cual casi se le va la quijada al suelo ante semejante interpelación... o sea, ¿por qué hacer mención de eso ahora que estaban hablando de sus triunfos? Justo entonces escucharon una voz lastimera acercándose por el lado contrario del pasillo donde se encontraban.



    ─ Veneziano, fratello mio, ti ho cercato per secoli! ─dijo el joven dueño de la voz antes de llegar a su lado.


    ─ ¡Rōmano nii-chan! ─fue el saludo de Italia reconociendo a su querido hermano mayor, abriendo los brazos para recibirle con afecto. Para su buena o mala suerte Romano se echó a llorar sobre su hombro mojándole todo el saco.


    ─ Rōmano-kun… ─murmuró por su parte Japón sin saber que pensar ahora dado que siempre le había parecido que el italiano mayor era bastante tsundere.


    ─ Veneziano, questo è terribile, un affronto! ─gimoteó el recién llegado en voz alta, y ni se preocupó por ponerle mala cara al más joven alemán como era su costumbre cada que lo veía.


    ─ Ya, ya, nii-chan, ya pasó todo… no tienes por qué llorar más ─como el italiano menor es un buen chico, muy empático con el dolor ajeno, no se quejó por eso y se tomó la molestia de palmearle el hombro a su hermano a modo de consolarle.


    ─ Pero dime, tú, Rōmano, ¿qué es lo que te tiene en ese estado? ─le preguntó por su parte Prusia con curiosidad dejando de sonreír. Aunque parezca un tipo duro en el fondo es bastante afectivo, más aparte siente gran afinidad por ambos italianos a pesar de conocer muy poco a Romano.


    ─… ─el mencionado levantó la vista mirándoles con gesto acongojado, y prontamente se abalanzó sobre Alemania para sacudirle por el saco a modo de súplica─… ¡”Macho patatas”, sólo tú puedes vengarnos ahora y limpiar nuestro nombre!


    ─… Oye… si no nos dices de que se trata todo esto no podremos ayudarte ─respondió el señalado con apuración liberándose con trabajo del acoso.


    ─ Mira que estoy tomándome la molestia de pedirte un favor, “Macho patatas” idiota ─a lo que el mayor italiano, al tomar plena conciencia de lo que había hecho, se apartó a una distancia razonable mientras se sacudía las manos como si quisiera limpiarse algo. Al momento dio un respingo cuando notó la presencia del prusiano, escondiéndose presuroso tras su hermano menor─. Mi ci vuole… Veneziano, i maledetti tedeschi ci circondano! ─exclamó levemente asustado.


    ─… ¡jah!... este chico es más simple de lo que pensé ─y el albino teutón soltó una carcajada divertida sin siquiera molestarse.


    ─… Idiot Stück… ─no así el rubio, a quien le brotó un signo de enfado en la frente sintiéndose injuriado sin siquiera merecerlo… o sea, primero le pedía ayuda y después le insultaba, eso sí que era no tener vergüenza.


    ─ Sí que tienes razón, nii-chan, Douitsu es el único que puede vengarnos en el mundial ─más Italia sonrió alegre y despreocupado pasando por alto el enfado de su amigo, dándole a su hermano por su lado.


    ─ En serio, Itaria, no entiendo a qué se refieren ustedes dos ─el irritado Alemania trató de recomponer el gesto por uno más neutral en tanto Prusia continuaba riendo por lo bajo, y Japón ponía cara de desconcierto intentando pensar en cuál sería la lógica petición de ese par.


    ─ Rōmano nii-chan y yo estuvimos pensando en que, ya que tu escuadra se va a enfrentar a la de Suu~ēden en la primera ronda, podrías darle una goleada de nuestra parte… ─respondió el nombrado sin dejar de sonreír amistosamente.


    ─ E così i bastardi non ci confonderanno più! ─recalcó Romano con éxtasis sin salir de su escondite.


    ─… Aahh… ─murmuró el alemán un tanto desconcertado.


    ─ Claro que podremos ganarle a ese Suu~ēden y a cualquier otro que se nos ponga enfrente, así sea Mekishiko o Kankoku… como que me llamo Puroisen lo digo ─el prusiano no dudó en contestar afirmativamente dándose renovados aires de superioridad─. Es más, West, deberías ir en este momento a verle para declararle la guerra, así sabrá quienes somos nosotros ─agregó sin pensarlo demasiado, recordando aquellos lejanos tiempos de guerra cuando se enfrentó a Suecia por la supremacía en el Báltico.


    ─ ¿Qué? ─preguntó el aludido entre asombrado y molesto ya que no era su intención hacer semejante barbaridad, puesto que sólo estaban hablando en términos deportivos.


    ─ Doiutsu-san, tal vez podría ser conveniente ir a entrevistar a Aisurando-san como la gran sensación que se presentará por primera vez a un mundial… ─Japón le habló en voz baja a su compañero considerando adecuado el no desaprovechar la oportunidad para ir a ver a los Nórdicos, así conseguirían una entrevista de primera mano con el nuevo miembro de la élite mundialista.


    ─… Mmm… eso suena bastante razonable, Nihon… ─admitió el alemán serenándose de inmediato. Así que se volvió a los italianos diciéndoles─. Está bien, pueden contar con que Die Mannschaft hará todo lo posible para derrotar al equipo de Suu~ēden en la primera ronda.


    ─ Grazie, grazie, amico patate, sapevo che non ci avresti deluso! ─Romano se acercó nuevamente a él dejando de lado su temor y su reserva, dándole la mano en un enérgico movimiento sin importarle esta vez “contaminarse con gérmenes alemanes tomadores de asquerosa cerveza”.


    ─… Oye, cálmate… ─resopló el teutón algo molesto, soportando el maltrato sin moverse demasiado.


    ─ Muy bien, West, muy bien; el valor de nuestra patria va contigo… ─comentó Prusia con bastante orgullo dándole también unas palmaditas amistosas en el hombro, ocasionándole soltar un suspiro bajo de pesadez─. Bueno, si me disculpan tengo que encontrar al amargado señorito llamado Ōsutoria para mofarme de él ya que su equipo no clasificó para el mundial; y como seguramente Hangarī está a su lado también voy a reírme de ella ─agregó a continuación en tono burlón dándose sus aires de suficiencia, retirándose por el pasillo que daba hacia la derecha en tanto tarareaba el himno de su país.


    ─ ¡Salúdame a Hangarī nee-chan y a Ōsutoria-san, Puroisen! ─le pidió el joven Italia despidiéndose de él con una sonrisa alegre al tiempo que agitaba la mano derecha.


    ─ Dieser Idiot… ─masculló Alemania soltando un nuevo suspiro, pues estaba casi seguro que Hungría noquearía a Prusia en cuanto lo viera llegar sólo para molestar.


    ─ Entonces, ¿qué hacemos ahora, Doiutsu-san? ─le preguntó cortésmente Japón después de poner la grabadora en pausa, dedicándole una nueva y breve reverencia.


    ─ Vamos a ver a los Nórdicos, Nihon, que sin lugar a dudas nos concederán la entrevista ─respondió el señalado empezando a caminar con paso firme, siendo seguido por su colega japonés─. ¡No te atrases, Itaria! ─dijo en son de mando llamando al despistado mediterráneo.


    ─ ¡A la orden, Doiutsu! ─respondió el aludido cuadrándose un momento y después se dispuso a seguirle, no sin antes invitar a su hermano a ir con ellos─. Anda, nii-chan, a lado de Doiutsu no tenemos por qué temerle al grandote de Suu~ēden ─dándole unas palabras de aliento.


    ─ Tienes razón, Venechiāno, con “Macho patatas” de aliado tenemos muchas posibilidades de ganar y hacerle ver que con nosotros no se juega… ─respondió éste envalentonado así que, sin protestar, se fue con ellos─. Muy bien, “Macho patatas”, tienes que demostrarle al Suu~ēden ese que le falta mucho para unirse al grupo de los campeones mundialistas como nosotros… Sì, signore! ─añadió al final un poco más engreído al hinchar el pecho para dárselas de hombre fuerte.


    ─… ─el pobre alemán sólo frunció levemente el ceño sin tomarse la molestia de contestar… por si no fuera suficiente con un italiano atarantado ahora tendría que cargar con los dos.


    ─… Itaria-kun… Rōmano-kun… ─musitó el japonés por su parte dirigiéndoles una mirada avergonzada tras poner momentáneamente los ojos en blanco.



    Prontamente llegaron a la “Guarida” de los Nórdicos, la cual estaba adornada con tradicionales motivos vikingos como cascos con cuernos, escudos, hachas y lanzas, y en el interior se escuchaba la algarabía de una celebración de época con música ancestral de su región, al sonido de tambores y cuernos.



    ─… ¿Por qué no mejor venimos otro día?... ─musitó Romano con temblorosa voz tras ocultarse detrás de su hermano, asomando solo la cabeza.


    ─ No pasa nada, nii-chan, ya que Doiutsu está aquí con nosotros… ─le dijo Italia en un intento de tranquilizarle, sonriéndole con amabilidad─. Aunque si llega a ser necesario podemos usar nuestra estrategia más útil… ─añadió con prontitud y sacó la usual banderita blanca que suele acompañarlo para protegerlo en los tiempos más difíciles, cuando las posibilidades de huir de un altercado fueran escasas.


    ─ Bien pensado, Venechiāno… ─observó el mayor sintiéndose más seguro, pero no se tomó la molestia de salir de su escondite dado que ese era el sitio más ventajoso para correr si llegaba a presentarse la oportunidad.



    Japón y Alemania los quedaron viendo un momento con semblante diferente: el japonés con cara de pena y el teutón con gesto de fastidio.



    ─ Déjense de tonterías que vinimos a trabajar ─les espetó el rubio y sin más se dispuso a tocar la puerta cuando esta fue abierta dando paso a una aterradora visión que les hizo retroceder a todos.


    ─ Mia madre, un orribile mostro! Per favore, non mangiarci! ─exclamó el pobre Romano soltándose a llorar de miedo.


    ─ Mph… ─dijo el joven parado en el resquicio luciendo un traje de vikingo que le hacía ver mucho más alto de lo que ya es.


    ─ ¡Hey, Suu!, ¿por qué no me dijiste que teníamos invitados? ¡Adelante, amigos, no se queden ahí pues tenemos cerveza para todos! ─y otro alegre joven hizo acto de presencia vestido de modo similar, y dedicándoles una amistosa sonrisa les invitó a gozar de la celebración junto con ellos.





    Nota: espero les haya resultado informativa la entrevista… no intento adentrarme mucho en detalles y sólo mencionaré algunos cuantos encuentros futbolísticos, aquellos que hayan sido relevantes para los equipos nacionales de cada país. No duden de que le llegará su momento a Italia, así que esperen porque ahora me centraré en la participación de los equipos nórdicos (mis favoritos) y la llegada de Islandia por primera vez a un mundial.


    Sonrían el resto de la semana mientras me tomo mi tiempo para darle forma al siguiente episodio.
     
    Última edición: 6 Mayo 2018
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    Monokuma J

    Monokuma J Entusiasta

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    Esta genial, me sorprendió encontrar un fanfic de Hetalia Axis Power junto cuando comencé a descargármelo, me gusto el tema de que los países hablen a cerca del mundial que ya casi esta por llegar, espero lo continues pronto
     
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    InunoTaisho

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    Mi estimadísimo Monokuma J , me has devuelto el alma al cuerpo... XXD.

    Voy avanzando a paso de tortuga por mis múltiples actividades extraescolares además de tener que buscar la información necesaria y pertinente para tener unas buenas entrevistas, así que te ruego paciencia... pero de que lo termino lo termino... :D

    Por lo demás y a reserva de spam te invito a leer mis otros fics de Hetalia, para que pases un buen rato empapándote de esa loca comedia de situaciones inverosímiles dentro del contexto mundial. Saludos y muchas gracias.
     
    Última edición: 27 Mayo 2018
  6. Threadmarks: Capítulo 4: Entrevista conjunta, parte uno
     
    InunoTaisho

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    Título:
    ¡Nos vamos al mundial! (long-fic)
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    8
     
    Palabras:
    3044
    ¡Nos vamos al mundial! (4)


    [​IMG]



    En el capítulo anterior…


    ─ ¡Hey, Suu!, ¿por qué no me dijiste que teníamos invitados? ¡Adelante, amigos, no se queden ahí pues tenemos cerveza para todos! ─otro alegre joven hizo acto de presencia, y dedicándoles una amistosa sonrisa les invitó a gozar de la celebración junto con ellos.



    Como recordarán nuestros amigos del Club de Periodismo, acompañados por Romano, habían llegado a la zona dominada por los Nórdicos; y al querer llamar a la puerta del aula alguien se les apareció dándoles un susto. Era ni más ni menos que Suecia, aquel al que los hermanos italianos estaban buscando para declararle la “guerra” en el campeonato a través de Alemania. Afortunadamente detrás de éste se presentó Dinamarca, quien más que sonriente les invitó a pasar.



    ─ ¡Amigos, tenemos visitas, así que saquen más cerveza! ─el danés abrazó amistosamente al alemán por los hombros y lo condujo con él al interior del salón, por lo que el pobre no tuvo ni tiempo de negarse.



    Y ante eso el japonés y los hermanos italianos les siguieron muy de cerca mientras el sueco cerró la puerta para marchar tras ellos, mirándoles con fría intensidad. Ello ocasionó a los jóvenes mediterráneos un escalofrío que les recorrió la espalda con lo que apuraron el paso.



    ─ ¡Hola a todos, sean bienvenidos! ─Finlandia les saludó con una sonrisita tímida y sin más se apresuró a servir los tarros de cerveza necesarios para agasajar a sus invitados, con la mejor cerveza danesa del momento.


    ─… llegan en el momento justo… ─murmuró Noruega soltando un disimulado bostezo a modo de saludo e Islandia solamente movió ligeramente la cabeza sin darle demasiada importancia. El que lanzó un graznido chirriante fue “Mr. Puffin” dado que no está acostumbrado a tratar con mucha gente.


    ─… eso no es nada cortés, Mr. Puffin… ─por ello el islandés le recriminó al pájaro en voz muy baja cerrándole el pico con una mano, y éste no tuvo más remedio que guardar silencio.



    Ya mencionamos anteriormente que los Nórdicos se encontraban festejando de forma anticipada el inicio de la justa mundialista (obviamente a iniciativa de Dinamarca), e intentaban hacer que Islandia se empapara completamente del espíritu de juego dado que ésta sería su primera participación oficial en la gran fiesta. Y nada mejor que hacerlo a la manera tradicional, con cánticos vikingos y bebiendo cerveza.



    ─ Disculpen la molestia… ─respondió Alemania levemente abochornado recibiendo su tarro de cerveza.


    ─ Lamentamos la interrupción, Denmāku-san, Suu~ēden-san, Noruu~ē-san, Finrando-san, Aisurando-san, Mr. Puffin-san… ─dijo por su parte Japón mucho más avergonzado, dedicándoles a todos la respectiva reverencia incluyendo también al ave.


    ─ No hay cuidado por eso, Nihon ─observó Dinamarca sonriente y amable como siempre─. Lo que pasa es que a veces Suu es muy sensible y, como escuchó el ruido de afuera, quiso asomarse para ver de qué se trataba ─agregó a continuación a modo de explicación disculpándose por la conducta de su colega.


    ─ Mph… ─murmuró el mencionado sin decir nada más y volvió a ocupar su lugar dejando de prestarles atención en apariencia.


    ─ Pero no se preocupen pues Suu-san es muy amable aunque no lo parezca ─complementó el finlandés entregándoles la cerveza a Italia y Romano, los cuales la aceptaron sin chistar para no ofender al sueco.


    ─ Entonces digamos salud… ─apuntó el rubio danés para después echarse el tarro de cerveza como si se tratara de agua de tiempo─… Aaahhh, Hvad en god øl! ─inmediatamente miró a sus invitados con algo de conmiseración, dirigiéndose especialmente al alemán dado que los italianos y el japonés contemplaban sus bebidas sin ánimo de tomarla─. Vamos, Doiutsu, no me digas que vas a despreciar una buena cerveza… ─le dijo empleando un tono algo contrito.


    ─ No es por eso, Denmāku… lo que pasa es que estamos en horas de trabajo para la reseña mundialista y… ─contestó el aludido intentando mantener la ecuanimidad aunque su garganta suplicara por un trago del refrescante líquido. Si caía en la tentación probablemente dejaría la reseña de lado, y no creía que Japón terminara el trabajo a tiempo puesto que Italia no era de gran ayuda que digamos, menos con Romano cerca.


    ─ ¡Ah, la reseña mundialista! ¡Mira qué bien, justo lo que Ais necesita ahora! ─exclamó el nórdico con emocionada voz y los ojos brillantes de felicidad.

    ─ Deja de jugar, Anko, que al contrario de ti Doiutsu y los demás sí tienen algo que hacer… ─comentó Noruega en voz muy baja después de soltar un nuevo bostezo de aburrimiento tras beber su correspondiente tarro.


    ─ La verdad suena interesante el conceder una entrevista para el periódico escolar… ─dijo por su parte el joven islandés mostrándose levemente encantado en el tema, aunque su pálido semblante permaneció igual de indiferente.


    ─ ¡Así se habla, Ais! ¡Nada mejor para darse a conocer al mundo del futbol que una entrevista publicada en un reconocido medio de comunicación! ─Dinamarca soltó una carcajada de complacencia y sin más fue a colocarse al lado de su joven colega dándole un apretado abrazo de hermanos, ocasionándole un leve tic de molestia en la ceja mientras que “Mr. Puffin” salió volando soltando una palabrota en su idioma.



    Los demás Nórdicos junto con los del Club de periodismo y Romano le miraron volar siguiéndole con la vista, aunque el italiano mayor permanecía oculto detrás de su hermano por miedo a que Suecia tuviera la intención de hacerles algo aterrador.



    ─ Bueno, Aisu, si tienes algún problema para hablar no dudes en pedir la ayuda de tu onii-chan… ─fue el decir del noruego tras ese breve lapso de tiempo, acercándose también al aludido para darle unas cariñosas palmaditas en la cabeza del modo en que los hermanos mayores tratan a sus pequeños hermanos.


    ─ No es necesario que hagas esto, Nore… ─le reclamó el chico intentando alejarse de él, lo cual fue imposible ya que Dinamarca lo tenía atrapado por el otro lado.


    ─ Vamos, Ais, no tienes que ser tímido… sólo exprésate con naturalidad ─le recomendó el danés sin soltarle de su abrazo, conservando la sonrisa en el rostro.


    ─ Oigan, Noruu, Denmāku idiota, ¿por qué no mejor dejan a Aisu hablar por sí mismo? ─en ese momento Suecia no dudó en expresar su opinión pero teniendo su atención puesta en limpiar escrupulosamente sus gafas tras beberse el tarro de cerveza; ello ocasionó que los hermanos mediterráneos se sobresaltaran nuevamente como si les estuviera llamando la atención a ellos, así que sin dudar se acercaron más a Alemania para salvaguardar su integridad.


    ─… creo que Suu-san tiene razón, Noruu-kun, Ta-san… ─dijo el tímido Finlandia mostrando una sonrisita avergonzada, y los nombrados soltaron al islandés apartándose un poco de él.


    ─ No tienes que enojarte, Suu, ya que sólo le estábamos dando ánimos a Ais ─dijo el danés con las orejas bastante rojas de la pena, mientras su gran sonrisa se retrajo un momento. El noruego no dijo nada manteniéndose indiferente, e incluso se tomó el atrevimiento de soltar un repetido bostezo bien disimulado.


    ─ Muchas gracias, Svi… ─respondió Islandia tras librarse del acoso de Dinamarca y Noruega, sacudiéndose un poco el traje como si quisiera quitarse algo de encima. Prontamente se volvió a Alemania para decirle─. Puedes preguntarme lo que necesites, Doiutsu.


    ─… Aahh, bien… ─observó éste un tanto cohibido tomando la libreta. Japón también hizo su parte preparando la grabadora, e Italia… bueno, él y su hermano continuaban un poco asustados manteniéndose muy cerca del alemán, y ni siquiera sacó la cámara.


    ─ Itaria… deja de tontear y ponte a trabajar ─por lo que el teutónico no dudó en llamarle la atención de forma disimulada lanzándole una mirada acusadora.


    ─… ya… ya voy, Doiutsu… ─respondió el joven un poco lloroso después de estremecerse una vez más, preparando el equipo con manos temblorosas.


    ─… Sei un insensibile, patate maschi! ─rezongó por su parte Romano en voz muy baja, haciendo temblar más a su hermano al tomarle por los hombros para continuar oculto detrás de él.


    ─… ─y Alemania sólo soltó un suspiro muy bajo de resignación sin decirles nada más, en tanto que Japón y los Nórdicos (sin contar a Suecia, quien continuaba indiferente en su mundo) les miraron con algo de pena. Aclarándose la garganta el germano dio inicio a la entrevista─. Bien, Aisurando, nos gustaría saber cómo es que se juega el futbol en tu casa, cuándo iniciaron a jugarlo, si tienen o no una liga… tú sabes, todas esas cosas que la afición mundialista quiere conocer de los participantes a la justa.


    ─ Bueno, de hecho y aunque parezca raro el fútbol es un deporte popular en mi casa después del handball y el alpinismo… nuestra liga (Úrvalsdeild Karla en islandés) data desde 1912 contando en ese momento con tres equipos de la capital. Poco a poco la liga fue creciendo y ahora tenemos doce equipos profesionales y una competición más dinámica que nos ha permitido entrar a las competiciones mundiales ─respondió el aludido con total tranquilidad sin mostrar mayor emoción, y los demás se acomodaron en sus asientos para disfrutar la crónica. Hasta “Mr. Puffin” volvió posándose confiadamente en la cabeza de su joven amo─. De hecho hay un organismo administrador para el desarrollo de torneos locales y nacionales, y para la participación de nuestras selecciones en las diversas competencias mundiales; lo conocemos como Federación de Fútbol de Islandia (KSÍ) y fue fundada en 1947, aunque la afiliación a la UEFA se dio hasta 1954…


    ─ No dudes en mencionar de tu primer partido oficial contra mí, Ais, y no te preocupes por el resultado que eso ya pasó hace tiempo ─Dinamarca intervino sonriendo como de costumbre, bebiendo un nuevo tarro de cerveza como si de agua de tiempo se tratase─. En serio deberías probar la cerveza, Doiutsu, está bien fría ─agregó después de soltar un breve eructo.


    ─… de verdad te lo agradezco, Denmāku, pero será para otra ocasión… ─respondió éste intentando concentrarse en la entrevista.


    ─ Conste que tú te lo pierdes… ─ante eso el danés le dio el último trago a su bebida encogiéndose un poco de hombros.


    ─ Mejor no molestes, Anko, que a nadie le importan tus fiascos futbolísticos… ─fue el comentario de Noruega con su tono de voz susurrante, ocasionándole al pobre mencionado una especie de conmoción que le hizo atragantarse con el líquido y empezar a toser con algo de apuración.


    ─… Cof, cof… Hej, Norge… cof, cof… det var grusomt! ─respondió con voz entrecortada mientras su amigo del alma le palmeaba la espalda sin mucha suavidad.


    ─… Aahh… Ta-san, Noruu-kun… ─y el pobre Finlandia se sintió tentado a hacer algo pero no se animó a nada en concreto, mientras Suecia sólo les lanzó una mirada de apatía.



    Por cierto los del Club de Periodismo y acompañante decidieron no decir nada y únicamente dibujaron en sus semblantes una leve mueca de desconcierto por lo sucedido.



    ─… Continuemos con la entrevista… Como Den mencionó nuestro equipo disputó su primer partido oficial el 17 de julio de 1946, en Reikiavik ante Dinamarca, partido que se resolvió con un marcador de 3-0 a su favor… no estuvo demasiado mal para nosotros ─opinó el joven islandés tras la breve interrupción, así que se volvió una vez más al alemán manteniendo el aire indiferente que lo caracteriza─. Nuestro primer partido fuera de casa se celebró el 29 de julio de 1930 frente a un equipo de las Islas Feroe, el cual ganamos con un marcador de 1-0… pero al no ser un encuentro oficial el resultado no cuenta en las estadísticas de la FIFA ─explicó con su voz suave y calmada sin vanagloriarse por ello─. De hecho la primera victoria internacional fue contra Finlandia en 1947, pero no recuerdo el marcador…


    ─ Yo tampoco lo recuerdo, y eso me apena un poco… ─comentó el finlandés en un susurro bajo y apenado con una sonrisita tímida en su rostro y las orejas levemente enrojecidas.


    ─… y durante los primeros 20 años de la KSÍ el equipo no participó en la clasificación para la Copa Mundial de la FIFA o el Campeonato de Europa de la UEFA ─y el entrevistado continuó con su disertación sin tomar en cuenta el comentario, encogiéndose levemente de hombros─. Cuando en 1954 se solicitó participar en la clasificación para la UEFA Euro 1956, nuestra solicitud fue rechazada; y en la clasificación para la Copa del Mundo de 1958 terminamos en último lugar del grupo con cero victorias y con 26 goles en contra. Desde 1974, el equipo ha participado en la clasificación para cada Copa del Mundo y Campeonato Europeo. En 1994, el equipo obtuvo su mejor posición en el Ranking Mundial de la FIFA…


    ─ Ese no ha sido un camino fácil para ti… ─murmuró Alemania levemente embelesado ya que eso era tener valor y no rendirse ante la adversidad, algo realmente digno de admirarse.


    ─ Con tantos equipos fuertes para enfrentar es claro ver porque es un logro la clasificación… ─susurró por su parte Japón mirándole también con verdadero respeto.


    ─ Todo eso ha sido muy interesante, Ais, pero vamos a lo importante ahora, lo que todos quieren saber… ─señaló Dinamarca de forma puntual conservando su gran sonrisa.


    ─ Ya voy a eso, Den… ─respondió el joven mirándole levemente con molestia antes de recobrar la apatía para continuar con su disertación─. Fue hasta años recientes donde el equipo empezó a sobresalir, y en 2013 accedimos al repechaje europeo para la clasificación al Mundial de 2014, sin embargo no pudimos vencer a Croacia. En 2015 logramos nuestra primera clasificación a una Eurocopa quedando dentro de los diez mejores de la edición 2016, superando a otros que se consideran potencias futbolísticas como Supein e Igirisu, al cual por cierto eliminamos en octavos de final por un marcador de 2-1 a nuestro favor, sin duda el resultado más importante en nuestra historia futbolística hasta el momento; y en octubre del año pasado hicimos historia al vencer a Kosovo 2-0 para así clasificar por primera vez a la Copa Mundial que va a celebrarse en unos días… ─agregó sin presunción.


    ─ Fascinante, verdaderamente fascinante… ─dijo el japonés con los ojos redondos como platos.


    ─ Pues nosotros quedamos en quinto lugar en esa Eurocopa; mucho muy arriba de ustedes, perdedores ─puntualizó Romano hablando en voz alta por primera pero sin salir de su escondite, o sea detrás de su hermanito, dándose sus aires de grandeza al mirar al más joven nórdico con algo de arrogancia. Inmediatamente, haciéndose el valiente apuntó a Suecia con un dedo acusador─. Y tú, Suu~ēden o como quiera que te llames, vas a lamentar el habernos arruinado la clasificación al mundial… aquí el “Macho Patatas” este va a darte tu merecido ─exclamó intentando disimular el temblor de su voz, señalando en esta ocasión al alemán.


    ─… ¿ah?... ─soltó Alemania volviendo a verle mientras torcía el semblante en una mueca de incredulidad, considerando que no era el momento adecuado para esa acusación.



    Japón soltó un suspiro bajo de resignación y los otros Nórdicos miraron a su compañero esperando por su reacción, aunque ninguno parecía preocupado de verdad.



    ─… Nii-chan… ─dijo por su parte Italia en un susurro antes de tomar su banderita blanca salida de no se sabe dónde para pedir paz por cualquier cosa.


    ─… Mph… ─masculló el sueco sin mostrarse molesto para nada, dignándose a mirar a los italianos con leve interés sin prestarle demasiada atención al germano─. El futbol es sólo un juego y ustedes jugaron mal en esa ocasión, por eso les tocó perder ─puntualizó con gravedad observándoles fijamente.


    ─… Dai, Veneziano, gli dici anche qualcosa e difendimi!... ─Romano puso gesto de espanto al escucharle y volvió a ocultar el rostro detrás de su hermano en tanto se quejaba con voz llorosa.


    ─… Nii-chan… anche se non ci piace, ha ragione… ─reconoció el más joven mediterráneo poniendo un gesto de dolor y pena, pues en realidad no tenía intención de discutir con nadie aceptando la derrota. Ya habría oportunidad de más juegos por delante para volver al buen camino de los campeones, así que no le preocupaba demasiado el no participar ahora.


    ─… ─pero claramente el mayor sentía su espíritu futbolero pisoteado de una forma vergonzosa, así que, mirando a su hermanito con cara de desilusión, le dijo─… ¡Eres un tonto, Venechiāno, por eso te odio! ─y salió apuradamente del salón para que no le vieran llorar a mares, sin tomarse la molestia de despedirse de nadie.


    ─ ¡Nii-chan, espera!... ─obviamente que Italia no quería que se fuera de esa manera por lo que estuvo tentado a ir tras él, más Alemania le detuvo sentándole al jalarlo del saco.


    ─ Ya habrá tiempo para preocuparte por tu hermano, Itaria… ahora venimos a trabajar ─le explicó en tono pausado y grave disimulando su alivio.


    ─… Pero, Doiutsu, Rōmano nii-chan me necesita… ─pero el más joven mediterráneo no podía pasar por alto el sentimiento de su pariente, así que le lanzó a su interlocutor una mirada suplicante.


    ─ Es seguro que fue a donde Supein, así que no debieras preocuparte porque no va a estar solo ─mas el alemán dio por concluido el episodio con total seriedad.


    ─ Doiutsu-san tiene razón, Itaria-kun; en cuanto terminemos con la reseña podremos ir a verle ─agregó Japón para hacerle sentir mejor, dedicándole una leve sonrisita.


    ─… De verdad te lo agradezco, Nihon… ─susurró el aludido antes de recomponer el gesto por uno más relajado.


    ─ Vaya, ese Rōmano sí que es gracioso… ─opinó Dinamarca tras concederles a los del Club de Periodismo su espacio, sonriendo grandemente antes de volver a empinarse un nuevo tarro de cerveza.


    ─ Es obvio que se sienta así después de la eliminación, Anko… de hecho tú también lloriqueaste mucho cuando no pasaste al mundial de 1990 después de haber tenido un papel decente en la edición anterior… ─le recordó Noruega con apatía y sin nada de tacto, consiguiendo que volviera a atragantarse con la bebida.


    つづく...
    (Tsudzuku…)




    Nota: Corto aquí porque no quiero alargar demasiado los capítulos para no desentonar el fic. Como pueden ver aquí el Club de periodismo entrevistará a todos los Nórdicos y el principal para iniciar tenía que ser Islandia, cuya clasificación por primera vez al mundial fue bastante épica y comentada en todos lados.


    Por buscar información de varios equipos, ordenarla y darle un sentido de entrevista me tardé más de lo planeado en escribir el capítulo, aunado a las presiones por fin de semestre. Pero espero que lo hayan disfrutado y no desesperen mucho que ya voy sobre la otra parte, así que les pido su paciencia… ☺
     
  7. Threadmarks: Capítulo 4/2: Entrevista conjunta final... ☺
     
    InunoTaisho

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    ¡Nos vamos al mundial! (long-fic)
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    ¡Nos vamos al mundial! (segunda parte capítulo 4)


    [​IMG]



    Previamente, en la parte anterior…

    ─ Es obvio que Rōmano se sienta así después de la eliminación, Anko… de hecho tú también lloriqueaste mucho cuando no pasaste al mundial de 1990 después de haber tenido un papel decente en la edición anterior… ─le recordó Noruega a Dinamarca con apatía y sin nada de tacto, consiguiendo que volviera a atragantarse con la bebida.




    ─… Vær ikke… så slemt… for mig, Norge!... ─le dijo el danés entre toses en tanto fue el turno de Islandia de palmearle la espalda.


    ─ Eso es muy interesante, Noruu~ē-san, Denmāku-san, Suu~ēden-san, Finrando-san ─Japón no dejaría pasar la oportunidad para darle un buen toque a la entrevista, así que presto volvió el equipo de grabación hacia ellos mirándoles con bastante atención al dedicarles la leve y respetuosa reverencia de acuerdo a su educación─; creo que la historia del futbol en los países Nórdicos podría ser muy valiosa para la reseña futbolística.


    ─ Sí, sí… y se verá mejor con muchas fotos ─Italia se recobró por completo al tomar una fotografía de todos ellos agarrándolos por sorpresa, aunque esta vez no pareció molesto por el resultado de la imagen─. Todos se ven muy bien ─agregó con una gran sonrisa intentando mostrarles la imagen.


    ─ Ya se verá el resultado final cuando publiquemos la reseña ─comentó Alemania con seriedad profesional lanzándole una mirada de advertencia, consiguiendo que el atolondrado mediterráneo desistiera de ello.


    ─ Lo siento mucho, Doiutsu ─dijo con timidez disculpándose por la imprudencia.


    ─ Debo decir que tu propuesta realmente me halaga, Nihon… al menos puedo presumir de no haber perdido nunca contra la poderosa selección de Burajiru en las cuatro ocasiones que los hemos enfrentado. Creo que somos un buen equipo después de todo aunque sólo hemos jugado cuatro mundiales y una Eurocopa en el plano internacional ─dijo el noruego sin mostrarse asombrado por ello como si ya lo estuviera esperando.


    ─ Dinos que más detalles puedes contarnos sobre la selección de tu casa, Noruu~ē ─le cuestionó Alemania gentilmente con firmeza tomando apuntes en la libreta.


    ─ Bueno, empezando con que la Norges Fotballforbund (NFF) se fundó en 1902, aunque nuestro primer partido fuera de casa lo celebramos hasta 1908 al ser invitados por Suve a su casa para su también debut internacional, y claramente nos vencieron por un aplastante 11-3… ─mencionó el aludido tras soltar un leve bostezo de aburrimiento para dárselas de interesante.


    ─… mph… ─masculló por su parte el sueco conservando la calma y el porte apático sin siquiera pestañear.


    ─… y fue hasta el verano de 1912 cuando tuvimos nuestro primer encuentro con carácter oficial disputando los Juegos Olímpicos que se celebraron en la casa de Suve, el cual por cierto perdimos ante la selección de Dan por 7-0… aunque en realidad eso me tiene sin mucho cuidado y sólo lo tomamos como una buena preparación… ─añadió el joven manteniendo también la voz susurrante que suele caracterizarlo, por lo que el alemán se esforzaba un poco por no perder detalles mientras escribía con rapidez, sabiendo que el japonés tendría el cuidado de grabar todo.


    ─ Anda, Nor, tienes que reconocer que ese fue un gran triunfo de mis compatriotas… ─dijo el nombrado danés muy ufano.


    ─ Pero en 1918 les ganamos 3-1, Anko, así que no tienes que presumir tanto… ─añadió el aludido con leve frialdad para hacerle callar.


    ─ Ok., Ok., Nor, no te enojes… ─reconoció Dinamarca poniendo un cómico gesto de pena, pidiendo paz con las manos.


    ─… Bien… ─después de mirarle un segundo más de forma acusadora Noruega volvió su atención al Club de periodismo─… en los Juegos Olímpicos de 1920 derrotamos por 3-1, en la primera eliminatoria, a la gran favorita para llevarse la medalla de oro, la selección de Igirisu… ─y casi de inmediato fijó su atención en Alemania─… Y supongo recordaras los Juegos Olímpicos de 1936, Doiutsu… ─le cuestionó a continuación manteniendo el semblante inconmovible.


    ─… hay cosas de esos años que preferiría olvidar, Noruu~ē, ya que todo mundo sabe que el jefe bigotón estaba bastante loco… ─indicó el señalado soltando un suspiro bajo de pesadez en tanto le enrojecían las orejas de la pena.


    ─ Creo recordar algo pero nos gustaría que usted nos lo explicara, Noruu~ē-san ─dijo Japón con bastante cortesía sin dejar de grabar.


    ─ Yo lo recuerdo muy bien, la eliminación de la selección alemana por un marcador de 2-0 a nuestro favor fue todo un triunfo para quienes estábamos en contra de la política de sus jefes, y bien valió la pena la medalla de bronce obtenida… ─comentó el noruego en voz susurrante ya que su intención no era hacer sentir mal al alemán.


    ─ Ese sí que fue un hecho histórico memorable, Nor, digno de una reseña periodística para las actuales y futuras generaciones ─mencionó Dinamarca con mucho orgullo, acercándose a su compañero para darle un amistoso abrazo de amigos.


    ─ Seguro que sí… ─agregó Islandia observando a su hermano mayor con orgullo bien disimulado tras su gesto indiferente.


    ─ Mia Nazionale Ha vinto il campionato quell'anno, vero, la Germania? ─preguntó el italiano con voz de gusto y una sonrisa mirando al alemán con gesto dulce e inocente.


    ─ Niemand hat dich gefragt, Dummkopf! ─por eso el germano le metió un golpazo con la libreta en lo alto de la cabeza, ocasionándole un nuevo chichón por enésima vez en el día.


    ─ ¡Eso me dolió, Doiutsu!... ─se quejó lastimeramente sobándose el sitio lastimado.


    ─ Ay, Itaria-kun… ─susurró el japonés en voz muy baja moviendo sutilmente la cabeza en forma de negación. Prontamente se volvió a Finlandia para preguntarle con amabilidad y una educada reverencia─. ¿Qué nos puede decir al respecto, Finrando-san?


    ─ La verdad yo no tengo mucho que decir al respecto, Nihon, ya que somos una selección modesta pues mi equipo no ha tenido ninguna participación en los mundiales… desde su fundación en 1907 y la afiliación a la FIFA en 1908 sólo hemos obtenido un cuarto lugar en los Juegos Olímpicos, aquellos que se realizaron en la casa de Suu –san en 1912 ─comentó por su parte el finlandés con algo de pena después de beber su respectivo tarro de cerveza, ya que también es un bebedor empedernido aunque más discreto que el danés─. Pero el equipo de Suu-san sí que ha estado entre los mejores de Europa ─añadió tras mirar a su señalado compañero con total admiración, y todos voltearon a verle también.


    ─… Mph… no tienes por qué menospreciarte, Fin, un cuarto lugar no es tan malo considerando que mi equipo obtuvo en esa ocasión el noveno lugar de once participantes ─externó el sueco con algo de sequedad devolviéndole la mirada a su colega sin fijarse en los demás.


    ─ Pero eso es lo único sobresaliente que hemos logrado hasta ahora, Suu-san… ─respondió el pobre finés con una sonrisita boba y tímida.


    ─ ¿Y qué me dices del empate que conseguiste ante Supein en 2013, cuando era la selección campeona del mundo y de Europa en ese año? ─adicionó Suecia sin dejar de mirarle atentamente.


    ─… Aahh, pero eso no me aseguró la clasificación… ─contestó el joven poniéndose más colorado ante esa minuciosa observación.


    ─ A mí me parece un buen esfuerzo de su parte porque ha tenido que desafiar a escuadras fuertes y aun así no pierde las esperanzas, Finrando-san ─dijo Japón mirándole con reverencia.


    ─… eres muy amable, Nihon… ─respondió éste en voz muy bajita.


    ─ Bueno, no es por presumir pero con participación en cinco mundiales y siete Eurocopas disputadas en mi haber, ganando la de 1992, así como la Copa Confederaciones de 1995, es un buen record, ¿no creen? ─Dinamarca intervino dándose sus aires con una gran sonrisa dibujada en el rostro, tras empinarse un nuevo tarro de cerveza.


    ─ Doce copas mundiales con el subcampeonato en 1958, seis Eurocopas, medalla de oro en los Olímpicos de 1948… ─Suecia sacó sus números a relucir después de lanzarle una mirada levemente irritada, para limpiar de nuevo sus gafas en ese momento como una forma de disimular.


    ─ Yo también tengo una medalla de oro olímpica en futbol, Suu… ─replicó el danés un poco enfadado.


    ─ Pero esa no es oficial para el COI… ─respondió el sueco sin miramientos, observando sus gafas con más atención para comprobar que ya estuvieran limpias.


    ─… y una de plata, en 1912, y dos de bronce, una en 1948 y otra en 1960… ─claro que el danés no se iba a dejar ningunear de ninguna manera, así que continuó recitando sus logros.


    ─… eto… Suu-san… Ta-san… ─Finlandia les miraba con angustia sin saber qué hacer para evitarles un conflicto.


    ─… No tienes que preocuparte demasiado, Fin, ya sabes que esos dos son así de brutos… ─Noruega le dio unas palmaditas en la espalda para tranquilizarle, hablándole en un susurro muy bajo.


    ─… lo más que pueden llegar a hacer es una competencia de bebidas… o tal vez se animen a jugar el videojuego de la FIFA que incluye los mejores mundiales… ─fue el decir de Islandia en el mismo tono aburrido.


    ─… Fascinante… ─dijo por su parte Japón con los ojos abiertos como platos en tanto que Dinamarca y Suecia ya se lanzaban miradas frías y retadoras levantándose de sus asientos para verse más intimidantes. Y a todo eso Italia tomaba algunas fotografías intentando encontrar el mejor ángulo.


    ─… y recuerda que yo te he ganado 40 veces en futbol cuando nos hemos enfrentado, Suu… ─le dijo el danés al sueco rechinando los dientes en tanto se le acercaba.


    ─… y yo te he ganado 47, idiota… ─le respondió éste sin inmutarse, conservando el gesto endurecido


    ─ Oigan, Denmāku, Suu~ēden, creo que mejor pueden contarnos parte de su historia futbolística, así la publicaremos en la reseña ─intervino Alemania tras soltar un suspiro bajo de pesadez, poniéndose bastante serio.


    ─ ¡Esa sí qué es una gran idea, amigo Doiutsu! ─exclamó el danés retornando a sonreír─. Espero me cedas el honor, Suu… ─añadió a continuación mirando a su compañero.


    ─… de todos modos me da igual el orden… ─respondió el mencionado después de acomodarse nuevamente en la silla.


    ─ Bien, entonces… mmm… ah, la Fodboldholdet representa a la Dansk Boldspil-Union (DBU) desde 1906 en las competiciones oficiales organizadas por la UEFA y la FIFA, de la cual por cierto somos miembros fundadores (en mayo de 1904); y junto con el equipo de Oranda fuimos los primeros países fuera de las fronteras de las islas habitadas por Igirisu y sus hermanos en crear nuestra asociación deportiva para la regularización de la liga en crecimiento. Como una de las primeras selecciones existentes recibimos una invitación para participar en los Juegos Olímpicos Intercalados de Atenas 1906, en la que supuso la tercera aparición del fútbol como deporte de exhibición y desarrollo. Pese a que estos juegos no están considerados como oficiales ni por el COI ni por la FIFA conquistamos la medalla de oro, lo que marcaría el comienzo de nuestra primera época dorada como uno de los mejores equipos de fútbol de la época ─así el rubio danés empezó a hablar de forma hilarante y entusiasta disfrutando la atención de todos sus acompañantes, algo que él encantaba en sobremanera.


    ─ ¿Y cómo fueron esos Juegos Olímpicos? ─preguntó Japón con interés dado que no recordaba algo similar.


    ─ Bueno, el COI se había planteado organizar de forma permanente unos Juegos Olímpicos en Atenas intercalándolos cada dos años con los que al final serían los oficiales, pero la iniciativa fue olvidada después de algún tiempo ya que el pequeño gobierno de Girisha argumentó la imposibilidad de hacerlos de forma permanente ─le explicó Alemania con total amabilidad manteniendo la calma sin dejar de tomar notas.


    ─… vaya, que interesante… ─mencionó el joven oriental con los ojos bien abiertos de admiración.


    ─ Nosotros también participamos en esos juegos, ¿verdad, Doiutsu? ─le preguntó el sonriente Italia a su amigo alemán tomando una nueva fotografía de su cara.


    ─ ¡Ya basta con eso, Itaria, y espera tu turno para ser entrevistado!… ─respondió éste dándole nuevamente con la libreta en la cabeza por ser tan inoportuno, desquitándose de esa forma.


    ─ ¡Lo siento mucho, Doiutsu, de verdad no lo vuelvo a hacer! ─respondió el moreno lloriqueando levemente de dolor sobándose el chichón por enésima vez.


    ─ Eso espero… ─resopló el rubio recomponiendo el gesto por uno más ecuánime.


    ─ Bueno, bueno, Nihon, como les comentaba en las tres primeras ediciones del torneo olímpico de fútbol entre 1900-1906 tenían un estatus no oficial, ya que el evento aún no estaba abierto para que compitieran los equipos nacionales de fútbol, y sólo había una participación limitada de tres o cuatro equipos de clubes de unas pocas naciones ─Dinamarca continuó su disertación tras el lapso y después de darle un nuevo trago a su cerveza (ya perdí la cuenta de cuántas ha tomado), sin dejar de sonreír alegremente al recordar esos buenos tiempos pasados─. Nuestra DBU recibió una invitación especial para los Juegos Olímpicos de 1906, y competimos contra un equipo de Girisha y 2 equipos de Toruko (en aquel tiempo el Imperio Otomano, la actual Turquía, dominaba gran parte de Grecia). Dos años más tarde la competición de fútbol ya era oficial y obtuvimos la medalla de plata, el primer logro reconocido como selección. En los Juegos Olímpicos de 1912 volvimos a ganar la medalla de plata, y podemos decir que ese fue el comienzo de una gran época dorada… sí que fueron buenos tiempos ─añadió con algo de melancolía.


    ─ Gran historia… ─mencionó el oriental mirándole con gesto de respeto.


    ─ ¿Y qué puedes comentarnos de los Mundiales? ─le preguntó el germano intentando manejar el ritmo de la entrevista para que el danés no alargara su historia abstrayéndose en sus recuerdos.


    ─ Esa es la pregunta, Doiutsu… ─dijo el nórdico recobrando la sonrisa tras beber un nuevo trago de cerveza─. Anteriormente la mayoría de los equipos y selecciones nacionales no estaban conformadas por jugadores profesionales y, con la llegada del profesionalismo, perdimos importancia en relación de otras selecciones, y no sería hasta los años 1980 cuando volvimos para consolidarnos y reposicionarnos en la actualidad como un equipo respetable en el contexto europeo. Nuestra primera aparición mundialista se dio en la edición de 1986, en donde obtuvimos el noveno lugar pero sin duda impresionamos a todos cuando derrotamos al poderoso y reconocido equipo de Uruguai en la fase de grupos, ganándonos el apodo de “El Tomate Mecánico” dentro de la prensa deportiva, como una comparación con el apodo de “La Naranja Mecánica” del equipo de Oranda ─añadió muy ufano y sonriente.


    ─ Me gustan los tomates, con ellos se puede hacer una rica pasta… ─intervino Italia con aire soñador.


    ─ Pues yo le voy más a la Naranja que al Tomate… ─comentó Noruega sin pizca de vergüenza y voz de aburrido lanzando un nuevo bostezo.


    ─ Eres un bromista sin remedio, Nor… ─y al danés no le quedó de otra que sonreír tontamente ante el comentario de su compañero.


    ─ ¿Y por qué les llamaron “El Tomate Mecánico”, Denmāku-san? ─le interrogó el japonés con gesto de desconcierto ya que no encontraba la relación con el apelativo.


    ─ Por la misma razón que al equipo de Oranda le dicen “La Naranja Mecánica”, Nihon ─respondió Alemania con seriedad demostrando su amplio conocimiento cultural─, ya que el uniforme de la escuadra de Denmāku es casi rojo en su totalidad.


    ─ Como el color de mi linda bandera ─asintió el nórdico encantado, guiñándole un ojo al oriental.


    ─ Vaya… ─admitió Japón con gesto de embeleso, pensando que ya era tiempo de tener también un apodo mundialista… tal vez algún día.


    ─ Bien, entonces, para continuar… nuestra mejor actuación mundialista fue en el mundial realizado en la bella casa de Furansu, en 1998, donde alcanzamos los cuartos de final del torneo aunque perdimos contra el combinado brasileño… pero en realidad no fue un mal resultado después de todo ─y Dinamarca continuó su disertación sin dejar de mostrarse encantado─. En la Eurocopa hemos participado en varias de sus ediciones desde la primera, allá por 1960; y por cierto, Doiutsu, has de recordar muy bien el año de 1992 en la casa de Suu cuando te derrotamos y nos levantamos con el título de ese año, lo que fue reconocido como un suceso sorprendente ─adicionó muy contento y ufano.


    ─ Ich denke, dass sich alle gut fühlen, wenn sie mich schlagen… ─comentó el aludido en voz baja soltando un nuevo suspiro de conformidad y resignación. Eran los gajes del oficio como una reconocida potencia mundial en muchos aspectos.


    ─ Yo también he ganado una Eurocopa… ─confesó el italiano tras tomar una nueva fotografía, sonriendo con inocencia.


    ─ Itaria… ─por lo que el alemán le lanzó una nueva mirada de advertencia haciéndole callar de inmediato.


    ─ Y actualmente nuestra gran rivalidad con Suu y su selección es por la supremacía histórica en ser la mejor selección de nuestra gran región ─puntualizó Dinamarca para finalizar, mirando hacia su alto compañero con una sonrisita burlona─. ¿Qué te parece, Suu?, los logros de la Fodboldholdet nos han llevado a ser considerados como una de las más potentes selecciones del panorama futbolístico poniéndonos a la par con ustedes.


    ─… mph… ─masculló éste sin darle la menor importancia antes de empinarse su respectivo tarro de cerveza, y los demás volcaron la atención en él.


    ─ Bueno, Suu~ēden, creo que es el momento para contarnos tu historia ─por lo que Alemania le hizo la petición con voz ecuánime y firme pero a la vez amable, esperando que el sueco se animara a hablar con fluidez.


    ─ Fotbollslaget es el equipo representativo del país en las competiciones oficiales. Su organización está a cargo de Svenska Fotbollförbundet (Asociación Sueca de Fútbol, SvFF) fundada en 1904, y pertenece a la UEFA y a la FIFA, y es considerada como una de las Asociaciones deportivas más antiguas e influyentes de la época ─pero milagrosamente el alto nórdico no se tomó tanto tiempo para responder, empleando un tono de voz claro a pesar de sonar algo duro─. La SvFF tuvo sus orígenes en la SBF (Svenska Bollspelsförbundet, Asociación Sueca de Balón) formada el 6 de mayo de 1902; ésta era una unión deportiva constituida a principios de 1900, y que organizó diferentes concursos donde estaba involucrado el juego de pelota como el hockey y el fútbol antes de que cada uno de ellos tuvieran sus propias asociaciones…


    ─ Eso es bastante diferente de lo común… ─comentó Japón con educación sin ocultar su asombro por la nueva información.


    ─ A Suu-san le gusta hacer las cosas diferentes… ─dijo Finlandia en voz baja y con una sonrisita tímida.


    ─… así es como deben hacerse las cosas y así es como nosotros las hacemos… ─observó el sueco sin mostrarse molesto y sin perder el aplomo, para continuar su perorata de inmediato como si no hubiera sido interrumpido─. La SvFF es la institución responsable de coordinar el fútbol y su sede central se encuentra en la localidad de Solna. Organiza la Allsvenskan (La liga sueca de futbol) así como las selecciones nacionales representantes en todos los niveles [la mayor varonil, las menores y las femeninas]. Nuestro sistema de fútbol es un sistema piramidal de una sola liga principal con segunda y tercera división, y hay 24 asociaciones regionales que se encargan del fútbol juvenil y las ligas de nivel inferior (División 4 en hombres y División 3 en mujeres). A nivel mundial somos una selección respetada porque mantenemos el lado fuerte en la altura y en la fuerza de los jugadores, lo que nos hace rivales sumamente peligrosos de enfrentar para selecciones que se consideran más prestigiosas ya que ello les ocasiona problemas en el juego…


    ─ Sí que sí… ─reconoció el italiano soltando un suspiro melancólico recordando ese último partido de la más reciente clasificación mundialista.


    ─… Hemos participado en las copas mundiales de 1934, 1938, 1950, 1958, 1970, 1974, 1978, 1990, 1994, 2002, 2006 y ahora en este año; consiguiendo nuestra mejor ubicación en el Mundial que se disputó en casa en 1958, en donde obtuvimos el subcampeonato tras perder la final ante Burajiru. Además, conseguimos el tercer lugar en dos ocasiones: en 1950 y en 1994; y un cuarto lugar, en 1938. En la clasificación de la FIFA generalmente se nos ubica entre el décimo y el quinceavo lugar, aunque eso no signifique que no podemos bajar o subir de puesto según se den las puntuaciones mensuales de acuerdo a los encuentros oficiales disputados y otros factores a considerar ─Suecia prosiguió en lo suyo sin distraerse y sin mirar a nadie en particular, limpiando una vez más sus gafas como si se hubieran ensuciado.


    ─ No seas tan serio, Suu, y muéstrate algo emocionado por tus logros… ─le dijo Dinamarca haciendo gesto de puchero porque no parecía que el sueco estuviera divirtiéndose.


    ─… mph… no es necesario hacer todo eso que dices para contar la historia, Denmāku idiota ─refutó el mencionado volviendo a verle con leve frialdad al tiempo que se reajustaba los anteojos.


    ─ Pero así sonaría mucho más interesante para dar rienda suelta a la imaginación ─replicó el danés con agudeza─. Por ejemplo, puedes describir todo lo que tuvieron que pasar para obtener la medalla de oro olímpica en 1948 o el pase a la semifinal de la Euro en 1992.


    ─… ─el sueco no dijo nada y permaneció callado por un momento, tal vez meditando un poco en el asunto.


    ─ A mí sí me gustaría oír algo de eso, Suu-san ─le dijo Finlandia con leve timidez dedicándole una pequeña sonrisa para animarle.


    ─… está bien, Fin, ya que me lo pides de esa forma… a ti no puedo negarte nada ─fue la contestación del más alto tras observarle fijamente con intensidad por un par de segundos, ocasionándole un enrojecimiento más pronunciado de las mejillas ya que los del Club de periodismo también le quedaron mirando un momento con extrañeza.


    ─ Bien hecho, Fin ─y Dinamarca le guiñó discretamente un ojo cómplice levantando el pulgar en señal de aprobación.


    ─ La final de 1958 nos enfrentó a un equipo que también había realizado un buen torneo… Burajiru y su escuadra buscaba su primera conquista luego de sendos fracasos en los mundiales anteriores ─así Suecia tomo un poco de aire para dar comienzo a un nuevo relato dentro de la entrevista, aunque no cambió el tono de voz monocorde y sin emociones que suele caracterizarlo─; por su parte, nosotros llegábamos con un proceso sólido a cuestas ya que desde 1956 en la liga Allsvenskan se comenzó a jugar con futbolistas profesionales…


    ─ Perdone usted mi ignorancia, Suu~ēden-san, ¿entonces antes no se jugaba así? ─le interrogó el dudoso Japón con una reverencia pues había creído que todos en Europa eran profesionales desde siempre.


    ─ En los primeros años de la FIFA no era un requisito ser profesional… ─respondió el aludido sin pestañear apenas, y continuó su historia─. El partido se disputó el 28 de junio, a las 15:00 hrs., nuestra hora local de acuerdo al horario de Europa Central, en el Estadio Råsunda de la localidad de Solna, Área Metropolitana de Estocolmo, y se contó con la asistencia de aproximadamente cuarenta y nueve mil setecientas treinta y siete personas. El árbitro central era de nacionalidad francesa, el primer asistente era alemán y el segundo asistente era español. Con apenas cuatro minutos de juego, Nils Liedholm marcaba el primer gol a nuestro favor luego de una buena jugada en la entrada del área. Poco después, a los nueve, Vavá marcaba el empate, y a los 32 minutos el mismo Vavá los ponía en ventaja. Ambos goles fueron precedidos por pases al corazón del área, desde el costado derecho…


    ─ Eso es bastante detallado… ─murmuró Alemania con cómico gesto de estupor procurando continuar escribiendo mientras Italia tomaba fotos en todas las posiciones posibles para captar un buen ángulo.


    ─… Ya en el segundo tiempo, la estrella juvenil brasileña reconocida como Pelé ampliaba la ventaja luego de realizar una jugada denominada “sombrerito” dentro del área, que como ustedes saben es un disparo suave y a la vez no tan despacio en el contexto de la longitud con trayectoria muy curva, con un ángulo que sea lo estrictamente necesario para hacer volar la pelota por encima de uno o varios jugadores contrarios o sobre el portero y convertir un gol; y definir con un remate rastrero… ─mas Suecia se hizo el desentendido al seguir hablando casi sin detenerse para respirar─… Aunque nuestro guardameta, de nombre Kalle Svensson, había salvado un par de ocasiones de gol claras, no pudo evitar el cuarto gol, pues un remate de Mário Zagallo se coló entre sus piernas al minuto 68 de juego. A diez minutos del final, Agne Simonsson marcaba un nuevo descuento a nuestro favor pero Pelé sentenciaría el 5:2 definitivo con un preciso cabezazo al último minuto de juego…


    ─ Vaya, Suu, sí que debió haber sido un juego intenso, en serio… ─mencionó Dinamarca con los ojos abiertos como platos y expresión levemente soñadora─. Nunca he pasado por semejante experiencia, disputar una final mundialista debe ser más espectacular que ganar la medalla de oro olímpica.


    ─ ¿Te gustaría que contara sobre el vergonzoso Incidente Poulsen-Rosenberg de 2007? ─le preguntó el aludido con total desinterés encogiéndose levemente de hombros.


    ─ No es para tanto, Suu… ─externó el danés con una sonrisita tonta─. Mejor podemos platicar de cómo yo clasifiqué a la final del Mundial 2010 y tú no ─agregó algo más sonriente y cínico, ocasionándole a su interlocutor un leve e imperceptible gesto de desagrado.


    ─ Suu-san… Ta-san… ─susurró Finlandia esperando que no volvieran a discutir.


    ─ Aisu… ¿cuánto apuestas a que estos tontos hacen una competencia de cerveza? ─le dijo por su parte Noruega a Islandia hablándole muy cerca del oído.


    ─ Pues yo creo que van a terminar jugando en la consola de videojuegos… ─respondió éste igual de bajo sin mudar el semblante apático, y “Mr. Puffin” lanzó un graznido burlón.


    ─ Este… disculpen que los interrumpa, Suu~ēden, Denmāku, pero creo que es hora de que nosotros nos retiremos… ─el germano consideró entonces que lo prudente era terminar la entrevista en ese momento, ya que tenía otros planes en mente y no quería ocupar más tiempo con los Nórdicos.


    ─ ¿Tan pronto se van? Pero si ni siquiera has tomado una cerveza, Doiutsu ─le preguntó el danés disimulando un hipido.


    ─ Necesitamos definir otras entrevistas con los que han sido campeones mundialistas y algunos de los otros participantes, y se nos está haciendo tarde ─admitió el teutón con seriedad levantándose de su asiento, siendo imitado por el japonés.


    ─ ¿Entonces ya nos vamos, Doiutsu? ─le interrogó el italiano con inocencia después de tomar una última fotografía.


    ─ Tenemos que ir donde Supein para que puedas consolar a tu hermano, así sirve que también lo entrevistamos… con su permiso, señores ─le respondió su amigo soltando un suspiro bajo de estoicismo. Lo que tenía que hacer para poner al italiano en marcha.


    ─ Bueno, así está bien, Doiutsu ─respondió afirmativamente el joven mediterráneo sonriendo con alegría ─. Arrivederci, amici miei! ─despidiéndose alegremente con un ademán de la mano.


    ─ Fue un gusto haber platicado con ustedes, Denmāku-san, Suu~ēden-san, Noruu~ē-san, Finrando-san, Aisurando-san, Mr. Puffin-san… ─mientras el oriental se despidió educadamente de sus anfitriones sin olvidarse también del frailecillo.


    ─ Og når de har avisen, kan de komme og få en øl, jeg inviterer! ─todos les dijeron adiós con la mano y Dinamarca les hizo una última petición soltando una alegre exclamación.










    Nota: ¡El tiempo me ha ganado porque ya mañana inicia el mundial!... =O


    Pero bueno, como esta fue una entrevista conjunta con los cinco Nórdicos tuve que buscar información diversa en varias páginas para tener algo decente que mostrar en la entrevista, así que ojalá hayan disfrutado el resultado. Sólo espero que lo demás no sea tan difícil de conseguir y ordenar, así que ténganme paciencia por favor… XD.
     
  8. Threadmarks: Capítulo 5: Una entrevista algo apurada
     
    InunoTaisho

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    ¡Nos vamos al mundial! (long-fic)
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    Comedia
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    8
     
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    ¡Nos vamos al mundial! (capítulo 5)

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    Previamente, en la parte anterior…

    ─ Tenemos que ir donde Supein para que puedas consolar a tu hermano, así sirve que también lo entrevistamos… con su permiso, señores ─le respondió Alemania a Italia soltando un suspiro bajo de estoicismo. Lo que tenía que hacer para ponerle en marcha.



    Ya caminando por el pasillo para dirigirse a aquella área en donde España y sus amigos cercanos solían pasar buena parte de su tiempo, encontramos a los del Club de Periodismo con Alemania a la cabeza, revisando sus notas a modo de ir ordenando las entrevistas.



    ─ Siento que hacen falta varias cosas… ─meditaba consigo mismo en tanto el cortés Japón procuraba estar pendiente de sus pasos para evitar fuera a tropezar con algo, e Italia iba caminando a su lado con su habitual gesto ingenuo llevando la cámara en mano.


    ─ Nos hace falta terminar la entrevista con Roshia-san, Doiutsu-san… ─observó amablemente el japonés llamando su atención.


    ─ Oh, es verdad… ya no pudimos concluir esa parte por la llegada del idiota de Amerika y los pesados de Furansu e Igirisu ─resopló el alemán recordando el detalle.


    ─ Yo quería conocer los mejores restaurantes para ir a comer pasta en la casa de Roshia… y también visitar los museos de arte ─opinó el italiano con aire soñador.


    ─ Ciertamente he oído decir que en casa de Roshia-san se admira el arte clásico porque él es un amante de las bellas artes ─dijo el oriental en tono respetuoso, ya que eso era para él algo digno de admirar por más que el ruso le pareciera un sujeto desagradable.


    ─ Después terminaremos la entrevista con Roshia ─puntualizó el germano pues tampoco estaba de acuerdo en dejar la reseña a medias─. Por ahora concentrémonos en lo que tenemos por delante.


    ─ Así se habla, Doiutsu-san ─el asiático se unió al dicho afirmando suavemente con la cabeza.


    ─ ¡Sí que sí, vamos con Supein nii-chan! ─y el mediterráneo dio un salto de alegría para salir corriendo velozmente hasta llegar al final del pasillo por donde estaba la puerta que conducía al patio exterior con rumbo al jardín.


    ─ ¡Oye, Itaria, no hagas eso! ─lo que tomó por sorpresa a sus acompañantes. Cuando Alemania consiguió reaccionar fue tras él sin esperar a Japón, soltando un alarido de enfado.


    ─… Doiutsu-san… Itaria-kun… ─y el pobre soltó un suspiro bajo de resignación antes de seguirlos, sin apurarse demasiado.



    Debajo de un frondoso árbol encontramos sentados sobre el pasto a España, Bélgica y Luxemburgo consolando a un lloroso Romano. De hecho el italiano mayor se encontraba acurrucado sobre sí mismo en posición fetal muy cerca de la joven belga, lo cual le hacía ver más pequeño de lo que en realidad es mientras ella le acariciaba la cabeza con cariño.



    ─ ¡Supein nii-chan! ─fue cuando Italia llegó muy feliz saludándoles a todos, especialmente a su hermano─. ¡Ciao, ciao, Berugī nee-chan, Rukusenburuku! ¡Rōmano nii-chan, ya estoy aquí! ─dijo emocionado.


    ─ ¡Qué hay, Ita-chan! ─dijo España con franca alegría.


    ─ ¡Es un gusto verte, Ita-chan! ─Bélgica correspondió también el saludo.


    ─ Bienvenido seas, Itaria ─ese fue el parco y amable saludo de Luxemburgo, quien sin embargo también le sonrió con sinceridad.


    ─ Non parlarmi, stupido traditore! ─no así Romano, quien no pareció muy contento de verle, así que le respondió de forma grosera doblándose más sobre sí mismo para que no le viera la cara.


    ─ Por cierto, Ita-chan, Rōmano llegó diciendo que… am, bueno, no entendí bien lo que decía porque estaba llorando mucho, tenía moco en la nariz y hablaba rápidamente en tu idioma ─agregó el español mudando el mohín por uno más apenado, ya con una sonrisita avergonzada.


    ─ Faresti meglio a chiudere la bocca, idiota Spagna! ─el italiano mayor le dedicó una seña ofensiva sin levantar el rostro, ocasionando que Luxemburgo se tapara la boca para no soltar una risotada.



    Justo en ese momento hizo su arribo el enfurecido Alemania, quien sin miramientos volvió a golpear la cabeza de su compañero con la libreta en tanto le gritaba muy alto en su propio idioma.



    ─ Genug Unsinn, du Idiot! ─eso hizo que los demás dieran un respingo al verlo así de enojado.


    ─ ¡Lo siento mucho, Doiutsu, de verdad lo siento! ─lloriqueó el pobre mediterráneo sobándose el golpe ocasionado… por enésima vez en el día.


    ─ Veo que Ita-chan te hace enojar mucho, ¿verdad, Doiutsu? ─le preguntó el español recuperándose de la impresión, volviendo a sonreír con gesto de pena.


    ─… A veces… ─respondió el aludido tras carraspear para serenarse y retomar la compostura de acuerdo al común proceder germano─. Muy buenas tardes a todos, Supein, Berugī, Rukusenburuku… espero no estemos interrumpiendo algo importante ─se disculpó seriamente con educación.


    ─ De hecho mi pequeño Rōmanito dijo muy malas palabras de ti, Doiutsu ─comentó la joven sonriendo de igual manera─. Aunque tampoco pude entenderle muy bien ─añadió con una risita cantarina.


    ─ Lo único que yo pude interpretar fueron las palabras Suu~ēden, Venechiāno y el “Macho patatas” ─expuso el luxemburgués cortésmente con una sonrisa educada.


    ─ No me extraña… ─el alemán desvió la vista para disimular la turbación y el rubor de sus orejas.


    ─ Muy buenas tardes, Supein-san, Berugī-san, Rukusenburuku-san… ─Japón llegó mostrándose levemente cansado y sin embargo les saludó cortésmente a todos de acuerdo con su educación, dedicándoles la usual reverencia, y después preguntó con confusión─. ¿Y dónde se encuentra Oranda-san?


    ─ Bueno, como el mundial está a punto de empezar, y su equipo no va a estar, Oranda apostó en mi contra y se fue con Porutogaru para ayudarle a definir una buena estrategia de juego con la cual vencernos… ya ustedes han de saber que nuestras escuadras van a tener su primer enfrentamiento entre ellas ─se explicó el ibérico con una sonrisita más ancha y boba─. Qué cosas, ¿no? ─añadió tontamente.


    ─ Esto es mejor de lo que pensábamos… ─murmuró Alemania para sí y preparó la libreta dirigiéndose al español─. Verás, Supein, precisamente estamos realizando la reseña mundialista y venimos de hecho a entrevistarte como uno de los pocos campeones con sobresaliente participación en la justa ─le explicó en tono sereno.


    ─ ¡Ah, qué bien! ─exclamó el aludido con gesto más normal, alegre y sincero─. Será todo un gusto hablar de los logros de la «Furia Roja» ─detalló.


    ─ Y yo voy a tomar muchas fotografías… sí que sí ─intervino Italia al recobrarse del golpe y, sin previo aviso, cegó al pobre España al tomarle un acercamiento del rostro con el flash encendido.


    ─… Ita-chan, no veo… ─dijo el hispano mirando estrellas mientras los ojos le daban vueltas.


    ─… Italien… Stück Idiot… ─Alemania se dio un suave golpe en el rostro para contar hasta diez antes de golpear una vez más a su atolondrado compañero.


    ─ Esa es una buena cámara… ─comentó Luxemburgo con ojo conocedor y se levantó para acercarse al italiano anticipándose al alemán─. ¿Podrías dejar que yo tome las fotos, Itaria? Así también saldrás en la reseña ─le sugirió amablemente al tomar el aparato entre sus manos.


    ─… eee… ─el muchacho pareció confundido por un momento ya que nunca había tratado muy de cerca al luxemburgués.


    ─ Creo que Rukusenburuku-san tiene razón, Itaria-kun. Recuerda que también vamos a entrevistarlos a ti y a tu hermano y yo no podría tomar las fotos mientras grabo la entrevista ─observó Japón sonriente preparando también la grabadora.


    ─ ¿Nos van a hacer una entrevista a nosotros, en serio? ─al oír eso Romano se enderezó con premura de su posición poniendo gesto de asombro─. ¿De verdad es cierto eso, Venechiāno? ─y dirigió su mirada su pariente.


    ─ Sí que sí, nii-chan, ya que Doiutsu no olvida que la nostra Azzurra también es campeona mundialista ─le afirmó el señalado con convicción en su alegre voz.


    ─ La gloria di quattro coppe del mondo ci appartiene, si signore! ─exclamó el mayor italiano muy ufano soltando una ruidosa carcajada de triunfo, poniéndose en pose de gladiador romano tras ganar una pelea─. L'Azzurra risorgerà dalle ceneri!


    ─ Ese es mi Rōmanito lindo ─Bélgica aplaudió entusiasta dándole alas.


    ─… Aahh… ─y Alemania hizo un cómico gesto de desconcierto mientras una gota anime adornaba su frente. Bueno, ese era un actuar normal del italiano mayor… de hecho ambos hermanos estaban locos como ellos solos.


    ─ Eso me da mucho gusto por ti, Rōmano… ─le dijo España tras restablecerse, parpadeando un poco para enfocar mejor─. Siempre es un gran espectáculo ver a los azzurri en las grandes competencias ─señaló alegre.


    ─ De todos modos buscaré también a Oranda para apostar en tu contra, Supein idiota, ya que “Macho patatas” se encargará de limpiar nuestro honor en el mundial ─respondió el mediterráneo mayor con aire desdeñoso burlándose un poco del español.


    ─… ─a lo que el alemán le lanzó una breve mirada de desagrado, soltando un suspiro bajo de estoicismo para no golpearle como a su hermano.


    ─… aaa… bueno, yo no tengo problema con eso, en serio… ─y el pobre ibérico, por su parte, respondió con una gota anime en la frente mostrando una sonrisa tonta y apenada.


    ─ Ya no seas tan malo con Supein, Rōmanito, o no volveré a cocinarte churros ─Bélgica le llamó dulcemente la atención a Romano mirándole con gesto levemente ofendido, y Luxemburgo se hizo el desentendido observando la cámara fotográfica con mayor atención.


    ─ No, Berugī, no te enojes ni me dejes sin churros… te juro que ya no vuelvo a llamar idiota a Supein idiota ─a lo que el aludido puso carita de espanto y le pidió perdón a ella dedicándole unas cuantas reverencias al agacharse a su altura.


    ─ Eso espero ─respondió la doncella volviendo a darle golpecitos cariñosos en la cabeza.


    ─ Ne, ne, Berugī nee-chan, ¿a mí también me puedes dar churros?... vee~… ─lo que fue aprovechado por Italia ya que él deseaba que lo consintieran de igual manera, así que se acercó a ella con cara de cachorrito en tienda de mascotas.


    ─ Por supuesto que sí, Ita-chan, les prepararé unos deliciosos churros rellenos de chocolate ─respondió la joven haciéndole mimos con la otra mano. Así, ambos italianos pusieron gesto soñador dejándose llevar por sus fantasías.



    Los demás, dígase Alemania, España y Japón ─porque Luxemburgo seguía haciéndose el desentendido─ les quedaron mirando un momento con algo de conformidad pues eso los mantendría quietos por un buen rato. Luego el japonés retomó su labor al prender la grabadora.



    ─ Podemos dar paso a la entrevista cuando gusten, Supein-san ─dijo educadamente para dar paso a la crónica en un intento por ocultar su extrañeza, ya que aún le costaba trabajo familiarizarse con la forma en que los occidentales manejaban sus conflictos personales.


    ─ Tienes razón, Nihon… ─reconoció el nombrado recomponiendo el gesto una vez más.


    ─ Bien, Supein, podemos empezar con un poco de historia de los orígenes del futbol en tu casa ─el teutón también volvió en sí y presto lanzó la primera pregunta alistando la libreta una vez más.


    ─ Es una gran sugerencia, Doiutsu… ─reconoció España y sin más contratiempos empezó su relato─. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) es el organismo rector del fútbol en mi casa, la cual fue fundada el 29 de septiembre de 1913, aunque tiene su antecedente directo en la «Federación Española de Clubs de Football», constituida en 1909, y ha sido la encargada de dirigir y organizar los eventos tanto locales como en el plano internacional después de solucionar algunos contratiempos internos. La selección fue creada en el año 1920 con el objetivo de presentar un equipo de fútbol en los Juegos Olímpicos de ese mismo año en la bella casa de Berugī, y desde su creación nos representa en todas las competiciones internacionales, ya sea amistosas u oficiales, organizadas por la UEFA y la FIFA. Hemos participado en catorce ediciones del Mundial y fuimos anfitriones en 1982; y nuestro mayor éxito fue en 2010, cuando nos proclamamos campeones del mundo tras ganar en la final por 0-1 a Oranda, lo que nos convirtió en la octava selección nacional en conseguirlo y la primera de Europa en lograrlo fuera del continente; aunque en el siguiente campeonato tú lo conseguiste también… ─comentó alegremente dedicándole al germano una sonrisa amistosa.


    ─ Doiutsu-san también tiene un gran equipo ─reconoció el japonés en voz baja.


    ─ Realmente fue un poco difícil, pero ahora es tu momento, Supein, así que no te distraigas ─fue la sugerencia del aludido carraspeando un poco para retomar el hilo de la charla. Mientras discretamente Luxemburgo tomó una fotografía y se detuvo un momento a contemplar el resultado.


    ─ Como tú digas, Doiutsu… Actualmente se nos sitúa en la quinta plaza en la clasificación histórica de la competición y somos la sexta en el palmarés, igualada con las selecciones de Furansu e Igirisu respectivamente ─agregó el ibérico muy sonriente para seguir con su disertación─. Los reconocimientos más destacados que se nos otorgó por la conquista mundialista fueron el «Premio Príncipe de Asturias de los Deportes» y el «Premio Laureus al Mejor Equipo Internacional» del año. Además, «La Furia Roja» fue nombrada en 2013, por sexta vez consecutiva, como el «Mejor Equipo» del año por la FIFA. Como selección afiliada a la UEFA tenemos el derecho a participar en la Eurocopa, para la cual hemos clasificado en diez ocasiones, jugando cuatro finales y ganado el campeonato en tres ocasiones… ─adicionó un poco engreído, dado que pocas eran las veces que podía presumir de algo después del desmembramiento, a mediados del siglo XIX, de lo que fue su gran imperio─… La primera fue en 1964, jugando como anfitrión, luego de derrotar 2-1 al equipo combinado de Roshia y los territorios que en ese tiempo se hacían llamar la Sobieto renpō. El éxito volvió a llegar en 2008, y eso lo has de recordar muy bien, ¿o no, Doiutsu? ─preguntó a continuación a su interlocutor sin dejar de sonreír un tanto ufano.


    ─ ¿Por qué será que todos insisten en mencionar cuando me vencieron? ─suspiró fuertemente el aludido poniendo una breve mueca de desagrado─. Mejor vamos a continuar ─puntualizó tras soltar un resoplido de molestia recobrando el temple.


    ─ OK., pero no te enfades, es sólo un chascarrillo… ─se disculpó España con algo de pena e inmediatamente retomó la charla─. Bien, esa victoria nos llevó a encabezar por vez primera la Clasificación FIFA, siendo el sexto equipo que lograba liderar dicho ranking y el primero que lo conseguía sin haber ganado ningún Mundial hasta esa fecha. Y en 2012 nos convertimos en la única selección en ganar dos veces consecutivas el torneo, derrotando por 4-0 a los “Azzurra” de Ita-chan y Rōmano ─dicho esto volvió la vista a los aludidos esperando por una reacción, pero ambos estaban tan contentos apoyados en el regazo de Bélgica que no se dieron por enterados, lo que les hizo soltar, a él y al alemán, un suspiro muy bajo de alivio─. Esto también nos llevó a ser el primer combinado nacional en lograr el «triplete» de selecciones, habiendo conquistado de forma consecutiva la Eurocopa de 2008, el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012.


    ─ Fascinante… ─dijo Japón en un murmullo de admiración.


    ─ Por eso Oranda nii-san no te quiere, Supein ─intervino Luxemburgo con amabilidad tras tomar una nueva fotografía, dedicándole una sonrisita al español.


    ─ Ese Oranda es un resentido… ─manifestó el señalado sonriendo también con algo de pena puesto que él si apreciaba al neerlandés con todo su corazón.


    ─ Dejemos a Oranda fuera de esto y sigamos con la entrevista… ─sugirió el teutón manteniendo el gesto serio sin dejar de tomar notas.


    ─… tienes razón Doiutsu… bien… amm… La selección disputó su primer partido oficial el 28 de agosto de 1920, donde se enfrentó en la fase previa a la selección de Dinamarca, la subcampeona en las dos anteriores ediciones; y el encuentro, que ganó por 1-0, significaría convertirse en la selección nacional número 28 en disputar un partido internacional, lo que también nos dio la medalla de plata en esos juegos. Sin embargo este éxito tardaría bastante en repetirse ─así que el español se encogió levemente de hombros para continuar su charla, deteniéndose un poco para recordar los sucesos dignos a mencionar, y vaya que si tiene mucha historia─. Pese a ser subcampeona olímpica, para los juegos de 1924 celebrados en París, la linda capital de la casa de Furansu, no conseguimos clasificarnos para la fase final tras caer derrotada por 1 – 0 ante la escuadra de Ita-chan y Rōmano. Y ellos mismos nos eliminaron en los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de 1928 con un contundente marcador de 7-11 (antes los partidos se jugaban uno de ida y uno de vuelta y se sumaban los resultados para definir un campeonato. De hecho en mi país lo hacen así); de ahí empezó a forjarse una rivalidad con ellos que perdura hasta nuestros días ─agregó con una sonrisita tonta mirando de reojo una vez más a los italianos, quienes ya saboreaban unos deliciosos churros cortesía de la joven belga.


    ─ Qué interesante… ─susurró Japón con los ojos redondos como platos, disfrutando en su imaginación todas y cada una de las proezas narradas.


    ─ De hecho tenemos y mantenemos muchas rivalidades futbolísticas de menor carácter, Nihon, y eso debido aún a la poca historicidad de los mismos. Te puedo hablar de los partidos frente a la escuadra de Doiutsu, con la que se mantiene la disputa por ser la selección más laureada en la Eurocopa, o con mi vecino Portugaru, equipo al que más veces nos hemos enfrentado a lo largo de nuestra historia y frente al cual disputamos el «Derbi ibérico»; así como también contra Furansu y sus muchachos Les Bleus ─mencionó España volviendo a sonreír con sinceridad sin ocultar su emoción─. Con decirte que tenemos el privilegio de convertirnos en el primer equipo no británico en vencer a la selección de Igirisu en un partido amistoso disputado en Madrid en 1929, que finalizaría 4-3 ─agregó un poco ufano─. Ya con el fútbol internacional asentado y con la llegada de la profesionalización, se organizaría la primera disputa mundialista, en lo que sería el primer gran evento dedicado al fútbol de selecciones, el Mundial… aunque de hecho no participamos en el de Uruguay 1930 por las desavenencias que se presentaron en la FIFA con relación a los costes del viaje y otras… Pero bueno, hemos estado en 1934, 1938 (de la cual se retiraron por la guerra civil), 1950,1962, 1966, y de 1978 en adelante, y en casi todas las Eurocopas menos en cuatro de ellas. Nuestra época dorada más reciente se dio a partir de 2006, cuando el seleccionador nacional de ese periodo, Luis Aragonés, reestructuró cuidadosamente todas las líneas para dotar a la selección de un de un estilo propio de juego, con jugadores de toque y posesión de balón como la base del equipo. Eso nos llevó a sentar las bases, después del mundial de ese año, para la obtención del “Triplete” histórico y nuestra consagración como la mejor selección del mundo de una época ─adicionó muy contento.


    ─ Sensacional… ─musitó el oriental con expresión de total admiración.


    ─ A mí también me parece algo maravilloso la forma de jugar al futbol de Supein y “La Furia Roja” ─externó Bélgica en ese momento en tanto Luxemburgo tomaba una nueva fotografía─, lo cual es fuente de inspiración para mis “De Rode Duivels”… tan nobles muchachos ellos… ─adicionó con ojos soñadores y sonrisa amable.


    ─ Vaya sí lo son ─intervino nuevamente su hermano menor con una sonrisita después de tomar una nueva fotografía.


    ─ También está en nuestras notas una entrevista contigo, Berugī, como una de las participantes a la justa, así que espero no te moleste… de hecho Oranda es de igual manera uno de nuestros prospectos junto con Portugaru ─le dijo Alemania de forma muy cortés intentando no desviarse del tema principal por el que habían acudido allí.


    ─ Oranda nii-san es un tonto ─afirmó la joven en voz baja con un leve mohín de desagrado para después agregar de forma dulce dedicándole una pizpireta caída de pestañas al alemán─. Estaré encantada de concederles una entrevista, Doiutsu.



    Y en ese momento los italianos parecieron salir de sus ensoñaciones después de terminarse los churros, y Romano fue el primero en hablar mirando al rubio teutón con visible desagrado.



    ─ Oye, tú, “Macho Patatas”, no andes coqueteando con Berugī que eso no te lo permito ─le reclamó de forma tosca.


    ─ No entiendo a que te refieres ─respondió éste con visible confusión sin darse por enterado del asunto. España sonrió tímidamente, Japón soltó un suspiro bajo de resignación y Luxemburgo se rió discretamente pues sabía que su hermana era bastante coqueta con sus vecinos.


    ─ Ne, ne, Doiutsu, ¿ya podemos empezar con la entrevista? ─le dijo por su parte Italia con una sonrisa alegre e inocente.


    ─ Aún no, Itaria, ya que todavía no terminamos con Supein ─le regañó el aludido mirándole con algo de fastidio, ya que ahora no habría con qué entretener a ese par de atolondrados hermanos.


    ─ Ita-chan tiene razón, Doiutsu, creo que sería mucho mejor escuchar lo que tiene que decir uno de los tetracampeones del mundo que el ganador de una simple copa como yo ─señaló el español amablemente concediéndole su lugar, ya que también sabía que esos dos no estarían en paz hasta que fueran entrevistados.


    ─ Ovviamente è meglio ascoltarci i campioni del mondo, idiota della Spagna! ─el italiano mayor no dudó en recalcar su superioridad a los cuatro vientos mostrándose nuevamente muy orgulloso, hinchando el pecho para verse más grande─. Noi siamo il meglio del meglio!... ─y soltó una sonora carcajada muy a su estilo dándoselas de importante.


    ─ Sì, fratello mio! ─así que el menor se unió a la celebración sacando del fondo de su saco una banderita diminuta de su país, agitándola frenéticamente─. I nostri “Azzura” sono i migliori!



    Alemania se dio un suave golpe en la frente para representar su estupefacción.






    Nota: Hay tanta información de España que no pude resumir toda presentando sólo lo más relevante a mi parecer, y la de Italia no se queda atrás, lo que me llevará por lo menos otra semana ya que aún tengo actividades escolares y extraescolares por fin de semestre. Pero sigan disfrutando de la historia y del mundial que va avanzando muy rápido y lleno de sorpresas, desencantos y alegrías.
     
    Última edición: 26 Junio 2018
  9. Threadmarks: Capítulo 5.2 Complemento de entrevista y más
     
    InunoTaisho

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    ¡Nos vamos al mundial! (long-fic)
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    Para niños. 9 años y mayores
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    Comedia
    Total de capítulos:
    8
     
    Palabras:
    5529
    ¡Nos vamos al mundial! (segunda parte capítulo 5)



    Previamente, en la parte anterior…

    ─ Ovviamente è meglio ascoltarci i campioni del mondo… Noi siamo il meglio del meglio! ─el italiano mayor no dudó en recalcar su superioridad a los cuatro vientos mostrándose nuevamente muy orgulloso, hinchando el pecho para verse más grande, y soltó una sonora carcajada muy a su estilo dándoselas de importante.



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    Me disculpo, simple y sencillamente con tantas ocupaciones de final de semestre, los otros extras de mi vida y la búsqueda y arreglo de la información hicieron que el tiempo se me fuera como agua y ya terminó el mundial; pero continuaré con lo que ya tenía planeado a reserva de un capítulo extra para el nuevo campeón. Espero sigan divirtiéndose y me regalen un comentario… ☺.


    Ya pasado el alboroto Italia y Romano se encontraban abrazados por los hombros en un abrazo de hermanos, dispuestos a dejarse entrevistar; y el mayor ceñía al menor como si lo protegiera de algo, lo que tenía al más joven completamente encantado dado que su hermano rara vez le mostraba sus sentimientos de amor fraterno. Alemania soltó una baja exhalación de conformidad y se dio a la tarea de empezar mientras Japón preparaba una vez más la grabadora.



    ─ Bien, entonces, ¿qué nos pueden contar del futbol en su casa?, ¿hace cuánto tiempo se juega?, ¿cómo se ha desarrollado?


    ─ Si serás tonto, “Macho patatas”, el futbol en nuestra casa se juega desde hace mucho tiempo, por eso somos de los mejores… y si mal no recuerdo creo que te hemos ganado en todas las ocasiones que nos hemos enfrentado ─respondió Romano con leve arrogancia soltando una risotada, ocasionándole al germano un leve tic de molestia en la ceja.


    ─ Nii-chan, no te estás portando nada amable con Doiutsu… ─dijo Italia algo incómodo sin reclamarle abiertamente a su hermano ya que de hecho le tiene un poco de miedo y, porque no decirlo, también respeto al ser mayor que él.


    ─ Ita-chan tiene razón, Rōmanito, debes ser más amable con Doiutsu o también voy a enojarme ─por lo que Bélgica no dudó en reclamarle su falta de modales lanzándole una dulce mirada enfurruñada.


    ─ No, no, Berugī, no te enojes… ya me voy a portar bien y no le diré más “Macho patatas” al “Macho patatas” ─con lo que consiguió que el italiano mayor pusiera cara de susto y volviera a inclinarse ante ella muy sumiso.


    ─ Eso me parece mejor ─observó ella complacida volviendo a darle golpecitos tiernos en la cabeza.


    ─ Yo también me porto bien, Berugī nee-chan… vee~… ─señaló a su vez el menor volviendo a poner gesto de niño bueno esperando por su premio.


    ─ Claro que sí, Ita-chan, tú eres un amor ─la joven belga no se hizo del rogar e inmediatamente le proporcionó los cariñitos pedidos.


    ─… las ventajas de ser mujer… ─susurró Luxemburgo con una sonrisita divertida al tiempo que tomaba una foto más, mientras España parecía algo apenado y tanto Alemania como Japón se mostraron confundidos por un par de segundos.


    ─ Bueno, Itaria, ¿quién de ustedes dos me puede contar sobre el futbol en su casa? ─después del lapsus el alemán carraspeó para llamar la atención de los mediterráneos, retomando la actitud seria y profesional que suele caracterizarlo.


    ─ Yo voy primero, “Macho patatas”, así que no te impacientes… ─respondió Romano enderezándose una vez más para dárselas de ser alto, hinchándose nuevamente con mucho orgullo─. La Federación Italiana de Fútbol es el máximo organismo del fútbol en nuestra casa y su sede está en Roma, la bella ciudad que mi abuelo nombró en su honor y en el mío ─y empezó a hablar dándose sus aires de grandeza, soltando una pequeña risita de orgullo─. Fue establecida en 1898 y es miembro integrante de la FIFA y de la UEFA desde su fundación; y se encarga de la organización de la Liga en sus diversas categorías, así como la Copa italiana y los partidos de nuestra selección de fútbol, la poderosa escuadra «Azzurra». Ya que el fútbol estaba ganando un lugar importante se necesitaba una estructura formal para organizar este deporte, y a los pocos años se formaron clubes representativos de fútbol, principalmente en las ciudades de Génova, Turín, Milán, Nápoles, Roma y Palermo. De hecho la afiliación de la FIGC a la FIFA se dio hasta 1905, pero nuestro primer encuentro tuvo lugar hasta 1910 debutando ante “Les Bleus” del payaso de Furansu, con un resultado favorable a nosotros por 6 a 2. Desde ese entonces competimos por ser una de las selecciones más laureadas del fútbol…


    FIGC; en italiano: Federazione Italiana Giuoco Calcio. Se les llama "Squadra Azzurra" debido a su color principal del uniforme, de camiseta azul, que tomó a los pocos años de su nacimiento y que mantiene hasta la actualidad.


    ─ Ahora me toca a mí, nii-chan, ¿sí? ─Italia no quería quedarse atrás así que alzó la mano como pidiendo la palabra, y antes que su hermano le respondiera se tomó el turno para hablar─. Ne, ne, Doiutsu, ¿sí sabes que "nostra Gli Azzuri" es, junto con tu "Die Mannschaft", el segundo equipo nacional más exitoso en la historia de la Copa Mundial? ─lanzándole a su amigo teutón la pregunta más obvia que pudo habérsele ocurrido.


    ─ Muy bien dicho, Venechiāno, muy bien dicho… ─su hermano le dio su aprobación levantando un pulgar, dedicándole una sonrisa.


    ─ Claro que sí lo sé, Itaria, no tienes por qué repetírmelo… ─farfulló por su parte el aludido rubio soltando un fuerte suspiro de estoicismo mientras un signo de enfado le ocasionaba un tic en la sien.


    ─ Y sólo estamos por detrás de la de Burajiru… ─mencionó el joven italiano meneando la cabeza con satisfacción─. Tenemos cuatro palmarés de la FIFA ya que hemos conquistamos los títulos en las ediciones de 1934, 1938, 1982 y 2006; y además somos el tercer equipo que ha disputado más finales, incluyendo los subcampeonatos de 1970 y 1994, sin dejar de contar el tercer puesto conseguido en nuestra casa en 1990. Ah, y también somos la tercera selección que más ediciones ha disputado, faltando a la cita solamente en tres ocasiones de veintiún posibles.


    ─ Eso es bastante interesante… Rōmano-kun, Itaria-kun, espero puedan contarnos cuales han sido esas tres ocasiones en las que no han asistido al mundial ─observó el buen Japón con los ojos brillando de la fascinación.


    ─… ─ambos italianos se miraron un momento sin saber que decir.


    ─ Podrían empezar mencionando la de 1930, el primer mundial, al que casi ningún europeo asistió por muchas cuestiones ─sugirió Alemania ya en tono calmado.


    ─ Lo cual fue muy vergonzoso… ─opinó España con una sonrisita tonta mientras Bélgica sólo hizo un dulce mohín de resignación, y Luxemburgo tomó una nueva fotografía para disimular.


    ─ ¿Y eso por qué fue, Doiutsu-san? ─preguntó Japón intrigado.


    ─ Ya lo veremos más adelante en la reseña, Nihon, pues definitivamente tendremos que ir con los de la Conmebol para entrevistar a Burajiru y Aruzenchin ─fue la respuesta del germano volviendo la vista hacia los mediterráneos─. Bien, Itaria, Nihon espera por una respuesta.


    ─… am, bueno… Doiutsu tiene razón ya que los jefes de ese tiempo no aceptaron la invitación para nuestra participación en 1930 en la casa de Uruguai, y no clasificamos para 1958 en casa de Suu~ēden ni tampoco este año por… bueno, ya para qué lo recordamos ─mencionó el italiano menor con las mejillas rojas de la pena.


    ─ Mejor pasemos a las partes más interesantes… ─agregó Romano también con las orejas rojas, desviando el tema─. Nuestro equipo mayor participó en seis las siete ediciones de fútbol de que dispuso los Juegos Olímpicos para selecciones absolutas, antes de que el COI y la FIFA modificaran la normativa referente a las condiciones de los equipos participantes; y en ellos, nuestro mayor logro fue la medalla de oro conquistada en los Juegos Olímpicos de 1936 al derrotar al equipo representativo de Suisu… que por cierto se llevaron a cabo en tu casa, “Macho patatas”, ¿lo recuerdas? ─añadió un tanto burlón al recordar el suceso.


    ─ Como olvidarlo… ─por lo que el alemán volvió a soltar un suspiro de entereza cerrando un momento los ojos.


    ─ En ellos nos consolidamos como la mejor selección del momento después de nuestro primer triunfo en el mundial de 1934 que celebramos en casa… y nos llevó a ganar nuestro segundo título en el mundial de 1938 jugado en la casa del presumido de Furansu venciendo a la escuadra de Hangarī… no podían con nosotros… ─dijo el italiano mayor volviendo a reír muy ufano.


    ─ Ese último juego era a “Vincere o morire”, nii-chan, así lo dijo Il Duce gordito… aunque Hangarī nee-chan se molestó un poco conmigo después de la derrota de sus “Magiares” ─observó el menor con una sonrisita infantil e inocente.


    ─ Eso de “vincere o morire” suena muy amenazante, Itaria-kun ─mencionó Japón algo azorado dado que para él un juego es un simple juego.


    ─ Las cuestiones políticas también tuvieron un papel preponderante en esos tiempos antes de la segunda gran guerra, Nihon… de hecho el jefe bigotón loco se molestó mucho porque “Die Mannschaft” aún no alcanzaba un buen nivel a pesar de los entrenamientos forzados ─dijo Alemania con gravedad y gesto adusto dado que no le gustaba hablar mucho de ese oscuro periodo en su país.


    ─ Vaya… ─manifestó el japonés boquiabierto.


    ─ Bueno, ese período entreguerras fue bastante complicado en todo el continente, y nos afectó a muchos… ─opinó el buen España con una sonrisita boba y amable dado que también en su país se presentó una guerra civil no muy bien vista en el ámbito internacional de época, y que en su momento le hicieron perder algo de presencia en el conjunto de naciones.



    Todos se silenciaron un momento haciendo gestos variados entre la resignación y la pena, pues la cuestión de la guerra mundial había marcado al mundo de muchas maneras posibles. Indudablemente las cuestiones deportivas como las Olimpiadas o los Mundiales también resultaron perjudicados al ser suspendidos en el transcurso de la batalla, lo que originó un detrimento en la preparación de los equipos; y de igual manera, aquellas ciudades que ya habían sido nombradas sede en los años anteriores sufrieron daños en su infraestructura. Todo tuvo que reajustarse después de un tiempo.


    Sin lugar a dudas varios deportistas fueron reclutados al frente, y algunos sufrieron lesiones de por vida que impedirían su regreso a las competencias o incluso murieron como consecuencia de la guerra. Por ejemplo, después del Mundial de 1938 en Francia, ya estaba apalabrado el mundial de 1942 para celebrarse en Alemania ante las presiones de Hitler; y sólo hasta 1950 pudo realizarse nuevamente la copa, pero en Brasil debido a que en Europa aún no se había recuperado la economía y Alemania fue sancionada a no participar hasta 1954.


    ─ Bien, Itaria, no le demos más vueltas al asunto y vamos a continuar… ─unos segundos después Alemania soltó un nuevo resoplido de gravedad y recobró el temple tras un carraspeo bajo, mirando nuevamente a los italianos con seriedad profesional.


    ─… am, claro que sí, Doiutsu, como tú digas… ─reconoció el aludido un tanto confuso mirando a su hermano, haciéndole la pregunta obligada─… ¿en qué nos quedamos, nii-chan?


    ─… pues… pues… ─masculló éste tratando de hacer memoria.


    ─ Ita-chan y tú estaban contando sobre su participación en los mundiales, Rōmano ─le dijo España amablemente intentando ayudarle.


    ─ Oh, sí, ya me acordé… ─respondió el señalado sin agradecer nada, recomponiendo el gesto por el vanidoso con aires de grandeza─. Antes de mencionar los mundiales me parece mejor señalar la participación de “nostra Gli Azzuri” en los Juegos Olímpicos si no te importa, “Macho patatas”… ─dijo levemente altanero.


    ─ Por mí no hay ningún problema ─respondió el rubio germano sin mudar el gesto serio.


    ─ Eso sería bastante interesante, Rōmano-kun ─agregó el japonés sin dejar de mirar a ambos mediterráneos con gesto de admiración y ojos brillantes.


    ─ Bueno, pues ya que insisten… ─contestó el italiano mayor hinchándose una vez más con presunción─. Entonces, ya mencionamos que el debut de la «Squadra Azzurra» fue bastante prometedor con la victoria ante el equipo galo, y es hasta 1912, en los Juegos Olímpicos, cuando disputamos nuestro primer torneo internacional como una de las pocas federaciones que poseía por aquel entonces un equipo de fútbol…


    ─ Pero quedamos eliminados en la primera fase tras perder por 2-3 frente a la selección de Finrando, nii-chan ─interrumpió el menor con su típica e inocente sonrisa─. Por ello nos tuvimos que conformar con el torneo de consolación.


    ─ Cierra la boca que no te he autorizado que hables, Venechiāno ─eso ocasionó que Romano le gritara un poco con molestia lanzándole una mirada reprobatoria, ya que no estaban ahí para contar sus fracasos.


    ─ Lo siento mucho, nii-chan ─así que Italia dio un respingo de miedo sacando su banderita blanca para pedir perdón por su indiscreción, porque no era su intención hacer rabiar a su hermano.



    A lo que Alemania sólo hizo una breve mueca de resignación, Japón cerró levemente los ojos para representar su pena, España torció el mohín igual de apenado, Bélgica sonrió con disimulo y Luxemburgo tomó una foto más prefiriendo mantenerse neutral.



    ─ Entonces espera tu turno ─bufó el aludido para inmediatamente recomponerse─. Ya lo dijo mi tonto hermano Venechiāno, la «Azzura» tuvo que jugar en la consolación por obtener un lugar decoroso, y así logramos la segunda victoria de nuestra historia tras vencer por 1-0 a la escuadra sueca quedándonos finalmente en la décima posición… Como pude olvidar eso, se lo hubiera restregado en la cara al bastardo ese de Suu~ēden, si signore… ─agregó mientras un gesto de maldad se reflejaba en su rostro, tal vez tentado a regresar donde los Nórdicos para mencionarle al sueco ese detalle tan importante y así darse el gusto de burlarse abiertamente.


    ─ Oye, Rōmano, no estarás pensando de verdad volver allá con ellos… ─España adivinó sus intenciones así que volvió a poner gesto de mortificación. Conociendo al italiano como lo conocía era seguro que éste reaparecería nuevamente llorando.


    ─ Claro que no voy a ir yo solo, Supein idiota, no estoy loco ─reaccionó el nombrado temblando un poco de sólo pensar en verse frente a frente con el alto y sombrío nórdico, quien seguramente podría aplastarlo de un golpe como si fuera un insecto. Rápidamente añadió como su mejor excusa hablando con la voz un poco aguda─. Además estamos en medio de una importante entrevista sobre los logros de “Gli Azzuri”, así que no tengo que perder el tiempo en tonterías.


    ─ Lo cual es muy conveniente para ti… ─murmuró Alemania entre dientes para que nadie le oyera disimulando una risita, lo cual no es muy usual en él.


    ─ Nii-chan, nii-chan, ¿ya puedo hablar? ─Italia recobró la sonrisa inocente y levantó la mano para preguntar al modo de los escolares cuando el profesor hace una pregunta. Sin esperar respuesta reanudó la narración─. Recuerdo que para la siguiente cita olímpica, la que se celebró en 1920, nos enfrentamos por primera vez a la selección de Supein nii-chan, y de ahí se empezó a forjar la rivalidad histórica que perdura hasta nuestros días; ¿verdad, Supein nii-chan? ─dijo volviéndose al español como pidiéndole su aprobación.


    ─ Indudablemente que sí, Ita-chan, los partidos que enfrentan nuestras escuadras han sido clasificados como una gran rivalidad deportiva a todas luces ─observó el ibérico con una sonrisa sincera.


    ─ Y la «Squadra Azzurra» son mejores que la “Furia Roja” o como quiera que les digan ahora a tu equipo, Supein idiota ─mencionó Romano con renovados aires de superioridad.


    ─… nunca he dicho que no lo fueran… ─dijo el pobre con una gota anime en la frente a modo de expresar su turbación.


    ─ Ay, Rōmanito, pero no debes olvidar que para este mundial la selección de Supein va a estar presente y los «Azzuri» no… ─Bélgica no dudó en echarle en cara esa dolorosa verdad poniéndose algo estricta, pues no le agradaba mucho el que el italiano mayor siguiera insultando a su amigo español.


    ─ No tienes que recordármelo así, Berugī ─a lo que el muchacho torció levemente el gesto en una mueca de dolor.


    ─ Mejor continuamos con la entrevista y dejamos las observaciones para después, nee-chan ─Luxemburgo se animó a intervenir tras disimular una nueva risita y tomar una fotografía más, empleando un tono de voz amable y educado como sólo alguien de su categoría puede expresar.


    ─ Me quitaste las palabras de la boca, Rukusenburuku ─le dijo el alemán con agradecimiento.


    ─ Bueno, entonces, vamos a ver… ─Italia se animó a hablar otra vez dado que su hermano parecía bastante afectado por el regaño de la joven belga, así que se puso algo serio para traer a su memoria el momento en cuestión─… si mis datos son correctos la selección checoslovaca fue descalificada por abandonar el partido por la medalla de oro, lo que hizo que los muchachos de Berugī nee-chan se quedaran con la presea…


    ─ Estoy tan orgullosa de mis “De Rode Duivels”… ─a lo que la chica soltó un suspiro bajo de satisfacción por esa gran actuación.


    ─… y luego… mmm… tuvimos que jugar un torneo de consolidación contra Supein nii-chan, Suu~ēden y Noruu~ē para que el ganador disputara la medalla de plata con Oranda, porque Furansu nii-chan tampoco quiso jugar otra vez, y así quien perdiera se quedaría con el tercer lugar y la medalla de bronce… fue algo complicado ─el mediterráneo, por su parte, continuó su relato poniéndose más pensativo─. Al final “Gli Azzuri” fue derrotada por los muchachos de Supein nii-chan con un marcador de dos goles a cero, para quedarse también con la medalla de plata tras ganarle a Oranda por tres goles a uno.


    ─ Fue una victoria decorosa que Oranda no me perdona ─mencionó el español con leve modestia sin querer sonar altanero, un poco sentido porque el holandés fuera así de rencoroso después de tantos años cuando sólo se trataba de un juego.


    ─ Ah, pero en la siguiente justa olímpica de 1924 te dimos una sopa de tu propio chocolate, Supein idiota, eliminándote en la primera fase ─sin embargo el italiano mayor, quien de igual manera es algo vengativo, tomó la palabra para expresar el placer de haber ganado─. Un solo gol bastó para hacerte volver a tu casa sin ninguna medalla.


    ─ Me da vergüenza el que haya sido un autogol ─refirió el ibérico en tono abochornado.


    ─ Aunque no se te olvide que volvimos a perder frente a la escuadra de Suisu, nii-chan, y eso nos dejó en quinto lugar lejos de las medallas ─mencionó el italiano menor sin dejar de sonreír con aire de inocencia, sintiendo empatía por su amigo español.


    ─ ¿Y tú del lado de quienes estás, Venechiāno idiota? ─por ello recibió un nuevo regaño de su hermano, el cual le miraba con reprobación como si tuviera ganas de ahorcarle por impertinente.


    ─ Lo siento mucho, nii-chan, no te enojes ─lo que le hizo dar un respingo de miedo y prontamente se escondió detrás de Alemania agitando su banderita blanca.


    ─ Fascinante… ─observó Japón en un susurro de admiración en tanto Luxemburgo volvía a tomar una nueva fotografía captando el momento.


    ─ Itaria, debemos continuar ya que también tenemos otras entrevistas que hacer… ─carraspeó el alemán con gravedad apartándose un poco de su compañero, indicándole con ese gesto que dejara de tontear.


    ─ Lo que tú digas, Doiutsu ─respondió éste rápidamente haciendo un saludo militar de respeto─. En los Juegos olímpicos de 1936 conseguimos, al fin, nuestra primera medalla de oro olímpica.


    ─ Y no olvides que la ganamos en tu casa, “Macho patatas”, frente al jefe bigotón y tu gente ─puntualizó Romano mirando al germano con una risita burlona.


    ─ Dejemos los Juegos Olímpicos para otra ocasión y vayamos a los mundiales, ¿quieren? ─resopló el rubio teutón observando al italiano mayor con desagrado, lo que le ocasionó al mediterráneo un ligero temblor de miedo que lo llevó a esconderse tras España, el cual sólo atinó a hacer una leve mueca de resignación con una sonrisita.


    ─ M… muy bien… ─tartamudeó tragando un poco de fluido bucal para darse valor.


    ─ En 1927, un poco antes de la primera cita mundialista de 1930, un señor austriaco llamado Hugo Meisl, a quien Ōsutoria-san conoció personalmente porque a Ōsutoria-san también le gustaba jugar al futbol hace mucho tiempo, decidió crear un torneo de carácter regional para la participación de las cinco selecciones de futbol más poderosas de la época en Europa central, denominado en su tiempo como Copa Internacional ─mas Italia tomó la palabra manteniendo el saludo marcial hacia el alemán─; esto debido a la exigencia requerida para las ya dos grandes citas futbolísticas existentes. Así que “Gli Azzuri” compaginaría partidos amistosos de preparación con los partidos de la copa entre la selección de Ōsutoria-san, la selección de Hangarī nee-chan, la selección de Suisu, y los vecinos unidos de Chekokyōwakoku y Surobakia como un solo país. Nosotros nos alzamos con el triunfo en dos de las seis ediciones que se disputaron…


    ─ E così è arrivata la seconda coppa del mondo, che è stata giocata nella nostra bella casa… sì, signore! Obviamente la ganamos sin problemas derrotando a los equipos del novato Amerika, de Supein idiota, de Ōsutoria, y de Chekokyōwakoku con Surobakia ─le interrumpió su hermano volviendo a sonreír con confianza y presunción─. Y por supuesto que también ganamos la de 1938, la cual fue celebrada en la casa del presumido ese de Furansu… me di el gusto de reírme en su cara cuando los eliminamos, así como también a los del Noruu~ē ese, los de Burajiru y los “Magiares” de la Hangarī. Eso nos hizo los primeros en obtener dos copas mundiales, y de forma consecutiva ─añadió muy ufano.


    ─ Fascinante… ─volvió a decir Japón con los ojos redondos como platos.


    ─ Pero Hangarī nee-chan volvió a enojarse conmigo cuando les ganamos a sus “Magiares”… ─intervino nuevamente el menor italiano poniendo carita de tristeza─. De hecho ya estaba enojada porque Doiutsu se llevó ese año a Ōsutoria-san a vivir en su casa por órdenes del jefe bigotón ─explicó soltando un suspiro de pena.


    ─ Pasemos eso por alto ya que ahora no es lo importante… ─carraspeó el nombrado rubio para disimular su bochorno, ya que esa faceta histórica de su nación le era de verdad bastante incómoda─. ¿Qué nos pueden contar de sus otros dos palmarés obtenidos, el de 1982 y el de 2006? ─preguntó con profesionalismo.


    ─ ¡Sí, señor, a la orden, señor!; la “Squadra Azzura” llegó al Mundial de 1982 tras clasificarse por delante de las selecciones de Denmāku, de Girisha, de Rukusenburuku y de… mmm… no recuerdo bien pero creo que se llamaba Yūgosurabia. Bueno, la suerte encuadró a nostra Azzuri en el Grupo A con las selecciones de Porando, de Kamerūn y de Perū; y todos los encuentros de esa fase los empataron pero clasificaron como segunda de grupo junto con Porando y sus muchachos ─respondió Italia con renovado saludo marcial y porte firme, teniendo un gesto de seriedad bastante inusual en él─. En la segunda fase quedaron emparejados en el que fue llamado Grupo de «la muerte», ya que debería enfrentarse a la selección de Burajiru y a la de Aruzenchin. En el primer enfrentamiento doblegamos la escuadra argentina, la vigente campeona de 1978, por un marcador de 2 a 1; y como también los brasileños triunfaron sobre ella fue eliminada. De nuevo nos enfrentamos a Burajiru y su poderosa selección para luchar por el pase a semifinal, lo cual conseguimos con los tres tantos del buen Paolo Rossi…


    Porque en ese grupo se encontraban, repartidos entre los equipos, seis de los títulos repartidos hasta el momento, la mitad de los disputados hasta esa fecha: dos de Italia, tres de Brasil y uno de Argentina



    ─ Gran muchacho ese Rossi… ─dijo Romano soltando un suspiro nostálgico.


    ─ Ya en la semifinal volvimos a enfrentar a la selección de Porando, quien de forma sorprendente eliminó a la selección de Roshia, cuando se hacía llamar Soren, y también a la selección de Berugī nee-chan ─y su hermanito continuó con el relato sin perder el porte marcial ni el saludo hacia su amigo alemán─; y con dos goles de Rossi conseguimos el pase a la final, donde has de recordar que nos esperaban los muchachos de la “Die Mannschaft”, ¿verdad, Doiutsu? ─sin embargo no pudo dejar de sonreír al recordar ese momento de gloria, mirando a su amigo alemán con una sonrisa inocente.


    ─ Sí que lo recuerdo, Itaria, lo recuerdo muy bien… ─por lo que éste soltó un suspiro bajo de pesadez dándole por su lado.


    ─ Y te ganamos en buena lid, “Macho patatas”; fue en ese momento que alcanzamos a Burajiru en palmarés mundialistas después de 12 años sin ganar un trofeo, y a ustedes los dejamos esperando por su tercer título un poco más. Demostramos nuestra superioridad al superarles por tres a uno a favor de “Gli Azzuri” ─añadió el mayor italiano soltando una nueva risotada de complacencia. El teutón no dijo nada y solamente un tic de enfado brotó en su sien a modo de representar su disgusto y las ganas que tenía de soltarle un golpe al mediterráneo mayor, quien tomó la palabra para terminar la narración.


    ─ Muy interesante, verdaderamente interesante… ─siguió murmurando el japonés sin descuidar la grabadora en tanto los otros europeos también prestaban atención al relato.


    ─ Bueno, Rōmano, tampoco debes dejar de mencionar cuando Doiutsu y sus muchachos levantaron la copa en el mundial de 1990 que se celebró allá en tu casa ─el buen España consideró prudente señalar ese detalle en tanto sonreía complacido.


    ─ ¡No hables de eso, Supein idiota! ─le reclamó el aludido muchacho mirándole con enfado ya que para él ese detalle no era importante, ocasionándole al español un respingo de susto.


    ─ Oh, es cierto, nii-cha, la segunda fiesta mundialista organizada en nuestra casa fue bastante especial… ─sin embargo Italia intervino más que sonriente con su mejor gesto de niño bueno─, ya que junto con Mekishiko fuimos los segundos en realizar dos mundiales en nuestro territorio; además que sería el último en donde participarían las elecciones de aquellos países que sufrirían cambios en su nombre y geografía, como Chekokyōwakoku y Surobakia, esa Yūgosurabia que se dividió en varios países, a Roshia lo abandonaron sus camaradas que formaban Soren con él, y Doiutsu volvió a vivir junto con Puroisen después de la caída del muro…


    ─ Después tocaremos el capítulo de cada uno de los mundiales, Itaria, por ahora concentrémonos en la última copa en su haber ─carraspeó nuevamente el rubio germano dándole prisa después de consultar su reloj.


    ─ Ya voy, Doiutsu… ─respondió el nombrado recuperando el porte de hombre serio.


    ─ Me da tanto gusto señalar que nuestra cuarta copa la ganamos en 2006 en tu casa, “Macho patatas”, y volvimos a mostrarte quien es el que manda en el futbol cuando eliminamos a “Die Mannschaft” en la semifinal ─intervino Romano con una nueva risita burlona dibujada en su rostro.


    ─… wenn du… schwachsinnig sein wirst… ─Alemania sólo soltó un insulto muy bajo en su idioma contando mentalmente hasta diez para mantener la paciencia y no darle con la libreta en la cabeza.


    ─ Oh, Rōmanito, me estoy enojando otra vez… ─dijo Bélgica por su parte con leve severidad, mirando al italiano mayor con una mueca de enfado dibujada en su lindo rostro.


    ─ ¡Lo siento, Berugī, lo siento mucho, no te enojes conmigo! ─a lo que el muchacho cambió el gesto por uno de espanto pidiéndole perdón con varias reverencias.



    ─ Déjame pensarlo… pero tal vez de verdad no te cocine churros porque has sido un chico malo ─respondió la doncella dándose sus aires de importancia al desviar el rostro para no verlo de frente, ocasionándole a él un sobresalto de pavor.



    Todos los demás pusieron diversos gestos entre la confusión y la pena y sólo Luxemburgo disimuló una carcajada de diversión, consiente que su hermana mayor podía también ser muy sádica.



    ─… bueno, bueno, entonces, Itaria, iban a contarnos sobre la última copa mundialista que ganaron en 2006 ─el alemán recobró el porte después del lapsus así que, soltando un nuevo carraspeo, retomó la entrevista ya para finalizar. Ciertamente el tiempo apremiaba y necesitaban más encuentros para una buena reseña.


    ─ En seguida, Doiutsu… ─a lo que el nombrado regresó al saludo marcial tomando aire─. La actuación de “Gli Azzuri” en la Copa Mundial de Fútbol de 2006 estuvo acompañada por el pesimismo generado por los escándalos del Calciopoli, pero estas predicciones negativas finalmente se rebatieron y conseguimos nuestra cuarta Copa Mundial. Encuadrados en el Grupo E vencimos a la selección ghanesa con un marcador de 2-0; empatamos con la selección estadounidense por 1-1 en un encuentro marcado por las polémicas decisiones de los árbitros; y volvimos a ganar nuestro último encuentro de fase contra la selección checa con el marcador 2-0. En octavos de final eliminamos a la selección australiana; en cuartos a la selección ucraniana; en semifinales por 2-0 a la “Die Mannschaft” como ya dijo Rōmano nii-chan…



    El "Calciopoli", fue el nombre dado a un escándalo deportivo de influencia arbitral basada en interceptaciones telefónicas que ocurrió en el campeonato italiano de Serie A (la máxima categoría de liga) durante la temporada 2004-2005 [y sólo fue investigada al final de la siguiente temporada], cuyas sanciones afectaron directamente a la Juventus, el AC Milan, la Fiorentina, la Lazio y la Reggina. Los equipos antes indicados fueron acusados de conspirar para generar ventajas en los resultados de los partidos de fútbol de la Serie A mediante la designación de árbitros "favorecedores" para partidos clave del campeonato de liga a cambio de influir en los resultados en beneficio de algún equipo y otros. Las investigaciones judiciales concluyeron que varias personas del ámbito del fútbol estaban enteradas del fraude deportivo y "beneficiadas" por él, tanto árbitros como directivos de clubes y de la propia FIGC.


    ─ Muy buen partido, interesante y motivador… ─comentó España complacido y sonriente mientras Japón mantenía el rostro embelesado disfrutando la narración y Luxemburgo volvió a tomar otra imagen para inmortalizar el momento en tanto Alemania hacía una especie de puchero de conformidad.


    ─… y la final, celebrada el 9 de julio, se la ganamos a “Les Bleus” de Furansu nii-chan hasta la tanda de penalities por 5-3 después de terminar empatados a uno el tiempo normal… y recuerdo que el que era su capitán, un peloncito llamado Zinedine Zidane, fue expulsado tras darle un duro cabezazo a Marco Materrazi… ─señaló el italiano menor con una sonrisa ingenua tras recordar ese día.


    ─ L'idiota che merita di essere espulso dalla spavalderia, si signore!... ─y el mayor no pudo guardarse lo que pensaba soltando una fresca en su idioma.


    ─ Y en honor a la consecución de la cuarta Copa Mundial, a todo el equipo campeón se le condecoró con la Orden al Mérito de la República Italiana con el rango de Oficial ─pero Italia dio por finalizado el relato contando ese último detalle poco conocido para muchos.


    ─… Fascinante… ─volvió a murmurar el japonés por enésima vez en el día, observando a su amigo italiano como si fuera el más grande héroe de todos los tiempos.


    ─ Sí que lo fue… ─señaló el español por su parte con una sonrisa alegre.


    ─ Bien, con eso damos por concluida esta entrevista y nos vamos ya ─señaló Alemania enderezándose hasta quedar de pie, mirando a sus compañeros con algo de premura─. Es suficiente, Itaria, Nihon.


    ─ Muchas felicidades, Ita-chan ─sin embargo la belga no dudó en aplaudir alegremente celebrando el campeonato del joven italiano mientras el joven luxemburgués le entregaba la cámara a éste.


    ─ ¿Verdad que soy un gran campeón, Berugī nee-chan? ─a lo que el mediterráneo no perdería la oportunidad para ser mimado por la muchacha acercándose a ella como pidiéndole un beso, ocasionándole al rubio teutón un tic de incredulidad en la sien.


    ─ Oye, Venechiāno, ya te dije que Berugī es mi chica pues yo la vi primero que tú… ─mas su hermano mayor no le permitiría meterse en sus terrenos de conquista, así que le llamó la atención con leve dureza.


    ─ Yo los quiero mucho a ambos por ser tan lindos… ─sin embargo no contaba con que la muchacha los tomaría por sorpresa plantándoles a ambos sendos besos en las mejillas, lo que les ocasionó diversas reacciones pues Romano enrojeció intensamente y salió corriendo para esconderse en tanto que Italia sólo puso gesto de tonto perdido recitando “Vee~” en un susurro enamorado.


    ─ Nicht schon wieder… ─masculló el alemán dándose un suave golpe en la frente para representar su incomodidad.


    ─ Lo siento mucho, Doiutsu… ─dijo Bélgica algo apenada disimulando una risita en tanto Luxemburgo soltaba un suspiro de conformidad metiendo las manos en los bolsillos del pantalón.


    ─ Qué se le va a hacer… ─murmuró por su parte el buen España con un gesto avergonzado sin saber si ir tras Romano o dejarlo un momento solo.


    ─ Itaria-kun… Itaria-kun… ─y Japón intentó hacerle volver en sí sin tener suerte.










    Nota: Sé que se alargó mucho pero había varios detalles importantes que no podía pasar por alto, así que espero no les aburra. Por lo pronto voy preparando el siguiente capítulo con reservas de tiempo ya que me dejé el escrito en mi máquina de escritorio y no pude traerla a donde estoy, por lo que mi mamá me pasa la información a cuenta gotas y como no tengo internet tengo que esperar hasta el fin de semana para darme más tiempo. Aun así avanzaremos, lento pero seguro.
     
  10. Threadmarks: Capítulo 6: Entrevista enredada a tres campeones, parte uno
     
    InunoTaisho

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    ¡Nos vamos al mundial! (long-fic)
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    ¡Nos vamos al mundial! (capítulo 6)


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    Ustedes disculpen, aunque me tarde un siglo y parezca que ya no tiene sentido en esta vida juro que lo terminaré... ☺



    Previamente, en la parte anterior…

    ─ Ya lo veremos más adelante en la reseña, Nihon, pues definitivamente tendremos que ir con los de la Conmebol para entrevistar a Burajiru y Aruzenchin ─fue la respuesta de Alemania volviendo la vista hacia los hermanos italianos...



    Después de haberse alejado de España y compañía llevando a rastras a Italia, encontramos nuevamente al Club de Periodismo caminando por los pasillos del colegio en búsqueda de los siguientes prospectos a ser entrevistados. Alemania divisó a lo lejos a aquellos que andaban buscando.



    ─ Perfecto… vamos, Itaria, Nihon, tengan todo listo ─se dijo primeramente en voz baja para inmediatamente darles a sus compañeros las indicaciones antes de apurar el paso.


    ─ No se preocupe por eso, Doiutsu-san… ─respondió Japón educadamente preparando la grabadora.


    ─ ¡Tomaré muchas fotografías lindas! ─exclamó Italia entusiasmado tras recobrarse y sin más se les adelantó dando grandes zancadas llamando a voces a los ahí reunidos en el pasillo, quienes parecían discutir por algo─. ¡Ciao, ciao, amigos!


    ─… ese idiota… ─murmuró el alemán entre enfadado y resignado, dándose un suave golpe en la frente.


    ─ Itaria-kun… ─suspiró por su parte el japonés cerrando levemente los ojos.



    Los tres jóvenes en cuestión volvieron la vista para ver quién les hablaba.



    ─ Pero mirá nada más, que ese que viene allá es vuestro buen amigo Itaria chico ─observó uno de ellos, joven no muy alto de piel más bien clara, cabellera castaña oscura bien peinada, nariz afilada y mirada alegre.


    ─ A eso le llamo yo tener buena suerte ya que precisamente necesitamos la opinión de alguien conocedor y neutral como él ─dijo otro de ellos, de piel más bien oscura y cabellera negra alborotada y ondulada, empleando una entonación de voz melodiosa como si estuviera cantando al hablar.


    ─ Pues yo dudo mucho que el pibe ese pueda dar una opinión contraria a la mía, che Burajiru ─comentó el tercer joven del grupo dirigiéndose expresamente al moreno, y mantuvo la pose de brazos cruzados dándoselas de ser alguien verdaderamente importante.



    Éste tiene la piel más clara que el primero lo que hace resaltar sus pupilas aceitunadas, y su cabellera sutilmente revuelta también es castaña con una tonalidad levemente dorada.



    ─ No perdés nada con preguntarle de todos modos, Aruzenchin ─opinó el primer joven con una sonrisita.


    ─ Nada más porque me lo pedís así, Uruguai ─contestó el nombrado poniendo los ojos en blanco por un microsegundo.


    ─ ¡Qué hay, amigos! ¿Podemos hacerles una entrevista? ─Italia llegó a su lado y sin decir agua va les tomó una fotografía.


    ─ ¿Una entrevista? ─preguntó el de piel oscura tras parpadear para recobrarse después de haber recibido la luz del flash en pleno rostro.


    ─ Sí que sí… ─respondió el mediterráneo admirando la imagen obtenida con cara de felicidad, contento por el resultado─. Doiutsu, Nihon y yo estamos haciendo la reseña mundialista para el periódico y entonces se nos ocurrió que debíamos entrevistar a… ─pero no pudo terminar su explicación ya que, justo en ese momento recibió un golpe en la cabeza.


    ─ ¡Itaria, ya te dije que dejes de hacer idioteces! ─porque Alemania llegó desquitando su molestia.


    ─ Itaria-kun… ─volvió a decir Japón llegando detrás del alemán, jadeando un poco por el esfuerzo.


    ─ ¡De verdad ya no lo vuelvo a hacer, Doiutsu! ─mientras el doloroso chichón salía de la cabeza del italiano haciéndole lloriquear de dolor.


    ─ Eso espero por tu bien… ─observó el germano recobrando el porte formal, y se dirigió a los demás presentes en tono neutro y educado al tiempo que inclinaba levemente la cabeza─. Es un gusto verles, Aruzenchin, Burajiru, Uruguai.


    ─ Muy buenas tardes, Aruzenchin-san, Burajiru-san, Uruguai-san… ─ese fue el cortés saludo del oriental dedicándoles una reverencia.


    ─ Es un poco molesto que se me mencione siempre a lo último, ¿saben? ─se quejó suavemente el joven uruguayo poniendo gesto levemente ofendido.


    ─ Lo lamento, Uruguai, no era nuestra intención agraviarte ─se disculpó el germánico carraspeando un poco para disimular.


    ─ Vamos por orden de lista, así que no debiera incomodarte ─le recordó el brasileño a su colega al tiempo que le daba una suave palmadita en el hombro, dedicándole una sonrisita amistosa.


    ─ Bueno, bueno, dejemos atrás ese sentimentalismo barato y decime, che Doiutsu, si lo que cuenta Itaria chico es cierto ─intervino el argentino dándose nuevas ínfulas, pasando por alto el malestar de su compañero─. Creo que está de más el imaginar que has venido a entrevistar a los campeones mundialistas de la Copa Mundial de Futbol FIFA, ¿o acaso me equivoco? ─agregó a modo de respuesta mostrando una gran sonrisa algo altanera.


    ─ Ciertamente estamos haciendo la reseña mundialista y consideramos adecuado entrevistarles como parte del selecto grupo de campeones de la Copa ─afirmó el teutón con seriedad profesional tomando presto la libreta y el bolígrafo en posición─. Ninguna crónica de los mundiales estaría completa sin mencionar al pentacampeón, Burajiru ─añadió dedicándole su atención a Brasil, dejando a Argentina levemente enfurruñado.


    ─ Lo cual es un gran honor… ─el aludido se mostró muy ufano y sin dilación arrimó al argentino detrás de él─. Tú puedes preguntarme lo que quieras saber, Doiutsu… es más, puedo asegurarte que en este torneo te arrebataré el campeonato y levantaré la copa por sexta vez en mi historia, y dudo mucho que alguien pueda alcanzarme en años ─añadió soltando una risita burlona.


    ─ Eso jamás… quien levantará la copa seré yo, pibe, así lo indican las apuestas ─el argentino replicó torciendo el gesto y plantándose a su lado añadió─. Está vez estoy preparado para ganar mi tercer mundial, y de ser necesario pasaré por encima de todos los que se me pongan enfrente, así se llame Aisurando, Kuroachia o Naijeria.


    ─ No es por desanimarte pero los números en las quinielas me favorecen a mí, Aruzenchin ─observó el brasileño sacando una libreta de apuntes, mostrándosela de forma tal que casi se la restriega en su cara.


    ─ Tu grupo es más complicado que el mío porque enfrentarás a Suisu, Serubia y Kosutarika, así que cualquier cosa puede pasar ─opinó el argentino minimizando nuevamente los hechos con un movimiento de mano.


    ─ Tú lo has dicho, cualquier cosa puede pasar… ─repitió el moreno en tono alegre sin darse por vencido.


    ─ Oigan… ─les dijo el alemán tratando de llamar su atención sobre la entrevista mientras el japonés mantuvo la grabadora en pausa y el italiano estaba buscando el mejor ángulo para una nueva fotografía.


    ─ Bien, Doiutsu, esperamos que seas un buen perdedor ya que nos traeremos la copa de vuelta a nuestro continente ─agregó Brasil tras volver a verle, sonriendo nuevamente con suficiencia.


    ─ Aahh… ─dijo el pobre teutón en tanto una gota anime de desconcierto adornaba su frente, y su gesto lo expresaba de forma cómica.


    ─ Esperad un momento, boludos, ¿no habéis pensado en la posibilidad de que yo pueda ganar la copa por tercera vez? ─dijo Uruguay tras carraspear para llamar la atención de todos.


    ─ ¿Tú? ─por lo que sus compañeros le quedaron mirando con incredulidad al tiempo que parpadeaban como si apenas lo estuvieran viendo.


    ─ ¿Y por qué no podría? No por nada soy el primer campeón mundial, tengo reconocidos cuatro títulos en mi haber aunque solo dos son Copa FIFA como tal, y mi cuadro les ha ganado a ambos en muchas ocasiones ─agregó éste más que presuntuoso.



    El argentino y el brasileño se soltaron reír con ganas y de forma escandalosa, lagrimeando y jadeando.



    ─ Eso es cierto, Uruguai-san es el primer campeón de la Copa Mundial ─observó Japón mirando al uruguayo con respeto. Así que, con todo instinto periodístico para evitar alargar más una discusión inútil, le lanzó la primera pregunta─. Entonces díganos, Uruguai-san, ¿cómo fue ese glorioso momento?, ¿qué sintió al ganar la primera Copa mundial de futbol?


    ─ Bueno, bueno, qué te digo a vos, Nihon… no es porque me guste presumir pero en realidad fue bastante fácil para mis muchachos el ganar la copa ya que, al ser el primer mundial celebrado, no todos los equipos participantes se encontraban en un nivel que pudiera hacernos competencia a nosotros ─dijo el aludido dándose un poco de aires de presunción en tanto le dirigía una miradita burlona al argentino, quien por cierto torció el gesto en una mueca de desacuerdo.


    ─ Eso no fue nada, pibe, pues te has estancado en los cincuenta y de ahí no has vuelto a brillar ─por lo que expresó estas palabras con molestia soltando un resoplido en tanto volvía a cruzarse de brazos.


    ─ Eso dilo por ti, Aruzenchin, ya que también tiene años que no ganás un mundial a pesar de tener al boludo de Messi en tus filas ─pero el uruguayo no se achicopaló ante la observación y le reviró de forma bastante inteligente haciéndole enfadar más, en tanto el brasileño no pudo guardarse una carcajada burlona y festiva por la humillación de su compañero─. Y para que no se te olvide voy a recordarte que también he ganado 15 Copas América y la Copa de Oro de los campeones FIFA celebrada en 1980 para conmemorar el cincuenta aniversario de la primera edición de la copa mundial de futbol… obviamente que yo merecía el honor de ganarla por ser el primer campeón ─añadió puntualmente restregándole sus triunfos.


    ─ Yo también he ganado la Copa América muchas veces ─declaró el cuasi rubio con las orejas rojas de coraje.


    ─ Tal vez eso sea cierto; pero la primera Copa América te la gané yo en 1916, allá en tu casita chiquita y muy blanca de Buenos Aires… ah, y volví a repetirte la dosis en 1917 ─dijo su interlocutor aguantándose las ganas de soltar una carcajada ante el gesto indignado de su contraparte.


    ─ Yo la gané en 1919 bailando samba ─intervino Brasil con su entonación alegre y cantarina, regodeándose de lo lindo por el rictus de enfado del argentino.


    ─ Oigan… ─por lo que Alemania intentó hacerse oír nuevamente en tanto que Japón pausó la grabadora un poco desconcertado, mientras Italia se debatía consigo mismo por tomar una buena foto sin encontrar el encuadre adecuado.


    ─ Eso es verdad, Burajiru, pero el triunfo fue una vez más para mí en 1920 ─agregó Uruguay más que feliz.


    ─ Todo eso es muy interesante pero, si me permiten y no es mucha molestia para ustedes, yo llevaré el orden en esta entrevista ─soltando un carraspeo más alto y elevando un poco la voz el alemán se hizo oír antes de permitirle al pobre Argentina replicar─; así que por ahora nos centraremos en el primer campeón mundial, ¿les quedó claro? ─imponiendo al fin su tono de mando sobre los sudamericanos.


    ─ Está muy bien pero no deberías enojarte así, Doiutsu… aunque he de decir que tu cara se ve mejor que la de nuestro Aruzenchin… ─señaló el brasileño jocosamente sin dejar de burlarse del argentino.


    ─ Tú… maldito che Burajiru, ojalá que el pibe de Neymar se nacionalice español para que ya no juegue más para ti ─gruñó el señalado con toda su rabia.


    ─ Eso quisieran muchos, sobre todo Supein ─admitió el moreno con desvergüenza.


    ─ Suficiente… mejor cuéntanos todo lo relativo al futbol en tu casa, Uruguai ─remarcó Alemania cediéndole la palabra una vez más a Uruguay en tanto que Japón reanudaba la grabación e Italia encontró un buen ángulo para tomar una nueva fotografía.


    ─ Bueno, bueno, Doiutsu, ya que lo pedís así les contaré a vos sobre mis logros… ─y éste sonrió ampliamente para verse bien en la imagen─. Como sabéis a la selección de fútbol de mi casa se le conoce también como “La Celeste” “La Garra charrúa” o simplemente “Los Charrúas”, y es el equipo representativo del país en las competiciones oficiales de la FIFA. Su organización está a cargo de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) que pertenece a la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), de la cual somos miembros asociados y cofundadores. Hasta la fecha ha logrado clasificarse a trece ediciones de la Copa del Mundo, siendo después de Aruzenchin y Burajiru la que más veces ha ido al mundial en Sudamérica. Además, junto a los ya mencionados, somos los únicos en la región que han ganado Copas del Mundo─ ese comentario consiguió bajarle el mal humor al argentino en tanto que el brasileño seguía sonriendo complacido.

    Uruguay ha asistido a las ediciones de 1930, 1950, 1954, 1962, 1966, 1970, 1974, 1986, 1990, 2002, 2010, 2014 y 2018


    ─ Me gusta el nombre “Charrúas” aunque no sé lo que significa ─mencionó el italiano con aire soñador después de tomar la foto, satisfecho una vez más con el resultado.


    ─ Algún día te lo explicaré, no os preocupéis por eso Itaria chico, pero ahora debo continuar con la entrevista… ─le dijo el uruguayo con una sonrisita divertida para después añadir─. Actualmente mi selección se ubica en la novena plaza en la clasificación histórica de la competición y es la cuarta en el palmarés contando sólo las finales ganadas, igualada con la selección argentina con dos Copas del Mundo cada uno. Y como bien mencionaron somos la primera campeona del mundo, en nuestro haber tenemos los títulos de 1930 y 1950, además de haber jugado las semifinales en 1954, 1970 y 2010; y las dos medallas de oro obtenidas en los juegos olímpicos de 1924 y 1928 también son aceptadas por la FIFA como campeonatos del mundo, por lo que en realidad deberían contarme cuatro palmarés mundialistas como a ustedes, Doiutsu e Itaria chico… pero bueno, al menos nos permitieron bordar las cuatro estrellas en el uniforme como un reconocimiento a ello ─suspiró levemente con resignación al tiempo que se encogía de hombros.

    Estamos considerando esto antes del inicio del mundial de Rusia 2018 y de que Francia se uniera a este selecto grupo de bicampeones

    ─ Oh, cuanto lo siento, Uruguai ─respondió Italia un poco confundido.


    ─ Sí, eso es una verdadera pena ─afirmó por su parte Alemania un tanto esquivo ya que no era directamente culpa suya.


    ─ No tenía presente ese detalle, Uruguai-san ─le dijo Japón mirándolo con respeto sin apartar la grabadora. Esperaba algún día llegar a ser evocado como el primer campeón de Asia, sí señor.


    ─ Descuiden, al menos es bueno saber que el mundo nos reconoce como la gran campeona de América, teniendo ni más ni menos quince de los cuarenta y cinco títulos disputados hasta la fecha de la Copa América, lo que nos ha situado en varias ocasiones dentro de las diez mejores selecciones del mundo de acuerdo a la clasificación mundial de FIFA. Eso nos hace la selección más laureada en la historia del fútbol mundial contando con veinte títulos oficiales internacionales reconocidos por la FIFA… todo un récord que nadie tiene ─respondió el sudamericano retornando a sonreír con leve presunción, dirigiéndole una miradita significativa a su contraparte argentino.


    ─ No tenéis porque presumir tanto, che, ya que tu tiempo de gloria ha quedado muy atrás y ahora es la era de las nuevas figuras ─intervino éste entonces para dar su punto de vista muy personal, volviendo a torcer levemente el gesto mostrando su desacuerdo.


    ─ Si te refieres a Messi… ─observó el uruguayo retornando a sonreír grandemente en forma burlona.


    ─ Aruzenchin, después podrás discutir con Uruguai si Lio Messi es mejor que Luis Suárez o viceversa… por ahora continuaremos con la entrevista y escucharemos lo más sobresaliente de su historia futbolística ─a lo que Alemania les interrumpió levantando un poco el volumen de su voz para imponerse una vez más, lanzándoles a ambos una mirada de seria molestia que hizo reír por lo bajo a Brasil.


    ─ Yo estoy de acuerdo ─dijo el castaño y sin más continúo con su relato disfrutando ese momento de atención─. Históricamente, en los comienzos del siglo XX, el fútbol ha sido un elemento fundamental en lo que refiere al afianzamiento de nuestra nacionalidad y a la proyección internacional de la imagen como país. Fuimos la primera selección, junto con la de Aruzenchin, en jugar un partido internacional fuera de las Islas Británicas, el 16 de mayo de 1901. Dicho juego se celebró en Montevideo, mi bonita ciudad capital…


    ─ Ese juego lo ganamos nosotros… ─quiso interrumpir el argentino más fue callado por el brasileño, el cual le tapó la boca con una mano diciéndole en voz baja “¡Shit!”, lo que le hizo enrojecer del coraje.


    ─… y también fuimos el primer país sudamericano en participar en los campeonatos de fútbol de los Juegos Olímpicos. Ya en nuestra primera participación, en 1924, vencimos en la final a Suisu y su equipo con contundente marcador de 3-0 ─pero los demás escuchaban con interés la disertación del uruguayo que no le prestaron atención. Alemania tomaba notas casi sin pestañear, Japón grababa al detalle e Italia tomó un par de fotografías más en tanto sonreía dichoso─. En la siguiente edición, la de 1928, nos enfrentamos una vez más cara a cara contra Azurenchin y sus muchachos, quienes venían de ganarnos el Campeonato Sudamericano del año anterior. Sin embargo los vencimos por 2 a 1 refrendando con eso nuestro título de campeón olímpico y consiguiendo así el bicampeonato consecutivo.



    Ya rendido a Argentina no le quedó de otra más que suspirar por lo bajo, resignado a esperar su turno para dar sus aportes de campeón.



    ─ Al deslumbrar en el plano deportivo internacional con nuestras presentaciones olímpicas, colocamos al futbol sudamericano en el más alto plano, lo que nos llevó a proponer celebrar la primera Copa Mundial de Fútbol de 1930, y la FIFA nos otorgó el derecho a organizarlo en conmemoración del centenario de la Jura de la Constitución, además de los títulos mundiales obtenidos en los Juegos Olímpicos ─así Uruguay continuó con su relato mostrándose bastante complacido─. Y bueno, Doiutsu, Itaria chico, ustedes han de saber muy bien que allá en Europa esto fue muy mal visto, poniendo como argumento que debía haber sido en la región y de forma especial en la casa de Igirisu por ser conocida como la cuna del fútbol; también se quejaron por el largo viaje y los coste aún y a pesar que les ofrecimos cubrir todos los gastos… mirá que vos y todos los europeos me salieron bastante delicados… ─añadió un tanto divertido al recordar a la distancia ese suceso de renombre internacional.

    De hecho Inglaterra no estaba en muy buenos términos con la FIFA que por eso no participó en los primeros mundiales, eso veremos más adelante

    ─ Cómo no recordarlo… ─soltó el germano un tanto apenado por tan bochornoso episodio mundial. Italia por su parte soltó un suspiro bajo de pesadumbre y Japón prefirió no decir nada puesto que él no estuvo ahí.


    ─ En fin… La FIFA por su parte hizo caso omiso a las quejas debido a que Europa todavía no se recuperaba de los efectos de la Primera Guerra Mundial, mientras que mi casa gozaba de paz y estabilidad económica; por lo tanto, el primer Mundial se desarrolló en mi casita ─agregó el uruguayo antes de ponerse un poco serio─. Por eso, debido a que varios de los principales equipos europeos se ausentaron del mundial de 1930, nuestros jefes decidieron pagarles con la misma moneda y boicotear los mundiales de 1934 y 1938, así como los Juegos Olímpicos de 1936 y 1948 ─terminó para soltar un suspiro de pesadez ya que esa decisión les había hecho perder algo de terreno en el plano internacional.


    ─ Lo cual debió ser un poco duro para ti ─intervino el rubio europeo nuevamente mostrándose comprensivo, y después añadió para continuar y no dejar que el sudamericano se perdiera un poco en su nostalgia─. Me parece que lo mejor es que nos cuentes sobre cómo recuperaste tu posición de campeón en el mundial de 1950 ─dijo para darle la pauta.


    ─ Oh, fue un partido final fabuloso con todos los pronósticos en contra… así la gloria de ganarle al favorito sabe mucho mejor, ¿verdad, Burajiru? ─eso hizo sonreír una vez más a Uruguay que sin más se volvió hacia Brasil para hacerle partícipe de su emoción, como una forma de burlarse indirectamente de él, el perdedor de esa ocasión.


    ─ Gran partido ese de “El Maracanazo”, Burajiru… ─Argentina fue el que contestó antes que su moreno compañero sonriendo de oreja a oreja, al que por cierto no le había caído nada bien la mención de esa debacle de su parte al hacer una leve mueca de dolor como si volviera a repetirlo─… tan parecido al “Mineirazo” protagonizado por vos y Doiutsu varias décadas después en 2014, aunque creo que éste último fue mejor que el primero ─puntualizó al final soltando una leve carcajada ante el gesto indignado del brasileño.


    ─ “Maracanazo”… “Mineirazo”… qué nombres tan raros… ¿son alguna comida exótica de tu casa, Burajiru? ─dijo Italia un poco abstraído tras tomar una fotografía del gesto del pobre brasileño.


    ─ Ay, Itaria-kun… ─suspiró Japón discretamente poniendo los ojos en blanco por una fracción de segundo.


    ─ Pon atención y no hagas preguntas tontas, Itaria… ─a lo que Alemania le metió un golpe en la cabeza con la libreta llamándole la atención, aunque en esta ocasión no fue tan brusco─. En la jerga futbolística algunos partidos memorables reciben un nombre especial en recuerdo de la hazaña; como por ejemplo, has de saber que el partido amistoso que enfrentaron tus “Azzurri” contra la selección de Igirisu en noviembre de 1934 se le ha denominado como «Batalla de Highbury» ─le explicó en tono profesional de profesor de escuela enseñando una lección a sus estudiantes.


    ─ Ah, ya me acordé… ─respondió el italiano con una sonrisita boba en la cara─. ¿Entonces esos nombres son los de algún partido de futbol que perdió Burajiru? ─preguntó inocentemente mirando al aludido.


    ─… por decirlo de alguna manera, sí… ─admitió el señalado en voz muy bajita y tono apenado mientras sus dos compañeros se reían discretamente con ojos llorosos.


    ─ Después te tocará hablar de todos tus triunfos y derrotas, Burajiru… ─le dijo el germano en tono comprensivo y levemente apenado, dado que no era en sí la intención remarcar las derrotas. Además, como en todo, a veces se ganaba y a veces se perdía, así que nadie es infalible y a todos los equipos les ha tocado su dosis de morder el polvo frente a algún rival de renombre─. Por favor, Uruguai, si no hay inconveniente me gustaría poder continuar ─indicó con mayor seriedad mirando al sonriente castaño.


    ─ Como digas, Doiutsu… ─respondió el señalado limpiándose discretamente las lágrimas, aspirando profundamente para comenzar a hablar otra vez─… Luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial el gobierno consideró que ya era el momento de reaparecer en el ámbito futbolístico para extender nuevamente nuestra hegemonía, y así acudimos a la Copa Mundial de 1950. Obviamente que, por el hecho de celebrarse aquí en nuestro continente, aunque fuera en la casa de Burajiru, era el mejor motivo para presentarnos y volver a brillar ─explicó sonriente y relajado.


    ─ Presumido… ─masculló el argentino en voz bajita frunciendo levemente el ceño.


    ─ Nuestra posibilidades no eran muchas ya que el desempeño de “La Celeste” en los partidos de pase a la final fue bastante irregular; sólo conseguimos una apretada victoria de 3 por 2 frente a la escuadra de Suu~ēden y empatamos a dos con la “La Furia Roja” del boludo de Supein, mientras que los de Burajiru ganaron cómodamente a ambos con abultados marcadores de 1-7 y 1-6 respectivamente. Por ello su equipo llegaba como invicto goleador con cuatro puntos a su favor contra los tres de nosotros, nada más favorable que eso; lo cual nos dejaba con pocas posibilidades de ser campeón ya que, si ellos ganaban o empataban, se convertirían automáticamente en campeones por primera ocasión, y nosotros necesitábamos solamente ganar y nada más ─por su parte el uruguayo continuo su disertación más que sonriente, rememorando el sabor del triunfo─. Cabe mencionar que, si bien el favorito era el anfitrión por presentar un buen esquema de juego, nuestra selección era en ese momento una de las más laureadas del planeta, con una Copa del Mundo, ocho Copas Américas y dos títulos olímpicos, y que su juego llevaba décadas provocando la admiración de todos los aficionados del mundo, por lo cual difícilmente podía considerarse como "rival débil". Es por ello que “El Maracanazo” está considerado como un evento mítico, un logro deportivo histórico y uno de los momentos más dramáticos de la historia del fútbol ─puntualizó hinchado de orgullo.


    ─ Fascinante, realmente fascinante… ─susurró Japón con los ojos bien abiertos, mirando al sudamericano con bastante admiración.


    ─ El partido se jugó el 16 de julio de 1950 en el Estadio Maracaná, de Rio de Janeiro, frente a casi 200 mil espectadores, la mayor cantidad de espectadores jamás reunida para presenciar un partido de fútbol. Antes de empezar el partido, los futbolistas uruguayos eran conscientes del enorme favoritismo del que gozaba la escuadra brasileña, por lo tanto entendieron que no podían jugar defensivamente y tendrían que arriesgarse para atacar o seguramente perderían por goleada. Así, la primera mitad del tiempo reglamentario terminó en empate con el disgusto de los espectadores que esperaban más de su selección, pero que conservaban el optimismo pues eso los coronaba campeones de todas maneras ─Uruguay siguió en lo suyo regodeándose con los recuerdos y Argentina disimulaba pequeñas carcajadas mirando a Brasil, quien decidió guardar silencio con la cabeza gacha; ya le tocaría hablar y restregarles sus cinco copas sin dudarlo─. A comienzos del segundo tiempo Friaça anotó el primer gol de la tarde y una gran celebración comenzó a inundar el estadio, incluyendo algunos petardos. La algarabía les duró poco pues el capitán Varela acudió a reclamar una posición adelantada al árbitro, con la intención de ganar tiempo y restar tensión al partido; ya en el minuto 21 Ghighia escapó por la derecha y, tras simular que remataría a la portería, optó por el pase al medio del área, donde el ingreso sin marcas de Juan Alberto Schiaffino le permitió igualar el marcador del encuentro derrumbando momentáneamente a la tribuna. Aún con este resultado Burajiru se hubiera convertido en el ganador del Mundial; pero obviamente su afición reclamó la victoria y así lo entendió el equipo, quien se lanzó desesperadamente a conseguir un segundo tanto. Tanto para la prensa como para los seguidores de la época, el anfitrión y gran favorito no podía ser campeón simplemente empatando. Sin embargo, mis jugadores continuaron defendiéndose acertadamente e incluso lanzando ataques sobre el área brasileña ─agregó el castaño con satisfacción.


    ─ Sí que debió haber sido un gran partido… ─comentó Italia en voz alegre tras tomar una nueva fotografía de los sudamericanos, ignorando el gesto alicaído del moreno brasileño.


    ─ Sí que lo fue… ─admitió el uruguayo con complacencia para continuar─. Finalmente, en el minuto 34 del segundo tiempo se articuló otro ataque de “La Celeste”, donde el capitán Varela lanzó un pase hacia Ghighia quien, tras jugar en corto con Pérez, superó al defensa Bigode y fingió, como en el primer gol, lanzar un centro a portería. El portero Barbosa cometió el error que marcaría el resto de su vida: dio un paso hacia adelante, seguro que se repetiría la escena de primer gol, y entregó una oportunidad en su primer palo, lo cual fue aprovechado por Ghighia pateando un violento tiro entre el portero y el poste. Anotó así el segundo gol para nosotros y el estadio quedó en absoluto silencio, lo cual es impresionante cuando minutos antes reinaba la algarabía de “La Torcida”…


    ─… Fascinante… ─el japonés por su parte no salía de su asombro con la boca levemente abierta, ya que le hubiera gustado estar allí para verlo a todo color.


    ─ A punto de finalizar el partido, la escuadra de Burajiru atacaba con todo su poderío, pero le fue imposible revertir el resultado. Después del silbatazo final los futbolistas no podían ocultar su pesar, la mayor parte del público salió del estadio en silencio o llorando, y la prensa local lanzaba comentarios apenados e incrédulos ante una derrota totalmente inesperada; la banda de música traída para la ocasión no ejecutó pieza alguna y hasta Jules Rimet estaba completamente desconcentrado cuando le entregó la copa de campeón al capitán Varela y toda “La Celeste”, que incluso no dio su discurso de felicitación dado que lo tenía programado para la coronación de Burajiru… ─Uruguay disfrutaba eso manteniendo la sonrisa de oreja a oreja─… sí que fue algo grande para nosotros haber obtenido nuestro segundo trofeo con todo en contra, logrando así alcanzar a Itaria con dos títulos mundiales, ya que ellos aprovecharon nuestra ausencia en el plano internacional para desplazarnos del máximo sitial futbolístico. Ello nos volvió a colocar como favoritos para ganar nuevamente la Copa celebrada en 1954; pero la historia no estuvo de nuestro lado al ser derrotados antes de la final por “Los magiares mágicos” de Hangarī y también por los muchachos de Ōsutoria, lo que nos dejó en el cuarto puesto de la calificación… ─terminó soltando un suspiro de resignación y encogiéndose de hombros con humildad.


    ─ Hangarī nee-chan es muy buena en los deportes, y tan linda… vee~… ─a lo que el italiano no hizo más que poner gesto soñador como si estuviera viendo a su amiga húngara luciéndose en el uniforme de su selección.


    ─ Bueno, creo que ya es hora de entrevistar a… ─por lo que Alemania tuvo que carraspear a modo de llamarle la atención y poder así continuar con su tarea.


    ─ Si no es molestia para ti, che Burajiru, me gustaría tomar el segundo turno ─Argentina se adelantó al germano antes de que lo dejara sin hablar otra vez.


    ─ Por mí no hay problema pues eso no cambia el hecho de que yo sea el pentacampeón del mundo y futuro hexacampeón… puedes preguntarle a Aruzenchin, Doiutsu, no te detengas ─así que el brasileño, recuperando un poco el humor ante esa innegable verdad, le cedió el lugar, riéndose por lo bajo ante el mohín avinagrado de su compañero.


    ─ Está bien ─admitió el alemán después de poner los ojos en blanco por una fracción de segundo.






    Nota: me ha costado algo de trabajo seguir con esto pues he andado bastante ocupada en otras cosas, aparte que el acomodar la información para un formato de entrevista, resaltando algunas partes sobre otras, me lleva tiempo. Pero espero terminar antes de fin de año… (lo dudo si pienso en un fic para temporada navideña… :D).

    Sin más espero sigan divirtiéndose un poco con mis locuras mentales.
     
    Última edición: 28 Noviembre 2018
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  1. Antonio Corazoncito
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